Respuestas desde Obras y Servicios a demandas barriales

Respuestas desde Obras y Servicios a demandas barriales

Respuestas desde Obras y Servicios a demandas barriales

El Secretario de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina Francisco Lucero recorrió los barrios Melipal y Nuevo junto a los presidentes de las juntas vecinales, oportunidad en la que escuchó las demandas de estos sectores a los que brindó respuestas desde el área que conduce.

Durante la recorrida, Lucero estuvo acompañado por la concejal Agustina Fernández.

De acuerdo a lo precisado por el titular de Obras y Servicios, en barrio Melipal se procedió a limpiar un sector de un terreno en el que se proyecta la cancha de fútbol y se colaborará con pintura para el mejoramiento de los juegos y bancos de la plaza.

En barrio Nuevo, en tanto, se recorrió el sector donde se encuentra la cancha de fútbol ubicada en un predio del Consejo de Educación. En el lugar se colocaron los postes para luego realizar el tendido del cableado de manera que cuente con iluminación. La junta vecinal, por su parte, aportará el monolito.

“Las dos reuniones fueron muy positivas, no sólo escuchamos sus inquietudes sino que trabajamos en conjunto para brindarles soluciones”, evaluó Lucero.

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    CIFRAS OFICIALES: Aumentan las muertes de personas mayores con Milei

     

    El dato surge de las estadísticas oficiales de mortalidad y muestra un salto de 21.276 fallecimientos entre 2023 y 2024 entre las personas de 65 años y más. El fenómeno adquiere mayor relevancia cuando se compara la mortalidad observada con un nivel esperado construido sobre años no pandémicos: para 2024, el cálculo arroja unas 33.500 muertes por encima de ese valor de referencia. Las cifras no permiten atribuir cada fallecimiento a una política determinada, pero sí muestran un deterioro sanitario que merece ser investigado.

    Por Roque Pérez para NLI

    La discusión sobre las condiciones de vida de los jubilados argentinos acaba de adquirir una dimensión que ya no puede reducirse a la evolución del haber mínimo, al precio de los medicamentos o a las protestas frente a las oficinas del PAMI. Las estadísticas oficiales de mortalidad muestran que en 2024 murieron 284.798 personas de 65 años y más, frente a 263.522 en 2023: son 21.276 fallecimientos adicionales en apenas un año. El dato surge de los Anuarios de Estadísticas Vitales de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS), organismo dependiente del Ministerio de Salud de la Nación encargado de producir, analizar y difundir las estadísticas sanitarias oficiales del país.

    La magnitud del salto merece ser observada con cuidado. El aumento equivale a aproximadamente 8,1% en un solo año en el número absoluto de defunciones de personas de 65 años y más. Entre los mayores de 80 años, según la comparación de las estadísticas oficiales, el incremento fue todavía más pronunciado y alcanzó aproximadamente 9,46%. No se trata, por lo tanto, de una diferencia estadística marginal ni de una fluctuación de unas pocas centenas de casos: son decenas de miles de fallecimientos adicionales dentro de la población de mayor edad.

    Qué significa realmente hablar de exceso de mortalidad

    Para interpretar correctamente estos números hay que introducir un concepto fundamental de epidemiología: el exceso de mortalidad. No consiste simplemente en comparar un año contra el anterior, porque la cantidad de personas que mueren naturalmente puede variar por envejecimiento poblacional, estructura etaria, tamaño de la población y otros factores. La pregunta estadísticamente más interesante es otra: ¿cuántas muertes podían esperarse razonablemente en 2024 y cuántas ocurrieron efectivamente?

    Tomando como referencia los valores que venimos analizando para 2017, 2018, 2019 y 2023, es decir, años que permiten evitar el comportamiento extraordinario producido por la pandemia de COVID-19, el promedio de defunciones de personas de 65 años y más se ubica en torno de 251.255 muertes anuales. Frente a las 284.798 efectivamente registradas en 2024, la diferencia alcanza aproximadamente 33.543 fallecimientos.

    Ese cálculo debe ser presentado con precisión: 33.543 significa que la cantidad observada en 2024 estuvo aproximadamente 33.500 por encima del nivel obtenido mediante esa referencia estadística. Un salto de semejante magnitud entre la mortalidad esperada y la observada constituye una señal sanitaria que requiere explicación. Y la explicación no puede construirse solamente mirando las estadísticas de mortalidad: hay que cruzarlas con el acceso a medicamentos, consultas, tratamientos, vacunación, alimentación, ingresos previsionales, internaciones y utilización efectiva del sistema sanitario.

    El dato aparece en el primer año completo de Milei

    La dimensión política de la cifra surge de una circunstancia temporal imposible de ignorar: 2024 fue el primer año calendario completo de la presidencia de Javier Milei. El nuevo gobierno asumió el 10 de diciembre de 2023 y durante 2024 implementó una política económica caracterizada por una fuerte reducción del gasto público, contracción de distintas partidas sociales y modificaciones en los mecanismos de acceso a medicamentos para los afiliados del PAMI.

    La coincidencia temporal, por sí sola, no prueba que las políticas implementadas por el Gobierno hayan provocado las muertes. Pero sí establece un período concreto para investigar. La pregunta relevante deja de ser simplemente cuántos jubilados murieron y pasa a ser qué ocurrió con las causas de esas muertes y con las condiciones sanitarias y económicas de esa población durante el mismo período.

    La ausencia de datos oficiales de mortalidad correspondientes a 2025 constituye hoy una limitación importante. La DEIS ya tiene publicado el anuario de Estadísticas Vitales 2024, pero la serie oficial de 2025 todavía no está disponible.

    Medicamentos, ingresos y salud: la explicación que todavía debe investigarse

    La cuestión de los medicamentos ocupa un lugar central en el debate porque para una parte importante de la población mayor el tratamiento farmacológico no constituye un gasto prescindible sino una condición para mantener bajo control enfermedades crónicas. Hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, patologías respiratorias y múltiples afecciones propias de edades avanzadas requieren tratamientos sostenidos y, en muchos casos, combinaciones de medicamentos.

    Por eso, una interrupción, reducción o postergación de tratamientos puede tener consecuencias sanitarias. La propia estadística sanitaria permite avanzar en esa dirección. Hay además un elemento demográfico que obliga a ser todavía más rigurosos: una población envejecida naturalmente registra más fallecimientos, aun cuando las condiciones sanitarias no empeoren. Por eso, comparar solamente 2023 contra 2024 puede sobreestimar o subestimar la dimensión real del fenómeno. El análisis de exceso de mortalidad intenta justamente corregir parcialmente esa dificultad mediante una referencia histórica.

    Lo que muestran los números disponibles es, en consecuencia, más serio que una simple consigna política. Argentina registró en 2024 un aumento excepcional de las muertes entre las personas de 65 años y más respecto de 2023, después de la salida de los años extraordinarios de la pandemia. Y cuando se utiliza una referencia estadística no pandémica, la mortalidad observada queda muy por encima del promedio utilizado como línea de comparación.

    Eso no permite mirar hacia otro lado frente a 33.543 muertes por encima de ese nivel de referencia y atribuirlas simplemente al azar demográfico. La discusión política, en definitiva, debería empezar por reconocer ese dato. La vida de las personas mayores no puede medirse solamente por cuánto aumenta nominalmente una jubilación o por cuánto dice el Gobierno que gasta en una obra social. También debe medirse por su capacidad efectiva de acceder a medicamentos, controles, tratamientos, alimentación y atención médica. Si en el primer año completo del gobierno de Milei la mortalidad de los mayores de 65 años saltó en más de 21.000 casos respecto del año anterior y alcanzó un nivel aproximadamente 33.500 fallecimientos superior a la referencia estadística utilizada en este análisis, el fenómeno exige una investigación sanitaria profunda.

    Y esa investigación tiene que continuar: cuánto de este exceso responde a la estructura demográfica, cuánto a las secuelas de la pandemia y cuánto podría estar asociado con el deterioro de las condiciones sociales y sanitarias de los adultos mayores durante la nueva etapa económica.

    Por ahora, el dato oficial ya plantea una pregunta incómoda para el Gobierno: en 2024 murieron 21.276 personas de 65 años y más que el año anterior. Y una democracia que pretende proteger a sus mayores debería considerar ese número no como una molestia estadística, sino como una señal que merece ser explicada con la máxima rigurosidad.

    Fuentes principales: Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS), Ministerio de Salud de la Nación, Estadísticas Vitales – Año 2023 y Estadísticas Vitales – Año 2024; registros oficiales de mortalidad y análisis estadístico de exceso de mortalidad. La DEIS es el organismo nacional responsable de producir y analizar las estadísticas vinculadas con las condiciones de vida y los problemas de salud.

     

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    Maximiliano Pullaro abrió este sábado formalmente los Juegos Suramericanos en Santa Fe, desde el Monumento a la Bandera. El gobernador apuntó con su discurso a la reivindicación de su gestión provincial, tal como informó LPO, y la imagen de Rosario en particular: «bienvenidos a la ciudad más linda de nuestro país, a esta ciudad que intentaron poner de rodillas, pero hoy está de pie», dijo.

    La presencia de la ex vicegobernadora y actual titular de Provincias Unidas, Gisela Scaglia, a su lado funcionó como una señal a la Casa Rosada. Después de reprochar que su distrito debió esperar 40 años para organizar un evento de esta magnitud, resaltó que pese a la complejidad de la situación económica «hoy están las obras, los estadios y los deportistas tienen la mejor infraestructura para practicar por los próximos años».

    Frente al despliegue de referentes del arte, la cultura y el deporte, la diputada libertaria Romina Diez dedicó un tuit a la inauguración, con elogios a Pullaro y el intendente rosarino, Pablo Javkin. «Más allá de toda diferencia política, ver a Rosario volver a brillar, con seguridad y con su gente disfrutando de la ciudad, emociona», posteó en X, y agregó después de atribuirle a Javier Milei la supuesta batalla «contra el narco»: «Cuando las cosas se hacen bien, hay que reconocerlas. Gracias también al gobernador @maxipullaro y al intendente @pablojavkin por el trabajo conjunto».

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    La ceremonia contó con la participación de Soledad Pastorutti, que interpretó «Oración del remanso» para acompañar una escena de deportes acuáticos, y Valentino Merlo cantó «Agua» en una secuencia dedicada a la natación artística. Los emblemáticos «A Don Ata» y «Libertango» tuvieron su espacio para aludir al atletismo y la gimnasia, mientras que Luck Ra llevó «Ala Delta» a una puesta sobre disciplinas de combate. Agustín Rada Aristarán le tocó la escena dedicada a los deportes urbanos y el cierre quedó para la cumbia santafecina.

    El acto de apertura congregó a más de 250 mil personas, según el gobierno provincial, y reunió a las delegaciones de 15 países. Durante la competencia, desfilarán más de 4000 deportistas provenientes de Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Curazao, Ecuador, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

    Soledad Pastorutti.

    El recorrido concluyó con Sofía Cairo y Rubén Rézola, referentes del hockey y el remo, que portaron la bandera argentina y encabezaron la delegación local. Luego ingresaron las insignias de la Organización Deportiva Suramericana (Odesur) y del Comité Olímpico Internacional.

    El presidente de Odesur, Mario Moccia, definió el encuentro como una oportunidad de integración. «Somos 15 países, pero una sola familia: la familia sudamericana de Odesur», afirmó. También pidió a los atletas que compitan «con pasión», respeten a sus rivales y construyan amistades más allá de las medallas.

    Tras su discurso, los atletas Nicolás Capogrosso y María Paz Casadevall, los entrenadores Sebastián Álvarez y Ana María Gallay y los jueces Mauricio Maceroni y Noel Salazar realizaron la promesa en nombre de sus pares.

    Monumento a la Bandera, apertura de los Juegos Suramericanos.

     

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