El Secretario de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina Francisco Lucero recorrió los barrios Melipal y Nuevo junto a los presidentes de las juntas vecinales, oportunidad en la que escuchó las demandas de estos sectores a los que brindó respuestas desde el área que conduce.
Durante la recorrida, Lucero estuvo acompañado por la concejal Agustina Fernández.
De acuerdo a lo precisado por el titular de Obras y Servicios, en barrio Melipal se procedió a limpiar un sector de un terreno en el que se proyecta la cancha de fútbol y se colaborará con pintura para el mejoramiento de los juegos y bancos de la plaza.
En barrio Nuevo, en tanto, se recorrió el sector donde se encuentra la cancha de fútbol ubicada en un predio del Consejo de Educación. En el lugar se colocaron los postes para luego realizar el tendido del cableado de manera que cuente con iluminación. La junta vecinal, por su parte, aportará el monolito.
“Las dos reuniones fueron muy positivas, no sólo escuchamos sus inquietudes sino que trabajamos en conjunto para brindarles soluciones”, evaluó Lucero.
Las ciudades hoy en su diseños urbanísticos también se caracterizan por considerar en circulación interna a todos los actores que se mueven dentro de su ejido. Establece así, prioridades equilibradas y diseños estructurales, haciendo hincapié en considerar hasta el potencial visitante a las localidades y su forma de recorrerla. En esta apreciación, nuestra ciudad tiene…
Les presentamos la ZONA 1 de los Premios Digitales Deportivos ETAPAS 2022. El formato de esta segunda edición comprende dos zonas de 10 deportistas, una vez finalizada la votación se re ordenarán los 20 deportistas por cantidad de votos recibidos y los 8 con más votos pasarán a la instancia FINAL independientemente de la zona…
Hay gestos simples en apariencia que pueden encender la luz para iluminar el mundo. O la mecha de una pequeña revolución que hacen de cierto rincón del planeta un lugar más justo y amable, o simplemente más habitable para vivir, soñar y amar.Gestos como el de Rosa Parks, la costurera afroamericana que el 1 de diciembre de 1957 en Alabama no cedió su asiento de colectivo a un pasajero blanco y desató en Estados Unidos la subversión en pro de los derechos raciales. O el del joven hippie gay George Harris cuando, en medio de una movilización pacífica contra la guerra de Vietnam en Washington el 21 de octubre de 1967, colocó un clavel en el cañón del rifle de un militar y fue inmortalizado por la fotografía de Bernie Boston como el símbolo del Flower Power. O el de las trans y las travestis que dijeron “NO” y se rebelaron contra las razias policiales en las célebres gestas del bar neoyorkino de Stonewall. No es grandilocuente afirmar que el gesto de Ignacio “Nacho” Lago, el extremo de Colón de Santa Fe, de salir del clóset y presentar a su novio en público pertenece a esa tradición.
Es un hito en la historia del fútbol argentino: el primer futbolista en actividad de un club profesional en visibilizar públicamente su homosexualidad, rompiendo con más de un siglo de temores, vergüenzas, silencios y tragedias en ese deporte. Un gesto que, además, trasciende el fútbol. Por dos motivos: primero, porque subvierte uno de los lugares paradigmáticos a partir de los cuales se construyó la masculinidad hegemónica local, es decir, el machirulismo sobre el que se asienta la dominación masculina, la inequidad y las violencias por razones de género en Argentina. Y segundo —y no es un dato menor— porque lo hace en un momento histórico del país en donde el ultraderechista discurso oficial del gobierno nacional institucionaliza discursos de odio contra la comunidad LGTB+.
2.
El contexto fue Sangre y Luto, un programa dedicado al Club Colón de Santa Fe. En ella, el joven de veintitrés años recibió una sorpresa de la producción con breves testimonios de sus seres queridos que le manifestaban su apoyo, cariño y admiración. Entre ellos, sorpresivamente, las intervenciones incluyeron la del fotógrafo Gonzalo Huser, novio de Lago, que apareció con un mensaje personal aludiendo a la victoria por tres a cero de Colón sobre San Miguel y al tercer gol definitivo que tuvo como autor a Nacho:
“Hola, gordo, espero que te haya gustado la sorpresa. No me queda más que felicitarte y agradecerte por la excelente persona y el excelente profesional que sos. Sé toda la garra que le ponés a esto, sé que tenés un sueño. Te quiero mucho y gracias por defender los colores de mi ciudad”.
Un paralelismo sin precedentes entre la pasión por el deporte y la pasión amorosa entre varones. Si este hecho presenta un antecedente inédito para el fútbol local, no es menos la reacción de un Lago visiblemente emocionado que confesó sin rodeos la naturaleza del vínculo: “Es un amor irracional, lo vivimos de esta manera, igual que con el fútbol. Lo que sentimos, lo tratamos de expresar”. A su vez, Nacho alegó no sospechar siquiera de que su amado iba a aparecer en cámara: “No sé cómo no me di cuenta, vivo adentro de casa. Es muy atento y da sus muestras de cariño de manera muy especial”.
3.
¿Por qué debería importar, aún en pleno siglo XXI, la sexualidad de lxs deportistas? Porque el deporte en general —y particularmente el fútbol— sigue siendo uno de los últimos reductos del secretismo, la discriminación sexual y las acciones homo-lesbo-trans odiantes.
Hay y hubo historias dramáticas e incluso trágicas que de tan recientes todavía queman. El inglés Justin Fashanu (1961-1998) fue el primer futbolista abiertamente gay cuya vida terminó en el suicidio tras una existencia marcada por lesiones en el cuerpo, insultos en los ámbitos públicos y la doble discriminación por gay y negro. El uruguayo Wilson Oliver (1966) vio truncado su sueño de llegar a la primera división de su país porque la homofobia del ambiente lo obligó a recluirse. Y tantas y tantos otros seres anónimos vivieron o viven en silencio sus preferencias eróticas porque parecen discrepar o entran en contradicción con los ideales de los universos deportivos. Quizás quien mejor resumió en una frase las dramáticas vicisitudes de no tener una identidad heteronormativa y ser deportista fue el boxeador estadounidense Emile Griffith: “Maté a un hombre y el mundo me perdonó. Pero amé a un hombre y el mundo quiso matarme. Aunque nunca fui a la cárcel, estuve en prisión toda mi vida”. Se refería al asesinato de su rival en el ring, Benny Paret, luego de que este le dijera “maricón” al oído.
Cuando se piensa en y frente a estas tristes historias, las salidas del clóset cobran su verdadera relevancia: el hecho de que, más que afirmaciones individuales y subjetivas, son de naturaleza social y política. El concepto de “clóset” fue central en la construcción de las identidades homosexuales desde el siglo XIX porque ese “armario” donde se guardan secretos se construye al mismo tiempo que la identidad y el personaje homosexual.
Una de las grandes discusiones que plantea el clóset es la de la división entre la vida pública y la vida privada. Es decir, una de las defensas para continuar en el armario es la defensa de la vida privada. Quizá la respuesta es que el armario no es una estructura meramente individual, no pertenece estrictamente al ámbito privado de las personas. Salir del clóset, decir abiertamente que se tienen deseos y sentimientos amorosos hacia personas del mismo sexo, no es revelar la vida privada, sino ser parte de un proyecto colectivo que contribuye a cambiar concepciones negativas sobre la homosexualidad. Por ejemplo, la salida del clóset de algunos personajes públicos, como la de Lago, puede colaborar a que se dejen de hacer chistes ofensivos en los vestuarios, nominaciones injuriantes en las tribunas y en los espacios públicos. A erradicar definitivamente esa idea de hombría, de machirulo, de masculinidad hegemónica que, construida especialmente desde el fútbol, ha despreciado la vida de tantos seres humanos.
En contraposición al insulto y al odio que arruinó tantas existencias, es necesario salir del clóset y, de esa manera, construir una genealogía del orgullo que contribuya a nuevos proyectos de vida. En esa línea, la imagen de Nacho Lago declarando orgullosamente su “amor irracional” por su pareja se suma a la foto del año pasado del jugador de Boca, Sebastián Vega, subido al aro de básquet con la bandera multicolor. Y a otras tantas imágenes: la de la tenista francesa Amelie Mauresmo besándose con su novia tras consagrarse campeona en el Abierto de Australia de 1999; la del jugador de rugby Gareth Thomas sonriendo junto a su novio desde las tapas de la revista gay Attitude; la de Jason Collins, el jugador de básquet que desde la portada de Sports Illustrated afirmaba en 2013: “Soy negro, juego en la NBA y soy gay”. O la del boxeador puertorriqueño Orlando Cruz repartiendo trompadas en el ring luciendo el short multicolor.
4.
Desde sus orígenes asociados a inmigrantes que construían los ferrocarriles y su traslación a los potreros, el fútbol fue considerado en Argentina un espacio que definía a la masculinidad hegemónica y un ritual de ocio exclusivamente practicado por los “varones de verdad”.
En su estudio pionero sobre las masculinidades en Argentina, el antropólogo Eduardo Archetti indicó que el fútbol era el lugar de la masculinidad de los estratos populares y el polo el deporte paradigmáticamente rural asociado a los estancieros y las clases privilegiadas. Con el tiempo, en las figuras ejemplares de Maradona y Messi el fútbol se consolidó como aquel que podía dar lugar a la masculinidad tanto en la variante del mujeriego empedernido que reivindica sus orígenes populares como en la del esposo y padre ejemplar que ostenta una identidad empresarial que se codea con la ultraderecha estadounidense. Parafraseando al sociólogo Enrique Gil Calvo, desde el fútbol, Maradona y Messi podían encarnar alternativamente las máscaras masculinas de héroes, patriarcas y monstruos.
La salida del clóset de Nacho Lago es la construcción de un nuevo tipo de héroe, de una nueva forma de vivir la masculinidad donde cobra nuevamente valor el amor irracional en desmedro de otras relaciones viciadas por el poder o el dinero. Es la épica de un joven gay nacido en Isidro Casanova y encumbrado a las altas esferas de los deportistas de élite. Es decir, contrariando el viejo antagonismo entre masculinidad subalterna y éxito profesional, Lago se erige en futbolista prestigioso y popular sin necesidad de usar ninguna motosierra.
Es allí donde el discurso de la sexualidad, tan devaluado en los últimos tiempos, vuelve a cobrar el carácter renovador de la sociedad asociado a las gestas de los años sesenta y expresado en los grafitis de estudiantes en mayo del 68: “Cuantas más ganas tengo de hacer el amor, más ganas tengo de hacer la revolución”. O “Abran el cerebro tan a menudo como la bragueta”.
5.
En Masculinidades: fútbol, tango y polo en Argentina, Archetti supo explicitar las múltiples maneras en que el fútbol se erigió en espacio privilegiado para construir el machirulismo argento. Por un lado, en clave histórica, constituyó un universo típicamente masculino, un mundo “de varones sin mujeres” que se incluirían en lo que Eve Kosofsky Sedwick llama homosocialidad. Las comunidades homosociales se caracterizan por lazos vinculares —basados en la amistad, la fascinación o la admiración— exclusivamente entre varones. Con frecuencia, en la homosocialidad los varones están unidos por una fuerte intensidad afectiva que lo diferencia de la homosexualidad por su virulenta homofobia y desprecio a los homosexuales.
Eso más allá de la intensidad erótica que pueden alcanzar las relaciones entre varones que comparten la vida en espacios íntimos como el dormitorio y el vestuario. O de las fascinaciones eróticas entre los fanáticos de fútbol y ciertos jugadores que tan bien supo reflejar la película El hincha (1951) de Manuel Romero, interpretada por Enrique Santos Discépolo. O más allá de las freudianas sublimaciones y connotaciones homosexuales presentes en el propio objetivo del fútbol —ya señaladas por Juan José Sebreli—, consistente en meter el gol en el arco del patio trasero del adversario. O de la costumbre arraigada de tocar y abrazar al goleador del propio equipo. Más allá de apilarse los cuerpos masculinos como en una orgía con la excusa del festejo del gol, o tocando las nalgas de un compañero, la homosexualidad aparecía en el espacio de lo prohibido, de lo antinatural, de lo que no debía y no podía ser.
Por otro lado, la discriminación y exclusión de los homosexuales del mundo de los “hombres de verdad” podía expresarse en discursos de odio, bromas en los vestuarios, cánticos de las hinchadas o acciones violentas literales contra el cuerpo de los homosexuales. De esas y de otras maneras, las comunidades homosociales devenían centrales para reforzar la identidad masculina, el dominio social y las estructuras de poder patriarcales.
Por ello, el gesto ejemplar de Lago viene a socavar ciertas bases estructurales de la dominación masculina y, por lo tanto, de legitimación de la violencia simbólica y de la violencia física sobre las mujeres y las identidades alternativas a la heteronormatividad.
6.
No se suele analizar con demasiada frecuencia la relación existente entre los lenguajes políticos de Milei y sobre todo el uso recurrente del insulto personalizado con alusiones sexuales violentas —con particular obsesión con el sexo anal— y el lenguaje injuriante de las comunidades homosociales tales como las hinchadas de las canchas de fútbol o las barras de amigos y los vestuarios masculinos.
Una de las metáforas sexuales más recurrentes que utiliza el mandatario argentino para despreciar a sus opositores políticos es la del mandril, en referencia a los simios de nalgas desnudas y coloradss, donde sobrevuela la idea del sexo anal como una analogía del sometimiento corporal y político. Y que encontraron su vergonzante cúspide en el discurso de Davos en donde Milei asoció a la homosexualidad con el abuso infantil. Quizás gran parte de la popularidad del discurso mileísta pueda explicarse en el hecho de haber institucionalizado cierto lenguaje de larga data presente en el machirulismo de los sectores y las culturas populares.
La muestra pública de amor entre Nacho Lago y su novio en este contexto cobra importancia ejemplar y singular coraje. En tiempos en que se pretende desacreditar o bajar el precio de las luchas LGBT+, en devolvernos al armario o al lugar del secreto, la vergüenza, la condena y la enfermedad, Lago propone que no hay nada vergonzoso, pecaminoso o patológico en el amor entre varones, sino que puede ser algo digno de orgullo, bienestar y felicidad. Asimismo, desacredita viejas y anquilosadas concepciones sobre el fútbol y habilita a que otrxs deportistas puedan vivir de manera libre —la verdadera libertad, no la que propone el Gobierno— su sexualidad, su identidad y sus formas de amar y sentir. Hace realidad una escena que en algún momento pareció simplemente un sueño o una utopía: la de los futbolistas varones besándose apasionadamente en la boca en la cancha de fútbol al son de y en el video de la canción “Nunca quise”.
Que un joven bello, en la plenitud de la concupiscencia y de los atributos físicos, se presente frente a un Milei desvencijado tan solo con la frescura, la pureza y el lenguaje del amor irracional y de la legitimación del sexo anal, puede ser tan subversivo y nocivo para la ordalía neoliberal, como el Ángel-Demonio para la familia burguesa de Teorema de Pier Paolo Pasolini. Quizás baste con ese gesto para comenzar con el principio del fin de la larga noche de la infamia.
Documentos desclasificados revelan que la Secretaría de Inteligencia del Estado impulsó de manera deliberada una campaña clandestina para instalar uno de los discursos más funcionales al encubrimiento del terrorismo de Estado. Lejos de una interpretación espontánea del pasado, la llamada “teoría de los dos demonios” aparece ahora como una operación política diseñada desde las entrañas del aparato de inteligencia.
Por Alcides Blanco para NLI
La historia argentina vuelve a sacudirse con una revelación que confirma lo que durante décadas denunciaron organismos de derechos humanos: la disputa por la memoria no fue —ni es— inocente. Los archivos desclasificados de la SIDE muestran que la instalación de la teoría de los dos demonios no surgió como una lectura académica o social del pasado, sino como una estrategia deliberada de propaganda.
Según la documentación revelada, un funcionario identificado como “Subsecretario A”, perteneciente a la Dirección 8-Interior del organismo, ordenó directamente la elaboración de un material con fines políticos: un libro diseñado para difundir esa interpretación y legitimar un relato funcional al poder. La tarea no fue marginal ni improvisada: incluyó redacción, edición y distribución sistemática.
Una teoría construida desde el poder
La llamada “teoría de los dos demonios” sostiene que la violencia estatal desplegada durante la última dictadura cívico-militar es equiparable a la ejercida por organizaciones guerrilleras. Esa equiparación, sin embargo, fue históricamente rechazada por la Justicia y por los organismos de derechos humanos, que señalaron el carácter sistemático, planificado y estatal del terrorismo ejercido entre 1976 y 1983.
Lo que ahora aportan los archivos es una pieza clave: esa narrativa no solo fue discutida en el terreno político o mediático, sino que fue activamente promovida desde el aparato de inteligencia del Estado. Es decir, no fue una lectura posterior, sino parte de una política concreta de construcción del sentido.
El dato no es menor. Implica que el intento de relativizar el genocidio no fue una consecuencia espontánea del debate democrático, sino una maniobra diseñada para intervenir en la memoria colectiva y condicionar la interpretación histórica.
Memoria en disputa, ayer y hoy
La desclasificación de estos documentos se inscribe en un proceso más amplio de apertura de archivos que abarca el período 1973-1983 y que busca reconstruir el accionar del aparato estatal durante años clave. Sin embargo, también reabre un interrogante incómodo: qué se muestra y qué se oculta cuando el propio Estado decide qué parte de su pasado revelar.
El contexto actual no es ajeno a esa disputa. En los últimos meses, el gobierno nacional volvió a impulsar discursos que retoman elementos de la teoría de los dos demonios bajo la idea de una “memoria completa”, en abierta tensión con las políticas de Memoria, Verdad y Justicia construidas desde 2003.
La coincidencia entre los documentos del pasado y los discursos del presente no pasa desapercibida. Lo que ayer fue una operación clandestina hoy reaparece en formatos institucionales, mediáticos y culturales.
El sentido profundo de los archivos
Los archivos no son solo papeles: son pruebas de cómo el poder intenta moldear la historia. Que la SIDE haya intervenido activamente en la difusión de una narrativa destinada a relativizar el terrorismo de Estado revela hasta qué punto la batalla por la memoria fue —y sigue siendo— una batalla política.
En un país donde los juicios por crímenes de lesa humanidad establecieron responsabilidades concretas y donde la desaparición forzada fue reconocida como política sistemática, estos documentos aportan un elemento central: el intento deliberado de diluir esas responsabilidades no fue casual.
La historia, entonces, no solo se escribe en tribunales o en libros: también se fabrica en oficinas de inteligencia. Y cuando esos archivos salen a la luz, lo que queda expuesto no es solo el pasado, sino las continuidades incómodas del presente.
El proyecto de ley establece los mecanismos para la regulación de la actividad, fomenta el desarrollo de la cadena productiva y, especialmente, promueve el desempeño de las cooperativas del sector y de las PyMEs. El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas presentó hoy el proyecto de ley “Marco regulatorio para el desarrollo de la industria…
Los diputados Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz y Emir Félix, el intendente Federico Achával y el auditor Juan Manuel Olmos lanzaron la convocatoria a un plenario en Parque Norte para este viernes, con el propósito de reunir alrededor de mil militantes peronistas y discutir una agenda que trascienda los debates que, a su criterio, le impiden a la fuerza política tender puentes con la sociedad.
La intención de los impulsores es ordenar la jornada en tres paneles temáticos: «Desarrollo federal sostenible», «Trabajo y Producción» y «Economía con inclusión».
El armado del espacio es una apuesta para eludir la feroz pelea interna entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la agrupación de Axel Kicillof. Se produce, además, poco después que Máximo Kirchner saliera a criticar públicamente la idea de construir «un frente anti Milei».
En efecto, los organizadores avisaron de la jugada tanto al gobernador bonaerense como al diputado Kirchner, pese a que no los invitaron. También se encargaron de que supieran de la iniciativa Martín Llaryora y Ricardo Quintela, por mencionar dos jefes territoriales con aspiraciones presidenciales, sin convidarles con la entrada al predio.
Uno de los responsables aseguró ante LPO que habló del lanzamiento con Cristina Kirchner. «Ella deja correr, y después se verá», conjeturó.
Desde la apelación para identificarse con la idea de un «peronismo federal», los legisladores e intendentes que diseñaron la movida reclaman un modelo que contenga las demandas de las provincias, como una articulación superadora de las cuestiones recortadas a las necesidades del AMBA. Eso los pone, casi automáticamente, en tensión con la conducción del PJ a nivel nacional, que responde a Cristina y sigue reivindicando los años de los gobiernos kirchneristas.
Juan Manuel Olmos.
«No se puede seguir defendiendo por una cuestión ideológica que el déficit no es malo, hay una cuestión técnica y nadie puede estar en contra de una macro ordenada», aducen. Ponen como ejemplo los albores de la presidencia de Néstor Kirchner y su celo por los superávit gemelos.
Por otra parte, y como es de rigor, plantean la importancia de definir un programa pero el carácter incipiente de la conversación entre los dirigentes que empujan la creación de este ámbito conspira contra el arribo a síntesis consistentes acerca de qué hacer con el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el comercio exterior y las retenciones o las tarifas, más allá de las consideraciones generales. «Es muy pronto para cuestiones concretas, lo tenemos que discutir para que no nos pase lo que ocurrió en el gobierno del Frente de Todos, nos hacemos cargo», asumen.
No se puede seguir defendiendo por una cuestión ideológica que el déficit no es malo, hay una cuestión técnica y nadie puede estar en contra de una macro ordenada.
En efecto, uno de los dirigentes consultados estima que los vencimientos del FMI no son «impagables», pero que «es necesario acrecentar las exportaciones».
En cuanto a las retenciones, subrayan que los diputados de UP que responden a los gobernadores se impusieron frente a sus colegas de la Capital Federal y Gran Buenos Aires cuando se votó el acuerdo Mercosur-UE. «Fuimos 47 contra 34 y ahí se le pone un tope a las retenciones, porque hay que escuchar el interior productivo, no hay que enamorarse de una herramienta de política económica», afirmaron.
Sobre las tarifas fueron categóricos, reavivando la histórica desventaja de las provincias contra la portentosa Buenos Aires desde la conformación del Estado a partir de 1860. «¿Por qué los cordobeses, los mendocinos o los habitantes de cualquier otra provincia tienen que pagar un boleto muchísimo más caro que acá? El tema de las tarifas es importante ahora en el AMBA por la política de Milei pero para el resto del país es algo con lo que conviven hace años», contestaron.
Como sea, tuvieron un pronunciamiento más claro al ser consultados sobre la eliminación de las primarias que pretende el gobierno. «Nosotros necesitamos las PASO», concluyeron.
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