La Municipalidad de Villa Regina, a través de la Dirección de Tránsito y Protección Civil, solicita a los vecinos tener en cuenta las siguientes recomendaciones por la realización del Rally Ciudad de Villa Regina.
En principio, el día viernes mantener liberado el estacionamiento de la Avenida 9 de Julio margen norte desde calle Irigoyen hasta España ya que será utilizada durante la presentación oficial de los vehículos participantes en la rampa de largada que se ubicará en Plaza de los Próceres.
Por otro lado, estará prohibido el ascenso y descenso al circuito de la carrera desde una hora antes del inicio del prime y hasta que finalice la competencia. Esta medida se aplicará durante el sábado desde las 11,46 horas y el domingo a partir de las 10,36 horas.
Esto se debe a cuestiones de seguridad para evitar accidentes con los competidores. En el caso de que no se cumpla con esta regla, la organización procederá a interrumpir la competencia.
Además se recomienda a los espectadores no ubicarse en zonas peligrosas y de curvas que impliquen un riesgo ante el paso de los autos, tomar los recaudos con los menores de edad y no llevar mascotas.
Se agradece la colaboración y predisposición para garantizar el normal desarrollo de la competencia.
La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina invita a disfrutar del último encuentro del ‘Cine en mi barrio’ con la proyección de la película ‘El príncipe olvidado’, según el siguiente cronograma: *Viernes 26: Isla 58 *Sábado 27: La Unión La convocatoria en ambos casos es a las 21 horas. Difunde esta nota
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El Banco Central decidió este jueves bajar los encajes de los bancos un 5% con la idea de reactivar el crédito. La decisión confirma el anticipo de LPO: el equipo económico está preocupado por la caída de la actividad que afecta a los principales sectores que generan empleo -industria, comercio y construcción-, más allá que públicamente hayan festejado este jueves que la economía creció un 0,4% en enero.
La decisión libera pesos a los bancos, con la esperanza que se destinen a nuevos créditos. Pero también abre un dilema clásico: los pesos pueden ir a préstamos o al dólar.
La medida baja los encajes del 50% al 45% sobre depósitos a la vista. Es decir, por cada $100, los bancos ahora pueden prestar $55 en lugar de $50. Es liquidez directa al sistema. En la lectura oficial, eso debería empujar una baja de tasas y darle aire al crédito al consumo y a las empresas.
El problema es que el canal de transmisión no está limpio. El sistema financiero viene mostrando señales de estrés. La morosidad ya superó el 10%, un nivel que empieza a encender alarmas. Con familias y empresas más endeudadas, los bancos no van a salir a prestar agresivamente. Y si no prestan, esos pesos pueden buscar otro destino.
Ahí aparece el riesgo que sobrevuela toda la medida: que la liquidez liberada no vaya al crédito sino al dólar. En un esquema donde el tipo de cambio sigue siendo un ancla sensible, cualquier desvío de pesos hacia cobertura cambiaria puede meter presión sobre la banda.
El problema es que el canal de transmisión no está limpio. El sistema financiero viene mostrando señales de estrés. La morosidad ya superó el 10%, un nivel que empieza a encender alarmas. Con familias y empresas más endeudadas, los bancos no van a salir a prestar agresivamente. Y si no prestan, esos pesos pueden buscar otro destino.
Sin embargo, el tipo de cambio hoy se ubica aproximadamente un 20% por debajo del techo de la banda. Eso le da margen para tolerar cierta corrección. Incluso, un dólar un poco más alto podría mejorar la posición negociadora frente a los agroexportadores, en un momento donde la liquidación sigue siendo un factor clave para sostener el programa.
Pera la medida también parece reconocer algo que el equipo económico es renuente a aceptar: la política monetaria contractiva pesa sobre la actividad. Un análisis previo de la consultora Outlier ya apuntaba a este movimiento. «Es probable que se necesiten mayores flexibilizaciones en el régimen de integración de encajes bancarios», anticipaba el trabajo. Pero el mismo informe dejaba una advertencia clave: el crédito viene desacelerando en un contexto de mayor mora, caída de salarios reales y menor dinamismo del consumo. Es decir, liberar encajes puede no ser suficiente si la demanda de crédito sigue débil.
El movimiento expone la disyuntiva que atraviesa al Gobierno: seguir priorizando la desinflación a costa de resignar actividad, o empezar a darle algo de combustible a la economía aun con el riesgo de recalentar los precios. Es el viejo dilema entre ancla y motor.
Desde la ortodoxia, la premisa es clara: el crédito es el motor de la economía. Pero desde el otro lado de la biblioteca la secuencia se invierte. No es la cantidad de dinero la que determina el nivel de actividad, sino la propia dinámica de la economía la que define cuánta liquidez necesita.
La baja en encajes en el BCRA se debe por un lado a la disminución de depósitos en dólares durante marzo. Por otro lado, a que había ‘sobre encaje’ luego de los pagos de Bonares y Bopreal. Es para monitorear hacia adelante la evolución de los depósitos.
En las redes, los economistas leyeron la medida en esa clave más estructural. Federico Machado de Economía Open lo explicó así: «La baja en encajes en el BCRA se debe por un lado a la disminución de depósitos en dólares durante marzo. Por otro lado, a que había ‘sobre encaje’ luego de los pagos de Bonares y Bopreal». Y agregó un punto que cambia el eje: «Es para monitorear hacia adelante la evolución de los depósitos».
Es decir, más que un impulso clásico al crédito, también hay una lógica defensiva: administrar la liquidez en un sistema donde los depósitos empiezan a moverse.
En la misma línea, Amílcar Collante puso el foco en el frente externo del sistema financiero: «Los depósitos en USD comenzaron a bajar, en el corto plazo puede ser un limitante a la expansión de crédito en USD. Difícil la remonetización en USD.».
La lectura conjunta es más compleja que el titular. No es solo una medida para que los bancos presten más. También es una respuesta a un sistema que empieza a mostrar tensiones: depósitos que dejan de crecer, crédito que no despega y mora en aumento.
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