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Pesar por el fallecimento del exintendente Vazzana

Desde el Municipio de Villa Regina, lamentamos el fallecimiento del exintendente, Carlos Vazzana.

Un duro golpe para la comunidad que supo acompañar a “Carlitos” en sus distintas funciones dentro de la ciudad.

Hacemos llegar a su familia, amigos y allegados, nuestro más sentido pésame.

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  • La suba de la inflación agrava el problema de la deuda en pesos y Caputo enfrenta otro vencimiento grande

     

     El equipo económico no terminó de recuperarse del estrés que pasó para conseguir los USD 4.300 millones del vencimiento de la semana pasada, que ya tiene que ocuparse de ver como transita una licitación clave el próximo miércoles, que supera los 20 millones de pesos, en otro de los puntos de mayor tensión financiera de lo que queda de enero. 

    El miércoles 14 vencen $19,3 billones correspondientes a dos Lecaps. Cerca de la mitad de ese monto está en manos del propio Estado, lo que reduce el riesgo inmediato. Pero el resto está en poder del mercado y obliga a renovar deuda en un contexto de tasas altas y expectativas inflacionarias en aumento.

    A ese compromiso se suma el remanente de la letra dólar linked D16E6. El vencimiento original era de $6 billones. Pero el Gobierno logró postergar $3,4 billones hasta fin de mes mediante una operación de canje corto, lo que alivió parcialmente la carga del 14 de enero. 

    La maniobra se instrumentó a través de la Resolución Conjunta de las secretarías de Finanzas y Hacienda. Se dispuso la ampliación de la LELINK D30E6, con vencimiento el 30 de enero, por hasta USD 4.000 millones, para absorber la D16E6 que vencía originalmente el 14 de enero. 

    ¿Por qué si Caputo pagó el vencimiento, subió el riesgo país y cayeron los bonos?

    La conversión se apoya en la Ley de Presupuesto 2026 y en decretos que permite emitir letras para el mismo ejercicio y aceptar títulos como forma de pago, independientemente de la moneda. 

    Estos enjuagues acompañan un creciente interés de los operadores financieros por los bonos ajustados por inflación, un giro previsible ante la aceleración infalcionaria. Según IEB, estos instrumentos resultan más atractivos en un escenario de «desinflación más lenta» y son funcionales a estrategias de carry trade. Los operadores recomienda privilegiar bonos CER con vencimientos en diciembre y octubre de 2026, con rendimientos cercanos al 6%, y papeles al 2027 y 2028 en la zona que va del 7,5% a 8%. 

    El mercado empieza a priorizar los bonos ajustados por inflación, porque observan que la baja del ritmo inflacionario es más lenta de lo esperado. Los operadores recomienda privilegiar bonos CER con vencimientos en diciembre y octubre de 2026, con rendimientos cercanos al 6%, y papeles al 2027 y 2028 en la zona que va del 7,5% a 8%. 

    Así, el calendario de deuda en pesos volvió a convertirse en una trampa que el propio Gobierno se colocó delante. Mes a mes, el Tesoro fue acumulando compromisos crecientes, con picos previsibles. Una estrategia que fue procastinando el problema. 

    El primer semestre muestra una dinámica irregular, con saltos fuertes al inicio del año y un alivio hacia el invierno. La segunda mitad del año arranca con un respiro engañoso. Julio es casi un desierto y agosto apenas mueve la aguja. Septiembre reaparece con señales de alerta, pero todavía manejables. Octubre y noviembre vuelven a tensar la cuerda. Diciembre, en cambio, es otra cosa. No es un pico más. Es una pared. 

    La acumulación de vencimientos se dispara en el último mes del año y concentra una masa de deuda que el propio esquema oficial decidió llevar hasta ahí. No es herencia ni mala suerte: es diseño. Una pared construida con instrumentos en pesos, indexados y de corto vuelo. El problema no es solo el monto, sino el contexto. Llegar a diciembre exige haber renovado todo lo previo sin fisuras, sostener tasas altas, convivir con indexaciones y confiar en que el mercado siga acompañando. Cualquier ruido antes de fin de año convierte ese mes en un test de estrés extremo. 

     

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  • El Central compró dólares para cumplir con el FMI, pero Caputo los vendió para frenar la suba

     

    El Banco Central volvió a comprar dólares después de nueve meses, pero la foto completa muestra un movimiento de ida y vuelta. Cumplió con lo que había prometido en el nuevo esquema monetario, pero al mismo tiempo los dólares se fueron por otras ventanillas. Compró por un lado y pagó por el otro. Esa es la lógica que dominó la primera rueda del año. 

    Este lunes, el BCRA compró USD 21 millones en el mercado oficial. Es la primera compra neta de 2026 y la primera desde mediados del año pasado. El dato cortó una racha prolongada sin acumulación y confirmó que el Central empezó a ejecutar el plan que anunció en enero. 

    La intervención no fue improvisada. Esos USD 21 millones representaron cerca del 5% del volumen operado en el mercado libre de cambios, que rondó los USD 400 millones. Ese porcentaje no es casual: es exactamente la porción que el Central había comprometido absorber por rueda. El problema no es el cumplimiento, sino la distancia entre ese ritmo y las metas finales de acumulación. 

    El mercado no festejó el Presupuesto: la tasa se disparó por encima del 140% y el Tesoro tuvo que vender dólares

    En términos contables, las reservas brutas subieron unos USD 301 millones y quedaron en torno a los USD 43.400 millones. El aumento se explicó por la compra neta y por movimientos financieros, en un esquema que sigue mostrando más administración diaria que acumulación sostenida. 

    Pero el mercado también registró el otro costado de la jornada. Mientras el Central compraba en el contado, operadores detectaron posibles ventas en el mercado de futuros del dólar y no descartaron intervenciones vía bonos. Lo que entró por una ventanilla se compensó por otra. 

    El analista Christian Buteler detalló el cierre del día. El dólar mayorista terminó en $1.470, con una baja de 0,34%. El volumen operado fue de USD 384 millones. El tipo de cambio quedó 4% por debajo del techo de la banda y 61% por encima del piso. En paralelo, el Tesoro continuó vendiendo dólares y bonos, incluso cuando enfrenta pagos por unos USD 4.200 millones en los próximos días y no tiene esos fondos plenamente cubiertos. También hubo ventas de instrumentos dólar linked. Por algo subió el riesgo país.

    el Tesoro continuó vendiendo dólares y bonos, incluso cuando enfrenta pagos por unos USD 4.200 millones en los próximos días y no tiene esos fondos plenamente cubiertos. También hubo ventas de instrumentos dólar linked. Por algo subió el riesgo país.

    Las estimaciones privadas confirman la magnitud de esas intervenciones. «El Tesoro vendió entre USD 3.500 millones y USD 5.000 millones desde mitad de año para contener presiones cambiarias», explicó Leo Anzalone, director del CEPEC. Fueron operaciones puntuales en el mercado oficial para sostener el dólar dentro de las bandas y evitar saltos que desordenen expectativas y precios, sobre todo antes de las elecciones. 

    Desde OPEN, Federico Machado agregó que el goteo no se frenó después de los comicios. «Lo preocupante es que las ventas continuaron incluso cerca de la fecha del pago de bonos de enero. El 29 de diciembre se vendieron USD 220 millones», precisó. 

    Otro especialista agregó el dato distintivo: «Salieron a vender fuerte en la apertura de la rueda y recompraron al cierre», dijo. Todo ocurrió en un mercado de bajo volumen, donde cada intervención se siente más.  Los datos de las pantallas también sugieren que el Tesoro habría embolsado entre USD 100 y USD 200 millones adicionales, según señaló la fuente. 

    El resultado es un esquema de circulación: el Central y el Tesoro compran y vende para que el sistema se mantenga estable. Santiago Bausili prometió juntar entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones de reservas. Los USD 21 millones del lunes muestran que el plan empezó a ejecutarse. Pero para cumplir con la meta, las comprar deberán acelerarse al doble. 

     

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