otro-domingo-de-musica-para-disfrutar-en-la-plaza

Otro domingo de música para disfrutar en la plaza

La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina invita a disfrutar de un nuevo encuentro de ‘Domingos de Plaza’.

A partir de las 20 horas en la Plaza de los Próceres se presentarán Foca, Ayelén Müller, Hora libre y Luz de luna.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Gran respuesta a las actividades propuestas por Turismo

    Un fin de semana a pleno se vivió en Regina con actividades llevadas adelante por las Direcciones de Cultura y Turismo. El sábado, en El Social Café Restó, tuvo lugar la primera edición de la propuesta GastroArte, con la música de Zule Vega y un plato gastronómico regional que consistió en jamón de cerdo con…

    Difunde esta nota
  • CARNAVAL DE SABORES EN VILLA REGINA

    ✅ En ocasión de una nueva celebración de Carnaval, la Dirección de Turismo y distintos comercios de la Gastronomía Reginense y Turismo Rural, invitan a disfrutar de una nueva propuesta, denominada «Carnaval de Sabores» 🤖👺🎊 . 📆 Desde el 17 hasta el 23 de Febrero 🕗 De 20 a 22 horas 🕙 ✅ Productos locales…

    Difunde esta nota
  • Caputo apeló a la contabilidad creativa para dibujar una baja de USD 20.000 millones de la deuda externa

     

     El Gobierno mostró una baja fuerte de la deuda pública en mayo, en el documento sobre la evolución de la deuda externa que produce la Secretaría de Finanzas que conduce Federico Furiase. Una reducción de casi USD 20.000 millones según ese documento oficial.

    La página 3 del boletín de deuda de abril mostraba una deuda bruta de USD 496.676 millones al 30 de abril. Un mes después, la misma página del informe de mayo la ubicó en USD 479.273 millones. La caída fue de USD 17.403 millones. En la deuda en situación de pago normal, la baja fue de USD 17.398 millones. Y el dato más ruidoso aparece en la composición: la deuda pagadera en moneda extranjera cayó USD 20.546 millones, mientras la deuda en moneda local subió el equivalente a USD 3.148 millones.

    El salto llama la atención por una razón simple. Una baja de semejante tamaño en deuda en dólares suele tener un costo visible. O se paga con reservas, o entra financiamiento fresco, o se produce una reestructuración con acreedores. Nada de eso ocurrió en una escala compatible con el número que mostró Economía. No hubo un agujero equivalente en las reservas. Tampoco una lluvia de dólares privados. El conejo salió de otra galera.

    La clave está en las Letras Intransferibles. Son títulos emitidos por el Tesoro y colocados dentro del balance del Banco Central, muchas veces a cambio de reservas usadas para pagar deuda. Funcionan como pagarés del propio Estado contra el propio Estado. Figuran como activos del Central, pero tienen un problema histórico: no se venden en el mercado. No sirven para intervenir con fuerza sobre la liquidez. Son papeles atrapados en una vitrina.

    El despertar del dólar le complica a Caputo la deuda en pesos

    El Gobierno decidió rescatar parte de esas Letras. Para hacerlo, el Banco Central aprobó sus estados contables de 2025, registró una utilidad de $34,3 billones, constituyó reservas por $11,4 billones y transfirió $24,4 billones al Tesoro como dividendos. De ese monto, $18,4 billones se aplicaron a recomprar Letras Intransferibles en poder del propio Central, por un valor nominal original estimado en USD 21.700 millones. Otros $6 billones quedaron como depósitos del Tesoro en la entidad.

    Con esto Toto perdió la fineza del trader sofisticado. Es un dibujo burdo, se le ven todas las costuras. Ya no es ingeniería financiera, es obscenidad contable.

    Ahí aparece el juego de espejos. El Banco Central genera utilidades. Luego gira pesos al Tesoro. El Tesoro toma esos pesos y se los devuelve al Banco Central para cancelar deuda que tenía con el mismo Banco Central. Es un viaje circular. Como si un almacenero se pagara una deuda a sí mismo, anotara el cobro en la libreta y después anunciara que mejoró su patrimonio.

    Caputo rescató Letras con vencimientos entre 2029 y 2032. Economía las tomó valuándolas a precios de mercado internacional, por encima del valor contable previo que tenían registrado. Ahí nace el punto más sensible de toda la operación. Las ganancias del Banco Central surgen, en parte, de revaluar esos papeles. Y esos mismos papeles son luego cancelados con pesos derivados de esa revaluación. 

    «Con esto Toto perdió la fineza del trader sofisticado. Es un dibujo burdo, se le ven todas las costuras. Ya no es ingeniería financiera, es obscenidad contable», apuntó un ex funcionario del Banco Central. 

    El argumento oficial sostiene que la medida limpia el balance del BCRA. Milei siempre dijo que ese saneamiento era condición para levantar el cepo. Bajo esa lógica, un Central cargado de pasivos, títulos ilíquidos y compromisos cruzados no podía convivir con una apertura cambiaria. 

    La operación no elimina una deuda con acreedores privados ni reduce compromisos con organismos multilaterales. Cancela deuda del Tesoro con el Banco Central. Es decir, deuda dentro del propio Estado. La deuda externa real es otra cosa: bonos en manos de fondos de inversión, compromisos con bancos, préstamos de organismos multilaterales y obligaciones que no se resuelven con un asiento contable entre dos oficinas públicas.

    En medio de elogios, el FMI le exigió a Caputo que implemente un esquema de metas de inflación

    Por eso la comparación exige cuidado. Una Letra Intransferible en el activo del Banco Central no es lo mismo que un Global en manos de un fondo de Wall Street. Tampoco es lo mismo que un vencimiento con el FMI, el BID o el Banco Mundial. En el primer caso, el Estado se debe a sí mismo. En el segundo, debe dólares a terceros. Y esos terceros no aceptan balances creativos como forma de pago. Piden cash, rollover o más tasa.

    La operación no elimina una deuda con acreedores privados ni reduce compromisos con organismos multilaterales. Cancela deuda del Tesoro con el Banco Central. Es decir, deuda dentro del propio Estado. La deuda externa es otra cosa: bonos en manos de fondos de inversión, compromisos con bancos, préstamos de organismos multilaterales y obligaciones que no se resuelven con un asiento contable entre dos oficinas públicas.

    La operación además choca con una de las obsesiones del Fondo Monetario: la autonomía real del Banco Central frente al Tesoro. El organismo viene mirando con recelo la fusión operativa entre Economía y la autoridad monetaria. Tasas, balances, liquidez, deuda y reservas aparecen cada vez más mezclados. En esa mesa, el Central queda menos como árbitro y más como auxiliar contable del Palacio de Hacienda.

    El propio dato oficial de mayo deja ver la maniobra. En abril, las amortizaciones, canjes y cancelaciones habían sido por USD 35.050 millones, contra financiamiento, canjes y emisiones por USD 39.150 millones. El resultado neto del mes fue positivo en USD 4.101 millones y la deuda terminó subiendo. En mayo ocurrió lo contrario: hubo financiamiento por USD 29.564 millones, pero amortizaciones, canjes y cancelaciones por USD 48.519 millones. La operación neta dio negativa en USD 18.955 millones y la deuda bruta bajó a USD 479.273 millones.

    La foto acumulada también cuenta la historia. Al 31 de diciembre de 2025, la deuda bruta era de USD 455.077 millones. En abril, las variaciones acumuladas de 2026 sumaban USD 41.600 millones y llevaban el stock a USD 496.676 millones. En mayo, después del rulo, las variaciones acumuladas bajaron a USD 24.196 millones y el stock quedó en USD 479.273 millones. 

    El contraste con la deuda externa es más incómodo para el relato oficial. Según el INDEC, la deuda externa bruta total de la Argentina alcanzó los USD 320.305 millones al cierre del cuarto trimestre de 2025. Es un récord nominal. Contra los USD 276.137 millones del cuarto trimestre de 2024, el aumento fue de USD 44.168 millones en un año. Y contra los USD 285.951 millones del cierre de 2023, el incremento durante la gestión Milei fue de USD 34.354 millones.

    El desglose muestra dónde está el peso del endeudamiento. El gobierno concentró USD 174.999 millones. Las sociedades no financieras, hogares e instituciones sin fines de lucro sumaron USD 106.474 millones. El Banco Central registró USD 32.315 millones. Las sociedades captadoras de depósitos, otros USD 5.244 millones. Y otras sociedades financieras, USD 1.273 millones. En el tramo del gobierno central, los organismos internacionales explicaron USD 97.255 millones, con el FMI en torno a USD 57.230 millones. Los tenedores de títulos de deuda concentraron otros USD 59.066 millones.

    Ese es el punto que incomoda. El Gobierno puede mostrar una baja fuerte de la deuda bruta del Tesoro gracias a una operación con el Banco Central. Puede decir que sanea el balance. Puede decorar el número. Pero la deuda externa con acreedores de verdad creció exponencialmente.

     

    Difunde esta nota
  • ‘Coloreando mi ciudad’, caminata familiar y ‘Tardes dulces’

    La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina acerca las propuestas para disfrutar de la última semana de vacaciones. *’Coloreando mi ciudad’ especial ‘Soy turista’: viernes 23 a las 15 horas en la Oficina de Turismo. Destinado a niños y niñas, la actividad incluye un recorrido por el Paseo del Arroyo, con interpretación…

    Difunde esta nota
  • El golpe a la acción de SoFi, una advertencia para la salida a la bolsa de Ualá

     

    Las fintech fueron durante años una de las apuestas favoritas de Wall Street. La promesa era sencilla: sumar usuarios a gran velocidad, expandirse a nuevos mercados y construir escala. Las ganancias podían esperar. Pero esa lógica empezó a cambiar y hoy los inversores exigen ganancias concretas.

    El fenómeno quedó expuesto en la evolución reciente de acciones como SoFi o Nubank. Ambas compañías siguen creciendo y ampliando sus negocios financieros, pero el mercado se volvió mucho más exigente a la hora de valorar ese crecimiento.

    «Durante años los inversores estuvieron dispuestos a financiar compañías que crecían aceleradamente incluso sacrificando rentabilidad. Hoy la lógica cambió: Wall Street exige ganancias, eficiencia y capacidad de monetización», explicó Mariano Dragani de Somos Inversores.

    El caso de Nubank suele aparecer como el ejemplo más exitoso dentro del universo fintech. La entidad brasileña logró superar los 100 millones de clientes y, al mismo tiempo, construir un negocio rentable. Para los analistas, esa combinación es la que explica buena parte de su valor de mercado.

    Advierten que las billeteras virtuales usaron los viajes gratis para minar los datos de los usuarios

    La clave ya no pasa solamente por la cantidad de usuarios. «El mercado ya no premia la cantidad de usuarios por sí sola, sino la capacidad de generar ganancias sobre cada usuario incorporado», sostuvo Dragani.

    La experiencia de SoFi muestra hasta qué punto aumentó la vara. La compañía presentó ingresos récord, mantuvo un fuerte ritmo de crecimiento y acumuló varios trimestres consecutivos de ganancias. Sin embargo, la acción sufrió luego de la publicación de resultados porque la empresa no mejoró sus proyecciones para el resto del año.

    Para Dragani, ese episodio refleja el nuevo estándar de Wall Street. «Ya no alcanza con crecer. El mercado exige superar expectativas, expandir márgenes y mostrar una aceleración constante de resultados», afirmó.

    Ualá, que para varios especialistas representa el caso más parecido al recorrido que hizo Nubank en sus primeros años. La compañía cuenta con presencia regional, licencia bancaria e inversores internacionales.

    La volatilidad de estas compañías responde justamente a esa exigencia. Mientras hace algunos años los inversores proyectaban crecimiento futuro, ahora examinan indicadores mucho más cercanos a los que utilizan para analizar bancos tradicionales: rentabilidad, retorno sobre el capital, calidad crediticia, costo de fondeo e ingresos por cliente.

    El cambio de criterio también empieza a trasladarse a América Latina y abre una discusión sobre cuáles son los jugadores mejor posicionados para protagonizar la próxima historia bursátil de la región.

    En Argentina, el líder indiscutido es Mercado Pago. Su ecosistema combina pagos, crédito, inversiones y seguros dentro de una plataforma con presencia regional. Sin embargo, algunos analistas advierten que tamaño y rentabilidad no necesariamente avanzan al mismo ritmo.

    «Mercado Pago juega en otra liga por el tamaño de su ecosistema, pero eso no implica necesariamente una alta rentabilidad», señaló el operador financiero Daniel Pesalovo.

    Detrás aparece Ualá, que para varios especialistas representa el caso más parecido al recorrido que hizo Nubank en sus primeros años. La compañía cuenta con presencia regional, licencia bancaria e inversores internacionales, elementos que suelen ser valorados por el mercado.

    «Ualá sería el retador que puede conseguir ese nivel de escalabilidad. Es el gran candidato para salir a cotizar en bolsa», afirmó Pesalovo. De hecho, mencionó que su fundador, Pierpaolo Barbieri, tiene muy en mente la posibilidad de una futura salida a la bolsa.

    Brubank y Lemon. El primero es visto por algunos analistas como el modelo argentino más cercano a SoFi, por su apuesta a captar depósitos y desarrollar un negocio bancario digital integral. Lemon, en tanto, construyó su crecimiento alrededor de las criptomonedas y las stablecoins.

    Para Dragani, el desafío será el mismo que enfrentó Nubank antes de consolidarse: demostrar que puede transformar una amplia base de usuarios en ganancias sostenibles. En el mercado consideran que esa prueba será determinante para cualquier fintech que aspire a captar inversores globales.

    Más atrás aparecen otros jugadores como Brubank y Lemon. El primero es visto por algunos analistas como el modelo argentino más cercano a SoFi, por su apuesta a captar depósitos y desarrollar un negocio bancario digital integral. Lemon, en tanto, construyó su crecimiento alrededor de las criptomonedas y las stablecoins, un segmento que ganó relevancia en Argentina por la búsqueda de cobertura frente a la volatilidad cambiaria.

    Sin embargo, distintos operadores del mercado coinciden en que el contexto actual obliga a demostrar algo más que crecimiento de usuarios. La próxima fintech argentina que llegue al mercado probablemente no será presentada como una startup tecnológica de rápido crecimiento, sino como una entidad financiera rentable y capaz de expandirse de manera sostenida. 

     

    Difunde esta nota

Deja una respuesta