El Intendente Marcelo Orazi acompañó hoy a la Gobernadora Arabela Carreras en el acto en el que tomó juramento a la Ministra de Turismo y Deportes de la provincia Martha Vélez y del Secretario de Estado de Cultura Ariel Ávalos que se desarrolló en el predio de Los Gansos Restó en Villa Regina.
En estos momentos, la mandataria provincial encabeza la reunión de su gabinete en el mismo lugar.
Previo a la jura, el Intendente Orazi dio la bienvenida a los presentes y agradeció a Carreras por elegir a nuestra ciudad como sede de estos encuentros. “Es un honor personal, para todo mi equipo de trabajo y para Regina que estén todos ustedes visitándonos. Este tipo de actividades reposiciona a la ciudad en el contexto del Alto Valle Este y dentro de la provincia de Río Negro y por eso te agradezco Arabela por esta decisión”, manifestó el jefe comunal.
Continuó: “Les deseo un mejor 2021 que el año que pasamos, que lo encaremos con más fuerza, sabiendo que las decisiones que tomamos redundarán en beneficio de los rionegrinos y de los reginenses en mi caso”.
Luego, la Gobernadora les tomó juramento a Vélez y Ávalos. Luego en su mensaje Carreras señaló que “Regina tiene la capacidad de hospitalidad que nos invita a volver cada vez”.
“Este acto que trajimos aquí significa poner en foco actividades que han sufrido muchísimo el año pasado. Estamos jerarquizando porque reconocemos el valor del turismo que requiere más atención y estructura; del deporte que no se ha podido desplegar como lo veníamos haciendo con la gestión de Alberto (Weretilneck) y, por supuesto, la cultura que realmente ha sufrido el aislamiento de una manera increíble”, manifestó.
Agregó que “este año va a tener desde el gobierno esta perspectiva productiva que venimos profundizando en las distintas ramas de la actividad. Tenemos que recorrer un camino para poder recuperar actividades con nuevos protocolos”.
“Con este espíritu nos vamos a reunir todo el gabinete, con el objeto de poner en agenda los principales temas de cada ministerio para este año, con una mirada desde los problemas a abordar para el gobierno, generar una buena agenda de trabajo, con la mirada puesta en el trabajo transversal lo que nos ha permitido optimizar el esfuerzo y los recursos, mejorando los resultados en materia de las respuestas que tenemos que brindar a los rionegrinos y rionegrinas”, finalizó.
La Municipalidad de Villa Regina recuerda transitar con precaución por la Avenida General Paz, entre Azcuénaga y Belgrano, donde el personal de la Secretaría de Obras y Servicios está colocando divisores de carriles frente a la Ciudad Judicial. Por ello los inspectores se encuentran desviando el tránsito en ese sector mientras se llevan a cabo…
La Legislatura de Rio Negro aprobó en primera vuelta con 42 votos a favor y solo 1 en contra, este jueves 25 de agosto el proyecto de ley presentado por el gobierno de Arabela Carreras y acompañado por todos los bloques que conforman la legislatura provincial, para modificar la Ley N° 3.308 (Ley de Hidrocarburos…
El Vaticano confirmó que el papa León XIV visitará la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, en la que será la primera visita de un Sumo Pontífice al país en casi cuarenta años.
El viaje fue confirmado por el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, que detalló que «León XIV realizará un Viaje Apostólico a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre 2026.
El Papa visitará las ciudades uruguayas de Montevideo, Paysandú y Florida del 6 al 8 de noviembre; luego vendrá a Buenos Aires, Córdoba y Luján del 8 al 11 de noviembre; y finalmente partirá a Perú para visitar Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa del 11 al 17 de noviembre.
LPO informó en junio que en el gobierno de Córdoba tenían una confirmación extraoficial del Vaticano y ya estaban trabajando en la coordinación de la visita de León XIV, que es amigo del arzobispo cordobés Ángel Rossi. Como antecedente, la provincia exhibía la visita de Juan Pablo II en 1987, cuando celebró una misa ante 400 mil personas en el Área Material Córdoba, sede de Fadea.
La visita del Papa se dará en un momento político clave para la campaña electoral 2027, que en muchas provincias ya estará en marcha. Por ejemplo en Córdoba donde se descuenta que los comicios serán en los primeros meses del año.
También Javier Milei aprovechará para tener la foto que no pudieron tener ni Cristina Kirchner, ni Mauricio Macri ni Alberto Fernández con el papa argentino Francisco. La visita a Luján también podría darle la oportunidad de la foto a Axel Kicillof.
Es por eso que la visita de León XIV era anhelada por varias provincias, como Santiago del Estero que era una de las primeras opciones que se barajó pero terminó siendo descartada por el Vaticano.
El anuncio fue celebrado por el gobierno argentino. «La visita del Santo Padre constituye un acontecimiento de enorme trascendencia espiritual e institucional para nuestro país y para todos los argentinos», sostuvo la Oficina del Presidente en un comunicado. «Una visita histórica para todos los argentinos», agregó Milei en un tuit.
También Jorge Macri dijo que lo «llena de orgullo» poder ser parte «de un momento histórico» para el país. «Será un honor abrirle las puertas de una Ciudad que hace del encuentro, el respeto y la convivencia una forma de vivir», sostuvo el jefe de gobierno.
Durante el fin de semana, se disputó en el polideportivo Cumelen la tercera fecha del campeonato de Futsal organizado por la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina. Los resultados fueron los siguientes: La Tribu 3-Los Cabeza 8 Hidrovalle 13-Regina Futsal 1 Unidos del Sur 2-El Sauce 10 Las Chivas 5-Al-Vino 6 Farmacia…
El discurso de Javier Milei no se limitó a defender reformas económicas. A través de una interpretación histórica cargada de antagonismos, el Presidente buscó reconstruir el vínculo emocional con su núcleo de apoyo, presentar a sus adversarios como responsables de una decadencia prolongada y reafirmar una identidad política basada en la ruptura con el pasado.
Por Roque Pérez para NLI
Más que una explicación económica, una narración sobre el pasado argentino
El discurso presidencial pronunciado hace minutos por Milei tuvo una característica central que excedió largamente la discusión sobre inflación, déficit fiscal o reformas estructurales: fue una construcción de sentido político. El Presidente no solamente intentó convencer sobre determinadas medidas económicas, sino instalar una determinada lectura de la historia argentina, donde el país aparece como víctima de un sistema de poder que durante décadas habría utilizado al Estado, la emisión monetaria y el endeudamiento como herramientas de privilegio.
La operación discursiva no es nueva en la política contemporánea. Los liderazgos que buscan transformar un escenario social complejo suelen construir un relato que organiza el pasado en torno a una fractura: un “antes” marcado por el fracaso y un “después” que solo puede llegar mediante una ruptura profunda. El sociólogo francés Pierre Bourdieu explicó que la política no se desarrolla únicamente en el terreno de las ideas, sino también en la capacidad de imponer categorías de percepción sobre la realidad. Quien logra definir qué problema tiene una sociedad también obtiene una ventaja para definir cuál es la solución.
En ese sentido, Milei no presentó simplemente un diagnóstico económico: presentó una interpretación moral de la Argentina. La inflación dejó de ser solamente un fenómeno monetario para transformarse, dentro de su relato, en la consecuencia de una dirigencia que habría administrado el Estado en beneficio propio. El déficit fiscal dejó de aparecer como una discusión técnica sobre ingresos y gastos para convertirse en la evidencia de una supuesta estructura de privilegios. El Banco Central dejó de ser una institución económica para transformarse en el símbolo de un modelo que, según su discurso, habría permitido a los políticos trasladar sus costos al conjunto de la sociedad.
La política como identidad: la necesidad de reafirmar al propio grupo
Uno de los elementos más relevantes del discurso presidencial es que no parece estar dirigido únicamente a convencer a quienes todavía dudan, sino principalmente, en esta época en que se le fugan los votos, a reafirmar a quienes ya forman parte de su identidad política. La construcción de un liderazgo no depende solamente de sumar adhesiones nuevas, sino también de mantener cohesionada una comunidad política que necesita encontrar una explicación común frente a las dificultades.
El politólogo alemán Carl Schmitt planteaba que la política moderna se organiza alrededor de la distinción entre amigo y enemigo. Aunque su teoría fue profundamente discutida por sus consecuencias autoritarias, su análisis permite observar un fenómeno presente en muchos movimientos políticos: la creación de una frontera simbólica que separa a quienes representan el cambio de quienes son identificados como responsables del problema.
En el caso del mileísmo, esa frontera se construye alrededor de una oposición entre “la gente común” y una “casta política” presentada como beneficiaria de un sistema agotado. Esa categoría no funciona solamente como una descripción de dirigentes concretos, sino como una identidad colectiva. Permite que sectores sociales diversos puedan reconocerse dentro de un mismo relato: trabajadores afectados por la inflación, jóvenes desencantados con los partidos tradicionales, pequeños empresarios golpeados por las crisis recurrentes o ciudadanos que sienten que las instituciones no respondieron a sus expectativas.
El discurso presidencial vuelve así a una lógica política clásica: transformar una experiencia individual de frustración en una explicación colectiva. La pérdida de poder adquisitivo, la incertidumbre económica o la sensación de estancamiento dejan de ser problemas aislados y pasan a formar parte de una historia común donde existe un responsable identificable.
El poder de los números y la creación de una verdad política
Un aspecto central del discurso fue el uso de cifras extremas y referencias históricas para reforzar la idea de una Argentina al borde del colapso permanente. En estos casos, el número no funciona únicamente como una herramienta descriptiva, sino como un recurso político y simbólico. Su objetivo no es solamente informar, sino producir impacto.
Cuando una cifra alcanza dimensiones difíciles de imaginar, adquiere una fuerza narrativa propia. El ciudadano común no necesariamente puede verificarla o reconstruir su metodología, pero sí puede interpretar su significado político: “todo estaba peor de lo que nos dijeron”. Esa operación permite instalar una sensación de revelación, como si el gobierno estuviera mostrando una verdad oculta durante décadas.
El filósofo y sociólogo francés Jean Baudrillard analizó cómo en las sociedades contemporáneas los símbolos y las representaciones pueden adquirir una fuerza incluso mayor que los hechos que pretenden representar. La política moderna no se libra únicamente en el terreno de los datos, sino también en el de las narraciones que permiten ordenar esos datos dentro de una interpretación emocionalmente convincente.
Por eso, más allá de la discusión técnica sobre cada número utilizado, el elemento político relevante es la función que cumple dentro del relato presidencial: confirmar que la ruptura propuesta por Milei no sería una opción ideológica entre otras, sino una supuesta necesidad histórica frente a un fracaso acumulado.
El líder que promete cerrar una etapa histórica
El discurso también puede leerse como un intento de consolidar una figura presidencial asociada a un momento fundacional. Milei no se presenta solamente como un administrador que aplica políticas económicas, sino como alguien que pretende representar un quiebre histórico entre dos épocas.
La construcción de liderazgos de este tipo suele apoyarse en la idea de que existe una crisis profunda que las estructuras tradicionales ya no pueden resolver. La politóloga alemana Hannah Arendt analizó cómo las sociedades atravesadas por crisis prolongadas pueden volverse más receptivas a liderazgos que ofrecen explicaciones simples, contundentes y totalizantes frente a problemas complejos. No porque los ciudadanos carezcan de racionalidad, sino porque en contextos de incertidumbre las explicaciones integrales ofrecen una sensación de orden y pertenencia.
El mensaje de Milei busca ocupar precisamente ese espacio: el de quien dice haber identificado la raíz de todos los males y propone una transformación completa. La promesa no es únicamente económica; es también emocional. Para sus seguidores, el proyecto no representa solamente una política fiscal o monetaria, sino la posibilidad de formar parte de una generación que “termina” con un ciclo histórico.
La batalla por el relato argentino
La profundidad política del discurso presidencial está, entonces, en que no intenta solamente defender medidas concretas, sino disputar la interpretación del pasado y del futuro del país. La pregunta central que plantea no es únicamente cómo equilibrar las cuentas públicas, sino quién tiene la autoridad moral para explicar por qué Argentina llegó hasta aquí.
Toda transformación política necesita una narrativa que la justifique. Los gobiernos construyen legitimidad no solamente a partir de resultados, sino también a través de relatos que explican esos resultados. Milei busca que su electorado interprete cualquier dificultad presente como el costo inevitable de una reconstrucción histórica y que cualquier resistencia sea vista como la defensa de un orden anterior.
La disputa, por lo tanto, no está solamente en el terreno económico. Está en la capacidad de cada espacio político para imponer una explicación sobre la Argentina: si el país fue destruido por un sistema político que abusó del Estado, como sostiene Milei, o si la crisis argentina, tal cual fue, responde a una combinación más compleja de factores económicos, sociales e institucionales.
En esa batalla por el sentido, el Presidente no habló únicamente de reformas. Habló de identidad, pertenencia y memoria colectiva. Y allí reside la verdadera dimensión política de su discurso: en el intento de convertir una propuesta de gobierno en una interpretación completa de la historia argentina.
El Intendente Marcelo Orazi participó el sábado del acto académico de entrega de diplomas a 147 alumnos que finalizaron sus estudios en distintas disciplinas en el Instituto Crecer. En la oportunidad estuvo acompañado por la Legisladora Marcela Ávila, el Secretario de Coordinación Ariel Oliveros y la Secretaria de Desarrollo Social Luisa Ibarra, entre otros funcionarios….
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