La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina propone una nueva jornada de feria de artesanos reginenses ‘ReEmprender’ para acompañar la música de los ‘Domingos de Plaza’.
Además, desde el sector de las casitas de artesanos en la Plaza Primeros Pobladores, saldrá una nueva caminata recreativa por la ciudad.
A partir de las 20 horas, se llevará adelante un recorrido para revalorizar los distintos sectores del centro de Villa Regina, con información histórica, cultural y de la geografía que nos rodea. Es una actividad gratuita y los interesados pueden inscribirse de manera anticipada o el mismo domingo unos minutos antes.
Para más información se pueden comunicar con la Oficina de Turismo al teléfono 2984 904350.
El Intendente Marcelo Orazi visitó el viernes las instalaciones de Amuchen y dialogó con Mabel Barazzutti y Viviana Silenzi, presidente y vicepresidente respectivamente de la institución que trabaja para brindar un espacio de contención y recreación a niños con discapacidad. En la oportunidad, las integrantes de la Comisión Directiva hicieron entrega al Intendente del protocolo…
La revista científica Clinical Epidemiology and Global Health publicó el estudio “Incidencia y mortalidad por cáncer en localidades rurales argentinas rodeadas de tierras agrícolas tratadas con pesticidas”, que establece que en los pueblos fumigados de Argentina (tomando como casos testigo ocho localidades en la provincia de Santa Fe) la mortalidad por cáncer en la población…
Los problemas para los trabajadores de la reginense son de larga data, ni la intervención provincial a cargo de Jose Perez, ni la nueva comitiva con la misma persona como encargado más algunos empresarios de la fruta reginense como nuevos socios no han podido solucionar los problemas en la icónica cooperativa de Villa Regina. Los…
La Directora de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina Silvia Alvarado recibió la semana pasada a María Victoria Araoz, Valeria Fasciglione y ‘Pelusa’ Miño que participaron del concurso de murales ‘Pinta Payé’ en Corrientes, obteniendo el segundo puesto con su increíble mural. En la oportunidad, Alvarado les entregó un presente en nombre de la…
Una fuerte polémica se desató en las últimas horas luego de que el ministro de Defensa avalara la interpretación británica sobre el hundimiento del ARA General Belgrano, una de las heridas más profundas de la guerra de Malvinas. Sus declaraciones, que califican el ataque como un “acto de guerra”, no sólo generaron rechazo inmediato, sino que volvieron a poner en discusión el alineamiento internacional del gobierno libertario y su matriz ideológica.
Por Roque Pérez para NLI
Un giro discursivo que no es aislado
El hundimiento del ARA General Belgrano el 2 de mayo de 1982, que dejó 323 muertos, constituye uno de los episodios más trágicos de la historia argentina reciente. Desde entonces, amplios sectores sociales, políticos y de excombatientes lo han considerado un crimen de guerra, especialmente porque el buque se encontraba fuera de la zona de exclusión establecida por el Reino Unido.
Sin embargo, el ministro eligió validar la postura británica, un gesto que no puede leerse como un hecho aislado. Se trata de una definición política que se inscribe en una lógica más amplia del oficialismo, donde la reinterpretación de hechos históricos aparece alineada con los intereses de las potencias centrales.
La lógica de alineamiento automático
El gobierno libertario ha construido, desde su llegada al poder, un esquema de política exterior basado en el alineamiento irrestricto con Estados Unidos y Europa occidental. Esta orientación no sólo se expresa en decisiones diplomáticas, sino también en el plano simbólico.
Justificar el hundimiento del Belgrano como un “acto de guerra” implica adoptar la narrativa británica en uno de los puntos más sensibles de la historia nacional. No es una discusión técnica ni jurídica: es una toma de posición sobre la soberanía argentina.
Del discurso soberano a la resignación narrativa
Durante décadas, la Argentina sostuvo una postura firme respecto a Malvinas, denunciando el ataque como ilegítimo y manteniendo la causa como política de Estado. Esa construcción fue transversal a distintos gobiernos y funcionó como uno de los pocos consensos sólidos de la democracia.
El cambio actual introduce una ruptura profunda: por primera vez en años, un funcionario de alto nivel se corre de esa línea histórica para validar, aunque sea parcialmente, la decisión británica.
Este corrimiento se inscribe en una matriz ideológica que prioriza la subordinación geopolítica por sobre la defensa de intereses nacionales, una lógica que históricamente fue definida como “cipaya”.
Un patrón que se repite en el gobierno de Milei
Las declaraciones del ministro no son un hecho aislado dentro del gobierno de Milei, sino que se suman a una serie de decisiones y posicionamientos que van en la misma dirección.
El alineamiento automático con potencias extranjeras, el desprecio por los mecanismos de integración regional y la relativización de conflictos históricos forman parte de un mismo patrón político. En ese marco, la validación del ataque al Belgrano aparece como una consecuencia lógica y no como un error individual.
Malvinas, memoria y disputa política
La causa Malvinas es mucho más que un reclamo territorial: es un eje central de la identidad nacional argentina. Por eso, cada declaración oficial sobre el tema tiene un peso político y simbólico enorme.
Cuando un ministro justifica el ataque que provocó la muerte de 323 argentinos, está interviniendo directamente en la disputa por el sentido de la historia. No se trata sólo del pasado: se trata de cómo se construye el presente y qué lugar ocupa la soberanía en ese proyecto de país.
Más que una polémica, una señal de época
Lo ocurrido en las últimas horas no es simplemente una frase desafortunada, sino la expresión de una forma de concebir el rol de la Argentina en el mundo.
Aceptar como propia la narrativa británica sobre el hundimiento del Belgrano implica un corrimiento profundo en términos políticos, históricos y simbólicos. Y en ese movimiento, queda expuesta una lógica de subordinación que atraviesa al conjunto del gobierno libertario.
La discusión, entonces, excede a un ministro y se vuelve estructural: qué modelo de país se construye cuando incluso la memoria de Malvinas empieza a ser reinterpretada desde la mirada de las potencias.
Una investigación de El Cohete a la Luna desnuda con precisión incómoda un mecanismo que atraviesa la economía argentina: mientras se exige sacrificio a las mayorías, el Estado despliega políticas concretas que terminan beneficiando a empresas, desarrolladores e inversores específicos, consolidando un esquema regresivo donde las ganancias se concentran y los costos se socializan.
Por Celina Fraticiangi para NLI
La trama oculta del “subsidio a los ricos”
El trabajo publicado en El Cohete a la Luna, firmado por María Eva Koutsovitis y Jonatan Baldiviezo, no se queda en generalidades. Por el contrario, pone nombres, operaciones y circuitos concretos que permiten entender cómo funciona este modelo.
Lejos de la idea de un Estado ausente, lo que emerge es otra cosa: una presencia activa que orienta recursos, regula mercados y toma decisiones que impactan directamente en la distribución del ingreso, pero no en favor de quienes más lo necesitan. La clave está en mirar dónde se canalizan esas decisiones.
Tierra pública, negocios privados: el caso de IRSA y la valorización estatal
Uno de los ejemplos más elocuentes que desarrolla la investigación es el de las grandes operaciones inmobiliarias sobre tierras públicas o semi públicas, donde aparece con claridad el rol del Estado como generador de renta para actores privados.
En ese esquema, empresas como IRSA —uno de los principales desarrolladores inmobiliarios del país— resultan beneficiadas por procesos donde el Estado habilita cambios de uso del suelo, inversiones en infraestructura o rezonificaciones que multiplican el valor de terrenos en manos privadas.
El mecanismo es tan sencillo como contundente: el Estado invierte en urbanización, accesos, servicios y marcos normativos; el privado, que ya posee o adquiere esas tierras en condiciones ventajosas, captura la valorización extraordinaria sin asumir los costos equivalentes.
La investigación remarca que estas operaciones no son excepcionales, sino parte de un patrón. En distintos puntos del país, desde desarrollos urbanos de alta gama hasta reconversiones de áreas estratégicas, la lógica se repite: lo público asume el riesgo y la inversión, lo privado se apropia de la renta.
Energía y exportación: Techint, PAE y el dólar a medida
Otro eje central del informe apunta a los sectores exportadores, particularmente energía y recursos naturales, donde aparecen actores de peso como Techint o Pan American Energy.
En estos casos, el beneficio no siempre adopta la forma de un subsidio explícito. Muchas veces se expresa a través de regímenes cambiarios, incentivos fiscales o marcos regulatorios diseñados para garantizar rentabilidad en dólares, incluso en contextos de crisis interna.
La investigación explica cómo, en escenarios de devaluación, estos sectores logran incrementar sus ingresos en moneda dura, mientras el resto de la economía sufre la pérdida de poder adquisitivo. A esto se suman esquemas de promoción y facilidades para la exportación que consolidan su posición.
El resultado es una transferencia indirecta pero concreta: mientras el salario se ajusta, las ganancias de estos grupos se expanden.
El negocio financiero y la arquitectura del privilegio
El informe también pone el foco en el sistema financiero, donde entidades vinculadas a grandes grupos económicos operan en un contexto de desregulación relativa que les permite obtener rentabilidades elevadas con bajo riesgo productivo.
En este terreno, los beneficios no pasan por subsidios tradicionales, sino por la propia arquitectura del sistema económico, que habilita mecanismos de valorización financiera desconectados de la economía real.
Así, mientras el crédito productivo escasea y las tasas afectan a pymes y consumidores, los grandes jugadores financieros encuentran condiciones favorables para maximizar ganancias, muchas veces apalancados en decisiones de política económica.
El Estado como garante de la desigualdad
Lo que la investigación logra demostrar, con estos ejemplos concretos, es que el problema no es la existencia de intervención estatal, sino su orientación. Porque mientras se recortan programas sociales, se ajustan jubilaciones o se deteriora el salario real, persisten políticas activas que favorecen a sectores concentrados, desde la valorización inmobiliaria hasta los beneficios cambiarios o regulatorios.
En ese sentido, el ajuste aparece como una decisión política selectiva: no todos pierden, algunos ganan —y mucho— en el mismo proceso.
La ilusión del sacrificio compartido
El discurso oficial suele presentar el ajuste como un esfuerzo colectivo, una especie de sacrificio necesario para ordenar la economía. Sin embargo, la evidencia que aporta el trabajo de El Cohete a la Luna muestra otra cosa: el sacrificio no es compartido, está claramente distribuido de manera desigual.
Mientras amplios sectores de la sociedad ven deterioradas sus condiciones de vida, determinados actores económicos consolidan posiciones de privilegio gracias a políticas públicas concretas.
Un modelo con beneficiarios definidos
Lejos de la abstracción, el mapa que traza la investigación permite identificar con claridad a los ganadores del esquema: grandes desarrolladores inmobiliarios, corporaciones energéticas, grupos exportadores y actores financieros.
Todos ellos, de una u otra manera, articulan su crecimiento con decisiones estatales que los favorecen, configurando un modelo donde la concentración de riqueza no es un efecto colateral, sino una consecuencia directa.
La discusión de fondo
La pregunta que queda planteada no es menor: ¿para quién gobierna el Estado?. Porque si la intervención pública termina sistemáticamente beneficiando a los sectores más concentrados, mientras se exige ajuste a las mayorías, entonces lo que está en juego no es solo un modelo económico, sino el propio sentido de la política.
La investigación citada no hace más que poner en palabras y datos lo que muchos perciben en la vida cotidiana: el esfuerzo no se reparte, se impone siempre a los mismos.
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