La Dirección de Tránsito y Protección Civil de la Municipalidad de Villa Regina informa que se dará inicio a una nueva campaña de Educación Vial. En esta oportunidad la misma tendrá como tema “El uso responsable de la moto y el casco”.
La campaña se llevará a cabo en distintos barrios de la ciudad para que jóvenes y adultos conozcan la importancia del uso responsable de su motovehículo, derechos y obligaciones al momento de circular en la vía pública.
La primera de las charlas se brindará el viernes 10 a las 20,30 horas en el oratorio ‘Jesús Buen Pastor’ de barrio El Sauce. Al finalizar la capacitación se sortearán dos cascos de motocicletas entre los participantes.
Este viernes 17 de septiembre a las 21 horas se presentarán Trepún Percusión junto al Ensamble local, ‘Perla del Valle’, en el Galpón de las Artes de Villa Regina. La música latinoamericana estará presente con obras de Arturo Márquez, Viviana Dal Santo, Gerardo Salazar, Fernando Iazzetta, Casey Cangelosi, Marco Martina, Diago Cortaine, Ancizar Castrillón y…
La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina invita niños y niñas de entre 8 y 12 años a participar del ‘Coloreando mi ciudad’ que tendrá lugar en el barrio Villa Alberdi. La actividad se realizará hoy jueves a partir de las 17,30 horas con punto de encuentro en la Plaza de los…
El gobierno de Javier Milei apura la entrega de nuevos permisos para expandir la pesca del calamar, actualmente la especie más rentable. Busca hacerlo en tiempo récord, lo que desató sospechas de actores del sector sobre la transparencia del proceso y el rechazo del gobierno de Axel Kicillof, que acusa discriminación.
En el Consejo Federal Pesquero (CFP) que integra con las provincias del litoral marítimo, Nación informó a mediados de mayo que estaba elaborando una propuesta para sumar nuevos buques poteros y expandir la explotación del calamar.
Dos semanas más tarde ya tenía listo el texto de 21 artículos y seis anexos. Ahí, se estableció un plazo exprés de 20 días hábiles para la presentación de proyectos para obtener alguno de los 18 nuevos permisos de explotación por hasta 30 años.
La celeridad fue tal que la resolución fue aprobada en votación directa en la misma sesión del CFP en la que se presentó. Eso, a pesar de no encontrarse en el orden del día previamente establecido.
En el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas señalaron que el plazo exiguo que se determinó para presentar propuestas «solo determina que, no todas, sino algunas empresas que hayan tenido conocimiento de la medida implementada con anterioridad se encontrarán en condiciones de realizar la presentación».
Pero la aprobación no fue por unanimidad. El representante de la provincia de Buenos Aires, Carlos Liberman, advirtió sobre la inexistencia de instancias previas de análisis del proyecto, alertó sobre el impacto que esa expansión podría tener el stock de calamar y denunció una situación de «gravedad inusitada».
Ahí, sostuvo que, en las condiciones que estableció Nación para la selección de propuestas, aquellos interesados que propongan descargar el calamar en la provincia de Buenos Aires tienen solo por esa razón un puntaje inferior al de aquellos que propongan hacer sus descargas en otro puerto del país.
«Esta discriminación es injustificada, choca con la Ley Federal de Pesca, es arbitraria e inconstitucional», denunció Liberman, según consta en las actas de la sesión del CFP donde se debatió el proyecto.
En esa disparidad, el mayor perjuicio lo focalizan en Mar del Plata, donde este jueves el gremio Supa y la Federación de Cooperativas Portuarias presentaron una demanda contra la resolución que definieron como una «acción de gobierno que aparece deliberadamente en contra de los intereses marítimos de los marplatenses».
El apuro por sacar los nuevos permisos fue tal que la resolución fue aprobada en votación directa en la misma sesión del CFP en la que se presentó. Eso, a pesar de no encontrarse en el orden del día previamente establecido.
Más directo fue el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA), la entidad empresaria del sector más fuerte de Mar del Plata, que apuntó contra los tiempos acotados para presentarse por uno de los 18 permisos y reclamó modificar los plazos para llevarlo a un periodo no menor a los 180 días corridos.
«El exiguo plazo contenido en esta normativa viola el principio de concurrencia y hace pensar que la misma podría estar dirigida», dijo la gerenta del Cepa, María Fernanda Grimaldi, en una nota dirigida al subsecretario de Pesca nacional y titular de CFP, Juan Antonio López Cazorla a la que tuvo acceso LPO.
El subsecretario de Pesca y titular del Consejo Federal Pesquero, Juan López Cazorla.
Y agregó: «Dicho plazo solo determina que, no todas, sino algunas empresas que hayan tenido conocimiento de la medida implementada con anterioridad se encontrarán en condiciones de realizar la presentación, mientras que el resto no».
Algunas fuentes del sector consultadas por LPO ven el fantasma de lo sucedido hace dos años, cuando este medio dio cuenta de las versiones de coimas que sobrevolaron la cuotificación de la merluza hubbsi.
Ahora, en el entramado portuario hay quienes señalan que este proceso habilitará una mayor presencia de intereses chinos en la pesca nacional, reforzando lo que ya sucede con la pesca de calamar.
Un informe reciente del investigador especializado en pesca ilegal y conservación marina Milko Schvartzman reveló que, de los 84 barcos poteros (especializados en captura de calamar) que operan dentro de las 200 millas marinas de jurisdicción argentina, 53 (más de un 63% el total) están controlados por firmas de origen chino.
Se trata de empresas constituidas en el país, que operan con buques de bandera argentina -como todos los que pescan en la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA)- pero que tienen origen de capital chino.
En el sector que advierten que lo correcto hubiese sido medir en sendos informes científicos el impacto de esta medida sobre las cuatro poblaciones de calamar que pueden ser capturados en el mar argentino y no la nota de dos carillas del Inidep.
Para sumar 18 barcos a los 84 existentes, en Nación se ampararon en una nota de una página y media del Inidep, el Instituto de Desarrollo Pesquero que asesora en el uso racional de los recursos.
En esas dos carillas, el Inidep expuso que la flota potera nacional llegó a tener 150 buques, por lo que sumar hasta 20 más no implicaría un riesgo para el recurso.
Ese argumento fue tajantemente objetado por la Provincia de Buenos Aires, donde expusieron que los buques actuales tienen una capacidad promedio de 550 toneladas, mientras que los 18 que se sumarían pueden llegar a pescar hasta 900.
En Nación argumentaron que el calamar que no se pesca en la ZEEA es capturado por buques extranjeros en la milla 201. Pero en el gobierno bonaerense señalaron que las dos poblaciones de calamar que más se pescan, no salen de la ZEEA.
Los buques poteros que hoy operan tienen una capacidad promedio de 550 toneladas, mientras que los 18 que se sumarían pueden llegar a contener hasta 900 tn.
Hay actores del sector que advierten sobre el riesgo para el recurso y reclamaron que lo correcto hubiese sido medir en sendos informes científicos el impacto de esta medida sobre las cuatro poblaciones de calamar que pueden ser capturados por estos buques, y no la nota de dos carillas del Inidep.
Por eso, el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense a cargo de Javier Rodríguez interpuso un recurso de reconsideración ante el CFP que entró en la sesión de este jueves. El planteo fue girado para su análisis, pero en la Provincia no se hacen demasiadas expectativas y, de ser rechazado el planteo, analizan ir a la Justicia.
No queda mucho tiempo. El plazo establecido por el CFP para presentar propuestas vence en los primeros días de julio. «Quieren hacer todo antes de que termine el Mundial», dijo una fuente del sector que alertó que, de avanzar el otorgamiento de estos permisos, una mecánica similar tendrá la cuotificación del langostino.
Todos los martes, en homenaje a la vieja revista El Gráfico, Anfibia y Lástima a nadie, maestro analizan cada semana de la Copa del Mundo.
Confesiones de invierno
Hace exactamente una semana, el aire de la avenida Santa Fe se llenó con el grito de un relator: Uzbekistán le había hecho un gol a Portugal. Otra sorpresa mundialista. A la altura de Junín, un vendedor de ropa acomodaba una campera en una percha. No estaba mirando el partido. En el local de al lado —un bazar gigante— tampoco fue posible encontrar el festejo uzbeko. Las voces de un televisor, sin embargo, todavía llegaban con nitidez: estaban revisando el gol por una infracción previa sobre João Cancelo. De repente, miré hacia arriba, al primer balcón de un edificio. El sonido me entraba por los ojos. Mientras Promiedos me confirmaba que el gol había sido anulado, alguien me frenó para hacerme una pregunta. Estaba listo para decirle ganaPortugal dos a cero, pero solo dije no, gracias ante la pregunta ¿necesitas bolsas de consorcio? Veinte por mil quinientos.
La línea 12 de colectivo vende su recorrido. Dice un cartel en el parabrisas: “Te acercamos a la pantalla gigante de Sarmiento y Libertador”. Allí se juntaron 20 mil personas a ver el partido de Argentina contra Austria, un lunes al mediodía. Muchos menos fueron la noche del sábado contra Jordania; la gente se concentró en el Obelisco. El clima mundialista se chocó contra el clima. Los mundiales volvieron a caer en el invierno argentino. “Hace frío y me falta un abrigo”. Todavía buscamos un bondi que nos lleve de nuevo a la antesala del verano de 2022, cuando recorríamos las calles buscando un chino que nos venda latas de birra fría en aquel mundial veraniego donde aprendimos a hablar en latín. Algo se agotó y se apagó después de ese estruendo casi divino tras ganar la tercera. El desgaste de llegar a la meta primero y después pedir que los jugadores hagan lo que tampoco hacen nuestros vecinos: unirnos en un reclamo, por lo tuyo, por lo mío, por lo del que tengo al lado.
Las grandes marcas hicieron todo lo que estuvo al alcance de su bolsillo para invertir en publicidades con la cara de los jugadores y generar ambiente mundialista. Vivimos en una pausa de hidratación permanente. Pero el mundial llegó a las calles gracias al álbum de figuritas. Un ritual que no envejece, cruza generaciones y recupera el contacto directo entre las personas. Cumple un rol educativo y afianza lazos familiares.
Cuando empezó a rodar la pelota, la posta la tomaron los prodes, sobre todo el de Mercado Pago. Ese nombre, Prode, viene de Pronósticos Deportivos, el original, creado en 1972 por la Lotería Nacional, que tenía el objetivo de obtener recursos para fomentar el deporte. En 2018 el gobierno nacional eliminó por decreto la Lotería Nacional Sociedad del Estado y con esa decisión se llevó el Prode.
“¿Quién me dará un crédito, mi Señor?” Los privados agarraron la posta. Mercado Pago informó que más de un millón de personas participan de “Fixture 2026”. Mientras que Mercado Libre hizo publicidades con Lionel Scaloni, Walter Samuel y Julián Álvarez, Mercado Pago mandó a que Enzo Fernández te mire desde las paradas de los colectivos para recordarte lo que tenes que comprar para las previas de los partidos. Popularizar la peligrosa experiencia de las apuestas tiene dos contras: mirar los partidos bajo la óptica de lo que querés que ocurra en base a lo que apostaste y ser la puerta de ingreso a meterte de lleno en las apuestas deportivas.
A 40 años de México 86 (ayer fue el aniversario de la final con Alemania), Bet Warrior revivió a Maradona con un uso no muy sofisticado de la inteligencia artificial para que en cada cooling break nos diga: “Muchachos, es el momento de demostrar por qué la tienen así de grandes. Y si el mundo quiere venir a cortarnos las piernas, les vamos a demostrar que acá se juega con pelotas”. Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, confirmó que la publicidad fue autorizada por la familia, de manera democrática entre todos los hijos, algunos no estaban de acuerdo. Dios es empleado en un mostrador.
La frase maradoniana que parafrasea la casa de apuestas hoy está cumpliendo 32 años. Diego ya estaba suspendido provisoriamente del Mundial de Estados Unidos. Con dos triunfos, la Selección Argentina estaba clasificada a octavos, pero según el resultado en la última fecha contra Bulgaria podía salir primera, segunda o tercera (ese fue el último mundial con 24 equipos que clasificaban los 4 mejores terceros).
El jueves 30 de junio de 1994, la transmisión de Canal 13 del tercer partido de Argentina no mostró la salida de los equipos a la cancha y después partió la pantalla en dos. Al aire estaba saliendo la entrevista grabada de Adrián Paenza con un Maradona llorando que lanzaba el histórico “me cortaron las piernas”, después de haber sido excluido del mundial por los restos de efedrina que aparecieron en su orina en el control de dopaje.
Como si estuvieran viendo la tele, en vez de estar cantando el himno previo al partido, sus compañeros sintieron el golpe. Bulgaria se aprovechó de esto, y con el triunfo 2 a 0 y un gol agónico de Nigeria a Grecia, mandó a Argentina al tercer lugar del grupo. “Cuando terminó el partido con Bulgaria se me acercó Stoichkov, que hablaba castellano por jugar en Barcelona, y me dijo: ‘Contame de Diego. Estoy destruido por lo que pasó con él. Es tan buena gente. Qué injusto que le pase esto’. Nos despedimos, dio dos pasos y volvió: ‘Tomá, esto es para vos’, y me entregó su camiseta”, contó Roberto Peidró, médico del cuerpo técnico de Basile, en una nota en Infobae.
El estadio Cotton Bowl de Dallas fue el primero en el que jugó la Selección sin Maradona. En esa ciudad, Argentina le ganó a Austria la semana pasada. Ahí se cantó un nuevo tema con el ritmo de “No me arrepiento de este amor” que dice: treintaidós años después /la Scaloneta va a vengar / la copa que le robaron al Diez/ la que no nos dejaron levantar. El Maradona simbólico y representante histórico de un escudo y una bandera sigue sonando así, sin Gemini ni chat GPT.
En la ciudad que caminamos sin piernas, Lionel Messi sigue demostrando que los buenos pases lo rejuvenecen. Tomala vos, dásela a él. Del otro lado del cuadro aparece el villano del fútbol de los últimos mundiales: Kylian Mbappé. Están disputando los dos el trono como máximos goleadores históricos de este torneo. Ambos son capitanes de sus selecciones. Messi lidera para adentro, tiene un grupo unido alrededor de él que lo reconoce como capitán. Mbappé tiene peleas visibles con algunos compañeros, viste más la cinta de la que la ejerce. Pero es un personaje valorable cada vez que agarra el micrófono.
En la previa del mundial criticó a la Federación Francesa de Fútbol porque la empresa de casa de apuestas Betclic, patrocinadora de su selección, utilizó su imagen en una publicidad. Algo de lo que busca no quedar pegado desde que es capitán del equipo en 2023. Ese año pidió a la Federación que se revisara el contrato con los jugadores sobre la carta de derechos de imagen. En 2024 en el Canal + hizo público el conflicto: “La comida basura, la promoción de las apuestas deportivas. Somos la selección francesa, somos un ejemplo a seguir. Algunos de nosotros venimos de barrios donde eso destruye a un sinfín de personas. Ha destruido a gente que conozco”.
Para quién canto yo entonces
En la previa del mundial, las dudas eran varias en Estados Unidos. La reserva hotelera de las sedes estaba por debajo de lo esperado, el elevado precio de las entradas llevó a reconocer al propio Donald Trump a que él no pagaría lo que pedían en la reventa para el debut de su selección.
Pero empezó el baile y los estadios se coparon. Hasta los partidos de menor importancia sorprendieron por la cantidad de público. Si bien las autoridades estadounidenses rechazaron masivamente las solicitudes de ingreso de ciudadanos senegaleses, en el partido entre Noruega y la selección africana hubo 80.663 personas. Desde Senegal confirmaron que no iba a haber una delegación oficial de hinchas en el mundial por los problemas con la obtención de las visas.
El día que jugaron Argentina – Austria y Francia – Irak se rompió el récord de espectadores en una sola jornada en un mundial: 281.223. “Las cifras de la FIFA superan con creces las de cualquier Copa Mundial de la Historia. Este es un gran homenaje a los Estados Unidos de América”, celebró en sus redes Donald Trump.
Terminada la fase de grupos, la FIFA publicó el ranking de los partidos con más público. Por más que Trump se apropie de los números del mundial, el primer puesto fue compartido por tres partidos jugados en México: dos del Tri como local y otro fue el debut de Colombia contra Uzbekistán. Los Cafeteros están repitiendo lo de la Copa América 2024, jugada en Estados Unidos, donde también fueron miles. En cuartos se podría repetir la final de aquel torneo contra Argentina.
La fiebre mundialista en Colombia coincidió con las elecciones presidenciales. El candidato de derecha Abelardo de la Espriella hizo campaña vistiendo la camiseta amarilla de la selección, lo que llevó a que sus seguidores vayan a los actos vestidos igual, como si fuese un partido del equipo que dirige el argentino Néstor Lorenzo.
En mayo, antes de la primera vuelta, De la Espriella pidió a sus votantes que fueran a votar con la camiseta puesta, por más que las normas electorales prohíben a los candidatos hacer campaña el día de la elección. Después de ganar, una jueza de Bogotá emitió un fallo que le prohibió a Abelardo usar la camiseta amarilla de la selección con fines políticos. Pero el fin de semana, en la segunda vuelta, fue a votar con la misma remera con la que Daniel Muñoz festejó los dos goles que hizo en el Mundial.
La camiseta amarilla (antes Colombia usaba otros colores) que está cumpliendo 41 años porque fue creada en 1985 en vistas al mundial del año siguiente, del que inicialmente iban a ser sede. La diseñadora colombiana María Elvira Pardo creó una remera inspirada en el amarillo, azul y rojo del pabellón nacional. Así nació “la tricolor”, primero como camiseta suplente, para después pasar a representar a generaciones enteras de colombianos. Una camiseta de todos y todas que está siendo transpirada por los jugadores y no debe ser manchada por los políticos de turno.
Luego de la victoria en las elecciones, vistió una réplica que en la parte del logo Adidas tenía el lema de su campaña “firmes por la patria”. Tras el triunfo en el debut contra Uzbekistán circuló un video en las redes en el que Luis Díaz y Muñoz festejan un gol haciendo el saludo militar del nuevo presidente electo. Dicho video fue manipulado con inteligencia artificial porque los jugadores solo chocaron las manos.
Para De la Espriella la camiseta amarilla es un símbolo nacional como la bandera y las Fuerzas Armadas (durante la campaña planteó fortalecerlas). El segundo partido con Congo cambió con el ingreso de Juanfer Quintero, que dio la asistencia del único gol. Su padre, Jaime Quintero, desapareció en 1995 cuando hacía el servicio militar. El capitán de instrucción Eduardo Zapateiro ordenó su traslado de la sede del ejército en Carepa hacia Medellín. Fue lo último que se supo del padre de Juanfer, que solo tenía dos años. En 2019 el presidente Iván Duque nombró a Zapateiro comandante general del ejército de Colombia. Juanfer expresó su indignación en redes sociales. Ahora habla en la cancha: “Yo canto para la gente porque también soy uno de ellos”.
Hay algunos colombianos que ahora miran con vergüenza su camiseta y piensan que el rendimiento de la selección Colombia en el mundial pudo haber determinado el curso de las elecciones presidenciales. Lo que sí está claro es que usaron al deporte cómo imagen política.
Lo mismo está intentando hacer Patricia Bullrich en Argentina. Después de cada triunfo de la Selección subió una foto con la camiseta haciendo con los dedos la cantidad de goles. Después de Austria volvió a hacer los dedos en V. “Ya están aquí los vi, fantasmas de juventud”, canta el Indio Solari en “La Oscuridad”, de su último disco. En todas las ocasiones, Pato tenía la remera con el número 13 del Cuti Romero, con todo lo que eso significa, porque es la roca impasable de la defensa argentina. Contra Austria justamente se lesionó la rodilla y tuvo que ser reemplazado. Más que roca, piedra. No jugó el sábado contra Jordania. Después del tercer triunfo, la senadora volvió a postear una foto con la frase: “Festejemos. Brindemos. Todas buenas. Ahora se vienen partidos importantes. Ahí va la cábala”.
El “todas buenas” quizás hacía referencia a que horas antes del partido había renunciado el entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, arrinconado y cuestionado por su declaración jurada y por haber incorporado más de 500 mil dólares que no figuraban en sus presentaciones originales. Una cascada al revés que fue escalando hacia arriba y el gobierno nunca pudo sacar de la agenda. La bolilla se hizo bola. Fenómeno barrial.
Volviendo al furor del prode, no se nos ocurrió apostar durante qué partido del mundial se iba a ir Adorni. Renunció antes de las 19 mientras jugaban Inglaterra – Panamá y Croacia – Ghana. En plena definición del grupo L de Loro. “Señor del reloj de oro, sé que a usted nada lo hará cambiar”.
Tango en segunda
Si el mundial 2026 fuese el trago que tomamos en jarra, Estados Unidos es la Coca Cola con casi el 70 por ciento de los partidos. México trae el fernet y el hielo lo pone Canadá. Gianni Infantino va luciendo sus roles (ese pibe anda bien) defendiendo el modelo de ampliación de equipos y las sedes. Pero por si quedaban dudas de quién es el mundial, la semana pasada declaró en Fox & Friends que va a estar junto a Trump disfrutando de la final y “entregando el trofeo al ganador, por supuesto, juntos”. Saluden al protocolo de la FIFA que se va. Los dos mundiales anteriores, que lo tuvieron como presidente, había sido solo Infantino el que entregó la copa más buscada. Pequeñas anécdotas sobre las instituciones.
Van a repetir lo que ya hicieron el año pasado en el Mundial de Clubes, donde ambos le dieron el trofeo al capitán del Chelsea, Reece James. Con el detalle de que Trump se quedó al lado de los jugadores en los festejos, hasta que vino Gianni a darle un abrazo con pasito tun tun para llevárselo para atrás y que queden solo los verdaderos protagonistas. Ojalá nos ahorremos esa escena desagradable. “A mi no me gusta tu cara y no me gusta tu olor”.
Cuando pienso en Trump agarrando la copa quiero que no haya clima de mundial. Pero agarro Dardo Rocha, en Bernal, cerca de Villa Itatí, un sábado a la mañana y veo en los semáforos las sogas sosteniendo remeras con la 10: muchas de Messi y algunas de Miguel Almirón de Paraguay. Recuerdo los cohetes de madrugada que escuché cuando Galarza Fonda le metió el gol a Turquía y el día que los del profe Gustavo Alfaro avisaron que venían a enseñarnos cómo cazar una utopía. Cayó Alemania, sus cuatro estrellas y las tres tiras de Adidas que se despiden de vestir a su país después de más de 70 años. A partir de 2027 empieza un contrato con Nike hasta 2034.
Nosotros seguimos. Tres tiras, tres estrellas, ropa en cómodas cuotas sin interés, como el televisor en el que la vemos. Empezá a pagar en este mundial y termina de pagarlo el próximo. Me olvido de que está por venir el resumen de la tarjeta cuando pienso que Messi vino a su último mundial a romper relojes, quemar libros y salir al rescate del equipo. Más voluntarioso que lujoso.
La Scaloneta sigue firme rumbo al objetivo pero todavía nos cuesta soltarnos a la alegría. Nos duele la risa, nos duele cantar. Hay una traba de algo que queremos que pase y de que algo no termine. Jugamos dos horas nuestro partido en la comodidad de las paredes de nuestras casas, pero no salimos a festejar sino a ver la realidad. “Es una lágrima en el pan, así es la loba que me cuida cuando empiezo a despegar”.Al gol agónico de Messi no le sigue un espacio publicitario sino una persona durmiendo en un asiento del subte durante el día. Las noches son largas.
No hay atisbos de Mundial en el hall de Constitución. Solo gente que va, viene y esquiva a otros. Paso por ahí todos los días. Ayer me llevé puesta una lata con la que dos nenes jugaban a la pelota. Andaban con el pantalón del pijama: todas las noches duermen frente a la cartelera donde veo si me tomo el tren que va a Bosques o el que va a Ezeiza. No tuve tiempo de devolverles la Sprite aplastada; me la sacaron de los pies y salieron gambeteando entre la gente. Seguí caminando y pasé el molinete con una convicción: podemos ser campeones del mundo de nuevo.
Gran parte de la labor política es interpretar a la sociedad en su conjunto, sus deseos y sus aspiraciones para buscar representarla. Esto lleva en algún punto a preguntarnos ¿qué es lo que quiere la sociedad? ¿Quiere artefactos en cuotas o quiere un dólar barato para poder viajar al exterior? ¿Quiere estabilidad cambiaria e inflación…
Solíamos hablar de grieta, pero ahora, ¿no hay más? ¿Se cubrió con bellas palabras? ¿Está camuflada por intereses políticos? ¿Se la tapó con ese pétreo cemento del poder? O, ¿sufrió una metamorfosis y en realidad no sabemos bien a dónde se encuentra? Para empezar a vislumbrar algunos de estos interrogantes, vayamos a la definición de…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.