Mientras la argentina se quema Milei sigue con su gira personal
El ego presidencia se antepone a todo.
Por Celina Fraticiangi para NLI

En pleno agravamiento de una emergencia ambiental sin precedentes en la Patagonia argentina —donde el fuego ya consumió decenas de miles de hectáreas de bosques nativos, avanzó hasta una localidad sin suministro de agua y puso en riesgo la producción y la vida de familias enteras— Milei eligió pasar estos días encabezando actividades políticamente espectaculares lejos del Sur en llamas, potenciando la sensación de una administración desconectada de las urgencias reales de la población.
Una tragedia que no hace pausa
Los incendios que asolan la Patagonia —con focos activos en Chubut, Río Negro y Neuquén— continúan sin control eficaz, implicando un despliegue enorme de brigadistas, bomberos voluntarios y equipos provinciales que luchan contra las llamas en condiciones extremadamente adversas. En el último parte periodístico se habla de más de 35 mil hectáreas arrasadas, con incendios reactivados incluso en localidades que hoy carecen de suministro de agua y enfrentan una crisis productiva y social profunda.
A pesar del drama ambiental, que comunidades y organizaciones ya califican como una de las peores catástrofes ecológicas de los últimos años, la respuesta estatal todavía es percibida como tardía y desigual. Informes señalan que millones de pesos del presupuesto destinado al manejo del fuego quedaron sin ejecutar en temporadas anteriores, en medio de recortes proyectados que dificultan la prevención y el combate eficaz del fuego.
Derecha Fest y espectáculos en la agenda presidencial
Mientras esto ocurre, la gira personal de Milei lo llevó este martes 27 de enero a Mar del Plata, donde encabeza la quinta edición del Derecha Fest, un encuentro conservador-cultural con fuerte presencia de referentes libertarios y oficiales. El evento —que se realiza frente al mar y con entrada gratuita— congrega a figuras del espacio político afín al presidente y cuenta con actividades y paneles pensados para reforzar una narrativa de “batalla cultural” a tono con las prioridades comunicacionales del gobierno.
Pero no queda allí: Milei asistirá al espectáculo teatral de Fátima Florez y participará incluso cantando junto a la actriz en el escenario, en un acto donde la dimensión del show personal se confunde con la imagen institucional.
Una agenda mediática frente a una crisis real
La determinación de priorizar espacios de visibilidad mediática y espectáculos culturales en plena crisis ambiental profundiza la sensación de una presidencia más concentrada en su propio branding que en las responsabilidades de gobierno. La alianza con eventos como el Derecha Fest, junto al protagonismo explícito en actividades de entretenimiento, aporta al relato de un mandatario necesitado de reconocimiento y performance constante. Criticas de ciudadanos y opositores —que incluso han recibido amplia cobertura mediática por la tensión social en Mar del Plata— adjuntan este fenómeno a una desconexión con la urgencia de realidades como la que hoy arde en la Patagonia.
Mientras cientos de brigadistas y vecinos combaten el fuego en un clima extremo y bajo condiciones de recursos limitados, el presidente parece apostar por el aplauso fácil y la foto mediática. Esa elección política, comunicacional y de agenda no solo redefine su perfil, sino que refleja una distancia cada vez más grande entre las prioridades de quien gobierna y las necesidades de quienes sufren la emergencia.
La Argentina se quema. Y mientras tanto, Milei sigue con su gira personal.

