Para un tránsito ordenado y seguro, se suman segunderos en semáforos
Durante este jueves, se procedió a la instalación y puesta en funcionamiento de más decrementadores (segunderos) en semáforos de Villa Regina.
Esta vez, el personal de la Dirección de Tránsito y Protección Civil de la Municipalidad colocó dos dispositivos en el semáforo ubicado en Avenida Cipolletti y Juan XXIII. El Intendente Marcelo Orazi y el titular del área Mario Figueroa estuvieron presentes durante la realización de los trabajos.
A ellos se sumarán la semana que viene dos en ruta nacional 22 y Pioneros para el tránsito que circula en sentido oeste-este y viceversa. Además, está prevista la adquisición de semáforos peatonales para 5 esquinas; San Martín y ruta 22 y España y ruta 22.
Se instalan chicharras sonoras en los semáforos
Luego de 10 meses de sancionada la ordenanza que dispone la colocación de los semáforos sonoros para mayor accesibilidad, la Dirección de Tránsito y Protección Civil de la Municipalidad de Villa Regina comenzó esta semana con la instalación de las chicharras sonoras en los semáforos de la ciudad que les indica las personas con discapacidad visual el momento en el que pueden cruzar la calle de manera segura.
Los dispositivos fueron colocados en los semáforos de Avenida Mitre y O’ Higgins y Avenida Mitre y 20 de Junio. Los semáforos, conectados a un ordenador, emiten dos sonidos diferentes para indicar cuándo el semáforo está en verde y cuándo está en intermitente.
Para proceder a la instalación de las chicharras fue necesario adaptar los semáforos a la tecnología requeridas por los dispositivos sonoros. En este sentido se explicó que se requiere de controladores, accesorios, cables, puesta a tierra para garantizar su funcionamiento en forma correcta.
El diputado provincial de La Matanza, Facundo Tignanelli, ironizó sobre el escándalo que involucra al jefe de gabinete, Manuel Adorni: «Es directamente proporcional: los argentinos antes tenían un empleo y ahora tienen tres; Adorni antes tenía una sola propiedad y ahora tiene tres».
El jefe de los diputados del peronismo en la Legislatura bonaerense destacó que «un laburante» hubiera podido ahorrar 200 mil dólares durante los años del kirchnerismo. «Algo habrá hecho bien el gobierno», sostuvo.
El legislador continuó con sus críticas a la gestión de Javier Milei y afirmó que el modelo económico se sostiene «con un respirador de asistencia financiera proveniente de la deuda externa» y con «la principal líder opositora presa». En ese sentido, definió la situación en diálogo con Pulenta Stream como un doble fracaso: económico y político.
A un año de la condena a Cristina Kirchner, aseguró que la militancia seguirá trabajando por su libertad y para que «el pueblo argentino pueda elegir a quien se le ocurra». Además, remarcó: «Por lo que vemos, parece que el pueblo argentino tiene ganas de elegir a Cristina».
Tignanelli sostuvo que resulta complejo ordenar una estrategia electoral cuando la principal dirigente que garantiza el programa político del espacio se encuentra, según expresó, injustamente detenida y proscripta electoralmente desde hace un año.
En el plano local, planteó que el modelo de gobierno municipal está agotado «porque no está pudiendo dar respuestas a las necesidades que hoy tienen los vecinos y las vecinas de La Matanza».
«El sueño de cualquier militante político es poder conducir los destinos del lugar donde uno se crió, vive y milita permanentemente. Pero no es una cuestión personal, tiene que darse en el marco de un proceso colectivo», concluyó.
En el marco de ‘Vendimia Celebra 2021’, la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina propone un Paseo Enogastronómico para el sábado 13 de marzo en la Oficina de Turismo, en Florencio Sánchez 817. Se trata de una degustación con vinos regionales acompañada de la música en vivo con Sebastián Vilanova (piano). El…
Si bien los lugares de buceo más conocidos de Argentina se encuentran en la costa Atlántica, existen muchos otros que jamás hubiera imaginado y en este post reúno algunos de ellos con sus características. En el centro del país, la provincia de Córdoba cuenta con varios Diques y Lagos donde practicar buceo de altura, los…
El gobierno interino de Villa Regina comandado por José Rayó ya tiene fecha de caducidad. El Concejo Deliberante (CD) informó que fue promulgada la Ordenanza 117/17 mediante la cual se convoca a elecciones municipales para el 15 de abril de 2018 con la finalidad de elegir nuevo intendente para la ciudad, cuyo mandato se prolongará…
Este fin de semana se corrió la 1ra fecha del MX Patagónico, este inicio de campeonato logró ubicarse, con muy buen atino por parte de los organizadores junto a la fecha aniversario de la ciudad de San Martín de los Andes. Con jornadas de entrenamiento y competencia con un clima más que agradable y con…
La historia de Manuel Adorni ya no se parece solamente a una investigación patrimonial. Se parece, sobre todo, a un cuento. Un muñeco de madera que aseguraba decir siempre la verdad, un Gepetto dispuesto a defenderlo contra cualquier evidencia, un misterioso pendrive convertido en cofre del tesoro y una enorme ballena esperando al final del camino. La diferencia es que Carlo Collodi escribía ficción. La política argentina, a veces, parece empeñada en superarla.
Por Tomás Palazzo para NLI
Hay una razón por la que Pinocho sigue siendo uno de los personajes más universales de la literatura. Su historia no habla simplemente de un niño de madera que miente, sino de la imposibilidad de sostener una mentira indefinidamente. Cada engaño deja una marca visible. Cada intento de explicar una contradicción genera una nueva contradicción. La nariz crece porque la realidad termina imponiéndose sobre el relato.
Manuel Adorni parece haber encontrado una versión del siglo XXI para esa vieja metáfora. En lugar de una nariz de madera, apareció un pendrive. No cualquier pendrive: según explicó en televisión, allí permanecieron guardados durante años más de medio millón de dólares en Bitcoin, un patrimonio que definió como un «trofeo» y que no había sido incorporado a sus declaraciones patrimoniales hasta que la investigación judicial y periodística comenzó a exponer inconsistencias difíciles de explicar.
La imagen es poderosa por sí sola. Mientras el personaje insiste en que siempre dijo la verdad, la memoria USB termina ocupando el lugar que en el cuento ocupaba la nariz. Allí se almacenan archivos, movimientos, operaciones, declaraciones rectificativas y explicaciones sucesivas que modifican las anteriores. Ya no se trata solamente de una discusión contable sino de un problema narrativo: la historia original dejó de ser suficiente para explicar la realidad.
Durante meses, el jefe de Gabinete sostuvo que su patrimonio estaba debidamente declarado y que las denuncias respondían a operaciones políticas. Sin embargo, con el avance de la investigación comenzaron a conocerse compras inmobiliarias, refacciones de alto valor, viajes, operaciones con criptomonedas y finalmente la existencia de activos que no habían sido declarados oportunamente y que luego fueron incorporados mediante declaraciones rectificativas aprovechando el nuevo régimen de regularización fiscal impulsado por el propio Gobierno.
La paradoja política resulta inevitable. La administración de Milei llegó al poder prometiendo una superioridad moral sobre la denominada «casta», presentándose como el gobierno que venía a terminar con los privilegios, las maniobras oscuras y la opacidad patrimonial de los funcionarios públicos. Sin embargo, uno de sus hombres más importantes terminó admitiendo la existencia de cientos de miles de dólares no declarados mientras argumentaba que se trataba de una situación habitual entre los argentinos.
Allí aparece otro personaje del cuento.
Gepetto.
En la historia de Carlo Collodi, el viejo carpintero construye a Pinocho con paciencia y amor, convencido de que algún día se convertirá en un niño de verdad. En esta versión política, Milei parece decidido a defender a su criatura incluso cuando el propio relato comienza a resquebrajarse. Las críticas son calificadas como operaciones, las investigaciones como persecuciones y las contradicciones como simples malentendidos administrativos. Pero ni siquiera Gepetto podía impedir que la nariz creciera cuando el muñeco elegía el camino de la mentira.
La filosofía siempre distinguió entre la verdad y la verosimilitud. Una mentira bien contada puede parecer verdadera durante mucho tiempo, hasta que los hechos empiezan a acumularse. Aristóteles sostenía que la coherencia es una condición indispensable de la verdad: un relato que necesita corregirse permanentemente termina revelando sus propias fisuras. En política ocurre exactamente lo mismo. No es una sola explicación la que genera desconfianza, sino la necesidad constante de reemplazarla por otra.
Cada nueva versión agrega un nuevo archivo al pendrive. Primero fue la defensa absoluta. Después aparecieron las criptomonedas. Luego llegaron las rectificaciones patrimoniales. Más tarde la explicación del «trofeo». Finalmente la apelación al régimen de Inocencia Fiscal impulsado por el propio oficialismo. El dispositivo ya no guarda solamente bitcoins: almacena una cronología completa de justificaciones que fueron modificándose a medida que avanzaban las preguntas.
Y entonces aparece la ballena.
En el cuento original, Pinocho termina dentro del enorme animal marino después de una larga cadena de errores. No es un castigo divino sino la consecuencia de sus propias decisiones. La ballena de Adorni podría ser su propio relato, una construcción que fue creciendo hasta volverse imposible de controlar. Cada nueva declaración intenta explicar la anterior y, al hacerlo, crea una nueva incógnita. No hay persecución capaz de fabricar esas contradicciones; nacen del propio discurso.
Queda un último personaje por ingresar a escena.
El hada madrina.
En la literatura aparece para ofrecer una oportunidad de redención, pero sólo cuando el protagonista decide abandonar el engaño. En la Argentina ese papel quedará reservado para Comodoro Py, el lamentable lugar donde las verdades no importan y que avergüenzan a una Justicia. Quedará por verse si Lijo (viajecito a París mediante) acepta interpretar al hada madrina o si, por el contrario, decide que la madera siga siendo madera. Una cosa distingue a los cuentos de la realidad: en la vida pública las narices no siempre crecen, pero los patrimonios sí.
Porque existe una sentencia que no depende de ningún tribunal. La confianza pública se construye sobre la coherencia entre lo que un funcionario dice y lo que termina admitiendo cuando las evidencias aparecen. Carlo Collodi escribió que Pinocho sólo pudo convertirse en un niño verdadero cuando dejó de mentir. La política argentina ofrece una versión distinta del cuento: un muñeco cuya nariz ya no es de madera sino un pendrive repleto de archivos, un Gepetto que insiste en defenderlo y una ballena hecha de contradicciones que amenaza con tragarse una historia que pretendía ser perfecta.
Porque en los cuentos las narices crecen. En la vida pública, a veces, lo que crece son las explicaciones. Y cuando eso ocurre, la metáfora deja de ser literatura para convertirse en noticia.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.