A tres días de arrasar en las urnas, María Emilia Soria aprovechó una gran oportunidad para posicionar su nombre a nivel nacional, fue la única diputada del FpV que votó a favor del desafuero de De Vido. La Legisladora rionegrina pidió la palabra en el recinto pese a que su jefe de bloque Héctor Recalde ordenó que nadie bajara a debatir. A raíz de esto se encuentra en los grandes portales informativos del país. Por supuesto, La Tapa, no va a ser menos.
Así fue como expresó su posición con respecto al pedido de desafueros del ex Ministro Kirchnerista: “No quería dejar de enunciar la maniobra que tiene por finalidad extraer a la opinión pública del tremendo ajuste que se viene, sin embargo debo reconocer que el pedido de tratamiento se ajusta a las previsiones de ley de fueros a diferencia de la anterior por lo que voy a votar afirmativo al desafuero de De Vido”.
Luego agradeció a sus compañeros de bancada que entendieron porque ella debía estar hoy en su banca. Y concluyó, “Yo nací en una casa Peronista y aprendí dos cosas. A no renunciar a mis principios y a dar siempre la cara”.
¿Cómo reacciona el PJ, un partido político de “cuartel”, ante una insubordinación semejante? El movimiento político táctico estratégico del “Clan” Soria a ¿quién los acerca y de quien los aleja? ¿Gana más enemigos que aliados? Resulta oportuno rememorar la frase de Vitto Corleone en el clásico cinematográfico El Padrino, “Mantén cerca a tus amigos, pero más cerca a tus enemigos”.
El miércoles 8 de agosto se vota en la cámara de senadores el proyecto de ley I.V.E (interrupción voluntaria del embarazo) más conocida como proyecto de legalización del aborto, el que de resultar aprobado se convertirá en ley. Por lo cual, todas las personas gestantes de nuestro país (ya sean mujeres u hombres trans) podrían…
COMBUSTIBLES BAJO CONTROL | La cháchara de la libertad irrestricta de los mercados y el declamado odio a los controles de precios era solamente eso: cháchara altisonante de trasnochados para fanáticos e ingenuos.
Por Nerio Corello para NLI
Cuarenta y cinco días de control del precio de los combustibles por parte de la estatal YPF. ¿Será el principio del fin de falsos principios? Principio no, en realidad, porque la pléyade de la libertad arrancó su era poniéndole precio al dólar y continuó con aprietes blandos –valga la contradicción- a supermercadistas, prepaguistas y formadores de precios.
Pero este control anunciado con el eufemismo “buffer”[i] parece el tiro del final a los principios libertarianos que el entusiasta de los bienes raíces, Manuelito, el tortugo más rápido del mundo para las escrituras traslativas, enunciaba con soberbia cuando ocupaba el púlpito de la vocería presidencial.
El trago amargo del tampón fue para Horacio, que anunció el naufragio:
“En YPF hemos decidido crear un buffer de precios para estabilizar los precios de los combustibles hasta 45 días”, declaró el director ejecutivo de YPF, Horacio Marín, en una entrevista televisiva este miércoles, “sea que el precio del Brent suba o baje, vamos a mantener los precios aproximadamente constantes”; “YPF va a ayudarte [consumidor], va a mantener los precios estables”, remató.
Parece que la guerra en Irán y en todo lugar es un fenómeno estrictamente monetario, digamos, porque suma presión inflacionaria, excusa que dispara el hasta ayer aborrecido e innombrable control de precios, ahora nombrado como “buffer” para contener con disimulo verbal la hemorragia de principios.
Pronto, seguramente, los puristas hablarán de esos viejos buenos tiempos, cuando los mercados eran libres y los precios volaban como pájaros de pico encorvado en libertad, sin control ni techo.
[i] Una solución tampón o buffer es una mezcla acuosa de un ácido débil y su base conjugada que resiste cambios drásticos en el pH cuando se añaden pequeñas cantidades de ácido o base.
La motivación de la sociedad humana es económica en su fundamento último S.Freud Los principales medios de comunicación del mundo publicaron (¿Fake News Global?) la noticia de la detención de una supuesta red de espionaje americana, con la consecuente pena capital para algunos de los 17 aparentemente capturados, luego de un comunicado del gobierno iraní….
Un reciente artículo de El País expone con crudeza una dinámica que ya no puede ocultarse: frente a los escándalos de corrupción que rodean a su gobierno, Milei no explica, no responde y, en muchos casos, directamente niega o distorsiona los hechos.
Por la Redacción de NLI
Un silencio cada vez más ruidoso
El texto de Hugo Alconada Mon publicado por El País pone el foco en un fenómeno central: el silencio selectivo de Milei. Mientras el presidente mantiene un estilo confrontativo para atacar opositores o periodistas, opta por el mutismo cuando las preguntas apuntan a los escándalos que salpican a su entorno.
Según describe el artículo, ese silencio no es casual sino estratégico: evitar conferencias incómodas, elegir entrevistas sin repreguntas y esquivar ámbitos institucionales como el Congreso. En otras palabras, controlar el escenario para no dar explicaciones.
El caso $Libra y la trama de fondo
Uno de los episodios más graves señalados es el colapso del criptoactivo $Libra, promovido públicamente y que terminó generando pérdidas millonarias. Lejos de aclarar su rol, Milei habría minimizado o negado su participación, pese a las evidencias de su impulso inicial.
Investigaciones previas ya habían advertido que el esquema presentaba características típicas de maniobras especulativas, donde unos pocos ganan mientras miles pierden sus ahorros.
A esto se suman sospechas de vínculos con los impulsores del proyecto y posibles beneficios económicos indirectos, lo que agrava el cuadro político y judicial.
Discapacidad, audios y denuncias
El otro eje crítico es la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), atravesada por denuncias de corrupción en la compra de medicamentos. Audios filtrados de funcionarios cercanos al presidente describen un presunto sistema de sobornos que, según distintas denuncias, podría haber escalado hasta niveles altos del poder.
Frente a esto, la respuesta oficial volvió a ser la misma: desmentidas genéricas, desplazamientos puntuales y ausencia de explicaciones de fondo.
Mentiras, evasivas y construcción de relato
El artículo también apunta a un patrón discursivo: cuando Milei habla, muchas veces no aclara sino que desvía, insulta o desacredita. En lugar de asumir responsabilidades, recurre a teorías de persecución política o directamente a negar los hechos.
Esta lógica no es nueva. En episodios anteriores, el presidente ya había respondido a denuncias de corrupción calificándolas como “mentiras” sin aportar pruebas contundentes en sentido contrario.
Una estrategia que erosiona la democracia
El punto más fuerte del análisis es político: el problema no es solo la corrupción, sino la falta de rendición de cuentas. El silencio sistemático y las respuestas evasivas debilitan los mecanismos básicos de control democrático.
El País advierte que este modelo —silencio ante lo incómodo, agresividad ante lo crítico— se parece a estrategias vistas en otros liderazgos globales, donde la verdad pierde centralidad y la comunicación se vuelve una herramienta de poder más que de transparencia.
Cuando el silencio ya no alcanza
La acumulación de escándalos, denuncias y contradicciones empieza a configurar un escenario complejo para el gobierno. Porque el silencio puede servir como táctica momentánea, pero no resuelve las preguntas de fondo.
Y esas preguntas siguen abiertas: qué pasó con $Libra, qué ocurrió en la ANDIS, qué responsabilidades existen y, sobre todo, por qué el presidente elige no responder.
Es positivo el reconocimiento de la situación por parte del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) Carlos Rosenkratz, también que sea prioritario en su discurso de apertura, pero eso es solo el primer paso, después siempre hay un hiato, una ruptura espaciotemporal entre el diagnóstico de la situación y el…
Mientras avanzan las denuncias por el escándalo $LIBRA y los vuelos de lujo de Manuel Adorni, el oficialismo despliega una estrategia en el Congreso para frenar interpelaciones y evitar que las investigaciones alcancen al núcleo más cercano de Milei.
Por Roque Pérez para NLI
El Congreso de la Nación atraviesa una parálisis que lejos está de ser casual. Según reveló Nicolás Valdez en el portal En Orsai, el oficialismo libertario impulsa un verdadero “blindaje político” para evitar que las investigaciones por presuntos hechos de corrupción escalen hasta el corazón del poder: Karina Milei y el vocero Manuel Adorni.
La maniobra no es menor. En un contexto donde crecen las sospechas por la estafa vinculada a la criptomoneda $LIBRA y los viajes en jets privados, el gobierno optó por bloquear herramientas básicas de control parlamentario, como las interpelaciones y la conformación de comisiones clave.
Un congreso paralizado para evitar explicaciones
De acuerdo a la información publicada por En Orsai, la estrategia oficialista consiste en dilatar el funcionamiento del Congreso y frenar cualquier intento de la oposición de llevar a Karina Milei o Adorni a dar explicaciones públicas.
En ese marco, figuras del oficialismo en el Senado y Diputados rechazaron pedidos de interpelación, minimizando denuncias que ya tienen derivaciones judiciales. La decisión de postergar el armado de comisiones no sería una cuestión administrativa, sino una táctica deliberada para ganar tiempo y desactivar investigaciones incómodas.
El trasfondo es evidente: evitar que el escándalo $LIBRA —que investiga posibles maniobras millonarias— y las sospechas sobre financiamiento de vuelos privados impacten de lleno en la cúpula del gobierno.
El escándalo que el gobierno no quiere discutir
Las denuncias en torno a $LIBRA ya no son un tema marginal. Se trata de una causa que apunta a un entramado de promoción financiera que habría generado pérdidas millonarias a inversores, con posibles vínculos con el entorno presidencial.
A esto se suma el caso de Manuel Adorni, señalado por viajes de lujo que no logra justificar. La combinación de ambos episodios representa un golpe directo al discurso “anticasta” con el que Milei llegó al poder.
Sin embargo, lejos de habilitar explicaciones, el oficialismo optó por cerrar filas. El Congreso, que debería funcionar como contrapeso institucional, aparece así convertido —según la caracterización de En Orsai— en un espacio de contención política para evitar que el escándalo avance.
Ajuste, crisis social y silencio institucional
El blindaje parlamentario no ocurre en el vacío. Se da en medio de una crisis social cada vez más profunda, con aumento del desempleo, caída del consumo y deterioro del poder adquisitivo.
En ese contexto, la decisión de bloquear el debate legislativo también tiene consecuencias concretas: se postergan discusiones urgentes sobre jubilaciones, salarios y políticas sociales, mientras el oficialismo prioriza contener el costo político de los escándalos.
La combinación es explosiva: ajuste económico, denuncias de corrupción y un Congreso paralizado.
Una estrategia que tensiona la democracia
Lo que está en juego no es solo un caso puntual, sino el funcionamiento mismo de las instituciones. El bloqueo de mecanismos de control y la negativa a dar explicaciones públicas abren interrogantes sobre el rumbo del sistema democrático.
Porque cuando el Congreso deja de controlar al Ejecutivo, el equilibrio de poderes se rompe. Y cuando eso ocurre en medio de denuncias graves, el problema deja de ser político para convertirse en institucional.
El “blindaje” libertario ya no es una hipótesis: es una práctica en marcha. Y sus consecuencias, tanto políticas como sociales, empiezan a sentirse mucho más allá de los pasillos del Congreso.