Toto Caputo desembarca en el armado territorial de La Libertad Avanza. Lo hace en Tigre, distrito insignia del descalabro libertario en la provincia, con múltiples líneas internas en disputa.
El elegido es Miguel Schmukler, un abogado que funge de comodín del ministro de Economía en varios organismos y que fija domicilio en un barrio privado de Benavídez.
El lanzamiento fue este lunes en un encuentro que parte del equipo económico de Caputo tuvo con empresarios y comerciantes de Tigre. «De la macro a la micro», se denominó la actividad que -argumentaron- apunta a «una bajada del Ministerio de Economía a un contacto más directo con la gente».
Como había anticipado LPO, las versiones de un nombramiento de Schmukler como coordinador distrital en reemplazo de José De los Ríos ya había recrudecido las tensiones internas en el ya descontrolado armado libertario de Tigre.
«La política de La Libertad Avanza de la provincia de Buenos Aires parece una gran bolsa de gatos, es una cosa de locos, no podés creer las cosas que hacen, demasiado amateur», había estallado la semana pasada el ex PRO Segundo Cernadas.
En la interna libertaria algunos atribuían parte del malestar del ahijado de Patricia Bullrich en la incipiente llegada de Schmukler como mandamás local del partido.
«Desde mi rol hoy de articulador y coordinador del territorio, vamos a tratar de armar una Libertad Avanza competitiva en Tigre», dijo Schmukler tras la charla en la que estuvo acompañado de la mesa chica de Toto Caputo: José Luis Daza, Federico Furiase, Federico Núñez y Martín Vauthier.
Por lo pronto, muchos libertarios tigrenses lo miran de reojo. «No lo conozco», dijo a LPO un concejal de LLA Tigre que también admitió que Schmukler «aún no» lo contactó para presentarle credenciales.
Las tensiones son insoslayables ya que hay quienes creen que la llegada de Schmukler, lejos de armonizar, abrirá un nuevo frente de disputa interna a 2027, donde ya existen los cortocircuitos entre concejales de Pareja, Nicolás Scioli, Cernadas y hasta concejales que jugaron el año pasado con el Partido Libertario.
En esa atmósfera, muchos libertarios tigrenses lo miran de reojo. «No lo conozco», dijo a LPO un concejal de LLA Tigre que también admitió que Schmukler «aún no» lo contactó para presentarle credenciales.
El cambio de coordinación en Tigre se da en medio de los fuertes cambios que Sebastián Pareja está haciendo de mandos distritales en la Primera, donde también modificó las conducciones en Pilar, Campana e Ituzaingó.
La mejora de la calificación de los bancos argentinos por parte de Fitch Ratings no alcanzó para despertar entusiasmo entre los inversores. Aunque la decisión de la agencia representó una señal positiva para el sistema financiero local, las principales acciones bancarias argentinas cerraron la jornada con bajas en Wall Street y dejaron expuesta la persistente cautela del mercado frente a los problemas estructurales del sector.
Fitch elevó las calificaciones de varias entidades financieras luego de la reciente mejora de la nota soberana argentina a «B-» desde «CCC+». La agencia también revisó al alza el entorno operativo del sistema bancario local y destacó una mejora del marco macroeconómico.
Los ADR de los principales bancos argentinos operaron en terreno negativo durante la rueda. Banco Macro cayó 2,42 por ciento y BBVA Argentina retrocedió 3,28 por ciento, pese a la noticia favorable de la calificadora.
En el mercado explican que la mejora de Fitch estuvo fuertemente asociada al upgrade soberano de la deuda argentina y no necesariamente a una mejora específica en la situación financiera de los bancos. De hecho, varios operadores remarcan que buena parte de la reacción positiva ya se había adelantado la semana pasada, cuando Fitch elevó la nota del país.
«El cambio de calificación es en principio una buena noticia para los bancos, pero no impactó directamente en la cotización de las acciones», explicó un operador financiero consultado por este medio. Según señaló, el mercado entiende que la decisión de Fitch responde principalmente al nuevo escenario macroeconómico y no tanto a una transformación estructural del negocio bancario.
El operador recordó además que los ADR bancarios habían reaccionado positivamente tras la mejora de la nota soberana, pero luego volvieron a corregir parte de esas ganancias. «Pasó algo parecido con el riesgo país: bajó inicialmente después del anuncio, pero después empezó a subir nuevamente en los últimos días», sostuvo.
Pasó algo parecido con el riesgo país: bajó inicialmente después del anuncio, pero después empezó a subir nuevamente en los últimos días. Hoy la mora tiene más peso para los inversores que la mejora en la calificación.
La cautela de los inversores también está vinculada a la situación puntual del sistema financiero local. En el mercado existe preocupación por el aumento de la mora y el deterioro de algunos indicadores crediticios, un fenómeno que empieza a ganar peso entre quienes siguen de cerca el comportamiento del sector.
«Hoy la mora tiene más peso para los inversores que la mejora en la calificación», explicó el operador. Según señaló, el mercado empieza a mirar con más atención el deterioro de la cartera de préstamos y el posible impacto que eso podría tener sobre la rentabilidad futura de las entidades financieras.
En su informe, Fitch reconoció que los bancos argentinos continúan mostrando buenos niveles de capitalización y lograron atravesar episodios de fuerte volatilidad financiera durante los últimos meses. Pero al mismo tiempo advirtió que el aumento de los costos de financiamiento y del riesgo crediticio seguirá presionando los resultados del sistema durante la primera mitad de 2026.
Dentro de las mejoras anunciadas, Banco Macro fue una de las entidades más beneficiadas. Fitch elevó sus calificaciones de largo plazo en moneda extranjera y local a «B-» desde «CCC+», mientras que las notas de corto plazo subieron a «B» desde «C». También mejoró su calificación de viabilidad.
En el caso de Santander Argentina y BBVA Argentina, la agencia mantuvo las notas en moneda extranjera pero mejoró las calificaciones en moneda local y las evaluaciones de viabilidad. Banco Supervielle, en cambio, fue el único de los grandes bancos privados que no recibió mejoras y mantuvo sus notas en niveles de «CCC+».
La situación dejó una dinámica similar a la que había mostrado el mercado tras la mejora de la deuda soberana argentina. En aquel momento, los bonos tuvieron una reacción positiva pero moderada y el riesgo país apenas retrocedió algunos puntos, reflejando que los inversores todavía mantienen dudas sobre la sostenibilidad del programa económico.
En el mercado sostienen que el principal interrogante sigue siendo político y financiero al mismo tiempo. Si bien la mejora de Fitch representa una validación parcial del rumbo económico del Gobierno, los inversores continúan observando con atención la evolución de la actividad, la capacidad de acumular reservas y el impacto del deterioro crediticio sobre bancos y empresas.
Atlético Regina se clasificó a la siguiente ronda del Federal C de futbol. El Albo (6) quedó segundo en la zona 2 de la Región Patagónica Norte por detrás de Argentinos del Norte (9) de General Roca. En los play off (4tos de final), cruzará con Deportivo Patagones. La serie se iniciará este domingo (11/03)…
La deuda de las familias alcanzó un nivel crítico: casi 16 millones de personas arrastran obligaciones con los bancos por un promedio de 8,76 millones de pesos, equivalente a cinco salarios y medio, en un contexto donde la mora se disparó y el crédito dejó de ser una herramienta de expansión para convertirse en un atajo desesperado para sostener consumos diarios como comida, transporte y servicios.
Esta situación imposible disparó la mora de las familias con los bancos que llegó al 11,2 por ciento en febrero de 2026, cuadruplicando el nivel registrado un año antes, cuando se ubicaba en el 2,9 por ciento. En paralelo, en las entidades no financieras el incumplimiento alcanza el 28,4 por ciento. Las billeteras virtuales como Mercado Pago aplican tasas feroces que elevan el costo financiero hasta un 200 por ciento, como reveló LPO.
Detrás de estos números aparece un cambio estructural en el uso del crédito, vinculado a un signo de esta etapa del gobierno libertario: la dificultad para llegar a fin de mes. La aparición de compras en cuotas en supermercados, inusual en la Argentina, refleja ese desplazamiento.
El fenómeno se vincula con un proceso de estancamiento de ingresos que se profundizó desde mediados de 2025. En ese contexto, el crédito al consumo funcionó como un ingreso complementario que permitió sostener niveles básicos de gasto, pero al costo de un endeudamiento creciente.
Los datos muestran la magnitud del problema. En el sistema bancario hay casi 16 millones de personas endeudadas, mientras que más de 12 millones mantienen obligaciones con fintech y otras entidades no financieras. En estos últimos casos, aunque el monto promedio es menor -1,16 millones de pesos- la tasa de incumplimiento es significativamente más alta.
Detrás de estos números aparece un cambio estructural en el uso del crédito, vinculado a un signo de esta etapa del gobierno libertario: la dificultad para llegar a fin de mes. La aparición de compras en cuotas en supermercados, inusual en la Argentina, refleja ese desplazamiento.
La diferencia en la mora responde, en gran medida, al perfil de los deudores. Las fintech y prestamistas no bancarios suelen captar a sectores con menor capacidad crediticia y mayor fragilidad en sus ingresos, lo que eleva el riesgo de incumplimiento.
Según Daniela Bossio, del Grupo Moneda Desarrollo y Equidad, en el país hay más de 5,4 millones de personas con atrasos superiores a 90 días en sus deudas. En total, sobre un universo de 20 millones de deudores, la mora alcanza niveles récord en las últimas dos décadas.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello y su par de Economía, Luis Toto Caputo.
Bossio también advierte sobre el crecimiento de deudores compartidos, es decir, personas que tienen obligaciones simultáneas con bancos y entidades no financieras. Esta superposición agrava la situación, ya que incrementa la carga total de pagos mensuales y reduce la capacidad de respuesta ante imprevistos.
El problema dejó de ser aislado y se volvió transversal en todo el sistema financiero. Bancos y fintech coinciden en que la mora es hoy una de las principales preocupaciones, al punto de ser considerada una «bomba escondida» que puede condicionar la evolución del crédito en los próximos meses.
Frente a este escenario, las entidades comenzaron a desplegar estrategias para contener el deterioro. La gestión se volvió cada vez más personalizada, con llamados, recordatorios, refinanciaciones y extensión de plazos, en un intento por evitar que los clientes caigan en situaciones de incumplimiento irreversible.
Bancos y fintech coinciden en que la mora es hoy una de las principales preocupaciones, al punto de ser considerada una «bomba escondida» que puede condicionar la evolución del crédito en los próximos meses.
En paralelo, el Gobierno avanza en una reducción de tasas de interés, que le quita sentido al carry trade y empuja la cotización del dolar. El Banco Nación, comenzó a recortar las tasas para pymes del 25 al 20 por ciento anual para capital de trabajo a 12 meses, mientras que también bajó el descuento de cheques del 28 al 23 por ciento. En la misma línea, el Banco Provincia redujo sus líneas productivas, con tasas que pasaron del 40 al 38 por ciento. Esta política también responde a la necesidad de aliviar la carga financiera de hogares y empresas, en un contexto donde la mora creciente amenaza al sistema.
Aun así, la baja de tasas no necesariamente llega a todos los sectores. Mientras algunas líneas productivas se abaratan, los préstamos personales siguen mostrando costos elevados: con una inflación interanual cercana al 32 por ciento, las tasas de los créditos al consumo se mantienen en torno al 62 al 65 por ciento nominal anual. Esta brecha limita la capacidad de recuperación del crédito a las familias y mantiene restringido el acceso al financiamiento.
El resultado es un escenario en el que el endeudamiento sigue siendo alto, pero la capacidad de pago se debilita. La combinación de ingresos estancados, crédito caro y uso cada vez más cotidiano de la financiación configura un cuadro donde la deuda deja de ser una herramienta de desarrollo y se convierte en un síntoma de fragilidad económica.