La feria judicial invernal será del 12 al 23 de julio

El Poder Judicial dispuso el receso judicial y administrativo invernal de doce días, entre el 12 y el 23 de julio. La Resolución de presidencia establece también cuales son los organismos que deberán tener el personal necesario para cumplir las funciones de feria, con los temas urgentes, aquellos que por sus características no tienen suspensión de plazos o los que se requieran para garantizar el servicio de justicia.

En todos los fueros queda al menos un titular de organismo y un equipo para atender esas cuestiones, como ocurre en cada feria. La Resolución expresa que la Inspectoría de Justicia impartirá las instrucciones necesarias a fin de adoptar criterios similares en la Justicia de Paz.

También indica que los titulares de los restantes organismos deben elaborar y remitir las nóminas de Funcionarios/as y Empleados/as en turno según las dotaciones que estimen oportunas y necesarias mantener en virtud de las necesidades que el servicio requiera.

En pos de la optimización de la prestación de servicios, se estableció que “se debe elegir para tales tareas a las personas que registren la menor cantidad de días de Feria pendientes de goce, de acuerdo a los registros habidos en el Área de Gestión Humana”.

Además, como todos los años, estableció que el horario del servicio durante la feria será de 7.30 a 13.30 horas.

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  • Las travestis tejimos rebeldía

     

    Foto: Viviana D Amelia

    El 19 y 20 de diciembre del 2001 fueron jornadas históricas en Argentina. El pueblo salió a la calle en un gesto de desobediencia civil, desafiando el estado de sitio decretado minutos antes, y produciendo con esta poblada la expulsión del presidente. En estas fechas se vivía en el país un clima que combinaba tristeza y euforia, saqueos y estupor por la represión policial. Muchas compañeras travestis empezaban a bucear en sus maletines de cosméticos y perfumes, empezaban a producirse como se dice en lengua travesti. De pronto fuimos sorprendidas por algo que a primer oído parecían los tambores llamando a participar en los tradicionales carnavales. Esos carnavales que desde hace mucho tiempo son para nosotras el único lugar de aceptación social, aun cuando se trate de una aceptación más vinculada a lo bufonesco. Vale recordar, de paso, aquel contundente dictamen de la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo que, en su sagrado estatuto y en defensa de la sana diversión familiar, prohibió el desfile de las travestis por la histórica avenida. Pero éstos eran otros tambores, su llamado tenía otra razón: resistir al estado de sitio que había declarado el por entonces presidente de la nación. 

    De las ventanas de Palermo, de las de San Telmo, Constitución y Flores, las travestis asomamos nuestros rostros a medio maquillar o con el rímel ya corrido, luego de una noche de pocos clientes y mucha caminata. Fuimos sumándonos a ese grito rebelde que se juntaba en la esquina, en la calle, en las avenidas. Al lado de nuestros vecinos y vecinas, nuestro primer motivo de asombro fue no escuchar aquellos acostumbrados insultos con que muchos nos identificaban: negritas, viciosas, sidosas. Fue una sorpresa advertir que por una vez las exageradas siliconas, los pudorosos genitales, las indecorosas pinturas y corpiños se desvanecían tras la protesta social, se ocultaban en ella. Curiosamente, o no tan curiosamente, cuando no nos miraban fue cuando mejor miradas nos sentimos. Allí éramos una vecina más. 

    Fuimos muchas las compañeras travestis que nos encontramos en la Plaza de Mayo, gritando por la libertad y repudiando esos largos años de estado de sitio; con valor y decisión salimos a defender una democracia de la que poca parte nos toca. Y digo poca parte porque, en realidad, las travestis y transexuales de la Argentina todavía seguimos criminalizadas. En casi todo el país se mantienen los edictos policiales (1), cuya letra nos coloca del lado del atentado a la moral y las buenas costumbres.

    Los gritos que las travestis llevamos el 19 y el 20 eran preguntas tales como: ¿es moral el robo que hizo Menem y el haber dejado pobres a 18 millones? ¿Es moral una Iglesia que ataca a gays, lesbianas, travestis y transexuales mientras defiende a sus pervertidos miembros? ¿Es moral matar travestis, torturarlas y encubrir políticamente esos crímenes? ¿Es moral privar de una vida digna a las personas diferentes, entre ellas a nosotras, travestis y transexuales? Regresando a la pregunta de qué significó el 19 y el 20 de diciembre para las travestis puedo decir que por primera vez nos sentimos unidas a un reclamo en común: el no rotundo a la imposición del estado de sitio. Vale ahora plantear una diferencia: para las travestis, el estado de sitio es a diario. La rutinaria persecución policial, las acostumbradas restricciones a circular libremente por las calles portando una identidad subversiva, los permanentes obstáculos para acceder a derechos consagrados para todos/as los/as ciudadanos/as del país, entre otros, hacen de la vida travesti una vida en estado de sitio. Quizá por eso se escuchó a algunas compañeras que participaron en las jornadas del 19 y 20 decir bajito ahora nos tocó a todos y todas. 

    Ese 19 y 20 de diciembre, entonces, las travestis llevamos a la calle lo que en realidad es nuestra lucha diaria. Para hacer sólo un breve repaso: lucha contra nuestras familias, que nos expulsan a temprana edad con la firme decisión de desterrar de sus livings el pecado; lucha contra las instituciones escolares, que nos cierran las puertas para que no manchemos a sus blancas palomitas; lucha contra el sistema médico, que nos considera una execrable patología que hay que reconducir a la normalidad heterosexual; lucha contra los empleadores, que se desmayan cuando el DNI contraviene la imagen que tienen ante los ojos pero no sienten pudor de la explotación que ejercen, de la contratación en negro, etcétera; lucha contra los poderosos medios de comunicación, que lucran con nuestra apariencia fortaleciendo un estereotipo cada vez más alejado de lo que somos. 

    El 19 y el 20 pudimos incluso cantar contra la burocracia sindical. Cuando Moyano exclamó díganme de todo menos puto, las travestis le contestamos desde la plaza dígannos de todo menos Moyano. En fin, la lucha diaria de las travestis contra los Estados que sólo nos sitian compulsivamente en la binariedad varón-mujer. El 19 y el 20 de diciembre las travestis nos reunimos en los piquetes de cada una de nuestras esquinas y calles, nos sumamos a las largas filas de gente autoconvocada a la Plaza de Mayo.

    Un año después volvimos a esa plaza a conmemorar la histórica gesta de diciembre y cabe ahora un breve balance. Si las travestis hemos levantado como bandera la lucha por el esclarecimiento y el repudio de los asesinatos de Kosteki y Santulón (2) y de todos aquellos que fueron víctimas de la represión de diciembre, quiere decir que las banderas de los/as piqueteros/as son las nuestras y las de los 18 millones de pobres también: ¿cuándo, entonces, nuestras demandas serán encarnadas por todos estos grupos rebeldes a cuyas voces unimos las nuestras? Los beneficios del Estado, sus planes sociales y donativos, no nos llegan; no somos jefes ni jefas de hogar, según las definiciones establecidas; no abortamos, pero reivindicamos el derecho de las mujeres a hacerlo; no hay puestos de trabajo dignos para nosotras, y sólo la amenaza de juicio o de denuncia persuade a instituciones como la escuela a aceptarnos en sus aulas. La lista puede continuar. 

    Las jornadas del 19 y el 20 de diciembre se sumarán a nuestra ya larga lucha. Desde las oscuras calles de la prostitución, desde las villas más devastadas, desde el movimiento piquetero, desde la protesta estudiantil, desde el campo de los derechos humanos, desde los partidos políticos, las travestis seguiremos tejiendo nuestra rebeldía para conseguir un mundo gobernado por la paz, la equidad y la justicia, sin opresiones de ningún tipo. 

    Este texto se publicó en anfibia originalmente en diciembre de 2021. Es un extracto de “Un itinerario político del travestismo” publicado originalmente en Diana Maffía (comp), Sexualidades Migrantes. Género y Transgénero , Buenos Aires, Feminaria Editora, 2003. ISBN 987-9143-05-1 . Reedición, Ed. Librería de Mujeres/Feminaria Editora, 2008. ISBN 978-987-20555-7-8

    (1) Los edictos policiales prohibían vestirse con ropas del otro sexo, y reprimían específicamente a las travestis.

    (2) Se trata de dos militantes populares de los llamados piqueteros, asesinados brutalmente por la Policía durante la manifestación. 

    La entrada Las travestis tejimos rebeldía se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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  • Paty ahora echó a casi 200 trabajadores: «Es una crisis generalizada por caída de ventas»

     

    Frigorífico Pico comenzó a ejecutar despidos masivos luego de la suspensión de sus 450 trabajadores y finalizada la vigencia del procedimiento preventivo de crisis que el gremio había tramitado en la cartera de Trabajo de La Pampa.

    En los últimos días, las autoridades del frigorífico creador de las hamburguesas Paty comenzaron a girar telegramas de despidos que, a la fecha, se destinaron a 194 trabajadores, situación que abre un serio interrogante sobre el futuro de la empresa.

    Como contó LPO, la firma de la familia Lowenstein inició hace un año un proceso de reducción de planta que afectó a casi un centenar de empleados. En enero, sin signos de reactivación, se paralizó la planta y desde el jueves comenzaron los ceses.

    En las cartas documento enviadas a sus empleados, la empresa atribuyó su situación a «un contexto mayor de crisis de la industria frigorífica que, por generalizada, se manifiesta en una notable, marcada y ya insostenible disminución de trabajo por reducción de volúmenes de mercadería vendida y proyectada su venta».

    Estamos ante un contexto mayor de crisis de la industria frigorífica que, por generalizada, se manifiesta en una notable, marcada y ya insostenible disminución de trabajo por reducción de volúmenes de mercadería vendida y proyectada su venta.

    En Frigorífico Pico acusaron el impacto del corte de subsidios a la energía eléctrica, la devaluación aplicada por Javier Milei apenas asumió, el desplome del consumo interno y el marcado retroceso exportador en mercados fuertes como China. Así, pasó de faenar 600 a 50 vacunos por día.

    «Es un combo letal que conspiró contra el frigorífico. No es nuevo que cuando una empresa está a la baja, aparezca un comprador ofreciendo mantener el laburo a cambio de que el trabajador deje sin efecto su historia y su antigüedad», dijo el delegado de Relaciones Laborales en General Pico, Javier Thomsen.

    Los despidos ya empiezan a repercutir fuerte en General Pico y su región. En una de las localidades afectadas, Arata, la relevancia del frigorífico llega al extremo de que la comuna es la que venía costeando el traslado de los operarios a la planta para garantizar esas fuentes de trabajo.

    El frigorífico creador de los Paty adeuda 30 mil millones y suspendió 450 empleados

    «No queda duda de que la cesantía de muchos genera un problema social. El 80% de los despedidos va a tener serias dificultades para reinsertarse; no todos pueden ponerse una carnicería o ser Uber», sostuvo Thomsen.

    Frente a este panorama, varios versiones se desataron sobre el futuro de este frigorífico, uno de los más emblemáticos del país. Entre ellas, circula la posibilidad de adquisición por parte de uno de los frigoríficos integrantes del Consorcio ABC.

    Como fuere, lo cierto es que los trabajadores despedidos mantienen una situación conflictiva con la empresa, que les adeuda parte de los haberes de enero, además de problemas con las indemnizaciones.

    Como contó LPO, Frigorífico Pico le adeuda 9.000 millones solo al Banco de La Pampa. En tanto, datos del Central exponen que la firma posee más de mil cheques rebotados y un total de deuda que merodea los 30 mil millones.

    Entre los despedidos, hay trabajadores con más de 15 años de antigüedad en la empresa. Al momento, se trata de 156 empleados en General Pico, 30 en Trenel y 8 en Arata. 

     

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