La bronca contra Milei copó Plaza de Mayo

La bronca contra Milei copó Plaza de Mayo

La Marcha de la Bronca llevó este sábado a Plaza de Mayo a una multitud de trabajadores, jubilados, estudiantes, organizaciones sociales, sindicatos, organismos de derechos humanos y partidos de izquierda. Con más de 350 organizaciones convocantes y réplicas en decenas de ciudades, la movilización convirtió el rechazo al Gobierno de Javier Milei en una demostración de fuerza callejera y dejó planteado un dato político que excede a la propia izquierda: hay un malestar social que distintos sectores buscan organizar y transformar en capacidad de lucha. Myriam Bregman se ubicó en el centro de esa disputa. En la Plaza también se reclamó por la libertad de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, dos trabajadores que permanecen detenidos desde las protestas contra la reforma laboral.

Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

La bronca contra Milei copó Plaza de Mayo
FOTO: NLI

La Plaza de Mayo volvió a ser este sábado el lugar donde la bronca social encontró una imagen política concreta. Desde las 16, las columnas que habían partido del Congreso avanzaron por Avenida de Mayo hasta la Casa Rosada para participar de la denominada Marcha de la Bronca, una convocatoria impulsada fundamentalmente por organizaciones de izquierda, sindicatos combativos, agrupaciones piqueteras, estudiantes, organismos de derechos humanos, jubilados y colectivos culturales. La jornada tuvo réplicas en numerosas ciudades del país y, según los organizadores, más de 350 organizaciones formaron parte de la convocatoria nacional. En Buenos Aires, el Partido Obrero aseguró que más de 50.000 personas llegaron a Plaza de Mayo, una cifra que corresponde a una estimación de los propios organizadores y que da cuenta de la dimensión que la izquierda buscó exhibir en el cierre de la jornada.

Pero reducir lo ocurrido a una marcha partidaria sería perder el dato político más interesante. La izquierda convocó, organizó y encabezó la movilización, pero la materia prima de la protesta no es patrimonio exclusivo de ningún partido: es el malestar producido por una realidad social que atraviesa a trabajadores, jubilados, docentes, universitarios, estatales, empleados de la salud, personas con discapacidad y sectores que vienen sufriendo la pérdida de ingresos o de derechos. La propia convocatoria intentó juntar esos conflictos dispersos bajo una misma consigna: “Organizar la bronca para derrotar a Milei”. El documento leído frente a la Casa Rosada reclamó aumentos de salarios y jubilaciones, prohibición de despidos, anulación de la reforma laboral, reapertura de FATE, defensa del Hospital Garrahan, financiamiento universitario, libertad para trabajadores detenidos y un paro nacional de la CGT y las CTA que avance hacia una huelga general.

Y ahí aparece la verdadera disputa política de la jornada. Myriam Bregman no solamente encabezó una marcha contra Milei: está intentando convertirse en una de las dirigentes capaces de ponerle nombre, organización y dirección política a una parte de la bronca que recorre la sociedad. La estrategia es visible. Frente a una oposición peronista que mantiene sus propias discusiones internas y frente a conducciones sindicales que los organizadores consideran demasiado conciliadoras con el Gobierno, la izquierda busca presentarse como el sector que no negocia con el oficialismo y que propone trasladar el conflicto desde cada reclamo particular hacia una confrontación general con el programa económico de Milei.

Bregman lo expresó durante la movilización al sostener que había que “organizar la bronca” y convertir la jornada en un punto de partida para imponer a las conducciones sindicales un paro nacional y un plan de lucha. El documento consensuado por las organizaciones fue todavía más explícito: reclamó a la CGT y a las CTA un paro nacional como parte de un proceso hacia una huelga general y llamó a coordinar las luchas desde sindicatos, escuelas, universidades, hospitales y barrios.

No es un detalle menor. La izquierda está intentando disputar la representación política de la protesta antes de que esa protesta encuentre otra canalización. Esa es probablemente la lectura más importante que deja la jornada. La estrategia consiste en decirle a un trabajador despedido, a un jubilado que reclama por sus ingresos, a un docente que pelea por su salario, a un trabajador de la salud o a un estudiante que enfrenta recortes que todos esos conflictos forman parte de una misma pelea. Y que, por lo tanto, la respuesta tampoco puede ser sectorial. El objetivo declarado es pasar de la protesta fragmentada a una fuerza organizada capaz de enfrentar al Gobierno.

La propia composición de la marcha muestra la amplitud que intentaron darle a esa construcción. A las estructuras partidarias del Frente de Izquierda se sumaron el Polo Obrero, el Frente de Lucha Piquetero, organizaciones sindicales de base, trabajadores del Hospital Garrahan, docentes de Ademys y distintas seccionales de Suteba, ferroviarios, trabajadores de FATE, estudiantes, organismos de derechos humanos, jubilados y colectivos culturales. La convocatoria, además, se extendió a más de 40 ciudades y tuvo expresiones en distintas provincias.

La disputa con la CGT fue, en ese sentido, casi tan importante como la disputa con Milei. El documento de la marcha acusó a las conducciones sindicales de haber negociado la reforma laboral y de mantener aislados los conflictos. La izquierda pretende aprovechar ese espacio para instalar una lógica distinta: que sean las bases sindicales, los plenarios y las asambleas las que impulsen un plan de lucha. Es una apuesta política concreta, porque si logra conectar la capacidad de movilización de la izquierda con conflictos sindicales de mayor alcance, puede ampliar considerablemente el espacio desde el que hoy interviene.

Milton y Eneas: dos trabajadores convertidos en símbolo

FOTO: NLI

En medio de las consignas generales hubo dos nombres que aparecieron con una fuerza particular: Milton Tolomeo y Eneas Gallo. El documento reclamó la libertad de ambos y el desprocesamiento de otros trabajadores y manifestantes que enfrentan causas judiciales a raíz de las protestas contra la reforma laboral.

Tolomeo tiene 39 años y había trabajado en Ferrum antes de ser despedido. Después atravesó empleos precarizados y realizaba tareas como masajista y socorrista en movilizaciones de jubilados. Según la investigación publicada por lavaca, fue detenido durante la madrugada del 14 de febrero, cuando salía de un evento de boxeo en Avellaneda donde había concurrido a trabajar. La acusación judicial sostiene que participó del lanzamiento de bombas molotov durante las protestas contra la reforma laboral.

Eneas Gallo, de 36 años, trabajaba como repartidor de Rappi y también tenía una trayectoria laboral marcada por la informalidad. Fue detenido el 18 de marzo, más de un mes después de aquella movilización, cuando se encontraba cerca de su domicilio en General Rodríguez. También está acusado por su presunta participación en el lanzamiento de bombas molotov. Ambos se encuentran detenidos en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz.

La situación de ambos es uno de los puntos más sensibles de la disputa entre el Gobierno y las organizaciones que participan de las movilizaciones. Sus defensas y organismos de derechos humanos sostienen que se trata de una criminalización de la protesta y cuestionan las condiciones de detención y la utilización de acusaciones particularmente graves. La CTA Autónoma acompañó recientemente el reclamo por su libertad y denunció que permanecen detenidos desde las protestas contra la reforma laboral, mientras organismos que trabajan sobre el derecho a la protesta cuestionan el tratamiento judicial de sus casos.

El caso tiene además una dimensión que explica por qué sus nombres aparecen cada vez con mayor frecuencia en las movilizaciones. Milton y Eneas dejaron de ser solamente dos expedientes judiciales para convertirse, para las organizaciones que los respaldan, en símbolos de una discusión más amplia: hasta dónde puede llegar el Estado cuando enfrenta una protesta social y cuándo la represión deja de ser una cuestión de seguridad para convertirse en una herramienta destinada a desalentar la movilización. Esa interpretación pertenece a sus defensores y a las organizaciones que reclaman su libertad; el proceso judicial, por su parte, continúa abierto.

La investigación de lavaca recoge incluso el testimonio de ambos desde la cárcel. Tolomeo sostuvo que su detención podía buscar generar miedo para que otras personas no salieran a la calle, mientras Gallo planteó que no debía permitirse que su caso funcionara como advertencia contra quienes quisieran protestar. Son testimonios de los propios detenidos y forman parte de la explicación política que sus organizaciones construyen alrededor de sus causas.

Una plaza, una bronca y una disputa que recién empieza

La jornada de este sábado deja, entonces, dos imágenes simultáneas. Una es la de la Plaza de Mayo llena de columnas que expresaron su rechazo a Milei y a las consecuencias que atribuyen a su programa económico. La otra es la de una izquierda que entendió que existe un terreno político en disputa y decidió ocuparlo antes que otros actores.

Bregman aparece en el centro de esa estrategia porque reúne varias condiciones: visibilidad nacional, una posición frontal contra el Gobierno, presencia parlamentaria, participación sostenida en conflictos sociales y capacidad para articular al FIT-U con organizaciones sindicales, sociales y de derechos humanos. La apuesta consiste en convertir la protesta en organización y la organización en una alternativa política propia. La movilización de hoy no garantiza por sí misma que esa operación tenga éxito, pero sí demuestra que la izquierda consiguió reunir detrás de una misma convocatoria a un conjunto heterogéneo de sectores sociales.

Y allí está el límite y, al mismo tiempo, el desafío de la jornada. Una plaza llena no equivale automáticamente a una representación social mayoritaria. Tampoco una movilización masiva convierte por sí sola a una consigna en política de Estado. Pero sería igualmente equivocado desconocer lo que muestra la escena: existen conflictos concretos, existen sectores dispuestos a movilizarse y existe una organización política que está intentando conectarlos entre sí.

Mientras el Gobierno de Milei insiste en sostener su programa económico y profundiza su enfrentamiento con buena parte de las organizaciones sindicales, sociales y políticas que cuestionan sus medidas, la calle vuelve a transformarse en un terreno de disputa por el sentido de la crisis. La izquierda quiere que esa crisis se lea como una consecuencia del modelo libertario y que la respuesta sea organización, paro y huelga general. El Gobierno sostiene otra interpretación y responde con el despliegue de su política de seguridad frente a las movilizaciones. En el medio quedan trabajadores, jubilados, estudiantes y familias que viven las consecuencias concretas de esas decisiones.

Por eso la Marcha de la Bronca no debería leerse solamente como otra movilización contra Milei. Es también el intento más explícito de los últimos tiempos de una fuerza política por apropiarse de una palabra que, en política, puede ser mucho más poderosa que cualquier consigna: bronca. La izquierda le puso nombre, le dio una fecha, la llevó hasta la Plaza de Mayo y ahora intenta convertirla en organización permanente. Y mientras Milton Tolomeo y Eneas Gallo sigan presos, sus nombres seguirán apareciendo en esa disputa como recordatorio de que, detrás de las grandes consignas, también hay trabajadores concretos cuyos conflictos terminaron en los tribunales y en una cárcel de máxima seguridad.

La Plaza de Mayo quedó otra vez como escenario. La pelea por quién consigue interpretar, organizar y representar lo que ocurre fuera de ella recién comienza.

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  • Entrevista a Claudio Katz: «falló el debut de una estrategia de proscripción»

     

    El operativo de proscripción fracasó en lo inmediato, pero continúa en su desarrollo porque “están embarcados en una apuesta de largo plazo: buscan crear un clima de resignación”, consideró el economista e investigador Claudio Katz. “No les interesa la credibilidad del fallo, sino la extensión de la apatía, pero hasta ahora precipitaron un resultado opuesto. Reapareció la centralidad de la calle que el gobierno pretende erradicar”. Por Indymedia Argentina.


    ¿Cuál es tu impresión de la movilización contra el fallo de la Corte?

    El acto en la Plaza de Mayo fue multitudinario y coronó varios días de intensa movilización, que empezaron con cortes de calles, siguieron con vigilas y desembocaron en la marcha. El número de concurrentes siempre está en debate, pero no cabe duda que fue muy elevado y la misma masividad se verificó en varias ciudades. El operativo policial intimidatorio quedó desbordado y ni siquiera intentaron aplicar el protocolo antipiquete.

    Claudio Katz, economista e investigador del CONICET, profesor de la UBA e integrante de Economistas de Izquierda (EDI).

    Lo más impactante del acto fue el audio grabado y la comunicación en vivo de Cristina con la plaza. Constituyó un hecho inédito, que ilustró la derrota inicial del operativo de proscripción. Los jueces quedaron en ridículo con sus restricciones y la esperada humillación de una convicta, se transformó en una burla contra los perseguidores. Primero le notificaron a distancia la condena, para evitar su presentación rodeada de una multitud y luego le impidieron salir al balcón. Pero terminaron soportando un impactante mitin con mensajes de la recluida. No esperaban esa reacción y ese resultado.

    ¿Por eso la derecha esta nerviosa y molesta con su propio operativo?

    Si. Fallaron en lo inmediato, pero hay que ser cautelosos porque están embarcados en una apuesta de largo plazo. Buscan crear un clima de resignación. No les interesa la credibilidad del fallo, sino la extensión de la apatía, pero hasta ahora precipitaron un resultado opuesto. Reapareció la centralidad de la calle que el gobierno pretende erradicar.

    La derecha intenta menoscabar esa respuesta, afirmando que la movilización no repitió las gestas históricas del país. Pero no tiene sentido discutir si tuvo o no la escala del 17 de octubre, porque esa foto no nos diría nada de la película. Recién estamos viendo las primeras escaramuzas de una gran pulseada que comenzó mal para la derecha. Con la proscripción forzaron un boomerang, que potenció la centralidad de Cristina y renovó la mística de sus seguidores.

    ¿Por qué se embarcaron en la proscripción?

    Fue una decisión del poder real. La Corte Suprema cumplió las órdenes del poder económico, que pretende asegurar la continuidad del ajuste. También intervino Estados Unidos que anticipó el fallo negándole a Cristina el ingreso a ese país y la gran prensa jugó fuerte. No olvida la ley de Medios y exigió el fallo, mediante descarados chantajes a los jueces.

    Intentan sacarla de juego, porque piensan que Cristina es un obstáculo para la aplicación del modelo regresivo en curso. La derecha se ha ensañado con ella y su familia y por eso indujo el atentado contra su vida. El establishment no quiere repetir la experiencia del 2017, cuando el fracaso de Macri le permitió a Cristina definir quién sería el nuevo presidente. Buscan terminar definitivamente con esa centralidad.

    ¿Es por temor a un estallido del plan económico después de octubre?

    Esa es la preocupación inmediata de los poderosos. El plan inicial de llegar a octubre con el tipo de cambio planchado (para forzar la caída de la inflación), estuvo a punto de naufragar. Afrontaban una sangría de reservas que anticipaba la cesación de pagos. En plena crisis fueron rescatados por el FMI que les entregó un crédito inédito, violando nuevamente el estatuto del organismo. Trump repitió el rescate de Macri con mayor velocidad y Milei disfrazó el salvataje con una presentación festiva de su fracaso.

    A partir de ese auxilio, armaron otra versión de la bicicleta financiera para llegar a las elecciones con posibilidades de éxito, atrasando la cotización del dólar. Pero la salida de capitales no se detiene, las reservas siguen bajando e improvisan nuevos blanqueos para juntar divisas a cualquier costo. La enorme fragilidad de la economía en un marco de agónica recuperación, derrumbe del consumo y carencia de inversión, renueva el temor al mismo colapso que ya vivimos tantas veces.

    ¿Pero la proscripción se anticipa a ese crítico escenario o constituye una jugada de largo plazo?

    Es una apuesta estratégica que el establishment le impuso a su títere Milei. El gobierno prefería disputar electoralmente con Cristina, pero los poderosos no quieren arriesgarse. Consideran que este es el momento propicio para comenzar a establecer un régimen autoritario.

    La proscripción es el punto de partida de una criminalización de los movimientos sociales, asentada en mayores restricciones a las libertades democráticas. Es el mismo modelo, que en Ecuador mantiene a Correa en el exilio y en Perú a Castillo preso. Es el mismo esquema que intentaron con el encarcelamiento de Lula. Nuestros tres cortesanos han emulado el bochorno del juez Moro y por eso será impactante la anunciada visita de Lula al departamento de Cristina, el mes que viene.

    En el régimen autocrático que quieren imponer, los magistrados del poder económico decidirían quién puede presentarse o no a las elecciones. Con la proscripción de la principal dirigente de la oposición -que ya había anunciado su candidatura- cruzaron un umbral. Estamos viendo en forma descarnada, hasta qué punto el poder real maneja los hilos del sistema político.

    Foto:  Mat ((i))

    ¿Pero más allá de estos datos, Cristina no está involucrada en casos de corrupción?

    Nunca se investigó con imparcialidad sus responsabilidades. No se probaron las acusaciones y tampoco fueron condenados los funcionarios por debajo de la autoridad de Cristina, que habrían cometido algún delito. Se dictaminaron anormalidades en la obra de Santa Cruz, que son moneda corriente en todos los distritos del país. Para colmo, las obras objetadas se hicieron con fondos votados por el Congreso y la auditoría no encontró irregularidades. Hasta el propio ministro de Justicia reconoció que toda la causa es un mamarracho.

    La discrecionalidad de los jueces contra Cristina es escandalosa. La Corte reabrió adrede la causa y dictaminó en dos meses y medio, cuándo suele tardar tres o cuatro años para cualquier caso relevante, y lleva décadas cajoneando las sentencias de los jubilados. El contraste con la protección que le brindan a los Macri es vergonzoso. En los últimos 40 años el Partido Judicial salvó a esa familia de 32 causas multimillonarias. Macri comparte impúdicamente fiestas con los mismos jueces, que Clarín pasea por los centros turísticos.

    Tenemos tres cortesanos con cargos vitalicios, dotados de inmunidad, para disciplinar con amenazas, purgas y acomodos a todas las instancias inferiores. Este sistema judicial que condenó a Cristina, absolvió a los corruptos empresarios de la Obra Pública y a los ministros que se enriquecieron con la refinanciación de la deuda externa. Ahora, protege a Milei de su estafa con las criptomonedas.

    Me parece que, a esta altura, el lawfare es incluso evidente para los analistas que objetaban la existencia de ese operativo. Salta a la vista la necesidad de democratizar el sistema judicial, siguiendo el camino iniciado en México con la elección de los magistrados.

    ¿En este contexto reaparece la vieja antinomia de peronismo-antiperonismo como epicentro de la política argentina?

    En lo inmediato reapareció efectivamente esa confrontación con inesperadas ventajas para el peronismo. Hasta ahora se verifica una irrupción a favor de Cristina, sin la contrapartida de los clásicos cacerolazos derechistas en su contra. El contexto gorila que resucitó durante la gestión de Macri está más apagado y la derecha está furiosa con el clima de alegría y baile que rodea a Cristina. Los descolocó, además, emitiendo un mensaje grabado en la tradición de los cassettes que enviaba Perón.

    Algunos reaccionarios como Espert están sacados y escupen insultos que rechaza su propio auditorio. La campaña de los grandes medios despunta como un calco del enceguecido antiperonismo liberal del pasado. Utilizan el mismo lenguaje denigratorio que descargaban contra Evita, en los mismos días que se conmemoran los 70 años del bombardeo a la Plaza de Mayo. Esa masacre inauguró el terrorismo de Estado en gran escala.

    Pero hay que tener cuidado con las comparaciones. No olvidemos que la figura de Cristina quedó muy afectada por el desastroso gobierno de Alberto. Se despidió con una plaza espontáneamente llena, cuando asumió Macri y volvió a reunir multitudes, cuando concluyó ese gobierno. Pero la campaña neoliberal en su contra y la generalizada frustración con su último mandato como vicepresidenta han corroído su influencia. La aprobación y el rechazo a su figura cortan al país en dos mitades, y las primeras encuestas sobre el impacto de su proscripción corroboran esa polarización.

    Habrá que ver cómo afronta el peronismo este escenario. El fallo de la Corte disipó momentáneamente las pujas internas, pero nadie conoce la forma en qué lidiarán con la proscripción. La propia Cristina confirmó luego del atentado contra su vida, cuán reacia es a motorizar la lucha callejera. El evidente debut de un régimen autoritario no mella sus creencias institucionalistas.

    ¿La proscripción suscitó también un giro de posturas de la izquierda?

    Si y no. Por un lado, el FIT emitió un contundente y acertado repudio, que incluyó un llamado a la movilización. Se consumó también la importante reunión de Myriam Bregman y otros dirigentes con Cristina. Además, convocaron y organizaron una columna independiente en la marcha a la Plaza de Mayo. La mayoría de las agrupaciones de izquierda se pronunciaron correctamente contra la proscripción, y destacaron acertadamente la conexión de ese operativo con la ofensiva capitalista en curso.

    Pero las disidencias que rápidamente brotaron amenazan con dejar nuevamente a la izquierda pérdida y sin brújula. Algunos critican la entrevista con Cristina, como si fuera un pecado efectivizar ese acto de elemental solidaridad con un perseguido. Es la misma presencia que esperarían los líderes de la izquierda de los dirigentes de otros sectores, si padecieran ese escarnio.

    Mucho más grave es la decisión de otro sector de no participar en la marcha, argumentando que no era lo suficientemente grande, radical y combativa, o que fue amoldada a las intenciones del peronismo.

    Tenemos una larga experiencia con situaciones de este tipo y sabemos que la única forma de contrarrestar los eventuales defectos de una movilización es potenciando su masividad. Nunca se corrigen las falencias de una lucha declarando el enojo y la prescindencia, o proclamando que no reúne las condiciones esperadas. Esa abstención implica en los hechos una conducta desmovilizadora, que contradice los llamados a la lucha que caracterizan a la izquierda

    Algunos argumentos que circulan para justificar las distintas escalas de inacción frente a la proscripción, sugieren incluso la validez de la condena por corrupción. Destacan que, si se invalida el fallo actual, también habría que objetar las sanciones por manejo deshonesto, que afectaron a personajes tan nefastos como Menem o Isabel Perón.

    Pero esa comparación es incorrecta, porque la sentencia contra Cristina es un atropello manejado por el poder real, con la misma desfachatez que agredió a Lula, Correa o Castillo. Por el contrario, las puniciones a Menem o Isabelita fueron casos acotados y excepcionales de justicia, derivados de choques por arriba o demandas por abajo. La única forma de diferenciar ambos tipos de situaciones es evaluando la realidad con caracterizaciones políticas. Esas interpretaciones son indispensables, para no quedar entrampados en el mito de imparcialidad que rodea al actual sistema judicial.

    En la izquierda debemos evitar los razonamientos abstractos del liberalismo jurídico. Esa actitud es indispensable para reconocer la existencia del lawfare, que el grueso del progresismo ha registrado, y que algunos integrantes de la izquierda siguen ignorando.

    ¿Las próximas elecciones de octubre definirán como queda el escenario?

    Ahora hay más incógnitas que la semana pasada. Habrá que ver si la proscripción modifica el principal dato de los comicios en curso que es la altísima abstención. Se está verificando la menor concurrencia de las últimas décadas, porque prevalece un desengaño que induce a la retracción de la población.

    El gobierno y sus aliados provinciales se han beneficiado con esa apatía, porque consiguen victorias electorales con muy poca concurrencia. En ese marco de indiferencia, la ultraderecha se come a la derecha en campañas signadas por la violencia verbal.

    ¿La proscripción de Cristina modificará este clima electoral? ¿Cómo serán replanteadas las disputas por las candidaturas dentro del peronismo? ¿Qué propuestas prevalecerán en ese sector, las predispuestas a negociar con el poder real o las que pugnan por confrontar construyendo otro proyecto? En las próximas semanas lo sabremos.

    ¿Pero el principal dato a seguir no es la dinámica de la movilización popular?

    Si. Allí se juegan las respuestas efectivas, que han seguido patrones muy variables bajo el gobierno de Milei. Los atropellos del anarcocapitalista afrontaron al comienzo una gran reacción desde abajo, con dos huelgas generales y varias marchas multitudinarias por la educación universitaria.

    Luego con la Ley de Bases, el desempleo y la represión sobrevino el reflujo, pero a principio de año reapareció la resistencia. Primero despuntó el movimiento de la diversidad sexual, posteriormente actuaron los jubilados y recientemente los médicos, las personas con discapacidad y los científicos. Hay banderas como la defensa del Garrahan y el Conicet, que son emblemas del país y suscitan un gran acompañamiento social.

    La nueva lucha contra la proscripción de Cristina empalma con esta última secuencia y con la respuesta a la embestida represiva. Bullrich y Milei pretenden institucionalizar una nueva escala de violencia estatal y en los primeros cinco meses del año ya provocaron más heridos que durante todo el 2024.

    El maltrato de los jueces hacia Cristina forma de las incursiones derechistas para naturalizar la crueldad. Denigran a la oposición política con la misma saña que maltratan a los sectores vulnerables y a los extranjeros, a fin de instalar el autoritarismo como un dato cotidiano.

    Es una ingeniería del odio muy programada y con gran sostén capitalista, que ahora añade un ingrediente de proscripción. Ellos esperan consolidar una base social reaccionaria que aplauda el horror, junto a una masa pasiva de sectores medio-altos, que cierre los ojos frente a la destrucción del país. Quieren que ese segmento se distraiga dilapidando dólares en el exterior como en los años de la Convertibilidad.

    Pero hay una contraparte de gran resistencia, que se verificó en la importante marcha unitaria del 24 de marzo y que ahora apuntala la batalla contra la proscripción. Lo vimos en estos días, con el resurgimiento de la militancia juvenil, las caravanas y las vigilias. En síntesis, el escenario está abierto, porque hasta ahora falló el debut de una estrategia de proscripción.

    Fuente: https://argentina.indymedia.org/2025/06/19/entrevista-a-claudio-katz-fallo-el-debut-de-una-estrategia-de-proscripcion/

     

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    Cómo se activó el operativo

    La alerta ingresó a través de una llamada anónima, en la que se aseguró que había un artefacto explosivo dentro del edificio. Tras recibir la advertencia, las autoridades dispusieron la evacuación inmediata de todas las personas que se encontraban en el lugar y notificaron a la Policía.

    En el área interviene una brigada antiexplosivos, que se encarga de inspeccionar cada sector del edificio para descartar la presencia del supuesto artefacto. Como parte del protocolo, se realizó un corte de tránsito alrededor del edificio Pilmayquén para garantizar la seguridad y permitir el trabajo de los equipos especializados.

     

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    La próxima cumbre de los BRICS en Río de Janeiro se desenvolverá en un escenario crítico. El bloque incorporará nuevos integrantes y discutirá respuestas económicas a la agresión tarifaria de Trump. Pero también la guerra de Ucrania, el genocidio de Palestina y el bombardeo a Irán estarán en la agenda. Los BRICS concentran los grandes cambios de la época y su evaluación permite comprender el período en curso. La guerra conta Irán apunta contra los BRICS y modifica la agenda de una coalición, que sustituyó la reforma de los organismos mundiales por la gestación de instituciones propias. La incautación de activos rusos precipitó ese giro que empalma con la multipolaridad. China apuntala su expansión económica y Rusia sus defensas geopolíticas, mientras que India, Brasil y Sudáfrica amplían su autonomía, manteniendo los puentes con Occidente. La atracción del quinteto converge con el rebrote general del desarrollismo. Por Claudio Katz (economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA y miembro de Economistas de Izquierda-EDI).


    27-6-2025

    ORIGEN, FRUSTRACIÓN Y CONSOLIDACIÓN

    Es muy corriente recordar que un operador bursátil de Goldman Sachs introdujo hace veinte años la denominación BRICS, para retratar un conglomerado de países con grandes oportunidades de inversión financiera. Esa anécdota tiene poco parentesco con el surgimiento real del bloque, que despuntó con la coalición formada en el 2003 por India, Brasil y Sudáfrica (IBSA), para resistir el pago de patentes medicinales exigido por las OMC. En esa oposición germinó el quinteto posterior.

    La convergencia inicial fue muy acotada por la estrecha relación de las clases dominantes locales con las empresas transnacionales. Ese empalme signó el debut del siglo XXI al compás de la euforia neoliberal, la veneración del Primer Mundo y la desconsideración de los bloques regionales.

    La crisis financiera del 2008 sepultó ese idilio, pero no eliminó la expectativa en la globalización. Esa esperanza fue renovada por los gobiernos del epicentro capitalista (G7), que ampliaron su asociación a nuevos integrantes (G 20), para afianzar el rescate del colapsado sistema bancario. Los denominados países emergentes pusieron el hombro esperando una retribución por ese auxilio. Apostaron a lograr la primacía efectiva del G 20 sobre el G 7, la obtención de cargos en el Consejo de Seguridad de la ONU y la ampliación de su incidencia en el FMI (García, 2025).

    La primera frustración sobrevino con la pandemia y el descarado egoísmo de Occidente, que protegió las patentes de sus compañías farmacéuticas, vetando la conversión de las vacunas contra el Covid en un bien universal.

    Los desengaños posteriores fueron más explícitos. El G 20 quedó amoldado a la agenda del G 7, el Consejo de Seguridad de la ONU permaneció sin cambios y tanto el FMI como la OMC mantuvieron su tónica previa. Las potencias dominantes se negaron a compartir el control de esos organismos y esa negativa detonó el efectivo surgimiento de lo BRICS, como un bloque separado con proyectos propios (Prashad, 2023).

    La primera cumbre en Ekaterimburgo (2009) inauguró una secuencia de cónclaves anuales con numerosas iniciativas. La incorporación de Sudáfrica (2010) fue el puntapié inicial de ese intenso programa, que sustituyó la estrategia de reformar los organismos internacionales existentes por la gestación de instituciones propias (Delcourt, 2024).

    Ese giro consolidó el perfil de los BRICS y modificó el sentido de la asociación. Diluyó la prioridad previa de negociar un nuevo status en la ONU, la OMC, el FMI o el G 7 y apuntaló la formación de organismos paralelos y potencialmente competitivos de esas instituciones.

    Es importante registrar ese cambio, para notar cuán distantes son los BRICS actuales de sus embriones previos. La crisis y declive de la globalización neoliberal, empujó a sus integrantes a diseñar un proyecto muy distante del imaginado inicialmente.

    Ese viraje de la amalgama al conflicto con Occidente converge actualmente con la definitiva fractura de la globalización. La erosión del libre comercio y la extensión del proteccionismo han inducido a los BRICS a conformar una asociación comercial propia. Articulan cada paso de su agenda en respuesta a la agresiva política de Estados Unidos.

    SANCIONES Y MULTIPOLARIDAD

    El acontecimiento que probablemente definió la impronta actual de los BRICS fue la sanción financiera de los bancos occidentales a Rusia, luego de la invasión de Ucrania. Esa represalia rompió con todas las normas previas (Ding Yifan, 2024). La confiscación de activos de un adversario que impuso Washington, impactó sobre el Estado moscovita y los millonarios rusos, que perdieron el manejo de 300.000 millones de dólares.

    Esa incautación fue instrumentada incluso por Suiza un país que, por su larga trayectoria de neutralidad, era considerado por el gran capital itinerante como un refugio seguro para sus colocaciones. A través de esa nación se comercializaba el grueso de las mercancías rusas y allí estaba localizado el 30% de las grandes propiedades de ese origen en el extranjero (Gao Bai, 2024).

    Con ese decomiso Estados Unidos prendió la alarma de muchos países, empresas y millonarios, que por primera vez registraron cuán vulnerables son sus fortunas a la discrecionalidad de Washington. Todos notaron la inseguridad de sus patrimonios, ante cualquier tensión con la primera potencia. El custodio mundial del capitalismo demostró con qué rapidez pulveriza los derechos de propiedad y la confianza en los bancos, cuando confronta con un enemigo.

    Foto: Serhii Nuzhnenko (Reuters).

    La confiscación de los bienes rusos alarmó especialmente a los gestores de los BRICS que, observando la magnitud de esas represalias, confirmaron la necesidad de forjar organismos protegidos de los desquites norteamericanos (Nogueira 2024).

    La incautación fue un golpe autoinfligido a la credibilidad de Occidente, que aceleró la conversión de los BRICS en un proyecto divorciado de los dictados de Washington. El propósito de transformar a Rusia en un paria internacional, desembocó en un proceso opuesto de despegue del bloque, en asociación con Moscú. El quinteto concebido para pulsear con Occidente mejores condiciones comerciales y financieras, derivó en un proyecto opuesto de creciente autonomía de la Tríada (Estados Unidos, Europa y Japón).

    Los BRICS se amoldan al nuevo escenario de multipolaridad, que reforzó la crisis financiera del 2008. Este contexto de mayor dispersión del poder es un dato registrado por muchos analistas (Bello, 2025), que resaltan el debilitamiento de la omnipresencia estadounidense frente a la proliferación de competidores, en distintas áreas del planeta (Tooze, 2025). Este marco heterogéneo sucedió al fracasado intento unipolar de erigir ¨un nuevo siglo americano¨ luego del colapso de la URSS. Nadie sabe aún en qué medida los BRICS contribuirán a estabilizar o socavar el nuevo escenario (Savin, 2024).

    SIGNIFICATIVA ATRACIÓN

    La incorporación de nuevos miembros a los BRICS confirma la consolidación del bloque. La ampliación fue propuesta en el cónclave de Johannesburgo (2023) y supone la inmediata inclusión de cuatro países (Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos), luego del rechazo dispuesto por Argentina y la indefinición que mantiene Arabia Saudita. Los cinco fundadores preservan un status de privilegio frente a los recién llegados, pero los BRICS plus recién despuntan y podrían sumar un número sorprendente de asociados.

    Los pedidos de incorporación incluyen extensos listados. Entre 19 y 25 países han enviado solicitudes de membrecía y otros 40 expresaron en términos más informales su deseo de unirse al grupo (López Blanch, 2023). En cualquier caso, los BRICS ya han duplicado y tienden a triplicar sus integrantes. Esa atracción confirma que el bloque no solo expresa intereses específicos del quinteto inicial, sino también dinámicas subyacentes de un cambio de época.

    Foto: Ken Cedeno (Reuters).

    La gestación de organismos internacionales en disputa con el FMI y la OMC es vista con simpatía por un sinnúmero de Estados, que desborda a los fundadores de los BRICS. Ese replanteo se desenvuelve en un contexto muy crítico de las Naciones Unidas, que afrontan una paralización de su funcionamiento efectivo. Algunos analistas ya comparan ese daño, con el deterioro que condujo a la disolución del antecesor de esa institución (Sociedad de Naciones) (De Sousa, 2024).

    La ampliación de los BRICS ha sido motorizada por el comando ruso-chino y el acompañamiento del trío indio-brasileño-sudafricano. La invitación a los nuevos socios ha seguido el patrón de atractivos económicos, que China desarrolló con gran éxito en la última década. Ofrecen negocios y mercados de gran porte, sin las exigencias de subordinación que caracteriza a cualquier enlace con Estados Unidos. Los incorporados o candidatos a sumarse a los BRICS buscan aliviar ese sometimiento.

    LOS OBJETIVOS DE CHINA

    China ha extendido esa estrategia a sus cuatro socios, haciendo valer su abrumador predominio productivo. Su economía supera en cinco veces a la India y en ocho, nueve y cuarenta y tres veces a Rusia, Brasil y Sudáfrica. Con varios integrantes del conglomerado, el gigante asiático mantiene relaciones semejantes al clásico patrón centro-periferia (exportación de manufacturas y adquisición de materias primas). China comanda las principales iniciativas de los BRICS, es la sede de sus instancias económicas y concibe a ese núcleo como parte de su vasta red de alianzas internacionales (Katz, 2023: 83).

    Lula da Silva y Xi Jinping en el Gran Salón del Pueblo en Pekín, China, el 14 de abril de 2023. Foto: Ricardo Stuckert.

    Beijing aceptó el reto globalizador de Washington al final de la centuria pasada y terminó usufrutuando de ese desafío (Bello; Guttal, 2025). Cuando logró su maduración productiva interna, rechazó las demandas de mayor apertura de su economía, bloqueó la financiarización y acentuó la regulación estatal (Roberts, 2024).

    Su aliento de los BRICS forma parte de esa estrategia y empalma directamente con la concreción de la Ruta de la Seda. Cinco de los seis invitados a sumarse a la asociación, están geográficamente situados en lugares claves del itinerario internacional que promueve Beijing. Los BRICS plus apuntalan los puentes propiciados con Medio Oriente y África que tanto interesan al gigante asiático. Egipto y Etiopía fueron seleccionados por su localización, siguiendo la pauta que previamente indujo a sumar a Sudáfrica (Tolcachier, 2023).

    China también ha priorizado la provisión de energía y la consiguiente conversión de los BRICS en un gran protagonista del universo petrolero. La invitación a Irán, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita persigue ese evidente objetivo. Si el grupo logra sumar a esos tres integrantes, obtendrá el control del 41 % de las reservas probadas de crudo, el 53,1 % de su equivalente en gas natural y el 40,4 % de los depósitos de carbón (Amesty, 2024).

    Por ese protagonismo petróleo, es tan intensa la disputa por la adhesión de Arabia Saudita. China ha buscado seducir a la monarquía wahabita con monumentales ofertas de inversión en la Ruta de la Seda. Riad respondió con guiños favorables, para empalmar esas propuestas con su programa de diversificación económica (“Visión 2030”). Pero Washington está empeñado en frustrar esa convergencia y despliega todo su arsenal de presiones, para mantener la ciega fidelidad de Arabia Saudita a Norteamérica.

    Con mayor virulencia, Estados Unidos pretende obstruir la creciente conexión de China con Irán. La ¨guerra de 12 días¨ que Trump y Netanyahu lanzaron contra Teherán apuntó a erosionar esa relación.

    Beijing ha construido un ferrocarril que conecta a ambos países y permite sortear los trayectos marítimos controladas por el Pentágono. Ese corredor de rieles sustituye el transporte a través del Mar Rojo, que se ha tornado muy caro y peligroso por su creciente militarización. Irán ya suministra el 15% del petróleo importado por China y la nueva ruta ferroviaria permite reducir el tiempo de traslado de 45 a 14 días.

    El bombardeo yanqui-israelí fue un mensaje guerrero contra los BRICS. Apuntó a obstruir la nueva presencia de Irán en ese bloque y a socavar su estratégico papel como proveedor energético de China (Pont, 2025).

    LOS PROPÓSITOS DE RUSIA

    También Rusia apuntala la gestación de un mercado energético bajo la égida de los BRICS. Es un jugador de peso en ese ámbito y la conformación de un eje con Riad y Teherán, le aportaría a Moscú la solvencia requerida para concertar precios y ritmos de extracción del crudo.

    Rusia buscó integrar también a la Argentina a los BRICS, para coordinar el manejo mundial del mercado de alimentos. Busca asociar a otros exportadores de granos para crear un pool de productos agroalimentarios, en confrontación con la plaza de Chicago (Pont, 2024).

    La ampliación de los BRICS tiene para Rusia otro propósito de mayor gravitación inmediata. Intenta forjar una cadena defensiva frente a las sanciones de Estados Unidos y Europa, sorteando punciones con los nuevos socios (Patnaik, 2023).

    China e India han actuado como los principales socorristas de Moscú para contrarrestar las penalidades. Adquirieron especialmente el combustible que Rusia dejó de exportar a Alemania.

    Pero ese contrapeso no resuelve el duro golpe que sufrió el sistema comercial y financiero del país por su marginación del sistema SWIFT. Ese dispositivo opera como una red global de 11.000 entidades financieras en 200 naciones. La desconexión de ese mecanismo -que ya fue padecida anteriormente por Irán- obliga a improvisar formas de enlace muy provisionales y encarecidas.

    Para contrarrestar esa adversidad Moscú impulsa la creación de un instrumento alternativo al SWIFT y estima que la ampliación de los BRICS facilitará esa iniciativa (Tyson, 2024). Los participantes de la cumbre de Kazán (2024) concibieron varios dispositivos de esa eventual estructura (BRICS Bridge, BRICS Clear). También consideraron la creación de una compañía de seguros para apuntalar la solvencia de esa red de pagos.

    Aunque Rusia tiene una economía con menor articulación externa que sus socios, su cadena de suministros quedó muy afectada por las sanciones euroamericanas. La ampliación de los BRICS facilita la sustitución de proveedores, clientes y mercados, que Moscú inició al comienzo de la guerra de la Ucrania. Ese reemplazo le permitió sostener el crecimiento del PBI en el escenario bélico y con los nuevos socios espera contrarrestar las presiones de Occidente (Sakwa, 2021).

    RESURGIMIENTO NEODESARROLLISTA

    India, Brasil y Sudáfrica conforman un trío menor de envergadura, frente a los dos gigantes que comandan los BRICS. Aspiran a intervenir en la asociación como líderes y voceros de tres regiones del planeta. Auspician posturas de menor tensión con Occidente, toman distancia de la tensión geopolítica de Rusia con Estados Unidos y se desmarcan de la batalla económica sino-americana.

    Los tres países desenvuelven una estrategia dual de afianzamiento de vínculos con los dos conductores del grupo y de preservación de nexos con las grandes potencias de Occidente. India participa de una alianza militar con Estados Unidos en Asia, Sudáfrica es muy sensible a las presiones de la embajada yanqui y Brasil nunca rompe el estatus quo con Washington.

    Para mantener su influencia dentro de los BRICS, el trío hizo valer su lugar preferencial de fundadores ante la llegada de nuevos miembros. Los ingresantes participan como socios del BRIC plus, sin contar con las atribuciones que preserva el quinteto original en la toma de decisiones y en la distribución de cargos. Brasil e India pugnaron por limitar la incorporación de miembros que podían ensombrecer su protagonismo (Stuenkel, 2024).

    Imagen: Escenario Mundial.

    Con esa tónica Lula se dispone a tomar la posta anual rotativa de la conducción del grupo, en el próximo cónclave de Río de Janeiro. Desde esa dirección fijará la agenda, apostando a un mayor equilibrio con Occidente que el propiciado por Putin, en el evento anterior de Kazán.

    Por un lado, Lula participó en Moscú de la celebración del 80 aniversario de la victoria sobre el nazismo, compartiendo las denuncias contra la ultraderecha actual. Pero, por otra parte, el mandatario brasileño convoca a no confrontar con Trump, tendiendo puentes en la tensa relación de Moscú con Washington.

    La diplomacia de Itamaraty propicia ese perfil para el próximo evento, en sintonía con discursos de Lula, que subrayan posicionamientos internacionales más conciliadores (El País, 2025). Su principal mensaje convoca a ¨favorecer el interés de todos, sin estar contra nadie¨ (O Globo, 2025).

    Obviamente esa equidistancia es una ficción, que ilustra el interés de Brasil por mantener abiertos los puentes con las potencias hostiles a los BRICS. Esa misma actitud adoptó el gobierno de Sudáfrica, cuando actuó como huésped del cónclave de Johannesburgo (2023). La misma búsqueda de un lugar intermedio es más visible en el caso de India, que no olvida sus viejos conflictos bélicos con China y su ambivalente relación con Rusia.

    Pero la incidencia del trío no se limita al protagonismo de esos países en América Latina, África y Asia. Ilustra también el peso creciente de las naciones situadas en las franjas intermedias de la economía mundial. Ese lugar es compartido por algunos ingresantes al grupo (Egipto, Irán), por otros candidatos a incorporarse (Indonesia) y ciertos jugadores que coquetean con el bloque (Turquía).

    En todos estos casos se verifica la pretensión neo desarrollista de impulsar polos de crecimiento zonal, con políticas industrialistas de mayor intervención reguladora del Estado (Optenhogel, 2024). Ese viraje hacia estrategias keynesianas fue anticipado en el Sudeste Asiático por Malasia y Corea del Sur y despunta como la tónica actual de los BRICS. Es un perfil que explica la atracción que despierta esa asociación, entre los países que retoman el industrialismo.

    Es importante registrar este cambio, para conceptualizar la presencia de un escenario muy distinto a los años de euforia neoliberal y cenit de la globalización. Ese contexto ha mutado y repetir diagnósticos añejos obstruye la comprensión del significado actual de los BRICS.


    REFERENCIAS

    -Delcourt, Laurent (2024). BRICS+: una perspectiva crítica, BRICS+: une alternative pour le Sud global? https://www.cetri.be/BRICS-una-perspectiva-critica?lang=fr

    -García, Ana (2025). Building BRICS Challenges and opportunities for South-South collaboration in a multipolar world, https://www.tni.org/en/article/building-brics

    -Optenhogel, Uwe (2024). BRICS: de la ambición desarrollista al desafío geopolítico https://nuso.org/articulo/310-BRICS/

    -Prashad, Vijay (2023). On BRICS & Why Global South Cooperation Is Key to Dismantling Unjust World Order https://www.democracynow.org/2023/8/22/brics_summit_vijay_prashad

    -Roberts, Michael (2024). No hay vuelta atrás hacia Bretton Woods para la economía mundial FMI, BRICS+ y la economía capitalista mundial https://sinpermiso.info/textos/fmi-y-brics-no-hay-vuelta-a-bretton-woods

    -Ding Yifan (2024) ¿Qué impulsa el debate sobre la desdolarización entre los países BRICS? Wenhua Zongheng Volumen 2, Edición 1 https://thetricontinental.org/es/wenhua-zongheng-2024-1-editorial-brics-desafio-desdolarizacao/

    -Gao Bai (2024). De la “reducción de riesgos” a la desdolarización: la moneda de los BRICS y el futuro del orden financiero internacional Wenhua Zongheng Volumen 2, Edición 1 https://thetricontinental.org/es/wenhua-zongheng-2024-1-editorial-brics-desafio-desdolarizacao/

    -Nogueira Batista Jr, Paulo (2024). Los BRICS y el desafío de la desdolarización

    Wenhua Zongheng Volumen 2, Edición 1 https://thetricontinental.org/es/wenhua-zongheng-2024-1-editorial-brics-desafio-desdolarizacao/

    -Bello, Walden (2025) A fractured world Reflections on power, polarity and polycrisis https://www.tni.org/en/article/a-fractured-world

    -Tooze, Adam (2025). A fractured world Reflections on power, polarity and polycrisis https://www.tni.org/en/article/a-fractured-world

    -Savin, Leonid (2024) Multipolaridad rugiente https://www.geopolitika.ru/es/article/multipolaridad-rugiente Apuntes 894-1. Geopolítica de América Latina

    -López Blanch, Hedelberto (2023). Los BRICS en espiral ascendente Por Hedelberto López Blanch | 10/06/2023, https://rebelion.org/los-brics-en-espiral-ascendente/

    -Patnaik, Prabhat (2023). Behind BRICS Expansion, September 4, https://www.networkideas.org/news-analysis/2023/09/behind-brics-expansion/

    -De Sousa Santos B, (2024). Tercera guerra mundial, los BRICS y la salvación del planeta, OtherNews, 3 janvier. https://ilsa.org.co/2024/01/la-negociacion-con-estados-unidos/

    -Katz, Claudio (2023). La crisis del sistema imperial, Edición virtual, Jacobin, Buenos Aires, https://jacobinlat.com/2023/09/29/la-crisis-del-sistema-imperial-2/

    -Bello, Walden, Guttal Shamali (2025). Reivindicar el espíritu de la Conferencia de Bandung de 1955,11/05/2025, https://www.sinpermiso.info/textos/reivindicar-el-espiritu-de-la-conferencia-de-bandung-de-1955

    -Tolcachier, Javier (2023). ¿Qué crece con el BRICS? https://rebelion.org/el-brics-crece-que-crece-con-el-brics/

    -Amesty, José A, (2024). BRICS, alternativa para las economías emergentes Por Mg. José A. Amesty Rivera | 20/08/2024 https://rebelion.org/brics-alternativa-para-las-economias-emergentes/

    Marcó del Pont, Alejandro (2024). BRICS: las guerras comerciales son guerras de clase https://rebelion.org/brics-las-guerras-comerciales-son-guerras-de-clase/

    -Tyson, Kathleen (2024) How can BRICS de-dollarize the financial system? 24-11-03

    https://geopoliticaleconomy.com/2024/11/03/brics-dedollarize-financial-system/

    -Sakwa, Richard (2021). Comprender el pensamiento estratégico ruso El mundo visto desde Moscú 13/12/2021

    https://www.eldiplo.org/244-el-pais-que-tiene-en-la-cabeza/el-mundo-visto-desde-moscu/

    -Stuenkel, Oliver (2024). El equilibrio entre los BRICS y Brasil se está volviendo cada vez más difícil, https://www.americasquarterly.org/article/brazils-brics-balancing-act-is-getting-harder

    -O Globo (2025) Brasil quer evitar que agenda do Brics seja vista como contrária a Trump, https://oglobo.globo.com/economia/noticia/2025/03/28/brasil-quer-evitar-que-agenda-do-brics-seja-vista-como-contraria-a-trump.ghtml

    Marcó del Pont, Alejandro (2025). No es un ataque a los BRICS, pero se parece tanto 23/06/2025 https://rebelion.org/no-es-un-ataque-a-los-brics-pero-se-parece-tanto/

    -El País (2025). Los BRICS debaten en Brasil su respuesta a la guerra arancelaria declarada por Trump, https://elpais.com/america/2025-04-28/los-brics-debaten-en-brasil-su-respuesta-a-la-guerra-arancelaria-declarada-por-trump.html

    1Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI. Su página web es: www.lahaine.org/katz

     

  • Caos en el tránsito en el oeste neuquino: así fue el choque en cadena de esta mañana

     

    El incidente ocurrió pasadas las 8 cuando, según testigos, una conductora frenó abruptamente tras cruzar un semáforo en dirección al oeste.

    Detrás de ella circulaba una Toyota Hilux, que logró detenerse a tiempo. Sin embargo, una Volkswagen Saveiro que venía inmediatamente detrás no pudo frenar y chocó contra la camioneta. La secuencia terminó con una Ford Ranger impactando a la Saveiro, que quedó comprimida entre ambos rodados.

    Vecinos que presenciaron el hecho describieron a la primera conductora como “una señora mayor”, lo que permitirá avanzar en las pericias sobre la maniobra inicial.

    A pesar de lo violento de la escena, no hubo lesionados. La Saveiro fue el vehículo que sufrió mayores roturas, mientras que la Hilux y la Ranger solo registraron daños menores en paragolpes y carrocería.

    Personal policial y agentes de tránsito trabajaron rápidamente para ordenar la circulación.

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  • Una oficial de la Federal se defendió a los tiros del ataque de su expareja

     

    Una oficial de la Policía Federal mató de dos tiros a su expareja, quien tenía denuncias por violencia de género y una restricción de acercamiento e intentó agredirla en un departamento del barrio porteño de Caballito.

    Fuentes policiales informaron que efectivos de la Comisaría Vecinal 6B acudieron al inmueble de la calle Cachimayo al 100 luego de recibir un llamado al 911 que advertía sobre una mujer herida de bala en el muslo izquierdo.

    Una vez en el interior del lugar, los uniformados encontraron al hombre fallecido con dos disparos en el pecho junto a una pistola Bersa.

    A su vez, las hijas del victimario y la damnificada, dos niñas de 4 y 6 años, fueron halladas ilesas en una habitación.

    Los investigadores constataron que el atacante, un ciudadano de nacionalidad paraguaya de 36 años, poseía antecedentes por violencia de género y una restricción de acercamiento vigente.

    La agente, integrante de la División Sustracción de Automotores de la Policía Federal Argentina, había logrado separarse de su ex novio y mudarse a la vivienda hace seis meses.

    Personal del SAME determinó su traslado al Hospital Durand, al tiempo que la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional número 8 intervino en el caso y la División Homicidios quedó a cargo de las pesquisas.

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