Durante el mediodía de este viernes se realizó el sorteo de la bicicleta mountain bike entre los contribuyentes que abonaron la boleta mensual por tasas retributivas del mes de octubre y también aquellos que había efectuado el pago anual.
La ganadora fue Gregoria Pinto, contribuyente N° 02179, domiciliada en barrio San Martín. El sorteo se realizó con la presencia de la escribana pública Roxana Hérnandez. Participó también el intendente Marcelo Orazi y funcionarias de la Secretaría de Economía y Finanzas.
La señora Pinto deberá acercarse a la Municipalidad en horario de atención al público para retirar su premio. Cabe aclarar que se extrajeron otros cinco números correspondientes a los suplentes, en el caso de que la ganadora no se presente.
Recordemos que éste fue el primer sorteo en el marco de la campaña impulsada por el Municipio tendiente a incentivar el pago de la última boleta mensual.
Los siguientes serán:
*15 de diciembre deben tener al día la cuota de tasas retributivas del mes de noviembre (se sortea una bicicleta mountain bike).
*12 de enero de 2022 deben tener al día la cuota de tasas retributivas del mes de diciembre (se sortea una bicicleta mountain bike).
*Sorteo final: 12 de enero de 2022 deben tener al día las cuotas de tasas retributivas de los meses de octubre, noviembre y diciembre (se sortea un monopatín eléctrico y un juego de dos sillas reposeras).
El mercado financiero argentino empezó a desarmar parte de la bicicleta en pesos que durante meses funcionó como ancla cambiaria. El carry trade, esa estrategia de entrar en pesos para aprovechar tasas altas y luego volver al dólar, ya no ofrece el mismo margen. Y la reacción se siente rápido: el dólar volvió a moverse y la demanda de cobertura en moneda dura repuntó con fuerza.
Durante buena parte del primer trimestre, el esquema funcionó como una aspiradora de pesos. El dólar oficial cayó más de 4% en el año y quienes hicieron plazo fijo o apostaron a Lecap lograron ganancias en dólares de dos dígitos. La City celebraba. El Gobierno también. El peso parecía una vidriera brillante iluminada desde afuera, aunque detrás del vidrio la estructura seguía dependiendo de flujos financieros de corto plazo.
Pero abril cambió el clima. Las tasas empezaron a comprimirse y el mercado comenzó a preguntarse si seguía valiendo la pena asumir riesgo cambiario para capturar rendimientos cada vez menores. Ahí apareció el primer movimiento defensivo: toma de ganancias en pesos y migración hacia activos dolarizados.
En paralelo, el propio Banco Central reconoció que volvió a crecer la dolarización. Según el último Informe de Política Monetaria, la demanda de dólares en el mercado de cambios llegó a USD 1.500 millones en abril, muy por encima de los USD 900 millones promedio que se observaban tras las elecciones de medio término. El dato encendió alarmas porque muestra un cambio de conducta financiera justo cuando el Gobierno necesita sostener calma cambiaria y acumulación de reservas.
La demanda de dólares en el mercado de cambios llegó a USD 1.500 millones en abril, muy por encima de los USD 900 millones promedio que se observaban tras las elecciones de medio término.
En la City admiten que el carry sigue existiendo, pero dejó de ser un paseo. La ecuación se volvió más sensible. Un salto relativamente moderado del dólar puede borrar en pocos días el rendimiento acumulado durante meses. Economistas consultados advierten que no hay tasas capaces de cubrir completamente el riesgo de una corrección cambiaria dentro de las bandas oficiales cada vez mas anchas.
El problema para el Gobierno es que esta dinámica tiene una lógica circular. El carry ayudaba a mantener tranquilo al dólar porque generaba oferta de divisas y demanda de pesos. Pero cuando el mercado sospecha que el rendimiento ya no compensa el riesgo, el mecanismo gira en sentido contrario. Los inversores se dolarizan y la presión sobre el tipo de cambio aumenta.
En los despachos oficiales todavía relativizan el fenómeno. Argumentan que no hay una salida masiva y que la demanda de pesos sigue siendo sólida. Cerca del equipo económico señalan que el esquema cambiario mantiene credibilidad y que el mercado todavía apuesta a tasas reales positivas. Sin embargo, en privado reconocen que la estabilidad depende de un delicado equilibrio financiero. «Mientras entren dólares financieros el sistema aguanta», resumió un operador del mercado.
El trasfondo es más profundo que un simple movimiento táctico de inversores. La economía argentina volvió a construir estabilidad cambiaria sobre incentivos financieros de corto plazo. La bicicleta funcionó mientras el dólar permaneció quieto y las tasas ofrecían un premio elevado. Pero cuando el margen se achica, reaparece una conducta histórica del sistema económico local: correr hacia el dólar.
En las últimas semanas crecieron las recomendaciones de dolarizar parcialmente carteras. Fondos comunes, bonos hard dollar y obligaciones negociables volvieron al radar de los inversores. El movimiento todavía es gradual, pero muestra un cambio de humor.
La caída de la recaudación lleva nueve meses consecutivos, una curva negativa sólo comparable con la pandemia y que pone en crisis a las provincias. Es que en el primer cuatrimestre del año el total de los recursos tributarios alcanzó los 68 billones y sólo el 32% fue coparticipado a las provincias. Esto supone un 21,8 billones.
Así lo destaca un informe elaborado por el diputado Guillermo Michel difundido en las redes. Allí destaca que una de las principales causas de la baja en la recaudación es el impacto en la baja de la actividad económica.
La caída de la recaudación del total de los recursos tributarios de las provincias en términos reales fue del 5,6% en el primer cuatrimestre, lo que implicó una baja de los recursos coparticipados de 1.284.372 millones (esto es casi 1,3 billones de pesos).
Sólo en el mes de enero se distribuyeron a las provincias 1.081.920 millones menos a las provincias. En febrero, la caída fue de 983.912 millones. En marzo hubo un saldo negativo de 1.075.492 y en marzo la caída fue de 1.219.038.
Lo cuatro meses suman una caída de 4.360.369, lo que en términos nominales supone un 25%. Sin embargo, en términos reales -neteado el efecto de la inflación- ese ajuste fue del 5,6% en términos negativos. Es decir una caída de recursos de 1.284.374 millones.
La postal que más inquieta hoy a la Casa Rosada no viene del peronismo, ni de los mercados, ni siquiera del Congreso. Viene del propio ecosistema libertario. En una escena impensada hace apenas meses, uno de los soldados digitales más importantes del mileísmo terminó contradiciendo públicamente a Milei y dejando al desnudo una interna feroz entre los distintos clanes del oficialismo. El protagonista fue Daniel Parisini, más conocido como “Gordo Dan”, que salió a dinamitar la versión presidencial sobre el escándalo de la cuenta atribuida a Martín Menem y dejó flotando una frase venenosa: “Creo que le mintieron al Presidente”.
El episodio parece menor sólo para quien no entiende cómo funciona el poder libertario. Porque en el universo de Milei, las redes no son un accesorio: son el corazón político del proyecto. Y cuando el principal operador del aparato digital contradice al propio jefe de Estado en vivo, lo que se rompe no es apenas una narrativa. Se rompe la cadena de mando.
Santiago Caputo contra Karina: la guerra que ya nadie disimula
Detrás del escándalo por la cuenta @PeriodistaRufus se esconde algo mucho más grande. La pelea real es entre los dos grandes polos de poder que sobreviven dentro de La Libertad Avanza: el armado territorial y partidario de Karina Milei contra el dispositivo político-digital de Santiago Caputo.
Las llamadas “Fuerzas del Cielo”, la tropa de influencers y militantes libertarios que responde a Caputo y tiene al Gordo Dan como cara visible, decidieron ir hasta el fondo contra Martín Menem, uno de los hombres más cercanos a Karina. Y lo hicieron incluso después de que Milei intentara cerrar el conflicto diciendo que todo había sido una “operación prefabricada”.
Pero Parisini no sólo rechazó la explicación presidencial: directamente sostuvo que la cuenta sí pertenecía a Menem y que alguien engañó al mandatario. El mensaje político fue devastador. Porque si Milei fue engañado, entonces no controla su propia mesa chica. Y si no fue engañado, entonces el aparato digital libertario decidió desafiarlo igual.
En cualquier caso, el resultado es pésimo para la autoridad presidencial.
El Presidente que ya no ordena
La escena expone un problema cada vez más visible: Milei conserva centralidad mediática, pero empieza a perder capacidad de disciplinamiento interno. Y eso en un gobierno tan personalista es letal.
Hasta hace unos meses, las diferencias dentro del oficialismo se procesaban bajo cuerda. Hoy se discuten en streaming, en Twitter y a través de operaciones cruzadas entre funcionarios, trolls y dirigentes. La lógica de la “batalla cultural” terminó devorándose a sí misma.
La tensión ya venía escalando. Patricia Bullrich quedó enfrentada con el karinismo, Manuel Adorni aparece cuestionado desde distintos sectores y el Senado se transformó en otro foco de conflictos internos.
Lo novedoso es que ahora la implosión alcanza al núcleo más fanático del mileísmo: el aparato digital que hasta hace poco funcionaba como guardia pretoriana del Presidente. El mismo espacio que se autodefinió como el “brazo armado” libertario —aunque luego aclararan que era una metáfora— empieza a mostrar fisuras imposibles de ocultar.
La Rosada teme algo peor: que la pelea se vuelva irreversible
En Balcarce 50 saben que la disputa ya dejó de ser ideológica. Es una pelea por el control político del futuro libertario. Karina Milei quiere consolidar el partido y blindar el armado electoral. Santiago Caputo busca sostener influencia estratégica a través de la comunicación, los operadores digitales y la construcción de relato.
El problema es que ambos espacios necesitan demostrar fuerza. Y cuando eso ocurre en gobiernos verticalistas, la pelea suele terminar mal.
La gran incógnita es si Milei todavía puede arbitrar entre ambos bandos o si terminó convertido en rehén de su propia interna. Porque el Presidente quedó en una posición incómoda: desautorizado por quienes supuestamente lo defienden todos los días.
Y en política, hay algo peor que tener enemigos afuera: empezar a perder autoridad adentro.
Es llamativo que los derechos del empleado público sean defendidos principalmente por los gremios y no así por el Estado. Ser un trabajador público implica estar al servicio de la comunidad con todo lo que ello conlleva… Valorar la atención gratuita en los Hospitales y el esfuerzo de todo funcionario de la Educación es un…
En el marco de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el intendente de Río Grande, Martín Perez, encabezó la presentación del libro «Territorios del Futuro. Atlántico Sur y Antártida».
En la actividad, Perez reunió a dirigentes políticos, referentes académicos, religiosos y sectores vinculados a la agenda de soberanía nacional y desarrollo estratégico para debatir el futuro del Atlántico Sur.
De esta manera, Perez se muestra como uno de los dirigentes fueguinos que busca proyectar desde el sur una discusión nacional sobre Malvinas, el Atlántico Sur, la Antártida y el rol geopolítico de Tierra del Fuego en el escenario que viene.
Río Grande no es el fin de nada. Es un punto de partida para pensar una agenda estratégica para el futuro argentino
Junto a Perez expusieron el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo; la presidenta de la Red Universitaria para el Cuidado de la Casa Común (RUC), Agustina Rodríguez Saá; y el director ejecutivo de CLACSO, Pablo Vommaro.
También estuvieron presentes Jorge Taiana; Gabriel Katopodis; las diputadas Fernanda Miño y Kelly Olmos; la presidenta de Télam, Bernarda Llorente; el veterano de Malvinas y director del Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús, César Trejo; el secretario general de la CATT, Juan Carlos Schmid; y el rector de la Universidad Nacional de Avellaneda, Jorge Calzoni, entre otros dirigentes políticos, sindicales y académicos.
Durante su exposición, Perez buscó instalar la idea de que Tierra del Fuego debe ocupar un lugar central en la discusión sobre los recursos estratégicos y el futuro del país. «Río Grande no es el fin de nada. Es un punto de partida para pensar una agenda estratégica para el futuro argentino», afirmó.
El intendente planteó además que la soberanía «no puede quedar reducida a una consigna histórica», sino que debe traducirse en políticas vinculadas a industria, producción, trabajo, ciencia y presencia estatal en el extremo sur del país.
La presentación buscó articular una narrativa política que combina la cuestión Malvinas, el desarrollo industrial fueguino y una mirada federal sobre los territorios australes, en momentos donde distintos sectores del peronismo buscan reconfigurar agenda y liderazgo.
Les presentamos la ZONA 1 de los Premios Digitales Deportivos ETAPAS 2022. El formato de esta segunda edición comprende dos zonas de 10 deportistas, una vez finalizada la votación se re ordenarán los 20 deportistas por cantidad de votos recibidos y los 8 con más votos pasarán a la instancia FINAL independientemente de la zona…
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