La Municipalidad de Villa Regina da a conocer la grilla de los espectáculos musicales que tendrán lugar en el anfiteatro Cono Randazzo.
El día viernes 5 de noviembre, “Peña Aniversario”, a partir de las 20.30 horas, contará con la presencia de Solcito del Valle, para continuar con De Raíz a las 21.20. Luego, a las 22, será el turno del Ballet Municipal, seguido por Romina Pino, a las 22.10, la Escuela de Bombo Sergio Vásquez, a las 22.50, Luis Carrasco, a las 23, el Ballet de Sergio Rocha, a las 23.40. El cierre estará a cargo de Sele Vera, previsto para las 23.50 horas.
El segundo día, sábado 6 de noviembre, “Noche Joven”, será la presentación de EpiCrew a las 20 horas, con una duración de aproximadamente 3 horas, para culminar con la presentación de FMK, alrededor de las 23.15.
El último día, el día 7 de noviembre, “Noche Aniversario”, empezará a las 20 horas con Marea, seguido de Luz de Luna a las 20.50, Zule Vega a las 21.40. El broche de la fiesta será con Karina “La Princesita” a las 22.30 horas.
Jede Sammlungsseite zeigt wichtige Daten ferner Demo-Anders, sodass man mindestens zwei Spiele schlichtweg probieren & Name ausfindig machen vermag, nachfolgende angewandten persönlichen Vorlieben vollbringen. Um über Kasino https://nmun-frankfurt.de/ Infinity zu loslegen, klicken Sie einfach unter unser Schaltfläche «Anmelden» within der oberen rechten Winkel ihrer Webseite! Difunde esta nota
La participación del Gobierno de Javier Milei en una cumbre impulsada por Donald Trump abrió interrogantes sobre el alineamiento argentino con una estrategia internacional que busca construir una coalición contra la izquierda y ampliar la cooperación en inteligencia y seguridad.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
Alejandra Monteoliva, Andrew Bailey y Peter Lamelas
Detrás de una cumbre internacional presentada oficialmente como un encuentro para fortalecer la cooperación contra el terrorismo, la administración de Donald Trump comenzó a desplegar una estrategia mucho más ambiciosa: construir una coalición internacional que identifique a la izquierda como una amenaza geopolítica. La presencia de funcionarios argentinos en ese encuentro no pasó inadvertida y abrió interrogantes sobre el rumbo que está tomando la política exterior de Javier Milei y el grado de alineamiento que su gobierno está dispuesto a asumir con Washington.
Durante buena parte de su gestión, Javier Milei convirtió la llamada «batalla cultural» en uno de los ejes centrales de su discurso político. El Presidente no sólo planteó una confrontación permanente contra el socialismo, el progresismo y lo que denomina «la agenda woke», sino que además buscó internacionalizar esa pelea participando de foros conservadores y estrechando vínculos con referentes de la nueva derecha global. Sin embargo, lo que hasta hace poco parecía limitarse al plano discursivo comienza ahora a trasladarse al terreno de la diplomacia, la seguridad y la inteligencia internacional.
Ese cambio de escala quedó expuesto tras la cumbre organizada por la administración de Donald Trump, donde participaron representantes de más de sesenta países y a la que la Argentina asistió a través del vicecanciller Pablo Quirno. Según reveló la periodista Luciana Bertoia, la reunión no estuvo orientada únicamente a fortalecer mecanismos tradicionales de cooperación contra organizaciones terroristas, sino que tuvo como uno de sus objetivos centrales comenzar a articular una coalición internacional frente a lo que Washington define como la amenaza del «terrorismo de izquierda», una categoría que abre numerosos interrogantes por su amplitud conceptual y por las consecuencias que podría tener en términos políticos e institucionales.
Una definición de «terrorismo» que ya no parece limitarse a organizaciones armadas
Uno de los aspectos más relevantes del encuentro es que la administración estadounidense comenzó a utilizar un lenguaje que amplía considerablemente el concepto tradicional de terrorismo. Históricamente, esa categoría estuvo asociada a organizaciones armadas específicas cuya caracterización surgía de tratados internacionales, resoluciones de Naciones Unidas o listados confeccionados por distintos Estados. Sin embargo, el discurso presentado durante esta cumbre parece incorporar una dimensión mucho más ideológica, donde la principal preocupación deja de ser exclusivamente la existencia de grupos armados para pasar a concentrarse también en organizaciones y movimientos que Estados Unidos considera parte de una amenaza política vinculada a la izquierda internacional.
Ese corrimiento no es un detalle menor. Cuando una categoría jurídica tan sensible como la de terrorismo comienza a mezclarse con definiciones ideológicas, inevitablemente aparecen preguntas sobre cuáles serán los límites de esa clasificación, qué actores podrían quedar incluidos bajo ese paraguas y hasta dónde podrían extenderse los mecanismos de vigilancia, cooperación e intercambio de información entre los distintos países participantes.
Por ese motivo, distintos especialistas en derecho internacional y organismos de derechos humanos vienen advirtiendo desde hace tiempo que cualquier ampliación de esas categorías exige controles institucionales particularmente rigurosos para evitar que herramientas diseñadas para combatir organizaciones violentas terminen utilizándose con finalidades políticas.
El alineamiento con Washington ya dejó de ser solamente diplomático
Desde la llegada de Milei a la Casa Rosada, el acercamiento con Estados Unidos se transformó en uno de los pilares de la política exterior argentina. Las coincidencias ideológicas con Trump, la afinidad con sectores conservadores norteamericanos y el respaldo permanente a la agenda impulsada por Washington en distintos organismos internacionales fueron consolidando una relación que ya trascendió el plano estrictamente diplomático.
En los últimos meses comenzaron a multiplicarse las reuniones entre funcionarios de ambos gobiernos en áreas sensibles como seguridad, defensa e inteligencia. La reciente visita a la Argentina de autoridades del FBI y la participación de representantes nacionales en distintos encuentros organizados por Estados Unidos forman parte de esa profundización del vínculo, que para el oficialismo representa una oportunidad para fortalecer la cooperación internacional, pero que para buena parte de la oposición implica un proceso de alineamiento cuya magnitud todavía no fue suficientemente explicada ante la sociedad.
Porque una cosa es coordinar acciones contra organizaciones terroristas internacionalmente reconocidas y otra muy distinta es integrar una estrategia geopolítica donde la definición misma de quién constituye una amenaza pasa a depender, en buena medida, de criterios políticos establecidos por la principal potencia mundial.
Las preguntas que la Cancillería todavía no respondió
Hasta el momento, el Gobierno argentino no difundió documentación oficial que permita conocer con precisión qué compromisos asumió durante esa reunión ni cuál fue exactamente la posición que llevó la delegación encabezada por Pablo Quirno.
Tampoco explicó si la participación argentina implicará nuevos acuerdos de intercambio de información entre organismos de inteligencia, si habrá modificaciones en los mecanismos de cooperación existentes o si se avanzará en convenios específicos con agencias estadounidenses.
Ese vacío informativo comenzó rápidamente a generar pedidos de informes desde distintos sectores opositores, que consideran indispensable que el Congreso conozca el alcance de cualquier entendimiento que pueda afectar áreas tan sensibles como la inteligencia, la seguridad nacional o la política exterior.
La preocupación no gira únicamente alrededor del contenido de la reunión, sino también sobre el modo en que este tipo de acuerdos suelen desarrollarse, muchas veces mediante memorandos o mecanismos de cooperación administrativa que no siempre reciben un debate público acorde con su importancia institucional.
De la batalla cultural a una política internacional coordinada
Quizás el dato más significativo de todo este episodio sea que la denominada batalla cultural, que durante años funcionó como una herramienta de construcción política y electoral para las nuevas derechas occidentales, comienza a institucionalizarse como un eje de coordinación entre gobiernos.
Lo que antes aparecía como un discurso pronunciado en campañas, conferencias o foros ideológicos empieza ahora a traducirse en reuniones diplomáticas, estrategias de seguridad y posibles mecanismos permanentes de cooperación internacional.
En ese contexto, la participación argentina adquiere una relevancia que excede largamente un simple encuentro protocolar. Si el Gobierno efectivamente acompaña la estrategia impulsada por Washington, la Argentina podría quedar incorporada a una arquitectura internacional cuya lógica ya no se limita a combatir organizaciones terroristas tradicionales, sino que incorpora una fuerte dimensión ideológica en la definición de las amenazas globales.
Por eso, más allá de las simpatías o diferencias políticas que puedan existir respecto del gobierno de Milei o de la administración Trump, el debate de fondo pasa por otra cuestión mucho más trascendente: hasta dónde puede llegar el alineamiento internacional de un país sin que exista una discusión pública, parlamentaria e institucional sobre los compromisos que ese alineamiento implica, especialmente cuando involucra áreas tan sensibles como la inteligencia, la seguridad y la definición misma de quiénes pasan a ser considerados enemigos políticos en el escenario internacional.
En el marco de la obra de pavimentación de calle Libertad, desde la mañana de este jueves la empresa Quidel está retirando la carpeta asfáltica existente. Esta tarea es una de las previstas en el plan de trabajos elaborado por la adjudicataria, que tuvo como trabajos iniciales la demolición del cordón cuneta. El Intendente Marcelo…
Luego del encuentro virtual con la Gobernadora Arabela Carreras en el que se analizaron las nuevas medidas que se aplicarán en Río Negro a partir del Decreto de Necesidad y Urgencia 334 del Presidente Alberto Fernández, el Intendente Marcelo Orazi convocó a parte de su gabinete y a las autoridades policiales locales para coordinar los…
El presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, no se aguantó la ansiedad y viajó a Estados Unidos para ver la final de la Copa del Mundo a pesar de que las entradas cotizan más de 30 mil dólares en la reventa.
El senado se fue desobedeciendo a Javier y Karina Milei que habían bajado la orden política de que ningún funcionario libertario viajara al torneo para evitar una imagen asociada a los privilegios de la casta, caracterización que parece incluirlos desde el escándalo Adorni, entre otros.
Pera tan mala fortuna tuvi Abdala que quedó varado este sábado en el aeropuerto de Fort Lauderdale, donde el fuerte temporal obligó a cancelar y reprogramar decenas de vuelos, dejando a miles de pasajeros sin poder viajar. Según pudo saber LPO, el senador entró en desesperación ante la posibilidad de perderse el partido decisivo y protestó con vehemencia en el mostrador.
Fuentes al tanto de la situación revelaron a LPO que el puntano, utilizando su condición de presidente provisional del Senado, se habría comunicado con el consulado argentino en Nueva York para que le consiguieran un avión o lo contactara con empresas de alquiler de vuelos privados. Su intención era llegar a tiempo al estadio de New Jersey.
Abdala quedó varado este sábado en el aeropuerto de Fort Lauderdale, donde el fuerte temporal obligó a cancelar y reprogramar decenas de vuelos, dejando a miles de pasajeros sin poder viajar.
Mientras esperaba una respuesta, testigos aseguraron que Abdala subió el tono en el mostrador de la aerolínea, para intentar destrabar su situación y conseguir algún lugar en los vuelos que seguían operativos hacia Nueva York.
Ante la falta de disponibilidad de taxis aéreos, Abdala decidió tomar un vuelo de línea a Charlotte-Douglas en Carolina del Norte y de allí, seguir en auto para hacer los 870 kilómetros hasta Nueva York, unas nueve horas manejando. Si tiene suerte, el libertario podría llegar justo para la final Argentina-España.
Abdala es reconocido en el Senado por su afición al fútbol y se lo escuchó jactarse por sus vínculos con la AFA, a pesar de la guerra a cielo abierto de los libertarios con el Chiqui Tapia. De hecho, el senador sigue jugando en la liga veteranos.
Santiago Viola en la cancha
El episodio vuelve a poner bajo la lupa los viajes de los funcionarios libertarios al Mundial, que cuestan decenas de miles de dólares y dificilmente pueden explicar con sus ingresos de funcionarios públicos. Días atrás LPO reveló que el viceministro de Justicia, Santiago Viola, había desobedecido la instrucción de Karina Milei y viajó a ver a la Selección.
Luego, el propio vocero Adrián Ravier confirmó públicamente que existía un «compromiso» del presidente, su hermana y los ministros de no asistir al torneo, dejando expuesto al funcionario. Viola es un protegido de Karina Milei y acaso por eso, dos días después, el propio Milei lo defendió con el insólito argumento que la prohibición de viajar al Mundial sólo alcanza a los ministros.
En el caso de Abdala, además del viaje, surgen interrogantes sobre el costo de la excursión. Las entradas para la final cotizan a valores superiores a los 30 mil dólares en los circuitos de reventa y en alza según se acerca el horario del partido.
Al precio exponencial de las entradas, se suman los distintos tickets de vuelos, alquiler de auto y hoteles, que en el pico del Mundial tienen precios disparatados. configurando un gasto que choca de frente con el discurso anticasta que los libertarios siguen esgrimiendo, aunque ahora en voz cada vez más baja.
El ejército estadounidense lanzó nuevos ataques contra objetivos estratégicos en Irán en represalia por la ofensiva contra embarcaciones comerciales que circulaban por el estrecho de Ormuz, según informó este martes el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
A través de un comunicado subido a X, el CENTCOM anunció que los bombardeos fueron ordenados por el presidente Donald Trump luego de que tres buques fueran atacados, presuntamente, por Irán. Un puerto al sur de la República Islámica ubicado, sobre el estrecho de Ormuz, fue blanco del fuego estadounidense.
Los bombardeos tuvieron como objetivo imponer «costos significativos» al régimen iraní por las supuestas agresiones contra buques civiles. «Los ataques tienen como objetivo imponer un alto costo a Irán por atacar embarcaciones comerciales tripuladas por civiles inocentes en una vía marítima internacional», apuntó el CENTCOM.
«La agresión demostrada por Irán fue injustificada, peligrosa y constituyó una clara violación del alto el fuego», sigue el comunicado del comando encargado de custodiar los intereses norteamericanos en el Golfo Pérsico.
El canciller iraní Abbas Araghchi.
De momento, las autoridades iraníes no se refirieron a la ofensiva estadounidense ni a las denuncias de intimidación en el estrecho de Ormuz, un punto en el mapa altamente sensible para el comercio global, por donde circula buena parte del petróleo y el gas que exportan los países de Medio Oriente.
La agresión demostrada por Irán fue injustificada, peligrosa y constituyó una clara violación del alto el fuego
La escalada compromete la frágil tregua acordada tras varios meses de negociaciones entre la Casa Blanca y la cúpula chiíta. Esta misma semana, Trump había prometido que suspendería los ataques durante dos semanas con la condición de que Irán reabriese el estrecho de Ormuz, invocando las negociaciones de paz que lleva adelante Pakistán.
Trump publicó el anuncio de la tregua en su red social Truth, donde detalló que «basado en conversaciones con el Primer Ministro Shehbaz Sharif y el Mariscal de Campo Asim Munir, de Pakistán, y dado que solicitaron que detuviera la fuerza destructiva que se estaba enviando esta noche a Irán, y sujeto a que la República Islámica de Irán acepte la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA y SEGURA del Estrecho de Ormuz, acepto suspender el bombardeo y ataque a Irán por un período de dos semanas».
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.