El PRO teme que Milei los vuelva a dejar sin nada si le entregan la eliminación de las PASO y piden «garantías»
Los senadores aliados de la Casa Rosada observan con atención la perspectiva de los gobernadores de la UCR, el PRO y las provincias que colaboran con Javier Milei para entender cómo puede terminar la discusión sobre la eliminación de las PASO. «A los gobernadores no les importan las PASO, están esperando una compensación política y después las entregan a doscientas manos», dijo a LPO un legislador de buen diálogo con el oficialismo.
Aún cuando el jefe de la bancada macrista, Martín Göerling, aseguró que su bloque no votará la derogación de las primarias, el ministro del Interior, Diego Santilli, busca la forma de sacar adelante la reforma política que pretenden el Presidente y su hermana, Karina Milei. «Van a buscar la forma de que se la votemos, pero hay dudas y el mejor argumento lo dijo Patricia», comentó el mismo senador.
En efecto, Bullrich declaró el miércoles pasado que las colectoras «deforman el sistema político», tal como informó LPO. La ex ministra, que necesita la vigencia de las primarias para competir pero sabe que un presidente que va por su reelección no le daría PASO a nadie, entiende que «la colectora traslada la primaria a la elección general».
Lo que señala la líder de los senadores libertarios es que, de aprobarse la reforma con la incorporación del mecanismo de las colectoras, el día de la elección general habrá dos listas distintas colgadas del binomio que dispute la presidencia. «El sistema genera dudas, no está claro el planteo. ¿Cuál va a ser la lista de uno y otro?», plantea un radical.
El PRO se conformaría con ser colectora de Milei para votar la eliminación de las PASO
Para colmo, ese sistema habilitaría solo dos listas por cada candidato en el vértice. Un esquema así abriría una pelea peligrosa de los aliados de Milei entre sí por quedarse con los lugares de la colectora, en caso que LLA se quede con la nómina violeta completa.
Por eso, un senador que debería renovar su banca desliza que la clave es detectar «cómo compensan» a los aliados. «Van a trabajar sobre el poder. ¿Cuál es el poder? El de los que tienen los votos para sacar la reforma y, a su vez, no tienen candidato a presidente», explica.
En ese grupo, ubica a los radicales Alfredo Cornejo, Leandro Zdero, Carlos Sadir, Juan Pablo Valdés y Maximiliano Pullaro, pero también a Rogelio Frigerio e Ignacio Torres por el PRO.
María Victoria Huala, Mauricio Macri y Alfredo De Angeli.
Los macristas, por ahora, dejan que se lleve la marca Göerling, junto con la chubutense Andrea Cristina y la pampeana María Victoria Huala, el trío del bloque amarillo en el Senado. «Hay que ver que sale de ahí pero el tema de las colectoras es complicado porque dependés del que te la da», sostiene uno de los 12 diputados de Cristian Ritondo.
Su temor es que Milei se niegue a darles la colectora en provincia de Buenos Aires, por caso, y tengan que salir a buscar un postulante a la presidencia y otro a la gobernación, porque una tira sin binomios para el Ejecutivo, a priori, cosecha menos votos. «Quedás muy desprotegido. Es como si te invitaran a negociar las listas pero en la puerta te dicen: ‘Entregame las armas y pasá’. Adentro están todos calzados y dependés de que no te caguen a tiros», resume.
Por lo demás, los macristas son memoriosos y reclaman «garantías ejecutables». «No nos dieron el lugar en la AGN porque los libertarios pactaron con el peronismo, no le dieron a Cristian la Bicameral de Inteligencia y ahora tenemos que confiar en que no nos van a dejar sin colectora», comentan.
Al cierre de esta nota, otra de las incógnitas pasaba por determinar la postura de gobernadores como Osvaldo Jaldo, que rechaza la eliminación de las PASO, y Raúl Jalil, que está a favor de quitarlas. Acaso la diferencia entre ambos se deba a que el tucumano quizá deba afrontar tensiones con el sector de Juan Manzur, mientras que el catamarqueño parece tener más controlado el PJ local.
Lo paradójico es que Jaldo cuenta con el voto de la monobloquista Beatriz Ávila y Sandra Mendoza, integrada a la bancada de Carolina Moisés y Guillermo Andrada, quien responde precisamente a Jalil. Como cada voto puede ser fundamental para alcanzar los 37 de la mayoría absoluta, lo que definan es determinante.
De hecho, ese bloque espera «conclusiones de Jalil, Jaldo y Gustavo Sáenz antes de emitir opinión». «Una vez que ellos avancen sus discusiones con el Gobierno Nacional respecto a este tema, seguramente consensuaremos una posición que contenga las expectativas de todas las partes», responde Moisés.
Hay otros mandatarios con los que el gobierno tal vez tenga el camino más allanado para conseguir el respaldo político, como es caso del salteño Sáenz, con quien la Rosada venía conversando para no habilitar la candidatura de la libertaria María Emilia Orozco, o Rolando Figueroa, donde el oficialismo resignaría la postulación de Nadia Márquez para no estorbar la performance del neuquino.
Los más firmes en el rechazo a la reforma son los 25 peronistas. «Van a hacer una galleta y puede ser un desastre porque, encima, pretenden mezclar la boleta única nacional con colectoras en elecciones concurrentes», dijo el senador Fernando Salino.
