Continuando con el Mes de la Niñez el último sábado se desarrollaron los festejos en el Pulmón Ecológico, Gardin, 25 de Mayo y Don Rodolfo. En estos sectores se concentraron niños y niñas de los barrios aledaños, quienes disfrutaron de los juegos y las actividades recreativas organizadas desde diferentes áreas del municipio.
El Intendente Marcelo Orazi visitó algunas de las zonas donde se llevaron adelante las propuestas, oportunidad en la que dialogó con los vecinos y compartió un grato momento junto a los más pequeños y pequeñas y sus familias.
El Mes de la Niñez tendrá su gran cierre el próximo sábado con actividades que se darán a conocer próximamente.
El Intendente Marcelo Orazi acompañó ayer domingo al Comisionado de Valle Azul Heber Trincheri, en el acto por el 50º aniversario de esa localidad. En la oportunidad, Orazi, acompañado por el Secretario de Coordinación Ariel Oliveros, transmitió los saludos de toda Villa Regina en esta fecha tan especial. “Como comunidad hermanas y vecinas, es mi…
La cadena nacional anunciada para el jueves por Javier Milei promete incluir una anuncio sobre las Islas Malvinas. El Presidente se entusiasmó con el guiño que insinuó Donald Trump y llevó el tema a la reunión de gabinete de este martes en la que aseguró que había avances «fuertes» sobre el pedido de soberanía.
En ese marco, afirmó en un reportaje con El Observador que «Ayer ha pasado algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada de los argentinos».
El misterio alrededor del futuro discurso abre una serie de interrogantes relacionados con medidas y propuestas vinculadas con una agenda que Milei siempre esquivó e incluso lo mostró cerca de la posición inglesa sobre la autodeterminación de los kelpers o reprochó la bandera desplegada por la Scaloneta en la semifinal del mundial contra Inglaterra.
En este contexto, Mariana Altieri, Doctora en Ciencias Sociales y Presidente de Fundación Meridiano de Asuntos Internacionales y Política Exterior, habló con LPO y dijo que «la declaración de Donald Trump es relevante porque es la primera vez que un presidente de Estados Unidos da este espaldarazo, pero no deja de ser un declaración de un líder como Trump que es rupturista respecto de la diplomacia tradicional norteamericana pero se caracteriza por no cumplir con aquello con lo que amenaza. Por eso, hay que tomarlo con pinzas porque no lo dice pensando en Argentina, no es un gesto hacia Milei y sino que está marcado su vinculación con Europa y en especial con Reino Unido y sus socios de la OTAN».
La autora del Libro «Malvinas y Gibraltar, Conflictos Atrincherados», afirmó que «Trump usa Malvinas como un elemento más para presionar a Reino Unido para que aumente el gasto en defensa. Si EEUU utiliza su postura respecto de Malvinas para presionar a los británicos es porque Malvinas es un tema importante para la política exterior británica, si no no lo utilizarían».
Hay que tomarlo con pinzas porque no lo dice pensando en Argentina, es decir, no es n gesto hacia Milei y mucho menos una lógica de cambio de mirada sobre la región sino es sobre su vinculación con Europa y en especial con Reino Unido y sus socios de la OTAN
En ese sentido, Altieri planteó que «la alianza que tiene Trump con Milei es más un aprovechamiento de la alineación total de Milei que puede darle cierta viabilidad a esta amenaza. Esto no significa que lo cumpla. La alianza de Estados Unidos con Reino Unido es sostenida en el tiempo, integral, estratégica y de iguales. Nosotros tenemos una relación profundamente asimétrica con ambos y la realidad es que a EEUU le sirve que el Reino unido tenga el control del Atlántico Sur. La comandancia de eso está en Malvinas».
«Occidente disputa con China que está invirtiendo en la Antártida y tienen cada vez más presencia y eso es lo que le preocupa a EEUU. Por eso, le conviene que Reino Unido tenga presencia en esa zona antes que Argentina, dado que puede venir otro gobierno con más afinidad con China o que quiera entrar a los BRICS. En ese marco es que dudo que EEUU quiera que se avance con el reclamo de soberanía», añadió.
Para la especialista, «la política de Milei sobre las Malvinas está en dentro del gran paraguas de toda su política exterior que es su alineamiento total con Estados Unidos, lo cual es complejo porque no estamos hablando de un realismo periférico con una idea de cuáles son lo intereses de la Argentina como país medio latinoamericano de alinearse con la potencia emergente y sacar provecho, como ocurrió con el menemismo o planteaba Carlos Escudé».
«La idea de hacer una buena letra, buen vínculo con la OTAN y lograr que Reino Unido nos transfiera las islas porque no nos considera una amenaza. Mi perspectiva es que no vamos a conseguir eso desde ese lugar porque quedo demostrado que ese tipo de cooperación favorece la ocupación y Reino Unido se ha aprovechado del paraguas de ocupación de los 90, el pacto Foradori-Duncan posterior y no hay ninguna intención real de cedernos soberanía», continuó.
A su vez, remarcó que «lo que está haciendo Milei con su política va mucho más allá que eso porque no está haciendo una evaluación de los intereses argentinos sino que defiende el propio interés norteamericano como nuestro interés y por eso lleva adelante gestualidades para mostrar que tan alineados estamos. Nos ha causado mucho daño en posturas históricas que generaron malestar en aliados importantes en el debate de la descolonización como el G77 y todo el Sur Global, es decir, nos debilita en lugar de darnos espalda para negociar».
La analista internacional señaló que «para Milei y su gobierno, Malvinas es un problema, una piedra en el zapato en la relación de Estados Unidos y Reino Unido porque queremos ser los mejores amigos y no podemos. Lo de Milei es pensar que EEUU va a hacer que nos devuelvan las islas, es una entrega absoluta de la soberanía, por eso va a querer mostrar como logro propio esta declaración de Trump».
Para Milei y su gobierno, Malvinas es un problema, una piedra en el zapato en la relación de Estados Unido sy Reino Unido porque queremos ser los mejores amigos. Lo de Milei es pensar que EEUU va a hacer que nos devuelvan las islas, es una entrega absoluta de la soberanía, por eso va a querer mostrar como logro propio esta declaración de Trump
«Si Trump llegara a hacer una declaración de apoyo total a la soberana argentina de las Malvinas hay que saber como usarlo, es una ventana de oportunidad y es mejor que esté a que no esté, pero si no tenemos una estrategia que incomode a los británicos no va a servir de nada», apuntó.
Por último, Mariana Altieri planteó que «hay una deuda pendiente de la democracia a la hora de pensar una estrategia de recuperación de las Islas Malvinas, la derrota en la guerra generó un trauma que nos impide pensar una política de sostenimiento de la soberanía y una estrategia para su recuperación. Si mañana Trump presiona a los británicos y Argentina se sienta en una mesa de negociación, no tiene nada que decir respecto a lo que está dispuesto a ceder o no. ¿Qué hacemos con los recursos naturales y su explotación? ¿Qué hacemos con la base militar? ¿ Y la población implantada? ¿Son argentinos porque nacieron en nuestro territorio? Hay discusiones que tenemos darnos para que esto sea viable».
«Lo que nosotros planteamos es la idea de la defensa revisionista que nos permita romper el aislamiento artificial. Implica invertir en defensa porque no tenemos la capacidad de ocupar el Atlantico Sur, proyectar poder sobre las islas pacíficamente, tener los F-16 asentados en Río Gallegos, tener capacidad submarina y ocupar el Atlántico Sur, no sólo militarmente sino tenemos que poder pescar, ofrecer licencias, sancionar a las empresa que pescan ahí con licencia britana y a las empresas de hidrocarburos para subir el costo de la ocupación. Romper el aislamiento artificial es pensar una política para la sociedad civil de las islas, tener un canal de diálogo que no implica reconocerlo como interlocutor pero que son un actor dentro de la política británica. Hay que evitar facilitarle la ocupación», concluyó.
Noviembre de 2016 está terminando, el desastre aéreo se multiplica en las noticias, y me cruzo con un posteo en Facebook sobre la vida, la muerte y el viaje final del Chapecoense. Lo escribe Luã Marinatto, un periodista acostumbrado a narrar la violencia de cada día en Río de Janeiro, y yo lo leo una y otra vez:
El lateral izquierdo, aunque no muy popular, fue citado para vestir la camiseta de la selección brasilera. El técnico, ya con mucha más experiencia, debutaría en finales internacionales, al igual que el propio club. El arquero, en una etapa excelente —ver ese balón defendido con los pies, que podría haberlo cambiado todo, es una prueba de lo frágil que es nuestra existencia—, estuvo a punto de fichar con el primer gran club de su carrera. El periodista dejó sola a su esposa, embarazada de un hijo al que no conocerá. El locutor superó un cáncer en el intestino, otro en el pulmón (con metástasis en ambos casos), una infección generalizada y un mes en coma, e incluso así volvió a trabajar. El chico de mi edad, que buscaba un lugar en la misma profesión que yo, era visto por todos como talentoso y prometedor. Otro, aún más joven, fue apodado por sus colegas «labrador humano», como Guga, por su carisma y alegría. El camarógrafo que se inició en la empresa como portero y hoy era una de las figuras más respetadas del país en la materia.
Historias, historias, historias… Más de setenta historias interrumpidas abruptamente. ¿Jugaría el lateral un Mundial? ¿El padre creería que el hijo sería más parecido a él o a la madre? ¿Se convertiría el reportero en un referente, ganaría premios, dejaría el periodismo para abrir un bistró? Preguntas sin respuesta porque, como dice el refrán, para morir basta con estar vivo. Para sufrir y llorar también. Que tengamos fuerza. Y comprendo —de nuevo— que la línea que divide la tragedia del triunfo es borrosa, y que «tragedia» y «triunfo» son dos cuestiones quizás no completamente opuestas, quizás incluso semejantes como ramas de un mismo árbol.
El desenlace de noviembre en Buenos Aires suele traer un aire caliente, húmedo. Esa es la atmósfera en la que encuentro el posteo en Facebook de Luã Marinatto y en la que ocurre algo más, algo importante, algo inesperado: una noche me entretengo pasando noticias en mi teléfono mientras viajo en un taxi con la ventanilla abierta y dejo que el viento me pegue en el rostro. Noticias hay. Noticias nunca faltan. Sin embargo, no recordaré ninguna de las que leí. Excepto esta:
«¿Y si hubiese hecho el gol?», dice el jugador argentino que casi impidió la llegada del Chapecoense a la final de la Sudamericana.
Ese es el título de una entrevista de Folha de São Paulo a Marcos Angeleri, el defensor de San Lorenzo que tuvo esa última chance en el minuto 48, y que casi logra convertir. El arquero Danilo desvió su remate con el pie. Un milagro, pensaron los fans del equipo brasilero entonces. Ahora se preguntan si no fue una maldición.
Esa entrevista me impresiona, me conmueve, me sacude, me estremece —y un diccionario de sinónimos no será suficiente para describir el impacto. Angeleri carga en sus hombros con una pregunta sin respuesta y en esa entrevista admite lo que muchos sentimos ante las tragedias una vez que han ocurrido: la ilusión de que se podrían haber evitado. Es un dolor sin consuelo y se vuelve todavía peor porque ya no queda nada por hacer. La culpa es un garrote vil. Angeleri ha quedado estaqueado en una paradoja, en el remordimiento de algo que jamás estuvo bajo su control.
Pensar que una jugada de fútbol puede encender o apagar tantas vidas ajenas seguramente es una trampa mental. Sin embargo, ¿no hay algo de eso? ¿Quién se animaría a negar que el fútbol tuerce la existencia de miles de seres humanos, en tantas circunstancias distintas? Después de leer aquella entrevista, no podré olvidar lo que él puso en palabras ni el abismo que abrió.
«Lo atormenta la posibilidad de haber podido cambiar el destino», sigo leyendo en Folha de São Paulo. No sólo el de San Lorenzo, sino el de una tragedia aérea.
Angeleri asume que es injusto consigo mismo al pensar en eso. Pero no lo puede evitar. «Cuando supe lo del accidente, fue lo primero que pensé. La oportunidad perdida. En el vestuario estaba molesto porque había tenido la oportunidad de poner a nuestro equipo en una final y darles una alegría a los hinchas. Pero lo que sucedió después va mucho más allá del fútbol. Es inevitable pensar: ¿y si hubiera hecho el gol?». Y si hubiera hecho el gol…
La sola chance desafía las certezas del pensamiento asertivo, fáctico, lógico. Inesperadamente, un jugador de fútbol habla de metafísica y coloca a uno de los diarios más importantes de Brasil fuera del foco de lo usual, en una zona nebulosa. Por un momento, algo en el orden de lo real se deforma. Y si hubiera hecho el gol…
Una pregunta conduce a otra: ¿existe un destino que hizo que el disparo de Angeleri fallara y que 71 personas murieran? Y si existe, ¿esa misma fuerza hizo que hubiera seis sobrevivientes? Finalmente, ¿por qué sobreviven los que sobreviven y cuál es su secreto?
El diario Infobae reproduce las palabras de Angeleri en una nota del 30 de noviembre, y parece creer que sí, que hay un destino. Título: «Marcos Angeleri, el hombre que pudo cambiar el destino del Chapecoense».
En Folha de São Paulo, el 4 de diciembre, el columnista Juca Kfouri escribe sobre algunos escenarios alternativos: «Si no hubiera existido la defensa de Danilo, si no hubiera existido el delito de falta de combustible, si no hubiera…».
¿Es el destino? ¿Es el azar? ¿Es la mala suerte? ¿Es una coincidencia? ¿Es el libre albedrío? ¿Es una simple narración? ¿Es la torpeza del ser humano o es su habilidad?
Al día siguiente también hace calor en Buenos Aires, también hay un aura espesa. Todas esas preguntas se vuelven un solo acertijo que sigue ahí, acechando entre mis pensamientos. Acecha cuando abro los ojos. Acecha cuando vuelco un poco de café. Acecha cuando me preparo para salir. Acecha. Y continuará acechando.
El filósofo Michael Gelven escribe en The Asking Mystery [El misterio de la pregunta] que los grandes interrogantes valen más que las grandes respuestas, y que no preguntamos para aprender, sino que aprendemos para preguntar.
«El acto de preguntar es en sí mismo una especie de razonamiento y un recurso para encontrar la verdad», señala. Aunque hay muchas respuestas flotando entre nosotros, hay pocas preguntas sustanciales, fundamentales, correctamente planteadas. Y cuando una de estas preguntas aparece, hay un camino por delante. Escribe Gelven: «Nada —ni la fundación de los imperios, ni la división de los átomos, ni la procreación de las especies— es tan espectacular como esto».
***
Destino, del latín destinare: hacer puntería, apuntar, dar en el blanco. Según la Real Academia Española, es «el encadenamiento de los sucesos considerado como necesario y fatal». En inglés hay dos palabras para «destino»: destiny y fate. El primero suele implicar un propósito, una corona esperando al final del camino. Lo que se llama fate, en cambio, es una fuerza que arrolla las voluntades. Muchas veces impone una tragedia. Azar, del árabe az-zahr: el juego de dados. Apuntar y tirar los dados: un mismo gesto de arrojo hacia un resultado que todavía no se conoce. En el minuto 48, el disparo de Angeleri fue las dos cosas a la vez —apuntó, decidió, pateó hacia un lado— y fue, también, un dado en el aire: ni él ni el arquero Danilo sabían, en el instante del impacto, hacia dónde iba a salir la pelota.
Meses más tarde le voy a preguntar por el destino y el azar, y también por la jugada de Angeleri y el rechazo de Danilo, a un matemático, en una oficina vidriada de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Va a escuchar con atención y después de pensar un rato me dirá que las preguntas están mal hechas.
—Hablamos de Marcos Angeleri porque Marcos Angeleri erró el gol. Si no, no estaríamos hablando de él —dirá Pablo Groisman—. ¿Cuál era la probabilidad de que Angeeri no hiciera un gol en el minuto final y de que justo después se cayera el avión? Esas son las preguntas correctas.
***
Quizás hay un extraño malentendido. Quizás somos nosotros quienes nos contamos historias que en realidad sólo existen en nuestra mente, y aun así las llamamos «destino». Quizás somos nosotros quienes queremos detener el caos en el que se mueve el mundo y alimentamos una máquina de crear cuentos a la que llamamos «predeterminación».
Sospecho esas cosas y algunas otras, y acaso sea mejor que las sospechas nunca se confirmen, que la vida siga adelante con sus misterios. Esta no es mi tragedia, me digo. Pero hay algo que me está empujando hacia ella una y otra vez. Y las preguntas difíciles que provoca me dejan una marca. A esas preguntas sí las puedo considerar propias. En el núcleo de esta narración empiezo a compartir algo con el arquero Danilo, con el defensor Marcos Angeleri y con las personas que vivieron los hechos. Como ellos, yo también necesito saber si lo del minuto 48 y todo lo que vino después fue una gran coincidencia o qué.
Porque ¿quién podría aceptar que un equipo modesto como el Chapecoense reciba un espaldarazo del destino —supongamos— sólo para, después, ser engullido de un mordiscón por la muerte? ¿Y qué pasaría si existiera una explicación a todo esto? ¿Y si esa explicación no fuera sólo una fantasía? No sé qué pasaría.
Cuando uno desarma el envoltorio de una historia, a veces aparece lo imprevisto. Resulta que ibas tras la pista de un equipo de fútbol y de una compañía aérea, y de repente estás descendiendo —ya sin marcha atrás— hacia las consecuencias de un enigma tan antiguo como la humanidad: azar o destino.
Esto es lo que se llama «serendipia».
Buscando algo, uno encuentra otra cosa. En 1961, Gay Talese, que más tarde se convertiría en un héroe del Nuevo Periodismo Americano, escribió su primer libro, la crónica sorprendente de un paseo por su ciudad. Lo tituló Nueva York: Una jornada de hallazgos casuales (en inglés, New York: A Serendipiter’s Journey). Y ahora pienso que, de pronto, la pregunta desvelada que surge luego del desastre aéreo parece conducir a una particular jornada de hallazgos casuales: «¿Y si hubiera hecho el gol?».
La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina informa que están abiertas las inscripciones para participar de las clases de reggaetón a cargo de los profesores Diego Álvarez y Dai Quiroga. Los interesados pueden anotarse en la Escuela Municipal de Arte ubicada en Brasil 91. Para consultas pueden comunicarse al celular 2984650817. Las…
Este fin de semana se realizará la 3ra edición de la Feria de Emprendedores Reginenses, nuevamente el lugar de encuentro será el predio de Los Gansos Restó ubicado en AV. Mitre al fondo. El sábado 23 y domingo 24 a partir de las 17 hs y hasta las 24 hs más de 50 emprendedores locales…
La primer compe del año fue para Leñakingos. El «Play-On» tuvo su primer torneo de verano y la familia acompañó, un excelente marco familiar disfrutó de la «Copa JM Estudio Jurídico». El domingo 6 de febrero fue la fecha en que el «PLAY-ON» del río Negro abrió sus puertas, o mejor dicho tranqueras, para recibir…
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.