Arrancan las vacaciones de invierno y la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina informa sobre las distintas propuestas planificadas, para disfrutar en familia, solo o acompañado, siempre respetando los protocolos correspondientes y cuidándonos entre todos.
– GastroArte: junto a la Dirección de Cultura los invitamos a ser parte de la propuesta que une a nuestros artistas locales y lo mejor de la gastronomía regional. Todas las semanas hay una propuesta distinta en los comercios gastronómicos de la ciudad.
– Feria ReEmprender: vuelven los domingos de feria en la ‘Casita de los artesanos’, nos reencontramos más temprano para disfrutar del solcito y bajo la iniciativa “compre local”.
– “Tardes Dulces” en la oficina de Turismo: ¿Sabías que la oficina de Turismo se encuentra abierta los fines de semana? ¡Tenemos 8 variedades de café diferentes para pasar las bajas temperaturas! Arrancamos la semana de la dulzura con la pastelería y panificación artesanal de nuestros emprendedores locales.
Este domingo 4 de julio, de 14 a 18 horas, nos acompaña Madaí Arias de “Dulce Amor” con berlines de dulce de leche y crema pastelera, grisines, pancitos rellenos, torta de manzana y mini tartas.
– “Coloreando Mi Ciudad” edición especial invierno “Soy Turista”. Volvemos a los jueves de coloreando, en la Oficina de Turismo, destinado a niñas y niños de 6 a 12 años. La actividad incluye un recorrido por el Paseo del Arroyo guiado por una guía turística profesional en la que imaginamos “Ser Turistas” en Villa Regina, con explicaciones, juegos sobre la actividad turística y los servicios que incorpora e interpretación de folletos turísticos. Arrancamos el jueves 8 de julio.
– “Caminatas Recreativas Guiadas”: el frío amerita que salgamos a entrar en calor, las caminatas son con cupo reducido en burbujas de 10 personas, con protocolo correspondiente. Primer recorrido viernes 9 de julio a las 15 horas.
La Dirección de Turismo invita a todos los interesados en consultar por sus diferentes medios de comunicación las fechas y horarios de las actividades, ya que algunas requieren inscripción previa. Teléfono: 2984 904350, redes sociales Facebook e Instagram o mail [email protected].
La Escuela Municipal de Karate de Villa Regina «DOJO SANTA RITA» participó en Mar del Plata del 40° Torneo Nacional Copa Atlántico. Fueron cinco los competidores y dos los profesores reginenses que viajaron junto al seleccionado provincial a cargo del Sensei Luis Fernandez, quien también preside la federación patagónica de karate de Rio Negro Acompañados por…
La Secretaria de Obras y Servicios comenzó los trabajos de colocación de caños sobre el desagüe de calle Antártida entre 11 Marzo y Avenida Mitre. Esta obra corresponde a tareas de reparación y entubado y así posibilitar el normal funcionamiento del mismo. Desde el área recomiendan a los vecinos transitar con precaución teniendo en cuenta…
Desde 1823 hasta hoy, la Doctrina Monroe funcionó como coartada ideológica para justificar invasiones, golpes de Estado, bloqueos económicos y condicionamientos políticos sobre América Latina. Un repaso histórico, crítico y documentado de una política imperial que sigue vigente y que hoy vuelve a exhibirse en el respaldo de Washington a Milei y en el grave episodio denunciado por Venezuela como el secuestro de Nicolás Maduro.
Por Alcides Blanco para NLI
El origen de una doctrina imperial
La llamada Doctrina Monroe, formulada en 1823 por el entonces presidente estadounidense James Monroe, suele presentarse en los manuales como una advertencia contra el colonialismo europeo en el continente. Sin embargo, desde sus primeros usos reales, funcionó como una autoproclamación de tutela: América no sería para los pueblos americanos, sino para los intereses de Washington. En un contexto en el que Estados Unidos aún no era potencia global, la doctrina operó como una declaración de intenciones a largo plazo, que se consolidaría con el crecimiento económico, militar y financiero del país del norte.
A fines del siglo XIX, tras la guerra contra España y la ocupación de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, la Doctrina Monroe dejó de ser una consigna diplomática para convertirse en una herramienta activa de dominación regional, reforzada luego por el llamado Corolario Roosevelt, que legitimó la intervención directa en países latinoamericanos ante cualquier situación que Washington considerara una “amenaza”.
Golpes de Estado y gobiernos derrocados
Durante el siglo XX, la Doctrina Monroe fue el marco político que permitió una seguidilla de intervenciones directas e indirectas. En 1954, el gobierno democrático de Jacobo Árbenz en Guatemala fue derrocado tras una operación organizada por la CIA para proteger intereses corporativos estadounidenses. En 1964, Estados Unidos respaldó el golpe militar en Brasil; en 1973, jugó un rol decisivo en el derrocamiento y asesinato de Salvador Allende en Chile; en 1976, apoyó activamente a la dictadura argentina.
Estos procesos no fueron excepciones, sino parte de una política sistemática: cuando un gobierno latinoamericano intentó desarrollar un camino autónomo, redistribuir riqueza o controlar recursos estratégicos, la respuesta fue la desestabilización. Golpes, sabotajes económicos, operaciones psicológicas y financiamiento a sectores opositores fueron prácticas recurrentes.
Dictaduras, terrorismo de Estado y Operación Cóndor
En los años setenta, la Doctrina Monroe se tradujo en su versión más brutal con la Operación Cóndor, una coordinación represiva entre dictaduras del Cono Sur, con apoyo logístico, tecnológico y de inteligencia de Estados Unidos. Miles de militantes políticos, sindicales y sociales fueron secuestrados, torturados y asesinados en nombre de la “lucha contra el comunismo”.
Lejos de ser un desvío, este entramado represivo fue funcional a la imposición de un nuevo modelo económico: apertura irrestricta, endeudamiento externo y destrucción del aparato productivo nacional. La violencia política fue el complemento necesario del saqueo económico.
Del intervencionismo militar al disciplinamiento económico
Con el fin formal de la Guerra Fría, Estados Unidos no abandonó su política de injerencia, sino que la adaptó. Las invasiones militares dieron paso, en muchos casos, al disciplinamiento financiero, las sanciones económicas, el endeudamiento condicionado y el uso de organismos internacionales como herramientas de presión.
En América Latina, esta etapa incluyó bloqueos como el impuesto a Cuba y Venezuela, persecuciones judiciales selectivas contra líderes populares —el llamado lawfare— y el financiamiento de proyectos políticos alineados con la agenda de Washington. La Doctrina Monroe mutó, pero nunca desapareció.
Bolivia: el golpe contra Evo Morales y el laboratorio del “golpe blando”
El caso de Bolivia es uno de los ejemplos más claros del intervencionismo estadounidense en el siglo XXI, adaptado a nuevas formas. En 2019, el presidente Evo Morales, primer mandatario indígena del país y artífice de un proceso de nacionalización de recursos estratégicos —en especial el gas y el litio— fue forzado a renunciar tras una operación de desestabilización política, mediática e institucional.
El rol de la Organización de Estados Americanos, alineada históricamente con la política exterior de Washington, fue clave. Un informe preliminar sin sustento técnico sobre supuestas irregularidades electorales fue utilizado como excusa para legitimar un golpe de Estado que derivó en la instalación de un gobierno de facto encabezado por Jeanine Áñez, inmediatamente reconocido por Estados Unidos.
Durante el régimen posterior al golpe, Bolivia vivió masacres en Sacaba y Senkata, persecución judicial contra dirigentes del Movimiento al Socialismo y una política de alineamiento total con Washington. El objetivo fue claro: interrumpir un proyecto soberano y disciplinar a un país que había decidido controlar sus recursos naturales y construir alianzas fuera del eje estadounidense.
Ecuador: Rafael Correa y la persecución como método
En Ecuador, la Doctrina Monroe se expresó a través de una modalidad cada vez más frecuente: la persecución judicial selectiva. Tras una década de gobierno de Rafael Correa, marcada por la recuperación del rol del Estado, la reducción de la pobreza y una política exterior autónoma, se desplegó una ofensiva para borrar políticamente a su principal referente.
Correa fue víctima de un proceso de lawfare que incluyó causas judiciales armadas, condenas sin pruebas materiales sólidas y la imposibilidad de presentarse a elecciones. Todo ocurrió bajo el gobierno de Lenín Moreno, quien llegó al poder con un discurso de continuidad pero rápidamente giró hacia un alineamiento pleno con Estados Unidos, restaurando acuerdos militares, entregando información estratégica y revirtiendo políticas soberanas.
La persecución contra Correa no fue un hecho aislado, sino parte de una estrategia regional: neutralizar líderes populares sin necesidad de tanques en la calle, usando tribunales, medios concentrados y presión internacional.
Brasil: Lula, la cárcel y la proscripción política
El caso de Brasil es otro capítulo central del intervencionismo contemporáneo. Luiz Inácio Lula da Silva, líder histórico del Partido de los Trabajadores y dos veces presidente, fue encarcelado en 2018 tras un proceso judicial plagado de irregularidades, que luego serían reconocidas incluso por la propia Justicia brasileña.
La causa que llevó a Lula a prisión se construyó sin pruebas directas y tuvo como resultado inmediato su proscripción electoral, allanando el camino para el triunfo de Jair Bolsonaro, un dirigente alineado ideológicamente con Washington y funcional a sus intereses geopolíticos y económicos.
Años más tarde, quedó demostrado que el proceso contra Lula estuvo atravesado por coordinación entre jueces, fiscales y actores externos, incluyendo cooperación informal con agencias estadounidenses. El objetivo fue inequívoco: desarticular un proyecto político autónomo que había fortalecido la integración regional, los BRICS y la independencia económica de Brasil.
Venezuela como objetivo permanente
Venezuela se convirtió en uno de los principales blancos de esta política en el siglo XXI. Desde la llegada de Hugo Chávez y la recuperación del control estatal sobre el petróleo, Estados Unidos desplegó una estrategia de hostigamiento constante: sanciones económicas, intentos de aislamiento diplomático, reconocimiento de autoridades paralelas y amenazas militares explícitas.
En las últimas horas, el gobierno venezolano denunció un hecho de extrema gravedad: el secuestro del presidente Nicolás Maduro en el marco de una operación atribuida a fuerzas estadounidenses. Más allá de la versión que intenta instalar Washington, el episodio fue calificado por Caracas y por diversos actores internacionales como una violación flagrante de la soberanía y un regreso abierto a las prácticas más crudas del intervencionismo.
Milei y el alineamiento sin matices
En este contexto regional, la Argentina atraviesa una etapa de subordinación explícita. Durante el proceso electoral que llevó a Milei al poder, el respaldo político y económico de Estados Unidos fue público y determinante. Señales financieras, gestos diplomáticos y apoyos externos funcionaron como un mensaje claro al sistema local: había un candidato alineado con los intereses de Washington.
Lejos de ocultarlo, Milei celebró ese respaldo y adoptó una política exterior de alineamiento automático, avalando sanciones, intervenciones y acciones que históricamente el peronismo y los movimientos nacionales habían cuestionado. El resultado es una Argentina que renuncia a la autonomía regional y se reubica, sin negociación alguna, dentro del esquema de la Doctrina Monroe.
Una doctrina que nunca fue pasado
A más de doscientos años de su formulación, la Doctrina Monroe sigue viva. Cambió de formas, de discursos y de métodos, pero mantiene intacto su núcleo: América Latina como zona de influencia exclusiva de Estados Unidos. Desde los golpes militares del siglo XX hasta el condicionamiento económico y las operaciones encubiertas del presente, la lógica es la misma.
La historia demuestra que cada vez que un país latinoamericano intentó salirse de ese corset, la respuesta fue la presión, la desestabilización o la violencia. Entender ese recorrido no es un ejercicio académico: es una condición necesaria para defender la soberanía, la democracia real y el derecho de los pueblos a decidir su propio destino.
Tras destruir la industria nacional, el gobierno de Milei establece la suspensión inmediata de los aranceles antidumping que desde hace más de dos décadas protegían la producción local.
Por Celina Fraticiangi para NLI
La política de apertura irrestricta y desprotección productiva impulsada por Milei empieza a mostrar consecuencias irreversibles. El Ministerio de Economía resolvió suspender provisoriamente el derecho antidumping que protegía a la industria nacional de rulemanes frente a las importaciones chinas, una decisión que no responde a una mejora estructural del mercado, sino al cierre de la única fábrica nacional del sector, consecuencia directa del modelo económico libertario.
La medida quedó formalizada mediante la Resolución 30/2026, publicada hoy, que dispone la apertura de un examen por “cambio de circunstancias” y la suspensión inmediata de los aranceles antidumping que desde hace más de dos décadas protegían la producción local de rodamientos de bolas radiales originarios de China.
Cuando ya no queda industria que proteger
Durante más de veinte años, el Estado argentino sostuvo derechos antidumping sobre los rulemanes importados desde China para evitar la competencia desleal de productos ingresados a precios artificialmente bajos. Esa protección tuvo un fundamento claro: la existencia de producción nacional, representada casi exclusivamente por SKF Argentina, histórica fabricante instalada en el país desde hacía cerca de 90 años.
Sin embargo, tal como informó NLI en octubre pasado, SKF cerró su planta de Tortuguitas y puso fin a la fabricación de rulemanes en la Argentina, en un contexto marcado por la apertura importadora, la ausencia de políticas industriales y el abandono deliberado del entramado productivo nacional por parte del Gobierno de Milei.
El cierre de la planta no solo implicó la pérdida de puestos de trabajo y de capacidad productiva, sino también la desaparición de la única rama industrial que justificaba la vigencia del antidumping.
El dictamen que desnuda el fracaso del modelo
En su análisis técnico, la Comisión Nacional de Comercio Exterior fue contundente: SKF Argentina era la única productora nacional de rodamientos en los términos del Acuerdo Antidumping, y el cierre definitivo de su planta implica que ya no existe industria nacional a la cual proteger.
El organismo advirtió además que mantener un derecho antidumping sin producción local activa se transforma en un costo injustificado para importadores, industrias usuarias y consumidores, dejando en evidencia que el propio Estado reconoce que el modelo económico vigente destruyó las condiciones que daban sentido a la protección comercial.
Sobre esa base, el Ministerio de Economía no solo abrió el examen por cambio de circunstancias, sino que suspendió de inmediato la aplicación del antidumping, tanto para los rulemanes terminados como para sus partes y piezas.
Apertura, desindustrialización y dependencia
Lejos de tratarse de una decisión aislada o técnica, la suspensión del antidumping es la consecuencia lógica de un proyecto económico que promueve la primarización, la importación sin límites y la dependencia externa, incluso en sectores estratégicos para la industria metalmecánica, automotriz y de maquinaria.
El caso de los rulemanes es paradigmático: primero se desprotege la industria, luego se la empuja al cierre y finalmente se elimina la barrera que la defendía, utilizando como excusa el daño previamente provocado. Un círculo perfecto de desindustrialización.
Mientras tanto, la Argentina pasa a depender completamente de proveedores externos para un insumo clave, resignando soberanía productiva, empleo calificado y capacidad tecnológica.
Un final anunciado
El examen por cambio de circunstancias recién comienza, pero el desenlace aparece casi escrito. Sin industria nacional, el antidumping carece de sustento, y la suspensión transitoria podría transformarse en eliminación definitiva.
El resultado es contundente: el modelo de Milei no solo destruye fábricas, sino también las herramientas que durante años intentaron defenderlas, dejando al país más vulnerable, más dependiente y con menos futuro productivo.
Por instrucción de Intendente Marcelo Orazi se realizó esta mañana una reunión para analizar aspectos técnicos-jurídicos relacionados con la toma de posesión de la terminal de ómnibus teniendo en cuenta el vencimiento de la concesión el próximo 30 de agosto. De la misma participaron el Secretario de Gobierno Guillermo Carricavur, el presidente del Concejo Deliberante…
Francia se sumará a una misión militar europea en Groenlandia con el envío de tropas a ese territorio autónomo danés del que Estados Unidos desea apropiarse.
El anuncio francés se añade a los realizados hoy por Alemania, Suecia y Noruega, que han indicado que enviarán oficiales a Groenlandia para estudiar de forma conjunta posibles formas de cooperar para incrementar la seguridad en la región.
El presidente francés, Emmanuel Macron , convocó de urgencia un Consejo de Defensa que reunirá a varios ministros este jueves para estudiar la situación en Groenlandia y definir acciones.
Según informa el sitio estatal alemán DW, Francia enviará un pequeño destacamento militar a Groenlandia en el marco de un ejercicio conjunto con Dinamarca, al que otros países están invitados a participar.
Las precisiones sobre ese destacamento serán reveladas este jueves por Macron, durante su discurso de año nuevo a las Fuerzas Armadas, en la base militar de Istres, en el sureste del país. Se tratará de un destacamento de tropas de montaña y que la misión tiene que ver con la exploración de territorios árticos.
Antes de ese discurso, Macron reunirá en el Elíseo a primera hora de mañana a varios ministros y a los principales responsables militares del país. Esta reunión fue convocada de urgencia por el presidente ante la agravación de ambas crisis. Horas antes, Alemania y Suecia habían anunciado el envío de tropas para incrementar la seguridad en la isla y en medio de las tensiones con Estados Unidos.
«A invitación de Dinamarca, Alemania participará con otras naciones europeas entre el 15 y el 17 de enero en una actividad de reconocimiento en Groenlandia», informó el Ministerio alemán.
Donald Trump insiste con anexar Groenlandia por una cuestión de seguridad nacional y no descarta hacerlo por la fuerza. Desde el punto de vista técnico, una acción militar resultaría sencilla. Groenlandia tiene unos 56.000 habitantes y carece de Ejército propio. Dinamarca se encarga de su defensa, pero con recursos limitados para cubrir un territorio tan extenso
Donald Trump insiste con anexar Groenlandia por una cuestión de seguridad nacional y no descarta hacerlo por la fuerza. Desde el punto de vista técnico, una acción militar resultaría sencilla. Groenlandia tiene unos 56.000 habitantes y carece de Ejército propio. Dinamarca se encarga de su defensa, pero con recursos limitados para cubrir un territorio tan extenso.
Emmanuel Macron.
Washington ya dispone de amplios márgenes de actuación militar gracias al acuerdo firmado con Dinamarca en 1951. Este tratado permite a Estados Unidos construir bases, desplegar soldados y controlar operaciones aéreas y marítimas sin violar la soberanía danesa. Es decir, ya tiene lo que necesitaría desde el punto de vista de seguridad tradicional.
Un ataque de Estados Unidos a un socio de la OTAN sería algo inédito que no registra antecedentes y que pone en tensión también las bases norteamericanas en Europa.
Pero lo que está en juego va más allá del control territorial es la disputa con China por el control de los recursos naturales y rutas marítimas que el deshielo está abriendo.
Groenlandia alberga aproximadamente 36 millones de toneladas de tierras raras, lo que la convierte en la segunda mayor reserva después de China. Según un estudio del Servicio Geológico de Dinamarca de 2023, la isla posee capacidad para suministrar 27 de las 34 «materias primas críticas» identificadas por la Comisión Europea.
Otro dato importante es que Groenlandia alberga aproximadamente 36 millones de toneladas de tierras raras, lo que la convierte en la segunda mayor reserva después de China. Según un estudio del Servicio Geológico de Dinamarca de 2023, la isla posee capacidad para suministrar 27 de las 34 «materias primas críticas» identificadas por la Comisión Europea.
Entre ellas destacan el neodimio, el praseodimio, el disprosio y el terbio, elementos esenciales para fabricar imanes permanentes de alta potencia, baterías de vehículos eléctricos, turbinas eólicas, sistemas de defensa antimisiles y tecnología militar avanzada.
China controla cerca del 90% del suministro global de tierras raras y, según datos del USGS, representó el 70% de las importaciones estadounidenses de estos compuestos entre 2020 y 2023. Para Washington, Groenlandia representa una oportunidad de reducir esa dependencia en un momento donde la rivalidad tecnológica define el equilibrio de poder global.
Una salida que manejan los europeos sería una cesión voluntaria de autorizaciones de explotación minera por parte de Dinamarca y Groenlandia. Esta opción requeriría el consentimiento de la población local, especialmente de los inuit, que representan el 88% de los habitantes.
La última reunión entre delegaciones de Washington, Dinamarca y Groenlandia celebrada esta semana, dio lugar a un grupo de trabajo para «encontrar un punto intermedio entre las necesidades de seguridad de EEUU y las líneas rojas de Dinamarca», dejando de lado temporalmente la cuestión de la anexión.
El ministro danés Lars Løkke Rasmussen ha dejado claro que «las ideas que no respeten la integridad territorial de Dinamarca y la soberanía del pueblo groenlandés son totalmente inaceptables». Pero ha abierto la puerta a negociaciones en materia de defensa y cooperación.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.