Publicaciones Similares
‘Vendimia Celebra’: en marcha el homenaje a la actividad vitivinícola
Un emotivo acto de Bendición de Frutos marcó la apertura de las actividades de ‘Vendimia Celebra 2021’ que se extenderán hasta el domingo. El Intendente Marcelo Orazi y la Gobernadora Arabela Carreras encabezaron el acto que se desarrolló en el predio de la Oficina de Turismo y que contó con la presencia de representantes del…
COMUNIDAD RECICLADA
El ser reciclado y un tesoro en la basura. Nada puede reciclarse sin reciclarse a uno mismo; la idea de consumir lo mínimo utilizando lo que “ya está y fue desechado” aparece como una alternativa de consumo saludable para el planeta, más aún si el consumo es socialmente compartido. Por eso hablaré de Comunidad Reciclada,…
FIMBA: En cinco días, veinte conciertos gratuitos
PorLa TapaLa segunda edición del Festival Internacional de Música Bariloche (FIMBA) concentrará en cinco días, del 27 al 31 de octubre, más de veinte conciertos con variedad de propuestas musicales de excelencia, junto a la Orquesta Filarmónica de Río Negro y sus ensambles. Las entradas serán gratuitas y podrán reservarse a partir del 22 de octubre…
Más casta: Milei metió en la ANSES a un funcionario al que le pagamos hasta el yogur que se toma
Mientras el gobierno de Javier Milei repite hasta el cansancio su discurso contra “la casta” y aplica un ajuste feroz sobre jubilados, trabajadores y beneficiarios de políticas sociales, una polémica designación dentro de la ANSES vuelve a poner en evidencia el doble estándar del oficialismo. El protagonista es Guillermo Arancibia, funcionario del organismo previsional que quedó en el centro de un escándalo por el uso de fondos públicos para gastos personales tan insólitos como yogures, barritas de cereal y otros consumos menores.
Por Roque Pérez para NLI

Un caso que estalló dentro del propio organismo
La historia de Guillermo Arancibia comenzó a circular con fuerza en los pasillos de la Administración Nacional de la Seguridad Social cuando trabajadores del organismo denunciaron un uso irregular de la caja chica destinada a gastos institucionales. Según trascendió en distintas publicaciones periodísticas, entre ellas informes difundidos por Perfil y Minuto Uno, el funcionario habría justificado con fondos públicos la compra de alimentos y productos de consumo cotidiano, desde bebidas hasta yogures y barritas de cereal.
El detalle, que podría parecer anecdótico si se lo observa aisladamente, terminó adquiriendo dimensiones políticas mucho más profundas. No solo por el carácter de los gastos, sino porque los mismos habrían sido respaldados mediante comprobantes y documentos oficiales firmados dentro del propio organismo, bajo el argumento de que se trataba de consumos vinculados a reuniones o actividades institucionales.
Sin embargo, puertas adentro de la ANSES la interpretación fue otra. Para muchos trabajadores, el episodio se transformó rápidamente en un símbolo de los privilegios que sobreviven dentro del Estado incluso en momentos en que el gobierno habla permanentemente de austeridad.
La bronca de los trabajadores y los afiches que lo expusieron
La indignación interna no tardó en traducirse en un gesto visible. En distintos sectores del edificio central del organismo aparecieron afiches y mensajes que apuntaban directamente contra Arancibia. En esos carteles, que circularon entre empleados y terminaron trascendiendo públicamente, se lo acusaba de cobrar un salario elevado mientras utilizaba fondos institucionales para financiar consumos personales.
La frase que más se repitió en esos carteles condensaba la bronca de quienes trabajan en el organismo: “ganás cinco palos y te comprás yogur con la caja chica”.
Más allá del tono irónico, el episodio dejó expuesta una tensión profunda dentro de la ANSES. Mientras miles de trabajadores del sector público enfrentan congelamientos salariales, recortes presupuestarios y presión por reducción de gastos, algunos funcionarios parecen manejarse con criterios muy distintos a los que el propio gobierno proclama en su discurso público.
El contexto del ajuste y el significado político del escándalo
El caso adquiere una dimensión todavía más polémica si se observa el contexto general en el que ocurre. La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) es el organismo encargado de administrar jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y diversas políticas sociales que constituyen el principal ingreso de millones de argentinos.
En ese marco, el gobierno de Javier Milei viene impulsando una política económica marcada por fuertes recortes del gasto público, licuación de ingresos previsionales y un discurso permanente sobre la necesidad de eliminar privilegios dentro del Estado.
Sin embargo, episodios como el de Arancibia generan un contraste difícil de explicar. Mientras el relato oficial insiste en que el país necesita sacrificios para ordenar las cuentas públicas, aparecen situaciones que muestran cómo ciertos sectores del aparato estatal continúan operando con niveles de discrecionalidad que poco tienen que ver con la austeridad prometida.
El problema, en definitiva, no es el precio de un yogur ni el costo de una barrita de cereal. El problema es quién paga esos consumos y bajo qué lógica se administran los recursos públicos en un organismo que maneja fondos destinados a jubilados y sectores vulnerables.
De la polémica al ascenso
Lejos de implicar un freno en su carrera dentro del organismo, la polémica no impidió que Arancibia siguiera consolidando su posición dentro de la estructura de la ANSES. Según distintas versiones periodísticas, el funcionario fue impulsado a un rol de mayor relevancia dentro del organismo previsional, lo que terminó alimentando aún más las críticas internas.
Para muchos trabajadores, la señal política fue clara: las denuncias no generaron sanciones ni explicaciones públicas, y el episodio quedó reducido a un escándalo mediático sin consecuencias concretas dentro de la estructura estatal.
Ese desenlace es precisamente lo que transformó el caso en un símbolo del doble discurso que rodea al gobierno libertario.
La “casta” que nunca desaparece
Desde su campaña electoral, Milei construyó buena parte de su identidad política sobre la promesa de terminar con los privilegios de la política tradicional. La palabra “casta” se convirtió en el eje central de su narrativa y en una etiqueta destinada a señalar a quienes, según el discurso libertario, se beneficiaban del Estado mientras el resto de la sociedad pagaba la cuenta.
Sin embargo, episodios como el de Arancibia parecen mostrar que el problema no desapareció, sino que cambió de protagonistas. El relato anticasta convive hoy con prácticas que recuerdan demasiado a aquellas que el propio oficialismo decía combatir.
En ese sentido, el caso del “yogur de la ANSES” terminó convirtiéndose en algo más que una anécdota administrativa. Para muchos dentro y fuera del organismo, funciona como una metáfora incómoda de la política argentina contemporánea: un Estado que exige sacrificios a millones de personas mientras algunos funcionarios continúan moviéndose con privilegios financiados con dinero público.
Y allí aparece la pregunta inevitable que atraviesa todo el episodio: si el ajuste es para todos, ¿por qué hay funcionarios a los que seguimos pagándoles hasta el yogur que se toman?
El desdoblamiento en provincia favorece a Santilli en la interna libertaria por la candidatura a gobernador
La estrategia del peronismo de adelantar la elección en la provincia de Buenos Aires posiciona a Diego Santilli como el principal candidato a gobernador de La Libertad Avanza.
En La Plata no hay dudas sobre el adelantamiento de la elección provincial, tal como ocurrió el año pasado. Pero la diferencia es que esta vez no se habla de adelantarla a septiembre sino mucho antes. Algunos hablan de una elección en mayo, otros mencionan incluso el mes de abril.
Eso ubica a Santilli como el mejor candidato de los libertarios. Se sabe que el ministro del Interior tiene intenciones de volver a pelear por la provincia y aunque en su entorno lo nieguen trabajan para eso. Desde el asiento de ministro el Colo tiene un lugar donde mostrarse y, además, tiene sobre sus espaldas la campaña de 2023.
Esta semana, Cristian Ritondo salió a ratificar su apoyo a la candidatura de Santilli. «Para mí, Diego es el mejor. Y yo estoy comprometido a acompañarlo», dijo tras el encuentro del PRO encabezado por Mauricio Macri en Parque Norte. «El acuerdo que hicimos en la provincia de Buenos Aires, que lo hice con Karina (Milei) y con todo el equipo, para nosotros fue un muy buen acuerdo», agregó el diputado.
El peronismo trabaja en una reforma electoral para retener la provincia de Buenos Aires
Las palabras de Ritondo son importantes porque -como adelantó LPO- otro sector del PRO pondera la necesidad de instalar un candidato propio. La idea es buscar un intendente joven, alguien que pueda imponer un el perfil que el partido supo tener a partir de 2015.
Quien salió a cruzar a Ritondo por sus elogios a La Libertad Avanza fue el diputado Manuel Passaglia quien recordó viejas consignas del PRO y las contrapuso con su alianza con Milei.
«A lo único que busca ser funcional el PRO es a la conveniencia de sus dirigentes no a los votantes que solía representar. No hay una visión estratégica ni un propósito», dijo el ex intendente de San Nicolás.
«Lamentablemente hay solo conveniencia de algunos pocos. Que por supuesto son los mismos ñoquis con OSDE que negociaron y repartieron los cargos de directores millonarios en el Banco Provincia», cuestionó. Passaglia logró posicionar el año pasado a su armado Hechos como una tercera fuerza entre el peronismo y los libertarios.
Para mí, Diego es el mejor. Y yo estoy comprometido a acompañarlo. El acuerdo que hicimos en la provincia de Buenos Aires, que lo hice con Karina y con todo el equipo, para nosotros fue un muy buen acuerdo.
No hay en el PRO un nombre definido para que empiece a caminar la provincia. El senador provincial y ex intendente de Junín, Pablo Petrecca, puede ser uno. También el intendente de Pinamar, Juan Manuel Ibarguren.
Lo cierto es que un adelantamiento de la elección en la provincia les deja a quienes tienen aspiraciones dentro del partido pocos meses para salir a instalar una candidatura a nivel provincial.
Sebastián Pareja.
Aunque es el candidato con más historia dentro de La Libertada Avanza, Sebastián Pareja es el menos conocido. Se sabe que tiene el respaldo de Karina Milei, pero una elección desdoblada en el mes de mayo lo deja casi afuera de la competencia. La elección nacional quedará muy lejos en el calendario y la fuerza libertaria carece de intendentes que lo impulsen en los distritos.
Existe otro punto que complica a Pareja. Por lo bajo, en el mundo libertario todavía lo siguen cuestionando por la derrota de septiembre pasado cuando los libertarios perdieron por 15 puntos frente al peronismo.
El PRO piensa en un intendente para instalar como candidato a gobernador
Diego Valenzuela atraviesa una fuerte crisis dentro del espacio libertario luego que se frustrara su llegada a Migraciones. Semanas atrás, cortó por lo sano y dijo que no asumirá en el gobierno nacional luego que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, demorara por meses su desembarco.
Karina Milei decidió que Diego Valenzuela finalmente no asumirá en la aún no creada Agencia de Migraciones y el intendente de Tres de Febrero estalló contra la hermana presidencial. Detrás de la maniobra estuvo Karina, que mantiene una feroz pelea con Patricia y fue una forma de marcarle un límite.
En el PRO entienden que el caso de Diego Valenzuela es una muestra del costo que supone para los intendentes saltar con los libertarios. Del lado violeta de la política no está el paraíso.
Florencia Retamoso, Francisco Adorni, Florencia Arietto y Diego Valenzuela.
La Libertad Avanza recibió con abrazos a Valenzuela. Capitalizó el pase, pero lo que siguió para el intendente fue todo destrato. Valenzuela dejó el municipio y luego pidió licencia a su banca en la Legislatura bonaerense. Todos gestos para llegar al gobierno nacional, algo que finalmente no sucedió.
LPO adelantó a mediados de febrero que el peronismo se inclina por desdoblar la elección. Entienden que a Kicillof le costaría mucho desdecir todo lo que argumentó el año pasado.
El año pasado el gobernador desdobló la elección con un único argumento: aseguraba que era imposible realizar en la provincia de Buenos Aires una elección simultánea con dos sistemas diferentes (Boleta Única y sistema tradicional).
Pero en el peronismo entienden que a diferencia del año pasado, en 2027 habrá que adelantar la elección mucho más acá en el tiempo y hablan de una PASO en abril.
Es que la reforma contempla la necesidad de separar por completo la elección provincial de la nacional. Se trabaja en la búsqueda de un esquema de fechas por el cual se logre primero el cierre de listas, la PASO y la elección provincial y recién después un cierre de listas para la elección nacional.
Campaña de los 1000 árboles: comenzó su entrega
En el marco de la campaña de forestación impulsada por la Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Villa Regina, se comenzó con la distribución de las estacas de sauce llorón y de podos de rosas a juntas vecinales e instituciones de la ciudad. En la mañana de este jueves, el Secretario…
