La primera jornada de festejos por el 97° aniversario de Villa Regina fue un éxito: el anfiteatro Cono Randazzo estuvo a pleno con la Peña aniversario y también fueron convocantes otros espacios, como el paseo gastronómico y el predio ferial.
El Intendente Marcelo Orazi participó de la degustación de productos de mar organizado por la Facultad de Ciencias y Tecnología de los Alimentos de la Universidad del Comahue, y, luego, acompañado por sus funcionarios recorrió los distintos puntos de la fiesta. Además visitó la muestra ‘Improntas reginenses’ que está en exhibición en el Galpón de las Artes.
Luego se trasladó al anfiteatro donde se desarrollaban los espectáculos musicales. En el marco de la Peña aniversario se presentaron en el escenario Solcito del Valle, De Raíz, el Taller de folclore de adultos de Chichinales, la Escuela de Bombo de Sergio Vázquez, Luis Carrasco, el Ballet folclórico municipal y el cierre con Sele Vera y Los Pampas.
Durante la noche hubo un reconocimiento a Delia ‘Grillo’ Di Donatto por sus 36 años acompañando al folclore desde los micrófonos. El mismo fue entregado por el Intendente Orazi, la Directora de Cultura Silvia Alvarado y el referente en la zona de la Secretaría de Estado de Cultura de Río Negro Martín Betancourt.
El público disfrutó de una gran noche, donde el tiempo acompañó para que el cumpleaños de la ciudad pueda ser disfrutado después de tanto tiempo.
¿Cómo sigue la actividad de hoy?
En la gráfica te compartimos cómo siguen los festejos para hoy sábado 6.
El próximo viernes 25 se llevará a cabo la capacitación sobre la Ley Micaela al primer grupo del personal de la Municipalidad de Villa Regina. La misma será dictada por la Universidad Nacional del Comahue a partir del convenio que en marzo firmó el Área Mujer y Diversidad del Municipio y la Universidad. La misma…
Acompañamos al servicio de diabetes del hospital de Villa Regina y al club de leones en el cierre de la semana de la diabetes. La caminata saludable en la plaza de los próceres dio fin a una semana cargada de información para la concientización y prevención de la enfermedad. En la semana se le realizó…
El ferrocarril no fue simplemente un medio de transporte más. A lo largo del siglo XIX se convirtió en una de las transformaciones materiales más profundas del capitalismo industrial, capaz de modificar economías, territorios, ritmos de vida y relaciones sociales. Allí donde apareció, alteró de manera irreversible la forma de producir, de comerciar y de habitar el espacio. Como explican Teresa Eggers Brass y Marisa Gallego en su manual Historia mundial contemporánea, el tren fue una de las herramientas centrales mediante las cuales la Revolución Industrial logró integrar espacios distantes a la economía nacional e internacional.
En los países extensos y con escasas vías fluviales navegables, el ferrocarril cumplió una función decisiva: redujo distancias que antes parecían insalvables, integró regiones aisladas y permitió articular economías locales con mercados nacionales e internacionales. En Estados Unidos, la unión ferroviaria del Este con el Oeste en 1869 selló la expansión territorial y la consolidación de un mercado interno continental. En la Argentina, el ferrocarril posibilitó el abaratamiento de los fletes y transformó a los cereales y las carnes en pilares del modelo agroexportador, incorporando vastas zonas productivas al circuito del comercio mundial.
Una infraestructura funcional a la especialización primaria de la economía
El ferrocarril fue introducido formalmente en la Argentina en 1857, con la inauguración del Ferrocarril del Oeste, que unía la ciudad de Buenos Aires con la zona de Floresta. A diferencia de una idea muy difundida, este primer emprendimiento no fue financiado por capitales extranjeros, sino principalmente por capitales locales y estatales. El Estado de la provincia de Buenos Aires, junto con comerciantes y estancieros vinculados al comercio exterior, impulsó esta inversión como una forma de modernizar el transporte y reducir los costos logísticos.
Sin embargo, esta etapa inicial dio paso rápidamente a una segunda fase. Desde la década de 1860 y, sobre todo, tras la consolidación del Estado nacional, la expansión ferroviaria quedó dominada por el capital británico. Bancos, empresas y fondos de inversión ingleses encontraron en la Argentina un destino rentable para el excedente de capital generado por la Revolución Industrial. El Estado argentino ofreció concesiones amplias, garantías de rentabilidad y beneficios fiscales, asegurando altas ganancias a los inversores extranjeros.
El resultado fue una red ferroviaria diseñada principalmente para servir al modelo agroexportador. El trazado adoptó una forma radial, con centro en el puerto de Buenos Aires, orientada a transportar materias primas desde el interior hacia el mercado mundial. A diferencia de lo ocurrido en los países industrializados, el ferrocarril argentino no fue concebido como una herramienta para integrar un mercado interno industrial, sino como una infraestructura funcional a la especialización primaria de la economía.
A todo vapor
Como todo producto de la Revolución Industrial, el ferrocarril no surgió plenamente desarrollado. Su evolución fue lenta en los comienzos y explosiva en las décadas posteriores, acompañando el proceso de acumulación de capital y la expansión industrial. Ya en el siglo XVII existían sistemas primitivos de rieles de madera por los que circulaban vagonetas tiradas por caballos, utilizadas para transportar carbón desde las minas hasta los puertos. Aquellas soluciones técnicas anticipaban una lógica que luego se profundizaría: organizar el transporte masivo de mercancías de manera regular y eficiente.
El verdadero salto tecnológico se produjo a comienzos del siglo XIX, cuando los rieles de madera fueron reemplazados por rieles de hierro y se diseñaron las primeras locomotoras a vapor capaces de arrastrar varios vagones al mismo tiempo. En un primer momento, el ferrocarril se utilizó casi exclusivamente para el transporte de cargas minerales en Inglaterra, ya que el traslado de pasajeros resultaba todavía demasiado costoso. Sin embargo, la reducción progresiva de los costos y las mejoras técnicas permitieron su rápida expansión como medio de transporte masivo.
La inauguración de la línea Liverpool–Manchester en 1829 marcó un punto de inflexión histórico. Por primera vez, dos grandes centros industriales quedaron unidos de manera permanente, acelerando la circulación de mercancías, personas e información. Para mediados del siglo XIX, Gran Bretaña ya contaba con miles de kilómetros de vías férreas y, hacia fines de ese siglo, transportaba millones de pasajeros de distintas clases sociales, consolidando una nueva experiencia del tiempo, el espacio y la movilidad.
La construcción de los ferrocarriles implicó una transformación profunda del territorio. No se trató solo de fabricar locomotoras, vagones y rieles, sino de levantar estaciones, talleres, depósitos y puentes, abrir túneles, cortar montañas y construir viaductos. El ferrocarril fue una obra integral de la modernidad industrial, una infraestructura que reconfiguró el paisaje y dejó marcas duraderas en la organización del espacio económico y social.
Trenes eléctricos
En las últimas décadas del siglo XIX, la incorporación de la electricidad abrió un nuevo capítulo en la historia ferroviaria. Primero aplicada a las señales y luego a la propulsión, la electricidad permitió ensayar alternativas al vapor. En 1842 se realizaron los primeros intentos de trenes eléctricos, aunque con resultados limitados. El perfeccionamiento del sistema llegó con la incorporación de un tercer riel conductor y, en 1881, esta tecnología fue aplicada con éxito en el ferrocarril de Berlín y presentada en la Exposición Internacional de Electricidad de París.
A pesar de estos avances, la electrificación no se impuso de inmediato de manera masiva. Durante mucho tiempo, el vapor siguió siendo predominante, especialmente en los trayectos largos y en el transporte pesado. La electricidad, sin embargo, se volvió indispensable en los trenes subterráneos, donde era necesario evitar la contaminación del aire, y en los sistemas de transporte urbano, como tranvías y trolebuses. Más adelante, el desarrollo del motor diésel ofreció una nueva alternativa para las locomotoras, combinando eficiencia y menor dependencia de infraestructuras complejas.
El caso argentino
Pero el ferrocarril no solo reorganizó el espacio y aceleró los intercambios: también consolidó modelos económicos desiguales. En el caso argentino, la red ferroviaria no fue pensada como una herramienta para integrar un mercado interno diversificado ni para impulsar un proceso de industrialización autónoma. Por el contrario, los rieles fijaron un patrón de desarrollo dependiente, subordinado a las necesidades del comercio exterior y a los intereses del capital que lo financiaba.
El trazado ferroviario respondió a una lógica clara: extraer y exportar. Las líneas se organizaron de manera radial, convergiendo en el puerto de Buenos Aires, desde donde partían las materias primas hacia Europa. Esta configuración no fue un accidente geográfico ni una simple elección técnica, sino la expresión material de un modelo económico basado en la especialización primaria y en la inserción subordinada en el mercado mundial.
Mientras en los países industrializados el ferrocarril articuló regiones productivas, estimuló la industria y fortaleció el mercado interno, en la Argentina funcionó como un instrumento de integración externa antes que nacional. El interior quedó conectado al puerto, pero no entre sí; los flujos económicos se orientaron hacia afuera y no hacia la construcción de un sistema productivo equilibrado.
Además, el predominio del capital extranjero en la expansión ferroviaria reforzó esta dinámica. Las decisiones sobre recorridos, tarifas y prioridades de inversión estuvieron guiadas por la rentabilidad de la exportación y no por las necesidades del desarrollo interno. El Estado argentino, lejos de corregir esta orientación, la consolidó mediante concesiones, garantías y beneficios que aseguraban la ganancia privada a costa de una planificación soberana del territorio.
De este modo, el ferrocarril se convirtió en una infraestructura estratégica del modelo agroexportador, pero también en un factor de reproducción de las desigualdades regionales y sociales. Los rieles acercaron los campos al puerto, pero alejaron al país de un desarrollo industrial propio. No integraron una economía nacional compleja: fijaron una estructura dependiente cuyos efectos se proyectaron durante décadas.
Así, la tecnología que prometía progreso y modernización terminó funcionando, en el caso argentino, como soporte material de una economía orientada hacia afuera, vulnerable a los vaivenes del mercado internacional y estructuralmente desigual.
El Secretario de Coordinación Ariel Oliveros participó este jueves de la entrega de insumos a establecimientos educativos de la ciudad que fueron adquiridos a partir del convenio que la Municipalidad firmó con el Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro. En este caso, CEM Nº83, la Escuela Primaria N° 265 y la Escuela…
Jorge Sola encaró este jueves al líder de la UOM, Abel Furlán, a la salida de una reunión que mantuvieron junto a otros dirigentes de la CGT y le dijo: «Hacé lo que quieras pero no me vengas a correr por izquierda».
La furia del secretario general del Sindicato del Seguro se desató porque el metalúrgico agitó públicamente la presión a la conducción de la central obrera para que convoque a un paro, antes que el gobierno de Javier Milei se alce con la reforma laboral en el Congreso. «Fue inorgánico e inconducente lo de Furlán», dijeron a LPO desde la cúpula de la CGT, en medio de un clima que empieza a caldearse por las negociaciones que el ministro del Interior, Diego Santilli, viene manteniendo con los gobernadores peronistas para conseguir apoyo.
La última cita de Santilli fue con el salteño Gustavo Sáenz, uno de los gobernadores que los cegetistas habrían abordado. «El colorado Santilli está vendiendo que la reforma laboral tiene el apoyo de la CGT pero no es así, más del 60 por ciento de ese proyecto es inconstitucional y va a terminar parado en la Justicia», explicó un miembro del Consejo Directivo de la central.
Furlán se había quejado de la buena predisposición de los gobernadores a negociar con la Casa Rosada. «Me parece que está bueno que los gobernadores sientan y sepan que no va a ser gratis que ellos negocien a espaldas de los trabajadores, los derechos de los trabajadores, a cambio de no saber qué cosa», dijo en una entrevista por la AM750.
También se preguntó: «¿Por qué se arrogan esa potestad de estar teniendo la centralidad en esa discusión? ¿Qué están negociando? ¿Los derechos de los trabajadores para que los perdamos, para que ellos puedan acceder a un cordón cuneta, a un puente, al bacheo de una ruta nacional?».
Las intervenciones de Furlán causaron profundo malestar en Azopardo. Uno de sus colegas en la conducción le aseguró a LPO que la central convocará a una reunión de consejo directivo en los primeros días de febrero «para votar alguna medida de fuerza». «Paro, movilización, algo va a haber», deslizó.
Abel Furlan.
En efecto, Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, los tres jefes de la CGT, estaban conformes con el saldo del asado que organizó Luis Barrionuevo este viernes en Mar del Plata, para 500 comensales, en el marco del Encuentro de Dirigentes Sindicales. El gastronómico había anticipado el miércoles por TN que la reforma laboral no va a salir y desconfió que los gobernadores apoyen el proyecto de Milei en base a un apotegma de Vicente Leónidas Saadi, quien decía que «en política se paga por adelantado y al contado».
La inquietud que dejó sentada Barrionuevo sería que el gobierno no podría contar con el favor de los gobernadores. «No sería la primera vez que los gobernadores se le dan vuelta a Milei», apuntó un legislador recordando que mandaron a votar a los diputados contra el capítulo 11 del presupuesto pese a los frenéticos giros de ATN que les había conseguido Santilli a las provincias.
La reforma laboral propuesta no constituye una respuesta a los problemas estructurales de la economía.
Más allá del menú a las brasas, el plato fuerte del encuentro de Barrionuevo fue la exposición de Martín Redrado por zoom. Uno de los invitados comentó que el exbanquero central señaló que «más que una reforma laboral, hace falta una reforma tributaria».
El cónclave de Barrionuevo cerró con la aprobación de un documento de alto voltaje político, titulado «Defender el trabajo hoy para tener un futuro mañana». «La reforma laboral propuesta no constituye una respuesta a los problemas estructurales de la economía. Por el contrario, avanza sobre derechos laborales fundamentales, debilita la negociación colectiva y restringe la organización sindical, configurando un retroceso inadmisible en materia de derechos sociales y democráticos», plantea el texto.
Además, aprovecharon ese documento para garantizar el respaldo a la estrategia que defina la CGT contra el proyecto del gobierno libertario. De hecho, las conclusiones son casi un grito de guerra: «rechazo absoluto a toda reforma laboral de carácter regresivo», «defensa irrestricta del trabajo digno», «protección de la industria nacional», «paritarias libres», «recomposición de las jubilaciones» y «un plan de acción sindical contra el ajuste y la precarización».
Las fricciones en la CGT no disuaden a los encargados de conversar con los senadores para bloquear el avance de la reforma. «Así como está, no sale», repite Jerónimo, secretario general del Sindicato del Vidrio, por estas horas, y reconoce que el peronismo tiene 28 legisladores de base en el Senado pero hay que buscar 9 voluntades más.
Héctor Daer es uno de los embajadores gremiales para ir más allá de las fronteras de la bancada peronista. Cerca suyo admiten que «está difícil» y ese pesimismo ya permea a dos de los diputados de extracción sindical en el bloque de Unión por la Patria, que se conforman con voltear los artículos que van contra la ultraactividad, los aportes sindicales, la negociación por rama y las indemnizaciones.
Sin embargo, Jerónimo remarcó que el proyecto despierta incluso el rechazo de los empresarios. «Hasta la CAME, la CAC y ADIMRA salieron contra la reforma laboral, solo les sirve a las grandes empresas para flexibilizarnos a todos los trabajadores», concluyó.
En el marco de los controles de prevención vial realizados por la Direccion de Tránsito Municipal en conjunto con la BMA (Brigada Motorizada de Apoyo) y la comisaria 5ta de la ciudad, se constataron diferentes infracciones de tránsito. Se retuvieron 16 vehículos por alcoholemia superior a 0,50 gs de alcohol en sangre. La más alta…
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