Sociedad

  • La derecha brasileña empieza la campaña dividida y pone riesgo un triunfo de Favio Bolsonaro

     

    Brasil ya palpita el año electoral. En octubre se realizarán las elecciones presidenciales y Lula se juega todo a la reelección que le permita seguir en el poder hasta 2030. 

    Los desafíos son enormes porque el líder brasileño comenzaría su cuarto período en el Palacio Planalto con 81 años y ante las dudas sobre su edad, se muestra en playa con un físico entrenado y muestra sus rutinas en el gimnasio. 

    En el terreno de la política tiene que mantener unida la coalición que le permitió ganar en 2022 con los sectores de centro que le garantizan la confianza en los mercados y en buena parte de los sectores empresariales del país. 

    A su vez, Lula apuesta a formar una base en el Congreso mucho más leal que el actual con quien mantiene una tensa relación por el proyecto para bajar las penas a los condenados por el intento de golpe a Lula y podría beneficiar a Jair Bolsonaro. El presidente de Brasil vetó el proyecto y la derecha busca conseguir los votos para derrumbarlo. 

     Lula intenta contener la avanzada electoral de Trump en América Latina

    La derecha también arrastra enormes problemas porque su candidato más competitivo esta preso e inhabilitado, lo que abre una interna que no se está dirimiendo con armonía. La división es clara: por una lado la familia Bolsonaro, por el otro la derecha tradicional que quiere construir un liderazgo propio pero necesita de esos votos. 

    Los tres hijos de Bolsonaro siempre tuvieron roles claros. Flavio el de armador, Carlos el estratega comunicacional bajo el manual de Steve Bannon y Eduardo el de las relaciones internacionales.

    El ex presidente dejó clara su voluntad y quiere a un Bolsonaro liderando para asegurarse, en caso de ganar, el indulto que lo devuelva al terreno político. El elegido es Flavio Bolsonaro, senador por el Río de Janeiro que siempre ocupó un rol más de articulador o armador de su padre. Tejió relaciones con los partidos de derecha más tradicionales y las milicias cariocas que están acusada de manejar el narcotráfico y de delitos como el asesinato de Marielle Franco. 

    Los tres hijos de Bolsonaro siempre tuvieron roles claros. Flavio el de armador, Carlos el estratega comunicacional bajo el manual de Steve Bannon y Eduardo el de las relaciones internacionales. Fuera del poder hay que sumar otros dos: la esposa Michelle y el más joven de sus hijos, Renan, que es concejal en Río.

    Eduardo Bolsonaro.

    La pelea por la candidatura familiar la protagonizaron Eduardo, Flavio y Michelle. El primero fue el lobbista principal de las sanciones de Estados Unidos contra la economía brasileña por el juicio contra Bolsonaro pero se desactivó rápidamente con el vinculo que se construyó entre Donald Trump y Lula que puso en pausa toda esa ofensiva. Ahora, Eduardo quedó desdibujado y sin chances de regresar al país porque puede ser juzgado por obstrucción a la justicia. 

    Michelle, por su parte, es la que mejor mide en las encuestas. Carga con un carisma muy potente y conecta con sectores populares que abraza la relación evangélica. Sin embargo, los Bolsonaro no consideran a una mujer liderando su proyecto político. Es por eso que todo quedó en Flavio, que siempre tuvo un perfil bajo y ahora debe enfrentar entrevistas y, llegado el caso, debates contra profesionales de la política como Lula. 

    Con la derecha dividida en tres o cuatro, no hay que descartar la victoria de Lula en primera vuelta.

    La foto actual de la derecha es de división porque los gobernadores no quieren ir a la cola del bolsonarismo. Los lideres territoriales dispuestos a jugar con el paulista, Tarcisio Gomes da Freitas y el de Minas Gerais, Romeu Zema, dos figuras más competitivas que Flavio Bolsonaro que no termina de despegar en las encuestas. 

    Según la última en encuesta de Atlas Intel, Lula ganaría en todos los escenarios y le saca 27 puntos a Flavio. Lula apuesta a esa división e incluso opera para una candidatura de un sector de la derecha no bolsonarista como la de Eduardo Leite, gobernador de Río Grande do Soul. «Con la derecha dividida en tres o cuatro, no hay que descartar la victoria en primera vuelta», dice con entusiasmo uno de los armadores principales de Lula. 

    Tarcisio Gomes da Freitas, gobernador de San Pablo.

    Lula trabaja en otra estrategia para debilitar a sus competidores, en el caso de San Pablo, evalúa lanzar candidatos fuertes como el vicepresidente Geraldo Alckmin o la ministra Simone Tebet para complicar a Tarcisio y obligarlo a dudar de su candidatura presidencial.

     Lula tiene la obsesión de ganar San Pablo, la cuna de su formación política en tiempos de líder sindical. Por eso, quiere jugar con todo. Un dirigente paulista que trabaja en la estrategia electoral del líder del PT explicó a LPO que «ña idea de hacerlo dudar de la presidencial está motivado por dos razones: que no juega en el estado y ganar San Pablo o correrlo para evitar que se lleva a sectores del establishment que no quieren a Bolsonaro y dudan entre Taricsio y Lula». 

    «Un ejemplo de esto son los poderosos industriales paulistas que pueden dividirse si juega Tarcisio pero si no participa todo ese sector iría con Lula porque no quieren al bolsonarismo y no les termina de cerrar Zema», agrega.  

    En efecto, si a este panorama de dispersión, el gobierno de Lula estable en lo económico, con protagonismo internacional y una gestión fuerte en material social se le agrega la decisión de Donald Trump de no intervenir, lo del bolsonarismo sería la crónica de una derrota anunciada. Pero el año ese largo y todo puede pasar en este mundo marcado por las sorpresas y la incertidumbre. 

    Lula aporta la estabilidad que Trump quiere para Venezuela y por eso es más importante que Milei en términos estratégicos.

    Por eso, como reveló en exclusivo LPO, Lula busca contener el avance electoral de Trump para que Brasil no reproduzca un escenario parecido al de Chile, Argentina u Honduras donde la intervención de Trump en el proceso electoral fue directa y favoreció a los candidatos de derecha. 

    Por eso, Lula tomó distancia de Maduro y no enfrentó al líder republicano. En lugar de eso, volvió a ofrecerse como nexo con el régimen chavista que ahora conduce Delcy Rodríguez. En la cancillería brasileña tiene una certeza que habrá que ver si se confirma: «Lula aporta la estabilidad que Trump quiere para Venezuela y por eso es más importante que Milei en términos estratégicos». 

    «Ni Lula ni Sheinbaum tienen pensado confrontar con Trump en este momento. Todo lo contrario. El objetivo es volverse necesario», afirmó un dirigente que dialoga con ambos. 

    Ni Lula ni Sheinbaum tienen pensado confrontar con Trump en este momento. Todo lo contrario. El objetivo es volverse necesario.

    Argentina, para la visión de la diplomacia brasileña y buena parte del gobierno de Lula, tiene un alineamiento con Estados Unidos que no le aporta nada a la estrategia norteamericana mas que mostrarlo como un trofeo del MAGA en Sudamérica. 

    Atlas Intel: Lula le saca 18 puntos al hijo de Bolsonaro 

    «Estados Unidos evalúa abrir la embajada en Caracas y Milei sigue pidiendo que otros custodien al suya», lanzó un funcionario que formó parte de la decisión de abandonar la custodia que Brasil de la embajada argentina en Caracas desde fines de julio de 2024. 

    Volviendo el terreno electoral. La candidatura de Flavio no termina de arrancar y la derecha busca un foco desde donde pegar. Sin posibilidad de cuestionar la suba de precios o hablar de crisis económica, el terreno elegido es la seguridad, donde el PT no termina de construir una narrativa efectiva. Pero esto, al menos a 9 meses de los comicios, tiene sabor a poco. 

     

  • La desigualdad es inflamable

     

    “¿Qué elegirías para llevarte de tu casa si tuvieras que huir en medio de un incendio?” La pregunta no es meramente retórica, ni tampoco exclusivamente personal. Desde hace meses, del lado argentino de la cordillera nordpatagónica, los incendios forestales arrasan con bosques, animales y casas; hace poco tiempo, también, los incendios devastaron una gran cantidad de mansiones de ricos y famosos en California; y durante la temporada seca, a mediados de 2024, la querida provincia de Córdoba ardió nuevamente, mientras el humo caliente y sofocante de los múltiples focos en la Amazonia llegaba a casi todas las capitales de Sudamérica. 

    En la Comarca Andina, el paralelo 42, una de las regiones más hermosas y visitadas de la Patagonia argentina, situada entre las provincias de Río Negro y Chubut, la gente vive en  zona de interfase, un área de transición entre zonas urbanas y rurales, y muchas viviendas se hallan encastradas en el bosque, sobre las tupidas laderas de los cerros o en la costa de ríos y lagos de aguas transparentes. Hippies viejos, llegados hace décadas, que todavía incursionan en las ferias de artesanos, permacultores y ambientalistas de nuevo cuño, jóvenes de todo el país en busca de otros horizontes, se instalaron en  pequeñas chacras, dedicadas a la agroecología o a los cultivos orgánicos. Hoy se codean con comunidades indígenas originarias que disputan orgullosas la tierra, y con criollos de campo, de boina, que andan a caballo y sufren parte del desplazamiento que propone la gentrificación creciente. La Comarca es también ahora un territorio donde desembarcaron grandes empresarios turísticos y forestales. La tierra es fértil, se dice que una de sus lonjas, la que atraviesa El Bolsón, al pie del rocoso cerro Piltriquitrón, es tierra negra rica en nutrientes. Durante el verano austral, para muchos turistas del país y del exterior y para los que somos patagónicos y vivimos a apenas cien kilómetros de distancia, solo un par de lagos de por medio, la temporada de frambuesas y cerezas, el lúpulo para cerveza artesanal, y todo tipo de verduras orgánicas, hacen de la comarca andina un sitio obligado de visita. 

    Pero, lejos de ser un lugar idílico, la convivencia entre los diferentes grupos sociales que habitan la Comarca Andina no es armoniosa. Y ello, por varias razones. En primer lugar, en medio de los grandes incendios forestales hay también una fuerte embestida inmobiliaria, para cambiar los usos del suelo, y habilitar la construcción de emprendimientos turísticos. Aquellos sectores de la población, hippies, naturistas y ecologistas que en sintonía con las comunidades mapuche, fomentan otros modos de habitar el territorio, desarrollaron fuertes resistencias contra lo que se llama el “extractivismo inmobiliario”, como antes lo hicieron contra la minería a cielo abierto y las represas. Cada vez que se desata un incendio y hay focos intencionales que escapan a la dinámica del cambio climático, no son pocos los que afirman que éstos están asociados a los intereses inmobiliarios. 

    Hippies, naturistas y ecologistas que en sintonía con las comunidades mapuche, fomentan otros modos de habitar el territorio, desarrollaron fuertes resistencias contra lo que se llama el “extractivismo inmobiliario”, como antes lo hicieron contra la minería a cielo abierto y las represas.

    En la zona, desde los años 70, la deforestación y el reemplazo de los árboles nativos por especies exóticas, como el pino radiata, que vienen del hemisferio Norte, trajo consecuencias que, con el avance de la crisis climática, se volvieron dramáticas. El pino radiata es una especie que tiene en su genética al fuego como la mejor forma de dispersar sus semillas. Los conos del mismo, al calentarse, salen disparados como si fueran granadas, expandiendo sus semillas por todos lados. El fuego establece una trágica dinámica de destrucción, regeneración e invasión, mientras retrocede el bosque nativo y se pierden especies centenarias como coihues, lengas, notros y maitenes.

    El corazón de la Comarca Andina, la localidad de El Bolsón, es un enclave controlado por un magnate inglés, Joe Lewis, que en 1996 se asentó en esta suerte de paraíso surcado de cerros exuberantes y lagos silenciosos, y usurpó ilegalmente el camino de acceso público al Lago Escondido. Allí empezó un conflicto que pronto escalaría. Se presentaron varios amparos que solicitaban la apertura del camino público más corto al lago, pero en una larga trama judicial, que arrancó en 2005, con muchas idas y vueltas, finalmente en 2023, la justicia de la provincia de Río Negro, falló de modo muy controvertido en favor de Lewis, y volvió a cerrar el camino público que pasa por su estancia. No era la única causa que afrontaba Lewis, también tuvo otra por compra fraudulenta de tierras, unas 12.000 hectáreas, donde hoy se extiende su mansión, un zoológico privado y una catarata artificial. Aunque la oposición de la población le impidió construir un aeropuerto propio en su patio trasero, Lewis lo hizo en Bahia Dorada, a 42 km de Sierra Grande, en medio de la estepa rionegrina. Dicen que tiene una pista casi tan larga como la de Aeroparque Jorge Newbery, el principal aeropuerto argentino de cabotaje. 

    Los tentáculos del milmillonario con el poder político y judicial son muy conocidos en Argentina. Lewis no solo es amigo del expresidente, el empresario Mauricio Macri, quien ha visitado varias veces su residencia de Lago Escondido. En 2022, se desató un escándalo que saltó a los medios, cuando varios jueces federales y funcionarios porteños, incluso personas ligadas a un conocido multimedios argentino, viajaron en un avión privado, y fueron a pasar unos días allí. También se hizo público que dichos jueces habían firmado fallos en favor de Lewis (por el tema de la compra de tierras), así como en favor del multimedios involucrado. La colusión de intereses era evidente, más allá de la instrumentalización política-partidaria del affaire, y sin embargo, la justicia desestimó el “delito de dádivas” y de “lawfare” y declaró nula la causa, por considerar que se trataba de “una excursión de pesca”. 

    Lewis zafó de la justicia argentina pero no así de la de Estados Unidos, donde en 2024 fue condenado por “tráfico ilegal de influencias”, al ser encontrado culpable de proporcionar información confidencial de ciertas empresas que cotizan en bolsa, a sus empleados, incluidos sus chóferes privados, y sus amantes, en una trama insólita que entre 2013 y 2021 le reportó millones de dólares. ¿Habrá sido acaso una expresión de populismo plutocrático para con sus subalternos? Vaya a saber. Lewis fue condenado a tres años de libertad condicional y se lo multó con apenas 5 millones de dólares.

    El racismo anti-mapuche fue escalando y el intento de cancelación de las demandas indígenas se instaló de lleno en los medios de comunicación.

    En segundo lugar, desde hace varios años ya, idas y vueltas mediante, se ha ido instalando una virulenta campaña anti-indígena, en un contexto de fuerte disputa de tierras y de avance del extractivismo petrolero, minero, represas y megaproyectos turísticos en todo el país, muy particularmente en esa codiciada zona de la Patagonia. No es algo nuevo, es cierto, recorre la historia argentina y vuelve a traer a la memoria el genocidio indígena, llevado a cabo por el ejército argentino en el siglo XIX. Sin embargo, hace unos años el racismo anti-mapuche fue escalando y el intento de cancelación de las demandas indígenas se instaló de lleno en los medios de comunicación. Un ejemplo fue lo sucedido en octubre de 2021, en el programa de un reconocido periodista, hoy fallecido, transmitido en el prime time televisivo: bajo el título “Indios al ataque”, aplicado sobre una foto o infografía que mostraba los colores de la bandera mapuche cubriendo el mapa de la Patagonia, una voz en off que en tono enfático decía: “Son los nuevos terroristas. Incendian y ponen en jaque a poblaciones enteras. Reclaman la mitad de la Argentina con la complicidad del gobierno que no se inmuta”. Si la derecha neoliberal, con Mauricio Macri, disparó el peligroso dispositivo del “enemigo interno”, algo que fue matizado durante el gobierno del oscilante Alberto Fernández (al cual medios mainstream acusaban de ser “cómplice”), con la llegada del ultra-neoliberal Javier Milei, y el regreso de Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad Nacional (estuvo a cargo de dicho ministerio durante la gestión del PRO y fue responsable de los operativos que terminaron con la vida de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel), el racismo anti-mapuche volvió a encenderse a niveles delirantes. 

    En tiempos de crisis múltiple, de Estado ausente y de negacionismos de todo tipo, lo más rápido es buscar un chivo expiatorio, y alentar la hipótesis de que los responsables de todo mal son un supuesto “enemigo interno”, el que ineludiblemente se encuentra entre los sectores más vulnerables de la sociedad. Sobre la comunidad mapuche se lanzaron todo tipo de acusaciones absurdas,  como por ejemplo, que son los responsables de los focos de incendio intencional en la Comarca Andina, cuando lo real es que las comunidades indígenas, por su cosmovisión, jamás prenderían fuego un árbol y resultan tan afectadas como cualquier otro sector de la población por los incendios. Incluso, muchos de los brigadistas comunitarios en la primera línea de fuego son mapuches. Sin embargo, el racismo anti-indígena del gobierno otorga combustible fácil para encender aún más la mecha del odio y habilitar toda suerte de teoría conspirativa. 

    Antes de cerrar este relato patagónico, quisiera volver a Lewis, cuyo largo brazo se extiende al poder local. Importantes funcionarios municipales de El Bolsón fueron sus empleados, el milmillonario es también uno de los principales empleadores de la localidad. En este marco, se disparan hechos de tensión: criollos montados a caballo acusan de ser “falsos mapuches” a los indígenas o la policía privada que trabaja para Lewis impide el ingreso al camino que era público de los manifestantes que cada año suben para reclamar por la soberanía argentina, entre otros. 

    Criollos montados a caballo acusan de ser “falsos mapuches” a los indígenas, la policía privada que trabaja para Lewis impide el ingreso al camino que era público de los manifestantes que cada año suben para reclamar por la soberanía argentina.

    Además, en los últimos años, en un contexto de avance de los reclamos de los derechos territoriales de las comunidades indígenas, amparados en la Ley 26160 (que el gobierno de Javier Milei derogó a fines de 2024), hubo ocupaciones de territorios. Años atrás, una fracción indígena radicalizada, muy minúscula (me refiero a Facundo Jones Huala), fue acusada de protagonizar hechos de violencia. Jones Huala terminó siendo usado por las autoridades provinciales y nacionales: cada tanto sacan a relucir viejos videos, que vuelven a circular oportunamente en las redes sociales. Mientras, varias personas de origen indígena fueron asesinadas en contextos de tomas, sea por las fuerzas de seguridad, como por los socios de un empresario forestal. En el medio de estos hechos controvertidos, cada tanto hay disturbios en El Bolsón: gauchos de a caballo operan como fuerza de choque y golpean con su rebenque a miembros de la población completamente desarmados, que se manifiestan por alguna causa.

    La bella y prometedora Comarca Andina aparece como una suerte de analizador social, que revela elementos ocultos y permite leer lo que sucede, en pequeña escala, en el resto de la sociedad. Se pueden ver cómo se activan las redes de solidaridad ante cada incendio, frente a la desidia estatal. Pero también se puede palpar la desigualdad social, con sus gauchos criollos marginados por el proceso de gentrificación; se puede ver la desigualdad racial, teñida de un racismo anti-indígena que estremece por su nivel de desprecio y violencia; se puede ver la impunidad con la cual obran empresarios y millonarios, sean extranjeros o no; se puede ver el esfuerzo de diferentes grupos de clase media emigrados de las grandes ciudades y convertidos en chacareros, por llevar una vida buena, en interconexión con la naturaleza, atravesada por otros modelos productivos; se puede ver la lucha asimétrica de las organizaciones indígenas por acceder a la tierra y afirmar su identidad cultural; se puede ver el dispositivo represivo que une fuerzas de seguridad locales, provinciales y nacionales; se puede ver el avance de la frontera extractiva en varias de sus modalidades; se puede ver el entramado corrupto de la política local, amañada con la justicia y los magnates territorializados. Todos estos elementos son parte del combustible que se enciende y estalla cuando los focos de fuego se multiplican, y en medio de la ola de solidaridad ante el desastre, de pronto todo se vuelve confuso y peligroso, y el territorio, con sus desigualdades múltiples, su racismo y su impunidad, se convierte en zona de tensiones y las fuerzas de seguridad arrancan con su cacería.

     Así, no son solo los incendios del Antropoceno o del Capitaloceno los que acechan la Comarca Andina y más allá. Entonces, ¿qué elegirías para llevarte  de tu casa si tuvieras que huir en medio de un incendio?

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  • Llaryora lanza obras claves en barrios ricos para evitar que LLA gane Córdoba Capital

     

    Martín Llaryora y Daniel Passerini entran en 2026 con una certeza incómoda: si el peronismo no logra mostrar gestión, el proyecto provincial podría empezar a crujir en el año previo a la elección de 2027. Por su fragilidad financiera, en parte por la herencia que recibió Passerini al suceder a Llaryora, y por «funcionarios que no funcionan», la capital cordobesa aparece como el eslabón más frágil del esquema cordobesista, aunque claro que no es el único.

    Para revertir esta situación, confiaron en el peronismo provincial, habrá tres grandes apuestas durante este año: se habilitarán tres majestuosas obras viales en la ciudad; se apostará al mantenimiento de alumbrado, bacheo y plazas (varias de ellas cerradas) y aparecerá como gran objetivo erradicar a los «naranjitas» (trapitos), algo que Llaryora intentó en diciembre aunque finalmente clavó los frenos a último momento por las críticas de la Iglesia.

    Por ahora, en la agenda del gobernador aparecen programadas para este año las habilitaciones del altonivel de Valle Escondido, que beneficia principalmente a los vecinos del mega country homónimo y otros barrios ABC1 de la zona de la ciudad donde La Libertad Avanza arrasa; del altonivel de avenida Vélez Sársfield, uno de los ingresos más importantes desde el sur provincial; y del acceso sobre la ruta 19, a la altura de Malvinas Argentinas, una obra clave para la logística y el transporte regional.

    A Passerini, por su parte, le toca el complejo día a día, con cuentas en crisis por los pagos de la deuda y la caída de la recaudación. La sistematización de los bulevares San Juan (en el Centro) y Ambrosio Olmos (Nueva Córdoba), cuya finalización está prevista para el primer semestre, le permitirá al jefe comunal mostrar obra vial propia.

    Daniel Passerini

    Ambas obras son un símbolo ambivalente: para la gestión, es modernización urbana, ordenamiento del tránsito y recuperación del espacio público; pero para comerciantes y vecinos, sinónimo de cortes, caída de ventas y una planificación que no termina de convencer, sobre todo por el lento avance producto de la situación financiera, pero también de la burocracia municipal.

    Como contrapeso, Passerini tiene que lidiar con la gestión diario de bacheo, mantenimiento de alumbrado y el espacio público, con varias plazas emblemáticas de la ciudad cerradas porque las empresas abandonaron las obras de refuncionamiento iniciadas durante la gestión de Llaryora, una descoordinación que horada la expectativa electoral.

    Llaryora cede a la presión de la Iglesia y posterga la prohibición de los trapitos 

    Sin embargo, el capítulo más sensible es el de los «naranjitas» (cuidacoches). Llaryora pasó de largo en diciembre cuando amagó con prohibir esa actividad y reculó por la presión de la iglesia católica. Es un tema de doble filo: avanzar implica confrontar con denuncias de criminalización de la pobreza y un conflicto social latente. No hacerlo implica pagar el costo del hartazgo ciudadano frente a prácticas extorsivas cada vez más visibles. Como dato objetivo: durante 2025, la Policía detuvo en la ciudad de Córdoba más de 350 cuidacoches por ejercer violencia hacia automovilistas.

    «Si se logra sacar a los naranjitas ilegales y a los limpiavidrios, los libertarios se quedan sin una de sus principales banderas en la ciudad. Y con las obras viales deberíamos representar a nuestro electorado tradicional», dice un funcionario que confía en el plan para que el peronismo recupere la iniciativa de gestión.

     

  • La pista santiagueña: nuevos datos complican a Zamora en el escándalo de la AFA

     

    El escándalo de corrupción en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) golpea cada vez más cerca de Gerardo Zamora.

    El exgobernador de Santiago del Estero ya venía complicado por las andanzas de su mano derecha Pablo Toviggino, pero ahora aparecieron nuevos datos y nombres que lo acercan a la trama.

    LPO reveló la semana pasada que el hombre fuerte de Santiago del Estero empezaba a quedar cada vez más pegado a Toviggino, primero por la revelación sobre la flota de autos de colección que tiene su hermano Daniel Zamora y luego por el dato de los más de 1.000 mil millones que el gobierno provincial giró a Central Córdoba, el club del tesorero de la AFA.

    Zamora derivó más de 1.000 millones de fondos públicos al club de Toviggino

    Ahora Zamora aparece conectado a la mansión de Pilar que se atribuye a Toviggino y que está valuada en 20 millones de dólares. Esa quinta, que el juez Marcelo Aguinsky investiga por presunto lavado de dinero y utilización de testaferros, es propiedad en los papeles de una SRL que emitió poderes a varias personas para que la

    administren,

    Según reveló Clarín, uno de los poderes fue emitido a nombre de Francisco Alejandro Capurro, que era empleado de Zamora en el Senado. Capurro fue designado en 2014 en la Dirección General de Secretaria Privada, Despacho, Ceremonial y Protocolo por el entonces presidente provisional de la Cámara alta.

    Tapia y Toviggino

    Por otro lado, La Nación reveló que una empresa española que tiene como su principal socio a un santiagueño, como Zamora y Toviggino, actuó

    como «intermediaria» de la AFA por lo que recaudó varios millones de dólares y cobró una llamativa indemnización.

    Se trata de la firma Odeoma Gestión SL, que tiene como socio al santiagueño Fabián Marcelo Saracco, que es señalado por ese diario como cercano a Toviggino. Pero Clarín también agrega que Saracco fue compañero de estudios de Zamora.

    El escándalo AFA llega a Zamora, los autos de lujo exponen la relación de Toviggino con el hermano del exgobernador

    La firma de Saracco firmó al menos siete contratos como agente comercial de la AFA por los que recibió transferencias por más de 30 millones de dólares y se quedó con el 30 por ciento, una modalidad idéntica a la que utilizó más adelante la empresa de Javier Faroni.

    Además de ese jugoso contrato, la AFA le otorgó a Odeoma una llamativa indemnización de 14 millones de dólares por otros dos contratos que se cancelaron de mutuo acuerdo y por causa de fuerza mayor.

     

  • La suba de la inflación agrava el problema de la deuda en pesos y Caputo enfrenta otro vencimiento grande

     

     El equipo económico no terminó de recuperarse del estrés que pasó para conseguir los USD 4.300 millones del vencimiento de la semana pasada, que ya tiene que ocuparse de ver como transita una licitación clave el próximo miércoles, que supera los 20 millones de pesos, en otro de los puntos de mayor tensión financiera de lo que queda de enero. 

    El miércoles 14 vencen $19,3 billones correspondientes a dos Lecaps. Cerca de la mitad de ese monto está en manos del propio Estado, lo que reduce el riesgo inmediato. Pero el resto está en poder del mercado y obliga a renovar deuda en un contexto de tasas altas y expectativas inflacionarias en aumento.

    A ese compromiso se suma el remanente de la letra dólar linked D16E6. El vencimiento original era de $6 billones. Pero el Gobierno logró postergar $3,4 billones hasta fin de mes mediante una operación de canje corto, lo que alivió parcialmente la carga del 14 de enero. 

    La maniobra se instrumentó a través de la Resolución Conjunta de las secretarías de Finanzas y Hacienda. Se dispuso la ampliación de la LELINK D30E6, con vencimiento el 30 de enero, por hasta USD 4.000 millones, para absorber la D16E6 que vencía originalmente el 14 de enero. 

    ¿Por qué si Caputo pagó el vencimiento, subió el riesgo país y cayeron los bonos?

    La conversión se apoya en la Ley de Presupuesto 2026 y en decretos que permite emitir letras para el mismo ejercicio y aceptar títulos como forma de pago, independientemente de la moneda. 

    Estos enjuagues acompañan un creciente interés de los operadores financieros por los bonos ajustados por inflación, un giro previsible ante la aceleración infalcionaria. Según IEB, estos instrumentos resultan más atractivos en un escenario de «desinflación más lenta» y son funcionales a estrategias de carry trade. Los operadores recomienda privilegiar bonos CER con vencimientos en diciembre y octubre de 2026, con rendimientos cercanos al 6%, y papeles al 2027 y 2028 en la zona que va del 7,5% a 8%. 

    El mercado empieza a priorizar los bonos ajustados por inflación, porque observan que la baja del ritmo inflacionario es más lenta de lo esperado. Los operadores recomienda privilegiar bonos CER con vencimientos en diciembre y octubre de 2026, con rendimientos cercanos al 6%, y papeles al 2027 y 2028 en la zona que va del 7,5% a 8%. 

    Así, el calendario de deuda en pesos volvió a convertirse en una trampa que el propio Gobierno se colocó delante. Mes a mes, el Tesoro fue acumulando compromisos crecientes, con picos previsibles. Una estrategia que fue procastinando el problema. 

    El primer semestre muestra una dinámica irregular, con saltos fuertes al inicio del año y un alivio hacia el invierno. La segunda mitad del año arranca con un respiro engañoso. Julio es casi un desierto y agosto apenas mueve la aguja. Septiembre reaparece con señales de alerta, pero todavía manejables. Octubre y noviembre vuelven a tensar la cuerda. Diciembre, en cambio, es otra cosa. No es un pico más. Es una pared. 

    La acumulación de vencimientos se dispara en el último mes del año y concentra una masa de deuda que el propio esquema oficial decidió llevar hasta ahí. No es herencia ni mala suerte: es diseño. Una pared construida con instrumentos en pesos, indexados y de corto vuelo. El problema no es solo el monto, sino el contexto. Llegar a diciembre exige haber renovado todo lo previo sin fisuras, sostener tasas altas, convivir con indexaciones y confiar en que el mercado siga acompañando. Cualquier ruido antes de fin de año convierte ese mes en un test de estrés extremo. 

     

  • La volatilidad de las tasas complica la apuesta al crédito para reactivar

     

    El año comanzó con una mala noticia financiera: el regreso del descontrol de las tasas, una dinámica errática que complica una de las pocas palancas que el gobierno libertario tiene para empujar la economía real. 

    En el primer día hábil del año hubo un alivio fugaz. La liquidez se colo por una hendija y la la tasa de caución a un día se desplomó en apenas dos ruedas desde niveles arriba del 65% a la zona del 35%. Duró poco. Mientras transcurría la primer semana de enero, se dispararon a picos cercanos al 150% anualizado. 

    La City se volcó a capturar saltos puntuales de rentabilidad. Una lógica de trading defensivo diametralmente opuesto al financiamiento productivo. 

    La suba de la inflación agrava el problema de la deuda en pesos y Caputo enfrenta otro vencimiento grande

    El problema es que esas apuestas financieras golpea a las empresas. Ledesma lo señaló sin vueltas. Cerró el último ejercicio con pérdidas cercanas a los $25.000 millones y apuntó de lleno al impacto de las tasas de interés. El costo financiero se volvió una carga imposible de absorber, incluso para una compañía con espalda y diversificación. 

    En la misma línea habló Milagros Brito, heredera del Grupo Macro. Su frase incomodó al relato libertario respecto al clima de negocios. «Con tasas así no hay inversión que cierre», dijo.  El diagnóstico no vino de una pyme asfixiada, sino de una de las familias más representativas del capitalismo local. 

    Con tasas así no hay inversión que cierre.

    Ahí aparece la contradicción de fondo. Un gobierno que, en teoría, promueve la inversión privada y la previsibilidad, convive con un manicomio de tasas que destruye balances. La valuación de las empresas se resiente. El endeudamiento se vuelve impagable. Y el crédito deja de ser una palanca para transformarse en un ancla. 

    Pero el problema no es solo el nivel de la tasa en pesos. Desde que asumió Milei muchas empresas tomaron deuda en dólares. Cuando el financiamiento se cortó y varias compañías entraron en default. Con el crédito restringido, los ratios clásicos pierden sentido. El deterioro de esa relación, destruye los balances de las compañías.  

    El presidente de Citrícola San Miguel, el empresario mileista Otero Monsegur.

    Los casos lo muestran con crudeza. La citrícola San Miguel tuvo que reestructurar su deuda y sigue al borde del default. Bioceres, otra agroindustrial que supo ser modelo de innovación, no pudo evitar la cesación de pagos.

    El empresario mileista Otero Monsegur, en crisis porque citrícola San Miguel quedó al borde del default 

    El estrés financiero pasó a ser un rasgo dominante del mapa empresario. La energética Albanesi es otro de los casos emblemático. El grupo creció apalancado, con fuerte presencia en generación térmica. El problema no fue la expansión, sino el contexto. Tasas altas, refinanciaciones cada vez más caras y un esquema financiero que empezó a crujir. La compañía debió encarar varias reestructuraciones para evitar el default.

    Muy parecido al caso de Aconcagua. La petrolera de capitales argentinos apostó a crecer rápido y financiarse en el mercado de capitales. Funcionó mientras hubo apetito por ONs y cobertura en dólares. Cuando esa ventana se cerró, la empresa quedó atrapada en el clásico problema de liquidez: activos de largo plazo financiados con deuda que se acorta.

    Todas estas empresas revelan que no se trata de una discusión de innovación o potencial productivo. Es un problema macro de debilidad financiera del modelo.