La crisis en Reino Unido es una nueva oportunidad para potenciar el reclamo de las Islas Malvinas. El inédito anuncio de los gobierno de Gales, Escocia e Irlanda del Norte en el que anuncian el impulso a la independencia de Inglaterra y el expreso reclamo para retornar a la Unión Europea marcan una crisis sin precedente en Gran Bretaña.
En Cancillería la reacción fue de optimismo porque consideran que este proceso forma parte de la ventana que abrió Donald Trump con su idea de revisar la postura de Estados Unidos respecto de Malvinas como parte de su presión contra los británicos para que aumente su gasto en defensa.
Pero también hubo sorpresa, lo que expone que no hubo un trabajo diplomático de la embajada argentina en el Reino Unido respecto a la decisión de estos tres países respecto de Inglaterra.
Cabe destacar que la embajadora Mariana Plaza es una de las artífices del abandono de la narrativa de confrontación por Malvinas en defensa de una cooperación con los británicos. Desde la cadena nacional de Milei, esta postura perdió fuerza y Plaza quedó desdibujada.
El declive de Gran Bretaña no es algo nuevo. En octubre de 2024, entregó las islas Mauricio tras una larga disputa en tribunales internacionales que entusiasmó al Gobierno para el reclamo de las Malvinas.
En Cancillería la reacción fue de optimismo porque consideran que este proceso forma parte de la ventana que abrió Donald Trump con su idea de revisar la postura de Estados Unidos respecto de Malvinas como parte de su presión contra los británicos para que aumente su gasto en defensa.
El acuerdo para transferir el archipiélago del Océano Índico a Mauricio incluye el atolón tropical de Diego García, una base de Estados Unidos que Reino Unido consideran crucial para la estabilidad de la región y que seguirá bajo dominio de Washington por 99 años.
Andy Burhman, primer ministro de Reino Unido.
Según distintas versiones, a esa base militar llevaban prisioneros a «agujeros negros» en diferentes partes del mundo como desaparecidos en la batalla contra Al Qaeda en la década del 2000. LPO publicó en enero de 2021 que el tribunal marítimo internacional especial de las Naciones Unidas en Hamburgo rechazó por completo el reclamo británico de soberanía.
Según informó The Guardian en ese momento, el fallo de la corte proporciona un gran dolor de cabeza ya que las islas representan el principal activo estratégico del Reino Unido en el Océano Índico, pero una negativa a cumplir con la sentencia dañará la reputación internacional de Gran Bretaña en cuanto al cumplimiento de la ley.
El contexto es favorable para profundizar el reclamo y el gobierno quiere mantenerlo en agenda. Sin embargo, como adelantó LPO, el impacto del tema se desinfló en las redes sociales, donde las menciones cayeron un 78 por ciento.
Así lo indica un informe de la consultora Ad Hoc, que se dedica a medir el pulso de las redes sociales y había destacado el salto que generó la iniciativa del gobierno en la conversación digital.
Los abogados de Cristina Kirchner convocaron a una conferencia de prensa para este martes en el que anunciarán novedades en la resolución de la ONU contra su prohibición de ser candidata.
«Son novedades muy positivas», dijeron a LPO allegados a los nuevos abogados de Cristina, que llevaron el caso al Comité de Derechos Humanos de la ONU. Los letrados dijeron que en octubre ese órgano podría aceptar el reclamo y se entusiasman con una recomendación del organismo internacional a favor de la ex presidenta.
La defensa de Cristina en el plano internacional está integrada por Javier Borrego, ex juez del Supremo Tribunal de España y el brasileño Rafael Valim, ex abogado de Lula y especialista en Lawfare, que se sumaron al penalista Carlos Beraldi.
En los tribunales argentinos repiten que un pronunciamiento del Comité de la ONU no tiene ninguna validez legal y que hay doctrina de la Corte Suprema que niega que exista una cuarta instancia internacional contra fallos locales.
Por más que no tenga validez legal, el kirchnerismo quiere usar el pronunciamiento de la ONU para lanzar la candidatura de Cristina y, como anticipó LPO en exclusiva, espera hacerlo el 17 de octubre. La elección del Día de la Lealtad Peronista es un mensaje directo a Axel Kicillof.
Como se reveló en el podcast A Sangre Fría de LPO, cerca de Cristina y en distintos sectores del peronismo están trabajando para unirse en una candidatura contra el gobernador bonaerense.
Los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron un comunicado conjunto en donde expresan la voluntad de avanzar en un proceso de autodeterminación del Reino Unido y reclaman la vuelta de estos tres países a la Unión Europea.
El comunicado plantes que Plaid Cymru de Gales, el Partido Nacional Escocés (SNP) y Sinn Féin de Irlanda del Norte «se unen para reafirmar nuestro compromiso de trabajar constructivamente unos con otros en defensa de los intereses compartidos de nuestros pueblos. Compartimos la convicción de que las naciones y comunidades que representamos merecen mayores ambiciones, mayores oportunidades económicas y una voz más fuerte a la hora de determinar su propio futuro».
El texto sostiene que «el escenario político en estas islas está cambiando. Por primera vez, los habitantes de estas islas tienen primeros ministros en Escocia, Gales e Irlanda del Norte que están comprometidos con la independencia del Reino Unido. Para quienes observan lo que ocurre en estas islas -y para quienes lo hacen desde todo el mundo- no podría haber una señal más clara de que la era de Westminster está llegando a su fin».
«Creemos que existe una alternativa mejor: naciones que trabajen juntas como iguales, compartiendo ideas y conocimientos, y construyendo relaciones basadas en el respeto mutuo y los intereses comunes. El impulso está detrás de nuestros movimientos; creemos que se avecina un cambio constitucional. Por lo tanto, nos comprometemos a fortalecer la cooperación entre nuestros partidos e identificar áreas prácticas en las que el trabajo conjunto pueda generar una diferencia real», agregó.
Entre las propuestas se incluyen «una economía más fuerte y más justa: compartir ideas y experiencias sobre cómo construir economías productivas y prósperas que creen buenos empleos, combatan la desigualdad y garanticen que la riqueza y las oportunidades se distribuyan de manera más justa».
Rechazamos el modelo económico quebrado de Westminster y, en su lugar, construiremos economías que promuevan la justicia social y reduzcan la desigualdad en nuestras naciones
«Rechazamos el modelo económico quebrado de Westminster y, en su lugar, construiremos economías que promuevan la justicia social y reduzcan la desigualdad en nuestras naciones», apuntan.
Otro de los ejes propuestas es «ampliar nuestros propios recursos energéticos, particularmente nuestros vastos recursos de energías renovables, para reducir las facturas de las familias y las empresas. La riqueza energética de nuestras naciones debe estar al servicio de las necesidades de nuestros pueblos».
El Brexit ha perjudicado nuestras economías y limitado las oportunidades para nuestros pueblos. Europa es nuestro hogar común y creemos que el futuro de nuestras naciones está dentro de la Unión Europea
Uno de los puntos fuertes de la declaración es la intención de estos tres países de volver a al Unión Europea. «El Brexit ha perjudicado nuestras economías y limitado las oportunidades para nuestros pueblos. Europa es nuestro hogar común y creemos que el futuro de nuestras naciones está dentro de la Unión Europea», afirman.
«Queremos trabajar juntos para reconstruir y fortalecer esas relaciones europeas, generando mayores oportunidades para el comercio, la inversión, la cultura y la cooperación. Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación», enfatizan.
Por último, Escocia, Gales e Irlanda del Norte destacan que «ningún gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia ni a socavar el principio de que nuestros pueblos deben decidir su propio futuro».
«Reconocemos que nuestros partidos tienen diferentes posiciones constitucionales y que cada nación determinará su futuro a su manera y en su propio momento», concluyó.
En el kirchnerismo esperan un guiño de la ONU a Cristina Kirchner antes del 17 de octubre para lanzar su candidatura presidencial.
Los nuevos abogados de Cristina que llevaron el caso al Comité de Derechos Humanos de la ONU dijeron que en octubre ese órgano podría aceptar el reclamo y se entusiasman con una «cautelar» que le permita presentarse a las elecciones del año que viene.
En el kirchnerismo están entusiasmados con que haya alguna novedad importante y esperan que llegue antes el Día de la Lealtad, para cuando están preparando un acto. Si hay algún guiño de la ONU, ese acto podría ser un lanzamiento de campaña.
En los tribunales argentinos repiten que un pronunciamiento del Comité de la ONU no tiene ninguna validez legal y que hay doctrina de la Corte Suprema que niega que exista una cuarta instancia internacional contra fallos locales.
Pero la jugada del kirchnerismo es política para meter a Cristina en la discusión de 2027 y , especialmente, presionar a Axel Kicillof. Como se reveló en el podcast A Sangre Fría de LPO, cerca de Cristina y en distintos sectores del peronismo están trabajando para unirse en una candidatura contra el gobernador bonaerense.
Fuentes cercanas a la expresidenta contaron a LPO que la ven muy lúcida, bien de salud, entrena todos los días, y está muy metida en las discusiones políticas. La justicia le permite recibir a 6 personas por semanas (por fuera de su círculo familiar y abogados) y las agota en reuniones políticas.
Eso sin contar a los «vecinos» políticos.
Un dato al respecto es que Cristina incluyó a Wado de Pedro entre sus abogados defensores para poder recibirlo sin limitaciones y hablar del armado político para 2027. El senador es, junto a Sergio Massa y Gerardo Zamora, uno de los anotados para la presidencial.
En esas reuniones a Cristina le suelen llevar encuestas para analizar el escenario electoral, pero la expresidenta responde que hay que mirar los datos económicos. Su análisis es que Milei va a perder la elección no por lo que dicen las encuestas si no por lo que muestran esos datos.
Los senadores peronistas analizan la posibilidad de presentar esta semana un proyecto de «Ficha Sana» para contrarrestar el impulso de los aliados al proyecto de Ficha Limpia, una iniciativa que se frustró el año pasado pero que el gobierno incorporó a la reforma política que empuja para eliminar las PASO.
Como informó LPO, Patricia Bullrich le indicó al fueguino Agustín Coto que convoque para este martes a la comisión de Asuntos Constitucionales con el objetivo de darle tratamiento a la iniciativa oficialista, contemplando las propuestas de los senadores del PRO Martín Göerling y Andrea Cristina y la chubutense Edith Terenzi sobre Ficha Limpia.
Aunque en el peronismo no creen que el gobierno tenga los votos para sancionar la reforma política, un grupo de senadores trabajó con hermetismo en un proyecto para neutralizar la discusión de Ficha Limpia, que consiste en prohibir la postulación de dirigentes políticos que hayan sido sentenciados por el Poder Judicial.
Fuentes parlamentarias comentaron a LPO que la idea de los legisladores liderados por el formoseño José Mayans sería que cualquier candidato que se postule a un cargo electivo tenga que pasar un test psicotécnico. «Si para cualquier trabajo cualquier ciudadano tiene que rendir un examen psicológico, para ser presidente, gobernador, legislador o intendente, también», dicen.
La idea estaría bastante avanzada. Uno de sus impulsores aclaró que se le daría intervención al equipo de psicólogos de la Corte Suprema, mueca o concesión del peronismo al Poder Judicial después de la discusión que se abrió en el bloque de senadores de UP por haber votado el pliego de Pablo Yadarola.
Como sea, Ficha Limpia fue una bandera del PRO, sobre todo de Silvia Lospennato en la Cámara de Diputados, que complicó a Javier ante su base militante. Como el proyecto se había ideado para inhabilitar la candidatura de Cristina Kirchner, los activistas libertarios deseaban con fervor que la iniciativa macrista se convirtiera en ley.
Silvia Lospennato, en Diputados.
Frente a esa postura de sus seguidores, el Presidente sobreactuó su furia contra el kirchnerismo y llegó a decir en un acto en Parque Lezama que «quería presa» a Cristina. Sin embargo, en noviembre de 2024 Martín Menem acordó con la bancada peronista en la Cámara de Diputados dejar sin quórum la sesión en que se le daría media sanción al proyecto de Ficha Limpia, a cambio de continuar como titular del cuerpo. Lospennato lloró en el recinto.
Durante el período de sesiones extraordinarias inmediatamente posterior, los diputados terminaron dándole media sanción a la iniciativa y el tema pasó al Senado, pero el 7 de mayo de 2025, el día de Evita, los misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce terminaron volteando el proyecto junto a la oposición, después de una negociación que habría incluido gestiones de Sergio Massa y Santiago Caputo con Carlos Rovira.
Ahora, los aliados del gobierno vuelven a la carga con la misma idea, pese a que Cristina cumple prisión domiciliaria en su departamento de San José 1111. El interbloque de José Mayans planea desactivar la jugada con un proyecto que desafía a Milei.
Santiago Muzio renunció a la Casa Argentina en París tras meses de polémicas por su gestión, memoria histórica y vínculos con sectores de ultraderecha.
Por Redacción de NLI
La renuncia de Santiago Muzio a la dirección de la Casa Argentina en París cerró, al menos por ahora, un capítulo incómodo para el gobierno de Milei. El funcionario, designado por la actual administración en 2024, dejó el cargo después de meses de cuestionamientos por su gestión, denuncias de residentes y polémicas que incluyeron el retiro de una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura y actividades vinculadas a sectores de ultraderecha. La salida, además, ocurre a pocas semanas de una nueva visita de Milei a Francia, en un contexto en el que el Gobierno habría buscado evitar que el escándalo siguiera creciendo y terminara salpicando directamente al Presidente.
La Casa Argentina funciona dentro de la Cité Universitaire de París y tiene una particularidad que vuelve especialmente sensible cualquier disputa sobre su conducción: no es simplemente una residencia para argentinos que estudian o investigan en Francia, sino también una institución vinculada con la presencia cultural y académica argentina en el exterior. Por eso, lo ocurrido durante la gestión de Muzio excede una discusión interna sobre administración. La controversia terminó involucrando memoria histórica, convivencia universitaria, política exterior y la orientación ideológica que el Gobierno pretende imprimirle a espacios que tradicionalmente estuvieron vinculados con la universidad pública, la cultura y la investigación.
Una gestión atravesada por denuncias y polémicas
Muzio había llegado a la conducción de la Casa Argentina durante el gobierno de Milei y su administración fue acumulando cuestionamientos. El funcionario enfrentaba denuncias y que el Gobierno terminó presionándolo para evitar que el conflicto adquiriera mayor dimensión política antes de la visita presidencial a Francia.
Uno de los episodios que mayor repercusión generó fue el retiro de una placa que recordaba a los desaparecidos durante la dictadura argentina. El hecho resulta particularmente significativo porque la memoria de los crímenes de lesa humanidad constituye una de las construcciones democráticas más importantes de la Argentina desde 1983 y porque la Casa Argentina se encuentra inserta en un ámbito universitario internacional donde esa dimensión histórica no puede separarse de la propia identidad del país.
La controversia se profundizó con cuestionamientos relacionados con residentes y con la realización o recepción de encuentros vinculados a sectores de extrema derecha. Distintos medios señalaron que la gestión de Muzio había quedado bajo observación por decisiones internas y por sus vínculos con ámbitos políticos de ese espacio ideológico.
La combinación es políticamente explosiva para un gobierno que hizo de la batalla cultural uno de los ejes centrales de su identidad: una institución argentina en París, estudiantes y residentes, una placa de memoria retirada y actividades asociadas a la ultraderecha. Todo ello en el marco de una administración que desde su llegada al poder modificó radicalmente el discurso oficial sobre derechos humanos, memoria y el papel del Estado.
La renuncia de Muzio no borra esos episodios. Apenas cambia el nombre que estará al frente de la institución.
Cuando el problema deja de ser administrativo
La salida adquiere otra dimensión si se observa el calendario. Muzio renunció a pocos días de que el escándalo pudiera convertirse en un problema diplomático y político para Milei en Francia. La prensa argentina informó que la salida se produjo en medio de la preocupación oficial por el impacto que la controversia podía tener sobre la visita presidencial y sobre la agenda vinculada a la Paris Week, prevista para fines de septiembre.
Es allí donde una renuncia aparentemente menor empieza a revelar algo más profundo sobre el funcionamiento del Gobierno.
La administración Milei ha construido buena parte de su política exterior alrededor de la exposición internacional del Presidente, sus encuentros con líderes extranjeros, sus intervenciones políticas y su particular estrategia de alineamiento con Donald Trump y otros referentes de la derecha global. En ese esquema, cualquier escándalo producido dentro de una institución argentina en el exterior puede dejar de ser un problema burocrático para transformarse rápidamente en una incomodidad presidencial.
Y la Casa Argentina en París no es un lugar cualquiera. Está en una de las capitales políticas, culturales y diplomáticas más importantes del mundo y dentro de un espacio universitario de enorme visibilidad internacional. Una controversia vinculada con derechos humanos, estudiantes y organizaciones de ultraderecha difícilmente podía permanecer encerrada entre las paredes de una residencia.
De allí que la renuncia de Muzio pueda leerse también como una operación de control de daños.
Antes que asumir públicamente el costo político del escándalo, el Gobierno optó por cambiar al funcionario cuestionado.
El problema de fondo: qué Argentina se representa afuera
La discusión plantea además una pregunta que excede el nombre de Muzio: ¿qué Argentina quiere representar el gobierno de Milei en sus instituciones culturales y académicas en el extranjero?
Durante décadas, las casas argentinas en distintas ciudades del mundo funcionaron como espacios de encuentro para estudiantes, investigadores, artistas y ciudadanos que construían su experiencia fuera del país. La política exterior cultural podía tener gobiernos de distinto signo, pero existía una continuidad vinculada con la universidad, la investigación, la cultura y la memoria democrática.
El modelo libertario introdujo otra mirada sobre el Estado y sobre las instituciones públicas. En su concepción, buena parte de esas estructuras son vistas como espacios atravesados por privilegios, burocracias o intereses políticos que deberían ser revisados, reducidos o directamente eliminados. El conflicto de París aparece así como una expresión pequeña, pero significativa, de una disputa mucho mayor por el sentido de las instituciones argentinas.
Porque quitar una placa de homenaje a los desaparecidos no es simplemente retirar un objeto de una pared. Tampoco lo es convertir una residencia universitaria en escenario de determinadas disputas ideológicas. Son decisiones que transmiten un mensaje acerca de qué acontecimientos se consideran dignos de memoria y qué sectores políticos son considerados legítimos interlocutores.
En una institución que lleva el nombre de la Argentina, ese mensaje trasciende al funcionario de turno.
Por eso la renuncia de Muzio no debería clausurar el debate. Si el Gobierno considera que hubo errores de gestión, deberá explicar cuáles fueron. Si existieron denuncias, deberá aclararlas. Y si la salida estuvo vinculada con la necesidad de evitar un costo político para Milei antes de su visita a Francia, también sería saludable que lo explicara.
Porque cambiar al director puede apagar momentáneamente los titulares, pero no resuelve las preguntas que dejaron los meses de polémica.
La Casa Argentina seguirá allí, en París, como una representación del país. Y el verdadero interrogante ahora será qué orientación tendrá esa institución después de la salida de Muzio y si el Gobierno pretende recuperar su perfil académico y cultural o profundizar la transformación ideológica que atravesó su gestión.
La renuncia puede cerrar una crisis de nombres. Lo que todavía no está resuelto es la crisis de sentido.