Sociedad

  • Con apoyo de los gobernadores de provincias mineras, el gobierno aprobó la reforma de la ley de Glaciares

     

    El Congreso sancionó en la madrugada de este jueves la modificación a la ley de Glaciares que regía desde 2010 con una mayoría cómoda de 137 votos contra 111 de la oposición y las abstenciones de la neuquina Karina Maureira, Oscar Zago y Eduardo Falcone.

    A las 2:30, Martín Menem sometió a votación el proyecto que había sido aprobado por el Senado en sesiones extraordinarias y abrochó una jornada tamizada más por los discursos contra Manuel Adorni y la postura de Javier Milei en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán que por la norma en debate.

    Para la votación, el gobierno contó con el respaldo de las bancadas del PRO, la UCR, los salteños y los misioneros de Innovación Federal, los catamarqueños de Raúl Jalil, los tucumanos de Osvaldo Jaldo y los sanjuaninos de Marcelo Orrego. También se sumaron al lote de los 94 diputados libertarios, que no sintieron la ausencia con certificado médico de Rocío Bonacci por su avanzado embarazo, legisladores de Provincias Unidas en representación de Chubut, Río Negro y Córdoba como Jorge «Loma» Ávila, Sergio Capozzi y Alejandra Torres.

    Desde temprano, el oficialismo se sentía holgado para la sanción y, pese a la moderada crispación opositora por los casos de corrupción que rodean a Adorni, la foto de la forma en que consiguió el quórum funcionó como proyección para el saldo de la votación.

    El PRO salvó a Adorni de la interpelación, pero el peronismo busca votos para destituirlo

    En efecto, el desembarco de la bancada de Gabriel Bornoroni en el recinto estuvo acompañado por 16 integrantes del interbloque del PRO y la UCR, denominado Fuerza del Cambio. Pasadas las 15, se sentaron a sus bancas Daiana Fernández Molero, Florencia de Sensi, Antonela Giamperi, Fernando de Andreis, Javier Sánchez Wrba, Martín Yeza, Alicia Fregonese y Martín Ardohain por el macrismo, Pamela Verasay, Lisandro Nieri, Gerardo Cipolini, Darío Schneider, Diógenes González y Guillermo Agüero por los radicales y los monobloquistas José Luis Garrido y Karina Banfi.

    Además, dieron quórum la ex vicegobernadora santafecina Gisela Scaglia, quien lidera Provincias Unidas en la Cámara Baja, el rionegrino Capozzi, el jujeño Jorge Rizzotti, el santafecino José Núñez y los cordobeses Alejandra Torres e Ignacio García Aresca, quien se ausentaría al momento de la votación.

    Sergio Capozzi, Gisela Scaglia e Ignacio García Aresca.

    Los sanjuaninos Nancy Picón Martínez y Carlos Jaime Quiroga, los catamarqueños Sebastián Nóblega, Fernanda Ávila y Fernando Monguillot y los tucumanos de Independencia, Gladys Medina, Elia Fernández y Javier Noguera fueron puntuales para abrir la sesión. En representación de Gustavo Sáenz y Carlos Rovira solo bajaron de sus despachos tres de los nueve que les responden: Pablo Outes, Yolanda Vega y Daniel Vancsik.

    La presencia más llamativa fue la del puntano Jorge «Gato» Fernández, que funciona como satélite de UP por su filiación peronista pero este jueves se sumó al lote de 129 para que inicie la sesión. «Revoleando ATN y todo al gobierno le costó llegar al quórum», dijo un diputado radical a LPO.

    La presencia más llamativa fue la del puntano Jorge ‘Gato’ Fernández, que funciona como satélite de UP por su filiación peronista pero este jueves se sumó al lote de 129 para que inicie la sesión.

    Como sea, la norma aprobada trastoca los controles que establecía la ley sancionada en 2010, tras un intenso debate que incluso partió al bloque del por entonces Frente Para la Victoria. La discusión traía cola porque dos años antes la propia Cristina Kirchner vetó la primera versión de la ley de Glaciares, mucho más restrictiva para la explotación minera que la que rigió hasta ahora y que se logró con amplio consenso de organizaciones ambientalistas y legisladores que defendían el derecho de las provincias a definir el uso de los recursos de su suelo, tal como establece la Constitución de 1994.

    Ese tópico sobrevoló las discusiones de los últimos días, pero bajo las denuncias de la oposición por el lobby minero y las brumosas estimaciones del oficialismo sobre futuras inversiones por alrededor de U$S 20 mil millones.

    A partir de ahora, los gobernadores podrán encargar sus propios estudios de impacto ambiental para determinar el grado de importancia de las zonas glaciares y periglaciares como reservas hídricas. Esa tarea recaía hasta el momento en el Instituto Argentino de Nivología y Glaciología (IANIGLA), con asiento en la Patagonia y un inventario de 17 mil glaciares desde Jujuy hasta Tierra del Fuego.

    Nicolás Mayoraz.

     

  • Larroque sorprendió y salió a apoyar a Ferraresi para gobernador

     

    Andrés Larroque salió a postular para la Gobernación bonaerense a Jorge Ferraresi, sumándolo así a la creciente lista de posibles competidores del peronismo para la sucesión de Axel Kicillof en la provincia.

    «Para continuar esta enorme gestión en la Provincia de Buenos Aires seguro hay muchos compañeros y compañeras, pero si hay uno que lo merece, es Jorge Ferraresi», dijo el ministro de Desarrollo bonaerense en declaraciones que hicieron ruido en la interna del peronismo.

    Fue durante un acto en Avellaneda, donde Larroque inauguró dos sedes del Programa Envión junto al propio Ferraresi, que viene desde 2024 profundizando un armado de escala provincial en franca oposición interna a La Cámpora.

    «Lo que hicieron Axel y Jorge es más que épico, es milagroso. Tenemos que poner en la Rosada a un hombre que tenga la sensibilidad necesaria para devolverle la alegría al pueblo. Para nosotros ese hombre es Axel», dijo Larroque, para luego proponer a Ferraresi.

    Se trata de una postura de fuerte impacto interno considerando que, desde su ruptura con Máximo Kirchner, el Cuervo es una pieza clave en el armado político del gobernador toda vez que cuenta con el know how sobre la estructura de La Cámpora.

    Interna en el gabinete de Kicillof: Bianco se peleó con Larroque y con el ala técnica del gobierno

    Previo a este posicionamiento, había quienes en la interna del peronismo no descartaban a Larroque para la competencia por la sucesión de Kicillof.

    Como contó LPO, en los últimos tiempos Larroque profundizó su choque con Carlos Bianco, uno de los ministros más cercanos al gobernador que también enfrenta tensiones con intendentes del propio axelismo.

     Para continuar esta enorme gestión en la Provincia de Buenos Aires seguro hay muchos compañeros y compañeras, pero si hay uno que lo merece, es Jorge Ferraresi 

    En el peronismo ya hay intendentes que empezaron a levantar un perfil bonaerense de cara a 2027. Entre los que muestran recorridas y construcción provincia, aparecen Julio Alak, Federico Oterín y Mariel Fernández.

    En el propio gabinete de Kicillof, Gabriel Katopodis muestra proyección y un grupo de intendentes que lo apoya.

    En cuanto a Ferraresi, más allá de la construcción provincial, el intendente de Avellaneda viene planteando la necesidad de dar prioridad a una estrategia que priorice en el 2027 conservar los municipios. 

     

  • La pobreza podría ser 10 puntos más de lo que anunció el gobierno

     

    La medición de pobreza que festejó el gobierno recibe cada vez mayores cuestionamientos. Agustín Salvia, titular del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, considero que hay «cierta ficción» en las cifras del Indec y que el número de pobres podría ser hasta 10 puntos mayor de lo anunciado por el gobierno.

    Luis Caputo, Sandra Pettovello, Patricia Bullrich, Federico Sturzenegger y hasta Manuel Adorni festejaron la caída de la pobreza, que pasó del 52,9% en el primer semestre de 2024 a 28,2% en el segundo semestre de 2025. Sin embargo, las cifras abren una controversia.

    Hay dos cuestiones que ayudan a mejorar los índices que destacan los libertarios: una es la mejor captación del ingreso de hogares. El aumento de la captación de los ingresos en los hogares explica cerca de cinco puntos de caída en la tasa de pobreza y también vuelve inútil la comparación con años anteriores que tenían una peor captación del ingreso.

    El segundo problema es la falta de actualización de la estructura de los gastos de los hogares, donde desde 2024 la mayor parte del ingreso se destina al pago de servicios y cae lo destinado al consumo. Se calcula que entre esas dos cuestiones el índice bajó 10 puntos.

    Los alquileres subieron más del doble que la inflación desde diciembre de 2023

    Si se toma como ejemplo el segundo semestre de 2025, la pobreza no sería de 28,2% como midió el Indec sino de 32% con el mismo sistema de medición de 2023 y de 39-40% con una estructura de gastos actualizada.

    Para determinar si una familia vive bajo la línea de pobreza se comparan los ingresos del grupo con la canasta básica para la línea de pobreza y la canasta básica de indigencia.

    La liberación de los precios de servicios públicos y del precio del transporte desde la asunción de Milei provocó que la mayor parte del presupuesto familiar se destinara a servicios y no al consumo. Por otro lado, el Indec mejoró el sistema de captación de ingresos en los hogares y por eso mide un mayor ingreso por hogar.

    «Estás considerando un valor de canasta básica total con parámetros y estructuras de 2004-2005. Para un hogar de clase media los servicios no alimentarios representan el 60% de sus ingresos y los alimentos el 40%. Hace 20 años la proporción era distinta, 60% de alimentos y 40% de otros bienes y servicios. La estructura de consumo es totalmente irreal», explicó Salvia en Radio Splendid.

    «A partir de los cambios que produjeron la liberación de las tarifas y los ajustes más recientes, el índice de pobreza no es realista y pierde fidelidad la comparación hacia atrás», dijo el sociólogo e investigador del Conicet. 

     

  • REM: El mercado empeora las previsiones sobre inflación, empleo y crecimiento

     

     El mercado corrigió sus expectativas. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central muestra un cambio de clima: donde antes había optimismo, ahora aparecen revisiones pesimistas. Más inflación. Más desempleo. Menos crecimiento. 

    El dato más sensible es la inflación. Para marzo, los analistas ajustaron al alza su pronóstico al 3% mensual, medio punto más que en el relevamiento anterior. No es un movimiento menor. Es el segundo mes consecutivo de corrección al alza. Y afecta al IPC núcleo, que sube a 2,9%, lo que sugiere que la inercia inflacionaria sigue viva, más allá de impactos puntuales de regulados o estacionales.

    El deterioro no se queda en el corto plazo. Para todo 2026, la inflación esperada sube a 29,1%, con una corrección de 1,7 puntos respecto del REM previo. Es un número clave: rompe la narrativa de desaceleración sostenida.

    Prat Gay se suma a las críticas del establishment: «No hay programa económico que enamore si no genera empleo

    En paralelo, la actividad económica muestra señales más ambiguas. El crecimiento esperado para 2026 baja a 3,3%, recortando 0,1 puntos frente al relevamiento anterior. Puede parecer marginal. Pero en economía, las revisiones son más importantes que los niveles. Porque indican dirección. Y la dirección, en este caso, es hacia abajo.

    Esa desaceleración convive con un dato más preocupante: el mercado ya descuenta más desempleo. Para el primer trimestre de 2026, la tasa sube a 7,6%, una suba de 0,3%. Y para fin de año se proyecta en 7,3%, con un salto de 0,6 puntos respecto del REM previo.

    El crecimiento esperado para 2026 baja a 3,3%, recortando 0,1 puntos frente al relevamiento anterior. Puede parecer marginal. Pero en economía, las revisiones son más importantes que los niveles. Porque indican dirección. 

    El frente financiero también muestra cambios. La tasa esperada para abril baja a 26,8% , una caída de 3,2%, y para diciembre se ubica en 23,4%.  En apariencia, es una buena noticia. 

    En el frente cambiario, el mercado corrige a la baja el dólar de corto plazo. Para abril, lo ubica en $1.420, $32 menos respecto al REM previo. Pero hacia fin de año lo proyecta en $1.700. La suba interanual arroja 17,4%. La señal es clara: el atraso cambiario se sostiene en el corto plazo, pero no es sostenible en el mediano.

    El único dato que mejora es el frente externo. Las exportaciones suben a USD 93.235 millones, USD 498 millones más que la estimación previa, mientras que las importaciones bajan a USD 79.121 millones, una reducción de USD 1.083 millones. El resultado es un superávit comercial mayor: USD 14.114 millones. Pero hay trampa. Parte de esa mejora viene por la caída de importaciones, es decir, por menor actividad. 

    En lo fiscal, el superávit primario esperado para 2026 cae levemente a $16 billones, $80 mil millones menos que en el REM previo. Sigue siendo alto. Pero también muestra que el margen se empieza a achicar. Ajustar tiene costos. Y esos costos empiezan a aparecer en los números.

     «El programa sigue en pie, pero ya no es incuestionable», afirmó a LPO un operador financiero. El REM funciona como una encuesta de confianza. Y esta vez, esa confianza retrocedió.

    El mensaje del REM es menos épico que los discursos oficiales. Pero más honesto. El mercado no ve colapso. Pero tampoco ve consolidación. Ve algo más incómodo: un equilibrio frágil, sostenido por expectativas que ya no mejoran, sino que empiezan a empeorar.

     

  • Políticos y empresarios mencionan a Jorge Brito como una opción de «centro» para el 2027

     

    En distintos sectores de la política y el empresariado que comparten la idea de una Argentina capitalista, empezó a circular con fuerza el nombre de Jorge Brito como una opción de centro para el 2027.

    En el entorno del dueño del banco Macro reconocen que esto está pasando, pero insisten que Brito no tiene interés en saltar a la política y cree que se puede aportar al país desde la actividad privada y entidades intermedias como Adeba, la asociación de bancos.

    Dos empresarios de primera línea y dos dirigentes importantes del peronismo confirmaron a LPO que ven con buenos ojos una candidatura presidencial de Brito.

    «Después de Milei es probable que la gente busque alguien serio y sensato, Jorge Brito tiene esas características y maneja un grupo de empresas muy grande, tiene sobrada experiencia de gestión, sería un gran candidato», afirmó a LPO uno de los dos empresarios que de manera espontánea sacaron a relucir el nombre del ex presidente de River, en medio de una conversación sobre las elecciones del 2027.

    Entre caníbales

    El primero en girar el nombre de Brito fue Macri el año pasado, junto al de Marcos Galperin de Mercado Libre. Pero la novedad es que ahora la posibilidad de su candidatura presidencial comenzó a ser analizada entre importantes miembros del establishment hartos de Milei, pero a quienes no les convence una candidatura de relevo de Patricia Bullrich. «Patricia es humo», sintetizó el empresario consultado.

    Después de Milei es probable que la gente busque alguien serio y sensato, Jorge Brito tiene esas características y maneja un grupo de empresas muy grande, tiene sobrada experiencia de gestión, sería un gran candidato.

    Como en tantas cosas en la Argentina se observa aquí una bifurcación sobre la base de un diagnóstico común. Parte del establishment, como Héctor Magnetto y Paolo Rocca, creen que el ciclo de Milei está agotado y ven con buenos ojos a Bullrich. Pero otros sectores menos refractarios al peronismo que comparten la idea que la etapa libertaria ya dio todo lo que podía dar, están buscando un perfil de centro en el que ubican a Brito.

    Brito arrastra una historia de conflictos con Milei y algunos amigos le han advertido que si se lanza a la política debería estar preparado para la lluvia ácida de los libertarios y el eventual impacto en sus actividades empresarias, muchas de ellas sujetas a regulación estatal.

    Varios empresarios y dirigentes políticos de la oposición, que hablaron con LPO, ofrecieron un diagnóstico económico compartido, que describe una situación presuntamente novedosa para la Argentina. 

    «Los sectores que generan dólares como el campo, la minería y la energía crecen, pero los que generan empleo como la industria, la construcción y el comercio se derrumban. Es posible entonces que lleguemos a las elecciones presidenciales sin que la macro estalle, pero con una situación social complicadísima. Esto es nuevo en la Argentina, siempre coincidían las dos cosas», afirmó uno de los empresarios consultados.

    Es por eso, que varios dirigentes políticos y empresarios creen que es posible que una parte importante de la sociedad busque una opción a Milei, que hoy esta en un piso dramático de aceptación, pero que esta no sea un regreso al kirchnerismo. «Elegir al kirchnerismo hoy es ser conservador», bromeó un importante dirigente peronista.

    El presidente Milei esta semana junto a su par chileno Kast en los balcones de la Casa Rosada.

    Hasta la propia Cristina Kirchner parece haber detectado ese presunto giro cuando aceptó la propuesta de Juanjo Alvarez y Víctor Santa María de dejar correr la candidatura presidencial de Sergio Uñac, un peronista de centro que no desentonaría en el PRO. «Cristina va a mandar a los kirchneristas a reclamar ‘Cristina Libre’ con Kicillof y ella se va a ir con Uñac al centro», bromea un consultor que la conoce bien.

    Como sea, entre la gente con la que Brito habla de política con confianza, mencionan a Sergio Massa, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, el ex presidente de River, Rodolfo D’ Onofrio y el tenista y empresario Gastón Gaudio. Pero no son los únicos. Aunque por ahora, su eventual candidatura presidencial, que él niega, no tiene un anclaje partidario claro.

    «Lo que hizo en River es impresionante, el estadio es una locura, sería una muy buena opción», agregó a este medio uno de los intendentes de peso de la provincia de Buenos Aires. Pero claro, de River a la pelea presidencial no hay un cambio de escala sino de juego. Y hasta ahora no se conocen encuestas de cuanto podría medir como candidato, ni ha sido testeada su aceptación por la sociedad, más allá del círculo rojo.

    Por eso, es comprensible que Brito medite muy cuidadosamente todo lo que pone en juego en caso de dar un salto a la impiadosa política argentina.

    Brito conduce el segundo banco más grande de la Argentina, el tercer grupo energético, el primer complejo agropecuario y una importante desarrolladora. Pero nunca ocultó su interés por la política, esa fruta tentadora. 

     

  • Prat Gay se suma a las críticas del establishment: «No hay programa económico que enamore si no genera empleo

     

    El exministro de Economía y ex titular del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, cuestionó la falta de rumbo del programa económico y se desmarcó fuerte de dos funcionarios que lo acompañaron durante el macrismo: Toto Caputo y Santiago Bausili.

    «No hay ningún programa económico que enamore si no genera empleo, más producción y exportación», afirmó en un almuerzo organizado por el Rotary Club de Buenos Aires y agregó: «Falta esto en el vocabulario de los que están a cargo de la gestión del Gobierno».

    Las críticas de Prat-Gay no parecen casuales. Coinciden con una profunda molestia de buena parte del establishment con Milei y el rumbo económico que motivo que numerosos economistas salgan a advertir que el dólar está atrasado, lo que desequilibró emocionalmente al ministro Caputo.

    Prat-Gay también apuntó contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por sus escándalos de corrupción. «Es obvio que estamos en una transición en la que murieron prácticas viejas, como financiar planes sociales sin presupuesto. Lo que no sabemos es si nació lo nuevo. El Gobierno vino a terminar con la casta y lo prebendario, pero el jefe de Gabinete quedó enfrascado en lo que decía que venía a cambiar. Para llevarnos a lo nuevo, los que nos conducen realmente tienen que ser probos y absolutamente éticos», sostuvo.

    El podcast de LPO: La imagen de Milei en caída libre y la apuesta del establishment por Bullrich

    En relación con la economía, marcó una tensión entre los indicadores macro y la situación cotidiana. «No puede estar bien la macro si la micro está mal. Si el resultado del programa económico es que la micro está mal, entonces está mal el programa», afirmó. También advirtió que el clima social tiende a deteriorarse, con sectores que mejoran y otros que enfrentan un cuadro más complejo.

    El Gobierno subestimó la inercia inflacionaria en un país de alta inflación y sigue sin interpretarlo bien. No solo hay que mirar el equilibrio fiscal y la emisión cero. También se intentó esto con el gobierno de Macri y no funcionó.

    Sobre la sostenibilidad del esquema, identificó dos puntos críticos. El primero es la imposibilidad de acceder al financiamiento externo. «Es paradójico que un gobierno libertario que cumplió todo lo que le pidió Wall Street no logró acceder al mercado internacional de deuda», señaló. 

    En ese contexto, remarcó que el país enfrenta compromisos en moneda extranjera por unos USD 20.000 millones anuales, sin acceso al refinanciamiento y con reservas internacionales netas negativas.

    Frente a ese escenario, fue categórico: «No es sostenible», y aclaró que el superávit comercial de bienes no compensa el resultado negativo cuando se incluyen servicios en la balanza de pagos.

    El segundo eje que destacó es la falta de confianza en la moneda local. «La gente no quiere pesos», sintetizó. A partir de allí, describió un mecanismo que se retroalimenta: sin demanda de dinero no hay crédito, sin crédito no hay reactivación, y sin reactivación no se acumulan reservas. «Es el perro que se come la cola», graficó.

    En ese marco, planteó una duda central sobre el programa económico: «¿Qué pasa que los argentinos no terminan de confiar en el peso y qué pasa que los acreedores externos no terminan de confiar en el programa? Mientras no se resuelva esto, vamos a estar en una situación muy frágil».

    También cuestionó la dinámica inflacionaria. Señaló que, a casi 30 meses de gestión, la inflación mensual se ubica en torno al 3%, por encima de otras experiencias comparables. «El Gobierno subestimó la inercia inflacionaria en un país de alta inflación y sigue sin interpretarlo bien. No solo hay que mirar el equilibrio fiscal y la emisión cero. También se intentó esto con el gobierno de Macri y no funcionó», afirmó.

    A su vez, observó una falta de coordinación en la estrategia económica. «Los programas tienen que ir sincronizados. Si es shock en lo fiscal, debería ser shock en lo monetario, y viceversa», indicó.

    En defensa de su propia gestión, explicó: «No había ningún margen para hacer un shock fiscal cuando yo era ministro. Teníamos a la expresidente [Cristina Kirchner] vivita y coleando, compitiendo por una banca, no estaba presa. Además, lo que pedía el soberano en ese momento es distinto a lo que pide ahora. La audacia de Milei fue leer bien lo que pedían y avanzar rápido en lo fiscal».

    Finalmente, si bien no descartó que el programa pueda consolidarse, advirtió que hoy faltan condiciones clave para lograrlo, como crecimiento sostenido y una mejora en la distribución territorial del desarrollo. Cerró con una advertencia: «Que Dios no permita que resucite lo viejo, pero en primer lugar el Gobierno tiene que lograr que no pase.»