El presidente Javier Milei inauguró formalmente el período 144° de sesiones ordinarias en medio de un jolgorio desconectado de la creciente crisis industrial y la conflictividad por despidos. Lejos de la serenidad que podrían haberle prodigado los triunfos parlamentarios del verano, se despachó con una catarata de agresiones contra los peronistas.
En su mensaje a la asamblea legislativa, se jactó de sus recientes victorias. «Hemos aprobado el primer presupuesto sin déficit fiscal libre de default en 100 años, terminamos con la emisión monetaria que se usaba para financiar el desacalabro fiscal», dijo en el arranque.
Pero enseguida sepultó el orgullo por las victorias bajo las ganas de atacar a sus rivales, el clima se caldeó y Milei escaló el intercambio. Los trató desde el estrado de ser una «manga de delincuentes». «Por eso tienen a la suya presa y va a seguir presa por la causa de los cuadernos, va a seguir presa por el Memorándum con Irán porque es una chorra», vociferó desaforadamente aludiendo a Cristina Kirchner.
Cada vez que un legislador opositor lo criticaba, sus seguidores o el propio presidente respondían. «Ustedes no pueden aplaudir porque tienen las manos tapadas de bolsillos ajenos», llegó a decirles a sus adversarios para descalificarlos por «corruptos».
Milei aprovechó el discurso para reivindicar la reforma laboral. «¡Qué alergia le tienen a los datos, el desempleo bajó!», exclamó sin precisar la fuente en un contexto signado por la desconfianza en el Indec por el portazo de Marco Lavagna.
La encendida verborragia de Milei contagiaba al oficialismo en pleno. En un tramo, la emprendió contra el peronista Germán Martínez, que lo contradecía desde su banca: «Dejá de mirarte en el espejo, Martínez, los chorros son ustedes», espetó. Y automáticamente, legisladores y activistas se unieron al grito de «tobillera, tobillera», otra vez en referencia a Cristina.
Los militantes libertarios habían recibido a su líder entonando las estrofas de la canción «Panic Show», de la banda La Renga. Desde el bloque peronista, atinaron a vocear el nombre de José Luis Espert, el renunciado diputado por sus vínculos con el presunto narco Fred Machado, y todo el oficialismo rompió al unísono al compás del primer cantito. «¡Pre – si – den – te!», gritaban con fervor.
Sebastián Pareja.
Tanto los jueces de la Corte Suprema como los gobernadores presentes seguían la alocución de Milei con gesto adusto, acaso incómodos. El Presidente retomó este domingo la rabia adolescente que había empezado a moderar tras la derrota electoral en territorio bonaerense, en septiembre pasado.
Milei enumeró los logros que su gobierno inventarió, entre los que mencionó la baja de la inflacón y el protocolo antipiquetes. Ninguno de esos dos tópicos se corroboran con los datos de la realidad.
«Robar está mal pero robarle el pan de la boca a los más vulnerables para acumular poder excede cualquier adjetivo que se pueda encontrar en el diccionario», expresó en otro pasaje de su intervención, y enseguida apuntó el incremento en la AUH y otras asignaciones. Y volvió a cargar contra el peronismo al considerar que convertían a los beneficiarios de planes sociales en «esclavos».
Ustedes no pueden aplaudir porque tienen las manos tapadas de bolsillos ajenos.
En otro pasaje del discurso, citó los indicadores del EMAE para demostrar que «hace dos años que la economía argentina crece», lo que no significa que mejore la situación del país. No obstante, arriesgó: «la malaria se terminó».
Esos presuntos datos a favor, por lo demás, se desdibujaban enseguida, como cuando apodó a Juan Grabois como «oligarca disfrazado de pordiosero» y le dijo «Chilindrina Troska» a Myriam Bregman.
Mientras el Presidente se gritaba casi hasta la disfonía, Victoria Villarruel se mantenía impertérrita.
Juan Marino.
De las bancadas opositoras, se encontraban presentes los diputados de izquierda y una delegación de peronistas, integrada por diputados como Eduardo Valdés, Gustavo Bordet, Agustina Propato, Jorge Taiana y el puntano Jorge «Gato» Fernández. Luego se sumaron Germán Martínez, Victoria Tolosa Paz, Sabrina Selva, Natalia Zaracho, Juan Grabois y Juan Marino, que llevó un cartel negro que enunciaba una ecuación: «Milei = despidos».
Los senadores del interbloque de José Mayans no asistieron, en protesta por haber sido vulnerados en la composición de las comisiones de la Cámara Alta. Los diputados identificados con La Cámpora, tampoco.
Irán volvió a contraatacar y lanzó misiles supersónicos a territorio israelí. En este caso el epicentro del ataque fue una sinagoga en Beit Shemesh, al sur de Jerusalén, en la que fallecieron nueve personas.
A su vez, voceros de los sistemas de emergencia nacionales y de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que un cohete iraní impactó un refugio antiaéreo en Beit Shemesh, una ciudad de mayoría ortodoxa judía a pocos kilómetros de Jerusalén.
Por otro lado, en la zona metropolitana de Tel Aviv, un misil impactó en un área comercial, dejando al menos un herido leve que fue evacuado por los servicios médicos. De esta manera, el saldo total de los ataques iraníes son 11 muertos y 456 heridos.
Más temprano, Donald Trump dio un reportaje telefónico a The Atlantic desde su residencia de Mar-a-Lago donde afirmó que la nueva dirigencia de Irán, instaurada tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, solicitó abrir un canal de diálogo con Washington. «Quieren hablar y he accedido a hablar, así que vamos a hablar con ellos», declaró.
Sin embargo, afirmó que las autoridades iraníes «tendrían que haberlo hecho antes» y que «han esperado demasiado». De todas formas, evitó precisar si las conversaciones comenzarán de inmediato.
Al ser consultado sobre la duración de la campaña de bombardeos y su posible impacto en la oposición interna iraní, el presidente indicó que deberá evaluar la situación más adelante. «No se puede contestar a esa pregunta», afirmó.
Quieren hablar y he accedido a hablar, así que vamos a hablar con ellos
Sin embargo, expresó su confianza en que podría producirse un levantamiento contra la República Islámica y mencionó celebraciones en las calles de Irán, así como muestras de apoyo de emigrados en ciudades como Nueva York y Los Ángeles.
«La gente está gritando en las calles con alegría, pero al mismo tiempo están cayendo muchas bombas», señaló, tras advertir previamente a la población que permaneciera en sus lugares ante el riesgo de la escalada militar.
En el ámbito interno, Trump aseguró que la ofensiva no afectará las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre y defendió la solidez de la economía estadounidense. También sostuvo que el impacto en el precio del petróleo no será significativo, aunque admitió que «podría haber provocado un gran aumento» si la situación hubiese evolucionado de otra manera.
En otra entrevista, en esta ocasión con Daily Mail, adelantó que la operación militar durará cuatro semanas. «Siempre ha sido un proceso de cuatro semanas. Calculamos que serían cuatro semanas más o menos. Siempre ha sido un proceso de cuatro semanas, así que, por muy fuerte que sea, es un país grande, tomará cuatro semanas o menos», sostuvo Trump. Allí, también afirmó que Estados Unidos hundió nueve buques iraníes.
Esto fue en respuesta a un duro ataque iraní al portaaviones estadounidense Abraham Lincoln. La Guardia Revolucionaria dijo en un comunicado que «tras las arrogantes acciones y el ataque de los enemigos estadounidenses y sionistas, las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán ha atacado el portaaeronaves ‘Abraham Lincoln’ con cuatro misiles balísticos».
Tras las arrogantes acciones y el ataque de los enemigos estadounidenses y sionistas, las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán ha atacado el portaaeronaves ‘Abraham Lincoln’ con cuatro misiles balísticos
«La tierra y el mar se convertirán en el cementerio de los agresores terroristas. La tierra y el mar se convertirán cada vez más en el cementerio de los agresores terroristas», continuó.
El Pentágono salió rápidamente a desmentir el anuncio. «Mentira. El Lincoln no fue alcanzado. Los misiles lanzados ni siquiera se acercaron», señaló el mando militar estadounidense para Oriente Medio (Centcom) en su cuenta en X.
«El Lincoln sigue enviando aeronaves en apoyo de la campaña implacable del Centcom para defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas del régimen iraní», agregó.
El USS Abraham Lincoln es un portaviones nuclear de la clase Nimitz, que navega acompañado de su grupo de combate, compuesto por tres destructores equipados con misiles para ataque terrestre.
El Gobierno confirmó la liberación del gendarme Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024 que había sido denunciada como una «desaparición forzada». Según informó el canciller Pablo Quirno, Gallo abandonó el país bolivariano este domingo y se encontraba camino a Argentina.
Pero la salida del gendarme se produjo tras un giro diplomático que puso a la Asociación del Fútbol Argentino y a su presidente Claudio Tapia como protagonistas de la liberación que no logró el gobierno libertario que ni siquiera tiene embajador en Venezuela por prejuicio ideológico.
Quirno le agradeció en X la gestión a los gobiernos de Italia y de Estados Unidos y a la ONG Foro Penal y no mencionó la intervención clave de la Asociación del Fútbol Argentino y de su presidente Claudio «Chiqui» Tapia
En un comunicado difundido por la AFA expresaron «el más sincero agradecimiento a la Señora Presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su sensibilidad y disposición para atender esta situación, demostrando que el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación para una acción humanitaria de esta envergadura».
Quirno le agradeció en X la gestión a los gobiernos de Italia y de Estados Unidos y a la ONG Foro Penal y no mencionó la intervención clave de la Asociación del Fútbol Argentino y de su presidente Claudio «Chiqui» Tapia con quien el gobierno mantiene una guerra a cielo abierto.
El gobierno libertario y medios afines vienen agitando las denuncias por presunto desvío de fondos de parte de Tapia y su mano derecha Pablo Toviggino. En respuesta, los dirigentes consiguieron el apoyo unánime de los presidentes del fútbol argentino para parar el campeonato por lo que consideran una persecución política de parte del gobierno nacional.
Lo cierto es que Tapia consiguió lo que no pudo el ex canciller Gerardo Werthein ni el actual Pablo Quirno: que Venezuela libere al gendarme Gallo que volvía al país en un avión privado junto a los directivos de la AFA Luciano Nakis e Isla Cáceres.
Gracias a un trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL, hoy, después de 448 días, Nahuel Gallo regresa a Argentina y puede reencontrarse con su familia.
Karina Milei tuvo que aguantar que Victoria Villarruel le cerrara el paso cuando pretendía caminar a la par de su hermano, el presidente Javier Milei, mientras avanzaban camino al recinto. Pero también tuvo que soportar el elogio del Jefe de Estado a Patricia Bullrich, en su discurso.
A las 20:07, Villarruel entró al recinto ante un gélido silencio del oficialismo. Nadie la vivó ni hubo siquiera un tímido aplauso.
El contraste fue grande cuando la locutora anunció la presencia de Martín Menem. Los diputados y senadores libertarios aplaudieron con un énfasis que evidenció el contraste.
Por protocolo, la Vicepresidenta habilitó a Patricia Bullrich para que glose los nombres de la comitiva que recibiría al Jefe de Estado y se pasó a un cuarto intermedio hasta las 21.
Villarruel fue hasta las escalinatas a esperar a Javier Milei, quien llegó acompañado por su hermana, Karina Milei, vestida de un llamativo atuendo rojo.
La secretaria general de la Presidencia marchaba un paso atrás de Milei y Villarruel, con un rictus que lo decía todo.
De hecho, Villarruel apeló a un movimiento que evitó que la hermana del Presidente la pasara por el costado y quedara al lado de Milei. Mientras ella y su compañero de fórmula en 2023 se dirgían hacia el recinto, Karina intentó colarse en la fila de los que caminaban con ambos y la Vicepresidenta le cerró el paso con su hombro.
%uD83D%uDEA8%uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7AHORA| El empujón de la Vicepresidente de la República Argentina, Victoria Villarruel a la Secretaria de la Presidencia y hermana del presidente de la Nación, Karina Milei. pic.twitter.com/BA3MxYJrf5
— Traductor %uD83E%uDD79%uD83D%uDC95%uD83D%uDC90 (@TraductorTeAma) March 2, 2026
«Villarruel le metió el cuerpo a Karina», comentó una fuente parlamentaria con jerga futbolera.
La confrontación entre las dos mujeres no cesa siquiera en medio de los logros en la agenda parlamentaria. Como informó LPO, Karina está convencida que Villarruel sigue trabajando contra la dirección resuelta en Casa Rosada, algo que se evidenció en las últimas semanas tanto en su oposición al traspaso del fuero laboral como con la disputa por los cargos en las secretarías del Senado.
No sería ese el único detalle preocupante para Karina. Porque Milei dedicó un apartado entero de su mensaje a la jefa de la bancada libertaria en el Senado por el protocolo antipiquetes. «Como dice la senadora Bullrich, el que las hace las paga», dijo el Presidente. La exministra respondió con su pulgar derecho hacia arriba y Milei devolvió el gesto.
Bullrich viene aprobando los exámenes políticos diseñados por Balcarce 50. La senadora entrante urdió una mayoría de 44 senadores y consiguió la sanción de la reforma laboral y la baja de edad de imputabilidad, dos temas que siempre formaron parte de su repertorio.
El elogio a Bullrich incomoda a Karina, que también tiene una pelea abierta con la senadora para ganarle la pulseada por la Ciudad de Buenos Aires con la candidatura de Manuel Adorni.
Sin embargo, Bullrich viene aprobando los exámenes políticos diseñados por Balcarce 50, que orquestó una agenda parlamentaria para las sesiones extraordinarias que resultaba exigente para un oficialismo que había tambaleado durante el 2025 en el Congreso. La senadora entrante, con temeridad y dedicación, urdió una mayoría de 44 senadores y consiguió la sanción de la reforma laboral y la baja de edad de imputabilidad, dos temas que siempre formaron parte de su repertorio.
En ese contexto, Villarruel y Bullrich volvieron a asestarle una derrota a Karina, como ocurrió en la sesión preparatoria que renovó las autoridades de la Cámara Alta la semana pasada.
La localidad cordobesa de Marcos Juárez, entró en un serio conflicto a raíz de la crisis económica que envuelve a la fábrica de maquinaria agrícola Metalfor. Este viernes los trabajadores de las plantas de Marcos Juárez y Noetinger decidieron parar porque no se les terminó de abonar la primera quincena de febrero, como así tampoco tuvieron completo el pago de la segunda.
Situación que preocupa al sudeste cordobés, pero esencialmente a la ciudad de Marcos Juárez que este año tiene la elección municipal y donde la intendenta Sara Majorel, de origen en el PRO, y actualmente en las filas libertarias, se juega la reelección.
El contexto en cuanto a la masa salarial es muy similar al que LPO contó la semana pasada de Pauny, la cooperativa que fabrica tractores en Las Varillas, también en el interior cordobés. Con una notoria salvedad: casi en simultáneo con el comienzo de la crisis, que incluye cheques rechazados por cientos de millones de pesos como reveló este medio, Metalfor anunció un crédito internacional de 50 millones de dólares de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos.
Por fuera de ello, las similitudes. En Pauny son 500 empleados, pero si se contempla los puestos indirectos están alrededor de las 800 fuentes de trabajo. Mientras que en Metalfor, entre las dos plantas mencionadas, suman alrededor de 600 trabajadores.
La crisis de Metalfor preocupa especialmente a la ciudad de Marcos Juárez que este año tiene la elección municipal y donde la intendenta Sara Majorel, de origen en el PRO, y actualmente en las filas libertarias, se juega la reelección.
La cuenca productiva del sudeste cordobés acompañó en diferentes ocasiones al PJ cordobesista; sin embargo, en cada parada electoral nacional votó las opciones en contra del peronismo: primero con Cambiemos y en 2023 con Javier Milei. Por lo que, de igual manera que ocurrió en 2023 con Las Varillas, dentro del departamento San Justo, en el departamento Marcos Juárez, Milei también arrasó en la segunda vuelta frente a Sergio Massa y se quedó con el 75% de los sufragios del balotaje.
Y no sólo esto. El año pasado, en las Legislativas, la lista libertaria con Gonzalo Roca a la cabeza y apadrinada por Gabriel Bornoroni le sacó 20 puntos al armado de Provincias Unidas que lideró el exgobernador Juan Schiaretti.
Por lo que, con este escenario la intendenta exlarretista Majorel pasó primero al esquema de Patricia Bullrich, y desde esa puerta desembarcó en La Libertad Avanza. Sello con el que, probablemente busque su reelección entre los dos alfiles que tiene el cordobesismo: la schiarettista Verónica Crescenti, excandidata y derrotada en 2022; y el hombre del PRO, actual funcionario llaryorista, el exintendente Pedro Dellarossa.
Con lo cual, el impacto de la crisis en la industria metalmecánica puede incidir en el voto agro en el único test electoral cordobés del 2026. «Si esto no mejora después de ExpoAgro se complica», reconoció un intendente de la zona tras la charla con un empresario del campo.
Carolina Moisés se convirtió esta semana en la vicepresidenta primera del Senado, después de separarse del peronismo que lidera José Mayans. Pese a las acusaciones por haber acordado con Patricia Bullrich su designación, reivindica su arrojo por ocupar el espacio vacío que había dejado el formoseño por una puja reglamentaria.
La senadora jujeña fue objeto de críticas del kirchnerismo desde los inicios del gobierno de Javier Milei por haber votado a favor del RIGI en la Ley Bases y mantuvo una encarnizada pelea con La Cámpora por la conducción del PJ en su provincia.
Moises no se deja correr por el fantasma de la «ruptura». «No podemos seguir mintiendo con la unidad. ‘Hagamos la unidad ficticia, porque sí, todo amontonado porque si no está unido y amontonado, sos un traidor’. Tenés que salir de ahí», asegura y agrega: «si se rompe algo no hay problema, el peronismo ya está roto».
Su pelea es contra la hegemonía del peronismo porteño y el del conurbano, que ubica determinante en Cristina: «Le vendieron una campaña de victimización por la cual cobraron varios con este ‘Cristina libre’ y después no funcionó», dice.
-Acabás de salir del interbloque peronista y llegaste a la vicepresidencia primera del Senado. ¿Qué significa eso para lo que pretendes expresar dentro del peronismo?
-Dentro del Senado, lo que buscamos es generar un espacio institucional que ocupe los lugares de poder que les corresponden a las minorías para representar los intereses de los argentinos y argentinas a través de propuestas que reflejen alternativas ante la agenda que impone el Gobierno nacional y, sobre todo, teniendo como prioridad la defensa de los intereses del interior, de las provincias del norte grande. Desde lo político, lo que espero es que el peronismo empiece un proceso de renovación, de reconciliación con la sociedad y de reconstrucción de su representatividad y sus liderazgos.
A Cristina le vendieron una campaña de victimización, por la cual cobraron varios, con este ‘Cristina libre’ y después no funcionó.
-¿Desde esta vicepresidencia vas a poder expresarlo, para poder acumular en esa dirección?
-Sé que el lugar de la vicepresidencia provisional del Senado puede ser un rol formal, que se suma a ordenar las sesiones, o un rol altamente político que pueda representar un peronismo diferente. Quisiera que ese sea el objetivo. Me ha sorprendido la visibilidad pública y mediática que ha tenido esta decisión. Las sesiones preparatorias suelen ser muy formales, cortas, sin mayores sorpresas. El lugar le corresponde, por cultura institucional, a la primera minoría y la primera minoría es el peronismo. Es la primera minoría en el resultado electoral del 2023. Es la primera minoría en el resultado electoral del 2025. Es la primera minoría en cada una de ambas cámaras. Pero también hay muchos peronismos.
-En el otro bloque peronista dijeron que querían proponer a Lucía Corpacci.
-Esto sí lo quiero aclarar: en el Senado de la Nación, el interbloque Populares, antes interbloque Unión por la Patria, había decidido no ocupar ningún lugar en las comisiones y esto lo acredita que hasta el día de hoy se han conformado ocho comisiones y el interbloque no ha presentado ninguna integración y tampoco propuso a nadie para ese lugar a la vicepresidencia. Yo el martes dije ‘ante un espacio vacío que le corresponde al peronismo, pues perfectamente lo puedo ocupar en representación de un peronismo, que no es díscolo, como dijeron algunos en algunos diarios. Tampoco es un peronismo con peluca, tampoco es un peronismo traidor, es un peronismo que quiere recuperar la competitividad, que quiere volver a ganar, que quiere ser protagonista en el debate y que quiere tener la fuerza que históricamente tuvo el peronismo cuando gobernó y cuando fue oposición.
Entonces, me opongo totalmente a la estrategia parlamentaria que se planteó por el interbloque. Y no lo digo ahora, digamos, esto fue un proceso. Convicción Federal se crea en marzo del 2025, justamente porque no estábamos de acuerdo con la estrategia parlamentaria, con esta ausencia permanente en el debate, con la falta de propuestas superadoras, con mirar siempre para atrás en el espejo retrovisor.
Yo el martes dije ‘ante un espacio vacío que le corresponde al peronismo, pues perfectamente lo puedo ocupar en representación de un peronismo, que no es díscolo, como dijeron algunos en algunos diarios. Tampoco es un peronismo con peluca, tampoco es un peronismo traidor, es un peronismo que quiere recuperar la competitividad, que quiere volver a ganar.
Estuvimos un año con proyectos muy claros, como por ejemplo el de redistribución del impuesto a los combustibles. Nunca se operó ni se trabajó ese proyecto. Propusimos un proyecto de distribución de los ATN que incluso todos los gobernadores del país y el jefe de la Ciudad de Buenos Aires tomaron, se lo apropiaron y lo plantearon como una decisión política de ellos. Ni aún en esa instancia el interbloque agarró esto para instalarnos en la agenda parlamentaria, teniendo la oportunidad de tener el aval de todos los gobernadores que todos tienen presencia acá.
Y la última fue cuando terminó el plenario exprés de tres días que había convocado Patricia Bullrich para tratar la reforma laboral en diciembre. Nosotros nos reunimos con la CGT y todo el interbloque. Habíamos coincidido en una estrategia para rechazar la reforma laboral. Participamos de los plenarios. Cuando viene la CGT, la noche que Bullrich termina diciendo ‘los escuchamos, pero mañana vamos a firmar el dictamen’, esa noche la CGT se entera que el bloque no podía firmar un dictamen porque había decidido no integrar las comisiones. O sea, dejarnos en una posición de debilidad con un tema tan importante que era defender a los trabajadores y trabajadoras ante una embestida del gobierno con un tratamiento exprés, con todos los laburantes preocupados y la CGT activa poniendo todo en riesgo.
-Los que critican tu ascenso dentro del Senado en un cargo que, a mi criterio, es -síntoma de los problemas del peronismo en el Senado dicen que vos diste el portazo en el bloque mientras se estaba tejiendo o preparando justamente la trama de tu asunción eventual como vicepresidenta. O sea, cargan a la cuenta de tu portazo que coronaste como vicepresidenta en acuerdo con Bullrich. ¿Qué respondés a esa crítica?
-Primero, yo no traicioné a nadie, o sea, yo no me fui con Milei, no soy libertaria, no tengo peluca. De hecho, hasta el color violeta no me encanta. Simplifican la conducción partidaria y del bloque. Las razones por las cuales nosotros tomamos esta decisión. ¿Por qué? Porque no pueden justificar que esto termina siendo el síntoma, como bien vos decís, de un proceso de deterioro, de una forma sectaria, de conducir, de una lógica de amigo-enemigo de forma permanente, donde no podés hablar con nadie más porque automáticamente te tildan de traidor, ni siquiera para consensuar una ley, o para ordenar una votación, o para saber qué votan los otros. Nosotros fuimos 33 durante dos años, necesitamos ser 37 y nunca fuimos capaces de lograr convencer a cuatro. ¿De quién es la culpa? Del que no quiere convencer. Yo siempre dije: ‘¿Para qué te sirven 33 si nunca se da 37 y nunca vas a llegar a 37?’.
Que yo sea vicepresidenta hoy del Senado es solamente fruto de todos los errores del interbloque, de la conducción del interbloque, porque respeto y admiro a todos los integrantes del interbloque. Lo que yo cuestiono es la estrategia parlamentaria de la conducción respecto a nuestra ruptura.
-Lo que para tus adversarios o excompañeros de bloque es una traición, a tu criterio es fruto de errores o falta de conducción en el bloque o en el peronismo en general. Pero la salida del bloque se da en el momento en que el oficialismo está buscando aislar al kirchnerismo, o despojarlo. ¿Tu salida también termina siendo funcional a lo que busca el oficialismo?
-El oficialismo tiene la obligación de construir el poder y construir el número de parlamentarios. Cuando el kirchnerismo gobernó, fue un fracaso. Tenía mucho más número. Empezaba de un peso mucho mayor y dejaron 300 vacantes en la Justicia porque no supieron. Siempre usan la simplificación para justificar sus propios errores y la acusación permanente, porque lamentablemente el peronismo, o sea el Partido Justicialista, para decirlo correctamente, termina así. Dentro de una lógica amigo-enemigo, también termina en una lógica obediencia de vida o traición. Yo no entiendo la lógica de obsecuencia, obediencia debida o traición. En el medio está Milei, en el medio perdimos contra Milei y yo, en este caso, no formo parte de los 44 aliados de Bullrich. Vamos a seguir siendo opositores a Milei. Tenemos nuestra propia capacidad, experiencia parlamentaria y vamos a ocupar las comisiones, vamos a presentar nuestros proyectos y vamos a votar ley por ley lo que consideremos mejor para la Argentina, sin dejar de ser oposición.
-En esta vocación que vos expresás junto a otros legisladores peronistas de defender los intereses de las provincias, ¿cómo se puede construir oposición sin quedar eclipsados por el poder de un gobierno tan avasallante?
Usando criterio político y buscando un equilibrio siempre, digamos, entre lo dogmático que te paraliza, que te deja los lugares vacíos.
-Si no votás con la mayoría de los peronistas y coincidís en alguna votación con el oficialismo, ¿eso no desdibuja tu perfil opositor?
-Yo voté la Ley de Glaciares porque es un tema estratégico para Jujuy. En Jujuy, tenemos ocho hectáreas de glaciar, nada más, no tenemos ningún glaciar, tenemos ocho hectáreas de periglaciar y, por cómo está redactada la ley, la Puna se congela y se descongela. Entonces cualquier punta de un cerro de la Puna que se congele seis días al año pasa a ser periglaciar. Por un lado, tuve que votar una propuesta del gobierno modificada por los cambios que se le hicieron y se adaptaron, que tiene que ver directamente con una facultad constitucional de que los recursos naturales son de las provincias.
Estamos hartos que desde Buenos Aires, desde lo político-partidario, tres porteños, cuatro o cinco o el espíritu AMBA, terminen definiendo lo que le pasa al resto del país.
Y lo voy a decir: esta ley de Glaciares se escribió hace 15 años, la escribieron tres porteños y yo estuve en aquella cámara cuando Bonasso promovió la Ley de Bosques, otro porteño. Discutí con Bonasso, que también fue ideólogo de esta ley. Primero porque Bonasso no salía de la General Paz, no tenía la menor idea de lo que significan las economías regionales. Pero este señor dijo ‘a partir de mañana acá no se tala más un árbol del bosque nativo. ¿Había que cuidarlo? Sí. ¿Había que armar una ley de presupuestos mínimos? Sí. ¿Había que hacer un ordenamiento territorial? Sí. Ahora, ¿que me diga un porteño a mí cómo son y qué tengo que hacer con los bosques nativos de Jujuy? Ahí está la falta de criterio y esta narrativa en la que lamentablemente hemos terminado enredados ahora, con la Ley de Glaciares.
En mi propio bloque, le dije: ‘Señor Bonasso, ¿qué hacemos con la producción tabacalera? Las estufas se alimentan de leña, ¿dejamos de producir tabaco? ¿Qué hacen las algodoneras? ¿Qué hacen los yerbateros? Porque básicamente el insumo para la producción era a través de eso. Estamos hartos que desde Buenos Aires, desde lo político-partidario, tres porteños, cuatro o cinco o el espíritu AMBA, terminen definiendo lo que le pasa al resto del país.
-¿Querés ser gobernadora de tu provincia?
-No te voy a negar que es un sueño que a veces toma vida con más intensidad y otras veces lo guardamos de sueño para otro momento.
-¿Cuándo toma vida con más intensidad?
-En algún momento pensé que podíamos reconstruir este peronismo ganador del que yo hablo a nivel nacional. Y si nosotros tenemos que ser una generación bisagra para que se produzca la renovación, para que se renueve nuestra doctrina, para que en el peronismo vuelva a renacer esa llama de construcción de poder y de consensos, ojalá pudiéramos abrir la puerta para que nuevas generaciones entren a dinamizar el pensamiento, para que logremos reconciliarnos con la sociedad. Porque la verdad es que el peronismo tiene un problema: habla un lenguaje que la gente no entiende, que ha quedado totalmente desactualizado. Entonces digo ojalá seamos nosotros la bisagra que veamos aparecer a quienes van a ser presidentes, gobernadores, intendentes de un peronismo renovado, fuerte y que realmente comprenda, sintetice y abrace a la sociedad argentina con todos sus matices.
-¿Y en el peronismo jujeño?
-En Jujuy quise lo mismo, quiero lo mismo, pero las condiciones estructurales no se dan porque, a pesar de que hay un gobierno radical totalmente agotado, fracasado y en el que la gente ya no confía, el peronismo sigue desmembrado y sectario. Tuve una batalla campal por el Partido Justicialista. Lo que yo quería en diciembre del 2024 era conducir al PJ de Jujuy para capitalizar mi rol opositor al gobierno. Lamentablemente no tuve la oportunidad de hacer eso y, en las provincias, algunas piezas del tablero las podés acomodar y podés pensar en que es posible ganar esa gobernación y una de esas piezas del tablero que se tenía que acomodar en tiempo y forma era el partido, para retomar la conducción y legitimar los liderazgos. Con esta disputa que tuve con la chica de La Cámpora (NdR: se refiere a la exdiputada Leila Chaher), le propuse a Cristina (Kirchner) hasta una presidencia rotativa pero fracasó todo…
-¿Vos llegaste a negociar con Cristina?
-Hablé con Cristina dos veces, siendo presidenta ya del partido.
-¿No hubo un momento donde ella aceptó que la presidencia fuera rotativa entre vos y Leila Chaher?
-Hubo dos instancias. Por eso yo digo que echarle toda la culpa a Cristina sería bastante injusto porque, en realidad, quien tiene la culpa es La Cámpora, Máximo Kirchner y todo su entorno, digamos, que lamentablemente producen que Cristina comete errores.
-Pero, insisto, entonces…
-Sí, yo me junté en diciembre. Es más, ella al día siguiente se iba ya al Calafate. O sea, me junté en diciembre, les llevé un trabajo que hicimos con una consultora muy importante a nivel nacional, de una encuesta presencial, donde hicimos un cualitativo y cuantitativo con un diagnóstico de Jujuy, no solamente de lo político, imagen y demás, sino de la competitividad del peronismo, de cómo calzaba eso proyectado al 27, analizando también cuáles eran los temas importantes para Jujuy.
Porque como yo nunca había hablado con ella desde que había votado el RIGI, me acuerdo que parte de la de la conversación que tuvimos fue para explicarle porque yo había votado el RIGI, porque el 62% de los jujeños cree en la minería como un desarrollo estratégico y otro tanto dice que es una de las pocas formas para generar trabajo genuino con sueldos de calidad.
Entonces yo fui y le dije: ‘Mirá, Cristina, nos peleamos por el RIGI pero te quiero mostrar que yo lo voté porque en Jujuy estaban de acuerdo con esto’. Debo reconocer que me dio un montón de tiempo, me preguntó muchas cosas de Jujuy, de la gente, de los problemas del gobierno radical, del colapso de Gerardo Morales, de la reforma constitucional. Hablamos un montón. Y finalmente le dije: ‘Mirá, yo te traigo una propuesta para resolver lo del partido. Integremos las dos listas proporcionalmente 50 y 50 o 30, 30 y 30, si queremos convocar a la pata peronista de la vieja guardia, y te propongo que hagamos una presidencia rotativa’.
Yo fui y le dije: ‘Mirá, Cristina, nos peleamos por el RIGI pero te quiero mostrar que yo lo voté porque en Jujuy estaban de acuerdo con esto’. Debo reconocer que me dio un montón de tiempo, me preguntó muchas cosas de Jujuy, de la gente, de los problemas del gobierno radical, del colapso de Gerardo Morales, de la reforma constitucional. Hablamos un montón.
Es más, ella me preguntó por qué quería empezar yo, si quería ser gobernadora de Jujuy el 27, en vez de darle el inicio a la chica de La Cámpora. Entonces le dije que en realidad, para que exista un ‘27, tiene que haber un ‘25 y, para ganar el ’25, tenemos que empezar ya… en diciembre del ‘24. ¿Por qué? Porque yo tengo que cristalizar ese rol opositor, porque tengo que convocar a todos los demás sectores, porque tenemos que construir una propuesta para los jujeños y jujeñas, que en la intermedia no nos daba tanta densidad, pero sí el tema de los liderazgos, las intendencias y demás. Tenemos que armar una estrategia electoral para ganar la elección que seguro la adelantan. Y después tenemos que ir a octubre para que tu chica Leyla, sea la diputada nacional, que era lo que ella pedía. Te garantizo eso. Me dijo: ‘yo me voy a Calafate, lo voy a pensar, lo voy a consultar’. Le dejé el trabajo, se lo llevó. Cuando llegó febrero, la decisión estaba tomada claramente.
-¿Cuando se jodió el peronismo de Jujuy?
-No… está jodido… Ayer le contaba a mi equipo de trabajo que la elección del peronismo la pierde en el 2013, ya la intermedia del 2013, siendo gobernador Eduardo Fellner.
-Pero para que pierda justamente Fellner en 2013. ¿Qué pasó? Por ejemplo, durante el kirchnerismo el Gobierno nacional volcaba recursos a través de la Tupac Amaru para construir socialmente en Jujuy, digamos, y no a través del PJ, que había empezado…
-No, no, no es tan así. Digamos, para empezar, con sinceridad, quiero mirar la semana que viene. Y el desafío ahora es reconstruir el peronismo a nivel nacional y usar toda aquella experiencia y volcarla hoy a la crisis de identidad que tiene el justicialismo, los peronismos en todas sus versiones y aportar a esta ruptura. No podemos seguir mintiendo con la unidad. ‘Hagamos la unidad ficticia, porque sí, todo amontonado y porque, si no está unido y amontonado, sos un traidor’. Tenés que salir de ahí. Si para eso sirve que yo sea la vicepresidenta del Senado, si se rompe algo no hay problema. Si se rompe el peronismo… ya está roto. Estaba roto en el 2021. No me vas a llevar al 2003, a Jujuy, el pasado. No podemos seguir mirando por el pasado porque parte de lo que yo cuestiono de la conducción nacional del Partido Justicialista es que todo el tiempo dice que fuimos, entregamos las computadoras, apoyamos tal cosa… bueno, y sí, lo hiciste, se acabó. La sociedad cambió, los chicos de 20 años de hoy no se acuerdan lo que hiciste hace 10 años porque hace 10 años tenían 10 años. ¿A quién le vamos a hablar? ¿A los de 20? ¿A los de 30? ¿Los de 40? A esa generación hay que hablarle. Para hablar de esa generación, tenemos que aprender de nuevo el lenguaje. Para aprender un nuevo lenguaje tengo que abrir la cabeza, el corazón, la inteligencia.
-¿Y cómo se pone en marcha eso?
-Nosotros ya pasamos por esta etapa que está viviendo el peronismo nacional. Entonces me di cuenta que hay una oportunidad, es decir, todo lo que nosotros ya pasamos en Jujuy capaz que le sirve a este peronismo, que hoy necesita que se rompan cosas. Como decía Perón, para una tortilla hay que romper un montón de huevos. No hay que tenerle miedo a romper cosas. Porque la única manera de que reconstruyamos esto es siendo honestos en todas nuestras posiciones.
-¿Con qué otros dirigentes te ves construyendo esa alternativa del peronismo?
-Hay un montón.
-¿No querés nombrar a ninguno?
-Un montón. Confío en muchos compañeros y compañeras que hoy tienen el poder para hacer lo que yo hice. Y saben que quisieran hacerlo. Pero, bueno, hay circunstancias políticas, personales, de aspiraciones, que los obligan un poco a tener, otros tiempos, a tener otras prioridades.
No hay que tenerle miedo a romper cosas. Porque la única manera de que reconstruyamos esto es siendo honestos en todas nuestras posiciones.
-¿Creés que, como el peronismo habla una lengua que no hablan los pibes de 20 o no habla la sociedad en general, corre el riesgo de quedarse chiquito como la UCR?
-Sí, corre el riesgo. Es más, te diría… ¿como en la UCR? Corremos el riesgo transformarnos en la Coalición Cívica, que no tiene ni un gobernador, ni un intendente. O sea, a ese nivel mido el riesgo en el peronismo. Por eso también me animo a hacer esto. O sea, me tengo que aguantar que me digan traidora dos o tres p cinco días más, o capaz que dos semanas más. No importa, digamos, porque a mí los peronistas me conocen, o sea, el peronismo nacional en todas sus vertientes. El riesgo es enorme porque estamos en nuestro mínimo histórico. Voy a los títulos: «el peronismo, en su mínimo histórico en el Senado», «el peronismo perdió y no tiene ningún cargo en la conducción de la Autoridad de Cámara». No, no, no, si hay una peronista ocupando el lugar del peronismo.
-¿Qué pensás de Victoria Villarruel?
-La verdad que es una mujer muy inteligente. Hay muchas mujeres inteligentes ahora en el Senado…
-Siempre hubo…
-Sí, siempre hubo, pero ahora es como que hay perfiles altos, además de mujer, de inteligencia… Lleva ahí una tarea bastante difícil. Sobrevivir a la interna del gobierno nacional es tremendo, sobre todo cuando parte de la interna la tenés acá, conduciendo el bloque, un bloque donde tiene una representatividad de varios sectores de la interna de Milei, de su mesa política, teniendo que ir a corroborar en una mesa política cada una de las decisiones que se toman en cualquier ámbito, porque tienen que consensuar. También te digo que podría haber tomado nota el peronismo. Si nosotros, con el Frente de Todos, mientras éramos gobierno, armábamos una mesa así, capaz que no nos hubiera ido tan mal. Ellos son muy inteligentes en ese tema de armar una dinámica y sobrellevar, digamos, su propia interna. A mí llevame a un debate del peronismo que te hable de una reforma laboral competitiva, que realmente piense en la inteligencia artificial, en el impacto de la tecnología, en las comunicaciones y demás. Si el peronismo no tiene una definición de cuál es la propuesta que tiene en uno de los temas que más le preocupan a la gente y encima en uno de los puntos débiles del gobierno de Milei…
-¿Por qué es un punto débil?
-Porque el problema que va a tener Milei es la crisis de empleo, que es lo que quiere tapar con esta reforma laboral, inventando que va a generar trabajo o que va a mejorar el existente. Ya lo dije en mi discurso: ni va a mejorar el trabajo ni va a mejorar las condiciones laborales, y lo único que hace es deteriorar todo el ámbito del trabajo formal en blanco para igualarlo con todo el ámbito del trabajo informal y en negro y llevar a toda esa masa laburante para abajo en el consumo, en la calidad de vida, en infraestructura, en el acceso a los servicios y en la posibilidad de desarrollarse a través de la educación. Ahora, ¿eso significa que el peronismo no pueda tener una propuesta alternativa, cuando el tema del trabajo es uno de los puntos neurálgicos que ellos atacan, atacaron y lamentablemente lograron aprobar con esta reforma laboral, en vez de nosotros tener una posición de debate ante la sociedad, con una estrategia parlamentaria y política que sea viable?
-¿Puede un gobernador, en este contexto de asfixia financiera, ser un candidato competitivo a presidente en el 27?
-Sí, porque en realidad, si bien están asfixiados y bastante complicadas todas las capacidades financieras de las provincias, eso no quita que haya representatividad, que puedan crecer y que puedan reflejar liderazgos que formen parte de este debate. No hay una cosa por la otra, me parece.
-¿Para vos tiene chances el peronismo?
-Tiene chances, si empieza a hacer los deberes. Ahora, como le dije a Cristina, acá en Jujuy había chances para el 27 si empezábamos a hacer los deberes desde diciembre del ‘24. O sea, en tres años de laburo, todavía estamos a tiempo. Todavía estamos a tiempo de no convertirnos en la izquierda declarativa, chistosa y obstruccionista. La verdad es que rompí el algoritmo. Me atacaron los kirchneristas, me atacó La Cámpora, me atacó la izquierda, me atacaron los libertarios, me atacaron todos en la última semana.
-¿Qué lugar tiene para vos Cristina en ese peronismo que se puede llegar a reconstruir?
-Debería encontrar el lugar correcto porque todos la respetamos, todos formamos parte de su gobierno. Todos reconocimos la brillantez de su estrategia para armar el Frente de Todos. Pero un poco la crisis empezó después con la imposibilidad de construir consensos y equilibrar el poder, ya dentro de nuestro propio gobierno. Cuando ella decidió ser la presidenta del partido, nadie lo objetó. Sí, muchos pensamos que tenía que haber una competencia. Cristina es presidenta del partido porque bajan a Quintela.
Cristina debería haber convocado como presidenta del partido a todos los gobernadores y ese partido debería haberse abierto y debería haber generado todos los espacios de construcción colectiva y de debate. Y si querés, un piso para La Cámpora, un piso para el peronismo del interior, el quincho para la juventud, el fondo del garaje para los chicos que quieren hacer redes sociales. Cantidad de cosas podés hacer si querés construir representatividad y poder.
Si existió una lista de Quintela es porque en el peronismo había una necesidad de cuestionar su conducción, de superarla y de ganar o de perder, pero mínimamente tener la posibilidad competir. Si no quisieran, nunca hubiera tenido un candidato en esa lista y tenía candidatos de todo el país. ¿Qué representaban? ¿Esa dicotomía del antikirchnerismo? No, no, no, representaban un peronismo que quería ser respetado, que quería ser escuchado y que quería renovarse. Después se termina bajando en la Justicia esa lista. Bueno, quizá fue el segundo error, pero ponele, se baja la lista. Sentate a conversar y armá una lista de unidad. Respetá que existe otro peronismo que quiere participar y que quiere ocupar la conducción partidaria. Nadie hubiera cuestionado a Cristina si hubiera hecho eso, hubiera convocado a Quintela, a los gobernadores o uno por provincia. Elegí al que quieras, pero elegí al que gana. No elegís al que pierda.
-Pero sigue tallando.
-Creo que parte del problema de Cristina es que es una mamá y tuvo un gran problema de decir ‘o me gana la mamá o me gana la conductora’ y lamentablemente el hijo ganó la partida y el peronismo se transformó en una cosa sectaria. Aún cuando a ella la meten presa, todos estuvimos ahí, con diferencias. Todos, todos, todos estuvimos ahí defendiéndola, porque realmente el lawfer es una barbaridad. Ante esa realidad, ella debería haber convocado como presidenta del partido a todos los gobernadores y ese partido debería haberse abierto y debería haber generado todos los espacios de construcción colectiva y de debate. Y si querés, un piso para La Cámpora, un piso para el peronismo del interior, el quincho para la juventud, el fondo del garaje para los chicos que quieren hacer redes sociales. Cantidad de cosas podés hacer si querés construir representatividad y poder. Y lamentablemente eligió encerrarse. Le vendieron una campaña de victimización por la cual le cobraron varios con este «Cristina libre» y después no funcionó. Todos quisiéramos que Cristina esté libre pero no depende de nosotros, lo que depende de nosotros es construir poder para que el peronismo vuelva a representar a las mayorías, para que podamos ocupar estas bancas, para que la gente pueda confiar en nosotros, para sostener un gobierno que le permita a la Argentina vivir mejor.