Sociedad

  • Rovira juntó 67 votos en el Senado para evitar que una camarista de Misiones se jubilara

     

    Carlos Rovira logró convencer a una camarista federal de continuar en su cargo después de los 75 años y se encargó de juntar 67 votos en el Senado para garantizar su nombramiento por otros cinco años.

    Desde un escaño de la Cámara de representantes de Misiones, el ex gobernador Rovira expuso la influencia que no tiene ningún gobernador ni casi ningún actor político del país.

    Mirta Delia Tyden se desempeñaba como vocal de la Cámara Federal de Apelaciones de Posadas. Cerca de cumplir los 75 años, la jueza había iniciado los trámites para jubilarse.

    Sin embargo, a último momento, Tyden cambió de opinión y retiró el expediente. Para lograr su continuidad en el cargo debía pasar varios filtros.

    Rovira es un dirigente clave para el gobierno: ayudó al oficialismo a aprobar varias leyes, entre ellas el Presupuesto.

    Sin inconvenientes, Tyden consiguió que Mariano Cúneo Libarona aceptara el pedido, lo publicara en el Boletín Oficial y lo remitiera al Senado para su aprobación.

    Allí Rovira logró lo impensado: sumó a 67 de los 69 senadores presentes en una de las últimas sesiones del año para conseguir la continuidad de Tyden, que seguirá en la cámara hasta 2030.

     

  • Contienen el incendio en Puerto Patriada

     

     Tras diez días de fuego intenso, fue controlado el incendio en la localidad chubutense de Puerto Patriada. Para sofocar las llamas fueron necesarios 650 brigadistas, bomberos voluntarios, fuerzas de seguridad y personal de apoyo.

    El 5 de enero se inició un incendio intencional que consumió más de 12 mil hectáreas en la zona de Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén.

    La lluvia de las últimas jornadas ayudó a terminar de apagar el fuego, que el miércoles estaba en un 85% contenido.

    «Hoy podemos confirmar que el incendio en Puerto Patriada está 100% contenido», dijo Nacho Torres, antes de agradecer a bomberos y brigadistas.

    El gobernador también adelantó que comenzará la reconstrucción de las zonas más afectadas y habló de la posibilidad de conseguir recursos de Nación.

    «En las últimas horas la lluvia ayudó, pero el verdadero reconocimiento es para quienes estuvieron día y noche en la primera línea de combate, trabajando espalda con espalda con una entrega y un compromiso que hicieron posible frenar el avance del fuego, salvar cientos de casas y resguardar las vidas de los vecinos de El Hoyo y Epuyén», agregó el gobernador.

     

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    ATUCHA II: Julia Strada desenmascara al discurso libertario

     

    La diputada desenmascaró una vez más a las mentiras del oficialismo.

    Por Roque Pérez para NLI

    El Gobierno salió a festejar en redes sociales que Atucha II volvió a operar al 100% de su potencia, intentando presentarlo como un logro propio y como una muestra del supuesto “Plan Nuclear Argentino” que pregona La Libertad Avanza. Sin embargo, la diputada y economista de Unión por la Patria Julia Strada desarmó punto por punto el relato oficial y expuso lo que calificó directamente como humo libertario.

    La celebración oficial llegó de la mano de Demian Reidel, presidente de Nucleoeléctrica Argentina y hombre de extrema confianza de Milei, quien publicó una imagen de un tablero de control que marcaba 100,2% de potencia. Ante las críticas y las burlas, el funcionario salió a explicar que el 100% es un valor nominal y que el reactor puede operar dentro de un margen técnico de tolerancia sin violar ninguna ley de la física.

    Un “logro” que no es del gobierno actual

    Strada fue tajante: Atucha II no llegó al 100% por decisiones del actual gobierno. Según explicó, se trata de un proceso operativo normal del sector nuclear que estaba previsto desde hace años. La central había estado detenida por un desperfecto técnico grave, cuya reparación se resolvió en 2023, con una inversión significativa y el desarrollo de un sistema robótico específico para intervenir dentro del reactor en una zona inaccesible para personas.

    Una vez solucionado el problema, el protocolo indica un arranque con potencia gradual creciente. En ese marco, ya estaba previsto que Atucha II alcanzara el 100% de potencia en 2025, independientemente de quién gobernara. No hubo milagro libertario ni giro de timón: hubo continuidad técnica y trabajo previo.

    El Plan Nuclear que no existe

    Para la diputada, el llamado “Plan Nuclear Argentino” que promociona Reidel no existe como política real, sino como consigna propagandística. El funcionario anuncia inversiones que no son de su gestión, se apropia de resultados construidos durante años y los usa para legitimar un discurso que, en los hechos, va en sentido contrario.

    Porque mientras se sacan fotos con tableros y slogans sobre el “futuro nuclear”, el Gobierno avanzó formalmente en la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina, la empresa estatal que opera Atucha I, Atucha II y Embalse.

    Privatizar lo que funciona

    Tal como ya había advertido NLI, el objetivo de Milei siempre fue avanzar sobre las empresas estratégicas del Estado, incluso aquellas que funcionan bien y son ejemplo a nivel internacional. Nucleoeléctrica es una de ellas.

    El Decreto 695/2025, firmado por Milei y Luis Caputo, habilita la venta del 44% de las acciones de la empresa mediante licitación nacional e internacional. El Estado conservaría el 51% y un 5% quedaría para los trabajadores, bajo el Programa de Propiedad Participada.

    El argumento es el mismo de los años noventa: supuesta ineficiencia estatal y necesidad de capital privado. Pero los datos desmienten el relato. En 2024, Nucleoeléctrica alcanzó un récord histórico de generación, con más de 10,4 millones de MWh netos y un factor de carga del 73,3%, un indicador de excelencia a nivel internacional.

    Soberanía energética en riesgo

    Strada subrayó un punto clave que el Gobierno evita mencionar: Nucleoeléctrica demostró que puede reparar y volver a poner en funcionamiento una central nuclear compleja con recursos propios. Eso es soberanía tecnológica, capacidad estatal y planificación a largo plazo. Exactamente lo que Milei quiere desarmar.

    La energía nuclear no es un negocio cualquiera. Involucra seguridad nacional, desarrollo científico, control de información sensible y una política energética que no puede quedar librada a la lógica del mercado ni a intereses privados, muchos de ellos extranjeros.

    El libreto noventista, otra vez

    La historia no es nueva. En los años ’90, bajo el menemismo, la generación nucleoeléctrica fue declarada sujeta a privatización. La resistencia política y social frenó ese avance. Con los gobiernos kirchneristas, el sector fue reimpulsado, se retomaron obras paralizadas y la energía nuclear volvió a ser una política de Estado.

    Hoy, Milei retoma ese libreto noventista, maquillado con discursos “tecnológicos” y posteos en redes. Se celebra lo que no hicieron, se oculta lo que quieren vender y se intenta convencer a la sociedad de que el problema es el Estado, incluso cuando los resultados muestran lo contrario.

    Mucho tablero, poco proyecto

    El caso Atucha II expone con claridad la contradicción central del gobierno libertario: se cuelga medallas ajenas mientras prepara la entrega de un sector estratégico. Julia Strada lo resumió sin vueltas: no hay plan, hay humo. Y detrás del humo, avanza la privatización.

    Atucha II volvió al 100%, sí. Pero no gracias a Milei ni a Reidel. Volvió por décadas de inversión pública, conocimiento acumulado y trabajadores altamente calificados. Justamente esos mismos pilares que hoy el Gobierno pone en riesgo.

     

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    Escándalo en la CNEA: ATE denuncia el desvío de casi $4.000 millones destinados a salarios en Neuquén

     

    La Asociación Trabajadores del Estado encendió todas las alarmas al denunciar la desaparición de $3.863 millones que tenían destino específico para el pago de salarios en la Planta Industrial de Agua Pesada. Apuntan a la conducción de la Comisión Nacional de Energía Atómica y anuncian cortes de ruta.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) quedó en el centro de un grave escándalo político y financiero tras la denuncia pública de ATE por el presunto desvío de $3.863.026.100 que estaban destinados al pago de salarios y al funcionamiento de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en la provincia de Neuquén.

    La acusación fue realizada por el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, quien sostuvo que en diciembre de 2025 ingresó una ampliación presupuestaria con destino específico a la Empresa Argentina de Servicios de Ingeniería (ENSI), responsable de la administración de la planta, pero el dinero nunca llegó a su destino y se desconoce qué se hizo con esos fondos.

    Según detalló el sindicato, los recursos estaban destinados a garantizar el pago de los salarios de diciembre, además de cubrir costos operativos y de mantenimiento de una instalación estratégica para el sistema energético nacional. Sin embargo, los trabajadores pasaron las fiestas sin cobrar y continúan sin percibir sus ingresos, mientras la conducción del organismo guarda silencio.

    Fondos con destino específico que “se esfumaron”

    Aguiar fue categórico al afirmar que no se trata de un error administrativo sino de una irregularidad gravísima. Remarcó que los fondos tenían una asignación clara y que no podían ser malversados bajo ningún concepto, lo que abre la puerta a la hipótesis de un posible accionar delictivo.

    Desde ATE señalaron que la responsabilidad política recae sobre el actual presidente de la CNEA, Martín Porro, a quien acusan de no dar explicaciones sobre el paradero del dinero. Para el sindicato, la situación no solo afecta a los trabajadores y sus familias, sino que pone en riesgo la provisión de insumos y la capacidad de garantizar energía, en un contexto nacional atravesado por recortes y ajuste sobre el Estado.

    Salarios impagos, energía en riesgo y un Estado ausente

    La Planta Industrial de Agua Pesada no es una dependencia menor: cumple un rol estratégico dentro del esquema energético argentino. La paralización de su funcionamiento por falta de salarios e insumos impacta directamente en la soberanía energética, un aspecto que el gobierno de Milei parece dispuesto a sacrificar en nombre del ajuste.

    ATE advirtió que la desaparición de los fondos destinados a salarios no puede analizarse de manera aislada, sino como parte de una política de vaciamiento del Estado, donde se desfinancian áreas sensibles mientras se naturaliza que los trabajadores queden como variable de ajuste.

    Cortes en la Ruta 22 y un conflicto que recién empieza

    Frente a la falta de respuestas, ATE anunció medidas de fuerza inmediatas. En las próximas horas se llevarán adelante cortes en el puente Arroyito, sobre la Ruta Nacional 22, una vía clave para la región. Las protestas comenzaron el lunes 12 de enero y, en principio, se extenderán hasta el viernes 16, en el horario de 7.30 a 10 de la mañana.

    Desde la Junta Interna de la PIAP explicaron que el plan de lucha continuará y que la próxima semana se evaluará profundizar las acciones en función de si la CNEA brinda o no explicaciones concretas y garantiza el pago total de los salarios adeudados.

    Mientras tanto, la pregunta sigue sin respuesta: qué hicieron con los casi $4.000 millones que estaban destinados a los trabajadores. Para ATE, el dinero estaba, tenía destino y se esfumó. Y si no aparecen explicaciones, lo que hoy es una denuncia sindical podría convertirse en uno de los mayores escándalos de corrupción del área energética en los últimos años.

     

  • No es fuerza bruta, es fascismo

     

    Hace más de quince años que vivo en Alemania. Como cualquier migrante tuve mi proceso de adaptación, mi tiempo de nostalgia –o duelo migratorio, como se lo ha bautizado – y mis motivaciones personales y profesionales para sostenerme en tierras extrañas. En ese período que no tiene una duración fija y varía de persona a persona he incorporado costumbres, he entendido reglas no escritas, he sumado palabras a mi vocabulario de las cuales no conozco su traducción al español. En resumen, una parte de mí se ha asimilado por obvias razones que obedecen principalmente al paso del tiempo. 

    Entre ese listado de novedades culturales, que podría considerarse infinita, hay una en particular que tanto en Argentina como en otros países no funciona necesariamente de la misma forma. Me refiero al tratamiento del nacionalsocialismo, de sus crímenes, de sus consecuencias y, especialmente, de su transpolación a situaciones actuales. He aprendido que hay que ser extremadamente cuidadoso y sobre todo riguroso antes de establecer algún tipo de paralelismo entre el nazismo y cualquier otro evento, en particular si son contemporáneos.

    Este aprendizaje me dotó de cierta susceptibilidad para evaluar cuándo usar ese concepto, susceptibilidad que me era ajena pero que reforcé con el tiempo al profundizar en mis investigaciones sobre la ultraderecha en el mundo. Un ejemplo de esto es mi obsesión por separar a la extrema derecha de la derecha radical cada vez que tengo oportunidad. Señalar que son problemas diferentes y por eso requieren abordajes distintos aunque en el fondo tenga un objetivo muy similar. Lo mismo me sucede con el uso del concepto de fascismo. 

    Podría afirmar que casi más de la mitad de los bloqueos que tuve redactando las páginas de Epidemia Ultra (Planeta), esos que sufre todo escritor, se debían a mis dudas sobre si usar o no esos conceptos. Una constante revisión, fundamental.

    Las violaciones cometidas por el ICE

    Ese marco de pensamiento, esta regla personal que me autoimpuse para el ejercicio de mi profesión quedó a prueba con el retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. 

    ¿Acaso la violencia y discrecionalidad que vemos a diario en el accionar de las operaciones de la U. S. Inmigration and Customs Enforcement de Trump, más conocida como ICE, será el disparador? Sus agentes han llevado el número de personas detenidas arbitrariamente, y sin mayor proceso que la mera sospecha, a niveles históricos. En diciembre de 2025 superaron las 70.000 personas. En lo que va de enero de 2026, informes de prensa calculan un promedio de 824 detenciones diarias. Son incontables los informes y denuncias de organizaciones no gubernamentales, universidades, colegios de abogados. Hasta investigaciones iniciadas por miembros del Congreso de Estados Unidos dan cuenta de flagrantes violaciones cometidas por el ICE. Se ignoran el debido proceso, los estatutos federales relacionados a la detención de menores, varias enmiendas de la Constitución relativas a derechos ciudadanos y distintos tratados internacionales.

    Voces oficiales, como la del vicepresidente J.D. Vance, justificaron los actos de este grupo armado: «El precedente aquí es muy simple. Tienes un oficial federal de cumplimiento de la ley realizando acciones federales de cumplimiento de la ley. Ese es un asunto federal. Ese tipo está protegido por inmunidad absoluta. Estaba haciendo su trabajo.» 

    La declaración de Vance fue realizada el 8 de enero de 2026, en un intento por legitimar el asesinato de Renee Good en Minneapolis cometido días antes por el agente Jonathan Ross del ICE. Sin embargo, no existe la inmunidad absoluta según los expertos legales. A ese homicidio se le suman otros en enfrentamientos en Chicago y Los Ángeles, y en centros de detención en Texas y New Jersey. 

    En los últimos días se han visto redadas puerta a puerta del ICE. Un acto que se acerca más a una estrategia terrorista coordinada por el Estado que a obedecer objetivos de control migratorio y de seguridad. 

    Es fascismo

    Ante estas acciones resulta imposible no recurrir al término de fascismo. Y en esto no hay intencionalidad política ni militante, sino un intento por conceptualizar el comportamiento de un gobierno que abandona los principios de la democracia liberal y de los Derechos Humanos. Lo hace en pos de luchar contra una supuesta decadencia moral que demanda el renacimiento de una nación a costa de lo que sea y de quien sea. La división va incluso más allá del antagonismo populista y se convierte en la exigencia de la lealtad absoluta o del castigo brutal. El historiador y experto en fascismo Roger Griffin lo definió en algún momento como palingenesia ultranacionalista.

    Su colega, Robert Paxton, cuya posición inicial no sentenciaba al primer gobierno de Trump como fascista, cambió de opinión hace tiempo: «La incitación de Trump a la invasión del Capitolio el 6 de enero de 2021 elimina mi objeción a la etiqueta fascista. Su aliento abierto a la violencia cívica para anular una elección cruza una línea roja. La etiqueta ahora parece no solo aceptable sino necesaria».

    La autora Siri Hustvedt publicó una columna en el diario El País reclamando la necesidad de abandonar la categoría de “conservador” para referirse al presidente de Estados Unidos. Señaló que estamos ante “un nuevo tipo de fascismo global”. Enzo Traverso ya había escrito sobre posfascismo para referirse a esos fenómenos que reversionan el fascismo clásico pero mantienen sus características principales: nacionalismo radical, rechazo a principios democráticos –pese a haber utilizado esos medios para llegar al poder-, violencia explícita como medio para imponerse y, sobre todo, la construcción del mito del renacimiento tras la decadencia. 

    La fase actual de la Epidemia Ultra es fiel exponente de esta situación. Lamentablemente nos toca ser testigos, aunque, como digo en el libro, también nos toca ser los primeros para entenderlo y luego construir una propuesta mejor. Tal vez no la veamos, pero habremos hecho nuestra parte.

    La entrada No es fuerza bruta, es fascismo se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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    Nuestra Señora de Banneux, la Virgen de los Pobres que habló desde el margen

     

    En plena crisis económica europea y en un pequeño pueblo obrero de Bélgica, una advocación mariana surgió con un mensaje austero, directo y profundamente social. Nuestra Señora de Banneux, reconocida por la Iglesia en 1949, se presentó como “la Virgen de los Pobres” y dejó una huella religiosa que, con el paso del tiempo, adquirió también una fuerte lectura histórica y social.

    Por Alcides Blanco para NLI

    En el invierno de 1933, Europa todavía arrastraba las consecuencias devastadoras de la Primera Guerra Mundial y se encontraba hundida en la Gran Depresión. En ese contexto de pobreza estructural, desempleo y exclusión, una niña belga de once años, Mariette Beco, afirmó haber sido testigo de una serie de apariciones marianas en la localidad de Banneux, cerca de Lieja.

    Las apariciones se extendieron entre el 15 de enero y el 2 de marzo de 1933, sumando un total de ocho encuentros. Según el relato de la niña, la Virgen se presentó con vestimentas sencillas y sin ornamentos, y pronunció una frase que marcaría definitivamente esta advocación: “Yo soy la Virgen de los Pobres”.

    Un mensaje austero en tiempos de miseria

    A diferencia de otras apariciones marianas más cargadas de advertencias apocalípticas o llamados penitenciales, el mensaje de Banneux fue sobrio, breve y profundamente humano. La Virgen pidió oración, especialmente por los enfermos, y señaló una fuente de agua que, según sus palabras, estaba destinada a “todas las naciones”.

    Esa fuente —aún hoy centro de peregrinación— no fue presentada como un objeto milagroso inmediato, sino como un signo de consuelo, cuidado y esperanza, en un mundo atravesado por la escasez. En ese gesto simbólico, la Iglesia leyó con el tiempo una fuerte conexión entre fe y realidad social.

    No es un dato menor que Mariette Beco provenía de una familia trabajadora y empobrecida, en una región industrial golpeada por el cierre de fábricas y la precarización laboral. El contexto social fue considerado clave por los investigadores eclesiásticos al evaluar la autenticidad del testimonio.

    Reconocimiento oficial y proyección social

    Tras años de análisis, interrogatorios y estudios teológicos, en 1949 la Iglesia católica reconoció oficialmente las apariciones de Banneux como dignas de fe. Desde entonces, el lugar fue elevado a santuario mariano internacional, con una particularidad: su pastoral quedó orientada de manera explícita hacia los pobres, los enfermos y los descartados.

    Nuestra Señora de Banneux se convirtió así en una advocación no asociada al poder ni al esplendor, sino a la fragilidad humana. Lejos de palacios o centros de decisión, su mensaje emergió desde el margen, en un rincón olvidado de Europa, y dialogó con una época marcada por la desigualdad.

    Con el paso del tiempo, la figura de la Virgen de los Pobres fue recuperada por sectores del cristianismo comprometidos con la doctrina social de la Iglesia, la opción preferencial por los pobres y una lectura crítica del orden económico dominante.

    En Banneux no hubo promesas de grandeza ni advertencias espectaculares. Hubo, en cambio, una afirmación sencilla y contundente: la fe cristiana no puede desentenderse del sufrimiento material. Ese es, quizás, el legado más incómodo y a la vez más vigente de esta advocación mariana.