Sociedad

  • Elige tu propio Santilli

     

    Hay una historia que pinta de cuerpo y alma al flamante jefe de Gabinete. Corría el año 2009. Diego Santilli acababa de conseguir su primer cargo ejecutivo en el Gobierno porteño: ministro de Espacio Público. El jefe de Gabinete era Horacio Rodríguez Larreta y veía al Colo como un posible competidor para la sucesión de Mauricio Macri. Larreta había centralizado toda la comunicación y la pauta publicitaria en su figura. Era habitual verlo en las pantallas de las estaciones de subte, incluso más que a Macri. Santilli quería hacerse más conocido, pero la orden era dejarlo afuera. Hasta que descubrió que en el contrato de la basura había un fondo destinado a fomentar la ecología y el reciclado. Y se mandó, esquivando el cerco de Larreta. Ahí fue cuando en los cines se vio a Santilli, promoviendo el cuidado del ambiente. Y usó el Ministerio para empezar a promover su propia imagen. 

    Otros tiempos. 

    Santilli llega hoy a la jefatura de Gabinete reconvertido al credo de la extrema derecha y con la idea de relanzar el Gobierno de La Libertad Avanza, aceitar los contactos políticos y cimentar su camino a la gobernación bonaerense o a la jefatura de Gobierno porteña, dos destinos que —en su momento— Macri le negó.

    Entrador, campechano, Santilli es el prototipo de operador político: un político profesional que destina horas a almuerzos, cafés, y rosca sin mezquinar tiempo. Es todo lo que Milei decía despreciar y, para hacer un salto temporal, Macri como presidente también: los rosqueros eran “los orcos”, que se metían en el barro, y los “elfos” eran la nueva política. Milei trocó esa división en “casta” y “argentinos de bien”. Lo que queda claro: Santilli es alguien que sabe meterse en el barro de la política. Y ambos presidentes lo necesitaron. 

    Durante bastante tiempo, en las usinas de LLA, gastaron a Santilli por acompañar desde el discurso sin nada a cambio. Era, para bosses trolls como El Gordo Dan, un cero a la izquierda, un arribista. Pero todo cambió el año pasado cuando logró ir tercero en la boleta bonaerense —después de Karen Reichardt— como parte de un acuerdo entre LLA y el PRO que negoció Cristian Ritondo (otro personaje importante en la vida política de Santilli). Luego vinieron las revelaciones del pago de Fred Machado a José Luis Espert y “El Profe”, al que Milei —sin escuchar las advertencias— le había dado la cabeza de la boleta, se cayó.

    Entonces Karina Milei eligió a Santilli para que encabezara la campaña. No se privó de nada: hizo spots diciendo “para votar al Colorado, marcá al Pelado”, fue al programa del Gordo Dan y se comprometió a pelarse si ganaba la elección. Finalmente, con la victoria bajo el brazo, se cortó un poco el pelo en los estudios de Carajo. Ese rapado fue como su bautismo: ya era un mileísta más.

    Cuando lo nombraron ministro de Interior, comenzó a acumular poder internamente, pese a que Adorni le hacía la marca personal (al principio, quería estar en todos los encuentros que el nuevo ministro tenía con los gobernadores). De hecho, cuando lo nombraron, le recortaron funciones a su ministerio para que tuviera poco manejo de áreas con caja.

    Pero todo esto fue lo que se vio públicamente. Detrás hubo horas y más horas de trabajo de artesano para construir relaciones personales de confianza con los principales actores de LLA. De rosca, vamos. Fue construyendo un lugar que pocos tienen: puede hablar con Karina Milei y con Santiago Caputo, además de con el presidente. Ese fue su principal valor: al elegirlo, ningún sector de la interna oficialista resigna nada.

    ¿Cómo lo hizo?

    Cuando Milei asumió como presidente, Santilli era diputado. A diferencia de otros dirigentes del PRO, giró su discurso público hacia la prédica anticasta y comenzó a tuitear como el más libertario. Al punto de que los compañeros de bancada PRO lo gastaban: “El Colo se sobregiró”, decían. El Colo, más bien, leyó los tiempos.

    Junto con Cristian Ritondo se convirtió en uno de los dirigentes que más trabajó para tender puentes entre amarillos y violetas. Con extensa experiencia parlamentaria, los dos trabajaron más que los mileístas para que se aprobara la Ley Bases. Hicieron la mayoría de los acuerdos luego de la gaffe de Oscar Zago —entonces jefe de bloque— que terminó con la caída de la primera Ley Ómnibus.

    Hubo una suerte de división de frentes con Ritondo: mientras el jefe de la bancada PRO estableció una relación cercana con Santiago Caputo, Santilli fue por el karinismo. El Colo cimentó sus vínculos con los Menem: primero fueron cenas con Lule y con Darío Wasserman, titular del Banco Nación y marido de Pilar Ramírez, la lugarteniente porteña de la secretaria general de la Presidencia. De esas cenas empezó a participar la hermanísima. Y luego Santilli comenzó a compartir comidas mano a mano con ella. Ninguno de esos encuentros se filtró a la prensa, algo que ayudó a construir una relación de confianza mucho antes incluso de asumir un cargo en el gabinete. Fueron dos años de construir vínculos. Sobre esa construcción llegó Santilli al lugar donde está hoy. Convergieron la astucia del Colo con la tendencia del gobierno a incendiarse: siempre Santilli aparece para apagarles el fuego. Un operador sonriente, dispuesto y útil. Así fue, también, como se ganó un lugar en la mesa política del Gobierno.

    La primera negociación electoral de la que tuvo que participar fue con Sebastián Pareja, hombre duro de la hermanísima, que lo relegó al tercer lugar en la lista con la idea de esconderlo. Es el contrincante de Santilli por la gobernación bonaerense. Salvo que el Colo dé un giro y vuelva a su primer amor: la jefatura de Gobierno porteña (algo que por ahora niega).

    Peronista y millonario

    De chico la pasaba mal por ser pelirrojo. Un compañero grandote “como King Kong” lo jodía todos los días: “Fideos con tuco, fideos con tuco”. Hasta que El Colo le dio una buena patada en la entrepierna. No fue la única vez que su color del pelo fue el protagonista: una vez, con otros amigos traviesos del colegio, tiraron huevos e intentaron huir. Pero el cura del colegio lo cazó al vuelo después de correrlos tres cuadras. Le gritó: “Dejá de correr, Santilli, que vos sos colorado y ya te reconocí”. Estuvo un año entero sin recreo.

    Hijo de una familia acomodada de Palermo, Santilli se fue y volvió de la casa paterna hasta los 32 años. Se recibió de contador público en la UBA y después hizo posgrados afuera: Marketing en Berkeley; Mercados de Futuros y Opciones en el Instituto de Industrias Futuras en Washington, y Administración y Gestión Pública en la Escuela de Administración Pública de París. Terminó su ciclo en el exterior trabajando como broker en el World Trade Center: lo recordó en una entrevista que le hice hace tiempo: “Había comenzado a funcionar el mercado de opciones y futuros (Commodity Futures Trading Commission) y era uno de los mercados más volátiles con los que las empresas se financiaban. Me fui a operar en las Torres Gemelas, en el pit, el recinto de transacciones. Es igual que en las películas. Me iba bien porque estaba acostumbrado a la volatilidad argentina”.

    Su jefe de ese entonces murió en el atentado del 11 de septiembre. “Para entonces era director del Banco Ciudad. Llegué a mi despacho y tenía un televisor chiquito, de 14 pulgadas, detrás de una puerta de madera. Entonces, vengo entrando y veo una torre incendiada y un avión que se estrella contra la segunda. Y digo: ‘No me acuerdo de esta película. No la vi esta’. Y después me di cuenta que estaban transmitiendo en vivo. No lo podía creer. Era donde había laburado”, cuenta Santilli. 

    Volvió a la Argentina en 1994 y se reinsertó en el peronismo. De nuevo, Santilli: “Me acuerdo que me llamó la atención cuando iba a Ciencias Económicas en la UBA que no veía representado al peronismo. Era todo Franja Morada. Ahí me puse a militar en la Juventud Peronista. Me metí a hacer lo que hace todo el mundo cuando empieza: militar en la Unidad Básica, repartir volantes, alguna pintada en algún paredón que en ese momento eran grandes. Ahora, cada vez quedan menos. No era bueno como letrista. Tal vez con algún blanqueado anduve bien, pero como letrista no era bueno”.

    En política tuvo ayuda de su padre, Hugo Santilli, dirigente peronista y de River Plate. Fue uno de los doce que apoyaron a Carlos Saúl Menem para derrotar a Antonio Cafiero en la interna. Menem recompensó a Hugo Santilli con la presidencia del Banco Nación. Pero Santilli se terminó yendo, principalmente por sus diferencias con Domingo Cavallo. En la Capital, el padre de El Colo peleó contra Carlos Grosso, pero perdieron con el peso que sumó Franco Macri. Era un peronista histórico: trabajó para el tercer gobierno de Juan Domingo Perón, en el ministerio de Bienestar Social. Se peleó con José Lopez Rega y tuvieron que huir a Córdoba con toda la familia.

    También el paso de Santilli padre por la presidencia de River dejó historias que marcan al Colo. En una oportunidad, en la cancha de Ferro, el entonces presidente del club le pidió al comisario que bajara a unos hinchas que estaban colgados moviendo el alambrado y los oficiales le respondieron: “Señor, ese es su hijo”.

    “Una vez, mi viejo se iba en una gira – recuerda el Colo – me dio la llave del despacho para buscarle algo y veo quince remeras. Pensé que eran para regalar. Nos llevamos una remera cada uno y nos fuimos a jugar a la plaza Chile con mi hermano. Cuando fue a la gira no estaban las remeras y casi se arma un lío con Adidas, hasta que mamá nos vio. Eran las de los jugadores”. 

    Del menemismo al PRO

    En los noventa, cuando volvió a la Argentina, mezcla de yuppie y dirigente peronista —muy en la vibra del menemismo—, Santilli se metió de cabeza en el PJ comandado por Miguel Ángel Toma, que fue su padre político y el de Ritondo. Se sumaron a la campaña de “Palito” Ortega presidente (allí Santilli coincidió tanto con Sergio Massa, como con Jorge Capitanich y Horacio Rodríguez Larreta). 

    A mediados de los noventa Santilli recaló en  la dirección de Migraciones, a cargo de Hugo Franco. Luego fue al Instituto de Previsión Social de Buenos Aires, nombrado por el entonces gobernador Carlos Ruckauf junto a Larreta. Desembarcó allí de la mano de Gustavo Béliz. Fue entonces cuando conoció a su primera esposa, la periodista Nancy Pazos, quien apuntaló su carrera política; con ella tuvo tres hijos. Desde 2014 está en pareja con la ex modelo y empresaria Analía Maiorana.

    En 2003, la dupla Ritondo-Santilli acompañó a Daniel Scioli como candidato a jefe de gobierno porteño, pero Néstor Kirchner se llevó a Scioli como compañero de fórmula. Allí se encontró con un límite dentro del PJ porteño: Alberto Fernández. Recordó: “Fueron épocas durísimas. Entró a Diputados a reemplazar a Daniel Scioli, que se va y deja una vacante. Era muy duro: rodeaban el Congreso, las sesiones era difícil que sucedieran, estaban las asambleas. Ahí conozco bastante a Eduardo Duhalde, tengo una relación mucho más importante. Él era presidente y yo secretario de la comisión de Presupuesto. Un montón de temas me tocó trabajarlos con él”. 

    Fueron los años en que empezaron a tomar cuerpo los proyectos políticos de Néstor Kirchner y Mauricio Macri. Entonces Santilli eligió e hizo su movimiento: “Ahí tenés un grupo del peronismo que va a buscarlo a Kirchner para ser candidato a presidente. Ese grupo lo comandaba Alberto Fernández, que tenía una enemistad manifiesta sobre mi persona. No sé por qué. Será porque le gané la interna en la Ciudad. Entonces, dije: ‘Acá no tengo ninguna posibilidad de construir y de crecer’. Y ahí fui a buscarlo a Mauricio. Él tenía valores más parecidos a los míos que los del kirchnerismo.”

    Así se sumó a un partido naciente llamado Compromiso para el Cambio, junto con Ritondo y Juan Pablo Schiavi. Conoció a Macri, con el que realmente nunca terminó de llevarse bien. Fueron épocas de Santilli desarrollando su muñeca política como vicepresidente primero de la Legislatura. Eran comunes los “acuerdos de los Diegos”, por Santilli y el entonces jefe del bloque kirchnerista, Diego Kravetz.

    Pero Santilli quería llegar a un cargo ejecutivo y lo logró en 2009, cuando Macri lo nombró ministro de Espacio Público, cargo que luego tuvo que dejar para ser senador. Mientras tanto, intentó hacerse más conocido y empapeló la ciudad con portadas del libro para chicos Familia Verde, que publicó en 2014, para reforzar su perfil ecologista. “Me gustaría ser el Al Gore de Macri, por su trabajo con el ambiente”, me decía en esa época. De nuevo, otros tiempos.

    La relación con Rodríguez Larreta, que era tirante, mejoró mucho. Al punto que conformaron una fórmula para ganarle a Gabriela Michetti en la interna PRO. Lo acompañó como vicejefe en dos gestiones. La segunda le cerró la posibilidad de ser candidato a jefe de Gobierno, porque la Constitución porteña impide presentarse después de dos mandatos, ya sea como jefe o vicejefe.

    Espiado por el uno

    Cerrado su sueño de ser jefe de Gobierno, Santilli se volcó a la provincia de Buenos Aires. En 2023 compitió por la gobernación, pero Macri y Patricia Bullrich apoyaron a Néstor Grindetti, que le ganó la interna. Era la segunda vez que Macri lo dejaba fuera de competencia.

    El punto de no retorno con Macri fue cuando se conoció que el grupo de espías llamado “Super Mario Bross” había tenido como uno de sus objetivos a Santilli. Uno de los agentes involucrados en el espionaje ilegal era Alan Ruiz, que fue grabado sin su conocimiento hablando sobre el Colorado: “El uno le bajó el dedo a Santilli. Santilli gastó 1.600.000 de dólares el año pasado. Y no usa tarjeta de crédito. Es un narco. No hay forma que tenga… No, no. Me refiero a la operatoria. No hay forma que justifique el nivel de vida que tiene. Se fue con su pareja a Dubái. Se fue con las hijas de la pareja nueva, con la suegra, con la mujer. Se fue con dos amigos. Pagó 260 mil dólares, así de una, el hotel, el avión. O sea, tiene un nivel de vida que no da con lo que gana nadie”. 

    Ruiz también mencionaba una mudanza de la suegra de Santilli desde Pompeya a un departamento en la calle República Árabe Siria, en una de las zonas más elegantes del territorio porteño. “Le metimos un flaco de una empresa de limpieza”, se jactó.

    Santilli se presentó como querellante contra los espías de Macri en 2020. El macrismo intentó vender que habían sido “cuentapropistas”, que espiaban y extorsionaban sin seguir órdenes de sus superiores. Ya separada de Santilli, Nancy Pazos nunca lo creyó: “Cuando Macri mandó a espiar a mis hijos fue mi límite, y queda clarísimo que no eran cuentapropistas”. Santilli y su familia fueron espiados desde julio de 2018, con seguimientos a los integrantes. Anotaban a donde iba, en qué auto se movía y con quienes se juntaba. En código, le decían a Santilli “el objetivo pibe”. Ruiz les decía que era por una causa por enriquecimiento ilícito, pero Santilli no tenía ninguna.

    Lo máximo que llegó a tener fue una aparición de offshores en las investigaciones internacionales conocidas como Panamá y Paradise Papers. Ahí se mencionaron 14 cuentas vinculadas a su familia. Santilli explicó que dos eran de su hermano, una era una vieja empresa que tuvo con Nancy Pazos (vendía quesos y dulces) radicada en la Argentina que cerró en 2014 y la única que seguía siendo de él era Sanfor Investment SA.

    De hecho, en su declaración jurada de 2020, declaró un patrimonio total de $17.955.421 ante las autoridades porteñas. Señaló que tenía el 50 por ciento de Sanfor Investment SA (el resto es de su padre y su hermano), que se dedica al desarrollo inmobiliario y la construcción. 

    Después del espionaje, no es raro que la relación con Macri no sea del todo buena. Santilli no le pidió permiso ni para ser ministro del Interior de Milei, ni para ser jefe de Gabinete. Sí lo llamó antes de asumir, porque buscará tender puentes para una alianza del PRO y LLA en 2027. “Pero no es empleado de Macri”, aclaran en su entorno. 

    Cuatro días después de asumir como Jefe de Gabinete de Milei, Santilli dio una entrevista con La Nación donde dejó en claro su lejanía con el partido amarillo: “Yo soy del proyecto del Presidente, quiero que reelija, quiénes son los candidatos de PRO es un tema de PRO”.

    Quien también puso en duda la honestidad de Santilli y su patrimonio fue el propio Presidente. En enero de 2023 además de insultarlo, decía que tenía que “explicar su estilo de vida”. En mayo de 2023, Milei dijo: “Yo no tengo la culpa si Juntos por el Cargo tiene un pésimo candidato, horrible, como el caso de Santilli, que es un engendro que estaba en Capital y lo pasaron a Provincia. La gente se da cuenta cómo se mueve por los negocios cierta parte de la política y es lógico que tenga ese rechazo”. Algunos meses más tarde, tuiteó: “No hay nadie que no diga que (Santilli) es un corrupto”, y reafirmó que es quien “se pagaba la fiesta de cumpleaños con la tuya” y que integraba “un pantano de corrupción, delincuencia, y vínculos con el crimen organizado, manejada por los mismos de siempre hace décadas”.

    De ahí, a nombrarlo ministro del Interior en noviembre del año pasado y ahora, jefe de Gabinete. Otro salto más en una carrera que ya acumula varios partidos y varios gobiernos.

    La entrada Elige tu propio Santilli se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • Empresarios brasileños temen que Flavio complique las negociaciones con EEUU por los aranceles

     

    Empresarios brasileños que participarán en la audiencia pública organizada por el gobierno de Estados Unidos sobre el aumento de aranceles a productos brasileños manifestaron su preocupación por el posible impacto político de la participación Flávio Bolsonaro y del influencer conservador Paulo Figueiredo en ese ámbito de negociación. 

    Según informó Folha de San Paulo, ambos se inscribieron para intervenir en la audiencia convocada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que escuchará a más de 80 participantes antes de definir la política arancelaria hacia Brasil. 

    Aunque Flávio tiene previsto solicitar que Washington retire las tarifas, el sector empresarial teme que la instancia derive en una mayor confrontación política. La preocupación radica en que los funcionarios estadounidenses podrán formular preguntas a cada expositor, lo que podría abrir espacio para declaraciones de fuerte contenido ideológico o electoral. 

    De acuerdo con la publicación, los empresarios consideran imposible anticipar qué preguntas realizará el gobierno estadounidense ni cuál será la postura que adoptará el senador durante el intercambio. 

     Flavio le pidió a Trump que aplique aranceles contra Brasil para después de las elecciones para no favorecer a Lula 

    En ese contexto, existe el temor de que la audiencia termine politizando aún más un tema que, para el sector privado, debería centrarse en los impactos comerciales de los aranceles en medio de la incertidumbre del año electoral que en tres meses tendrá elecciones presidenciales. 

    La audiencia de esta semana forma parte del proceso mediante el cual Estados Unidos evalúa la aplicación de nuevos aranceles a productos brasileños, una medida que ha generado preocupación tanto en el gobierno de Brasil como en diversos sectores exportadores por su potencial impacto sobre el comercio bilateral. 

    Existe el temor de que la audiencia termine politizando aún más un tema que, para el sector privado, debería centrarse en los impactos comerciales de los aranceles en medio de la incertidumbre del año electoral que en tres meses tendrá elecciones presidenciales

    En ese marco, Lula decidió enviar observadores y optó por no realizar una intervención oficial durante la audiencia y mantiene como estrategia principal la negociación diplomática directa con Washington. Según publicó G1, la representación brasileña estará integrada por funcionarios de la embajada en Washington y técnicos del gobierno, cuyo objetivo será seguir de cerca las exposiciones de empresas, asociaciones y otros participantes del proceso abierto por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).

    La decisión refleja la evaluación del Palacio del Planalto de que una confrontación pública en esta instancia tendría escasas posibilidades de modificar el curso de la investigación. 

    Un funcionario importante de la administración de Lula dijo a LPO que el gobierno considera que el canal más efectivo sigue siendo el diálogo bilateral entre ambos gobiernos. Por ese motivo, el vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Geraldo Alckmin, continúa encabezando las conversaciones con autoridades estadounidenses para intentar evitar la aplicación del tarifazo.

    Un funcionario importante de la administración de Lula dijo a LPO que el gobierno considera que el canal más efectivo sigue siendo el diálogo bilateral entre ambos gobiernos. Por ese motivo, el vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Geraldo Alckmin, continúa encabezando las conversaciones con autoridades estadounidenses para intentar evitar la aplicación del tarifazo

    Mientras tanto, el protagonismo en la audiencia quedó en manos del sector privado brasileño. Diversas cámaras empresarias y asociaciones exportadoras presentaron argumentos técnicos para cuestionar la propuesta sosteniendo que las medidas perjudicarían tanto a exportadores brasileños como a importadores y consumidores estadounidenses. 

    Lula le saca diez puntos a Flavio Bolsonaro y ganaría en segunda vuelta 

    Entre los sectores más activos figuran las industrias del café, el calzado, la maquinaria, el mobiliario y la pesca. La audiencia forma parte del proceso de investigación iniciado bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense. 

    Una vez concluida la etapa de consultas públicas, el USTR deberá analizar las presentaciones antes de adoptar una decisión definitiva sobre la eventual imposición de nuevos aranceles del 25% a las importaciones brasileñas. En Brasil, el gobierno interpreta que aún existe margen para una solución negociada y evita dar por cerrada la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes de que Washington anuncie su decisión final.

     

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    Dos años después, el Gobierno admite su inoperancia y vuelve a prorrogar un trámite que perjudica a embarazadas

     

    El Gobierno volvió a extender por un año un régimen que había sido presentado como transitorio y que obliga a miles de beneficiarias de la Asignación por Embarazo para Protección Social a realizar trámites presenciales para acceder al 20% retenido de la prestación. La propia resolución publicada este lunes en el Boletín Oficial reconoce que ANSES y el Ministerio de Salud aún no lograron optimizar el intercambio de información entre ambos organismos, trasladando las consecuencias de esa deficiencia administrativa a las personas gestantes que dependen de esa ayuda estatal.

    Por Tomás Palazzo para NLI

    Lo que debía ser una solución excepcional terminó convirtiéndose en un problema permanente. Mediante la Resolución 194/2026 publicada hoy en el Boletín Oficial, ANSES prorrogó hasta el 2 de julio de 2027 la vigencia del mecanismo que exige la presentación presencial de documentación cuando el organismo no puede verificar automáticamente la información sanitaria necesaria para liberar el 20% retenido de la Asignación por Embarazo para Protección Social. La decisión, lejos de anunciar una mejora en los sistemas, confirma que el Estado nacional sigue sin resolver una dificultad administrativa básica: el intercambio de datos entre dos organismos públicos.

    La explicación aparece en los propios fundamentos de la resolución. Allí se reconoce que «continúan las tareas para optimizar el intercambio de información» entre el Ministerio de Salud y ANSES, motivo por el cual resulta necesario mantener vigente el procedimiento excepcional establecido originalmente por la Resolución 1273/2024. Es decir, más de dos años después de implementado ese régimen transitorio, el Gobierno admite que todavía no logró poner en funcionamiento un sistema que permita verificar automáticamente la información que ya obra en poder del propio Estado.

    Práctica habitual del gobierno en entorpecher el acceso a sus derechos a los más vulnerables

    La burocracia vuelve a recaer sobre quienes menos tienen

    La consecuencia práctica de esa demora no la sufren los organismos involucrados, sino las personas gestantes que perciben una de las prestaciones más sensibles del sistema de protección social. Cuando ANSES no encuentra en sus bases de datos la información proveniente del Programa Sumar, las beneficiarias deben acercarse personalmente a una oficina del organismo para presentar la documentación correspondiente y así poder acceder al porcentaje retenido del beneficio.

    En lugar de resolver la falta de interoperabilidad entre dependencias estatales, la administración nacional vuelve a trasladar la carga burocrática a quienes necesitan cobrar una prestación destinada precisamente a proteger situaciones de mayor vulnerabilidad económica y social, práctica habitual del gobierno en entorpecher el acceso a sus derechos a los más vulnerables. Lo que debía simplificarse mediante la digitalización de los procedimientos continúa dependiendo de trámites presenciales, certificados en papel y verificaciones manuales.

    La decisión adquiere además un significado político inevitable. Desde el inicio de su gestión, Milei presentó la modernización del Estado, la reducción de la burocracia y la eficiencia administrativa como algunos de los principales objetivos de su programa de gobierno. Sin embargo, esta resolución muestra una realidad muy distinta: organismos nacionales que todavía no consiguen compartir información que el propio Estado ya posee, obligando a mantener mecanismos excepcionales cuya razón de ser debería haber desaparecido hace tiempo.

    Una excepción que amenaza con convertirse en regla

    Las prórrogas administrativas suelen justificarse cuando existen circunstancias extraordinarias o problemas técnicos temporales. Pero cuando esas extensiones comienzan a repetirse durante años, dejan de representar una excepción para transformarse en el reconocimiento implícito de que el problema estructural continúa sin resolverse.

    La Resolución 194/2026 no anuncia un cronograma concreto para completar la interoperabilidad entre ANSES y el Ministerio de Salud ni fija metas verificables para terminar con este procedimiento excepcional. Simplemente extiende nuevamente el plazo hasta julio de 2027, prolongando un esquema que obliga a miles de beneficiarias a seguir realizando gestiones presenciales por una falla que pertenece exclusivamente a la administración pública.

    Más allá del aspecto técnico, la resolución vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo sobre la calidad de la gestión estatal. Cuando el Estado reconoce que no puede intercambiar información entre sus propios organismos durante años consecutivos, el costo termina pagándolo quien necesita acceder a un derecho, no quien administra el sistema. Y esa diferencia explica por qué una aparente prórroga administrativa termina teniendo un impacto concreto sobre la vida cotidiana de miles de personas.

     

  • Malestar ente los libertarios porque ven que Karina arregla con los gobernadores y se quedan afuera del 2027

     

    Entre los libertarios crece el malestar con Karina Milei y los Menem por los acuerdos que tejen con gobernadores aliados, que podrían dejar a La Libertad Avanza sin candidatos puros en 2027 en ninguna provincia.

    Karina se impuso en 2025 con la estrategia de llevar candidatos propios en todas las provincias y marginó a Santiago Caputo, que proponía acordar con los gobernadores aliados en los distritos en donde el armado libertario era precario. El triunfo del gobierno en las elecciones de medio término le dio la razón internamente a Karina y su hermano la ensalzó incluso desde el búnker, la noche de la elección.

    Pero después de un año de aquel cierre de listas, el armado de Karina y los Menem no se consolidó en candidatos competitivos que le den al gobierno la expectativa de ganar alguna provincia con libertarios puros.

    De hecho, los únicos candidatos propios que eran una amenaza para los gobernadores ajenos a La Libertad Avanza fueron silenciados por el propio eje de Karina y los Menem. Es el caso de Nadia Márquez en Neuquén, en donde la Rosada prefiere acordar con el gobernador Rolo Figueroa y el de Emilia Orozco en Salta, que como anticipó LPO en exclusiva recibió la orden de Lule Menem de que «baje un cambio».

    Dejen de joder a los gobernadore, es gente que nos está ayudando y ustedes los tratan de chorros y narcos

    Karina les dio un nuevo tirón de orejas a los libertarios que planeaban disputar las gobernaciones en sus provincias y amargó a más de uno que ahora ve cómo la hermana presidencial adopta la estrategia que proponía Santiago Caputo un año antes.

    «Dejen de joder a los gobernadores», los retó la presidenta del partido. «Es gente que nos está ayudando y ustedes los tratan de chorros y narcos», dijo Karina.

    Nadia Márquez a la salida de la reunión en la que Karina pidió que «dejen de joder» a los gobernadores.

    El pedido de Karina esconde el armado precario que tejió junto a los Menem en todo el interior. En ninguna provincia tienen un candidato instalado que genere expectativas y por eso la lista de provincias en las que La Libertad Avanza podría presentar un postulante puro se achicó a un puñado, incluso en estado de revisión.

    En la Ciudad la propia Karina abandonó el ímpetu de otrora y se muestra proclive a acordar con Jorge Macri una fórmula en la que estaría incluida su amiga Pilar Ramírez, su referente en territorio porteño. En la provincia, en tanto, las aspiraciones de Sebastián Pareja se esfumaron con la elección de Diego Santilli como jefe de gabinete. El Colorado apuesta a ser el candidato del gobierno, pero es otro caso en el que el postulante del gobierno es prestado de otro partido.

    Es por eso que empezaron las huidas de los concejales libertarios que, asumiendo que el panorama será el de acordar con el PRO, prefirieron negociar por la suya y acordar con los intendentes peronistas.

     La tensión con Bullrich llegó a un punto rayano al ridículo. El gobierno quiere activar el Senado porque necesita leyes pero al mismo tiempo no quiere darle la razón a Patricia, que dijo públicamente que había que despachar a Adorni para que empiece a funcionar el Congreso

    El mismo caso de Santilli se repite en otros distritos como Río Negro, en donde tuvieron que afiliar al candidato del PRO, Aníbal Tortoriello, para soñar con ganarle la provincia a Alberto Weretineck y al peronismo.

    En otros distritos ni siquiera se plantea la idea de presentar un candidato que complique a los gobernadores. En Santa Cruz, la idea inicial era llevar al diputado Jairo Guzmán, pero se inclinan por apoyar al golpeado gobernador Claudio Vidal ante el riesgo de que el kirchnerismo recupere su provincia de origen. En otras provincias como Mendoza, donde parecía número puesto Luis Petri, ahora Karina y los Menem creen más conveniente acordar directamente con Alfredo Cornejo.

    En definitiva son los gobernadores los que le prestan gobernabilidad al Ejecutivo en el Congreso y con esa arma los van a ir llevando a los Milei hasta el año que viene. Los libertarios creen que, si antes de diciembre Karina no da una señal para presentar listas propias, ya será tarde.

    Carlos Sadir y Alberto Weretilneck

    Es que el juego de los gobernadores será desdoblar para pedir la prueba de amor de la Rosada primero, meses antes de las presidenciales. Si el gobierno los confronta, se asegurará enemigos en todos los distritos que atentarán contra la reelección de Milei en octubre. La trampa de los mandatarios es que luego de un eventual apoyo en las elecciones desdobladas locales, el gobierno nunca podrá tener la garantía de un apoyo en octubre.

    Por eso los libertarios creen que la gobernabilidad para un segundo mandato de Milei será muy mala, ya que La Libertad Avanza no tendrá provincias propias y el presidente será pato rengo, es decir, no podrá competir por otro mandato. El día después de su asunción y sin un sucesor potable instalado, estará en soledad atado a la buena predisposición de gobernadores de otros partidos.

    La falta de promoción de cuadros propios llevó a Milei a poblar el gabinete de ministros con pasado macrista. Además de Santilli, otros cinco ministros estuvieron en el gobierno de Mauricio Macri: el de Economía, Luis «Toto» Caputo; el de Desregulación, Federico Sturzenegger, el de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el canciller, Pablo Quirno y Alejandra Monteoliva, de Seguridad.

    Giro en la estrategia de Karina, ahora analiza bajar candidatos y acordar con los gobernadores en el 2027

    Los líderes de las dos cámaras, que hablan en nombre del gobierno, provienen del PRO. Cristian Ritondo tiene la llave del quórum en Diputados y en el Senado los libertarios pusieron de bloque a la ingobernable Patricia Bullrich.

    Ahora, la tensión con Patricia llegó a un punto rayano al ridículo. El gobierno quiere activar el Senado porque necesita leyes pero al mismo tiempo no quiere darle la razón a Bullrich, que dijo públicamente que había que despachar a Manuel Adorni para que empiece a funcionar el Congreso. Como la idea de Karina es destruir a Bullrich, se suspendió la sesión de la semana pasada y se pusieron en pausa todos los proyectos.

     

  • Pettovello furiosa porque movilizó la delegada de la Anses a una oficina del PAMI para defender a Adorni

     

    El presidente de La Libertad Avanza en Entre Ríos, Roque Fleitas, usó un salón del PAMI para un acto partidario en el que defendió a Manuel Adorni luego de que los Milei lo corrieran por el escándalo patrimonial.

    «A nosotros no nos van a correr con los medios de comunicación implementando e implantando cosas que no son ciertas y si son ciertas, lo va a determinar la justicia. Nosotros tenemos división de poderes», dijo Fleitas, que es legislador provincial, y buscó ofrendarle a Milei un homenaje in memoriam del ex jefe de gabinete.

    «En el pueblo están escandalizados porque hicieron un acto político partidario en el Salón que es de jubilados y pensionados, en este momento de ajuste en haberes y prestaciones», dijeron a LPO fuentes del manso Crespo que recibe a sus visitantes con un monumento gigante a un gallo y una gallina, un emblema de la Capital Nacional de la Avicultura.

    Además de ser el presidente de la sucursal de La Libertad Avanza, Fleitas es padre de Rebeca, la legisladora de la Ciudad que si bien les debe sus votos a los porteños hace actos en Paraná como el del mes pasado, cuando reunió a un puñado de mujeres libertarias en el Centro Provincial de Convenciones de la capital entrerriana.

    Por si algo faltaba para que el evento en el salón de los jubilados fuera puramente proselitista, se sumó también el Batman libertario, Andrés Laumman, que es diputado nacional de La Libertad Avanza y la senadora nacional Romina Almeida.

    La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello

    Tras la difusión del acto llegaron dos tirones de orejas desde Buenos Aires. El primero fue de equipo de comunicación, que había pedido que se dejara de usar a Adorni como un activo, tras la última encuesta que mostró que tenía un 80% de imagen negativa. El otro fue por el uso de un centro de jubilados para un acto partidario, lo que enfurece a Sandra Pettovello.

    Desde el ministerio de Capital Humano bajaron la línea de no mezclar la gestión política con lo partidario, por eso en el gobierno hablan de cortar cabezas. Todos los implicados en el acto proselitista responden a Lule Menem: tanto Fleitas como la directora de la oficina de PAMI de Crespo, Lorena Werner y la titular de la delegación de Anses en Paraná, María Celina Ledesma.

    Bronca de los libertarios con el Batman entrerriano porque fue a ver a Lali y lo putearon a Milei 

    Ledesma, que es vocal provincial de La Libertad Avanza, ni siquiera trató de disimular su militancia cuando salió pelearse en las redes con los usuarios que se referían a la escasa convocatoria que tuvo el acto.

    «El evento fue un éxito total. Dejen de operar contra LLA E.R., el salón estuvo lleno. Esta noticia es una fake new (sic) opereta KK», dijo Ledesma, la encargada de atender los problemas de los jubilados de Entre Ríos.

    «Fueron en un remís», la chicanearon los detractores. «Cuadras llenas esperando entrar al salón», le dijeron con ironía.

    Ledesma, la delegada de Anses en Paraná, jactándose de la asistencia que tuvo el acto