Sociedad

  • Monteoliva acordó que los argentinos no puedan llevar banderas de Malvinas al partido: «acordamos que no se ingrese con mensajes de odio»

     

    La ministra de seguridad Alejandra Monteloliva acordó que los hinchas argentinos no puedan ingresar a la cancha con banderas o remeras que hagan referencia a las Islas Malvinas.

    La funcionaria explicó que funcionarios argentinos acordaron representantes de FIFA, el FBI y las policías de Estados Unidos e Inglaterra las normas de seguridad para el partido entre Argentina e Inglaterra.

    «Tuvimos una reunión y definimos que no se podrá entrar a la cancha con contenido provocativo», dijo Monteoliva en FM Now. Cuando la consultaron si el reclamo de soberanía por las Islas entraba entre las prohibiciones, respondió que sí.

    «Banderas con las Malvinas es contenido político. No pueden ingresar banderas con contenido político. Sí bandera argentina o inglesa. Pero nada que contenga algún mensaje que pueda provocar algún tipo de situación», agregó.

    Ravier hundió a Viola por viajar al Mundial: «hubo un compromiso de Milei y Karina de no ir»

    «No se puede prohibir un canto o taparle la boca a la gente», dijo sobre la posibilidad de entonar canciones que expresen el reclamo argentino por Malvinas.

    Horas antes, el vocero presidencial Adrián había dicho en conferencia de prensa que no sabía si Javier Milei seguía teniendo o no un retrato de Margaret Tatcher en su escritorio.

     

  • No es sólo fútbol

     

    “Sólo un partido de fútbol”

    “Es solo un partido de fútbol”. La frase de Lionel Scaloni tiene un gran defecto, en tanto busca que algo pase de largo poniéndolo en el centro. No es necesariamente su culpa: está en el centro. De hecho, Carlos Bilardo dijo algo parecido en las horas previas al histórico partido Argentina-Inglaterra de 1986, posiblemente el más importante hasta el día de hoy de la historia albiceleste: “No politics, only football”, en un inglés poco agraciado. Jorge Valdano fue más drástico, cuando planteó: “Es el partido ideal para que los estúpidos se confundan”. Hasta Maradona estaba con esa línea.

    Es problemática la declaración del técnico. Una suerte de utopía de la corrección política, como si las disputas de poder y las problemáticas sociales no fueran un universo inabarcable que envuelve a todas las esferas de la vida. Incluso al fútbol. Y lo que digo, por favor, que no se entienda como un juzgamiento a los protagonistas: no hay institución futbolística más grande que la patria casetera. Podría pasarle a escritores, pintores, compositores y artistas varios: el deporte no es monopolio de sus actores principales. El fútbol también es nuestro —quizás nuestro por completo— y los pueblos construyen memoria como un mosaico complejo, es decir, como pueden. Un partido del deporte más popular del planeta es la vidriera para sensaciones inigualables, reclamos políticos, ensalzamientos culturales, proclamas sociales. O lo que se nos cante.

    Carlos Bilardo dijo algo parecido en las horas previas al histórico partido Argentina-Inglaterra de 1986: “No politics, only football”.

    Ricardo Giusti, que fue titular en ese partido de México 86, le dijo a Andrés Burgo en el libro El Partido, que ganarles “a los ingleses era algo para los muchachos que estuvieron en Malvinas”. Julio Olarticoechea confesó en ese mismo escrito que le avergonzaba el rótulo de “héroes” para los jugadores, porque consideraba que un título así debería quedar para los chicos que pelearon en las islas.

    Es fútbol pero no es sólo fútbol. Y es Malvinas pero no es sólo Malvinas.

    Pensado desde el juego, hay un ángulo ineludible. De los equipos más grandes del mundo, los sudamericanos muestran una peculiaridad: su llegada a la elite no proviene de ventajas económicas sino de un bien que no se encuentra en el desarrollo capitalista, la materia prima con valor agregado. El fútbol con picardía. La Nuestra. En general Argentina y, en menor medida, Uruguay, encuentran una referencia en esa ecuación: no tener los recursos que tienen otros y lograr ser grandes igual. Podríamos incluir a Brasil en ese grupo, aunque es un eje que ha explotado poco.

    Con Inglaterra pasa exactamente lo contrario. Los inventores de este deporte empalman esa condición con su histórica economía colonial. Ese rol poderoso no lo han podido llevar al éxito. Un solo título oficial, hace sesenta años. Imperialismo futbolístico de vitrinas con espacio.

    Argentina empalma, además, una suerte de anticolonialismo futbolístico y cultural. No hay otra explicación para que Maradona sea bandera en Escocia o que haya una huelga general en Bangladesh porque a Diego le cortan las piernas. Maradona no hizo ninguna reforma agraria ni expropió los medios de producción, pero sus actos se convirtieron en una ofensa objetiva a la corona, lo que los convierten en antiimperialistas de facto. El que le roba a un ladrón tiene cien años de pasión.

    Las formas de pararse frente a uno de los partidos más importantes de este siglo son diversas y variadas. Vale todo: uno puede decir que Los Redondos son más grandes que Los Beatles, que la Negra Sosa canta más lindo que Amy Winehouse, que Jorge Luis Borges tiene historias mucho más interesantes para contar que William Shakespeare, que Mariana Enriquez genera mucho más sentimientos con las palabras que J. K Rowling, que el Obelisco es más lindo que el Big Ben, que nadie se acuerda de Wimbledon (eso es cierto, el domingo se jugó la final y nadie se enteró), que Los Palmeras son más que Oasis, que el mate es más rico que el té. Lo que quieran.

    Es problemática la declaración del técnico. Una suerte de utopía de la corrección política, como si las disputas de poder y las problemáticas sociales no fueran un universo inabarcable que envuelve a todas las esferas de la vida.

    Sólo está prohibido bajar el precio. Jugamos contra ellos. Es el partido que no sabíamos que estábamos esperando. Convivimos en silencio con el clásico del nunca jamás: veintiún años sin jugar y venimos a encontrarnos en una semifinal del mundo. Veremos habladurías, estadísticas, datos, referencias, memorias. Pica la pelota y late el corazón. Vamos a ser las mismas personas, pero nada será igual después del miércoles. Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar.

    Yo no lo elegí, pero desde la madrugada del domingo se me viene a la cabeza una imagen. En realidad, una escena, para ser más precisos. Es parte del libro Qué quedará de nosotros, de Eduardo Sacheri. Una novela que ficciona al inexistente Regimiento de Infantería N° 43 en la Guerra de Malvinas. 

    La situación mencionada se da en los últimos días de combate, en las cercanías del Monte Tumbledown. A los tres protagonistas, jóvenes de la “clase sesenta y dos”, pibes de Malvinas, les dicen el “Trío Los Panchos”, una forma socarrona de burlarlos porque están juntos todo el tiempo. En un cruce sobre el terreno para cubrir a otros compañeros, logran frenar y asustar una avanzada inglesa que hasta allí no encontraba mayores obstáculos. Uno de ellos no reacciona de la forma esperada. Dice el narrador, o dice Sacheri, como ustedes quieran: “Carlitos se gira hacia el costado y ve que el pelotudo del Conejo sonríe. Mejor dicho, se ríe. Se ríe mientras dispara”. Nosotros lloramos porque vamos a un tiempo extra de algo que miramos por televisión y el pibe se ríe.

    Pero lo que más llama la atención de esa secuencia retratada en la página 388 es que un compañero cordobés, también en plena posición de combate, luego de estar dos meses mal comido, con frío, viviendo en un pozo de zorro, viendo pasar los misiles por encima de su cabeza, lanza a los cuatro vientos antárticos algo así como un soneto:

    —¡Vení Thatcher, la concha bien de tu madre!

    Todo será diferente

    El final del Mundial no es el fin del mundo, pero un poco sí. Hace un mes que nuestra vida está ordenada por un sin fin de partidos, gambetas, goles, amores, odios y lores. Ya los días sin partidos dejan un vacío. Si la vida es eso que pasa entre mundial y mundial, el propio certámen es un interregno. Una pausa. Cómo éramos antes ya no me lo acuerdo. Cómo seremos después es imposible saberlo.

    Lo paradójico es que, en realidad, nada sustancial se modifica. Cuando la atención vuelva a las luminarias tradicionales se verá lo que uno sabe. Javier Milei, por ejemplo, prepara otro de sus planes reaccionarios para una Argentina distópica: una reforma política, un tanto tramposa, para ayudarlo en su reelección. Los jubilados siguen marchando todos los miércoles. La inflación está lejos de ser eliminada y el poder adquisitivo del salario es uno de los más bajos de todos los tiempos. Los jubilados siguen marchando todos los miércoles. Jorge Macri le pega a todo lo que encuentra. Los jubilados siguen marchando todos los miércoles. Marley y Mirtha Legrand estarán al aire en pantalla, viajando y almorzando. Los jubilados siguen marchando todos los miércoles. Salen buenas series en las plataformas: recomiendo Te Encontraré, de Netflix y We are Liars, que puede verse en Amazon Prime. Los jubilados siguen marchando todos los miércoles. Hay que ser muy cagón para no defender a los jubilados. No los olvidemos. 

    Pensado desde el juego, hay un ángulo ineludible: la llegada de Argentina a la elite no proviene de ventajas económicas sino de la materia prima con valor agregado. El fútbol con picardía. La Nuestra. Con Inglaterra pasa exactamente lo contrario.

    Nada cambia pero todo será diferente. Eso es un mundial. La semana que viene nos encontraremos en otro planeta, que a su vez será el mismo.

    Volví a escuchar una canción en estos días. Es del disco El Fin del Mundo de la murga uruguaya Agarrate Catalina. Salió en 2006, el mismo año que Messi debutó en una Copa del Mundo. Es el “saludo” de un verano que los vio ganando el primer premio del carnaval. Empieza así: “El mundo efímero escenario de lucecitas amarillas. Retablo, cielo imaginario de nuestra pobre maravilla. Hay otro mundo tras el mundo. Otra ciudad tras la ciudad. Donde una antigua claridad, vuelve a brillar, en cada nuevo carnaval”.

    La Copa del Mundo es como esa fiesta pagana. Carnaval más sufrimiento. Pasa la vida y los mundiales quedan. Sonrisas, llantos, rencores, licores, amargos sabores. El mundial es el nosotros más grande. Algo así como la vida. 

    Sobrevivir

    Una recomendación, para la posteridad. Siempre hay clima de mundial, solo que a veces es más silencioso. Alguno dijo, en esa telaraña compleja llamada redes sociales, que festejar en el Obelisco un pase a cuartos contra Egipto era de equipo chico. Un poco es cierto. El tema es que esos discursos omiten la esencia de nuestros colores: la Selección no es River, Boca y nada más. También es Yupanqui, Ferro, Cañuelas, Los Cuervos del Fin del Mundo en Tierra del Fuego y Juventud Antoniana de Salta. Es el Monumental, la Bombonera, el potrero de Purmamarca y cualquier cancha que funcione debajo de la autopista. A mucha honra. Varios que reniegan de sus raíces no llegaron a la última semana de la Copa del Mundo.  

    Argentina llegó a estar entre los cuatro mejores equipos del planeta como parte del paisaje. Parece normal. No lo es. El ciclo Scaloni tiene cinco certámenes largos y siempre llegó a semifinales. Excluimos a la Finalissima 2022 de este análisis, dado que fue un solo partido ante Italia. Todo esto luego de ser bicampeón de América y campeón del mundo. Yendo a un universo temporal más amplio, la Selección estuvo veinticuatro años sin estar entre los cuatro mejores del planeta (de 1990 a 2014), mientras que lo consiguió tres veces en los últimos cuatro mundiales. Gracias.

    Es fútbol pero no es sólo fútbol. Y es Malvinas pero no es sólo Malvinas. Está prohibido bajar el precio. Jugamos contra ellos. Es el partido que no sabíamos que estábamos esperando.

    Nunca me gustaron los discursos que autorizan opiniones por cuestiones etarias. Nada más impreciso que las personas que quieren explicarle a los más jóvenes como debería ser su vida por la anti-utopía de que todo tiempo pasado fue mejor. Sin maestrociruelismo, acepten una humilde recomendación: disfruten, porque esto no es común.

    Pero, después de los elogios pertinentes, vale la pregunta. Por qué. O, al menos, por qué así, de esta manera. Nuestra Selección es una suerte de Ministerio de Sufrimiento y Previsión, con todos los amores y honores correspondientes. Fútbol taquicardia al servicio del pueblo.

    Si de fútbol hablamos, quizás suene a conformismo: es difícil la Copa del Mundo. Cabo Verde, Egipto, Suiza. Las previas son más favorables que el tránsito de los partidos, en los que el andar colectivo de jugadores de carne y hueso están dispuestos a mover los hilos de la historia lo mejor que puedan. En los tres partidos, igualmente, Argentina ganó con justicia. Un dato que pasó un poco desapercibido, en esto de ser el equipo enemigo de las banditas tuiteras: el de Scaloni es el equipo con más goles. Hizo tres en cinco partidos y dos en uno. Eso sí, con una fuerte tendencia a naturalizar que los partidos duran ciento veinte minutos y no noventa.

    Esto último nos lleva a la segunda cuestión. Argentina camina sin todo el brillo disponible. Sus jugadores de élite, excluyendo a Messi, prueban sinsabores. Julián Álvarez acaba de tener su única aparición rutilante, Enzo Fernández está desenamorado de los momentos sublimes, Rodrigo De Paul es un cuidadoso descuidado y Alexis Mac Allister no va en patines como en el Lusail. El diez es el uno: ocho goles en cinco partidos y medio para compartir la punta de goleadores con su alterego francés Kylian Mbappé, como si Dr. Jekyll jugara de celeste y blanco y Mr. Hyde de azul.

    De la unidad al colectivo: no fluye el fútbol, anda deslucido. Sufrió ante rivales menores, aunque alguien podría decirme que el fútbol es fútbol y que en 2014 no le pudimos ganar a Suiza hasta el minuto 117 y después llegamos a donde llegamos. También que en la Euro 2021 Suiza eliminó a la Francia campeona del mundo, que le ganaba tres a uno al minuto 80. O que la propia Suiza le ganó a Colombia, que antes salió primera en un grupo con Portugal. Y así hasta el fin de los argumentos sin mucho más sentido que las opiniones.

    Una recomendación, para la posteridad. Siempre hay clima de mundial, solo que a veces es más silencioso.

    Así y todo estamos entre los cuatro mejores. Quizás, insisto, naturalizamos un estándar de belleza demasiado pretencioso. Zlatan Ibrahimovic, ex jugador sueco y actual comentarista del Mundial, lo analizó de manera precisa después del partido con Egipto: “Por esto el mundo teme a Argentina. Puedes criticarlos durante 90 minutos, puedes decir que no jugaron su mejor fútbol, pero cuando llega el momento de la verdad, siempre encuentran una manera de sobrevivir”. 

    Pero hay otro interrogante: cómo es posible sufrir tanto por un partido de fútbol. Una recomendación, esa consulta es mejor sentirla que responderla. Igualmente, para no escaparle al desafío, va una pista. El mundial es una concentración de fútbol. Este deporte genera una magia, ya sea en la selección o en un equipo de barrio: la posibilidad de modificar lo que pasa. No son los mismos los que vieron el gol de Diego a los ingleses, antes o después. Tampoco los que estuvieron el día que su amigo, hijo, primo, hermano hizo el gol de la final de la liga infantil de Tres de Febrero. ¿Qué tienen en común? Algo que contar. No es poco. Una razón de vida. 

    Sólo eso explica que alguien se atribuya (correctamente) el gol de Julián Álvarez al ángulo simplemente porque se cambió de lugar en el sillón o porque una foto del arquero de Suiza haya sido congelada en el freezer antes del partido. Vos podés cambiar al fútbol y el mundo puede ser mejor porque vos ves este deporte. Vaya presión: si eso no genera sufrimiento no se que sí lo hace. Vaya satisfacción: en la interpretación popular de un partido de fútbol se esconde la idea de que el mundo se puede cambiar. Si vivir es, al menos en parte, sobrevivir, no sé si hay mejor manera de hacerlo. 

    La última de Leo

    Por Malvinas. Por el Diego. La canción que la propia Selección viralizó en redes sociales demuestra una poética capacidad de síntesis. La narrativa argentina hizo de la palabra “copa” una suerte de sujeto tácito. La tercera. La cuarta. La última. Lo más sintomático es que Messi, desde el “alentándolo a Lionel” hasta acá, entona las canciones que lo tienen como protagonista. Como si un novelista escribiera sobre sí mismo. Pasa. Es una fase superior del Maradona que hablaba sobre su ser en tercera persona. Messi se canta: es Diego con Spotify.

    Argentina llegó a estar entre los cuatro mejores equipos del planeta como parte del paisaje. Parece normal. No lo es.

    La oferta del mundo será más triste desde la semana que viene. No solo ya no habrá Copa del Mundo sino que pasará algo peor: caminaremos en un planeta en el que ya los mundiales no son jugados por Messi. Qué quedará de nosotros.

    “El final es donde partí”, dice la canción, y nos recuerda lo obvio. “La última de Leo” es el fin de este viaje. Empezó hace veinte años, siempre sufrimos. Todo cambia pero de nosotros partimos: creciste, te recibiste, encontraste el rumbo, lo perdiste, fuiste mamá o papá, te convertiste en abuelo o abuela, cambiaste de ciudad, de casa, de pareja, te separaste, te reconciliaste, eras chico, ahora sos grande. Había algo que no se modificaba: cada cuatro años Messi iba a estar ahí, peleando por vos una Copa del Mundo. El premio no fue ni Qatar ni el bicampeonato de América. No es esta semana, termine como termine. La recompensa fue el camino.

    Si las despedidas son esos dolores dulces, es hora de hablar. De soltar. De decir hasta luego, porque el cambio es simplemente pasar de estar a ser recuerdo. Terreno y memoria. No es tan difícil. Pero eso no me prohíbe la sinceridad: fue un placer alentarte, mirarte, escribirte, llorarte, firmar de vez en cuando un pacto con el mundo horrible porque vos jugabas.

    Y, sabés qué, las copas son lo de menos. Te recuerdo de otra forma. Es algo así como una figura. Pasó en varios partidos y quizás en ninguno. Sos vos, tirado a la derecha como contra Egipto, pidiendo la pelota molesto, enojado, chinchudo, porque el tiempo se acaba. Atás la pelota a tu zurda, mirás al frente y agarrás vuelo. Y ahí, para mí, sos todo. Sos el Gaucho Rivero en las Malvinas, San Martín en San Lorenzo, el Che Guevara en Santa Clara. Sos un cuento de Borges o una letra del Indio. Sos el mundo entero por cambiar. Sos el fino destello de un rejunte de fracasados que dejamos de perder por vos. Sos la ilusión de que lo que viene es mejor. Sos la vida. 

    Nuestra Selección es una suerte de Ministerio de Sufrimiento y Previsión, con todos los amores y honores correspondientes. Fútbol taquicardia al servicio del pueblo.

    De hecho, puedo ir más a fondo. Si pudiera pedir un deseo hoy, además del que ya sabés, le diría al genio que Mario Gotze no haga el gol en el Maracaná en el minuto 113 del tiempo extra en la final del 2014. Pero no para ganar, de hecho no quiero que me aseguren ninguna copa. Quiero esos siete minutos en donde la pelota te llega y vos te convertís en héroe, no por un gol o por una victoria, sino simplemente por ir. Por eso, por la vida, más allá de cualquier cosa, gracias.

    Por Malvinas. Por el Diego. Por la última de Leo. Argentina. Quiero verte.

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  • Preocupado porque la economía no levanta, el gobierno quiere que los bancos reactiven los créditos hipotecarios

     

    El Gobierno avanza en el diseño de un nuevo esquema para reactivar el crédito hipotecario utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS como fuente de financiamiento de largo plazo. La iniciativa ya comenzó a discutirse con los principales bancos del sistema y busca resolver el principal problema que enfrenta hoy el mercado: la falta de fondeo para sostener préstamos a 20 y 30 años.

    El tema fue uno de los ejes de la reunión que mantuvieron la semana pasada en la sede de ADEBA el viceministro de Economía, José Luis Daza; el secretario de Finanzas, Federico Furiase; el subdirector ejecutivo de Operación del FGS, Raúl Osvaldo Benítez; y representantes de las principales entidades financieras. Allí comenzaron a delinearse las condiciones de un esquema que permitiría reducir el costo del financiamiento para la vivienda.

    La alternativa que hoy concentra el mayor consenso consiste en que el FGS licite depósitos a plazo fijo en UVA de largo plazo entre los bancos. El organismo ofrecería fondos a una tasa cercana a UVA más 4% anual, permitiendo que las entidades otorguen créditos hipotecarios alrededor de UVA más 6%, por debajo de los niveles actuales.

    La utilización del FGS como herramienta para expandir el crédito hipotecario comenzó a tomar forma públicamente durante la exposición BATEV, cuando el ministro de Economía planteó ante desarrolladores y empresarios de la construcción la necesidad de encontrar nuevos mecanismos de financiamiento para el sector. «Para los desarrollos, el crédito es fundamental y tenemos dos opciones: los bancos y el mercado de capitales. Estamos intentando con las dos», sostuvo en ese momento.

    Caputo analiza habilitar préstamos en dólares para reactivar los desarrollos inmobiliarios

    En aquella oportunidad, Caputo propuso que bancos y sociedades de bolsa conformaran un fondo destinado a financiar hipotecas y aseguró que el Gobierno buscaría potenciarlo con recursos de organismos multilaterales y del propio Fondo de Garantía de Sustentabilidad. «Júntense, armen un fondo inmobiliario entre seis o siete bancos o sociedades de bolsa. Si hacen eso, puedo conseguir multiplicarlo con plata de organismos multilaterales o del FGS», les dijo a los empresarios.

    El esquema que hoy negocia el equipo económico conserva ese objetivo de ampliar el financiamiento de largo plazo, aunque con una ingeniería diferente. En lugar de crear un fondo específico, la alternativa que ganó terreno consiste en que el FGS aporte directamente liquidez a los bancos mediante depósitos UVA de largo plazo, una herramienta que permitiría acelerar la implementación del programa y expandir nuevamente la oferta de créditos hipotecarios.

    Federico Furiase y José Luis Daza 

    La discusión representa un cambio respecto de las primeras alternativas que analizaba el mercado. Meses atrás se evaluaba que el FGS comprara carteras hipotecarias ya otorgadas para devolver liquidez a los bancos. Ahora, en cambio, Economía parece inclinarse por un mecanismo más simple: fondear directamente a las entidades para que vuelvan a prestar.

    El diagnóstico es compartido por el Gobierno y los bancos. El problema ya no pasa por la demanda de créditos sino por la escasez de recursos de largo plazo para financiarlos.

    «El crédito hipotecario empezó a crecer con la baja de la inflación, que es una condición necesaria pero no suficiente», explicó a LPO un especialista en crédito de uno de los principales bancos privados. «Además de una inflación más baja, también tienen que disminuir las tasas de interés. Como eso no ocurrió, muchas familias dejaron de calificar para acceder al préstamo», sostuvo.

    El mismo ejecutivo señaló que el principal cuello de botella es el fondeo. «Para crecer en préstamos UVA también tienen que crecer los depósitos UVA, y eso es difícil porque el plazo mínimo es de 90 días y los ahorristas no suelen elegir inversiones tan largas en pesos. Sin financiamiento de largo plazo, los bancos tampoco pueden prestar a 20 o 30 años», resumió.

    Para crecer en préstamos UVA también tienen que crecer los depósitos UVA, y eso es difícil porque el plazo mínimo es de 90 días y los ahorristas no suelen elegir inversiones tan largas en pesos. Sin financiamiento de largo plazo, los bancos tampoco pueden prestar a 20 o 30 años

    Los datos muestran que el mercado perdió dinamismo. Luego de un mayo muy flojo, en junio los desembolsos hipotecarios mostraron una leve recuperación y alcanzaron alrededor de US$150 millones, equivalentes a unos 1.850 créditos, según estimaciones privadas. Sin embargo, el volumen todavía representa menos de la mitad del registrado en junio de 2025, cuando el mercado atravesaba su mejor momento desde la reaparición de este tipo de préstamos.

    El freno preocupa también por su impacto sobre la economía real. Según el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda, Argentina registra un déficit habitacional cercano a los 5,74 millones de hogares, mientras que el Gobierno considera que una recuperación del crédito podría transformarse en uno de los motores de la construcción y del empleo durante la segunda parte del año.

    Se frenan las hipotecas y el mercado financiero ya mira los fondos de la ANSES para sostener los créditos 

    El proyecto, sin embargo, también abre interrogantes. Uno de ellos es por qué el FGS aceptaría colocar recursos a una tasa cercana al 26% anual cuando podría invertirlos en títulos públicos ajustados por inflación con rendimientos superiores, aunque a plazos mucho más cortos. Esa diferencia es uno de los aspectos que Economía todavía debe terminar de definir antes del lanzamiento.

    Entre quienes respaldan la iniciativa aparece el economista Miguel Kiguel, quien sostiene desde hace tiempo que el FGS es prácticamente el único inversor institucional argentino con capacidad para financiar activos de largo plazo. Según sus estimaciones, un fondo del orden de los US$5.000 millones permitiría financiar unas 72.000 hipotecas de US$70.000 cada una, generando un fuerte impulso sobre el mercado inmobiliario.

    No obstante, especialistas también advierten que el diseño deberá preservar el patrimonio del FGS, cuyos recursos pertenecen al sistema previsional. Cualquier esquema deberá evitar que el organismo termine absorbiendo riesgos excesivos sin una adecuada evaluación de los créditos financiados.

     

  • Irán ataca posiciones de EEUU en Medio Oriente y metió presión sobre el precio del petróleo

     

     En respuesta a la ofensiva de Estados Unidos, Irán atacó Baréin , Jordania y dos petroleros vinculados a los Emiratos Árabes Unidos que transitaban por el estrecho de Ormuz, causando la muerte de un marinero y heridas a otros ocho.

    Los Emiratos amenazaron con tomar represalias contra Irán, lo que podría arrastrar de nuevo al país -sede de Abu Dabi y Dubai- a un conflicto con Teherán.

    Según la agencia estatal de Jordania, Petra News, Amán interceptó y derribó cuatro misiles «que habían violado el espacio aéreo jordano desde territorio iraní la madrugada del martes», cuando la Guardia Revolucionaria de Irán ha reivindicado ataques a países aliados de Washington en Oriente Medio.

    Una fuente militar anónima citada por Petra News aseguró que los equipos jordanos de Defensa «se encargaron de los restos de los misiles en varios puntos, tomando todas las precauciones necesarias para asegurar las zonas y garantizar la seguridad pública», sin reportes de personas afectadas por estos hechos.

    EEUU ataca un puerto iraní y recrudece la tensión en el estrecho de Ormuz

    Por su parte, la agencia iraní Tasnim, vinculada a la IRGC, informó de la destrucción de un radar de control aéreo que supuestamente pertenece a la quinta flota naval de la Armada de EEUU en Baréin, que alberga bases militares estadounidenses. 

    Una fuente militar anónima citada por Petra News aseguró que los equipos jordanos de Defensa «se encargaron de los restos de los misiles en varios puntos, tomando todas las precauciones necesarias para asegurar las zonas y garantizar la seguridad pública», sin reportes de personas afectadas por estos hechos.

    «La Guardia, mediante un ataque con misiles y drones contra la quinta flota naval del ‘Gran Satán’ (EE. UU.) en Baréin, prendió fuego a los depósitos de combustible de esa flota y alcanzó y destruyó un radar Patriot, así como un sistema de radar de alerta temprana», dice el comunicado de la IRGC citado por Tasnim.

    Ataque de EEUU a Irán .

    En las últimas horas, el Ministerio de Interior de Baréin ha informado en tres ocasiones de la activación de sirenas de alarma, con las que piden a los ciudadanos dirigirse a lugares seguros, sin reportes hasta ahora de víctimas mortales. 

    La Guardia, mediante un ataque con misiles y drones contra la quinta flota naval del ‘Gran Satán’ (EE. UU.) en Baréin, prendió fuego a los depósitos de combustible de esa flota y alcanzó y destruyó un radar Patriot, así como un sistema de radar de alerta temprana

    En la madrugada, Washington completó una nueva ola de ataques contra objetivos militares en Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas, según confirmó en X el Comando Central estadounidense (Centcom). 

    La jornada de ataques, la tercera consecutiva , llegó horas después de que el presidente Donald Trump reactivara el bloqueo naval sobre la República Islámica, asegurara que el país sería golpeado «muy duro» y anunciara un cobro por la protección del estrecho de Ormuz .

    Con este cuadro de tensión, el precio del crudo Brent alcanzó el martes a primera hora su nivel más alto en un mes, superando los 84 dólares, aunque esta cifra sigue estando muy por debajo de los casi 120 dólares registrados en el punto álgido de la guerra, amenaza con elevar los costos a escala mundial.

     

  • Karina incómoda con Tecnópolis: tiene que elegir entre La Nación o Figoli o perder 1.000 millones por mes

     

     Con los Werthein fuera de carrera, el gobierno se enfrenta con un dilema por la concesión de Tecnópolis: entregarle el predio a dos grupos con los que está enfrentado o seguir pagando el mantenimiento que cuesta mil millones de pesos por mes.

    Todo indicaba que la productora Foggia, vinculada a Mara Gornin, la mano derecha de Karina Milei iba a quedarse con la licitación en sociedad con los Werthein, pero la familia dueña de DirecTV decidió bajarse de la compulsa, como reveló en exclusiva LPO.

    En pie quedaron las ofertas de La Nación y de el empresario Marcelo Fígoli. Ambos tienen una pésima relación con el gobierno libertario.

    Diego Santilli buscó acercar posiciones con La Nación y apuntala la oferta del grupo. Quiere mejorar la relación con sus dueños, rota desde que Milei echó a Fernán Saguier de la residencia presidencial luego de que el dueño de La Nación se negara a echar periodistas como le reclamó el presidente. «Me tiene que pedir disculpas públicamente», suele comentar Saguier, todavía molesto por el destrato presidencial.

    Los Werthein se quieren bajar de la licitación de Tecnópolis y Karina se queda afuera del negocio

    La licitación se volvió una pesadilla para el gobierno, que desembolsa mil millones de pesos mensuales para mantener cerrado el predio de 55 hectáreas. Hace algunos meses lo alquilaba a empresarios amigos, pero nunca llegó a cubrir el costo operativo.

    Diego Santilli buscó acercar posiciones con La Nación y apuntala la oferta del grupo. Quiere mejorar la relación con sus dueños, rota desde que Milei echó a Fernán Saguier de la residencia presidencial.

    Las dos ofertas que están sobre la mesa tampoco serían muy tentadoras. Al pliego de Fígoli le encontraron incumplimientos en diez de los ítems. El empresario dueño de Fénix había sido descalificado de la licitación, pero logró torcer la decisión en la Justicia.

    La oferta de La Nación fue presentada de apuro después de que Clarín desistiera de participar como una unión transitoria de empresas.

    La Nación tiene un especial incentivo para ganar: Live Nation, que compró la mitad del Movistar Arena semanas atrás, les habría prometido a los dueños 20 millones de dólares extra si lograban imponerse en la licitación del codiciado predio de Vicente López, ubicado junto a la General Paz.

    Quienes analizaron el pliego de Tecnópolis en detalle aseguran que como a los mil millones de pesos para mantenimiento hay que sumarle al menos 650 millones mensuales de canon, no resulta tan seductor ganar la licitación, salvo que se construya un arena realmente importante.

    Teconópolis cuenta en la actualidad con una suerte de recinto cerrado, pero está lejos de ser un arena de clase mundial como el que podría construirse en el predio, ubicado en el límite de la Capital y sobre la autopista con mayor conectividad del área metropolitana.

    Pero esto debe pasar un filtro que hasta ahora permanece bajo el radar: cualquier reforma del predio o la organización de cualquier actividad como un recital o una feria debe contar con la autorización de Vicente López.

    Desde el municipio que gobierna Soledad Martínez por ahora no quieren ni oir hablar del tena y argumentan que no tienen nada que opinar sobre una cuestión que no depende de ellos. Los intereses en juego y el rol de la hermana del Presdiente acaso explican la prudencia extrema del municipio.

     

  • Las consultoras anticipan que pese a la baja de junio, la inflación volverá a acelerarse

     

    Mientras buena parte del país se encuentre abducido por la semifinal del Mundial entre Francia y España, el Indec dará a conocer este martes el Indice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a Junio. 

    La expectativa compartida es que el índice consiga perforar el 2%, tal como adelantó el vocero Adrian Ravier, en una declaración que quedó al límite de exponer una violación del secreto estadístico. 

    Sin embargo, el festejo podría durar poco. Las primeras mediciones de julio muestran que la desaceleración perdió fuerza y que los alimentos volvieron a traccionar los precios hacia arriba.

    Las consultoras privadas detectaron una aceleración en la primera semana del mes y coinciden en que el segundo semestre será más desafiante que el primero. A la presión de los alimentos se suma un dólar que volvió a moverse, mayores costos energéticos y la incertidumbre sobre la evolución de los combustibles. 

    El aumento del precio de la carne amenaza con recalentar la meta inflacionaria de Toto Caputo

    La señal más fuerte la dio LCG. La consultora registró una suba semanal del 2,4% en la canasta de alimentos y bebidas. Fue el mayor aumento en más de un año y cortó una racha de seis semanas consecutivas de estabilidad o variaciones marginales. De todos modos, el promedio móvil de las últimas cuatro semanas continuó descendiendo y quedó en 0,8%, gracias al arrastre estadístico de las semanas previas.

    La consultora LCG registró una suba semanal del 2,4% en la canasta de alimentos y bebidas. Fue el mayor aumento en más de un año y cortó una racha de seis semanas consecutivas de estabilidad o variaciones marginales.

    El salto tuvo dos protagonistas claros. Las verduras encabezaron los aumentos con un incremento del 5,7%, mientras que las carnes avanzaron 4,3% en apenas siete días. Entre ambos rubros explicaron cerca del 75% de la aceleración semanal. También subieron los productos de panificación, cereales y pastas, con un 2,3%, mientras que los lácteos y huevos aumentaron 1,2%.

    La carne aparece como uno de los focos de mayor preocupación hacia adelante. Salvador di Stefano, uno de los analistas económicos más cercanos al presidente Javier Milei y un habitual defensor de la política económica oficial, advirtió que el mercado ganadero atraviesa un proceso de retención de vientres que podría derivar en una fuerte suba de los precios durante el segundo semestre, especialmente a partir de septiembre.

    Según explicó, el valor del ternero alcanzó los 4 dólares por kilo, un nivel sin antecedentes, y todavía tendría margen para seguir subiendo. A eso se suma un escenario internacional de menor oferta de carne, que refuerza la presión sobre los precios locales. Di Stefano incluso alertó que el encarecimiento de la carne vacuna terminaría trasladándose también al pollo y al cerdo, los cortes que habitualmente funcionan como alternativa cuando el asado se vuelve inaccesible.

    EcoGo mostró un panorama más moderado, aunque también detectó un cambio de tendencia. La consultora observó una suba semanal del 0,5% en los alimentos consumidos dentro del hogar y, con esos primeros datos, proyecta que la inflación del rubro alimentos, incluyendo el consumo dentro y fuera del hogar, cerrará julio alrededor del 2,1%.

    Para EcoGo, además, el problema excede a los alimentos. Sebastián Menescaldi, director de la consultora, sostuvo que durante el segundo semestre habrá una oferta más reducida de divisas y una mayor demanda asociada al Mundial, las vacaciones de invierno y los pagos de importaciones energéticas. «El tipo de cambio va a ir al alza y probablemente eso haga que la inflación no baje tanto. Estamos previendo en torno al 2% en julio y los siguientes meses y probablemente por debajo del 2% recién en el último trimestre», afirmó.

    El tipo de cambio va a ir al alza y probablemente eso haga que la inflación no baje tanto. Estamos previendo en torno al 2% en julio y los siguientes meses y probablemente por debajo del 2% recién en el último trimestre.

    El diagnóstico encuentra un dato concreto. Durante junio el dólar avanzó cerca del 5% y volvió a superar los $1.500. Aunque el traslado a precios no es inmediato, las consultoras esperan que parte de ese movimiento cambiario se refleje en los bienes durante las próximas semanas.

    Otro frente de presión proviene de la energía. El último informe de la Organización Latinoamericana de Energía y Combustibles (OLACDE) mostró que la inflación energética interanual pasó del 2,12% en marzo al 4,52% en abril y alcanzó el 6,41% en mayo. El organismo vinculó esa aceleración con las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y la incertidumbre que todavía persiste sobre los mercados internacionales de hidrocarburos.

    Argentina fue el país exportador de energía de América Latina donde más aumentaron los combustibles desde marzo, con un alza promedio del 27%. Para la especialista Cledis Candelaresi, esa dinámica difícilmente se revierta en el corto plazo. «La no intervención estatal y la concentración del mercado hacen difícil que esos precios retrocedan tanto como subieron, aunque el petróleo volvió casi a valores de preguerra», afirmó.