Sociedad

  • El Bapro de Kicillof logró financiarse a una tasa más baja que el Galicia y el BBVA

     

    Mientras en buena parte de la city financiera persiste la idea de que Axel Kicillof representa un riesgo para los mercados, los inversores parecieron tener otra opinión cuando llegó el momento de prestar dinero. Banco Provincia colocó deuda por el equivalente a casi 100 millones de dólares y consiguió financiamiento en moneda estadounidense al 4,25 por ciento anual, una tasa inferior a la obtenida recientemente por el Galicia y el BBVA.

    La entidad que preside Juan Cuattromo superó ampliamente las expectativas iniciales de la operación. El objetivo era captar alrededor de 70 millones de dólares, pero la demanda permitió adjudicar el equivalente a casi 100 millones.

    En la Clase V, denominada en dólares, se colocaron 31,7 millones de dólares a una tasa fija del 4,25 por ciento anual. En la Clase VI, denominada en pesos, se adjudicaron 93.650 millones de pesos a una tasa equivalente a TAMAR más 4 por ciento. Ambos instrumentos tienen un plazo de 12 meses.

    La comparación con otras emisiones recientes resulta llamativa. BBVA consiguió financiamiento al 5 por ciento anual, Banco Galicia colocó 53 millones de dólares al 4,75 por ciento y Banco Nación debió convalidar una tasa del 5,50 por ciento. En otras palabras, el banco controlado por la provincia de Buenos Aires logró endeudarse más barato que entidades privadas y que el principal banco público nacional.

    El Banco Nación emite un bono para financiar más préstamos hipotecarios

    Consultado por LPO, Cuattromo destacó que se trata de la tercera emisión realizada por la entidad y vinculó el resultado a un proceso de fortalecimiento financiero que comenzó años atrás. «Desde 2001 hasta 2019 el Banco se encontraba con déficit de capital y con un ratio de liquidez por fuera de los estándares. A partir de 2019 comenzó un proceso de capitalización, mejoró su ratio de liquidez y eso le otorgó mucha solidez», afirmó.

    El titular de la entidad agregó que el fortalecimiento del banco estuvo acompañado por una estrategia más amplia de la administración bonaerense. «La Provincia de Buenos Aires hizo un importante trabajo en la estructuración del mercado de capitales. Todo esto permitió que el Banco alcanzara niveles de solidez que evidentemente fueron premiados por el mercado», señaló.

    Desde 2001 hasta 2019 el Banco se encontraba con déficit de capital y con un ratio de liquidez por fuera de los estándares. A partir de 2019 comenzó un proceso de capitalización, mejoró su ratio de liquidez y eso le otorgó mucha solidez.

    El dato adquiere relevancia porque contradice uno de los argumentos más repetidos en algunos informes políticos y financieros de los últimos meses. Si el mercado realmente estuviera castigando cualquier activo asociado al gobernador bonaerense, sería difícil explicar por qué aceptó prestarle a Banco Provincia a una tasa menor que a varios de sus competidores.

    «Es el resultado de una gestión exitosa del Banco Provincia en un contexto bastante adverso tanto a nivel nacional como a nivel internacional, donde hay mucho ruido en los mercados debido a la política internacional de Donald Trump», afirmó Martín Burgos, director de la consultora Lado B.

    Para el economista, la colocación también tiene una lectura política. «Es una señal muy importante porque se disipa la idea del riesgo Kuka. El gobierno provincial demuestra solvencia tanto técnica como política», sostuvo.

    En la misma línea, Cuattromo rechazó las lecturas que buscan asociar la gestión bonaerense con un mayor riesgo para los inversores. «Tanto el Banco como la Provincia, durante la gestión de Axel Kicillof, siempre han cumplido sus compromisos. Por eso es lógico que el mercado convalide ambas gestiones», afirmó.

     

  • Uribelarrea consiguió USD 400 millones en medio de la pulseada por Metrogas

     

    MSU Green Energy, la empresa de Manuel Santos Uribelarrea, consiguió sumar USD 400 millones con una obligación negociable verde que pagó una tasa de 9,75%. 

    La firma energética consiguió así fondos frescos en medio de la pelea por Metrogas. De paso, aporta dólares financieros que contribuirán a sostener el esquema cambiario del Gobierno.

    La tasa es alta. Casi dos dígitos en dólares para una emisión a diez años muestra que el mercado volvió a prestar, pero no barato. La ventanilla está abierta, aunque del otro lado cobran el riesgo argentino con lapicera gruesa. 

    Como sea, la colocación de MSU entra en una película más grande. Las obligaciones negociables se convirtieron en una de las canillas principales de ingreso de divisas por la cuenta financiera. 

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    El salto fue fuerte. Según los datos de la CNV, en 2024 las empresas emitieron obligaciones negociables por USD 12.479 millones. En 2025, el número trepó a 17.748 millones. Es un aumento de más del 42% en apenas un año. 

    La tendencia se profundiza en 2026. De acuerdo con PwC, en el primer cuatrimestre se colocaron USD 5.586 millones, medidas al contado con liquidación. Fue el mayor monto para un primer cuatrimestre desde que arranca la serie en 2015. 

    La deuda privada no sólo financia a las empresas. También le arma al Gobierno un flujo de divisas que permite mostrar calma cambiaria. Cada colocación externa suma oferta de dólares. Le da aire al Banco Central y le permite al equipo económico sostener el tipo de cambio. El mercado de deuda privada pasó de ser una herramienta de financiamiento corporativo a ocupar un lugar central en la arquitectura cambiaria.  

     

  • Macri reagrupa al PRO en el conurbano y promueve acciones territoriales sin los libertarios

     

    Luego de relanzar la estructura bonaerense del partido con el acto que encabezó en Vicente López, ahora Mauricio Macri promueve acciones territoriales del PRO en el Conurbano focalizadas en el purismo amarillo y sin libertarios a la vista.

    En Pilar, dirigentes del PRO que en las últimas elecciones jugaron en listas separadas volvieron a coincidir en una actividad impulsada por el senador Alex Campell relativa a la entrega de material deportivo a un club de Villa Rosa, lo que sirvió para dar una señal de incipierte reagrupamiento del espacio en ese municipio.

    De ese encuentro, participaron el concejal Sebastián Neuspiller -alineado a Diego Santilli y que integró la lista local de La Libertad Avanza en las últimas legislativas- y la ex diputada nacional Adriana Cáceres, que el año pasado rechazó un acuerdo con los libertarios y encabezó la lista local de Nuevos Aires.

    Según señalaron a LPO fuentes del PRO, la idea de esa actividad fue «mostrar unidad y acompañamiento al reacomodamiento nacional del partido». Eso, en un contexto donde La Libertad Avanza presenta fuertes tensiones internas en varios distritos del Conurbano, con Pilar como uno de sus máximos exponentes.

    En ese municipio de la Primera sección, los cortocircuitos desembocaron en un cambio de coordinación. Sebastián Pareja corrió a la concejal Solana Marchesán (que el año pasado había pegado un portazo de una reunión seccional) y puso en su lugar a otra concejal libertaria, María Ratti Repetto.

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    Apartado de ese sector, aparecen otros armados libertarios como el de Juan Martín Tito y Andrés Genna, que días atrás recibió en el distrito a su jefa política, Patricia Bullrich, que empieza a profundizar desembarcos territoriales en medio de las tensiones con Karina. «Están todos peleados con todos», resumió una fuente conocedora de la convivencia libertaria de Pilar.

    Es ahí donde el PRO empieza a mostrar una contracara de unidad y autónoma del turbulento microclima libertario.

    Más allá de eso, en Pilar todavía no se apuran a hablar de una construcción conjunta a 2027. Neuspiller responde a Santilli y, como su referente, se inclina a una alianza con los libertarios. De hecho, el ex candidato a intendente del PRO ya se muestra en el Concejo en tádem con la libertaria Marchesán.

    Cáceres, por su parte, se orienta a una profundización de la identidad PRO que promueve el ex presidente y, de hecho, hoy se desempeña activamente dentro de la estructura nacional del partido.

    En la interna amarilla está latente la discusión entre quienes promueven la candidatura bonaerense de Santilli en confluencia plena con LLA y los que ven al Colo afuera de la estructura PRO y apelan a una candidatura pura del partido. Pero, por lo pronto, prevalece la instrucción de Macri de mostrar unidad y acción en la provincia en general y en el Conurbano en particular. 

     

  • Piazza se peleó con Milei a los gritos, lo bajó del desfile y la invitó a Patricia

     

    Roberto Piazza se peleó con Javier Milei a los gritos y lo bajó de su desfile tras negarse a incluir a Lilia Lemoine en el coro que iba a interpretar un tema de Memphis La Blusera junto a Fátima Florez.

    Milei tenía previsto encabezar un espectáculo musical junto a su ex novia Fátima el próximo martes 9 de junio en Señor Tango, como parte de un desfile de moda a beneficio de la fundación del santafesino Roberto Mario Victorio Pezzone Piazza Foradini.

    El portal MDZ anticipó que Milei lo llamó a horas de la madrugada, tras una extensa sobremesa en Olivos, para pedirle que incluyera en el elenco del show a dos diputadas libertarias. Lemoine ya se había subido al escenario del Movistar Arena para cantar junto a la banda de Milei y el tecladista Marcelo Duclós.

    Pero Piazza prefirió preservar el profesionalismo de una carrera de décadas y le dijo a Milei que no había lugar para Lemoine, que además tiene una relación horrorosa con Fátima. Milei lo llamó luego a los gritos y lo insultó, como suele hacer con sus propios funcionarios cuando le molesta alguna decisión. 

    El presidente olvidó que Piazza no era un funcionario, si bien era tan amigo que iba a comer a Olivos y tenía acceso a la galería de cuadros con representaciones tipo X-Men del propio libertario.

    Lemoine cantó junto a Milei en el Movistar Arena.

    La jugada de impacto político de Piazza, además de desobedecer al Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, fue invitar al desfile a Patricia Bullrich, con quien también tiene una relación de amistad. Bullrich también se metió, como los Milei, en el mundo de calle Corrientes por medio de su marido, Guillermo Yanco, que debutó en teatro a los 81 años con la obra «¿Qué somos?».

    Piazza marcó una fisura importante en la farándula y se subió a la jugada de Paolo Rocca y el establishment, que ante el ruido libertario prefirieron subirse a la campaña presidencial de Patricia. La senadora sugirió que analiza la candidatura con un video publicado en sus redes que golpeó fuerte en la Rosada.

    La fisura del modisto abre un interrogante inquietante en el mundo fashion. ¿Acaso su pelea con Milei abrirá las compuertas del dique de estilistas que presionaban para romper con el gobierno? Los modistos libertarios ya habían rebelado contra Luis «Toto» Caputo luego de su ataque a la industria textil argentina y denunciaron que el sector está peor que durante la pandemia.

     

  • Sujarchuk se suma al ciclo de conferencias de Alak y disertará sobre Inteligencia Artificial

     

    El intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, disertará en La Plata sobre inteligencia artificial (IA) junto al jefe comunal local, Julio Alak, en el marco de una nueva jornada del ciclo Gobierno y Territorios del Instituto de Capacitación Política (ICP).

    La actividad tendrá lugar de forma gratuita y sin inscripción previa el martes 9 de junio en la sede del ICP, ubicada en calle 54 entre 10 y 11 N° 777 de la capital bonaerense. Además, podrá seguirse en vivo en el canal de YouTube @capacitacionicp.

    Durante el encuentro, Sujarchuk compartirá su recorrido en la gestión pública y abordará especialmente la aplicación de la IA en el ámbito local. Además, presentará su libro Mañana es hoy. Alianzas para una ciudadanIA inteligente (Planeta), que analiza los nuevos desafíos que plantea esta fase de la revolución digital.

    Alak abrió con Ghi un ciclo de conferencias del Instituto de Capacitación Política

    Cabe destacar que el ciclo Gobierno y Territorios del ICP, moderado por Alak, propone generar un espacio de reflexión en torno a los desafíos de la gestión pública, los programas de gobierno y las experiencias y políticas de desarrollo del país. El primer encuentro contó con la intervención del intendente de Morón, Lucas Ghi.

    Para más información, se encuentra disponible el sitio web https://www.icpweb.ar/. 

     

  • Con el Indio se murió mi juventud

     

    Año 1988. Un novio de mi hermana le presta el casete de una banda que se llama Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Gulp. Lo escucho y quedo encantada. El novio me cae bien, vive en Aldo Bonzi y tiene pinta de rockero. Yo estoy en sexto grado. Es la antesala de la hiperinflación. En casa no sobra un peso. Así que “La bestia pop” y “Unos pocos peligros sensatos” acompañan nuestros días. Recuerdo el casete blanco, los nombres de los temas amontonados en letras chiquitas, lado A y lado B. Sonidos eclécticos. Una música que te permite viajar y olvidar, por un rato, los monoblocks y sus varias miserias. 

    Año 1993. El tiempo pasa y la música del Indio se disemina como un virus que nos toca y nos convierte en otra cosa. Mis compañeros de la secundaria lo escuchan y todas y todos nos hacemos fans. Imposible resistirse. Adri, una amiga que tiene apenas cuatro años más que yo, ya los fue a ver a algunos de los conciertos más chicos. Y se viene el primer Huracán y estamos que explotamos de emoción. Con astucia, Adri, la mayor, Ana, mi mejor amiga desde primer grado y yo, convencemos a mi vieja, la más dura, de ir al evento en Huracán. Lo logramos. Es mi primer recital y la presentación del disco doble de la banda, Lobo Suelto, Cordero Atado. Nos preparamos desde semanas antes. El nerviosismo es total. Llega el día y estamos exultantes. Nos recuerdo a las tres atravesando la ciudad desde La Matanza para llegar a La Quema. Las luces del estadio encendidas, la policía afuera y los de seguridad adentro. Todo era tensión, ansiedad, alegría, desborde. Pasamos los controles con un nudo en la garganta. Entramos y el campo es un mundo de gente feliz y expectante. El recital es perfecto. Cantan todas las canciones que queremos escuchar. Cuando llega “Ji Ji Ji” parece que el mundo se viene abajo. Bailamos, saltamos, empujamos y gozamos en medio de la masa ricotera sin miedo ni pruritos. Somos tres minas que poguean de igual a igual con la gran cantidad de varones que forman lo que, todavía no sabemos, se irá convirtiendo en el mítico pogo más grande del mundo. Nos miramos reír, sudar, apartarnos y volver al ruedo. La experiencia es inmensa, conmovedora y desbordante. Escucharlos en vivo es soñar despierta. Estoy en 4to año y el menemismo ya está haciendo de las suyas. Afuera del estadio, la Federal nos espera con caras de pocos amigos. Pero logramos salir más o menos indemnes de los bordes del Ducó y nos volvemos a casa con la felicidad dibujada en la cara y pegada en el cuerpo por la transpiración de miles de almas con las que gozamos a la par. 

    Año 1996. Nos vamos a ver la presentación de Luz Belito a Mar del Plata en tren. Tuvimos que juntar peso por peso para la entrada y el viaje, porque la cosa está cada vez peor. Tenemos una caja con pizzetas que nos hizo mi vieja y que será todo nuestro sostén alimenticio por dos días. Nos cagamos de frío desde que llegamos hasta que nos vamos. Salimos el 8 de junio a la mañana desde Constitución. El viaje en tren es pura algarabía. Somos varias y varios en el grupo, amigos a quien nos une el amor y la música en partes iguales. Cuando llegamos a las inmediaciones del estadio, ya sin pizzetas y abrigados hasta las tetas, la policía nos corre por Av. Constitución, en las afueras de Go! Disco. Logramos entrar después de que nos revisan cuerpo y mochilas como si todo fuera una misma cosa. Junto con el cacheo nos dan una hoja de cartón negro que aún conservo y que tiene todas las letras de Luz Belito en un diseño sencillo y hermoso. El lugar no es grande, el escenario está ahí nomás. Nos paramos en las gradas de la izquierda y empezamos a cantar. A hacer comunión con el público que cada vez llena más los rincones del lugar. Cuando salen a escena Go! explota. Las luces, las banderas, los bailes del Indio, la guitarra de Skay. Todo es nuevamente perfecto. Los vemos de cerca, escuchamos sus canciones como nunca antes. Bajamos al piso y queremos estar más cerca del escenario pero el forcejeo es mucho y pierdo la batalla. Termino en medio de un tironeo que me va a dejar un moretón de dimensiones considerables en la pierna. Pero estoy al costado del escenario, viendo al Indio por el agujero de una de las maderas que sostiene la estructura. Nunca volveré a tenerlo tan cerca. Tiene una presencia que me cautiva, su cuerpo parece moverse entre algodones eléctricos. Sus zapatos son únicos, me llaman la atención. ¿Cómo puede un rockero ser tan elegante? Quedo embelesada. A la salida otra vez la Bonerense. Dormimos en la playa acompañados por petacas de licor que nos regalan el calor tan necesario. En la estación de tren la policía bardea a un amigo que duerme en un asiento de madera y hay que salir a defenderlo. Volvemos sin pizzetas y sin plata. Tenemos hambre, frío, miedo. Pero vimos a Los Redondos tan de cerca que todavía nos cuesta creerlo. No sé si lo sabemos, pero somos felices. Estoy en el CBC y trabajo en negro en una fotocopiadora dentro del Aeropuerto de Ezeiza. Dicen que la empresa dueña de todo eso pertenece a Yabrán. El menemismo nos duele en los huesos porque la desocupación, el hambre y la corrupción están haciendo estragos. Pero el tipo va por el segundo mandato, así que nos toca cerrar el orto y refugiarnos en el rock. 

    Año 1998. Recital en Racing. Inicio de la gira para presentar Último bondi a Finisterre. Van a tocar 18 y 19 de diciembre. Nadie imagina el peso que esas fechas tendrán tres años después, aunque el clima social es insoportable y es de esperar que todo esté camino a estallar. Los alrededores del estadio se sienten densos, hostiles. Hay oscuridad en las calles de Avellaneda que rodean al Estadio Presidente Perón. Otra vez nos espera la Bonaerense, ordenando e intimidando por partes iguales. Entramos al estadio en medio de un kilombo entre el público con y sin entrada y el personal de seguridad, que desborda mala leche hacia los jóvenes a quienes, se supone, debería cuidar. Hay gente afanando a cuatro manos y a nadie parece importarle. Desde el campo vemos a un flaco en la tribuna con dos pares de zapatillas bajo el brazo. A Diego, un amigo, lo quieren bolsillear unos pungas apenas pasamos la entrada y casi se van a las manos. Cuando se apagan las luces entramos en el ritual de la misa ricotera y nada más importa. Pasados los primeros temas, estoy subida en los hombros del Zurdo, un amigo fortachón que me hace la segunda. Canto ensimismada “Esa estrella era mi lujo…” y todavía no sé que será la canción con la que homenajearé a mi vieja una vez que se vaya, 10 años después. Alguien tiene la feliz idea de tirarle una bengala al Indio y todo se detiene. El recital, el tiempo, la alegría. Todo queda suspendido. Y el público responde enardecido, como siempre. Salimos con una enorme desazón, queríamos un recital completo. Que transpire rock y no pudo ser. Afuera del Cilindro otra vez la cana. Terminamos en un boliche de Flores tomando birra y cantando los temas que quedaron pendientes. Estoy en 2do año de la carrera de Sociología y trabajo de secretaria en una clínica de traumatología; en negro, claro.

    Año 2000. Recital en River. Saco entrada para los dos días, 15 y 16 de abril. Son mi auto regalo de cumpleaños. La Rock & Pop se hace cargo de la organización y difusión de los recitales. Dicen al aire que nadie que no tenga entradas puede acercarse a menos de cinco cuadras a la redonda. Llegamos al estadio con ansiedad y nerviosismo, como siempre. Pasamos los primeros vallados sin que nadie nos pida nada. Es el estadio más grande en el que tocaron. La Policía Federal está afuera esperando a los fanáticos. Nos obligan con cachiporras y caballos a ordenar la fila contra la pared. Mis amigos ponen el cuerpo para que no me peguen, ventajas de ser minita. En la vereda de enfrente varios pibes arrojan baldosas que fueron rompiendo sin prolijidad. Los destinatarios son los policías, obviamente. Un pibe logra robarse un caballo y lo monta con orgullo al galope. El público aplaude, altivo por la hazaña de uno de los nuestros. Después de horas de cachiporrazos, piedras y caballos, logramos entrar al estadio. Nadie nos pide las entradas ni nos cachea. Nos da bronca. ¿Para qué pagamos? Adentro es una fiesta. Somos miles cantando, coreando, esperando a la banda. Hasta que de golpe se empieza a sentir un murmullo denso, oscuro. Y una multitud nos cae encima. Siento pánico. Por suerte estoy sin lentes, pienso. La multitud se corre a un costado pero vuelve a arremeter. No entendemos qué carajos pasa. El miedo nos corre por la espalda como una amenaza fría. Después sabremos que hay un pibe con una navaja robando y sembrando miedo, y que en la devolución de favores el pibe terminará hospitalizado por heridas cortantes que lo llevarán a la muerte. El clima social, adentro y afuera, está cada vez peor. Todo es desconcierto hasta que arranca el recital. Apostamos a ver con cuál canción empiezan. Digo «Tarea fina». Diego me dice «minita». Fue “Un ángel para tu soledad”. El recital es una fiesta a puro desborde. Risas, cantitos, intensidad. El pogo más grande del mundo es inmenso, puro goce. Bailo y me empujo nuevamente con flacos y minas que atraviesan la misma fiesta lisérgica que yo, sostenida a birra y alegría autoinflingida. Somos felices y esta vez sí lo sabemos. Al otro día volvemos y ya no hay navajas pero la Federal continúa disciplinando cuerpos jóvenes en los alrededores del estadio. No sabemos que es la última misa ricotera en el Gran Buenos Aires. Nos vamos con el alma rebosante de rock. Estoy en 4to año de la carrera, aunque me falta bastante para recibirme. Y preparándome para irme a vivir sola y dejar de viajar cinco horas por día en bondi, haciendo el trayecto Ciudad Evita-laburo-facultad y viceversa. Me pusieron en blanco, pero como cobro sueldo fijo y no por horas, gano un poco menos de guita. 

    Año 2005. Voy al Estadio Único de La Plata con amigos a ver por primera vez a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Afuera el clima es más tranquilo, aunque siempre surge algún pequeño bardo, para no perder la costumbre. Extraño la mística ricotera y el sonido redondo. No me gustan los temas nuevos. Me la paso cantando «Solo les pido que se vuelvan a juntar». Hago el último pogo con el Indio en el escenario y siento que ya nada es lo mismo. Vivo sola en mi segundo departamento y soy becaria de la UBA. No tiro manteca al techo pero estoy un poco más acomodada.

    Escribo y entiendo hasta qué punto Los Redondos y El Indio son la historia de mi vida. En estos días estoy de duelo, como miles y miles a lo largo del país. Con El Indio se murió mi juventud y necesito volver a escribirlo para convencerme de que todo es verdad. Vi el velorio por la tele. La peregrinación incansable a la que no le puse el cuerpo. Porque todo mi espíritu ricotero quedó en River, aquellos 15 y 16 de abril del 2000, cuando la banda sonora de mi vida tocó por última vez el más bello y certero rock and roll del país.

    La entrada Con el Indio se murió mi juventud se publicó primero en Revista Anfibia.