Diego Santilli se inclinaría en principio por conservar a Daniel Scioli en la secretaría de Turismo, Deportes y Ambiente y el principal argumento, según aseguran en la jefatura de gabinete, es que «no molesta».
El ex motonauta llegó a esa secretaría de la mano de Guillermo Francos, a quien tuvo de funcionario durante sus mandatos como gobernador bonaerense. Scioli había ubicado a Francos en la presidencia del Banco Provincia y fue retribuido con la misma secretaría con la que debutó en política durante el menemato.
Luego de la salida de Francos, Scioli logró sobrevivir al cambio de mando con Adorni a base de retuits y elogios a Milei. Su expertise para sobrevivir le permitió acercarse a Karina Milei y cultivar un perfil bajo para no enojar a los hermanos. Desde su secretaría sólo levantó polvareda cuando se dedicó a perseguir carpinchos en Nordelta.
Milei le tomó juramento a Santilli este martes
«Nos gusta el Pichchi, tenemos buena onda», dijo a LPO un colaborador que trabaja con Santilli desde hace décadas.
El resto del organigrama se está definiendo por estas horas, luego de la jura de Santilli de este martes. Su mano derecha, Gustavo Coria, se hará cargo de la secretaría de Interior, que dejará de ser ministerio. Ignacio Devitt, que era una suerte de vicejefe de Adorni, seguirá como vicejefe ejecutivo, una tarea similar a la que tenía José Rolandi en la gestión Francos.
En tanto que Juan Doe, que maneja la Dirección de Comunicación Digital con la que alimentan los trolls, es un fierro caliente que ni Karina quiere tocar. Pese a que la secretaría de Medios migrará a la órbita de la hermana de Milei, como anticipó LPO, lo más probable es que Juan Doe se quede bajo la órbita de la jefatura de gabinete.
Adelantar las elecciones o votar el mismo día que las presidenciales es dilema que domina al gobierno porteño. Jorge Macri busca ser el candidato en alianza con los libertarios y como gesto hacia Javier Milei, podría convocar para el mismo día que las nacionales.
Hasta hace poco tiempo atrás parecía definido. En Uspallata estaban decididos a desdoblar los comicios. Ahora, con la posibilidad de un acuerdo con los libertarios, volvieron las dudas.
Votar en mayo o junio con las elecciones nacionales convocadas para octubre sería una provocación a Milei. Y en el gobierno porteño quieren bajar la tensión al máximo.
«Si quiere desdoblar, la convocatoria no puede salir mucho después de diciembre», explicó a LPO un experimentado dirigente oficialista.
El jefe de Gobierno porteño tiene la obligación de convocar a elecciones 120 días antes de las primarias y todo indica que en la Ciudad habrá PASO. La ley porteña también habilita al Jorge Macri a adherir a las elecciones nacionales con un simple decreto.
«Con un candidato como Adorni los libertarios ganaron la Ciudad. Es tentador ganar la Ciudad y correr al PRO. Pero si Macri te pone un candidato de 8 puntos te liquida en las presidenciales», reflexionó un legislador peronista.
En el oficialismo piensan que, a más tardar en diciembre, todos los frentes deberán estar encarrilados. «Si no se da lo de los libertarios, siempre está la posibilidad de volver a impulsar Juntos», bromeó un legislador del PRO.
Todos los martes, en homenaje a la vieja revista El Gráfico, Anfibia y Lástima a nadie, maestro analizan cada semana de la Copa del Mundo.
Confesiones de invierno
Hace exactamente una semana, el aire de la avenida Santa Fe se llenó con el grito de un relator: Uzbekistán le había hecho un gol a Portugal. Otra sorpresa mundialista. A la altura de Junín, un vendedor de ropa acomodaba una campera en una percha. No estaba mirando el partido. En el local de al lado —un bazar gigante— tampoco fue posible encontrar el festejo uzbeko. Las voces de un televisor, sin embargo, todavía llegaban con nitidez: estaban revisando el gol por una infracción previa sobre João Cancelo. De repente, miré hacia arriba, al primer balcón de un edificio. El sonido me entraba por los ojos. Mientras Promiedos me confirmaba que el gol había sido anulado, alguien me frenó para hacerme una pregunta. Estaba listo para decirle ganaPortugal dos a cero, pero solo dije no, gracias ante la pregunta ¿necesitas bolsas de consorcio? Veinte por mil quinientos.
La línea 12 de colectivo vende su recorrido. Dice un cartel en el parabrisas: “Te acercamos a la pantalla gigante de Sarmiento y Libertador”. Allí se juntaron 20 mil personas a ver el partido de Argentina contra Austria, un lunes al mediodía. Muchos menos fueron la noche del sábado contra Jordania; la gente se concentró en el Obelisco. El clima mundialista se chocó contra el clima. Los mundiales volvieron a caer en el invierno argentino. “Hace frío y me falta un abrigo”. Todavía buscamos un bondi que nos lleve de nuevo a la antesala del verano de 2022, cuando recorríamos las calles buscando un chino que nos venda latas de birra fría en aquel mundial veraniego donde aprendimos a hablar en latín. Algo se agotó y se apagó después de ese estruendo casi divino tras ganar la tercera. El desgaste de llegar a la meta primero y después pedir que los jugadores hagan lo que tampoco hacen nuestros vecinos: unirnos en un reclamo, por lo tuyo, por lo mío, por lo del que tengo al lado.
Las grandes marcas hicieron todo lo que estuvo al alcance de su bolsillo para invertir en publicidades con la cara de los jugadores y generar ambiente mundialista. Vivimos en una pausa de hidratación permanente. Pero el mundial llegó a las calles gracias al álbum de figuritas. Un ritual que no envejece, cruza generaciones y recupera el contacto directo entre las personas. Cumple un rol educativo y afianza lazos familiares.
Cuando empezó a rodar la pelota, la posta la tomaron los prodes, sobre todo el de Mercado Pago. Ese nombre, Prode, viene de Pronósticos Deportivos, el original, creado en 1972 por la Lotería Nacional, que tenía el objetivo de obtener recursos para fomentar el deporte. En 2018 el gobierno nacional eliminó por decreto la Lotería Nacional Sociedad del Estado y con esa decisión se llevó el Prode.
“¿Quién me dará un crédito, mi Señor?” Los privados agarraron la posta. Mercado Pago informó que más de un millón de personas participan de “Fixture 2026”. Mientras que Mercado Libre hizo publicidades con Lionel Scaloni, Walter Samuel y Julián Álvarez, Mercado Pago mandó a que Enzo Fernández te mire desde las paradas de los colectivos para recordarte lo que tenes que comprar para las previas de los partidos. Popularizar la peligrosa experiencia de las apuestas tiene dos contras: mirar los partidos bajo la óptica de lo que querés que ocurra en base a lo que apostaste y ser la puerta de ingreso a meterte de lleno en las apuestas deportivas.
A 40 años de México 86 (ayer fue el aniversario de la final con Alemania), Bet Warrior revivió a Maradona con un uso no muy sofisticado de la inteligencia artificial para que en cada cooling break nos diga: “Muchachos, es el momento de demostrar por qué la tienen así de grandes. Y si el mundo quiere venir a cortarnos las piernas, les vamos a demostrar que acá se juega con pelotas”. Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, confirmó que la publicidad fue autorizada por la familia, de manera democrática entre todos los hijos, algunos no estaban de acuerdo. Dios es empleado en un mostrador.
La frase maradoniana que parafrasea la casa de apuestas hoy está cumpliendo 32 años. Diego ya estaba suspendido provisoriamente del Mundial de Estados Unidos. Con dos triunfos, la Selección Argentina estaba clasificada a octavos, pero según el resultado en la última fecha contra Bulgaria podía salir primera, segunda o tercera (ese fue el último mundial con 24 equipos que clasificaban los 4 mejores terceros).
El jueves 30 de junio de 1994, la transmisión de Canal 13 del tercer partido de Argentina no mostró la salida de los equipos a la cancha y después partió la pantalla en dos. Al aire estaba saliendo la entrevista grabada de Adrián Paenza con un Maradona llorando que lanzaba el histórico “me cortaron las piernas”, después de haber sido excluido del mundial por los restos de efedrina que aparecieron en su orina en el control de dopaje.
Como si estuvieran viendo la tele, en vez de estar cantando el himno previo al partido, sus compañeros sintieron el golpe. Bulgaria se aprovechó de esto, y con el triunfo 2 a 0 y un gol agónico de Nigeria a Grecia, mandó a Argentina al tercer lugar del grupo. “Cuando terminó el partido con Bulgaria se me acercó Stoichkov, que hablaba castellano por jugar en Barcelona, y me dijo: ‘Contame de Diego. Estoy destruido por lo que pasó con él. Es tan buena gente. Qué injusto que le pase esto’. Nos despedimos, dio dos pasos y volvió: ‘Tomá, esto es para vos’, y me entregó su camiseta”, contó Roberto Peidró, médico del cuerpo técnico de Basile, en una nota en Infobae.
El estadio Cotton Bowl de Dallas fue el primero en el que jugó la Selección sin Maradona. En esa ciudad, Argentina le ganó a Austria la semana pasada. Ahí se cantó un nuevo tema con el ritmo de “No me arrepiento de este amor” que dice: treintaidós años después /la Scaloneta va a vengar / la copa que le robaron al Diez/ la que no nos dejaron levantar. El Maradona simbólico y representante histórico de un escudo y una bandera sigue sonando así, sin Gemini ni chat GPT.
En la ciudad que caminamos sin piernas, Lionel Messi sigue demostrando que los buenos pases lo rejuvenecen. Tomala vos, dásela a él. Del otro lado del cuadro aparece el villano del fútbol de los últimos mundiales: Kylian Mbappé. Están disputando los dos el trono como máximos goleadores históricos de este torneo. Ambos son capitanes de sus selecciones. Messi lidera para adentro, tiene un grupo unido alrededor de él que lo reconoce como capitán. Mbappé tiene peleas visibles con algunos compañeros, viste más la cinta de la que la ejerce. Pero es un personaje valorable cada vez que agarra el micrófono.
En la previa del mundial criticó a la Federación Francesa de Fútbol porque la empresa de casa de apuestas Betclic, patrocinadora de su selección, utilizó su imagen en una publicidad. Algo de lo que busca no quedar pegado desde que es capitán del equipo en 2023. Ese año pidió a la Federación que se revisara el contrato con los jugadores sobre la carta de derechos de imagen. En 2024 en el Canal + hizo público el conflicto: “La comida basura, la promoción de las apuestas deportivas. Somos la selección francesa, somos un ejemplo a seguir. Algunos de nosotros venimos de barrios donde eso destruye a un sinfín de personas. Ha destruido a gente que conozco”.
Para quién canto yo entonces
En la previa del mundial, las dudas eran varias en Estados Unidos. La reserva hotelera de las sedes estaba por debajo de lo esperado, el elevado precio de las entradas llevó a reconocer al propio Donald Trump a que él no pagaría lo que pedían en la reventa para el debut de su selección.
Pero empezó el baile y los estadios se coparon. Hasta los partidos de menor importancia sorprendieron por la cantidad de público. Si bien las autoridades estadounidenses rechazaron masivamente las solicitudes de ingreso de ciudadanos senegaleses, en el partido entre Noruega y la selección africana hubo 80.663 personas. Desde Senegal confirmaron que no iba a haber una delegación oficial de hinchas en el mundial por los problemas con la obtención de las visas.
El día que jugaron Argentina – Austria y Francia – Irak se rompió el récord de espectadores en una sola jornada en un mundial: 281.223. “Las cifras de la FIFA superan con creces las de cualquier Copa Mundial de la Historia. Este es un gran homenaje a los Estados Unidos de América”, celebró en sus redes Donald Trump.
Terminada la fase de grupos, la FIFA publicó el ranking de los partidos con más público. Por más que Trump se apropie de los números del mundial, el primer puesto fue compartido por tres partidos jugados en México: dos del Tri como local y otro fue el debut de Colombia contra Uzbekistán. Los Cafeteros están repitiendo lo de la Copa América 2024, jugada en Estados Unidos, donde también fueron miles. En cuartos se podría repetir la final de aquel torneo contra Argentina.
La fiebre mundialista en Colombia coincidió con las elecciones presidenciales. El candidato de derecha Abelardo de la Espriella hizo campaña vistiendo la camiseta amarilla de la selección, lo que llevó a que sus seguidores vayan a los actos vestidos igual, como si fuese un partido del equipo que dirige el argentino Néstor Lorenzo.
En mayo, antes de la primera vuelta, De la Espriella pidió a sus votantes que fueran a votar con la camiseta puesta, por más que las normas electorales prohíben a los candidatos hacer campaña el día de la elección. Después de ganar, una jueza de Bogotá emitió un fallo que le prohibió a Abelardo usar la camiseta amarilla de la selección con fines políticos. Pero el fin de semana, en la segunda vuelta, fue a votar con la misma remera con la que Daniel Muñoz festejó los dos goles que hizo en el Mundial.
La camiseta amarilla (antes Colombia usaba otros colores) que está cumpliendo 41 años porque fue creada en 1985 en vistas al mundial del año siguiente, del que inicialmente iban a ser sede. La diseñadora colombiana María Elvira Pardo creó una remera inspirada en el amarillo, azul y rojo del pabellón nacional. Así nació “la tricolor”, primero como camiseta suplente, para después pasar a representar a generaciones enteras de colombianos. Una camiseta de todos y todas que está siendo transpirada por los jugadores y no debe ser manchada por los políticos de turno.
Luego de la victoria en las elecciones, vistió una réplica que en la parte del logo Adidas tenía el lema de su campaña “firmes por la patria”. Tras el triunfo en el debut contra Uzbekistán circuló un video en las redes en el que Luis Díaz y Muñoz festejan un gol haciendo el saludo militar del nuevo presidente electo. Dicho video fue manipulado con inteligencia artificial porque los jugadores solo chocaron las manos.
Para De la Espriella la camiseta amarilla es un símbolo nacional como la bandera y las Fuerzas Armadas (durante la campaña planteó fortalecerlas). El segundo partido con Congo cambió con el ingreso de Juanfer Quintero, que dio la asistencia del único gol. Su padre, Jaime Quintero, desapareció en 1995 cuando hacía el servicio militar. El capitán de instrucción Eduardo Zapateiro ordenó su traslado de la sede del ejército en Carepa hacia Medellín. Fue lo último que se supo del padre de Juanfer, que solo tenía dos años. En 2019 el presidente Iván Duque nombró a Zapateiro comandante general del ejército de Colombia. Juanfer expresó su indignación en redes sociales. Ahora habla en la cancha: “Yo canto para la gente porque también soy uno de ellos”.
Hay algunos colombianos que ahora miran con vergüenza su camiseta y piensan que el rendimiento de la selección Colombia en el mundial pudo haber determinado el curso de las elecciones presidenciales. Lo que sí está claro es que usaron al deporte cómo imagen política.
Lo mismo está intentando hacer Patricia Bullrich en Argentina. Después de cada triunfo de la Selección subió una foto con la camiseta haciendo con los dedos la cantidad de goles. Después de Austria volvió a hacer los dedos en V. “Ya están aquí los vi, fantasmas de juventud”, canta el Indio Solari en “La Oscuridad”, de su último disco. En todas las ocasiones, Pato tenía la remera con el número 13 del Cuti Romero, con todo lo que eso significa, porque es la roca impasable de la defensa argentina. Contra Austria justamente se lesionó la rodilla y tuvo que ser reemplazado. Más que roca, piedra. No jugó el sábado contra Jordania. Después del tercer triunfo, la senadora volvió a postear una foto con la frase: “Festejemos. Brindemos. Todas buenas. Ahora se vienen partidos importantes. Ahí va la cábala”.
El “todas buenas” quizás hacía referencia a que horas antes del partido había renunciado el entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, arrinconado y cuestionado por su declaración jurada y por haber incorporado más de 500 mil dólares que no figuraban en sus presentaciones originales. Una cascada al revés que fue escalando hacia arriba y el gobierno nunca pudo sacar de la agenda. La bolilla se hizo bola. Fenómeno barrial.
Volviendo al furor del prode, no se nos ocurrió apostar durante qué partido del mundial se iba a ir Adorni. Renunció antes de las 19 mientras jugaban Inglaterra – Panamá y Croacia – Ghana. En plena definición del grupo L de Loro. “Señor del reloj de oro, sé que a usted nada lo hará cambiar”.
Tango en segunda
Si el mundial 2026 fuese el trago que tomamos en jarra, Estados Unidos es la Coca Cola con casi el 70 por ciento de los partidos. México trae el fernet y el hielo lo pone Canadá. Gianni Infantino va luciendo sus roles (ese pibe anda bien) defendiendo el modelo de ampliación de equipos y las sedes. Pero por si quedaban dudas de quién es el mundial, la semana pasada declaró en Fox & Friends que va a estar junto a Trump disfrutando de la final y “entregando el trofeo al ganador, por supuesto, juntos”. Saluden al protocolo de la FIFA que se va. Los dos mundiales anteriores, que lo tuvieron como presidente, había sido solo Infantino el que entregó la copa más buscada. Pequeñas anécdotas sobre las instituciones.
Van a repetir lo que ya hicieron el año pasado en el Mundial de Clubes, donde ambos le dieron el trofeo al capitán del Chelsea, Reece James. Con el detalle de que Trump se quedó al lado de los jugadores en los festejos, hasta que vino Gianni a darle un abrazo con pasito tun tun para llevárselo para atrás y que queden solo los verdaderos protagonistas. Ojalá nos ahorremos esa escena desagradable. “A mi no me gusta tu cara y no me gusta tu olor”.
Cuando pienso en Trump agarrando la copa quiero que no haya clima de mundial. Pero agarro Dardo Rocha, en Bernal, cerca de Villa Itatí, un sábado a la mañana y veo en los semáforos las sogas sosteniendo remeras con la 10: muchas de Messi y algunas de Miguel Almirón de Paraguay. Recuerdo los cohetes de madrugada que escuché cuando Galarza Fonda le metió el gol a Turquía y el día que los del profe Gustavo Alfaro avisaron que venían a enseñarnos cómo cazar una utopía. Cayó Alemania, sus cuatro estrellas y las tres tiras de Adidas que se despiden de vestir a su país después de más de 70 años. A partir de 2027 empieza un contrato con Nike hasta 2034.
Nosotros seguimos. Tres tiras, tres estrellas, ropa en cómodas cuotas sin interés, como el televisor en el que la vemos. Empezá a pagar en este mundial y termina de pagarlo el próximo. Me olvido de que está por venir el resumen de la tarjeta cuando pienso que Messi vino a su último mundial a romper relojes, quemar libros y salir al rescate del equipo. Más voluntarioso que lujoso.
La Scaloneta sigue firme rumbo al objetivo pero todavía nos cuesta soltarnos a la alegría. Nos duele la risa, nos duele cantar. Hay una traba de algo que queremos que pase y de que algo no termine. Jugamos dos horas nuestro partido en la comodidad de las paredes de nuestras casas, pero no salimos a festejar sino a ver la realidad. “Es una lágrima en el pan, así es la loba que me cuida cuando empiezo a despegar”.Al gol agónico de Messi no le sigue un espacio publicitario sino una persona durmiendo en un asiento del subte durante el día. Las noches son largas.
No hay atisbos de Mundial en el hall de Constitución. Solo gente que va, viene y esquiva a otros. Paso por ahí todos los días. Ayer me llevé puesta una lata con la que dos nenes jugaban a la pelota. Andaban con el pantalón del pijama: todas las noches duermen frente a la cartelera donde veo si me tomo el tren que va a Bosques o el que va a Ezeiza. No tuve tiempo de devolverles la Sprite aplastada; me la sacaron de los pies y salieron gambeteando entre la gente. Seguí caminando y pasé el molinete con una convicción: podemos ser campeones del mundo de nuevo.
Catorce gobernadores irán este martes a la jura de Diego Santilli como jefe de Gabinete, en un fuerte gesto de apoyo que marca un claro giro respecto a la relación que las provincias venían teniendo con el gobierno nacional.
Fuentes del gobierno adelantaron que ya confirmaron su presencia la mayoría de los gobernadores del PRO, el radicalismo y los peronistas y provinciales aliados a la Casa Rosada.
Entre los confirmados están Raúl Jalil (Catamarca); Leandro Zdero (Chaco); Juan Pablo Valdés (Corrientes); Carlos Sadir (Jujuy); Alfredo Cornejo (Mendoza); Rolando Figueroa (Neuquén); Alberto Weretilneck (Rio Negro), Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Vidal (Santa Cruz); Osvaldo Jaldo (Tucumán); Rogelio Frigerio (Entre Ríos); Gustavo Sáenz (Salta); Martín Llaryora (Córdoba) y Jorge Macri (CABA).
Entre los ausentes estarán los seis gobernadores del kirchnerismo, que salvo excepciones han mantenido distancia durante toda la etapa del gobierno libertario. El único de ellos que hizo un mensaje de acercamiento a Santilli fue el fueguino Gustavo Melella, con una serie de tuits que publicó tras su designación en la que se ofrece a un trabajo en conjunto.
Tampoco estará en la jura el santafesino Maxi Pullaro, que tiene buena relación personal con Santilli pero siempre fluctuante con la Casa Rosada.
Como contó LPO, Santilli mantendrá la relación con las provincias y lo que era el Ministerio del Interior quedará a cargo de su mano derecha, Gustavo Coria. El nuevo jefe de Gabinete también conservará relación con el Congreso, donde buscará destrabar la reforma electoral para lo cual deberá negociar con los aliados que hoy irán a aplaudirlos.
Entidades de magistrados y foros de jueces se manifestaron críticamente contra el rechazo del gobierno de Maximiliano Pullaro de cuestionar a una jueza de Menores de Rosario que, hace una semana, anuló un allanamiento porque la policía lo hizo sin solicitar una orden judicial. El gobierno por su parte defendió el procedimiento y cuestiona la decisión de la magistrada como una acción institucional poco sensible a las expectativas de la población frente al delito. «Ponemos el interés de los santafesinos por encima del de las corporaciones», dice uno de los principales colaboradores del gobernador.
Las críticas llegaron en avalancha luego de que la vocera del gobierno, Virginia Coudannes, sacó el tema deliberadamente, en medio de una rueda de prensa rutinaria ante los medios santafesinos. La portavoz del Poder Ejecutivo fue con todo contra la jueza María Dolores Aguirre Guarrochena que invalidó un procedimiento en el que se capturó a un menor de edad acusado de balear un domicilio al que apresaron a doce horas del hecho alegando flagrancia. La jueza dijo que era inaceptable transcurrido tanto tiempo y sin urgencia que no se hubiera solicitado una orden de allanamiento a un juez para eso.
«Si los delincuentes son tan buenos, que se los lleven a sus casas», dijo Coudannes. Esto motivó una declaración formal del Colegio de Magistrados de Rosario. Pero lo más fuerte fue lo que magistrados de todo el país señalaron en sus redes al comentar el tema.
El Colegio de la Magistratura y la Función Judicial de la provincia de Santa Fe manifestó, en un comunicado, «su desacuerdo con las declaraciones públicas vertidas por una funcionaria del Poder Ejecutivo provincial». En el texto indican desde la institución que las discrepancias deben canalizarse «por las vías procesales legalmente previstas y no a través de manifestaciones públicas descalificantes». Y remarca que «no es mediante la disputa mediática que deben encararse las soluciones que afectan a fibras sensibles de nuestra sociedad».
El contenido del comunicado enojó a distintos jueces de Rosario que hablaron con LPO por encontrarlo excesivamente moderado frente a una afrenta que consideran reiterada desde el gobierno santafesino. «Lo del Colegio de Jueces es patético y pusilánime», dijo uno de los magistrados que habló con este medio.
Lo que indica un grupo de jueces molestos con este contenido es que la posibilidad de ejercer la independencia no se hace desde los fallos, sino sosteniendo las resoluciones en la acción política, con manifestaciones que deben ser más contundentes y con funcionarios judiciales que defiendan su autonomía y su criterio en el campo público del mismo modo en que lo hacen desde funcionarios del Ejecutivo.
Desde esta vereda, los jueces manifiestan que efectivamente hay una sumisión de magistrados que se nota en resoluciones judiciales afines a las expectativas del gobierno, aún cuando se piden medidas que no cuentan con los estándares necesarias para avalarlas, sobre todo en procedimientos que implican detenciones, ejecuciones de condenas previstas por la ley y allanamientos. Aducen que hacer algo en contra de lo esperado por el gobierno implica escraches públicos. Como le pasó, dicen, a Aguirre Guarrochena.
Mientras el gobernador @maxipullaro invierte en tecnología, fortalece a la Policía y da más herramientas para combatir el crimen, siguen existiendo miradas garantistas que parecen más preocupadas por proteger a los delincuentes que por acompañar a las víctimas. pic.twitter.com/remuRaQkMY
El gobierno provincial se juega fuerte por estos temas convencido de que tiene en este punto, el control del delito, por un lado el reaseguro de su plan contra la violencia que durante once años tuvo en Rosario, la mayor ciudad santafesina, la tasa más alta de delitos de alta lesividad como homicidios y balaceras. Durante la gestión de Pullaro los delitos de sangre bajaron el primer año un 65% y se mantuvo durante el segundo año de su mandato con las cifras más bajas desde 2010.
«Como gobierno desde el inicio de la gestión impulsamos reformas que creemos que ponen en el centro al ciudadano, sus necesidades y sus intereses», le dijo a LPO un funcionario del círculo más próximo a Pullaro. «En esas reformas se han generado algunas incomodidades de sectores que preferían y se sentían a gusto con las viejas formas. Pero ya vimos a dónde nos dejaron, en una sociedad indefensa ante el avance del delito y las organizaciones criminales. Ponemos el interés general de los santafesinos por encima de las corporaciones», resumió.
Lo que entiende el gobierno es que los fallos judiciales no deben darles a los delincuentes la idea de que tienen en la Justicia una trinchera donde encuentren amparo. Y promueve una política de persecución que replica el Ministerio Público de la Acusación (los fiscales) de manera alineada donde el actor fundamental contra la criminalidad sea la policía que el Ministerio de Seguridad desde el Ejecutivo maneja de manera directa.
También recuerdan que la ola de delitos que azotó a Rosario y recrudeció a partir de 2013 se dio frente a una pasividad de la Justicia Penal de Rosario, tanto la ordinaria como la federal, que tenía a los mayores referentes de la criminalidad en sus expedientes pero sin realizar conexión de causas. El Poder Judicial se justifica atribuyendo en gran medida a la vigencia por entonces del viejo sistema escrito de juicio y a la falta de fiscalías especializadas que, desde que rige el acusatorio en 2014 en Santa Fe, trabajan ahora con pautas para vincular grupos delictivos tanto por sus hechos como por sus áreas geográficas de influencia. Un argumento poco convincente para absolver al sistema judicial y a sus funcionarios de entonces.
Lo que hizo la jueza Dolores Aguirre Guarrochena fue marcarle un control a esa policía que allanó cuando a su criterio no existía urgencia, ya que habían pasado 12 horas, sin pedir orden a un juez. Por eso la reacción cuando en el caso habían detenido a un menor de edad acusado de disparar contra una vivienda que recibió ocho balazos.
Los jueces replican -de manera masiva pero solo en off- que Pullaro demuestra un afán de imponer favoritos en la Justicia con la finalidad de que produzcan resoluciones afines a su política criminal y de otro tipo. Enumeran que eliminó los puntajes en los concursos de magistrados para acabar con el orden de mérito que pemita discrecionalidad en las selecciones. Que criticaron con dureza a jueces provinciales que mandaron a la Justicia Federal casos de droga con criterios distintos. Y que el gobierno, con aval legislativo, nombró ministros de la Corte Suprema afines sin disponer de las vacantes de quienes aún están en funciones y procura reemplazar.
El tema pegó tan hondo en los foros de jueces de todo el país que La Nación lo recogió en un texto de autor firmado por el juez de Menores de Catamarca Rodrigo Morabito, que indica que la posición de la vocera, y por añadidura del gobierno, «encierra una profunda incomprensión del rol del Poder Judicial».
«Cuando un juez o jueza adopta una decisión que garantiza derechos (aunque resulte impopular) no está emitiendo una opinión personal ni actuando por empatía individual. Está cumpliendo la Constitución. Está aplicando la ley. Está haciendo exactamente aquello para lo que fue investido; controlar el ejercicio del poder y proteger a las personas frente a posibles abusos», dice Morabito.
Magistrados de distintos distritos estuvieron activos sobre este asunto en los chats en la idea de que la defensa de la independencia del Poder Judicial abarca intereses de juezas y jueces de todo el país. «Tratan a la Justicia como oposición, hasta con ínfulas propias de los torpes», dice uno de ellos en un chat nacional de jueces y académicos de Derecho. Asimismo el caso fue abordado por la red de Profesores de Derecho Penal, después de que se viralizó el audio donde Coudannes cuestiona a la jueza de Rosario e invita que se lleva a la casa al chico beneficiado con la anulación del allanamiento.
Un magistrado de Tucumán dijo por ejemplo: «Como decía Chiappini en uno de sus libros: la ignorancia suele ser insolente», en alusión a un doctor en Derecho y especialista en Derecho Procesal y Penal de Rosario.
Hace varias semanas que el gobernador Martín Llaryora le busca la vuelta a la caída de la imagen y la gestión de Daniel Passeerini en la capital cordobesa. El motivo es uno solo y simple: los flacos números del intendente cordobés ponen en riesgo la reelección provincial. Es decir, la continuidad de un modelo que lleva más de un cuarto de siglo al frente del poder en Córdoba.
En Córdoba, a un mes del caso Agostina, el peronismo quedó en la mira por el impacto político del femicidio de la adolescente de 14 años y el cargo en el Municipio que tenía Claudio Barrelier, el principal acusado del crimen. Además de la polémica habilitación del bar Wachitas.
Pero también, los cuestionamientos por la diaria a la gestión de la Ciudad pusieron a los herederos del cordobesismo en el momento más crítico desde que ambos asumieron en sus cargos en Provincia y Municipio en el 2023.
Llaryora y Passerini mantuvieron una conversación hace algunos días y se mostraron juntos en una recorrida en la puesta en valor de un espacio verde. Sin embargo, en las segundas líneas de ambas gestiones la comunicación no fluye, las diferencias se acrecientan y las internas también. Más aún porque Passerini no tiene reelección y la carrera por su sucesión desató una interna feroz entre funcionarios municipales y aquellos que ocupan despachos provinciales.
Al punto que hace unos días, en la reunión de una mesa ministerial y política que tiene Llaryora, un ministro llegó a esbozar la idea de intervenir la Ciudad con cuadrillas propias y diferenciarse de «lo que no hace el Municipio». Decisión que Llaryora observó pero que, por el momento, decidió pisar.
«Hay una falta de liderazgo en la Capital (cordobesa) que preocupa. Passerini decidió encerrarse en lo que le cuentan un par de funcionarios y desoye los consejos o sugerencias de Llaryora. Entonces, es complicado», dijo una persona que conoce pormenores de la relación.
Y que, además, es crítico con ambos por el liderazgo. Es más, resume ese cuestionamiento con una observación que hacen los integrantes de la Vieja Guardia y fueron funcionarios del exgobernador Juan Schiaretti. «Cuando ‘el Gringo’ asumió su última gestión juntó a todo el gabinete y preguntó quién estaba ahí para ser candidato a futuro. Y les marcó a todos: ‘si alguno quiere ser candidato a algo es el momento de decirlo así no sigue. No estoy en contra de que sea candidato, sino que no priorice esta gestión’. Eso es lo que ahora no se ve», contó la fuente.
En El Panal algunos no coinciden de manera lineal con este argumento, aunque sí están al tanto de la preocupación de Llaryora por la gestión de la Ciudad y dicen que el gobernador decidió regular las recorridas por los barrios de la capital cordobesa porque se encontró con dos síntomas: el primero, le piden que vuelva a la Ciudad; el segundo, le recuerdan que él dejó a Passerini.
Por último, hay encuestas en Córdoba donde marcan que, de las tres gestiones -Nación, Provincia y Municipio-, el único que tiene la imagen negativa por encima de la positiva es Passerini. «En los otros dos casos hay valores que tienen una diferencia, pero en un comparativo sobre las tres administraciones lo que queda en evidencia es que Passerini tiene la negativa por encima de la positiva. Y eso, a menos de un año de la elección, preocupa», dijo un consultor.