Sociedad

  • Moody’s pronostica que la morosidad seguirá escalando y lanza una alerta por los créditos en dólares

     

    El crédito se convirtió la grieta del modelo financiero. Lo que hasta hace poco fue la promesa de una economía que volvía a prestarse a sí misma para reactivar la economía, hoy es lo diametralmente opuesto: una cadena de pagos estirada al límite. La morosidad ya no es un dato técnico. Es una señal de estrés generalizado. Y el sistema, de punta a punta, acusa el golpe. 

    Una corrida de impagos que supera el 40% complica a Ualá

    El cuadro es delicado. En algunos segmentos, directamente crítico. Las alertas ya no circulan solo en Buenos Aires: también aparecen en informes internacionales, en bancos de inversión y en calificadoras. Hay consenso en algo incómodo: lo peor todavía no llegó. La dinámica de ingresos de las familias y la presión sobre las empresas anticipan que la mora seguirá escalando en los próximos meses. 

    Desde la calificadora de riesgo Moody’s, faro de referencia para las inversiones extranjeras, fueron tajantes: los niveles de incumplimiento seguirán en aumento en el corto plazo. En un informe que circuló entre sus clientes observa que el deterioro ya es visible: suben los préstamos en problemas y también los cargos por incobrabilidad, lo que erosiona la rentabilidad de los bancos en un escenario cada vez más competitivo. 

      «El deterioro de la cartera continuará presionando la rentabilidad del sistema financiero, principalmente a través de mayores cargos por incobrabilidad», advierte esta consultora. 

    Para Moody’s, el cambio de modelo económico del gobierno libertario, explica parte del problema. Desde 2024, el negocio dejó de apoyarse en los rendimientos de los títulos públicos y se volcó al crédito al sector privado. Ese «crowding in» mejoró el volumen de préstamos, pero también expuso a los bancos a un riesgo más directo. Menos renta financiera, más riesgo crediticio. Un equilibrio más frágil. 

     La advertencia más filosa apunta a una idea que circula en el equipo económico. La posibilidad de usar depósitos en dólares para prestar a sectores que no generan divisas encendió luces rojas. Para la calificadora, esa flexibilización aumentaría el riesgo de descalce de monedas y dejaría al sistema más vulnerable frente a un salto cambiario. 

    «Fue exactamente lo sucedido en el 2001 que generó la pesificación asimétrica y las normas macroprudenciales para evitar riesgos sistémicos que pone al sistema financiero al borde del colapso», comentó el economista Christian Buteler. 

    Los datos duros terminan de cerrar el cuadro. Según un relevamiento difundido por el economista Hernán Letcher, hay cinco bancos que concentran más de 6 billones de pesos en créditos en situación irregular. El Banco Galicia lidera con 2,15 billones de pesos, equivalentes al 21,38% de su cartera. Le sigue el Banco Santander Argentina con 1,12 billones, el 4,44% el Banco Nación con 1,03 billones, un 6,46%, el BBVA Argentina con 884 mil millones, equivalentes al 15,14% y el Banco Provincia con 828 mil millones, un 12,61%. 

    Pero donde el cuadro se vuelve más áspero es fuera del sistema bancario tradicional. En el universo de las billeteras virtuales y las financieras ligadas al consumo, lo que en la jerga se conoce como captive finance,  la mora alcanzó niveles que hasta hace poco parecían imposibles. Es el crédito más caro, más flexible y, ahora, el más golpeado. 

    Los números del Banco Central a diciembre de 2025 son elocuentes. Cartasur encabeza con una mora del 52,4%. Le siguen Cetrogar con 48,4% y Valle Fértil con 45%. Más atrás aparecen Megatone con 43,8% y Frávega con 39,6%. Ualá se ubica en ese mismo pelotón con 38,4%. Luego vienen Credicuotas con 34,8%, Naldo con 24,9% y Cencosud con 20,5%. Naranja marca 16,3% y MercadoLibre queda más abajo, en torno al 13,6%. 

    La foto es potente. Durante años, esos negocios vendieron electrodomésticos, ropa o servicios. Hoy, en muchos casos, también venden financiamiento. Y el financiamiento, cuando se corta la cadena de ingresos, se transforma en un problema sistémico. 

     

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    Más casta: Milei metió en la ANSES a un funcionario al que le pagamos hasta el yogur que se toma

     

    Mientras el gobierno de Javier Milei repite hasta el cansancio su discurso contra “la casta” y aplica un ajuste feroz sobre jubilados, trabajadores y beneficiarios de políticas sociales, una polémica designación dentro de la ANSES vuelve a poner en evidencia el doble estándar del oficialismo. El protagonista es Guillermo Arancibia, funcionario del organismo previsional que quedó en el centro de un escándalo por el uso de fondos públicos para gastos personales tan insólitos como yogures, barritas de cereal y otros consumos menores.

    Por Roque Pérez para NLI

    Un caso que estalló dentro del propio organismo

    La historia de Guillermo Arancibia comenzó a circular con fuerza en los pasillos de la Administración Nacional de la Seguridad Social cuando trabajadores del organismo denunciaron un uso irregular de la caja chica destinada a gastos institucionales. Según trascendió en distintas publicaciones periodísticas, entre ellas informes difundidos por Perfil y Minuto Uno, el funcionario habría justificado con fondos públicos la compra de alimentos y productos de consumo cotidiano, desde bebidas hasta yogures y barritas de cereal.

    El detalle, que podría parecer anecdótico si se lo observa aisladamente, terminó adquiriendo dimensiones políticas mucho más profundas. No solo por el carácter de los gastos, sino porque los mismos habrían sido respaldados mediante comprobantes y documentos oficiales firmados dentro del propio organismo, bajo el argumento de que se trataba de consumos vinculados a reuniones o actividades institucionales.

    Sin embargo, puertas adentro de la ANSES la interpretación fue otra. Para muchos trabajadores, el episodio se transformó rápidamente en un símbolo de los privilegios que sobreviven dentro del Estado incluso en momentos en que el gobierno habla permanentemente de austeridad.

    La bronca de los trabajadores y los afiches que lo expusieron

    La indignación interna no tardó en traducirse en un gesto visible. En distintos sectores del edificio central del organismo aparecieron afiches y mensajes que apuntaban directamente contra Arancibia. En esos carteles, que circularon entre empleados y terminaron trascendiendo públicamente, se lo acusaba de cobrar un salario elevado mientras utilizaba fondos institucionales para financiar consumos personales.

    La frase que más se repitió en esos carteles condensaba la bronca de quienes trabajan en el organismo: “ganás cinco palos y te comprás yogur con la caja chica”.

    Más allá del tono irónico, el episodio dejó expuesta una tensión profunda dentro de la ANSES. Mientras miles de trabajadores del sector público enfrentan congelamientos salariales, recortes presupuestarios y presión por reducción de gastos, algunos funcionarios parecen manejarse con criterios muy distintos a los que el propio gobierno proclama en su discurso público.

    El contexto del ajuste y el significado político del escándalo

    El caso adquiere una dimensión todavía más polémica si se observa el contexto general en el que ocurre. La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) es el organismo encargado de administrar jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y diversas políticas sociales que constituyen el principal ingreso de millones de argentinos.

    En ese marco, el gobierno de Javier Milei viene impulsando una política económica marcada por fuertes recortes del gasto público, licuación de ingresos previsionales y un discurso permanente sobre la necesidad de eliminar privilegios dentro del Estado.

    Sin embargo, episodios como el de Arancibia generan un contraste difícil de explicar. Mientras el relato oficial insiste en que el país necesita sacrificios para ordenar las cuentas públicas, aparecen situaciones que muestran cómo ciertos sectores del aparato estatal continúan operando con niveles de discrecionalidad que poco tienen que ver con la austeridad prometida.

    El problema, en definitiva, no es el precio de un yogur ni el costo de una barrita de cereal. El problema es quién paga esos consumos y bajo qué lógica se administran los recursos públicos en un organismo que maneja fondos destinados a jubilados y sectores vulnerables.

    De la polémica al ascenso

    Lejos de implicar un freno en su carrera dentro del organismo, la polémica no impidió que Arancibia siguiera consolidando su posición dentro de la estructura de la ANSES. Según distintas versiones periodísticas, el funcionario fue impulsado a un rol de mayor relevancia dentro del organismo previsional, lo que terminó alimentando aún más las críticas internas.

    Para muchos trabajadores, la señal política fue clara: las denuncias no generaron sanciones ni explicaciones públicas, y el episodio quedó reducido a un escándalo mediático sin consecuencias concretas dentro de la estructura estatal.

    Ese desenlace es precisamente lo que transformó el caso en un símbolo del doble discurso que rodea al gobierno libertario.

    La “casta” que nunca desaparece

    Desde su campaña electoral, Milei construyó buena parte de su identidad política sobre la promesa de terminar con los privilegios de la política tradicional. La palabra “casta” se convirtió en el eje central de su narrativa y en una etiqueta destinada a señalar a quienes, según el discurso libertario, se beneficiaban del Estado mientras el resto de la sociedad pagaba la cuenta.

    Sin embargo, episodios como el de Arancibia parecen mostrar que el problema no desapareció, sino que cambió de protagonistas. El relato anticasta convive hoy con prácticas que recuerdan demasiado a aquellas que el propio oficialismo decía combatir.

    En ese sentido, el caso del “yogur de la ANSES” terminó convirtiéndose en algo más que una anécdota administrativa. Para muchos dentro y fuera del organismo, funciona como una metáfora incómoda de la política argentina contemporánea: un Estado que exige sacrificios a millones de personas mientras algunos funcionarios continúan moviéndose con privilegios financiados con dinero público.

    Y allí aparece la pregunta inevitable que atraviesa todo el episodio: si el ajuste es para todos, ¿por qué hay funcionarios a los que seguimos pagándoles hasta el yogur que se toman?

     

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    El nombre de Europa: entre mitología, lenguas antiguas y disputas históricas

     

    El origen del nombre “Europa” no es un dato menor ni una simple curiosidad etimológica: condensa siglos de mitología, intercambios culturales entre Oriente y Occidente y debates académicos aún abiertos. Desde una princesa fenicia raptada por Zeus hasta raíces lingüísticas semíticas vinculadas al “ocaso”, el término revela cómo se construyó una identidad geográfica mucho antes de que existiera el continente tal como lo conocemos hoy.

    Por Alcides Blanco para NLI

    El mito fundacional: una princesa fenicia en manos de Zeus

    El relato más difundido sobre el origen del nombre remite a la mitología griega. Según la tradición, Europa era una princesa fenicia —es decir, proveniente de la región del actual Líbano— hija del rey Agenor. El dios Zeus, enamorado de su belleza, se transformó en un toro blanco para acercarse a ella y finalmente raptarla, llevándola hasta la isla de Creta.

    Este mito no es un detalle anecdótico: fue central para que los griegos nombraran regiones y territorios. La propia Asia, por ejemplo, también aparece en la mitología como una figura femenina vinculada a linajes divinos; Libia era tanto una región como una personaje mitológica; y Peloponeso deriva de Pélops, un héroe legendario. Incluso ciudades como Atenas toman su nombre de la diosa Atenea, y Tebas se vincula a relatos míticos sobre su fundación.

    En ese marco, Europa no fue la excepción: el nombre de la princesa terminó trascendiendo el relato para convertirse en una referencia geográfica concreta. Como señalan diversos estudios históricos, la geografía antigua estaba profundamente atravesada por narrativas míticas que funcionaban como formas de explicación del mundo.


    La explicación griega: “la de mirada amplia”

    Desde el punto de vista lingüístico, una de las interpretaciones clásicas sostiene que “Europa” proviene del griego antiguo. La palabra sería una combinación de eurys (“ancho” o “amplio”) y ops (“ojo” o “rostro”), lo que podría traducirse como “la de amplia mirada” o “rostro ancho”.

    Esta lectura no es menor: en el pensamiento griego, la idea de amplitud estaba asociada tanto al territorio como a la capacidad de ver o comprender el mundo. Algunos autores incluso vinculan este sentido con la percepción de la tierra firme frente al mar, como un espacio “abierto” y extenso.

    Sin embargo, esta explicación —aunque difundida— no es la única ni necesariamente la más aceptada hoy.


    La hipótesis semítica: Europa como “el occidente”

    Una segunda línea de investigación, cada vez más considerada por especialistas, sitúa el origen del nombre en lenguas semíticas del Cercano Oriente. En particular, se lo vincula con la raíz ereb o irib, que significa “ponerse el sol” o “ocaso”.

    Desde esta perspectiva, “Europa” sería simplemente “la tierra del oeste”, es decir, el lugar donde el sol se oculta visto desde Asia. Esta interpretación tiene una enorme potencia histórica: sugiere que el nombre no nace en Europa misma, sino en la mirada oriental sobre ese territorio.

    Investigaciones lingüísticas como las de Ernest Klein o Giovanni Semerano han explorado esta posibilidad, aunque no sin controversias. El propio historiador Martin L. West advierte que la relación fonética entre los términos griegos y semíticos no es completamente concluyente.


    Un concepto que cambia: de región mítica a continente

    Otro elemento clave es que “Europa” no siempre designó un continente. En la antigüedad, el término se utilizaba de forma mucho más limitada, incluso para referirse a zonas específicas del mundo griego. Recién con el tiempo —y especialmente con el desarrollo de la geografía clásica— su significado se expandió.

    Heródoto, por ejemplo, ya empleaba el término para diferenciar grandes regiones del mundo conocido, aunque sin los límites actuales. Esto muestra que el nombre fue adquiriendo sentido geopolítico de manera progresiva, en paralelo al crecimiento de las redes comerciales y culturales entre pueblos.


    Una identidad en disputa

    Lejos de ser un dato cerrado, el origen del nombre Europa sigue siendo objeto de debate académico. La coexistencia de explicaciones mitológicas, griegas y semíticas revela algo más profundo: el continente no tiene un origen “puro”, sino que es producto de múltiples influencias culturales.

    En ese sentido, el propio nombre Europa funciona como síntesis de un proceso histórico mayor: el contacto —muchas veces conflictivo— entre Oriente y Occidente. La princesa fenicia del mito no es casualidad, sino un símbolo de ese cruce de mundos.


    Conclusión: un nombre que cuenta una historia

    El nombre Europa no es simplemente una etiqueta geográfica. Es el resultado de una construcción histórica donde confluyen mitos, lenguas y miradas sobre el mundo.

    Ya sea como “la de amplia mirada” en la tradición griega o como “la tierra del ocaso” en la interpretación semítica, el término expresa una idea clave: Europa siempre fue definida en relación con otros. Y esa tensión —entre identidad propia y mirada ajena— sigue siendo parte central de su historia hasta hoy.

     

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    RETROCESO: La Argentina afuera de la Organización Mundial de la Salud

     

    La decisión del gobierno de Milei de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud no puede leerse como un gesto aislado ni como una mera diferencia técnica. Se trata de un movimiento político de alto impacto que redefine el posicionamiento internacional del país y abre interrogantes profundos sobre el rumbo del sistema sanitario nacional.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    Una salida que excede lo sanitario

    La oficialización del retiro de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud marca un punto de inflexión en la política exterior y sanitaria del país. No se trata simplemente de abandonar un organismo internacional, sino de romper con un entramado de cooperación global construido durante décadas, en el que la Argentina había tenido una participación activa, tanto en la articulación de políticas como en el acceso a recursos estratégicos.

    La OMS no es una estructura burocrática más dentro del sistema internacional. Es el espacio donde se coordinan respuestas ante emergencias sanitarias, donde se comparten datos epidemiológicos en tiempo real y donde se definen estrategias conjuntas frente a amenazas que, como quedó demostrado durante la pandemia, no reconocen fronteras. Salir de ese esquema implica, en los hechos, correrse de una red de contención global en materia de salud.

    Lo que queda expuesto, entonces, es que la decisión no responde únicamente a cuestionamientos técnicos o a diferencias puntuales, sino a una concepción más amplia sobre el rol del Estado y el lugar de la Argentina en el mundo.


    Alineamiento internacional y lógica ideológica

    En este punto es donde la medida adquiere una dimensión más profunda. La salida de la OMS no ocurre en el vacío, sino en un contexto de redefinición de alianzas internacionales donde el gobierno de Milei ha mostrado una clara inclinación hacia ciertos liderazgos globales. En particular, la coincidencia con la postura adoptada previamente por Donald Trump no pasa desapercibida y funciona como una clave interpretativa central.

    Más que una decisión autónoma basada en un diagnóstico sanitario propio, la medida parece inscribirse en una lógica de alineamiento político-ideológico con corrientes que cuestionan los organismos multilaterales y promueven una visión más unilateral de las relaciones internacionales. En ese marco, la salud pública queda subordinada a una narrativa más amplia que prioriza la ruptura con estructuras globales en nombre de una supuesta soberanía.

    Sin embargo, la paradoja es evidente. En un mundo interdependiente, donde los virus circulan con la misma velocidad que las personas y los bienes, la cooperación internacional no debilita la soberanía: la fortalece. Renunciar a esos espacios no implica ganar autonomía, sino perder herramientas.


    El impacto real: un sistema más expuesto

    La discusión pública ha estado atravesada por argumentos oficiales que apelan a la crítica de la gestión internacional de la pandemia y a la necesidad de recuperar márgenes de decisión propios. Pero más allá del discurso, lo cierto es que la salida de la OMS tiene consecuencias concretas que no pueden soslayarse.

    El sistema de salud argentino, ya tensionado por recortes presupuestarios y reconfiguraciones institucionales, pierde con esta decisión acceso a circuitos clave de cooperación, financiamiento y provisión de insumos. En contextos de emergencia, donde la rapidez en la respuesta es determinante, quedar fuera de esos canales puede significar una diferencia sustancial en términos de capacidad de acción.

    La experiencia reciente del dengue, con brotes de magnitud histórica, dejó en evidencia la importancia de contar con redes de información y coordinación internacional. En ese escenario, la salida de la OMS no aparece como un gesto abstracto, sino como una decisión que puede tener efectos tangibles sobre la vida cotidiana de la población.


    Un modelo de país en discusión

    Lejos de ser un hecho aislado, el retiro de la OMS se inscribe en un proceso más amplio de transformación del rol del Estado. La reducción de políticas públicas, la desarticulación de programas sanitarios y el ajuste sobre áreas sensibles configuran un escenario en el que la salud deja de ser concebida como un derecho garantizado colectivamente para pasar a depender, cada vez más, de lógicas individuales o de mercado.

    En ese contexto, la ruptura con organismos multilaterales refuerza una tendencia hacia el aislamiento, no sólo en términos diplomáticos, sino también en términos de capacidades concretas. La Argentina no sólo se aleja de un espacio de cooperación, sino que lo hace en un momento histórico en el que el resto del mundo, tras el impacto del COVID-19, avanza en sentido contrario, fortaleciendo los mecanismos de articulación global.

    La pregunta que subyace es qué modelo de país se está construyendo. Uno que se integra a redes internacionales para potenciar sus capacidades, o uno que opta por retraerse en nombre de una autonomía que, en la práctica, puede traducirse en mayor vulnerabilidad.


    Más que un gesto, una señal de rumbo

    La salida de la Organización Mundial de la Salud funciona, en definitiva, como un síntoma de un cambio de época en la política argentina. No es sólo una decisión administrativa ni un desacuerdo puntual, sino una señal clara de hacia dónde se orienta el proyecto de país que impulsa el gobierno.

    En ese marco, la salud pública queda atravesada por una tensión cada vez más evidente entre la lógica del derecho y la lógica del alineamiento político. Y cuando esa tensión se resuelve en favor de esta última, las consecuencias no se miden únicamente en términos diplomáticos, sino en la capacidad concreta del Estado para proteger a su población.

    El retroceso no es sólo institucional. Es, sobre todo, una advertencia sobre los riesgos de tomar decisiones estratégicas en función de afinidades ideológicas antes que de las necesidades reales de la sociedad.

     

  • Frigerio advirtió que podría ir a La Haya para frenar la refinería en Paysandú: «No podemos permitir otra Botnia»

     

    El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, dijo que no descarta ir a tribunales internacionales para evitar que Uruguay instale una refinería de combustibles no fósiles frente a las costas de Colón.

    «No podemos permitir otra Botnia»,

    advirtió.

     

    Frigerio destacó que están realizando las gestiones para evitar que se apruebe y comiencen las obras de la planta de HIF Global en Paysandú. En ese sentido, destacó que lograron que «el estudio de impacto ambiental incluya a Colón».

    «No podemos permitir una nueva Botnia. No podemos, después de ese tremendo mal paso que dio la Argentina, repetirlo», dijo Frigerio, que recordó que aquel momento las negociaciones bilaterales se encararon con las obras ya comenzadas. En cambio, dijo que ahora ya hubo tres reuniones con el gobierno de Uruguay «para evitar que esto prospere».

    «Estamos a tiempo, estamos haciendo las cosas que no se hicieron en aquel momento y que provocaron ese conflicto que duró tantos años», señaló el gobernador entrerriano, que confió en que conseguirá un resultado favorable, pero en caso contrario escalará la pelea. «Si tenemos que ir a la Haya, vamos a la Haya. Si tenemos que ir a la Corte de Derechos Humanos, vamos a la Corte de Derechos Humanos. A todos lados vamos a ir», advirtió.

    Quirno viajó de urgencia a Uruguay para evitar un nuevo caso Botnia

    Frigerio recalcó que la provincia necesita el acompañamiento del gobierno nacional para hacer las gestiones bilaterales ante un Uruguay y destacó que el canciller Pablo Quirno lo acompañó en dos reuniones. El tema es que, como contó LPO, Quirno tuvo que ser apercibido por la fiscal federal de Concepción del Uruguay, Josefina Minatta, para empezar a moverse.

    Frigerio viene reclamando a Uruguay que relocalice la planta para no afectar el turismo y el desarrollo sostenible de toda la costa del Río Uruguay. En Entre Ríos denuncian que Uruguay habría violado tres veces los tratados vigentes y el gobierno de Milei no hizo nada para controlar su cumplimiento y dejó vencer los plazos en favor de HIF Global.

    Si tenemos que ir a la Haya, vamos a la Haya. Si tenemos que ir a la Corte de Derechos Humanos, vamos a la Corte de Derechos Humanos. A todos lados vamos a ir

    Se sabe que el presidente Milei tiene una postura muy clara en no escuchar los reclamos ambientales para frenar inversiones, algo que dejó claro ayer cuando tildó a los ambientalistas de «idiotas extremos». Pero en este caso Frigerio es un aliado muy fuerte de la Casa Rosada.

    En la conferencia realizada este lunes, Frigerio llamó a la oposición a trabajar en conjunto y deponer «los intereses berretas de la política» para defender a la ciudad de Colón. En ese sentido, legisladores nacionales e intendentes del peronismo activaron días atrás la web amigosdelriouruguay.com para que los ciudadanos de Entre Ríos accedan a la información del expediente judicial.

     

  • El escándalo de Libra ya supera al de Adorni en la conversación en redes sociales

     

    Las nuevas revelaciones sobre la estafa con la criptomoneda Libra, que sacuden a Javier y Karina Milei, están copando la conversación en redes sociales y ya superan en menciones al escándalo de los vuelos casta de Manuel Adorni.

    Un informe de la consultora Ad Hoc que mide la temperatura en las redes sociales, reveló que el jefe de Gabinete tuvo casi un millón de menciones la semana pasada, pero desde el fin de semana ya fue superado por Libra.

    «En los últimos 7 días, Adorni obtuvo un total de 947 mil menciones en su conversación digital. Aún así, el caso LIBRA cosechó 164 mil menciones solo en el día de ayer luego de que el celular de Mauricio Novelli, peritado por la Justicia, contradiga las explicaciones de Milei», señala Ad Hoc.

    Milei se derrumba en las encuestas por el caso Adorni y la crisis económica

    La consultora indicó que entre los conceptos asociados al Presidente por el caso LIBRA que más se repiten en las conversaciones digitales están «Karina Milei», «Millones de Dólares», «Mauricio Novelli» y «Hayden Davis». 

    «Hace 5 días seguidos que Karina Milei se posiciona como el principal tema de conversación en relación al Presidente. La hermana del primer mandatario ocupa el primer puesto desde el 12/03», dice el informe.

    Ad Hoc también explica que en la última semana, «con una conversación digital traccionada por la Argentina Week, Manuel Adorni y más recientemente LIBRA, el sentimiento digital hacia Milei refleja un 53,4% de negatividad y un 34,8% de positividad».

    La consultora ya había detectado entre el 8 y el 9 de marzo que las menciones al jefe de Gabinete subieron un 330% en las redes y que el 76,5% fueron negativas. 

    Un escándalo vigente y un viejo conocido se asomaEn los últimos 7 días, el Jefe de Gabinete del Presidente Milei, Manuel Adorni, obtuvo un total de 947 mil menciones en su conversación digital.Aún así, el caso LIBRA cosechó 164 mil menciones solo en el día de ayer luego de… pic.twitter.com/oUoK1bwM4Z

    — Ad Hoc (@AdHocOK) March 17, 2026