Sociedad

  • «Lo único que le queda al régimen iraní es pactar una transición ordenada»

     

    Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque preventivo y de gran alcance sobre objetivos nucleares iraníes, pero la respuesta de la República Islámica, que incluyó el lanzamiento de misiles a territorio israelí y a bases estadounidenses en la región pone a Medio Oriente al borde de una guerra total.

    El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que la operación «Rugido de León» perseguía un objetivo de máxima: acabar con la «amenaza existencial» que suponen los ayatolás para su país, es decir, un cambio de régimen en Irán. Sin embargo, la represalia iraní no se hizo esperar y golpeó en simultáneo a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait y Jordania, donde EEUU tiene desplegadas bases militares.

    Los líderes de los países árabes apelan a la prudencia para evitar una escalada aún mayor. Saben que la República Islámica, adversaria de muchos de ellos por cuestiones religiosas -el versus entre sunitas y chiitas dentro del islam- y geopolíticas -el pacto que mantienen con Washington-, puede redoblar los ataques a través de lo que queda de sus milicias aliadas en Yemen, Irak y Líbano para presionar a Netanyahu y Donald Trump.

    Se trata de un escenario inquietante que podría llevarse puesta la delicada estabilidad de Medio Oriente. «Estamos frente al ascenso de un nuevo hegemón, o aspirante a hegemón, que es Israel. Eso hace que países que antes no eran aliados puedan llegar a coincidir en diferentes aspectos. Pero un nuevo ataque de EEUU podría implicar una profundización de la respuesta iraní, y eso tensaría más aún la relación con los países del Golfo, que es lo que quiere EEUU: que vean a Irán como un enemigo con el que es imposible cooperar», dijo a LPO Said Chaya, director del Núcleo de Estudios de Medio Oriente de la Universidad Austral.

    El ataque contra Irán tensiona a Trump con el Partido Republicano rumbo a la elección de medio termino

    El ataque a las monarquías del Golfo puede leerse también como una jugada de Teherán para volver a la mesa de negociaciones sobre su programa nuclear en Ginebra la próxima semana. «Por eso involucra a los países de la región, para que ellos generen una suerte de presión indirecta sobre Israel y EEUU. No veo un derrumbamiento del régimen en el corto plazo», sostuvo el experto. 

    Estamos frente al ascenso de un nuevo hegemón, o aspirante a hegemón, que es Israel. Eso hace que países que antes no eran aliados puedan llegar a coincidir en diferentes aspectos. Pero un nuevo ataque de EEUU podría implicar una profundización de la respuesta iraní, y eso tensaría más aún la relación con los países del Golfo, que es lo que quiere EEUU: que vean a Irán como un enemigo con el que es imposible cooperar

    Los enfrentamientos directos habían quedado en pausa tras la llamada guerra de los 12 días, en junio pasado, cuando EEUU e Israel mataron a altos mandos militares y científicos nucleares iraníes y destruyeron parcialmente su programa de misiles e instalaciones atómicas. Las cosas se calmaron y hasta se reanudaron las rondas de conversaciones, la última el jueves de esta semana, de la que participó el yerno de Trump, Jared Kushner, con la mediación clave de Omán.

    Pero el acercamiento duró poco y las protestas en Irán contra el líder supremo Alí Jamenei y el presidente Masoud Pezeshkian a raíz de la situación económica y la falta de libertades civiles y políticas terminarían por envalentonar a la administración republicana. El propio Trump había amenazado con descabezar a la cúpula chiita si continuaba la masacre de manifestantes, y esta tarde prometió inmunidad total a la Guardia Revolucionaria Islámica -el brazo armado del régimen- a cambio de su rendición.

    Mohamed Bin Salman, monarca de Arabia Saudita. 

    Es que una eventual extensión de las hostilidades asusta a más de uno en la zona. Como explicó Ignacio Rullansky, profesor de Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, «los países árabes no quieren estar en la línea de fuego ni entrar directamente en guerra, y temen que se desestabilicen sus propias sociedades». «Los del Golfo son regímenes autoritarios, durante la primavera árabe tuvieron mucho temor a que la ola de revueltas les llegara», aseguró el especialista.

    Irán no cuenta ya con las milicias en la región como para encarar una guerra total. Cuenta con ellos para hacer daño. Probablemente, lo único que le queda al régimen iraní sea pactar algún tipo de transición ordenada.

    Pese a las protestas diplomáticas por los ataques iraníes, los países de la región buscan evitar que Teherán cierre el paso por el estrecho de Ormuz, crucial en el comercio global de petróleo y gas natural licuado (algo que afecta a los exportadores del Golfo), mientras Omán pide retomar las negociaciones para rebajar la tensión. Irán no muestra sus cartas aún y tampoco se confirma el destino de Jamenei.

    «Irán no cuenta ya con las milicias en la región como para encarar una guerra total. Cuenta con ellos para hacer daño. Probablemente, lo único que le queda al régimen iraní sea pactar algún tipo de transición ordenada. Un poco parecido a lo que ocurre en Venezuela, donde parte del régimen se sostiene, pero de una forma más desradicalizada, alineándose a Trump y la promesa de acercamiento a Occidente y democratización», apuntó Rullansky. 

    Por otra parte, el Magister en Estudios de Medio Oriente, Sur de Asia y Africa de Columbia University, Kevin Ary Levin, planteó que «tenemos dos grandes caminos por delante. Uno es la idea de que estemos al principio de una guerra prolongada, en la cual Estados Unidos e Israel intenten vincularse con fuerzas internas dentro de Irán para propiciar un cambio de régimen como forma de destrabar esta crisis».

    El segundo camino, continuó Levin, «que hoy creo que es el más probable es que se vuelva la mesa de negociaciones con menos distancia entre la postura de Irán por un lado y la postura de Estados Unidos por otra. Israel parece que hace tiempo entiende que solo el colapso del régimen de los ayatolás va a garantizar su seguridad, pero Estados Unidos no está en esa página, al menos no todavía y si Irán ofrece buenos incentivos van a volver a la mesa de negociación con la presión agregada de los ataques y la posible la muerte de la  Jamenei».

    «Esto puede dar una renovada fuerza para que Irán demuestre ahora una flexibilidad enorme entendiendo que hubo un ataque fuerte en su territorio que parece ser potencialmente el primero de varios», añadió.

    Trump con Benjamín Netanhayu.

    Ary Levin no cree que «Irán tenga espacio para salir de esto a través de milicias en la región. Sí tiene la posibilidad de defender la estructura interna del régimen porque Estados Unidos no está en condiciones de hacer más que un ataque aéreo. Esta guerra es impopular al interior de su propia población y Trump creo que lo sabe muy bien. Con lo cual lo máximo que pueden hacer es hacer ataques aéreos puntuales y ofrecer apoyo a los ataques israelíes».

    Israel parece que hace tiempo entiende que solo el colapso del régimen de los ayatolás va a garantizar su seguridad, pero Estados Unidos no está en esa página, al menos no todavía y si Irán ofrece buenos incentivos van a volver a la mesa de negociación con la presión agregada de los ataques y la posible la muerte de la Jamenei 

    «Entonces creo que la salida a Irán fuera de resistir y avanzar hacia una guerra de características de una guerra de desgaste es volver a la mesa de negociaciones y ofrecer nuevas concesiones relacionadas con su programa de misiles y también su programa de enriquecimiento de uranio», remarcó.

    Por último, Kevin Ary Levin dijo que «Netanyahu se está acercando a un momento electoral que va a ser a fines de octubre en Israel. Los números no le están dando bien. Hay un fenómeno demostrado de que en circunstancias de guerra la popularidad de Netanyahu aumenta. El votante israelí se vuelve más conservador y elige a los candidatos que tienen experiencia demostrada en guerra, esto también le ofrece a Netanyahu la posibilidad de posicionarse como el arquitecto de un nuevo orden en la región y creo que dentro de poco vamos a empezar a ver encuestas que demuestran un crecimiento del Likud» 

    Trump se lanzó a una campaña agresiva sin el apoyo del Senado y con su popularidad a la baja, mientras Netanyahu se adentra en un año electoral donde medirá entre los israelíes los resultados de la guerra en Gaza y su promesa de tumbar el régimen de los ayatolás e Irán, en plena convulsión interna, arriesga el destino de la República Islámica. 

     

  • El gobierno porteño desocupó un hotel en Balvanera y llegó a las 600 propiedades desalojadas

     

     El gobierno porteño desalojó una vivienda usurpada en Balvanera y son 600 las propiedades devueltas a sus dueños durante la gestión de Jorge Macri.

    El último inmueble está en Tucumán al 2500, en el barrio de Balvanera, y su dueño había pedido en desalojo en una carta que le envió al jefe de Gobierno.

    Se trata de un edificio que tiene dos pisos donde funcionaba un hotel familiar que estaba usurpado desde 2014.

    En el gobierno porteño calculan que las 600 propiedades devueltas a sus dueños tienen un valor inmobiliario de 300 millones de dólares. Algunos de los inmuebles estaban ocupados desde hace más de 50 años.

    «No vamos a descansar hasta que hayamos devuelto la última propiedad usurpada y ocupada en la Ciudad. Nosotros tenemos la decisión firme de hacer cumplir la ley. No hay margen para las usurpaciones: lo que es de alguien se lo vamos a devolver», dijo Jorge Macri.

    Entre los inmuebles que estaban usurpados y fueron desalojados, en el gobierno de la Ciudad destacaron La Casa Blaquier, en el casco histórico; el Elefante Blanco de la avenida Olazábal al 3400 en Belgrano, que se transformará en un complejo residencial moderno con 140 departamentos; la «Casona» de Costanera Sur y un edificio de gran valor arquitectónico y patrimonial en San Nicolás, en Tucumán al 1700, diseñado por Arturo Prins y propiedad del CONICET.

     

  • Los nuevos paradores del Trambús tendrán lockers para paquetes y cargadores de vehículos eléctricos

     

     El gobierno porteño avanza con la nueva red de trambuses eléctricos y lanzó la licitación de los principales paradores de la línea T1. Tendrán cargadores de vehículos eléctricos y lockers para entrega de paquetes.

    Se trata de los «paradores icónicos» que permitirán combinar con otros medios de transporte, como colectivos, subtes, trenes y bicicletas.

    «Queremos extender el Subte hasta la General Paz y hacer un monorriel de última generación»

    Estos espacios tendrán una infraestructura más completa que las paradas regulares y está previsto un tránsito de pasajeros mucho mayor.

    La línea T1 conectará la Ciudad de sur a norte y de norte a sur, uniendo la Estación Sáenz, en Nueva Pompeya, con el Aeropuerto Jorge Newbery.

    Durante el trayecto, la T1 permitirá combinar con el FFCC San Martín y el Sarmiento y las Líneas A, B, H, E y D de subtes.

    En esas estaciones con alta demanda está previsto que haya guarderías de bicicletas y puntos de carga para vehículos eléctricos. También se instalarán lockers para retirar paquetes de plataformas de comercio electrónico.

    «Los nuevos paradores icónicos del Trambus no son solo estaciones: son puntos pensados para integrar todos los modos de transporte y a todos los actores que se mueven en la Ciudad. Es una infraestructura que entiende la movilidad como un sistema y pone en el centro a las personas», dijo Pablo Bereciartua, ministro de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad.

    Los paradores icónicos estarán en Bullrich y Juan B. Justo, donde habrá combinación con la Línea D y el FFCC San Martín; en Juan B. Justo y Av. Corrientes, combinaciones con la Línea B y el FFCC San Martín; en La Plata y Rivadavia (Línea A), en José María Moreno y Rivadavia (combinaciones con la Línea A y el FFCC Sarmiento), en La Plata y Directorio (Línea E) y Av. Almafuerte (Línea H). 

     

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    Qué dicen The Guardian y The Wall Street Journal sobre la reforma laboral de Milei

     

    Medios influyentes como The Guardian y The Wall Street Journal analizaron la reforma laboral impulsada por Milei y marcaron sus posibles efectos: desde una mayor flexibilización del mercado de trabajo hasta el riesgo de pérdida de derechos laborales.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    En las últimas horas, dos de los medios más influyentes del mundo —el británico The Guardian y el estadounidense The Wall Street Journal— pusieron el foco en la reforma laboral impulsada por Milei, dejando en claro que el impacto del nuevo esquema ya trasciende las fronteras argentinas y comienza a ser leído como un cambio estructural del modelo social del país.

    Ambos coinciden en que no se trata de una modificación técnica sino de una transformación profunda en las relaciones laborales, aunque difieren en el enfoque: mientras uno advierte sobre el deterioro de derechos, el otro resalta la flexibilización como una señal pro-mercado.

    Cómo ve The Guardian el nuevo escenario laboral

    El análisis del diario británico se centra en el costo social potencial de la reforma. Desde su mirada, el nuevo esquema abre la puerta a un modelo donde el equilibrio entre capital y trabajo se desplaza de manera significativa hacia el empleador.

    El medio describe el proceso como un intento de rediseñar el sistema laboral argentino reduciendo el peso histórico de la negociación colectiva y la capacidad de intervención sindical. En ese marco, interpreta que la reforma podría traducirse en un escenario de mayor presión sobre los trabajadores, con condiciones laborales más extensas y menor protección frente al despido.

    La lectura es clara: el nuevo marco normativo no solo busca dinamizar la economía sino también modificar la arquitectura de derechos laborales construida durante décadas. En ese sentido, el énfasis está puesto en la posibilidad de que el resultado sea una mayor precarización en nombre de la competitividad.

    La mirada del Wall Street Journal: flexibilización como señal al mercado

    Desde Estados Unidos, el enfoque del Wall Street Journal se mueve en otra dirección. Su cobertura pone el acento en el impacto económico de la reforma, interpretándola como una señal de previsibilidad para inversores y empresas.

    El análisis destaca que el nuevo régimen facilita los despidos, amplía la disponibilidad de jornadas laborales más extensas y reduce el peso de los sindicatos en la negociación estructural del mercado de trabajo. Todo ello aparece enmarcado como parte de un giro hacia políticas más amigables con la inversión privada.

    En esa lectura, la reforma es presentada como una herramienta destinada a reducir el costo laboral y mejorar la competitividad, elementos que —según esta visión— podrían incentivar la creación de empleo en el mediano plazo.

    Un cambio que ya es observado como estructural

    Más allá de las diferencias de enfoque, ambos medios coinciden en un punto central: la reforma laboral impulsada por Milei no es percibida como un ajuste menor sino como una redefinición del modelo laboral argentino.

    En el exterior, el debate ya no gira únicamente en torno a su eficacia económica inmediata, sino a sus consecuencias sociales de largo plazo. La discusión aparece planteada en términos de tensión entre eficiencia y derechos, entre atracción de inversiones y protección del trabajo.

    En definitiva, la cobertura internacional refleja que Argentina vuelve a convertirse en un laboratorio observado desde el mundo: para algunos, una experiencia de modernización del mercado laboral; para otros, el inicio de un ciclo de debilitamiento del entramado social construido alrededor del trabajo.

     

  • Estados Unidos e Israel lanzan misiles a Irán y Medio Oriente queda al borde de una guerra total

     

     Medio Oriente quedó al borde una guerra total luego del lanzamiento de misiles a Irán en un operativo militar conjunto realizado entre Estados Unidos e Israel. La operación busca impedir el desarrollo nuclear del régimen de los ayatolá y, al mismo tiempo, forzar un cambio de gobierno.

    La respuesta de Irán fue inmediata y atacó bases militares estadounidenses en Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait en un escenario de tensión que amenaza con un enfrentamiento a gran escala y pone en vilo a toda la región.

    El Gobierno de Irán aseguró a través de un comunicado que está «más preparado que nunca» para responder al ataque y destacó que «las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán responderán con decisión a los agresores».

    A su vez, medios iraníes reportaron que las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron una escuela primaria en la ciudad de Minab que dejo como saldo más de 60 niñas muertas.

    La inflación mayorista de Estados Unidos se disparó a medio punto mensual y complica la elección a Trump

    En efecto, el hecho se produce en medio de negociaciones que se venían llevando a cabo en Omán con el canciller de ese país del Golfo Pérsico como mediador para alcanzar un acuerdo entre EEUU y el régimen iraní por el desarrollo nuclear. 

    «Estoy consternado. Una vez más, las negociaciones activas y serias se han visto socavadas. Esto no beneficia ni a los intereses de Estados Unidos ni a la causa de la paz mundial. Y rezo por los inocentes que sufrirán. Insto a Estados Unidos a no dejarse arrastrar más. Esta no es su guerra», escribió en X el canciller de Omán, Badr Albusaidi.

    Sin embargo, horas después de conocerse los ataques, Donald Trump publicó un video en sus redes sociales en el que justificó el ataque y anunció una campaña sin final  con el objetivo de un cambio de régimen.

    Es un mensaje muy simple: nunca tendrán un arma nuclear… Al gran y orgulloso pueblo de Irán , les digo esta noche que la hora de su libertad ha llegado. Ningún presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche

    Trump afirmó que comenzaron «operaciones de combate de gran envergadura en Irán». «Es un mensaje muy simple: nunca tendrán un arma nuclear… Al gran y orgulloso pueblo de Irán, les digo esta noche que la hora de su libertad ha llegado. Ningún presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche», continuó. 

    El líder republicano sostuvo que Irán continuó «desarrollando su programa nuclear y que planea desarrollar misiles capaces de alcanzar territorio estadounidense, por lo que llamó al pueblo iraní a «tomar el control de su gobierno».

    En su discurso planteó que su objetivo «es defender al pueblo estadounidense eliminando amenazas inminentes del régimen iraní».

    Se espera un ataque contra el Estado de Israel y su población civil en el futuro inmediato

    En este contexto, Israel informó que fue un «ataque preventivo» y declaró el estado de emergencia en todo su territorio. El Ministerio de Defensa israelí, Israel Katz dijo que «la operación buscó eliminar amenazas directas contra el país».  

    Asimismo, Katz ordenó medidas excepcionales de seguridad y advirtió que «se espera un ataque contra el Estado de Israel y su población civil en el futuro inmediato». 

    Por su parte, el Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, también dio un mensaje grabado en el que planteó que «durante 47 años, el régimen de los ayatolás ha exigido Muerte a Israel y Muerte a Estados Unidos». Ha derramado nuestra sangre, asesinado a muchos estadounidenses y masacrado a su propio pueblo. No se debe permitir que este régimen terrorista asesino se arme con armas nucleares que le permitan amenazar a toda la humanidad». 

    «Nuestra acción conjunta creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino. Ha llegado el momento de que todos los sectores del pueblo iraní -los persas, los kurdos, los azeríes, los baluchis y los ahwazis- se liberen del yugo de la tiranía y construyan un Irán libre y pacífico», agregó. 

    «Les pido, ciudadanos de Israel, que cumplan con las directivas del Comando del Frente Interno. Los próximos días de la Operación Rugido de León exigirán paciencia y fortaleza de todos nosotros. Nos mantendremos unidos, lucharemos juntos y juntos garantizaremos la eternidad de Israel», concluyó. 

    La continuidad de las operaciones militares en Irán podrían generar un escenario de inestabilidad en Irán en el estrecho de Ormuz que es estratégico para el comercio energético mundial dado que concentra  aproximadamente el 20% del gas natural licuado global y entre el 20% y el 25% del petróleo y sus derivados. Un cierre, aunque sea parcial, puede complicar las exportaciones de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y los Emiratos Árabes Unidos.

     

  • El gobierno doblegó al peronismo y la CGT con una contundente mayoría parlamentaria para aprobar la reforma laboral

     

    El gobierno se alzó este viernes con un triunfo parlamentario contundente al lograr la sanción definitiva de la reforma laboral en el Senado, sin el polémico artículo de las licencias que quitaron los diputados la semana pasada. Con 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones, los libertarios celebraron en el recinto la victoria que más buscaban en este período de sesiones extraordinarias, para ofrecerle a Javier Milei la aprobación como trofeo de cara a la asamblea legislativa prevista para este domingo.

    Antes de la votación, se produjo una intensa deliberación entre José Mayans, Patricia Bullrich y Victoria Villarruel, quien quiso someter a la consideración del cuerpo, en base al reglamento, por la afirmativa o la negativa el dictamen que regresó de la Cámara de Diputados. Ese expediente era el de la eliminación del artículo 44, el de las licencias, y resultaba tan incómodo como riesgoso para el peronismo optar por el rechazo de ese proyecto.

    Si el oficialismo y sus aliados tramaran una táctica repentina para votar en contra junto a los opositores, podía caer la modificación de Diputados y quedar en pie la versión que había salido del Senado, más despiadada con los trabajadores por la vulneración de sus derechos de licencias médicas.

    Por eso, hasta la exministra de Seguridad intercedió por Mayans ante la Vicepresidenta, alegando que era injusto que el peronismo tuviera que votar por la negativa al dictamen cuando esa fuerza política se oponía al proyecto en sí. Villarruel, apegada religiosamente al reglamento, adujo que comprendía las «acotaciones» de los senadores pero igual mandó a votar como está previsto.

    El gobierno consiguió la aprobación de la reforma laboral en Diputados y vuelve al Senado para su sanción

    Frente a esa disyuntiva, los 28 peronistas votaron en contra y los dos santacruceños, José María Carambia y Natalia Gadano, se abstuvieron. El exintendente de Las Heras explicó que se abstenían precisamente por esa dificultad interpretativa pero querían dejar sentado para la versión taquigráfica que se oponían a los dos dictámenes.

    El oficialismo, por su lado, obtuvo el respaldo de los aliados y llegó a 42 votos positivos.

    Bartolomé Abdala y Victoria Villarruel.

    Pasadas las 22, Bullrich fue la encargada de ensayar el discurso de cierre en representación de la bancada libertaria, una exposición cargada de críticas al sindicalismo y los dirigentes políticos del peronismo. «En la mayoría del mundo los paros no existen más», aseguró sin precisar fuentes, pero resaltó que en Argentina «van todos los dirigentes políticos a apoyar el paro general».

    La exministra concentró su intervención en una defensa de las empresas y la flexibilidad para que puedan contratar personal. «¿Vamos a seguir con esta misma estructura de poder? ¿Sindicatos ricos y trabajadores pobres?», preguntó, y expresó la voluntad del gobierno: «Queremos cambiar esto, queremos que los trabajadores tengan más libertad y queremos que la lógica de la Argentina no sea la del conflicto permanente».

    ¿Vamos a seguir con esta misma estructura de poder? ¿Sindicatos ricos y trabajadores pobres? Queremos cambiar esto, queremos que los trabajadores tengan más libertad y queremos que la lógica de la Argentina no sea la del conflicto permanente.

    Mayans, en su exposición final, vaticinó que la ley «va derecho a litigio» y calificó la iniciativa como «una ley gorila».

    Atrás había quedado el último intento opositor por desarticular el avance de los libertarios, cuando Mariano Recalde mocionó que el proyecto volviera a comisión. El argumento del senador camporista era que uno de los puntos del Acuerdo UE-Mercosur plantea que ninguna de las partes puede debilitar eslabones de la producción. Sin embargo, la acción de Recalde cayó por 43 votos a 29.

    En los palcos, Diego Santilli siguió las últimas horas del debate para tomar ventajas.

    José Mayans.