Sociedad

  • Con dos fallos, la Justicia laboral de Córdoba le marca la cancha a la reforma de Milei

     

    La reforma laboral que empujó el Gobierno de Javier Milei sumó un nuevo frente judicial adverso. Esta vez, desde Córdoba, donde dos fallos cuestionaron aspectos centrales del nuevo esquema y dejaron al descubierto las tensiones entre el objetivo oficial de favorecer a las empresas y la protección constitucional del salario y las indemnizaciones.

    La Sala 7 de la Cámara del Trabajo provincial, con voto del juez José Luis Rugani, rechazó de plano la posibilidad de que las empresas paguen indemnizaciones por despido en cuotas. El caso «Ceballos c/ Iris Energía» se convirtió así en un leading case que pone en jaque uno de los pilares de la reforma.

    La empresa había intentado acogerse al régimen que permite a las pymes cancelar indemnizaciones en hasta 12 pagos. Pero el tribunal fue tajante: no se trata de una simple modalidad de pago, sino de una alteración del crédito laboral. En un contexto inflacionario como el argentino, el diferimiento implica una licuación del monto y, por lo tanto, una vulneración concreta del derecho de propiedad del trabajador.

    El fallo va más allá del caso puntual y entra de lleno en el debate constitucional. La Cámara sostuvo que el esquema de cuotas viola el artículo 14 bis -que garantiza la protección contra el despido arbitrario- y el artículo 17 de la Constitución Nacional, que resguarda el derecho de propiedad. Además, remarcó que las indemnizaciones tienen carácter alimentario, ya que están destinadas a cubrir necesidades básicas como vivienda, salud y alimentación.

    «la ley debe ser igual para los iguales en igualdad de circunstancias», y que el fraccionamiento genera una distinción arbitraria», subraya el fallo. 

    Pero no fue el único revés. En paralelo, otro fallo de la Justicia laboral cordobesa avanzó sobre un aspecto técnico pero clave de la reforma: el mecanismo de actualización de los créditos laborales.

    El juez Ricardo Giletta, desde la Sala Primera de la Cámara del Trabajo, declaró inconstitucional el artículo que establecía una tasa del Banco Central -más baja- para actualizar los créditos en juicios en trámite. La causa «Urbano c/ A. Giacomelli S.A.» sirvió como vehículo para cuestionar el nuevo régimen.

    Aunque el despido fue considerado justificado, el magistrado sí reconoció otros créditos salariales y, al momento de definir su actualización, desarmó el esquema de la reforma. Para Giletta, la aplicación de una tasa inferior genera una desigualdad injustificada entre trabajadores: quienes iniciaron juicio antes de la reforma cobran menos que quienes lo hagan después.

    El juez entendió que esa diferencia viola el principio de igualdad ante la ley y refuerza una lógica regresiva: castiga a quienes llevan más tiempo litigando. Además, advirtió que el sistema basado en tasas de interés -y no en actualización por inflación- también licúa el crédito, afectando su naturaleza alimentaria.

    Recordó que la actualización de los créditos laborales no es un beneficio sino una condición necesaria para preservar su valor real. Por eso, ordenó aplicar el criterio anterior, basado en el CER, ligado a la evolución de los precios.

    El doble golpe desde Córdoba deja a la reforma laboral en una situación incómoda. No sólo cuestiona su constitucionalidad en aspectos sensibles, sino que también anticipa una catarata de litigios en todo el país. 

     

  • En el parque industrial de Pilar se perdieron 7 mil puestos de trabajo

     

    Un relevamiento reciente de la Cámara Empresaria del Parque Industrial de Pilar (Cepip) expuso el fuerte impacto que la crisis productiva generó en las empresas de este entramado clave del conurbano norte, donde, en solo seis meses, se despidieron a 7 mil trabajadores.

    Esa cifra implica el 20% del total de empleados que existía a septiembre de 2025 en las 200 empresas que operan en este parque industrial, uno de los más grandes del país, que pasó de contar con 35 mil a 28 mil empleados.

    Dentro de este cataclismo aparecen casos paradigmáticos como Whirlpool que, a tres años de inaugurar su mega planta, cerró en noviembre último, afectando a 300 trabajadores y generando un efecto dominó en empresas del mismo parque que fabricaban partes para los lavarropas de la planta que cerró.

    Más reciente es el caso de la empresa Moura, que cerró dos líneas de producción y ahora importará baterías de Brasil.

    La fábrica Moura cierra dos líneas de producción y ahora importará baterías de Brasil

    «No se puede competir cuando los costos internos, son mucho más altos que los valores de ingreso de los productos importados», dijo el presidente de la Cámara empresarial del Parque, Néstor Dolera, en referencia a los resultados del censo reciente realizado por la entidad en sus 200 empresas asociadas.

    «Argentina no puede sostenerse sin producción; necesitamos que el cambio de escenario económico se concrete antes de que la rueda se frene por completo «, agregó el industrial.

    El cierre de Whirlpool amenaza con un efecto dominó de despidos en el Parque Industrial de Pilar

    En la cámara explicaron que, más allá de casos masivos como el de Whirlpool o Berry, muchos despidos se dieron por goteo, a razón de entre 10 y 30 trabajadores, como parte de un proceso de reducción de personal que va en sintonía con el derrumbe del consumo y de la producción, y la apertura importadora que habilitó el gobierno de Javier Milei.

    Con ese cuadro, en el Pilar estiman que 2026 puede exponer una foto más dura que la del último semestre. 

     

  • Sospechan que Trump alimentó una especulación en Wall Street de USD 900 mil millones con sus declaraciones sobre la guerra

     

    Donald Trump dijo que que está considerando poner fin a la guerra con Irán sin resolver crisis del cierre del estrecho de Ormuz. Esto es una demostración de las dificultades que Estados Unidos tiene desde el inicio del conflicto.

    El líder republicano anuncia este retiro sin poder abrir el Estrecho de Ormuz que sigue bajo custodia iraní. En ese marco, dijo en un posteo en su red social que «estamos muy cerca de alcanzar nuestros objetivos al considerar la reducción de nuestros grandes esfuerzos militares en Oriente Medio con respecto al régimen terrorista de Irán». 

    Trump enumeró como supuestos logros la degradación de la capacidad misilística y la base industrial de Irán, la eliminación de la armada y la fuerza aérea iraníes, impedir que Irán obtenga armas nucleares y proteger a los aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, la mayoría de los cuales fueron atacados durante la guerra. 

    Luego, el magnate escribió lo que parece una retirada forzada: «El estrecho de Ormuz tendrá que ser custodiado y vigilado, según sea necesario, por otras naciones que lo utilizan; Estados Unidos no lo hace». 

    Trump amenaza con invadir Irán pero sólo lo apoya el 7% de los estadounidenses

    «Si se nos solicita, ayudaremos a estos países en sus esfuerzos por el estrecho de Ormuz, pero no debería ser necesario una vez que se erradique la amenaza de Irán», agregó. 

    El estrecho de Ormuz tendrá que ser custodiado y vigilado, según sea necesario, por otras naciones que lo utilizan; Estados Unidos no lo hace

     En este terreno de desorientación, un funcionario estadounidense afirmó a Axios que «no cree que la publicación de Trump indique un fin inminente de la guerra. Simplemente dijo que nos estamos acercando. Mientras tanto, el ejército estadounidense está atacando con fuerza y de forma continua. Serán un par de semanas». 

    Petroleros iraníes en Ormuz.

    Axios también remarca que  Trump originalmente quería terminar la guerra antes de finales de marzo, pero la crisis en el estrecho lo ha obligado a prolongarla más de lo previsto. 

    Sin embargo, durante todo la jornada de hoy, las principales agencias internacionales informaron con fuentes del Pentágono que la Casa Blanca evaluaba tomar con soldados la isla de Kharg, frente a la costa iraní, para obligar a Irán a abrir el estrecho. 

    El interrogante que circula por estas horas gira en torno a los motivos para un cambio de dirección tan drástico y las miradas están puestas en los movimientos del mercado financiero de Wall Street. 

    Trump cuestionó a Netanyahu por atacar las instalaciones de gas de Irán

     «El mercado comenzó a recuperarse 90 minutos ANTES de los comentarios de Trump sobre la retirada, lo que significa que alguien lo supo antes que el público. En menos de tres horas, dos frases de un solo hombre pusieron en juego 900 mil millones de dólares», publica una cuenta en X vinculada a operaciones financieras.

    Si esto es el epílogo de la incursión militar de Trump en Irán se sabrá con el correr de los días pero lo que está claro que la conducción estadounidense del conflicto fue contradictoria, errática y todo indica que con decisiones tomadas bajo presión. 

     

  • Karina se enojó con Adorni porque no sabía de la casa en el country y ahora Milei levanta a Patricia

     

    Karina Milei se hartó de Manuel Adorni porque desconocía los contratos de la consultora d ela mujer con casi todas las empresas públicas mediante una burda triangulación y no s ele había pasado ese enojo que estalló el nuevo escándalo de la casa en el country, que el jefe de Gabinete tampoco había blanqueado.

    LPO había anticipado que en el entorno de Karina Milei habían detectado que Adorni les mentía y temían que «aparezca más mugre». Finalmente apareció.

    Ante ese desastre fractal que le está drenando la imagen positiva, Javier Milei lanzó un operativo urgente de seducción para contener a Patricia Bullrich tras la caída en desgracia de Manuel Adorni, con quien compite por ser la candidata libertaria en la Ciudad.

    Bullrich le hizo saber a Karina Milei en las últimas semanas que no sería candidata a nada, como para aliviar la tensión que genera entre ambas la disputa porteña. La ex ministra de Seguridad en realidad estaba furiosa: en diciembre la propia hermana presidencial le pidió que empezara a moverse para ser candidata en la Ciudad.

    Denuncian que ARCA, Banco Nación, YPF, Aerolíneas y AYSA triangularon para contratar a la esposa de Adorni 

    Desde entonces, la senadora lanzó una serie de actividades con ese objetivo e incluso su equipo viajó a Madrid para reunirse con la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, como para compartir experiencias en la gestión de capitales.

     Ante el desastre fractal de Adorni que le está drenando la imagen positiva, Javier Milei lanzó un operativo urgente de seducción para contener a Patricia Bullrich .

    Pero si bien le vendieron que sería candidata, Patricia se sintió boicoteada por los karinistas desde el principio. En enero, cuando fue a Mar del Plata para presentar la reforma laboral, los libertarios le coparon el Torreón del Monje con militantes que ella no había pedido. Dos semanas después de ese episodio, Bullrich organizó una charla con el economista Claudio Zuchovicki y le implantaron a Adorni en el escenario.

    Después de esa intromisión, la ex ministra le mandó a decir a Karina que ella se correría si querían que Adorni fuera el candidato en la Ciudad y en todo caso esperaría la definición de Milei, si bien quedó demostrado que la última palabra la tiene la secretaria general de la Presidencia.

    Adorni se le metió a Bullrich en una charla con Zuchovicki

    Los escándalos que apiló Adorni en cuestión de días llevaron a Milei a reconsiderar esa estrategia de desgaste. Por eso decidió levantar a Bullrich en los últimos días. Este jueves la subió al avión a Tucumán y le dio un lugar de privilegio en la reunión del Foro Económico del NOA, donde Patricia fue una de las oradoras. En el momento en el que le tocó hablar al presidente, se deshizo en elogios hacia su ex ministra de Seguridad.

    Milei busca asó aprovechar la debilidad de Adorni para imponerle a su propia hermana la candidatura de Patricia. 

    En paralelo, en el gobierno creen que el jefe de gabinete tendrá serios problemas para reponerse de los escándalos que destruyeron su discurso contra los privilegios de la política, básicamente su único activo como funcionario, en medio de las críticas de los ministros por la falta de gestión. 

    A Adorni le pidieron que se guarde unos días, habida cuenta del boomerang que significaron sus últimas apariciones en los medios, en los que mintió sobre el financiamiento de su viaje en avión privado a Punta del Este y culpó a los Milei por la presencia de su esposa en el avión presidencial que los trasladó a Manhattan

     

  • En Dock Sud licitan de nuevo el dragado para habilitar el ingreso de los chinos

     

    Surtió efecto la presión que –como reveló LPO en exclusiva– ejerció la china CCCC para meterse en competencia por el dragado del puerto Dock Sud.

    Tras darse de baja el proceso en el que resultó ganadora la belga Jan de Nul, el consorcio portuario hizo en las últimas horas un nuevo llamado a licitación que habilita el ingreso de la empresa de ingeniería y construcción del gigante asiático.

    El presupuesto oficial para el dragado es de USD 26.971.750, más de 5 millones de dólares por encima de lo previsto en la licitación anulada (USD 21.700.000).

    Guerra abierta en Dock Sud entre la interventora del puerto y los gerentes

    En los últimos meses, las tensiones dentro del puerto giraron en torno a este dragado, que llevaría al muelle I de Dock Sud a una profundidad de 40 pies (lo mismo que tendrá la Hidrovía), lo cual permitiría el ingreso de buques Neopanamax para competir de igual a igual con los puertos de Santos y Montevideo.

    En la licitación anulada de 2025 se impuso la UTE compuesta por Compañía Sudamericana de Dragados (filial local de la Belga Jan de Nul) y ServiMagnuss, que presentó el precio más bajo.

    Jan de Nul ganó el dragado de Dock Sud, pero la provincia quiere meter a los chinos

    Pero en la Provincia -al comando del consorcio portuario- hicieron lugar a la presión de la china CCCC, que se había quedado afuera de aquella compulsa por presentarse fuera de los plazos legales pero que realizó protestas que amenazaban con escalar a una intervención diplomática.

    En medio de esa controversia, Dock Sud cambió la conducción en diciembre último, con la salida de Carla Monrabal y la asunción de la massista Mónica Litza, que habilitó la auditoría provincial sobre la licitación del dragado que, finalmente, fue anulada.

     El presupuesto oficial para el dragado es de USD 26.971.750, más de 5 millones de dólares por encima de lo previsto en la licitación anulada (USD 21.700.000). 

    Con este nuevo llamado, hay tiempo para la presentación de ofertas hasta el 21 de abril, fecha en la que está estipulada la apertura de sobres, en la que dan por descontada la propuesta de CCCC, que actualmente desarrolla numerosos proyectos de dragado en China y en puertos de Arabia Saudita, Egipto, Tanzania, entre otros. 

     

  • Reaparecidos

     

    Cuando le sonó el celular, Soledad acababa de retirar a su hijo de la escuela, en Rosario. Siempre se alternaban con su compañero Carlos, nunca iban los dos a buscarlo. Pero ese día por suerte fueron juntos porque también tenían que retirar a una amiguita de Emiliano. Como en cualquier salida de colegio, la calle era un despelote de autos, bocinas, gritos de pibes y pibas. Cruzaron. Ya en la vereda, Soledad miró el teléfono: el que llamaba era su abogado, Ramiro Fresneda. Atendió, no hubo respuesta. Se habrá confundido, pensó. Era el mediodía del martes 10 de marzo de 2026. Yo sabía que ese día él tenía la audiencia con el juez. Pero, te juro, en ningún momento pensé en eso. Ni un ojalá, ni nada. El teléfono volvió a sonar. Fresneda, otra vez.

    —¿Podés hablar?     

    —Sí.

    —Sole, encontraron los restos de tu viejo— le dijo en un perfecto cordobés. 

    Soledad apoyó la espalda en una pared justo detrás suyo y se largó a llorar. Lo miró a Carlos, todavía con el teléfono en la mano. Él me hizo la cara de entiendo todo, sé lo que te están diciendo. 

    —¿Qué pasó, mamá? —preguntó su hijo. 

    —Encontraron al abuelo.

    A Emiliano se le iluminó la cara y dijo: 

    —¡Sus huesitos!

    Mario Nívoli fue el primero de los doce cuerpos identificados la semana pasada en el excentro clandestino La Perla, de Córdoba. 

    ***

    Fernando no sabía muy bien con qué se iba a encontrar. O, mejor dicho, con cuánto se iba a encontrar. La noche anterior había subido a un micro en Retiro para recorrer los 1250 kilómetros que lo separaban de los restos de su padre. Unas 18 horas después llegó a San Miguel de Tucumán. Fue directo a la dirección que le habían pasado. Una especie de depósito o galpón de color amarillo. Lo recibió Selva, del Equipo Argentino de Antropología Forense. Cruzaron un patio y llegaron a un anexo. Sobre una mesa, un esqueleto. Fue muy shockeante ver que mi viejo estaba entero.

    La primera reacción de Fernando fue buscar alguna señal. Una marca, algo que pudiera reconocer. Cuando de chico le contaban de su papá sentía que le estaban hablando de alguien muy lejano. Él no tenía una tumba donde llevarle una flor, sentarse a llorar y decir acá está. Ahora, casi pegado a esos huesos, rodeado de cajas con otros restos que esperan, Fernando lo ve, lo toca, lo siente.

    —¿Te dejo solo? — pregunta Selva.

    —No, por favor. Solo, no. Quiero saber.

    Y ahí Selva le empieza a contar: este orificio es un disparo, en este otro se ve que la bala rozó pero no entró, este hueso está así y este otro asá. 

    Mientras se enteraba de cómo y dónde mataron a su padre, con cuántas balas, acompañado de quiénes, Fernando lo supo: Este es mi viejo.   

    Raúl Ernesto Araldi fue identificado en 2010. Fue encontrado en el Cementerio Norte de Tucumán.

    ***

    Mucho antes de que Soledad Nívoli recibiera la noticia del hallazgo de los restos de su padre —49 años después de desaparecido— y de que Fernando Araldi Oesterheld pudiera tocar los huesos del suyo —35 años después—, hubo una investigación preliminar, una exhumación, un análisis de laboratorio y un análisis genético. Detrás de todas esas etapas está el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que desde 1984 trabaja en la búsqueda, identificación y restitución de personas desaparecidas. Es un proceso largo. En muchos casos, como los de Nívoli y Araldi, puede llevar muchos años.

    Virginia Urquizu es coordinadora de la Unidad de Casos, el área que se encarga del vínculo con las familias. Es decir: son quienes están en contacto permanente con el pariente, desde que lo llaman para explicarle el proceso hasta la restitución de los restos. En medio de todo eso, los de Casos hacen la llamada tan esperada, la que confirma la identificación.

    Desde 1984, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) trabaja en la búsqueda, identificación y restitución de personas desaparecidas.

    “Los familiares tienen la noticia de primera mano —dice Urquizu— Intentamos por todos los medios que esa noticia no sea de manera telefónica.” Lo que les dicen es que hay avances y los convocan a una reunión presencial, que puede ser en las oficinas del EAFF o en la casa del familiar. 

    El teléfono de Manuel Miguel sonó a fines de abril de 2011, a 33 años de la desaparición de su mamá, Lilia Mabel Venegas Ballarini. Le dijeron que iban a viajar a Mar del Plata y que querían charlar con él y su hermano para conocerlos. El encuentro fue el 2 de mayo, en la casa de Manuel. Nos reunimos con mi hermano y nuestras familias. Estuvimos charlando un rato largo de cómo es el trabajo de ellos… sin tener idea de lo que estaba pasando realmente. Y bueno, después de varios mates y cafés, nos dicen que habían encontrado los restos de mi vieja, y nos trajeron un expediente enorme. 

    El caso de Fernando Araldi Oesterheld fue distinto. Cuando recibió la llamada, lo supo. Me dijeron si podía pasar con mi primo por el EAAF, y yo les dije: Lo encontraron.  

    “Hay familiares a los que le anunciás que tenés novedades y te responden ok, cuándo nos vemos. Hay otros que te hacen preguntas e intentan sacarte información. Y hay otros que se dan cuenta enseguida”, dice Urquizu. Por eso ese vínculo es tan particular y cercano. “Al llamar, tampoco sabés con qué te vas a encontrar, en qué situación y en qué momento está la persona”, agrega.

    Manuel Miguel tenía seis meses y su hermano un año y medio cuando la triple A secuestró a su padre, Carlos Miguel. Fue en octubre de 1974, aún no había comenzado la dictadura militar. Lo interceptaron en La Plata, iba en un auto hacia Buenos Aires junto a su compañero Rodolfo Francisco “El turco” Achem. Ese mismo día sus cuerpos aparecieron acribillados en Sarandí, Avellaneda. 

    Cuatro años después, el 4 de mayo de 1978, secuestraron a Lilia Mabel en Mar del Plata. Y de ella no se supo nada más, hasta que el EAAF logró identificar sus restos.   

    Manuel y su hermano se criaron con sus abuelos maternos. No recuerda en qué momento le contaron que su mamá era una desaparecida. Lo supo siempre. Pero hasta el día que le dijeron apareció, sentía que no tenía un cierre de la historia. Había logrado reconstruir algo de su vida a través de lo que le contaban sus abuelos, otros familiares y sobrevivientes. Sabíamos que había sido desaparecida, pero nunca más supimos nada sobre qué había pasado con ella. Entonces haberla encontrado fue como encontrar la pieza del rompecabezas que nos faltaba. Y a mí ese día fue como que se me abrió la cabeza por completo. 

    Manuel es docente de Ciencias Naturales y preceptor en escuelas secundarias. En 2012, un año después de haberse encontrado con los restos de su mamá, sus alumnos le propusieron contar la historia en un trabajo de investigación que presentaron en Jóvenes y Memoria, un programa de la Provincia de Buenos Aires. A partir de ahí, cada año, para el aniversario del Golpe, recorren escuelas dando charlas. Todo lo que no había podido decir antes, lo pude expresar a partir de ese día. Es como una terapia para mí poder compartir lo que significó haber encontrado los restos. 

    Manuel no recuerda en qué momento le contaron que su mamá era una desaparecida. Lo supo siempre.

    “Para cualquier sujeto el problema de la muerte está anudado directamente al problema de la inscripción simbólica de esa muerte”, dice la psicoanalista Fabiana Rousseaux. Frente a la muerte los seres humanos necesitamos hacer una ritualización, un proceso simbólico en torno a ese acontecimiento. Pero para eso, se necesita la certificación. La certeza. “Cuando estamos ante una desaparición, el proceso es inverso, porque vos tenés que construir psíquicamente esa pérdida sin ninguna certificación que venga de la realidad”, explica Rousseau quien, además, coordinó el Plan Nacional de Acompañamiento a Testigos y Víctimas del Terrorismo de Estado y fundó el Centro de Asistencia a Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos Dr. Fernando Ulloa.

    Lo dijo el genocida Rafael Videla en esa famosa conferencia de prensa de 1979: los desaparecidos “son una incógnita, no tienen entidad, no están ni vivos ni muertos».

    “Es muy tortuoso para los familiares, porque ¿cuándo es el momento donde uno dice bueno, no lo espero más, o dice bueno, se murió?”, explica Rousseaux.

    Fernando tenía 1 año al momento en que los militares secuestraron a su madre, Diana Irene Oesterheld, el 7 de agosto de 1976. A él lo dejaron en la Casa Cuna de Tucumán, de donde luego lo rescataron sus abuelos paternos. Diana es una de las cuatro hijas desaparecidas de Héctor Oesterheld, también desaparecido. 

    Lo dijo el genocida Rafael Videla en esa famosa conferencia de prensa de 1979: los desaparecidos “son una incógnita, no tienen entidad, no están ni vivos ni muertos».

    El papá de Fernando, Raúl Araldi, cayó un año después, también en Tucumán. Fernando es hijo, nieto y sobrino de desaparecidos. 

    Cuando la secuestraron, la mamá estaba embarazada de seis meses, por lo que busca a un hermano. También  a un primo.    

    Hasta los 9 años, Fernando pensaba que sus papás habían muerto en un accidente. Pero un día encontró, en una revista Humor, una entrevista que le habían hecho a su abuela materna, Elsa Sánchez de Oesterheld, reconocida abuela de Plaza de Mayo. Ahí ella contaba que toda su familia estaba desaparecida. Un tiempo después, en unas vacaciones en Villa Gesell con ella, Fernando se lo preguntó. Y ella le contó toda la historia.

    Mis abuelos paternos me parece que no asimilaron ni reconocieron nunca la muerte de su hijo. Pero supongo que era también un mecanismo de defensa, propio de un padre que inclusive hasta le han dicho que el desaparecido es una figura, no se sabe, no está ni muerto ni vivo, es un desaparecido. Ellos siempre pensaban que mi viejo podía estar en otro lado y que no quería volver.

    Ambos murieron unos años antes de que el EAAF identificara los restos de Raúl. De sus nueve desaparecidos, Fernando sólo recuperó los restos de uno, su papá.

    Soledad estaba dormida en brazos de su mamá Graciela cuando el 14 de febrero de 1977 un grupo de militares entró a la casa de Córdoba y se llevó a su papá, Mario Nívoli. A Graciela la sentaron en la cama con la bebé a upa y le dijeron:

    —Usted críe a sus hijos.

    Para Graciela, eso fue la sentencia de muerte de su compañero Mario.

    Cuando volvió la democracia, Soledad tenía 6 años. Su mamá los juntó a ella y a su hermano en una pieza y les contó la historia. Les dijo que a su papá se lo habían llevado, que estaba muerto pero no sabían dónde estaban sus restos. 

    Mi mamá tomó una decisión que no sé si fue sabia o no, pero fue su decisión, que fue la de comunicarnos siempre que mi papá estaba muerto. Y luego, cuando ella entendió que era el momento en que nosotros podíamos recibir la palabra desaparecidos, sí nos habló de eso. 

    Soledad cree que les transmitió la certeza de la muerte para que pudieran vivir en paz. Por supuesto que uno puede transmitir discursivamente esto y expresarlo racionalmente. Pero cada vez que sonaba un timbre en la madrugada, ella se sobresaltaba. Yo sé que ella lo esperó, yo sé que lo esperaba. 

    Su mamá los juntó a ella y a su hermano en una pieza y les contó la historia. Les dijo que a su papá se lo habían llevado, que estaba muerto pero no sabían dónde estaban sus restos.

    Para Rousseaux, “con la desaparición se produjo una cuestión interesante que es la presencia permanente. No es que se produjo la desaparición. Esos padres, esas madres o esos hijos, esas hijas se constituyeron en una presencia permanente”.

    ¿Pero qué pasa cuando lo incorpóreo, lo que para muchos sólo estuvo en fotos o en las historias de los otros, se materializa? ¿Qué ven los familiares en ese esqueleto o en esos huesos amontonados en una urna?

    Urquizu dice: “Es el momento de encuentro después de casi 50 años con la materialidad, sabiendo que esos restos pertenecen a su familiar”. 

    Es una mamá que se acuesta al lado del esqueleto de su hijo. Otra que agarra el cráneo y lo tiene un rato a upa. Es un nieto que saca la guitarra y le canta una canción a su abuelo. Es Fernando buscando señales, marcas, pero sabiendo que ese es su viejo. Es Manuel llorando ante lo poco que quedó de su mamá porque a ella la mataron con un explosivo. 

    Es también una hija que no quiso saber nada con los restos de su papá. Pero el día de la inhumación, un instante antes de enterrarlo, necesitó verlos. Entonces alguien del EAAF abrió la urna con un destornillador, ese que siempre llevan en la mochila por si acaso.  

    Para Soledad era casi imposible que en las excavaciones de La Perla encontraran a su papá, porque, según su propio razonamiento, la fecha del secuestro no coincidía con los entierros que se hicieron allí. Por eso la llamada de su abogado la tomó por sorpresa. Pero la razón y lo discursivo muchas veces no coinciden con lo corporal: hace un mes que Soledad está ordenando su casa como nunca antes. Haciendo lugar, dice ella. ¿Haciendo lugar para qué? ¿O para quién?

    El lunes 16, Soledad viajó a Córdoba con su compañero, su hijo y su tía, la hermana de su papá, a la audiencia oficial de notificación. Para encontrarse con los restos, todavía falta. Según los testimonios de la investigación preliminar, en ese lugar había fosas comunes que fueron removidas y los cuerpos, trasladados a otro lugar. Por eso lo que se encontró en las excavaciones fueron restos dispersos y desarticulados en sedimento de relleno. Queda a la espera ver qué cajita, qué algo, qué sobrecito nos entregarán de él, más allá de tener la certeza de que está, de que estuvo ahí. 

    Hace un mes que Soledad está ordenando su casa como nunca antes. Haciendo lugar, dice ella. ¿Haciendo lugar para qué? ¿O para quién?

    El camino de la Justicia es paralelo al del EAAF. Cuando a los familiares se les comunica la identificación y tienen la posibilidad de ver los restos, no se los pueden llevar en el momento. “La Justicia nos permite a nosotros este primer acercamiento, por ser quienes mantuvimos toda la comunicación con el familiar”, detalla Urquizu. El EAAF los pone en contacto con la dependencia judicial correspondiente, donde los familiares tienen que notificarse oficialmente. Es un trámite presencial que no tiene una duración estipulada. Y que muchas veces queda parado, porque los familiares no avanzan. No todos tienen los mismos tiempos.

    En el mientras tanto, pueden visitar los restos todas las veces que quieran. Como los huesos de su papá estaban en Tucumán, Fernando pidió que los envíen a Buenos Aires, donde él vive. Antes de poder llevárselos, lo fue a ver algunas veces más. Siempre ves un esqueleto y vos mentalmente le pones la carne a ese esqueleto y le pones el rostro, le pones todo. Me hubiera encantado ponerle una voz, pero no pude.

    Una vez que sale la notificación oficial, la que certifica el vínculo entre el familiar y el cuerpo, el EAAF le restituye los restos a la familia. Se los entrega en una urna. Las personas pueden elegir entre inhumarlos o cremarlos. En cualquier caso, no pueden llevárselos a sus casas. La mayoría de las veces, se entierran los huesos o se esparcen las cenizas en espacios específicos que tienen algunos cementerios para homenajear a los desaparecidos, como el de la Chacarita, el de Avellaneda o el de Lanús. O en parques, como el Bosque de la Memoria en Tucumán. También pueden enterrarse en nichos privados familiares. Muchas cenizas fueron esparcidas en parroquias, iglesias y también en el Río de la Plata.  

    “En la mayoría de las restituciones y de las inhumaciones que hemos tenido, tanto en cementerios como acompañando a familiares al Parque de la Memoria para esparcir las cenizas, todo el ritual se vive de una manera celebratoria”, dice Urquizu. La alegría es poder tener respuestas, certezas. Durante las ceremonias se leen poemas, se canta, se toca algún instrumento, se llevan fotos. Y en muchos casos funcionan también como reencuentro familiar o se suman compañeros de militancia, sobrevivientes, amigos de la infancia. Como esa despedida final, ese entierro simbólico en el cementerio de Flores que describe Sebastián Hacher en Cómo enterrar a un padre desaparecido (2012). 

    El porcentaje de desaparecidos identificados es muy bajo en relación a la cantidad de denuncias registradas. El EAAF logró recuperar 1652 restos o cuerpos, de los cuales más de 800 aún no pudieron ser identificados, porque ninguna muestra coincide con su perfil genético. Por eso es tan importante que quienes sospechan que pueden tener un familiar desaparecido entreguen una muestra de sangre. Con una gota, basta.

    La alegría es poder tener respuestas, certezas. Durante las ceremonias se leen poemas, se canta, se toca algún instrumento, se llevan fotos.

    ¿Qué pasa con la gran mayoría de familiares que aún no pueden encontrarse con los restos de sus desaparecidos? “Pienso que en estos casos, habrán buscado otras vías de ritualización”, dice Rousseaux y recuerda un acto histórico, en 2014, el día que Néstor Kirchner convirtió en casa de memoria a la ESMA. Esa mañana algunos familiares se acercaron y dejaron coronas de flores en las escalinatas con los nombres de sus desaparecidos. 

    Hace 20 años, cuando la idea de encontrar el cuerpo de Mario Nívoli era incierta, Soledad y su familia plantaron un lapacho rosado en el Bosque de la Memoria de Rosario. Florece cada primavera y es lugar de encuentro, de mates, de visita. Hasta le festejaron ahí un cumpleaños a su hijo. Cuando lleguen los restos de Mario hallados en la Perla, a los huesitos, como dijo Emiliano, los enterrarán ahí. 

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