Sociedad

  • El Banco Central bajó los encajes para empujar el crédito, pero la mora marca un límite a la capacidad de endeudarse

     

     El Banco Central decidió este jueves bajar los encajes de los bancos un 5% con la idea de reactivar el crédito. La decisión confirma el anticipo de LPO: el equipo económico está preocupado por la caída de la actividad que afecta a los principales sectores que generan empleo -industria, comercio y construcción-, más allá que públicamente hayan festejado este jueves que la economía creció un 0,4% en enero.

    La decisión libera pesos a los bancos, con la esperanza que se destinen a nuevos créditos. Pero también abre un dilema clásico: los pesos pueden ir a préstamos o al dólar.

    La medida baja los encajes del 50% al 45% sobre depósitos a la vista. Es decir, por cada $100, los bancos ahora pueden prestar $55 en lugar de $50. Es liquidez directa al sistema. En la lectura oficial, eso debería empujar una baja de tasas y darle aire al crédito al consumo y a las empresas.

    La emisión creció, pero un estudio sostiene que la inflación crece por otros motivos

    El problema es que el canal de transmisión no está limpio. El sistema financiero viene mostrando señales de estrés. La morosidad ya superó el 10%, un nivel que empieza a encender alarmas. Con familias y empresas más endeudadas, los bancos no van a salir a prestar agresivamente. Y si no prestan, esos pesos pueden buscar otro destino.

    Ahí aparece el riesgo que sobrevuela toda la medida: que la liquidez liberada no vaya al crédito sino al dólar. En un esquema donde el tipo de cambio sigue siendo un ancla sensible, cualquier desvío de pesos hacia cobertura cambiaria puede meter presión sobre la banda.

    El problema es que el canal de transmisión no está limpio. El sistema financiero viene mostrando señales de estrés. La morosidad ya superó el 10%, un nivel que empieza a encender alarmas. Con familias y empresas más endeudadas, los bancos no van a salir a prestar agresivamente. Y si no prestan, esos pesos pueden buscar otro destino.

    Sin embargo, el tipo de cambio hoy se ubica aproximadamente un 20% por debajo del techo de la banda. Eso le da margen para tolerar cierta corrección. Incluso, un dólar un poco más alto podría mejorar la posición negociadora frente a los agroexportadores, en un momento donde la liquidación sigue siendo un factor clave para sostener el programa. 

    Pera la medida también parece reconocer algo que el equipo económico es renuente a aceptar: la política monetaria contractiva pesa sobre la actividad. Un análisis previo de la consultora Outlier ya apuntaba a este movimiento. «Es probable que se necesiten mayores flexibilizaciones en el régimen de integración de encajes bancarios», anticipaba el trabajo. Pero el mismo informe dejaba una advertencia clave: el crédito viene desacelerando en un contexto de mayor mora, caída de salarios reales y menor dinamismo del consumo. Es decir, liberar encajes puede no ser suficiente si la demanda de crédito sigue débil.

    El movimiento expone la disyuntiva que atraviesa al Gobierno: seguir priorizando la desinflación a costa de resignar actividad, o empezar a darle algo de combustible a la economía aun con el riesgo de recalentar los precios. Es el viejo dilema entre ancla y motor. 

    Desde la ortodoxia, la premisa es clara: el crédito es el motor de la economía. Pero desde el otro lado de la biblioteca la secuencia se invierte. No es la cantidad de dinero la que determina el nivel de actividad, sino la propia dinámica de la economía la que define cuánta liquidez necesita.  

    La baja en encajes en el BCRA se debe por un lado a la disminución de depósitos en dólares durante marzo. Por otro lado, a que había ‘sobre encaje’ luego de los pagos de Bonares y Bopreal. Es para monitorear hacia adelante la evolución de los depósitos.

    En las redes, los economistas leyeron la medida en esa clave más estructural. Federico Machado de Economía Open lo explicó así: «La baja en encajes en el BCRA se debe por un lado a la disminución de depósitos en dólares durante marzo. Por otro lado, a que había ‘sobre encaje’ luego de los pagos de Bonares y Bopreal». Y agregó un punto que cambia el eje: «Es para monitorear hacia adelante la evolución de los depósitos».

    Es decir, más que un impulso clásico al crédito, también hay una lógica defensiva: administrar la liquidez en un sistema donde los depósitos empiezan a moverse.

    En la misma línea, Amílcar Collante puso el foco en el frente externo del sistema financiero: «Los depósitos en USD comenzaron a bajar, en el corto plazo puede ser un limitante a la expansión de crédito en USD. Difícil la remonetización en USD.».

    La lectura conjunta es más compleja que el titular. No es solo una medida para que los bancos presten más. También es una respuesta a un sistema que empieza a mostrar tensiones: depósitos que dejan de crecer, crédito que no despega y mora en aumento.

     

  • Trump ahora pospone por 10 días los ataques a Irán y dice que «las conversaciones van muy bien»

     

     Donald Trump volvió a posponer un supuesto ataque contra la infraestructura energética de Irán. El líder republicano, que había suspendido por 5 días la ofensiva el lunes, dijo en sus redes sociales que decidió ponerla en pausa por diez días.

    Según el posteo del presidente de Estados Unidos, «existen avances en las negociaciones con Teherán para poner fin a la guerra con Irán». Según él, «las conversaciones van muy bien» pero los iraníes no confirman ninguna negociaron en ese sentido. 

    El fin de semana pasado, Trump emitió un ultimátum de 48 horas a Irán, advirtiendo que «destruiría» las centrales eléctricas del país, comenzando por la más grande, si no se reabría el estrecho de Ormuz.  

    The New York Times: «Las bases de EEUU en Medio Oriente están destruidas e inhabitables»

    LPO publicó que los medios estatales iraníes informaron el jueves que Teherán había rechazado una propuesta de alto el fuego de 15 puntos presentada por la Casa Blanca y que tiene como mediador posible a Pakistán. 

    Sin embargo, el informe iraní no sugirió un fracaso total de las negociaciones, dejando abierta la posibilidad de que Washington presente una propuesta complementaria. 

    Según el posteo del presidente de Estados Unidos, «existen avances en las negociaciones con Teherán para poner fin a la guerra con Irán». Según él, «las conversaciones van muy bien» pero los iraníes no confirman ninguna negociaron en ese sentido.

    Irán ya había ofrecido sus propias condiciones para poner fin al conflicto, que incluyen la exigencia de que Estados Unidos e Israel paguen una indemnización por los daños de guerra y reconozcan la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz. 

    Ormuz.

    En una publicación del jueves por la mañana en su plataforma Truth Social, Trump calificó a los negociadores iraníes de «extraños» y afirmó: «Nos están ‘suplicando’ que lleguemos a un acuerdo». 

    En este marco, los mercados financieros cayeron el jueves, mientras que los precios del petróleo volvieron a superar los 100 dólares por barril. El S&P 500 perdió un 1,7%, y el Nasdaq, con fuerte presencia de empresas tecnológicas, cayó un 2,4%, cerrando la jornada en territorio de corrección, un 10% por debajo de su máximo reciente. 

    Mientras Trump va de una narrativa bélica a un supuesto acuerdo inminente que confirma las dificultades para retirarse de la guerra sin pagar el costo político de una derrota, Israel sigue con los ataques a los altos mandos iraníes. 

    Irán rechazó el plan de paz de Trump: «Que no hagan pasar como acuerdo su derrota»

    El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que el máximo comandante naval iraní, Alireza Tangsiri, murió en un ataque aéreo nocturno, calificándolo como un intento de apoyar la iniciativa estadounidense para reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo.

    Katz afirmó que el comandante de la armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria  fue atacado junto con otros altos mandos navales por su participación en el uso de la fuerza militar para bloquear el estrecho. Katz también acusó a Tangsiri de «minar y bloquear» la vía marítima.

     

  • El piloto del viaje a Punta del Este contradijo a Adorni y dijo que el vuelo privado lo pagó Grandío

     

    Un día después de la conferencia de Adorni, el piloto del vuelo privado a Punta del Este contradijo al jefe de Gabinete y aseguró que la empresa de Marcelo Grandío pagó la factura del viaje. La PSA allanó la TV Pública para buscar el contrato con el conductor.

    La conferencia que organizó el gobierno para cerrar el tema terminó complicando al ex vocero presidencial. Adorni terminó admitiendo que tenía un departamento que no aparecía en su declaración jurada y volvió a afirmar que él había pagado la factura por el vuelo privado a Uruguay.

    «Estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué, ya no sé cómo explicárselos. Es un tema de investigación judicial», dijo Adorni en uno de los tramos más calientes de su conferencia.

    El jueves, el gobierno intentó blindar al jefe de Gabinete con fotos con Patricia Bullrich, Juan Mahiques y Diego Santilli, pero la tranquilidad duró unas horas.

    Adorni reveló que tiene otro departamento y complicó a Adorni 

    El piloto del vuelo declaró ante Ariel Lijo que la productora de Grandío pagó el vuelo de ida a Punta del Este y terminó con la coartada de Adorni. Sobre la vuelta confirmó que había sido parte de un paquete de diez vuelos facturado directamente a Grandío.

    Como Adorni tuvo bajo su órbita la TV Pública, que Grandío haya pagado el viaje podría encuadrarse dentro del delito de dádivas. Por eso, en las últimas horas del jueves la Policía de Seguridad Aeroportuaria allanó la TV Pública para buscar los contratos con el periodista.

     

  • |

    CASA ROSADA: Karina Milei saca un histórico cuadro de Perón y Evita y evalúa reemplazarlo por uno de Messi

     

    El Gobierno ordenó retirar una histórica imagen de Juan Domingo Perón y Eva Perón de la Casa Rosada y ya analiza reemplazarla por otras figuras, entre ellas Lionel Messi. La decisión, impulsada por Karina Milei, vuelve a encender la polémica por la “batalla cultural” libertaria.

    Por Roque Pérez para NLI

    La escena es tan simbólica como provocadora. En pleno corazón de la Casa Rosada, el gobierno de Milei decidió descolgar un cuadro de Juan Domingo Perón y Eva Perón, dos de las figuras más representativas de la historia política argentina. La orden partió de la Secretaría General de la Presidencia, encabezada por Karina Milei.

    La explicación oficial y las dudas

    Según la versión oficial, el retiro del cuadro responde a “problemas estructurales” en la obra, que habría sido enviada a restauración junto a otras piezas retiradas del mismo sector.

    La imagen en cuestión no era menor: se trataba de una réplica del histórico óleo pintado en 1948 por Numa Ayrinhac, que muestra a Perón con la banda presidencial junto a Evita, una obra que incluso sobrevivió a la persecución simbólica del peronismo tras el golpe de 1955.

    Pero la explicación técnica convive con un contexto político evidente. La decisión se inscribe en una serie de medidas impulsadas por el oficialismo que apuntan a reconfigurar la iconografía estatal, como ya ocurrió con el cambio de nombre del Salón de las Mujeres o el retiro de imágenes de figuras históricas vinculadas al peronismo.

    Del peronismo a Messi: la nueva estética oficial

    Lo más llamativo no es solo lo que se sacó, sino lo que podría venir. Entre las opciones que analiza el Gobierno para ocupar el espacio vacío aparecen próceres tradicionales… pero también un nombre inesperado: Lionel Messi.

    Sí, el capitán de la Selección campeona del mundo podría reemplazar a Perón y Evita en uno de los edificios más emblemáticos del país. La sola posibilidad grafica el rumbo simbólico que busca imprimir el oficialismo: desplazar referencias políticas históricas y reemplazarlas por íconos “neutrales” o populares.

    Una decisión que no es aislada

    El retiro del cuadro no ocurre en el vacío. Forma parte de una política más amplia que desde el inicio de la gestión Milei apunta a disputar el sentido de la historia y los símbolos nacionales.

    En ese marco, la figura de Karina Milei —considerada la persona de mayor influencia dentro del gobierno— vuelve a quedar en el centro de la escena, no solo por la decisión administrativa sino por su peso en la orientación política del oficialismo.

    La disputa por la memoria

    Más allá de los argumentos técnicos, la medida reabre una discusión profunda: ¿qué lugar ocupan Perón y Evita en la identidad argentina actual?

    La remoción de su imagen de la Casa Rosada no es un hecho menor ni meramente decorativo. Se trata de una decisión cargada de sentido político que, para muchos, evoca etapas de la historia en las que se intentó borrar la simbología peronista del espacio público.

    Y en ese contraste, la posible irrupción de Messi —ídolo indiscutido pero ajeno a la política— funciona como un signo de época: la sustitución de la memoria política por la lógica del espectáculo y la despolitización simbólica del Estado.

     

  • |

    El ajuste en la salud: Milei disuelve el Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales

     

    A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno de Milei eliminó el Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales (CNIN), un organismo clave en el estudio de la alimentación y la salud pública. La medida, presentada como una “reorganización”, despierta fuertes críticas por el impacto en la ciencia y en un contexto de creciente deterioro social.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    Un cierre que no es técnico, sino político

    La decisión de disolver el Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales (CNIN) quedó formalizada hopy mediante el Decreto 192/2026, en el marco de una reestructuración más amplia de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS–Malbrán).

    Según el texto oficial, las funciones del organismo serían absorbidas por otras áreas, bajo el argumento de mejorar la eficiencia y evitar superposiciones. Pero detrás de ese lenguaje administrativo se esconde una realidad más profunda: el avance de un modelo de ajuste que recorta capacidades estratégicas del Estado en áreas sensibles.

    No se trata de una oficina más. El CNIN era un espacio especializado en el estudio de la nutrición, la calidad alimentaria y su impacto en la salud de la población argentina.


    Reorganización o desmantelamiento encubierto

    El decreto no solo elimina el CNIN, sino que también fusiona otros institutos dentro de la ANLIS, en una lógica de concentración que ya se repite en distintas áreas del Estado.

    El Gobierno sostiene que busca “optimizar recursos”. Sin embargo, la experiencia indica que estos procesos suelen derivar en menos equipos, menos investigación y menor capacidad operativa. En otras palabras: menos Estado donde más se lo necesita.

    En el campo de la salud pública, esto no es un detalle menor. Es un cambio estructural que puede afectar la capacidad del país para producir conocimiento propio y diseñar políticas basadas en evidencia.


    En un país con hambre, se elimina investigación sobre nutrición

    La medida resulta especialmente preocupante si se la analiza en contexto. Argentina atraviesa un escenario donde:

    • Crece la pobreza
    • Se deteriora el acceso a alimentos de calidad
    • Aumentan los problemas de malnutrición

    En ese marco, cerrar un organismo dedicado específicamente a estudiar la alimentación de la población no parece una decisión casual, sino profundamente ideológica.

    El CNIN no solo producía investigaciones: también aportaba datos clave para políticas públicas, diagnósticos sanitarios y estrategias de intervención.

    Eliminarlo implica dejar al Estado con menos herramientas para entender qué comen —y qué dejan de comer— millones de argentinos.


    El modelo Milei: ajuste, ciencia en retroceso y Estado mínimo

    La disolución del CNIN se inscribe en una política más amplia del gobierno de Milei: reducir el tamaño del Estado incluso en áreas críticas como salud y ciencia.

    El problema es que estas decisiones no son fácilmente reversibles. Desarmar equipos de investigación, interrumpir líneas de trabajo y dispersar profesionales tiene efectos que pueden durar años o décadas.

    Mientras tanto, las problemáticas que esos organismos abordaban —como la nutrición y la salud alimentaria— no desaparecen. Al contrario: se agravan.

     

  • |

    CONFIRMADO: Le «apareció» otra casa a Adorni

     

    El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó nuevamente en el centro de la polémica tras conocerse que adquirió un nuevo departamento en Caballito sin vender la propiedad que ya tenía en Parque Chacabuco. El dato, revelado por la prensa y confirmado con registros oficiales, reavivó las sospechas sobre su evolución patrimonial desde que llegó al Gobierno.

    Por Tomás Palazzo para NLI

    Un nuevo inmueble bajo la lupa

    Según la información publicada por Clarín, Adorni sumó un departamento en Caballito mientras aún conserva el que tenía previamente en Parque Chacabuco. La operación genera ruido político porque ocurre en paralelo a otras controversias vinculadas a su patrimonio.

    De acuerdo con registros oficiales citados por distintos medios, el nuevo inmueble está ubicado en la calle Miró al 500 y figura a nombre del funcionario junto a su esposa.

    Lo llamativo no es solo la adquisición, sino que no se desprendió de su propiedad anterior, lo que plantea interrogantes sobre la evolución de sus bienes desde su ingreso a la función pública.


    Declaraciones juradas bajo cuestionamiento

    Otro punto clave del escándalo es que el departamento de Caballito no aparece en su última declaración jurada pública, lo que alimenta sospechas sobre posibles inconsistencias o demoras en la actualización de su patrimonio.

    Ante las preguntas, Adorni evitó dar precisiones y se limitó a afirmar que todo está declarado o que será informado cuando corresponda, argumentando que los plazos administrativos aún no vencieron.

    Sin embargo, el contexto complica su defensa:

    • Ya poseía al menos dos inmuebles antes de asumir
    • Sumó un vehículo y nuevas deudas siendo funcionario
    • Su entorno familiar también incorporó propiedades, como una casa en un country

    Respuestas evasivas y tensión con la prensa

    Lejos de aclarar la situación, el jefe de Gabinete adoptó una postura confrontativa. En conferencia de prensa, rechazó brindar detalles y llegó a responder que no tenía por qué dar explicaciones a periodistas.

    Incluso argumentó que existe una investigación judicial en curso y que dar información podría “entorpecerla”, aunque no explicó de qué manera.

    Esa actitud no hizo más que profundizar las dudas: cuanto más evita responder, más crecen las sospechas sobre el origen y la evolución de su patrimonio.


    Un escándalo que se agranda

    El episodio del departamento no aparece aislado. Se suma a una serie de controversias recientes:

    • Un viaje en avión privado a Punta del Este con financiamiento poco claro
    • La compra de una casa en un country a nombre de su esposa
    • Denuncias judiciales por presunto enriquecimiento ilícito

    En ese marco, la adquisición en Caballito funciona como una pieza más de un rompecabezas que incomoda al Gobierno.


    El problema político de fondo

    Más allá de la legalidad formal, el caso expone una contradicción central: mientras el oficialismo construyó su discurso contra “la casta”, uno de sus principales funcionarios enfrenta cuestionamientos por incremento patrimonial, opacidad y falta de explicaciones.

    La pregunta que queda flotando es simple pero potente:
    ¿cómo evoluciona el patrimonio de un funcionario que, según sus propias declaraciones iniciales, no tenía grandes niveles de riqueza?

    Por ahora, lejos de despejar dudas, el caso Adorni parece recién empezar.