Estudiantes de Filosofía y Letras echaron a un grupo de libertarios que habían ido a tapar un mural del Ché Guevara en la facultad. A pesar de que habían ido con gas pimienta, los libertarios tuvieron que refugiarse entre policías.
«Zurdo vas a correr» es una de las frases preferidas del universo libertario en redes sociales aunque no suele comprobarse en el universo de los átomos.
Desde hace algunos días, el infuencer Marco Fattorello tiene una cruzada contra los murales del Ché Guevara que decoran distintas facultades de la UBA. Fattorello aprovechó que durante las vacaciones de invierno los claustros están semivacíos para intentar cumplir con su cometido.
Anunció que el viernes se presentaría en Filosofía y Letras, ubicada en la calle Puán, tal vez la facultad más asociada con la izquierda de todas las que componen la UBA.
Tras reunirse en Parque Chacabuco, los libertarios intentaron ingresar a Filosofía y Letras, pero un grupo de estudiantes se los impidió.
Hubo algunos forcejeos y los libertarios utilizaron gas pimienta. Sin embargo, el aerosol no fue suficiente para alejar a los estudiantes y los convocados por Fattorello debieron resguardarse entre los patrulleros que estaban en la zona.
«Vienen a hacer estas cosas en medio del desfinanciamiento del gobierno a las universidades y siguen sin aplicar la ley. Nosotros no vamos a aceptar ningún tipo de provocación», rechazó Luca Bonfante, ex candidato a legislador porteño por el PTS y secretario general del centro de estudiantes de Filosofía y Letras.
El gobierno mandó este viernes al Congreso el proyecto de Inocencia Fiscal II, cuya presentación fue delegada por Luis Caputo en tres tributaristas en el Ministerio de Economía, pero la oposición ya advierte sobre su inconstitucionalidad.
El peronista Guillermo Michel señaló que el texto fue redactado por el estudio Lisicki Litvin y advirtió que «César Litvin es un asesor impositivo, que trabaja mucho para Patricia Bullrich». «Incluso hay una foto de Caputo con varios tributaristas, ni siquiera lo armó el Estado porque como la mayoría de las leyes que presenta este gobierno, no las hacen los funcionarios públicos sino los estudios de abogados», sostuvo.
Según el entrerriano, los libertarios «buscan copiar el viejo tapón fiscal» de Domingo Cavallo. «Consiste en que el contribuyente presente la última declaración jurada y que para atrás no se pueda ir», indicó, y concluyó que «así como está el borrador, claramente es inconstitucional porque, con un blanqueo, eximís de responsabilidad penal y tributaria para atrás».
En declaraciones al streaming Gelatina, el legislador conjeturó que «no van con un blanqueo general de nuevo porque le GAFI le pondría reparos». «Es inconstitucional porque las facultades del Estado, la de controlar, fiscalizar y recaudar, no las podés delegar. No podés decir ‘no voy a hacer esa facultad'», argumentó.
De todas maneras, aventuró que se trata nada más que de «un anuncio periodístico». «El blanqueo anterior fue exitoso, 24 mil millones de dólares, pero este último lo están modificando porque no está dando resultados», aseguró.
También el socialista Esteban Paulón se pronunció contra la intención del gobierno de habilitar el acogimiento de funcionarios y familiares al esquema de este proyecto. «El Gobierno confirmó que funcionarios, políticos y sus familiares también podrán adherir al régimen de «inocencia fiscal. Más impunidad. Menos transparencia», posteó en X.
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Paulón había presentado a principios de mes un proyecto para excluir a quienes ejercen cargos públicos. «La ley no puede ser un salvavidas para los poderosos», dijo.
Agustín Rossi también se manifestó contra la iniciativa, al tildar el proyecto como «vergonzoso». «No solo premian a los grandes evasores, ahora también habilitan un régimen para quienes ejercen la función pública», se quejó.
El oficial alcanzó un nuevo máximo nominal por tercer día consecutivo. También avanzaron el mayorista, el MEP y el CCL, mientras los bonos volvieron a caer y el riesgo país siguió en alza. En las mesas financieras aseguran que las declaraciones del vocero presidencial sobre un dólar de $1.800 terminaron de acelerar la demanda de cobertura.
El dólar cerró este viernes otra jornada alcista y volvió a marcar un récord nominal. Fue la tercera rueda consecutiva de subas para el tipo de cambio oficial, en un mercado que llegó al cierre con más demanda de cobertura y con los bonos bajo presión. La tensión también se reflejó en el riesgo país, que volvió a subir a 437 puntos, en una señal de mayor cautela entre los inversores.
En las pantallas del Banco Nación, el dólar minorista terminó en $1.510 para la venta y $1.460 para la compra, su valor más alto desde la implementación del nuevo esquema cambiario. El dólar mayorista cerró en torno a $1.489, mientras que el MEP finalizó cerca de $1.515, el contado con liquidación alcanzó $1.574. Por su parte el blue terminó en $1.550, con una leve baja del 0,3%.
En algunas mesas de dinero atribuyen buena parte de la suba de la cotización a las declaraciones del vocero presidencial, Adrián Ravier. El funcionario sostuvo eque un dólar de $1.800 «es una posibilidad» y relativizó ese escenario al considerar que implicaría una corrección acotada. La definición cayó en un mercado especialmente sensible a cualquier señal oficial sobre el tipo de cambio.
«Cuando un funcionario pone un número sobre la mesa, el mercado deja de discutir si puede pasar y pasa a calcular cuándo», resumió un operador consultado por LPO. En la City sostienen que esas declaraciones terminaron de darle impulso a una demanda de cobertura que ya venía creciendo en las últimas ruedas.
Pero el efecto más fuerte de los dichos del vocero presidencial se estaba dando por fuera de lo visible para el público común. Fuentes del mercado dijeron a LPO que empezaron a verse desarmes de posiciones de carry trade.
Una devaluación de ese tenor deja sin sentido el carry trade y que nada menos que el vocero de Milei salga a anticiparla, le mete presión extra al dólar. Lo que es casi lo mismo que decir que atenta contra la estabilidad del programa económico que se sostiene con la tranquilidad del dólar.
Es que los operadores del mercado apuestan a la estabilidad del tipo de cambio para seguir haciendo una diferencia con las tasas en pesos frente al dólar planchado, un negocio que se vuelve inviable si el vocero presidencial anticipa que podría haber una devaluación del 20 por ciento.
Otra fuente del mercado dijo que en los últimos días ya venía subiendo de a poco el desarme de carry trade. «Esperemos que no impacten mucho esos comentarios», agregó.
Un operador consultado por LPO intentó restarle dramatismo a la declaración al sostener que Ravier dijo «una obviedad» y agregó que todo el mercado cree que el dólar estará arriba de $ 1700 en diciembre. El problema es que Ravier lo ubicó incluso más arriba y no precisó cuando ocurriría el salto.
El episodio dejó expuesta una contradicción incómoda para el Gobierno. Mientras el equipo económico insiste en que el régimen cambiario funciona y que no existe atraso del dólar, uno de sus principales voceros instaló públicamente una cotización bastante más alta para los próximos meses. Ese mensaje fue leído como una validación implícita de una depreciación adicional del peso.
En una recorrida por el interior de la provincia, Axel Kicillof volvió a expedirse en favor de modificar la ley que limita las reelecciones de los intendentes. «Es muy infrecuente que a nivel de gobiernos locales no haya posibilidad de que se presenten todos los candidatos para que el pueblo vote a dirigentes que conoce, que son cercanos», dijo.
El gobernador estuvo este viernes en General Alvear donde inauguró un Centro de Atención Primaria de la Salud. Allí hizo un guiño a los intendentes que deberán resolver este año la ley que les impide pelear por un nuevo mandato.
Kicillof planteó que es la discusión por la reelección de intendentes «es muy distinta a otras discusiones acerca de reelección de gobernadores o presidente». Además, agregó que en la provincia las formaciones políticas ya se expresaron a favor de permitir que haya posibilidad de elegir a cualquiera, de no prohibir a ninguno».
LPO adelantó la semana pasada que gana fuerza en el peronismo la idea de que sean los Concejos Deliberantes quienes definan si el intendente de su distrito puede tener más de dos mandatos consecutivos.
En el peronismo apelaron a la creatividad y a las leyes madre para argumentar que el artículo 123 de la Constitución Nacional exige a todas las provincias asegurar el régimen municipal y garantizar su autonomía en los órdenes institucional, político, administrativo, económico y financiero.
La idea entusiasma a varios en la compleja Legislatura bonaerense, atravesadas por internas hacia adentro del peronismo, pero también en el interior de los bloques libertarios y radicales.
Verónica Magario.
La oposición podría aceptar la iniciativa si la ley exige que la habilitación excepcional sea por una mayoría especial de dos tercios en el Concejo Deliberante. Esto es importante para la política porque abre el juego político en los territorios. Es que la mayoría de los intendentes tiene asegurada la mayoría simple, pero no los dos tercios de los concejales.
El problema para el peronismo es que la imposibilidad de reelegir de muchos intendentes impacta sobre la definición del candidato a gobernador. Es que varios intendentes -a quienes la ley les impide un nuevo mandato- salieron a promoverse como posibles sucesores de Kicillof en el gobierno provincial.
Federico Achaval (Pilar), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Gustavo Menéndez (Merlo) son algunos de los que -sin chances de reelegir- buscan otros destinos en la política. También se lanzaron a la carrera otros intendentes que tienen chances de un mandato más. Allí están Federico Otermin (Lomas) y Julio Alak (La Plata).
Cada 24 de julio se conmemora un nuevo aniversario del Hospital General de Agudos Dr. Ignacio Pirovano, uno de los establecimientos públicos más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires. Inaugurado en 1896 para responder a las epidemias que golpeaban a la zona norte de la Capital, el hospital lleva el nombre de un médico que revolucionó la cirugía argentina y dejó una huella imborrable en la medicina nacional.
Por Lola Santacreta para NLI
Un hospital nacido de las epidemias
El 24 de julio de 1896 abrió oficialmente sus puertas el Hospital Pirovano. La institución había sido concebida para atender las necesidades sanitarias de una ciudad en plena expansión, luego de que Buenos Aires sufriera sucesivos brotes de cólera, fiebre amarilla y fiebre tifoidea, que evidenciaron la falta de infraestructura hospitalaria en la zona norte.
Originalmente iba a llamarse Hospital de Belgrano, ya que su construcción fue impulsada por vecinos y por la Sociedad de Damas de Caridad de Belgrano, que gestionó la adquisición de los terrenos y reunió fondos para concretar una obra considerada indispensable para una población que ya superaba los 11.000 habitantes.
Sin embargo, durante la etapa final de la construcción ocurrió un hecho que cambiaría para siempre su identidad.
¿Quién fue Ignacio Pirovano?
El hospital fue bautizado en honor al doctor Ignacio Pirovano (1844-1895), considerado uno de los padres de la cirugía argentina moderna.
Formado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y perfeccionado en Europa, Pirovano introdujo en el país técnicas quirúrgicas innovadoras para la época y promovió la incorporación del conocimiento científico más avanzado a la práctica médica. Su prestigio fue tal que llegó a ser reconocido como el cirujano más importante de la Argentina de fines del siglo XIX, con pacientes provenientes tanto de Buenos Aires como del interior del país.
Además de su actividad asistencial, fue un destacado docente universitario y un impulsor de la profesionalización de la cirugía en momentos en que la medicina argentina comenzaba a consolidarse como disciplina científica.
El homenaje que inmortalizó su nombre
Cuando el edificio del nuevo hospital estaba prácticamente terminado, Ignacio Pirovano falleció el 2 de julio de 1895, víctima de un cáncer en la base de la lengua que él mismo logró diagnosticar. Su muerte conmocionó al ambiente médico y político de la época.
Ante esa pérdida, el entonces secretario de la Asistencia Pública, Juan B. Señorans, propuso que el futuro Hospital de Belgrano llevara el nombre del prestigioso cirujano como reconocimiento a toda su trayectoria.
Así, apenas un año después de su fallecimiento, el establecimiento fue inaugurado oficialmente como Hospital General de Agudos Dr. Ignacio Pirovano, denominación que conserva hasta la actualidad.
130 años al servicio de la salud pública
Lo que comenzó con apenas unas decenas de camas terminó convirtiéndose en uno de los hospitales públicos más importantes de la Ciudad de Buenos Aires. Desde allí se atienden cientos de miles de vecinos de barrios como Belgrano, Núñez, Coghlan, Villa Urquiza, Saavedra, Colegiales y Villa Ortúzar, además de pacientes provenientes del conurbano bonaerense.
A lo largo de más de un siglo, el Hospital Pirovano atravesó epidemias, crisis sanitarias y profundas transformaciones del sistema de salud argentino, manteniéndose como un referente de la atención pública y de la formación de profesionales.
Su aniversario no solo recuerda la inauguración de un edificio histórico, sino también el legado de un médico que ayudó a transformar la cirugía argentina y cuyo nombre quedó para siempre asociado a uno de los hospitales más importantes del país.
La diputada nacional Marina Salzmann cruzó al ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, por exigir al gobierno nacional el traspaso de la Autopista Presidente Perón desestimando las rutas provinciales como la 40.
«Los bonaerenses necesitamos que se termine la ruta provincial 40 que está en muy mal estado y se ha vuelto peligrosa para quienes la transitamos», dijo Salzmann, una diputada de Sergio Massa. «Si no hay recursos para terminar las rutas provinciales ¿De dónde van a salir los recursos para la autopista Presidente Perón?», escribió en las redes.
En las últimas horas, Katopodis reiteró al gobierno libertario el reclamo por el traspaso a la provincia de la Autopista Presidente Perón. El ministro sostiene que la obra estaba cerca de finalizarse, pero el gobierno de Javier Milei la frenó hace casi 3 años.
La autopista Perón es el tercer anillo de circunvalación del AMBA. El primero es la General Paz y el segundo es la ruta 4. Su traza de la autopista comprende 83 kilómetros en total. Inicia en la intersección del Camino del Buen Ayre y la Ruta 7 y baja hacia el sudoeste para alcanzar la Ruta 2, en La Plata.
En el tramo inicial faltan terminar unos 5 kilómetros entre Camino del Buen Ayre y Merlo. En tanto, el tramo final -entre Guernica y La Plata- comprende unos 25 kilómetros que quedarán para otra gestión.
La autopista Presidente Perón en Merlo.
Más allá de los fondos, la obra presenta problemas de expropiaciones. Tanto en Merlo, como en Guernica hay viviendas sobre la traza.
La autopista está transitable en casi todos sus tramos, pero sin iluminación, sin colectoras y sin control de seguridad vial. Todo genera un escenario ideal para el delito. En los últimos años, la autovía se fue transformando en un corredor vinculado al narcotráfico y al narcomenudeo.
Sin iluminación y sin controles, en jefes criminales se instalaron en las inmediaciones de la autovía. Compraron terrenos baratos y construyeron casas tapiadas. Hicieron sus propios accesos de la autopista a sus viviendas. Hay un motivo para esas inversiones: en la traza de la Presidente Perón están instaladas varias cárceles de seguridad.
Hace dos semanas, Salzmann presentó en el Congreso un pedido de informes al Ejecutivo Nacional, para saber en qué estado está la obra de la autopista, si existe un plan de mantenimiento y plazos para terminarla.
En cuanto a la ruta provincial 40, la construcción de la doble mano es una deuda histórica. Tanto Daniel Scioli como María Eugenia Vidal habían prometidos las obras, pero nunca avanzaron.
Durante el gobierno de Kicillof la obra comenzó y tuvo importantes avances sobre todo en el distrito de Marcos Paz. Sin embargo, siete años después aún no está terminada y en el distrito de Merlo los avances son prácticamente nulos.
«Hay tramos muy deteriorados, baches que no se arreglan y ya representa un peligro para quienes la transitan», dicen desde el massismo. «La Autopista Presidente Perón es una obra frenada por el gobierno nacional y la provincia debería priorizar el mantenimiento y finalización de sus rutas, para que sean un lugar de tránsito seguro y mejoren la conectividad», agregan.