Sociedad

  • Michel, Tolosa Paz, Olmos, el intendente Achával y el mendocino Félix relanzan un peronismo federal

     

    Los diputados Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz y Emir Félix, el intendente Federico Achával y el auditor Juan Manuel Olmos lanzaron la convocatoria a un plenario en Parque Norte para este viernes, con el propósito de reunir alrededor de mil militantes peronistas y discutir una agenda que trascienda los debates que, a su criterio, le impiden a la fuerza política tender puentes con la sociedad.

    La intención de los impulsores es ordenar la jornada en tres paneles temáticos: «Desarrollo federal sostenible», «Trabajo y Producción» y «Economía con inclusión».

    El armado del espacio es una apuesta para eludir la feroz pelea interna entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la agrupación de Axel Kicillof. Se produce, además, poco después que Máximo Kirchner saliera a criticar públicamente la idea de construir «un frente anti Milei».

    En efecto, los organizadores avisaron de la jugada tanto al gobernador bonaerense como al diputado Kirchner, pese a que no los invitaron. También se encargaron de que supieran de la iniciativa Martín Llaryora y Ricardo Quintela, por mencionar dos jefes territoriales con aspiraciones presidenciales, sin convidarles con la entrada al predio.

    Máximo busca hacer valer su poder y toma distancia de un gran frente anti Milei

    Uno de los responsables aseguró ante LPO que habló del lanzamiento con Cristina Kirchner. «Ella deja correr, y después se verá», conjeturó.

    Desde la apelación para identificarse con la idea de un «peronismo federal», los legisladores e intendentes que diseñaron la movida reclaman un modelo que contenga las demandas de las provincias, como una articulación superadora de las cuestiones recortadas a las necesidades del AMBA. Eso los pone, casi automáticamente, en tensión con la conducción del PJ a nivel nacional, que responde a Cristina y sigue reivindicando los años de los gobiernos kirchneristas.

    Juan Manuel Olmos.

    «No se puede seguir defendiendo por una cuestión ideológica que el déficit no es malo, hay una cuestión técnica y nadie puede estar en contra de una macro ordenada», aducen. Ponen como ejemplo los albores de la presidencia de Néstor Kirchner y su celo por los superávit gemelos.

    Por otra parte, y como es de rigor, plantean la importancia de definir un programa pero el carácter incipiente de la conversación entre los dirigentes que empujan la creación de este ámbito conspira contra el arribo a síntesis consistentes acerca de qué hacer con el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el comercio exterior y las retenciones o las tarifas, más allá de las consideraciones generales. «Es muy pronto para cuestiones concretas, lo tenemos que discutir para que no nos pase lo que ocurrió en el gobierno del Frente de Todos, nos hacemos cargo», asumen.

    No se puede seguir defendiendo por una cuestión ideológica que el déficit no es malo, hay una cuestión técnica y nadie puede estar en contra de una macro ordenada.

    En efecto, uno de los dirigentes consultados estima que los vencimientos del FMI no son «impagables», pero que «es necesario acrecentar las exportaciones».

    En cuanto a las retenciones, subrayan que los diputados de UP que responden a los gobernadores se impusieron frente a sus colegas de la Capital Federal y Gran Buenos Aires cuando se votó el acuerdo Mercosur-UE. «Fuimos 47 contra 34 y ahí se le pone un tope a las retenciones, porque hay que escuchar el interior productivo, no hay que enamorarse de una herramienta de política económica», afirmaron.

    Sobre las tarifas fueron categóricos, reavivando la histórica desventaja de las provincias contra la portentosa Buenos Aires desde la conformación del Estado a partir de 1860. «¿Por qué los cordobeses, los mendocinos o los habitantes de cualquier otra provincia tienen que pagar un boleto muchísimo más caro que acá? El tema de las tarifas es importante ahora en el AMBA por la política de Milei pero para el resto del país es algo con lo que conviven hace años», contestaron.

    Como sea, tuvieron un pronunciamiento más claro al ser consultados sobre la eliminación de las primarias que pretende el gobierno. «Nosotros necesitamos las PASO», concluyeron.

     

  • Toto Caputo puso al nuevo armador libertario en Tigre y escala la tensión interna

     

     Toto Caputo desembarca en el armado territorial de La Libertad Avanza. Lo hace en Tigre, distrito insignia del descalabro libertario en la provincia, con múltiples líneas internas en disputa.

    El elegido es Miguel Schmukler, un abogado que funge de comodín del ministro de Economía en varios organismos y que fija domicilio en un barrio privado de Benavídez.

    El lanzamiento fue este lunes en un encuentro que parte del equipo económico de Caputo tuvo con empresarios y comerciantes de Tigre. «De la macro a la micro», se denominó la actividad que -argumentaron- apunta a «una bajada del Ministerio de Economía a un contacto más directo con la gente».

    Como había anticipado LPO, las versiones de un nombramiento de Schmukler como coordinador distrital en reemplazo de José De los Ríos ya había recrudecido las tensiones internas en el ya descontrolado armado libertario de Tigre.

    «La política de La Libertad Avanza de la provincia de Buenos Aires parece una gran bolsa de gatos, es una cosa de locos, no podés creer las cosas que hacen, demasiado amateur», había estallado la semana pasada el ex PRO Segundo Cernadas.

    Cernadas estalló por el descontrol de la interna libertaria: «Parece una gran bolsa de gatos»

    En la interna libertaria algunos atribuían parte del malestar del ahijado de Patricia Bullrich en la incipiente llegada de Schmukler como mandamás local del partido.

    «Desde mi rol hoy de articulador y coordinador del territorio, vamos a tratar de armar una Libertad Avanza competitiva en Tigre», dijo Schmukler tras la charla en la que estuvo acompañado de la mesa chica de Toto Caputo: José Luis Daza, Federico Furiase, Federico Núñez y Martín Vauthier.

     Por lo pronto, muchos libertarios tigrenses lo miran de reojo. «No lo conozco», dijo a LPO un concejal de LLA Tigre que también admitió que Schmukler «aún no» lo contactó para presentarle credenciales. 

    Las tensiones son insoslayables ya que hay quienes creen que la llegada de Schmukler, lejos de armonizar, abrirá un nuevo frente de disputa interna a 2027, donde ya existen los cortocircuitos entre concejales de Pareja, Nicolás Scioli, Cernadas y hasta concejales que jugaron el año pasado con el Partido Libertario.

    En esa atmósfera, muchos libertarios tigrenses lo miran de reojo. «No lo conozco», dijo a LPO un concejal de LLA Tigre que también admitió que Schmukler «aún no» lo contactó para presentarle credenciales. 

    El cambio de coordinación en Tigre se da en medio de los fuertes cambios que Sebastián Pareja está haciendo de mandos distritales en la Primera, donde también modificó las conducciones en Pilar, Campana e Ituzaingó.

     

  • Lemoine quiere crear el ejército digital de Sebastián Pareja y un detector de concejales coimeros

     

    Luego de filtrar la versión de que concejales electos por La Libertad Avanza cobraron 5 mil dólares por voto para levantar la mano con el peronismo en algunos distritos, Lilia Lemoine ahora puso a su abogado Hernán Seivane a armar una base de datos que haga un seguimiento del voto de cada concejal libertario.

    «Esto es un ‘rumor de pasillo’, por ahora», dijo en X la diputada sobre las supuestas coimas. Enseguida, fue cruzada por los tuiteros enlistados en Las Fuerzas del Cielo, que le marcaron que algunos de los concejales que votaron en sintonía con bloques del PJ en el conurbano fueron puestos en las listas por Sebastián Pareja.

    Este nuevo fuego cruzado entre Lilia y los tuiteros de Santiago Caputo, que se suma al cruce reciente de la diputada y el Gordo Dan, forma parte de una estrategia del karinismo de poner a Lemoine a disputarle el territorio digital a los celestiales.

    Lemoine ahora atacó a Bullrich y abonó la teoría que conspiró contra Adorni

    En esa línea fue la reunión que este lunes mantuvieron Sebastián Pareja, Sevaine y dirigentes del norte del Conurbano. Minutos después de ese encuentro, el abogado de Lilia y activo tuitero hizo un extenso posteo en el que salió a apoyar a Pareja y a uno de sus armadores más cuestionados por los celestiales, Ramón «Nene» Vera.

    Algunos piensan que se eligió un presidente por Twitter. Saben que sirve generar contenido para la batalla cultural y distribuirlo en todas las redes. No sirve querer meter a Karina Milei en un cajón de muertos.

    «Algunos piensan que se eligió un presidente por Twitter. Saben que sirve generar contenido para la batalla cultural y distribuirlo en todas las redes. No sirve querer meter a @KarinaMileiOk en un cajón de muertos», dijo el abogado de Lilia, que acusó «una doble moral motivada e influenciada por un par de influencers que buscan romper el espacio liberal».

    El abogado de Lemoine, Hernán Seivene, este lunes con el Nene Vera y Pareja. 

    Decididamente alineado a Pareja, el abogado tuitero de Lemoine comparó al armador de Karina con San Martín: «Sebastián es una persona que escucha y que sabe organizar. ¿Que hubo una derrota en 2025? Sí. ¿O acaso San Martín no perdió la batalla de Cancha Rayada?»

    Un dirigente cercano a Pareja confirmó a LPO que, con los posteos «encendidos» de Lilia y su abogado tuitero, el karinismo busca «que haya alguien que conteste en las redes al ejército digital de Caputo». La contradicción es evidente. Días atrás, Pareja intentó bajarle el precio a la ofensiva digital de los celestiales: «No opinamos de cruces en redes», afirmó.

    Pareja le baja el precio a la rebelión tuitera: «No opinamos de cruces en redes»

    Ahora han revisado esa idea y cerca de Pareja quieren armar su propio ejército de trolls. «Es darle armas digitales a la territorialidad», intentó intelectualizar otro dirigente de Pareja, que vaticinó: «Sí la territorialidad agarra algo de fuerza en lo digital, es el certificado de defunción de Las Fuerzas del Cielo».

    Lo que no entiende Lilia, Pareja y los Menem es que atrás de Santiago hay una máquina de trolls, pero también muchos militantes orgánicos que no le responde a nadie y simplemente se sienten parte de ese espacio.

    «Porque si no es un monólogo de ataques y reproches», agregó. Pero no está fácil. Cerca de Pareja recuerdan como una experiencia «fallida» el sello de «Los Inquebrantables», que los Menem habían promovido con un perfil beligerante en X para polemizar con los seguidores de Caputo y terminó desvaneciéndose.

    «Lo que no entiende Lilia, Pareja y los Menem es que atrás de Santiago hay una máquina de trolls, pero también muchos militantes orgánicos que no le responde a nadie y simplemente se sienten parte de ese espacio», explicó a LPO un dirigente de las Fuerzas del Cielo. 

    Pero como Lemoine es Lemoine, en medio de sus peleas con el Gordo Dan, hizo correr la versión que «concejales que entraron por La Libertad Avanza ahora votan los proyectos kirchneristas y se dan vuelta por plata». Lo curioso es que esas listas las armó Pareja, a quien Lemoine supuestamente defiende.

    Acaso ajeno a esos detalles, el abogado Seivane expuso el caso de la concejal de Morón, Alejandra Liquitay: «baja, da quorum, habilita un aumento del 30% de tasas… y después vota en contra para la tribuna. Una coreografía perfecta. ¿Casualidad?», dijo.

    Traductor te Ama, un destacado tuitero de Las Fuerzas del Cielo, aprovechó para cruzarlo: «El abogado de Lilia Lemoine dice que la concejal Alejandra Liquitay (LLA) habría aceptado algo para bajar y dar quórum para habilitar un aumento de tasas. Liquitay fue puesta por Ariel Diwan que fue puesto por Mantequilla Pareja», posteó.

    Pareja, Karina y Santilli en el acto de Suipacha.

    Frente a esa discusión, cerca de Lemoine intentaron corregir el rumbo y aclararon que la intención de la base de datos para controlar el voto de los concejales de LLA es «más que nada desenmascarar a los del PRO que votan con los intendentes peronistas».

    Una acusación que acaso se contradice con la decisión de Karina Milei de invitar a Diego Santilli, que sigue afiliado al PRO, al acto que La Libertad Avanza organizó este fin de semana en Suipacha.

    La presencia de Santilli incomodó a algunos dirigentes de Pareja que tienen en sus municipios a dirigentes que responden al ministro del Interior, que buscan disputarle la candidatura a la intendencia en 2027.

    Pero más grande fue la bronca -contra el propio Pareja, que fue el organizador- porque en la actividad ni siquiera sirvieron café. «El break del mediodía eran los food trucks que estaban afuera y era todo garpar. Acá solo Adorni la pasa bien», se quejó un dirigente que estuvo en Suipacha, que habló de un acto «auto celebratorio para mostrarle a los del PRO que el armado es de LLA».

     

  • Polimorosos

     

    “Tengo 28 años, estoy cansada,

    solo vivo para pagar deudas,

    pagar deudas hasta la muerte”. 

    Lourdes, de 28 años, en Plaza Constitución, entrevista televisiva.

    Entre las terribles consecuencias del modelo económico vigente en Argentina desde 2023, una de las más graves es el endeudamiento para sobrevivir. Algunxs lo enfocan con preocupación macroeconómica ante el previsible crack que puede suponer este escenario, otrxs consideramos que estamos ante  una tecnología  de gestión de la subjetividad dirigida a producir una individualización del ajuste, el agotamiento total, la  asunción de que nuestro devenir , el de las mayorías, es vivir para pagar deudas.  

    Es consecuencia obvia, no un error ni un exceso, del conjunto de medidas económicas que se vienen implementando y tiene una secuencia histórica que vale la pena reponer, para pensar más allá de las tropelías del gobierno de turno. 

    Desde que el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a pisar la Argentina en 2018, los ingresos populares comenzaron a caer y, en paralelo, empezó a observarse un fenómeno particular:  la toma masiva de deuda de individuos no destinada a resolver alguna cuestión circunstancial o transitoria, sino a completar ingresos que cada vez alcanzan menos. 

    2018 es el año en que deuda externa y deuda de las familias se relacionan orgánicamente en un combo que empieza con la bicicleta financiera promovida desde el Estado para sostener la fuga del excedente económico y que se expresa en cada casa con ingresos devaluados y en forma de un endeudamiento perpetuo.

    Otro momento importante fue la pandemia que, ya sabemos sobradamente, no fue solo una crisis sanitaria. Fue también el momento en que se  infiltró  en las casas la tecnología financiera de las billeteras virtuales. Esas que te permitían evitar salir o ir al cajero, que entraron en nuestras camperas como medios de pago, empezaron a ofrecer préstamos en un momento de precarización generalizada de la vida. Así, desde un click del celular, cualquiera accede en el momento a la solución financiera de una emergencia. 

    En esta historia que reponemos rápidamente aquí, hoy estamos ante un punto de inflexión. La escalera al infierno está multiplicando peldaños a fuerza de una intensificación y aceleración de este proceso a niveles nunca vistos.  Este nivel de endeudamiento es una decisión política,  que en absoluto se explica por la decisión desesperada de cada individuo. Para decirlo con un poema de Laura Devetach: “Vibrando en el cansancio elemental de  ganarle nuestra vida a un puñado de crápulas”. El broche es el conjunto de decisiones que se han tomado en nombre de la modernización, la desregulación, junto con la decisión de favorecer la privatización y concentración descomunal de recursos,  lo que explica que las filas de endeudados y endeudados para sobrevivir no pare de crecer. 

    En términos históricos, Argentina ha tenido bajos niveles de endeudamiento familiar en comparación con otros países de la región que forjaron sus modelos neoliberales a fuerza de privatización y oferta de deuda.  Pero, además, el motivo del endeudamiento  y la capacidad de pago hacen la diferencia. Los principales motivos de la demanda crediticia son el costo de vida, la inflación creciente y el acceso a la vivienda. Para hacerlo bien gráfico: la deuda y la mora aumentan porque compensan tres procesos en simultáneo:  la desregulación de los precios más importantes (alquileres, servicios públicos, salud, educación, internet) para sostener la vida de las familias, el atraso de los salarios con respecto a la inflación y el festival de tasas usureras y desreguladas. Todo, en buena parte, ministerio de Sturzenegger mediante. 

    En ese combo, estar endeudadx  para vivir es la condición transversal de las mayorías sociales. Y la mora, una consecuencia de tasas que acumulan deuda mes tras mes y es la muestra más concreta de que ya no hay más de dónde pedir prestado. 

    Un mapeo del sobreendeudamiento y sus consecuencias

    El modelo muestra sus límites. Son económicos y se ven en los balances de bancos y empresas de fintech. Pero sobre todo son límites en la salud mental de la población. Cada día este tema gana, afortunadamente, más espacio comunicacional. Se han multiplicado desde diciembre los proyectos legislativos. 

    Las cifras se repiten provengan del sector que sea. Referimos aquí el análisis que efectúa la CTA a enero de 2026, donde se afirma que estamos ante  “un deterioro generalizado de la cartera crediticia de los hogares. La mora de las familias se ubicó en 10,6%, frente a un 2,7% registrado en el mismo mes del año anterior y un 2,5% al cierre de 2024. Los atrasos crecieron durante dieciséis meses consecutivos. Es el nivel más alto desde que existen registros comparables”, esto es: 2004. 

    Es particularmente útil la  comparación que este informe hace entre las tasas de endeudamiento y el tipo de deuda, con la sistematización de las estrategias de manutención que el Estado mismo releva a través del INDEC: “Los hogares de menores ingresos se endeudan más (30,4% frente a 18,5% del estrato alto) y por vías distintas: mientras los sectores altos recurren a bancos, los bajos dependen de préstamos de familiares y amigos en una proporción casi tres veces mayor”. 

    A eso es posible sumar informe tras informe de consultoras privadas y análisis de centros especializados que confirman mes a mes el impacto desmedido de la deuda en la economía y en la vida de cada vez más personas. 

    Para dimensionar, según una nota publicada el último 6 de abril en el Perfil, el endeudamiento total de las familias supera los $39 billones, con $32,1 billones en crédito bancario y $6,9 billones fuera del sistema. Comparemos estos números. Si el presupuesto total del Gobierno, aprobado en diciembre de 2025, fue de 148 billones, la deuda acumulada representa casi un tercio de ese total. En la misma línea, la deuda por supervivencia de las familias  es casi ocho veces el presupuesto para educación y cultura (6.8 billones) y más de diez veces el presupuesto en salud (3.1 billones).  

    A estas cifras se suma la calamidad del endeudamiento informal, administrado más que nunca por bandas criminales que se ufanan del terreno ganado a la política  en cada territorio. 

    La vida, las partes del cuerpo, la libertad, son moneda de cambio financiero de formas brutales. El Observatorio Villero de La Poderosa destaca que casi el 25%  de quienes se endeudan en los barrios populares lo hacen con prestamistas informales:  “Nosotros convivimos con una realidad más cruda: 4 de cada 10 hogares deben dinero a prestamistas informales, casas de electrodomésticos, comercios barriales, billeteras virtuales y tarjetas de crédito. Apenas el 8% accede a un empleo formal (…) Con ingresos que promedian los $340.000, muy por debajo de lo necesario para no ser pobres, el crédito se volvió una trampa cotidiana. Nos endeudamos para sostener lo básico, mientras el Estado y el trabajo formal retroceden”.

    En un relevamiento de la organización Movida Ciudad, pionera en asumir la dimensión federal del sobreendeudamiento con una política de acompañamiento y seguimiento de casos de distintos lugares del país, es posible ver constantes en quienes se endeudan y en los efectos que está teniendo en distintos niveles de la vida.  La mayoría de las deudas formales siguen siendo con tarjetas de crédito, y las billeteras virtuales. Los datos de esta organización expresan la misma tendencia que las cifras de La Poderosa. Pero lo que una política de acompañamiento y seguimiento permite ver es quiénes y por qué se sobreendeudan. En la mayoría de los casos son mujeres quienes sostienen la economía del hogar, administran ingresos insuficientes y recurren al crédito para cubrir necesidades de otras personas. Ya sea hijxs, personas mayores, o personas con discapacidad. Algunos datos que surgen del último informe de marzo de 2026 la Cocina de los Cuidados, apoyan esta afirmación. Entre las principales dificultades durante 2025 para familias que cuidan personas con discapacidad, los principales obstáculos fueron el aumento del 70% en medicamentos y del costo de los prestadores en un 20%.

    Esto debe leerse en un contexto de crecimiento de los hogares monomarentales y una persistente renuencia de los padres a hacerse cargo de la cuota alimentaria de sus hijxs. No tomamos dimensión real, pero según datos de UNICEF publicados en noviembre de 2025, 7 de cada 10 padres no cumple con su obligación de pagar la cuota alimentaria de sus hijos o lo hace irregularmente. De esta forma, la centralidad de la responsabilidad de cuidados es también una expresión concreta del peso específico de la alianza patriarcado y capital cuando analizamos el endeudamiento para la supervivencia como se ha destacado desde una lectura  feministade la deuda.

    Hablar de endeudamiento hoy es también tocar un punto nodal de la salud mental, donde se asume individualmente el ajuste, donde confluyen la sensación de fracaso personal, angustia e imposibilidad de imaginar un futuro por fuera del de la deuda. Así también lo acreditan varios testimonios de personas endeudadas en el último Encuentro Federal Por el Desendeudamiento de Movida Ciudad,  donde eran recurrentes los testimonios tales como: “Desde que estoy endeudada me metí para adentro, no veo y no salgo con mis amigos para no gastar y porque ya no tengo ganas”; o “ bajé de peso, todo es un caos en mi casa, mucho bardo con mi hijo preadolescente”. 

    También vimos hacer esta conexión con fresca lucidez a la conducción estudiantil de varios colegios de la Ciudad de Buenos Aires, que reclaman no ser abandonados por una lectura simplista y reduccionista del síntoma – pintadas amenazando con matar a todos en distintos colegios – para asumir el contexto de precariedad económica, social y afectiva que atraviesa las vidas de ellxs, pero también el espacio familiar. En sus intervenciones, el par endeudamiento-salud mental es central en la caracterización y la demanda de intervención que promueven.  

    El poliendeudamiento destruye la organización política y lo comunitario

    La decisión de no solventar políticas públicas como las de cuidado, las de reducción de desigualdades y asimetrías,  empuja a muchas familias a endeudarse  a escala individual e impacta incluso en la disponibilidad para el trabajo comunitario, para lo colectivo. 

    El pluriempleo destruye también la organización colectiva y está orgánicamente vinculado al endeudamiento. No arrasa solo con lo lúdico y el descanso, que ya es una pesadilla, condiciona al extremo el tiempo para el encuentro con los demás. 

    No pocas veces este saqueo planificado a quienes tienen menos para desbordar las arcas infinitas de los mismos pocos de siempre, se hace además criminalizando a quienes recibían esas ayudas. En el transcurso de este proceso político se ha acuñado la idea de gerentes de la pobreza para demonizar toda práctica social redistributiva. Estas realidades también deben ser incorporadas urgentemente en el mapa de lecturas del sobreendeudamiento y sus funcionalidades políticas. 

    Demonizar lo comunitario, desalentar la comprensión del carácter común del problema es una herramienta de este proceso. Como en un movimiento de pinzas, se celebra el hiperindividualismo y  se nos ha inundado con la apelación constante a la idea de gerenciamiento de la pobreza y la demonización del empleo público. Se bastardea una historia enorme y rica de tejidos de apoyo comunitario, a los que ahora se persigue marcando que el verdadero crimen es la solidaridad, tal como ocurre con la avanzada punitiva sobre comedores, organizaciones sociales y redes abocadas a paliar el hambre en los barrios. 

    Tamar Pitch en su libro “El malentendido de la víctima” (Tinta Limón, 2025)  habla, en esta línea, de la criminalización de “acciones de personas que hacen lo que, presumiblemente, las instituciones deberían hacer, y al hacerlo, resaltan no solo sus deficiencias, sino sobre todo, sus injusticias. Sus acciones se vuelven políticas, tanto más cuánto más se las criminaliza” 

    Llegamos a un límite y hoy la demanda por el desendeudamiento es una urgencia que atraviesa desde el debate legislativo hasta la vida política de cualquier organización. 

    ¿Qué hacer?

    1. Politizar la deuda y el modelo económico que lo produce. Dar por sentado el carácter individual del sobreendeudamiento es una trampa. Y las iniciativas políticas que no ponen en discusión la legitimidad en la composición de la deudas familiares – tanto en el motivo de la deuda, como en las condiciones de  usura  que les son impuestas por el mercado  y la desesperación – son el reaseguro de esa trampa. Debemos instalar en el vocabulario político palabras como condonación y quitas. El punto de partida de una política de reparación de los daños de este plan sistemático de endeudamiento para sobrevivir no debe dar por sentado que los acreedores de esa deuda tienen legitimidad y carecen de toda responsabilidad.  Varios de los proyectos en discusión hoy en el Congreso tienen esta limitación: no parten de reconocer que es indispensable no dar por sentada la legitimidad de toda esta deuda. 

    Es importante considerar que la legislación y las políticas que se propongan en este sentido, puedan trabajar de manera novedosa. Por ejemplo, trabajar con presunciones por endeudadx que operen como indicadores para avanzar con condonaciones o quitas: si los ingresos no aseguran salario mínimo o canasta básica, o si existen condiciones de vida extremadamente precarias (vivir en la calle, en hoteles,  tener amparos), si se tiene a cargo el cuidado de personas que súbitamente fueron abandonadas por el Estado y sus políticas. En ese sentido, la medida de que la deuda no afecte más del 20 o el 30 por ciento de los ingresos debería completarse con que el monto que paguen las familias en una reestructuración/quita no puedan dejarla por debajo de la línea de la pobreza. 

    2. Aliviar en la urgencia. Claro que urge coyunturalmente aliviar la situación aquí y ahora.  Esto es importante porque además, en el transcurso de estos años todo recurso institucional para garantizar derechos de consumidores y reequilibrar las relaciones ha sido desmantelado. Según los acompañamientos realizados en Movida Ciudad desde fines de 2025, la voluntad de pago de quiénes están en mora es mayoritaria, sin embargo se encuentran con obstáculos permanentes como falta de información clara y accesible sobre las deudas, condiciones de refinanciación inviables incluso por parte de bancos públicos,  ausencia de instancias formales de negociación y prácticas abusivas en cobranzas. Para dar un ejemplo, el desmantelamiento del Servicio de conciliación previa en las relaciones de consumo (COPREC) que era una instancia gratuita, accesible y sin necesidad de abogado para resolver conflictos de consumo, dejó a muchas personas sin instancias de mediación y con la judicialización como única salida. Cosa que, en la práctica, es inaccesible.

    Las políticas de acompañamiento deben forzar nuestra imaginación, no podemos solo lamentarnos por la ausencia de Estado, hay que promover la mayor fuerza de las organizaciones intermedias porque los efectos subjetivos y anímicos tienen consecuencias ahora. 

    Un punto crucial y de atención inmediata. Volver sobre la política desinformada y opaca que favorece que las personas asuman créditos con condiciones draconianas que favorecen el abuso  financiero sobre el salario. Prácticas como los  débitos compulsivos por parte de bancos privados y públicos de deudas sobre el salario, jubilaciones y prestaciones por discapacidad. En este punto, considerar el tipo de ingreso y la finalidad, así como la ubicación de lxs deudorxs debajo de la línea de pobreza, es indispensable para pensar un sistema de débitos que no obligue a tomar deuda tras deuda. 

    3. Organizar el sindicalismo contra la deuda. La intervención de los sindicatos es clave tanto para mapear con más detalle la  deuda permitiendo correlacionar atraso salarial con endeudamiento. Son indispensables para romper el cerco del individualismo y la pura  decisión personal como causa de la deuda para sobrevivir.

    Veamos un ejemplo. En Entre Ríos, una investigación  elocuentemente titulada “Trabajar para deber” muestra esto con cruel claridad en base a una encuesta autoadministrada entre  trabajadores estatales: “Del total de encuestados un 35,1% declaró percibir ingresos inferiores a $1.000.000 mensuales; un 36,7% declaró percibir ingresos de entre $1.000.000 y $1.500.000 mensuales; un 22,3% dijo percibir entre $1.500.000 y $2.500.000 mensuales y solo el 5,9% declaró ingresos superiores a $2.500.000 mensuales. (…) el 71,8% de los participantes percibe hasta $1.500.000, lo que los posiciona por debajo o en el umbral de la línea de pobreza”. ¿Y cuánto de esos ingresos se destinan a pagar la deuda? En el caso de quienes reciben un salario de menos de $1.000.000, el pago de deudas compromete el 72,7% de su ingreso y quienes están comprendidos en el rango de ingresos de $1.000.000-$1.500.000 destinan el 65,8% de su ingreso a pago de deuda, quienes ganan hasta $2.500.000 asignan un 46,4% y los que perciben más de $2.500.000 un 42,4% estimado. Como puede verse, a menor ingreso, mayor compromiso salarial para el pago de la deuda. 

    El sobreendeudamiento se ha transformado en un mecanismo permanente de extracción de ingresos. Hoy, lo que se discute en paritarias -siempre y cuando existan- raramente  empata frente a la inflación, pero en gran medida esa supuesta mejora estará destinada a pagar deudas. La exigencia de medidas urgentes para desendeudar a lxs trabajadores debe ser incorporada en la discusión sindical. Politizar y acompañar en la obtención de alivio es un gran programa político, pero también es necesario organizar el conflicto contra el extractivismo financiero sobre el salario .

    4. Discutir la estructura legal-jurídica del saqueo financiero.  Hay un hilo, a 50 años de la dictadura cívico eclesial  militar. Directamente relacionado con la cuestión de la legitimidad de la deuda y el peso del endeudamiento con tarjetas de crédito y fintech, hay que derribar la arquitectura jurídica para que el saqueo se consume: aún cargamos con la Ley de Entidades Financieras de 1977, que regula gran parte del funcionamiento de bancos y entidades crediticias. Pero para acercarnos en el tiempo,  el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, validado por los cultores de la gobernabilidad aunque consoliden verdaderos cementerios sociales, les regaló a los bancos y financieras el poder de definir sus tasas de interés para estos productos, sin regulación alguna del Estado, sin mediación ni requisitos. Pueden fijar el monto que les plazca, lo pueden cambiar, no tienen que alertar ni avisar. No están sujetos a obligaciones de advertencia dirigidas a los consumidores ni tampoco deben abstenerse de ofrecer préstamos frente a imposibilidades evidentes para pagar. Todo lo contrario a las recientes regulaciones, por ejemplo, de la Unión Europea qu,e frente al crecimiento de deudas familiares marcadas por la inflación, la crisis habitacional y las restricciones salariales, dispuso reforzar controles de este tipo.  La libertad de la desregulación total de las tasas de interés es el primer eslabón de las cadenas del endeudamiento para sobrevivir. Si la deuda es con una fintech, el horror escala. En estos tiempos, la usura – que es delito –  se ha vuelto una política pública a cielo abierto. La lógica timbera de la economía la favorece.. 

    A la discusión sobre la regulación de las tasas de interés le debe acompañar necesariamente una discusión pública sobre las ganancias de bancos y fintechs durante los últimos años de empobrecimiento generalizado. Muchos de los proyectos legislativos promueven formas de absorción estatal de estas deudas ¿Es justo que el Estado absorba las deudas de las familias o sería deseable que las empresas asuman parte de la responsabilidad por haber obtenido ganancias con tasas usureras sobre una situación de precarización acelerada?. 

    5. Pensar quién le debe a quién: discutir la legitimidad del sobreendeudamiento para vivir. El endeudamiento para sobrevivir  es un gesto masivo para acceder a lo que el salario ya no garantiza, para reemplazar lo que el Estado decidió dejar abandonado, o lo que destruyó el gobierno, como un topo desde adentro.  Las personas insisten con la costumbre de comer al menos una vez al día, luchan por sostener la llegada a los trabajos y lugares de estudio, se comprometen con la posibilidad de vivir bajo techo e incluso pretenden acceder a medicamentos que atemperen el desamparo durante la vejez.  Donde antes había claro que perfectibles políticas públicas combinadas con salarios no tan arrasados y organización comunitaria solidaria, ahora avanza la lógica de la usura y la extorsión.  Nuevamente, según el último informe de la Cocina de los Cuidados sólo queda vigente el 8% de las políticas de cuidado: 4 de 50 que había antes de la llegada del actual gobierno.

    Finalmente, la pregunta sigue siendo quién le debe a quién.  Lo que hagamos hoy con las deudas es también lo que configura quienes pensamos que tienen que cargar con los costos de este programa económico ¿Es justo que le reclamemos la deuda a una persona que se endeudó para cuidar a una persona con discapacidad a la que le estaban recortando prestaciones?  Necesitamos cuestionar el régimen de saqueo desde todas estas dimensiones, romper el velo de la voluntariedad y poner en discusión que la obediencia pasiva sea el único destino. Sumarse desde cada casa, cada lugar para volver ilegítimo que vivir en Argentina signifique vivir para pagar deudas. Es necesario devolver esta discusión al centro de la vida política y sacarla de la preocupación arrasadora de la vida individualmente considerada. 

    La entrada Polimorosos se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • Los Milei salieron a levantar a Toto Caputo, en medio de la tensión por el plan económico

     

    Javier y Karina Milei salieron a levantar a Toto Caputo después de varios días de versiones sobre una tensión por el rumbo del plan económico y tras los chispazos por la salida del macrista Carlos Frugoni.

    Las versiones en torno al malestar con el ministro de Economía se habían acelerado con su faltazo a la reunión de mesa política que se realizó el lunes al mediodía en la Casa Rosada. Fue la segunda ausencia consecutiva de Caputo, que explicó que a la anterior no fue porque estaba en Washington. 

    Por la noche, Caputo, los Milei y todo el gabinete asistieron a la cena de la Fundación Libertad. La hermana presidencial se hizo fotografiar a los abrazos y sonrisas con Toto, una puesta en escena clásica de la política para tratar de escenificar buena onda y que no hace otra cosa más que confirmar la existencia de la tensión.

    Además, Milei le dedicó un elogio durante un discurso que su entorno anticipó como explosivo, pero terminó siendo más de lo mismo. «Nosotros pusimos en orden las cuentas del sector público gracias a la enorme tarea del gigante que tengo como ministro de Economía, Toto Caputo, que ajustó cinco puntos del PBI en un mes», dijo el presidente.

    ¿Qué discuten Milei y Caputo?

    LPO viene dando cuenta de la tensión entre Caputo y los Milei. Por un lado, el ministro choca con el presidente por el rumbo del plan económico: mientras que Toto busca margen para aflojar el ajuste y que se reactive la economía, Milei sostiene a rajatabla el rumbo ortodoxo. Un mensaje que reiteró en la cena realizada en el Goldencenter.

    Por otro lado, Caputo empezó a chocar con Karina por cuestiones de política. La hermana presidencial empezó a sacarle la autonomía de la que gozó durante los primeros dos años de gobierno y es por eso que el ministro en charlas privadas dejó de hablar del «riesgo kuka» y empezó a hablar al «riesgo político». Una forma de decir que el gobierno -es decir Karina- tiene que ordenar la interna.

    Hasta ahora, Caputo tenía autonomía para manejar la política económica, la relación con los gobernadores y el vínculo con Estados Unidos. Pero Karina avanzó y ya le tomó la relación con las provincias a través de los Menem. El siguiente paso, como reveló Ignacio Fidanza en GPS, es capturarle a Pablo Quirno para controlar el vínculo con Washington.

    La tensión con Caputo también explicaría la salida del macrista Carlos Frugoni de la secretaría de Infraestructura por no haber declarado siete casas. En un sector del gobierno creen que la filtración de la información fue un palo interno a Toto. También sospechan de una jugada para detonar su relación con Mauricio Macri y Nicky Caputo, que nunca interrumpió. 

    El ministro respondió con un mensaje filoso para Karina: lo echó inmediatamente del cargo y expuso la protección de la hermana presidencial a Manuel Adorni, cuestionado por lo mismo que Frugoni.

     

  • Bornoroni mandó a Mestre a raspar a De Loredo y se complica el acuerdo

     

    Dentro del juego de hermetismo constante que reina en el arco opositor en Córdoba, hace unos días se produjeron una serie de reuniones del exintendente Ramón Mestre con varios referentes que hoy tiene el armado que integran el diputado Gabriel Bornoroni y el senador Luis Juez. Con ellos, además de un encuentro en Buenos Aires con ‘Lule’ Menem, las conclusiones para el entorno de Mestre fueron las mismas: tiene que salir a raspar a Rodrigo de Loredo.

    Es sabido que la relación entre Mestre y el exdiputado hace años no es buena. Incluso, cuando ambos integraron un mismo frente en 2019 para competir con el peronismo, el vínculo tampoco era sano.

    Ahora, después de una serie de conversaciones que algunos aseguran también que se produjeron entre los dos radicales, el clima entre ambos se enrarece. «Bornoroni, y sobre todo Juez, saben que Mestre si tiene que salir a darle a Rodrigo lo va a hacer. Pero no porque ellos se lo digan, sino porque Ramón y Rodrigo no tienen piel y no la van a tener», dijo un radical que conoce a ambos.

    Ultimatum de Bornoroni a De Loredo: «Tiene tiempo hasta el Mundial para definir si se suma»

    Bornoroni sigue con la construcción territorial y muchos lo ven convertido en el macho alfa de la oposición a Llaryora. Incluso, en el mismo peronismo se cuidan de las críticas al libertario al que consideran un mileísta genuino a diferencia de Juez o De Loredo. «Bornoroni es un puro. Y como tal, defiende las ideas por las cuales se lo puede cuestionar o no. Pero los otros dos son arribistas y tipos que están desesperados por ver si el dedo de Karina los elige o no», se sinceró un ministro del peronismo a LPO.

    La capilaridad de Bornoroni se extiende con radicales por encima de lo que ocurra entre Mestre y De Loredo. De hecho, a cargo de reclutar a ese espacio dentro de la alianza libertaria está la directora del Inaes, Soledad Carrizo. Pero, además, hay vínculos o acercamientos que llegan impulsados por los propios jefes comunales. 

    Este lunes, Bornoroni se mostró con intendentes del radicalismo de San Justo, el departamento de Llaryora y del ministro de Gobierno, Manuel Calvo.

    Ramón Mestre

    Todo dentro de una construcción por ahora sin fondos ni recursos nacionales; lo que activa una mirada desde la Provincia a la hora de pasar el scanner para asistir o no a los municipios. Como lo contó LPO la semana pasada.

    En contra de esa amenaza se espera para este viernes un mensaje contundente de Juez como anfitrión del locro por el Día del Trabajador. Un ritual histórico del juecismo que en otros momentos trajo dolores de cabeza y que ya cambió de invitados en varias ocasiones a lo largo de los años: este viernes será el turno de los libertarios como comensales invitados.