Sociedad

  • El jury a fiscales del caso Dalmasso asoma como un correctivo al resto del ministerio público

     

    «El caso Dalmasso es el ‘Nisman del cordobesismo’. Cada vez que hay quilombo se reactiva el tema». La frase pertenece a una persona que conoce detalles de lo sucedido por la causa del crimen de Nora Dalmasso en Río Cuarto, en noviembre del 2006. Y sintetiza el tembladeral judicial y político que comenzó este martes en la Legislatura provincial con el jury a los tres primeros fiscales que intervinieron en el caso: Javier Di Santo, Luis Pizarro y Daniel Miralles.

    Los tres están acusados por mal desempeño y negligencia grave. Acusaciones por las que son juzgados frente a un tribunal policromático que incluye llaryorismo, schiarettismo, radicalismo y juecismo; y que tiene como acusadora a la Adjunta del Ministerio Público Fiscal, Bettina Croppi. Situación que en el arranque de la jornada motivó el pedido de nulidad del proceso por parte del abogado de Miralles que insistió con que, quien debía estar sentado en ese rol para acusar era el flamante Fiscal General, Carlos Lezcano.

    Funcionario que asumió hace casi dos semanas con un fuerte aval del llaryorismo y para suceder al schiarettista Juan Manuel Delgado con quien, la nueva generación del cordobesismo nunca tuvo buena relación.

    En tanto, la compensación que tiene el jury que se inició este martes en la Unicameral cordobesa cuenta con varios ingredientes. Es presidido por Julieta Rinaldi, legisladora del peronismo que responde de manera directa al exgobernador Juan Schiaretti; pero también lo integran el jefe de bloque del oficialismo, Facundo Torres, hombre de Alta Gracia de buen vínculo con el exmandatario, pero que reconstruyó su relación con Llaryora. Al punto que el actual mandatario lo dejó al frente del PJ provincial.

    Javier Di Santo, uno de los fiscales acusados.

    Y están el legislador radical que responde a De Loredo, Miguel Nicolás; y el juecista Walter Gispert. En tanto, por el Poder Judicial, la silla la ocupa la vocal del Tribunal Superior (TSJ), Aída Tarditti, de muy buena relación con la senadora Alejandra Vigo y de frío vínculo con Llaryora.

    Este esquema es el que definirá el futuro de los tres primeros fiscales que tuvo el crimen más resonante del siglo en Córdoba y por el que la política se preocupó. Y mucho.

    Al punto que un memorioso hoy recordó en 2007, después del perejilazo cuando se acusó y detuvo al pintor Gastón Zárate -al que luego se liberó por la marcha en Río Cuarto- cómo reaccionó la política y la tensión que se produjo entre De la Sota y Néstor Kirchner. Con una escala del por entonces presidente en Río Cuarto que incluyó acto y algunas palabras alusivas al caso.

    De los tres fiscales, el futuro más complejo lo tiene Di Santo. Que hoy, al momento de declarar se quebró y dijo no ser prejuicioso. «Es de total falsedad sostener que no se investigó a Barzola», señaló, además, sobre quien se apuntó, recién hace poco más de un año como el autor material, aunque luego fue absuelto.

    Di Santo cruzó fuerte a Croppi, la Adjunta que tiene el rol acusatorio y está ligada a Vigo, aunque el desembarco en el MPF lo motorizó Llaryora.

    Por su parte, Miralles también se defendió y Pizarro, que tomó la causa en el 2017, reparó en la cantidad de fiscalías que tenía a su cargo cuando tomó la investigación.

    No obstante, en la convivencia que existe entre los pasillos de la Justicia y los despachos de la política en Córdoba saben que los dos funcionarios judiciales con mayor peso que tiene Llaryora son la vocal del TSJ, Jéssica Valentini, y el jefe de los fiscales, Lezcano. Si el jury a los fiscales del caso Dalmasso termina con destitución será un correctivo contundente al resto del ministerio público fiscal.

     

  • ¿Cuánto tiempo más llevará?

     

    “Estación Temperley: la casta éramos los laburantes y los estudiantes”, publica una usuaria en X el lunes 13 de abril a la mañana. En el video se ve desde arriba de un puente a decenas de personas amontonadas en el andén del Tren Roca. Es un día de interrupciones y demoras en los ramales Korn, Ezeiza y Bosques vía Temperley por fallas técnicas. 

    Un día como tantos otros.

    En ese tren viaja Enrique. Todos los días a las 6.30 de la mañana toma el colectivo 514 desde Florencio Varela, donde vive, hasta la estación Claypole. Jamás se sienta. De ahí el Roca, el subte C y el Mitre hasta llegar al restaurante donde trabaja como parrillero en el barrio porteño de Belgrano. Entra a las nueve, pero sale con anticipación “por las dudas”. Y porque su jefe le exige puntualidad. Si no hay complicaciones, son dos horas de ida y dos de vuelta. Pero hace meses hay complicaciones. En total, Enrique viaja seis horas.

    A Enrique le dicen “Magui” por su parecido con el boxeador brasileño Maguila. Tiene 53 años, mide 1,80 metros y pesa más de 100 kilos. En el andén se mueve con sutileza, pide permiso y se posiciona en puntos estratégicos para subirse cuando las puertas se abren. Aunque a veces no hay destreza que valga y deja pasar varios. Viajar en transporte público se volvió una odisea para millones de habitantes del AMBA. 

    —Te da bronca, pero tenés que aceptar lo que estás viviendo porque no queda otra. Hay que ir a trabajar.

    ***

    El mal funcionamiento del transporte público no es una novedad, pero el encarecimiento del gasoil destapó una olla a presión. El combustible se disparó un 23 por ciento desde el inicio de la guerra en Medio Oriente. Las compañías de colectivos advierten que no alcanzan a cubrir costos básicos. Según la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), el valor real del pasaje es 2083 pesos por persona. La tarifa técnica, que contempla lo que paga el usuario y el subsidio estatal, está en 1559: “Cada viaje genera una pérdida promedio de $325”. 

    En la primera semana de este mes, circularon un 30 por ciento menos unidades de colectivos. Para Fernando Bercovich, sociólogo especializado en urbanismo, “si una guerra a miles de kilómetros desestabiliza tanto lo cotidiano y local es porque el servicio de transporte urbano está atado con alambres”. 

    El combustible se disparó un 23 por ciento desde el inicio de la guerra en Medio Oriente.

    Los dueños de las líneas piden que se aumente la tarifa o el subsidio. Bercovich aclara que la puja entre el Estado y las empresas es un “tira y afloje” constante: “el subsidio al boleto es indirecto al capital, los empresarios también se benefician”. En casi todos los sistemas de movilidad del mundo hay compensaciones estatales: “Es muy difícil para la gente pagar la tarifa entera, pero además incentivar el uso del transporte público es estratégico para reducir los viajes en auto y promover formas más eficientes de circular por el espacio urbano”. En Luxemburgo, por ejemplo, el Estado cubre todo el boleto.

    ***

    Lourdes no se acostumbra. El jueves 9 de abril fue entrevistada por el canal de noticias TN en la calle. Ese día, hubo menos colectivos por una medida de fuerza de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Algunas empresas de transporte les debían el sueldo de marzo a sus trabajadores.

    La joven llevaba 35 minutos de espera en la parada de Constitución. El día anterior le había pasado lo mismo y llegó tarde a su trabajo de despachante de aduana. Cuando eso pasa, le descuentan parte de su sueldo.

    —Tengo 28 años. Ya no quiero saber más nada. Me tomo el colectivo a las cinco de la mañana y vuelvo a mi casa a las nueve de la noche. Casi no veo a mi nene. Vivo con mi papá y con mi hermano, no puedo independizarme. Trabajamos los tres. No nos alcanza. Mi papá tenía tres trabajos, se accidentó haciendo entregas para aplicaciones. Ya no comemos carne. Estamos endeudados. Estoy cansada. Todos los días me pregunto ¿para qué?  —le dijo al periodista y el recorte se reprodujo miles de veces en las redes sociales.

    No se llega. Ni al trabajo, ni a casa, ni a fin de mes. 

    —A veces espero el segundo colectivo 45 minutos. Por eso salgo con tiempo. Por si pasa algo —cuenta  Norma, trabajadora de casas particulares de Pilar y Vicente López —. Si pudiera, caminaría para ahorrar el primer bondi. Son 13 cuadras hasta la parada, pero en esta zona del barrio es inseguro. No me voy a arriesgar. 

    Norma vive en Malvinas Argentinas, conurbano norte, y arranca su día a las cinco y media de la mañana. 

    ***

    El sistema de colectivos de la Argentina es el segundo más grande del mundo después de Beijing, China. La red del Área Metropolitana de Buenos Aires cuenta con más de 17 mil vehículos –un 42,7 por ciento de jurisdicción nacional– distribuidos en 386 líneas, y transporta más de 9 millones de pasajeros por día. 

    La gestión libertaria acumula deudas con sus dueños: cerca de 95.000 millones de pesos. El martes 14 de abril, las secretarías de Coordinación de Infraestructura y de Transporte del ministerio de Economía recibieron a las Cámaras de Transporte Automotor. Allí, anunciaron que esa semana harían un envío complementario de fondos correspondientes al mes de febrero para regularizar las cuentas.

    La gestión libertaria acumula deudas con sus dueños: cerca de 95.000 millones de pesos.

    La transferencia de partidas mejoró la frecuencia de los servicios respecto a la semana anterior. Pero sólo pospuso el problema. En materia de subsidios, el Gobierno Nacional viene en retirada. En septiembre de 2024, dejó de transferir recursos a las líneas de colectivo de jurisdicción propia de CABA y de la provincia de Buenos Aires.

    ¿Quién va a pagar el alza del gasoil? 

    ***

    —La gente común, de pie, no va a poner más plata por el mismo servicio.

    El que habla es Pablo, chofer de la histórica línea 60 desde hace 12 años. Vive en Malvinas Argentinas y maneja seis días a la semana desde las cinco de la tarde hasta las dos, tres o cuatro de la mañana. Hay días que hace horas extra. Eso le permite arañar un sueldo de un millón quinientos mil pesos, en línea con el costo de la Canasta Básica Total de un hogar de cinco integrantes en Gran Buenos Aires. 

    Su esposa gana 700 mil pesos como empleada doméstica. Tienen dos hijos, uno más en camino y un crédito hipotecario UVA que pagar. Las cuentas no cierran. Por eso, dejó de ir al trabajo en auto. Ahora lo usa para salir de Uber, una vez por semana, a la mañana. Aunque no es un gran negocio: en 8 horas puede generar 100 mil pesos.

    Como 9 de cada 10 hogares argentinos, Pablo se endeudó. Pidió un préstamo en Mercado Pago para pagar la luz, el teléfono y alimentos. Sabe que la crisis económica también golpea a sus pasajeros, que a veces tratan de no pagar el boleto. Lo entiende, pero se siente un rehén de este “problema”. 

    —Los que manejamos el colectivo somos nosotros.

    Desde que Javier Milei asumió el gobierno, el precio del transporte público en AMBA aumentó un 1000 por ciento. De acuerdo con el último informe del Instituto Interdisciplinario (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y del Conicet, el gasto en viajes representa la mitad de la canasta de servicios públicos, por encima de lo que las familias destinan a luz, agua y gas. 

    En mayo habrá una suba del 5,4 por ciento en la tarifa de los colectivos.

    ***

    Aunque el boleto es más caro, se viaja cada vez peor. El 60 es una de las líneas que sufrió varios recortes de servicios. Desde el 26 de diciembre, en línea con la Resolución 152/2019, no hay más conexión directa entre Tigre y Constitución. El ramal que sale desde Ingeniero Maschwitz, por el bajo de San Fernando y San Isidro, ahora termina en Barrancas de Belgrano. Los colectivos que partían desde el sur de CABA hacia Rincón de Milberg tienen su última parada en San Isidro.

    —Esto le complica todo al pasajero. Porque el que quiere llegar a Tigre desde el centro se tiene que ir en el 60 hasta San Isidro, bajarse y tomar otro ramal de la misma línea. Paga dos veces y espera más por un recorrido que antes hacía en el mismo bondi —describe Pablo.

    Nicolás, maestro de Música, era usuario frecuente de la línea. Le costaba subirse, tenía que dejar pasar tres colectivos y viajaba parado, pero tardaba una hora desde su casa en Olivos hasta la escuela en Benavidez. Era razonable. Cuando se redujeron los ramales que llegaban a Tigre, al viaje se le sumaron 20 minutos. No podía tomar el Tren Mitre, que durante el verano estuvo en refacción, así que buscó otras alternativas. Ahora hace diez cuadras hasta la estación Maipú del Tren de la Costa, camina y se sube a otro colectivo. 

    —Tardo diez minutos menos, es más barato, y lo más importante: me puedo organizar. Lo que me mataba era nunca poder calcular a qué hora iba a llegar. 

    Los ajustes en el recorrido del 60 responden a la necesidad de “optimizar el servicio”. Esta es una frase que repiten seguido los empresarios del rubro. En el último año, la cantidad de pasajeros de colectivos del AMBA descendió en un 21 por ciento según la AAETA. Para Jimena Dmuchowsky, doctora en Urbanismo y docente e investigadora del Instituto de Transporte de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), es una tendencia esperable en tiempos de crisis. El problema es que a menor demanda de transporte público, menor solvencia del sistema.

    Una pregunta clave, en términos de sustentabilidad, es qué hacer con los ramales en los horarios poco concurridos a la noche o madrugada. “Lo que se usa en otros países del mundo es un servicio a demanda y de punto a punto, como en Canadá —apunta Jimena — Los colectivos no se detienen en todas las paradas y el viaje se puede planificar en función de la necesidad. Una opción es gestionarlo a través de una aplicación”. 

    En el último año, la cantidad de pasajeros de colectivos del AMBA descendió en un 21 por ciento según la AAETA.

    Cuando termina su turno a las dos y media de la mañana, un compañero de Pablo pide un auto en DiDi y ruega que su bicicleta siga atada en el cruce de Acceso Norte y la ex Ruta Nacional 197. Desde allí pedalea 30 cuadras hasta su casa. Ya se la robaron dos veces, pero no tiene otra opción. Ningún colectivo lo deja bien a esa hora.

    ***

    “En movilidad, si no hay planificación desde una dimensión metropolitana, estás destinado al fracaso –advierte Bercovich–. No se pueden diseñar políticas pensando sólo en los tres millones de habitantes de la Ciudad sin tener en cuenta la cantidad de gente que viaja a trabajar desde y en el conurbano”. Esa falta de previsión se nota en cuestiones bien concretas: “Si hacés dos estaciones más en la línea D conectás al centro con Puente Saavedra, punto que comunica a CABA con el conurbano norte y con el tren”, ejemplifica el sociólogo. 

    Durante el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta no se amplió ni un solo kilómetro de subte. La semana pasada, se demoró la licitación para la construcción de la línea F, que había sido lanzada en octubre. Es un proyecto que hace décadas busca unir a Barracas con Palermo. La situación del servicio es crítica. La tarifa de este medio de transporte fue la que más aumentó en los últimos dos años y equivale al doble del colectivo, cuando históricamente fue igual o inferior. El boleto pasó de valores cercanos a los ochenta pesos en diciembre de 2023 a superar los 1300 pesos en 2026. Y la cantidad de pasajeros se redujo en un 43 por ciento. 

    La Agencia Metropolitana del Transporte (AMT), creada en 2012 tras la Tragedia de Once, fue un precedente importante en materia de planificación urbana. Se trata de un ente que nuclea a representantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires y el Estado Nacional para la coordinación conjunta del transporte en el Área Metropolitana. 

    Según Bercovich, nunca se logró avanzar en grandes líneas de acción y hoy la AMT está inactiva: “En todas las ciudades grandes que crecen por fuera de sus límites jurisdiccionales se necesita un ente metropolitano de transporte. Hay en Nueva York, Ciudad de México y Bogotá con buenos resultados. Si no se planifica integralmente va a seguir habiendo solapamiento de recorridos o vacancias. Hay que tratar de que la gente no tenga que moverse tanto para satisfacer sus necesidades cotidianas”.

    ***

    En las distancias largas, los trenes son clave. El Gobierno suspendió una docena de servicios interurbanos de pasajeros. Durante el primer semestre de 2025, según un informe de la Fundación para el Desarrollo Humano Integral, la cantidad de pasajeros cayó en un 23 por ciento con respecto al 2024. 

    En el AMBA, el servicio ferroviario también sufrió recortes. “Se terminaron muchos recorridos los fines de semana o hay estaciones terminales a las que no se llega. Y hay menos servicios de soporte. En otro momento, cuando se hacía alguna obra o había algún desperfecto, se ponía a disposición de los usuarios algún medio alternativo de transporte para evitar que todo colapsara”, indica Dmuchowsky.

    Tiziana y Luciano, de 11 y 13 años, salen de la escuela a la tarde en Barracas y vuelven a su casa en Remedios de Escalada, conurbano sur, en tren. La semana pasada, ante la interrupción del servicio, llegaron una hora más tarde, cerca de las siete y media. Los acompañó una señora en el colectivo porque no tenían cómo volver desde Constitución. Sus padres estaban muy preocupados. No suelen ir a buscarlos porque a esa hora trabajan. 

    —En el Roca viajan como ganado. Si todo sigue así, algo habrá que hacer —dice el padre de los niños.

    Bercovich insiste: lo que se invierte en transporte público vuelve en forma de mejora inmediata de la calidad de vida. Para Pablo también se juega algo muy grande en esa rutina:

    —Llevar a la gente a su trabajo o a su casa es una gran responsabilidad. Y me gusta. Somos una parte pequeña de ese engranaje gigante que es la vida cotidiana. Al final, todos queremos llegar.

    La entrada ¿Cuánto tiempo más llevará? se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • Productores inundados acusan que Milei no ejecutó 189 mil millones afectados para obras hidráulicas

     

    Las fuertes lluvias caídas en las últimas horas volvieron a complicar seriamente el panorama en varios puntos del noroeste bonaerense que, desde marzo de 2025, presenta una situación de colapso en buena parte de sus caminos rurales, algo que entorpece la salida de la producción.

    Frente a eso, en la dirigencia rural acusaron que el gobierno de Javier Milei desfinanció el Fondo Hídrico Nacional que se nutre de un porcentaje del Impuesto a los Combustibles, por lo que contabilizaron 189 mil millones de pesos sin ejecutar en 2025 por ese concepto.

    «Qué buen momento para dejarse de joder con la estupidez de ‘no obra pública’. Si no la vas a hacer deja de cobrarla al menos», dijo en X la dirigente de Federación Agraria de Nueve de Julio Patricia Gorza, que expuso en un video la situación crítica en la localidad de Quiroga.

     «El agua llegó adentro de los pueblos. La emergencia hídrica lleva ya 13 meses, aunque a nadie le importe demasiado», agregó.

    Gorza detalló que hay 343.000 millones disponibles proyectados para 2026 en materia de Fondo Hídrico. Los números de los montos no ejecutados por el Gobierno contrastan a simple vista con los 1.900 millones que en noviembre prometió Patricia Bullrich, cuando las inundaciones llevaban nueve meses en la zona.

    Esos recursos que fueron considerados «una tomada de pelo» por los afectados, tardaron dos meses en llegar y no modificó la parálisis de obras estructurales, desaprovechándose la ventana del verano para mejorar caminos troncales, alcantarillas y limpiar canales.

    En el campo denuncian que el Gobierno aún no reactivó obras que prometió en el Salado

    «No hicieron nada, los municipios siguen cobrando tasas. Y esos fondos de Nación eran tres mangos, unos miles de litros de gas oil nomás. Puro humo», dijo a LPO en una fuente del sector que advirtió que otro año de inundación similar a 2025 sería «intolerable».

    Además de Nueve de Julio, en Casares también vuelve a impactar el avance del agua. Productora de ese distrito, la tambera Andrea Passerini, dijo en X: «De nuevo el aislamiento y la pelea diaria por sacar la leche. Las vacas enterradas en el barro. La angustia permanente. Cosechas por levantarse. Caminos rurales y rutas detonados. Ah pero el boom del agro. La ignorancia indigna, la indiferencia MÁS».

    Se desinfla la ayuda que anunció Bullrich para los inundados y hay bronca en el campo: «Es una tomada de pelo»

    Según establece la Ley 23.966, Nación está obligada a destinar el 28,58% de esa recaudación al Fideicomiso de Infraestructura del Transporte. Y la mitad de ese fondo específicamente a rutas. Nada de eso sucede.

    En tanto, el Gobierno viene incrementando sistemáticamente el monto fijo que grava a los combustibles, que pasó de representar el 10% del precio final de la nafta en 2022 al 20% en marzo de 2026. De un litro a 2.000 pesos, cerca de 400 son carga tributaria interna. 

     

  • El dueño de la empresa de ciberespionaje Palantir se reunió con Santiago Caputo

     

    El dueño de Palantir, la plataforma de IA que utilizan los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel para control social y persecución de inmigrante ilegales, llegó a la Argentina la semana pasada, supuestamente interesado por ver de cerca el experimento libertario de Javier Milei. 

    Peter Thiel, titular de la firma que al principio fue fondeada por la CIA, es un intelectual que reivindica la aplicación del hardpower a la política y reniega de pluralismo y la democracia. Aunque deja trascender su pasión por el legado teórico de la Escuela de Frankfurt, una escuela del pensamiento antinazi, el magnate hizo un llamado este lunes a abandonar «la psicologización de la política», asumir «el servicio militar como un deber universal» y resistir «la tentación superficial del pluralismo».

    Lo curioso es que ese manifiesto, con 22 puntos de tono panfletario y contenido reaccionario, fue posteado desde su alojamiento en el domicilio que habría alquilado en la Zona Norte de la provincia de Buenos Aires.

    El interés del empersario por el experimento del gobierno libertario, se podría unir a la posibilidad que el gobierno contrata los costosos servicios de su empresa, un paso que en su momento intentó concretar patricia Bullrich cuando era ministra de Seguridad, como reveló en exclusiva LPO.

    Patricia quiso contratar a la empresa de ciberespionaje Palantir y chocó con Karina por el control del negocioBullrich había preparado «un contrato extra-large» para que Palantir ingresara al país, a través de un convenio con la Agencia de Seguridad Migratoria, una repartición para la que impulsó a Diego Valenzuela hasta que Karina Milei le abortó la jugada.

    Thiel es asesor de Trump y proveedor de IA para la defensa de USA, su empresa es provisión de material de IA para inteligencia local y espionaje, es la privatización de la guerra y la cesión de soberanía estatal a corporaciones de la industria armamentística.

    El tema llegó al Congreso y un senador peronista se alarmó por la llegada de Thiel. «Es asesor de Trump y proveedor de IA para la defensa de USA, su empresa también provee IA para inteligencia local y espionaje», comentó y agregó: «es la privatización de la guerra y la cesión de soberanía estatal a corporaciones de la industria armamentística».

    Fuentes del gobierno admitieron que Thiel se reunió con Santiago Caputo, con quien mantuvo «una charla sobre política internacional». «Filosofaron», fue la síntesis que eligieron para describir la reunión.

    Además, el empresario fue a ver el superclásico de River y Boca al estadio Más Monumental, invitado por uno de los asesores del consultor de Javier Milei, que tiene buena llegada a la actual conducción del club que encabeza Stefano di Carlo.

     

  • Caputo deberá llevar a la Corte Suprema una propuesta de pago por una deuda de 2,3 billones a Kicillof

     

    El gobierno nacional deberá presentar en junio una propuesta concreta de pago a los reclamos del gobierno de Axel Kicillof por recortes de fondos por más de $2,3 billones. Así lo resolvió hoy la Corte Suprema tras una audiencia entre las dos partes y en la que participó el propio gobernador bonaerense.

    El Máximo Tribunal había pautado para este martes la segunda audiencia por un reclamo de recortes de fondos por parte de la ANSES a la provincia. En el encuentro se acordó una nueva audiencia para el 10 de junio donde deberá plantearse una propuesta de pago por parte de la Casa Rosada.

    Kicillof presentó ante la Corte ocho reclamo por recortes del gobierno nacional que suman más de 15 millones de millones, es decir 15 billones. «Tengan en cuenta que el presupuesto aprobado en la provincia es de 44 billones, o sea que estamos hablando de una deuda de prácticamente un tercio de los recursos de Buenos Aires», dijo el gobernador al salir de la audiencia.

    Kicillof participará de la audiencia en la Corte por los fondos adeudados por Milei

    La provincia de Buenos Aires es una de las 13 jurisdicciones que no transfirieron sus regímenes provisionales a Nación. Por lo que el Estado Nacional debe compensar los déficits. Eso se realiza a través de un sistema de simulaciones y auditorias que debe hacer el Estado Nacional sobre las cuentas provinciales.

    «De esas 13 provincias hay 10 que ya llegaron a un acuerdo con Nación. Nosotros venimos solicitando esto hace tiempo, lo terminamos haciendo por sede judicial, a través de la Corte Suprema», dijo Kicillof.

    Según la demanda del gobierno bonaerense, las deudas corresponden a anticipos recibidos y adeudados por la Nación; actualización de los anticipos 2023 (se recibieron con base 2018); fondos del anticipo 2024 más su actualización (base 2020) y diferencias entre el déficit de caja no transferida y los anticipos sin actualizar correspondientes a los ejercicios 2018, 2019 y 2020.

    Pettovello acordó con Chubut el pago de fondos de la ANSES a días de una audiencia clave con funcionarios de Kicillof

    Días atrás, el gobierno de Kicillof presentó su octava demanda ante la Corte. En este caso reclama más de 1,13 billones de pesos por el incumplimiento del Consenso Fiscal 2017 y el convenio firmado en 2023.

    Este último reclamo incluye el saldo impago correspondiente al acuerdo de 2023 y las diferencias proyectadas para el período 2023-2025 por el Fondo del Conurbano, según precisa la administración provincial. Con la presentación, también se solicita una medida cautelar que ordene al gobierno nacional la restauración del método de cálculo original, a fin de reparar los perjuicios futuros.

     

  • El nuevo salvataje del FMI y el Banco Mundial alimentó las dudas del mercado, sube el riesgo país

     

    Toto Caputo volvió de Washington eufórico porque logró destrabar un desembolso de USD 1.000 millones del FMI y se llevó la promesa de otros USD 2.000 millones del Banco Mundial, pero el efecto en el mercado fue el contrario al buscado: confirmó que está en dificultades para pagar los vencimiento de deuda que tiene por delante.

    En las reuniones que mantuvo el equipo económico en Estados Unidos con fondos de inversión, el clima fue cauto. Hubo preguntas sobre reservas, deuda y riesgo político. Los fondos no se retiraron, pero tampoco aumentaron exposición. La sensación general es de pausa, no de entusiasmo. Un clima que se repite en el sistema financiero argentino.

    El ex vicepresidente del Banco central, Jorge Carrera, explicó que el peso creciente en la deuda de la Argentina de organismos como el FMI, el Banco Mundial o el BID introduce una desventaja: tienen prioridad de cobro. Esa «subordinación implícita» puede sumar entre 100 y 200 puntos básicos al riesgo país, afirmó Carrera. 

    El mercado ya refleja esa tensión. Este marte el riesgo país subió 1,33% y llegó a 533 puntos básicos. Los bonos en dólares operaron en baja en casi toda la curva.

    Nada marcha de acuerdo al plan

    «Palazo para los bonos en dólares. Pasan los meses y Caputo no puede bajar el riesgo país. Si se come el trimestre de oro de ingreso de dólares, va a llegar a las elecciones 2027 colgado del travesaño.», posteó Sergio Chouza de la consultora Sarandí. 

    Varias entidades financieras pusieron por escrito ese diagnóstico. El Banco Galicia sintetizó dos preguntas que dominan las reuniones: qué amortiguadores tendrá Argentina para enfrentar una eventual volatilidad en 2027 por las elecciones, como la que tuvo en 2025; y cuándo volverá a los mercados voluntarios de deuda. 

    Palazo para los bonos en dólares. Pasan los meses y Caputo no puede bajar el riesgo país. Si se come el trimestre de oro de ingreso de dólares, va a llegar a las elecciones 2027 colgado del travesaño. 

    El Banco Comafi, enumeró cuatro focos de inquietud. Primero, el riesgo de mayor irregularidad del crédito, con mora de familias en máximos. Segundo, la debilidad de los sectores intensivos en empleo, como industria, construcción y comercio. Tercero, la capacidad de refinanciar los compromisos de deuda hacia 2027. Y cuarto, el factor político, con las elecciones ya instaladas en la agenda del poder.

    Barclays también puso el acento en ese desequilibrio. Señaló que mientras los sectores vinculados a exportaciones y finanzas crecieron, los ligados al empleo masivo mostraron caídas. Eso, advirtió, puede afectar la popularidad de Javier Milei. JPMorgan, en cambio, recogió la versión oficial: las necesidades financieras de 2026 estarían cubiertas sin recurrir al mercado internacional. Para ese banco, los riesgos son más políticos que económicos.

    Operadores de Wall Street.

    Bank of America se sumó a esa mirada más optimista. Destacó el acuerdo con el FMI y el respaldo del Banco Mundial por USD 2000 millones para aliviar vencimientos. Proyectó un crecimiento del 3,5% con liderazgo de minería, energía, bancos y tecnología. Grit Capital aportó color: describió una Washington repleta de gestores de fondos discutiendo cómo atravesar el muro de vencimientos de 2026 y 2027. En ese circuito se habló del «Plan B»: conseguir financiamiento bancario con garantías multilaterales para evitar salir a tasas altas. Pero también se deslizó una duda: si ese puente alcanza o si habrá que ir a un manejo de pasivos más profundo. Caputo negó esa posibilidad la semana pasada.

    Morgan Stanley bajó los números a tierra: las necesidades en dólares del Tesoro llegarían a USD 19.900 millones en 2026 y subirían a USD 23.400 millones en 2027. A eso se suman al menos USD 11.000 millones del BCRA entre Bopreal y repos. Gran parte de esos compromisos caen en los primeros meses del año electoral.

    En ese contexto sorprendieron las críticas de Nicolás Dujovne, cercano al equipo económico. Planteó que la inflación será más alta de lo esperado y que el proceso no es lineal, sino lleno de avances y retrocesos. También relativizó el margen fiscal: «las mejoras posibles son marginales», afirmó. Y dejó una definición incómoda: «para crecer más, haría falta un salto en salarios que hoy no aparece».

    Ya son varios los economistas que advierten sobre la fragilidad de la cuenta en pesos. Un mercado interno deprimido erosiona la recaudación y obliga a profundizar el ajuste para sostener la meta fiscal. Eso genera «bolsones de pobreza», como definió Ricardo Arriazu, que terminan alimentando el riesgo político. O sea, el regreso del peronismo.