Sociedad

  • El fuego camina conmigo

     

    Otra vez imágenes de misiles que surcan los cielos nocturnos, columnas de humo, los escombros al amanecer entre corridas, gritos y llantos. Otra vez anuncios solemnes en escenografías planificadas, hombres de traje, reuniones de alto nivel. Voces amenazantes que hablan de paz y libertad, voces acongojadas que llaman al diálogo y a la mesura, voces que cuentan armas de un lado y de otro. La infinidad de análisis sobre los actuales ataques y contraataques entre Estados Unidos-Israel e Irán, evidencian que las relaciones internacionales siguen pensándose en términos de una alta política habitada por intereses inconfesables, secretos diplomáticos, traiciones, aparatos de inteligencia, élites políticas, militares y económicas. Estas representaciones nos entregan pistas para dar sentido al funcionamiento del mundo en un momento gobernado por la incertidumbre, pero al mismo tiempo restringen nuestra mirada. Nos preguntamos aquí por la dimensión social que enmarca estas acciones estatales, es decir,  las manifestaciones sociales que dan contexto, posibilitan y limitan los ataques y las respuestas a ellos. 

    Bombardear en nombre del pueblo

    Las últimas dos intervenciones militares internacionales coincidieron en buscar la “decapitación” de los gobiernos de los países contra los que apuntaron. La operación militar clandestina de la administración Trump en Venezuela tuvo como objetivo la “extracción” del presidente Nicolás Maduro. En el caso de los últimos ataques ilegales a Irán, los primeros bombardeos de Israel y de Estados Unidos buscaron asesinar a los principales líderes políticos de la República Islámica, entre los que se encontraban el ayatola y líder supremo, Ali Khamenei. Ambos ejercicios de la violencia tuvieron un punto de continuidad con los anteriores: se hicieron en nombre de los pueblos. En el caso de Venezuela, en nombre del pueblo estadounidense —construido como víctima de las prácticas narco-terroristas del gobierno latinoamericano— y del venezolano —caracterizado como deseoso de paz, libertad y prosperidad—. Como dato a tener en cuenta, a diferencia de intervenciones pasadas (en Afganistán, Irak o Libia, solo para mencionar algunas), en su discurso, Trump no mencionó la palabra democracia. En cambio, explicitó que Estados Unidos gobernaría el país para asegurarse su subordinación a los intereses norteamericanos.

    En cuanto al ataque contra la República Islámica de Irán, también se invocó la defensa del pueblo estadounidense, del israelí —ambos en peligro debido a que Irán fue caracterizado como el “Estado sponsor del terrorismo número uno del mundo”— y del iraní. Desde el estallido de las protestas de finales de diciembre y principios de enero en el país persa y en el marco del aplastamiento de las mismas por parte del gobierno, Trump les prometió “ayuda”. En su anuncio del comienzo de los bombardeos, al tiempo que los conminó a permanecer en sus hogares mientras estos durasen, les indicó “hacerse cargo de su propio gobierno” en cuanto terminaran. Y apuró: “esta podría ser su única posibilidad por generaciones”. Si bien en este caso se explicitó el objetivo de cambio de régimen, tampoco se articuló la palabra democracia. El anuncio de Benajmin Netanyahu corrió en el mismo sentido.

    La dinámica de las calles

    El antecedente inmediato a los ataques que comenzaron el pasado 28 de febrero fueron los de junio de 2025. Estos tuvieron como fondo los crecientes cuestionamientos a las acciones del gobierno de Israel en Gaza, que se dejaron oír tanto desde fuera del territorio israelí como desde dentro del mismo. Fuera de él, bajo la forma de flotillas humanitarias, manifestaciones colectivas de repudio y mediante el uso resonante de la palabra genocidio para describir las acciones de Israel en la Franja. Estos procesos se midieron cuantitativamente en una encuesta realizada por la consultora Gallup en la que se evidenció que, por primera vez desde el fatídico 2001, el pueblo estadounidense tiene mayor simpatía por los palestinos que por los israelíes.

    Dentro del territorio israelí, las protestas contra el gobierno por parte de los propios israelíes habían crecido cuantitativa y cualitativamente y se habían retomado las acusaciones por corrupción contra el primer ministro israelí, quien incluso llegó a ser acusado de cometer crímenes de guerra. Terminado ese episodio del ataque contra Irán, se retomaron las protestas contra el gobierno de Netanyahu: en enero pasado, miles de israelíes volvieron a manifestarse en las calles de Tel Aviv y Jerusalén/Al-Quds contra lo que consideran como una deriva anti-democrática en Israel apuntando contra la reforma judicial que busca imponer el gobierno y pidiendo la liberación del último rehén que queda en manos de Hamas. Como nota interesante, algunas de las pancartas expresaban críticas contra Trump.

    Las críticas al presidente de Estados Unidos también arreciaban en su territorio y la administración Trump enfrentaba sus propias movilizaciones. En este caso, gatilladas por la difusión de los archivos Epstein y contra ICE, la institución encargada de “extraer” a migrantes ilegales de suelo norteamericano, acusada de asesinatos, uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias y abusivas y la militarización de la cuestión migratoria. A fines de enero, los organizadores de estas manifestaciones demostraron su capacidad de coordinación y convocatoria masiva realizando el mismo día más de 300 protestas simultáneas en todo el país. La consigna: “ICE out of everywhere” (ICE fuera de todos lados).

    Iniciados los ataques actuales contra Irán, muchos de estos manifestantes se organizaron rápidamente para demostrar en las calles su repudio a la nueva guerra. El malestar con el uso de la fuerza por parte de la población de Estados Unidos también fue medido, en este caso, por una encuesta realizada en conjunto por Reuters/Ipsos. A través de ella se demostró que solo un 27% de los estadounidenses aprueban la guerra contra Irán. El repudio a la guerra pudo verse también en las calles de algunas ciudades de Turquía y en algunas capitales europeas.

    Las manifestaciones contra ICE fueron contemporáneas de una de las olas de protestas más importantes y masivas del pueblo iraní contra el gobierno desde la Revolución en 1979. En ellas participaron estudiantes, grupos de mujeres, organizaciones de trabajadores, comerciantes y organizaciones políticas. Las causas económicas que la impulsaron (alta inflación y fuerte devaluación del riyal iraní), rápidamente se articularon con otras de tinte político entre las que resonó de manera mayoritaria la demanda de la terminación de la República Islámica. El gobierno respondió con una represión brutal, dejando un saldo de entre miles y decenas de miles de muertos, dependiendo de la fuente. En su discurso de anuncio del ataque de 2026, Netanyahu afirmó que esas protestas habían sido posibilitadas por el ataque israelí del año anterior. Subrayar que estas manifestaciones fueron masivas no debe llevarnos a la conclusión apresurada de que el “pueblo” iraní está en contra del régimen. Lo que sí debe permitirnos concluir es que la República Islámica enfrenta oposiciones cada vez más contundentes y, dada la respuesta del gobierno, que la construcción de consensos le está resultando cada vez más dificultosa.

    La prueba de que el “pueblo” iraní no está contra el régimen y que —aún más— buena parte de él continúa apoyando la República Islámica, fueron las manifestaciones también masivas de congoja y enojo por el asesinato del ayatola Khamenei. Si bien existieron algunas expresiones celebratorias en las calles de Teherán y de la diáspora iraní, no se comparan en número con las manifestaciones populares de duelo.

    Desde la óptica shiíta, el asesinato de Khamenei por parte de Estados Unidos e Israel lo transforma en mártir. Esto tiene dos efectos relevantes. Primero, lo ubica en una línea histórica de muertes violentas en contextos de lucha contra la injusticia y la opresión. Segundo, traslada su muerte a la región sagrada. La noción de martirio lleva al asesinato de Khamenei a un más allá de trascendencia. Su muerte deviene, así, en una fuerza impulsora y lo hace centro de la devoción shiíta. Esto permite movilizar la identidad islámica. Lo que explica que estas manifestaciones de duelo se hayan replicado en distintos puntos del globo: Pakistán, India, Irak, Líbano, Bangladesh, Baréin, Yemen. Muchas de estas manifestaciones derivaron en ataques contra embajadas y consulados de Estados Unidos en esos países.

    Entre estas, son de destacar las manifestaciones ocurridas en Irak, Yemen y Baréin. En el caso de Irak, de mayoría shiíta, las manifestaciones de duelo llevaron a grupos de manifestantes a atacar la Zona Verde en Bagdad. Se trata de un territorio amurallado construido por Estados Unidos luego de su invasión a Irak en 2003 y en la que se encuentran residencias de diplomáticos, embajadas y consulados. En Saná, capital de Yemen, la activa y potente minoría shiíta logró una movilización masiva en la que se desplegaron banderas de Palestina, Yemen e Irán. También en Baréin existen actualmente levantamientos que derivaron en enfrentamientos violentos entre grupos pertenecientes a la mayoría shiíta y las fuerzas de seguridad de la monarquía bareiní. Los manifestantes reclaman dar apoyo a Irán y echar a la 5ta Flota de Estados Unidos, apostada en el reino árabe. Estas manifestaciones, comenzadas antes de esta nueva ronda de ataques sobre Irán, buscan un cambio de régimen.

    Durante los levantamientos que sacudieron al mundo árabe en 2010-2011, Baréin fue un caso que resonó puesto que fue el más afectado de los países del Golfo árabe. En esa oportunidad, el Consejo de Cooperación del Golfo, un organismo regional de seguridad colectiva que incluye a las monarquías árabes de la Península, intervino militarmente para defender al rey del país. Frente a estas nuevas protestas y enfrentamientos, el Consejo volvió a enviar tropas. Los países del Golfo se han abstenido de responder a los ataques de Irán contra instalaciones militares y políticas estadounidenses en sus territorios en respuesta a los ataques por parte de la potencia norteamericana. Diversas razones los movilizan, pero todos buscan conservar la estabilidad de la que por el momento han gozado en una región en la que movilizaciones populares, bombas y misiles son, hace varias décadas, moneda corriente. Una forma de asegurarla es no responder a Irán, no solo porque esos ataques podrían traer aún más incertidumbre, sino porque eso implicaría aliarse con Israel mientras sus poblaciones continúan apoyando la causa palestina.

    Desacoples y discontinuidades

    La historia de los enfrentamientos estatales se cuenta a través de dicotomías totalizantes, puesto que el ejercicio de la violencia no puede más que reposar sobre estas. Se escribe al respecto: se conmina a tomar posición. Los observadores hacen cálculos de fuerza, especulan y aventuran hipótesis, buscan y encuentran las razones, señalan posibles ganadores, identifican perdedores, advierten acerca de los peligros, iluminan algunas zonas, condenan a la oscuridad a otras.

    Aquí busqué apuntar a una zona que tiende a permanecer a oscuras para subrayar desacoples, movimientos en paralelo, heterogeneidades y discontinuidades. En fin, para destacar cómo la vida se resiste a dejarse atrapar en categorías y políticas cerradas y totalizantes. Son solo flashes que no entregan más que pistas fragmentarias, pero que buscan destacar el movimiento y la potencia vital que insiste debajo de las palabras serias y graves, circulando entre los estallidos estruendosos, resurgiendo una y otra vez de entre los escombros.

    La entrada El fuego camina conmigo se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • Karina y los Menem impusieron a Mahiques como ministro de Justicia y negociarán la designación de 200 jueces

     

    Javier Milei confirmó que el Fiscal Federal de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Bautista Mahiques, será el nuevo ministro de Justicia en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, que finalmente logra irse del gabinete tras meses de intentarlo.

    La designación de Mahiques -cuyo nombre fue adelantado por LPO la semana pasada- implica un triunfo en la interna de Karina Milei y los primos Martín y Lule Menem que se impusieron nuevamente a Santiago Caputo, que promovía a Guillermo Montenegro.

    La derrota es total para Caputo porque Karina también impuso como viceministro a Santiago Viola, su abogado de confianza y apoderado de La Libertad Avanza. Viola reemplazará al caputista Sebastián Amerio, que era el principal operador del asesor en la Justicia.

    La maniobra también implica que Karina se impuso a la opinión de su hermano Javier, que se inclinaba por equilibrar la interna y no propinarle una derrota cruenta a Caputo. Pero la Secretaria General dio un paso más en su idea del control total del gobierno y dejó a Santiago más cerca de estar completamente afuera, como desean los Menem que también apuntan a correrlo de ARCA.

    La definición de Justicia, el punto de hervor de la interna libertaria

    El desembarco de Mahiques en Justicia es también resultado del pacto entre Karina y Daniel Angelici, la cabeza del armado judicial del que es parte el nuevo ministro. El acuerdo con el Tano es parte de la preocupación

    de la hermana presidencial y los Menem por las causas Andis y Libra.

    Mahiques filtra que está distanciado del Tano y que ya no tiene diálogo con Mauricio Macri, que fue quien lo hizo escalar rápidamente en el sistema judicial. Pero en Comodoro Py nadie le cree que se haya alejado de Angelici, íntimo de su padre Carlos «Coco» Mahiques, juez de la Cámara de Casación. 

    Lule Menem y Santiago Viola en la apertura de las sesiones del Congreso

    El clan Mahiques -que tiene buena relación con el Grupo Clarín- había quedado en la mira luego de que LPO revelara que Coco habría celebrado su cumpleaños en la famosa mansión de Pilar que se atribuye a Pablo Toviggino. Juan Bautista fue parte del festejo en la quinta, pero sus vínculos con

    la AFA no se detienen allí:

    el Chiqui Tapia lo designó vicerrector de la Universidad de la AFA (Unafa).

    A pesar de la guerra del gobierno con la AFA y de que el Tano Angelici fue clave para aliviar la situación de Toviggino en la Justicia, Karina decidió avanzar con Mahiques y ahora el interrogante es si esto implica un acercamiento con Chiqui Tapia. En el entorno de Karina dijeron a LPO que no creen que esa pelea se termine.

    La derrota es total para Santiago porque Karina también impuso como viceministro a Santiago Viola, su abogado de confianza que reemplazará al caputista Sebastián Amerio

    Mahiques tendrá la delicada misión de agilizar la designación de unos 200 jueces federales y nacionales, entre otros cargos clave para la Justicia como los integrantes de la Corte, el procurador o decenas de fiscales. Se trata de un arma de poder incalculable para el nuevo ministro y que su antecesor no pudo aprovechar.

    Respecto a la relación con la Corte, en la justicia dicen que al gobierno se le abre una puerta para acercarse a Horacio Rosatti, que tiene buen vínculo con Coco Mahiques. Además, para Rosatti hubiese sido una provocación la designación de Guillermo Montenegro porque es íntimo de Ariel Lijo, el juez más cercano a su enemigo interno Ricardo Lorenzetti.

    Muchas gracias Mariano por estos más de dos años de incansable trabajo.El nuevo Ministro de Justicia es el doctor Juan Bautista Mahiques quien continuará trabajando para hacer grande a la Argentina nuevamente.VLLC! pic.twitter.com/gbCwjXMlZu

    — Javier Milei (@JMilei) March 4, 2026

     

  • Por fallas de seguridad en su planta, Passerini quiere echar a la empresa estatal de uranio

     

    Una serie de fallas de seguridad aparentemente no reportadas por Dioxitek en su planta de Alta Córdoba dejaron a la empresa estatal de enriquecimiento de uranio al borde de la expulsión de la ciudad, tras décadas de operar con permisos precarios en medio de uno de los barrios más populares de la capital provincial y a 10 cuadras del estadio de Instituto.

    Dos hechos graves que no habrían sido reportados por Dioxitek (ocurridos en 2023 y en 2024), pero sí por empleados y ex empleados, llevaron a la Municipalidad a reclamarle a la empresa informes actualizados de seguridad ambiental y nuclear; lo que puso en jaque la pretensión de la empresa estatal de continuar operando en Alta Córdoba durante 8 años más.

    «Me reuní con el directorio de Dioxitek y no son serias las propuestas, no hay un plan de inversiones. Este nuevo pedido de ocho años no fue admitido porque hay una cuestión judicial. Pero no vamos a acordar ocho, ni cuatro, están desde hace 40 años así, desde el 86, con prórrogas y yo quiero terminar mi mandato con este tema resuelto», dijo Passerini en declaraciones a La Voz.

    Me reuní con el directorio de Dioxitek y no son serias las propuestas, no hay un plan de inversiones. Este nuevo pedido de ocho años no fue admitido porque hay una cuestión judicial. Pero no vamos a acordar ocho, ni cuatro, están desde hace 40 años así

    La tropa libertaria salió a cuestionar la posición de Passerini. A través de La Derecha Diario, responsabilizó al intendente cordobés por el cierre de Dioxitek «sólo por su ensañamiento con Milei». El equipo de comunicación de Passerini negó que prime lo ideológico sobre la seguridad: «Lo que sí es ideológico es mentir deliberadamente», fue la respuesta en redes. Desde su desembarco en Córdoba, La Derecha Diario apuntó sus cañones contra Passerini.

    Dioxitek debía trasladarse a una nueva planta industrial en Formosa, pero su construcción está paralizada, por falta de inversión del Estado nacional, desde septiembre de 2023, cuando tenía un avance del 70% y una inversión ejecutada de 149 millones de dólares. Así, la empresa quiere extender la vida útil de la ubicada en el barrio de Alta Córdoba hasta 2034; donde opera a pleno y con una producción anual récord de 190 toneladas de dióxido de uranio de grado nuclear.

    Meses atrás, una inspección de la Dirección de Bomberos en la planta de Dioxitek en Alta Córdoba detectó una serie de fallas: solicitó mejores sistema de extinción de incendio, que se coloquen rociadores en tanques de combustible, un inventario de los productos químicos que se almacenan y que muros y aberturas de la zona donde está el horno sean ignífugos, y no con cobertura de chapa. Además, la empresa tuvo dos informes negativos de Ambiente de la Provincia.

    La empresa niega todo: dice que los presuntos incidentes no reportados no existieron y que las falencias detectadas por Bomberos ya fueron resueltas o están en ese proceso. Sin embargo, se aferró a cláusulas de confidencialidad y de seguridad para dar detalles.

    La continuidad de Dioxitek en Alta Córdoba está atada al expediente que abrió el juez federal Miguel Vaca Narvaja, que le solicitó a la empresa informes ambientales y de seguridad. En la planta hay cientos de litros de metanol, hidrógeno, amoníaco, ácido nítrico y nitrato de amonio, entre otros. 

     

  • Caputo pasó por Córdoba y el Círculo Rojo le pidió que imite el proteccionismo de Trump

     

    «Creemos en la sana competencia, pero como lo hace Estados Unidos: con coherencia y cuidando que los productos que entran desde China entren, pero de una forma más cuidada». Esta frase le disparó la presidenta de la Fundación Mediterránea, Pía Astori, al ministro de Economía, Luis ‘Toto’ Caputo, en el tradicional almuerzo por el aniversario de la entidad en Córdoba.

    Caputo, a su turno, devolvió que «no hay un boom» de importaciones y ratificó el rumbo del modelo económico del gobierno de Javier Milei. Además de agarrarse de la reciente sanción de la reforma laboral para romper el clima de incomodidad con algunos de los empresarios del Círculo Rojo que concurrieron de manera masiva a escuchar al ministro de Milei.

    Córdoba es un reducto amigable para la gestión libertaria, y particularmente para el titular de la cartera económica, pero el tibio consejo que le lanzaron con el pedido de proteccionismo marcó el comienzo de la disertación en la Mediterránea.

    Las máximas entidades empresarias exigieron diálogo a Milei y cuestionaron el cierre de industrias

    Para un sector del empresariado cordobés la paciencia entra en zona de preocupación. El campo no observa una reactivación de la economía y la expectativa con el comienzo de ExpoAgro en unas semanas parece crucial para un sector que respalda, pero lo hace con más observaciones que meses atrás.

    Lo mismo ocurre con la industria automotriz que tiene bajo la lupa el ingreso de los eléctricos chinos en los últimos meses.

    Pía Astori

    Por ello, Caputo usó la reforma laboral como escudo en un auditorio colmado. «Argentina necesita que se cree nuevo empleo y que pase como en cualquier lugar del mundo. En cualquier país desarrollado la gente se queda sin trabajo, pero a las 48 o 72 horas tienen tres ofertas y la gente sigue. El 50% de la economía está en la informalidad y cuando te echan no podés conseguir trabajo, ¿de qué derechos me están hablando?», soltó Caputo.

    Creemos en la sana competencia, pero como lo hace Estados Unidos: con coherencia y cuidando que los productos que entran desde China entren, pero de una forma más cuidada 

    Además, insistió con «el riesgo ‘kuka'» y dijo que «el kirchnerismo va a pasar a ser una fuerza irrelevante». «El peronismo se está dando cuenta de esto y se está separando», frase que luego repitió para desmarcar al gobernador Martín Llaryora y al cordobesismo del foco. 

     

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    El Gobierno redefine la sucesión interna

     

    Un decreto publicado en el Boletín Oficial modificó una norma vigente desde 1995 y fijó un orden automático para reemplazar al jefe de Gabinete en caso de ausencia temporal. La decisión elimina la discrecionalidad presidencial y consolida una línea interna de poder dentro del Ejecutivo.

    Por Roque Pérez para NLI

    El Gobierno nacional oficializó este 4 de marzo el Decreto 130/2026, mediante el cual modificó el artículo 9° del Decreto 977/1995 y estableció un orden fijo para reemplazar al jefe de Gabinete en caso de ausencia transitoria. La medida impacta directamente en la situación de Manuel Adorni, actual titular del área, y ordena una cuestión que hasta ahora quedaba sujeta a decisión puntual del Presidente.

    Según el texto publicado en el Boletín Oficial, cuando el jefe de Gabinete se ausente por viajes oficiales, misiones o cualquier impedimento temporal, será reemplazado en primer término por el titular del Ministerio de Capital Humano y, en caso de que también esté ausente, por el titular del Ministerio de Defensa.

    La modificación sustituye el mecanismo anterior previsto en el Decreto 977/1995, que permitía que el Presidente designara en cada ocasión al ministro que asumiría interinamente. Es decir, no existía un orden automático ni jerárquico preestablecido: la decisión era discrecional.

    Así, el Gobierno definió formalmente quién será jefe de Gabinete interino ante una eventual ausencia temporal de Adorni, despejando así una zona gris administrativa que se arrastraba desde los años noventa.

    Un cambio administrativo con lectura política

    Aunque se presenta como una decisión técnica, el decreto tiene una dimensión política ineludible. La Jefatura de Gabinete es el área encargada de coordinar la administración general del país y de articular el vínculo formal con el Congreso. No se trata de un cargo menor ni meramente protocolar.

    En el esquema actual de poder, la figura de Manuel Adorni concentra exposición pública y peso interno. Definir quién lo reemplaza no es un dato accesorio: implica establecer quién queda al mando de la coordinación ministerial en momentos de ausencia, incluso si esa ausencia es breve.

    El decreto aclara además que el ministro que asuma interinamente no dejará de ejercer las funciones propias de su cartera. Es decir, no habrá reemplazo en cadena: el funcionario sumará atribuciones temporales sin abandonar su ministerio.

    Qué cambia respecto del régimen anterior

    Hasta ahora, el artículo 9° del Decreto 977/1995 establecía que el reemplazo del jefe de Gabinete sería ejercido por el ministro que designara el Poder Ejecutivo. Esa redacción abierta permitía flexibilidad, pero también discrecionalidad total.

    Con el Decreto 130/2026, esa posibilidad desaparece. El orden queda fijado por norma y sólo podría modificarse con otro decreto. La decisión apunta a garantizar continuidad administrativa y evitar improvisaciones formales ante viajes o licencias.

    En términos institucionales, no se altera la línea de sucesión presidencial —que sigue siendo la prevista por la Constitución Nacional— sino únicamente la suplencia interna dentro del gabinete.

    Continuidad sin vacíos

    El mensaje oficial es claro: evitar vacíos de coordinación en la estructura ejecutiva. En un contexto de alta centralización de decisiones, la previsibilidad en la cadena interna de mando se vuelve un elemento estratégico.

    La medida no modifica políticas públicas ni introduce cambios económicos, pero sí consolida un esquema de poder dentro del Ejecutivo. Y en política, la definición de jerarquías nunca es un dato neutro.

     

  • Las máximas entidades empresarias exigieron a Milei diálogo y cuestionaron el cierre de industrias

     

     El discurso de Javier Milei en la Asamblea Legislativa cayó pésimo en el establishment, que salió este martes a exigir mayor diálogo y «respeto» por los empresarios.

    La Asociación Empresaria Argentina, integrada por los dueños y CEO de las principales empresas del país. AEA es encabezada por Héctor Magnetto, el CEO de Clarín y Paolo Rocca, dueño de Techint convertido en blanco permanente de Milei, que lo apodó «Don Chatarrín» y lo volvió a atacar en el discurso del domingo.

    «Desde AEA siempre hemos destacado el papel central que desempeñan las empresas privadas en el desarrollo económico y social de las sociedades modernas. Son las empresas privadas las principales responsables de la producción de la mayor parte de los bienes y servicios, de la generación de empleo, de las exportaciones, así como de contribuir a sostener mediante el pago de impuestos el funcionamiento del Estado», dijo la asociación de Rocca y Magnetto en un comunciado.

      «Para avanzar hacia un crecimiento sostenido, es indispensable promover un diálogo constructivo y respetuoso entre el gobierno y el sector privado de modo de remover los obstáculos al desarrollo, así como de generar condiciones cada vez más favorables para la concreción de inversiones productivas en diferentes sectores de la actividad económica», dijeron desde AEA en una advertencia por los ataques de Milei.  

    Pero tanto AEA como la Unión Industrial (UIA) apuntaron a la crítica situación de la industria nacional, que terminó el segundo año de Milei con el cierre de 2.436 empresas y la pérdida de 73.000 empleos durante el mandato del libertario. Según el último informe sectorial de la consultora Audemus, la industria argentina cayó en una recesión que la ubica como la segunda peor  del mundo.

     «Expresamos nuestra preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias», dijo la UIA por medio de un comunicado. «Sin industria no hay Nación», advirtieron.