Política

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    Un reptil olvidado durante décadas cambia la historia de la Patagonia

     

    Un equipo del CONICET logró identificar una nueva especie que vivió hace unos 70 millones de años en el sur argentino. El hallazgo no solo completa un vacío científico, sino que revela cómo era la vida en el final de la era de los dinosaurios.

    Por Alina C. Galifante para NLI

    Reconstrucción del cráneo dePaleoteius por el técnico Santiago Miner.

    En la inmensidad de la Patagonia, donde el viento parece arrastrar ecos de otro tiempo, un grupo de científicos argentinos acaba de reescribir una parte clave de la historia natural. A partir de restos fósiles dispersos y estudiados durante décadas, investigadores del CONICET lograron identificar una nueva especie de reptil prehistórico que habitó la región hace unos 70 millones de años, en el tramo final del período Cretácico.

    Lo que durante años fueron piezas sueltas —huesos aislados, fragmentos de armadura, registros incompletos— hoy se convirtió en una historia coherente: la de un animal único que ayuda a entender cómo evolucionaban las especies en el extremo sur del planeta justo antes de la gran extinción.

    Un rompecabezas armado con décadas de ciencia

    El descubrimiento no fue producto de un hallazgo repentino, sino de algo mucho más profundo: la reinterpretación de material acumulado desde la década del ’80.

    Los restos provenían de la zona de Salitral Moreno, en Río Negro, y habían sido recolectados por distintos equipos a lo largo de los años. Sin embargo, recién ahora, gracias a nuevas técnicas y comparaciones, los especialistas pudieron determinar que pertenecían a una especie completamente nueva.

    Ese proceso revela algo clave sobre la ciencia: no siempre avanza con explosiones espectaculares, sino muchas veces con paciencia, revisión crítica y acumulación de conocimiento.

    Un animal pequeño en un mundo de gigantes

    La nueva especie —un reptil acorazado emparentado con los dinosaurios— presentaba una característica llamativa: su tamaño era inusualmente reducido.

    Mientras otros animales similares alcanzaban entre cuatro y cinco metros de largo, este ejemplar medía apenas entre dos y tres metros. Ese dato no es menor. Para los investigadores, podría tratarse de un caso de “enanismo insular”, un fenómeno evolutivo que ocurre cuando los recursos son escasos y favorecen a individuos más pequeños.

    En aquel entonces, gran parte de la Patagonia estaba fragmentada por brazos del mar, lo que generaba ecosistemas aislados, casi como islas, donde las especies debían adaptarse para sobrevivir.

    En otras palabras, no era un animal “pequeño” por casualidad: era el resultado de un ambiente hostil que moldeaba la vida a su medida.

    La Patagonia, un laboratorio del pasado

    Este descubrimiento también confirma algo que la paleontología viene señalando hace años: la Patagonia no es solo un territorio rico en fósiles, sino un verdadero laboratorio natural para entender la evolución global.

    Durante el Cretácico tardío, los continentes aún estaban conectados de formas diferentes a las actuales. Eso permitió intercambios biológicos entre el norte y el sur, con especies que migraban y se adaptaban a nuevos ambientes.

    Así, animales que evolucionaron originalmente en el hemisferio norte terminaron llegando a Sudamérica, donde desarrollaron características propias. El nuevo reptil identificado es, precisamente, una pieza clave en ese rompecabezas biogeográfico.

    Más que un fósil: una ventana a la extinción

    El valor del hallazgo no se limita a sumar una especie nueva al catálogo científico. Lo verdaderamente relevante es que permite reconstruir cómo eran los ecosistemas poco antes del evento que cambió la historia del planeta: la extinción masiva que acabó con los dinosaurios.

    Cada hueso, cada fragmento de armadura, cada detalle anatómico aporta información sobre cómo vivían, se alimentaban y sobrevivían estos animales en un mundo que estaba a punto de desaparecer.

    En ese sentido, el descubrimiento funciona como una advertencia silenciosa: la vida en la Tierra siempre está en transformación, y las condiciones ambientales pueden redefinirla por completo.

    Ciencia argentina en tiempos de ajuste

    En un contexto donde la ciencia suele ser blanco de recortes y cuestionamientos, este tipo de hallazgos pone en evidencia algo difícil de negar: la investigación sostenida en el tiempo genera conocimiento estratégico, incluso décadas después de iniciado un trabajo.

    El propio estudio demuestra que sin inversión constante, sin equipos formados y sin continuidad institucional, muchos de estos descubrimientos simplemente no existirían.

    Porque lo que hoy aparece como un “nuevo reptil” no es solo un fósil: es el resultado de años de trabajo silencioso, muchas veces invisibilizado, pero fundamental para comprender nuestro lugar en la historia del planeta.

     

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    Lola Berthet: «El objetivo de este gobierno es que la gente se muera»

     

    La actriz cuestionó con dureza el proyecto oficial para modificar la ley de discapacidad y denunció un “retroceso histórico” que, según advirtió, pone en riesgo la vida de miles de personas.

    Por Lola Santacreta para NLI

    La actriz Lola Berthet lanzó una de las críticas más contundentes contra el Gobierno tras conocerse el avance de una nueva iniciativa sobre discapacidad. En declaraciones públicas, sostuvo que “el objetivo es que la gente se muera”, en referencia a lo que considera un recorte sistemático de derechos y prestaciones esenciales para el sector.

    El planteo no fue aislado ni improvisado. Berthet, que además es madre de un niño con autismo, viene siguiendo de cerca las políticas oficiales y alertó que el proyecto implica dejar afuera a muchas personas del sistema, profundizando una situación ya crítica. En ese sentido, advirtió que las modificaciones impulsadas por el oficialismo representan un “retroceso histórico” en materia de inclusión.

    Un sistema bajo presión

    El eje del conflicto gira en torno a la reforma del sistema de discapacidad, que regula prestaciones médicas, terapéuticas y asistenciales. En la Argentina, ese entramado se sostiene sobre leyes como la 24.901, que establece la cobertura integral para personas con discapacidad, incluyendo tratamientos, educación y asistencia social.

    Sin embargo, distintos sectores denuncian que el Gobierno busca redefinir criterios de acceso y financiamiento, lo que en la práctica implicaría menos cobertura y más exclusión. Para Berthet, esto no es una discusión técnica sino política: “Hay un corrimiento deliberado del Estado”, viene señalando en sus intervenciones públicas.

    La actriz también apuntó contra el clima social que rodea estas medidas. Según sostuvo, desde el oficialismo se instaló un discurso que estigmatiza a las personas con discapacidad, generando un contexto de mayor vulnerabilidad.

    “Hay que parar esto”

    El rechazo al proyecto no se limita al ámbito artístico. Organizaciones, familias y profesionales del sector vienen manifestándose contra los cambios, denunciando recortes en prestaciones, demoras en pagos y pérdida de derechos adquiridos.

    En ese marco, Berthet se sumó activamente a los reclamos y llamó a frenar el avance de la iniciativa. Su frase más dura —“el objetivo es que la gente se muera”— sintetiza el nivel de alarma que atraviesa al colectivo.

    Detrás de esa expresión hay una acusación de fondo: que el ajuste impulsado por el Gobierno no es neutro, sino que impacta directamente sobre los sectores más vulnerables. En un país donde millones de personas dependen del sistema de discapacidad, la discusión dejó de ser técnica para convertirse en un debate urgente sobre el rol del Estado.

     

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    Mientras Caputo busca acuerdos con el Banco Mundial y el BID Kicillof asegura que es trascendental defender otra mirada sobre la Argentina

     

    Dos proyectos en disputa.

    Por Celina Fraticiangi para NLI

    El Gobierno nacional acelera su estrategia de financiamiento externo mientras desde la oposición se consolida una crítica cada vez más frontal al rumbo económico. En simultáneo, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebra acuerdos con organismos internacionales, el gobernador bonaerense Axel Kicillof advierte que “es trascendental defender otra mirada sobre la Argentina” y denuncia un modelo que no genera producción ni empleo.

    La escena sintetiza dos proyectos en tensión: uno basado en el endeudamiento y la refinanciación financiera; otro que vuelve a poner en el centro la economía real.


    Deuda, organismos internacionales y el regreso al crédito externo

    Caputo cerró una semana de negociaciones en Washington con una batería de anuncios que el oficialismo presenta como un respaldo internacional. Según explicó el propio ministro, los acuerdos con el Banco Mundial y el BID permitirán “refinanciar la deuda a tasas sustancialmente más bajas que las de mercado”, reduciendo el costo financiero del país.

    El esquema incluye una garantía de hasta 2.000 millones de dólares por parte del Banco Mundial para afrontar vencimientos, junto con nuevas líneas del Banco Interamericano de Desarrollo que también apuntan a reemplazar deuda cara por financiamiento más barato.

    Detrás del discurso oficial, el objetivo es claro: conseguir dólares para cumplir con compromisos inmediatos, en un contexto donde el acceso al mercado voluntario de crédito sigue condicionado por el riesgo país y la fragilidad macroeconómica. De hecho, el propio Caputo admitió que la Argentina busca alternativas porque las tasas que obtendría en el mercado siguen siendo elevadas.

    La estrategia no es nueva. Se inscribe en una lógica de administración de la deuda que prioriza el rollover permanente, es decir, tomar nueva deuda para pagar la anterior. Un mecanismo que, históricamente, condicionó la soberanía económica del país.


    Kicillof: “no hay sector de la economía que le vaya bien”

    Desde el otro lado del mostrador, Kicillof expuso una crítica contundente durante su participación en la cumbre progresista internacional realizada en Barcelona. Allí sostuvo que “es trascendental defender otra mirada sobre la Argentina” frente al modelo que impulsa el Gobierno nacional.

    El gobernador fue aún más directo al describir la situación actual: afirmó que Caputo repite argumentos como “un disco rayado” y remarcó que “no hay sector de la economía que le vaya bien”, en referencia a la caída de la actividad, el deterioro del consumo y el freno a la inversión productiva.

    Según Kicillof, el esquema económico vigente está basado en un proceso de “saqueo de los recursos naturales” y negocios financieros, sin impacto positivo en el empleo, la producción o la calidad de vida.

    El planteo no es aislado: forma parte de una construcción política que busca posicionar una alternativa al modelo libertario, con eje en el desarrollo industrial, la inversión pública y la recuperación del mercado interno.


    Dos modelos en disputa

    El contraste es cada vez más nítido. Mientras el oficialismo apuesta a recomponer la confianza de los mercados a través del ajuste fiscal y el financiamiento externo, desde el campo nacional y popular se insiste en que la salida no puede ser más deuda ni más especulación financiera.

    Los acuerdos con organismos multilaterales pueden aliviar tensiones en el corto plazo, pero también consolidan una dependencia estructural que condiciona las decisiones económicas futuras. En paralelo, las críticas de Kicillof reflejan una preocupación creciente: la desconexión entre la macroeconomía celebrada por el Gobierno y la realidad cotidiana de la mayoría de la población.

    En ese cruce se juega algo más profundo que una discusión técnica. Se trata, en definitiva, de dos formas de entender el país: una orientada a los mercados financieros y otra que vuelve a poner en el centro la producción, el trabajo y la soberanía económica.

     

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    Bajo tierra, intactos y olvidados: los barriles de hace 400 años que reaparecieron en Noruega y abrieron una ventana al pasado

     

    Una obra urbana rutinaria terminó en un hallazgo extraordinario: tres barriles de roble perfectamente conservados, enterrados hace cuatro siglos, que permiten reconstruir con precisión cómo se construía y se vivía en la Europa del siglo XVII.

    Por Alcides Blanco para NLI

    No es habitual encontrar restos de hace 400 años como unos barriles, que se supone deberían estar casi desintegrados, y además en suelo urbano.
    Gary Chalker

    Lo que empezó como una intervención técnica más en una ciudad de Noruega terminó convirtiéndose en un descubrimiento que fascina a historiadores y arqueólogos por igual. En pleno avance de obras urbanas —vinculadas a infraestructura moderna—, los trabajadores se toparon con algo que parecía menor, pero que rápidamente captó la atención de especialistas: tres barriles de roble enterrados, intactos pese al paso de más de 400 años.

    Lejos de tratarse de simples recipientes abandonados, los barriles revelaron un contenido revelador: materiales de construcción de la época, cuidadosamente preservados por las condiciones del suelo. La combinación de humedad, temperatura estable y aislamiento permitió que la madera no se degradara, generando una especie de cápsula del tiempo que hoy permite observar el pasado con una nitidez poco habitual.

    Un hallazgo que reconstruye la vida cotidiana

    El valor del descubrimiento no reside solo en la antigüedad de los objetos, sino en lo que cuentan. Los barriles, utilizados en el siglo XVII, formaban parte de prácticas habituales en la logística de obra: transporte, almacenamiento y conservación de insumos esenciales. Esto permite entender con mayor precisión cómo se organizaban los trabajos urbanos en aquella Europa preindustrial, en un momento donde las ciudades comenzaban a expandirse con mayor complejidad.

    Los especialistas destacan que este tipo de hallazgos aporta algo que los grandes monumentos no siempre logran: una mirada concreta sobre la vida cotidiana. No se trata de palacios ni de figuras de poder, sino de los materiales, las herramientas y las prácticas de trabajadores anónimos que construyeron las ciudades que hoy conocemos.

    Pero la historia no termina ahí. Debajo de los barriles aparecieron restos aún más antiguos, que se remontan al siglo IX, lo que sugiere que el sitio fue utilizado durante siglos con distintos fines. Este dato amplía el valor del descubrimiento y convierte al lugar en un punto clave para entender la continuidad histórica del asentamiento humano en la zona.

    Cuando el pasado emerge en medio del presente

    Este tipo de hallazgos pone en evidencia una tensión cada vez más frecuente: el avance de las obras modernas sobre territorios cargados de historia. Cada excavación urbana en Europa es, en potencia, una excavación arqueológica. Y en muchos casos, como este, lo que emerge obliga a repensar lo que se creía sabido sobre determinadas épocas.

    En un mundo atravesado por la velocidad y la lógica de lo inmediato, estos barriles enterrados durante siglos funcionan como un recordatorio material: el pasado no está muerto ni enterrado del todo, sino esperando el momento —a veces casual— para volver a la superficie.

    Lo ocurrido en Noruega no es solo una curiosidad arqueológica. Es una escena casi literaria: trabajadores excavando el futuro que, de pronto, tropiezan con el pasado. Y en ese cruce, la historia deja de ser un relato abstracto para transformarse en algo tangible, concreto y profundamente humano.

     

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    Virtualidades argentinas: adornados

     

    La corrupción ornamental es solamente una sensación estética: el adorno a funcionarios está en tu mente.

    Por Alfonsina Madry para NLI

    Algunos quisquillosos afirman que así como existió y existe la corrupción estructural, también existe la ornamental. Es decir: adornar a los funcionarios para que con disimulo tuerzan el brazo en favor de tal o cual interés. O se les dé como adorno una mordida por acelerar o apadrinar lo que por naturaleza burocrática y legal sería lento o inviable.

    Funcionario adornado, entonces, patrimonio abultado y bien ornamentado con inmuebles, rodados y consumos variados. Además, ¡a cuenta del Estado! Todo esto, claro, lo pregona el mal pensado, el comunardo, el woke apestado o el progre izquierdizado.

    Pero en el éter, señor, abundan los bien pensados que hablan de abnegados ministros deslomados. Los progres catequizados por izquierdistas redomados los tildan de trols bien pagados y, para colmo, apoyados por servicios de bots contratados por el ahora cooptado Estado.

    El periodista pautado, por natural mesurado, si le hablan de adornados, da siempre un paso al costado. Pero los babys, desbocados, los revuelcan por el lodo: hablan hasta por los codos -¡y de cualquier modo!- del  deslomado Manolo, mimado pero envidiado. ¡Amalaya con la suerte que les ha tocado a los presuntos adornados!

    “¡Bienhaiga, niña Argentina, todos los adornados que tienes, millares de manolitos viajados y propietarios!” cantan los impenitentes comunistas en streaming y reeles, ofendiendo la memoria de Rosarito Vera. Y hasta se acuerdan de los aspirantes a la primera mansión por la bondad del Nación.

    Mabel y Raúl, azorados, a San Manuel Bueno, mártir, le rezan esperanzados: “Que la corrupción ornamental sea solo sensación, como fuera la inflación mental en los tiempos de Tetaz. Nunca hubo estructural, ¡que no haya ornamental!”.


     

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    Gustavo Petro vislumbra a Kicillof como el próximo presidente de la Argentina

     

    Así lo afirmó en sus redes sociales.

    Por Roque Pérez para NLI

    El encuentro entre el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el presidente colombiano Gustavo Petro en España dejó una señal política de alto impacto regional: el mandatario sudamericano no sólo destacó el rol del dirigente argentino, sino que lo proyectó abiertamente como una figura presidencial capaz de revertir la crisis que atraviesa el país.

    La reunión se dio en el marco de la Movilización Progresista Mundial, convocada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, un espacio que reúne a líderes y referentes del campo popular con el objetivo de articular respuestas comunes frente al avance de las derechas en distintos puntos del planeta. Allí, Kicillof participó como uno de los exponentes más relevantes del progresismo argentino.

    Un respaldo explícito desde Colombia

    El gesto más contundente llegó pocas horas después del encuentro, cuando Petro publicó en su cuenta oficial un mensaje que rápidamente generó repercusión política y mediática. En ese posteo, el presidente colombiano afirmó que se reunió con “el alcalde de Buenos Aires @Kicillofok, quien posiblemente será presidente de Argentina para sacarla de su colapso”, y agregó que “la unidad del progresismo argentino es fundamental para el mundo”.

    La referencia no es menor: Petro no sólo valida el liderazgo de Kicillof dentro del espacio opositor, sino que además enmarca la situación argentina en una crisis de magnitud, alineando su diagnóstico con una mirada crítica sobre el rumbo económico y social del gobierno de Milei.

    Kicillof en el tablero internacional

    La presencia del gobernador bonaerense en este tipo de foros internacionales consolida su perfil como dirigente con proyección más allá de las fronteras nacionales. En un contexto donde Milei se alinea con sectores ultraliberales y de derecha a nivel global, Kicillof aparece como una contraparte que articula con líderes que promueven modelos de desarrollo con inclusión social y mayor intervención estatal.

    Durante la Movilización Progresista Mundial, los ejes giraron en torno a la defensa de la democracia, la justicia social y la necesidad de construir alternativas frente al ajuste y la desigualdad. En ese marco, la experiencia de la provincia de Buenos Aires fue presentada como un caso de resistencia a las políticas de recorte impulsadas por el gobierno nacional.

    El respaldo de Petro se suma a una serie de gestos internacionales que posicionan a Kicillof como una figura clave dentro del mapa político regional, en un momento en el que la oposición argentina debate liderazgos y estrategias de cara al futuro.

    La disputa por el liderazgo opositor

    El mensaje del presidente colombiano también impacta en la interna del peronismo y del campo popular, donde la discusión por la conducción política sigue abierta. La mención directa a Kicillof como posible presidente introduce un elemento externo que fortalece su figura en medio de ese debate.

    En paralelo, el llamado a la unidad del progresismo argentino refuerza una idea que viene ganando terreno: sin cohesión interna, no habrá posibilidad de construir una alternativa sólida frente al modelo de Milei. En ese sentido, el gesto de Petro funciona como un llamado de atención, pero también como un espaldarazo.

    En un escenario de crisis económica, deterioro social y tensiones políticas, la proyección internacional de Kicillof y los apoyos que comienza a cosechar no son un dato menor. Por el contrario, empiezan a configurar una narrativa donde su figura trasciende lo local y se inscribe en una disputa más amplia, con impacto regional.

    El tuit de Petro, breve pero contundente, sintetiza esa mirada: Argentina necesita salir del colapso y, para eso, el progresismo debe unirse. Y en ese esquema, Kicillof aparece, cada vez más, como una pieza central.