“Las declaraciones de Gallardo están en línea con lo que queremos hacer nosotros. Estamos definiendo los protocolos necesarios para que vuelvan los entrenamientos” dijo el funcionario en Radio La Red (AM 910).
Durante la semana, en declaraciones radiales, el entrenador ‘millonario’ había manifestado la urgente necesidad de reactivar el regreso de los jugadores a las prácticas, luego de la interrupción producida en marzo pasado, a causa del coronavirus.
“Se está trabajando con el Ministerio de Salud en ello para poder avanzar”, agregó el funcionario.
Cafiero también consideró que uno de los ítems puntuales a cumplimentar sería que los futbolistas “no compartan el vestuario, que vayan cambiados y que se duchen en sus casas”, enumeró.
“Quizás puedan agruparse por sectores, en núcleos reducidos”, sostuvo el Jefe de Gabinete.
Cafiero, quien eludió la chance de “citar plazos y nombrar una fecha”, también dijo que “todos los deportes tendrán la posibilidad de reanudar sus entrenamientos”.
“En el caso del fútbol volverán el masculino, el femenino también y el resto de las actividades deportivas”, precisó.
El Secretario de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina Francisco Lucero ofreció detalles de la obra complementaria que debe realizarse para reparar el caño de impulsión de la red cloacal de barrio Belgrano que pasa por debajo de la ruta nacional 22 a la altura de barrio Don Bosco. Al respecto, explicó…
Si las letras también se quemaron y nos quedamos mudxs, ahora nos toca regenerar las hojas de verduzcas expectativas, las indescifrables ramificaciones de los deseos, el tronco mocho de la responsabilidad y las raíces enterradas del porvenir. Sobrevolaron helicópteros y teros, mientras alguien observaba cómo una nube embarazada de la más pura y divina agua…
Por razones epidemiológicas y de protección de la salud colectiva, el Ministerio de Salud de Río Negro resolvió hoy prorrogar el cordón sanitario en Choele Choel, a partir de las 8 del día 29 de abril y hasta las 24 horas del 6 de mayo. Se trata de una medida preventiva, excepcional y temporaria, que…
Arabia Saudíta puso este domingo punto final al toque de queda que aún regía por la pandemia de coronavirus y permitió la reapertura de mezquitas en la ciudad sagrada de La Meca, pese a que el número de casos aumenta a un ritmo de 3.000 contagios diarios en el país más afectado de Medio Oriente….
Al igual que en otras 24 ciudades, Villa Regina fue, el pasado sábado, sede de la Noche de los Testeos, servicio de pruebas gratuitas, voluntarias y confidenciales de VIH. En comparación al 2019 la participación ascendió en un 50%. La campaña es organizada por AHF Argentina, ATTS (Asociación de Trans y Trabajdorxs Sexuales) en conjunto…
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dejó una frase que rápidamente se volvió símbolo de algo más profundo que un simple error: al referirse a la guerra de Guerra de Malvinas, la ubicó “allá por el ochenta y pico”, sin poder precisar el año exacto. No se trata de una trivia ni de un dato menor: hablamos de 1982, uno de los hitos más dolorosos y determinantes de la historia argentina reciente.
Por Roque Pérez para NLI
La escena, ocurrida hoy en el marco del 2 de abril, no sólo generó incomodidad. Encendió una alarma concreta sobre el nivel de formación de quienes hoy ocupan los cargos más altos del Estado. Porque no es lo mismo un furcio en una charla informal que una imprecisión histórica desde la presidencia de la Cámara baja.
Una seguidilla de papelones que ya no sorprende
Lo de Menem no es un hecho aislado. Por el contrario, se inscribe en una cadena de errores que empieza a configurar un patrón dentro del gobierno de Javier Milei: dirigentes que exhiben una preocupante falta de conocimientos básicos en historia, política internacional y cultura general.
Uno de los casos más resonantes de los últimos días fue el de la diputada Juliana Santillán, quien aseguró haberse reunido con el “embajador de Checoslovaquia”. El problema es que Checoslovaquia dejó de existir hace más de tres décadas, tras su división en República Checa y Eslovaquia.
El dato no es anecdótico: Santillán preside la Comisión de Relaciones Exteriores. Es decir, tiene entre sus responsabilidades centrales el vínculo diplomático con otros países. El error, en ese contexto, adquiere una gravedad institucional evidente.
Pero no es el único caso. En distintos niveles del oficialismo se repiten declaraciones erráticas, confusiones históricas y fallas conceptuales que, acumuladas, empiezan a delinear una imagen de improvisación estructural más que de simples deslices individuales.
Malvinas: memoria, soberanía y responsabilidad
La Guerra de Malvinas no admite aproximaciones vagas. No es “ochenta y pico”. Es 1982. Es dictadura, es jóvenes soldados enviados al frío extremo, y es también el inicio del fin del régimen. Es, además, una causa de soberanía que atraviesa generaciones y gobiernos.
Desde la ocupación británica de 1833, la Argentina sostiene un reclamo histórico que se convirtió en política de Estado. Cada 2 de abril no es una formalidad: es memoria, identidad y respeto. Por eso, la liviandad con la que se la menciona desde un cargo institucional no puede leerse como un simple error.
El mito del outsider y la realidad del desconocimiento
El gobierno de Milei construyó gran parte de su identidad sobre la idea del “outsider”, del dirigente ajeno a la política tradicional. Sin embargo, esa narrativa empieza a mostrar su contracara: la falta de formación en áreas clave para la gestión pública.
Porque gestionar el Estado no es opinar en televisión ni viralizar consignas en redes. Requiere conocimiento, preparación y una comprensión básica de la historia y del mundo. Cuando eso falta, lo que aparece no es frescura ni renovación, sino improvisación.
En ese sentido, los episodios de Menem y Santillán no son excepciones: son síntomas de un modelo que privilegió la exposición mediática por sobre la idoneidad.
Entre la ignorancia y el desprecio
Hay una pregunta incómoda que sobrevuela estos episodios: ¿es ignorancia o es desinterés? Porque ambas opciones son problemáticas, pero implican cosas distintas. La primera habla de falta de preparación; la segunda, de algo más grave: desprecio por la historia y por lo que representa.
Cuando un presidente de la Cámara de Diputados no puede ubicar en el tiempo la guerra de Malvinas, no solo queda expuesto él. Se expone la calidad institucional de todo un gobierno.
Y cuando una diputada que maneja relaciones exteriores confunde países que dejaron de existir hace más de 30 años, el problema deja de ser anecdótico.
Un gobierno que subestima la historia
Tal vez lo más preocupante no sea el error en sí, sino lo que revela: una dirigencia que parece no dimensionar el peso de la historia argentina. Que habla de soberanía sin precisión, de diplomacia sin rigor y de memoria sin conocimiento.
En política, los símbolos importan. Y Malvinas es uno de los más profundos que tiene el país. Reducirlo a un “ochenta y pico” no es solo un error: es una señal de época. Una en la que el poder parece cada vez más desconectado de la historia que debería representar.