Hoy jueves 04 de junio a las 11:30 hs la Asociación de Bomberos Voluntarios de Villa Regina realizará un toque de sirena durante un minuto, así como otros cuarteles en todo el país en memoria de los camaradas bomberos de la Policía Federal, caídos en acto de servicio el pasado 02 de junio cuando combatían el incendio en una perfumería del barrio porteño de Villa Crespo.
Con motivo de acompañar el sepelio del Comandante Director Ariel Gastón Vázquez, de la Compañía de Planeamiento Desarrollo; y del Subcomisario Maximiliano Firma Paz, de la Estación VI Villa Crespo; el presidente del Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios de la República Argentina, Carlos Alfonso, convocó al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios sumarse al toque de sirena que realizarán todas las Fuerzas de Seguridad del país.
“Lamentablemente, la emergencia sanitaria declarada por el COVID-19 no nos permite estar presentes de otra manera, acompañando a nuestros camaradas y sus familias en este momento de despedida”, señaló Carlos Alfonso, “nuestras sirenas sonarán, y con ellas honraremos la memoria, el profesionalismo y la vocación de estos bomberos que dejaron su vida para salvar la de los demás”
Guardia Bomberos Voluntarios Villa Regina Central Alarma TE:100 TE: 2984461477- 2984461999 Fray Luis Beltrán 322 V.R. (R.N)
En otro episodio que pone en duda el espíritu democrático de la gestión de Alejandra Monteoliva al frente del ministerio de Seguridad de la Nación, en los últimos días en la ciudad cordobesa de Río Tercero se produjo un hecho grave. Un hombre de 42 años fue detenido por la Policía Federal y trasladado a Villa María donde, horas después fue liberado.
El motivo que adujeron las personas que lo detuvieron en su propio domicilio fue un presunto ataque en redes sociales en contra del Gobierno.
El propio hombre detalló lo ocurrido en la mañana de este martes en FM Sol. «Tuve un episodio el viernes cuando vino una persona supuestamente del Correo Argentino a traerme un paquete a mi casa y me dijo que no me podía entregar por el documento. A los días busqué a mi mujer en el trabajo, me intercepta la policía, me dicen que tenían una orden de allanamiento y que me tenían que detener por amenazas al Gobierno. No entendía nada», dijo el hombre.
Con lo cual, deja traslucir que previo a la detención hubo inteligencia con la visita de un falso cartero de Correo Argentino. «Cuando me llevaron, me hablaron de una amenaza de muerte a una senadora a la que no conozco», dijo el hombre.
También contó que cuando fue liberado en Villa María horas más tarde, los efectivos de la Policía Federal le pidieron disculpas. Minutos después de que lo esposaran, sin tener ningún tipo de antecedentes y en una situación que describió como «chocante».
Vino una persona supuestamente del Correo Argentino a traerme un paquete a mi casa y me dijo que no me podía entregar por el documento. A los días busqué a mi mujer en el trabajo, me intercepta la policía, me dicen que tenían una orden de allanamiento y que me tenían que detener por amenazas al Gobierno. No entendía nada.
Le llevaron el celular con el argumento de que había una fecha y una hora en la que había registrado la amenaza. Por lo que debían peritar el aparato.
En declaraciones al diario Río Tercero, la madre del detenido dijo: «Fue de terror lo que vivimos, todavía nos tiemblan las piernas». Sin embargo, la persona detenida sostuvo además que «ayer me pintaron los dedos» y que debe ser citado a indagatoria porque la causa sigue abierta.
En la entrevista con FM Sol, el hombre admitió también que en el 2023 votó a Milei y que ahora vive «un garrón por tener que explicarle a todo el mundo».
Monteoliva estuvo el lunes en Córdoba en la Bolsa de Comercio, pero en ningún momento hizo referencia a esta situación que se produjo en Río Tercero. Como tampoco entró en demasiados detalles sobre la detención del comisario a cargo de Drogas Peligrosas en la delegación de la Federal en Córdoba de hace semanas.
Aunque sí se refirió a este medio como «la mentira online» después que publicara el pasado viernes su intención de ser candidata a diputada el año que viene.
«Eso existió. Hubo un sondeo con Santilli y se habló. Y tiró primero una candidatura al Senado para negociar arriba y después bajar. El tema es que lo hizo todo a espaldas de Patricia Bullrich, por eso el quilombo», dijo una fuente que conoce la dinámica de Casa Rosada y la interacción de Balcarce 50 con Córdoba.
En territorio mediterráneo, el bullrichismo pesa. Y tiene bancas en el Congreso, la Legislatura y el Concejo Deliberante, además de una porción de intendentes que reportan a la senadora. «Borno (por Gabriel Bornoroni) siempre dice que a ese espacio le habla por intermedio de Laura Rodríguez Machado. Por eso suena raro lo de Monteoliva puenteando a la pata cordobesa del armado», la ningunearon a la ministra este martes.
La Municipalidad de Villa Regina y el Movimiento Evita informan que el viernes 21 y sábado 22 de 10 a 16 horas estarán en la ciudad los camiones de salud comunitaria para atención oftalmológica y odontológica. Los mismos se ubicarán en el predio del polideportivo Cumelen. Se otorgarán aproximadamente 120 turnos diarios en oftalmología y…
Aumentos en la tarifa de luz desataron un estallido vecinal en el Partido de La Costa, donde los usuarios denuncian incrementos de hasta un 700%, con boletas que definen como «impagables» y que trepan en algunos casos al millón y medio.
De forma espontánea, los afectados -sobre todo de zona centro y norte del distrito- se dirigieron a las oficinas de la empresa local para exigir explicaciones por los aumentos que, en algunos casos, superan sus ingresos mensuales.
Una jubilada reveló que, de una boleta de 100 mil pesos pasó a una de 750 mil. Otro caso denunció que el mes pasado pagó 160 mil pesos de luz y, ahora, recibió una boleta por un millón y medio.
«Nos morimos de frío, estamos en la Costa, no podemos prender la estufa», exclamó una vecina a FM La Marea durante el reclamo realizado en la sede Santa Teresita de la empresa local.
«Queremos soluciones, estamos cansados que nos roben a los pobres, a los jubilados», acusaron los manifestantes. En la protesta de este martes, se registraron episodios de tensión con el personal de seguridad de la empresa y los vecinos acusaron empujones
Queremos soluciones, estamos cansados que nos roben a los pobres, a los jubilados. Nos morimos de frío, estamos en la Costa, no podemos prender la estufa.
En las últimas horas, autoridades de la empresa propusieron suspender por 15 días los cortes de suministro por falta de pago y analizar los casos de aquellos usuarios a los que ya se les había interrumpido el servicio.
Pero la propuesta no logró calmar el malestar vecinal, que prevé avanzar con un corte en la ruta interbalnearia 11 a la altura de la intersección con la avenida 79, el acceso principal a Mar del Tuyú.
El intendente Juan de Jesús.
También, se analiza marchar desde ahí hasta el palacio municipal, con el objetivo de reclamarle a la gestión municipal de Juan de Jesús que intervenga en el conflicto.
Por lo pronto, fuentes del Concejo Deliberante de La Costa adelantaron a LPO que en la sesión de este miércoles el bloque radical que comanda Daniel López tiene previsto presentar pedidos de informes por el tema.
En la empresa explicaron que los cambios en el cuadro tarifario fueron autorizados por el Organismo de Control de Energía Eléctrica provincial (Oceba) que regula a las distribuidoras y advirtieron que varios usuarios no estaban inscriptos en los subsidios.
La preocupación de los vecinos es aún mayor considerando que está en ciernes el debate en el Congreso por Zonas Frías, beneficio en la tarifa de gas que el gobierno de Javier Milei quiere recortar, algo que impactaría a casos como en del Partido de La Costa.
En 1930, un tranvía repleto de trabajadores cayó al Riachuelo cuando cruzaba el Puente Bosch. Murieron 56 personas en una de las mayores tragedias del transporte argentino.
Por Alcides Blanco para NLI
En la madrugada del sábado 12 de julio de 1930, mientras una lluvia persistente caía sobre Buenos Aires y el conurbano todavía comenzaba a desperezarse, un tranvía eléctrico de la línea 105 avanzaba desde Lanús hacia Constitución cargado de trabajadores que se dirigían a sus empleos. Para muchos de aquellos pasajeros, el viaje era parte de una rutina repetida durante semanas, meses o años: cruzar el Riachuelo, atravesar los barrios industriales y llegar a fábricas, talleres, depósitos y comercios donde comenzaba otra jornada laboral. Nadie podía imaginar que aquel trayecto cotidiano terminaría convertido en una de las mayores tragedias del transporte argentino. Al aproximarse al Puente Bosch, el tranvía encontró levantada la estructura móvil que permitía el paso de las embarcaciones y, pese a las señales existentes y al intento desesperado de detener la marcha, el coche continuó hacia adelante hasta precipitarse directamente sobre las aguas. De los aproximadamente sesenta pasajeros que viajaban en la unidad, 56 murieron, en una tragedia que conmovió al país y que, con el paso de las décadas, quedó instalada en la memoria porteña como una de esas historias donde un accidente aparentemente puntual termina revelando mucho más sobre la ciudad, sus trabajadores y la precariedad de una infraestructura que crecía a una velocidad difícil de acompañar.
El Riachuelo como frontera y como camino
Para comprender la magnitud del desastre hay que imaginar qué significaba el Riachuelo para aquella Buenos Aires. No era solamente un curso de agua que separaba dos jurisdicciones, sino una verdadera frontera económica atravesada diariamente por miles de personas. De un lado estaba la Capital Federal; del otro, una zona industrial y obrera que crecía al ritmo de los frigoríficos, talleres, barracas y establecimientos fabriles. Los puentes constituían, por lo tanto, piezas fundamentales de una estructura urbana en expansión, pero algunos tenían además una particularidad que hoy puede resultar extraña: eran puentes levadizos, porque el Riachuelo todavía tenía una actividad portuaria que exigía permitir el tránsito de embarcaciones.
El Puente Bosch había sido inaugurado en 1908 y formaba parte de ese sistema de comunicación entre ambas orillas. La línea 105, perteneciente a la Compañía de Tranvías Eléctricos del Sur, realizaba el trayecto entre Lanús y Plaza Constitución y era utilizada especialmente por trabajadores que necesitaban cruzar hacia la Capital para comenzar sus jornadas. La historia del accidente, por eso, no puede separarse de la historia de la movilidad obrera de aquellos años: el tranvía eléctrico había transformado radicalmente las distancias urbanas y permitido que miles de personas residieran lejos de sus lugares de trabajo, pero esa expansión también creó una dependencia cada vez mayor respecto de una red de transporte que debía funcionar con precisión en una ciudad industrial que no dejaba de crecer.
Aquella mañana, el puente estaba levantado para dejar pasar una embarcación. Las versiones históricas coinciden en que el conductor no logró detener el tranvía antes de llegar al vacío, aunque existen diferencias en algunos registros sobre el horario exacto y determinados detalles del episodio. Lo que no ofrece dudas es la dimensión del resultado: el coche cayó al Riachuelo y quedó completamente sumergido, atrapando en su interior a una enorme cantidad de pasajeros. La tragedia adquirió desde el primer momento una dimensión particularmente dolorosa porque la mayoría de las víctimas eran trabajadores, personas que habían salido de sus casas para cumplir una jornada laboral y que terminaron muriendo durante uno de los trayectos más rutinarios de su vida cotidiana.
Cuando la tragedia se convirtió en una historia colectiva
La noticia se expandió rápidamente por Buenos Aires y durante días ocupó las páginas de los diarios y las revistas. La magnitud del desastre también encontró una forma de representación visual extraordinariamente poderosa en la prensa de la época. La revista Caras y Caretas dedicó un amplio reportaje al accidente, con decenas de fotografías que registraron el rescate, las tareas en torno al puente y las consecuencias del hundimiento. En una época anterior a la televisión y a la circulación masiva de imágenes digitales, ese tipo de cobertura fotográfica tenía una capacidad enorme para llevar una tragedia hasta hogares muy alejados del lugar donde había ocurrido. El desastre dejó así de ser un acontecimiento limitado a quienes vivían cerca del Riachuelo para convertirse en una experiencia nacional de duelo.
Las imágenes del rescate resultan particularmente duras porque muestran el choque entre la normalidad de la infraestructura urbana y la violencia de lo ocurrido. El tranvía, símbolo de una modernización que había permitido conectar barrios y ciudades mediante una red cada vez más extensa, aparecía ahora hundido en el mismo río que esa modernización intentaba atravesar todos los días. El contraste tenía una enorme potencia simbólica: la tecnología que debía facilitar la vida cotidiana había quedado convertida en una trampa mortal, y detrás de la tragedia aparecía una pregunta inevitable sobre las condiciones de seguridad de los sistemas de transporte utilizados masivamente por la población.
La tragedia también ingresó en la cultura popular. El escritor y periodista Raúl González Tuñón se hizo eco del episodio y, según reconstrucciones posteriores, incorporó a su mirada literaria la historia de un niño vinculado con las víctimas, convirtiendo el accidente en algo más que una noticia policial. Esa transformación resulta significativa porque permite entender cómo funcionan las grandes tragedias urbanas en la memoria colectiva: primero son números, nombres y fotografías; con el paso del tiempo, se convierten en relatos que condensan sentimientos, personajes y símbolos capaces de sobrevivir mucho después de que desaparezcan quienes fueron testigos directos.
La ciudad que quedó debajo del agua
El accidente del Puente Bosch ocurrió en un momento particularmente complejo de la historia argentina. Apenas unas semanas antes, Hipólito Yrigoyen había sido derrocado por el golpe de Estado del 6 de septiembre de 1930, y el país ingresaba en una etapa de profunda transformación política y económica. La tragedia del tranvía quedó, inevitablemente, atravesada por ese contexto, aunque su importancia histórica no depende exclusivamente de lo que sucedía en la Casa Rosada. Su verdadero significado se encuentra en otra dimensión: permite observar cómo funcionaba una Buenos Aires que se había convertido en una gran metrópolis industrial, donde el transporte público era indispensable para conectar a una clase trabajadora que vivía y trabajaba a ambos lados del Riachuelo.
También muestra hasta qué punto los accidentes de infraestructura pueden convertirse en documentos sociales. Las víctimas no eran figuras públicas ni personajes destacados de la política; eran hombres y mujeres vinculados al mundo del trabajo, pasajeros anónimos que formaban parte de esa multitud que todos los días hacía funcionar la ciudad sin aparecer en los relatos oficiales de la modernización. El tranvía 105 transportaba precisamente a esa Buenos Aires que muchas veces queda fuera de las fotografías de avenidas, edificios y grandes obras: la Buenos Aires de quienes madrugaban, cruzaban el Riachuelo y llegaban a fábricas y talleres para producir aquello que sostenía buena parte de la economía urbana.
Con el tiempo, los tranvías desaparecieron de Buenos Aires y la red que alguna vez llegó a extenderse por cientos de kilómetros fue reemplazada progresivamente por colectivos, automóviles, subterráneos y otras formas de transporte. También cambiaron los puentes, los barrios y la propia relación de la ciudad con el Riachuelo. Sin embargo, el episodio del Puente Bosch permanece como una advertencia histórica sobre algo que suele perderse cuando se observa el pasado desde las grandes obras terminadas: una ciudad moderna no se define solamente por la velocidad con la que construye infraestructura, sino por la capacidad de garantizar que esa infraestructura sea segura para quienes dependen de ella.
Casi un siglo después, aquel tranvía hundido ya no forma parte del paisaje visible del Riachuelo, pero su historia continúa siendo una de las tragedias más estremecedoras de la Buenos Aires del siglo XX. Las vías desaparecieron, los tranvías dejaron de circular y buena parte de aquella ciudad industrial se transformó, pero los trabajadores que aquella mañana subieron al coche 75 siguen formando parte de la historia urbana porque su muerte permite recuperar una dimensión que los grandes relatos sobre el progreso suelen ocultar: cada transformación de una ciudad tiene un costo humano cuando las obras, las normas y las decisiones no logran acompañar las necesidades de quienes las utilizan. El Riachuelo continúa separando y conectando territorios, pero debajo de su superficie permanece también la memoria de una mañana en la que una rutina cotidiana terminó en tragedia y convirtió para siempre al Puente Bosch en uno de los lugares más dolorosos de la historia del transporte argentino.
El sábado 18 de septiembre a partir de las 18 horas se desarrollará el Festival Gastro Rock en el predio y salón de Jubilados ubicado en la calle Lisandro de la Torre 790 de la ciudad de Villa Regina. El evento cuenta con la participación de numerosos espectáculos, entre ellos tres shows musicales: las bandas…
En medio de la avanzada de Karina Milei y los Menem, Santiago Caputo
perdió a otro funcionario clave. Se trata del titular de la Aduana, José Andrés Velis, que pidió licencia como una salida elegante, pero no volverá a su cargo.
Velis es un funcionario de la línea técnica de la Aduana, donde trabajaba desde hace más de 40 años, y responde al titular de ARCA y ex jefe de la DGI, Andrés Vázquez.
Toda la estructura de ARCA es uno de los espacios de poder que conserva Santiago Caputo, que es el impulsor y protector de Vázquez.
En la interna del gobierno se sabe que los Menem quieren avanzar sobre la agencia recaudadora y la salida de Velis es mencionada como un ajuste de cuentas interno contra Caputo.
El desplazamiento del jefe de la Aduana no fue confirmado oficialmente porque en rigor pidió licencia, aunque fuentes del organismo indicaron a LPO que no volverá al cargo. El cambio recién se oficializará cuando se designe a su sucesor. Según Clarín, sería Andrés Kunisz, subdirector de Control Aduanero.
Una versión que circuló en estas horas es que Velis habría renunciado por un problema judicial de su hijo Agustín, que es funcionario de ARCA. Pero fuentes judiciales cercanas al juez Pablo Yadarola, que tendría la supuesta causa, dijeron a LPO que no hay nada contra Velis hijo.
Golpeado, Santiago Caputo se enojó con el diario Clarín por poner como título principal de la tapa la salida del jefe de la Aduana. «Un ex directivo de Techint aceptó haberle pagado coimas a los kukas pero el título del diario Clarín es el dato no confirmado de una supuesta renuncia de un funcionario técnico de segunda línea sólo porque lo vinculan conmigo», escribió. «Voy a empezar a pensar que les gusto», ironizó.
Un ex directivo de Techint aceptó haberle pagado coimas a los kukas pero el título del diario Clarín es el dato no confirmado de una supuesta renuncia de un funcionario técnico de segunda línea sólo porque lo vinculan conmigo. Voy a empezar a pensar que les gusto. pic.twitter.com/G8MqLU769N