Autor: Invitad@ Especial

  • La emisión creció, pero un estudio sostiene que la inflación crece por otros motivos

     

    La emisión monetaria creció aunque el Gobierno sostenga lo contrario. No lo hizo por financiamiento directo del déficit, sino por tres canales concretos que aumentaron la cantidad de dinero en la economía. 

    El primero fue la compra de divisas. El Banco Central emitió pesos para adquirir dólares y acumular reservas. En muchos casos, esos dólares ya estaban dentro del sistema financiero local, por ejemplo a partir del blanqueo, pero al comprarlos el Central igual expandió la cantidad de pesos en circulación. 

    El segundo canal fue la transferencia de utilidades del Banco Central al Tesoro. Las devaluaciones generan ganancias contables en el balance del BCRA. Cuando esas utilidades se giran al Tesoro, implican emisión monetaria, aunque no aparezcan como financiamiento directo del gasto. 

    La inflación de febrero marcó 2.9% y se evapora la promesa de Milei de una suba anual del 10%

    El tercero fue el pago de intereses de la deuda en pesos. El crecimiento de los plazos fijos está asociado al aumento de la deuda pública. Los bancos pagan intereses a los depositantes con rendimientos que provienen, en gran parte, de títulos del Tesoro. Esos intereses se capitalizan y aumentan los saldos monetarios. 

    A esto se sumó un cambio en la estructura financiera. El Gobierno reemplazó los pasivos remunerados del Banco Central por deuda del Tesoro. Eso permitió canalizar los pesos hacia el financiamiento del sector público desde el sistema bancario. En términos contables, reduce la emisión directa del BCRA, pero no elimina la liquidez existente en el sistema. 

    El gobierno libertario, de forma muy acertada, dejó de emir deuda del Banco Central, por lo que los bancos pasaron de tener acvos del Banco Central a tener bonos del gobierno. Mágicamente apareció el mercado de pesos. Las colocaciones de deuda en pesos, otrora imposibles de rollear (refinanciar), pasaron a encontrar un abundante fondeo. Se terminó desde entonces el modelo de «emisión permanente» en el que Argentina estaba sumida desde el 2002.

    Este conjunto de mecanismos fue ordenado en  documento de trabajo del economista del Centro Cultural de la Cooperación (CCC), Estanislao Malic.  Malic cuestiona la idea instalada de que «no hubo emisión». Según este economista, la emisión no debe medirse por la impresión de billetes sino por el crecimiento de los agregados monetarios, que efectivamente aumentaron en este período. 

    «La emisión monetaria no equivale a imprimir billetes. La emisión es el aumento de saldos en las cuentas bancarias originado por el Banco Central. O sea, la población tiene más cantidad de depósitos en los bancos (cajas de ahorro y cuentas corrientes) porque lo decide el Banco Central. Los billetes físicos solo se imprimen cuando los depositantes deciden retirar ese dinero por caja o cajero automático. En términos económicos, lo relevante es el aumento de los saldos contables», explica Malic.

    «El período reciente muestra una expansión monetaria significativa, observable en las estadísticas públicas del Banco Central, especialmente al analizar la evolución de los agregados monetarios (M0, M1, M2 y M3)», agrega este economista.

    Malic, explica uno de los cambios centrales del actual modelo: «El gobierno libertario, de forma muy acertada, dejó de emitir deuda del Banco Central, por lo que los bancos pasaron de tener activos del Banco Central a tener bonos del gobierno. Mágicamente apareció el mercado de pesos. Las colocaciones de deuda en pesos, otrora imposibles de rollear (refinanciar), pasaron a encontrar un abundante fondeo. Se terminó desde entonces el modelo de «emisión permanente» en el que Argentina estaba sumida desde el 2002″.

    Pero de manera contra intuitiva, Malic no atribuye el actual repunte de la inflación a este crecimiento de la base monetaria, sino que pone en duda el vínculo mecánico entre emisión e inflación. Malic retoma la tradición de Marcelo Diamand para plantear que la inflación en Argentina responde principalmente a la restricción externa. Es decir, a la falta estructural de dólares en relación con el nivel de actividad económica. 

    Y sostiene que la dinámica actual confirma ese análisis. Los relevamientos de las consultoras que siguen la inflación ubican la inflación de marzo en en la zona del 3%, confirmando que la suba de precios se instaló en un escalón meas alto. Los alimentos explican buena parte de la aceleración: carnes y lácteos aportaron cerca del 75% de la inflación semanal en marzo. Es un dato clave porque refleja presión en la inflación núcleo, no en los regulados. 

    Malic retoma la tradición de Marcelo Diamand para plantear que la inflación en Argentina responde principalmente a la restricción externa. Es decir, a la falta estructural de dólares en relación con el nivel de actividad económica. 

    El segundo componente es la corrección de precios regulados. Pero no es un ajuste neutro. El esquema que implementó el Gobierno combina dos factores: por un lado, el costo de la energía se lleva a valores internacionales; por el otro, en transporte y distribución se fijaron mecanismos de actualización automática que corren por encima de la inflación. Eso introduce un componente inercial adicional: tarifas que indexan hacia adelante. 

    El tercer factor, y el más relevante en el margen, son los combustibles. La suba del petróleo a nivel internacional, que volvió a ubicarse en niveles de los 100 dólares el barril, recalienta toda la estructura de costos. Pero el punto clave es que el traslado a surtidor todavía es parcial. Las estimaciones del mercado muestran que el pase a precios no está completo. 

    Según distintos escenarios de consultoras, cada 10% de aumento en combustibles agrega entre 0,3 y 0,5 puntos de inflación mensual, y el traslado total pendiente podría implicar subas mucho mayores, incluso por encima del 20%. Eso implica algo central: parte de la inflación futura ya está determinada por aumentos que todavía no se terminaron de trasladar. 

    Además, el impacto de los combustibles no es solo directo. Tiene efecto de segunda ronda. Aumenta costos logísticos, transporte, distribución y producción. Es un insumo transversal que se filtra en toda la economía.  

    Según distintos escenarios de consultoras, cada 10% de aumento en combustibles agrega entre 0,3 y 0,5 puntos de inflación mensual, y el traslado total pendiente podría implicar subas mucho mayores, incluso por encima del 20%. Eso implica algo central: parte de la inflación futura ya está determinada por aumentos que todavía no se terminaron de trasladar. 

    En este contexto, no hubo un cambio reciente en la emisión que explique esta aceleración. La expansión monetaria es previa y sostenida. Lo que explica la inflación actual es otra cosa:alimentos con presión propia, tarifas con indexación por encima de la inflación, energía a precios internacionales, y una inercia que se refuerza con estos mecanismos. 

    Ese cuadro encaja con lo que plantea Malic, en línea con Diamand: la inflación en Argentina responde a la restricción externa y a la dinámica de costos. Y en ese marco aparece el punto más interesante del trabajo: cuando los precios suben por estos factores, el sistema necesita más dinero para funcionar. Es decir, la emisión acompaña a la inflación. No la explica. 

    La relación entre inflación y emisión es la inversa. En economías con inflación, el aumento de precios genera la necesidad de más dinero para sostener el nivel de actividad. El Estado gasta más en términos nominales, los bancos expanden crédito y los intereses crecen. Es decir, en muchos casos la inflación impulsa la emisión y no al revés. El debate, entonces, no es solo si hubo emisión, que la hubo, sino qué rol cumple en la dinámica inflacionaria. Y ahí es donde el diagnóstico oficial choca contra sus límites.

     

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    Confesores imperdonables

     

    Los grandes contrastes entre los curas que influyeron en Isabel de Castilla y en la vida cotidiana de moros, judíos y cristianos.

    Y tú sin perjudicar a nadie y esposao
    Que la ley de extradición te pille
    confesao.
    – J. Sabina, Con un par

    Por Silvina Belén para NLI ·

    Llegar confesado al último suspiro era una aspiración que antaño compartían nobles y plebeyos españoles. Hoy mismo, si corriéramos algún riesgo de importancia pero igual decidiésemos tirarnos a la pileta, cualquier español podría decirnos, como Joaquín, “Que te pille confesado” casi automáticamente. El reflejo de la tradición de paladines de la cristiandad no desaparece así como así.

    Recibir el perdón divino con regularidad a través de un confesor era necesidad acuciante para el cristiano viejo. Ni qué decir para los monarcas. Y si se trataba de doña Isabel de Castilla, la reina a la que en el colegio conocíamos como Isabel  la Católica, la necesidad se multiplicaba al infinito. Sin confesor no había torrejas, ni alhajas a donar, ni colones que le hicieran la historia.

    Y a nosotros, entre maestras, profes de historia con secretas simpatías por el generalísimo con ínfulas imperiales –y aferrado al cirio-, dueños de bares y restaurantes, curas ibéricos, días de la raza más todos los etcéteras  imaginables, también nos hicieron la historia, la historia en la que Isabel quedaba fuera de cualquiera de las iniquidades que algún descreído pudiese referirnos acerca de la cristiandad peninsular de aquellos tiempos y de los que pronto les seguirían.

    Acostumbrados como estamos a los desengaños, bien podríamos soportar un inventario de las agachadas -que no fueron pocas- de la reina, igual que sobrellevamos las desilusiones cromáticas con French y Beruti,  o Cornelio Saavedra y otros tantos que, con halo de patriotismo finalmente desmentido, nos precedieron en estas latitudes que por siglos le dieron riqueza a España gracias al buen olfato atribuido a la ilustre esposa de Fernando de Aragón.

    Pero como doña Isabel también soportó arduos pesares y tuvo sus virtudes, despistes y grandezas, solamente vamos a enfocarnos en las alegrías, amarguras y desaciertos que experimentó con sus confesores, dado que siendo “La Católica” el punto no carece de interés e, incluso, de una pizca de justicia para con la chismografía histórica que cultivan las anteojudas comadres de biblioteca, gracias a quienes sabemos, por ejemplo, hasta qué punto la reina odiaba al ajo, pecado culinario peninsular si los hubiera.

    Biografías, historia del periodo y datos afines pueden hallarse con facilidad en enciclopedias tradicionales, Wikipedia o a través de la ubicua IA. Lo singular y menos registrado es todo aquello que relaciona a estos confesores entre sí, la reina, el poder y la tan mentada cultura de moros, judíos y cristianos.

    Para no zozobrar con el asunto de los confesores, hay que partir asociando el renombrado año 1492 no a Colón y el Puerto de Palos de Moguer –como tan popular como erróneamente se suele denominar al Puerto de Palos de La Frontera-  sino a Granada, con pausa obligatoria para evocar a Washington Irving y sus Cuentos de la Alhambra (La Alhambra: conjunto de cuentos y bosquejos sobre moros y españoles, 1832), digresión más que justificada para ambientar la mente.

    Feminismo regio y conquista

    Ya desde los tiempos de princesa doña Isabel  era mujer de carácter y armas tomar. A su capellán de esa etapa, Alonso de Coca, lo envió tanto a Aragón como a Francia para que conociese en persona a los dos principales nobles que la pretendían: Fernando de Aragón y el duque de Guyena. Debía informarle Coca sobre virtudes y defectos de sus posibles maridos. Era exigente y no iba a decidirse así como así. Ella misma evaluaría  luego atractivos personales y conveniencias políticas.

    Su primer confesor fue fray Mortero (Alonso de Burgos), antisemita jurado e irascible cura que introdujo la Inquisición en Castilla y León. El segundo, nada menos que el  más afamado y cruel de los inquisidores, fray Tomás de Torquemada. Durante años consentido por Isabel, cuando la Inquisición había llegado a su cenit de terrorismo recaudatorio, lo nombraron inquisidor general y la católica cambió de confesor.

     Y a partir de aquí, más allá de los devaneos con el santo oficio, comienza lo interesante.

    Fray Hernando de Talavera, prior desde 1470 de Nuestra Señora del Prado, en Valladolid –lugar de residencia de la corte en la época-,  pasó a ser desde 1474 el nuevo confesor. En las antípodas de sus predecesores, no veía con buenos ojos la Inquisición ni se lo consideraba un fanático al estilo de Torquemada. Atravesó desde 1475 junto a Isabel y Fernando la Guerra de Sucesión de Castilla que en 1479 terminó con los tires y aflojes en favor de la Católica y ostracismo de la Beltraneja.

    Hernando, con un talento para la economía que lo había convertido en un ministro de hacienda de facto, contribuyó a financiar la obsesión de la reina con la conquista de Granada, ciudad que se creía la mejor fortificada del mundo. Esa guerra, con su largo sitio, exigía recursos que la habilidad de Talavera conseguía con su don para las finanzas regias unido a un celo administrativo ejemplar.

    Merodeando las arcas también andaba Colón, a quien Hernando de Talavera llevaba cortito aunque, con intuición similar a la de Isabel, finalmente apoyó. Por muchos años el confesor, consejero y ministro de hecho de varias carteras lo fue todo para la reina. Mientras, los astros se conjugaban para que el año 1492 fuera un punto de convergencia inigualable.

    El asedio a Granada, máquina de fagocitar maravedíes reales, en 1491 había agotado la paciencia y la economía castellanas, pero también los víveres de los árabes que resistían intramuros. Alimentar a una población que había crecido exponencialmente en pocos años se hacía misión imposible. Unas y otras desgracias invitaban a la negociación, que terminó dándose en noviembre.

    Los famélicos mandamases moros estaban dispuestos a rendirse si les daban plazo y condiciones dignas. En secretas negociaciones con el rey Boabdil se llegó a un acuerdo que conjuntamente firmaron, como siempre, Isabel y Fernando, que sabía que con su esposa el patriarcado era una quimera.

    El acuerdo capitular garantizaba tolerancia, respeto y libertades para  los habitantes de la ciudad, en línea con el pensamiento nada inquisitorial de Hernando, que estuvo, por supuesto, en Granada cuando el 6 enero de 1492 los reyes católicos hicieron su entrada triunfal, con abrazo al malogrado Boabdil incluido.

    Cambio de confesor y desgracias en cadena

    Isabel cumplió el sueño de enseñorearse en Granada al tiempo que le decía adiós a su confesor, que pasó  a ser administrador apostólico del nuevo reino a la espera de la bula papal que lo nombraría al año siguiente primer arzobispo de Granada. Sin Hernando, la sombra negra del Cardenal Cisneros comenzaba así a asomar sobre la espiritualidad de la reina

    La estrategia de conversión del flamante arzobispo excluía la coacción,  el acoso y la violencia. Hacía un esfuerzo por conocer la cultura del pueblo vencido, dominar su lengua, dialogar y persuadir. Ansiaba solamente conversiones voluntarias, sinceras e incruentas. Su oposición a que los inquisidores pisaran Granada terminaría costándole muy cara.

    El nuevo confesor de Isabel, fray Francisco Jiménez de Cisneros, consideraba inaceptable el método blando de Hernando de Talavera. Quería que con los moros se hiciera lo mismo que con los judíos, a los que se había esquilmado y desterrado o convertido para después acusarlos de herejía, torturarlos, confiscarle los bienes y,  a la postre, encarcelarlos, ejecutarlos o quemarlos vivos en auto de fe.

    La diferencia radicaba en que con los judíos no se había hecho ningún acuerdo ni firmado tratado alguno. Pero con los moros los reyes católicos habían empeñado su palabra.  No obstante, Cisneros, que ya había mostrado un extremismo sin par a lo largo de su carrera eclesiástica, unas obcecaciones insanas y todo el talante de fanático que pudiera imaginarse, avanzaba con su plan.

    Con el privilegio de la cercanía del confesor, Cisneros acicateaba a Isabel. Encontró el primer resquicio formal en los “elches”, renegados de la religión cristiana, que a su juicio no estaban amparados por el tratado que comprometía a los reyes. Convenció así a los monarcas para que le abrieran la primera puerta hacia la cadena de iniquidades que iría llevando a cabo en Granada y otras ciudades cercanas.

    Isabel, golpeada por la muerte de sus hijos  Juan e Isabel,  su nieto Miguel y la locura de Juana, flaqueaba. Cayó enferma. En tanto, Cisneros seguía adelante con su proyecto: diezmaba Andalucía y zahería a Hernando de Talavera. En circular oprobio, la reina había retornado al yugo espiritual de iniciales confesores fanáticos y crueles.

    Sin haber podido honrar plenamente la palabra empeñada, en parte seguramente por las malas artes dialécticas de su último confesor, Isabel falleció a los cincuenta y tres años, en 1504. Su muerte profundizó las desgracias del equilibrado Talavera: contra toda coherencia, le cayó encima la Inquisición, que no pudiendo apresarlo a él sin más trámite, le encarceló a sus parientes cercanos. Fue la primera acusación a un Arzobispo de la que se tuviera noticia. Los denuestos del cardenal Cisneros, que aspiraba a ser inquisidor general con el apoyo del rey Fernando, habían dado fruto.

    Aunque parezca mentira, no pocos historiadores coinciden en afirmar que el agua y el aceite, es decir: Hernando de Talavera y Francisco Jiménez de Cisneros, fueron los confesores predilectos y más queridos de Isabel. Hasta Pedro Miguel Lamet, autor de Yo te absuelvo, majestad –libro recomendado para entusiastas del tema-, afirma, al referirse al deceso de la reina y a ellos, que “no pudieron encontrarse junto a su lecho de muerte ninguno de sus dos confesores predilectos”.  En fin…




     

  • La CGT busca reconciliarse con el kirchnerismo, Jerónimo se acercó a saludar a Máximo

     

    La masiva movilización por los 50 años del golpe de Estado, sirvió de marco para concretar un gesto político potente hacia la interna del peronismo. Cristian Jerónimo, uno de los líderes de la CGT, se acercó a la ex ESMA, donde concentraba la columna de La Cámpora, y se fundió en un abrazo con Máximo Kirchner.

    «La CGT se quiere reconciliar con el kirchnerismo», explicó a LPO un importante dirigente peronista. La lectura que prevalece en el peronismo es que para tener alguna chance de ganarle a Milei en el 2027, la unidad debe ser lo más amplia posible. 

    «Pasé a saludar y ahora me voy a marchar con la CGT. Nadie tiene la acción de oro en el peronismo, hay que llegar a un frente lo más amplio posible. Y eso comienza con los gestos», dijo contundente Jerónimo en el programa Siempre es hoy en la AM 530.

    «Queremos que la CGT vuelva a ser un factor de poder»

    «Acá no sobra nadie, no hay que demonizar al kirchnerismo y además la columna de La Cámpora fue el movimiento político que más movilizó. El sindicalismo tiene una deuda con la sociedad por aquello de «yo me borro» de Casildo Herreras, pero también hay que decir que el setenta por ciento de los desaparecidos fueron delegados y dirigentes gremiales», afirmó a LPO Walter Palombi, secretario general de los trabajadores del Correo Argentino, filial Rosario.

    Pasé a saludar y ahora me voy a marchar con la CGT. Nadie tiene la acción de oro en el peronismo, hay que llegar a un frente lo más amplio posible. Y eso comienza con los gestos.

    «Podemos discutir otras cosas, pero este acercamiento del movimiento obrero es clave y es bueno que los jóvenes tomen la posta», agregó Polombi, 

    «Genocidas presos, Cristina libre» una de las consignas de La Campora

    A pesar de la fuerte caída de la imagen positiva de Milei y del modelo económico que empieza a mostrar problemas con la recesión, el desempleo y la inflación, en el peronismo creen que aún así la pelea del 2027 no serea fácil.

    «Si no hay unidad, va a seguir ganando Milei o alguno parecido», resumió a LPO un dirigente peronista que celebró el gesto de Jerónimo. 

    Una diputada cercana a Cristina Kirchner confirmó a LPO que la ex presidenta está trabajando para lograr la unidad del peronismo y en la intimidad dice que está dispuesta a reconciliarse incluso con quienes marcaron distancia cuando cayó presa.

    Acá no sobra nadie. Hoy La Cámpora es el movimiento político que más gente movilizó. Después podemos discutir otras cosas, pero este acercamiento del movimiento obrero es clave.

    «No solo Cristina quiera la unidad, sino que hay otros sectores que están planteando el mismo camino. Este gesto de la CGT es posible porque están llegando a la misma conclusión», agregó la diputada.

    Desde la UOM Rosario respaldaron el acercamiento. «El que le quiere dar la extremaunción al peronismo no entiende nada. ¿Cuántas veces nos quisieron exterminar?», dijo un dirigente a LPO. 

    En la UOM reconocieron que ya hay contactos en marcha con distintos espacios para intentar reconstruir una referencia común para el peronismo. «Hay que encontrar una figura de unidad», agregó el dirigente consultado.

    Pero el camino no parece sencillo. Las internas del peronismo también atraviesan al movimiento obrero. Por caso, sindicalistas importantes que integran el sector de Los Gordos de la CGT como José Luis Lingeri, Héctor Daer y Andrés Rodríguez apoyan la candidatura de Axel Kicillof, que sigue en tensión con el kirchnerismo.

    La ex presidenta saluda este martes a la columna de La Cámpora que se acercó a saludarla en San José 1111.

     

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    Escándalo cripto sin fin: documentos revelan que Milei tenía vínculos con otra empresa mientras crecía la trama de $LIBRA

     

    La causa $Libra sigue escalando y sumando elementos comprometedores para Milei. A la ya documentada relación con los impulsores del fallido token, ahora se agregan pruebas que lo conectan con otra estructura del mundo cripto y con una empresa que habría firmado acuerdos vinculados a estos negocios. Lejos de tratarse de un episodio aislado, la investigación empieza a mostrar un entramado mucho más amplio.

    Por Roque Pérez para NLI

    Bartosz Lipiński, el CEO de Cube, participó del Tech Forum y de una reunión con Karina Milei en Rosada.

    La causa $Libra sumó en las últimas horas documentación clave que complica aún más a Milei. A los contratos, chats y negociaciones ya conocidos, ahora se agregan pruebas que lo conectan con otra estructura del mundo cripto y con la empresa Cube Exchange Australia Pty Ltd, con domicilio declarado en 401 North Morgan Street, Chicago, IL 60642 (una especie de salón de eventos) vinculada al empresario Bartosz Lipiński. El caso deja de ser un episodio aislado y empieza a mostrar una red de negocios con actores identificables, montos concretos y acuerdos formales.

    Lipiński participó del Tech Forum, el evento en el que se cruzaron buena parte de los protagonistas de esta historia. En octubre, hizo un gran anuncio sobre su alianza con Argentina aunque sin mayores detalles del proyecto. En septiembre, organizó un exclusivo after party en Puerto Madero con Travis Scott. En julio, estuvo en una reunión con Karina Milei en Casa Rosada junto Mauricio Novelli, Manuel Terrones Godoy y Hayden Davis. Y unos días antes, en junio, patrocinó al youtuber preferido del gobierno, Agustín Laje.


    Documentos que amplían el alcance del escándalo

    La investigación judicial por la criptomoneda $Libra incorporó nuevos documentos que revelan un dato central: Milei no solo estaba vinculado al proyecto que terminó en colapso, sino también a otras iniciativas cripto en paralelo.

    Según la documentación difundida, en esos papeles aparece mencionado el llamado “Instituto Milei”, una estructura que habría funcionado como canal de articulación con distintos emprendimientos del ecosistema digital. Allí no solo se discutía el lanzamiento del token, sino también otros desarrollos que apuntaban a replicar el mismo modelo de negocio.

    Este punto es clave porque introduce una dimensión distinta: la existencia de una estrategia más amplia y no de una participación ocasional o improvisada.


    Cube Exchange Australia Pty Ltd y el rol de Bartosz Lipiński

    El dato más concreto que surge de la información publicada por Perfil es la aparición de Cube Exchange Australia Pty Ltd, una empresa del sector cripto que habría tenido un rol directo en la formalización de acuerdos.

    Dentro de esa estructura aparece el nombre de Bartosz Lipiński, identificado como uno de los actores centrales detrás de la firma. Según la investigación periodística, esta empresa habría sido la encargada de firmar contratos vinculados a los proyectos en los que orbitaba Milei, lo que introduce un elemento jurídico concreto: ya no se trata solo de contactos informales, sino de instrumentos contractuales.

    La presencia de Cube Exchange en la trama permite entender mejor cómo se organizaba el esquema: empresarios, intermediarios y figuras políticas conectados a través de acuerdos que buscaban capitalizar el auge de las criptomonedas.


    Contratos por millones y evidencia acumulada

    Los nuevos datos no aparecen en el vacío. Se suman a una serie de elementos que ya venían complicando al entorno de Milei dentro de la causa $Libra.

    Entre ellos, se destacan documentos hallados en dispositivos de los involucrados que mencionan acuerdos económicos por cifras millonarias, incluyendo un borrador que establecía un pago de 5 millones de dólares a cambio de la promoción del proyecto. A eso se agregan registros de chats y comunicaciones donde se discuten condiciones, tiempos y estrategias de lanzamiento.

    En ese entramado aparece también la figura de Mauricio Novelli como intermediario, funcionando como nexo entre los empresarios cripto y el entorno político. Las conversaciones muestran que no se trataba de un vínculo superficial, sino de negociaciones sostenidas en el tiempo.

    La incorporación de Cube Exchange y de Bartosz Lipiński a este escenario refuerza la hipótesis de que existía una estructura organizada, con roles definidos y objetivos económicos claros.


    Del impulso inicial al colapso: el núcleo del caso

    El punto de partida sigue siendo la promoción de $Libra por parte de Milei, que generó un salto abrupto en el valor del token. Esa suba inicial permitió que quienes estaban mejor posicionados dentro del esquema obtuvieran ganancias rápidas, antes de que el activo se desplomara.

    El resultado fue contundente: miles de inversores perjudicados y una transferencia de recursos hacia un grupo reducido que operó con información privilegiada o mayor capacidad de reacción.

    A la luz de los nuevos documentos, ese episodio empieza a ser interpretado por los investigadores no como un hecho aislado, sino como una maniobra inscripta en un modelo de negocios repetible, donde la promoción pública funciona como disparador de valor.

     

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    Kicillof cruzó el modelo económico de Milei, lo vinculó con la dictadura y llamó a defender la democracia

     

    El gobernador bonaerense advirtió sobre las similitudes entre el rumbo económico actual y el aplicado durante la última dictadura cívico-militar, y convocó a la sociedad a sostener la memoria y los valores democráticos frente al ajuste.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    En el marco de las actividades por un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó un fuerte mensaje político al repudiar el modelo económico impulsado por el gobierno nacional, al que vinculó directamente con las políticas implementadas durante la última dictadura.

    Durante su intervención, Kicillof sostuvo que el rumbo económico actual no es novedoso, sino que responde a un esquema histórico que ya mostró sus consecuencias en el país. En ese sentido, remarcó que se trata de un modelo que prioriza la especulación financiera, el endeudamiento externo y la concentración de la riqueza, en detrimento de la producción y el trabajo.

    Un paralelismo con la dictadura

    El mandatario bonaerense fue contundente al establecer un paralelismo entre el presente y el pasado: recordó que la política económica de la dictadura estuvo marcada por el endeudamiento récord, la valorización financiera y el beneficio a sectores concentrados, con un fuerte costo social para las mayorías .

    En esa línea, advirtió que las medidas actuales repiten esa lógica, con ajuste sobre los sectores populares, desfinanciamiento del Estado y debilitamiento del entramado productivo.

    Kicillof planteó que no se trata solamente de una discusión económica, sino de un modelo de país en disputa, donde se enfrentan dos proyectos: uno que prioriza al mercado y otro que pone en el centro a la sociedad.

    Defensa de la democracia y la memoria

    En un discurso atravesado por la fecha simbólica del 24 de marzo, el gobernador llamó a defender activamente la democracia, señalando que los derechos conquistados no son permanentes y pueden retroceder si no se sostienen con participación y compromiso social.

    En ese marco, insistió en la importancia de la memoria histórica para comprender el presente y evitar que se repitan experiencias traumáticas. Según expresó, el vínculo entre modelo económico y deterioro institucional no es casual, sino parte de una misma lógica de exclusión.

    Además, convocó a distintos sectores políticos y sociales a construir una alternativa que enfrente el ajuste y recupere una perspectiva de desarrollo con inclusión.

    un mensaje con proyección política

    El posicionamiento de Kicillof no solo se inscribe en la conmemoración del golpe, sino también en el escenario político actual, donde el peronismo busca reorganizarse frente al avance del oficialismo nacional.

    En ese sentido, el gobernador viene consolidando un discurso crítico del rumbo económico de Milei, al que ya había caracterizado como un modelo que “solo cierra con deuda” y que implica una transferencia de recursos hacia sectores concentrados en detrimento de las mayorías .

    La intervención de Kicillof, entonces, no solo recupera la memoria histórica, sino que la proyecta hacia el presente como herramienta política: una advertencia sobre los riesgos de repetir recetas del pasado y un llamado a defender la democracia en un contexto de fuerte conflictividad social.

     

  • Una sola empresa se presentó para operar la «ART» que creó Pullaro para controlar el presentismo de los estatales

     

     El gobierno de Maximiliano Pullaro avanzó con la licitación del nuevo sistema integrado de salud laboral para los trabajadores estatales, dicho de manera fácil, el mecanismo para controlar presentismo, resúmen en los gremios. El dato curioso es que solo hubo un solo interesado en el pliego para un negocio de mil millones de pesos.

    Según el acta oficial, a la que accedió LPO, únicamente cotizó SML Consultores Médicos, una firma vinculada a la aseguradora Experta, que de esta manera quedó en posición de quedarse con un contrato millonario para gestionar el control médico y el ausentismo en toda la administración pública provincial.

    El dato no es menor. En el mercado de la medicina laboral y los riesgos del trabajo operan al menos unas quince empresas con capacidad técnica para prestar el servicio. Sin embargo, ninguna de ellas se presentó. Ni siquiera Colonia Suiza, una de las compañías líderes que trabaja con ART y grandes empleadores.

    [Pullaro crea una «ART» para combatir el ausentismo, que en los estatales provinciales duplica la media internacional]

    En el sector no dudan en vincular esa ausencia masiva con las condiciones del pliego. «Es imposible cumplir con lo que piden con ese presupuesto», explicó a LPO un operador con años en el negocio de los seguros.

    La licitación contempla la cobertura integral de la salud laboral de toda la administración pública provincial, incluyendo docentes, policías, empleados administrativos, pasantes y becarios.

    Pero además, según deslizan fuentes del sector, exige una presencia territorial extrema de agentes sanitarios: piden capacidad de respuesta en cada punto de la provincia donde haya un trabajador estatal, o sea, en todos lados, señaló una fuente al tanto del pliego que habló con LPO.

     La provincia tiene docentes y policías en todo el territorio. Para cumplir el pliego tenés que tener cobertura real en cada lugar. Eso no se arma con mil doscientos millones. O saben que no van a ser tan exigente en el monitoreo o se van a dar la cabeza contra la pared.

    Eso implica, en la práctica, montar una red de prestadores médicos que cubra no solo las grandes ciudades sino también pueblos y localidades pequeñas, donde la presencia de profesionales es más escasa y los costos operativos se disparan.

    «La provincia tiene docentes y policías en todo el territorio. Para cumplir el pliego tenés que tener cobertura real en cada lugar. Eso no se arma con mil doscientos millones», resumieron y agregaron «o saben que no van a ser tan exigente en el monitoreo o se van a dar la cabeza contra la pared».

    Julián Galdeano, secretario de Vinculación Institucional

    Las estimaciones de las empresas médicas locales ubican el costo razonable del servicio por encima de los 2.500 millones de pesos, más del doble del monto que trascendió como referencia oficial. Incluso algunas ofertas habrían superado ampliamente ese número, lo que refuerza la idea de un desfasaje entre las exigencias técnicas y el presupuesto previsto.

    En el negocio de la salud señalan al radical Julián Galdeano como el que encargado de armar la licitación. «En definitiva hizo su trabajo» ironizó un empresario de la ciudad de Santa Fe. Galdeano es el secretario de Vinculación Institucional de la provincia.

    Los ganadores eran accionistas de la aseguradora La Caja y se hicieron del control pleno en 2015 tras la salida de Generali que fue rebautizada como Experta. En ese movimiento también reordenaron su sociedad con los D’Onofrio en La Estrella Seguros de Retiro, una caja histórica del sistema previsional.

    Desde entonces, ambos grupos manejan un entramado que combina seguros laborales, ART, servicios médicos y de retiros ocupando una porción importante del mercado. De esa manera, debajo de Experta armaron una estructura propia de medicina laboral.

    La sociedad madre es SML y la ART es SML Consultores Médicos, dedicada a servicios de salud ocupacional y control de ausentismo. Es decir, el mismo grupo que asegura a los trabajadores también interviene en el monitoreo de su presentismo, cerrando un circuito completo de negocio.

    Ahí es donde aparece la licitación santafesina: SML Consultores Médicos no es una firma aislada sino una pieza de ese engranaje. El contrato para controlar el presentismo estatal termina así en manos de un holding que integra seguros, salud y gestión laboral asociado a los D’Onofrio, socios con Werthein en los negocios.

    Ahora en Santa Fe, el resultado es una licitación formalmente abierta pero sin competencia real, en un servicio clave para la gestión de los recursos humanos del Estado. Un esquema que en los gremios estatales miran con desconfianza y temen que el sistema se convierta en una ART que no tenga como objetivo primario velar por la salud laboral.