El nivel de paranoia que manejan en la Rosada por la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo es tal, que los empleados que reportan a Las Fuerzas del Cielo temieron lo peor cuando no pudieron entrar al salón Martín Fierro porque no aparecía la llave.
Dentro de ese salón están las oficinas de Santiago Caputo y María Ibarzábal, la secretaria Legal y Técnica que es, como anticipó LPO, el próximo blanco de Karina tras correr a Sebastián Amerio del ministerio de Justicia.
El primer apuntado fue un electricista misterioso, señalado entre los pasillos por haberse llevado la llave el viernes. Como el fin de semana no va a trabajar nadie, la desaparición del metal recién se anotició en las primeras horas del lunes.
El momento de confusión duró un par de horas y se especuló con el uso de ganzúas, una herramienta que no encaja con el cuidado institucional de la casa de todos los argentinos.
Los chicos de Las Fuerzas del Cielo, fanáticos de la mitología que llega a Hollywood, comparan a ese señor de poder inagotable con Rubeus Hagrid, el gigantesco guardián de las llaves de Hogwarts, la escuela de magos a la que asistió Harry Potter.
La ansiedad de los celestiales por saber si los habían desplazado del gobierno o si sólo se trataba de una nimiedad terminó cuando pudieron encontrar al clavero, que es el hombre que tiene un llavero gigante con acceso a todas las puertas, menos las secretas.
Los chicos de Las Fuerzas del Cielo, fanáticos de la mitología que llega a Hollywood, comparan a ese señor de poder inagotable con Rubeus Hagrid, el gigantesco guardián de las llaves de Hogwarts, la escuela de magos a la que asistió Harry Potter hasta cumplir los 40 años.
Entre los laderos de Caputo buscaron restarle dramatismo a la situación y explicaron a LPO que desde hace meses se cierran las puertas con llave todos los viernes. El suceso que llevó esa cautela al paroxismo no fue la presencia de ninjas sino el robo de un kilo de miel. También se robaron tazas y vasos térmicos, pero la desaparición del dulce de abeja, que en otras latitudes hubiera sido atribuida a un oso, marcó un antes y un después en la seguridad de los headquarters del Cielo.
En el gobierno hay malestar con Manuel Adorni porque creen que usa a Karina Milei como escudo humano para asegurar su permanencia en el gabinete tras el escándalo por sus gastos exorbitantes imposibles de justificar con sus ingresos conocidos. Escándalo que se agravó con su defensa de amateur, que además expuso de manera brutal la interna del gobierno.
Al jefe de Gabinete lo acusan de sobregirarse en su campaña para subir a la hermana presidencial al ring con Santiago Caputo, como estrategia para salir del foco de los medios en el que entró el día en que subió a su esposa al avión presidencial, un hecho que desencadenó denuncias penales y le significó a Milei una merma en las encuestas.
Desde una de las encuestadoras de mayor prestigio dijeron a LPO que el caso Adorni pegó mal en la sociedad, mucho más que el de Libra, ya que dejó a los libertarios pegados con la casta. «El escándalo de Adorni entró a fondo, no es como Libra, lo entienden todos», explicaron desde la encuestadora.
En el gobierno señalan a Javier Lanari, el secretario de Comunicación y mano derecha de Adorni, como la fuente de las filtraciones para que los principales medios se dedicaran en las últimas horas a hablar al unísono de la inminencia de cambios de gabinete, en el marco de la búsqueda de venganza de Karina Milei contra Santiago Caputo.
Al jefe de Gabinete lo acusan de sobregirarse en su campaña para subir a la hermana presidencial al ring con Santiago Caputo, como estrategia para salir del foco de los medios.
En el karinismo aseguraron a LPO que la hermana presidencial no avaló esa jugada mediática y que, cuando haga los cambios del gabinete va a tratar que sean de una, sin anunciarlo en notas periodísticas.
Adorni siendo apapachado por Milei en la Bolsa de Comercio de Córdoba.
Los Menem, los principales rivales internos de Caputo, no participaron de la campaña mediática para difundir su inminente desplazamiento de la SIDE y ARCA. Ni siquiera lo llamaron a Jorge Anzorreguy para que se haga cargo de la Secretaría de Inteligencia, como salió en los medios. Y se tomaron con humor las versiones de un inminente desembarco de Lule Menem en la casa de los espías.
El mal momento de Adorni, que tuvo que subirse al acto de Milei en Córdoba para ser apapachado por el presidente, se agudizó tras su entrevista del domingo por la noche con Luis Majul, en la que volvió a declarar mal.
En el gobierno cayó muy mal que el jefe de Gabinete dejara tan expuesta la interna: el funcionario no descartó que Santiago Caputo haya filtrado el video del avión privado con el que viajó a Punta del Este con su familia. «No es el estilo de Karina», dijeron
a LPO
allegados de la hermana presidencial, que no habla con los medios.
«Desde que llegamos a la jefatura fuimos ordenando e incomodando a muchas personas», se defendió un funcionario que responde a Adorni ante la consulta de LPO.
La crisis inédita de la industria textil alcanzó al taller que confeccionó los mamelucos de YPF con los que se disfraza Javier Milei hasta el viajes oficiales. Tras fundirse, la dueña de esa pyme ahora es chofer de la aplicación Uber para poder subsistir.
Durante una entrevista al canal de streaming Gelatina, Sofía, hoy conductora de la app de viajes, sostuvo que votó a Milei y que hoy siente «una bronca terrible» con el libertario.
«Una de las primeras medidas inmediatas que tuvo el gobierno de Milei fue la apertura de importaciones de todo lo textil. Pensé que no me iba a afectar porque hacía cosas más técnicas, para petroleras, no hacía moda, pero enseguida se notó la diferencia, los pedidos dejaron de llegar», dijo.
El taller llegó a tener una rotación de entre ocho a once empleados. Pero la apertura de importaciones precipitó la caída. Eso, mientras el relato del Gobierno buscó imponer una fiebre de consumo de esos mamelucos que nunca llegó a ser tal.
Obsesionado por esa indumentaria, Milei dijo que contaba con 14 unidades y que usaba dos por semana. Incluso, se apareció disfrazado con esos trajes ignífugos en Oslo, previo a la ceremonia de premiación de Corina Machado como Nobel de la Paz.
La actividad textil se desplomó 25,7% interanual, las fábricas operan al 35% de su capacidad y el empleo acumula una pérdida de más de 19 mil puestos desde que llegó Milei.
«Pasé de ser dueña, de tener mi propia oficina y mi cafetera, a estar manejando todo el día», sostuvo la empresaria devenida en chofer de Uber, que contó que apoyó al libertario como un voto bronca contra la pasada gestión de Alberto Fernández.
Cuando el periodista Matías Colombatti le preguntó qué siente cuando escucha la frase «que se jodan, esto es lo que votaron», Sofía dijo: «Tienen razón. Yo confié y me jodí. Porque todo lo que soñé, todo por lo que luché, invertí, todo lo que confié, todo lo que aposté, lo perdí. Soy fiel reflejo de que ahora me la tengo que bancar».
Y agregó: «Ver que ese hombre, con esa prenda que pudo haber pasado por mi taller tranquilamente y lo tenga y ni siquiera valore de dónde salió, que todo jocoso diga ‘esto es demanda y oferta’, me da una bronca terrible».
La industria textil atraviesa un derrumbe que aún no toca fondo. Un informe reciente de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) detalló que la actividad se desplomó 25,7% interanual, las fábricas operan al 35% de su capacidad y el empleo acumula una pérdida de más de 19 mil puestos desde que llegó Milei.
“Cerré un deal tremendo”, le escribió Mauricio Novelli a “Fran” Brizzio, un conocido al que contrataba para algunos trabajos. En el mismo chat agregó que el negocio era de “financiamiento para tech” y que sería “sin sponsors”. Mauricio quería festejar en Afrika, un boliche de la calle Junín en el barrio porteño de Recoleta. Esa noche no abría, pero Mauricio no se preocupó. Imaginó que habría otros momentos para festejar. Su vida, pensaba, estaba por cambiar. Pronto sería el multimillonario que siempre soñó.
Novelli se movía desde hacía años en el cruce entre el mundo cripto y el ecosistema libertario. Había construido su perfil vendiendo cursos de trading y eventos vinculados a las criptomonedas. El más conocido fue el TechForum, una conferencia que reunía desarrolladores, inversores e influencers del sector. Ese espacio terminaría funcionando como punto de contacto entre empresarios del universo cripto y el entorno político de Javier Milei. Los archivos recuperados de los dispositivos de Novelli —contratos, notas internas, facturas, registros de llamadas, borradores de mensajes— dan cuenta de una amistad con Milei de por lo menos cuatro años atrás, y permiten reconstruir con precisión la secuencia que rodeó el lanzamiento del token. No solo el diseño previo del negocio, sino también las horas frenéticas del 14 de febrero de 2025. Entre Buenos Aires, Dallas y una ciudad en Singapur, el tuit presidencial disparó el precio del activo y activó la cadena de decisiones que terminaría en el colapso del mercado. Los hallazgos indican que Milei —que afirmó no estar interiorizado— se encontraba, en realidad, en el interior más profundo de la estafa. Por eso la revelación es enorme. Prueba que el mandatario no desconocía el mecanismo. Había sido asesorado por quienes le acercaron el negocio. Él mismo consultó con sus personas de máxima confianza sobre la metodología, comprendía su rol —el de su hermana— y tenía un interés económico personal, y no público, en que circulara el tuit sin el cual la criptomoneda no habría existido siquiera como proyecto. Anfibia accedió al paquete de pruebas que indican que el presidente y su entorno más cercano no fueron ni completamente torpes ni enteramente sucios sino ambas cosas.
Los anexos del informe pericial aportan información detallada sobre Novelli, que habría convocado al presidente a publicar el tuit del 14 de febrero, cuando Milei invitó a los argentinos a conocer la criptomoneda $LIBRA. Quince días antes, cuando le escribió a su amigo que tenía el “deal tremendo”, Novelli visitó por última vez la Casa Rosada con su socio, Manuel Terrones Godoy y Hayden Davis, el desarrollador de $LIBRA. Minutos antes de la reunión, una billetera vinculada a Davis realizó una transferencia de quinientos mil dólares a una cuenta de la plataforma Kraken. Cuando terminó la reunión con el presidente, Davis volvió a mover dinero. Otros quinientos mil dólares a una billetera virtual por la plataforma BitGet. A lo largo de ese día, las operaciones continuaron. Según registros analizados por especialistas en blockchain, el volumen total de transferencias vinculadas al proyecto alcanzó casi cuatro millones de dólares distribuidos en distintas billeteras virtuales. Para la querella este punto es crucial porque estas operaciones deberían investigarse como una estafa a gran escala, con información privilegiada y negociaciones incompatibles con la función pública.
La reconstrucción de los registros telefónicos muestra que, en los minutos previos a las 19.01 —la hora del tuit—, el teléfono de Novelli se comunicó varias veces con el del presidente. Las llamadas se suceden una detrás de la otra. El dato es relevante porque Milei sostuvo después que había publicado el mensaje sin conocer en profundidad el proyecto. Sin embargo, la secuencia sugiere que el lanzamiento se discutía en tiempo real.
Novelli y su socio Manuel Terrones Godoy estaban en Dallas, supervisando las operaciones junto a Hayden Davis, mientras Javier Milei estaba en la quinta de Olivos con su hermana.
“I’m with Hayden!”, le whatsapeó Novelli a Dimitri, un amigo de Davis que vivía en Dallas y quería llevarlos de paseo.
La comunicación no termina con el tuit. Tras un breve silencio, los contactos se reanudan y aparecen llamadas desde el teléfono presidencial hacia el de Novelli. Las comunicaciones continúan durante varias horas, mientras el precio del token primero se dispara y luego se derrumba. Los registros muestran además otros contactos. En distintos momentos de la noche aparece una comunicación entre Novelli y Julian Peh, CEO de Kip Protocol, una de las empresas vinculadas al proyecto. También figuran intercambios con Karina Milei, con Santiago Caputo y con el entonces asesor Demian Reidel.
Los peritos detectaron además archivos y mensajes eliminados en el teléfono de Novelli. Entre el material recuperado aparece un borrador de contrato que habría servido como base para un eventual acuerdo entre Davis y Milei si el proyecto prosperaba. El texto detalla un supuesto entendimiento económico de cinco millones de dólares a cambio del apoyo público del presidente. El esquema de pagos contemplaba tres etapas: un desembolso inicial de 1,5 millones de dólares, el mismo monto después de una promoción del token en redes sociales por parte del mandatario y un último pago de 2 millones de dólares una vez formalizado un contrato de asesoría tecnológica con el Estado argentino. El documento fue recuperado por los peritos de la Dirección de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) después de haber sido eliminado del dispositivo de Novelli y no hay evidencia de que ese acuerdo se haya firmado. A su vez, se recuperó una carta de intención que incluía una propuesta para “implementar soluciones tecnológicas innovadoras” para aprovechar “las nuevas tecnologías en la República Argentina”
Pese a que ese borrador de contrato nunca llegó a firmarse, el documento resulta revelador porque anticipa con bastante precisión los roles que luego aparecerían en el desarrollo de $LIBRA. Allí se delinean las funciones de cada actor involucrado. Hayden Davis, a través de Kelsier Group, figura como desarrollador del proyecto cripto y operador financiero del token. Julian Peh aparece vinculado al desarrollo tecnológico y a la infraestructura blockchain sobre la que se apoyaría el sistema. Mauricio Novelli ocupa el rol de intermediario o “referenciador”: el puente entre el mundo cripto, los inversores y la política. Sergio Morales, por su parte, aparece mencionado como asesor técnico argentino y enlace con el entorno gubernamental. En conjunto, los nombres dibujan un esquema de funcionamiento: quienes aportaban la tecnología, quienes manejaban el dinero y quienes garantizaban la legitimidad política y el acceso al poder.
El análisis del teléfono de Mauricio Novelli también aporta un dato especialmente delicado. Entre los documentos recuperados aparecen dos comunicaciones de 2024 —un audio de WhatsApp y un mensaje de texto— que mencionan pagos para los hermanos Milei. El más explícito es una nota que el propio Novelli se envió a sí mismo y que explícita “Pago Javier kari”. El texto fue escrito unos minutos antes de las nueve y media de la noche del 1 de noviembre de 2024. Novelli pareció advertir su carácter comprometedor y decidió eliminarlo, pero las pericias lograron recuperarlo. El registro, además, coincide con una visita del trader a la Casa Rosada asentada en los ingresos oficiales.
El segundo documento es un audio de abril de ese mismo año en el que una administrativa de N&W, la empresa de Novelli, recibe instrucciones de pago. En el mensaje —hallado por la DATIP— el empresario le pide a una secretaria que realice varias transferencias. Entre ellas aparece una mención directa a Karina Milei. “También ya podemos pedir los 4000 de lo que hay que darle, viste, a Karina”, indica Novelli. El audio fue enviado el 2 de abril de 2024 y también coincide con un ingreso de Novelli a la Casa Rosada. Todos los caminos conducen a Karina quien horas antes le había autorizado su ingreso a la reunión presidencial.
Amigos son los amigos
En 2020, Novelli le contaba a Gus, su padre, que haría una transmisión en vivo en Instagram con el entonces panelista y economista Javier Milei. “Cuando lo veas, decile que soy admirador de él. Si lee los comentarios, soy el que lo admira sobre todo por su paciencia para no perder la cordura con la gente que le ponen enfrente”, escribió el padre. “¿Sabés de quién te hablo? Se la pasa puteando a los políticos”, respondió Novelli. Cuatro años después, Novelli se presentaría públicamente como “amigo de Kari y Javi Milei”.
Los archivos recuperados dan cuenta de un vínculo de años. De una amistad consolidada. Muestran también que, al momento del escándalo del 14 de febrero de 2025, Novelli intentó rápidamente despegarse del caso. “Qué asco la gente cómo me quería vincular a mí”, le escribió a la madre de su hija. “Estás en todas las noticias”, le respondió ella. Un amigo suyo, agendado como Toto, le envió otro mensaje “y viste cómo es esto, pasa un día, sale otro quilombo y ya nadie habla de esto”. Novelli respondió con risas, “experimenté a los kukas jajaja”.
Aunque escribiera risas en Whatsapp, los días posteriores a la criptoestafa, Novelli estaba aterrado. Creía que su vida podía correr riesgo. Cuando regresó a la Argentina desde Dallas, le pidió a su amigo “Fran” el contacto de “Bruno Seguridad”. Novelli buscaba desesperadamente un custodio. Era tanta la urgencia que sentía que cuando contactó a Bruno —ya sentado en el avión de regreso— le contó que anímicamente estaba “más o menos” y que quería saber si “podía disponer” de sus “servicios de custodia” para que lo fuera a buscar a Ezeiza. Cuando aterrizó, Novelli fue retenido en el sector de migraciones del aeropuerto. “Me retuvieron en la sala”, le escribió al custodio con el que recién había comenzado a entablar el vínculo. Finalmente, fue liberado y desde esos días quedó bajo el cuidado de “Chris”, un custodio que trabajaba con Bruno porque este último no tenía disponibilidad.
A quienes le preguntaban por su relación con el caso $LIBRA, les enviaba una nota de Infobae titulada “La empresa de Mauricio Novelli se despegó de la polémica $LIBRA: nuestra participación fue nula”. En medio del escándalo, la empresa de Novelli preparó un comunicado dirigido a su “comunidad de alumnos, clientes y seguidores” en el que negó cualquier relación con la criptomoneda $LIBRA. El texto sostenía que la compañía “no tiene ninguna vinculación con la criptomoneda $LIBRA ni con las reuniones o decisiones relacionadas con dicho proyecto” y afirmaba que su actividad se limita a la “formación en trading e inversiones”. También intentó desvincularse del Tech Forum Argentina 2024, señalando que las acusaciones difundidas en los medios estaban relacionadas con reuniones en ese evento, que describieron como “ajeno a NW Professional Traders”.
El padre de Novelli se mostraba preocupado por la relación entre el tuit presidencial y NW Traders, la empresa de su hijo. “Deciles que a las 9 pm vean la entrevista de Javier”, le escribió Mauricio ante la pregunta de su padre sobre qué contestarles a sus conocidos que le consultaban por LIBRA. “Están todos atentos y prendidos a la televisión”, respondió el padre, en referencia a la entrevista que Jonatan Viale le hizo a Milei sobre el escándalo. Cuando terminó, Novelli le escribió “se aclaró bastante con la entrevista”.
Durante la entrevista con Viale, Milei intentó justificar el tuit diciendo que había actuado “como ciudadano y no como presidente” al difundir la criptomoneda. En ese momento, el asesor Santiago Caputo intervino fuera de cámara, se acercó al mandatario e interrumpió la grabación. La pregunta se repite y la respuesta cambia. El fragmento no aparece en la emisión original, pero horas después se filtró el video completo de la entrevista.
La otra hermana y el sueño de una marca
Mientras los grandes medios golpeaban al presidente por la criptoestafa, en el teléfono de Novelli quedaba registrada otra escena. La de la intimidad impúdica de cómo se habla, se duda y se celebra en el backstage de la corrupción.
María Pía Novelli, su hermana y socia, funcionaba dentro de este esquema como su persona de mayor confianza. Lo que Karina es para Javier, ella lo era para su hermano. En distintos mensajes insistía en su ambición económica. “Quiero hacer guita”, le repetía, “hay que hacer guita a lo loco”. En esos mismos intercambios también fantaseaban con producir un documental sobre Javier Milei que esperaban vender a Paramount. El proyecto tenía como título: “Milei: más allá de las palabras”. La tesis del film buscaba responder una pregunta, ¿cómo un economista y activista logró conquistar la confianza y el voto de toda una nación?
“¿Es posible una marca de estilo de vida de Milei a largo plazo?”, se preguntaba Novelli.
Novelli le ofreció a Milei utilizar su marca, nombre e imagen para acuñar una moneda en su honor o abrir una línea de merchandising personal. En estos delirantes proyectos hay un común denominador con lo que después sería $LIBRA. Además del uso de la imagen de Milei, los proyectos podían servir para financiar a La Libertad Avanza o financiar proyectos públicos “ej. educación argentina, etc”, según indicaba el propio Novelli. Algo muy similar a las pymes argentinas que serían beneficiadas con LIBRA.
Por más que las imágenes parezcan inverosímiles o creadas por inteligencia artificial, Novelli hizo acuñar un ejemplar de la moneda “Sr. Presidente Javier Milei” en septiembre de 2024. Atravesó los primeros años de la gestión Milei tratando de sacarle el jugo a la confianza conseguida con el Presidente al calor del TechForum. El proyecto $LIBRA, entonces presentado como Viva la Libertad Project, fue la culminación completamente digitalizada de una idea anterior, pero no menos extravagante: convertir a Milei en una marca. Primero acuñable, luego mercantilizable, después tokenizable. La culminación del plan era un Milei transformado en criptoactivo, respaldado por los contratos en blockchain.
Un juego peligroso
Todo era un juego hasta que Novelli le acercó al proyecto a Hayden Davis y a Julian Peh. La fantasía empezó a adquirir otra escala. Lo que había sido una idea excéntrica —un criptoactivo inspirado en la figura presidencial— se convirtió en un negocio real que movería millones de dólares. Ya sea en el impracticable proyecto de la moneda material o en la versión digital de la criptomoneda, la figura de Milei, su participación personal y su promoción eran imprescindibles y garantía de la rentabilidad de los proyectos.
Con la ayuda de Davis, la idea de la marca Milei y la participación personal indispensable como garantía de valor —que hasta entonces se movían en el terreno del merchandising político, entre monedas conmemorativas y remeras— escaló a otra dimensión. Lo que había empezado como productos asociados a la figura del Presidente terminó convertido en un negocio de 286 millones de dólares.
Es posible que Milei nunca haya prestado demasiada atención a los proyectos más rudimentarios de Novelli. Pero cuando el volumen del negocio cambió, también cambió la escala de lo que estaba en juego. En cualquier caso, su nivel de participación era igual de relevante y decisivo.
Las revelaciones documentales dan cuenta de la raíz del escándalo del 14 de febrero de 2025. El fiscal federal, Eduardo Taiano, mantuvo bajo secreto desde el 17 de noviembre pasado el informe de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) que contenía los detalles de criptoestafa $LIBRA. Presionado por la publicación por parte de la abogada Natalia Volosin, que difundió el presunto borrador del acuerdo que habría firmado Milei y el creador del token, Hayden Davis, dos semanas antes del lanzamiento de la criptomoneda, y por las comunicaciones que trascendieron en las vísperas del día de lanzamiento de $LIBRA reveladas por el periodista Ariel Zak en la señal de noticias C5N, el viernes pasado la justicia finalmente permitió a las querellas acceder al material peritado del celular secuestrado del empresario y organizador del TechForum, Mauricio Novelli.
Los nuevos hallazgos del caso $LIBRA, que en un principio solo pusieron en cuestión la eficacia del dispositivo presidencial incluso para planificar una estafa, podrían convertirse en un quiebre definitivo en el derrotero judicial de Milei. El propio Presidente aparece ahora situado en el centro mismo de la escena de la estafa en un rol imprescindible. No se trataba de levantar muros más altos para alejar malas influencias, como adujo públicamente, sino que no podía salir bien, cegado por el beneficio personal que podía significarle incluso si el proyecto terminaba mal.
Novelli no arrastró a Milei hacia una estafa. En un comunicado, el Gobierno planteó que el presidente actuó “al igual que lo hace cotidianamente con muchos emprendedores que quieren lanzar un proyecto en Argentina para crear empleo y conseguir inversiones”. En ese mismo mensaje aseguraron que Milei al “no haber sido parte en ninguna instancia del desarrollo de la criptomoneda, luego de las repercusiones que el lanzamiento del proyecto tuvo y para evitar cualquier especulación y no darle mayor difusión, decidió eliminar la publicación”.
Los documentos y las comunicaciones reconstruidas muestran otra cosa. Milei no desarrolló el proyecto, pero tampoco hubiera existido sin Milei. Milei fue $LIBRA y $LIBRA fue Milei.
El Gobierno aprobó el Plan Federal de Lucha contra el Fraude Ciberasistido (2026-2027) mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina. Aunque el programa promete combatir estafas digitales y criptodelitos, su diseño plantea interrogantes jurídicos y políticos: centralización de datos, posible bloqueo administrativo de cuentas y una cooperación estrecha con bancos, fintech y plataformas tecnológicas que podría habilitar mecanismos de control sobre transacciones y actividad digital.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
El Ministerio de Seguridad de la Nación Argentina oficializó este lunes el Plan Federal de Lucha contra el Fraude Ciberasistido (2026-2027), una estrategia estatal que busca reforzar la prevención, detección y respuesta frente a las estafas digitales que crecieron exponencialmente en los últimos años, y que salpican directamente a la presidencia tras el escándalo $LIBRA..
La iniciativa se presenta como una política integral para enfrentar modalidades como el phishing, la suplantación de identidad, las estafas bancarias o los fraudes vinculados a criptomonedas. Sin embargo, al analizar el contenido del anexo del plan surgen varias preguntas sobre hasta dónde pueden llegar las facultades que se pretende articular entre el Estado, el sistema financiero y las plataformas digitales.
Un sistema centralizado de denuncias y monitoreo
El programa prevé fortalecer la recepción de denuncias a través de la línea 134, formularios web y correo electrónico, y construir a partir de ellas un sistema de análisis estadístico capaz de detectar patrones delictivos, campañas maliciosas o redes de fraude.
En términos operativos, el objetivo es claro: crear inteligencia criminal digital basada en datos de las víctimas. Esa información permitiría identificar tendencias y anticipar esquemas de estafa masiva, especialmente los de tipo piramidal.
El problema aparece cuando se observa el volumen de información que el plan prevé procesar. Las denuncias incluirán datos personales, cuentas bancarias, transacciones y comunicaciones digitales. Todo ello deberá ser gestionado bajo los parámetros de la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales, aunque el documento oficial prácticamente no detalla cómo se garantizará ese resguardo.
Bloqueo de cuentas y transacciones sospechosas
Uno de los puntos más sensibles del plan es el apartado de “respuesta”. Allí se plantea articular acciones con organismos encargados de gestionar CBU y CVU utilizadas ilícitamente, con el objetivo de bloquear o congelar cuentas vinculadas a fraudes.
El texto incluso propone desarrollar “mecanismos de bloqueos dinámicos de transacciones ilícitas” en cooperación con el sector privado.
En términos prácticos, eso implicaría que el Estado pueda alertar o solicitar el bloqueo de operaciones sospechosas a bancos, billeteras virtuales o plataformas financieras.
El interrogante jurídico es evidente: ¿qué tipo de control judicial tendrá ese proceso? Si el bloqueo se produce sin intervención de un juez, podrían surgir conflictos con el derecho de propiedad y el debido proceso.
Alianza con bancos, fintech y plataformas tecnológicas
El plan también prevé una cooperación permanente con el sistema financiero tradicional, el ecosistema fintech, los proveedores de activos virtuales y las aplicaciones informáticas que operan en el país.
Ese esquema de colaboración apunta a acelerar la detección de fraudes y cortar rápidamente el flujo del dinero ilícito. Pero también abre un debate más amplio: el intercambio de información entre empresas privadas y el Estado.
La coordinación con plataformas tecnológicas podría incluir alertas sobre cuentas, transacciones o actividades sospechosas. En ausencia de protocolos públicos claros, especialistas en derecho digital advierten que estos mecanismos pueden terminar generando bases de datos sensibles sobre usuarios, operaciones y comportamientos online.
La expansión de la seguridad digital
El plan aprobado ahora se articula con otras iniciativas oficiales recientes, como el Plan Federal de Prevención de Ciberdelitos 2025-2027 y el programa de fortalecimiento en ciberseguridad ForCIC.
En conjunto, estas políticas consolidan una tendencia: la expansión de la seguridad digital bajo la órbita del Ministerio de Seguridad. El ciberdelito pasa a ser tratado principalmente como un problema policial, con unidades especializadas, redes de cooperación federal y sistemas de monitoreo digital.
El enfoque tiene lógica desde la perspectiva de la investigación criminal, pero también implica que el aparato de seguridad del Estado gane presencia en áreas cada vez más vinculadas a la vida cotidiana digital.
¿Puede usarse políticamente?
La gran discusión que abre el nuevo plan no tiene que ver con su objetivo declarado —combatir estafas— sino con cómo podrían utilizarse sus herramientas en la práctica.
Los sistemas de monitoreo de denuncias, la cooperación con plataformas tecnológicas y la posibilidad de intervenir sobre transacciones financieras generan, en teoría, capacidad estatal para mapear flujos de dinero digital y actividad online.
En contextos de alta polarización política, ese tipo de instrumentos suele generar suspicacias. La línea entre investigar fraudes y obtener información sobre redes de actividad digital o financiamiento puede volverse difusa si no existen controles institucionales robustos.
Por ahora, el plan se presenta como una política de seguridad digital necesaria frente al crecimiento de las estafas online. Pero la experiencia internacional demuestra que las herramientas tecnológicas de vigilancia y control financiero requieren reglas muy claras, supervisión judicial y transparencia pública para evitar abusos.
Sin esos contrapesos, lo que nace como un instrumento para proteger a los ciudadanos puede terminar convirtiéndose en un mecanismo de control cada vez más amplio sobre el ecosistema digital y financiero.
Manuel Adorni no descartó que Santiago Caputo haya tenido algo que ver con la filtración del video donde se ve al jefe de Gabinete tomarse un avión privado para viajar un fin de semana a Punta del Este.
El jefe de Gabinete esquivó a las preguntas sobre si cree que la filtración esté vinculada a la interna del gobierno, pero dijo que «está claro que el video es nuestro» y apuntó contra la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), una fuerza que hasta diciembre condujo Patricia Bullrich.
«Obviamente el video fue grabado desde adentro de un edificio público», respondió Adorni ante la primera pregunta de Luis Majul sobre esta cuestión. «Yo creo que todo lo que pasó esta semana no fue contra mí, fue contra el gobierno», dijo cuando el periodista insistió sobre la interna.
«Fue un golpe para desestabilizar al gobierno», reiteró varias veces Adorni, pero sin identificar a quiénes creen que lo hicieron.
«¿Vos creés que haya sido Santiago Caputo?», insistió Majul, pero Adorni otra vez no lo quiso descartar. «No me decís ni que sí ni que no», lo apuró el periodista. «Te repito, esto es un golpe para desestabilizar al gobierno», se escapó el jefe de gabinete.
«El video está claro que es nuestro, es de las puertas adentro del gobierno. Es alguien que estaba del vidrio para adentro, en todas las dependencias que funcionan en el aeropuerto. Obviamente que el video salió de ahí, lo vimos todos», admitió finalmente Adorni, que aclaró que «empezar a hablar de la interna es de mal gusto».
El video está claro que es nuestro, es de las puertas adentro del gobierno
Como contó LPO, desde un principio Adorni apuntó contra Santiago Caputo, que maneja la SIDE y la Aduana, y lo usó como un escudo para que Karina Milei no lo eche. «Adorni busca cargar la culpa de sus torpezas en Santiago para que Karina no lo limpie», explicó un funcionario.
Aunque hay una idea instalada de que elementos de la SIDE operan en el aeropuerto de San Fernando especialmente por este tipo de vuelos privados que utilizan políticos y empresarios, en la entrevista Adorni también deslizó una
sospecha
sobre la PSA. En esa fuerza tiene injerencia Patricia Bullrich, que está muy cruzada con Karina Milei y compite con Adorni por la candidatura a jefe de gobierno porteño en 2027.