Autor: Invitad@ Especial

  • El paso de Milei por Jesús María encendió todas las alarmas en el peronismo

     

    La ovación que recibió Javier Milei en el festival de Jesús María encendió todas las alarmas en el peronismo cordobés: es que las 30 mil personas que aplaudieron a rabiar al libertario conforman una muestra del votante que mantuvo al peronismo en el poder durante casi tres décadas. 

    El problema para Martín Llaryora no fue la ovación al libertario. El archivo recuerda que en ese mismo predio fueron vitoreados Néstor Kirchner y Mauricio Macri. El problema es que por primera vez un presidente compartió los aplausos con un candidato opositor. 

    Cuando la multitud aplaudió a Néstor, a su lado estaba José Manuel de la Sota. Cuando el receptor de los vítores fue Mauricio Macri, el ladero era Juan Schiaretti. Pero el viernes, junto a Milei estaba Gabriel Bornoroni; ése es el problema para el peronismo.

    Juez enfría su candidatura y refuerza su alianza con Bornoroni para diluir a De Loredo

    Desde que llegó al poder en la elección de 1998, el peronismo provincial siempre contó con los buenos oficios del Gobierno nacional para apoyar a su candidato a gobernador o para romper a la oposición. Macri llevó la misión al extremo en 2019, cuando desmembró en dos a Juntos por el Cambio para permitirle a Schiaretti un triunfo sin competencia. 

    Ahora, Llaryora no tiene ese puente con el Gobierno nacional, que parece decidido a jugar a fondo en 2027. La nueva foto de Milei con Bornoroni «sacó los yuyos» respecto de la candidatura que proyecta el jefe del bloque oficialista en Diputados. 

    El problema para Martín Llaryora no fue la ovación al libertario. El archivo recuerda que en ese mismo predio fueron vitoreados Néstor Kirchner y Mauricio Macri. El problema es que por primera vez un presidente compartió los aplausos con un candidato opositor. 

    «Si en un año el Presidente mantiene esta aceptación será porque su plan económico funciona, y entonces la candidatura a gobernador será lógicamente para un hombre de su confianza, como lo es Bornoroni. Si pierde popularidad, se discutirá quién puede ser el mejor candidato opositor. Pero confiamos plenamente en el plan económico», dicen cerca de Bornoroni. 

    Milei abraza a Bornoroni al ingresar a la pista del Jesús María.

    Apalancado por los primos Menem, Bornoroni ejerce la jefatura de La Libertad Avanza con rigor karinista pero amplitud en la construcción opositora: aunque bajó a Rodrigo de Loredo de la lista de invitados, como reveló LPO, sí invitó a Daniel Juez para apuntalar la alianza con Luis, su hermano, quien se excusó de asistir por encontrarse de vacaciones. 

    Bornoroni vetó a De Loredo y lo bajó de la noche de Milei en Jesús María 

    Además, mantiene cerca a la patricista Laura Rodríguez Machado y a la cornejista Soledad Carrizo. Bornoroni confía en que De Loredo siga perdiendo adhesiones dentro del radicalismo y que llegue sin nafta al tramo final de la discusión por candidaturas para la Gobernación. 

    La elección podría ser en abril de 2027, por lo que dentro de un año la fórmula opositora estará en cancha. Quienes creen que Bornoroni debe liderar, se entusiasman con Luis Juez como vice. 

    «Hay una claridad en LLA después de las visitas de Milei a Córdoba que la apuesta es Bornoroni. Se verá quién lo acompaña, pero se equivocan quienes creen que lanzarse por lanzarse es bien visto por el Presidente», chicanean los libertarios cordobeses a De Loredo, quien ya reclamó para él la candidatura a gobernador.

    Milei cantó junto al Chaqueño en la pista del Jesús María.

     

  • El peronismo de Rosario empuja a un candidato a gobernador del sur para enfrentar a Perotti en la interna de 2027

     

     El peronismo santafesino empezó a discutir 2027 mucho antes de tiempo, pero no por exceso de planificación sino por déficit de conducción. Desde Rosario y el sur de la provincia empezó a tomar forma una idea: forzar una interna con un candidato propio para enfrentar a Omar Perotti que amaga con volver a pelear la gobernación como anticipó LPO. Por ahora, nadie arriesga nombres ni programas porque lo que está en juego es algo más básico: quién maneja la lapicera y con qué reglas.

    La discusión no está atravesada por diferencias ideológicas ni por disputas de modelo. Tampoco por estrategias electorales sofisticadas. El conflicto es más rudimentario y, por eso mismo, más difícil de administrar.

    Después de un cierre de listas traumático en las últimas legislativas nacionales, el peronismo quedó atrapado en una interna donde pesan más las desconfianzas personales y los pases de factura que los desacuerdos políticos. El debate por 2027 funciona, en ese sentido, como excusa para reordenar cuentas pendientes.

     [Perotti piensa pelear la gobernación en 2027 luego de la derrota de Provincias Unidas

    En encuentros partidarios formales y conversaciones informales, distintos sectores del peronismo rosarino y del sur provincial coinciden en que ese territorio tiene que generar un candidato que haga contrapeso al ex gobernador. No se trata de romper ni de armar una alternativa por fuera del PJ, sino de obligar a una competencia que limite los acuerdos cerrados y las definiciones entre pocos.

    Es que la idea de un candidato del sur no aparece como una reivindicación territorial clásica, sino como un límite político. Rosario y su área metropolitana concentran volumen electoral, estructura y visibilidad, pero arrastran una dificultad histórica en el peronismo para traducir ese peso en conducción provincial. Esa debilidad es, al mismo tiempo, el argumento para empujar ahora una disputa que evite que la próxima interna se ordene por inercia.

     Rosario y su área metropolitana concentran volumen electoral, estructura y visibilidad, pero arrastran una dificultad histórica en el peronismo para traducir ese peso en conducción provincial.  

    En ese esquema, Rosario vuelve a ocupar un lugar central. La posibilidad de una interna local entre Marcelo Lewandowski y Juan Monteverde, una hipótesis que empezó a circular con fuerza y que ya adelantó LPO, no sólo ordenaría la disputa en la ciudad, sino que tendría impacto directo en el armado provincial. En el entorno del ex senador admiten que analiza volver a competir por la intendencia, una jugada que le permitiría revalidar volumen político en su principal bastión.

    Esa movida es leída por algunos sectores como funcional a la estrategia de Perotti, que vería con mejores ojos apoyar en una interna a Lewandowski antes que a Monteverde. Rosario, en ese sentido, deja de ser un escenario local para convertirse en una pieza clave del rompecabezas 2027: cómo se ordene allí puede facilitar o bloquear el armado provincial del peronismo.

     [Lewandowski no descarta competir por la intendencia de Rosario en una interna con Monteverde]

    Más allá de las especulaciones, los distintos espacios empezaron a explicitar qué esquema imaginan para la próxima elección. La discusión por los nombres queda, por ahora, en segundo plano. El foco está puesto en las reglas.

    Agustín Rossi y Germán Martínez

    Desde el perottismo, el planteo es directo. Juan Manuel Pusineri, referente de la agrupación Hacemos Futuro y representante partidario en el PJ, sostuvo que sin cambios en la metodología de toma de decisiones cualquier apelación a la unidad es vacía.

    El delegado del ex gobernador cuestionó que «no hay participación de afiliados ni mecanismos participativos» y advirtió que las decisiones «no se pueden seguir tomando entre cuatro personas que definan candidaturas».

    El espacio insiste en internas partidarias o abiertas, con participación de afiliados y ciudadanos, y recuerda que durante el gobierno de Perotti el partido se ordenó institucional y financieramente, aunque las estrategias electorales se definían fuera de la provincia.

    En La Cámpora evitan, por ahora, discutir nombres propios. Fuentes de la agrupación señalaron a LPO que todavía es temprano para definir candidaturas, pero pusieron el acento en la necesidad de revisar el mecanismo de toma de decisiones partidarias.

    El reclamo en el que coinciden muchos sectores apunta a abrir la discusión sobre apoderados y órganos de decisión del PJ, con representación de todos los sectores, para evitar que el partido vuelva a quedar capturado por dos espacios (la del senador Traferri y el de Agustín Rossi) que terminan cerrando listas sin consenso. «No se trata de cuestionar la conducción, sino de abrirla», resumen.

    El Movimiento Evita adopta una posición similar, aunque con un tono más frontal. Eduardo Toniolli sostuvo en on que no puede repetirse el esquema del año pasado y que, si finalmente se eliminan las PASO, no puede haber definiciones entre dos o tres dirigentes.

    Pablo Corsalini

    El Evita fue uno de los sectores que quedó afuera de la lista de diputados y Toniolli no pudo renovar su banca. Desde ese espacio reclaman reglas claras como condición para sostener la unidad y anticipan una estrategia de recorrida territorial para instalar esa discusión de cara a 2027.

    En el rossismo buscan bajar la intensidad del debate interno y correr la discusión hacia el frente electoral. Desde ese espacio, en off, plantean que la prioridad es construir una unidad amplia y un armado competitivo.

    Relativizan la polémica que se desató por los apoderados que ya consideran una discusión cerrada (uno responde a Traferri y el otro a Rossi) y ponen el foco en las variables que siguen abiertas: Tenemos que cuidar la unidad del partido e impulsar un Frente electoral lo más amplio posible, no puede quedar nadie afuera. Además, en el rossismo cuestionan las críticas del cierre último: «Las listas no son buenas si estoy y malas si no estoy», dijeron.

     Tenemos que cuidar la unidad del partido e impulsar un Frente electoral lo más amplio posible, no puede quedar nadie afuera 

    Los intendentes y jefes comunales también mueven fichas. Pablo Corsalini, intendente de Pérez y referente del espacio Vamos, que nuclea a más de medio centenar de jefes territoriales, sintetiza el debate en dos palabras: unidad y renovación. Advirtió que en 2027 se pone en juego la grilla completa y que a ninguna tribu del PJ le sobran candidatos competitivos. Por eso impulsa la conformación de una mesa de estrategia política amplia, donde cada sector diga qué quiere y hasta dónde está dispuesto a ceder.

    El peronismo santafesino empezó a discutir 2027 empujado por la falta de liderazgos claros y por el recuerdo fresco de un cierre que dejó heridas abiertas. La incógnita es el escenario que depende del proyecto que Pullaro eleve a la Legislatura sobre la ley electoral que debe adecuarse a la nueva Constitución provincial.

     

  • La ayuda social creció por encima de la inflación y supera los seis millones de planes

     

     Mientras que el empleo formal y las jubilaciones perdieron frente a la inflación, la Asignación Universal por Hijos -AUH- y la Tarjeta Alimentar fueron las únicas transferencias que crecieron en términos reales durante los primeros dos años de gobierno de Milei. En esta descripción está contenido el corazón del modelo libertario y quizá explica la ausencia de conflictos sociales masivos, luego de dos años de ajuste sostenido.

    En contra del relato del «fin de los planes», los números del presupuesto social muestran que la ayuda directa a los sectores más pobres fue la única partida que creció de manera sostenida durante el gobierno de Milei, tanto en cantidad de beneficiarios como en poder de compra real. De hecho, el punto más bajo del poder adquisitivo de la AUH fye en el 2023, en el último año del gobierno de Alberto Fernández. No parece un dato menor para sumar a las razones de la derrota electoral del peronismo.

    Según confirmó LPO una fuente del Gobierno, a diciembre de 2025 la Asignación Universal por Hijo alcanza a 4.114.513 titulares, incluidos 93.453 beneficiarios por discapacidad, mientras que la Tarjeta Alimentar llega a 2.546.130 familias y cubre a más de 4,5 millones de niños. Más de seis millones de planes. Todo un récord que habla mucho de la latinoamericanización de la Argentina, que está muy cerca de ser el gran país de clase media de América Latina que supo ser hasta los setenta.

     A diciembre de 2025 la Asignación Universal por Hijo alcanza a 4.114.513 titulares, incluidos 93.453 beneficiarios por discapacidad, mientras que la Tarjeta Alimentar llega a 2.546.130 familias y cubre a más de 4,5 millones de niños.

    Los cuadros de evolución real muestran que AUH y Alimentar fueron los únicos ingresos que corrieron por arriba de la inflación de manera consistente, en contraste con el salario mínimo, que perdió poder adquisitivo mes tras mes y hoy cubre apenas una fracción de la Canasta Básica Total, según un informe del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP) de la Fundación para el Desarrollo Humano Integral vinculada a Juan Grabois.

     Las causas inflacionarias que ocultan o no ven

    La combinación ayuda a explicar un dato político clave de la primera mitad de gestión libertaria: no hubo estallido social, pese a la magnitud del ajuste. Lejos de eliminar la asistencia, Milei hizo dos movimientos simultáneos: desplazó a las organizaciones piqueteras de la intermediación y reforzó las transferencias directas.

    En 2015, Cristina Kirchner dejó el poder con 250 mil planes y el tema fue uno de los caballitos de batalla de Cambiemos que criticaba las políticas sociales del peronismo, bajo el despectivo título de «los planeros». Sin embargo, el sistema se terminó de desvirtuar durante la presidencia de Mauricio Macri cuando la ayuda social pegó un salto brutal a casi un millón y medio de beneficiarios como señala un informe del Observatorio de Datos de la Fundación del Plata. Luego, con Alberto Fernández y la pandemia la ayuda llegó a 4 millones de beneficiados y eso no se revirtió sino que creció con Milei, pese a que la pandemia ya pasó hace varios años.

    Evolución de los planes sociales desde el gobierno de Cristina Kirchner al de Milei.

    Macri casi triplicó los planes que recibió de Cristina Kirchner y Alberto Fernández duplicó los que recibió de Macri.

    En ese sentido, la evolución real de la política de ingresos para la infancia, la Asignación Universal por Hijo, alcanzó durante el gobierno de Milei niveles históricamente altos en términos reales. La actual AUH es 23 por ciento más alta que la que se pagaba durante la presidencia de Alberto Fernández e incluso 10 por ciento superior a la vigente durante el gobierno de Cristina Kirchner, creadora del programa.

    La mejora se explica por un aumento extraordinario de la AUH, que en la comparación interanual muestra una suba real del 47 por ciento. Pero la medición que el propio Gobierno utiliza como referencia es aún más impactante: entre noviembre de 2023, último mes de la gestión de Alberto Fernández, y noviembre de 2024, la AUH registró un incremento cercano al 100 por ciento, una variación excepcional que consolidó a la política social como el principal amortiguador del modelo en un escenario de fuerte deterioro de los salarios que sintieron la devaluación del 120% de diciembre de 2023, que nunca se terminó de recuperar.

     Mientras el discurso oficial insiste en el ajuste y el achicamiento del Estado, la red de contención social no solo se mantuvo, sino que se convirtió en el principal amortiguador del modelo, en un contexto de reducción de empleo de calidad.

      Esto se vio además acompañado por una pérdida de empleos formales de calidad, que en los dos primeros años de Milei ronda los 180 mil puestos de trabajo, en una tendencia que se viene agravando: sólo en octubre pasado se perdieron 70 mil empleos.

    La paradoja libertaria es que, mientras el discurso oficial insiste en el ajuste y el achicamiento del Estado, la red de contención social no solo se mantuvo, sino que se convirtió en el principal amortiguador del modelo, en un contexto de salarios en caída libre y pérdida de empleos formales.  

    El diagnóstico se refuerza al mirar los cuadros de evolución real de la AUH y la Tarjeta Alimentar elaborados por la Fundación para el Desarrollo Humano Integral (FDHI) en su monitor de economía popular. Allí se observa que, a diferencia de los salarios, las transferencias sociales no fueron licuadas por la inflación durante el gobierno de Milei.

    Por otro lado, gran parte de la contención social recayó en los gobernadores que fueron los otros afectados del ajuste de Milei. Según fuentes de Desarrollo Social del gobierno de Santa Fe que hablaron con LPO, durante el año 2025, se registró un incremento aproximado del 30% en la demanda alimentaria en la provincia. 

    En Santa Fe, los programas alimentarios se canalizan a través de la Tarjeta Única de Ciudadanía (TUC), Tarjeta Institucional (TI), ProSoNut que alcanzan a 246.153 personas, confirmaron desde el Ministerio de Desarrollo Social provincial a cargo de Victoria Tejeda.

    La ayuda llega a 177 localidades de los 19 departamentos y a 926 instituciones, con una inversión mensual de más de 3.800 millones. Una ayuda que se reforzó en las fiestas con una partida extra de 3.200 millones.

    El cuadro de la FDHI muestra el aumento nominal de la AUH y de la Tarjeta Alimentar desde la asunción de Milei

    Como sea, según el estudio de la FDHI, medidos en términos reales, los montos combinados de AUH y Tarjeta Alimentar muestran una recuperación sostenida desde el inicio de la gestión libertaria, con aumentos que superaron el ritmo de los precios. En los gráficos, la asistencia social aparece como la única variable de ingresos que logra mantenerse -e incluso mejorar- frente al avance inflacionario.

    El contraste con los salarios es contundente. Mientras la AUH y la Alimentar mejoran su desempeño relativo frente a la Canasta Básica Alimentaria (CBA), el salario mínimo cae en picada frente a la Canasta Básica Total (CBT), profundizando la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores formales. En términos simples: la política social amortiguó la indigencia, pero el ajuste recayó sobre el trabajo.

    Los cuadros también muestran que, aun con las mejoras, la AUH y la Tarjeta Alimentar siguen cubriendo solo una fracción limitada de la CBT, es decir, no alcanzan para sacar a un hogar de la pobreza. Sin embargo, sí logran contener el umbral alimentario, un dato clave para entender por qué el ajuste no derivó en un conflicto social generalizado.

    En ese sentido, el informe de la DHI confirma la paradoja del modelo libertario: Milei ajustó fuerte por el lado del salario y el empleo, pero blindó la asistencia directa, consolidando a los planes sociales como la principal ancla de estabilidad social en un contexto de deterioro acelerado de los ingresos formales y las jubilaciones.

     

  • El gobierno estaría dispuesto a sacar el capítulo de ganancias de la reforma laboral, para que apoyen los gobernadores

     

    La nueva mesa política del gobierno se reunió este viernes para diseñar la estrategia para conseguir el apoyo de los gobernadores para sacar la reforma laboral y encontró rápidamente la respuesta: la eliminación del capítulo de ganancias que les recorta un billón y medio de pesos a las provincias.

    La mesa la integran Santiago Caputo, Diego Santilli, Manuel Adorni, Lule Menem, Patricia Bullrich y Martín Menem. Este viernes se sumó Luis «Toto» Caputo durante la primera parte de la reunión, justamente para hablar del capítulo de ganancias que piden sacar los gobernadores.

    La maniobra del gobierno de introducir en la reforma laboral una reforma impositiva, fue revelada por LPO en una columna exclusiva del diputado Guillermo Michel, ex titular d ela Aduana.

    ¿Quién paga la baja de impuesto a las ganancias de las grandes empresas? 

    De aprobarse el artículo 191 de la reforma que envió el Ejecutivo al Congreso, las provincias tendrían un costo fiscal de 130 mil millones de pesos mensuales, es decir, 1,5 billón de pesos por año. El argumento de la Rosada es que gracias a la reforma laboral, las provincias suplirán esa quita gracias a la generación de empleo.

    De aprobarse el artículo 191 de la reforma que envió el Ejecutivo al Congreso, las provincias tendrían un costo fiscal de 130 mil millones de pesos mensuales, es decir, 1,5 billón de pesos por año.

    Los gobernadores no se tragan esa historia y para eso apoyaron el Presupuesto 2026, para saber de antemano cuántos fondos tendrán disponibles. Un escenario mucho más terrenal que el del futuro próspero que vende el Ejecutivo.

    En el gobierno admitieron a LPO que ya están trabajando en moderar la curva del impacto del artículo de ganancias, pero que quieren sacar la reforma como sea para dar una señal al mercado, al FMI y a la Casa Blanca.

    ‘Hay una baja de impuestos que afectaría a las provincias, y la recuperación de los recursos a través del empleo formal se daría desde 2027. ¿Qué pasa si en 2027 esa formalización no sucede? Bueno, ese es el debate que estamos teniendo con los gobernadores’

    La estrategia discursiva será insistir con que van a hacer cambios y que la votación sea a libro cerrado. Lo mismo hicieron con el Presupuesto y finalmente la oposición les propinó un golpe que llevó a Milei a analizar el veto de la ley de leyes. Los más experimentados del gabinete dicen que el artículo será la zanahoria para que no les rompan el corazón de la reforma. 

    «La idea de los gobernadores es bancar la reforma, pero necesitan mostrar que consiguieron frenar una bomba para irse tranquilos a las provincias», dijo a LPO una fuente que participa de las negociaciones.

     

  • Angelici controlará la comisión que frena o impulsa la destitución de jueces

     

    Un hombre cercano a Daniel Angelici quedará al frente de la comisión que frena o impulsa la destitución de jueces federales y nacionales.

    Alberto Maques reemplazará a Luis Juez en la presidencia de la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura.

    Maques llegó al Consejo en representación de los abogados. Fue suplente de Miguel Piedecasas en la lista de 2022 que integró a la UCR, al PRO y a la Coalición Cívica. Mientras que en segundo lugar el PRO postuló a Jimena de la Torre, la elección del primer puesto fue más compleja.

    Como no había acuerdo en el radicalismo entre la corriente que lideraban Ernesto Sanz y Gerardo Morales con la de Daniel Angelici y Emiliano Yacobitti, las dos líneas internas se repartieron el mandato.

    Jorge Macri se amigó con Mauricio y se despeja su candidatura a la reelección

    Angelici impulsaba a Carlos Matterson, que ya había sido consejero y además era abogado del Tano. Carrió no logró poner ningún candidato, pero sí vetar a Matterson. Por eso, Maques quedó como suplente e ingresó en 2024 tras la renuncia de Piedecasas.

    Maques Es un tipo del sistema, del statu quo. No tiene quilombos y vuela por abajo del radar.

    La Comisión de Acusación está integrada por Maques, Juez, Álvaro González, Rodolfo Tailhade, Vanesa Siley y César Grau. Grau entró como suplente por el fallecimiento de Héctor Recalde y además preside la Comisión de Disciplina.

    Alberto Maques.

    A pesar de su integración, los votos de la Comisión de Acusación no tienen un comportamiento partidario y no es imposible la conformación de mayorías. Un dato importante es que la comisión no cuenta con ningún magistrado entre sus integrantes.

    El peronismo tiene a tres de los seis miembros, y los otros tres no siempre votan alineados. Maques parte en desventaja para lograr mayorías, pero tiene el poder de dilatar el tratamiento de expedientes.

    Las denuncias que debe abordar la Comisión de Acusación incluyen a varios pesos pesados. Sandra Arroyo Salgado, el juez federal de Rosario Gastón Salmain, María Capuchetti, Federico Villena y Alfredo López son algunos de los magistrados que tienen expedientes en el Consejo. También Patricio Marianello, el juez que frenó la difusión de los audios de las coimas donde se acusaba a Karina Milei.

    Las denuncias que debe abordar la Comisión de Acusación incluyen a varios pesos pesados. Sandra Arroyo Salgado, el juez federal de Rosario Gastón Salmain, María Capuchetti, Federico Villena y Alfredo López son algunos de los magistrados que tienen expedientes en el Consejo. 

    Si un expediente pasa el filtro de la comisión, el juez debe ser sometido a un jury. Entre 1999 y 2022 tan solo fueron destituídos 18 jueces de los 26 que fueron acusados según un estudio de la Universidad Austral.

    De origen radical, en 2018 Maques fue elegido presidente del Consejo de la Magistratura de la Ciudad tras un acuerdo entre Daniel Angelici y Jorge Rizzo, que luego se distanciarían. En 2020, Maques fue reelecto y permaneció a la cabeza del consejo porteño hasta 2022.

    Durante el gobierno de Fernando de la Rúa fue vicepresidente de la Corporación Puerto Madero. En 2017 desembarcó como síndico de Ceamse mientras el Chiqui Tapia era vice del organismo.

    «Es un tipo del sistema, del statu quo. No tiene quilombos y vuela por abajo del radar», lo definió un hombre de la justicia federal.

     

  • Lewandowski no descarta competir por la intendencia de Rosario en una interna con Monteverde

     

     En el equipo de Marcelo Lewandowski admitieron a LPO que el senador no descarta competir por la intendencia de Rosario en 2027 aunque aclararon que todas las opciones serán evaluadas en su momento. «No descarta nada», repiten cerca del ex periodista deportivo donde evalúan distintos escenarios.

    Falta una eternidad, dicen en ese espacio pero saben que el peronismo requiere que se ordene para enfrentar la próxima elección en la que se elige desde el gobernador, la Legislatura, intendentes y concejos municipales además de la elección nacional en la que Santa Fe renovará sus tres senadores.

    Lo cierto es que Lewandowski suena para competir por la intendencia y calienta la interna peronista donde Juan Monteverde de Ciudad Futura es candidato puesto, aunque hay sectores del peronismo que relativizan el tema, es muy prematuro suponer que el candidato del peronismo va a ser Monteverde, dicen para abrirle la puerta a una interna.

    Minutos del cierre de lista de diputados nacionales cuando Lewandowski se enteró que su espacio quedaba afuera le habría dicho a Monteverde; «¿así que quedamos afuera? ok, no vemos en dos años en la interna por la intendencia». 

    Sin embargo, tanto en el entorno del senador como en otros sectores del PJ coinciden en un planteo claro: no quieren que los candidatos vuelvan a elegirse a dedo. La exigencia de una interna aparece como condición para cualquier armado y como respuesta a un proceso de cierre de listas que dejó malestar.

    De hecho, en el peronismo provincial circuló una anécdota que habría sucedido a minutos del cierre de lista de diputados nacionales cuando Lewandowski se enteró que su espacio quedaba afuera le habría dicho a Monteverde; «¿así que quedamos afuera? ok, no vemos en dos años en la interna por la intendencia».

    La bronca se activó con la lista que encabezó Caren Tepp como candidata a diputada nacional, un armado que también dejó afuera a otros sectores del peronismo y alimentó el malestar interno.

    Juan Monteverde

    La bronca se activó con la lista que encabezó Caren Tepp como candidata a diputada nacional, un armado que también dejó afuera a otros sectores del peronismo y alimentó el malestar interno.

    La chance de que Lewandowsky vuelva a jugar fuerte en Rosario reactualiza el debate sobre una carrera política marcada por avances rápidos y retrocesos fuertes. Su salto desde el periodismo deportivo fue veloz: llegó al Senado provincial de la mano de Omar Perotti y en poco tiempo se convirtió en una figura central del armado.

    La apuesta mayor fue en 2023, cuando encabezó la fórmula a gobernador. La derrota frente a Maximiliano Pullaro fue amplia y dejó expuestas limitaciones del armado, sobre todo en el territorio. El salto posterior al Senado nacional lo reubicó en un lugar institucional, pero no cerró la discusión sobre su proyección.

    Ahora, Rosario vuelve a aparecer como un escenario posible. Lewandowski volvería a revalidar su caudal electoral en su distrito y una eventual interna con Monteverde reordenaría el mapa del peronismo. Por lo bajo, en el PJ admiten que la pelea está abierta. Lewandowsky no se lanza, pero tampoco se baja. Y en un peronismo sin conducción clara, nadie quiere quedar afuera antes de que empiece la disputa real.