Autor: Invitad@ Especial

  • Trump advierte a Irán: «Esta noche morirá toda una civilización si no hay acuerdo»

     

    Donald Trump llevó su lógica de amenazas al máximo nivel de tensión. A horas que se cumple el ultimátum que le dio a Irán para abrir el Estrecho de Ormuz y llegar a un acuerdo, el líder republicano lanzó un temerario mensaje en el que planteó que «una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá». 

    El líder de la Casa Blanca no dio detalles, pero ya ha dicho que las fuerzas armadas estadounidenses podrían bombardear los puentes, las centrales eléctricas y otras infraestructuras civiles de Irán  hasta regresarlo a la «Edad de Piedra».

    El texto continuó: «Ahora que tenemos un cambio de régimen completo y total, en el que prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, quizá algo revolucionariamente maravilloso pueda suceder», expreso en su mensaje de este martes.

    Trump amenazó con destruir a Irán «en una noche» si no abre el Estrecho de Ormuz

    «Lo sabremos esta noche, uno de los momentos más importantes en la larga y compleja historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte finalmente llegarán a su fin», aseguró. «Dios bendiga al gran pueblo de Irán», manifestó.

    La respuesta de Irán fue en el mismo tono. El presidente, Masoud Pezeshkian, dijo en su red social que «más de 14 millones de iraníes orgullosos se han inscrito hasta ahora para sacrificar sus vidas en defensa de Irán. Yo también he estado, estoy y seguiré estando comprometido a dar mi vida por Irán».

    Masoud Pezeshkian, presidente de Irán.

    En ese marco, el régimen de los ayatolá sostuvo que en caso que Estados Unidos cumpla su amenaza, los ataques irán más allá de la región y advirtió en paralizar el gas y el petróleo para siempre. 

    Por su parte, el vicepresidente JD Vance reconoció los recientes ataques estadounidenses en la isla de Jarg, pero dijo que no suponían «un cambio de estrategia» antes de la fecha límite que fijó Trump  para que Irán abriera el estrecho de Ormuz.

    Vance reconoció los ataques estadounidenses y dijo que había hablado previamente con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y con el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine.

    Trump escala la tensión contra Irán y pasa a los insultos: «Abran el maldito estrecho, malditos locos»

    «Según tengo entendido, tras haber hablado con Pete Hegseth y el general Caine al respecto, íbamos a atacar algunos objetivos militares en la isla de Jarg. Creo que así lo hemos hecho», declaró durante una rueda de prensa en Budapest el martes.

    En paralelo, el crudo estadounidense subió otro 3 %, hasta situarse en torno a los 116 dólares por barril en las últimas operaciones. Los futuros del petróleo cotizaban estables o con una ligera baja el martes por la mañana, pero entonces los medios iraníes informaron de explosiones en la isla de Jarg , desde donde se exporta casi todo el petróleo del país.

     

  • Los dividendos del apocalipsis

     

    Hay dos guerras en Oriente Medio. Una se libra con misiles, portaaviones y drones sobre el territorio iraní y de las monarquías del Golfo Pérsico. La otra tiene lugar en los mercados de energía, en las bolsas de materias primas, los boards de las grandes corporaciones petroleras y de los alimentos.

    Un quinto. Un tercio. Un tercio. Dos quintos. Casi la mitad. Estas son las proporciones de las exportaciones mundiales de gas natural licuado (GNL), petróleo crudo, fertilizantes, y también de helio y azufre que transitan por el estrecho de Ormuz, controlado por Irán. Son materias primas indispensables para producir combustibles y alimentos, así como el helio y el azufre son indispensables para fabricar microchips, y por tanto automóviles o, data centers y, en fin, para el desarrollo de la inteligencia artificial. El abastecimiento mundial de estas materias depende de su transporte por el estrecho que quedó cerrado desde el inicio de la guerra, casi para todo el mundo.

    Desde el ataque israelo-estadounidense a fines de febrero, el precio del crudo subió más de un 50%. Es el impacto de la escasez en los precios de las mercancías. Scarcity! Algunos analistas advirtieron que este precio podría alcanzar los 150 y hasta 200 dólares por barril. Según la consultora Rystad Energy, si el precio de referencia del petróleo estadounidense pasara a promediar los 100 dólares por barril a lo largo del año, los flujos de caja del sector petrolero norteamericano pasarían a ser 63.000 millones de dólares más altos que en un escenario estándar de 70 dólares/barril.

    Es la mayor amenaza a la seguridad energética global en la historia, en palabras de Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de Energía (AIE). La publicación Foreign Policy destacó que esta es, tanto en volúmenes totales como en porcentaje del consumo mundial, la mayor disrupción del suministro energético jamás registrada.

    La crisis no se proyectó al futuro. Es hoy. Los estadounidenses empezaron a pagar 80 centavos más por galón de nafta, según cálculos del Senado. El Banco Central Europeo redujo su proyección de crecimiento para la eurozona a apenas 0,9% para 2026, con inflación potencialmente del 4,4% en escenarios adversos. La OMC proyecta una desaceleración abrupta del comercio global. El mundo se empobrece. Algunos, sin embargo, se enriquecen.

    Antes de la guerra, 20 millones de barriles diarios pasaban por el estrechó de Ormuz, controlado militarmente por Irán. Tres semanas más tarde ese volumen cayó a casi la mitad. La liberación de reservas estratégicas por parte de EE.UU., así como el saqueo de las reservas de Venezuela, solo puede inyectar 2 o 3 millones de barriles diarios al mercado. Ninguna intervención política podrá compensar tamaña disrupción.

    ¿Por qué? Porque cuando los depósitos de petróleo y gas ubicados en el entorno del estrecho se llenaron, varios yacimientos tuvieron que detener la producción: están, en el lenguaje de la industria, shut in. Cero suministro. 

    Imagen de María Lupan en Unsplash

    Y los yacimientos y refinerías no se reactivan de la noche a la mañana. Sin contar con que la infraestructura de producción y transporte ha sido dañada físicamente en Irán y en Qatar. Los ataques israelíes alcanzaron el campo de gas South Pars, el más grande del mundo, y entonces Irán golpeó la planta de GNL de Ras Laffan, norte de Qatar, eliminando 3,5% de la producción mundial de GNL durante los próximos tres a cinco años.

    A la fórmula del caos se le agrega que los rebeldes hutíes de Yemen  lanzaron ataques contra Israel. Si esta facción pro iraní intensificara sus acciones, podría agravar la situación causada por el cierre de Ormuz al entorpecer aún más el tráfico marítimo comercial global al bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, que controla el acceso al Mar Rojo. Por el momento, se trata de ataques limitados: una «escalada controlada«. Pero la guerra no es matemática. El dominio completo de las consecuencias de echar a andar una guerra es imposible.

    Como se puede ver, son muy malas noticias para el mundo. Aunque no para todos. Las empresas petroleras volvieron a ver sus ganancias multiplicarse de la noche a la mañana, como en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, por una decisión adoptada en oficinas muy lejanas de Teherán.

    Un win-win para los winners

    Un informe de Greenpeace publicado el 1 de abril reveló que las empresas petroleras en la UE obtuvieron 81,4 millones de euros adicionales cada día—unos 2.500 millones de euros solo en marzo— debido al aumento de los precios de los combustibles desde el inicio de la guerra en Irán. Los precios en los surtidores subieron mucho más que el costo del petróleo crudo.

    La guerra es una máquina de ganancias para las petroleras Pero también una máquina de riesgos. La diferencia está en quién paga los riesgos y quien cobra las ganancias. Una asimetría que lleva la forma misma de la estructura de propiedad desigual del capitalismo petrolero.

    No están siendo los pueblos del Sur Global los que recogen los beneficios. Sobre todo no los venezolanos, que liberados por Estados Unidos de la tiranía unipersonal de Nicolás Maduro se han visto expropiados de su petróleo. Recibirán aún menos regalías que durante el bloqueo previo a la invasión. Al mejor estilo corsario del siglo XVIII, EE.UU. se jacta de haberle robado hasta sus reservas de oro.

    Son compañías como ExxonMobil las que vieron disparar sus ganancias sin haber para ello invertido, ni innovado. Aramco, la mayor petrolera del mundo superó sus previsiones de ganancias y sin embargo su CEO advirtió que una interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz tendría “consecuencias catastróficas” en los mercados globales.

    La lógica es obscena: el conflicto restringe la oferta global, los precios suben, y quien controla la producción y la logística se alza con una renta extraordinaria que luego se distribuye en dividendos entre accionistas.

    El mismo mecanismo que enriqueció a las petroleras durante la guerra de Ucrania está funcionando hoy, a mayor velocidad y con mayor intensidad.

    Un síntoma de esto: los contratos a futuro del petróleo WTI —el crudo de referencia que cotiza en Texas y sirve de pronóstico de los operadores del mercado — que tenían vencimiento en abril se negociaron en 96,14 dólares el 20 de marzo. Pero la realidad superó la imaginación del mercado y esta semana la cotización osciló en los 120 dólares por barril.

    ¿Qué es lo que ocurrirá con esa renta si el gas y el petróleo siguen aumentando? La investigación pionera de la economista alemana Isabella Weber sobre el shock posterior a la invasión rusa de Ucrania en 2022, explica que los ingresos netos de las compañías petroleras que cotizan en bolsa alcanzaron entonces los 916.000 millones de dólares en un solo año. En EE.UU., el 50% de esas ganancias fue a dar a los bolsillos del 1% más rico de la población, mientras que el 50% más pobre recibió apenas el 1%.

    Así es como funciona la hiperconcentración de riqueza. La economía global está administrada por corporaciones gigantes que fijan sus propios precios. Cuando los costos de sus insumos suben, las corporaciones los trasladan a los consumidores. Esto se llama “inflación de vendedores”. Y se agrava cuando los insumos escasean físicamente, porque eso otorga a las empresas un monopolio temporal.

    En la Argentina, esa mecánica se agrava por una paradoja institucional: el Estado está conducido por quienes consideran que los impuestos son, en sí mismos, un robo. Eso se traduce en desmantelamiento de capacidad fiscalizadora —la AFIP achicada, los cuerpos técnicos vaciados— y en la imposibilidad práctica de determinar con precisión la magnitud de la renta extraordinaria apropiada por las petroleras y las empresas de alimentos. Una parte de esa renta terminará en guaridas fiscales, eludiendo cualquier tributación local. Otra se convierte en distribución de dividendos: las empresas de alimentos, por ejemplo, registraron ganancias extraordinarias durante los ciclos inflacionarios y respondieron no con inversión productiva sino con remesas a sus casas matrices. «Son las élites las que debilitan la economía de cada país», anticipaba Agustina Paz Frontera en su análisis «Poniendo estaba la casta», en noviembre 2024 en Anfibia.

    La renta extraordinaria de corporaciones multinacionales no se limita al gas y al petróleo y sus derivados (no olvidar los fertilizantes, es decir, los alimentos). El mecanismo se extiende con igual ferocidad a las ganancias a los seguros del transporte marítimo. Para empezar, reportes de Lloyd’s List y Bloomberg indican que Irán pasó a cobrar hasta 2 millones de dólares por buque para garantizar el ‘paso seguro’ a través de Ormuz, un peaje no oficial. Las grandes navieras —Maersk, MSC, CMA CGM, Hapag-Lloyd— estarían entre las perdedoras. Debieron suspender sus rutas por el Golfo y desvían sus buques por el Cabo de Buena Esperanza en el sur de África, alargando semanas los tiempos de tránsito y en costos.

    Según un informe de mercado de febrero, las tarifas de flete para petroleros de gran porte en la ruta del Golfo Pérsico a China alcanzaron niveles récord: 423.736 dólares por día. Estos aumentos generarán ganancias no previstas con relación al cálculo original de costos para estas operaciones. Es el costo del miedo.

    Pero es en el sector de las aseguradoras marítimas donde el incremento de las ganancias es aún más pronunciado. La primera reacción del sector fue la parálisis. Los principales clubes de aseguradores marítimos cancelaron toda cobertura de riesgo de guerra a partir del 5 de marzo. Entonces las primas de riesgo se dispararon entre un 200% y un 300%. Los precios se fueron a entre 3,5 % y 7,5 % del valor de un buque, que en promedio cuesta 120 millones de dólares, según un informe de The Guardian. Esto contrasta con el 1 % ó el 1,5% del costo de las primas de la semana anterior, y con el 0,25 % previo a la guerra.

    Ante la crisis, Trump ordenó crear un respaldo de reaseguro de 20.000 millones de dólares para intentar reactivar el tránsito por el estrecho. Aquí, nuevamente, liberales anti Estado en gobierno echan mano al presupuesto para subsidiar el riesgo y que ‘el mercado’ pueda seguir recogiendo ganancias extraordinarias.

    Países: súbditos del lucro geopolítico

    El mapa de los Estados ganadores es complejo. Según la BBC, mientras los productores del Golfo —Qatar y Arabia Saudita, principalmente— sufren ataques iraníes sobre su infraestructura, son otros quienes recogen los frutos del alza de precios.

    El gran beneficiario sería Rusia. Washington relajó las sanciones para aliviar la escasez global de hidrocarburos y entonces las ventas de petróleo crudo ruso a India saltaron un 50%. Moscú habría recaudado así 5.000 millones de dólares adicionales solo en el primer mes de esta guerra. Según Foreign Policy, el petróleo ruso pasó rápidamente de cotizarse muy a la baja a hacerlo con un precio incluso por encima del precio global.

    Expertos reunidos el mes pasado en el Institut Francais des Relations Internationales (IFRI), señalaron que el diferencial de precios entre el crudo Urals —la variedad rusa, que cotiza más barato a causa de las sanciones— y el Brent, referencia internacional, se redujo de 30 dólares a solo 10 por barril.

    Sin embargo, no hay euforia en Moscú. Las ganancias parecen ser absorbidas por intermediarios y por la guerra en Ucrania. El déficit presupuestario ruso,  que ya era elevado, alcanzó en enero y febrero el 90% del proyectado para todo el año.

    Ucrania entonces comenzó a atacar la infraestructura de exportación de petróleo ruso, para cortar la ventaja comercial que está recibiendo de la guerra en Irán. Por eso el escenario óptimo de Moscú es que la crisis dure lo suficiente para reponer las arcas del Estado sin provocar una desestabilización duradera en el Golfo. Una guerra corta que lo enriquezca; una paz rápida que no lo exponga.

    El caso de Irán es la paradoja mayor. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una autorización de 30 días para la venta del petróleo iraní almacenado en alta mar. Ahora Irán puede vender más barriles más rápido y a un mejor precio. Las percepciones erróneas de fragilidad de Irán resultaron en una trampa,  advierten especialistas de Goldman Sachs.

    Imagen de Javad Esmaili en Unspash.

    Noruega y Canadá también emergen como ganadores potenciales del lado del suministro. Canadá se posiciona como productor estable, confiable y basado en valores, luego del posicionamiento antiimperialista de su Primer Ministro Mark Carney en la cumbre de Davos.

    Estados Unidos encarna la paradoja central: las corporaciones basadas en su territorio ganan mientras que sus ciudadanos pagan. EEUU pasó de importar el 60% de su petróleo hace dos décadas a exportar hoy entre 3 y 4 millones de barriles diarios, con una producción que escaló de 5 a casi 14 millones de barriles por día —la expansión más rápida de la historia. Sin embargo, esto no protege a sus ciudadanos del encarecimiento global. Y ese dato, junto con la oposición a la guerra contra Irán incluso en el seno del espacio MAGA que sostiene al presidente Trump y el impacto de la brutal política anti inmigratoria en su base de apoyo latina, empieza a hacer crujir las expectativas electorales de medio término del presidente.

    China, por su parte, importa 50% de su petróleo y un tercio de su GNL a través de Ormuz. Pero las élites del Partido Comunista prepararon al país para esta crisis durante las últimas dos décadas. Un tercio de su sistema energético chino está electrificado, la mitad de los autos nuevos vendidos son eléctricos, y China acumuló una reserva estratégica de 1.500 millones de barriles mientras EEUU vendía las suyas.

    El escenario óptimo para China sería una derrota militar rápida de EEUU e Israel que desacredite a Washington y, sobre todo, distraiga a la potencia norteamericana de su proyección estratégica en Asia. Es decir, que contenga el entusiasmo expansionista de la Primer Ministra de Japón, Sanae Takaichi, aliada eufórica de Trump, y le abra el margen de maniobra en el Mar de China para su ambición irreductible de reunificación a través de la anexión de Taiwán.

    Los costos económicos de la guerra resultan aceptables para China si a cambio gana mayor espacio geopolítico.

    Los que pagan

    ¿Quiénes absorben el costo de esta guerra? Casi todos los demás, por regla general.

    India es de los más afectados. Importa el 60% de su gas licuado de petróleo (LPG) a través del estrecho de Ormuz. El 47% de su gas natural licuado proviene de Qatar, cuya capacidad exportadora fue dañada por ataques iraníes. Resultado: racionamiento de gas, escasez de cilindros, cierre masivo de restaurantes y pequeñas empresas. Los 10 millones de trabajadores indios en los países del Golfo —que envían 50.000 millones de dólares anuales en remesas— ven amenazadas sus condiciones laborales. El gobierno indio congeló los precios en surtidores.

    La crisis pone a prueba su ‘autonomía estratégica’. El gigante asiático dispone de 170 buques de guerra y ambiciones de convertirse en garante de seguridad en el Océano Índico. Tiene media docena de fragatas desplegadas cerca del estrecho de Ormuz para escoltar a buques propios. Pero su posición diplomática es cada vez más incómoda: India guardó silencio cuando un submarino estadounidense hundió una fragata iraní en el Océano Índico, su área de influencia regional. Su presidencia del BRICS (con Brasil, Rusia, Sudáfrica, entre otros) no produjo ningún comunicado.

    Japón importa más del 90% de su petróleo crudo del Medio Oriente; el 93% de éste transita por el estrecho de Ormuz. Tokio está bajo presión de Washington para intervenir militarmente, a lo que se resiste. Por ahora.

    Pakistán pidió a las universidades que pasen a modo remoto, pues no pueden pagar los costos de la electricidad.

    Corea del Sur enfrenta la misma presión. Cerca del 70% de sus importaciones de crudo se canalizan por el mismo estrecho. Los políticos advierten del riesgo para su industria de semiconductores, que produce más de la mitad de los chips del mundo. Esta semana el gobierno coreano introdujo una segunda inyección de dinero en el consumo y la industria de 17.300 millones de dólares para amortiguar el impacto. El paquete incluye compensaciones a las refinerías, vouchers para consumidores, ayuda a hogares vulnerables y jóvenes. Lo financiarán con un impuesto a las ganancias extraordinarias generadas por el boom de chips para inteligencia artificial.

    Atentos a este dato, pues de las brumas de la batalla comienzan a emerger soluciones. El gobierno de Dinamarca, por ejemplo, ganó unas elecciones parlamentarias cruciales con una plataforma de impuestos a las ganancias extraordinarias de corporaciones. Los gravámenes de este tipo aplicados en 2022 por Colombia y Argentina son antecedentes en los que se fijan los especialistas para promover reparaciones ante el shock. Por esa razón, tanto Greenpeace como los expertos de la comisión independiente ICRICT que presiden los economistas Joseph Stiglitz y Jayati Ghosh llamaron a que los países introduzcan impuestos permanentes y automáticos para las ganancias de los combustibles fósiles. Cinco países de la UE lanzaron una propuesta similar la semana pasada.

    Alimentos, horizonte opaco

    Un tercio de los fertilizantes del mundo ya está bloqueado en Ormuz. China, además, restringió sus exportaciones de fertilizantes para proteger su mercado doméstico con lo cual agrava la escasez global. Con el 40% de las exportaciones mundiales de fertilizantes en riesgo en plena temporada de siembra en mercados clave desde Estados Unidos hasta India, la caída en la producción de alimentos durante la próxima cosecha es un riesgo real.

    Lo que en el Norte Global se manifestara como un shock de precios, en las regiones importadoras netas del Sur Global será hambre.

    Cuando suben los precios de los fertilizantes, suben los precios de los alimentos. Cuando suben los alimentos, los que más sufren son siempre los mismos.

    Así lo hizo notar el Programa Mundial de Alimentos: el alza de los precios de alimentos y combustibles causada por la guerra en Irán puede tener efectos en cascada que agravará el hambre en las poblaciones vulnerables. El índice de precios de los alimentos de la ONU en marzo se situó en 128,5 puntos, un aumento del 2,4 % con respecto a febrero; el segundo incremento mensual consecutivo tras cinco meses de descensos.

    Al subir sus precios, las grandes empresas capturan la escasez como si fuera mérito, pero no lo es: en EEUU, el 10% más rico de los hogares posee el 87% de las acciones de las empresas de energía. El aumento de la cotización en Bolsa de estas empresas es celebrado por sus accionistas. Y el resultado es un incremento de la desigualdad. En el caso de 2022, las ganancias extraordinarias fluyeron hacia los accionistas ricos. La misma dinámica opera hoy. No se crea valor: se redistribuye hacia arriba lo apropiado.

    Incluso con una resolución rápida del conflicto hoy por hoy inverosímil, las disrupciones físicas en la producción de GNL, las redes globales de producción y su logística tardarán años en recuperarse. Y las consecuencias políticas de este tipo cambian el sentido de lo esperable. Hace cuatro años, la derecha radical resultó la ganadora. El shock actual podría golpear la gobernabilidad de aquellas mismas administraciones de ultraderecha.

    Las guerras en Irán y en Ucrania son conflictos geopolíticos y también mecanismos de redistribución masiva de riqueza, en tiempo real, desde los muchos de abajo hacia los pocos de arriba. Nombrar a los ganadores, identificar a los perdedores y reclamar los instrumentos fiscales para reequilibrar esa transferencia con impuestos sobre la renta extraordinaria es lo que separa a un gobierno de una escribanía al servicio del capital.

    La entrada Los dividendos del apocalipsis se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • True Crime Community detrás de la masacre en una escuela de Santa Fe

     

    Una remera secuestrada en la casa del chico de 15 años que desató la tragedia de la escuela de San Cristóbal dio un primer indicio de que ese ataque a tiros de escopeta, que mató a un nene de 13 años y causó heridas a otros ocho alumnos, sugería una conexión más oscura que un grave desvarío aislado. A eso se sumaron, según fuentes oficiales dijeron a LPO, enlaces encontrados en las comunicaciones de este adolescente con comunidades centradas en crímenes reales y asesinos de masas que han generado conductas en espejo.

    Frente a esto los investigadores del caso en el que murió Ian Cabrera, de 13 años, advierten un giro inesperado en este hecho. La eventualidad de que el chico agresor haya movilizado su conducta bajo la identificación de un grupo como True Crime Community (TCC), que muestra fascinación por los perpetradores de crímenes reales o asesinos en serie, es algo que ingresa en el análisis del caso. Y que también provoca una mirada alerta en autoridades fiscales nacionales ya que este tipo de comunidades son seguidas por brigadas antiterroristas.

    El primero en blanquear que esta hipótesis había entrado de lleno a la investigación del caso de San Cristóbal fue el director de Investigación Criminal de Santa Fe, Rolando Galfrascoli. «Estamos trabajando en esto que excede a la Argentina porque es una red internacional. Así como está trabajándose en las provincias, también está impactando en otros países donde esta red difusa, gigantesca, atomizada y anárquica tiene una finalidad macabra de causar el mayor daño posible y venerando a autores de grandes masacres de este tipo», declaró a la radio Aire de Santa Fe.

    El funcionario de Seguridad dijo asimismo que las alertas dispuestas luego del caso de la escuela 40 Mariano Moreno de San Cristóbal posibilitó neutralizar un hecho semejante. «Esta acción terminó desbaratando tal vez la posibilidad de que una persona cometa un hecho de similares características. Porque una de las denuncias, una de las amenazas, termina en Sunchales con el secuestro de un arma de fuego cargada y lista para disparar en manos de un menor, que tendrá que dar explicaciones en la Justicia, pero no nos caben dudas de que había manifestado que iba a cometer un crimen».

    El chico que mató a un compañero en Santa Fe no es punible porque la ley juvenil no está vigente

    El chico que disparó hace una semana en San Cristóbal está bajo protección de la Secretaría de Niñez de Santa Fe dado que no es punible y no afrontará por ese hecho un proceso penal. La remera que se encontró en su vivienda cuando la requisaron es similar, según fuentes del caso, a la que utilizaba uno de los jóvenes que produjo la matanza en Columbine, Colorado, EEUU, el 20 de abril de 1999, con el resultado de doce estudiantes y un profesor asesinados.

    El viernes pasado hubo una audiencia judicial de carácter confidencial en la ciudad de Rafaela donde compareció el chico que produjo el incidente. El juez penal actuante admitió medidas propuestas por el fiscal Luis Schiappa Pietra junto a funcionarios de la Secretaría de Niñez ya que no es punible. El magistrado prohibió a los presentes, responsables por su rol institucional, difundir cualquier aspecto relacionado con lo tratado en ese acto.

    Las autoridades investigan si el chico agresor actuó bajo la identificación de un grupo como True Crime Community (TCC), que muestra fascinación por los perpetradores de crímenes reales o asesinos en serie

    Al salir de la audiencia ese día el fiscal Schiappa Pietra hizo una declaración escueta que, a la luz de lo conocido hoy, contiene un matiz sugestivo. «Hay muchas aristas de esta investigación. Nosotros explicamos al momento de hacer saber los hechos que este es un evento que había tenido una cierta planificación y que estaba atravesada por una serie de relaciones y vínculos en redes sociales».

    Este lunes se conoció que hubo un nuevo adolescente detenido, que tiene 16 años, por el incidente de San Cristóbal. Ocurrió en la ruta 11, en la localidad de Nelson, a 40 kilómetros de la ciudad de Santa Fe. Este chico estaba vinculado al adolescente que tiró por la plataforma Discord. Ellos dos, junto a otros jóvenes, mantuvieron intercambios según fuentes del caso dijeron a LPO, donde se hacía referencias a matanzas en distintos colegios de Estados Unidos y Serbia. Los investigadores refieren que el joven habría tenido información previa sobre el ataque que dejó un alumno muerto y ocho chicos heridos de manera superficial.

    «Tenemos información muy contundente sobre la manera en que se venían dando estas comunicaciones, estas relaciones con otras personas. Obviamente no tenemos al día de hoy la posibilidad de determinarla, justamente porque es una forma de comunicarse en redes mucho más compleja de lo que nosotros creemos, con mecanismos de ocultamiento de identidades y demás. En sí, en comunidades de redes muy cerradas también», dijo el fiscal.

    Al respecto, la Secretaría de Análisis Integral del Terrorismo Internacional (SAIT), que es una oficina de la Procuración General de la Nación, elaboró en forma reciente un documento sobre la consolidación del fenómeno del TCC, cuyos miembros o adherentes que se dedican a seguir, y a veces a emular, a los perpetradores de homicidios masivos. Justamente lo que advierte el paper es el desarrollo de una subcultura integrada por comunidades digitales radicalizadas, que producen narrativas que sitúan a los que cometen este tipo de delitos como figuras admirables o a imitar.

    La SAIT indica concretamente en este documento que en su tarea cotidiana de pesquisa ha detectado la existencia de siete causas en trámite en distintos lugares de Argentina «cuyas características presentan alta similitud con este fenómeno».

    Los enlaces de grupos desde Argentina con los seguidores de TCC se dan en el ecosistema digital, no solamente a través de telefonía celular, sino también mediante consolas de juegos donde se generan intercambios. También destacan características comunes de los integrantes de estas redes conectadas al TCC. Reporta el informe que muchas veces se observa en ellos antecedentes de aislamiento social, experiencias de victimización o dificultades notorias para integrarse a su medio y consumo intenso de contenidos digitales. Advierten también como principales rasgos en sus integrantes «misantropía, reflejada comúnmente en un odio profundo hacia la humanidad y la sociedad», también «problemas de salud mental, frecuentemente evidenciados en baja autoestima e ideación suicida» y «gran exposición a consumo de gore, a videos violentos y material gráfico extremo». 

     

  • La crisis del PAMI complica a Bornoroni: los intendentes cordobeses reclaman una deuda de 9 mil millones

     

    El jefe del bloque libertario en Diputados, Gabriel Bornoroni, atraviesa uno de los momentos más complejos desde que le toca ser el referente de los hermanos Milei en Córdoba. Porque, más allá del microclima de crisis libertaria, hay una cuestión que lo deja en una posición incómoda a la hora de sumar aliados en territorio cordobés: la demanda de los intendentes por la deuda de Pami en el interior provincial.

    Cifra que, según estiman los alcaldes cordobeses, alcanza casi un total de 9.000 millones de pesos en concepto de -entre varios ítems- atenciones en hospitales y dispensarios que se brindaron a cargo de los municipios, pero que todavía no logran cobrar desde la obra social estatal.

    El problema es que para que eso ocurra, Karina le tiene que soltar fondos al caputista Mario Lugones, el ministro de Salud que responde al asesor presidencial y a quien la hermana del Presidente tiene en la mira. Y, como casi con seguridad es difícil que esto suceda en lo inmediato, el reclamo de intendentes a Bornoroni, el dueño de la botonera de Pami y Anses en Córdoba, seguirá creciendo.

    LPO reveló la semana pasada que Lugones le está reclamando a Toto Caputo fondos para el PAMI por un equivalente a mil millones de dólares, ante la amenaza de proveedores de empezar a cortar servicios y cobrar copagos. La tensión es tal que este lunes la oficina anti fake news que dirige Santiago Caputo tuvo que salir a negar la renuncia del ministro de Salud.

    Otra guerra en el gabinete: Lugones le exige a Caputo mil millones de dólares para el PAMI

    Por esto, en un intento por recuperar la iniciativa y volver a levantar el perfil después de varios días de hermetismo, el libertario cordobés concretó este lunes un pase que se venía anunciando hace rato: la incorporación del radical de Río Cuarto, Gabriel Abrile. El excandidato larretista en la elección municipal del 2021 se sumó a las filas libertarias de la mano de la radical Soledad Carrizo, la exdiputada y actual directora del Inaes que ejerce la pata UCR dentro del armado opositor a Llaryora en Córdoba.

    Según estiman los alcaldes cordobeses, la deuda del PAMI alcanza casi un total de 9.000 millones de pesos

    Abrile llegó con la otra concejala del radicalismo en Río Cuarto, Ana Laura Vasquetto, dos heridos de la elección del 2024, sobre todo después de la derrota en la interna UCR de Abrile frente a Gonzalo Parodi.

    El edil de Río Cuarto, además, tiene un pie en el Pami de esa ciudad. Organismo convulsionado por una causa que se heredó de gestiones anteriores, pero repercutió con fuerza hace un par de años, ya dentro de la gestión libertaria y derivó en la investigación por una defraudación millonaria por sobrefacturación. Causa que involucró a la obra social nacional y a un sanatorio del sur cordobés, y que llegó al fuero federal tras iniciarse en la Justicia provincial por una denuncia de abuso sexual.

     Vasquetto, Abrile, Bornoroni y Carrizo 

     

  • |

    La «Sábana Santa de Turín» bajo la lupa del ADN: una investigación reabre el debate histórico sobre el manto que cubrió el cuerpo de Cristo

     

    Una reciente investigación publicada en bioRxiv analizó el ADN presente en la célebre reliquia conocida como el Sábana Santa de Turín, revelando un mosaico genético sorprendentemente diverso. Los resultados no sólo cuestionan certezas previas, sino que abren un campo de debate que cruza historia, arqueología y biología molecular.

    Por Alcides Blanco para NLI

    FOTO: World History Archive/picture alliance

    Una reliquia histórica bajo el microscopio moderno

    Desde hace siglos, la Sábana Santa de Turín ocupa un lugar central en el imaginario cristiano: se la considera, según la tradición, el sudario que habría envuelto el cuerpo de Jesucristo tras su crucifixión. Sin embargo, su autenticidad ha sido objeto de controversias constantes, especialmente desde que en el siglo XX comenzaron a aplicarse técnicas científicas para estudiar su origen.

    En este contexto, la nueva investigación —basada en muestras recolectadas en 1978— utiliza herramientas de metagenómica, una técnica que permite analizar el conjunto de ADN presente en una muestra sin necesidad de aislar organismos específicos.


    Lo que encontró el ADN: una historia de contaminación y contacto

    El hallazgo central del estudio es contundente: el ADN presente en la tela no corresponde a una única fuente, sino que constituye una mezcla compleja de material genético humano, vegetal, animal y microbiano acumulado a lo largo de siglos.

    Esto implica que la reliquia estuvo expuesta a múltiples entornos, manipulaciones y contextos históricos. Entre los rastros detectados aparecen señales genéticas vinculadas a distintas regiones del mundo, lo que algunos interpretaron apresuradamente como prueba de un origen exótico.

    Sin embargo, los propios análisis indican que esta diversidad no permite determinar el origen geográfico del objeto, precisamente porque el ADN refleja la historia de contactos posteriores y no necesariamente su punto de creación.


    El mito del “ADN indio” y las malas lecturas

    Uno de los aspectos más viralizados del estudio fue la supuesta presencia significativa de ADN del sur de Asia, lo que algunos interpretaron como evidencia de un origen en la región del Indo.

    No obstante, esta conclusión es considerada una lectura errónea o exagerada. El estudio detecta fragmentos genéticos compatibles con diversas poblaciones —incluidas asiáticas— pero dentro de un contexto de contaminación masiva acumulada durante siglos.

    De hecho, la investigación también identifica ADN vinculado a Europa, Medio Oriente e incluso especies introducidas en épocas posteriores a la Viajes de Cristóbal Colón, lo que refuerza la idea de que la tela actuó como un “archivo biológico” de su recorrido histórico más que como evidencia de su origen.


    Ciencia, historia y límites del conocimiento

    El estudio se inscribe en una larga tradición de análisis científicos sobre la reliquia, que incluye pruebas de datación por carbono realizadas en los años 80 —las cuales sugirieron un origen medieval—, así como investigaciones físicas y químicas sobre la imagen impresa en la tela.

    La diferencia clave es que la biología molecular introduce una dimensión nueva: la posibilidad de reconstruir trayectorias históricas a partir de rastros invisibles. Sin embargo, también deja en evidencia sus límites. Como señalan los investigadores, la contaminación genética impide identificar un ADN “original” del objeto, lo que vuelve imposible establecer conclusiones definitivas sobre su procedencia.


    Una reliquia que sigue generando preguntas

    Lejos de cerrar el debate, la investigación refuerza una idea central: la Sábana Santa de Turín es tanto un objeto religioso como un fenómeno histórico complejo, atravesado por siglos de circulación, devoción, manipulación y estudio.

    En ese cruce entre ciencia y creencia, el ADN no aporta certezas absolutas, pero sí algo quizás más valioso: una evidencia tangible de que la historia de la reliquia es, en sí misma, global, dinámica y profundamente humana.

     

  • La Ciudad modifica su política social y la asistencia estará ligada a la formación laboral obligatoria

     

     Jorge Macri modificó la política social porteña y anunció que la asistencia económica estará ligada a la formación laboral obligatoria.

    El gobierno porteño eliminará los planes sociales y los reemplazará por un «programa centrado en la capacitación y la inserción laboral formal».

    La iniciativa lanzada por la Ciudad alcanza a cinco mil beneficiarios y está prevista una transición que durará un año hasta el fin del sistema actual.

    «En el proceso de revisión se detectaron y eliminaron 1.274 beneficiarios irregulares: el sistema implicaba unos $10 mil millones anuales y 85 convenios que ahora serán dados de baja», explicaron desde el gobierno porteño.

    Jorge Macri prohíbe el ingreso de materiales a la Villa 31 para frenar el crecimiento del barrio

    «Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar. La única salida es el trabajo», sostuvo Jorge Macri.

    El nuevo formato prevé la eliminación de intermediarios, ya que los beneficiarios recibirán los pagos de manera directa. También se fijarán «criterios claros de permanencia», como requisitos de residencia, situación socioeconómica y nivel de ingresos.

    Desde la Ciudad adelantaron que el nuevo programa está basado en «la formación educativa, la capacitación laboral, el trabajo con impacto concreto y la vinculación con el sector privado». La iniciativa contempla acuerdos con nueve cámaras empresariales, empresas y universidades.

    «Estamos dando un paso más en el cambio de paradigma de la política social. Ya lo hicimos con el sistema de comedores, ahora lo hacemos con los últimos planes sociales que quedaban en la Ciudad. Le estamos devolviendo dignidad a personas que hace muchos años solo cobraban para ir a una marcha sin ningún horizonte de progreso», aseguró el ministro de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, Gabriel Mraida.