Autor: Invitad@ Especial

  • |

    Casta premium: Milei premia con una embajada a Crexell tras su voto clave para la Ley Bases

     

    La designación de Lucila Crexell como embajadora en Canadá reaviva una de las acusaciones más explosivas del último tiempo: el presunto intercambio de favores políticos en el Congreso. Mientras el oficialismo habla de “consensos”, la oposición denuncia directamente una compra de votos para aprobar la ley más importante del gobierno de Milei.

    Por Roque Pérez para NLI

    La política argentina volvió a exhibir su costado más crudo. La exsenadora Lucila Crexell fue designada embajadora en Canadá tras haber sido una pieza clave en la aprobación de la Ley Bases, en medio de acusaciones de que su voto fue “negociado” a cambio del cargo.

    El dato no es menor: el Senado aprobó su pliego con 45 votos a favor y 26 en contra, en una sesión atravesada por denuncias de “coima” y “dádivas” lanzadas desde distintos sectores de la oposición.

    Un voto que valía una embajada

    El eje de la polémica es claro. Durante el debate de la Ley Bases, Crexell pasó de cuestionar aspectos del proyecto a votarlo favorablemente, en un contexto donde ya circulaban versiones sobre su posible designación diplomática.

    Las sospechas no quedaron en rumores. En el recinto, legisladores denunciaron abiertamente que la entonces senadora “negoció su voto por un cargo en la embajada”, señalando que su decisión no fue autónoma sino parte de un acuerdo político.

    Incluso se llegó a plantear que el caso podría constituir un delito, con pedidos para reabrir investigaciones judiciales vinculadas a posibles dádivas.

    La escena es brutal en términos políticos: una ley estructural para el programa de Milei aprobada con votos bajo sospecha y, meses después, el “premio” materializado en un cargo diplomático de alto nivel.

    La casta que no era casta

    El discurso libertario construyó su identidad sobre la denuncia a “la casta”. Sin embargo, este episodio expone una contradicción difícil de ocultar: los mecanismos más clásicos de la política —negociaciones, intercambios, recompensas— siguen plenamente vigentes.

    No se trata de una interpretación aislada. Desde el propio oficialismo se llegó a justificar este tipo de prácticas como parte de los “acuerdos y consensos” necesarios para gobernar, lo que en los hechos equivale a admitir la lógica de negociación de poder que se decía combatir.

    El problema es más profundo: cuando esos acuerdos incluyen cargos públicos estratégicos, la línea entre política y clientelismo institucional se vuelve difusa.

    Un precedente peligroso

    El nombramiento de Crexell no es un hecho menor ni aislado. Marca un precedente político delicado: legitima la idea de que un voto clave en el Congreso puede tener recompensa directa en la estructura del Estado.

    Y en un contexto de ajuste, recorte del gasto público y discurso anti-Estado, el contraste se vuelve aún más evidente: mientras se predica austeridad, se distribuyen cargos diplomáticos como moneda de negociación.

    La pregunta que queda flotando es incómoda pero inevitable: si esto no es “casta”, ¿qué es?

     

  • El lado B de las apuestas ilegales

     

    Estoy cargando. Sigo. ☘☘☘ Cargo hasta las 20.45. Después de esa hora también pero capaz no respondo muy rápido. Miren estos premios. 

    Captura de un comprobante de Mercado pago por $460.000. 

    Otra captura del Banco Galicia: transferencia enviada $121.000. Transferencia enviada por Carla. 

    Bono de bienvenida. Solo por hoy. 🎰, 💰, 🔥, y ✨. Joker´s, Jewels, hot. 

    Los mensajes, con colores estridentes de fondo, ilustraciones de duendes de la fortuna y gemas, pomposos faraones egipcios o diamantes fulgurantes, se intercalan entre la fugacidad de los estados de Whatsapp y el ritmo galopante del contenido epocal que promete, anclado en el presente, recompensa inmediata. Las cajeras de los casinos online no oficiales despliegan desde sus teléfonos y para sus contactos una estrategia de marketing artesanal en la que se mezclan emojis, eufemismos y comprobantes que intentan mostrar efectividad. Cargar es apostar y jugar, pero las palabras apuestas y juego nunca aparecen en sus publicaciones porque saben que se trata de una actividad ilegal que, en algunos casos, hasta los algoritmos de las redes sociales de mensajería instantánea penalizan. Ellas son el reverso del boom por las apuestas y el juego virtual: en su mayoría, mujeres, madres que crían y cuidan, algunas tienen trabajos con distintos grados de formalidad. Todas encontraron una forma de hacerle frente a la crisis económica y juntar un mango más para subsistir. Muchas de ellas son tías, mamás y hasta hermanas de los pibes que engrosan las estadísticas de adicción a las pantallas y al juego.  

    “Cuando empecé compré la cama para mis nenas, hice refacciones en la casa, cerré un techo del baño que no teníamos y pude hacer las cloacas —dice Carla por videollamada desde algún lugar del partido de La Matanza, al oeste del conurbano—. De las fichas vendidas, ganaba el 25 por ciento. En un día día cargaba 100.000 fichas. En ese entonces la carga mínima era de 100 pesos. Sacá las cuentas. Ahora bajó mucho la cantidad de fichas que vendo, apenas pichuleo para pañales y algo de comida pero me sigue ayudando bastante”. Carla no tiene problema en contar sobre su trabajo, “porque no tengo idea de quién está más arriba”. Sólo reporta a su “administradora”, Vanesa. De todos modos, pide que no salga su nombre verdadero y que se resguarden algunos datos de su identidad. 

    Hace tres años que Carla es cajera de casinos online. Tiene 40 años y dos hijas de dos y nueve años. Desde hace quince años, los fines de semana y feriados trabaja en un empleo formal con jornadas de doce horas en una clínica de salud en el oeste del conurbano. Su marido también trabaja allí como maestranza, pero los días de semana. Con los sueldos de ambos, la familia llega a fin de mes con lo justo. “En una semana de carga muy buena quizás llego a sacar $160.000. Eso sí: estás todo el día con el teléfono, eh. Ahora cobro el 35 por ciento, que es un poco más de cuando empecé, pero hay semanas que no comisiono nada”, advierte. 

    A Carla “cargar fichas” le permite seguir cuidando a sus hijas todos los días. Lo califica como «emprendimiento» y ve su tarea parecida a la de una revendedora, como las clásicas vecinas barriales que antes tocaban el timbre de otra vecina con el “librito” de Avon o los productos de Tupperware. Risueña, enumera los beneficios de ser cajera: “No se invierte nada de plata. Siempre dependes de cuánto juegan los usuarios. Antes tenía uno con el que zafaba siempre. También hay algunos que si ganan, te dejan propina”. Y agrega: “Cobro por semana todos los viernes. Le decimos comisionar. Una vez por semana, por chat, con mi administradora hacemos un reporte de lo que vendí. El premio más grande que pagué fue de 400 mil pesos”, cuenta orgullosa.

    “Para mí es atención al cliente pero al estilo bot porque mandás mensajes automáticos, no tenés que interactuar demasiado, a menos que el cliente tenga un problema específico”, dice Romina, otra cajera de 36 años que es mamá y trabajadora de la salud. A pesar de que operan desde sus casas no lo llaman homeoffice. La cajera es una especie de involución precaria del teletrabajo y, a la vez, una forma de monetización del tiempo destinado a los cuidados.

    “Es que mi mamá está todo el día con el casino”. Mauricio tiene 9 años y vive en Villa Luján, una barriada popular de Quilmes, al sur del conurbano. El año pasado empezó a faltar mucho a la escuela y cuando iba, llegaba tarde. El equipo de orientación junto con las profesionales del programa Envión activaron una intervención para saber qué pasaba y cómo podían acompañarlo. Se encontraron con que su mamá se quedaba dormida porque estaba “toda la noche cargando fichas”. 

    “Están dele que te dele cargar. No hay horarios, no se corta nunca ese trabajo entonces lo hacen todo el día o toda la noche. En Monte, en Villa Luján, casi todos los adultos son cajeros de casino. Están en la casa, pero como están con ese tema , no están al cuidado de los pibes o acompañando algunas cuestiones de cuidado. Están desconectadas”, dice Gisella Viñales, trabajadora social del Equipo Técnico en la subsecretaría de Niñez y Adolescencia del Municipio de Quilmes. “Los chicos te cuentan que su mamá está cargando o algunos te dicen que apuestan y que es la tía la que le carga las fichas. Entonces es muy difícil trabajar con ellos sobre este tema porque es un adulto de su familia el que les habilita esto”, detalla. En el último tiempo pusieron el foco en el cruce de la salud mental y las pantallas. 

    “Muchos de los chicos que cobran la beca del Envión apuestan la beca entera, que es de $35.000, o una parte. Dicen ‘si mi mamá es la cajera, yo apuesto’. Si ganan, vienen y te lo cuentan. Pero si pierden no te enterás”, agrega. “Para las mujeres el tema de los casinos es un ingreso extra quedándose en la casa. Y te dicen: ´porque con eso yo puedo comprarme tal cosa, pude comprar la comida´. Son estrategias de supervivencia”. 

    Ana Córdoba también es trabajadora social de ese Equipo Técnico. Cuenta esta anécdota: “La otra vez me encontré  con una mamá que hacía tiempo  no la cruzaba en el barrio y me dijo que ella solía salir con su pareja y con el carro a cartonear o a vender cobre. Me decía: ´ahora no estoy saliendo tanto con el carro, ¿vos viste? Estoy con lo del casino y puedo estar en la casa con los pibes ́. Me lo contaba como algo bueno y yo no sé qué es mejor… es poner el cuerpo de otra manera, claro. La calle es compleja, hay un montón de gente que también está haciendo la misma”. 

    Ganamos.net, Mistral, Solo apuestas, Bet 30, Jugabit, Magi, Zeus son algunos de los nombres de las webs para jugar en línea. Son tantas las que se crean todo el tiempo que es difícil mapearlas. Ahí se alojan distintos tipos de juegos: desde slots, del estilo máquinas tragamonedas, ruletas en vivo, pasando por blackjack, baccarat y póker. En 2025, según el informe Global Online Gambling Market, el tamaño de este mercado alcanzó los 130.200 millones de dólares, y aumentará hasta los 143.170 millones de dólares en 2026, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 10 por ciento.

    “El juego del payasito es el más conocido”, dice Carla y asegura nunca haber jugado. Cajera y juego: asunto separado. En general, las páginas para las que operan son softwares que se compran enlatados. Los agentes y administradores son quienes alquilan ese software, crean los paneles y reclutan a las cajeras en grupos de Facebook y Telegram. La mayoría no están registradas en ningún lado, son franquicias de la ilegalidad.

     —Y no tenés miedo de perder plata, ¿que la página te estafe y no te pague los premios?

     —Una vez perdí 20 mil pesos porque me equivoqué de CBU y le transferí a otra persona, pero por suerte siempre tuve para pagar. Nunca me pasó de no tener para pagar un premio. 

     —Pero, ¿vos sabés que esta actividad es ilegal?

     —No me meto con eso. Yo soy una intermediaria. Apenas tengo mi panel. 

    El mosaico del juego online es complejo porque no hay un único marco legal. Para que un casino sea reconocido en Argentina tiene que tener una licencia otorgada por la Lotería de su provincia. Es decir que el sistema está provincializado. De las 24 jurisdicciones que hay en el país, 17 reconocen el juego virtual y cada jurisdicción decide cómo regular la actividad: cuántos sitios se autorizan, bajo qué requerimientos y con qué controles. En líneas generales, para quienes son usuarios: el sello distintivo de la legalidad es el dominio .bet.ar. Si termina en .com o .net, es probable que sea ilegal.

    El engranaje operativo de los casinos no oficiales tiene a las cajeras como el nexo humano entre el software de apuestas y el apostador. Ellas no son empleadas directas de una gran corporación, sino que trabajan para un «agente» o «distribuidor». “Mi administradora es Vanesa. Ella me armó un panel. Tenía que promocionar Zeus. Yo nunca la vi, no la conozco”, cuenta Carla. Los casinos ilegales operan con sistemas de “paneles de agentes”, que es otro concepto clave en la jerga. Los paneles son una parte interna de la web, de administración simple, donde sólo la cajera puede crear nombres de usuario y contraseñas para los jugadores, cargar créditos (fichas) a esos usuarios, ver cuánto dinero jugaron y cuánto ganaron y «retirar» los créditos del usuario cuando éste quiere cobrar. Es lo que permite llevar un registro de contabilidad pero el dinero real nunca entra al casino. Solo se mueve a través de las billeteras virtuales. 

    Las cajeras se ocupan del primer paso en la cadena: la captación. Quienes regentean estas páginas webs y plataformas necesitan un ejército de cajeras para difundir y captar potenciales clientes sin exponerse a ser perseguidos por los reguladores de esas  plataformas o el sistema de administración de justicia. Estas cajeras promocionan en sus propias redes sociales: Instagram, WhatsApp y Facebook. A modo de anzuelo publican promos, bonos de bienvenida o capturas de pantalla de gente ganando. 

    El cliente/apostador les envía dinero por transferencia, usualmente a través de la billetera de Mercado Pago, y la cajera, que tiene un panel de administración del casino, le crea un usuario y contraseña para jugar, al que le asigna «fichas» o créditos equivalentes al pago. Una vez hecho este movimiento, el apostador puede acceder a los juegos. El usuario juega en una web o app que la cajera le proporcionó sin dejar huellas ni mostrar su identidad ni cuenta bancaria. Si el usuario gana y quiere retirar el dinero, le pide a la cajera que le canjee los puntos. Ella los descuenta del sistema y le transfiere el dinero real de su propia cuenta (o la del agente administrador).

    ¿Por qué alguien recurriría a una intermediaria para jugar? El anonimato es el incentivo. Muchos apostadores prefieren evitar dejar rastros por diferentes motivos: tienen deudas, aparecen en el Veraz, son menores de edad o simplemente no quieren arriesgarse. Las páginas oficiales cuentan con ciertos niveles de comprobación de identidad: piden foto del DNI, una selfie para validación biométrica y cruce de datos con RENAPER. La cajera no pide nada más que un nombre de fantasía para crear el usuario. La relación de cercanía con ellas se basa en el te conozco del barrio o en la red de contactos en común de Whatsapp que los une. 

    Por las regulaciones bancarias, el retiro de ganancias en las páginas oficiales puede tardar entre 24 y 72 horas hábiles. En el caso de las cajeras, el pago es instantáneo y su atención es casi 24×7. Si ganaste a las 2 de la mañana, le escribís, ella te debita los puntos y te transfiere por Mercado Pago en el acto. Esa gratificación inmediata es altamente adictiva y competitiva frente al sistema legal.

    Además de la cooptación, las cajeras hacen un aporte fundamental para que los flujos de transferencia de dinero se dispersen: sus CBUS o CVUS. Basta con bucear apenas en la superficie de Internet por los grupos de Facebook o Telegram donde se reclutan cajeras. Ahí aparecen publicaciones en las que se usan eufemismos como Busco personas con cuenta activa o Alquilo CVU. Así como las aplicaciones de autos como Uber trasladan al chofer el riesgo del capital, el auto, el seguro, el choque, los casinos ilegales trasladan a la cajera el riesgo legal y financiero (la cuenta bloqueada, la denuncia penal, el reclamo del apostador).

    El riesgo que enfrentan las cajeras es latente y tácito: si el agente desaparece o la plataforma cae, la cara visible frente al apostador son ellas. Ponen su CBU o CVU y su nombre en cada transacción. En Argentina, desde 2016 la facilitación de juego de azar ilegal está tipificada en el artículo 301 bis del Código Penal: “Será reprimido con prisión de tres años y seis meses a seis años el que explotare, administrare, operare o de cualquier manera organizare, por sí o a través de terceros, cualquier modalidad o sistema de captación de juegos de azar por medios digitales, sin contar con la autorización pertinente emanada de la autoridad jurisdiccional competente”. 

    Al igual que las mulas en el ámbito del narcotráfico, las mujeres que transportan sustancias ilegales entre sus ropas o en sus cuerpos, las mulas de los casinos online truchos ponen el cuerpo, sólo que, en los territorios digitales, ese poner el cuerpo es el CBU o CVU. Las cajeras arriesgan su identidad financiera al poner su cuenta personal (Mercado Pago, bancos digitales) para que circule dinero, en algunos casos de origen no declarado.

    Si quedan pegadas en una investigación más grande que va detrás de los casinos ilegales, quedan marcadas en el sistema financiero y pierden su única herramienta de bancarización para su vida cotidiana.

    Son el eslabón más débil de la cadena y el más fácil de rastrear para los investigadores judiciales de la Unidad de Información Financiera (UIF) y las fiscalías especializadas en ciberdelincuencia: en las denuncias el primer nombre que aparece es el de la dueña de la cuenta donde el apostador transfirió. Los dueños del software y los grandes distribuidores están ocultos tras servidores en el exterior. Al igual que en el mercado de venta de drogas, la mula es la que cae primero.

    Desde la perspectiva de la investigación judicial y el ámbito de ciberseguridad, el rol de las cajeras se emparenta al término mulas bancarias o money mules y es el que aparece para describir su rol en el esquema financiero.

    En la jerga de la industria bancaria y las investigaciones de lavado de activos, el movimiento de dinero que permiten las cajeras se conoce como pitufeo. O en inglés: smurfing.​ Consiste en dividir una gran transacción financiera en varias más pequeñas con ayuda de cómplices para pasar desapercibido del escrutinio por parte de los entes de regulación o la justicia. Muchas de estas mujeres que operan como cajeras para sobrevivir no saben que las billeteras virtuales tienen algoritmos que detectan cuando una cuenta de un particular empieza a recibir muchas transferencias diarias de montos chicos.

    En los últimos dos años hubo algunos megaoperativos contra plataformas como «Celuapuestas» o «Ganamos.net» que tuvieron cobertura mediática. Estas investigaciones revelaron que detrás de la interfaz de colores estridentes, diamantes, duendes y brillos hay una arquitectura diseñada para el lavado de activos. En una causa reciente en la provincia de Buenos Aires, la Justicia detectó que una red de cajeras no sólo operaba el juego, sino que funcionaba como una gigantesca lavandería capilar: miles de transferencias diarias de montos bajos que, sumadas, permitían a los dueños del software blanquear millones de pesos a través de cuentas de mujeres de barrios populares que, a cambio de una comisión, entregaban su identidad financiera.

    En operativos realizados en las provincias de Salta y Córdoba en 2025, la justicia ordenó el bloqueo de más de 250 cuentas bancarias y billeteras virtuales. Muchas de las imputadas declararon bajo la misma lógica que Carla: «Es un emprendimiento». Sin embargo, para el Código Penal, el flujo de dinero no declarado que pasa por sus cuentas las convierte en coautoras de una asociación ilícita, dejándolas inhabilitadas para tener una cuenta sueldo o acceder a un crédito formal.

    El caso de la red «Las Únicas» en Salta, a mediados del 2025, es quizás el más didáctico para entender la jerarquía del delito. En esa causa judicial, la fiscalía describió una pirámide donde las cajeras eran reclutadas en grupos de Facebook bajo la promesa de «manejar tus propios horarios». Pero, eran el escudo humano de una organización que utilizaba sus nombres para diversificar los ingresos y evitar las alertas de la AFIP. 

    Cada crisis tiene su rebusque, sea una remisería, una cancha de paddle o un parripollo. Los escombros de esos negocios configuran los paisajes del conurbano. Si logran evadir las causas judiciales, estas formas de supervivencia tienen un tiempo perecedero, el de los estados de Whatsapp: Estoy cargando. Sigo. 

    La entrada El lado B de las apuestas ilegales se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • |

    Hallazgo histórico: recuperan 42 páginas perdidas del Nuevo Testamento y revelan cómo se construyó la Biblia

     

    Un equipo internacional de investigadores logró recuperar 42 páginas perdidas de uno de los manuscritos más antiguos del Nuevo Testamento, en un descubrimiento que no sólo impacta en la historia religiosa, sino también en la comprensión de cómo se formaron los textos bíblicos tal como hoy se conocen.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Foto: Damianos Kasotakis

    Un manuscrito destruido… y reconstruido siglos después

    El hallazgo gira en torno al llamado Codex H, un manuscrito del siglo VI que contiene las cartas de Pablo. Este documento fue desarmado en la Edad Media, cuando sus páginas fueron reutilizadas como material para encuadernar otros libros en el monasterio de Gran Lavra, en el Monte Athos, Grecia.

    Esa práctica —reciclar textos antiguos— era habitual en tiempos donde el pergamino era un recurso escaso. El resultado fue la dispersión del manuscrito: sus fragmentos quedaron repartidos en bibliotecas de distintos países europeos, desde Italia hasta Rusia.

    Durante siglos, esas páginas parecían definitivamente perdidas.


    Tecnología del siglo XXI para leer lo invisible

    La recuperación fue posible gracias a técnicas avanzadas de imágenes multiespectrales, capaces de detectar restos de tinta invisibles al ojo humano. Los investigadores identificaron lo que llaman “texto fantasma”: marcas dejadas por la tinta en páginas enfrentadas, como una especie de eco del original.

    A partir de esas huellas, lograron reconstruir digitalmente las páginas desaparecidas. Además, estudios de datación por radiocarbono confirmaron que el pergamino pertenece efectivamente al siglo VI.

    El resultado no es menor: cada página sobreviviente permitió recuperar múltiples páginas perdidas, ampliando considerablemente el conocimiento sobre el manuscrito original.


    Qué dicen las páginas recuperadas

    Aunque los textos recuperados corresponden a pasajes ya conocidos de las cartas paulinas, el valor del hallazgo no está en “nuevos versículos”, sino en algo mucho más profundo: cómo se leía, organizaba y transmitía el Nuevo Testamento en sus primeros siglos.

    Entre los descubrimientos más relevantes aparecen:

    • Listas de capítulos muy diferentes a las actuales
    • Correcciones y anotaciones hechas por escribas
    • Evidencias del uso cotidiano del texto, con marcas y comentarios

    Esto demuestra que la Biblia no fue un texto fijo desde el inicio, sino un corpus en construcción, intervenido por generaciones de lectores y copistas.


    Los copistas también escribían historia

    Uno de los aspectos más reveladores del estudio es la dimensión humana detrás del manuscrito. Lejos de ser un objeto sagrado intocable, el texto era trabajado activamente: los escribas corregían errores, agregaban notas e incluso dejaban oraciones o ejercicios de escritura en los márgenes.

    Es decir, el Nuevo Testamento era también un espacio de práctica, aprendizaje y devoción cotidiana.

    Este dato rompe con la idea de una transmisión perfecta e inalterada. Por el contrario, muestra que la historia del cristianismo está atravesada por decisiones humanas, interpretaciones y cambios.


    Una pieza clave para entender la Biblia

    Los especialistas coinciden en que el descubrimiento es “monumental”, no por cambiar el contenido del Nuevo Testamento, sino por aportar evidencia concreta sobre su evolución.

    En particular, el Codex H permite observar un momento clave: cuando los textos cristianos comenzaban a organizarse en una forma más cercana a la Biblia actual, entre los siglos IV y VI.

    En ese sentido, el hallazgo no reescribe la Biblia, pero sí reescribe la historia de cómo se construyó.


    Entre la fe y la historia

    El descubrimiento vuelve a poner sobre la mesa una tensión que atraviesa siglos: la diferencia entre el texto religioso como objeto de fe y como documento histórico.

    Lo que surge de estos estudios no invalida creencias, pero sí aporta un dato incómodo para las lecturas más rígidas: los textos sagrados tienen historia, y esa historia está llena de intervenciones humanas.

    Entender eso no los vuelve menos relevantes. Al contrario, los vuelve más complejos, más ricos… y profundamente humanos.

     

  • Golpe a Lula: el Senado rechazó nombrar un juez para la Corte Suprema por primera vez desde 1894

     

     Lula sufrió un duro revés político. El Senado de Brasil le rechazó a Lula la nominación de Jorge Messias para ocupar una vacante en el Supremo Tribunal Federal, algo que no ocurría desde 1894.

     La votación terminó con 42 votos en contra y 34 a favor, cuando se necesitaban al menos 41 respaldos entre los 81 senadores. 

    Messias, de 46 años y actual jefe de la Abogacía General de la Unión (AGU), era una apuesta personal de Lula para reemplazar a Luís Roberto Barroso, quien dejó anticipadamente su lugar en la Corte. 

    Sin embargo, desde el inicio su postulación encontró fuerte resistencia dentro del Senado, especialmente por parte del presidente de la Cámara Alta, Davi Alcolumbre, que impulsaba el nombre de Rodrigo Pacheco, ex presidente del cuerpo.

    Lula encabeza la primera vuelta en Brasil pero hay empate técnico en el balotaje 

    La Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) había logrado una aprobación ajustada -16 votos a 11-, sin embargo, el pleno del Senado terminó rechazándolo en voto secreto. 

    Tras esta derrota, el gobierno de Lula desplegó una intensa operación política para salvar la nominación, pero no alcanzó. Reuters destacó que Lula se convirtió así en el primer presidente brasileño en más de un siglo en ver caer a su candidato para la máxima corte por decisión del Congreso. 

    Jorge Messias,

    El episodio también refleja la creciente tensión entre el Ejecutivo, el Legislativo y el propio STF y fue utilizado por la oposición bolsonarista como una ofensiva política contra el máximo tribunal y el Gobierno a quien acusan de haber pactado para encarcelar a Jair Bolsonaro en medio de un clima preelectoral cada vez más polarizado.  

    Tras esta derrota, el gobierno de Lula desplegó una intensa operación política para salvar la nominación, pero no alcanzó. Reuters destacó que Lula se convirtió así en el primer presidente brasileño en más de un siglo en ver caer a su candidato para la máxima corte por decisión del Congreso.

    Los senadores bolsonaristas plantearon  postergar la cobertura de la vacante con la expectativa de una eventual victoria de la derecha en las presidenciales de octubre pero finalmente el líder brasileño tendrá que presentar otro nombre. 

    Preocupación en el gobierno de Lula porque el endeudamiento de las familias en Brasil frena el crecimiento en las encuestas 

    De esta manera, para Lula, el impacto va más allá del revés institucional sino expone una pérdida de capacidad de negociación en el Senado y fortalece a figuras de la oposición como Flávio Bolsonaro en la pelea por la presidencia que tendrá lugar en octubre.

    Fuentes del gobierno de brasileño afirmaron a LPO que la relación con el Senado está rota pero no descartan que Lula termine impulsando a Rodrigo Pacheco que, paradójicamente, es el candidato a gobernador del líder del Partido de los Trabajadores para la gobernación de Minas Gerais.

     

  • Los intendentes fueron a reclamar fondos a Capital Humano y Pettovello les dejó un cartel contra Kicillof

     

    Un grupo de intendentes de la provincia de Buenos Aires fueron al ministerio de Capital Humano a reclamar fondos para planes alimentarios, pero Sanda Pettovello les dejó un cartel con chicanas y críticas a Axel Kicillof.

    «Intendentes, diríjanse a quien corresponda. Si su gobernador no sabe administrar, que se deje paso a quienes saben», decía un cartel enorme con letras blancas y un fondo azul ubicado en uno de los accesos a la cartera.

    La movida buscó replicar la acción que días atrás los propios intendentes hicieron en el ministerio de Economía. Esta vez, la decisión surgió en la última reunión del PJ bonaerense, donde también se acordó actualizar y ampliar el padrón de afiliados.

    El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, viene planteando que la deuda de la Nación a la provincia es de 220.000 millones de pesos por el Servicio Alimentario Escolar (SAE).

    El reclamo se da en un contexto en el que el gobierno provincial cortó los fondos del Módulo Extraordinario para Seguridad Alimentaria (MESA)

    Unos 70 intendentes de distintos sectores políticos se movilizaron junto a funcionarios del gobierno de Kicillof primero a la sede de la Federación Argentinos Municipios (FAM) y desde allí a la cartera que comanda Pettovello.

    Al llegar se encontraron con el cartel con chicanas y un operativo de la Policía Federal que blindaba la entrada. En ese momento, la ministra participaba de la exposición de Manuel Adorni ante el Congreso.

    Ishii incomodó a Larroque con un proyecto para declarar la emergencia alimentaria 

    Kicillof no estuvo en el ministerio de Pettovello, pero sí se reunió con los intendentes en la sede de la FAM. «El Gobierno nacional no puede hacerse más el distraído: al mismo tiempo que provoca una crisis económica muy profunda, recorta presupuestos en asistencia alimentaria y otras áreas muy sensibles», dijo.

    La actividad también buscó calmar algunas diferencias hacia el interior del peronismo. La semana pasada Mario Ishii presentó un proyecto en la Legislatura para declarar la emergencia alimentaria por un plazo de 18 meses.

    El proyecto surgió cuando los intendentes se enteraron del recorte del programa Mesa, una asistencia de módulos alimentarios que reciben familias de estudiantes en situación de vulnerabilidad.

    De la actividad participaron la vicegobernadora Verónica Magario y los jefes comunales Julio Alak (La Plata), Fabián Cagliardi (Berisso), Mario Secco (Ensenada), Fernando Espinoza (La Matanza), Gustavo Barrera (Villa Gesell), Andrés Watson (Florencio Varela), Jorge Ferraresi (Avellaneda), cercanos a Kicillof.

    En tanto, por el cristinismo estuvieron Juani Ustarroz (Mercedes), Juan Mancini (Suipacha), Maximiliano Wesner (Olavarría), Leonardo Boto (Luján), Eva Mieri (Quilmes), Nelsón Sombra (Azul) y Waldermar Giordano ( Colón).

    Marisa Fassi (Cañuelas), Alejandro Granados (Ezeiza), Federico Achaval (Pilar), Juan Mantegazza (San Vicente), Juan De Jesús (partido de la Costa), Gustavo Cocconi (Tapalqué), Ricardo Curutchet (Marcos Paz) y Cecilio Salazar (San Pedro) son otros líderes que dijeron presente.

     

  • Adorni no despejó dudas sobre su patrimonio ni acorraló a la oposición

     

    Manuel Adorni se fue derrotado del Congreso. Sin contestar a las preguntas de los diputados sobre la incongruencia entre su patrimonio y su nivel de ingresos, el jefe de Gabinete se limitó a leer un libreto aburrido, preparado por sus asesores, y pidió un cuarto intermedio después de cada tanda de preguntas para consultar las respuestas.

    Pese al despliegue de Javier Milei, su hermana Karina y el gabinete nacional, Adorni estuvo lejos de ser el funcionario canchero que se burlaba de los periodistas en sus conferencias de prensa. Su exposición ante la Cámara Baja fue apenas un tortuoso trámite burocrático, sazonado con las arengas de la tropa oficialista en el recinto y la hinchada que llevó Sebastián Pareja a las bandejas.

    En ese contexto, hubo un acierto del peronismo, que no se dejó arrastrar por las chicanas contra los gobiernos kirchneristas ni las alusiones a la corrupción atribuida a Cristina Kirchner. Como anunciaron en la previa, los opositores hicieron el esfuerzo de coordinar mínimamente que cuidarían las formas para que Adorni no huyera de la sesión como Guillermo Francos cuando brindó su informe ante el Senado.

    El PRO y la UCR no hicieron uso del tiempo que les correspondía como interbloque, salvo el correntino Diógenes González, que preguntó sobre una ruta en su provincia, y la bonaerense Karina Banfi, que repreguntó ante la respuesta por escrito de Adorni a su consulta por el rechazo de miles de solicitudes de habitantes de Bahía Blanca para acceder al beneficio para reparar los daños del temporal. Eso que a priori se leyó como una contribución de los bloques de Cristian Ritondo y Pamela Verasay hasta podría computarse como un vacío sutil contra el jefe de Gabinete: ni lo cuestionan ni lo defienden.

    Karina le puso custodia presidencial a Adorni y su esposa la usó de Uber para ir a bares con amigas

    Por eso, la intervención de Germán Martínez resultó letal. «Nunca debería haber existido esta sesión», dijo de movida y agregó que Adorni «debería haber renunciado».

    Pero, además, expuso las especulaciones políticas del oficialismo y sus aliados cuando deslizó: «Soy prudente y no digo las cosas que me dicen en los pasillos». Adorni sabe que hay dirigentes libertarios que lo consideran «un peso» e, incluso, sobran postulantes desinhibidos para sucederlo en el cargo.

    Ritondo, Banfi y Fernando De Andreis.

    Entonces, Martínez fue a fondo. «Usted se sostiene por una decisión política, la del presidente Milei», le dijo a Adorni, y después de preguntarle si terminaría como José Luis Espert o si recalaría en el directorio de YPF como Francos o Lisandro Catalán, le enrostró que «no coordina el gabinete, no tiene la confianza del Congreso y no tiene confianza de la sociedad». 

    El jefe del bloque peronista remarcó que Adorni «le genera más perjuicios que beneficios al gobierno que integra». «La figura del jefe de gabinete no fue creada para que el Presidente venga a defenderlo sino para que usted defienda al Presidente. Creemos que la Argentina necesita otro jefe de Gabinete en el cual la gente crea y no un meme de redes sociales», aseguró y adelantó que la oposición seguirá trabajando para conseguir la interpelación y una moción de censura contra Adorni, lo que significaría echarlo.

    Después del cuarto intermedio, el jefe de Gabinete volvió a sentarse en su silla, repitió que no contestaría a preguntas que implicaban la causa judicial por la que se lo investiga y se quejó de la intención de removerlo con un mecanismo incorporado a la Constitución con la Reforma del 94′. «Desde que existe la figura, nunca se removió a un jefe de Gabinete», sostuvo como si eso lo eximiera de ese desenlace, y señaló que la iniciativa la impulsa «un bloque con el peor prontuario delictivo desde el retorno de la democracia».

    Creemos que la Argentina necesita otro jefe de Gabinete en el cual la gente crea y no en un meme de redes sociales.

    Tampoco en ese momento respondió a las preguntas de Juan Marino acerca de dónde saca dinero para mover USD 100 mil al año cuando su sueldo es de 3 millones de pesos. Mucho menos atinó a lanzar carpetazos a los opositores como los libertarios se habían encargado de anunciar dos semanas atrás: el socialista Esteban Paulón hasta llevó copias de sus escrituras al recinto para taparle la boca si lo atacaba como los trolls lo hicieron por redes sociales.

    Sin embargo, Adorni aprovechó al final para cargar contra Rodolfo Tailhade por preguntarle si correspondía que la custodia presidencial que le otorgó Karina Milei cuando todavía era vocero trasladara a su empleada doméstica para hacer las compras o que su esposa, Bettina Angeletti, y sus amigas la utilizaran como si fuera un servicio de Uber para irse de copas a un bar de Palermo.

    Un diputado acaba de precisar el itinerario diario de mi mujer con un nivel de detalle sospechoso y con información que, en caso de que fuera cierta, sería de dudosa procedencia.

    Con sus últimas energías, apuntó: «No se me pasa por alto que un diputado acaba de precisar el itinerario diario de mi mujer con un nivel de detalle sospechoso y con información que, en caso de que fuera cierta, sería de dudosa procedencia». «Esa insinuación está peligrosamente cerca de ser una amenaza a la integridad física de mi esposa», dijo -leyendo lo que sus asesores le habían escrito- y concluyó: «sé que están acostumbrados a manejarse como si Argentina fuera un país bananero pero lo que están sugiriendo es que alguien estuvo espiando al jefe de gabinete de ministros de la Nación y su familia».

    Acaso la bronca de Adorni por las revelaciones de la supuesta corrupción que lo hunde cada vez más no sea el problema más grave. Después de su fallida incursión parlamentaria, queda claro que no sabe que son los padres de la escuela de sus hijos, las amigas de su esposa y los propios funcionarios de su gobierno quienes aportan información a la prensa, la oposición y el Poder Judicial.