Autor: Invitad@ Especial

  • De Indios y duelos

     

    El duelo deportivo entre Argentina e Inglaterra reinscribió lo que se había abierto con la pérdida del Indio Solari. El enfrentamiento de estos otros indios también comunica un exceso: el carácter enigmático de lo que perdimos (y ganamos) junto a la pregunta irresuelta acerca del devenir de su potencia política.

    Estupor 1:

    Lo que vino después de la muerte del Indio Solari produjo enorme sorpresa y estupor en quienes nunca se habían aproximado a la dimensión teológica de los fenómenos plebeyos/populares. Lo teológico nombra aquello que sucede entre sujetos corporizados y que enlaza y excede a sus meros cuerpos individualizados. 

    La sociabilidad que ese estar-con-otrxs produce aparece como un plusvalor que nos religa y vuelve práctico -en cierto modo sabido- que el otro no es amenaza sino aquel que permite que “yo” pueda existir y sienta que puedo más. 

    Cuando la percepción del otro como amenaza se desactiva, en virtud del reconocimiento de una tenue pertenencia común, se movilizan lógicas de cuidado recíproco. Ese difuso nosotros que la pérdida torna patente amplía los confines de la comunidad. En esas ocasiones el aparato represivo del Estado pierde sustancia y queda involuntariamente restringido a la función de organizador, de asistente. 

    Cristina Sille

    La pérdida del Indio, su duelo público, nos reunió en esa procesión donde advertimos no sólo la dignidad de su vida, sino también la de nuestras vidas, reconfigurando el orden y alcance de lo común. Esa ocupación amorosa del espacio público amplía los espacios a ocupar, convoca el reclamo de una más igualitaria distribución de las vidas vivibles. 

    Aquello que ilumina esa pérdida se refracta en otro escenario: el duelo deportivo. También allí hay un exceso que es preciso interrogar. 

    Nunca fue sólo un partido de fútbol porque, al menos en Argentina, nunca es sólo un partido de fútbol. En esos potreros en los que se forjaron y forjan subjetividades se pone en valor el sentido de comunidad, los atributos que la caracterizan, las memorias y extracciones sociales que se honran y transforman. En un Inglaterra-Argentina esto sucede a otra escala. Lo supimos antes de ese encuentro, lo afirmamos contra la mesura -adecuada- del técnico, lo sancionaron los protagonistas al exponer la bandera, nuestra bandera. Ese duelo nos afirma a partir de otras pérdidas: de vidas no debidamente lloradas, ni dueladas, de territorios aún reivindicados y demandados, de heridas narcisistas colectivas, de reparaciones truncas e injusticias vigentes. De otros espacios ocupados y por ocupar.

    Eugenia Neme

    Con la victoria y la bandera no se recuperan esas vidas —ni las Islas— ni se saldan los conflictos morales, políticos, ideológicos y culturales que ese episodio de nuestra historia significa. A partir suyo, no obstante, podemos reconocernos en un frágil nosotros, procurando remendar en lo material y simbólico algo del amor propio hoy, más que nunca, en riesgo.

    Estupor 2:

    El asombro que provocó la reunión masiva de ambos acontecimientos  habla del olvido de esa dimensión gregaria que,  pese a toda guerra ideológica, todavía nos atraviesa y constituye.  

    Somos sujetos sociales, dependemos de otros de formas que no somos capaces de asumir, advertir ni anticipar. Los otros -como afirma Butler- nos deshacen con la misma intensidad con la que nos configuran. El sabernos interdependientes emerge en situaciones más o menos excepcionales: en pandemias, en muertes, en ciertas victorias. 

    En cada una de ellas experimentamos cómo y de qué honda manera nuestras vidas están sujetas al destino de otras vidas; de cómo podrían tornarse más o menos dignas de ser vividas, de cómo se empobrecen o potencian en esa compleja trama, de cómo se desrealizan o adquieren formas novedosas y enriquecedoras. 

    Eugenia Neme

    Pero aquello que en esas situaciones excepcionales se vuelve por un instante presente, casi una obviedad, amenaza con desaparecer en cada rutina cotidiana, con cada bombardeo mediático, con cada incursión en el lenguaje jurídico, ideológico y punitivo. Se diluye en los relatos cotidianos poblados de mitos heroicos o culpabilizadores, ambos individualizantes. En las fantasías de una vida plena ofrecidas por el mercado; en la tentación avasallante de hacer de la deuda privada la salvación timbera. 

    Olvidamos esa condición gregaria cuando queremos huir, a través de múltiples narcóticos (legales e ilegales), de la angustia que produce el fracaso ante ese mandato imposible tan individualizante como violento. Olvidamos esa condición cuando somos llevados por la impotencia producida por este sistema a descargar el odio contra otros iguales de impotentes. 

    Lo gregario no debería, como se señala en la cancha, aplastar la inventiva singular. Más aún: sólo sobre el fondo de esa interdependencia lo singular puede aflorar, dando sentido y gratificando a cada una de las posiciones que lo (nos) tornan posible. 

    Estupor 3:

    El asombro se instala ante la imaginación desbordada que impregna cada paisaje social. La identificación ideológica de la creatividad con un atributo o “don” individual explica este estupor. 

    Quienes se fascinan o asombran con estos acontecimientos plebeyos desconocen que en los encuentros con otros —no siempre iguales a uno mismo— está la clave de la imaginación colectiva. Se puede improvisar una bandera porque se reúnen experiencias, saberes, memorias, que custodian las formas plurales de hacerlo, dejando siempre un margen para crear algo imprevisto. 

    Sofía Schiavonni

    La efervescencia que los acontecimientos produce hace circular afectos irreductibles a los individuos. Justamente porque los gobiernos tienen una sospecha inconfesada sobre estos efectos es que reprimen las movilizaciones populosas y abusan de los protocolos represivos. 

    El valor de lo social, que con doctrinas y métodos gubernamentales buscan arruinar, opone resistencia y da muestras de su vitalidad en cada procesión. No importa si esa procesión es fúnebre o festiva, porque en el límite existe entre ambas una semejanza inmaterial. Si en la primera se hace gala de una dulce (y alegre) despedida, en la segunda se relame una feliz justicia y una genuina gratitud. Nos sentimos mejores después de transformarnos en esas miradas.

    Lo que no puede provocarnos estupor es la felicidad que se permite asaltarnos aún en la peor de las circunstancias y en la más triste de las coyunturas. Porque, sin esos momentos de felicidad colectiva, tendríamos la amarga certeza de que ya todo está perdido. Ahora, en cambio, sabemos que eso no es así, ni tiene por qué serlo. 

    Javier Corbalán

    La entrada De Indios y duelos se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • Passerini espera el aval de Santilli para salir de la asfixia financiera

     

    El horizonte de la gestión de Daniel Passerini puede ser muy distinto si Diego Santilli firma el expediente a través del cual habilita a la Municipalidad de Córdoba a tomar una deuda internacional que le permitirá al intendente capitalino postergar hasta la próxima gestión el pago correspondiente al saldo de la deuda en dólares que tomó Ramón Mestre y que, luego, Martín Llaryora rolleó.

    Se trata de un paquete de asistencia de 100 millones de dólares con dos años de gracia que tiene como garantía la coparticipación federal. Por este punto, lo debe autorizar la Jefatura de Gabinete y, en paralelo, el Ministerio de Economía de la Nación. Lo que deben hacer los ministros es autorizar que la coparticipación federal (de la Municipalidad y de la Provincia) funcione como garantía del préstamo que tendrá que devolver el próximo intendente. La autorización no implica ningún desembolso para el Estado nacional, pero le daría a la gestión de Passerini oxígeno financiero.

    La deuda original que tomó Mestre era de 150 millones de dólares (unos 180 millones finales al sumarse intereses). Hasta ahora, Passerini pagó unos 100 millones. La nueva deuda permitiría saldar los bonos de Mestre (75 millones de dólares) y que Passerini transite el último año y medio de gestión con un horizonte financiero despejado. En la gestión, una situación así le permitiría al peronismo capitalino recuperar la iniciativa política y facilitarle a Llaryora la reelección, hoy en jaque por el deterioro de las cuentas municipales.

    Es una paradoja: cuando era intendente y rolleó la deuda, Llaryora logró un aire financiero que le facilitó su ajustado triunfo en 2023. Como se recordará, en aquella elección fue clave el aval del electorado de la ciudad de Córdoba. La bomba le explotó a su sucesor (Passerini); y ahora, por el impacto en la gestión municipal, las esquirlas hieren la reelección de Llaryora. Todo lo que no funciona en la ciudad capital se le reprocha a él. Entonces, para salvar su reelección, Llaryora debe salvar las finanzas de Passerini.

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    Ya está en eso. Dispuso 130 mil millones de pesos a través de la Agencia de Inversión para obras de asfalto, cordón cuneta, desagües y señalética en la ciudad de Córdoba. El pago de ese préstamo es con fórmula fernet: 70/30. El porcentaje mayor lo afronta la Provincia; y el resto queda para la Municipalidad capitalina. Las obras ya fueron licitadas y comenzarán en agosto, lo que le dará impulso antes de las elecciones de 2027, que quizá se hagan en abril/mayo. Pero lo importante para el plan electoral del PJ es refinanciar la deuda en dólares.

    Se espera que en los próximos días Santilli autorice a Llaryora a ser el garante de la deuda de Passerini. «No hay recursos nacionales, sólo una caución sobre la coparticipación federal que recibe la Provincia. Asimismo, la Ciudad pone en garantía su propia coparticipación. Técnicamente, no debería haber objeciones de Santilli, pero esto es política», dice un funcionario municipal al tanto de las negociaciones.

    De estas participan funcionarios top de ambas administraciones cordobesas. Passerini y su secretario de Administración, Sergio Lorenzetti; y el jefe de Gabinete de Llaryora, Manuel Calvo, y el ministro de Economía provincial, Guillermo Acosta.

    El aval para la toma de nueva deuda servirá para pagar los bonos Mestre que están en poder del Grupo Moneda, actualmente en manos del brasileño Patria Investmets. El jefe de Moneda en Chile es Pablo Echeverria, el administrador de la fortuna de Sebastián Piñeira. Hay tres pagos pendientes consecutivos desde septiembre, cada uno por unos 25 millones de dólares.

     

  • La Justicia declaró inconstitucional la decisión de Caputo de dejar de informar los precios de los combustibles

     

     Una de las herramientas de Luis Caputo para contener la suba de precios acaba de recibir un revés judicial. El juez federal Alejo Ramos Padilla declaró la inconstitucionalidad de la resolución que eliminó la obligación de informar en tiempo real los precios de los combustibles. 

    El fallo dejó sin efecto la Resolución 717/2025 del Ministerio de Economía, mediante la cual Caputo derogó el sistema creado en 2016 que obligaba a las estaciones de servicio a informar cada modificación de precios dentro de las ocho horas. Ese esquema alimentaba una base pública, permitía comparar valores entre estaciones y habilitaba denuncias cuando el precio cobrado no coincidía con el informado.

    Para el magistrado, la eliminación de ese mecanismo implicó un retroceso en el derecho de los consumidores a recibir información adecuada y veraz. Ramos Padilla argumentó que el Estado no puede limitarse a argumentar que los precios están publicados en los surtidores o en las aplicaciones de las petroleras porque esa información aparece dispersa, depende de cada empresa y no permite una comparación sencilla entre todos los operadores.

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    Ramos Padilla también rechazó uno de los principales argumentos del Gobierno y de las empresas expendedoras. Señaló que, si los precios pasan a modificarse con mayor frecuencia mediante sistemas de «micropricing», la necesidad de contar con un mecanismo público, uniforme y actualizado resulta todavía mayor. En otras palabras, cuanto más dinámico es el mercado, más importante es que exista una ventana única que permita saber cuánto cuesta cargar combustible en cada estación.

    Ramos Padilla argumentó que el Estado no puede limitarse a argumentar que los precios están publicados en los surtidores o en las aplicaciones de las petroleras, porque esa información aparece dispersa, depende de cada empresa y no permite una comparación sencilla entre todos los operadores.

    La decisión judicial aparece en un contexto donde el precio de los combustibles ocupó un lugar central en la estrategia antiinflacionaria de Caputo. Durante buena parte de 2025 el Ministerio de Economía postergó o aplicó sólo parcialmente las actualizaciones del Impuesto a los Combustibles Líquidos y del impuesto al dióxido de carbono. La consecuencia fue un atraso tributario que evitó trasladar todo el aumento previsto por la ley al surtidor y ayudó a contener el impacto sobre el IPC.

    El juez federal Alejo Ramos Padilla.

    Ese esquema convivió con otra herramienta. Cuando el petróleo se disparó por la escalada en Medio Oriente, YPF anunció aumentos cercanos al 23%, pero aclaró que absorbería parte del incremento internacional para evitar un traslado pleno al mercado interno. La petrolera actuó como un dique que amortiguó parte de la presión externa y volvió a consolidar el papel del combustible como una de las variables utilizadas para estabilizar los precios.

    El problema apareció cuando el Brent inició el recorrido inverso. Con el barril bastante por debajo de aquellos máximos, las rebajas no llegaron al surtidor con la misma velocidad con la que habían sido absorbidas las subas. En un mercado donde además desapareció la obligación de informar cada modificación de precios en un sistema oficial, el seguimiento de esos movimientos quedó exclusivamente en manos de las empresas.

    La demanda fue presentada por el Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad (CEPIS), que sostuvo que la derogación debilitaba el control estatal y reducía la transparencia del mercado. El Gobierno respondió que la información seguía disponible mediante aplicaciones privadas y sitios web de las compañías, además de defender la medida como parte de la política general de desregulación impulsada por la administración de Milei.

    El juez descartó esos argumentos. Recordó que la propia resolución de 2016 había considerado insuficiente el viejo sistema de información mensual y cuestionó que el Estado eliminara la herramienta sin explicar por qué aquello que antes juzgaba inadecuado ahora alcanzaría para proteger a los consumidores. También remarcó que la Constitución obliga a garantizar información pública, comparable y fácilmente accesible, no simplemente la existencia de datos dispersos.

     

  • La Justicia ordenó al gobierno de Milei a reparar un tramo crítico de la ruta 3 por su deterioro

     

    La Cámara Federal de Mar del Plata ordenó al gobierno de Javier Milei a adoptar medidas urgentes para mejorar las condiciones de seguridad en un tramo de la ruta nacional 3 que presenta un estado crítico tras la parálisis de la obra pública.

    Los jueces hicieron lugar a una medida cautelar impulsada por el municipio de Azul ante el grave estado de la calzada donde se vienen registrando varios accidentes.

    La resolución alcanza al tramo de la ruta que une la ciudad de Azul con la localidad de Cacharí y obliga tanto a Vialidad como a la empresa Corredores Viales S.A. a implementar acciones inmediatas para reducir los riesgos que enfrentan los automovilistas en esa ruta.

    El fallo revocó una decisión previa del Juzgado Federal 2 de Azul, que había rechazado la cautelar. Al analizar el caso, los camaristas concluyeron que existe un riesgo actual y concreto para los usuarios de la ruta, respaldado por distintos elementos incorporados al expediente.

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    Entre ellos, destacaron que durante los últimos seis meses se registraron 11 siniestros viales en ese tramo y que informes elaborados por la Policía Federal Argentina constataron la presencia de baches, hundimientos, huellas producidas por el tránsito pesado y deficiencias en la señalización.

    La Cámara intimó al gobierno libertario a presentar, en un plazo de 10 días hábiles, un plan de trabajo detallado ante el Juzgado Federal de Azul. El documento deberá especificar las obras previstas, el orden de prioridades, los responsables de su ejecución, el cronograma de tareas y las medidas de contingencia que se aplicarán durante el proceso.

    Además, los jueces establecieron que los trabajos deberán completarse en un plazo máximo de 120 días corridos y quedar sujetos al control judicial, con la obligación de presentar informes mensuales sobre el avance de las obras.

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    Mientras se ejecutan las reparaciones definitivas, el fallo también ordena la adopción de medidas preventivas para disminuir el peligro en la circulación. Entre ellas, la colocación de carteles de advertencia y señalización preventiva, la implementación de reducciones de velocidad, balizamiento, dispositivos para mejorar la visibilidad nocturna y reparaciones provisorias en los sectores considerados más críticos.

    Al fundamentar la decisión, los magistrados señalaron que la medida cautelar tiene como objetivo evitar que se produzcan nuevos daños frente a un riesgo comprobado, sin que resulte necesario esperar una definición sobre las responsabilidades de fondo.

    Asimismo, recordaron la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que establece que los organismos encargados de servicios vinculados con la seguridad de las personas tienen el deber de adoptar todas las medidas razonables para prevenir riesgos previsibles, y remarcaron que la resolución busca resguardar el derecho a la vida y la integridad de quienes circulan por la ruta 3.

     

  • Intendente quiere crear una tasa a los parques eólicos y la oposición denuncia un «impuesto al viento»

     

    Desde que vencieron en 2025 las exenciones impositivas previstas por la Ley de Energías Renovables, hay municipios que avanzan en un esquema destinado a cobrarle tributos locales a los parques eólicos, algo que ya genera tensiones con empresas y opositores, que denuncian un «impuesto al viento».

    En Olavarría, donde existen tres parques eólicos y se está construyendo un cuarto, el intendente camporista Maximiliano Wesner mandó un proyecto para crear una tasa de seguridad e higiene destinada a esos predios y que fijaría un valor de USD 5.200 por aerogenerador por año.

    Recién está teniendo tratamiento en las comisiones internas del deliberativo y, más allá del rechazo de todos los bloques opositores, se espera que la iniciativa salga a partir de la mayoría propia con la que cuenta el Ejecutivo local en el Concejo.

    El proyecto ya genera resistencia de las empresas que acusan «inconstitucionalidad» y aseguran que los municipios no tienen potestad sobre actividades reguladas a escala nacional.

    El proyecto del intendente fijaría una tasa de USD 5.200 por aerogenerador por año.

    También, citan como antecedente el caso de Puerto Madryn, donde las empresas a cargo de los parques eólicos consiguieron un fallo favorable en la Justicia para no pagar un tributo de similares características al que intenta aprobar Wesner.

    «Más impuestos representa menos inversiones», acusó la concejal del Partido Libertario Adela Casamayor, que adelantó su rechazo a la iniciativa, lo mismo que el resto de los bloques opositores. Sin embargo,el oficialismo tiene la mitad del recinto y la presidencia, suficiente para que el proyecto pueda avanzar.

    En las empresas dicen que, por las variaciones propias del viento, la generación concreta es mucho más reducida que la potencia instalada, razón por la que ya lanzan advertencias sobre la rentabilidad de sus proyectos con este tributo.

    El Parque Eólico Vientos de Olavarría que controla Ternium

    La ley 27.191 de energías renovables en su artículo 17 establece que el acceso y la utilización de las fuentes renovables de energía «no estarán gravados o alcanzados por ningún tipo de tributo específico, canon o regalías, sean nacionales, provinciales, municipales o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hasta el 31 de diciembre de 2025».

    Vencido ese plazo, hay sectores del Gobierno que empujan una prórroga de esas exenciones en el Congreso. Mientras tanto, ya hay municipios que empiezan a discutir con los privados la manera de instaurar esquemas tributarios en tiempos donde la recaudación municipal y los recursos que llegan a las comunas por coparticipación cayeron a pisos históricos.

     

  • El modelo bate récords de exportación pero no logra reactivar la inversión y el crédito

     

     Mientras el Gobierno celebra el récord exportador que encuentra impulso en pocos sectores, la economía real sigue mostrando una postal muy distinta. De un lado avanzan el petróleo y la minería, el agro y los negocios financieros. Del otro quedan el consumo, la inversión y el empleo. 

    Las exportaciones volvieron a romper récords  históricos. Alcanzaron los USD 9.055 millones, un 24,5% más que en junio de 2025, mientras que las importaciones totalizaron USD 6.861 millones, con un incremento interanual del 7,3%. El superávit de balanza comercial fue de USD 2.194 millones en junio y lleva casi USD 14.000 millones en el primer semestre.

    Entre los productos más exportados en junio se destacaron el petróleo crudo, con ventas por USD 918 millones; la harina y pellets de soja USD 874 millones; el aceite de soja en bruto USD 769 millones; el maíz USD 639 millones y los vehículos automotores USD 463 millones.

    En conjunto, los diez principales productos representaron el 56,8% de las exportaciones del mes y sobresalió el crecimiento de las ventas de combustibles y energía, minería y el complejo agroindustrial.

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    Pero lo interesante es que la contradicción también aparece dentro de los propios sectores ganadores. La caída del empleo en el sector de «petróleo y minería» a nivel nacional alcanzó los 8.735 puestos de trabajo formales. Esta pérdida representa una baja de casi el 9,2% en la dotación de personal de estas industrias respecto a noviembre de 2023, según datos del SIPA que elabora el Ministerio de Capital Humano. 

    El sistema financiero, mientras tanto, continúa cerrando sucursales físicas como parte de un proceso de digitalización y reducción de costos. Eso implicó la pérdida de más de 5.000 puestos, según datos de La Bancaria, quedan 94.325 trabajadores activos bajo el convenio bancario

    La inversión tampoco acompaña el discurso oficial. Pese a la aprobación del RIGI y a las expectativas generadas por algunos grandes proyectos energéticos y mineros, la inversión extranjera directa viaja en sentido opuesto. El último dato publicado por el BCRA, al cierre del 2025, confirma que la Inversión Extranjera Directa (IED) total anual se desplomó un 73,1% interanual, alcanzando apenas USD 3.134 millones. Según los datos mensuales de la balanza cambiaria de la IED, tocaron un histórico negativo de USD 797,73 millones durante el primer semestre del año 

    Respecto al potencial del RIGI para apuntalar inversiones, fue determinante Marina Dal Poggetto en diálogo con Clarin » El RIGI quivale al 1,5% de la inversión hoy. El total anunciado van USD 124.000 millones pero aprobados en el Boletín Oficial hay USD 21.300 millones y sólo USD 8.000 millones están comprometidos en los dos primeros años. Pero lo efectivamente invertido al día de hoy son apenas USD 1.800 millones, que es el 1,5% de la inversión. Con lo cual aún no vemos el impacto esperado y de hecho no alcanza para traccionar la inversión que este año cae», señaló una de las economistas más escuchadas por el establishment.

    El mayor cuello de botella aparece justamente allí. El impulso financiero no logra transformarse en consumo ni en inversión productiva. Marina Dal Poggetto definió esa situación con una frase que sintetiza el problema: «La cadena de transmisión de la economía está rota». La economista sostiene que el crédito no consigue traccionar ni el consumo ni la inversión porque el proceso de monetización encuentra múltiples obstáculos.

    Dal Poggetto explica que buena parte de los pesos disponibles continúan siendo absorbidos por el Tesoro. El Estado necesita ofrecer tasas elevadas para renovar su deuda en moneda local y esterilizar liquidez. Ese mecanismo termina compitiendo con el financiamiento al sector privado. Los bancos encuentran más rentable colocar recursos en títulos públicos que expandir el crédito a empresas y familias. El dinero gira sobre sí mismo como una rueda que nunca abandona el mismo surco.

     «El consumo está trabado y puede crecer poco teniendo en cuenta la lógica de este modelo: crecimiento basado en exportaciones e inversiones impulsadas por el esquema RIGI. Lo primero está ocurriendo y a tasas altas en un contexto donde por el parate de la economía, las importaciones no traccionan. Pero esto no alcanza para generar una expansión genuina de la economía cuando los salarios están básicamente estancados en términos reales y el empleo formal sigue cayendo compensado en parte con el empleo informal. Hubo un aumento de dos puntos en la tasa de desempleo desde que llegó Milei y un punto más cuando se suma el subempleo. Entonces hay insuficiencia de ingresos de los hogares y falta de rentabilidad de las empresas en los sectores que no están favorecidos por el cambio de precios relativos y el RIGI», apuntó Dal Poggetto.

    Dal Poggetto trazó el límete del modelo económico. «Estas dos velocidades no arrastran los niveles de actividad y empleo en su conjunto y a mi juicio es lo más complicado en términos de sostenibilidad del modelo porque así como está no hay rentabilidad en esta economía. La economía nueva tributa mucho menos que la vieja. Sé que para la lógica del Gobierno esto no es un problema pero son mis inquietudes si usted me pregunta», expuso Dal Poggetto. 

    Las consecuencias ya aparecen en las encuestas. El último informe de Giacobbe & Asociados muestra que el 54,7% de los consultados considera que la situación económica continúa empeorando. En paralelo, Javier Milei alcanza un 56,9% de imagen negativa. El estudio también encuentra un límite para la expansión electoral del oficialismo: el voto seguro del Presidente se ubica alrededor del 39%, mientras un 53% afirma que nunca lo votaría.

    Los datos de Opina Argentina, dirigida por Facundo Nejamkis y con trabajo de campo de Solmoirago, muestran un cambio todavía más significativo. El desempleo y los bajos salarios pasaron a encabezar las preocupaciones sociales con el 35%, desplazando a la inflación, que quedó en 17%. Además, el 61,9% de quienes desaprueban la gestión explican su posición por razones económicas vinculadas con la recesión, la caída del consumo y la pérdida de empleo. En intención de voto, La Libertad Avanza y el peronismo aparecen prácticamente empatados, con pisos cercanos al 35% y 34%, respectivamente.

    Otros relevamientos, como los de CB Consultora Opinión Pública, incluso muestran al peronismo encabezando algunos escenarios nacionales de cara a 2027. Según la medición, la coalición opositora oscila entre el 32% y el 33,7%, mientras La Libertad Avanza se mueve entre el 26% y el 34%, según el escenario evaluado. Cuando se pregunta por las razones del voto, el 47,2% identifica la recesión, la caída de las ventas y el desplome del consumo como el principal problema que condiciona su respaldo al Gobierno.

    En la Casa Rosada sostienen que el crecimiento terminará derramando sobre el resto de la economía una vez consolidada la estabilidad macroeconómica. 

    «Hay un error de base en toda esta discusión. Se habla de estabilidad macroeconómica como si fuera un estado permanente, cuando en realidad la macro es un terreno en disputa. Pensar que el sector externo, por sí solo, va a derramar sobre el mercado interno es una teoría que ya fracasó demasiadas veces en la Argentina», comentó un referente económico del kirchnerismo. 

    «La idea de un modelo exportador tampoco es nueva. Es un esquema que puede funcionar para economías con otra escala demográfica o productiva, como Australia, o con estructuras muy distintas, como Filipinas. Pero para un país de casi 50 millones de habitantes difícilmente alcance para generar empleo de calidad, consumo masivo y movilidad social. Es un modelo que, en el mejor de los casos, integra plenamente a una parte de la sociedad y deja al resto dependiendo de que ese crecimiento llegue algún día», observó este economista nostálgico. 

    «El problema de la oposición es que, aun cuando muchos de estos límites empiezan a hacerse visibles, todavía no logra ofrecer una alternativa económica sólida y creíble para las mayorías. Hay diagnóstico, pero falta liderazgo. Y sin liderazgo tampoco aparece un programa capaz de disputar el sentido común económico que hoy domina el debate», se lamentó.