Autor: Invitad@ Especial

  • El JP Morgan destaca el potencial de los bancos argentinos y analistas recomiendan apostar por Macro y Galicia

     

    El mercado empieza a cambiar el foco sobre los bancos argentinos. Después de un período en el que las ganancias estuvieron impulsadas por la inflación y las altas tasas de interés, los inversores comenzaron a mirar qué entidades están mejor preparadas para crecer cuando el crédito vuelva a expandirse. En ese escenario, operadores financieros consultados por LPO coinciden en señalar a Grupo Financiero Galicia y Banco Macro como las apuestas más sólidas del sector, una visión que acaba de recibir el respaldo de JP Morgan.

    «El mercado ya no está mirando quién ganó más con la inflación alta, sino qué banco tiene mejores condiciones para crecer cuando el crédito vuelva a expandirse», explicó un operador financiero consultado por LPO. Según señaló, Galicia empezó a mostrar mejoras en la calidad de su cartera y las primeras eficiencias derivadas de la integración con HSBC, mientras que Macro continúa destacándose por su fortaleza patrimonial, su liquidez y su capacidad para sostener una política consistente de distribución de dividendos.

    El especialista sostuvo que ambos bancos llegan mejor posicionados a la nueva etapa que empieza a transitar el sistema financiero. «Las valuaciones siguen siendo atractivas y el principal driver deja de ser el resultado financiero derivado de la inflación para pasar a ser el crecimiento genuino del crédito», resumió.

    En esa misma línea se ubicó JP Morgan, que en su último informe volvió a recomendar acciones de bancos argentinos al considerar que la relación entre riesgo y retorno volvió a ser atractiva tras la corrección que registró el sector en los últimos meses. La entidad reafirmó su preferencia por Grupo Financiero Galicia y Banco Macro, mientras mantuvo una recomendación neutral sobre Supervielle.

    Los bancos temen que Caputo aplique otro apretón monetario en 2027 y resisten bajar las tasas

    El banco de inversión asignó un precio objetivo de USD 85 para Galicia y de USD 132 para Macro, al tiempo que sostuvo que ambas entidades ofrecen el mejor potencial dentro del sector bancario argentino en el contexto actual.

    Uno de los argumentos centrales del informe es que la baja de las tasas de interés en pesos comenzó a reducir el costo de fondeo de los bancos. En particular, destacó la caída de la tasa BADLAR, que permite recuperar parte del margen financiero luego de varios trimestres de presión sobre la rentabilidad.

    A partir de ese escenario, JP Morgan elevó entre 6% y 7% sus estimaciones de ganancias para el segundo trimestre y ajustó al alza sus proyecciones para el conjunto de 2026 entre 4% y 8%, dependiendo de cada entidad bajo cobertura.

     Jorge Brito y el CEO de Banco Macro, Juan Parma 

    Los operadores locales coinciden con ese diagnóstico, aunque advierten que la recuperación todavía dependerá de que el crédito vuelva a crecer de manera sostenida. «Hoy Galicia aparece bien posicionada porque comenzó a reducir el peso de las previsiones por incobrabilidad y empieza a capturar las sinergias de la integración con HSBC. Macro, por su parte, sigue mostrando uno de los balances más sólidos del sistema, con elevados niveles de capital y liquidez», explicó otro operador consultado por LPO.

    Hoy Galicia aparece bien posicionada porque comenzó a reducir el peso de las previsiones por incobrabilidad y empieza a capturar las sinergias de la integración con HSBC. Macro, por su parte, sigue mostrando uno de los balances más sólidos del sistema, con elevados niveles de capital y liquidez

    De todos modos, tanto los analistas privados como JP Morgan coinciden en que el principal riesgo continúa siendo la evolución de la mora. Si bien algunos indicadores muestran señales de estabilización, el deterioro del crédito al consumo todavía no terminó de revertirse y la normalización podría demandar varios trimestres.

    El informe también advierte que el crecimiento del crédito sigue siendo débil en términos reales y que la recuperación de los depósitos todavía resulta insuficiente para impulsar una expansión más acelerada del negocio bancario.

    Pese a esas advertencias, el banco estadounidense considera que las valuaciones actuales siguen siendo atractivas. Las acciones de los bancos argentinos cotizan, según el informe, entre 1,2 y 1,5 veces su valor libro, múltiplos que considera bajos frente al potencial de mejora de la rentabilidad si la estabilización macroeconómica se consolida.

    A ese escenario se suma la baja del riesgo país y una percepción más favorable de los inversores internacionales sobre la economía argentina. Para JP Morgan, esa combinación mejora el perfil del sector financiero y explica por qué volvió a privilegiar a Galicia y Macro, dos bancos que tanto Wall Street como operadores locales consideran entre los mejores posicionados para capitalizar una eventual recuperación del crédito.

     

  • El Socialismo abre negociaciones con Kicillof, la UCR y la Coalición Cívica para discutir una alternativa para 2027

     

     El Partido Socialista aprovechó la celebración por sus 130 años para comenzar a tender puentes con sectores del peronismo y reforzar vínculos con radicales y la Coalición Cívica de cara a la construcción de una alternativa opositora: «Por ahora dialogamos, veremos», dijo una fuente partidaria a LPO.

    Entre los principales invitados estuvieron Carlos Bianco, el hombre más cercano a Axel Kicillof; la dirigente radical Danya Tavela y el presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, una foto de alta carga política de cara al año próximo.

    «Desde el peronismo solo no va a alcanzar», admitió Bianco durante un panel que compartió con la dirigente radical y de la CC, y sostuvo que la construcción de una alternativa amplia frente al gobierno de Javier Milei «es un hecho que inevitablemente va a suceder».

    «Tenemos claro que si no logramos construir el futuro desde una herramienta política con espesor y volumen va a ser muy difícil, y más si vamos dispersos los distintos sectores», sostuvo por su parte el diputado socialista Esteban Paulón, quien además cuestionó a los legisladores opositores que «se indignan en los medios» pero luego acompañan iniciativas del oficialismo en el Congreso.

    Carlos Bianco participó del panel principal 

    Lo cierto es que la presencia de Bianco, Tavela y Ferraro responde a la intención del socialismo de ampliar el diálogo con dirigentes de distintos espacios políticos para comenzar a explorar un armado para la presidencial de 2027.

    El socialismo es uno de los principales aliados en la coalición Unidos que lidera el gobernador Maximiliano Pullaro que no estuvo presente, pero envió saludos al igual que el cordobés Martín Llaryora.

    Si bien en el armado de Kicillof agitan la posibilidad de una alianza con el radial Pullaro, en Santa Fe la ven poco probable. De hecho, el desembarco de Santilli a la jefatura de Gabinete, como anticipó LPO, hace prever mayor diálogo con los potenciales aliados como el gobernador santafesino.

    Los que dieron el presente fue el presidente del Frente Renovador, el rosarino Diego Giuliano; la titular del GEN, Margarita Stolbizer; el diputado porteño Leandro Santoro y dirigentes sindicales, empresariales y académicos.

    En el acto, se oficializó la renovación de las autoridades del Partido Socialista, con la reelección de Mónica Fein como presidenta nacional y la asunción de Alfredo Lazzeretti como secretario general, quienes ratificaron la vocación del partido de volver a disputar un lugar central en la construcción de una alternativa de gobierno:

    El socialismo nació para discutir la cuestión social desde el poder, dijo Mónica Fein y reivindicó la necesidad de construir una nueva mayoría política: «La justicia social y la democracia están indisolublemente unidas», afirmó la presidenta del PS al plantear que el partido debe asumir «un compromiso de presente y de futuro» frente al escenario abierto por el gobierno de Milei.

    Fein aseguró además que los 130 años del socialismo no representan un punto de llegada sino el inicio de una nueva etapa: «No estamos acá solamente para celebrar nuestra historia, sino para liderar la alternativa que el país reclama», concluyó.

     

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    Ahora también Milei le pone precio a los estudios para trasplantes: el Gobierno oficializó un arancelamiento en el INCUCAI

     

    Una resolución publicada este lunes en el Boletín Oficial aprobó un cuadro tarifario para los estudios que realiza el Laboratorio Nacional de Inmunogenética del INCUCAI. Entre las prestaciones alcanzadas figuran análisis indispensables para pacientes en lista de espera de trasplantes de órganos y de médula ósea, con valores que llegan hasta los 979 mil pesos.

    Por Roque Pérez para NLI

    El Gobierno nacional profundizó este lunes su política de arancelamiento de prestaciones estatales con la publicación de una resolución del INCUCAI que establece, por primera vez, un nomenclador de costos para los estudios realizados por el Laboratorio Nacional de Inmunogenética. La medida quedó oficializada mediante la Resolución 146/2026, publicada hoy en el Boletín Oficial, y fija valores para una amplia gama de análisis indispensables en los procesos de donación y trasplante de órganos y de células progenitoras hematopoyéticas.

    Aunque la resolución no modifica el régimen legal de acceso a los trasplantes ni dispone que los pacientes deban pagar directamente estos montos, sí introduce formalmente un sistema de aranceles para prestaciones que hasta ahora eran absorbidas por el Estado nacional, trasladando el costo a los financiadores o a quienes deban afrontar esos estudios cuando no exista cobertura.

    Estudios imprescindibles que ahora tienen un precio

    El nuevo cuadro tarifario alcanza a algunos de los análisis más sensibles dentro del sistema de trasplantes. Entre ellos se encuentra la inscripción de un paciente en lista de espera para un trasplante de órgano sólido, cuyo costo fue fijado en 514.000 pesos. Ese procedimiento incluye la tipificación genética HLA y los estudios inmunológicos necesarios para determinar la compatibilidad del futuro receptor.

    También se establecieron valores para el denominado cross match, indispensable para verificar la compatibilidad entre donante y receptor antes de un trasplante, con un costo de 248.000 pesos, mientras que la tipificación HLA para donantes de órganos sólidos costará 251.000 pesos.

    Uno de los estudios de mayor complejidad, destinado a pacientes candidatos a trasplantes de células progenitoras hematopoyéticas —como los trasplantes de médula ósea—, tendrá un valor de 979.000 pesos, constituyéndose en la prestación más costosa del nomenclador aprobado.

    La resolución también fija aranceles para determinaciones de anticuerpos anti-HLA, estudios de quimerismo, cuantificación de células CD34+, detección de ADN libre circulante y otras prácticas altamente especializadas utilizadas para el seguimiento clínico de pacientes trasplantados.

    Un cambio que vuelve a poner el foco sobre el financiamiento sanitario

    Desde el punto de vista administrativo, el INCUCAI argumenta que resulta necesario contar con un esquema actualizado de recuperación de costos para las prestaciones brindadas por su laboratorio nacional de referencia.

    Sin embargo, la decisión vuelve a instalar el debate sobre el progresivo retiro del financiamiento estatal en áreas estratégicas de la salud pública, especialmente en procedimientos donde el tiempo, la disponibilidad de recursos y la realización de estudios especializados resultan determinantes para salvar vidas.

    Los análisis comprendidos en el nomenclador no constituyen estudios accesorios: son requisitos indispensables para determinar compatibilidades inmunológicas, ingresar a listas de espera, seleccionar donantes y controlar la evolución posterior de los trasplantes. Sin ellos, el sistema de procuración y trasplante simplemente no puede funcionar.

    En un contexto marcado por los recortes presupuestarios sobre organismos científicos, hospitales nacionales y programas sanitarios, la incorporación de estos aranceles aparece como un nuevo paso en la lógica de trasladar costos que históricamente eran absorbidos por el Estado, aun cuando se trate de prestaciones vinculadas con tratamientos de altísima complejidad y, muchas veces, de carácter vital para los pacientes.

     

  • Weretilneck mete más de 4000 empleados en la planta permanente de la provincia

     

    El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anunció el envió de un proyecto de ley para el pase a planta permanente de 4.200 empleados públicos, tras un acuerdo con el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar. 

    El último pase masivo a planta había sido en el 2021. En el 2023, Weretilneck denunciaba que era un gasto para el Estado cuando Aguiar había hecho un acuerdo con la ex gobernadora Arabela Carreras, que luego fue descartado por el actual mandatario. 

    La polémica es más grande porque en las últimas semanas se conoció que el bloque legislativo del partido oficialista Juntos Somos Río Negro tiene asesores VIP donde figuran ex ministros nacionales y provinciales.

    Todo muy lejos del discurso contra el empleo público y la casta política del gobierno libertario de Milei al que Weretilneck busca acercarse.

    Los libertarios van por la gobernación de Río Negro y rechazan un acuerdo con Weretilneck

    El anuncio de Weretilneck buscó mostrar una imagen de estabilidad en la administración provincial de cara a las próximas elecciones provinciales. La iniciativa será enviada a la Legislatura durante la primera semana de julio y, según el Ejecutivo, no implicará nuevas incorporaciones ni un incremento del gasto salarial.

    La regularización alcanzará a trabajadores contratados hasta el 31 de diciembre de 2025 que continúen desempeñando tareas permanentes dentro del Estado. El Gobierno sostiene que se trata de un ordenamiento administrativo de personal que ya integra la estructura pública y que el proceso demandará entre seis y ocho meses para completar las evaluaciones de idoneidad, antecedentes y aptitud psicofísica previstas en el proyecto.

    Weretilneck negó que lo hayan allanado, pero confirmó que tiene de funcionario al hermano del arrepentido de la AFA

    El anuncio llega bajo la sombra de investigaciones sobre contratos donde el oficialismo continúa enfrentando cuestionamientos derivados de investigaciones periodísticas sobre el funcionamiento de la Legislatura provincial, donde existen filtraciones que plantean presuntas irregularidades en contrataciones vinculadas al bloque oficialista de Juntos Somos Río Negro, encabezado por Facundo López, incluyendo la incorporación de familiares de funcionarios y dirigentes políticos, además de remuneraciones elevadas para algunos contratados.

    Esas publicaciones también mencionaron casos de personas vinculadas al oficialismo que, según las investigaciones, integrarían la estructura legislativa sin que exista información pública detallada sobre las funciones que desempeñan. Entre los nombres citados aparecen dirigentes políticos, exfuncionarios y familiares de integrantes del Gobierno.

    El pase masivo a planta permanente y las denuncias sobre ñoquis y asesores VIP en la Legislarura están muy lejos del discurso contra el empleo público y la casta política del gobierno libertario de Milei al que Weretilneck busca acercarse

    Hasta el momento, ni el Poder Ejecutivo ni la conducción de la Legislatura respondieron públicamente en detalle a esas publicaciones ni se pronunciaron sobre cada uno de los casos mencionados.

    Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE.

    El contexto alimentó las críticas de la oposición, que reclama mayor transparencia en las designaciones y un acceso más amplio a la información sobre la estructura de personal del Poder Legislativo. Desde el oficialismo, en tanto, evitan profundizar la discusión y sostienen que el funcionamiento administrativo de la Legislatura se ajusta a las normas vigentes.

    Entre los contratados VIP figuran el radical Daniel «Fino» Sartor, quien fue ministro provincial y también nacional en el gobierno de Fernando de la Rúa en la cartera de Desarrollo Social, donde tuvo que renunciar por irregularidades. También entre los contratados por el bloque oficialista figuran hijos de funcionarios, como

    Vera Lastra hija de la secretaria de la Función Pública, Tania Lastra.

    Los libertarios van por la gobernación de Río Negro y rechazan un acuerdo con Weretilneck

    También se encontraba hasta hace pocos meses Juan Accatino, ex ministro de Producción del gobierno radial de Miguel Saiz. Accatino, que figuraba como asesor de JSRN, hace unos días recibió un fuerte revés de la Corte Suprema que dejó firme una condena en su contra a 2 años y 6 meses en una causa por sobresueldos. También fueron condenados otros ex ministros como César Barbeito (Educación) -defendido por Mariano Cúneo Libarona- y Francisco González (Coordinación), que recibieron penas de 3 años y 6 meses.

    El pase a planta también se anunció pocos días después de otro episodio que generó fuerte repercusión política. El gobierno de Weretilneck denunció un presunto hackeo y la filtración de documentación interna, entre ella información vinculada con legajos y recibos de sueldo de funcionarios provinciales. A partir de esa denuncia se inició una investigación judicial que derivó en procedimientos sobre equipos informáticos y abrió una nueva controversia pública.

    El Ejecutivo sostuvo que la difusión de esa documentación formó parte de una maniobra destinada a instalar información sensible con fines políticos. La investigación continúa en la Justicia y el Gobierno insistió en que fue víctima de un acceso ilegítimo a sistemas oficiales, mientras distintos sectores opositores reclamaron precisiones sobre el alcance del caso y el manejo de la información pública.

    En ese escenario, el anuncio del pase a planta permanente también puede leerse como un intento del oficialismo de recuperar la iniciativa política. Con el respaldo de ATE, un proyecto de fuerte impacto sobre el empleo público y una agenda orientada a la gestión, Weretilneck busca volver a colocar el foco sobre la administración provincial mientras procura dejar atrás una sucesión de controversias que, durante las últimas semanas, condicionaron el debate político en Río Negro.

     

  • Gracias, Javier. Gracias, Karina

     

    Comodoro Py es como una cocina que se recorre a ciegas. Se siente pero no se ve. Se huele que algo está pasando. El aire se vuelve denso. Los pasillos, hostiles. El frío, exagerado. La diferencia es que ahí nadie prueba nada mientras se prepara. Todos son indicios, nunca se sabe del todo lo que está por suceder hasta que el plato aparece sobre la mesa.

    En el edificio de Retiro las especulaciones circulan más rápido que los expedientes. Los periodistas merodean por salas donde alguna vez convivieron defensores, víctimas y funcionarios judiciales amontonados alrededor de una noticia. La semana pasada, el edificio parecía más vacío. Allí nadie necesita escuchar una conversación completa para saber que algo se viene. A veces alcanza una frase.

    —¿Dijo que pidió una parrilla con control remoto? —preguntó, entre atónito y resignado, un importante funcionario judicial a otro en el quinto piso, donde se llevan adelante las causas por corrupción y delitos contra la administración pública. Acababan de escuchar la entrevista radial del contratista de la casa de Adorni en Indio Cuá.

    La frase viajó rápido por el edificio. En la causa cobraron vida las imágenes que hicieron posible hablar más y mejor de ella:  una parrilla de miles de dólares, una cascada, un jacuzzi, apoyacabezas, ahorros en negro y un funcionario que seguía diciendo a las cámaras que no iba a responder porque podía entorpecer la investigación. En tribunales, la defensa empezó a leerse al revés. Cada explicación abría una medida. Cada frase pedía un chequeo. Cada intento de cerrar el tema producía una pregunta nueva.

    La defensa pública de Adorni empezó a convertirse en un problema judicial. Quizás la estrategia política y comunicacional con la que intentó zafar del escrutinio público y de la investigación patrimonial quede como una de las peores defensas de la historia política argentina. Quizás ni siquiera llegue a eso. Tal vez nadie aprenda nada de esa defensa, salvo lo más básico. Que así no se hace. Adorni habló cuando debía callar, calló cuando debía explicar, se mostró soberbio cuando le pedían documentos y se mostró ingenuo cuando quiso justificar la plata.

    Manuel Adorni tuvo que irse por escrito. Apenas unas horas antes que la selección argentina jugara su tercer partido del Mundial, el ex jefe de gabinete publicó una carta dirigida al Presidente. Convirtió su salida en una escena de daño personal. Habló de ataques, de mentiras, de hostigamiento y de su familia. Se colocó como víctima cuando la investigación todavía le pide explicar su patrimonio en una causa por enriquecimiento ilícito. “Usted sabe todo lo que he sufrido durante este tiempo”, le dice a Milei. El sufrimiento se imposta como prueba de inocencia. El texto pide que miremos a un hombre cansado.

    El funcionario que había construido la voz del ajuste quedó atrapado por una pregunta simple: ¿de qué vivía?

    La carta también marca el cierre de una estrategia. Durante cien días, Adorni había intentado hacer algo que nunca consiguió. Decir que ya estaba todo dicho. Dar una explicación incompleta y presentarla como final. Escudarse en la justicia para no responder en público, mientras tampoco respondía todavía en la justicia. Cada vez que apareció un documento, un gasto, una escritura, una factura, una deuda o una declaración testimonial, su defensa fue correr el límite de lo contestable. Decía que no podía hablar porque podía entorpecer la investigación. Decía que no había nada más. Decía que estaba todo claro. Pero lo único que se acumulaba eran preguntas.

    En abril, cuando Anfibia profundizó en el caso , la pregunta todavía era por el modo en que su figura condensaba una incomodidad mayor. Hay causas de corrupción que involucran al gobierno más graves que la que investiga al ex vocero. Pero el foco volvía a Adorni. El funcionario que había construido la voz del ajuste empezaba a quedar atrapado por una pregunta simple: ¿De qué vivía?

    La cascada

    Fueron cien días. No hubo una sola explosión. La caída fue por acumulación. Primero una foto, después un silencio, después un avión presidencial, después un jet privado, después una disculpa. Después una casa. Una escritura. Una hipoteca. Una escribana. Una reforma con cascada, jacuzzi y parrilla de miles de dólares. Una confesión sobre ahorros en negro. Tarjetas ajenas para comprar objetos gamer. Cada dato parecía menor. Hasta que se pegaba al anterior y ya no lo era. Una cascada de episodios de corrupción que fueron llevando el agua al cuello del jefe de ministros. Es importante revisarlas, entender el modus operandi y, sobre todo, pensar lo que queda abierto y qué significa este caso para el gobierno y la política argentina.

    El primer episodio fue en Nueva York. Milei viajó con una comitiva oficial y visitó la tumba del rebe de Lubavitch, en Queens. Una foto publicada por Radio Jai mostró a Bettina Angeletti, esposa de Adorni, en la visita. El Gobierno tardó cuarenta y ocho horas en confirmar si había viajado en el avión presidencial. Ese silencio fue el primer síntoma. Nadie imaginaba todavía que era también el primero de muchos. El entonces jefe de gabinete se defendió. “Vine a deslomarme” explicó.

    A los pocos días se conoció un video de la familia Adorni subiendo al jet rumbo a Punta del Este. Con ellos estaba Marcelo Grandío, periodista, amigo íntimo del funcionario y dueño de una productora con contratos con la TV Pública. Que también se encuentra investigado por el delito de dádivas en otra de las causas que involucran a Adorni en Comodoro Py. El ex vocero explicaría luego que cuatro días en Punta del Este habían sido “lo único” que se había permitido en un año y medio. La frase duró poco. Después aparecieron otros viajes, otros gastos, otras vacaciones. 

    En la misma semana apareció la casa del country. La Nación confirmó, con documentación catastral, que Angeletti había registrado a su nombre una propiedad en Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, en noviembre de 2024. Adorni no la había declarado en su presentación 2025. La sumó recién en mayo con la investigación penal ya en curso.

    —¿Dijo que pidió una parrilla con control remoto? —preguntó, entre atónito y resignado, un funcionario judicial a otro en el quinto piso de Comodoro Py, donde se llevan adelante las causas por corrupción y delitos contra la administración pública.

    Entonces llegaron las facturas del vuelo. El tramo de ida, por 4830 dólares, estaba a nombre de ImHouse, la productora de Grandío. El regreso formaba parte de un paquete de diez vuelos comprado por el piloto Agustín Issin Hansen, que luego revendió los pasajes de los Adorni a Grandío por 3000 dólares. La historia se llenaba de nombres laterales que lejos de dar una explicación arrojaban más preguntas.

    Adorni enfrentó una conferencia de prensa. Un periodista le pidió un comprobante por su viaje en avión privado. Adorni no mostró nada. Resaltó que sus respuestas podrían entorpecer la investigación. No respondía ante la prensa porque había una causa judicial. Tampoco respondía en la causa judicial porque todavía no había llegado su turno. Entre una cosa y la otra, el silencio funcionaba como defensa.

    Ese mismo día se supo que había comprado una unidad en Miró al 500 sin haber vendido la que tenía en Parque Chacabuco. Las vendedoras eran dos mujeres. Claudia Sbabo y Beatriz Viegas. La operación se registró por 230 mil dólares. En la escritura declararon que le financiaban 200 mil dólares mediante un crédito hipotecario. Una era retirada de la Policía Federal. La otra, su hija.

    Para abril, con la causa judicial avanzada en Comodoro Py, la justicia ya tenía en mira una lista de movimientos de dinero que incluían gastos inmobiliarios no documentados por 65 mil dólares en efectivo, viajes por más de 27 mil, deudas nuevas por 35 mil, compras de propiedades, hipotecas, vuelos, hoteles, refacciones, adelantos en efectivo. Adorni había informado ahorros por 48.720 dólares. ¿De dónde sacó la plata? ¿Dónde estaba? ¿Por qué no aparecía antes?

    La escribana Adriana Netchevenlo declaró ante la justicia y eligió una frase que resumía lo que ningún análisis político habría podido ordenar. “Se le dio todo junto”. Todo junto. El ascenso, la exposición, la jefatura de Gabinete, las propiedades, las deudas, los gastos, las sospechas y las preguntas judiciales.

    Una mañana de mayo, en medio de un desfile de testigos que caminaron los pasillos de los tribunales federales, apareció el contratista de la casa del country. Matías Tabar declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita que los Adorni lo contrataron para una reforma integral. Aportó una planilla. Números prolijos. 245.929 dólares en efectivo. 

    En su carta de renuncia, Adorni se colocó como víctima cuando la investigación todavía le pide explicar su patrimonio en una causa por enriquecimiento ilícito. El sufrimiento se imposta como prueba de inocencia. El texto pide que miremos a un hombre cansado.

    La peor defensa de la historia

    Después llegó el gran día. Adorni presentó su declaración jurada. Y en el mismo movimiento se autoincriminó. Fue a los estudios de La Nación, lo entrevistó José Del Río y admitió que había ocultado ingresos en sus declaraciones juradas por al menos 500 mil dólares. “Invertimos 200 mil dólares en Bitcoin y ganamos unos 300 mil” reveló. “No lo declaramos porque la manera de escaparte de la vieja política era ahorrando en negro. No se me hubiera ocurrido nunca ahorrar en blanco, menos en esos años”. La frase que buscaba ordenar la defensa produjo otra cosa. El jefe de Gabinete reconocía dinero no declarado mientras seguía en funciones. “Si Adorni viene a la justicia con las explicaciones que dió anoche en la televisión va a estar muy complicado” dijeron al día siguiente fuentes judiciales.

    Ese fue el punto en el que su defensa pública empezó a convertirse en un problema judicial. 

    Quizás la estrategia política y comunicacional con la que intentó zafar del escrutinio público y de la investigación patrimonial quede como una de las peores defensas de la historia política argentina. Quizás ni siquiera llegue a eso. Tal vez nadie aprenda nada de esa defensa, salvo lo más básico. Que así no se hace. Adorni habló cuando debía callar, calló cuando debía explicar, se mostró soberbio cuando le pedían documentos y se mostró ingenuo cuando quiso justificar la plata.

    El último dato llegó con las tarjetas. Adorni había comprado un monitor gamer y dos proyectores para videojuegos por 5.848.589 pesos. La adquisición salió desde su cuenta, pero con tarjetas de crédito ajenas, pertenecientes a dos empleados públicos que trabajaban bajo su órbita. Era un dato menor frente a una casa en un country o una reforma de casi 246 mil dólares. Pero después de los vuelos, las hipotecas, las financistas, el jacuzzi y los dólares, también el caso reveló que Adorni usaba a sus empleados para comprar tecnología de videojuegos. Algo parecido sucedió con la compra de ropa blanca para la casa de Indio Cuá. Una secretaria le facturó 8 millones de pesos en colchones, sábanas, almohadas y un edredón. 

    La cronología tuvo un patrón. El Gobierno calló. Adorni habló. Apareció un documento. Adorni volvió a hablar. Apareció otro dato. Cada explicación llegó un poco tarde. Cada frase abrió una puerta. Cada puerta llevó a alguien más. La esposa. El amigo. La escribana. Las financistas. El contratista. El piloto. Los empleados públicos.

    La carta intenta comprimir esa acumulación en hostigamiento. “Las mentiras que se han dicho fueron de lo más variadas”, escribe Adorni y mezcla viajes que nunca existieron, gastos astronómicos, contratos inexistentes, granjas cripto, fondos públicos, un supuesto pendrive “lleno de dólares”, sociedades en Uruguay, cirugías estéticas y millones pagados para que nadie hablara. En la lista queda mezclado. Lo investigado, lo publicado, lo falso, lo ridículo, lo pendiente. “Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas”, escribe. Un hombre honesto acusado por otros. Un funcionario leal dañado por una máquina de operaciones. 

    Adorni habló cuando debía callar, calló cuando debía explicar, se mostró soberbio cuando le pedían documentos y se mostró ingenuo cuando quiso justificar la plata. La estrategia con la que intentó zafar quizá quede como una de las peores defensas de la historia política argentina. Quizás ni siquiera llegue a eso.

    Pero Adorni era un riesgo institucional. La oposición pidió interpelarlo en Diputados y avanzar con una moción de censura. Los proyectos que el oficialismo quería impulsar empezaron a naufragar. Con él en el gobierno los deseos presidenciales comenzaron a quedar truncos. El costo de sostenerlo ya no se medía sólo en términos judiciales. También se medía en votos, en agenda, en gobernabilidad, en la posibilidad de que otros funcionarios empezaran a caer arrastrados por la misma interna que Milei buscaba contener.

    “El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío”, escribió en la carta. La frase buscó humanidad. También marcó el fracaso de un personaje político construido sobre la dureza. Durante meses, Adorni fue una de las voces más eficaces del ajuste. Habló de curros, de privilegios, de gastos, de cajas, de abusos y de vivos. Había que aceptar el sacrificio como método. Cuando la sospecha llegó a su patrimonio, el lenguaje cambió. Aparecieron el dolor, la familia, la espiritualidad, la honra y la paz interior. “Tal vez simplemente ocurre que a la gente común no le permiten estar en estos lugares” lamentó.

    La frase quiso ubicarlo fuera del poder en el mismo momento en que se despide desde el centro del poder. Adorni fue jefe de Gabinete de Ministros de la Nación. Tuvo despacho, firma, equipos, presupuesto, acceso al Presidente y una voz central en la administración del ajuste. Milei lo sostuvo durante semanas, lo defendió, denunció operaciones, evitó soltarlo mientras el caso avanzaba. La protección tenía un sentido político. Adorni era más que un funcionario. Había sido vocero, candidato, ganador en la Ciudad y jefe de Gabinete. Su ascenso había sido tan veloz como su deterioro. Soltarlo implicaba admitir que el problema había llegado demasiado cerca. Sostenerlo empezó a costar más que dejarlo ir.

    También había otra razón. Milei acababa de designarlo jefe de Gabinete. Adorni era una pieza demasiado propia como para entregarla rápido. Dejarlo caer demasiado pronto podía habilitar una dinámica peligrosa dentro de un oficialismo atravesado por internas. Si un funcionario caía por presión política, otros podían empezar a cargarse entre ellos. La permanencia de Adorni fue una manera de evitar que la crisis se ordenara como una cacería interna.

    La renuncia trae otra escena

    Veinticuatro horas antes de la renuncia, el Presidente cruzó el Atlántico y en su primera intervención en su viaje a España dijo lo que haría ante una eventual condena sobre Adorni. “Lo eyecto de una patada”, explicó. Mientras no hubiera condena, Adorni seguía. Pero el problema era político antes de ser penal. No necesitaba esperar una sentencia para medir el costo de tener al jefe de Gabinete atravesado por una investigación patrimonial, una interpelación posible y una moción de censura en la mesa.

    El sábado Milei lo soltó. Tarde. Lo soltó cuando la protección política ya no alcanzaba para blindarlo y cuando esa misma protección empezaba a volver más peligrosa la situación judicial del funcionario. Porque cuanto más tiempo siguió Adorni en el cargo más se le pidió que hablara. Cuanto más habló, peor se defendió. Cuanto más intentó explicar, más material produjo. La estrategia que le permitió resistir unas semanas puede terminar siendo la que lo deje más expuesto.

    La renuncia llegó con una carta que prefiere hablar de amor, dolor familiar y persecución. Llegó después de cien días de revelaciones. Llegó cuando el respaldo presidencial ya no alcanzaba para blindarlo. Llegó cuando Adorni ya no tenía demasiadas excusas públicas para seguir sin responder. Por eso se colocó como víctima. Por eso se presentó como un silenciado. Por eso escribió. Porque hablar ya le salió demasiado caro.

    Veinticuatro horas antes de la renuncia, el Presidente dijo lo que ante una eventual condena sobre Adorni “Lo eyecto de una patada”. Pero el problema era político antes de ser penal.

    “Gracias Javier. Gracias Karina”.

    La renuncia puede aliviar al Gobierno por un tiempo. Saca del despacho a un funcionario que ya era una carga, reduce el ruido, le permite a Milei decir que sigue adelante. Pero deja una imagen que no se borra fácil. Tampoco se borran con la renuncia de Adorni todos los frentes judiciales y los casos de corrupción que tienen sucios los despachos, los pasillos y otras figuras clave del gobierno. 

    Asume Santilli, que repite su rol de rueda de auxilio para ocupar un lugar caliente e intentar un fast washing de la cara del gobierno (hizo lo mismo cuando cayó en desgracia Espert y lo reemplazó en la candidatura para diputados en octubre del 25). De paso, ayuda a aliviar las diferencias entre libertarios y el PRO que parecían recrudecer por culpa de Manuel.

    Mientras tanto, la pregunta por la corrupción libertaria ahora cambió. Ya no alcanza con saber por qué el caso de Adorni generaba más indignación que otros expedientes más voluminosos como la criptoestafa $LIBRA o el desvío en los fondos de la Agencia Nacional de Discapacidad. La renuncia de Adorni trae otra escena. Qué pasa cuando el funcionario que mejor explicó el ajuste deja el Gobierno porque no pudo explicar su patrimonio. Qué pasa cuando la moral que ordenaba el sacrificio queda atrapada entre una casa en un country, una cascada, ahorros en negro, tarjetas ajenas y una carta de amor al Presidente y a su hermana.

    La respuesta todavía se escribe en los tribunales, en la Casa Rosada y en esa superficie más difícil de medir que es el clima social. La carta quiso fijar una versión. Quiso convertir una investigación patrimonial en una historia de persecución, quiso transformar una salida forzada en gesto de lealtad, dejar asentado que el daño vino de afuera, de los medios, de la política, de los otros.

    En agosto, Adorni va a ser citado a Comodoro Py para explicar su patrimonio y su evolución. Va a tener que sentarse frente al fiscal y responder lo que no respondió en la conferencia de prensa, lo que no aclaró en televisión, lo que la carta no pudo cerrar. 

    Como dicen en tribunales, los papeles mandan.

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  • La inflación en dólares frenó los emprendimientos de pozo y solo sobreviven los premium

     

    La inflación en dólares en la construcción complica los desarrollos de pozo en la Ciudad de Buenos Aires y los emprendimientos premium son los únicos rentables. 

    Con un costo de la construcción que aumentó más de 24% interanual en dólares, los departamentos de pozo dejaron de ser el refugio de valor de la clase media alta. Los monoambientes que eran la estrella del mercado hace pocos años, fueron perdiendo terreno. «La falta de ahorro disponible hizo que haya mucha menos gente con posibilidades de invertir», explicó un experimentado desarrollador porteño.

    La tipología más dinámica de los últimos dos años fueron los 2 y 3 ambientes, especialmente en 2025 por el crecimiento del crédito. El problema para los desarrolladores es que continúa habiendo un stock muy grande de viviendas usadas y que los bancos casi no prestan. Entre marzo de 2025 y marzo de 2026, la cantidad de departamentos en construcción cayó 30%. En ese mismo período, la cantidad de usados en el mercado aumentó casi 25%.

    «Tenemos muchos interesados que vienen a ver los proyectos, pero después no quieren validar el precio», explicó a LPO un jugador top de la Ciudad.

    El costo del metro cuadrado nuevo se duplicó entre 2023 y 2024. Si bien los desarrolladores sostienen que el costo durante el kirchnerismo era «artificial», el sinceramiento libertario hizo estallar al mercado.

    Caputo festejó el dato de industria y construcción, pero los números del Indec muestran caídas

    En 2025, el incremento del costo se desaceleró, pero igualmente subió otro 24%, un valor que restringe el público de viviendas a estrenar. Si buscan un precio competitivo, los desarrolladores terminarán perdiendo dinero porque no llegarán a cubrir el costo de reposición de los materiales.

    «Un desarrollo inmobiliario tiene tres ejes: el terreno, el costo de la construcción y el margen. Los terrenos bajaron muy poco. El costo se duplicó, por eso los márgenes se redujeron mucho», se lamentó un desarrollador que está por comenzar con un emprendimiento top en Núñez.

    Un desarrollo inmobiliario tiene tres ejes: el terreno, el costo de la construcción y el margen. Los terrenos bajaron muy poco. El costo se duplicó, por eso los márgenes se redujeron mucho

    Ese segmento es el que mejor funciona. El costo del metro cuadrado sin contar la tierra supera los 1300 dólares. Para un emprendimiento de gama media en Caballito, sumando el terreno y también el margen, el valor queda cerca de 2000 dólares.

    «Por menos que eso hay departamentos usados en Caballito. Por ahora el público va por el usado», dijo el desarrollador que comenzará a construir en los próximos meses.

    ¿Eso significa el fin de los pozos? Por el momento seguirán funcionando en los barrios caros como Puerto Madero, Palermo o Belgrano, y en algunos de clase media alta del corredor norte, como Colegiales y Núñez.

    En una ciudad como Buenos Aires, donde hay sobreoferta de departamentos ABC1 y escasez de vivienda para los sectores medios, esa tendencia es problemática.

    Desde mayo hasta octubre de 2025, la escrituración de viviendas en la Ciudad venía en subida. Pero el proceso de interrumpió y vino una pequeña reactivación en marzo. En abril el interanual quedó igualado.

    En el mundo de los desarrolladores le ponen fichas a la reactivación del crédito, que el gobierno liquidó para enfriar la economía, aunque no se ve en el horizonte una reactivación.

    Quienes venden de pozo lo hacen porque necesitan el dinero con urgencia o porque necesitan financiar otro proyecto de más potencial.

    «Hasta que el mercado termine de absorber el stock de usados esto va a ser así. Recién cuando haya caído mucho la oferta se va a recuperar el pozo. Rezamos todos los días para eso», se esperanzó el desarrollador top.