Autor: Invitad@ Especial

  • El contador de Bailaque aceptó ser arrepentido y hundió al ex juez federal

     

    El ex juez federal Marcelo Bailaque tuvo el peor inicio en la audiencia donde se determina si va a juicio por connivencia con el narcotráfico. Al arrancar la sesión, una información inesperada sacudió a los que escuchaban. Y es que Gabriel Mizzau, que era contador en empresas del traficante Esteban Alvarado y a la vez asesor contable del propio magistrado bajo sospecha, aceptó una condena en este mismo trámite. Y algo más: convertirse en imputado colaborador en el caso que tiene a Bailaque como acusado de este y otros delitos.

    La novedad produjo conmoción dentro y fuera de la sala de la Cámara Federal de Rosario donde el vocal Aníbal Pineda presidía el acto. El fiscal jefe de la Procuración de Narcotráfico, Diego Iglesias, reveló que Mizzau había suscripto horas antes un acuerdo pleno donde se reconoce la culpabilidad y con pena definida y a homologar más adalenta, además de un convenio de colaboración como imputado, en el marco del artículo 41 ter, que admite el aporte de información a cambio de una moderación en la condena a aplicar. Ese acuerdo fue admitido por el juez federal de garantías Eduardo Rodrigues Da Cruz

    Bailaque está en prisión domiciliaria y no se presentó personalmente a la audiencia. Está imputado en tres causas distintas. La que más interesó este miércoles, que formalizó el fiscal federal Matías Scilabra, es haber generado una omisión inaceptable al rechazar tres medidas pedidas en 2013 contra Esteban Alvarado, que recién sería condenado por narcotráfico en 2022. Lo que se remarca en esa causa es que el juez tenía como contador a Mizzau, un amigo que había sido su compañero de colegio, quien era a la vez contador en al menos dos empresas del grupo de Alvarado.

    El reproche a Bailaque es haber negado medidas cruciales, hacia 2013, contra actores del grupo delictivo de Alvarado, en una causa que resultó paralizada en el juzgado federal que controlaba. Parte de los datos que se acumularon en ese expediente, que no avanzó, sirvieron en la Justicia provincial de Santa Fe para condenar a Alvarado y miembros de su organización a penas de prisión siete años después.

    Milei le aceptó la renuncia al juez Bailaque y lo salvó del juicio político 

    Mizzau es el tercer imputado en causas ligadas a Bailaque que se convierte en lo que en jerga extrajurídica se llama arrepentido. Los anteriores fueron el ex director regional de la AFIP en Santa Fe y Rosario Carlos Vaudagna, y el financista rosarino Fernando Whpei. Sus revelaciones sobre causas que conciernen a ellos y a Bailaque comprometen al ex juez federal de Rosario, al que le fue aceptada su renuncia el año pasado.

    «Mizzau aportó información de carácter patrimonial que nos permite avanzar en casos conexos. Reconoció los hechos, la calificación jurídica y se postergó el dictado de la pena. Entendemos que la audiencia de control de acusación a Mizzau ha devenido abstracta», dijo el fiscal Iglesias. Lo hizo porque ahora, tras la admisión de su conducta, lo único que resta para Mizzau es que le fijen el monto de la condena.

    Mizzau es el tercer imputado en causas ligadas a Bailaque que se convierte en lo que en jerga extrajurídica se llama arrepentido. Los anteriores fueron el ex director regional de la AFIP en Santa Fe y Rosario Carlos Vaudagna, y el financista rosarino Fernando Whpei

    El contador público Mizzau era quien firmaba los estados contables de Logística Santino, empresa de Alvarado. Según fiscales del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe (MPA) también fue él quien gestionó el pedido de habilitación municipal para el instituto geriátrico Sagrado Corazón de María SRL, una empresa integrada por Viviana Alvarado y Daniel Martín. Según los fiscales provinciales, y para los jueces que condenaron, este geriátrico era una firma de Esteban Alvarado, quien figuraba como empleado para simular ingresos legales.

    El hijo de este contador que certificó balances o gestionó permisos comerciales para el grupo de Alvarado se llama Sebastián Mizzau y es empleado de la Justicia Federal de Rosario. Mizzau hijo entró en 2017 como empleado del juzgado federal a cargo de Marcelo Bailaque sin rendir concurso, como una buena cantidad de empleados, en base a la relación de amistad que su padre mantiene con el magistrado federal. Trabajó en ese juzgado hasta 2024, momento en que fue ascendido como integrante de la dotación del Tribunal Federal Oral 3 de Rosario.

    Fernando Whpei

    Mizzau era también, como lo reconoció el mismo juez, quien llevaba las cuentas personales de Bailaque, quien dijo jamás haber sabido de la relación de su contador y amigo con el grupo de Alvarado. La intervención de Mizzau como asistente profesional de Alvarado aparecía en anexos que estaban en la causa que el mismo Bailaque llevaba contra el narcotraficante que está condenado a perpetua por comercio de droga y como ideólogo de homicidio.

    Además de este caso Bailaque está acusado en otros dos legajos. Otra imputación es haber participado junto al entonces director de la AFIP Vaudagna y el financista Whpei del armado de una causa, a partir de un anónimo genérico, contra dos empresarios bursátiles, Claudio Iglesias y Jorge Oneto, a fin de pedirles dinero para cesar la persecución. Esta acusación la generaron los fiscales Juan Argibay Molina y Diego Velasco de la Procuración contra el Lavado de Activos (Procelac).

    Cómo fue la maniobra de Bailaque y Fernando Whpei para manejar los fondos millonarios de una cooperativa

    El tercer hecho es haber orquestado una transferencia de mil millones de pesos en 2021 hacia la mutual de Jubilados, Retirados y Pensionados Provinciales, bajo la esfera del grupo financiero Unión que controlaban dos empresarios, los hermanos Guillermo y Fernando Whpei. Esos fondos eran de la Cooperativa de Trabajadores Portuarios de Puerto San Martín y habían quedado inmovilizados por una causa de lavado de dinero contra sus directivos. El juez Bailaque resolvió transferir ese monto multimillonario a la mutual, contra lo usual que es que entidades oficiales cautelen fondos judiciales bajo litigio. El argumento que les dio Fernando Whpei a miembros de la cooperativa enfrentados a su conducción fue, según estos, que Bailaque era su amigo y que el dinero manejado en la mutual reportaría mejor interés. Esta imputación es del fiscal federal Federico Reynares Solari.

    El gobierno de Milei aceptó la renuncia de Bailaque en julio del año pasado cuando el Consejo de la Magistratura, tras una demora de dos años, estaba a punto de girar su caso al plenario, lo que podía llevarlo a un juicio político con destitución. 

    Los fiscales que investigan una trama de corrupción que incluye actores institucionales pidieron diez años de prisión

    para Bailaque por acciones que le atribuyen y que implican extorsión, incumplimiento de deberes de funcionario público, allanamiento ilegal, recepción de dádivas y lavado de dinero. También solicitaron cinco años de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos, multa equivalente a cinco veces el monto de la operación de lavado y a tres veces el de las dádivas.

     

  • Gemelo Digital: desmantelar y vigilar

     

    Con frases que reflejan lo que una IA entiende como máximas pensadas para el bronce, el Gobierno nacional, a través del ministerio de Capital Humano, lanzó el viernes pasado el Gemelo Digital Social. “Argentina se adelanta al futuro, porque el futuro no espera”, tuiteó Milei, repitiendo la voz en off de un video institucional difundido en redes sociales, respaldado por la ministra Sandra Petovello y por el propio presidente. El anuncio oficial no especificó cómo se replicarán los datos individuales ni qué software será utilizado.

    El futuro, según reza la estética triunfalista del poder, es una cuestión de anticipación, de proyección. O tal vez de hiperstición, ese tipo particular de ficción que, a fuerza de ser enunciada y actuada, termina volviéndose real. Es una idea acuñada por Nick Land y la Cybernetic Culture Research Unit (CCRU) que plantea que ciertas narrativas especulativas trascienden la representación de un futuro posible para, de hecho, generar las condiciones de su propia materialización. Es un mecanismo que se vuelve especialmente relevante en el contexto actual, marcado por una convergencia entre economía financiera, tecnología digital y producción cultural que reconfigura la relación entre lo simbólico y lo material. Si tradicionalmente la ideología operaba organizando el campo de lo pensable dentro de un marco dado, la hiperstición introduce una lógica performativa que transforma las condiciones de lo posible, a través de un manejo específico de las redes de circulación y replicación.

    La hiperstición no es una profecía que se cumple porque alguien adivinó el porvenir, tampoco una falsa creencia que termina sublimándose en hechos (un rumor sobre la insolvencia de un banco que acaba por hacerlo quebrar). Es una idea que produce el futuro que dice estar describiendo. Opera como un bucle en el que primero se cuenta una historia sobre cómo va a ser el mundo, sabiendo que puede articularse con decisiones e inversiones que modulan miedos y deseos para que, finalmente, el mundo se parezca cada vez más a esa historia. La hiperstición implica una autoría, una voluntad que no distingue entre lo que es y lo que se dice en pos de que la ficción y la realidad colapsen en una misma sustancia.

    El sistema del Gemelo Digital Social, según se anunció, integrará en una base unificada datos de ANSES, salud, educación, trabajo, migraciones y territorio para construir un modelo predictivo. Podrá simular escenarios y optimizar decisiones públicas en tiempo real. Se trata, en el lenguaje del oficialismo, de un salto hacia el “Estado predictivo”, un Estado que ya no reacciona después de que los problemas ocurren, sino que los prevé y los administra antes de que se manifiesten. La ambición es total, como total es el sueño de control que anima a los tecnolibertarios.

    Un detalle: el video de presentación contenía un error ortográfico que resultó una especie de condensación involuntaria de todo el proyecto. Llegando al primer minuto, una leyenda en mayúsculas afirma que el Gemelo será “el primer sistema que ayuda a predicir el futuro”. Una falta elemental, que cualquier corrector automático modifica en un segundo. Lo que se suponía un manifiesto de alta tecnología aparecía como el trabajo apurado de quien ni siquiera puede deletrear su propia promesa. Al anunciar que la inteligencia artificial puede reemplazar el juicio de lo político, el anuncio del Gemelo Digital Social intenta afirmar por adelantado un futuro que se esfuerza por cumplir desfinanciando lo público mientras compra tecnologías híper marketizadas como salvación. El error ortográfico, más que un descuido, parece ser la marca de que están desesperados por hacer real una ficción que todavía no saben ni escribir.

    La ambición es total, como total es el sueño de control que anima a los tecnolibertarios.

    Las reacciones no tardaron. La oposición presentó pedidos de informes. Especialistas advirtieron sobre la ausencia de un marco legal para la protección de datos y el peligro de que el sistema derivara en un amplio esquema de vigilancia social. Aunque no fue una respuesta al lanzamiento del Gemelo, justo este lunes se conoció la primera encíclica del Papa León XIV, que pone especial énfasis en la falta de neutralidad moral de la IA y denuncia que el control de las plataformas, las infraestructuras y los datos está en manos de “grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso”.

    Y en el centro de las sospechas quedó un nombre que hace semanas tiene fascinada a la Argentina, como el flautista de Hamelin a sus ratones: Peter Thiel. El magnate tecnológico, cofundador de Palantir, dueño de una fortuna estimada en más de 23.000 millones de dólares, se reunió con Milei en la Casa Rosada a fines de abril. Pero no era su primer encuentro, ya que se habían visto en mayo de 2024 en Los Ángeles y en una visita anterior del empresario a la sede del gobierno argentino. La diferencia es que esta vez la llegada de Thiel a Buenos Aires fue mucho más aparatosa. Se instaló con su familia en una lujosa vivienda en Barrio Parque, se reunió con Santiago Caputo (el asesor estrella de Milei) y Federico Sturzenegger, y asistió al superclásico River-Boca en el Monumental. Palantir, vale recordar más allá de esa espuma, desarrolla sistemas de inteligencia y vigilancia utilizados por la CIA, el FBI y la NSA. Y el Gemelo Digital es, precisamente, uno de los tantos productos que ofrece la compañía. 

    Palantir desarrolla sistemas de inteligencia y vigilancia utilizados por la CIA, el FBI y la NSA. Y el Gemelo Digital es, precisamente, uno de los tantos productos que ofrece la compañía. 

    Pero Thiel no es una excepción ni un excéntrico solitario. Es, ante todo, la cara más visible de una élite tecno-solucionista que, desde Silicon Valley, ha diseñado y exportado al mundo una forma particular de entender el poder, la tecnología y el papel del Estado. Esta élite no constituye un monolito unificado, por el contrario, está atravesada por rivalidades personales, diferencias generacionales, disputas por el control de sus imperios y visiones enfrentadas sobre el ritmo de la innovación, el grado de alianza con el aparato estatal y el estado del mundo en general. Sin embargo, cuando se trata de leer el núcleo duro de sus proyectos (imponer la idea de que el avance corporativo y tecnológico debe primar sobre cualquier derecho colectivo, y que la democracia es un obstáculo para la eficiencia), empezamos a ver que funcionan como un proyecto de clase. La foto de la asunción del segundo gobierno de Trump con todo Silicon Valley detrás revela, justamente, que a pesar de sus rencillas internas, caminan juntos para que el derecho empresarial y el mercado se impongan como únicos horizontes posibles.

    Volvamos al caso concreto de nuestro país, donde la operación Gemelo encuentra un antecedente claro en un ensayo general que surgió hace más de un año y que (como todo ensayo) fue más torpe, más discursivo y menos operativo, pero ya contenía la matriz general. En 2025, el mismo ministerio de Capital Humano lanzó PAIDEIA, un pomposo programa para integrar inteligencia artificial en las aulas de todos los niveles y en toda la geografía del país. El término paideia representaba, en las ideas de Platón, el ideal griego de formación integral del ciudadano, un dispositivo cultural para pasar de potencia a acto las capacidades cognitivas individuales en favor del conjunto completo de la polis. El programa de la Secretaría (ex Ministerio) de Educación prometía exactamente lo contrario. En el proyecto se mencionan tres niveles (pensamiento computacional, aplicación de IA y desarrollo de IA) sin especificar jamás qué algoritmos se usarían, quién los auditaría, ni qué empresas estarían detrás. Pero mientras el programa se presentaba como la solución para la educación del futuro, el presupuesto educativo sufría una reducción real cercana al 50 por ciento, además del enorme desprecio por la investigación básica y el cierre de varios organismos fundamentales en el desarrollo científico nacional. 

    Entre PAIDEIA (que hasta ahora no se implementó) y el Gemelo digital  hay una diferencia crucial, que marca el pasaje entre ambas experiencias. PAIDEIA resultó ser principalmente humo. El Gemelo Digital, en cambio, ya tiene servidores y ya está cruzando datos sensibles, convirtiendo a los ciudadanos en variables de un modelo predictivo. Es posible pensar, entonces, que estamos ante un proyecto que va de la educación a las políticas públicas y que probablemente continuará hacia otros dominios como la salud, la seguridad y la justicia. En cada caso, la operación es similar y comienza con un debilitamiento de la institución, un anuncio de salvación tecnológica y la transferencia de poder, datos y dinero a manos privadas (a veces extranjeras, casi siempre opacas). 

    Los antecedentes de “estados predictivos” en el mundo

    Antes de que la Argentina descubriera este “Estado predictivo”, en otros países ya se habían ensayado versiones de esta misma lógica. Los resultados nos piden, como mínimo, mucha cautela. El mayor sistema de identificación biométrica del mundo se presentó como una herramienta de inclusión en India con el Aadhaar (que viene del sánscrito y significa “sustento”, “base”), un número único de 12 dígitos vinculado a los datos biométricos (incluyendo las huellas dactilares y el iris) de cada residente del país, que se obtiene voluntariamente y funciona como una llave de acceso a subsidios, cuentas bancarias y otros servicios estatales. La “Autoridad de Identificación Única de la India” (UIDAI) eligió este nombre deliberadamente para comunicar el rol del sistema como una infraestructura de identidad fundamental sobre la cual se pueden construir servicios públicos y privados. Pero sin una ley robusta de datos, el Estado terminó teniendo acceso a la biometría, los hábitos de consumo, los movimientos migratorios y las transacciones financieras de más de 1.300 millones de personas. Como resumieron algunas organizaciones de derechos digitales, el Estado del bienestar se transformó silenciosamente en un Estado observador. El problema es que cuando el sistema falla (todo sistema falla) miles de ciudadanos quedan excluidos de beneficios por un error que para cuando se arregla puede ser tarde.

    La operación comienza con un debilitamiento de la institución, un anuncio de salvación tecnológica y la transferencia de poder, datos y dinero a manos privadas (a veces extranjeras, casi siempre opacas). 

    Eso pasó en Países Bajos donde, en 2021, un escándalo masivo conocido como el “Toeslagenaffaire” provocó la caída del gobierno de Mark Rutte. La agencia tributaria neerlandesa utilizó un algoritmo, al que Amnistía Internacional llamó “xenófobo”, para detectar fraudes en los subsidios para guarderías infantiles, señalando desproporcionadamente a las personas de origen inmigrante. Hubo más de 26.000 casos de acusaciones injustas, lo que llevó a muchas familias a la ruina económica, al divorcio o a que les fueran retirados sus hijos. El impacto fue tan devastador que la investigación parlamentaria lo calificó como una “injusticia sin precedentes”. A diferencia de otros casos, la reacción ciudadana y política fue inmediata y demostró que lo que había de fondo no era un debate técnico, sino político.

    Por otro lado, en 2020 el gobierno británico implementó un sistema automatizado para detectar fraudes en el programa de beneficios universales que señaló a 200.000 personas como “sospechosas de fraude”. La investigación posterior mostró que sus modelos tenían sesgos sistemáticos por edad, discapacidad, estado civil y nacionalidad. Personas con enfermedades mentales fueron acusadas de mentir sobre su condición. ¿Les suena? La propia evaluación interna del gobierno admitió que la precisión del sistema era del 35 por ciento. El 65 por ciento restante fueron errores que recayeron sobre los más vulnerables.

    Argentina, claro, es diferente. No tiene una ley de protección de datos que regule el cruce de información entre agencias. No tiene un organismo de control independiente para la inteligencia artificial en el sector público. Y tiene un gobierno que ya ha mostrado que el cuidado de las mayorías no está entre sus prioridades. Más que adelantarnos al futuro, puede ser que estemos corriendo más rápido que nadie para repetir los errores de ayer con una fe religiosa milenaria. La diferencia es que en este suelo sagrado, cuando el algoritmo se equivoque no habrá contralor al que reclamarle.

    Argentina no tiene una ley de protección de datos que regule el cruce de información entre agencias. No tiene un organismo de control independiente para la inteligencia artificial en el sector público.

    El Gemelo Digital como un generador de angustia

    Hasta acá, la cuestión más extendida sobre los algoritmos, predicciones, empresas e ideologías. Pero falta una dimensión que suele quedar fuera del foco cuando se discuten estos temas:  la de los cuerpos de quienes habitamos en Argentina. Cuerpos que duelen, que tienen hambre y se cansan, que se enferman, se burnoutean y envejecen. Algo que en la jerga filosófica puede llamarse el “cuerpo somático” para distinguirlo de los conceptos que lo rodean o de sus espectros digitales.

    La investigadora Alejandra López Gabrielidis ha dedicado buena parte de su trabajo a pensar la tensión entre los cuerpos somáticos y los virtualizados. Su agudo diagnóstico parte de observar que lo que experimentamos como malestar en la era de la datificación no es solo una cuestión de vigilancia o de pérdida de privacidad, sino y sobre todo, una angustia de escala. Por un lado, al ser seres de carbono, estamos hechos de carne, metabolismos y ritmos biológicos, pero también de presencias compartidas y tiempos sinuosos para la digestión de lo vivido. Como forma de vida, los seres humanos hemos generado distintas formas de memoria exosomática: la capa de recuerdos, saberes y operaciones que depositamos fuera de nuestro cuerpo (en herramientas, pinturas, discos rígidos, algoritmos) y que luego actúa sobre nosotros como una especie de segundo sistema nervioso que modula lo que podemos pensar y hacer sin que lo decidamos conscientemente. Ese cuerpo de datos vive a una velocidad y en una topología radicalmente distintas a las de la carne, ya que son instantáneas, ubicuas, fragmentarias y teóricamente infinitas. El problema actual es que la aceleración a la que llegamos hace que el cuerpo somático ya no pueda seguirle el ritmo al datificado y, sin embargo, se le exige que lo haga (de ahí, muchas de las explicaciones sobre la depresión y la ansiedad como padecimientos colectivos, no individuales).

    El Gemelo Digital Social es una máquina perfecta para producir y explotar esa angustia. Porque lo que el sistema construye no es un “espejo” (como gustan de decir sus promotores), sino un molde. Toma nuestros rastros y ensambla con ellos una versión nuestra mucho más manejable que la original . Ese fragmento abstracto cobra vida como perfil que ya no necesita de nuestra presencia para existir y se puede convertir en el verdadero objeto de la gestión estatal. El cuerpo somático, mientras tanto, se queda afuera, subordinado a la exigencia de ajustarse y optimizarse. Eso es lo que López Gabrielidis ve como una carrera en la que el cuerpo de carne y hueso tarde o temprano pierde, salvo que se logren establecer canales de comunicación que compatibilicen las escalas. Pero esa salida requiere un requisito previo innegociable, que consiste en que el cuerpo de datos sea reconocido como algo que somos, no como algo que nos pertenece, o que puede pertenecerle a alguien, como una propiedad más. Al contrario, en el contexto del Gemelo Digital, ¿quién es dueño de ese otro yo que el Estado está construyendo sin debate (ni consentimiento) previo? El error ortográfico del video (“predicir”) quizás no venía tanto de predecir como de producir. Producir cuerpos clasificados y pre-optimizados.

    El error ortográfico del video (“predicir”) quizás no venía tanto de predecir como de producir. Producir cuerpos clasificados y pre-optimizados.

    Detrás de todo este artefacto con futuro incierto, y de todos sus parientes, hay siempre una pequeña frase, a veces dicha en voz baja, a veces en negritas con luces de neón: “There Is No Alternative” (conocida como TINA). En el caso del neoliberalismo clásico, la frase fue acuñada por Margaret Thatcher en 1979 para explicar que, frente al mercado, la privatización y el ajuste, el Estado sobra, salvo para poner la fuerza bruta que haga falta para que florezcan “en libertad”. Esta doctrina, que durante décadas justificó el desmantelamiento de lo público, ha encontrado en el tecnolibertarianismo actual una actualización perfecta. ¿Y qué aparece en el lugar de lo que se desmantela? Promesas de otro futuro. El Gemelo Digital, PAIDEIA, la “libertad educativa”, los vouchers, las criptomonedas salvíficas. Tecnologías que se anuncian con fuegos artificiales pero que resultan ser versiones opacas, sin auditoría, sin soberanía, sin mecanismos de apelación y casi siempre a favor de los mismos intereses. Que se horrorizan frente a la defensa de lo común o la exigencia de transparencia, previsión y rendición de cuentas. 

    Porque incluso si el Gemelo funcionara exactamente como promete, seguiría abierta una cuestión elemental: ¿qué problema político intenta resolver realmente? Porque si el objetivo es reducir enfermedades, abandono escolar o vulnerabilidad social, ¿no sería más directo (y hasta más barato) reconstruir hospitales, fortalecer la atención primaria, reabrir centros de salud mental, garantizar salarios dignos y ampliar redes de cuidado? Las políticas públicas nunca dependen solamente de la capacidad de procesar datos, sino de la idea de sociedad que organiza aquello que se decide construir.

    ¿No sería más directo (y hasta más barato) reconstruir hospitales, fortalecer la atención primaria, reabrir centros de salud mental, garantizar salarios dignos y ampliar redes de cuidado?

    Ahí es donde TINA y la hiperstición se dan la mano. Alternativas hay. Pero con el camino del monocultivo y la monotecnología se están produciendo activamente las condiciones para que desaparezcan. Desfinanciar la universidad pública no es una consecuencia inevitable de la crisis, sino una decisión. ¿Cómo leer, entonces, al Gemelo Digital? Sobre todo, cuando se presenta como una tecnología de cuidado, como una decisión disfrazada de oportunidad. 

    Lo que está en juego, al final, no es si un algoritmo puede predecir el futuro (puede, dentro de ciertos márgenes, como lo puede en márgenes aún más acotados la macroeconomía liberal). Lo que está en juego tampoco es si la tecnología es “buena” o “mala”, es quién tiene el poder de imaginar el futuro. Porque en definitiva la imaginación (justamente, la facultad que ningún gemelo digital tiene) es la única herramienta que tenemos para construir mundos que no sean una repetición de este presente. Argentina se adelanta al futuro. ¿A cuál de ellos? Ya lo veremos, la cuestión está aún abierta. Un buen comienzo sería recuperar la capacidad de decir “no” cuando nos prometen que no hay alternativa. 

    La entrada Gemelo Digital: desmantelar y vigilar se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • El peronismo organiza un frazadazo en el Congreso para evitar que el Senado elimine la Zona Fría

     

    Dirigentes de la Costa Atlántica tomaron la posta y comenzaron a organizar un frazadazo en el Congreso para frenar la votación que buscará eliminar el régimen de subsidios al gas que impacta en 94 municipios de la provincia de Buenos Aires.

    Un grupo de dirigentes se reunieron este martes en Villa Gesell y resolvieron llevar a la Cámara Alta las declaraciones de los Concejos Deliberantes y las firmas de vecinos pidiendo el mantenimiento de la Zona Fría.

    La zona Atlántica es una de las más frías de la provincia. Intendentes y concejales sostienen que la eliminación del régimen tendrá un «impacto catastrófico» sobre miles de vecinos y hogares bonaerenses en un contexto marcado por la caída del poder adquisitivo y el aumento sostenido de alimentos y servicios públicos. En la Villa Gesell llegaron dirigentes de Mar del Plata, Tandil, General Madariaga, Balcarce, Maipú, Lobería, Pinamar, Dolores, Mar Chiquita y Necochea.

    Milei tuvo el apoyo de los gobernadores del norte, el PRO y la UCR para recortar los subsidios al gas

    Gustavo Barrera, Intendente de Gesell y convocante de la reunión, dijo que la ciudad balnearia cuenta con alrededor de 12.000 medidores de gas y que actualmente más de 7.000 hogares presentan problemas para pagar, con deudas y avisos de corte.

    «Si a esto se le suma un incremento mayor a la tarifa, va a ser catastrófico. La situación es realmente preocupante. Hay aumentos constantes y muchas familias ya no llegan. Por eso creemos que tiene que haber la fuerza necesaria para que esta quita, que ya tiene media sanción, no se apruebe en el Senado», dijo Barrera.

    En tanto, el concejal Gustavo Pulti propuso conformar una red de municipios y ciudades en defensa de la Zona Fría, así como impulsar acciones conjuntas, entre ellas presentaciones judiciales y campañas de juntada de firmas.

    También estuvo la diputada nacional Jimena López quien repudió la medida que significa una nueva quita de derechos por parte del Gobierno Nacional y alertó que «aproximadamente 1.300.000 bonaerenses vamos a perder el subsidio».

    López dijo que el sentido de la Zona Fría es que los bonaerenses tienen más días de frío y consumen más metros cúbicos de gas. Mientras que un vecino de la CABA tiene mayores consumos durante casi 3 meses, los bonaerenses consumen esa misma cantidad durante 8 o 9 meses.

    En el documento difundido tras la reunión, los dirigentes señalaron que «la modificación del régimen de Zona Fría representa una decisión profundamente injusta, insensible y centralista» y sostuvieron que «defender este beneficio significa cuidar el bolsillo de los vecinos y proteger la vida social, productiva y económica de nuestras comunidades». 

     

  • Zamora acelera su acercamiento a LLA y consigue el apoyo libertario a su rendición de cuentas en Tigre

     

    Julio Zamora profundiza su acercamiento con los libertarios, que este martes le facilitaron votos determinantes para conseguir la aprobación de la rendición de cuentas en Tigre, el único municipio gestionado por un peronista en el que concejales de La Libertad Avanza (LLA) avalaron los números del ejercicio 2025.

    El dato cobra relevancia en un contexto donde Karina Milei, a través de su armador bonaerense Sebastián Pareja, dio la orden de no apoyar proyectos sensibles girados por intendentes peronistas y sobre todo marcar el rechazo en casos como los tratamientos presupuestarios, fiscal-impositiva y rendición de cuentas.

    Tan rigurosa fue esa instrucción que semanas atrás, durante un zoom, Pareja les anunció a los concejales libertarios la conformación de una comisión de seguimiento para controlar cómo vota y qué proyectos presenta cada edil de LLA.

    Al momento, los libertarios votaron en contra en más de una quincena de municipios al mando del peronismo donde ya se trató la rendición de cuentas. Eso sucedió en La Matanza, Quilmes, Brown, La Plata, Pilar, Hurlingham, Ituzaingo, San Martín y otros.

     Tigre fue una excepción a la regla de Karina Milei, por lo que se abren especulaciones políticas sobre el futuro posicionamiento electoral de Zamora que, con el apoyo de cinco concejales libertarios logró aprobar la rendición por mayoría (15 a favor y 7 en contra). 

    Incluso rechazaron la rendición en municipios como Rosales (Punta Alta), donde hay quienes advierten que los libertarios suelen aprobarle proyectos al axelista Rodrigo Aristimuño. Ahí, el bloque LLA no se animó a contradecir la orden de Karina en la simbólica rendición, pero luego le aprobó a Aristimuño la compensación de gastos.

    Así, Tigre fue una excepción a la regla que abre especulaciones políticas sobre el futuro posicionamiento electoral de Zamora que, con el apoyo de cinco concejales libertarios logró aprobar la rendición por mayoría (15 a favor y 7 en contra).

    Zamora se acerca a los libertarios, que lo apoyaron en el rechazo al freno de las torres en Tigre

    El rechazo vino de los cinco concejales del bloque Fuerza Tigre que comanda el massista Luis Samyn Duccó y de dos concejales libertarios de extracción PRO que, al desmarcarse de la mayoría del bloque LLA-Tigre, evidenciaron una crisis interna que persiste en el armado libertario.

    En concreto, los concejales LLA que aprobaron la rendición de Zamora fueron Sofía Bravo y Ximena Pereyra (que responden a Segundo Cernadas), Milagros Rodríguez (que reporta a Nicolás Scioli), Diego Avancini y Claudio Baumgarten, éste último que dejó recientemente la coordinación distrital, luego de encabezar las últimas dos listas locales de LLA.

    Los Menem intervienen la Anses de Tigre y agravan la interna libertaria

    El apoyo de los concejales de Cernadas a proyectos de la gestión Zamora ya se dio en sesiones previas, como aquella en la que votaron juntos el rechazo a la suspensión de habilitaciones para la construcción de todo tipo de torres en el distrito.

    Sin mayoría propia en el Concejo, Zamora está forzado a construir acuerdos. Es ahí donde viene reforzando en los últimos tiempos entendimientos con Cernadas y otros sectores de la interna libertaria, por lo que algunos creen el intendente continuará con su deriva hacia los libertarios a 2027. 

     

  • El gobierno porteño habilita locales gastronómicos en los principales parques y plazas de la Ciudad

     

    El gobierno porteño habilitará locales gastronómicos en 16 de los principales parques y plazas de la Ciudad. El canon base es para el Parque Thays, ubicado en la zona más cara de la Capital, es de 1500 dólares.

    Hernán Lombardi desempolvó un proyecto que había sido aprobado en medio de una enorme controversia en 2014. La Ley 4950 habilita cafés en plazas y parques siempre y cuando tengan más de 50 mil metros cuadrados.

    Sumando ítems como baños, espacio para elaboración de alimentos, sector de sillas cubierto, descubierto y bicicletero, los locales no pueden superar los 200 metros cuadrados. Están obligados a tener baños de uso público y gratuito.

    El espacio La Isla de la Paternal tiene uno de los cánones base más bajos, tan solo 1,1 millones de pesos, menos de 800 dólares por mes, mientras que, frente a los lagos de Palermo, en el Parque Ernesto Jaimovich, la base quedó en 2,38 millones de pesos.

    La Ciudad habilita hasta 8 pasajeros por taxi y exigirá licencia profesional para los Uber

    Según publicó Tiempo, el espacio en Plaza Scicilia cotiza a 2,38 millones como base, en Parque Chacabuco 1,1 millones y en la Plaza Club Alemán de Equitación 2,10 millones.

    La licitación que lanzó Desarrollo Económico tiene algunos puntos llamativos: los concesionarios se ahorran de pagar el canon hasta que hayan recuperado su inversión en infraestructura.

    La ley prohíbe «la construcción de instalaciones para cocción de alimentos mediante el uso de gas leña o carbón» y admite la «venta de emparedados, golosinas, productos de confitería u otros alimentos, envasados en origen y que provengan de fábricas autorizadas».

    El lanzamiento de la licitación, cuya apertura de sobres está prevista para dentro de un mes, sorprendió a la oposición porteña. Si las concesiones son menores a cinco años, el proyecto no debería pasar por la Legislatura.

    Un aliado del PRO vaticinó que habrá presentaciones judiciales para frenar la licitación, mientras que desde el peronismo dijeron que están estudiando el proyecto, que se publicó pocas horas atrás.

     

  • Trump recibió a Flavio Bolsonaro en la Casa Blanca pero evitó apoyar su candidatura

     

    La búsqueda de una foto con Donald Trump se convirtió en la nueva apuesta internacional de Flávio Bolsonaro. El hijo mayor de Jair Bolsonaro desembarcó en Washington con la expectativa de concretar una reunión en la Casa Blanca que le permita reposicionarse políticamente en medio de una campaña golpeada por sus vínculos con el dueño del Banco Master acusado de estafador, escándalos financieros y una caída estrepitosa en las encuestas.

    El encuentro fue impulsado por su hermano Eduardo Bolsonaro, quien mantiene vínculos con figuras cercanas al trumpismo en Estados Unidos y hace casi un año que se encuentra exiliado en Washington operando contra la economía brasileña para perjudicar al gobierno de Lula. 

    Un dato importante que marcan en los medios brasileños es que hasta este martes la agenda oficial de la Casa Blanca no incluía ninguna referencia a una reunión entre Trump y Flávio Bolsonaro, lo que alimentó incertidumbre dentro del propio comando político del senador.

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    Bolsonaro necesitaba una ofensiva internacional de estas caracteristicas para dar vuelta un momento delicado para su candidatura sobre todo tras quedar envuelto en la crisis del Banco Master y conocerse conversaciones con el banquero Daniel Vorcaro, investigado por una presunta megafraude financiera. 

    Bolsonaro necesitaba una ofensiva internacional de estas caracteristicas para dar vuelta un momento delicado para su candidatura sobre todo tras quedar envuelto en la crisis del Banco Master y conocerse conversaciones con el banquero Daniel Vorcaro, investigado por una presunta megafraude financiera

    El senador admitió haber negociado millones de dólares para financiar una película sobre su padre, aunque negó irregularidades. El episodio impactó en su imagen pública y deterioró su competitividad electoral frente a Lula. 

    En ese contexto, el bolsonarismo apuesta a reconstruir centralidad política con una postal internacional. La eventual foto junto a Trump aparece como un intento de revivir la asociación ideológica entre ambos espacios, que marcaron la relación entre Brasil y Estados Unidos durante los gobiernos de Bolsonaro y Trump entre 2019 y 2021. 

    De acuerdo con versiones publicadas en Brasil, Flávio Bolsonaro pretendía además discutir con funcionarios estadounidenses temas vinculados al combate contra organizaciones criminales como el PCC y el Comando Vermelho, buscando que sean clasificadas como organizaciones terroristas, algo que Lula rechazó en el encuentro bilateral que mantuvo con Trump la semana pasada. 

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    Otra de las agendas que llevaron los bolosonsaro a la reunión con Trump es un respaldo en torno a la «libertad de expresión» en redes sociales, una bandera central del trumpismo y del bolsonarismo en la actual campaña electoral brasileña y que Lula pretender avanzar en regulaciones con el apoyo de la Corte Suprema de Justicia. 

    Trump vive horas turbulentas en lo que respecta a su política internacional. La guerra contra Irán que duraría 4 o 5 semanas ya está cerca de cumplir tres meses y no hay indicios de un acuerdo inminente. Esto dejó la visita de Flavio Bosloanro en un tercer plano de importancia para la Casa Blanca. 

    En la campaña de Lula tomaron con tranquilidad el encuentro y afirmaron a LPO que forma parte de un juego lógico en una elección pareja que va a definirse por aspectos locales. «Se fue a Estados Unidos  para no dar explicaciones a la justicia de Brasil y los jubilados estafados por el Banco Master», afirmó un funcionario de Lula.