Autor: Invitad@ Especial

  • Crisis en la UIF: la Argentina se expone a sanciones del GAFI por la ley de Inocencia Fiscal de Caputo

     

    La crisis que desembocó en la salida de Paul Starc de la UIF esconde una compleja situación de la Argentina en materia de lavado y deja al país expuesto a sanciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

    LPO anticipó en exclusiva que Starc era apurado por el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili, que lo acusaban de demorar la adecuación de las normas antilavado para que pueda aplicarse la ley de Inocencia Fiscal que el gobierno necesita para que los ahorristas saquen los dólares del colchón.

    En la UIF dijeron a LPO que como la inocencia fiscal va contra la ley de lavado, Starc no quería modificar las resoluciones porque tenía al GAFI encima.

    En octubre del año pasado, Argentina estuvo cerca de caer en la lista gris del GAFI y si bien se salvó, quedó en estado de «seguimiento». Eso significa que marcaron una serie de puntos que el gobierno debía mejorar, pero se hizo muy poco.

    En la UIF aseguran que va a ser difícil muy difícil defender la posición Argentina en el plenario que el GAFI tendrá en febrero y en el que se va a tratar el caso argentino.

    Paul Starc rechazó las presiones de Caputo para sacar la «Inocencia Fiscal» y renunció a la UIF 

    Con la salida de Starc también se produjo la del director de Coordinación Internacional, Eduardo Nazareno Muñoz, una traba burocrática a semanas del plenario del GAFI.

    Pocos meses atrás se cambió por tercera vez al representante ante el GAFI y no es un tema menor que el procedimiento complejo de designación de las nuevas autoridades les va a llevar no menos de tres semanas. 

     

  • Se filtró un padrón que La Cámpora considera falso y hay una feroz pelea por 46 afiliados de La Matanza

     

    Sobre las últimas horas del miércoles, la difusión de un padrón de afiliados con 15.097 páginas de nombres listados empezó a girar en las redes sociales y agitó el grupo de WhatsApp de quienes integran la Junta Electoral. Apenas unas horas antes habían tenido una reunión formal por Zoom donde surgieron chispazos por los afiliados de La Matanza.

    Cuando periodistas de La Plata dejaron trascender el padrón en las redes, los integrantes de la Junta que responden a Máximo Kirchner lo sintieron como una provocación por parte del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la línea interna de Axel Kicillof en el peronismo.

    Facundo Tignanelli, Leo Nardini, Marina Moretti, Adrián Santarelli, Juan Pablo De Jesús, Rosana Sotelo y Carolina Correge increparon a sus pares axelistas. Sintieron la maniobra como una operación para llevar la interna al límite, tal como sucedió con el operativo para afiliar que lanzaron en Lanús. Por la tarde de este jueves, la Junta electoral realizó un presentación en la Justicia desconociendo formalmente tanto el padrón como un link falso que circula desde anoche.

    Como sea, este jueves voceros de La Cámpora salieron a negar la veracidad de ese padrón dejando muy en claro que es apócrifo. «No sabemos de dónde salió ese padrón», dicen desde la agrupación. Según el cronograma que se consensuó para regularizar autoridades, el partido tiene una ventana de seis días que arrancó este jueves para exhibir los padrones.

    El axelismo se mete en Lanús y lleva al límite la pelea con Máximo

    En la última reunión del Consejo que se realizó en Malvinas Argentinas todas las partes acordaron incorporar fichas de afiliados, pero se fijó un tope del 5%. Para que no haya desequilibrios entre los distintos puntos de la provincia, se estableció que sea el 5% del padrón de afiliados de cada uno de los distritos de la provincia.

    El problema fue que La Cámpora detectó que en La Matanza había 46 afiliados más de lo que corresponde y eso disparó la bronca entre la agrupación de Máximo y Verónica Magario. Ese tema generó malestar durante la reunión virtual de anoche y reavivó tensiones con la vicegobernadora.

    Kicillof quiere quedarse con la vicepresidenta del Senado y vuelve a chocar con La Cámpora

    Magario aparece como la principal candidata de Kicillof para presidir el partido. La presidenta del Senado se mantiene hiper activa. Acompaña a Kicillof en cada reunión política y de gestión en la Costa bonaerense y recibe en La Plata a referentes del peronismo.

    Ya en noviembre empezó a buscar consensos para quedarse con el PJ bonaerense. Por entonces visitó a Mario Ishii en José C. Paz y le aseguró que ella lo apoyaría para quedarse con la vicepresidencia del Senado. Es jugada de Magario es cuanto menos arriesgada, toda vez que Kicillof no quiere saber nada con que Ishii ocupe ese cargo y apuesta a una senadora propia: la bahiense Ayelén Durán.

    Mario Ishii y Verónica Magario.

    Fuentes del peronismo dicen que Magario nunca operará en contra de los intendentes, en especial los del conurbano. Los considera como los principales cimientos del peronismo en la provincia.

    Ese cargo -al igual que la jefatura del bloque peronista en el Senado- se discutirá en un paquete con las autoridades del PJ bonaerense. Todo indica que Kicillof se quedará con el control del partido, pero terminará cediendo esos dos cargos para el kirchnerismo. Si eso se confirma, Ishii quedará tercero en la línea de sucesión del gobierno y Sergio Berni presidirá el bloque en la Cámara Alta.

    Teresa García y Emmanuel Santalla.

    El padrón pasa a ser clave en caso de que el peronismo no pueda esquivar la interna, algo que por el momento la gran mayoría coinciden en que no va a suceder. Todos apuestan por la unidad, en realidad una salida forzosa ante el costo político que puede significar para el peronismo una interna deslucida. En La Cámpora saben además que perder el partido frente a Kicillof en una interna significará un durísimo golpe para Cristina Kirchner y la agrupación de Máximo.

    Otro candidato que suena en las conversaciones es Julio Alak. El intendente de La Plata tiene aspiración de llegar al PJ bonaerense como primera escala para pelear luego por la sucesión de Kicillof.

    Sin embargo, aparece un dato concreto: mientras Magario se encuentra hiper activa en la carrera por el partido, Alak se tomó un descanso de 11 días y volverá este viernes a la actividad pública.

    Con todo, tanto Magario como Alak son dos dirigentes que mantienen los puentes abiertos con Cristina Kirchner. Independientemente del orden, ambos pueden quedar al frente de una lista de consenso.

     

  • Presionado por los Bolsonaro, Tarcisio bajó su candidatura a la presidencia de Brasil

     

    Tarcisio Gomes da Freitas no será candidato a la presidencia de Brasil en las elecciones de octubre. El gobernador de San Pablo lo confirmó por redes sociales en medio de las fuertes tensiones con el bolsoanrismo tras la candidatura de Flavio. 

    Tarcisio publicó en X: «Soy candidato a la reelección como gobernador del estado de São Paulo y siempre trabajaré por una derecha unida y fuerte para derrocar a la izquierda del poder». 

    «Cualquier información contraria es pura especulación. Visitaré al presidente Bolsonaro, a quien le estoy y seguiré agradecido y leal, el próximo jueves para ofrecerle todo mi apoyo y solidaridad», continuó el posteo.

    LPO adelantó que la derecha brasileña pasa por un momento de fuerte tensiones. Esta semana estaba prevista una visita de Tarcisio a la prisión donde se encuentra detenido Jair Bolsonaro pero el paulista la suspendió molesto con Flavio.

    Michelle se acerca a los gobernadores de derecha y expone las interna entre los Bolsonaro

    El hijo hizo trascender que el ex presidente le pediría a Tarsicio que abandone la carrera presidencial para apoyarlo y por eso decidió no asistir. La encuesta indica que el gobernador de San Pablo sería el mejor vicepresidente para Flavio. 

    Sin embargo, Tarcisio terminó por confirmar que visitará a Jair Bolsonaro pero no dijo nada de apoyar la candidatura de Flavio, lo que expone las internas y sugiere que el paulista podría jugar en la interna del clan apoyando a Michelle Bolsonaro, en conflicto con Flavio y Eduardo. 

    Soy candidato a la reelección como gobernador del estado de São Paulo y siempre trabajaré por una derecha unida y fuerte para derrocar a la izquierda del poder

    Michelle publicó la semana pasada un inesperado posteo de un discurso de Tarcisio Gomes da Freitas con fuertes críticas contra Lula que sugirió un apoyo a su candidatura presidencial.

     En un momento, la primera lectura fue que se trató de un gesto para sumar al gobernador paulista al armado de Flavio pero fuentes cercanas a la familia consultadas por LPO lo descartaron. Luego, hizo lo mismo con Romeu Zema, gobernador de Minas Gerais que también está anotado en la carrera presidencial. Lo que queda claro es que es un mensaje interno.

    Esta fuente, de diálogo periódico con el clan, confirma que la relación entre los hermanos y la ex primera dama no pasa por el mejor momento y Michelle culpa a Flavio por el traslado de su padre a una cárcel común. 

    Cualquier información contraria es pura especulación. Visitaré al presidente Bolsonaro, a quien le estoy y seguiré agradecido y leal, el próximo jueves para ofrecerle todo mi apoyo y solidaridad

    San Pablo es un territorio clave para la disputa nacional, no solo por la gobernación sino también por los diputados y senadores. Lula quiere jugar con todo lo que tiene para recuperar el distrito que está hace décadas en manos de la derecha. 

    Por eso, baraja las candidaturas de figuras fuertes como la del vicepresidente y tres veces gobernador, Geraldo Alckmin, o la ministra de Planificación, Simone Tebet que cae bien en el establishment paulista. 

    La derecha brasileña empieza la campaña dividida y pone en riesgo un triunfo de Flávio Bolsonaro

    Sin Tarcisio, Lula tiene una noticia buena y otra mala. La buena es que con el bolsonarismo en frente tiene la chance de seducir a los mercados y el establishmet que se queda sin opción de dercha moderada y podría acordar con Lula. La mala, en cambio, es que se queda sin un candidato fuerte que divida los votos en la derecha. 

    En efecto, el mapa a 9 meses de los comicios es con Lula, Flavio o Michelle Bolsonaro y tres opciones de derecha no bolsonaristas como Romeu Zema, Ronaldo Caiado y Ratinho jr. 

     

  • Luz natural, andenes centrales y balcones 360°: cómo será la nueva Línea F

     

     El gobierno porteño avanza en la planificación de la Línea F y ya se conocen los primeros detalles. Algunas estaciones tendrán luz natural y todos los andenes serán centrales.

    La licitación se publicó en los primeros días de octubre de 2025 y son varias las empresas interesadas en participar del proyecto que prevé una inversión de 1350 millones de dólares.

    La F tendrá una impronta mucho más moderna que las demás líneas porteñas y habrá estaciones más amplias, con balcones 360° como algunas de la Línea H y las más nuevas de la Línea B.

    Al menos tres de las estaciones tendrán luz natural en los andenes y todas contarán con luz natural en los accesos. Si bien habrá choferes, el sistema de señales está preparado para que los coches funcionen sin conductor como ocurre con la Línea 14 del metro de París.

    La Ciudad arranca con una mega obra para conectar Belgrano y la Costanera

    El ministro de Infraestructura Pablo Bereciartúa se reunió en las últimas semanas con autoridades del metro de Londres y de Madrid, que supervisan parte del proyecto.

    De hecho, el ingreso a las estaciones tendrá similitudes con el subte londinense. La entrada no estará sobre las veredas sino que será a través de edificios aledaños, como ocurre con la estación Lavalle de la Línea C o Pueyrredón de la Línea H y también en el subte de Tokio y Seúl. Es una manera de liberar el espacio público.

    Los andenes centrales permitirán cambiar de dirección sin necesidad de subir y bajar escaleras y la forma elipsoide de las estaciones hará menos laberínticas las estaciones. El recubrimiento de las paredes mezclará hormigón con plástico para disminuir el ruido.

    «Hay muy pocas estaciones en el mundo que tienen luz natural en los andenes», explicó una fuente al tanto del proyecto. La Línea F anunciada por Jorge Macri es la primera iniciativa de este tipo en 25 años en la Ciudad.

    Como contó LPO, Siemens, Alstom y la china CRRC son las principales interesadas en competir por la obra.

    La F partirá de Barracas y cruzará Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás, Recoleta hasta llegar a Palermo. En su recorrido permitirá combinar con las seis líneas existentes y con la estación Constitución del Roca y Palermo del San Martín.

     

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    Milei, Estados Unidos y Ushuaia: geopolítica de una entrega estratégica

     

    La intervención del Puerto de Ushuaia dispuesta por el gobierno de Milei expone una decisión de enorme gravedad política y geopolítica

    Por Tomás Palazzo para NLI

    La intervención del Puerto de Ushuaia ordenada por la Resolución 4/2026 no puede leerse sólo como un conflicto administrativo entre Nación y provincia: es parte de una redefinición geoestratégica que alinea a la Argentina más cerca de los intereses militares de Estados Unidos, en detrimento de la soberanía nacional histórica sobre su extremo austral y la Antártida. Lo que está en juego no es un muelle, sino el control de rutas marítimas, nodos logísticos y posiciones geopolíticas clave en el Atlántico Sur y el continente blanco.

    Antecedentes históricos: puertos, soberanía y el Atlántico Sur

    Desde la consolidación del Estado argentino en el siglo XIX, la punta sur del continente fue concebida como una pieza estratégica de defensa y desarrollo nacional. El Puerto de Ushuaia no es un simple aeropuerto marítimo: desde su transferencia de dominio de Nación a la Provincia en 1992, fue administrado con autonomía, con recursos que debían destinarse exclusivamente a su mantenimiento, operación e inversión, tal como estableció el convenio firmado ese año y ratificado por el Poder Ejecutivo provincial. Esa cláusula buscaba asegurar que los ingresos portuarios no se convirtieran en caja fiscal general, sino en un instrumento de soberanía logística en uno de los extremos del territorio argentino.

    Pero desde comienzos del siglo XXI, el valor estratégico de Ushuaia fue adquiriendo nuevas dimensiones: no sólo como puerta de salida al Pasaje de Drake y acceso a la Antártida para turismo, ciencia y pesca, sino como punto de interés geoestratégico global, en una región donde los Estados Unidos, China y potencias europeas mantienen vigilancia constante de rutas marítimas y presencia científica o militar.

    La Antártida, en particular, es un escenario geopolítico complejo. El Tratado Antártico lo establece como zona de investigación pacífica y prohibe reclamaciones soberanas nuevas, pero la ubicación de bases logísticas en la Patagonia y Tierra del Fuego influye directamente en la capacidad de proyectar presencia en el continente blanco. Incluso iniciativas de cooperación científica y logística antártica han sido utilizadas en discursos oficiales para justificar mayor presencia extranjera en el extremo sur.

    La visita de la general Laura Richardson en abril de 2024: un hito político

    En abril de 2024, el entonces presidente Milei viajó expresamente a Ushuaia para recibir a la general Laura J. Richardson, jefa del Comando Sur de los Estados Unidos —una de las estructuras militares más relevantes del Pentágono para América Latina— en lo que constituyó un gesto político de alto valor simbólico y estratégico para Washington y para la agenda de defensa del gobierno argentino.

    La visita de Richardson no fue un evento menor o ceremonial: se extendió por varios días en Argentina e incluyó:

    • encuentros con las máximas autoridades del Ministerio de Defensa;
    • participación en una ceremonia de donación de un avión C-130H Hercules financiado por Estados Unidos a la Fuerza Aérea Argentina (valorado en decenas de millones de dólares);
    • la estancia en Ushuaia, donde se definió públicamente la idea de una “Base Naval Integrada” que “convertirá a nuestros países en la puerta de entrada al continente blanco”, según declaraciones oficiales del gobierno argentino al recibir a Richardson.

    Ese gesto fue interpretado por analistas y sectores críticos como una señal de subordinación geopolítica, en tanto la reunión no fue simplemente bilateral, sino destinada a consolidar una asociación estratégica ampliada con Estados Unidos en materia militar y logística en el extremo sur.

    Ushuaia y el contexto global del Atlántico Sur

    La presencia periódica de los comandantes del Comando Sur de Estados Unidos en Ushuaia y la Patagonia —no solo de Richardson sino de su sucesor, el almirante Alvin Holsey— responde a la creciente competencia global por el control de rutas marítimas, recursos naturales y posiciones estratégicas frente al avance de China y otras potencias. El Comando Sur estadounidense ha declarado en múltiples ocasiones la importancia de la región y la necesidad de fortalecer alianzas para contrarrestar lo que perciben como desafíos de actores externos.

    Esa estrategia geopolítica tiene múltiples aristas:

    1. Control y monitoreo de rutas marítimas del Atlántico Sur, esenciales para comercio global y acceso antártico.
    2. Posicionamiento logístico y militar en latitudes australes, frente a las crecientes capacidades de otras potencias en la región.
    3. Influencia sobre agendas científicas y de recursos naturales en regiones remotas pero ricas en potencial energético y pesquero.

    Todo esto ocurre mientras, en paralelo, potencias como China también han mostrado interés en ampliar su presencia marítima, científica y comercial en la Patagonia y el Atlántico Sur —lo que Washington percibe como una amenaza estratégica.

    Una redefinición peligrosa de soberanía

    La decisión de intervenir y potencialmente suspender la habilitación del Puerto de Ushuaia mediante una resolución administrativa, en lugar de un debate político federal o una ley con participación de las provincias, debe leerse como parte de un proceso más amplio de subordinación de la estrategia argentina a agendas de seguridad ajenas. Esto quedó exacerbado por gestos simbólicos durante la visita de Richardson, incluyendo discursos oficiales que enmarcaron la cooperación militar dentro de narrativas de afinidad cultural y geopolítica con Estados Unidos más que de soberanía argentina autónoma.

    Conclusión: más que un puerto, una pieza de ajedrez geopolítico

    La intervención del Puerto de Ushuaia no es un simple reacomodo administrativo: es la materialización de una geopolítica que redefine el rol de la Argentina en su propio extremo sur. En un mundo donde el Atlántico Sur y la Antártida son cada vez más objeto de interés estratégico, energético y militar de potencias globales, la soberanía se ejerce no solo con discursos, sino con políticas públicas que no pueden ser dictadas por decretos o resoluciones bajo presión de actores externos.

    Lo que está ocurriendo en Ushuaia explica por qué sectores políticos, sociales y estratégicos sostienen que esta decisión no sólo constituye un antecedente peligroso en términos constitucionales y federales, sino que pone en cuestión el control soberano de la Argentina sobre posiciones geopolíticas clave del Atlántico Sur y la Antártida.

     

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    Milei manoteó el Puerto de Ushuaia y abrió la puerta a la entrega del Atlántico Sur

     

    La intervención del Puerto de Ushuaia dispuesta por el gobierno nacional no es una decisión técnica ni administrativa: es un movimiento político de alto voltaje, con implicancias geopolíticas directas y un mensaje disciplinador a las provincias. Bajo el pretexto de “reordenar” la operatoria portuaria, Milei avanzó sobre una jurisdicción provincial estratégica y dejó servido en bandeja uno de los enclaves clave del Atlántico Sur.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    La bandera de EE. UU. flameó en la Base Naval de Ushuaia, Tierra del Fuego, en abril de 2024, durante la visita de la Generala del Ejército estadounidense Laura Richardson

    La Resolución 4/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, publicada hoy en el Boletín Oficial, dispuso la suspensión de la habilitación del Puerto de Ushuaia por 12 meses y su intervención administrativa directa por parte del Estado nacional, quitándole a la Provincia de Tierra del Fuego el control efectivo del principal puerto austral del país. La medida se dictó a horas de la reunión de Milei en Davos con Donald Trump.

    No se trata de una coincidencia. El ex diputado nacional Alejandro “Topo” Rodríguez lo dijo sin rodeos: Milei manoteó el Puerto de Ushuaia y hoy lo pondrá al servicio de Trump. No es una denuncia liviana ni una exageración retórica. El propio texto de la resolución reconoce el carácter estratégico, geopolítico y militarmente sensible del puerto, subrayando su rol en el abastecimiento antártico, la custodia de aguas australes y la logística regional.

    Un “castigo ejemplar” a una provincia

    El gobierno nacional justifica la intervención alegando desvío de fondos portuarios, deterioro de infraestructura y fallas de seguridad. Sin embargo, el remedio elegido no es la coordinación ni la asistencia: es la toma directa del control, mediante una resolución administrativa de un organismo creado por DNU, sin debate federal ni instancia política previa.

    El mensaje es claro: las provincias no gobiernan recursos estratégicos si esos recursos resultan útiles al proyecto nacional de Milei. Tierra del Fuego es el caso testigo, pero el antecedente es extensible a cualquier jurisdicción que administre puertos, vías navegables o nodos logísticos relevantes.

    La resolución no solo suspende la habilitación, sino que habilita a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación —con apoyo de la ex AGP y fuerzas federales— a administrar fondos, infraestructura, equipamiento y operación, desplazando en los hechos a la autoridad provincial.

    Puerto, Antártida y alineamiento externo

    El punto más grave no está solo en la forma, sino en el sentido político de la decisión. En los fundamentos de la resolución, Milei hizo consignar expresamente que Ushuaia es clave por su ubicación en el Atlántico Sur y su cercanía con la Antártida, destacando su valor estratégico para campañas científicas, logística y control territorial.

    Ese párrafo, lejos de ser técnico, es una confesión política. Milei no está pensando el puerto desde una lógica de desarrollo nacional soberano, sino como activo geopolítico negociable en el marco de su alineamiento automático con Estados Unidos. En Davos, Milei no va a hablar de federalismo ni de soberanía: va a ofrecer “seguridad jurídica” y activos estratégicos.

    La advertencia de Rodríguez apunta al corazón del problema: el riesgo de que el Puerto de Ushuaia sea ofrecido para uso militar y comercial extranjero, debilitando la posición argentina en el Atlántico Sur y la Antártida, una región donde la disputa de poder global es cada vez más explícita.

    Un precedente peligroso

    La decisión de Milei sienta un precedente temerario. Si el Poder Ejecutivo puede intervenir un puerto provincial estratégico mediante una resolución administrativa, invocando “interés público”, entonces el federalismo queda reducido a una formalidad vacía.

    Hoy es Ushuaia. Mañana puede ser cualquier puerto, aeropuerto o infraestructura clave. La lógica es siempre la misma: centralizar, disciplinar y poner al servicio de intereses externos lo que debería ser política de Estado nacional y federal.

    Por eso la pregunta no es solo qué hará Tierra del Fuego. La pregunta es qué harán los demás gobernadores frente a una avanzada que no distingue signos políticos cuando se trata de concentrar poder y recursos estratégicos.

    El Puerto de Ushuaia no es una caja, no es una ficha de negociación y no es un botín de guerra ideológica. Es una pieza central de la soberanía argentina. Y Milei acaba de moverla sin pedir permiso.