Autor: Invitad@ Especial

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    Se venció otra privatización menemista: Milei inicia la transición y abre un camino de incógnitas sobre el futuro de las represas hidroeléctricas de Tucumán

     

    Después de 30 años terminó la concesión privada de las represas hidroeléctricas de Tucumán. Milei abrió una transición y crecen las incógnitas sobre su futuro.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    Treinta años después de haber sido entregadas en concesión durante la ola privatizadora del menemismo, las represas hidroeléctricas de Tucumán llegaron al final del contrato que las mantenía bajo administración privada. La decisión del Gobierno de Javier Milei de establecer un período de transición, en lugar de renovar automáticamente la concesión o anunciar una nueva licitación, abre un escenario de incertidumbre sobre el destino de un conjunto de activos estratégicos para la generación eléctrica y para el manejo del recurso hídrico de la provincia.

    El final de una concesión nacida al calor del modelo privatizador de los años 90

    La resolución de la Secretaría de Energía que puso en marcha la transición de las centrales El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo marca un nuevo capítulo en la larga historia de las privatizaciones argentinas, un proceso que comenzó a principios de la década del noventa y que transformó profundamente la relación entre el Estado y los servicios considerados estratégicos.

    Durante el gobierno de Carlos Menem, y luego de la sanción de la Ley de Reforma del Estado en 1989, la Argentina ingresó en una etapa de transferencia al sector privado de empresas y activos que durante décadas habían sido administrados por organismos estatales. Bajo la promesa de mejorar la eficiencia, atraer inversiones y reducir la participación estatal en la economía, el Gobierno nacional avanzó sobre sectores como telecomunicaciones, transporte, energía y servicios públicos.

    En ese contexto, la generación hidroeléctrica también fue alcanzada por el proceso privatizador. Muchas de las obras construidas durante décadas con financiamiento público fueron entregadas bajo esquemas de concesión a empresas privadas, que pasaron a administrar la explotación comercial de centrales que seguían teniendo una importancia estratégica para el sistema energético nacional.

    Así nació Hidroeléctrica Tucumán S.A., la empresa que recibió la concesión de los complejos hidroeléctricos El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo, tres instalaciones fundamentales para la provincia. El contrato firmado en 1996 estableció un plazo de explotación privada de 30 años, período que comenzó formalmente el 30 de julio de ese año y llegó a su vencimiento en julio de 2026.

    La fecha de finalización no fue una sorpresa ni una decisión política tomada de manera repentina: estaba contemplada desde el inicio del contrato. Sin embargo, su llegada obliga ahora al Estado a definir qué hacer con un patrimonio energético que vuelve a quedar bajo su órbita después de tres décadas.

    Qué decidió el Gobierno de Milei y por qué no implica una estatización

    La Resolución 168/2026 de la Secretaría de Energía publicada hoy en el Boletín Oficial, no dispuso una estatización de las represas ni anunció la creación de una nueva empresa pública para administrarlas. Lo que hizo fue activar el mecanismo previsto en el contrato de concesión para garantizar la continuidad operativa durante una etapa intermedia, evitando que el vencimiento del vínculo privado genere un vacío de gestión sobre instalaciones que requieren supervisión permanente.

    El Gobierno estableció un período de transición hasta el 15 de diciembre de 2026, durante el cual Hidroeléctrica Tucumán S.A. continuará operando las centrales bajo un régimen especial, mientras la autoridad energética nacional supervisará el funcionamiento de los complejos.

    Para esa tarea fue designada la Subsecretaría de Energía Eléctrica como veedor estatal, con la responsabilidad de controlar la operación, verificar el cumplimiento de las obligaciones técnicas y garantizar que las condiciones de seguridad de las represas permanezcan intactas. Además, se invitó a la Provincia de Tucumán a participar mediante la designación de un representante.

    La medida responde a una cuestión central: una central hidroeléctrica no puede simplemente cambiar de manos de un día para otro. Se trata de infraestructura compleja, vinculada no sólo a la generación de electricidad sino también al manejo del agua, la seguridad de las poblaciones ubicadas aguas abajo y la planificación energética de largo plazo.

    Por eso, aunque la concesión terminó formalmente, la operación continúa bajo un esquema transitorio mientras el Gobierno define el próximo paso.

    Los bienes vuelven al Estado después de 30 años

    Uno de los aspectos más relevantes del proceso es que el vencimiento de la concesión implica el retorno al Estado de los bienes afectados al servicio, tal como estaba establecido en el contrato original firmado durante la década del noventa.

    No se trata de una expropiación ni de una compra. La lógica contractual establecía que, al finalizar el período de explotación privada, las instalaciones, equipamientos y activos vinculados al funcionamiento de las centrales debían quedar nuevamente bajo control estatal.

    Ese punto resulta significativo porque muestra una diferencia entre el discurso político que acompañó las privatizaciones de los años 90 y la realidad jurídica de muchos de esos contratos: las concesiones privadas no implicaban una transferencia definitiva de la propiedad de los recursos estratégicos, sino un derecho temporal de explotación.

    Ahora, tres décadas después, el Estado vuelve a estar frente a la responsabilidad de decidir cómo administrar esos activos.

    La paradoja de un Gobierno que busca privatizar frente al vencimiento de una privatización

    El caso tucumano presenta además una particular contradicción política para la administración de Javier Milei.

    Desde su llegada al poder, el Gobierno libertario impulsó una agenda basada en la reducción del Estado, la apertura económica y la privatización de empresas públicas consideradas ineficientes. Sin embargo, en este caso específico, una concesión privada heredada de la década menemista llegó a su fin y obligó al Estado a asumir nuevamente un rol de supervisión directa.

    La administración nacional tenía distintas alternativas frente al vencimiento: extender la concesión, avanzar rápidamente hacia una nueva licitación o establecer un esquema transitorio. Finalmente optó por esta última opción, dejando abierta la definición sobre el futuro de las centrales.

    La resolución no determina si habrá una nueva privatización, si se buscará un esquema mixto con participación estatal y privada o si el Estado mantendrá algún tipo de control directo sobre las represas. Esa indefinición será uno de los puntos centrales del debate energético en los próximos meses.

    Un recurso estratégico que vuelve al centro de la discusión

    Más allá de la discusión contractual, las represas tucumanas representan un activo estratégico que excede la generación eléctrica. Los complejos de El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo cumplen funciones vinculadas al almacenamiento y regulación del agua, al desarrollo productivo regional y a la infraestructura energética de la provincia.

    Por eso, la discusión sobre su futuro no es solamente empresarial: implica definir qué papel tendrá el Estado en la administración de recursos considerados esenciales y cuál será la relación entre la inversión privada y la planificación pública en áreas sensibles.

    La resolución publicada por el Gobierno marca el cierre formal de una etapa iniciada durante el menemismo, cuando una parte importante del patrimonio energético argentino pasó a manos privadas mediante contratos de concesión de largo plazo. Ahora comienza una nueva fase, todavía abierta, en la que deberá definirse si el final de aquella privatización será simplemente el comienzo de otra concesión o si representará un cambio más profundo en la forma de administrar la energía hidroeléctrica tucumana.

     

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    Primero los dólares del FMI, después la soberanía: Georgieva llega al país para poner la lupa sobre Vaca Muerta

     

    La directora gerente del Fondo Monetario Internacional visitará la Argentina por invitación de Javier Milei y uno de los puntos centrales de su agenda será un recorrido por Vaca Muerta. La presencia de la máxima autoridad del organismo en el principal yacimiento energético del país alimenta el debate sobre el papel que jugarán los recursos naturales argentinos en la estrategia para garantizar el pago de la deuda externa.

    Por Celina Fraticiangi para NLI

    La llegada de Kristalina Georgieva a la Argentina no será una visita protocolar más. La titular del Fondo Monetario Internacional desembarcará en Buenos Aires en un momento de fuerte alineamiento político entre el organismo y el gobierno de Milei, con una agenda que excede ampliamente las reuniones institucionales: además del encuentro con el Presidente y con el ministro de Economía, Luis Caputo, viajará a Vaca Muerta, donde recorrerá el complejo de Loma Campana junto al presidente de YPF, Horacio Marín.

    La imagen no es menor. Por primera vez, la principal funcionaria del FMI visitará el mayor reservorio de hidrocarburos no convencionales del país, un activo estratégico cuya producción aparece cada vez más asociada a la capacidad argentina de generar los dólares necesarios para sostener el programa económico acordado con el organismo internacional.

    Vaca Muerta, el activo que seduce al FMI

    Desde hace meses, el Gobierno presenta a Vaca Muerta como el motor que permitirá transformar la estructura económica argentina mediante un fuerte incremento de las exportaciones energéticas. Las proyecciones privadas estiman que durante 2026 el superávit energético podría ubicarse entre 8.500 y 10.000 millones de dólares, impulsado por el crecimiento de la producción petrolera y por nuevas obras de infraestructura para exportar crudo y gas.

    Para el FMI, esos dólares tienen un valor que trasciende el desarrollo energético. Representan la posibilidad de fortalecer las reservas internacionales, mejorar la capacidad de pago de la deuda y sostener el esquema financiero que respalda al programa libertario.

    Por eso la presencia de Georgieva en Neuquén es interpretada también como una señal hacia los mercados internacionales: el organismo observa de cerca el recurso que el Gobierno considera la principal fuente futura de divisas del país.

    Un respaldo político a Milei

    La visita también constituye un gesto político de peso. Pocas veces un director gerente del FMI realizó una gira de estas características por la Argentina, y menos aún incluyendo un recorrido por un yacimiento petrolero.

    El Gobierno interpreta la presencia de Georgieva como una ratificación del respaldo internacional al rumbo económico libertario, luego de las sucesivas revisiones del acuerdo firmado con el organismo. Luis Caputo llegó incluso a definir la relación con el Fondo como «la mejor de la historia», reflejando el nivel de sintonía alcanzado entre ambas partes.

    Sin embargo, desde distintos sectores de la oposición advierten que el entusiasmo del Fondo por Vaca Muerta confirma que el interés principal continúa siendo garantizar la generación de dólares para el repago de la deuda antes que impulsar un modelo de desarrollo orientado al mercado interno o a la industrialización de esos recursos.

    El debate sobre la soberanía energética vuelve al centro

    La recorrida de Georgieva reabre además una discusión histórica en la Argentina: quién define el destino estratégico de los recursos naturales.

    Vaca Muerta es considerada una de las mayores reservas de petróleo y gas no convencional del planeta y constituye uno de los activos energéticos más importantes del país. En ese contexto, la imagen de la titular del FMI recorriendo los yacimientos alimenta las críticas de quienes sostienen que la política energética comienza a quedar cada vez más condicionada por las necesidades financieras del programa económico acordado con el organismo internacional.

    Mientras el Gobierno celebra la visita como una muestra de confianza de los mercados y de los organismos multilaterales, el recorrido de Georgieva por Vaca Muerta instala otra pregunta de fondo: si el principal recurso estratégico argentino será utilizado prioritariamente para impulsar un proyecto nacional de desarrollo o para garantizar el flujo de divisas que exige el FMI para asegurar el cumplimiento de la deuda externa.

     

  • Máximo faltó al acto por Evita en Moreno y Kicillof armó su propia actividad con Alak

     

    El peronismo conmemoró un nuevo aniversario del fallecimiento de Evita con actos separados y faltazos importantes. Axel Kicillof y Julio Alak hicieron un acto reducido en La Plata. En tanto, Mariel Fernandez reunió en Moreno a La Cámpora y los intendentes del conurbano. Esperaban a Máximo Kirchner, pero no fue.

    El acto con mayor convocatoria fue en Moreno en una actividad impulsada por la la secretaría de Mujeres del PJ bonaerense. Había una silla con el nombre de Kicillof que durante los discursos estuvo vacía. Sin embargo, desde Casa de Gobierno habían dejado trascender que el gobernador sólo iba a participar del acto en La Plata.

    La sorpresa fue la ausencia de Máximo, toda vez que algunos medios daban por hecho que participaría del acto.

    Cristina advierte a Kicillof: «si se parte en tres, se parte en cuatro»

    Si se vio a los intendentes del Grupo AFA: Federico Otermin (Lomas) y Gastón Granados (Ezeiza). También a referentes de La Cámpora como la intendenta Eva Mieri (Quilmes), la ministra de Cultura bonaerense, Florencia Saintout, y la diputada nacional Lucía Cámpora. Por el lado del axelismo, solo se vio a Cristina Álvarez Rodríguez. También estuvieron Guillermo Moreno y Felipe Solá.

    En tanto, sobre el mediodía, Kicillof y Alak encabezaron el acto en Plaza Moreno, epicentro de la capital provincial. «El mejor homenaje que le podemos hacer a Evita es organizarnos, no arrodillarnos ante las potencias foráneas», dijo el gobernador.

    En La Plata el acto se leyó además como un guiño de Kicillof a la candidatura de Alak, quien pretende sucederlo al frente del gobierno provincial.

    Tras varias fotos con intendentes y reuniones en el interior de la provincia, en las últimas semanas, el intendente de La Plata parece haber desacelerado en la carrera por la candidatura.

    Alak recuperó el vínculo que supo tener con Kicillof aunque mantiene diferencias con el entorno del gobernador. Mientras tanto, se ocupa de mantener viva la relación con Cristina Kirchner. Incluso evalúa salir a cuestionar con fuerza su condena en un gesto de acercamiento.

    El intendente busca contar con la aprobación tanto del gobernador como de la ex presidenta para quedarse con el control de la provincia. Mientras tanto, los distintos sectores del peronismo en La Plata se ilusionan con suceder al intendente.

    Se sabe que el gobierno de la capital provincial será un botín preciado. Sin embargo, en el peronismo dicen que si Cristina da el OK para que Alak sea candidato a gobernador entre las cosas que va a pedir a cambio está la ciudad de La Plata. La candidata que asoma mejor posicionada en el kirchnerismo es Florencia Saintout, hoy ministra de Cultura en el gobierno de Kicillof.

    Quizás el mayor desafío para Saintout y para el resto del peronismo será sostener la unidad que Alak construyó tras ganar la elección de 2023. Durante los ocho años del gobierno del PRO en la ciudad, el peronismo estuvo atomizado. Fuentes del peronismo en La Plata plantean dudas respecto de la posibilidad de un peronismo unificado alrededor de Saintout. «Si Alak se va, esa unidad se pierde», dicen.

     

  • Sáenz furioso con Milei por permitir el ingreso de bananas de países que tienen plagas

     

    Gustavo Sáenz enfureció con Javier Milei y salió a cuestionar la decisión del gobierno libertario de permitir el ingreso de bananas de países que tienen plagas.

    «Eso es una locura de algún funcionario nacional que desde un escritorio deroga de un plumazo con un decreto algo que viene protegiendo a la producción bananera a nivel fitosanitario», alertó el gobernador de Salta.

    El mandatario se refiere a la resolución 114, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca que el lunes 20 de julio eliminó ocho normativas de regulación de diferentes actividades agropecuarias al considerarlas obsoletas o que ya han cumplido con el objetivo por los cuales habían sido dictadas.

    El secretario de Agricultura es Sergio Iraeta y su área depende del ministerio de Economía de Luis Caputo. Sin embargo, trascendió que la resolución podría haber sido firmada por presión de Federico Sturzenegger.

    Rovira, Sáenz y Figueroa le dieron quórum a Milei para que trate la extranjerización de la tierra

    Esta mañana, Sáenz recordó por radio Mitre que en su provincia tienen «3 mil hectáreas que producen bananas para todo el país» y explicó que si a esa zona llega la sigatoka, una enfermedad foliar generada por un hongo que afecta a bananos y plátanos, «la tierra se convierte en improductiva durante mas de 30 años».

    «Hay que defender a los productores y a la tierra», sostuvo el mandatario. Y, en ese sentido, arremetió contra los funcionarios que buscan la desregulación estatal e impulsan las denominadas leyes hojarascas a que se interioricen de los temas con las autoridades y productores de las provincias.

    «Hay que decirle a los que están en Buenos Aires que de una vez consulten» con las provincias. Esto fue una falta de respeto y un desconocimiento total de lo que es la Argentina y las necesidades que tiene la producción», dijo Sáenz.

     

  • Milei ahora agredió a De Mendiguren en La Rural: «Ladrón, vos arruinaste el país»

     

    Javier Milei enfureció al ver a José Ignacio De Mendiguren caminando en La Rural y lo atacó con insultos. «Mirá ¿lo ves pasando? fue cómplice de Duhalde en la salida de la convertibilidad y voltear la convertibilidad. Va ahí», dijo mientras daba una entrevista desde un móvil de Radio Mitre.

    Ocurrió después de su discurso en el cierre de la exposición anual. Milei venía hablando acerca de la inflación acumulada a lo largo de los años y del rol del Banco Central cuando reconoció al ex funcionario caminando entre las personas.

    «Mirá, ahí está pasando alguien que le hizo muchísimo daño a la Argentina», sostuvo, mientras apuntaba hacia adelante. «¿Quién?» se escucha preguntar a una productora, a lo que el mandatario respondió: «¿Mirá, lo ves pasando, fue cómplice de Duhalde en la salida de la convertibilidad y voltear la convertibilidad, va ahí», insistió.

    Milei trató a Lula de «ladrón» en un acto con Flavio Bolsonaro y abrió un conflicto diplomático con Brasil

    Uno de los conductores le apuntó entonces que la persona a la que señalaba era De Mendiguren, quien había sido ministro de Producción de la Nación durante el gobierno de Eduardo Duhalde, pero que también se desempeñó como secretario de Industria y Desarrollo Productivo durante el gobierno de Alberto Fernández. 

    Ese le cagó a los argentinos 30 mil millones de dólares. Vos, si, ladrón, vos arruinaste el país con Duhalde y toda su banda.

    «Ese le cagó a los argentinos 30 mil millones de dólares. Vos, si, ladrón, vos arruinaste el país con Duhalde y toda su banda», gritó Milei, mientras continuaba señalando a través de la ventana.

    Durante el acto principal, Milei ratificó que eliminará las retenciones. «Son una aberración que nunca debió haber existido», dijo y afirmó que su eliminación sigue siendo una prioridad para el Gobierno. Sin embargo, aclaró que el proceso será gradual para preservar el equilibrio fiscal.

    El Presidente respondió al pedido del campo de eliminar para siempre las retenciones: «Estamos en camino de liberarlos por completo», dijo. Minutos antes, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, había señalado que las retenciones «deben dejar de existir por ley y para siempre».

    Milei destacó la reducción de impuestos al sector que llevó adelante durante su gestión y aseguró que el crecimiento de otras actividades como la energética permitirá llevar las retenciones a cero.

    «El campo todavía carga con el peso de las retenciones, todo lo que lograron fue con una mano atada a la espalda. Vamos camino a terminar de liberarlos por completo. Lo que estamos viendo es apenas el punto de partida. Se viene un campo radicalmente distinto al que conocimos».

    El Presidente advirtió que «la política convirtió al campo en el pagador de última instancia de la Argentina» y señaló: «Se lo atacó con cepos y otras medidas. Se atacó a la gallina de los huevos de oro. Era un campo exprimido, atado de pies y manos. Esa oscura página la estamos dando vuelta para siempre».

    Se lo atacó con cepos y otras medidas. Se atacó a la gallina de los huevos de oro. Era un campo exprimido, atado de pies y manos.

    En tanto, defendió el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y aseguró que permitirá atraer inversiones por unos 15.000 millones de dólares para distintas actividades productivas.

    Además, destacó las medidas que implementó en su gestión, como la eliminación del cepo cambiario, al que calificó como «el robo más grande que sufría el mercado». «Vaya que fue bueno eliminarlo. No es tema menor, porque el maldito cepo le quitaba al campo dos tercios de sus ingresos», dijo.

    Milei sostuvo que el sector agropecuario dejará atrás años de restricciones y afirmó que «se viene un campo radicalmente distinto al que conocimos», gracias a las medidas de desregulación impulsadas por su gestión.

    También destacó más de mil desregulaciones para el agro. El Presidente enumeró las medidas adoptadas desde el inicio de su gestión, entre ellas la eliminación del cepo, del Impuesto PAIS, la flexibilización del Senasa, la autorización para importar maquinaria usada y la eliminación de diversas restricciones para exportar.

    Según indicó, Argentina logró abrir más de 500 mercados internacionales durante su administración y avanzó en acuerdos comerciales con la Unión Europea, Singapur, Indonesia, Japón, India, Vietnam y Emiratos Árabes Unidos.

    La carne vacuna está viviendo un momento histórico. la exportación creció un 46% en valor en los primeros cinco meses.

    «La carne vacuna está viviendo un momento histórico. la exportación creció un 46% en valor en los primeros cinco meses. El mercado de Estados Unidos es una máquina de batir récords. Ustedes son los protagonistas de este cambio, y nuestra labor es sacarles la bota del cuello tan pronto como sea posible», celebró luego el Presidente.

    Y añadió: «Nosotros y ustedes queremos exactamente lo mismo: volver al país que cuando le dio libertad al campo se convirtió en el granero del mundo y en una de las naciones más ricas del planeta. Argentina despertó finalmente de un siglo de letargo y el mundo nos está observando».