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Agendá estas propuestas para el finde: caminata, tardes dulces y feria ReEmprender

La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina se prepara para vivir un fin de semana con muchas actividades e invita a los vecinos a sumarse a las diferentes propuestas.

El sábado 17 a las 14 horas ‘Tardes Dulces’ en la Oficina de Turismo con la participación de la emprendedora Cassia Repostería.

A las 15 horas, se dará inicio a la caminata recreativa familiar, actividad organizada junto a la Dirección de Deportes. El punto de encuentro será el pie del Sendero a la Capilla. Los cupos son limitados y los interesados deberán inscribirse comunicándose a los teléfonos 2984-651398 (Deportes) o 2984-904350 (Turismo) con nombre, DNI y fecha de nacimiento.

El domingo 18 desde las 14 horas continúa ‘Tardes Dulces’ junto al emprendedor ‘Cubanitos Regina’ con variedad de cubanitos y pochoclos para los más chicos. Y a la misma hora la clásica Feria ReEmprender especial Día del Amigo en las casitas de los artesanos en la Plaza Primeros Pobladores.

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    Los “círculos de piedra” del desierto africano que revelan una civilización anterior a los egipcios

     

    Tienen más de 6.000 años.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Complejos de enterramientos en recinto, algunos recientemente saqueados, en el desierto oriental de Sudán.

    Durante décadas, el desierto del Atbai —la inmensa región árida ubicada entre el Nilo nubio y el Mar Rojo— fue considerado apenas un corredor marginal entre los grandes mundos del Egipto antiguo y Nubia. Pero una investigación arqueológica publicada recientemente acaba de sacudir esa mirada: miles de estructuras funerarias monumentales descubiertas mediante imágenes satelitales revelan la existencia de una cultura pastoril sofisticada, organizada y profundamente marcada por el culto al ganado.

    El estudio, publicado en la revista científica African Archaeological Review, identificó una enorme red de enterramientos circulares de piedra distribuidos desde el sur de Egipto hasta las fronteras actuales de Eritrea. Los investigadores bautizaron estas construcciones como “Atbai Enclosure Burials” (AEB), es decir, “sepulturas de recinto del Atbai”.

    Una cultura desaparecida bajo la arena

    Las estructuras tienen una característica repetida: enormes círculos de piedra con tumbas humanas y animales en su interior. Muchas de ellas poseen restos de vacas, ovejas y cabras enterradas junto a personas, una señal contundente de la centralidad económica y espiritual que tenía el ganado para aquellas sociedades del Holoceno medio.

    Los arqueólogos sostienen que esta tradición funeraria habría existido entre el 4500 y el 2500 antes de Cristo, en pleno proceso de desertificación del Sahara y del noreste africano. En otras palabras: mientras el llamado “Sahara Verde” comenzaba a secarse lentamente, estas comunidades intentaban sobrevivir adaptándose a un entorno cada vez más hostil.

    La investigación plantea que el surgimiento y posterior desaparición de estos monumentos estuvo íntimamente ligado al final del denominado Período Húmedo Africano, una etapa climática en la que amplias zonas hoy desérticas estaban cubiertas de vegetación, lagunas y pasturas aptas para la cría de ganado.

    A medida que las lluvias retrocedieron hacia el sur y el territorio comenzó a secarse, las comunidades pastoriles debieron modificar sus formas de vida. Primero cambiaron la composición de sus rebaños y luego migraron hacia regiones más fértiles. Finalmente, muchas de esas sociedades desaparecieron o se transformaron radicalmente.

    El hallazgo que cambia la historia del noreste africano

    Uno de los aspectos más impactantes del trabajo es la magnitud del descubrimiento. Gracias al uso de sensores remotos y plataformas como Google Earth, el proyecto arqueológico logró registrar más de 90 mil estructuras vinculadas al patrimonio histórico del desierto sudanés, entre ellas campamentos nómades, minas antiguas y cementerios monumentales.

    Los investigadores remarcan que la arqueología del Atbai estaba prácticamente “en pañales” debido a las enormes dificultades de acceso y al histórico abandono académico de la región. Mientras Egipto y Nubia concentraban la atención internacional, enormes sectores del desierto oriental africano permanecían sin estudiar.

    Ahora, esas tumbas de piedra revelan que allí existió una tradición cultural propia, distinta de las civilizaciones nilóticas clásicas. Las evidencias indican incluso que estos pueblos pudieron haber desarrollado vínculos comerciales y culturales con comunidades del valle del Nilo, aunque conservando rasgos funerarios muy particulares.

    Uno de los complejos mejor estudiados, ubicado en Wadi Khashab, contiene más de 25 enterramientos humanos y animales distribuidos alrededor de una tumba principal. Allí aparecieron restos de ganado vacuno enterrado ceremoniosamente, una práctica que los investigadores asocian con el fenómeno conocido como “comportamiento centrado en el ganado”, presente en distintas culturas pastoriles del Sahara y África oriental.

    Satélites, saqueos y guerra

    El trabajo también expone una realidad brutal: muchos de estos sitios están siendo destruidos por la minería ilegal y los saqueos arqueológicos. En Sudán, además, la guerra civil volvió prácticamente imposible realizar excavaciones de campo, obligando a los científicos a depender casi exclusivamente de imágenes satelitales.

    Paradójicamente, la tecnología espacial terminó permitiendo reconstruir parte de la historia de pueblos olvidados que vivieron hace más de seis mil años entre dunas, montañas secas y rutas pastoriles hoy invisibles.

    Lo que emerge de las arenas del Atbai no es apenas un conjunto de tumbas antiguas. Es la prueba de que, mucho antes de los grandes imperios faraónicos, existieron sociedades complejas capaces de construir monumentos, desarrollar rituales funerarios elaborados y adaptarse durante siglos a uno de los ambientes más extremos del planeta.

     

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    La hidrovía, el lobby portuario y los nombres que el Gobierno no quiere explicar

     

    El problema político para Milei es que la discusión por la Hidrovía empieza a parecerse demasiado a las viejas estructuras de poder que prometía erradicar.

    Por Tomás Palazzo para NLI

    La caída de la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay dejó algo más grave que un fracaso administrativo. Lo que empezó como una discusión técnica sobre dragado y navegación terminó exponiendo una feroz interna empresaria, operadores históricos del negocio marítimo y vínculos incómodos para un Gobierno que llegó prometiendo terminar con “la casta”.

    La llamada Vía Navegable Troncal no es un contrato más. Por allí circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas, especialmente granos, aceites y derivados agroindustriales. El control del sistema implica manejar peajes millonarios, logística estratégica y una enorme capacidad de influencia sobre el comercio exterior argentino.

    Por eso la pelea alrededor de la Hidrovía nunca fue solamente técnica.

    El rol de Juan Manuel Ondarcuhu y Emilio Elías

    En el centro de las versiones que circulan en el sector marítimo aparece el nombre de Juan Manuel Ondarcuhu, ligado al grupo naviero Maruba, una de las empresas históricas del transporte fluvial argentino.

    Ondarcuhu es un actor conocido dentro del mundo portuario y marítimo. Su nombre empezó a sonar con más fuerza alrededor de la discusión por la Hidrovía debido a presuntos movimientos de lobby y articulación empresarial vinculados a la futura concesión del corredor fluvial.

    Junto a él aparece mencionado Emilio Elías, señalado por distintos actores del sector como otro de los operadores con influencia dentro de las negociaciones informales que rodearon el proceso licitatorio impulsado por el Gobierno.

    La importancia política del tema radica justamente ahí: la discusión sobre la Hidrovía empieza a mostrar la presencia de los mismos grupos empresarios y operadores históricos que desde hace décadas orbitan alrededor de los grandes negocios del Estado.

    Una licitación envuelta en sospechas

    La administración de Milei había presentado la nueva licitación como una demostración de transparencia y apertura al sector privado. Sin embargo, el proceso terminó convertido en un problema político.

    La licitación fue anulada luego de que sólo quedara una oferente formal, la empresa belga DEME. A partir de ahí comenzaron las acusaciones cruzadas, las denuncias de presiones empresariales y las sospechas sobre posibles intentos de direccionamiento de los pliegos.

    Dentro del sector naviero aseguran que detrás de la caída del proceso existió una guerra silenciosa entre grupos económicos con intereses en el control del negocio portuario y del dragado.

    Y es ahí donde empiezan a aparecer los nombres de operadores, estudios jurídicos, empresarios marítimos y compañías vinculadas históricamente al comercio exterior argentino.

    Mucho más que barcos

    La Hidrovía concentra uno de los negocios estratégicos más importantes de la región. No se trata solamente de barcos circulando por el Paraná.

    Lo que está en juego incluye: peajes multimillonarios, control logístico, acceso privilegiado a información comercial, influencia sobre puertos privados y capacidad de presión sobre buena parte del ingreso de dólares al país.

    Por eso cada movimiento alrededor de la concesión genera tensión política y económica.

    En despachos oficiales y empresas del sector existe preocupación por la posibilidad de que comiencen a trascender reuniones reservadas, gestiones privadas y contactos informales vinculados al armado de la licitación.

    Si el expediente escala judicialmente, la situación podría transformarse en uno de los mayores dolores de cabeza para el Gobierno.

    El choque entre el discurso anticasta y los viejos operadores

    El problema político para Milei es evidente.

    Mientras el oficialismo construyó su identidad alrededor del combate contra “la casta”, la discusión por la Hidrovía muestra la persistencia de estructuras empresariales tradicionales con fuerte capacidad de influencia sobre áreas estratégicas del Estado.

    La aparición de nombres ligados históricamente al negocio marítimo y portuario alimenta además la sensación de que detrás del relato libertario siguen operando viejos mecanismos de poder económico.

    La pelea por la Hidrovía expone justamente eso: una disputa feroz entre sectores empresarios por el control de una de las cajas más importantes de la Argentina.

    Y en ese tablero, nombres como Juan Manuel Ondarcuhu, Emilio Elías, Maruba y los grupos vinculados al negocio portuario empiezan a quedar cada vez más cerca del centro de la escena política.

     

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  • Charlas de educación vial en barrio El Sauce

    La Dirección de Tránsito y Protección Civil de la Municipalidad de Villa Regina informa que el jueves 25 y viernes 26 las charlas de educación vial se brindarán en barrio El Sauce. Teniendo en cuenta que los cupos son limitados, quienes tengan que renovar su licencia de conducir o tramitar la primer licencia deberán comunicarse…

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    «EL CÓNDOR», IDEAL PARA VISITAR EN OTOÑO

    A sólo 30 kilómetros de Viedma, El Cóndor ofrece extensas playas donde relajarse y disfrutar en contacto estrecho con la naturaleza. Una ruta escénica de mar y acantilados conduce a este lugar ideal para realizar aviturismo y descubrir las 200 fascinantes especies de aves que embellecen los cielos de la región. Durante todo el año…

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  • Satellogic, el unicornio argentino que se quiere subir a la ola espacial

     

    La carrera por la inteligencia artificial, la energía y la defensa acaba de sumar un nuevo protagonista. Satellogic, la empresa fundada por los argentinos Emiliano Kargieman y Gerardo Richarte, se convirtió en una de las acciones de mejor desempeño de Wall Street en 2026, con una suba superior al 400 por ciento que la llevó a superar los USD 1.300 millones de valor de mercado.

    El rally llamó la atención de operadores e inversores porque no se trata de una compañía ligada al boom tradicional de la tecnología. Su negocio está en el espacio. Más precisamente, en la captura y procesamiento de datos obtenidos a través de una red de satélites que monitorean la Tierra en tiempo real.

    La empresa cotiza en Nasdaq bajo el ticker SATL y llegó a rozar una capitalización cercana a los USD 1.600 millones durante las últimas semanas. A comienzos de año valía apenas una fracción de esa cifra.

    El disparador de la suba fue una combinación de factores. La compañía anunció nuevos contratos vinculados a defensa, avanzó con acuerdos internacionales para la provisión de satélites y presentó resultados financieros que mostraron una mejora significativa en su situación operativa.

    Lo que está detrás del entusiasmo es la expectativa sobre una industria que muchos comparan con los primeros años de internet o de la inteligencia artificial.

    «Argentina suma un nuevo unicornio, pero esta vez está en órbita», afirmó Mariano Dragani, de Somos Inversores. Según explicó, la compañía ya cuenta con 54 satélites operativos, contratos vinculados a defensa y monitoreo terrestre y una posición financiera que comenzó a mostrar señales de madurez.

    Para Dragani, el atractivo no pasa solamente por el hardware espacial. «Ya no se trata sólo de lanzar satélites. Se trata de vender información para agricultura, defensa, recursos naturales, infraestructura y monitoreo climático», explicó.

    Ya no se trata sólo de lanzar satélites. Se trata de vender información para agricultura, defensa, recursos naturales, infraestructura y monitoreo climático

    Esa visión es compartida por una parte creciente del mercado. La tesis de inversión sostiene que los datos capturados desde el espacio pueden convertirse en un recurso estratégico de enorme valor económico, especialmente para gobiernos, empresas energéticas, compañías agrícolas y organismos de seguridad.

    Tomás Ambrosetti, cofundador de Guardian Capital, destacó que una de las ventajas de Satellogic es que diseña, fabrica y opera sus propios satélites. La empresa ya tiene presencia en defensa, agricultura y monitoreo ambiental, y avanza con la constelación Merlin, un proyecto que apunta a realizar un remapeo global diario hacia 2027.

    Según Ambrosetti, la fuerte suba de la acción estuvo impulsada por el renovado interés de los inversores en la economía espacial. Aun así, advirtió que se trata de una apuesta de riesgo: «Satellogic ocupa un nicho atractivo por su combinación de resolución, frecuencia y costos, pero la valuación actual es exigente y la volatilidad seguirá siendo elevada».

    Telecom Argentina, la única gran tecnológica de la bolsa local que capta la atención de Wall Street

    En ese contexto, Satellogic aparece como una de las pocas empresas cotizantes que permite apostar directamente a esa tendencia. A diferencia de gigantes como SpaceX, que aún no cotiza en bolsa, la firma argentina ofrece una puerta de entrada accesible para inversores que buscan exposición al sector espacial.

    Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, explicó que el mercado comenzó a prestar especial atención a la compañía a partir de marzo, cuando mostró una mejora sustancial en su posición de caja. «La acción estaba cerca de USD 3 y llegó a tocar USD 10 en cuestión de semanas. Ahora se mueve alrededor de USD 8», señaló.

    La acción estaba cerca de USD 3 y llegó a tocar USD 10 en cuestión de semanas. Ahora se mueve alrededor de USD 8

    Sin embargo, Lazzati advirtió que la fuerte revalorización también refleja el perfil de riesgo de la empresa. «Tiene un enorme potencial de crecimiento dentro de la industria satelital, pero también una volatilidad muy elevada. El precio puede pasar de USD 3 a USD 10 y volver a USD 5 en poco tiempo», sostuvo.

    Por esa razón, el especialista considera que se trata de una inversión adecuada únicamente para perfiles agresivos. «Es una acción para tener una posición pequeña dentro de la cartera, sin comprometer los flujos futuros del inversor», agregó.

    Más allá de las advertencias, el caso de Satellogic muestra cómo el mercado empezó a mirar con otros ojos a la economía espacial. Lo que hace apenas unos años parecía una apuesta futurista hoy se transformó en una industria capaz de atraer miles de millones de dólares. Y en esa nueva carrera por los datos, una empresa nacida en Argentina logró convertirse en uno de los nombres más comentados de Wall Street.

     

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