“La acción es el poder que el individuo tiene para que todos los mecanismos y aparatos del Estado preocupados por la vigencia del sistema normativo se pongan en marcha para proteger el derecho vulnerado”
Giuseppe Chiovenda
En estos días se publicó la Ley 27.455 que prevé una modificación al Código Penal en materia de acciones dependientes de instancia privada. Dicho texto modifica precisamente el artículo 72 del libro primero, título XI de dicho Código.
La acción de los delitos contra la integridad sexual, como el abuso sexual simple o la violación, siguen siendo dependientes de instancia privada (la víctima tiene la responsabilidad de iniciar el proceso penal), pero con la modificación hay que poner atención, que en el caso que la víctima de abuso o violación, sea un niño, niña, adolescente o incapaz, la acción se convertirá en una acción pública (el Estado tiene la facultad de ejercer por sí mismo), cuando antes era de instancia privada.
Esto implicaría que cualquier persona, ante el conocimiento de un caso de abuso o violación a menores pueda acercarse a la policía o a la fiscalía a denunciar el hecho.
También, significa que el Estado deberá actuar, intervenir, investigar e impulsar el proceso penal ante el conocimiento del hecho delictivo.
Antes, la necesidad
de que un familiar de la víctima ratificara la denuncia terminaba por ser un
obstáculo para que se haga justicia, por que lamentablemente el 90% de los
casos el abusador es un familiar directo y como consecuencia de eso solo se
denuncia el 10% de los casos. Bien sabemos que estos hechos son muy delicados y
a su vez difíciles de afrontar para el círculo familiar, más aún si el abuso es
intrafamiliar, además que impacta e influye en toda la sociedad en general.
La ventaja que
presenta ésta modificación está relacionada con el respaldo por parte del
estado que recibiría la víctima y la familia de ésta, a la hora de afrontar el
engorroso trámite del proceso penal; además la posibilidad de hacer valer sus
derechos, ya que el estado cuenta con muchos más recursos y posibilidades para
poder llegar a la solución que espera la víctima y su familia.
El piloto de Villa Regina se dio el gusto y probó una máquina de TRV6 en el Autódromo de Buenos Aires. Facu Aldrighetti realizó la semana pasada una prueba en el Circuito 8 del Autódromo de Buenos Aires, un ensayo que dejó buenas sensaciones en el piloto rionegrino pero que se dio bajo condiciones climáticas…
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional visitará la Argentina por invitación de Javier Milei y uno de los puntos centrales de su agenda será un recorrido por Vaca Muerta. La presencia de la máxima autoridad del organismo en el principal yacimiento energético del país alimenta el debate sobre el papel que jugarán los recursos naturales argentinos en la estrategia para garantizar el pago de la deuda externa.
Por Celina Fraticiangi para NLI
La llegada de Kristalina Georgieva a la Argentina no será una visita protocolar más. La titular del Fondo Monetario Internacional desembarcará en Buenos Aires en un momento de fuerte alineamiento político entre el organismo y el gobierno de Milei, con una agenda que excede ampliamente las reuniones institucionales: además del encuentro con el Presidente y con el ministro de Economía, Luis Caputo, viajará a Vaca Muerta, donde recorrerá el complejo de Loma Campana junto al presidente de YPF, Horacio Marín.
La imagen no es menor. Por primera vez, la principal funcionaria del FMI visitará el mayor reservorio de hidrocarburos no convencionales del país, un activo estratégico cuya producción aparece cada vez más asociada a la capacidad argentina de generar los dólares necesarios para sostener el programa económico acordado con el organismo internacional.
Vaca Muerta, el activo que seduce al FMI
Desde hace meses, el Gobierno presenta a Vaca Muerta como el motor que permitirá transformar la estructura económica argentina mediante un fuerte incremento de las exportaciones energéticas. Las proyecciones privadas estiman que durante 2026 el superávit energético podría ubicarse entre 8.500 y 10.000 millones de dólares, impulsado por el crecimiento de la producción petrolera y por nuevas obras de infraestructura para exportar crudo y gas.
Para el FMI, esos dólares tienen un valor que trasciende el desarrollo energético. Representan la posibilidad de fortalecer las reservas internacionales, mejorar la capacidad de pago de la deuda y sostener el esquema financiero que respalda al programa libertario.
Por eso la presencia de Georgieva en Neuquén es interpretada también como una señal hacia los mercados internacionales: el organismo observa de cerca el recurso que el Gobierno considera la principal fuente futura de divisas del país.
GRAVÍSIMO Santilli reconoce alegremente q el FMI va a controlar la producción de Vaca Muerta. Lo peor es q lo muestra como un logro del gob cuyo ministro de economía es el responsable de la deuda y revinculación con el organismo echado por Néstor K.
La visita también constituye un gesto político de peso. Pocas veces un director gerente del FMI realizó una gira de estas características por la Argentina, y menos aún incluyendo un recorrido por un yacimiento petrolero.
El Gobierno interpreta la presencia de Georgieva como una ratificación del respaldo internacional al rumbo económico libertario, luego de las sucesivas revisiones del acuerdo firmado con el organismo. Luis Caputo llegó incluso a definir la relación con el Fondo como «la mejor de la historia», reflejando el nivel de sintonía alcanzado entre ambas partes.
Sin embargo, desde distintos sectores de la oposición advierten que el entusiasmo del Fondo por Vaca Muerta confirma que el interés principal continúa siendo garantizar la generación de dólares para el repago de la deuda antes que impulsar un modelo de desarrollo orientado al mercado interno o a la industrialización de esos recursos.
El debate sobre la soberanía energética vuelve al centro
La recorrida de Georgieva reabre además una discusión histórica en la Argentina: quién define el destino estratégico de los recursos naturales.
Vaca Muerta es considerada una de las mayores reservas de petróleo y gas no convencional del planeta y constituye uno de los activos energéticos más importantes del país. En ese contexto, la imagen de la titular del FMI recorriendo los yacimientos alimenta las críticas de quienes sostienen que la política energética comienza a quedar cada vez más condicionada por las necesidades financieras del programa económico acordado con el organismo internacional.
Mientras el Gobierno celebra la visita como una muestra de confianza de los mercados y de los organismos multilaterales, el recorrido de Georgieva por Vaca Muerta instala otra pregunta de fondo: si el principal recurso estratégico argentino será utilizado prioritariamente para impulsar un proyecto nacional de desarrollo o para garantizar el flujo de divisas que exige el FMI para asegurar el cumplimiento de la deuda externa.
La Municipalidad de Villa Regina adhiere a la Resolución N° 4233 del Ministerio de Salud de Río Negro, por lo cual las siguientes son las medidas en vigencia desde hoy lunes 14 y hasta el viernes 25. Circulación: La restricción de circulación en el ejido de Villa Regina será entre las 20 horas y las…
El cambio climático, el crecimiento de la población y el aumento de la demanda industrial están transformando al agua dulce en uno de los recursos estratégicos más importantes del siglo XXI. Organismos internacionales advierten que la disputa ya no pasa solamente por el petróleo o los minerales: garantizar el acceso al agua será uno de los grandes desafíos económicos, ambientales y políticos del futuro.
Por Redacción de NLI
Durante gran parte del siglo XX, la energía fue considerada el principal recurso estratégico para el desarrollo de los países. Petróleo, gas y, más recientemente, litio y tierras raras dominaron buena parte de las discusiones geopolíticas. Sin embargo, en los últimos años comenzó a consolidarse otro diagnóstico entre científicos, economistas y organismos internacionales: el agua dulce podría convertirse en uno de los bienes más disputados de las próximas décadas.
Aunque el planeta está cubierto en un 70% por agua, apenas una pequeña fracción es apta para el consumo humano. A esa limitación natural se suman el cambio climático, la contaminación de ríos y acuíferos, el crecimiento demográfico y una demanda cada vez mayor por parte de la agricultura, la industria y las ciudades.
El resultado es un escenario donde el acceso al agua dejó de ser una cuestión exclusivamente ambiental para convertirse también en un asunto de seguridad, desarrollo económico y soberanía.
Un recurso que parecía infinito
Durante mucho tiempo predominó la idea de que el agua era un bien prácticamente inagotable.
Sin embargo, las sucesivas sequías registradas en distintas regiones del mundo, la reducción de glaciares, el descenso del caudal de grandes ríos y la sobreexplotación de acuíferos comenzaron a modificar esa percepción.
La agricultura consume cerca del 70% del agua dulce utilizada por la humanidad, seguida por la industria y el consumo doméstico. A medida que aumenta la población mundial y crece la producción de alimentos, la presión sobre ese recurso también se incrementa.
En paralelo, los fenómenos climáticos extremos alteran los ciclos hidrológicos y vuelven más frecuentes tanto las inundaciones como los períodos prolongados de escasez.
América del Sur, una región estratégica
En ese contexto, América del Sur ocupa un lugar privilegiado.
La región concentra algunas de las mayores reservas de agua dulce del planeta, entre ellas el Acuífero Guaraní, compartido por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, además de grandes cuencas hidrográficas y extensos sistemas de humedales.
Argentina posee, además, importantes reservas glaciares en la Cordillera de los Andes y una vasta red de ríos que forman parte de su patrimonio natural.
Para especialistas en recursos hídricos, esa riqueza implica una enorme oportunidad, pero también una responsabilidad creciente en materia de preservación y planificación.
El desafío de administrar un recurso estratégico
El agua no solo resulta indispensable para el consumo humano.
También condiciona la generación de energía, la producción agropecuaria, la minería, la industria alimentaria y prácticamente todas las actividades económicas.
Por eso, numerosos países comenzaron a incorporar la seguridad hídrica como un componente central de sus estrategias de desarrollo.
En Argentina, el debate todavía aparece fragmentado entre distintas jurisdicciones y organismos, mientras especialistas plantean la necesidad de construir políticas de largo plazo que contemplen tanto la protección de las fuentes de agua como el uso eficiente del recurso.
La discusión ya no pasa únicamente por preservar el ambiente. También involucra la capacidad de un país para administrar uno de los activos estratégicos más importantes que tendrá durante el siglo XXI.
El cambio climático acelera todos los escenarios
Los informes científicos coinciden en que el calentamiento global intensificará muchos de los problemas existentes.
Sequías más prolongadas, lluvias más intensas y modificaciones en los patrones climáticos obligarán a adaptar la infraestructura, la producción agrícola y los sistemas de abastecimiento de agua.
Ciudades que durante décadas no enfrentaron problemas de suministro comenzaron a revisar sus redes de distribución, mientras regiones tradicionalmente agrícolas deben modificar cultivos y técnicas de riego para adaptarse a nuevas condiciones.
La gestión del agua dejó de ser un tema reservado a ingenieros hidráulicos para convertirse en una cuestión transversal que involucra economía, salud pública, energía y planificación territorial.
Un debate que trasciende al ambiente
Cada vez más analistas sostienen que el agua será uno de los recursos que definirá el equilibrio internacional durante las próximas décadas.
No se trata solamente de evitar la escasez, sino de garantizar que un recurso indispensable para la vida permanezca bajo criterios de sustentabilidad y acceso equitativo.
Para un país como Argentina, que cuenta con una de las mayores disponibilidades de agua dulce del mundo, el desafío consiste en comprender que ese patrimonio natural no representa únicamente una ventaja ambiental. También puede convertirse en un factor decisivo para su desarrollo, siempre que exista una estrategia capaz de protegerlo, administrarlo y aprovecharlo en beneficio del conjunto de la sociedad.
Con el objetivo de brindar un espacio de atención integral, contención y estimulación acorde a las necesidades de los niños que asisten al lugar, el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) de barrio El Sauce se remodelará prácticamente en su totalidad. Esto será posible a partir de las gestiones realizadas por la Municipalidad de Villa Regina…
ESCRIBE LORENA FAATH Hace unos días leí por ahí esta frase y pensé en la cercana elección provincial, un escenario más de la farsa democrática, donde nos hacen creer que elegimos algo, pero al final, como siempre, no elegimos nada. La carta más fuerte de uno de los bandos, la impugnación de candidatura del oponente…