A partir de hoy, hasta el 10 de febrero artistas y colectivos nacionales e internacionales podrán inscribirse para participar de la Bienal Internacional de Arte de Río Negro 2022 que se llevará a cabo desde el 18 al 27 de marzo 2022 en Valcheta.
La Bienal Internacional de Arte Río Negro es organizada por la Secretaría de Estado de Cultura provincial junto a la Municipalidad de Valcheta. Es un evento que pretende desarrollar espacios de acción artística bajo el lenguaje del arte contemporáneo, abordando el espacio urbano y paisaje del entorno de la ciudad como lienzo contenedor de estas acciones artísticas.
Los y las artistas y colectivos nacionales e internacionales que deseen presentar proyectos artísticos en el marco de esta Bienal deberán inscribirse en la página cultura.rionegro.gov.ar y también podrán realizar consultas al mail [email protected]
Los proyectos artísticos podrán abordar las siguientes disciplinas o categorías de creación: Artes Visuales, Arte y espacio Público, Arte en el espacio Urbano, Arte y Naturaleza, Arte y Acción social.
Se seleccionarán hasta 20 obras que se generarán en espacios naturales, y habrá conversatorios, presentación de portafolios, talleres en escuelas, y espacios para la discusión teórica, vinculando artistas de diferentes latitudes, todo reunido en la localidad de Valcheta.
Las inscripciones cerrarán el 10 de febrero y el día 25 de ese mes el jurado notificará el listado de las obras seleccionadas.
La Bienal aborda un sentido comunitario y social, de identidad, diversidad y experimentación. La elección de la localidad de Valcheta para la realización de este gran evento artístico elimina los sitios comunes para proponer y habitar espacios y vivencias diferentes. El Gobierno provincial continúa de esta manera fortaleciendo la cultura rionegrina.
La pelea del embajador Peter Lamelas con el gigante de telecomunicaciones chino Huawei esconde un interés de Estados Unidos por quedarse con el control de la red de fibra óptica más grande de Argentina.
La amenaza de la Embajada de EE.UU. a los integrantes de la cooperativa CALF de Neuquén, la principal distribuidora eléctrica de la Patagonia, por un acuerdo con Huawei; y la
advertencia de Lamelas sobre la continuidad de las inversiones estadounidenses en Vaca Muerta, son parte de una estrategia de presión para quedarse con un objetivo mucho más ambicioso.
Fuentes del sector explicaron a LPO que el objetivo real de Estados Unidos es que el gobierno de Javier Milei les entregue el control de la Red Federal de Fibra Óptica (Refefo) que opera Arsat y fue desarrollada durante el gobierno de Cristina Kirchner.
La Refefo tiene, según datos oficiales, 36.500 kilómetros de fibra óptica desplegada y 31.500 kilómetros iluminados, es decir activos. Se trata de una infraestructura indispensable para el despliegue de 5G.
Aunque Arsat es superavitaria, el gobierno de Milei la quiere privatizar. Ese escenario es el que quiere aprovechar Estados Unidos para que Milei le entregue esa monumental infraestructura a una empresa estadounidense.
El trasfondo de este debate es la pérdida de soberanía digital de la Argentina, un tema que LPO ya alertó con la entrega por parte de Milei de las bases de datos del Estado nacional a empresas como Amazon, Google o Microsoft.
El ataque de Lamelas a Huawei esconde un interés de Estados Unidos por quedarse con el control de la red de fibra óptica más grande de Argentina
El ataque de Lamelas a Huawei durante el AmCham Energy Summit generó una fuerte reacción de la embajada de China, que calificó los dichos como «una calumnia sin ningún fundamento». «El gobierno chino nunca pide ni pedirá a las empresas recolectar datos para el gobierno, violando las leyes», sostuvo.
Los chinos acusan a Estados Unidos de tener una «mentalidad de guerra fría». «Estorbar el orden de mercado con medidas excluyentes no está en sintonía con la política argentina de apertura económica. Argentina no necesita que nadie le enseñe cómo atraer mejor inversiones extranjeras», dice la embajada china, en una defensa de la soberanía argentina que no se le ha escuchado nunca al canciller Quirno o Milei.
Huawei, en tanto, sostuvo en un comunicado que «es una empresa 100% privada, con presencia en Argentina desde 2001, que opera en estricto cumplimiento de las leyes y regulaciones de cada país». «Desde su fundación en 1987, Huawei ha construido un historial impecable en materia de ciberseguridad y protección de datos», resaltaron.
También desde la cooperativa neuquina CALF rechazaron la presión de Lamelas. «Nosotros no vamos a relegar una transacción comercial con Huawei, excepto que aparezca una empresa que nos dé un mejor producto y a mejor precio», sostuvo el vicepresidente de CALF, Carlos Quintriqueo, en radio Led. «El silencio por parte del Estado, eso es lo que preocupa», advirtió.
En tanto, el gerente de Tecnologías de la Información y Comunicación de CALF,
Sergio Fernández Novoa, dijo en radio Urbana Play que antes de hacer pública la amenaza de la embajada de EEUU le escribieron a Quirno, pero nunca contestó. «Le compramos a otras fábricas chinas, a fábricas europeas y le compramos mucho a fábricas estadounidenses. No tenemos un convenio de exclusividad ni con Huawei, ni con nadie. Le compramos al que nos ofrece mejor precio, mejor financiación y la tecnología que se adapta mejor para ese proyecto», explicó.
Actualmente hay más de 50 millones de personas con este padecimiento en el mundo. Sí, digo bien, padecimiento, ¿por qué? Porque afecta a las capacidades esenciales del ser humano para auto-sustentarse o ejercer su autonomía. Y además, porque repercute en la esfera física, psíquica, social y económica no sólo de quien la padece, sino…
El intendente Marcelo Orazi recibió en el día de hoy a Pedro Giannini jugador de rugby de la localidad luego que en las últimas horas fuera convocado a formar parte del equipo francés BEAUVAIS RUGBY CLUB. Pedro Giannini mostró su felicidad de poder cumplir el sueño, que todo deportista tiene, la de poder jugar en…
El 10 de agosto de 1957, Martín Karadagián y José María “El Mono” Gatica protagonizaron en La Bombonera un insólito enfrentamiento entre un luchador de catch y uno de los grandes boxeadores populares de la Argentina. Lo que había sido pensado como un espectáculo y una ayuda económica para Gatica terminó, apenas 18 minutos después, con una lesión que marcaría para siempre al ídolo del boxeo.
Por Alcides Blanco para NLI
Hay historias deportivas que parecen inventadas por un guionista. Y hay otras que, justamente por haber ocurrido de verdad, resultan todavía más extraordinarias. La que protagonizaron Martín Karadagián y José María “El Mono” Gatica pertenece a esa segunda categoría. Hace exactamente 69 años, el 10 de agosto de 1957, un campeón del catch y una de las máximas figuras del boxeo argentino se subieron a un ring montado en La Bombonera para protagonizar un combate que pretendía combinar espectáculo, deporte y solidaridad. Terminó siendo otra cosa.
La primera aclaración es importante porque con el paso del tiempo la historia quedó asociada al Luna Park, escenario mítico del boxeo argentino y lugar donde Gatica había construido buena parte de su leyenda. Pero aquella tarde el enfrentamiento se realizó en la cancha de Boca. El Archivo General de la Nación conserva incluso el registro fílmico de aquel acontecimiento y confirma la fecha y el escenario: 10 de agosto de 1957, estadio de Boca Juniors.
El protagonista del catch era Martín Karadagián, un armenio nacido en Buenos Aires que había convertido la lucha profesional en un espectáculo de masas mucho antes de que aparecieran en televisión los inolvidables “Titanes en el Ring”. Karadagián era un personaje extraordinario: atleta, empresario, luchador y, sobre todo, un hombre que entendía como pocos el valor del espectáculo. Sabía que para triunfar no alcanzaba con pelear: había que construir personajes, historias y rivalidades capaces de atrapar al público.
Del otro lado estaba José María Gatica, el “Mono”, uno de los grandes ídolos populares que produjo el boxeo argentino. Había sido una figura gigantesca en el Luna Park, donde sus combates convocaban multitudes, y había construido una relación particularmente intensa con los sectores populares. Pero en 1957 su situación era muy diferente a la de sus años de gloria.
Gatica: del Luna Park y la gloria a una Argentina que había cambiado
Para comprender aquella pelea hay que mirar más allá del ring. Gatica había sido una figura estrechamente vinculada al peronismo y, después del golpe de Estado de 1955 que derrocó a Juan Domingo Perón, quedó atravesado por el nuevo clima político. Su carrera ya no era la misma, sus mejores años deportivos habían quedado atrás y sus problemas económicos se habían profundizado.
El “Mono” había ganado mucho dinero durante su carrera, pero también había gastado buena parte de aquella fortuna. Para colmo, el contexto político posterior a la caída de Perón complicó todavía más sus posibilidades de volver a ocupar el lugar que había tenido en el boxeo argentino. En ese escenario apareció la propuesta de Karadagián.
La idea era sencilla en apariencia: realizar un espectáculo que enfrentara a dos figuras de disciplinas diferentes y, al mismo tiempo, generarle un ingreso a Gatica. El encuentro fue promocionado como una especie de combate extraordinario, una rareza deportiva que permitía poner frente a frente al campeón del catch y al célebre boxeador.
Había, además, un acuerdo. No se trataba de una pelea convencional. Los dos hombres habían ensayado y se suponía que el enfrentamiento debía mantener ciertos códigos del espectáculo. El público debía disfrutar de la mezcla de boxeo y lucha sin que aquello terminara convirtiéndose en una verdadera batalla.
Pero algo salió mal.
Dieciocho minutos que cambiaron la historia
Aquella tarde de invierno el clima tampoco acompañó. El cielo gris y el frío conspiraron contra la expectativa de una multitud. La cancha de Boca no se llenó como habían imaginado los organizadores y el escenario distó bastante de convertirse en el gigantesco acontecimiento popular que se había proyectado.
Aun así, cuando comenzó el combate, el espectáculo rápidamente adquirió otro tono.
Gatica era boxeador. Su instinto estaba asociado al combate cuerpo a cuerpo, a la competencia, a imponerse sobre el rival. Karadagián, en cambio, pertenecía a otro universo: el de las tomas, las llaves, las caídas y la teatralidad del catch. Lo que debía ser una demostración controlada comenzó a endurecerse.
Según los relatos posteriores, Gatica se tomó la pelea más en serio de lo acordado. Karadagián respondió desde su propio terreno y utilizó una toma que terminó provocándole una grave lesión en una de las piernas al boxeador. El enfrentamiento duró apenas 18 minutos. Lo que había comenzado como espectáculo terminó con Gatica lesionado y con una consecuencia que lo acompañaría durante el resto de su vida.
La versión más difundida sostiene que la lesión fue producto de una acción deliberada de Karadagián ante la pérdida de control del combate. Pero también existen relatos que ponen el acento en que Gatica había roto previamente las reglas acordadas y que el luchador simplemente respondió dentro de la lógica de su disciplina. Lo que sí permanece fuera de discusión es el desenlace: Gatica quedó con una lesión permanente en una de sus piernas y caminó rengo hasta su muerte, seis años después.
Y allí aparece uno de los elementos más trágicos de la historia. Gatica no era simplemente un boxeador lesionado. Era un ídolo popular que ya atravesaba una etapa de decadencia. Aquella tarde, el hombre que alguna vez había llenado el Luna Park terminó protagonizando un espectáculo que pretendía ayudarlo y que, paradójicamente, terminó agregando otra herida a una vida que ya venía golpeada.
Dos leyendas populares frente a frente
Con el paso del tiempo, la pelea adquirió una dimensión casi mitológica. En buena medida porque Karadagián y Gatica representan dos maneras diferentes de entender el deporte popular argentino.
Gatica era el boxeo como ascenso social, como identidad de barrio, como orgullo de los sectores populares. Su figura estaba profundamente vinculada con el público que encontraba en sus peleas una representación de sus propias luchas y aspiraciones. Karadagián, por su parte, fue uno de los grandes constructores de la cultura del espectáculo deportivo argentino. Años después convertiría esa capacidad en un fenómeno televisivo gigantesco con Titanes en el Ring.
Por eso aquella tarde en La Bombonera fue mucho más que una pelea extraña. Fue el encuentro de dos mundos que, en la Argentina de los años 50, podían convivir perfectamente: el deporte y el espectáculo, la competencia y la ficción, el ídolo deportivo y el personaje popular.
También quedó como una muestra de que detrás de los grandes nombres existen seres humanos atravesados por sus propias circunstancias. Karadagián quería montar un espectáculo y ayudar a un colega. Gatica necesitaba dinero y buscaba mantenerse cerca del mundo que lo había convertido en famoso. Ninguno de los dos podía imaginar que aquella tarde gris terminaría convertida en uno de los episodios más recordados de sus vidas.
Karadagián todavía tendría por delante décadas de gloria y terminaría transformándose en uno de los personajes más reconocibles de la televisión argentina. Gatica, en cambio, tendría un final mucho más doloroso. El 12 de noviembre de 1963, a los 38 años, murió luego de ser atropellado por un automóvil en Avellaneda.
Pero la imagen de ambos sobre aquel ring permanece.
El 10 de agosto de 1957, en La Bombonera, Martín Karadagián y José María Gatica protagonizaron una pelea que debía ser una fiesta y terminó convertida en tragedia. No fue en el Luna Park, aunque el mítico estadio porteño estuvo presente simbólicamente durante todo el episodio: era el lugar donde Gatica había construido su leyenda y el escenario que, inevitablemente, aparecía en la memoria de todos cuando se hablaba del “Mono”.
Sesenta y nueve años después, aquella tarde sigue siendo una de esas historias que explican por qué el deporte argentino no puede entenderse solamente a través de resultados, campeonatos y estadísticas. Porque a veces, detrás de una pelea, hay una época entera.
La Directora de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina Katerina Iogna se reunió esta mañana con integrantes de la Mesa de Turismo Rural. En el encuentro se realizó un balance de las actividades desarrolladas durante el verano y se planificaron las propuestas para llevar adelante en lo que resta del año. Entre otros temas…
Los comicios a nivel provincial no sorprendieron demasiado, Soria y Matzen irán al Congreso como se preveía, la posibilidad más lógica tras la baja de Gatti visualizaba este escenario. La polarización política, llegó desde Buenos Aires, el electorado provincial pareciera votar a un escenario nacionalizado implantado por los medios, la polarización alcanzó a casi todas…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.