En el Gobierno temen que Villarruel quiera meterse en el Consejo de Seguridad por Malvinas

 En el Gobierno temen que Victoria Villarruel busque asegurarse un lugar en el nuevo Consejo de Seguridad Nacional mediante la incorporación de las autoridades del Congreso, al nuevo organismo que planea conformar la Casa Rosada, como parte de su nuevo posicionamiento malvinero. 

La versión circula en medio de las negociaciones por la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que anunció Milei por cadena nacional. El tema Malvinas es una vieja causa de Villarruel y el giro de Milei, ahora vuelve a cruzar sus caminos.

En el proyecto de la Casa Rosada, que tiene que tratar el Congreso, se establece que el Consejo de Seguridad Nacional -una copia del organismo de Estados Unidos- estará presidido por el presidente e integrado por funcionarios del gobierno, excluyendo la participación del Congreso. 

La Ley Malvinas aumenta la tensión entre Monteoliva y Presti

Sin embargo, en los pasillos del Poder Legislativo se discutió informalmente la posibilidad de ampliar la mesa. En el Ejecutivo creen que Villarruel está detrás de esa posibilidad. Pero en el entorno de la vicepresidenta negaron a LPO que el tema esté en su agenda. «No existen conversaciones al respecto en el Senado», afirmó a este medio uno de sus colaboladores.

Como sea, en la Casa Rosada rechazan la posibilidad que haya representantes del Congreso en el organismo y argumentan que el Consejo es un órgano del Poder Ejecutivo. «Incorporar a las autoridades del Congreso violaría la división de poderes», advirtió a LPO un funcionario que sigue el tema.

Te puede interesar

  • Feria de Agricultura Urbana: más de 70 huerteros impulsaron la producción local

     

    La feria de la Agricultura Urbana Neuquina reunió a más de 70 huerteras/os de distintas localidades de la provincia, junto a más de 40 emprendimientos comunitarios vinculados a la producción de alimentos, cosmética natural y productos herbales.

    La iniciativa fue organizada por el Programa de Desarrollo Agroalimentario (PRODA), y la Subsecretaría de Producción, dependiente del Ministerio de Economía, Producción e Industria, con el objetivo de fortalecer la economía social, promover la soberanía alimentaria y visibilizar el trabajo de los productores urbanos.

    El evento se desarrolló durante dos jornadas en el Parque Central y el Paseo de la Costa de la ciudad de Neuquén, donde se comercializaron más de 5.000 unidades de productos, alcanzando una recaudación superior a los 10 millones de pesos.

    La feria se vivió en un ambiente de intercambio y aprendizaje, con una amplia participación de vecinos y vecinas que se acercaron a conocer los proyectos, adquirir plantines y compartir experiencias sobre cultivo y producción sustentable. La propuesta incluyó la participación de huertas terapéuticas, proyectos de inclusión y productores locales que, mediante la agroecología, impulsan prácticas sostenibles y comunitarias.

    Producción local y semillas propias

    En esta edición se sumaron emprendedoras y emprendedores de la Sala de Elaboración de Agroalimentos de Centenario “La Celina”, una sala municipal, de uso comunitario en donde vecinos y vecinas de la localidad elaboran conservas dulces, escabeches, salsas y pastas con producción de la localidad.

    Los productos abarcaron plantines hortícolas, aromáticas, florales, ornamentales, cactus y suculentas. Entre los más buscados se destacaron los de tomates, pimientos, ajíes y zapallos, muchos de ellos producidos a partir de semillas locales cultivadas y conservadas por las huerteras, que año a año reproducen variedades propias y adaptadas a la zona.

    Entre los plantines más vendidos se destacaron los de tomates, pimientos, ajíes y zapallos, incluyendo variedades poco comunes o recuperadas a partir de semillas propias cultivadas y conservadas por las huerteras y huerteros urbanos. Esta diversidad genética y cultural representa una parte fundamental de la agricultura urbana agroecológica, que promueve la preservación de semillas locales y saberes populares sobre el cuidado, el cultivo y el uso de las plantas.

    La feria fue vivida como un espacio de encuentro, intercambio y construcción colectiva, tanto entre quienes producen como con las personas que se acercaron a buscar y comprar plantines, conocer los proyectos o hacer consultas sobre cómo comenzar y manejar sus propias huertas en casa. Se estima que más de mil personas circularon por ambos espacios, en el Parque Central y en el Paseo de la Costa, generando un clima de cercanía, diálogo y aprendizaje compartido.

    Una feria con espíritu solidario e inclusivo

    Una de las huerteras contó “volvimos con las bandejas vacías, super contentas. Fue un éxito total”. Además, otra emprendedora resumió: “cada venta era una emoción. Ver a las chicas animarse a charlar con la gente y gestionar su dinero es algo que no tiene precio”.

    Más allá de los resultados económicos, la experiencia reafirmó el valor social, educativo y comunitario que tienen las ferias como instancias de comercialización y visibilización de la agricultura urbana, pero también como instancias de organización, de aprendizaje colectivo y de fortalecimiento de las economías familiares.

    Los grupos participantes no sólo se prepararon para producir, sino también para organizarse colectivamente, acordar precios, proyectar estrategias de venta y aprender sobre los distintos aspectos que hacen al proceso productivo y comercial desde la economía social y solidaria.

    “Fue un espacio muy lindo, nos reencontramos con huerteras conocidas y conocimos a nuevas huerteras”, expresó una participante. “Gracias al equipo del PRODA por el acompañamiento constante, por hacerlo con amor y compromiso. Estos espacios nos fortalecen y nos enseñan a seguir creciendo”.

    Las opiniones recogidas tras la feria coincidieron en destacar la organización, el acompañamiento técnico y humano de los equipos, el clima de camaradería y la alegría del encuentro.

    Inclusión de personas con discapacidad

    Una novedad significativa de esta feria fue la experiencia de inclusión de personas con discapacidad, considerada “muy valiosa en términos emocionales, pedagógicos y de autonomía personal”. 

    Los equipos que acompañan las experiencias de huertas en las que participan personas con discapacidad pudieron destacar que “la feria permite desarrollar habilidades sociales y laborales que no siempre pueden medirse cuantitativamente, pero que tienen un profundo impacto en las trayectorias personales”.

    Además, varias opiniones subrayaron el valor humano del trabajo colectivo, el fortalecimiento de vínculos entre huerteras y la importancia de generar espacios de este tipo con mayor frecuencia.

    En términos más amplios, la agricultura urbana como política pública, desde una perspectiva agroecológica, constituye una estrategia clave para fortalecer la seguridad y soberanía alimentaria en las ciudades neuquinas. Su expansión permite diversificar la producción local, acercar alimentos frescos y saludables a las familias y recuperar prácticas y saberes populares vinculados al cultivo y al cuidado del ambiente, resaltando el perfil local y la cultura arraigada en nuestra identidad y territorio y generando oportunidades reales de trabajo y aprendizaje en nuestras ciudades.

    El director del Programa, Aldo González, destacó el valor social y productivo de la experiencia, “como programa, llevando adelante estas políticas en nuestra provincia, nos sentimos profundamente agradecidos con las huerteras, huerteros, emprendedoras, instituciones y equipos que hicieron posible esta nueva edición”.

    La feria volvió a demostrar que producir en las ciudades y encontrarse siguen siendo formas esenciales de la organización comunitaria para cultivar vínculos solidarios, futuros saludables y sostenibles para las familias neuquinas desde el desarrollo local”.

    The post Feria de Agricultura Urbana: más de 70 huerteros impulsaron la producción local first appeared on Alerta Digital.

     

  • Apuntes sobre la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial: una lectura histórica

     

    Hace unos años que se viene especulando sobre la inminencia de una Tercera Guerra Mundial. La guerra Ucrania-Rusia y el genocidio Palestino en manos del Estado de Israel -con la integración reciente de Irán- significan una escalada que se está estimulando tanto desde la Administración de Trump como desde la Unión Europea con el incremento del financiamiento armamentístico recientemente aprobado. El régimen productivo-energético y los circuitos comerciales internacionales están siendo profundamente transformados, y estas transformaciones no pueden terminar de consolidarse sin un pataleo bélico por parte de quienes podrían quedar desplazados de la centralidad imperialista: los Estados Unidos de América. Por Lucía Fernández para ANRed.


     

    Lejos de las teorías conspiranoicas, y más cerca de los hechos históricos que derivaron en la Primera y Segunda Guerra Mundial, podemos analizar algunas dimensiones que darían cuenta del palpable riesgo en el que se encuentran los conflictos geopolíticos actuales y que podrían efectivamente derivar en un nuevo conflicto bélico entre potencias.

    1. Los conflictos entre Potencias por el control colonial

    Lo primero que deberíamos destacar es que tanto la Primera (1914-1918) como la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) fueron principalmente disputas entre potencias coloniales por el control de los recursos y las rutas comerciales de nuevos territorios conquistados en las décadas previas. Muchas veces los libros de historia las explican como conflictos entre nacionalidades y regímenes, narrativa que servía para la movilización de las propias tropas a partir de la construcción y estimulación de los nacionalismos que levantaban el espíritu de confrontación entre pueblos, pero ésta fue más una estrategia narrativa que la causa detonante del conflicto.

    La emergencia y consolidación del Capitalismo Industrial como modo de producción hegemónica en el Siglo XIX gracias al Carbón le permitió al Capital europeo expandirse hacia mercados y territorios en los cuales apropiarse nuevas fuentes de recursos y materias primas.

    El territorio africano, a diferencia del territorio latinoamericano, no fue colonizado en su interior por las potencias europeas hasta las últimas décadas del Siglo XIX, puesto que la trata de personas esclavizadas había sucedido principalmente en las costas. Esta expansión -que coincide con los genocidios indígenas de la campaña del Desierto llevada adelante por el Estado Argentino en 1880- trajo disputas entre las potencias, que para garantizar la paz entre sí se repartieron el territorio africano en la Conferencia de Berlín, en 1884.

    Esta repartición colonial, que había beneficiado enormemente a Francia y al Reino Unido, no había dejado conformes al Imperio Alemán (el Segundo ‘Reich’ formado en 1871) ni al Imperio Austro-Húngaro (constituido en 1867), ni al Reino de Italia (de reciente unificación en 1861). El entonces Imperio Otomano, por presión alemana, se sumó con el fin de recuperar el control sobre parte del territorio balcánico.

    La derrota de los Países centrales frente a los Aliados consolidó la estrategia de expansión transatlántica de las economías europeas, y trajo consigo la caída del Segundo Reich alemán, así como la desintegración del Imperio Austro-Húngaro, emergiendo los nuevos Estados de Hungría, Yugoslavia y Checoslovaquia. En el medio sucede la Revolución Rusa, haciendo caer al imperio de los zares y consolidando la Unión Soviética en entre 1917 y 1922.

    El Imperio Otomano es desintegrado luego de la derrota en 1922, cuyo centro político se convierte en la actual Turquía, perdiendo el control sobre los territorios como Bulgaria, Egipto, Grecia, Hungría, Jordania, Líbano, Palestina, Macedonia, Rumanía, Siria, partes de Arabia y la costa norte de África. La disputa del territorio armenio termina en el genocidio del pueblo armenio que conocemos. Nuevamente, los grandes beneficiados fueron el Reino Unido y Francia, que se quedaron con el control de Palestina y Jordania, y de Siria y Líbano respectivamente, consolidando la hegemonía que venía construyendo Francia en el Norte de África durante todo el Siglo XIX.

    Fue la disputa por estos territorios, donde se empezó a encontrar petróleo en cantidades abismales, lo que fue desatando y condicionando el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, junto con la creciente frustración de Italia y Alemania luego de la derrota y la emergencia de los Regímenes Fascistas y Nazis. Mientras tanto, se consolidaba el crecimiento de los Estados Unidos como potencia que ya contaba con la mayor producción mundial de petróleo y las industrias automotrices.

    El fin de la Segunda Guerra Mundial estabilizó un orden internacional que es el que hoy se encuentra tambaleando: se consagra a Estados Unidos como potencia económica y centro del intercambio mundial financiero y mercantil, y se establece el Estado de Israel en territorio palestino como respuesta al holocausto judío del Tercer Reich y como principal aliado de Occidente en Medio-Oriente.

    Desde entonces, Europa se ha servido de las acciones delegadas a Estados Unidos e Israel: sus sistemas financieros y sus industrias de guerra. Los Estados Unidos han continuado la ampliación del control transatlántico de Occidente mediante las permanentes guerras y el control político-estratégico para acceder y controlar los recursos y materias primas -en África, Latinoamérica y Asia, siempre en alianza con Europa.

    Pero en el Siglo XXI la centralidad de Estados Unidos ha ido siendo desplazada por China y su despegue económico. China se fue convirtiendo en un deglutor de recursos mientras se desarrollaba, atrayendo más materias primas que Estados Unidos, mientras no paraba de recibir inversiones de capitales Occidentales -tanto europeos como yankys- en los procesos de desplazamiento para el abaratamiento de las industrias de consumo masivo. Esto le permitió a China poder ir acercándose, poco a poco, a los países del Sur Global que vendían las materias primas, y desplazando del podio de los Socios comerciales a los Estados Unidos.

    Por otra parte, la creciente alianza de los Europeos con los Estados Árabes como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes (donde hoy reside el depuesto Rey de España Juan Carlos) va desplazando la centralidad del enclave israelí en Medio-Oriente.

    En cuanto al Sistema Financiero, que desde la Segunda Guerra Mundial se concentra en New York como epicentro del intercambio mundial, sucede que los capitales europeos han comenzado a retirarse para re-colocarse en sus propias bolsas europeas o colocarse en bolsas chinas.

    El mercado financiero chino comienza a cobrar una relevancia tal que ya se ha especulado con trasladar al FMI al país asiático. La misma Cristine Lagarde en 2017 dijo que la sede del FMI hoy se encuentra en Washington porque Estados Unidos es la primer potencia mundial, pero que si ese puesto era tomado por China en 10 años, la sede debería trasladarse a Pekín. Esto implica que podríamos estar cerca del cimbronazo. Las medidas de Trump y la desesperación con la que está actuando indicarían que el riesgo es real, y que no van a caer del podio sin revolear petardos.

    1. El síntoma de la avanzada Neocolonial en los Sures Globales

    En los últimos años las voces críticas del Sur Global van consolidando la idea de que desde finales del Siglo XX estamos en un nuevo ciclo de avanzada (Neo)colonial, con una fuerte expansión de la mercantilización de los territorios en todas las Regiones afectadas.

    Tanto África como Latinoamérica vienen recibiendo inversiones desde el Norte Global -muchas veces vehiculizadas a través de China- para la ampliación de infraestructuras (rutas, puertos) destinadas a facilitar los corredores comerciales de las industrias extractivistas. El cambio o ampliación de la matriz que implica la Transición Energética, que propulsa a la minería en todo el Sur Global para ampliar la capacidad de la producción de energía eléctrica y nuclear, es otro factor asociado a un contexto de Guerra Mundial.

    Finalmente, y al igual que a fines del Siglo XIX y principios del XX, vemos en la últimas décadas un incremento exponencial de los movimientos migratorios producto los desplazamientos que suponen las reconfiguraciones territoriales productivo-extractivas.

    Si en las guerras mundiales anteriores fueron las migraciones de los campesinos desplazados de la periferia europea y del antiguo Imperio Otomano los que se repartieron por los Sures y Estados Unidos incrementando a la clase obrera industrial, hoy vemos un movimiento inverso desde los Sures hacia el Norte que reconfigura las identidades populares en Europa y en Estados Unidos. También India y China, junto con algunos países árabes, están recibiendo migraciones desde los países cercanos, estableciendo nuevos corredores migratorios.

    Las políticas de deportación y criminalización de la migración que se ven en Estados Unidos y en Europa con el auge de las derechas debería alertarnos sobre el riesgo que implica para las poblaciones migrantes este contexto, ya que al igual que los obreros rebeldes del siglo XIX y principios del XX, están bajo el disciplinamiento y persecución de los Estados, construidos como el chivo expiatorio de los problemas económicos y sociales provocados por la economía mundial. Casi toda la maquinaria represiva de Europa se concentra en las poblaciones migrantes, sean de primera o tercera generación.

    La presencia de unidades carcelarias especiales para migrantes como el ICE en Estados Unidos o los CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros) en España y sus equivalentes en el resto de Europa, así como el CECOT en El Salvador a donde Trump comienza a enviar migrantes deportados, debería levantarnos las alarmas porque se trata de un régimen especial de privación de la libertad, con aún menos garantías y controles que las cárceles comunes.

    El genocidio en Gaza y el crecimiento de la extrema derecha nos alertan. Porque para llevar a cabo una Guerra Mundial no sólo hacen falta recursos armamentísticos y una excusa del imperialismo comercial, sino también una profunda normalización de la crueldad y la muerte. Si la racionalidad moderna supo consumar la organización de un holocausto, las tecnologías digitales y la inteligencia artificial nos exponen a la posibilidad de nuevos mecanismos de muerte masiva. Ya lo vimos todos, esto nos enseña Palestina.

     

     

  • Escándalo en Cipolletti: un joven destrozó un auto y discutió con su madre tras el choque

     

    La noche del domingo terminó con un fuerte accidente de tránsito en Cipolletti, sobre la calle John F. Kennedy, a pocos metros de Yrigoyen, en el barrio San Pablo. Un Citroën C4 negro, conducido por un joven, chocó de lleno a un Renault Clío que se encontraba estacionado.

    El impacto se produjo cerca de las 22 horas y, aunque no hubo heridos, los dos vehículos quedaron seriamente dañados. El Clío sufrió un fuerte golpe en el lateral izquierdo, con la rueda trasera revirada, mientras que el Citroën terminó con el frente totalmente destruido

    Vecinos aseguran que el conductor corría una picada

    De acuerdo con los testimonios de vecinos y de la dueña del vehículo dañado, el conductor del Citroën perdió el control del volante mientras corría una picada con una camioneta Jeep Renegade negra, que tras el accidente escapó rápidamente del lugar.

    “Estaba durmiendo y escuché una explosión. Cuando salí, me encontré con esto”, contó la propietaria del Clío, visiblemente afectada.

    Un testigo del barrio afirmó que una cámara de seguridad captó la colisión, mostrando a dos vehículos compitiendo a alta velocidad. El material ya habría sido entregado a la Policía, y en las imágenes se observa cómo uno de los ocupantes del auto se sube a la camioneta y se aleja, lo que abrió múltiples hipótesis sobre la maniobra.

    Tensión en el lugar y discusión familiar

    El incidente no solo provocó daños materiales, sino también momentos de tensión entre los presentes. Una mujer que sería la madre del conductor llegó al sitio y, tras un fuerte cruce verbal con su hijo, los vecinos intervinieron para recriminarle el trato.

    “Respetá a tu madre, maleducado”, le gritó uno de los hombres que presenció la escena. El joven reaccionó con insultos y gestos violentos, intentando acercarse de manera agresiva. Los policías de la Comisaría 4ª, que ya trabajaban en el lugar, intervinieron rápidamente para calmar la situación y evitar mayores conflictos.

    La calle Kennedy, en sentido sur, debió cerrarse temporalmente al tránsito para permitir los trabajos periciales y el retiro de los vehículos. Fragmentos de plástico y vidrios quedaron esparcidos sobre la calzada, reflejando la violencia del impacto.

    The post Escándalo en Cipolletti: un joven destrozó un auto y discutió con su madre tras el choque first appeared on Alerta Digital.

     

  • Bullrich provoca a Milei con una canción de Lali: «No voy a cambiar por mucho que ladren»

    Patricia Bullrich dio otro paso en su estrategia de despegarse de los hermanos Milei. La jefa del bloque libertario en el Senado posteó un provocador video en el que tararea una canción de Lali, la artista más odiada por el Presidente, con una letra más que sugestiva: «No voy a cambiar por mucho que ladren»….

  • Llaryora inauguró otro tramo de la circunvalación y reclamó fondos de las retenciones

    El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, inauguró este sábado un nuevo tramo de la circunvalación sudeste de Villa María y Villa Nueva, una obra estratégica para mejorar la circulación del transporte de cargas y fortalecer la infraestructura vial en una de las principales regiones productivas del centro del país.  El nuevo corredor tiene una extensión…

  •  Caputo prepara un canje de deuda para sortear el mega vencimiento de USD 5.348 millones de octubre

    Luis Caputo logró renovar la totalidad de los vencimientos de deuda en la última licitación, pero acumuló un nuevo problema financiero para fines de octubre. El Tesoro deberá enfrentar obligaciones por USD 5.348 millones en títulos dollar-linked, el mayor vencimiento del año de este tipo de instrumentos, luego de trasladar parte de los compromisos de…