Karina tiene miedo

Lejos del optimismo de Javier Milei y Toto Caputo, Karina teme perder las elecciones y enfrentar problemas judiciales una vez fuera del gobierno. Tras un nuevo salto del IPC, el 76% de la población prefiere que se mejoren los ingresos y solo el 22% prioriza mantener la política antiinflacionaria. Tras su ataque a Maru Duffard, al presidente le piden que sólo se pelee con los periodistas varones.

Ignacio Fidanza: Bienvenidos, esto es Bastardos. Yo soy Ignacio Fidanza y acá estamos con Luciana Glezer y con Javier Laquidara.

Ignacio Fidanza: El último programa instalamos, según sesudos análisis que vamos a mostrar que tiene acá Laquidara, el tema de Ades y el impacto que esto generaba, Alberto Ades, su presencia en el gabinete sobre la continuidad de Toto Caputo como ministro. Un tema que siguió hasta hoy, ¿no es cierto?

Javier Laquidara: Sí.

Ignacio Fidanza: Ese trabajo que vos tenés ahí o hizo una persona, por eso es muy valioso, que odia La Política Online. Y a mí me pareció fantástico. Y lo que también demuestra que el odio está como muy cerca del amor apasionado, ¿no? Porque se ha tomado un laburo…

Javier Laquidara: Los que se aman se odian, decíamos en la primaria.

Ignacio Fidanza: Sí, y se ha tomado un laburo extraordinario. Pero lo cierto es que yo creo que pegó tanto el tema porque toca dos puntos claves de este momento, que son los problemas del plan económico y cómo esto impacta en la reelección de Milei. Y ahí te quería preguntar, Luciana, para vos, ¿cuál es el principal problema del plan económico, de todos los que tiene?

Luciana Glezer: Si tuviésemos que sintetizar cuáles son los dos problemas: por un lado la actividad, que en términos estrictamente económicos le complica la recaudación, y con la recaudación la meta fiscal que se está discutiendo en este momento con el Fondo por el incumplimiento. Y por el lado político, ¿no?, por supuesto, digo, la posibilidad de que este descontento se profundice y que lo capitalice cualquier proyecto de la oposición, ¿no?, con un mercado interno totalmente destruido, por el lado más político y quizás ahí haya un reclamo interno. Pero por el lado económico: actividad y dólares. Porque lo que está viendo el mercado es que no están los dólares para pagar la deuda, para asumir los compromisos para lo que resta de este año… para lo que resta de este año y el año que viene.

Ignacio Fidanza: ¿Y para lo que resta de este año tampoco?

Luciana Glezer: Claro, porque si vamos estrictamente a lo que presentó Caputo, ¿no?, que Javier Milei en sus dos apariciones hablando de la bazuca obligó a reformular. Porque tras la primera declaración de los 75…

Ignacio Fidanza: ¿El primer programa financiero de Caputo de cuánto hablaba? ¿27.000 palos?

Luciana Glezer: Exactamente. Ahora era 26.900 si no me equivoco para el…

Ignacio Fidanza: Y Milei dijo 75.000 y ayer dijo 125.000.

Luciana Glezer: 125.000, incluso cada vez el número es más grande, pero los dólares no aparecen. Si vamos a las necesidades financieras para lo que resta de este año, ¿cuáles eran las fuentes con las que se iba a pagar este año por ese programa financiero? Fue presentado en julio. , en julio lo presentó el ministro de Economía y dijo: «Esto es lo que vence, esto es lo que pago. Lo voy a pagar y de acá la saco». ¿Y la sacó de acá? ¿De dónde? Emisión de bonos locales: 5.000 millones de dólares. Frenadas están, porque no quieren convalidar las tasas a las que…

Ignacio Fidanza: Los famosos Bonares que bajó de las últimas licitaciones.

Luciana Glezer: La tasa quedó como 12% en dólares y no la salieron ni a tantear. Digo, la última emisión estuvo muy cerca del nueve.

Ignacio Fidanza: Claro, estuvo muy cerca del nueve y después vino la suba de tasas a nivel global.

Luciana Glezer: De hecho, en la licitación de esta semana no está este bono ofrecido. Por el otro lado eran del Banco Central… 5.000 abajo. Luego tenés 5.000 que le iba a comprar el Tesoro con los pesos al Banco Central. Pero ¿qué sucede? Porque sí vemos compras diarias del Banco Central, pero esas compras diarias no tienen una traducción directa en el nivel de reservas. ¿Qué dijo Milei? «Compré 20.000 millones de dólares en lo que va del año». ¿Compró 20.000 millones de dólares en lo que va del año? No, pero es cierto que compró 17, 18. De esos 17, 18, el Tesoro se llevó siete para pagar deuda. O sea que ya te quedan 10 en el mejor…

Ignacio Fidanza: Y además está en un mínimo el Tesoro en la cuenta, un billón y pico.

Luciana Glezer: ¿Por qué? Porque para comprarle esos dólares al Banco Central, que es la otra parte, el Tesoro tiene que tener pesos, va con pesos. Así que vemos que el superávit se achica, y ahí vamos al nivel de actividad y también por qué preocupa tanto.

Ignacio Fidanza: Bueno, entonces tenemos dos problemas centrales que están impactando. Ahora, ¿qué te dicen en el gobierno?

Javier Laquidara: Mira, este Ades fue un elefante en un bazar esta semana, porque tuvo primero que salir él a decir que no quería la silla de Toto. Después Milei dijo que no, que éramos traidores a la patria los periodistas que contamos que el tipo fue a la reunión de gabinete porque lo invitó él y que Toto no fue porque se enfermó y a las 3 horas estaba en el streaming del Gordo Dan. Y después el propio Ades dijo que habló con Caputo, que le pidió perdón por haber hecho todo ese quilombo y Caputo le aceptó las disculpas, como confirmando que se había enojado. No bastó con eso que hoy de nuevo, hoy dijo: «No, no quiero la silla de Toto».

Ignacio Fidanza: Es una manera espectacular de desestabilizar a un ministro, digamos, decir «No quiero reemplazarlo», instalás el reemplazo. Pero además Milei es boludo, porque se enoja con los periodistas, ¿no?, está todo bien, es un clásico, pero el que instala la posibilidad, digamos, la crisis sobre el ministro es él llevándolo a hablar al gabinete. O sea, nada de esto hubiera pasado si primero no lo recibía en Olivos y después no lo llevaba a hablar al gabinete.

Javier Laquidara: No nos enterábamos ni que existía por ahí nosotros.

Luciana Glezer: Y también hay que darle un punto a Ades con el raid mediático que dio y esta última mojada de oreja donde expone que le pidió disculpas a Santiago Bausili y que se las aceptaron.

Ignacio Fidanza: Ahora yo te digo algo. ¿Qué me contaron hoy?, que lo voy a tomar con pinzas porque el gobierno se dio cuenta que se le armó una cagada grande autoinfligida y ahora está tratando de poner paños fríos. ¿Qué es lo que me contaron? Que en esa exposición ante el gabinete, Milei le dice a Ades -porque Ades dice, por ejemplo, que hay que devaluar, dice «El dólar tiene que estar en un nivel más alto para ayudar a la actividad», esto es devaluar, ¿no?- entonces Milei en la exposición le dice: «A ver, Alberto, contá lo que pensás que hay que modificar del plan». Y Ades iba explicando y Milei le discutía y decía: «No, pero si… ¿qué pasa si vos devaluás, qué pasa con esto, qué pasa con lo otro?». Y se armó toda una discusión ahí donde Milei digamos estaba refutando las correcciones que pedía Ades, supuestamente. Ahora, yo pregunté: «Bueno, perfecto, ¿y por qué no lo difundieron?». No hay respuesta. «¿Por qué faltó Toto?». Me dijeron: «Grave error político de Toto, tendría que haber ido, porque eso también agigantó el quilombo, porque demuestra que estaba enojado».

Javier Laquidara: Y se lo vio nervioso, porque al otro día publicó un tuit halagando a Milei de la nada, diciendo que era un…

Ignacio Fidanza: De la nada, recontra chupamedias, dijo: «Ese mete presidentes por toda la región», básicamente, o sea, los mete Milei, no Trump, es espectacular.

Javier Laquidara: Ni la gente que vota. Y después dijo que no va a renunciar, dijo ayer. Es como decir «bomba» en un avión que el ministro de Economía diga «No voy a renunciar».

Ignacio Fidanza: Y pará, ¿qué me dijeron? , que prácticamente ya no hay margen para echar a Toto Caputo, que Toto Caputo también tiene alguna discusión interna respecto a que por ahí se debería haber ido un rato antes, se iba por la puerta grande, y que ahora ya está jugado. y entonces, digamos, la suerte de la reelección de Milei, si eso es así, queda atada a lo de Caputo.

Luciana Glezer: Lo cierto es que Toto Caputo está en una situación de tironeo. Porque por un lado, esto como lo cuentan ellos en su propio idioma: está la pata política representada por Karina, los Menem, que exigen «bueno, aflojá acá, andá más lento», que es un poco lo que dice Ades, Se puede ir un poco más lento. Y también el reclamo de buena parte del establishment local hoy. Y por el otro lado Javier Milei en su afán dogmático, mesiánico, agarrado a este mástil que no lo suelta. Toto tiene razones para estar de un lado y del otro en este tironeo. Porque por un lado para Toto sería muy costoso ceder en términos de gasto público o lo que es la meta fiscal, porque él adjudica su fracaso en el gobierno con Mauricio Macri a cuando Mauricio Macri decide entrar en modo electoral y ponerse en «plan platita», y entonces él dice: «Bueno, me ganó la parte política». Con lo cual ceder a eso para Toto tiene un costo. Pero a la vez son los mismos amigos los que le dicen a Toto: «No podemos soportar más esta tasa de interés». Los bancos, el nivel de mora, o sea, ahora están entrando en mora los refinanciados. Entonces, digo, hay un malestar en el sector bancario, amigos de Toto, hay mucho malestar en el sector empresarial, y los RIGI están comprometidos con esta tasa, porque los RIGI dependen de un financiamiento: si el costo del dinero está caro, todo se vuelve más caro. Entonces ese reclamo también le viene por parte de ese…

Ignacio Fidanza: ¿Qué pasa con esto de la tasa? ¿cuánto impacta en la deuda en pesos que todo el tiempo rolea el gobierno? ¿Cuánto es la tasa? Porque ahí todo el mundo dice: «Che, acá hay una… tal vez todo bien, no emiten, pero esto es una pseudoemisión», o sea, una deuda que crece ¿a cuánto, a qué porcentaje?

Luciana Glezer: Dato de Quantum, la consultora de Daniel Marx: 113% anual es lo que está consiguiendo la renovación este año, contra el 84% del año pasado, incluso acortando los plazos de vencimiento. De hecho, uno de los desafíos que se puso el gobierno es alargar justamente la extensión de la deuda, pero lo cierto es que los inversores no apuestan más allá de octubre del…

Ignacio Fidanza: ¿Creés que eso es emisión, una pelota de deuda que crece, no sé, al 100?

Luciana Glezer: De un lado de la biblioteca van a decir que efectivamente sí, que contundentemente sí, porque estos intereses que se generan son pesos que en algún momento hay que pagar y de algún lado tienen que salir. Del otro lado de la biblioteca van a decir que no se entiende cómo es el circuito de la deuda, porque el circuito de la deuda en definitiva pasa por nunca pagar el capital, sostener los intereses, ir bajando la curva de la tasa -o sea, hacerlo cada vez más barato- y extendiendo los plazos.

Ignacio Fidanza: ¿Y está pasando eso?

Luciana Glezer: Y lo cierto es que vemos que no, que los plazos se acortan y la tasa de interés…

Ignacio Fidanza: O sea que según el propio manual del lado de la ortodoxia están fracasando. Gobernar es fracasar.

Luciana Glezer: Claro, pero ahí bueno, empiezan las explicaciones externas. Y gobernar, como bien dice uno de los mejores analistas políticos del momento, gobernar es fracasar.

Ignacio Fidanza: Claro, porque si vas del otro lado, ¿no?, por ejemplo el lado de Kicillof, que es hoy el candidato fuerte, ellos están mirando con mucha atención todas estas situaciones y el diagnóstico es bastante duro y bastante global: como que los Estados hoy tienen muy pocas herramientas para resolver los problemas, las demandas de la gente, y cada uno con sus particularidades. Por ejemplo, en la Argentina el cálculo en el equipo de Kicillof es que en el mejor de los casos, en el primer año, no sé, el primer tramo del mandato si gana, podría mejorar las jubilaciones un 4% real. Entonces, hay una parte donde todo este ajuste brutal que hizo Milei no es que va a asumir un peronista y lo va a revertir en dos minutos.

Luciana Glezer: Bueno, hay que tener mucho valor para aplicar un shock distributivo de la magnitud del que aplicó Javier Milei en sentido inverso. Porque Javier Milei no tuvo ningún reparo en aplicar un shock distributivo, porque es lo que aplicó fortísimo el día que asumió, porque una devaluación de semejante magnitud es eso y la licuación salarial es esa.

Ignacio Fidanza: Hay que ver dónde termina la inflación el año que viene en octubre, pero si se mantiene en este rango también te deja limitado por ese lado, porque te deja una inflación alta.

Luciana Glezer: No sé si vieron que dije que Javier era un tipo con mucho huevo. ¿Tampoco se percataron? Ah, bien. No, para mis halagos al gobierno libertario, para seguir marcando mis halagos.

Javier Laquidara: Ahora él es un «viajero intertemporal».

Ignacio Fidanza: Es por el Premio Nobel, ¿no? Ahí está como contradictorio, como que dice «Bueno, no me lo dieron, pero me chupa un huevo, igual más adelante.

Javier Laquidara: Como cuando no te dan un premio y decís que no lo querías.

Ignacio Fidanza: Igual copia todo: Trump estaba enojado porque no le daban el Premio Nobel de la Paz y él por el de Economía.

Javier Laquidara: Demián Reidel dice hace rato que van a pelear por el Nobel con Milei y están trabajando. De hecho se encerraron en agosto, se encerró Milei un mes en Olivos para trabajar en el Nobel. Y ahora como no lo ganaron dijo que en realidad no presentaron el paper, no llegaron a terminar. En julio dijo que ya lo tenía, lo dijo, lo tuiteó: «Habemus paper», un paper con Demián. y ahora ganaron dos neokeynesianos y él ahora dice que no está tan mal.

Ignacio Fidanza: No se quiere pelear con la academia.

Javier Laquidara: Claro, al revés que Trump.

Ignacio Fidanza: Ahora, todo este tema de la economía -crece, no crece- está tensionando mucho a la mesa política, está tensionando mucho al gobierno. ¿Y qué es lo nuevo? Lo nuevo es que en el gobierno tienen miedo. O sea, por primera vez los tipos dicen: «Che, podemos perder y después podemos tener quilombo judicial si salimos del gobierno», eso es nuevo. Y Karina particularmente es la que está con miedo.

Javier Laquidara: Sí, por eso lo puso a Mahiques de movida.

Ignacio Fidanza: Claro. Y con miedo de perder. Entonces, hay mucha desconfianza ya sobre los pronósticos de Toto. Ahora es como que caen en la cuenta y dicen: «Nos fue llevando, nos fue llevando». ¿Viste que él decía el próximo semestre, los próximos 18 meses…? , viste, va corriendo el arco y ya queda poco tiempo para cambiarlo.

Javier Laquidara: Lo de los 18 meses fue igual al «segundo semestre» de Macri, queda para la historia, porque ya le van contando todo: 6 meses de los 18, no cambió nada. Y él mismo tiene interna con los Menem. Hoy mismo nuestro amigo Pablo Dipierri está desde el Congreso diciéndonos que fue Guberman, que es el secretario, el viceministro sería, a explicarle el ajuste o el Presupuesto y negó un ajuste en discapacidad, como siempre, y le echó la culpa a los legisladores propios por los cambios en el proyecto, que él prefería el proyecto del Ejecutivo.

Luciana Glezer: ¿Y quién conduce a los legisladores propios en la Cámara?

Javier Laquidara: Martín Menem en teoría.

Ignacio Fidanza: Menem que salió con una declaración fuerte el viernes a la noche en Tigre, en un encuentro libertario, donde dijo lo que nosotros venimos diciendo, lo dijo en on. Dijo: «Más importante que ganar la próxima elección es tener una estructura para los próximos 40 años.

Ignacio Fidanza: Y esto es lo que dice Santiago Caputo. Dice: «Los Menem priorizan la construcción política territorial de ellos para el proyecto Menem presidente 2031» -¿no?, un Menem volvería al poder en ese plan- «por sobre la reelección de Milei». Y Menem lo dijo en on. Entonces, yo lo que veo es que los Menem son los únicos que tienen digamos un plan político muy claro y lo van ejecutando, o sea, no se distraen.

Javier Laquidara: Y está pasando todas las semanas, por ejemplo en los actos de la juventud de Iñaki Gutiérrez y Sharif Menem: van a todas las provincias, tienen los fierros, porque juntan 700 militantes, 500, que para eso necesitás plata, y el resto, los otros son tuiteros, los de Santiago. Entonces ya están viendo que el año que viene les van a hacer lo mismo.

Ignacio Fidanza: Y bueno, Santiago está agazapado, está esperando que cuando arranque la campaña, y si esta situación mala del gobierno -digamos, con 30 puntos de aprobación el presidente, con 60 de rechazo a la gestión- se consolida, Milei lo llame. Yo no sé si no tiene algo hablado con Milei, como el único tipo disruptivo. Porque, a ver, cuando vos hablás con Menem te dice: «No, nosotros metemos candidatos, qué sé yo, y vamos para adelante, y si no es en esta es en la próxima». , Caputo te dice: «No hay nada para hacer, hay que aguantar y darle para adelante». Entonces el único disruptivo que inventa cosas, como pasó con Malvinas, es Santiago Caputo. Ahora volvió la tensión, ¿viste?, con los Menem, con Karina, el tiroteo.

Javier Laquidara: Sí, porque Santiago quedó afuera de toda la estructura política partidaria. Entonces los os propios militantes de ellos ya se estuvieron tiroteando el fin de semana:

Ignacio Fidanza: Romo le pegó a Nadia Márquez, que es la de Neuquén, senadora estrella total del menemismo y posible candidata a intendenta de Neuquén o gobernadora. Ya le pegó a una peso pesado Romo, no le pegó a cualquiera.

Javier Laquidara: Y venían ya tirándose con el tema del islam, porque tienen batallas…

Ignacio Fidanza: Culturales.

Luciana Glezer: Sí. A ver si entendí bien: Martín Menem dijo a cielo abierto que impulsa que La Libertad Avanza vaya con propios, con lista propia en todas las provincias, mientras Santilli tiene que sacar las PASO y lograr el consenso del Presupuesto con esos mismos gobernadores. Digo, ¿no le genera algún malestar a Santilli esta posición?

Ignacio Fidanza: Hay interna total. Hay una interna terrible entre Santilli y Menem. La que tiene que mediar es Karina, definir más que mediar, no lo hace- Y en cualquier momento van a decir: «Bueno, que se coma un vuelto Menem en Diputados, que fracase con algo». O sea, claro, va a pasar digamos esta discusión interna a acciones políticas.

Javier Laquidara: Está pasando. Hoy mismo están diciendo que el Presupuesto se vota el 18 de noviembre en Diputados, o sea, en Senado recién en extraordinarias, que ya te da un riesgo,

Ignacio Fidanza: O sea, el Presupuesto pasa a extraordinarias. Y bueno, ahí tenés una tocada de culo a Menem, digamos, le empiezan a decir: «Bueno, fijate que vos no manejás tanto».Y sí, y ahora te digo más, ¿qué está pasando? Santilli va a ver a los gobernadores, por ejemplo a Rolo Figueroa, el jeque árabe de Neuquén, el gobernador más rico de Latinoamérica, y le dice: «Bueno, arreglemos». «Dale, sí, cómo no, vos bajá la lista, qué sé yo, yo banco todo, voto las PASO, vamos para adelante, la reelección de Milei, qué sé yo». Se meten los Menem y ¿qué piden? Vicegobernador e intendente de la capital provincial. Están pidiendo eso en todos lados donde bajan lista.

Javier Laquidara: «Y si no, te meto a Nadia».

Ignacio Fidanza: Claro, y el gobernador se calienta, dice: «Pero pará, boludo». O sea, vicegobernador, bueno, charlémoslo, ¿pero además el intendente de la capital? Y eso lo podés trasladar, por ejemplo, a Salta, donde Sáenz hoy volvió a pegar con el Belgrano Cargas y Sáenz de acá para adelante va a pegar todos los días. Sí, entonces los Menem están priorizando -eso es un caso concreto- su armado territorial sobre el objetivo de alinear gobernadores, eliminar las PASO y buscar la reelección. Ahora, tiene un sentido político lo de los tipos, porque también es muy delirante construir un año dirigentes políticos, construir una organización, y al año que viene desactivarla. Es como delirante.

Javier Laquidara: En mitad de mandato hicieron eso, que le salió bien aparte a Karina porque ganaron las elecciones, y ahora volver para atrás sería…

Ignacio Fidanza: Los bajás a todos, es joda. Yo creo que la lógica, el sentido común es: bueno, separemos caso por caso, como diría Lacan. O sea, claro, hay que aplicar un poco de terapia de Lacan.

Javier Laquidara: Lo que te explica que tengan que cambiar de estrategia a la mitad del río es que no está funcionando el plan económico.

Ignacio Fidanza: Bueno, sí, el plan económico condiciona todo, pero el plan político tampoco está claro, porque no tienen una… -uy, se me mueve la… después nos cuestionan el caminito, que tiene trayectoria y gente que le gusta también, ¿no?, el caminito es clave-. , los tipos dicen: hay que definir dónde confrontamos, ¿no?, y dónde acordamos. Esa discusión no la saldan, siguen sin saldarla. , y tiene un inconveniente esta situación: que el líder natural para definir todo eso es el presidente y no se mete. Y a Karina evidentemente le queda grande el tema.

Javier Laquidara: Pasó en la provincia también, que se le han quejado al propio Milei los dirigentes territoriales de que Pareja se les mete, que no sé qué, y Milei la respuesta que le dio a varias fuentes ya: «No, yo con Pareja no me meto».

Ignacio Fidanza: Es un diputado nacional armador de la provincia, o sea, ¿no te metés con Pareja? ¿En serio?

Javier Laquidara: Es una falta de autoridad total. Y Pareja, bueno, el año que viene va a ser más poderoso que el gobernador por poco. Va a tener un bloque como de 40

Ignacio Fidanza: Y quiere ser vice, manejar el Senado bonaerense, tener control de la Legislatura bonaerense, que es la caja más grande de la política argentina – después le sigue la de Tucumán-. Y sí, va a tener mucho poder gane quien gane. Si gana Santilli va a tener más poder.

Javier Laquidara: Y lo que nos quedó de Toto era el estudio este, que es un estudio de medios que hizo «El Oráculo de Trenque Lauquen», se llama. Él nos odia pero nosotros lo queremos

Ignacio Fidanza: Pero pará, lo mandaste en cana…

Javier Laquidara: No, que lo tuiteó y lo retuiteó Milei.

Luciana Glezer: Es público, es información de dominio público.

Ignacio Fidanza: Bueno, pero no todas las filminas son públicas…

Javier Laquidara: Esta es una filmina que nos llegó por otro lado. La de él es un estudio de cómo subieron los bonos desde que La Política Online publicó que Ades fue a la reunión de gabinete, no pusimos nada raro, y según él ahí empezó como un golpe de Estado, por poco.

Ignacio Fidanza: No, fue una instalación exitosa. A mí ¿qué me gustó? A mí me gustó que el tipo… ¿viste que siempre dicen que La Política Online genera discusión pública, que genera debates, que instala temas? Bueno, esta es la primera persona que se tomó el laburo de cuantificar y analizar eso como si fuera una matriz de la bolsa. Es espectacular el estudio. Y acá ¿qué dice, por ejemplo? «Ranking de impacto cuantificado», hizo un score, o sea, dice que el tema de la irrupción de Ades surge de LPO Argentina con un «origen de framing fuerte», o sea, framing como este enfocar fuerte, y que genera más ramificaciones.

Javier Laquidara: Sí. Después lo más polémico es la comparación con la suba de bonos. A nosotros nos ponen acá en La Política Online primero que lanza el tema. Después de la elección de Bolsonaro suben los bonos como loco, quiere decir…

Ignacio Fidanza: Cuando lanza el tema La Política Online de Ades caen los bonos un poco y rebotan, y ahí entran los medios K y después cae con A24.

Javier Laquidara: Cae con los medios K y después lo levanta…

Ignacio Fidanza: O sea que a los medios K no les creen, ¿no? O sea, La Política Online dice: «Che, ojo, está pasando algo con Caputo», y suben los bonos.

Javier Laquidara: O sea que el mercado avala que le pase algo malo a Caputo.

Ignacio Fidanza: O les gustó Ades, dijo «bien Ades». Se meten los medios K y dicen «no, che». Y bueno, y así va explicando. Pero acá en este otro es muy interesante: este dice acá LPO en el centro, «origen del framing fuerte», y cómo va pegando en los distintos medios, ¿no?,

Javier Laquidara: LPO es el nodo principal de los medios.

Ignacio Fidanza: Fuera de joda, todo esto lo hizo alguien que no quiere a La Política Online, entonces es muy valioso.

Luciana Glezer: Pero es un estudio que además tiene mucha manipulación de datos, o sea, manipula mucho dato, incluye mucha información…

Ignacio Fidanza: Y acá cuando vos publicás la primera nota de lo de Ades, dice primera fuente. ¿Y después cómo sigue?

Javier Laquidara: Después sigue Clarín, se suma, y nosotros hacemos el podcast que se llama «El reemplazo de Caputo», el título picante, y ahí empieza la disparada final. Después se sube iProfesional, Infobae, La Nación…

Ignacio Fidanza: ¿Y acá qué dice?

Javier Laquidara: Acá es otra nuestra que es cuando Ades hizo su propuesta económica en el medio de la semana.

Ignacio Fidanza: Ya somos una referencia, la obsesión que marca en rojo. Sí, todo esto en realidad, el desarrollo de todo esto es para decir que es todo una cosa perfectamente planificada para desestabilizar al ministro

Javier Laquidara: Casi que nosotros lo invitamos a Ades a la reunión de gabinete.

Ignacio Fidanza: Soslayando el pequeño detalle de que Milei lo invitó al gabinete, que Milei lo invitó a Olivos…

Luciana Glezer: Que Caputo no fue, que se ofendió, que efectivamente hizo una escena para mostrar que estaba ofendido.

Javier Laquidara: Y que Ades habló diez veces en cinco días diciendo que…

Ignacio Fidanza: Sí, en 200 medios, y no se contentó con eso sino que tuiteó un largo tuit donde explicó su modificación.

Javier Laquidara: Lo divertido es que él se anima a ir a los medios opositores…

Luciana Glezer: Habló con todos, lo llamabas y salía. Y fue una de las críticas a Toto, le dijo a Toto de hecho: «Tenés que hablar más con la gente que no querés», y eso fue lo que según Ades ofendió a Toto.

Javier Laquidara: Se sintió tan acorralado Toto que fue a Carajo, ni siquiera fue a La Nación+, por ejemplo, fue directamente a la casa el lunes, se sintió asediado por Ades.

Ignacio Fidanza: Lo que pasa es que mientras vivíamos esta novela de Ades -que para mí es importante por lo que esconde, digamos, que es un programa económico que no cierra, por eso lo de Ades toma fuerza, porque si Toto estuviera fuerte nadie le da bola-, está toda la polémica del oro que sigue, que fue una primicia tuya. Yo me acuerdo que Quirno te decía barbaridades, ¿te acordás?

Luciana Glezer: Sí, le mandamos un saludo a Quirno.

Ignacio Fidanza: Hasta le pegó a tu hermana de paso, o tu hermana le pegó a él, no me queda claro quién a quién.

Luciana Glezer: Bueno, es la actividad en Twitter que te lleva.

Ignacio Fidanza: Pero fue gran quilombo cuando vos publicaste lo del oro, que se lo llevaban a la madrugada, que primero dijeron que era mentira, que es un delirante, después dijeron que bueno, que más o menos, y ahora ya está la auditoría. ¿Cómo sigue eso?

Luciana Glezer: Y acá hay una pregunta que falta responder, que es la pregunta clave, ¿no?, a partir de lo que dice la auditoría: que el Banco Central por una decisión de cobertura pierde 1.023 millones de dólares. En el balance total gana por la revaluación en la cotización, la mejora de la cotización. O sea, gana porque no hizo nada y pierde con la decisión financiera.

Ignacio Fidanza: Y los «Messi de las finanzas» la chocaron toda. O sea, vos en cualquier empresa sobre 5.000 palos perdés 1.000 palos, te echaron en 30 segundos.

Luciana Glezer: Y sobre todo si estás justamente para eso.

Ignacio Fidanza: Y además si te quedabas callado y no hacías nada ganabas más, o sea, no te movías.

Luciana Glezer: Mucho más, claro. Entonces hay mucho debate respecto a esto, ¿no?, si es administración fraudulenta, si es una toma de decisión financiera mal tomada, mucha discusión y mucho debate. Pero hay una pregunta acá que falta responder: el Banco Central perdió más de 1.000 millones con esa operatoria, ¿y quién ganó? ¿Cuál fue la contraparte? ¿Quién vendió ese seguro de riesgo y, sobre todo, quién fue el banco canalizador de esta operación? ¿Por qué? Porque pesa sobre el presidente del Banco Central un antecedente fuerte del cual fue sobreseído a puertas de asumir como titular actual de esta gestión por el gobierno de Mauricio Macri, con esa operación que hizo con el Deutsche Bank. , con lo cual puede guardar semejanza. Digo, le preguntamos al Banco Central justamente quiénes eran la contraparte y la respuesta fue: «Mayormente organismos multilaterales y una porción pequeña y marginal con bancos privados».

Ignacio Fidanza: Igual es raro.

Luciana Glezer: Y le pregunto: «¿Cuáles son los bancos privados?». Y ahí ya no me respondieron más.

Ignacio Fidanza: Bueno, pero además es raro: organismos multilaterales, ¿por qué te dan una cobertura sobre el precio? Yo no me imagino que el Banco Mundial te hace una operación de cobertura, no escuché nunca.

Luciana Glezer: Bueno, ahí hay que saber cómo opera el… ahí me parece que la institución sería el BIS, pero también, digo, contraintuitivo y tratando de reconstruir una historia de la que nos faltan todas las piezas. El BID o el Banco Mundial tienen programas atados a obra pública o a reforma del Estado.

Ignacio Fidanza: ¿Basilea? ¿Alguna operación de Basilea? Habría que chequear bien eso, si hacen operaciones de cobertura. Me suena a algo muy del mercado, una cosa…

Luciana Glezer: Bueno, estoy dando la respuesta oficial a esta pregunta que me parece la pregunta clave.

Ignacio Fidanza: No, no pongo en duda , o sea, está muy bien la pregunta clave y todo. Digo, lo que pongo en duda es lo que te dice el Banco Central, o sea, porque vienen mintiendo sin parar. De hecho mintió en el Senado Bausili: dijo que no estaban en Londres, después dijo que sí; cuando vos dijiste que estaban en Londres dijeron que no, ahora dicen que sí. O sea… Y también ahí hay todo un tema con la auditoría: la auditoría da una conferencia de prensa, les arma un quilombo descomunal que sigue hasta hoy, ¿no?, perfecto, gran este iniciativa política. Ahora, no vimos la auditoría. Porque ellos dicen «Acá perdieron 1.000 palos», y bueno, ¿y haciendo qué? Ahí estarían las respuestas.

Luciana Glezer: Claro, estas son las respuestas que debería dar la auditoría..

Ignacio Fidanza: Mostrame los papeles, qué hicieron. Y todo eso es como que es secreto, no se puede, qué sé yo.

Luciana Glezer: Porque un acuerdo de confidencialidad respecto a una operatoria en curso puede tener alguna argumentación, digo, si estás con competidores, pero en una operatoria que ya fue cerrada no hay ningún argumento para la confidencialidad porque ya está hecha, no ponés en riesgo nada.

Ignacio Fidanza: Además ellos cuando licitan, como van a licitar mañana deuda, te dicen: «Se licitaron tantos bonos a tanta tasa, se tomaron tantos», te explican todo.

Luciana Glezer: Sí, tasa de mercado, no hay confidencialidad, los prospectos son públicos.

Ignacio Fidanza: Es rarísimo. Están metidos en un gran quilombo con eso y hay nerviosismo. Y por otro lado, Milei hoy volvió a tuitear sobre el tema, como que se hizo cargo, ¿no?

Javier Laquidara: Yo creo que fue la primera jugada fuerte del peronismo esta, que viene medio dormido el peronismo y fue Olmos, digamos.

Ignacio Fidanza: Y falta la segunda parte, que es esta: ¿dónde está el oro, no? Porque se hacen los boludos. El oro todo el mundo dice que está en Londres, que hubo cuatro envíos, 12 toneladas de oro. ¿Por qué lo mandás a Londres? Las coberturas no requieren mover el activo.

Luciana Glezer: Hay tanta munición pesada para tirarles con esto, que seguramente Juan Manuel Olmos la tenga. Entonces, cabe preguntar también, entendiendo cómo se juega esto, si no le muestra esto en una conferencia de prensa, le genera toda esta situación, y con el informe también la confidencialidad del informe es para tenerlo como prenda de negociación.

Ignacio Fidanza: Sí. Además la Auditoría digamos siempre ha sido un organismo de control… es como un forense, primero que nada es ex post: primero cometen el crimen, entonces viene el forense y examina el cadáver. O sea, pero siempre ha sido un organismo -lo crea Alfonsín en el acuerdo con Menem- de intersección institucional entre el gobierno y la oposición, porque nombra el Congreso al presidente que tiene que ser de la primera fuerza opositora, y desde que nació tuvo ese rol. Me acuerdo que cuando Alfonsín puso a Paixao también le decían: «Che, ¿por qué no es más duro con Menem, con este, con el otro?». Y siempre fue como que marcan un poco la cancha pero no van a la desestabilización o al choque. Y este tema es muy delicado. Milei viste que tuitea eso ayer, dice no sé qué gorila, «masterclass», ciao, no sé, todo.

Luciana Glezer: Todo marcha de acuerdo al plan.

Javier Laquidara: Fenómeno barrial. Tiene cuatro botones nada más.

Ignacio Fidanza: Sí, viste, es como un chico que dice: «Yo quiero milanesa, quiero puré, quiero asado de tira, helado y panqueque con dulce de leche». Pero hubo un quilombo con estos tuits divertidos de Milei, que fue cuando le pegó a Maru Duffard. Vos sabés que ahí se armó un quilombo en el gobierno y dijeron: «Che, no, esperá, con las mujeres no, cayó mal». Y es difícil ponerle el cascabel al gato, pero hay como una reflexión en el gobierno de decir: «Che, que Milei le pegue a todos los periodistas varones que quiera, pero a las mujeres no».

Javier Laquidara: Y pero ya acumula varias…

Ignacio Fidanza: Sí, pero algo pasó con lo de Duffard. No sé si a ella le pegó fuerte o qué pasó, pero como que hubo una reflexión de decir: «Ahí se fue al pasto». O sea, vos fijate: si te dice «mierda mal cagada» a un varón no se fue al pasto, pero ahí sí se fue al pasto.

Javier Laquidara: Hubo una discusión divertida entre Bonelli y Grabois en A Dos Voces, y le dijo Bonelli: «Che, lo que hiciste en Diputados estuvo mal» -¿viste que se puteó a todo el mundo, hizo como un show?- y Grabois le dice: «Bueno, a vos Milei te dijo sorete mal cagado». Y era como… ahí Bonelli tuvo que decir «bueno, sí, sí».

Ignacio Fidanza: Vos sabés que a Grabois lo quieren plantar o propiciar sus este merecidas aspiraciones políticas. Decir: si va a haber interna, lo metemos en la interna los que están en contra de Kicillof para que le muerda a Axel puntitos este kirchneristas.

Javier Laquidara: Y está Uñac lanzando sus oficinas.

Ignacio Fidanza: Lo vi, vi los carteles de MDZ, que se viene de San Juan, que no sé qué.

Javier Laquidara: Armó un equipo, la típica que tiene una consultora, y acá en Rivadavia al 2000 armó unas oficinas de cinco ambientes -no plantas- y ahora en 10 días se lanza con off, ya empieza con la rosca.

Ignacio Fidanza: Y tiene de aliado al intendente de Malvinas Argentinas, Nardini, que ya le avisó a Cristina: «Yo voy a jugar con Uñac». Y, se paga poco, pero bueno, si cobra paga, ¿viste?, «yo estoy desde el principio».

Ignacio Fidanza: Este… lo que pasa es que ahí la sospecha de Axel es este que quieren armar una mesa de acuerdo de unidad donde va a haber cinco o seis candidatos -lo gracioso es que algunos lo meten entre esos candidatos a Hadad-; entonces estarían Uñac, Zamora, Hadad, Capitanich, Olmos, Massa, y todos se bajan, queda Massa y dicen: «Me bajo, me bajo, pero me gusta Sergio». Entonces claro, dice Axel, entonces queda como que él perdió 8 a 1, hubo democracia, al final son todos de Cristina, es una joda.

Javier Laquidara: Y Massa dice: «Nos cagaron, entré yo solo».

Ignacio Fidanza: Sí, más o menos. , pero no, después cerca de Massa te dicen: «No, no puede ir así, tiene que ir a una primaria, esto que lo otro». Y si no es obligatoria, que sea la que es digamos optativa. Pero lo cierto es que la discusión de las PASO.. A ver, si el Presupuesto pasa para esto que dijiste, diciembre, la discusión de las PASO también pasa para diciembre.

Javier Laquidara: Están diciendo eso, que va todo atado, o sea, Santilli las negociaciones que tiene por las dos cosas con los gobernadores.

Luciana Glezer: ¿Pero la Justicia Electoral no le puso un límite?

Ignacio Fidanza: Sí, diciembre, pero le pueden no dar bola, digamos, los plazos no se cumplen. Además vos viste lo que es la Justicia: la Corte dijo un día una cosa de las tierras y una semana quilombo en todos lados, a la otra semana todo lo contrario.

Javier Laquidara: Vos hablás con el gobierno y lo que la Cámara Electoral dijo «no es vinculante», se lo pasan por las bolas.

Ignacio Fidanza: Es verdad, sí. A ver, se pasan por las bolas lo que sí es vinculante, como el fallo a favor del financiamiento universitario, imaginate una cosa institucional, o sea, no les importa mucho.

Javier Laquidara: Primero les dijo septiembre y después octubre, y bueno, si pueden noviembre, así la Cámara Electoral lo va corriendo. En realidad la ley, si la aprueban un mes antes de las elecciones, se cumple.

(Corte en el programa)

Ignacio Fidanza: Bueno, volvemos con un último momento. Nos habíamos ido, pero estábamos pidiendo encuestas y finalmente después de que terminamos apareció una encuesta recién salida del horno.

Javier Laquidara: Hugo Haime nos mandó una encuesta nacional, y justamente hoy que se conoció el 1,9% de inflación, sigue subiendo, no termina de bajar, la encuesta preguntó: «¿Qué prefiere la gente: mantener la política antiinflacionaria o buscar mejorar los ingresos de la población?». El 76% dijo mejorar los ingresos de la población. Solo el 22% dice seguir con la política antiinflacionaria.

Ignacio Fidanza: Lapidario. ¿Y cómo está la imagen, aprobación y desaprobación del gobierno?

Javier Laquidara: 63% está en desacuerdo con el gobierno.

Ignacio Fidanza: Y aprueba el 34%, mejoró un poquito.

Javier Laquidara: Dice que frenó la caída.

Ignacio Fidanza: Se estacionó ahí. Todas coinciden: 60% de rechazo.

Ignacio Fidanza: Ahora, este dato que decís que el 76% dice que hay que mejorar los ingresos… Bueno, vos fíjate, ¿cuál es la bandera de Milei para la elección? Decir «vamos a un modelo donde la inflación va a seguir bajando y la economía va a volver a crecer, pero de una manera sostenible, no con pichicata de plan platita ni nada». Él ya dice que eso va a ocurrir en el 28, ¿no? Entonces, ¿qué tenés que aceptar? Bueno, de acá al 28 me sigue yendo mal, sigo perdiendo. Y acá dice 76%: «Che, yo quiero mejorar los ingresos ya».

Javier Laquidara: Y otro dato es que el 53% se endeuda o gasta ahorros para llegar a fin de mes.

Ignacio Fidanza: Bueno, entonces peor, o sea, la urgencia es algo real, y del otro lado Kicillof, por ejemplo, ¿qué te dice? Te dice: la principal propuesta, yo te diría, es protectiva, es decir, «vamos a desactivar este plan», o sea, esta caída se va a frenar. Y hasta ahí es hoy lo que esboza. O sea, me parece que la pata floja que tiene -y por eso lo atan tan fácil con el kirchnerismo- es que no explica bien cómo sigue. O sea, Milei sí te explica bien cómo sigue -puede que pase o no pase, pero él te dice: el RIGI, coso, el libre mercado, rebota, pa-. Kicillof te dice: «No, la prioridad es frenar este proceso de destrucción porque nos vamos a quedar sin clase media en otro mandato de Milei, nos vamos a quedar sin salud pública, sin educación, sin ciencia, va a destruir todo». Entonces, no sé ahí este cómo se van a organizar en el peronismo.

Javier Laquidara: Milei también va corriendo el arco de los años que hay que esperar para ser una potencia, como la bazuca va aumentando también: dijo 15, después 20, 35 Irlanda, ahora dijo 100 para ser…

Ignacio Fidanza: ¿100?

Javier Laquidara: Estamos todos muertos.

Luciana Glezer: Lo cierto es que decía que ya la economía iba a dispararse como «pedo de buzo» -estoy citando el textual del presidente- y en lo que estamos es en recesión técnica, con alguna compensación que pueda mostrar. Digo, el FMI acaba de corregir una vez más su previsión de crecimiento.

Ignacio Fidanza: Eso es un nivel de chantada terrible lo del FMI y lo de Wall Street, de que corrigen de 3,5% a 1,5%, es joda.

Luciana Glezer: Era de cuatro, casi cuatro.

Ignacio Fidanza: Bueno, es joda, ¿qué calculaste? En unos meses no podés pifiarle tanto.

Luciana Glezer: Sí, exactamente.

Ignacio Fidanza: O sea, yo tiendo a creer que la primera estimación estaba totalmente dibujada.

Luciana Glezer: Por supuesto, es moneda corriente las correcciones dentro del organismo del FMI.

Ignacio Fidanza: Sí, pero siempre a favor de Milei.

Luciana Glezer: Sí, bueno, arrancan así, ¿no?, porque sobre el año que viene ya hubo también: «el año que viene vamos a crecer al 4%», ya dice 3,5% para el año que viene. Permitime dudar, ¿no?

Ignacio Fidanza: Pero además te pregunto: si la economía, como todos están diciendo, está ajustando a la baja, cada vez crece menos, ¿qué va a pasar el año que viene, o sea en tres meses, para que esto rebote? Claro, ¿qué indicios da hoy la economía? Ves una tendencia así, ¿por qué va a ir para arriba?

Luciana Glezer: ¿Por qué va a recuperar, no? Bueno, ¿cuáles son los fundamentos que tiene esta economía para recuperar? Y justamente esa es la discusión, ¿no?: no hay ningún indicador que muestre que esto vaya a revertirse.

Te puede interesar

  • CABA: cuando la escuela deja de ser un espacio pedagógico y la Policía entra a las aulas

    La nueva reglamentación de Jorge Macri obliga a las autoridades escolares a denunciar hechos que “pudieran” constituir delitos y habilita el ingreso de efectivos policiales a los establecimientos. El cambio excede una cuestión administrativa: modifica el vínculo entre la escuela, los estudiantes y el Estado y consolida un paradigma donde el conflicto adolescente comienza a…

  • La burocracia sindical cegetista banca a Milei y asiste al Consejo de Mayo: mientras, más de 70 organizaciones marchan contra el gobierno

     

    Panorama de conflictos sindicales. El Frente de Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios Justos, integrado por más de 70 federaciones y sindicatos del transporte, organizaciones sociales y gremios del ámbito estatal, industrial y de servicios, moviliza este miércoles 25 de junio desde las 12 al ministerio de Desregulación del Estado. Mientras, la CGT aceptó la convocatoria del Gobierno y hoy asistirá al Consejo de Mayo para debatir la «modernización laboral». El Gobierno reglamentó que los trabajadores se paguen su propio despido, modificó por decreto la Ley de Asociaciones Sindicales y aplicó cambios en el régimen electoral de los sindicatos. Hoy se movilizaron trabajadores estatales porteños para exigir recomposición salarial urgente. El jueves pasado los trabajadores de la gráfica Morvillo, que cumplieron 120 días de ocupación en defensa de 250 puestos de trabajo, realizaron una manifestación en el Puente Pueyrredón. Por Mario Hernández.


    A pesar de la ofensiva gubernamental la burocracia sindical cegetista banca a Milei en su peor momento político: mientras, más de 70 organizaciones marcharán contra el gobierno

    El Frente de Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios Justos, integrado por más de 70 federaciones y sindicatos del transporte, organizaciones sociales y gremios del ámbito estatal, industrial y de servicios, convocó a una conferencia de prensa el lunes 23 de junio en la sede de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), en Avenida Jujuy 1074, Ciudad de Buenos Aires.

    En la conferencia se explicaron los detalles y motivos para manifestar sus reclamos al Gobierno Nacional, que tendrán como epicentro el ministerio de Desregulación del Estado con una masiva movilización el miércoles 25 de junio.

    Juan Carlos Schmidt (Dragado y Balizamiento y CATT), Hugo Cachorro Godoy (CTA Autónoma) y Abel Furlán (UOM) fueron algunos de los dirigentes que participaron de la conferencia de prensa donde se lanzó la primera acción de lucha del Frente de Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios Justos. Foto: combinado en base a imágenes de prensa CTA-A e Indymedia Argentina.

    Las organizaciones concentrarán ese día desde las 12:00 en Carlos Pellegrini y Sarmiento para dirigirse a la sede del Ministerio, ubicado en Avenida Presidente Roque Sáenz Peña 788. Hasta el momento, adhirieron al frente y la movilización los integrantes de la CATT y la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval Argentina (FeMPINRA); la CGT Regional La Plata, Berisso, Ensenada, Magdalena y Punta Indio; la CTA Autónoma nacional, de Berisso y de Ensenada; la CTA de los Trabajadores; la CTA Buenos Aires y Capital Federal; el Partido Justicialista de Berisso (PJ Berisso); y las 62 Organizaciones Gremiales Peronistas. Por otro lado, apoyan sindicatos como la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP); la Unión Obrera Metalúrgica (UOM); la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines (FATCA); la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN); ATE Nación, Buenos Aires, Ensenada, Berisso y Punta Alta; la Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones (AATRAC); el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA); la Confederación de Educadores Argentinos (CEA); el Sindicato Único de la Publicidad (SUP); la Asociación de Supervisores de Subterráneos (ASSRA); el Sindicato de Trabajadores del Espectáculo Público (SUTEP); la Federación de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de Algodón (FTCIODyARA); el Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar, Entretenimiento, Esparcimiento, Recreación y Afines (ALEARA); el Sindicato Municipal de Berisso; el Sindicato Argentino de Televisión, Telecomunicaciones, Servicios Audiovisuales, Interactivos y de Datos (SATSAID); el Sindicato Único de los Trabajadores de la Educación (SUTEBA) de Buenos Aires y Ensenada; el Sindicato Municipales Ensenada; la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (UDOCBA) y de Ensenada; el Frente de Gremios Estatales; y la Agrupación del Personal Superior ARS (APSA).A su vez, también se sumaron instituciones como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); las Universidades de Quilmes, Avellaneda, la Patria Grande y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires; la Federación Universitaria de La Plata. Finalmente, otras organizaciones como la Agrupación Manuel Belgrano; la Agrupación Caballito; el Movimiento Sanitario Provincial de Capital Federal (MOSAPRO); la Federación Nacional Campesina; el Encuentro Federal por la Soberanía; el Foro por la Recuperación del Paraná; Peronismo por la Soberanía; la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI); y la Corriente Clasista y Combativa (CCC).

    La conformación del frente único y multisectorial se realizó a inicios de junio, en el marco del plan de lucha de la CATT y en repudio al plan de desregulación liderado por Federico Sturzenegger, al cual calificaron en aquel entonces como «criminal». También se trata de una respuesta a los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) del gobierno de Javier Milei que «desregulan el sistema productivo y del transporte, fijan límites a las paritarias y recortan en áreas estratégicas como la educación, la ciencia, la salud y la infraestructura».

    El Gobierno reglamentó que los trabajadores se paguen su propio despido

    El Gobierno Nacional publicó este lunes el marco regulatorio de los Productos de Inversión Colectiva de Cese Laboral (PICs) que nacen tras las modificaciones en las indemnizaciones laborales dispuestas en la Ley Bases. Con esta modalidad, el trabajador podría aportar dinero de su salario todos los meses para su futura hipotética desvinculación. Según el texto publicado en el Boletín Oficial, cada sector podrá incluirlo o no en su Convenio colectivo de trabajo.

    Imagen: La Voz 90.1

    Las partes podrán sustituir la indemnización por un fondo o sistema de cese laboral conforme los parámetros que disponga el Poder Ejecutivo nacional».Estos sistemas podrán reemplazar a la indemnización por antigüedad, que equivale a un mes de sueldo bruto por cada año trabajado. Según se desprende de la mencionada Ley Bases, del Decreto que la reglamentó en septiembre pasado y de la Resolución 1071/2025 de este lunes, el Fondo de Cese Laboral podrá administrarse bajo alguna de las siguientes modalidades:

    • Régimen de Cuentas Bancarias de Cese Laboral.
    • Régimen de Fondos Comunes de Inversión Abiertos de Cese Laboral.
    • Régimen de Fideicomisos Financieros de Cese Laboral.

    Los Fondos Comunes de Inversión (FCI) son patrimonios que se forman con los aportes que realizan los inversores suscribiendo cuota partes y convirtiéndose, en consecuencia, en cuota partistas. Intervienen dos tipos de entidades: la sociedad gerente y la sociedad depositaria, que administran y custodian los activos respectivamente.

    Traidores: la CGT aceptó la convocatoria del Gobierno y hoy asistirá al Consejo de Mayo para debatir la modernización laboral

    La mesa chica cegetista avaló la participación de Gerardo Martínez en la instancia de diálogo multisectorial que comenzará este martes en la Casa Rosada para debatir con funcionarios, gobernadores, legisladores y empresarios una propuesta de «modernización laboral».

    La decisión, que se adoptó el lunes en una reunión realizada en la Federación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), significa un aval a la presencia de Gerardo Martínez (UOCRA), secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, en la instancia de diálogo anunciada hace un año por Javier Milei para consensuar 10 puntos que se convertirán en proyectos para que trate el Congreso.

    Foto: Somos Télam.

    El Consejo de Mayo, presidido por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, fue citado para este martes, a las 9:30, en la Casa Rosada: además de Martínez, participarán Alfredo Cornejo por las provincias firmantes del Pacto y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; Carolina Losada por el Senado de la Nación, Cristian Ritondo por la Cámara de Diputados y Martín Rappallini (UIA) en representación de las entidades empresariales. Además, se sumará el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

    Algunos dirigentes de la CGT se oponían a sentarse con el Gobierno mientras sigan «el ajuste, el cepo a las paritarias y la reglamentación del derecho de huelga», pero finalmente se aprobó la presencia en el Consejo de Mayo y se acordó que Martínez lleve al diálogo los reclamos de la CGT, que exceden la agenda de trabajo que propondrá el Gobierno.

    Entre las demandas de la CGT para llevar al Consejo de Mayo figuran «defender la consigna producción, desarrollo y trabajo, las paritarias libres, la situación de los jubilados y la no reglamentación del derecho de huelga», entre otros puntos.

    Según explicó Martínez, la idea es que a partir de la segunda reunión del Consejo de Mayo se incorporen expertos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para facilitar los acuerdos.

    De los 15 participantes a la reunión de FATSA, sólo Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), titular de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), planteó una postura crítica sobre la presencia de la CGT en el diálogo con el Gobierno.

    El dirigente es uno de los impulsores de una marcha que se realizará este miércoles hasta el ministerio que encabeza Federico Sturzenegger, en avenida Roque Sáenz Peña 788, para reclamar contra la desregulación del transporte y otras áreas.

    Pero en el debate cegetista, que se extendió durante dos horas y media, se analizó la situación generada por la convocatoria oficial al Consejo de Mayo y cada sindicalista presente, aun con sus reparos, acordó que la CGT debía participar.

    Los dirigentes gremiales que participaron del encuentro fueron los cotitulares cegetistas Héctor Daer (Sanidad), Octavio Argüello (Camioneros) y Carlos Acuña (estaciones de servicio), más Gerardo Martínez (UOCRA), Hugo Moyano (Camioneros), José Luis Lingeri, Julio Piumato (judiciales), Jorge Sola (seguro), Sergio Romero (UDA), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Argentino Geneiro (gastronómicos), Oscar Rojas (maestranza), Guillermo Moser (Luz y Fuerza) y Omar Plaini (canillitas).

    Fuentes sindicales aseguraron que también fue invitado Abel Furlán (UOM), pero no concurrió. El titular del gremio metalúrgico exigió la semana pasada a la CGT que en forma urgente se discuta un plan de lucha «sostenido y escalonado» contra el ajuste y la «proscripción» de Cristina Kirchner. Entre los presentes tampoco estuvieron otros miembros del sindicalismo kirchnerista como Sergio Palazzo (bancarios) o Laura Lorenzo (SMATA), reemplazante de Mario Manrique, quien renunció en octubre pasado a la CGT por profundas diferencias con la estrategia ante el gobierno de Javier Milei.

    Gerardo Martínez fue incluido por el Gobierno entre los integrantes del Consejo de Mayo, pero hasta ahora no tenía el aval orgánico de la CGT. El líder de la UOCRA dijo hace 48 horas: «Nadie del Gobierno habló conmigo. En su momento nos dijeron que el Poder Ejecutivo iba a decidir quiénes iban a representar tanto al sector empresarial como al sindical, pero ahora indudablemente me veo en la obligación de una consulta. No voy a decidir por mi cuenta algo así y se necesita el aval de una parte importante de la CGT».

    El sindicalista admitió que la eventual participación de la CGT en el Consejo de Mayo sería «un desafío para poder llegar a lo que pretendemos, que es la trilogía desarrollo, producción y trabajo, un capítulo aún desconocido por este gobierno».»Necesitamos un acople entre el sector productivo y el trabajo dentro de un diálogo sustentable y no discrecional», agregó, tras lo cual insistió: «Yo no pedí ni busco estar ahí (en el Consejo de Mayo), pero si se aprueba será una oportunidad para ser la voz de la CGT y que todas las propuestas salgan por consenso».

    El gobierno sienta a la CGT en la mesa donde se comienza por discutir una de las exigencias del nuevo acuerdo con el FMI: la reforma laboral, dándole una mano a Milei en su peor momento.

    Sin un discurso que logre imponerse en una agenda dominada por el justicialismo, la semana pasada el gobierno se vio obligado a ensayar muestras de independencia mediática para intentar retomar la centralidad. Además de la entrevista que el presidente brindó al periodista oficialista, Esteban Trebucq, luego de su viaje de 10 días por Europa e Israel, el martes pasado el legislador electo y vocero presidencial, Manuel Adorni, retomó sus conferencias de prensa después de más de dos semanas sin presentaciones.

    A la misma hora, Karina Milei, encabezó una reunión de la mesa chica: Guillermo Francos, Santiago Caputo, Eduardo «Lule» Menem y Lisandro Catalán, donde expuso los lineamientos políticos de una gestión atravesada por la condena a Cristina Fernández.

    Son todos eventos por retomar desesperadamente el control de la agenda política, perdida por primera vez en 18 meses de gobierno.

    Este es el marco en el que se reactivó en tiempo récord el Pacto de mayo firmado en Tucumán casi un año atrás con el propósito de conformar un organismo multisectorial para avanzar en la ejecución de una refundación institucional que permita al oficialismo llevar adelante reformas estructurales que de otra forma no podría implementar por su escasa presencia en el Congreso. La propuesta del gobierno se recostará en la modificación de la Ley de Contrato de Trabajo 20.744, con la que buscarán reducir la participación del Estado en los acuerdos paritarios y volver a la implementación del Decreto que limita el derecho de huelga rechazado por la Justicia entre otras.

    ¿Por qué la Justicia suspendió el decreto de Milei que limitaba el derecho de huelga?

    Ante un planteo de la CGT, la jueza del Trabajo Moira Fullana, suspendió con una medida cautelar la aplicación de dos artículos claves del DNU 340/25 con que el gobierno de Javier Milei volvió a poner en jaque el derecho a huelga. «La norma cuestionada podría conculcar el ejercicio de los derechos derivados de la libertad sindical que gozan de la más amplia garantía legal y supralegal», dice la resolución. También hace hincapié en que no está justificada la excepcionalidad, ni la necesidad ni la urgencia, ya que el Congreso funciona con normalidad y de este modo el Poder Ejecutivo está ejerciendo facultades que son legislativas. A quien le parezca que esto ya lo leyó o escuchó, es así, porque la Cámara del Trabajo declaró inconstitucionalidad de aspectos del DNU 70/23, de los inicios del gobierno libertario, porque coartaba la libertad sindical y el derecho a distintas medidas, negociaciones y huelgas.

    El DNU 340 amplía el listado e incluye servicios de telecomunicaciones, todas las actividades de la aeronáutica comercial, los servicios aduaneros y migratorios, el cuidado de menores y todos los niveles de educación, además del transporte marítimo de personas y/o mercaderías y/o cargas. Entre los servicios trascendentales –que según la ley actual se pueden determinar de acuerdo a los criterios de libertad sindical de la Organización Internacional del Trabajo– mezcla todo tipo de transporte terrestre y subterráneo, producción de medicamentos e insumos, actividades industriales, radio y televisión, servicios bancarios, financieros, hoteleros y gastronómicos, entre otros.Como es ostensible, la decisión del gobierno insiste con un tema que estaba saldado ante un escenario de conflictividad laboral creciente. El argumento es que quieren cuidar la recaudación asociada al equilibrio fiscal, pero a lo que apuntan es a aplicar el ajuste, que es lo que genera la reacción de trabajadores y trabajadoras. La restricción del derecho a huelga va en la misma línea de la represión del derecho a la protesta.

    El amparo de la CGT

    Estos son algunos de los planteos que planteó la Central sindical en su amparo y a los que la jueza, en principio, tomó como válidos, aunque en un fallo posterior deberá resolver la cuestión de fondo:*»Con el Congreso Nacional en pleno y normal funcionamiento, se implementa una reforma sustantiva, regresiva y permanente en una de las manifestaciones estructurantes del sistema de relaciones colectivas de trabajo y la acción colectiva de autotutela, mediante un decreto de necesidad y urgencia».

    *»El Poder Ejecutivo vuelve a dictar una norma en otro acto de autoridad, con un contenido material idéntico al del DNU 70/23 con el agregado de una actividad esencial, en un descarado intento de sustraerse de la declaración de invalidez constitucional ya declarada (para otro conjunto normativo) por la Justicia Nacional del Trabajo. Es que, ya de manera reiterada a propósito del DNU 70/23 la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo en sus diversas salas y composiciones durante la feria de enero, de manera enérgica no ha avalado la impropia utilización de la Constitución Nacional que parte del orden de saber que ‘El Poder Ejecutivo no podrá en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones legislativo’ (art. 99, inc.3, CN), en el intento de modificar el conjunto normativo del derecho individual y colectivo del trabajo de manera regresiva permanente’».

    Foto: Indymedia Trabajadoras/es.

    *»Pero, además por su contenido, estigmatiza la huelga y está teñido de notoria antisindicalidad y antijuricidad. Con perplejidad advertimos que se retrocede en términos de debate democrático, al alterar los consensos compartidos por la comunidad respecto del derecho de huelga. La Constitución Nacional como nuestra carta de navegación que supo orientar el pensamiento y la acción de la representación política, parece haber sido sustraída de la práctica institucional».

    *»Es retroceder 150 años, pretender que, porque los derechos no son absolutos, 4.368.764 de trabajadores de nuestro país, el 66% de los trabajadores registrados del sector privado a quienes se les aplica (desde el 21 de mayo de 2025) (…) deberán garantizar el 75% o 50% de las prestaciones habituales. Todo ello en un contexto, en el que integrantes del Poder Ejecutivo reiteran a diario que la pauta salarial que se negocia en forma colectiva no puede superar el 1% mensual y dicha imposición (así funciona en la práctica, puesto que no se homologan los acuerdos que superan la «pauta») es fuente de una conflictividad que no distingue sectores al ser generalizada».

    * «Tanta desmesura, no puede ser ni avalada ni tolerada, no sólo por los trabajadores y su representación, sino por toda la comunidad, por la sociedad en su conjunto. Está en crisis el derecho a la protesta, está en crisis el derecho a garantizar que quienes trabajan tengan protección, que esta pueda ser mejorada y que, quienes no lo tienen puedan acceder a puestos de trabajo decente. Con las disposiciones que se impugnan se instauran dos principios inversos al orden constitucional y al entramado institucional y de protecciones de la libertad sindical: a) el Poder Ejecutivo puede emitir disposiciones legislativas y, b) todas las huelgas pueden ser limitadas excepto las que se determinen. Para que ello no se convalide, acudimos al último resguardo de la vigencia de los derechos y garantías de la Constitución Nacional y de los Tratados de Derechos Humanos».

    La cautelar

    La jueza Fullana refresca algo harto señalado en fallos laborales previos sobre el DNU 70/23. «Es preciso recordar –dice– que el inciso 3 del artículo 99 de la Constitución Nacional dispone que ‘El Poder Ejecutivo no podrá en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de carácter legislativo. Solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos por esta Constitución para la sanción de las leyes, y no se trate de normas que regulen materia penal, tributaria, electoral o de régimen de los partidos políticos, podrá dictar decretos por razones de necesidad y urgencia, los que serán decididos en acuerdo general de ministros que deberán refrendarlos, conjuntamente con el jefe de gabinete de ministros’».

    Lo señala para explicar que no habría razones que justifiquen un DNU ya que «a la fecha del dictado de la norma impugnada, por efectos del Decreto 140/25 y desde el 1 de Marzo de 2025 el Congreso de la Nación Argentina tiene abiertas las Sesiones Ordinarias, dicha circunstancia, resulta a mi modo de ver, elemento suficiente para tener por verosimilizado el derecho». «En el presente caso, reitero, el Congreso de la Nación Argentina se encuentra sesionando en forma ordinaria, extremo que impone al Estado Nacional una sólida y consistente argumentación en relación con la situación de emergencia que habilitaría la vía excepcional previo al tratamiento de la norma ante el Poder Legislativo», subraya.

    Luego advierte, además, que «la norma cuestionada podría conculcar el ejercicio de los derechos derivados de la libertad sindical que gozan de la más amplia garantía legal y supralegal». Su decisión es suspender los artículos 2° y 3° del DNU en cuestión.El gobierno ya anunció que apelará el fallo. La estrategia es reproducir, repetir, una discusión que ya estaba judicialmente saldada. Es a lo que apuestan para desgastar las protestas y generar confusión.

    Monedas de canje 

    El Gobierno modificó por decreto la Ley de Asociaciones Sindicales y aplicó cambios en el régimen electoral de los sindicatos, en busca de reducir la intervención estatal en la elección de autoridades internas de los gremios. El secretario general del gremio estatal UPCN, Andrés Rodríguez, se quejó por lo que consideró una decisión «unilateral«.

    «Lo lógico es que, si hay una iniciativa que tiene que ver con un sector comunitario como es la representación de los trabajadores, tendría que haber convocado para anunciar su intención».»Veremos si en una discusión se puede zanjar los entredichos, pero tomar medidas unilaterales nos parece totalmente perjudicial en una democracia», remarcó.En concreto, el Gobierno restringió la intervención de la autoridad de aplicación únicamente a situaciones de acefalía sin resolución estatutaria, escenario en el que podrá designar un funcionario con mandato limitado a 120 días hábiles para convocar a elecciones, que son prorrogables de ser necesario.

    El referente gremial también habló sobre la intervención estatal en las paritarias y concluyó: «Por un lado el Poder Ejecutivo determina que no se va a meter más en las elecciones, pero por otro lado genera un condicionamiento absurdo y unilateral en materia de negociación libre de salarios. Se contradice, hay muchos errores de gestión».Otra «vuelto» sería mantener el aporte obligatorio a los sindicatos de todos los trabajadores sindicalizados o no cuando se actualiza un acuerdo salarial.

    Se movilizarán trabajadores estatales porteños para exigir la recomposición salarial «urgente»

    «En un contexto de pérdida sostenida del poder adquisitivo, tanto los trabajadores de planta como los monotributistas del Gobierno de la Ciudad no llegamos a fin de mes. El salario queda cada vez más lejos de cubrir las necesidades básicas», manifestaron desde ATE Capital, que organizó una marcha para el martes 24 desde las 11:00.

    En la misma línea, indicaron que los monotributistas de dependencias porteñas «recibieron aumentos del 8% en febrero y 9% en mayo» (17,7% acumulado), pero al descontar el importe que pagan para el monotributo e Ingresos Brutos, «los ingresos reales son muy bajos», mientras que los salarios iniciales de las personas de planta «se acercan peligrosamente a la línea de indigencia».

    «La suma fija no remunerativa de $60.000, congelada desde agosto de 2024, perdió drásticamente su valor. Actualizada por inflación, debería alcanzar al menos los $140.000. Con salarios que no alcanzan y condiciones laborales precarias, las y los trabajadores del Gobierno de la Ciudad seguimos en lucha. Exigimos respuestas urgentes. Queremos vivir y trabajar con dignidad», concluyeron. 

    120 días de ocupación por 250 puestos de trabajo

    El jueves pasado los trabajadores de la gráfica Morvillo realizaron una manifestación en el Puente Pueyrredón. El miércoles se cumplieron cuatro meses de la ocupación de la planta que sostienen desde que la empresa líder del sector gráfico anunciara su cierre y diera comienzo a un curioso e inédito pedido de «auto quiebra» que para los trabajadores implica un «cierre fraudulento» para eludir el pago de sus indemnizaciones.

    Se trata de más de 250 trabajadores que, según denuncia la Comisión interna la empresa «dejó en la calle y sin un peso». El reclamo de los trabajadores que, con aval de la justicia, custodian los bienes de la firma, va dirigido al gobierno provincial que, dicen, tiene la llave para garantizar la continuidad productiva. Sebastián Rodríguez, delegado general, señaló que «estamos haciendo un planteo a la provincia para que intervenga y active un plan de salvataje». Los obreros aseguran estar «en condiciones de producir manuales escolares, boletas electorales, revistas y folletería para los municipios».

    Fuentes: Página 12, Resumen Latinoamericano, La Izquierda Diario, Tiempo Argentino, Perfil, Infobae, El Destape, Indymedia Trabajadoras/es, Infogremiales.

     

  • Sugestivo gesto de acercamiento de Llaryora a Natalia de la Sota

    «No tengo dudas que De la Sota estaría combatiendo y denunciando el daño que le están haciendo las políticas de Milei a los argentinos». Esa frase de Natalia de la Sota en la misa que realizó en Córdoba para recordar el octavo aniversario de la muerte de su padre, el exgobernador José Manuel de la…

  • Tras bajarse de Aysa, el gobierno le destrabó a Manzano la extensión de Metrogas hasta 2047

    Tras bajarse de la licitación de AySA, el gobierno le destrabó la extensión hasta 2047 de Metrogas a José Luis Manzano. Edenor, controlada por José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti había ofertado USD 780 millones por el paquete de YPF en Metrogas, lo que le daba el control de la compañía. Sin embargo,…

  • Cristina quiere volver a ser presidenta: Máximo Kirchner confirmó que irá en la boleta de 2027

    Máximo Kirchner blanqueó lo que el kirchnerismo viene sosteniendo desde hace meses: Cristina Kirchner tiene la voluntad de volver a ser candidata a presidenta en 2027. El diputado nacional aseguró que la presentación realizada ante organismos de Naciones Unidas para revisar su condena y recuperar sus derechos políticos forma parte de ese camino y sostuvo…

  • Ignora a Elon Musk y préstale atención a Russell Vought

     

    Elon Musk fue expulsado de la Casa Blanca de Trump. Su comportamiento errático y sus payasadas lo convirtieron en un blanco fácil para los medios de comunicación. Pero Musk siempre estuvo llevando a cabo la agenda del autor del Proyecto 2025, Russell Vought, que sigue teniendo mucho poder. Por Branko Marcetic |Traducción: Pedro Perucca (Jacobinlat) .


    l abandonar oficialmente la Casa Blanca, Elon Musk se quejó repetidamente de que él y su Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés) se convirtieron en el «chivo expiatorio» de la administración, absorbiendo la culpa y la indignación por casi todo lo que hicieron el presidente y su equipo que no le gustó a la gente. Lo curioso es que esta es una de las pocas veces que el multimillonario de Tesla tiene razón en algo.

    Durante los últimos cinco meses, Musk fue una bolsa de boxeo muy útil para los demócratas, la izquierda en general, la prensa y cualquiera que quisiera dañar políticamente a la segunda administración Trump. ¿Y quién puede culparlos? Su extraño comportamiento, su flagrante corrupción y su antipatía general eran perfectos para generar clics y compartidos, por no hablar de que lo convertían en un blanco fácil para los críticos de Trump que buscaban vincular al presidente a un barco que se hunde, lo que tuvo consecuencias políticas reales para la administración.

    Así que no es de extrañar que, incluso mientras los medios de comunicación publican artículos en los que se hace un balance de la etapa de Musk en el Gobierno, la cobertura esté salpicada de sugerencias de que no se va de verdad y que seguirá ejerciendo influencia sobre la Casa Blanca de Trump desde afuera, por lo que será responsable de lo que esta haga a partir de ahora. Sin duda, esto será al menos en parte cierto, y el público parece estar de acuerdo. Pero intentar mantener el foco de atención en un Musk que ya se marchó puede que no sea tan eficaz políticamente como esperan los críticos, y se corre el riesgo de no comprender lo que realmente está sucediendo en la Casa Blanca de Trump.

    La realidad es que, aunque Musk era y sigue siendo un conveniente contrapunto político, incluso cuando estaba en el meollo de la acción en la Casa Blanca, solo hacía el trabajo sucio y práctico de otra persona: Russell Vought, el arquitecto del Proyecto 2025 y director de la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB) de Trump.

    Cualquiera que desee pedirle cuentas a la administración Trump, por no hablar de intentar comprender lo que quieren hacer quienes la dirigen, debe dejar de centrarse en el multimillonario y fijar su atención en Vought. Si la política estadounidense fuera Kill Bill, Musk y su equipo DOGE serían los secuaces extravagantes y pintorescos con los que la Novia pasa la mayor parte de su tiempo y energía, mientras el anónimo Bill espera, impasible, y dirige los hilos desde salas oscuras alejadas de la acción.

    Cambiar el foco de atención a Vought será complicado, porque pasó este primer semestre de máxima indignación por los recortes a DOGE trabajando en silencio y fuera de la vista, porque es mucho menos mediático y menos propenso a generar clics y audiencias que el escandaloso Musk, y en general es una figura menos errática y más entrenada para los medios de comunicación, por lo que no es probable que cree el mismo conjunto de dolores de cabeza políticos para la Casa Blanca. Pero, aparte del propio presidente, él es la fuerza motriz de la agenda de Trump, y ahora va a empezar a actuar como tal.

    El Wall Street Journal informó hace ya un mes que, con Musk fuera de juego, Vought se convertirá ahora en el arquitecto oficial del programa de austeridad de Trump, trabajando con el Congreso para realizar más recortes y obtener la aprobación legislativa de algunos de los ya realizados bajo Musk, al tiempo que recorre los medios de comunicación para vendérselos al público. El domingo pasado, Vought estuvo en la CNN defendiendo los recortes y otras partes de la agenda de la Casa Blanca.

    Pero no es que antes estuviera de brazos cruzados. Vought fue, incluso antes de ser nombrado para un cargo en el Gobierno, el responsable de la desastrosa orden ejecutiva de Trump de enero que suspendía todas las subvenciones federales, que la Casa Blanca se vio obligada a revocar rápidamente. Toda la teoría jurídica y el enfoque en que se basa el DOGE —por la que que el presidente de los Estados Unidos puede simplemente negarse a gastar el dinero que el Congreso ya autorizó para diversos organismos y programas, y puede desmantelarlos o eliminarlos por completo a su antojo— proviene de Vought, que ha estado muy estrechamente involucrado en los recortes del DOGE desde su mismo inicio. En su conjunto, el segundo mandato de Trump siguió muy de cerca el Proyecto 2025, el plan político en cuya elaboración Vought desempeñó un papel fundamental. Y él mismo admitió el año pasado a unos periodistas encubiertos que seguiría influyendo en la política de Trump desde fuera del Gobierno, incluso si no se le concedía un cargo en la Casa Blanca.

    Si se analizan los presupuestos y las políticas que Vought redactó y defendió mientras trabajaba en el Congreso o como activista, se comprueba rápidamente que los recortes atribuidos a Musk se habrían producido de una forma u otra mientras Vought estuviera en la Casa Blanca. A lo largo de los años, se manifestó a favor de privatizar el Servicio Postal de Estados Unidos y derogar el Obamacare, así como de recortar o eliminar el Departamento de Educación, Medicaid, USAID, la radiodifusión pública, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la Autoridad Federal de Aviación y muchos más.

    También ayuda a ver hacia dónde es probable que se dirija la administración Trump en el futuro. Vought lleva mucho tiempo teniendo en su punto de mira a grandes prestaciones sociales como la Seguridad Social (que quiere privatizar) y Medicare, y hace dos años reconoció abiertamente que su objetivo es utilizar la actual oleada de recortes para acostumbrar al público a la idea, de modo que en algún momento se pueda atacar a estos grandes programas que antes eran «intocables».

    Pero esto es precisamente por lo que Vought podría, de hecho, convertirse para Trump en un lastre político tan grande como lo fue Musk: solo se necesitarían críticas sustantivas y bien dirigidas, menos propicias para los titulares sensacionalistas que las que suscitó Musk. Hasta ahora, eso no sucedió.

    La prensa liberal tendió a presentar a Vought como un temible «nacionalista cristiano», un término que no significa mucho para el ciudadano medio y que incluso puede resultar atractivo para un público que sigue siendo mayoritariamente cristiano y que, como cualquier población, considera que su propio interés nacional es su máxima prioridad. Mientras tanto, en su entrevista dominical con el director de la OMB, la periodista de la CNN Dana Bash, dedicó mucho tiempo al tema de la teoría de Vought sobre la «incautación» y su constitucionalidad, un tema jurídico importante pero arcano que probablemente no resulte muy interesante para muchos.

    Lo que es acertado y constituye una línea de crítica más eficaz es que la ideología de Vought —un fanatismo militante y antigubernamental que le lleva a considerar como completamente ilegítima la inversión pública en infraestructura y a querer eliminar o vender al mejor postor prácticamente todos los programas gubernamentales, desde Medicaid hasta la NASA— es ajena y poco atractiva para la mayoría de los estadounidenses modernos, incluida la propia base obrera de Trump, y que los perjudicará, a ellos y a sus seres queridos. Una mayoría récord de estadounidenses, la más grande en treinta años, ahora quiere que el gobierno haga más para resolver los problemas del país, no que haga menos o que apenas exista, como sueña Vought.

    Si se conoce la historia de Vought, se sabe que toda su carrera estuvo definida por el hecho de que sus objetivos políticos resultaron tan tóxicos para los estadounidenses de a pie, incluyendo a los votantes republicanos, que nunca pudieron promulgarse democráticamente. La gran queja de Vought es que cada vez que redactaba un presupuesto que eliminaba la asistencia sanitaria para la gente y disolvía la mitad del Gobierno (excepto el Pentágono, por supuesto), nunca se aprobaba, porque los miembros republicanos del Congreso que apoyaban de palabra su ideología antigubernamental se echaban atrás cuando al darse cuenta de que sus electores los destrozarían si se atrevían a ponerla en práctica.

    Esto es lo que finalmente llevó a Vought a Trump. Vought declaró abiertamente que tanto el consenso político estadounidense como la opinión jurídica mayoritaria están tan lejos de su visión antigubernamental y que la única forma de hacerla realidad es tomar medidas radicales y sin precedentes, como confiarle a un presidente todopoderoso la tarea de desmantelar por sí solo el gobierno federal y declararle la guerra a los demás poderes si se interponen en su camino. Esto es asombrosamente antidemocrático, pero también es antidemocrático por necesidad, en tanto está al servicio de una agenda política que resultaría repulsiva para la mayoría de los estadounidenses si estuvieran debidamente informados al respecto.

    De hecho, ya lo demostró: basta con ver la furiosa reacción pública a la suspensión de las subvenciones impulsada por Vought, que obligó a los miembros republicanos del Congreso a presionar a la Casa Blanca para que la revocara, o la ira que los republicanos están expresando en los ayuntamientos por el avance de presupuestos que diezman Medicaid, siguiendo el modelo trazado por Vought.

    La salida de Musk debería ser una oportunidad para volver a centrar la atención en Vought, que logró pasar bastante desapercibido durante los últimos cinco meses gracias a la búsqueda de atención del multimillonario de Tesla. Puede que Vought no sea un personaje tan pintoresco, pero si el público supiera con precisión lo que cree y planea hacer, quedaría igual de perturbado por su influencia en la Casa Blanca.