Punto Digital de Villa Regina recibió la visita del equipo técnico y coordinación general de Buenos Aires, oportunidad en la que brindó una charla informativa sobre nuevas metodologías activas en la plataforma al servicio de la ciudadanía.
La coordinadora de este espacio a nivel local, Jennifer Contreras, recibió una capacitación relacionada al área tecnológica y a los servicios que se pueden llegar a brindar. También se llevó a cabo un relevamiento de las computadoras y se procedió a la actualización de las mismas.
Desde este ámbito se alienta el desarrollo, fortalecimiento y acceso a las nuevas tecnologías de la información y comunicación para la alfabetización digital, de forma totalmente gratuita y respetando los protocolos vigentes.
Cabe recordar que Punto Digital cuenta con tres espacios: el de aprendizaje, con una sala totalmente equipada con más de notebooks para brindar capacitaciones de interés general, conferencias, entre otras; el de entretenimiento, con dos consolas de videojuegos; y el micro-cine, con un proyector para la transmisión de películas y documentales.
En este sentido, la Directora de Recursos Humanos de la Municipalidad de Villa Regina Celia Riffo destacó la presencia de las referentes de Buenos Aires en la ciudad. “Además de realizar un relevamiento de las herramientas informáticas también lo hicieron en el edificio de Punto Digital y manifestaron su conformidad por el trabajo que estamos llevando adelante”, indicó.
En el mundo de la política argentina, hay figuras icónicas que han dejado una huella imborrable en la historia del país. Uno de esos personajes es Juan Domingo Perón, quien gobernó Argentina en tres ocasiones y dejó un legado político y social de gran relevancia. En contraste, encontramos a Javier Milei, un economista y político…
Mientras Milei celebra el fallo favorable por YPF, un entramado de relaciones con fondos buitres, negociaciones paralelas y tensiones internas deja al descubierto contradicciones profundas dentro del propio oficialismo. El caso ya no es solo jurídico: es político.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
Desde que la Justicia de Estados Unidos falló a favor de la Argentina en la causa por la expropiación de YPF, el Gobierno intentó instalar una narrativa de triunfo. Sin embargo, detrás de esa victoria judicial emergen datos incómodos que exponen una trama de intereses, contactos y contradicciones que comprometen al propio oficialismo.
El análisis del periodista Leandro Renou revela que, lejos de sostener una postura coherente, sectores del Gobierno venían manteniendo conversaciones con actores directamente enfrentados a los intereses del país en el litigio.
Negociaciones en las sombras
Uno de los puntos más sensibles del caso es el rol del ministro de Economía, Luis Caputo. Según reconstruye Renou, desde principios de 2025 ya existían contactos con operadores del fondo Burford —principal beneficiario del juicio contra Argentina— con la intención de negociar un eventual pago.
Ese dato no es menor: implica que mientras el Estado defendía judicialmente la legalidad de la expropiación de YPF, parte del equipo económico evaluaba una salida que reconocía el reclamo de los fondos buitres, en abierta contradicción con la estrategia de la Procuración del Tesoro.
La situación adquiere mayor gravedad si se considera que el fallo final terminó favoreciendo la postura argentina, validando la expropiación impulsada en 2012 y desarmando el reclamo millonario.
Presiones internacionales y aliados inesperados
Otro elemento clave que surge del informe es el escenario internacional. Cuatro países respaldaron la posición argentina ante la jueza Loretta Preska, cuestionando el criterio que favorecía a los fondos especulativos.
Este dato muestra que el conflicto trascendía lo jurídico: se trataba de una disputa geopolítica en torno al control de recursos estratégicos como Vaca Muerta, uno de los mayores reservorios energéticos del mundo.
En ese contexto, el alineamiento discursivo del gobierno de Milei con posiciones críticas hacia la expropiación generó tensiones, ya que coincidía parcialmente con los argumentos de los demandantes.
El giro forzado del oficialismo
La paradoja es evidente: el mismo Gobierno que cuestionó históricamente la estatización de YPF terminó celebrando un fallo que valida esa decisión.
Dirigentes del campo nacional señalaron que la resolución judicial confirma la legalidad del proceso llevado adelante durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, reforzando la idea de soberanía energética como eje estratégico.
Sin embargo, el trasfondo que describe Renou deja en evidencia que dentro del oficialismo no existía una única línea, sino tensiones entre quienes buscaban acordar con los fondos y quienes sostenían la defensa judicial.
Mucho más que un juicio
El caso YPF dejó de ser un expediente técnico para convertirse en un espejo de la política económica del gobierno de Milei.
Las negociaciones paralelas, los contactos con fondos especulativos y la falta de una estrategia unificada muestran un esquema donde conviven intereses contradictorios.
Como advierte el propio Renou, el fallo no solo resolvió una disputa legal: también expuso quiénes estaban de cada lado del mostrador en una de las causas más sensibles para la soberanía económica argentina.
El municipio de Villa Regina lanzó la iniciativa “Regina Libre de Pirotecnia” acompañado del hashtag #YoMeSumo. Desde #LaTapa nos unimos a la iniciativa para lograr tener una ciudad sin pirotecnia, respetando a todo aquel al que los fuegos de artificio le generen algún tipo de trastorno. Celebramos que desde el 2012 esté vigente la ordenanza…
Abundan en la Argentina las lecturas apresuradas sobre como la guerra en Irán abre una oportunidad única a Vaca Muerta para proveer de gas vía barcos de GNL a Europa y Asia, ante el cierre del estrecho de Hormuz y la destrucción de parte de la infraestructura gasífera de los países del golfo.
Sin embargo, a la hora de bajar esos análisis geopolíticos ligeros a la realidad de los números, los empresarios observan que la macroeconomía argentina todavía tiene límites que le impiden atraer inversiones de las dimensiones que necesita un proyecto grande para exportar GNL.
Así, varios de los empresarios más importantes del país bajan la expectativa y miran la geografía más cercana. El CEO de Tecpetrol, Ricardo Markous, decidió correrse de la carrera por el gas natural licuado a gran escala. Y expuso los límites del modelo.
Tecpetrol, el brazo petrolero del grupo Techint de Paolo Rocca, tomó distancia de la euforia por el GNL. Markous lo dejó claro: hoy no están dadas las condiciones para producir GNL en volumen. No es una discusión técnica. Es financiera.
El plan de la compañía apunta a ampliar la infraestructura para exportar gas por gasoductos hacia Brasil. Es decir, vender moléculas, no licuar y embarcar. Eso requiere obras. Gasoductos, plantas de compresión, interconexiones, pero de un costo mucho menor a las decenas de miles de millones de dólares que cuesta una planta de licuefacción de escala global.
Rocca y Total quieren exportar gas al corazón industrial de San Pablo vía gasoductos y Eurnekian a Chile.
En esa misma línea se empiezan a ubicar otros jugadores.
La francesa Total Energies también prioriza llegar por ducto al corazón industrial de San Pablo. Mientras que CGC, la firma de Eurnekian evalúa un proyecto con salida por Chile, en principio también basado en exportar gas como molécula, a través del gasoducto Transandino.
El giro es realista. Desarrollar GNL a escala implica inversiones gigantes. Muy por encima de lo que hoy puede absorber la Argentina. Ni siquiera si entraran todos los dólares prometidos por el RIGI alcanzaría. Producir, licuar, transportar y exportar en barcos demanda decenas de miles de millones de dólares. Es otra liga.
Por ahora sólo YPF mantiene la apuesta por el GNL a gran escala. Desde la caída del acuerdo con Petronas, la petrolera de mayoría estatal avanzó en un rediseño del esquema. Salió a buscar nuevos socios internacionales y estructuró un modelo en etapas, con plantas modulares y participación de distintas compañías. Pero el problema central sigue intacto: conseguir el financiamiento que permita escalar. Hasta ahora la apuesta más concreta es con la italiana ENI, pero falta el cierre financiero.
En este contexto, el único proyecto de GNL con algún grado de concreción es el de Southern Energy, impulsado por Pan American Energy junto a YPF, Pampa Energía, Harbor Energy y la noruega Golar. La iniciativa contempla en su primera etapa la instalación del buque de licuefacción Hilli Episeyo en Río Negro, con una capacidad de 2,45 millones de toneladas anuales, a partir de 2027. Ese proyecto ya tiene un ancla comercial concreta. El consorcio firmó con la alemana SEFE un contrato para exportar 2 millones de toneladas de GNL por año durante ocho años, lo que equivale a más del 80% de la capacidad del primer buque. Es decir, prácticamente toda la producción inicial ya está colocada. El acuerdo podría superar los USD 7.000 millones a lo largo de los ocho años que dura el contrato.
Es un primer paso importante, pero está lejos de los grandes proyectos como el de Petronas que planteaba inversiones superiores a los USD 30.000 millones y que contemplaba una planta de licuefacción, similar a la de los países del Golfo. Algo muy distinto a los buques.
Esto es apenas meter los pies en el agua.
El proyecto total de Southern Energy, con dos buques funcionando en 2029, apunta a unos 6 millones de toneladas anuales. Es una escala menor frente a los grandes jugadores globales. Fausto Caretta, director de la PAE, lo definió sin rodeos: «esto es apenas meter los pies en el agua». Y el dato es clave: hicieron falta cinco socios, de los cuales tres son locales, para llegar a un desarrollo que, en términos globales, sigue siendo chico.
La discusión de fondo ya está planteada: ¿Exportar gas como molécula por gasoducto a mercados regionales o apostar a jugar en el mercado mundial de GNL? El dilema no es técnico. Markous lo repite en cada foro. Para que el Vaca Muerta despegue a su máximo potencial, el país necesitaría invertir unos 20.000 millones de dólares por año.
El ex secretario de Energía Emilio Apud coincide que el principal escollo para el desarrollo de la cuenca hidrocarburífera es el financiamiento. «Las tasas para financiar proyectos en Argentina son altísimas», señaló Apud a LPO. De todas formas, según el ex secretario el país tiene que apostar a convertirse en un proveedor seguro de este insumo clave tan demandado por el mundo «El objetivo tiene que ser venderle a Asia y a Europa», afirma.
Flavia Royón, ex titular de la cartera y actual senadora salteña, coincide. Royón cree que el objetivo tiene que ser insertarse en el mercado global, aunque remarcó que la estrategia regional de Tecpetrol no es excluyente. «Bienvenidas las exportaciones, de la forma en que cada empresa lo considere mas beneficioso», afirmó Royón en diálogo con LPO.
Esta mañana el Intendente Marcelo Orazi recibió al presidente del Instituto Nacional de la Música Diego Boris y al Secretario de Estado de Cultura de Río Negro Ariel Ávalos, quienes llegaron a Villa Regina para brindar una charla destinada a músicos de la ciudad. Previo a esta actividad brindaron una conferencia de prensa en el…
Una obra urbana rutinaria terminó en un hallazgo extraordinario: tres barriles de roble perfectamente conservados, enterrados hace cuatro siglos, que permiten reconstruir con precisión cómo se construía y se vivía en la Europa del siglo XVII.
Por Alcides Blanco para NLI
No es habitual encontrar restos de hace 400 años como unos barriles, que se supone deberían estar casi desintegrados, y además en suelo urbano. Gary Chalker
Lo que empezó como una intervención técnica más en una ciudad de Noruega terminó convirtiéndose en un descubrimiento que fascina a historiadores y arqueólogos por igual. En pleno avance de obras urbanas —vinculadas a infraestructura moderna—, los trabajadores se toparon con algo que parecía menor, pero que rápidamente captó la atención de especialistas: tres barriles de roble enterrados, intactos pese al paso de más de 400 años.
Lejos de tratarse de simples recipientes abandonados, los barriles revelaron un contenido revelador: materiales de construcción de la época, cuidadosamente preservados por las condiciones del suelo. La combinación de humedad, temperatura estable y aislamiento permitió que la madera no se degradara, generando una especie de cápsula del tiempo que hoy permite observar el pasado con una nitidez poco habitual.
Un hallazgo que reconstruye la vida cotidiana
El valor del descubrimiento no reside solo en la antigüedad de los objetos, sino en lo que cuentan. Los barriles, utilizados en el siglo XVII, formaban parte de prácticas habituales en la logística de obra: transporte, almacenamiento y conservación de insumos esenciales. Esto permite entender con mayor precisión cómo se organizaban los trabajos urbanos en aquella Europa preindustrial, en un momento donde las ciudades comenzaban a expandirse con mayor complejidad.
Los especialistas destacan que este tipo de hallazgos aporta algo que los grandes monumentos no siempre logran: una mirada concreta sobre la vida cotidiana. No se trata de palacios ni de figuras de poder, sino de los materiales, las herramientas y las prácticas de trabajadores anónimos que construyeron las ciudades que hoy conocemos.
Pero la historia no termina ahí. Debajo de los barriles aparecieron restos aún más antiguos, que se remontan al siglo IX, lo que sugiere que el sitio fue utilizado durante siglos con distintos fines. Este dato amplía el valor del descubrimiento y convierte al lugar en un punto clave para entender la continuidad histórica del asentamiento humano en la zona.
Cuando el pasado emerge en medio del presente
Este tipo de hallazgos pone en evidencia una tensión cada vez más frecuente: el avance de las obras modernas sobre territorios cargados de historia. Cada excavación urbana en Europa es, en potencia, una excavación arqueológica. Y en muchos casos, como este, lo que emerge obliga a repensar lo que se creía sabido sobre determinadas épocas.
En un mundo atravesado por la velocidad y la lógica de lo inmediato, estos barriles enterrados durante siglos funcionan como un recordatorio material: el pasado no está muerto ni enterrado del todo, sino esperando el momento —a veces casual— para volver a la superficie.
Lo ocurrido en Noruega no es solo una curiosidad arqueológica. Es una escena casi literaria: trabajadores excavando el futuro que, de pronto, tropiezan con el pasado. Y en ese cruce, la historia deja de ser un relato abstracto para transformarse en algo tangible, concreto y profundamente humano.
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