LA NOVIA DE LA PEPONA SE LLEVÓ PUESTO UN POSTE: alcohol cero para el pueblo, 1,89 para la casta libertaria
Mientras Milei sermonea sobre la moral, el orden y la responsabilidad individual, una influencer libertaria terminó estrellando el auto contra un poste en Mar de Ajó con casi dos gramos de alcohol en sangre.
Por Roque Pérez para NLI

La militante e influencer de La Libertad Avanza María Eugenia Rolón, pareja de Iñaki Gutiérrez, fue protagonista este jueves de un episodio que resume con precisión quirúrgica la doble vara libertaria: choque, alcoholemia positiva y rescate político-familiar.
El hecho ocurrió poco antes de las 10 de la mañana, cuando personal del Operativo Sol detectó que la joven, de 23 años, realizaba maniobras imprudentes en la vía pública. Minutos después, el Honda Fit que conducía terminó impactando de lleno contra un poste de luz en la ciudad balnearia de Mar de Ajó.
El test que no pasó el filtro libertario
Al ser sometida al control de alcoholemia, Rolón arrojó un resultado de 1,89 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que no admite interpretaciones creativas ni relatos épicos sobre la libertad individual.
Ante ese resultado, la Policía procedió al secuestro inmediato del vehículo, tal como indica la normativa vigente. Nada de persecución ideológica ni complot del Estado: un control de rutina y una infracción grave.
El parte oficial fue claro y sin eufemismos: el personal policial observó las maniobras imprudentes, el posterior choque y el resultado positivo del test. Fin del comunicado.
Llega el community manager del ajuste
Pero la escena no estaba completa sin su capítulo libertario. Tras la incautación del auto, se presentó en la comisaría Iñaki Gutiérrez, conocido por ser el responsable de la cuenta de TikTok de Milei, para retirar a su pareja.
El parte policial deja constancia textual: luego del choque y del test positivo, “se hace presente su pareja, quien se identifica como Iñaki Gutiérrez”. La meritocracia podrá esperar; el contacto correcto, no.
Libertad para manejar borracho, ajuste para el resto
Mientras el gobierno de Milei impulsa discursos de mano dura, orden, responsabilidad y castigo ejemplar, sus cuadros militantes parecen practicar una versión alternativa del ideario libertario: libertad para el exceso, indulgencia para los propios y cero autocrítica.
En redes sociales, donde este espacio político suele exigir castigos inmediatos, escraches y moral selectiva cuando el involucrado es ajeno, el silencio fue tan espeso como el alcohol en sangre. No hubo comunicados, pedidos de disculpas ni reflexiones sobre el “ejemplo”.
Una postal más de un oficialismo que ajusta, sermonea y señala, pero cuando el escándalo toca a los suyos, aplica la doctrina del poste caído y el TikTok salvador.

