|

LA MEJOR NADADORA DEL MUNDO EN AGUAS HELADAS ES RIONEGRINA

Ailén Lascano Micaz se coronó como la mejor nadadora de la temporada en la Copa Mundial de la International Winter Swimming Association y recibió una especial distinción.

La joven nadadora rionegrina Ailén Lascano Micaz no para de brillar en el escenario internacional. Su especialidad son las aguas heladas, un deporte extremo sumamente sacrificado del que no se habla lo suficiente. Hace tan solo unos días llevó la bandera argentina a lo más alto de esta actividad: se consagró campeona mundial en natación de aguas heladas en Suecia. Además, recibió una distinción como la mejor nadadora de la temporada 2022-2023.

“Estoy muy feliz por este reconocimiento y este logro, de llevar nuestra bandera. Me dan un poco de vergüenza estas cosas” dijo en Radio Noticias la viedmense que llevó a lo más alto la bandera celeste y blanca en las Copas del Mundo de Estonia, Alemania, Francia y Suecia.

Ailén Lascano Micaz, oriunda de Viedma, se convirtió en la ganadora de la Copa Mundial de IWSA, representando a la Argentina. En la dura temporada europea, donde las temperaturas superaron en más de una oportunidad los 20 grados bajo cero, la reconocida deportista viedmense se lució ante las demás competidoras ganando casi la totalidad de las categorías dispuestas por el circuito internacional.

El campeonato tuvo lugar en Suecia, donde la temperatura del agua fue de 0° y la del ambiente -5°C. Allí compitió dentro de una pileta creada en el río congelado de Skellefteå y cosechó cinco medallas de oro en las pruebas de 25m pecho, 25m mariposa, 25m libre, 50m libres y 100m libres.

“Nosotros tenemos la cultura de que con frío no se hace nada, pero en otros lados, la gente sale con -5°C, los nenes juegan en la nieve, se sale con el changuito del bebe, el frío no detiene, hace su vida normal para fortalecer su sistema inmune, creo que es una cuestión cultural” afirmó Lascano Micaz en el medio radial de Viedma.

Ailen Lascano Micaz, multipremiada

La temporada que comenzó en el frío invierno de Tallín, Estonia y finalizó en el río congelado de Skelleftea, en Suecia la vio como la más ganadora de las pruebas, lo que la llevó a lo más alto del podio en la rama femenina.

Su próximo objetivo es nadar la reconocida “Milla helada”, esta vez en territorio sudamericano. Este hito lo completó en el 2020 en Alemania y buscará repetir el evento más extremo de las aguas heladas, donde recorrerá 1,6 kilómetros sin traje de protección a las bajas temperaturas.“En los desafíos se te permite ir un poco más lejos, en la Milla Helada se nada 1600 metros y también está el desafío de las Siete Millas, que la idea es poder hacerlo en todos los continentes. Hay que hacer si o si una milla en cero grados. Se considera la Antártida o el Polo Ártico”.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • «América Latina necesita cambiar la matriz educativa»

     

    Mario Ishii advirtió que América Latina y el Caribe atraviesan un profundo retraso educativo acumulado durante al menos dos décadas y llamó a avanzar sin dilaciones en un cambio estructural de la matriz educativa.

    El senador provincial -y vicepresidente ejecutivo de la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO- justificó que el actual modelo «ya no responde a las necesidades sociales, productivas y tecnológicas del presente», y que postergar decisiones solo consolidará un atraso que se vuelve cada vez más difícil de revertir.

    Ishii sostuvo que la región se encuentra lejos de los estándares educativos alcanzados por los países que lograron desarrollarse con inclusión, y subrayó que esa distancia «no es circunstancial», sino el resultado de decisiones postergadas en materia escolar, por lo que planteó la necesidad de realizar, con urgencia, un giro real en la forma de enseñar y aprender, con el objetivo de preparar a las nuevas generaciones para liderar, innovar y construir sociedades más fuertes y cohesionadas.

    En el escrito que lleva su firma, el senador nacional explicó que el núcleo de la transformación educativa debe estar puesto en una educación basada en competencias y no únicamente en la acumulación de contenidos, además de la incorporación progresiva de currículas contemporáneas que integren ciencia, innovación y tecnología, incluyendo robótica e inteligencia artificial, ya que consideró que «gran parte del tiempo escolar aún se destina a saberes que no preparan para el mundo actual ni para aportar soluciones a los desafíos del presente».

    Desde la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO, Ishii remarcó que modernizar la educación no implica borrar lo valioso del sistema, sino devolverle sentido a la escuela, pasar de la mera transmisión de conocimientos a la formación de personas integrales capaces de pensar críticamente, desarrollar inteligencia emocional, aprender a convivir con otros y diseñar su propio aprendizaje, superando la lógica de la memorización y la repetición como eje central del proceso educativo.

    Al justificar la urgencia del cambio, el vicepresidente ejecutivo de la red internacional enumeró consecuencias que ya se manifiestan en las aulas de América Latina y el Caribe, como la desmotivación estudiantil, el abandono escolar temprano, el ensanchamiento de las brechas sociales, la pérdida de futuro productivo y, de manera particularmente grave, el incremento de la violencia escolar, un fenómeno que está directamente vinculado al deterioro del clima educativo y a la falta de respuestas integrales desde el sistema.

    Por eso, Ishii señaló que más del 50% de los estudiantes de América Latina y el Caribe no alcanza aprendizajes mínimos en áreas clave como ciencias, lectura y matemática, y advirtió que el abandono escolar no solo representa una pérdida educativa sino también económica, ya que estimó que el impacto del abandono temprano implica una merma cercana al 8,7% del PIB per cápita regional, debido a su efecto sobre los ingresos futuros y la productividad.

    En tanto, Ishii puso el foco en las profundas desigualdades que atraviesan a la región, al contrastar países que avanzan en la Industria 4.0 y la inteligencia artificial con otros donde todavía no se garantiza el acceso pleno a la educación, y donde, en muchos casos, las escuelas cumplen un rol asistencial básico sin poder desarrollar plenamente su función pedagógica, lo que refuerza la necesidad de un enfoque integral y coordinado entre gobiernos, educadores, familias y la sociedad en su conjunto.

    Para abordar la crisis educativa, Ishii planteó una serie de estrategias como la priorización de competencias básicas mediante tutorías y aprendizajes acelerados, sistemas de evaluación y seguimiento, una fuerte inversión en docentes para mejorar su formación, remuneración y condiciones laborales, el despliegue de tecnología educativa, la mejora de la infraestructura escolar, políticas integrales que aborden lo disciplinar y lo socioemocional, y programas de convivencia escolar para prevenir la violencia.

    Es que, en el escrito que lleva su firma, el vicepresidente ejecutivo de la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO advirtió que «no es posible avanzar en agendas globales de largo plazo si no se resuelven primero prioridades esenciales como la educación y la salud», e instó a todos los países de América Latina y el Caribe a avanzar en la modernización escolar.

     

    Difunde esta nota
  • |

    FACU ALDRIGHETTI: “VAMOS A TRATAR DE ESTAR LO MÁS ADELANTE POSIBLE”

    El piloto reginense Facundo Aldrighetti volvió a sumar este fin de semana y se posicionó en el 4to puesto del campeonato del Top Race 2021. El objetivo del piloto y la escudería JLS Motorsports – Corsi Sports de competir en los puestos de vanguardia se mantiene y para esta segunda mitad de año quieren estar…

    Difunde esta nota
  • | | |

    AGENDA CULTURAL: ¿QUÉ HACÉS EL FINDE?

    Como todos los viernes, compartimos la agenda cultural con todas las actividades para este fin de semana. Además, te vamos anticipando todo lo que necesitás saber sobre la Fiesta Provincial de la Vendimia 2022, el próximo 18, 19 y 20 de marzo. VIERNES 11 DE MARZO Primera Fecha del Rally Regional premio Fiesta Provincial de…

    Difunde esta nota
  • Rubio confirma la negociación con el chavismo: «¿Elecciones? Es un poco prematuro para eso»

     

    El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, confirmó este domingo que Estados Unidos está dispuesto a trabajar con el gobierno de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, aunque advirtió que la relación dependerá de las acciones que tome el nuevo mando en Caracas a cargo de Delcy Rodríguez.

    «¿Elecciones? Es un poco prematuro para eso», dijo Rubio en una entrevista con la cadena CBS News, en la que ratificó que a Trump no le interesa negociar con María Corina Machado y Edmundo Gutiérrez, como pidió Javier Milei.

    Rubio dijo que EEUU está «enfocado en los problemas que había con Nicolás Maduro». «Nos importa la democracia y todo eso, pero lo primero que nos importa es la seguridad y prosperidad de Estados Unidos», dijo el secretario de Estado. 

     El funcionario dijo que Washington mantendrá una postura de vigilancia constante sobre el proceso de transición iniciado tras el operativo militar del sábado.

    «La vicepresidenta habló con Marco Rubio y dijo que hará lo que nosotros digamos», reveló Trump el sábado en referencia a Delcy Rodríguez, que asumió la presidencia tras el secuestro de Maduro por parte del ejército norteamericano.

    «Vamos a juzgar todo por lo que hagan, y vamos a ver qué hacen», dijo Rubio y evitó dar detalles sobre acuerdos específicos. 

    Trump anunció que negociará con la chavista Delcy Rodríguez la transición en Venezuela

    «Sí sé esto: que si no toman las decisiones adecuadas, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión», amenazó el funcionario estadounidense de mayor rango detrás de Trump.

    Como anticipó LPO, Rubio representa el ala del gobierno de Trump que busca el fin del chavismo, pero los trumpistas buscan una salida negociada. El propio presidente hundió a María Corina Machado, que pidió hacerse cargo del gobierno una vez capturado Maduro, Trump dijo desconocer donde se encuentra Corina y planteó que «no tiene respeto de la población».

    «No queremos que otra persona asuma el poder y que se repita la misma situación que hemos vivido durante los últimos años. Así que vamos a seguir gobernando el país», dijo Trump el sábado.

    Rubio intentó minimizar el ninguneo de Trump a Machado, pero confirmó que no tiene cabida en la transición.  «María Corina Machado es fantástica, la conozco desde hace años y ella es todo el movimiento, pero aquí estamos lidiando con una realidad, nosotros queremos una transición a la democracia, pero la mayoría de la oposición está en el exilio y nosotros tenemos que pensar en las próximas 2 o 3 semanas, 2 o 3 meses», dijo Rubio. 

    «Los primeros pasos consisten en salvaguardar los intereses nacionales de Estados Unidos y, al mismo tiempo, beneficiar al pueblo de Venezuela, no más narcotráfico, no más presencia de Irán/Hezbollah allí. No más uso de la industria petrolera para enriquecer a todos nuestros adversarios», dijo el secretario de Estado.

     

    Difunde esta nota
  • Los tecno-oligarcas colonizan Washington

     

    Las soluciones digitales que ofrece la empresa Palantir Technologies son, de hecho, el sistema operativo del poder militar en Estados Unidos. Esto representa una inédita cesión de soberanía operativa del sector público en favor de agentes privados a través de un modelo de externalización que resignifica infraestructuras y procesos que constituyen los fundamentos mismos del Estado.

    La empresa es la nave nodriza del nuevo complejo militar industrial digital. Pero, además, y principalmente, es un caso testigo en el sostenido proceso de colonización de capacidades del Estado que llevan adelante los tecno-empresarios de Silicon Valley, protagonistas de una dinámica, extraordinaria por escala y profundidad, de hibridación de poder.

    A través de un contrato con el Pentágono a fines de julio de 2025 y por un monto total de 10 mil millones de dólares —de los más gravosos de la historia en el área de Defensa—, Palantir gestionará decisiones militares fundamentales sobre objetivos, movimientos de soldados e inteligencia. El mantra de la eficiencia, que se articula en función de relatos que consagran los efectos redentores del solucionismo digital y la inteligencia artificial, es el argumento para la operación política de captura de los actores privados de áreas y prácticas que históricamente fueron exclusivas del Estado.

    El control operativo de Palantir sobre el Pentágono representa un salto cardinal de reconfiguración política en Washington: legitima y pondera el protagonismo en el gobierno de lo público de una nueva élite, la de los CEOs de Silicon Valley, que gestionan los procesos de innovación a través de la IA, una tecnología que conlleva capacidades performativas de alcance civilizatorio porque en sus efectos redefine los patrones políticos, económicos y culturales que significan la vida.

    Es una élite que actúa cada vez más como una oligarquía: en su hacer despliega una metapolítica que se asienta sobre postulados anarco-libertarios y una irrefrenable pulsión tecno-utópica al servicio de la progresiva construcción de una hegemonía de clase dominante. “No son solo innovadores, sino los arquitectos del orden posmoderno que está emergiendo a través de la IA, la disrupción digital y el capital tecnológico”, dijo el filósofo Alessandro Aresu.

    Agentes de las grandes corporaciones tecnológicas controlan o inciden en sectores relevantes de la administración del presidente Donald Trump: en Defensa, en la gestión de la información, en el régimen monetario (criptomonedas), en Comunicaciones y en Energía. Incluso el Ejército está incorporando formalmente a ejecutivos de Silicon Valley a través de la denominada “Unidad 201”. En junio pasado designó con el grado de tenientes coroneles a Shyman Sankar, director de tecnología de Palantir, a Andrew Bosworth, director de tecnología de Meta, a Kevin Weil, director de productos de OpenAI, y a Robert McGrew, exdirector de investigación de OpenAI. La distinción entre el actor (y el interés) público y el contratista (y el interés) privado se ha vuelto deliberadamente borrosa.

    Entre estos tecno-oligarcas se destaca el presidente de Palantir, el empresario  Peter Thiel, quien cree que Estados Unidos vive un proceso de declive que pone en juego su hegemonía y pregona que el Estado debe reconvertirse en una startup para superar el estancamiento. Su empresa es omnipresente en Washington: Michael Kratsios, inversor en Palantir, dirige la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología; Stephen Miller, subdirector del Gabinete de Políticas y asesor de Seguridad Nacional, posee unos 250 mil dólares en acciones de Palantir; David Sacks, socio de Thiel, está a cargo del área de criptomonedas e IA del Gobierno.

    Palantir ofrece soluciones para realizar una interpretación inteligente de la información y sus dispositivos se han vuelto primordiales para el Pentágono, pero también para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el Servicio de Impuestos Internos (IRS), la Oficina Federal de Investigación (FBI) y el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).

    Arquitectos de un nuevo orden

    La exitosa trayectoria de construcción de poder y de adquisición de capacidades soberanas de las grandes compañías tecnológicas enuncia la consumación de un régimen digital que se vuelve hegemónico a medida que redefine los términos en los que se crea y administra el poder. El proceso advierte de una crisis sistémica que implica la pérdida de centralidad estratégica del Estado y la emergencia de un mundo de soberanías porosas e identidades fragmentadas, de un gran escenario político de dominios en construcción. En medio de esta perplejidad, la élite de los tecno-oligarcas acciona con fuerza y determinación y está dispuesta a imprimir las señas de un nuevo orden existencial.

    El futuro que imaginan asume, visibiliza, sus sesgos ideológicos porque, como advirtió el escritor Alessandro Baricco, la de Silicon Valley es, primero, una revolución de ideas y creencias y, recién después, tecnológica. Su imaginario reseña la consumación de un ethos de extrema individuación que los hace percibirse como profetas de un destino inevitable, el de un orden liberal tecnocrático, jerárquico y elitista. Su proyecto político parte de una premisa: salvar el capitalismo en la nube (el modelo de negocios de las plataformas digitales) y la IA de los riesgos socializantes de la democracia. hiperliberalismo, pero sin democracia.

    Los siguientes párrafos, tomados del libro El individuo soberano (1997), de Lord William Rees-Mogg y James Dale Davidson, uno de los textos de referencia para este universo, permiten entrever el perfil de su ideología: “El nuevo Individuo Soberano operará como los dioses del mito en el mismo ambiente físico que el ciudadano común y corriente, pero en un reino separado políticamente. Comandando vastos recursos y más allá del alcance de muchas formas de compulsión, rediseñará los gobiernos y reconfigurará las economías en el nuevo milenio”. O, con más detalle: “La nueva organización de la sociedad está implícita en el triunfo de la autonomía individual, y en la verdadera igualdad de oportunidades basada en el mérito (…) La tecnología hará que los individuos sean más autónomos que nunca (…) Los centros locales de poder se reafirmarán a medida que el Estado se transforma en unidades fragmentadas y superpuestas”.

    También resulta útil repasar algunas de las afirmaciones previstas en el Manifiesto tecno-optimista (2023), de Marc Andreessen, uno de los portavoces más activos del ecosistema Silicon Valley: “Creemos que el libre mercado es la forma más eficaz de organizar una economía tecnológica. (…) Creemos que los mercados son una forma inherentemente individualista de lograr resultados colectivos superiores. (…) Nuestros enemigos son la visión sin restricciones de Thomas Sowell (el hombre es por naturaleza defectuoso, egoísta y limitado y las instituciones le sirven como recurso para confrontar sus defectos y excesos), el Estado universal y homogéneo de Alexander Kojeve (que iguala amos y esclavos) y la utopía de Tomás Moro (abolición de la propiedad privada, educación y salud universal, libertad religiosa, ausencia de clases sociales)”.

    Thiel y Andreessen, pero también Alex Karp, Sam Altman, Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Eric Schmidt, David Sacks, Palmer Luckey, Balaji Srinivasan, Timothy “Tim” Cook, Sundar Pichai, Jensen Huang, son los nombres propios que esta nueva clase dirigente, que atesora inmenso poder económico (sus empresas superan en volumen a la mayoría de las economías nacionales), son decididamente influyentes porque construyen y facilitan conectividad (infoesfera) y lideran los desarrollos de IA, según sus patrocinadores, la tecnología definitiva.

    Thiel, el jefe

    El presidente de Palantir utiliza la potencia de su patrimonio corporativo para influir sobre el poder político. No crea fundaciones, sino que financia directamente a emprendedores y líderes que expresan sus ideas. Es uno de los principales donantes del partido Republicano con el fin de vigorizar el liderazgo de Donald Trump y apadrinar candidatos que consolidan la prevalencia del ideario MAGA. Su gran apuesta es el vicepresidente, J.D. Vance, a quien empleó en el fondo Mithril Capital y apoya con dinero en sus campañas electorales.

    Vance, el hijo de una familia simple que surgió de Ohio en el Rust Belt (cinturón del óxido) en el país profundo, pasó de los campos de batalla en Irak a las aulas de la prestigiosa Universidad de Yale. De allí egresó como abogado y poco después desembarcó en el entorno de Thiel. Ahora ejerce como interfaz entre el mundo de la política y Silicon Valley. Thiel, catalogado como uno de los intelectuales de derecha más influyentes de los últimos 20 años, se define como anarco-libertario. Plasmó los rasgos salientes de su ideología a través de la proclama “La educación de un libertario”, en la que puntualizó: Sigo comprometido con la fe de mi adolescencia: la auténtica libertad humana como condición previa para el bien supremo. Me opongo a los impuestos confiscatorios, a los colectivos totalitarios y a la ideología de la inevitabilidad de la muerte de cada individuo. Por todas estas razones, sigo llamándome ‘libertario’. Pero debo confesar que en las últimas dos décadas he cambiado radicalmente mi manera de pensar sobre cómo alcanzar esos objetivos. Y lo que es más importante, ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles.

    Thiel, junto con Karp, Luckey y Andreessen, son activistas comprometidos del reaccionario movimiento “tech-right”, la extrema derecha dentro de la tecno-oligarquía, que reivindica procedimientos autoritarios para organizar la vida común y promueve un orden social jerárquico, piramidal y elitista, administrado por un poder concentrado.

    Élite cognitiva

    La tech-right es el soporte de Silicon Valley para el movimiento de extrema derecha que está inundando la política en los países de Occidente y perfilando de manera creciente el sentido común de sus sociedades, que Quinn Slobodian, en el libro Los hijos bastardos de Hayek. Raza, oro, coeficiente intelectual y el capitalismo de la extrema derecha (2025), define como “nuevo fusionismo”. El autor lo describe como “un intento de desarmar la obra del humanismo liberal igualitario de los últimos 200 años y restaurar un orden jerárquico, basado en las diferencias naturales entre los seres humanos”, a medida que postula un ordenamiento social cimentado en “cuestiones de raza, inteligencia, territorio y dinero”.

    Slobodian indica que el “nuevo fusionismo” comenzó a formarse en la década de 1990, cuando “quienes discutían sobre la necesidad de defender el capitalismo y la libertad económica comenzaron a apelar a categorías científicas: en particular, la biología evolutiva, la psicología cognitiva e incluso las pseudociencias raciales”.

    En este proceso se introduce el coeficiente intelectual (CI) como mecanismo para catalogar la vida social, reemplazando los patrones económicos con los que el discurso neoliberal tradicional justificaba sus demandas meritocráticas en contra del humanismo socialmente integrador. La reivindicación del CI avisa en términos operativos, pero también ideológicos, de la emergencia de una “élite cognitiva”, el corpus que expresa al nuevo agente social de ruptura. 

    El propio Trump supo ejemplificar sin rodeos el sentimiento de superioridad que expresa este grupo cuando en 2013, por ejemplo, escribió: “Lo siento, perdedores y detractores, pero mi coeficiente intelectual es uno de los más altos, ¡y todos lo saben! Por favor, no se sientan tan estúpidos o inseguros, no es su culpa”.

    IA + eugenesia

    Los cultores de la “tech-right” se definen como “reaccionarios” porque rechazan los fundamentos de la modernidad liberal y se describen como antiilustrados, eugenistas, antidemocráticos (tecno-monárquicos) y aceleracionistas (abogan por el impacto tecnológico exponencial sobre todas las dimensiones de la vida). Sus ideólogos principales son el historiador y tecno-emprendedor Curtis Yarbin y el filósofo Nick Land.

    Yarbin vocifera su menosprecio por la democracia, “el fallido experimento democrático de los dos últimos siglos”, dice, porque, entre otras razones, permite que coexistan en los mismos espacios de decisión personas de alto CI con otras de bajo CI, e impulsa como correctivo la instauración de una “tecno-monarquía”. En una entrevista publicada a comienzos de 2025 por The New York Times dijo lo siguiente: “Cuando pido a la gente que reflexione sobre esta cuestión, los animo a que miren a su alrededor e identifiquen que todo lo exitoso que les rodea ha sido creado por una monarquía. Estas entidades que llamamos empresas son esencialmente pequeñas monarquías. Por ejemplo, si miran a su alrededor y ven una computadora portátil, esa computadora ha sido fabricada por Apple, que funciona como una monarquía”.

    El culto a la inteligencia, con el CI como parámetro, justifica en el universo ideológico de Yarbin la instrumentación de estrategias de eugenesia que redefinirán el rol de las personas en el mundo reconvertido en una gigantesca startup. En este sentido, por ejemplo, sugiere aislar a personas a las que sus presuntas carencias cognitivas las hacen menos productivas: “Encerrarlos en aislamiento permanente, como una larva de abeja en una celda cerrada, salvo en caso de emergencias. Esto volvería loco a cualquiera, salvo por el hecho de que la celda contendrá una interfaz de realidad virtual inmersiva que le permitirá vivir una vida rica y satisfactoria en un mundo completamente imaginario”.

    Land ha sistematizado estas ideas a través de su teoría de la “Ilustración oscura”, en la que argumenta sobre los fundamentos del nuevo orden: monarquismo, autoritarismo tecno-feudal y eugenismo (“abandonar el Homo sapiens como reliquia o fósil viviente”). Un orden, subraya, en el que la digitalización y la biomecánica desintegrarán las formas de soberanía y deconstruirán el sentido totalizador de lo político.

    El filósofo argumenta las condiciones que articulan la transformación en marcha:

    1. El cambio evolutivo está asociado al origen de nuevas especies (transhumanismo).

    2. Varios modos de evolución pueden operar simultáneamente, pero el más efectivo (digitalización + IA) domina el proceso.

    3. Una minoría de individuos (élite tecno-cognitiva) gestiona la evolución y la especie en su conjunto representa el laboratorio de ensayo.

    Un breviario que, aún cargado de desmesura, reseña sin eufemismos las ensoñaciones mesiánicas de la tecno-oligarquía. Sobre las formas y los fines, Evgeny Morozov explica: “No escriben sobre el futuro; lo instalan. (…) Se autoproclaman portavoces oficiales de la humanidad (…) La metamorfosis alcanza su etapa final no en manifiestos ni en hilos de tweets, sino en la colonización de los salones del poder en Washington. (…) ¿Su estrategia? Perturbar primero, eliminar después”.

    La entrada Los tecno-oligarcas colonizan Washington se publicó primero en Revista Anfibia.

     

    Difunde esta nota
  • Un denunciante de Libra acusa a Taiano de favorecer a Milei y pide correrlo de la causa

     

    Uno de los denunciantes de Libra pide correr a Taiano de la causa porque cree que el fiscal maneja el expediente a favor de Milei. La decisión quedó en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi.

    Como contó LPO, Taiano ralentizó todo lo que pudo la causa. Desde un principio frenó la recolección de pruebas y rechazó avanzar contra Manuel Terrones Godoy y Mauricio Novelli, dos traders cercanos a Javier Milei.

    Taiano tampoco aceptó citar a los testigos propuestos por la querella y se negó a colaborar con la comisión investigadora del Congreso.

    «Esta parte considera que el doctor Eduardo Taiano ha perdido la objetividad que debe tener por ser acusador público y no se encuentra dirigiendo esta investigación en búsqueda de la verdad ni protegiendo los intereses generales de la sociedad», escribió el denunciante Martín Romeo según detalló La Nación.

    La comisión Libra prepara su informe final y va por Martínez De Giorgi y el fiscal Taiano

    Romeo es un especialista en criptos y cuestionó que Taiano no hubiera justificado su rechazo a la detención de Terrones Godoy y Novelli, de quien se difundieron imágenes realizando movimientos sospechosos en el sector de cajas fuertes de un banco días después del Criptogate.

    Como contó LPO, meses atrás el abogado Gregorio Dalbón comparó con un delfín porque «nada, nada, nada». Ahora será Giorgi quien decida por la continuidad del fiscal.

     

    Difunde esta nota