El ‘Mes de la Niñez’ se festejará en distintos sectores de la ciudad con el objetivo de que niños y niñas puedan disfrutar de una jornada con juegos y refrigerio, cerca de sus domicilios y así evitar traslados y aglomeraciones.
Con este objetivo, distintas áreas de la Municipalidad de Villa Regina organizaron los festejos que comenzarán este sábado 7 de agosto entre las 15 y 17 horas con actividades deportivas, artísticas y recreativas en los siguientes sectores:
*Melipal, Nuevo, Aldrighetti y Cipolletti: Plaza de barrio Melipal
*El Frutillar y El Sauce: Plaza de barrio El Sauce
*La Graava, Toma 1 y Toma 2: Cancha de La Graava
*La Unión: Plaza-iglesia
*Villa Alberdi-Ledda: Plaza de los Dinosaurios
Semanalmente se irá comunicando los festejos previstos para el resto de los sábados. De la organización también participan los concejales del bloque Juntos Somos Río Negro Edgardo Vega, Claudia Maidana y Silvio Rodríguez y la legisladora Marcela Ávila.
Las actividades se realizarán al aire libre, respetando las disposiciones sanitarias vigentes.
La Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable y la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina invitan a participar del ‘Taller virtual de instrucción canina’ que organiza la agrupación ‘Soñar está bueno’. El mismo será dictado por la instructora canina Samanta Lipnik vía zoom el sábado 24 de abril a las 19 horas….
Un grupo de estudios de abogados de Estados Unidos quieren demandar a la FIFA por la final del Mundial que España le ganó a la Argentina, en medio de las teorías conspiranoicas que pesan sobre el partido en el que la hasta entonces campeona del mundo no pateó al arco en 120 minutos.
El periodista Eduardo Feinmann reveló en Radio Mitre que entre tres y cuatro bufetes de abogados norteamericanos preparan una demanda colectiva contra la federación que preside el suizo Gianni Infantino.
El periodista dijo que el tema central es qué pasó con los jugadores al momento de salir a la cancha. «Se van a basar en ese famoso video de la famosa arenga del pasillo de ‘nos olvidamos todo lo que pasó'», dijo Feinmann en relación al video de Lionel Messi y sus compañeros de equipo con caras de velorio antes de salir a jugar la final.
El video desató las teorías sobre una presión de la FIFA para descalificar a la Argentina por 10 años por haber exhibido la bandera de las Malvinas tras la semifinal ganada a Inglaterra.
Las suspicacias aumentaron con la vuelta del fútbol local: los hinchas se preguntaron por las lesiones de Gonzalo Montiel, que salió lesionado de la final y jugó a los cinco días para River o Leandro Paredes, que en teoría tenía una costilla rota y jugó para Boca cuatro días después de la derrota con los españoles. La tía del propio Paredes publicó un video del streamer Andrés «Duka» Ducatenzeiler, ex presidente de Independiente, que dijo que Argentina jugó condicionada la final.
«¿Qué es lo que dicen estos estudios jurídicos? ¿Dónde ven el negocio?», se preguntó Feinmann. «Hubo 80.000 personas en el estadio que fueron defraudadas, que en promedio deben haber pagado promedio más de 8.000 dólares cada uno de entradas», dijo el periodista.
«Con solo 5.000 de esos 80.000 que firmen la petición, estarían habilitados para la acusación, por lo menos para presentar el caso ante un fiscal. ‘Si usted cree que fue perjudicado, usted firme aquí'», concluyó el conductor de Mitre.
La FIFA quedó en el centro de la polémica una vez finalizado el Mundial. Infantino fue propuesto dos días después de la final por Donald Trump para ocupar la secretaría general de la ONU.
Miembros del Congreso de EEUU pidieron que el propio Infantino comparezca ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes para dar explicaciones ante una serie de polémicas que incluyeron la entrega de un Premio de la Paz hacia Trump, el alquiler de oficinas en la Torre Trump de Nueva York y la llamada del suizo a Trump para retirarle la tarjeta roja al delantero norteamericano Folarin Balogun de cara a los octavos de final de la copa.
Tras la presión que ejercieron los españoles sobre el arbitraje en la previa del partido, la FIFA designó una terna europea. El árbitro Slavko Vini y los jueces de línea eran eslovenos, la misma nacionalidad que Aleksander Ceferin, el presidente de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), siempre refractaria al éxito sudamericano.
Sugestivamente, Slavko Vini anunció que se retira del arbitraje tan solo una semana después de la final en la que le sacó 5 tarjetas amarillas y una roja a Argentina y ninguna a España, que cometió 19 faltas, sólo 3 menos que la Scaloneta.
La Municipalidad de Villa Regina adhiere a la Resolución del Ministerio de Salud de Río Negro N° 3777, por lo cual se implementan en la ciudad las siguientes medidas a partir de hoy 31 de mayo y hasta el 4 de junio. *Se restringe la circulación entre las 20 y las 6 horas. La infracción…
Durante gran parte del siglo XX, los ferrocarriles argentinos fueron mucho más que un medio de transporte: fueron una herramienta de integración territorial, desarrollo industrial y movilidad social. En sus grandes talleres se formaron miles de trabajadores especializados y se construyó una capacidad tecnológica propia que permitió reparar, modernizar y hasta fabricar material ferroviario. La historia de esos espacios industriales también refleja el debate sobre el rol del Estado, la producción nacional y el destino de las empresas estratégicas del país.
Por Redacción de NLI
Hubo una época en la que los talleres ferroviarios argentinos eran verdaderas ciudades dentro de las ciudades. Lugares donde miles de trabajadores ingresaban cada día para reparar locomotoras, fabricar piezas, mantener vagones y transmitir conocimientos técnicos de generación en generación. No eran solamente instalaciones industriales: eran escuelas de oficios, centros de innovación y motores económicos de comunidades enteras.
Desde fines del siglo XIX y durante buena parte del siglo XX, el ferrocarril fue una de las principales herramientas de construcción del territorio argentino. Permitió conectar regiones alejadas, trasladar producción, acercar pueblos y consolidar un mercado interno. Pero detrás de cada tren circulando existía una enorme estructura humana y tecnológica que muchas veces quedó invisibilizada.
La historia ferroviaria argentina es también la historia de una disputa sobre el desarrollo nacional: si un país debe limitarse a importar tecnología o si puede construir capacidades propias para producir y mantener sus herramientas estratégicas.
Los talleres donde se construyó conocimiento argentino
Los grandes talleres ferroviarios, como los de Tafí Viejo en Tucumán, Remedios de Escalada en Buenos Aires o Pérez en Santa Fe, fueron durante décadas centros industriales de enorme importancia. Allí trabajaban torneros, soldadores, mecánicos, ingenieros y técnicos especializados que dominaban conocimientos complejos vinculados con la industria pesada.
Muchos de esos trabajadores aprendían el oficio dentro del propio sistema ferroviario. El conocimiento no estaba únicamente en los manuales técnicos, sino también en la experiencia acumulada de generaciones de ferroviarios que transmitían saberes sobre máquinas, materiales y procesos industriales.
Ese entramado permitió que Argentina desarrollara una cultura ferroviaria propia. El país no solamente operaba trenes construidos en el extranjero, sino que fue creando capacidades para adaptarlos a sus necesidades, repararlos y producir componentes nacionales.
En una economía donde la industria ocupaba un lugar central, los talleres ferroviarios representaban una pieza clave del modelo de desarrollo.
El ferrocarril como herramienta de integración nacional
Durante décadas, el tren fue mucho más que una alternativa de transporte. Para millones de argentinos significó la posibilidad de estudiar, trabajar, comerciar y comunicarse con otras regiones.
Las líneas ferroviarias conectaron ciudades grandes con pequeños pueblos del interior y permitieron que zonas productivas tuvieran acceso a mercados nacionales e internacionales. La expansión ferroviaria modificó la geografía económica del país y acompañó el crecimiento de numerosas comunidades.
Con la nacionalización de los ferrocarriles en 1948, durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón, el Estado argentino pasó a administrar una red considerada estratégica para el desarrollo nacional. La medida formó parte de una política más amplia que buscaba que áreas consideradas fundamentales para la economía quedaran bajo control estatal.
Más allá de las discusiones históricas sobre la gestión ferroviaria, aquel período consolidó la idea de que el transporte no era solamente un negocio, sino también una herramienta de planificación territorial.
El retroceso industrial y el cierre de capacidades
A partir de las últimas décadas del siglo XX, los ferrocarriles argentinos atravesaron un proceso de deterioro marcado por cambios económicos, falta de inversiones y transformaciones en el modelo productivo.
La privatización de los servicios ferroviarios durante la década de 1990 produjo una reducción significativa de la red y tuvo un fuerte impacto sobre los talleres y las comunidades vinculadas al ferrocarril. Muchos espacios industriales cerraron o redujeron drásticamente su actividad, mientras miles de trabajadores especializados perdieron sus puestos.
El cierre de talleres no significó solamente la pérdida de empleos. También implicó la desaparición de conocimientos técnicos acumulados durante décadas.
Cuando una sociedad pierde una fábrica, un astillero o un taller ferroviario, no pierde solamente edificios y máquinas: pierde capacidades que luego son muy difíciles de reconstruir.
La recuperación del debate sobre la industria nacional
En los últimos años, el sistema ferroviario volvió a ocupar un lugar importante en la discusión pública. La necesidad de mejorar el transporte de cargas, reducir costos logísticos y recuperar conexiones regionales reabrió el debate sobre la importancia de contar con una industria ferroviaria propia.
Países que hoy son potencias industriales no abandonaron sus sistemas ferroviarios; por el contrario, los transformaron en sectores estratégicos vinculados con tecnología, producción e innovación.
Argentina posee una tradición técnica que demuestra que puede desarrollar capacidades complejas cuando existe una decisión política orientada a sostenerlas.
La experiencia de los talleres ferroviarios muestra que la industria nacional no es solamente una cuestión económica: también es una forma de construir autonomía.
Una historia que todavía espera su próximo capítulo
Los viejos talleres ferroviarios representan una parte importante de la memoria industrial argentina. Allí quedaron grabadas historias de trabajadores, familias enteras vinculadas al ferrocarril y comunidades que crecieron alrededor de la producción.
Pero también representan una pregunta hacia el futuro: qué lugar quiere ocupar Argentina en un mundo donde la tecnología y la capacidad industrial vuelven a ser factores decisivos.
La historia del ferrocarril argentino demuestra que un país puede construir conocimiento, formar trabajadores especializados y desarrollar industrias complejas cuando existe una estrategia de largo plazo. Los trenes no son solamente vías y locomotoras: son una expresión concreta de un modelo de desarrollo y de la capacidad de una sociedad para producir su propio futuro.
La frontera es un teatro inmunológico en el que cada cuerpo es percibido como un enemigo potencial, y él y yo estamos a los dos lados en ese umbral para jugar el juego de la identidad y de la diferencia. Paul B. Preciado Paul B. Preciado nos conduce hasta los rincones menos pensados de la…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.