La Municipalidad de Villa Regina informa que se pueden adquirir las entradas para disfrutar de los espectáculos en el Anfiteatro Cono Randazzo que se desarrollarán los días viernes 5, sábado 6 y domingo 7 de noviembre.
Los puntos de venta son:
*Oficina de Informes Turísticos en el horario de 7 a 19,30 horas.
*Cultura: en el horario de 7 a 21 horas.
*Deportes (polideportivo Cumelen): en el horario de 7,30 a 14 horas.
Vivimos hace años en una era en donde los silencios de la «información oficial» se camuflan con una contrainformación informada. Desde WikiLeaks hasta Snowden, desde desconocidos hackeos hasta mecanismos de contrainteligencia, estos y algunos más se configuran como las fuentes de evidencia de una realidad que no está al alcance de todos… Sin embargo, los…
En esta ocasión Fabian Mitidieri nos trae la semblanza de este rosado dulce natural de la familia Millaman que cuenta con su bodega y viñedos ubicados en cercanías a la capital rionegrina. La Bodega y viñedos de la familia Millaman se encuentran ubicados en San Javier a unos 30 km de Viedma y elaboran vinos…
Se realizó el sorteo entre los contribuyentes que pagaron las Tasas Retributivas Anuales. El ganador de la moto fue Franklin Quezada Quintino, contribuyente N° 7748. Para la realización del mismo, se contó con la presencia del Intendente, Marcelo Orazi y la Escribana Pública, Rossana Hernández. La entrega del premio será el día domingo, en el…
La segunda edición del Festival Internacional de Música Bariloche (FIMBA) concentrará en cinco días, del 27 al 31 de octubre, más de veinte conciertos con variedad de propuestas musicales de excelencia, junto a la Orquesta Filarmónica de Río Negro y sus ensambles. Las entradas serán gratuitas y podrán reservarse a partir del 22 de octubre…
Un tuit del abogado Gregorio Dalbón volvió a poner en foco un recorrido político atravesado por muertes, violencias, encubrimientos y relatos oficiales construidos antes de cualquier verdad judicial. Desde Nisman hasta el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner, el nombre de Patricia Bullrich aparece siempre en el mismo lugar: el del poder que explica, señala y se desentiende.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
El planteo de Gregorio Dalbón no es una consigna suelta ni una reacción emocional. Es una enumeración precisa de seis hechos gravísimos de la historia reciente argentina en los que Patricia Bullrich tuvo un rol político directo o determinante, siempre desde lugares de poder estatal y siempre antes de que la Justicia pudiera hablar con pruebas y no con conferencias.
No se trata de igualar causas ni de forzar comparaciones. Se trata de observar un patrón político reiterado: muertes o hechos violentos incómodos para el poder, una ministra que aparece rápido, un relato cerrado que exonera al Estado y una ausencia total de autocrítica cuando el tiempo demuestra que las explicaciones iniciales eran, como mínimo, falsas o incompletas.
Seis casos, un mismo libreto
En el caso Nisman, Bullrich fue una de las primeras dirigentes en instalar públicamente la hipótesis del asesinato, sin pruebas, empujando una operación política que convirtió una muerte aún no esclarecida en un arma contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Once años después, la causa sigue sin una sola evidencia firme que desmienta la hipótesis del suicidio, pero el daño político ya estaba hecho.
En el caso Santiago Maldonado, como ministra de Seguridad, defendió a la Gendarmería desde el primer minuto, negó la desaparición forzada y acusó a la propia familia y a organismos de derechos humanos de “politizar” el hecho. La Justicia terminó estableciendo que Maldonado murió ahogado, pero Bullrich nunca explicó por qué encubrió el accionar represivo previo ni asumió responsabilidad política alguna.
Con Facundo Molares, la escena se repitió: muerte en contexto de represión policial, relato inmediato de “descompensación”, respaldo automático a las fuerzas y ningún cuestionamiento interno. La violencia estatal se explicó sola y el poder se lavó las manos.
El nombre de Fabrizia Pegoraro se suma a una lista menos mediática pero igual de inquietante: violencias institucionales minimizadas, responsabilidades diluidas y silencio político posterior. Cuando el caso deja de servir al discurso, desaparece del micrófono.
En el caso de Pablo Grillo, nuevamente el esquema: intervención estatal, daños graves, justificaciones preventivas y una narrativa que corre el foco del rol del Estado hacia supuestos enemigos funcionales al orden que Bullrich dice garantizar.
Y finalmente, el hecho más grave de todos: el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner. Allí Bullrich volvió a actuar como operadora política antes que como dirigente responsable: instaló la teoría del “loco suelto”, negó cualquier entramado político y mediático previo, y buscó clausurar de inmediato la pregunta central: cómo se construyó el clima de odio que habilitó el intento de magnicidio.
Patricia Bullrich estuvo en el caso Nisman. Bullrich estuvo en el caso Maldonado. Bullrich estuvo en el caso Facundo Molares. Bullrich estuvo en el caso Fabrizia Pegoraro. Bullrich estuvo en el caso Pablo Grillo. Bullrich estuvo en el atentado contra Cristina Fernández de… https://t.co/8WGLRkG2Qj
— Gregorio Dalbon #CristinaLibre (@Gregoriodalbon) January 18, 2026
Siempre antes, nunca después
El hilo conductor es claro y demoledor: Bullrich siempre aparece antes del fallo, nunca después. Siempre con certezas anticipadas, nunca con dudas. Siempre señalando culpables ajenos, nunca haciéndose cargo del área que condujo.
Cuando la verdad aprieta, el poder responde con fórmulas conocidas: alguien “se suicida”, alguien “se ahoga”, alguien “actuó solo”, alguien “se descompensó”. El Estado jamás falla, las fuerzas nunca se equivocan y la responsabilidad política queda sepultada bajo slogans de orden y seguridad.
Esto no es una casualidad ni una suma de errores. Es un método político: construir autoridad desde el miedo, legitimar la violencia con discursos duros y garantizar impunidad desde el poder institucional.
La responsabilidad que no prescribe
La historia argentina demuestra algo que ningún marketing puede tapar: los funcionarios pasan, las víctimas quedan. Las conferencias se olvidan, los relatos se caen y las verdades, tarde o temprano, aparecen.
Cuando ese momento llega, la pregunta no es quién dio la orden. La pregunta es quién estaba a cargo. Y en demasiados momentos oscuros de la Argentina reciente, la respuesta conduce al mismo nombre.
Jorge Macri analiza denunciar ante la Corte el incumplimiento de Toto Caputo de la cautelar que impuso un pago mensual a la Ciudad por la coparticipación que el gobierno nacional le quitó a la Ciudad.
Nación acumula 430 mil millones de pesos de deuda con la Ciudad desde agosto de 2025, cuando los pagos comenzaron a retrasarse. «Semejante suma ya no es un atraso, es un incumplimiento de la cautelar de la Corte», razonan en el gobierno porteño.
En efecto, el fallo de la Corte establecía que Nación debía pagarle a la Ciudad por goteo el 1,55% correspondiente a la Coparticipación. Eso implicaba transferencias diarias y automáticas al tesoro porteño. Apremiado por el déficit, Toto decidió hacer transferencias semanales de forma discrecional.
Al principio, Nación cumplió con los envíos, pero a los pocos meses comenzaron los retrasos. El peor momento llegó tras las elecciones porteñas de mayo y entre agosto de 2025 y enero de 2026 se acumularon 430 mil millones de pesos de deuda.
Semanas atrás hubo una reunión entre Jorge y Toto Caputo, pero no se registraron avances. Esta es una discusión paralela al fondo de la cuestión, que tiene que ver con el porcentaje total de Coparticipación que Nación le quitó a la Ciudad durante el gobierno de Alberto Fernández y que todavía está pendiente de resolución del máximo tribunal. Mientras sigue analizando ese tema, la Corte concedió la cautelar con un porcentaje menor que el que pretende recuperar la Ciudad, que es la que ahora está incumpliendo Caputo.
Caputo nos debe más de 430 mil millones, semejante suma ya no es un atraso, es un incumplimiento de la cautelar de la Corte.
Por eso, ahora en el gobierno porteño piensan en denunciar a la Corte el incumplimiento, aunque la respuesta del tribunal es incierta. «A la Corte no le gusta que la política lo quiera utilizar como mecanismo de negociación con el Estado», dijeron fuentes judiciales. En rigor, hasta ahora la Corte ha evitado confrontar con Milei.
«Hay 19 provincias que tienen reclamos por la coparticipación, esto recién arranca. Son cuestiones que tiene que discutir la política», agregaron las fuentes judiciales.
La cuestión no parece sencilla: cuando Nación propuso los pagos semanales en lugar de transferir por goteo, la Ciudad buscó que la justicia obligara a Nación a cumplir la mecánica original prevista por la Corte. Pero no hubo suerte: en el palacio de tribunales consideraron que su tarea estaba cumplida tras la promesa de Nación.
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