ELECCIONES 2026: Trump recibió una paliza
Los demócratas le arrebataron a Donald Trump las dos cámaras del Congreso: dieron vuelta siete bancas del Senado, entre ellas la de Texas, que no elegía un senador demócrata desde 1988; se quedaron con Diputados con la mayor ventaja en 33 años y le sacaron cuatro gobernaciones a los republicanos. El Presidente, que había pedido votar «como si él estuviera en la boleta», ahora dice que él no estaba en la boleta.
Por Bruno A. Monteverde para NLI

Paliza. No hay otra palabra. En las elecciones de medio término del martes 3 de noviembre, el partido de Donald Trump perdió el control del Senado y de la Cámara de Representantes. Con eso perdió también la llave del Congreso para los dos años de mandato que le quedan.
La postal de la noche llegó desde Texas, tal como te adelantamos anoche en NLI. El demócrata James Talarico le ganó la banca del Senado a Ken Paxton, el «guerrero MAGA» que Trump había bendecido, y se convirtió en el primer demócrata en ganar una elección en todo el estado desde 1994. Y no fue el único: en el mismo estado, Gina Hinojosa desalojó de la gobernación a Greg Abbott. Texas, la caja fuerte republicana, amaneció con la puerta abierta.
El Senado, de rojo a azul
Los republicanos llegaron a la elección con 53 bancas contra 47. A los demócratas les alcanzaba con dar vuelta cuatro. Dieron vuelta siete, según las proyecciones de AP:
- Texas: Talarico le ganó a Paxton.
- Carolina del Norte: Roy Cooper le ganó a Michael Whatley, el candidato elegido a dedo por Trump.
- Ohio: Sherrod Brown volvió y desbancó al senador Jon Husted.
- Maine: Troy Jackson terminó con casi 30 años de Susan Collins en el Senado.
- Iowa: Josh Turek le ganó a Ashley Hinson la banca que dejaba Joni Ernst.
- Kansas: el pastor metodista Adam Hamilton derrotó al senador Roger Marshall.
- Carolina del Sur: Annie Andrews le ganó al senador republicano Graham.
Encima, los demócratas retuvieron todo lo que tenían en juego: Jon Ossoff ganó en Georgia; en Michigan, Abdul El-Sayed se convirtió en el primer musulmán electo senador de los Estados Unidos; y también retuvieron Minnesota y New Hampshire.

Diputados: la peor derrota en una generación
En la Cámara de Representantes la cuenta era todavía más sencilla. Los republicanos llegaban con 218 bancas contra 214: a los demócratas les bastaba con dar vuelta tres. Según NBC News, ya dieron vuelta 29 y van camino a quedarse con al menos 258 bancas, la ventaja más amplia en la Cámara en 33 años.
Para hacerla más dolorosa, los republicanos perdieron varias bancas en distritos que ellos mismos habían redibujado para asegurárselas. Se dibujaron el mapa a medida y ni así les alcanzó.
No es un detalle menor. En febrero, el presidente de la Cámara, Mike Johnson, había advertido que perder la mayoría sería, en los hechos, el fin de la presidencia de Trump. Y en enero, el propio Trump les había avisado a sus legisladores que, si los demócratas recuperaban el Congreso, le iban a hacer un tercer juicio político.

Las gobernaciones, también
La ola llegó a los estados. Los demócratas les sacaron cuatro gobernaciones a los republicanos. En Texas, Hinojosa será la primera latina en gobernar el estado y la primera demócrata desde que Ann Richards dejó el cargo en 1995. En Georgia, Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera mujer negra electa gobernadora en la historia de Estados Unidos. En Iowa, que Trump había ganado por 13 puntos en 2024, ganó Rob Sand. Y en Ohio, Amy Acton le ganó a Vivek Ramaswamy.
Los republicanos llegaban con 26 gobernaciones contra 24; ahora los demócratas tienen la mayoría por primera vez en 16 años. Un detalle de color: Abbott ni siquiera había ido al acto de Trump en Texas. Después de la derrota, Trump le apuntó y lo acusó de haberse vuelto un «republicano solo de nombre».

«Yo no estaba en la boleta»
Durante la campaña, Trump les pidió a los estadounidenses que votaran como si él figurara en la boleta. Cuando los números empezaron a llegar, cambió de idea. «No estaba en la boleta y, si hubiera estado, ¡habríamos ganado de forma arrolladora!», escribió en Truth Social.
En una entrevista telefónica con Fox News dijo que no ve el resultado como un golpe contra él y les echó la culpa de las derrotas a un supuesto «clima» que había en el aire. Admitió estar «un poco sorprendido» y, cuando le preguntaron si la guerra en Irán tuvo algo que ver, esquivó la respuesta. Al New York Times le dijo que está «absolutamente dispuesto» a aceptar los resultados y que va a trabajar con los demócratas.
El clima, en realidad, tenía nombre y apellido: el costo de vida, la guerra en Irán y la nafta. Según remarcaron en la propia Fox News, los precios del combustible fueron los más altos registrados en una jornada electoral.
¿Y ahora, Milei?
Del otro lado del continente, hay alguien que apostó todo a Trump: Javier Milei. En octubre de 2025, sentado al lado del Presidente argentino en la Casa Blanca, Trump advirtió que si Milei perdía las elecciones, Estados Unidos no iba a ser «generoso» con la Argentina. Ahora el que perdió es él.
Los mercados ya lo venían leyendo. El martes, mientras en Estados Unidos se votaba, el riesgo país argentino superó los 820 puntos, en medio de las dudas sobre la continuidad del respaldo financiero de Washington. Y no es la primera señal: como te contamos en NLI, en septiembre Milei viajó a Nueva York a buscar una foto con Trump por Malvinas y terminó hablando con Marco Rubio, mientras Trump recibía al primer ministro británico.
¿Tomará nota el Gobierno argentino de que su principal aliado acaba de perder el Congreso y la confianza de buena parte de su propio país?
Trump les pidió a los estadounidenses que votaran como si él estuviera en la boleta. Le hicieron caso.




