El piloto Alan Ruggiero prepara su regreso al Turismo Carretera (TC) este fin de semana para disputar la penúltima fecha de la temporada en el autódromo de Toay, La Pampa. El regreso es significativo, ya que el piloto de 32 años vuelve a la máxima categoría del automovilismo argentino después de casi dos años de ausencia.
Ruggiero competirá a bordo de un Toyota Camry del equipo Maquin Parts Racing, gracias a un permiso especial otorgado por la ACTC. Su última participación fue en diciembre de 2023. Desde entonces, el piloto intentó concretar su regreso con varios proyectos, incluyendo un Ford Mustang de nueva generación, pero la falta de presupuesto había postergado cada intento.
La ACTC habilitó su participación mediante una excepción reglamentaria al artículo 5º del Reglamento Deportivo General, que prohíbe correr en las últimas cinco fechas a quienes no hayan disputado la Etapa Regular. Esta medida busca proteger la equidad deportiva durante la definición de la Copa de Oro.
Como consecuencia de este permiso especial, Ruggiero tendrá una restricción clara: no podrá sumar puntos en ninguna de las dos carreras restantes. En la práctica, si finaliza en una posición puntuable o incluso si gana, su resultado será «salteado» y los puntos de su posición se trasladarán al siguiente piloto clasificado.
El autódromo de Viedma se prepara para recibir una vez más al Turismo Carretera (TC), en lo que será la décima vez en la ciudad, en el marco de la segunda fecha de la destacada competición. Con la mezcla de clásicos fierros y los vehículos de última generación, se espera una verdadera fiesta del automovilismo en la capital rionegrina….
El hombre derrapó para evitar un choque en su moto y terminó con fracturas múltiples. Ahora lucha por su vida en el Castro Rendón
Un enfermero de 37 años oriundo de Centenario permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Castro Rendón de Neuquén capital tras sufrir un grave accidente de tránsito el viernes por la tarde. El siniestro ocurrió alrededor de las 18 en la intersección de Avenida Lago Traful y calle Coihue, cuando la motocicleta Mondial 110 cc que conducía el trabajador de la salud fue impactada por una camioneta Ford Ranger perteneciente a una empresa petrolera de Comodoro Rivadavia.
De acuerdo con el relato de testigos, el motociclista tenía la prioridad de paso al momento del cruce, pero frenó bruscamente para evitar la colisión directa, lo que provocó que derrapara y cayera al pavimento. En esa maniobra, una de las ruedas del vehículo mayor le pasó por encima de la cabeza, aunque el casco reglamentario que llevaba puesto fue clave para salvarle la vida. A pesar de ello, sufrió graves lesiones faciales, fracturas múltiples y un neumotórax, además de una importante pérdida de sangre.
El hombre fue asistido en el lugar por personal médico y trasladado en primera instancia al Hospital Natalio Burd de Centenario, donde fue derivado al Castro Rendón debido a la complejidad de las heridas. Según informaron sus familiares, continúa en estado delicado y bajo estricta observación médica. Hasta el momento, no trascendió si se realizaron pruebas de alcoholemia a los conductores involucrados. La Policía trabaja para establecer las causas exactas del accidente que mantiene en vilo a la comunidad de Centenario.
Se registró un accidente vial entre una ambulancia y un auto gris, donde cincos personas resultaron heridas, en la madrugada de este viernes en Recoleta. El siniestro ocurrió en la intersección de las avenidas Callao y Las Heras….
El atleta paralímpico Aníbal “Coco” Urbano tiene un corazón con dos ruedas y la vista prendida a las barreras que se deben superar. Su testimonio casi no ha dejado de estar en rutas y lugares del país.
Estuvo en Neuquén hace tres años y en estos días atraviesa las rutas del país en la 10ª Travesía de Integración “Argentina Integra”, un recorrido de 2.000 kilómetros en silla de ruedas desde Formosa hasta Mar del Plata, con el objetivo de cerrar un ciclo que lo llevó a conocer todas las provincias argentinas rodando.
Con él intercambiamos preguntas y respuestas entre la Patagonia y el norte argentino. Coco nos contó que esta travesía le demandó un año de preparación y que mantiene una disciplina constante como estilo de vida. Actualmente atraviesa distintas provincias enfrentando lluvias, viento y caminos difíciles, pero afirma estar “tranquilo” y confiado en llegar bien.
Durante el viaje, confiesa que piensa en su infancia, sus hijas y amigos, y que esos recuerdos lo fortalecen. También mencionó su libro Travesías del alma, donde volcó muchas de las reflexiones que surgen mientras recorre el país.
Coco repasó además su impresionante historial de desafíos: desde Mar del Plata–Brasil (1987) y Alaska (1990), hasta la unión de los océanos desde Viña del Mar a Mar del Plata, la vuelta a la provincia de Buenos Aires, la Antártida–Mar del Plata, y la Ruta 40 desde Calafate hasta la costa atlántica. Su actual aventura, Formosa–Mar del Plata, marca el cierre de un sueño iniciado hace casi cuatro décadas.
Emocionado, contó que en cada ciudad recibe muestras de afecto y respeto, aunque lamentó que a pesar de tantos kilómetros recorridos, la inclusión siga siendo una deuda pendiente. “El objetivo de estas travesías es proponer cambios para una sociedad más inclusiva, pero a veces siento que no alcanza”, expresó. También criticó la situación actual de las personas con discapacidad, afectadas por controles excesivos y falta de políticas de accesibilidad.
Para Urbano, el principal desafío no está en la gente, sino en los gobiernos: “El pueblo argentino no es discriminador, pero quienes nos representan sí. Ellos son los que pueden cambiar las cosas”.
Con su espíritu incansable, “Coco” sigue avanzando con el mismo propósito que lo impulsa desde el inicio: rodar por una Argentina más justa, accesible e integrada.
La entrevista
—Hola, Coco. Siempre es un placer hablar contigo.Hablemos sobre la 10ª Travesía de Integración Argentina Integra. ¿Cuántos kilómetros son y en qué consiste?
—Hola, qué gusto estar contigo y poder contarte. En este momento estoy realizando una travesía que consiste en un recorrido de 2.000 kilómetros en silla de ruedas, desde Formosa hasta la ciudad de Mar del Plata. Se llama Argentina Integra porque cierro un ciclo en el que mi propuesta fue recorrer, en silla de ruedas, provincia por provincia de mi país.
Estas son las dos últimas provincias que me faltaban, Chaco y Formosa, que no conocía en mi silla de carreras, y esta es la oportunidad de hacerlo. Son 2.000 kilómetros, con un promedio de 100 por día.
—¿Cuánto tiempo te llevó prepararte para esta travesía?
—Esta travesía me llevó aproximadamente un año de preparación, con muchos kilómetros de entrenamiento. Igual yo vengo con un ritmo de trabajo y disciplina que ya es un estilo de vida. No entreno exclusivamente para esta travesía, porque siempre que termino una ya estoy pensando en la próxima.
El entrenamiento es la continuidad de una forma de vida. Estoy muy tranquilo, sé que voy a llegar bien.
Más allá de las inclemencias del tiempo, estamos rodando con todos los climas y atravesando toda la geografía del país. En este momento estoy en la provincia de Santa Fe, detenido un rato porque hay mucha agua, viento en contra y tormentas fuertes. La policía nos está resguardando, así que estamos tranquilos.
—Cuando estás en plena travesía, en ese desafío tan personal, ¿en qué pensás?
—Cuando estoy rodando es una gran pregunta. Generalmente visito mucho mi “paisaje interno”, donde está mi infancia; tengo muy presentes a mis hijas y a mis amigos. Nunca pienso hacia adelante, sino que hago un repaso de cosas vividas. Y eso me da mucha fuerza.
Incluso escribí sobre eso en Travesías del alma, mi libro. Hay una poesía donde cuento lo que voy pensando durante el recorrido. Si querés, te puedo acercar un ejemplar: ahí hay muchas cosas que me fueron pasando y que pude escribir.
Ese libro también lo estuve vendiendo para juntar fondos para esta travesía.
—¿Cuántas travesías llevás realizadas?
—Bueno, la primera travesía que realicé fue Mar del Plata–Brasil, en 1987, con un carro y en compañía de otro corredor, Pablo Silva.
La segunda fue en 1990, desde Fairbanks hasta Anchorage, en Alaska, un recorrido de 1.000 kilómetros. Después, junto a la familia Íñigo Moyano, hicimos La Quiaca–Mar del Plata en 1994.
Otra fue La Unión de los Océanos, con el apoyo del Club de Leones de Mar del Plata, desde Viña del Mar hasta Mar del Plata, 3.100 kilómetros, incorporando vuelo en parapente por primera vez en la historia del deporte adaptado.
También hice La Vuelta a la Provincia de Buenos Aires, un recorrido de 3.600 kilómetros por el este, oeste, norte, sur y centro de la provincia, terminando en Mar del Plata.
Luego vino Sur Honosher, un recorrido con el apoyo de la Fuerza Aérea Argentina, desde la Antártida hasta Mar del Plata, como honorario de la Fuerza.
Más tarde realicé Una vereda al mar, desde las Cataratas del Iguazú hasta Mar del Plata, en 2017, con la propuesta de promover balnearios inclusivos.
Después hice La Vuelta a España, en solitario, una propuesta de unión de pueblos.
Y junto a Pablo Silva, del ciclismo adaptado, hicimos Calafate–Mar del Plata, 3.500 kilómetros en silla de ruedas por la Ruta 40. Fue una experiencia fascinante, por el paisaje y lo místico del recorrido.
Y ahora estoy en esta nueva aventura, Formosa–Mar del Plata.
Un poco apenado porque mi compañero se quedó sin la máquina con la que me iba a acompañar; ahora él cumple el rol de director y entrenador. Voy con un asistente terapéutico y un chofer que me acompañan en la ruta. Creo que no me olvidé de ninguna.
—¿Qué te dice la gente cuando te ve?
—Las muestras de afecto, admiración y respeto son constantes, no solo en esta travesía, sino en todas. En cada ciudad los recibimientos son muy conmovedores.
Muchas personas se acercan para felicitarme y mostrarme su cariño. Algunos me dicen que soy motivacional, otros que soy un ejemplo de vida.
Todos son comentarios muy generosos, que me animan, me dan ganas de seguir rodando y me motivan a continuar haciendo lo que amo.
Pero también me da pena ver que tanto esfuerzo no ha logrado cambiar muchas cosas. El objetivo de estas travesías siempre fue proponer una sociedad más inclusiva, y a veces siento que no alcanzan 2.000, 3.000 o 5.000 kilómetros para lograrlo.
Hoy incluso la situación ha empeorado: con las nuevas auditorías, muchas personas con discapacidad deben volver a probar su condición por culpa de las pensiones truchas.
Y en el medio, quienes realmente tienen una discapacidad están siendo víctimas de una crueldad innecesaria. La situación actual es precaria y da mucha pena ver cómo se vulneran nuestros derechos.
—Sos muy conocido por tu resiliencia y perseverancia. Sos un abanderado de la integración y de la lucha por ciudades más accesibles. ¿Cómo ves hoy ese tema? ¿Se ha tomado conciencia? ¿Se integra más?
—Sin dudas, todavía existen muchas barreras. No sé si de parte de la sociedad, porque con Argentina Integra sentimos cariño, respeto y admiración en todos lados.
Creo que los mayores obstáculos vienen de los gobiernos, de quienes tienen la responsabilidad y la facultad de cambiar las cosas: los ejecutivos, los municipios.
Ellos son los que pueden modificar la realidad en temas como barreras arquitectónicas, leyes laborales, transporte accesible o inclusión en los balnearios. El pueblo argentino, en general, no es discriminador. Pero quienes nos representan, sí.
La discriminación hacia las personas con discapacidad tiene nombre y apellido: los representantes que elegimos y que no hacen lo suficiente.
—Te admiro, Coco. Es un placer seguirte.
—Gracias. Te mando un fuerte abrazo. Te invito a suscribirte a mi canal Coco Urbano y seguimos en contacto, siempre unidos en la difusión y el trabajo por una sociedad más justa.
Matías Ferreyra es artista callejero, pero ante todo, es payaso y transforma el humor de la gente. Desde hace 27 años da vida a “Alan Brando”, un personaje entrañable que combina humor, equilibrio y reflexión. Su camino comenzó casi por casualidad, en una murga a fines de los años 90, y desde entonces no ha […]…
La Conmebol confirmó que no habrá cambio de sede para la final de la Copa Libertadores 2025. Pese a las gestiones e intenciones manifestadas por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), el partido decisivo entre Flamengo y Palmeiras se mantendrá en el Estadio Monumental de Lima, Perú, el próximo 29 de noviembre.
La idea de trasladar la final a territorio brasileño había sido impulsada por el presidente de la CBF, Samir Xaud, tras la clasificación de los dos equipos paulistas. Ciudades como Brasilia y Belém habían expresado su interés en acoger el encuentro. Xaud había señalado que la CBF estaba abierta al diálogo para acercar la definición al país si los clubes lo deseaban.
Sin embargo, la Conmebol ratificó su decisión inicial. Según reportes, la entidad sudamericana argumentó que la planificación logística y contractual ya está cerrada y que no existen motivos de seguridad que justifiquen una modificación de último momento.
Esta decisión se alinea con la política de la Conmebol de mantener la sede neutral y previamente anunciada, buscando la previsibilidad en la organización de sus torneos internacionales y evitando conflictos logísticos. Por lo tanto, la final de la Libertadores se jugará en la capital peruana como estaba previsto.
La pared del fondo del escenario muestra, una detrás de otra, noticias de desapariciones y redes de explotación sexual desbaratadas. Después, una secuencia de imágenes de mujeres que jamás volvieron a casa, entre las más reconocidas Marita Verón y Florencia Pennacchi. Las actrices y estudiantes de la UNA, Aruna Farías y Amanda Zapata, están allí, representando Fragmentada: una obra que escribieron y que exhiben en Área 623 (Pasco 623, Almagro), dirigida por Giuliana Bianchi y cuya próxima función es el domingo 22 de junio. Dicen que se pusieron a escribir y guionar porque estaban cansadas de esperar y querían actuar, un verbo que, en su caso, adquiere un doble sentido especial. Por Sol Tobía para ANRed.
¿Cómo decidieron escribir y actuar esta obra, sobre este tema? ¿Por qué la trata?
Aruna: Este proyecto nació de una pulsión en el cuerpo por actuar. Nosotras estudiamos hace muchísimos años y había algo de quedarnos en el estudiar, que pasen los días, los meses, el tiempo y seguir estudiando y no hacer nada al respecto, y esperar que nos llamen por un casting. Fue desde las ganas de ir a la acción. Y cuando decidimos eso fue como, bueno, escribamos, escribamos algo.
Amanda: decidimos qué tema abarcar y había algo de que este tema ya había surgido, ella había hecho un trabajo en primer año y yo en primero había leído Le viste la cara a Dios, de Gabriela Cabezón Cámara, que es muy crudo, muy fuerte, y a la vez es arte, es poético. Entonces, ¿Cómo se llega de un tema tan crudo a hacer algo poético, artístico, sin que se vaya la crudeza, y mostrar la realidad como es? Dijimos ok, este tema se habla, por ahí hay series en Netflix, pero ¿Cómo abordamos sin romantizar? Y ahí es cuando nos pusimos a investigar, a profundizar nosotras en el tema. Entre más sabíamos, más ganas teníamos de contarlo. Nos parecía mucho más necesario.
Antes de escribir Fragmentada, ¿recuerdan su primer o primeros contactos con la trata de personas como tema?
Aruna: antes de la trata empecé un poco con la prostitución, que está muy de la mano, había algo del individualismo… Empecé a interesarme en el tema específicamente con la prostituta que elige, entre muchísimas comillas, ser prostituta. También en la escuela hice un trabajo, empecé a indagar en ese tema. Había algo de la injusticia de los abusos sexuales, de la violación, de secuestrar a una mujer, de quitarle libertad, identidad, de quitarle todo, y creo que el interés por el tema empezó más alejado hasta que empecé a indagar y descubrí la trata de mujeres.
Amanda: yo no te sabría decir en qué momento, creo que fue el relato de Gabriela Cabezón Cámara… Y todos los casos que hemos escuchado de chiquitas, que vuelven a estar presentes cuando se tocan estos temas a nivel inconsciente, también: yo nunca me voy a olvidar del caso de Candela, que son cosas que nos tocaron de muy chiquitas, y cuando crecemos y nos adentramos entendemos el hilo, que claro, todos estos casos no eran casos aparte, ajenos, están todos relacionados y todos en este círculo.
Foto: Micaela Damen
En este proceso de investigación que mencionan, ¿Fue cambiando su idea de lo que era la trata de personas? ¿Tenían una imagen previa que se haya transformado?
Amanda: sí, yo pensaba bueno, te secuestran y es un lugar donde físicamente no te podés ir porque estás atada, encadenada. Y entendí que es una realidad mucho más psicológica, en el nivel de la manipulación, y que las víctimas caen a través de engaños, que nos puede pasar a nosotras. Si uno no es consciente de esa realidad y no tiene esa mini alerta (que tampoco es andar con miedo) una puede caer, andá saber cuántas veces estuvimos al borde, ir a castings medio raros… Y dije, ah, es mucho más acá y no tiene por qué ser que estoy caminando en la calle a la noche y me secuestran.
Aruna: hay algo de idealizar un poco la idea. De hecho, hay una de las escenas en que nos estamos preparando para irnos a un encuentro que hace el dueño del prostíbulo. Nos vamos y volvemos. Y en nuestra idea, cuando volvíamos de esa fiesta íbamos a volver con billetes en la ropa, como enganchados, como que nos habían dado un montón de plata. Y uno de los diálogos era ‘mucha platita’. Pero después de tener un encuentro con (la periodista especializada en trata de personas) Kitty Sanders y seguir investigando fue tipo claro, no. De verdad que no. Fue aceptar que no vamos a romantizar, y entonces se cambia la obra, se cambia el guion. No es que te dan plata en el corpiño, eso es algo que se ve en las películas, muy romantizado. Y desde siempre nuestra idea fue no romantizar.
¿Cómo reciben la obra el público y la gente en general, cuando les cuentan el tema que aborda?
Amanda: la recepción es muy positiva, nos dicen ‘qué bueno llevar un tema así al teatro’. Sí sabemos que es un tema un poco jugado, no es algo que atraiga, porque la realidad no todos la queremos ver. Pero a nivel obra, cuando termina la función, recibimos comentarios positivos, y a la vez tienen la carga que queríamos transmitir.
Aruna: sí, nosotras terminamos la función y la directora, que está siempre detrás, tiene que empezar a aplaudir porque la gente no aplaude. Hay un silencio, una pesadez en el ambiente que no sabés si terminó, si aplaudir… pero, ¿qué aplaudís? ¿Lo que pasa? ¿La trata? ¿Las actuaciones? Hay todo un juego de códigos, hay que estar de ese lado, del lado del espectador. Yo creo que es más cómodo estar de nuestro lugar que del espectador, pero la reciben muy bien, por ahora comentarios muy positivos.
Vieron que cada vez que se habla de prostitución y trata se plantea un debate social al respecto. ¿Se interiorizaron sobre las discusiones entre regulación y abolición? ¿Tienen alguna postura?
Amanda: lo hicimos. Creo que al interiorizarse en lo que es la trata uno llega a una conclusión firme, más escuchando relatos.
Aruna: somos abolicionistas.
Amanda: a mí me quedó mucho la frase de (la sobreviviente de trata de personas) Alika (Kinan) en una entrevista en la que ella dice ‘¿Qué ley ampara a una mujer que está sola con un hombre?’ No hay tal ley que pueda asegurarle que esa persona no sea un violento y no la cague a trompadas. No hay ley que pueda prevenirte ese peligro real.
Aruna: Hay una línea muy delgada entre realmente elegirlo y estar siendo sometida a eso, más allá de que una mujer pueda decir ‘yo estoy empoderada y elijo prostituirme’, ¿qué te llevó a vender tu cuerpo?
Foto: Micaela Damen
Es una postura muy difamada en el debate social, generalmente tergiversada. Muchas veces se considera que lo único y lo más progresista es la reglamentación.
Amanda: es que después de escuchar relatos reales y violentos es muy complicado pensar en aceptar esa realidad desde el lado ‘está todo bien’. Hay gente que está siendo violentada en este mismo momento.
Aruna: aparte siempre mujeres, siempre es la mujer la que se somete y el hombre el que tiene el poder de hacer lo que quiera, porque sabe que no podemos decir que no. Entonces hay algo ahí, el debate tendría que ir muchísimo más profundo y preguntarse por qué mujeres.
Amanda: además, nuestra obra está centrada en la trata, no hay tal debate explícito. Vos llegarás a tu propia conclusión, pero la obra en sí no te va a decir qué postura tomar. (El mensaje) es ‘esto es la trata, fijate qué hacés con eso y cómo te impacta’.
“Nosotras estamos para actuar”
Aruna y Amanda se muestran “felices” y consideran que estar haciendo Fragmentada es haber convertido “un sueño” en “una meta cumplida”. Transmiten la alegría de concretar, de convertir en algo tangible y real lo que antes eran ideas e intenciones: es al mismo tiempo la felicidad de hacer lo que una disfruta y la de optar por la acción frente a la explotación y la injusticia. Actúan, tanto artística como socialmente.
“Es la manera en que sabemos hacer, a través del arte. Quizás para hacer conferencias y hablar con los niños en las escuelas están Kitty Sanders y otras personas. Nosotras estamos para actuar y mostrar la realidad desde la actuación, que es lo que nos gusta y lo que hacemos bien”, considera Aruna. Por su parte, Amanda hace un comentario final sobre la “necesidad” de hablar de la explotación de las mujeres en el marco de la trata de personas, pese a que sea difícil de digerir: “Nuestra obra será fuerte, pero porque la realidad es fuerte”.
El viernes 6 de junio dirigentes de Suteba Tigre fueron notificados de su judicialización por el juez Alfredo Wagner a raíz de una “denuncia maliciosa” de funcionarios de la Dirección General De Cultura y Educación (DGCyE) de la provincia de Buenos Aires. En charla con Alfredo Cáceres, referente del sindicato, nos comentó sobre las falsas denuncias que recibieron y las acciones a llevar a cabo por la seccional “para responder a esta ofensiva judicial de la patronal”. Por Ernestina Arias.
“En la escalada represiva y autoritaria que estamos viviendo en el país, replicada por la DGCyE, que no cesa de desconocer el libre ejercicio de la actividad sindical, los cuadros intermedios de DGCyE optan por judicializar al SUTEBA TIGRE y en particular a María Elisa Salgado, secretaria general, Marina Lascano Warnes, Secretaria de Formación Político Sindical, y Alfredo Cáceres Vocal Titular, de este sindicato. Sin más, esto implica que nuestres compañeres puedan ser detenides ejerciendo su representación sindical o la defensa de docentes del distrito o en sus tareas laborales cotidianas, es decir, obstaculizan el ejercicio de la representación sindical”. De esta forma comienza a denunciar el sindicato de trabajadores de la educación Suteba Tigre en un comunicado emitido el mismo día que recibieron las notificaciones.
En conversación con Alfredo Cáceres, nos explica de qué se trata esa acusación. “Una inspectora del distrito de Tigre nos denuncia, argumentando hechos que tienen que ver con nuestra intervención sindical, como nombrarla, denunciar sus intervenciones, atropellos y demás. Fue alguien que llegó con el macrismo, de una manera como mínimo bastante dudosa, pero más allá de eso su irrupción como inspectora fue ser parte de la persecución desatada contra unos 500 inspectores en aquella época que hizo el macrismo para callar a las escuelas después del estallido de la escuela 49 de Moreno. Y bueno, entonces desde ese lugar arremete con una denuncia penal que el juez Wagner lo que hace es transformarla en una perimetral aunque no se declara competente sino que lo remite al fuero contencioso administrativo o sea que se lava las manos pero deja la medida cautelar de la perimetral. Con lo cual, técnicamente, si nos cruzáramos en una escuela o en la vía pública o en nuestro lugar de trabajo, o ejerciendo el rol de dirigentes, acompañando una intervención en la jefatura o en cualquier otro ámbito, podríamos ser detenidos, porque estaríamos violando la perimetral. Así que concretamente se transforma en un ataque de esta naturaleza”.
Desde el sindicato afirman que “esta ofensiva judicial contra representantes de trabajadores de la educación no es la primera vez que ocurre y pareciera estar completamente avalada por la DGCyE que no ha dado respuesta a ninguna de las presentaciones formales que se han realizado por el sindicato.”
A partir del momento que difundieron la situación empezaron a recibir la solidaridad de la docencia y organizaciones de zona norte, las cuales siguen recibiendo en sus redes sociales.
“Las campañas reaccionarias que buscan demonizar a les trabajadores acusando de violentes a quienes defiende los derechos de la clase trabajadora abonan la judicialización de nuestras organizaciones”, enuncian en el comunicado y prosiguen “hacemos responsables de la integridad de nuestres compañeres a las autoridades regionales y distritales, Amelia Bressan y Gloria Zingoni, y al Director General de Cultura y Educación, Alberto Sileoni”.
Finalizan el texto con la convocatoria a asambleas para resolver acciones directas para responder a esta “ofensiva judicial de la patronal”.
El mandatario arribó minutos antes de las 11 junto a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. En la puerta del establecimiento saludó a sus seguidores que se acercaron al lugar y luego debió esperar más de cinco minutos para poder votar ya que tenía tres personas por delante.
También lo acompañaron el influencer Iñaki Gutiérrez, quien le maneja sus redes, y el cineasta Santiago Oría, que registra todas su actividades.
Tras emitir su voto, el líder libertario se retiró saludando a más personas y posando para las fotos con algunas de ellas, mientras que luego se retiró en la camioneta que lo trasladaba junto a su hermana.
Para el oficialismo, el objetivo es el de cautivar al tercio de votantes, que aglutina a los indecisos, con la esperanza de sumar la mayor cantidad de bancas a favor en la Cámara de Diputados y en el Senado. Se estipula que La Libertad Avanza pintaría de violeta varios asientos, pero no los suficientes como para no depender de los aliados y necesitar acuerdos.
El presidente Javier Milei volvió a cuestionar al periodismo al prometer que su Gobierno se encargará de «bajarlos de esa Torre de Marfil en la que creen que viven». A través de su cuenta de X, el mandatario reclamó libertad de expresión “para todos”, y acusó a los profesionales de la comunicación de haberse “corrompido, ensuciado y prostituido al calor de los sobres y la pauta oficial»….