La Municipalidad de Villa Regina puso en marcha el concurso de precios 07/2021 destinado a la provisión de materiales para recambio de luminarias a tecnología LED en Plaza de los Próceres, Plaza de los Inmigrantes y Plaza La Estación.
La fecha de apertura de las propuestas será el 10 de agosto a las 11 horas en el Departamento de Compras. Las ofertas se recibirán en sobre cerrado en Mesa de Entradas de la Municipalidad, hasta la fecha y hora de apertura.
Lo propio de la máquina capitalista es hacer la deuda infinita Gilles Deleuze Según Foucault pasamos de una sociedad disciplinaria a una de control. La caducidad de la primera, marca la vigencia de la otra. Deleuze metaforiza icónicamente este pasaje en dos figuras: el topo y la serpiente. El topo vive bajo tierra encerrado, sometido…
Sergio Massa juega fuerte en la Primera sección. Además de promover a Sebastián Rovira en Tigre, en Tres de Febrero posiciona al empresario pyme y concejal renovador Diego Achilli para que el peronismo recupere ese distrito.
En el Frente Renovador hay expectativas de cara a 2027 al analizar que el oficialismo local llegará con el desgaste de tres periodos de gestión y con Diego Valenzuela fuera de competencia.
En paralelo, plantean como «evidente» para el peronismo hacer un cambio de estrategia en el distrito, luego de competir en cuatro elecciones consecutivas con el camporista Juan Debandi a la cabeza.
En ese sentido, dirigentes renovadores apuestan por «un perfil emprendedor» como el de Achilli, quien comanda la cadena de heladerías Los Amores, pyme con base en Villa Bosch que hoy cuenta con cerca de 120 sucursales en diversos puntos del país.
Tanto Achilli como la concejal Jimena Bondaruk se reunieron esta semana con Massa para abordar distintos proyectos para el distrito y comenzar a delinear la estrategia a 2027. «Hay que trabajar en un proyecto serio que represente a la gente», señalaron fuentes consultadas.
También recordaron que, a pesar de que en Tres de Febrero ganaron Axel Kicillof y en el ballotage Sergio Massa, el peronismo no logró imponerse al armado de Valenzuela y en eso creen que mucho tuvo que ver la falta de cohesión interna.
Más allá de los factores internos, en el peronismo de Tres de Febrero ven una oportunidad en la próxima elección ejecutiva, al analizar que la salida de Valenzuela de la intendencia se da «en un momento crítico» de la gestión y con un sucesor como Rodrigo Aybar al que consideran que los próximos dos años gobernará «limitado y rodeado de la gente de Valenzuela».
El programa Pro Huerta que la Municipalidad de Villa Regina lleva adelante junto al INTA permite que unas 600 familias puedan producir sus propios alimentos, garantizando el autoabastecimiento y una alimentación saludable. Viviana Aedo está a cargo de la implementación del programa a nivel municipal y explicó que “en Villa Regina venimos trabajando desde 1992,…
Gustavo Petro declaró la emergencia económica por 30 días ante una «inminente crisis fiscal» luego de que el Congreso archivara una reforma tributaria con la que buscaba obtener recursos adicionales para el presupuesto de 2026.
El decreto permitirá al gobierno de Colombia adoptar impuestos especiales para alcanzar la meta de 41.000 millones de dólares que, según Petro, se necesitan para manejar las finanzas del país el próximo año.
La economía colombiana superó las proyecciones de los analistas y se espera una subida en el PIB de entre 2,6 y 2,7% hacia el final del año pero el gasto público crece de la mano del endeudamiento, sin un aumento sustancial de la recaudación.
De esta manera, entre 2023 y 2024, el déficit fiscal subió 2,5 puntos porcentuales y analistas esperan que el indicador cierre por encima del 7% en 2025.
Para cerrar esa brecha, Petro apostó por una nueva reforma tributaria que aspiraba recaudar, mediante nuevos impuestos, unos 4.000 millones de dólares para añadir al presupuesto nacional del próximo año.
El decreto permitirá al gobierno de Colombia adoptar impuestos especiales para alcanzar la meta de 41.000 millones de dólares que, según Petro, se necesitan para manejar las finanzas del país el próximo año
Pero el Congreso archivó el proyecto a inicios de este mes en medio de advertencias del mandatario sobre recortes a la inversión pública.
Según el decreto firmado por Petro, Colombia se encuentra ante una «inminente crisis fiscal» que podría ocasionar «un ajuste drástico» en las finanzas del Estado y afectar el «bienestar de la población».
«El gobierno no va a dejar que se desate una crisis», afirmó el mandatario en la red social X luego de que el legislativo hundiera su paquete tributario. «Si no hay emergencia (económica), hay recorte», adelantó.
A esta situación se le suma la caída en la imagen de Petro. Según la última encuesta de Atlas del mes diciembre, la aprobación presidencial se mantuvo estable en el 38,6%, presentando una variación dentro del margen de error. Al mismo tiempo, hubo una caída de 3 puntos en la desaprobación, que pasó del 61% al 57,8%, configurando un escenario sin grandes alteraciones en la recta final del año.
A su vez, la evaluación del gobierno del presidente Gustavo Petro muestra una recuperación marginal en comparación con el mes anterior, con un aumento de 3 puntos en las evaluaciones positivas, que llegaron al 33,4%. Por su parte, las evaluaciones negativas tuvieron una leve caída, situándose en el 51,2%, mientras que las evaluaciones regulares bajaron 2 puntos.
Sobre la donación de plasma de pacientes de covid19, la desinformación de los medios, investigación, la donación como acto altruista, las campañas de incentivación y la Ley de Sangre. Lo primero que hay que dejar en claro cuando hablamos de donación de plasma de pacientes recuperados de covid_19 es que el plasma no es una…
Desde 1823 hasta hoy, la Doctrina Monroe funcionó como coartada ideológica para justificar invasiones, golpes de Estado, bloqueos económicos y condicionamientos políticos sobre América Latina. Un repaso histórico, crítico y documentado de una política imperial que sigue vigente y que hoy vuelve a exhibirse en el respaldo de Washington a Milei y en el grave episodio denunciado por Venezuela como el secuestro de Nicolás Maduro.
Por Alcides Blanco para NLI
El origen de una doctrina imperial
La llamada Doctrina Monroe, formulada en 1823 por el entonces presidente estadounidense James Monroe, suele presentarse en los manuales como una advertencia contra el colonialismo europeo en el continente. Sin embargo, desde sus primeros usos reales, funcionó como una autoproclamación de tutela: América no sería para los pueblos americanos, sino para los intereses de Washington. En un contexto en el que Estados Unidos aún no era potencia global, la doctrina operó como una declaración de intenciones a largo plazo, que se consolidaría con el crecimiento económico, militar y financiero del país del norte.
A fines del siglo XIX, tras la guerra contra España y la ocupación de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, la Doctrina Monroe dejó de ser una consigna diplomática para convertirse en una herramienta activa de dominación regional, reforzada luego por el llamado Corolario Roosevelt, que legitimó la intervención directa en países latinoamericanos ante cualquier situación que Washington considerara una “amenaza”.
Golpes de Estado y gobiernos derrocados
Durante el siglo XX, la Doctrina Monroe fue el marco político que permitió una seguidilla de intervenciones directas e indirectas. En 1954, el gobierno democrático de Jacobo Árbenz en Guatemala fue derrocado tras una operación organizada por la CIA para proteger intereses corporativos estadounidenses. En 1964, Estados Unidos respaldó el golpe militar en Brasil; en 1973, jugó un rol decisivo en el derrocamiento y asesinato de Salvador Allende en Chile; en 1976, apoyó activamente a la dictadura argentina.
Estos procesos no fueron excepciones, sino parte de una política sistemática: cuando un gobierno latinoamericano intentó desarrollar un camino autónomo, redistribuir riqueza o controlar recursos estratégicos, la respuesta fue la desestabilización. Golpes, sabotajes económicos, operaciones psicológicas y financiamiento a sectores opositores fueron prácticas recurrentes.
Dictaduras, terrorismo de Estado y Operación Cóndor
En los años setenta, la Doctrina Monroe se tradujo en su versión más brutal con la Operación Cóndor, una coordinación represiva entre dictaduras del Cono Sur, con apoyo logístico, tecnológico y de inteligencia de Estados Unidos. Miles de militantes políticos, sindicales y sociales fueron secuestrados, torturados y asesinados en nombre de la “lucha contra el comunismo”.
Lejos de ser un desvío, este entramado represivo fue funcional a la imposición de un nuevo modelo económico: apertura irrestricta, endeudamiento externo y destrucción del aparato productivo nacional. La violencia política fue el complemento necesario del saqueo económico.
Del intervencionismo militar al disciplinamiento económico
Con el fin formal de la Guerra Fría, Estados Unidos no abandonó su política de injerencia, sino que la adaptó. Las invasiones militares dieron paso, en muchos casos, al disciplinamiento financiero, las sanciones económicas, el endeudamiento condicionado y el uso de organismos internacionales como herramientas de presión.
En América Latina, esta etapa incluyó bloqueos como el impuesto a Cuba y Venezuela, persecuciones judiciales selectivas contra líderes populares —el llamado lawfare— y el financiamiento de proyectos políticos alineados con la agenda de Washington. La Doctrina Monroe mutó, pero nunca desapareció.
Bolivia: el golpe contra Evo Morales y el laboratorio del “golpe blando”
El caso de Bolivia es uno de los ejemplos más claros del intervencionismo estadounidense en el siglo XXI, adaptado a nuevas formas. En 2019, el presidente Evo Morales, primer mandatario indígena del país y artífice de un proceso de nacionalización de recursos estratégicos —en especial el gas y el litio— fue forzado a renunciar tras una operación de desestabilización política, mediática e institucional.
El rol de la Organización de Estados Americanos, alineada históricamente con la política exterior de Washington, fue clave. Un informe preliminar sin sustento técnico sobre supuestas irregularidades electorales fue utilizado como excusa para legitimar un golpe de Estado que derivó en la instalación de un gobierno de facto encabezado por Jeanine Áñez, inmediatamente reconocido por Estados Unidos.
Durante el régimen posterior al golpe, Bolivia vivió masacres en Sacaba y Senkata, persecución judicial contra dirigentes del Movimiento al Socialismo y una política de alineamiento total con Washington. El objetivo fue claro: interrumpir un proyecto soberano y disciplinar a un país que había decidido controlar sus recursos naturales y construir alianzas fuera del eje estadounidense.
Ecuador: Rafael Correa y la persecución como método
En Ecuador, la Doctrina Monroe se expresó a través de una modalidad cada vez más frecuente: la persecución judicial selectiva. Tras una década de gobierno de Rafael Correa, marcada por la recuperación del rol del Estado, la reducción de la pobreza y una política exterior autónoma, se desplegó una ofensiva para borrar políticamente a su principal referente.
Correa fue víctima de un proceso de lawfare que incluyó causas judiciales armadas, condenas sin pruebas materiales sólidas y la imposibilidad de presentarse a elecciones. Todo ocurrió bajo el gobierno de Lenín Moreno, quien llegó al poder con un discurso de continuidad pero rápidamente giró hacia un alineamiento pleno con Estados Unidos, restaurando acuerdos militares, entregando información estratégica y revirtiendo políticas soberanas.
La persecución contra Correa no fue un hecho aislado, sino parte de una estrategia regional: neutralizar líderes populares sin necesidad de tanques en la calle, usando tribunales, medios concentrados y presión internacional.
Brasil: Lula, la cárcel y la proscripción política
El caso de Brasil es otro capítulo central del intervencionismo contemporáneo. Luiz Inácio Lula da Silva, líder histórico del Partido de los Trabajadores y dos veces presidente, fue encarcelado en 2018 tras un proceso judicial plagado de irregularidades, que luego serían reconocidas incluso por la propia Justicia brasileña.
La causa que llevó a Lula a prisión se construyó sin pruebas directas y tuvo como resultado inmediato su proscripción electoral, allanando el camino para el triunfo de Jair Bolsonaro, un dirigente alineado ideológicamente con Washington y funcional a sus intereses geopolíticos y económicos.
Años más tarde, quedó demostrado que el proceso contra Lula estuvo atravesado por coordinación entre jueces, fiscales y actores externos, incluyendo cooperación informal con agencias estadounidenses. El objetivo fue inequívoco: desarticular un proyecto político autónomo que había fortalecido la integración regional, los BRICS y la independencia económica de Brasil.
Venezuela como objetivo permanente
Venezuela se convirtió en uno de los principales blancos de esta política en el siglo XXI. Desde la llegada de Hugo Chávez y la recuperación del control estatal sobre el petróleo, Estados Unidos desplegó una estrategia de hostigamiento constante: sanciones económicas, intentos de aislamiento diplomático, reconocimiento de autoridades paralelas y amenazas militares explícitas.
En las últimas horas, el gobierno venezolano denunció un hecho de extrema gravedad: el secuestro del presidente Nicolás Maduro en el marco de una operación atribuida a fuerzas estadounidenses. Más allá de la versión que intenta instalar Washington, el episodio fue calificado por Caracas y por diversos actores internacionales como una violación flagrante de la soberanía y un regreso abierto a las prácticas más crudas del intervencionismo.
Milei y el alineamiento sin matices
En este contexto regional, la Argentina atraviesa una etapa de subordinación explícita. Durante el proceso electoral que llevó a Milei al poder, el respaldo político y económico de Estados Unidos fue público y determinante. Señales financieras, gestos diplomáticos y apoyos externos funcionaron como un mensaje claro al sistema local: había un candidato alineado con los intereses de Washington.
Lejos de ocultarlo, Milei celebró ese respaldo y adoptó una política exterior de alineamiento automático, avalando sanciones, intervenciones y acciones que históricamente el peronismo y los movimientos nacionales habían cuestionado. El resultado es una Argentina que renuncia a la autonomía regional y se reubica, sin negociación alguna, dentro del esquema de la Doctrina Monroe.
Una doctrina que nunca fue pasado
A más de doscientos años de su formulación, la Doctrina Monroe sigue viva. Cambió de formas, de discursos y de métodos, pero mantiene intacto su núcleo: América Latina como zona de influencia exclusiva de Estados Unidos. Desde los golpes militares del siglo XX hasta el condicionamiento económico y las operaciones encubiertas del presente, la lógica es la misma.
La historia demuestra que cada vez que un país latinoamericano intentó salirse de ese corset, la respuesta fue la presión, la desestabilización o la violencia. Entender ese recorrido no es un ejercicio académico: es una condición necesaria para defender la soberanía, la democracia real y el derecho de los pueblos a decidir su propio destino.
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