Clausurado y allanado otra vez

Clausurado y allanado otra vez

 

Esta semana el Ministerio Publico Fiscal ordeno el allanamiento de una casa que ya había sido clausurada por microtráfico.

Un nuevo allanamiento tuvo lugar esta semana en un «kiosco narco» del barrio Belgrano de Neuquén, una vivienda ubicada sobre Bahía Blanca al 500, que ya había sido clausurada a principios de octubre tras la detención de una mujer y sus dos hijos por venta de drogas. En esta ocasión, la Fiscalía de Robos y Hurtos, junto con la Brigada de Investigaciones de la Comisaría Segunda, descubrió que el lugar se utilizaba además como depósito de objetos robados.

Durante el procedimiento, ordenado por el juez de garantías Juan Kees y solicitado por el asistente letrado Luciano Vidal, se secuestró una gran cantidad de artículos: una 8 consolas de videojuegos, 10 celulares, notebooks, televisores, herramientas eléctricas, cascos, mochilas, parlantes, una mesa de ping pong y sombrillas, entre otros elementos. Los investigadores lograron establecer un “patrón delictivo” que vinculaba al inmueble con múltiples robos ocurridos en distintas zonas de la capital, como Perticone, Mitre, Tierra del Fuego, Río Negro y Libertad.

El operativo también reveló que en el lugar funcionaba un delivery de bebidas sin habilitación comercial, por lo que la Dirección de Comercio municipal secuestró bebidas alcohólicas y clausuró nuevamente el domicilio. La Fiscalía de Robos y Hurtos continuará ahora con el proceso de identificación de los bienes para devolverlos a sus dueños y definir nuevas imputaciones vinculadas a los robos investigados.

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  • ¿A qué apuntan Trump y Netanhyahu?

     

     

    Tras un comienzo arrasador, el Estado de Israel parece estancarse en Irán, mientras sus cielos ya no se ven impenetrables presiona a Estados Unidos para que se involucre en una guerra . Trump acude al rescate de palabra, aunque también parece estancarse y y dudar. ¿Cuáles son los objetivos de ambos jefes de estado, qué chances tienen de lograrlos?. La guerra que se define en estos días podría cambiar Medio Oriente. Por Leo Rodríguez para ANRed.


     

    El martes de la semana pasada Israel comenzó una guerra al iniciar la operación llamada «León ascendente», se inició con el asesinato de la mayor parte de la dirección militar y científica iraní, (al menos, 15 cientificos y unos 20 oficiales de altos cargos militares) y destruir una parte importante de las baterías antiaéreas del país. Al día siguiente Irán empezó a responder con el lanzamiento de misiles, mientras Israel continuó destruyendo objetivos militares, nucleares y de infraestructura básica.

    Al día de hoy, el 14 de junio, Israel comenzó a sostener bombardeos diarios, mientras que Irán respondía con ataques que penetran diariamente el sistema defensivo israelí, supuestamente inexpugnable. El balance provisorio fue que Israel mantenía su ofensiva pero a la vez Irán no dejaba de responder. Así que la situación continuaba abierta. Irán logro mantener la capacidad de disputar la iniciativa en la guerra.

    Comenzaron las especulación sobre si ambas fuerzas son capaces de mantener la escalda belica. ¿Cuáles son los objetivos de uno y otro bando en este momento?

    Netanhyahu logró con el inició de los ataques a Irán, escapar  de dos escollos simultaneos, la crisis genocida en Gaza cuestionada de forma masiva por la comunidad internacional (Marcha global por Gaza) y una crisis interna de gobierno que cuestionaba la conducción que no termina de lograr el objetivo de aniquilar a la resistencia palestina. Pero contra Irán se lanzó a  la destrucción del plan nuclear como el lograr la caída del regimen. Ninguno de los dos objetivos parecen alcanzables en el corto plazo.

    Irán plantea «resistir», manteniendo su extructura interna (sostener la cohesión social, evitar el pánico, mantener un piso de actividad económica) y la par demostrar que no pierde capacidad para responder día a día el bombardeo contra Israel penetrando las defensas antiaereas. Por ahora estos objetivos vienen siendo logrados.

    Aquí entra la decisión de Trump de intervenir en la guerra, amenazando a Irán con la destrucción total. Esta amenaza ha sido respondido firmemente por el ayatolla Ali Jamenei. Veamos la saga de los acontecimientos.

    Trump ha comenzado afirmando que “se le había agotado la paciencia”, que destruiría de inmediato las centrales nucleares y que estaba pensando si ordenaría el asesinato de Jamenei, para anunciar que se tomará 15 días para decidir si hacerlo. Ante ello, el gobierno israelí empezó a esgrimir que, de no cumplir Trump con el bombardeo de las centrales nucleares, Israel podría mandar comandos por tierra para destruirlas ellos mismos. Las cosas se van complicando evidentemente.

    Trump no tiene tan fácil involucrarse directamente, más allá de sus palabras.

    Desde un punto de vista práctico, si EEUU interviene, cómo evitará que se empantane como sucedió en las invasiones en Irak y Afganistán? Estará a tiempo de simplemente obtener concesiones y desescalar?

    Pero si las implicancias estratégicas no son tenidas en cuenta por el gobierno norteamericano, de todas maneras una cuestión más cercana le puede explotar en las manos. Hay que tener en cuenta que la fuerza política que expresa Trump se divide a la mitad entre los guerreristas y los aislacionistas, como Bannon, que no quieren meterse en Irán.

    Al mismo tiempo la directora de inteligencia nacional de EEUU, Tulsi Gabbard, declaró que Irán no tiene armas nucleares (además de que ese país declara no querer tenerlas). El presidente de la OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica) el argentino Grossi declaró ahora en el mismo sentido, contradiciéndose de lo que anunció antes y fue usado como el disparador para el inicio de la guerra.

     

    Irán resiste, en medio de sus problemas

    Los puntos más débiles de Irán son: a) las fallas de inteligencia instalan la duda de hasta qué nivel están infiltrados, lo que favorece una desconfianza interna en altos niveles y b) el no tener ningún aliado militar directo, excepto los Hutíes de Yemen. En el caso de China hay versiones no confirmadas de cierto apoyo material. Esta situación se agrava si tenemos en cuenta que hasta hace poco se consideraba que «el eje de resistencia» pro iraní incluía importantes milicias en Irak, un despliegue conjunto de Irán con Hezbollah y cierta asociación con Hamas, lo que le daba a Irán una línea directa hasta cercar a 1srael por completo, más cierto colchón que le daba el régimen de Al Assad y las bases rusas en Siria.

    En contraste, Israel en el campo de la inteligencia y de las alianzas se muestra mejor. Tiene un apoyo muy activo de EEUU (si bien con las dudas dichas de Trump) y un apoyo muy cercano de Alemania y el Reino Unido.

     

     

    La cuestión estructural en el trasfondo

    La tendencia estructural al avance chino en el plano mundial viene expandiéndose hacia Asia suroccidental («Medio Oriente») por medio de la Ruta y la Franja de la seda. Irán, como en tiempos anteriores, es un nudo esencial para la misma.

    En mayo pasado se inauguró un ferrocarril directo de China a Irán. Los pactos de estos años de China y de Irán con los países del golfo plantean la consolidación de ese nudo por medio de infraestructuras de gran escala en el plano de la comunicación y los transportes, así como de un fluido intercambio de manufacturas por energía. Desde allí permiten la continuidad de la ruta terrestre y la franja marítima de cara a Africa y a Europa.

    Por supuesto, esa extensión y la consecuente integración orgánica de Eurasia no es posible sin algún tipo de acuerdo en relación con el conflicto palestino israelí, ahora extendido al conflicto persa israelí (al margen también debe resolverse la cuestión vecina de la guerra de Ucrania).

     

    Las alternativas planteadas

    Si bien Netanhyahu y Trump no lo explicitan en este sentido, en la práctica las alternativas planteadas, en términos estructurales son:

    1. resolución militar favorable a «occidente» (EEUU, Israel, Reino Unido) y sus halcones, un triunfo militar israelí tan aplastante que sea un punto de inflexión que haga que el capital occidental vuelva a hegemonizar medio oriente y por esa vía a la India, concretando el aislamiento chino.
    2. desescalada y acuerdo paritario, abriendo el camino de un pacto de asociación entre los capitales occidentales (EEUU, europeos, de Israel) con los capitales chinos. Un pacto que permita una mayor asociación «win-win», donde todos ganen. Este pacto sería ideal para los moderados dentro de Irán y dentro de Israel.
    3. Empantanamiento de la guerra. Situación de inestabilidad en Medio Oriente. Mientras siga desarrollándose la tendencia a la mayor competitividad mundial de China y el espacio orgánico que viene construyendo (BRICS ampliado), y al mismo tiempo se agudicen los problemas económicos y subjetivos en Europa y EEUU. Incentivos para que los países del golfo sigan orientandose cada vez más hacia China y el régimen iraní pueda recomponerse.

     

    La política de Netanhyahu va hacia la opción 1) pero tiene grandes dificultades para realizarse. Primero las limitaciones militares urgentes necesita del armaento yankee para penetrar las defensas iranies en torno a el desarrollo nuclear y necesita la aprovición de armemento incluso su defensa anti-aerea para defenderse de una guerra prolongada con Irán.

    La política de Trump es muy equívoca, no se orienta con claridad a ninguna de las tres opciones en disputa, aunque no puede descartarse que termine haciéndolo por alguna de ellas. Trump que supuestamente venía a detener las guerras y sus gastos, ahora es presionado por la coalicción israelí a una guerra con altas probabilidades que sea prolongada.

    Por lo tanto el conflicto tiene amplias posibilidades de continuar sin llegar a una resolución clara. Si bien el gobierno de Irán y los BRICS en general apuestan a “volver al multilateralismo” previo al ataque hecho por el Estado de Israel.

     

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  • La salud en terapia intensiva: la crisis sanitaria en argentina

     

    La crisis sanitaria en Argentina ha dejado de ser una preocupación sectorial para convertirse en un problema estructural de magnitud nacional. Las señales de alarma son múltiples: desde la precarización laboral del personal de salud, la falta de insumos médicos y el deterioro de la infraestructura hospitalaria, hasta episodios escandalosos como la distribución de fentanilo contaminado, que ha puesto en peligro la vida de decenas de pacientes. No se trata de emergencias aisladas, sino de los síntomas de un sistema en colapso. Por Lucio Le Moal, periodista y trabajador de la salud en HIGA San Martín de La Plata.


    Este panorama no es reciente ni accidental. Es el resultado de décadas de desfinanciamiento, fragmentación, decisiones erráticas y, sobre todo, de una ausencia sostenida de políticas de salud pública de largo plazo. La inflación y la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de la salud son solo la punta del iceberg. A esto se suman la crisis de abastecimiento de medicamentos, las demoras crónicas en la atención y la saturación de servicios clave, como ocurre hoy en el Hospital Garrahan, ícono de la medicina pediátrica argentina.

    Pero más allá del diagnóstico técnico, lo que subyace es un debate profundamente ideológico: ¿la salud debe ser garantizada por el Estado como un derecho humano, o gestionada por el mercado como un bien de consumo? Dos modelos están en pugna: el modelo estatal/nacional y el modelo liberal-mercantil.

    El modelo estatal/nacional: salud como derecho y deber indelegable del Estado

    Esta visión tiene raíces profundas en la historia sanitaria argentina. Su mayor exponente fue el Dr. Ramón Carrillo, primer ministro de Salud de la Nación, quien sostenía: «Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente al dolor que causa la injusticia social, los microbios como causa de enfermedad son pobres causas.»

    Desde esta perspectiva, el Estado debe garantizar el acceso universal, equitativo y gratuito a la atención sanitaria. La planificación estratégica, la producción estatal de medicamentos, la inversión en infraestructura y la dignificación del trabajo profesional son pilares irrenunciables. Para este modelo, la salud no es un gasto, sino una inversión social.

    El caso del fentanilo contaminado —que provocó graves infecciones e incluso muertes— expone las consecuencias de tercerizar controles y compras de insumos vitales bajo la lógica del ajuste. Las fallas en los procesos de esterilización, almacenamiento y distribución no solo revelan negligencia, sino que cuestionan la capacidad del Estado de proteger la vida de sus ciudadanos cuando delega su rol rector en el mercado.

    En este marco, la situación crítica del Hospital Garrahan —con renuncias masivas, falta de insumos, demoras en turnos y deterioro edilicio— es la expresión más visible de un modelo en crisis, pero también de lo que ocurre cuando se debilita la responsabilidad estatal.

    Como afirmaba Carrillo: «El Estado no puede mirar para otro lado cuando la enfermedad afecta al pueblo. La medicina social no es una opción, es una obligación.»

    El modelo liberal-mercantil: la salud como responsabilidad individual

    En la vereda opuesta, el pensamiento libertario plantea que el Estado debe reducir su participación al mínimo, promoviendo la competencia entre prestadores privados como mecanismo para mejorar la calidad y reducir costos. Bajo este paradigma, el paciente se convierte en cliente, y la salud en un servicio a ser contratado según las posibilidades económicas de cada individuo.

    Se proponen medidas como sistemas de vouchers sanitarios, seguros médicos privados de libre elección, desregulación de laboratorios y privatización progresiva de hospitales.

    El caso del fentanilo contaminado, desde esta óptica, demuestra —según sus defensores— que el Estado es ineficiente y que los controles funcionarían mejor bajo lógicas empresariales.

    Sin embargo, esta visión ignora un dato clave: el mercado excluye. Y lo hace sistemáticamente. Cuando la atención sanitaria se rige por la rentabilidad, los más pobres quedan afuera. Como decía Carrillo: “No puede haber política sanitaria sin justicia social.”

    ¿Un punto medio posible?

    En un país donde todo debate se polariza, es necesario explorar modelos mixtos o híbridos, como los aplicados en los países nórdicos o en Holanda. Sistemas con financiamiento público, fuerte regulación estatal, pero también con capacidad de gestión eficiente y mecanismos de control social y transparencia.

    El desafío argentino es construir un modelo de salud que combine equidad, eficiencia y sostenibilidad. Esto implica no solo mayor inversión, sino planificación estratégica, control efectivo de insumos, mejora de las condiciones laborales y fortalecimiento institucional.

    Conclusión: la salud no es una mercancía. La salud no puede ser un campo de batalla ideológica. Pero sí debe ser una política de Estado. La vida de millones de argentinos depende de decisiones políticas que no pueden postergarse. El acceso a un sistema de salud seguro, humano y justo no debe depender del azar, del lugar donde se nace ni del ingreso que se percibe.

    Como nos enseñó Carrillo, «Los problemas de la medicina como rama del Estado no se pueden resolver si no hay una política social orientada al bien común.» Hoy más que nunca, debemos retomar ese legado.

    Porque en definitiva, la salud de una nación dice mucho más sobre su dignidad que cualquier indicador económico.

     

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  • Denuncian a la SIDE por habilitar tareas de espionaje ilegal sobre opositores y grupos sociales

     

    Una denuncia penal presentada por el Centro de Estudio Legales y Sociales (CELS) contra los jefes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) los acusa de abuso de autoridad por aprobar un Plan de Inteligencia Nacional que habilita tareas de espionaje sobre grupos vulnerables, actores sociales y voces críticas, en abierta violación a la Ley de Inteligencia Nacional. Desarticular la protesta social a partir de la agudización de la crisis ecónomica y particularmente aplacar la resistencia en las provincias es uno de los principales objetivos luego de la aprobación de la Ley de Bases. Por ANRed.


     

    Hace unos días se filtro parte del Plan de inteligencia para el 2025 (PIN). Las denuncias se hicieron concretas a partir de la públicación de la Revista Crisis. El PIN, elaborado por la SIDE bajo la administración de Javier Milei, instala un esquema de vigilancia y control que apunta directamente contra voces disidentes, opositores políticos, movimientos sociales, ambientalistas, pueblos originarios, periodistas, sindicalistas y referentes opositores. Lejos de tratarse de un plan técnico o preventivo, el PIN operará como una herramienta política de persecución, basada en definiciones vagas y arbitrarias que habilitan el espionaje interno y la criminalización de la protesta.

    Con el pretexto de proteger el “orden constitucional” o el “desarrollo de la infraestructura estratégica”, el gobierno utilizaría la inteligencia estatal para catalogar como amenazas a quienes cuestionen sus políticas.El plan incluso se atreve a identificar el “anarquismo” como forma de terrorismo, en un intento evidente de criminalizar. Detrás se guardan desafios que sabe el gobierno que enfrentará. Todavía están frescas las rebeliones del 2020 contra la instalación de la megaminería en Chubut y el Mendozazo en el 2019 a penas asumido Alberto. Incluso en Jujuy también una rebelión que duró varias semana hasta se realizó un acampe en el centro de CABA (El tercer malón de la paz) . También las jornadas de protesta en toda la costa bonaerense contra las petroleras offshore.

    Hoy organismos de derechos humanos y actores sociales presentaron una denuncia penal contra las máximas autoridades de la SIDE, Sergio Neiffert y Diego Kravetz, por abuso de autoridad. La acusación se centra en un Plan de Inteligencia Nacional y una orden secreta recientemente revelada, que habilitan a los servicios de inteligencia a vigilar y monitorear a grupos sociales, opositores, periodistas, académicos y ambientalistas bajo definiciones amplias y vagas. El plan amplía de forma riesgosa el concepto de terrorismo y legitima la persecución ideológica, incluyendo el espionaje sobre protestas y reclamos históricos. También apunta al seguimiento de conflictos socioambientales y a pueblos originarios. Todo esto contraviene la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520, por lo que se exige una investigación judicial para determinar si ya se realizaron acciones ilegales y quiénes son los responsables.

    El texto fue publicado hoy por el CELS:

    «Denunciamos penalmente por abuso de autoridad a Sergio Neiffert, jefe de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), y a Diego Kravetz, director general de Operaciones de la SIDE. La denuncia apunta a sus responsabilidades en la aprobación de un Plan de Inteligencia Nacional (PIN) y el dictado de una orden secreta que habilita a la SIDE a “identificar y monitorear” a todos los “grupos sociales vulnerables” de la Argentina y a actores que puedan capitalizar la “creciente polarización política para expandir su influencia” en el electorado local.

    Una parte sustancial de las tareas de inteligencia, que son esencialmente secretas, estaría volcada a vigilar y caracterizar la conversación pública: lo que se dice y cómo se dice en medios y en redes sociales. Las opiniones comienzan a adquirir las características de una amenaza para el PIN cuando “promuevan la conflictividad” -una práctica de autoridades y grupos afines al gobierno, por otra parte- o cuando erosionen “la confianza” en las instituciones económicas o la reputación de empresas asentadas en el país.

    La extensión de las tareas de inteligencia es enorme y tiene definiciones vagas. Pueden vigilar, según su plan, a “actores de interés”, “actores estratégicos”, “actores no estatales”, actores que tengan la capacidad de “manipular la percepción” de las personas, que promocionen la fragmentación social, sin una explicación de qué significan esos adjetivos y si tienen límites. La definición concreta y operativa queda en manos de los funcionarios de la SIDE: son quienes van a definir quiénes encarnan una amenaza. El PIN habilita la vigilancia secreta de la expresión política opositora en el espacio público, pero también de referentes sociales, economistas, periodistas, académicxs, artistas y cualquier voz crítica.

    Todas estas actividades son abiertamente contrarias a la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520. Por eso en la denuncia pedimos, además de una serie de medidas de prueba para esclarecer estos hechos, que se determine si ya hubo acciones concretas basadas en la orden secreta y el PIN, para poder definir las responsabilidades penales.

    El PIN contiene “Lineamientos Estratégicos” y “Objetivos Generales de Inteligencia”, del que se desprenden “Objetivos Particulares de Inteligencia” y de ellos “Necesidades de Inteligencia”.

    Las Necesidades de Inteligencia del Objetivo Particular de Inteligencia 5 del Lineamiento Estratégico 3, por ejemplo, habilitan la vigilancia de actividades y expresiones políticas y sociales que consideren amenazas o en proceso de radicalización. Si nos remitimos a medidas o declaraciones de funcionarios para entender cuáles podrían ser esas amenazas podemos remontarnos al año pasado, cuando el gobierno usó ese tipo de calificativos para hablar de manera prejuiciosa y estigmatizante de manifestantes, de grupos anarquistas o antifascistas. El Objetivo Particular de Inteligencia 6 del mismo Lineamiento Estratégico apunta a los “potenciales impactos negativos en el desarrollo del sistema de Defensa Nacional” y allí los sospechosos podríamos ser los organismos de derechos humanos.

    El PIN amplía el concepto de terrorismo de una forma muy peligrosa. Podrían quedar bajo vigilancia actividades y personas por su orientación ideológica o por sus reclamos históricos. El paraguas es tan amplio que habilitaría la vigilancia de manifestaciones públicas y de protestas que pudieran ser “oportunidad” para acciones terroristas. El plan identifica al “terrorismo anarquista” como blanco principal, lo que puede derivar en persecución ideológica: expresar ideas anarquistas sería suficiente para entrar en una lista de vigilancia.

    El Plan de Inteligencia se enfoca también en seguir la conflictividad socioambiental y vigilar tanto al activismo ambientalista como a los pueblos indígenas –grupos que pretendan proteger patrimonios culturales y/o sagrados–. La mirada está puesta en situaciones y actores con capacidad de incidencia política o de obstruir proyectos extractivos, que puedan afectar la “extracción, transporte y/o comercialización” de recursos naturales estratégicos. También incorpora como objetivo el seguimiento de instancias internacionales –sistemas de protección de derechos, cooperación internacional pública y privada– que intervengan frente a “eventos climáticos extremos, la degradación del ecosistema y pérdida de biodiversidad”. Quienes promuevan acciones para evitar estas consecuencias de la matriz productiva extractivista son considerados actores “adversos al interés nacional”.

    Aunque el Estado Nacional lo haya negado en un comunicado breve, está habilitando a los organismos que integran el Sistema de Inteligencia Nacional a desplegar tareas de identificación, seguimiento, monitoreo, búsqueda, producción y acopio de información sobre personas y grupos por razones políticas. Es ilegal y tiene que rendir cuentas.»

     

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  • Violencia sin freno en Loncopué: brutal golpiza dejó a un hombre con fractura de cráneo

     

    Loncopué atraviesa días marcados por la violencia. A menos de una semana del crimen de Franco Morel, la localidad neuquina volvió a estremecerse con otro episodio salvaje que dejó a un vecino gravemente herido y en terapia intensiva.

    De acuerdo con la investigación, el hecho ocurrió el sábado por la noche, cerca de las 22, cuando la víctima fue interceptada en la vía pública por dos hombres que lo atacaron a golpes luego de una discusión verbal. Producto de la agresión, el vecino sufrió traumatismos severos, fractura de cráneo, hematomas y una hemorragia subaracnoidea. Permanece internado en terapia intensiva con pronóstico reservado.

    Los agresores, identificados por sus iniciales como B.A.B. y R.S.B., fueron detenidos e imputados por el delito de lesiones gravísimas en calidad de coautores, según informó el Ministerio Público Fiscal (MPF).

    De acuerdo con lo que reconstruyó la fiscalía, el ataque se produjo en dos momentos distintos: primero, tras un intercambio de insultos, uno de los acusados se enfrentó a la víctima hasta que otras personas intervinieron para separarlos. Minutos después, ambos imputados lo emboscaron nuevamente y lo golpearon hasta dejarlo inconsciente en el suelo. Testigos del hecho aseguraron que uno de ellos le dio una patada en la cabeza cuando ya estaba caído.

    La jueza de garantías Vanessa Macedo Font dio por formulados los cargos y fijó un plazo de tres meses para la investigación. Sin embargo, rechazó el pedido de prisión preventiva solicitado por la fiscalía, que había argumentado riesgo de entorpecimiento de la investigación. En cambio, dispuso la libertad inmediata de los imputados, aunque les prohibió mantener contacto con la víctima o los testigos.

    El violento episodio se suma al crimen ocurrido el lunes 27 de octubre, cuando Franco Morel fue asesinado a puñaladas en plena calle. El autor fue detenido y enfrenta cargos por homicidio simple.

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  • Cómo es la búsqueda de inversores para poner en marcha la PIAP

     

    La Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), administrada actualmente por la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI), ingresó en la etapa de sumar inversores privados para su puesta en marcha. Así lo informó el gobierno neuquino con la “convocatoria a potenciales inversores y entidades financieras con el objetivo de participar en forma parcial o total para lograr los fondos necesarios para la puesta en marcha, modernización y operación inicial” de la PIAP.

    La búsqueda está dirigida a bancos, fondos de inversión, organismos de crédito e inversores privados, tanto del país como del exterior. La planta pertenece a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y ENSI es la encargada de su operación.

    La PIAP es una de las instalaciones más importantes del mundo para la producción de agua pesada, un insumo esencial para ciertos tipos de reactores nucleares. Su reactivación permitiría que Argentina vuelva a producir y exportar este recurso estratégico, generando empleo, desarrollo tecnológico y divisas.

    En una convocatoria previa, varias empresas internacionales ya habían manifestado interés en comprar agua pesada argentina durante los próximos años. Para responder a esa demanda, sería necesario poner en marcha las dos líneas de producción de la planta, lo que requiere una fuerte inversión inicial.

    El presidente de ENSI, Rubén Etcheverry, explicó que esta convocatoria “no es todavía un compromiso contractual, sino un paso para conocer qué opciones de financiamiento existen y bajo qué condiciones”.

    Los interesados deberán presentar información sobre el tipo de financiamiento que ofrecen, plazos, tasas, formas de participación y experiencia en proyectos industriales o energéticos. Las propuestas y consultas deben enviarse a [email protected]

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  • Se repite la historia: Argentina – México en 16vos del Mundial Sub 17

     

    Argentina, la selección con el mejor rendimiento en la fase de grupos del Mundial Sub 17 de Qatar, se enfrentará a México en los dieciseisavos de final. Este cruce, que se disputará el viernes 14 de noviembre, marca un nuevo capítulo en la historia de enfrentamientos juveniles entre ambas naciones, con un antecedente cercano que eleva la expectativa: la eliminación azteca en el reciente Mundial Sub 20.

    El equipo de Diego Placente cosechó un puntaje perfecto de nueve puntos con una diferencia de gol de +9. Este rendimiento la catapultó al puesto de mejor selección de la fase inicial. Por su parte, México tuvo una clasificación agónica, avanzando como el peor tercero entre los clasificados, con solo tres unidades. El reglamento de la FIFA empareja al equipo mejor clasificado con el peor, y el destino quiso que sean nuevamente argentinos y mexicanos los protagonistas de una fase eliminatoria mundialista juvenil.

    Este duelo en la categoría Sub 17 evoca inmediatamente el cruce que tuvo lugar hace poco más de un mes en los cuartos de final del Mundial Sub 20 en Chile. En aquella ocasión, los dirigidos también por Diego Placente lograron una victoria por 2-0 que eliminó al cuadro azteca y encendió una rivalidad con chicanas post partido. Maher Carrizo y Mateo Silvetti fueron los autores de los goles que le dieron el pase a la semifinal a Argentina, que terminó subcampeona de ese certamen tras caer en la final ante Marruecos.

    Argentina llega con paso demoledor y la chapa de ser la mejor de la fase de grupos, mientras que el Tri juvenil clasificó por la mínima, con una victoria y dos derrotas. Para México, el partido representa una oportunidad de oro para la revancha tras la reciente eliminación. Para los de Placente, es la chance de confirmar su dominio en la categoría y seguir avanzando en busca de su primer título mundial Sub 17.

    El partido está programado para el viernes 14 de noviembre en el complejo Aspire Zone de Doha, aunque la FIFA aún no ha confirmado la hora oficial.

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