Sociedad

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    “No hacemos política”: Rodrigo de Paul, la ilusión de la neutralidad y la política que no se nombra

     

    Las declaraciones del futbolista y una inocencia figurada.

    Por Alcides Blanco para NLI

    “Nosotros no hacemos política, nosotros no entendemos de esos lugares.” La frase de Rodrigo de Paul, pronunciada en medio de tensiones alrededor del fútbol argentino, no sólo busca desmarcar a la Selección de la coyuntura: también pone en escena una idea profundamente arraigada —y profundamente discutible— sobre el rol de las figuras públicas.

    Leída en superficie, la declaración parece un gesto de prudencia, una invitación a concentrarse en “lo deportivo”. Sin embargo, observada con mayor detenimiento —y a la luz de la teoría política— revela algo más complejo: una concepción empobrecida de lo político y, al mismo tiempo, una intervención política en sí misma.

    La política como lo que incomoda

    La afirmación de que “no entendemos de esos lugares” no sólo delimita un campo —el de “los políticos”— sino que también excluye a los propios jugadores de la posibilidad de pensar, opinar o intervenir en lo común. Allí aparece lo que el sociólogo Pierre Bourdieu llamaba una forma de violencia simbólica: una aceptación naturalizada de los límites impuestos sobre lo que cada uno “puede” o “debe” decir según su posición social.

    El futbolista, en esta lógica, queda reducido a su función técnica. Corre, juega, representa. Pero no piensa lo público. No opina. No interviene. Una división funcional que, lejos de ser neutral, es profundamente política.

    Arendt: aparecer en público es hacer política

    Desde la perspectiva de célebre filósofa e historiadora Hannah Arendt, esta separación no se sostiene. Para Arendt, la política no es un ámbito especializado reservado a dirigentes o funcionarios, sino el espacio donde los individuos aparecen ante otros, hablan y actúan en común.

    En ese sentido, la mera condición de figura pública ya implica una inscripción en lo político. No porque de Paul milite o aspire a un cargo, sino porque su palabra —como referente de la Selección— circula, impacta y construye sentido. Negar esa dimensión no lo coloca fuera de la política: simplemente lo ubica en una posición específica dentro de ella, la de quien intenta presentarse como neutral.

    Y ahí aparece una de las claves arendtianas: la neutralidad en el espacio público es, en sí misma, una forma de acción política, porque contribuye a definir qué temas se discuten y cuáles se silencian.

    El gesto que contradice la palabra

    El problema se vuelve todavía más evidente cuando se lo contrasta con hechos recientes. Hace apenas semanas, de Paul integró la delegación del Inter Miami CF que visitó la Casa Blanca y fue recibida por Donald Trump tras consagrarse campeón de la MLS.

    No se trató de un encuentro privado ni anecdótico: fue un acto institucional, cargado de simbolismo, en el corazón del poder político estadounidense. Hubo discursos, intercambios, regalos y gestos protocolares, en una ceremonia que forma parte de la tradición política de ese país.

    Allí, incluso, el propio Trump destacó la presencia de las figuras del plantel y compartió un espacio de reconocimiento público con ellas, en un contexto atravesado por tensiones internacionales.

    La pregunta es inevitable:
    ¿eso no es política?

    Si la política, como planteaba Arendt, es el espacio donde los individuos aparecen y actúan en lo común, entonces la visita a la Casa Blanca no puede ser leída como un hecho neutro. Es, en sí misma, una escena política.

    Entre el discurso y la práctica

    Lo que aparece entonces no es una ausencia de política, sino una tensión entre lo que se dice y lo que se hace. Por un lado, se afirma una distancia: “no hacemos política”. Por otro, se participa de actos institucionales, se interactúa con líderes mundiales y se forma parte de dispositivos simbólicos de poder global.

    Esta contradicción no es individual, sino estructural. Como señalaba Antonio Gramsci, toda figura con capacidad de influencia cumple —quiera o no— una función en la disputa por el sentido común. En ese marco, los deportistas de élite no son ajenos a la política: son actores dentro de ella, aunque muchas veces sin asumirlo explícitamente.

    El silencio como posición

    Volvamos entonces a la frase inicial: “No hacemos política”.

    Lejos de clausurar el debate, lo abre. Porque lo que allí se expresa no es una ausencia, sino una forma específica de intervención: la política del repliegue, de la neutralidad declarada, del “no me meto”. Pero, como advierten tanto Arendt como Bourdieu, ese gesto no está vacío. Tiene efectos. Ordena el campo. Define qué voces son legítimas y cuáles no.

    Y en ese punto, la cuestión deja de ser si los futbolistas “deben” o no hacer política. La cuestión es otra, más incómoda y más profunda: aunque no lo quieran, ya la están haciendo.

     

  • Los ministros dicen que hay que echar a Adorni para tener un vocero contra la crisis de los créditos hipotecarios

     

    La crisis que desató en el gobierno el escándalo de los créditos hipotecarios del Banco Nación aumentó la presión de los ministros para que Javier Milei eche a Manuel Adorni.

    Las tropelías del jefe de gabinete se convirtieron en un yunque para la imagen de Milei porque pegó de lleno en el discurso de la moral del que se jactó el propio presidente en la última asamblea legislativa, además de dar por perdida la lucha contra la casta.

    Lo que más motiva a los ministros a pedir un cambio de gabinete es que casi a diario aparecen nuevas hojas del libro de las andanzas de Adorni y de su esposa. Clarín adelantó que el fiscal Gerardo Pollicita investiga entre 15 y 19 viajes de Adorni como funcionario y esta semana pedirá más pruebas. Es decir que además del viaje en avión privado a Punta del Este y de sus vacaciones en Aruba, la Justicia sospecha que el matrimonio hizo otros viajes exóticos sin poder justificar los gastos. 

    Esta semana irá a declarar la escribana de Adorni, Adriana  Nechevenko y luego Pollicita citará a declarar a las dos jubiladas que le «prestaron» 200 mil dólares a Adorni para la compra de su departamento en Caballito. Finalmente le tocará el turno al periodista Marcelo Grandío, que compartió el vuelo a Punta del Este con la familia Adorni. Ese es, según anticipó el periodista Nicolás Wiñazki, el testimonio que más preocupa a Karina.

    «Ojalá Adorni por lo menos hubiera sacado un crédito en el Banco Nación», bromean con resignación en el gabinete. 

    Los ministros que no pudieron escapar del acto con Adorni.

    La mancha venenosa en la que se convirtió el ministro de mayor rango llevó a que quienes en teoría son sus subordinados lo eviten. Patricia Bullrich pegó el faltazo al acto por Malvinas para no tener que cruzárselo. Acaso por esto tuvieron que anunciar en los medios una reunión de gabinete para este lunes, como si no bastara con un Whatsapp. 

    Luis «Toto» Caputo, en tanto, dice en la intimidad que la hegemonía política de Karina lo complica, que lo de Adorni es un problema y que la guerra le hace imposible volver a los mercados.

    La encrucijada de Karina y Javier Milei es que no tienen un reemplazante porque nadie quiere asumir la jefatura tras la saga tortuosa de Nicolás Posse, Guillermo Francos y el propio Adorni. Pero al mismo tiempo necesitan que alguien cumpla el rol que tenía el contador de la UADE antes de caer en desgracia.

    Toto Caputo furioso con Pettovello: «Se complicó su pase a la jefatura de gabinete» 

    Adorni seguía oficiando como vocero una vez que zarpó de la secretaría de Comunicación a la jefatura de gabinete. Con una frecuencia mucho menor a la del primer año de gestión libertaria, siguió siendo el encargado de las conferencias de prensa y el funcionario que hacía los anuncios en Twitter. Ahora, con su ocaso, el gobierno no tiene una respuesta coordinada para las situaciones de crisis como la de los créditos del Nación.

     En la intimidad, Toto Caputo dice que la hegemonía política de Karina lo complica, que lo de Adorni es un problema y que la guerra le hace imposible volver a los mercados

    La descoordinación quedó en evidencia cuando Sandra Pettovello se mandó sola y echó al jefe de gabinete de Capital Humano porque gozaba de un crédito de más de 400 millones de pesos. La explicación de su salida, que el propio Leandro Massaccesi blanqueó en sus redes, la tuvo que dibujar Milei un día después del despido del funcionario. Eso no bastó para abrir otra interna en el gobierno, esta vez entre Pettovello y Toto Caputo.

    En medio de la guerra de Medio Oriente, el canciller Pablo Quirno intentó meter a gobiernos anteriores en la misma bolsa, como para que el escándalo de los créditos al menos pasara por un mal endémico. «Los que recibían Préstamos del Centenario subsidiados del BNA o préstamos para comprar aviones privados subfacturados al tipo de cambio oficial se quejan de préstamos hipotecarios (no existentes en su época) a mercado y en perfecto estado de cobrabilidad», dijo Quirno. No aclaró a quienes se refería con la compra de aviones privados, justamente un lujo que acorrala a su jefe.

     

  • Karina furiosa con Catalán por el ataque de libertarios tucumanos a Mercedes Sosa

     

    Karina Milei le exigió al ex vicejefe de gabinete de Interior, Lisandro Catalán, que eche al libertario Enzo Ferreira, el coordinador de Radio Nacional Tucumán, que tildó de «gorda comunista» a Mercedes Sosa, uno de los pocos íconos indiscutibles de la cultura argentina.

    Sin embargo, el ex ministro del Interior que controla todos los cargos nacionales en Tucumán, no termina de cumplir la orden.

    Catalán secundó a Guillermo Francos y al igual que su antiguo terminó eyectado, aunque la Casa Rosada lo compensó con un cargo en YPF, donde los salarios de los directores rondan los 70 millones de pesos. Además, permanece al frente del partido La Libertad Avanza en su provincia natal pero cada vez tiene menos control sobre la tropa libertaria.

    Ahora, la hermana presidencial le encomendó el despido de Ferreira, que dijo que Mercedes Sosa había sido «un cáncer» y tuvo que salir por redes sociales a pedir disculpas, aunque no convenció a nadie, mucho menos a los familiares de la emblemática cantante argentina. Su agravio fue tan alevoso que hasta Mario Pergolini lo atendió por televisión: «Sos el boludo del día», fueron las palabras que le dedicó a Ferreira.

    El libertario Pelli quiso repartir colchones a los inundados tucumanos y recibió un feroz cabezazo de un puntero peronista

    Para colmo, la repetidora de Radio Nacional Tucumán se llama, precisamente, «Mercedes Sosa» desde 2010, un homenaje otorgado un año después de su partida.

    En ese contexto, un concejal de Las Talitas terminó denunciando la semana pasada que lo echaron del partido por sortear su sueldo, como hacía el propio Javier Milei en sus tiempos de diputado. El edil se llama Miguel Ramos y culpó de su expulsión al legislador nacional Gerardo Huesen, integrante de la bancada oficialista en el Congreso. 

    El problema que tiene Catalán para cumplir la orden de Karina es que Ferreira tiene el respaldo de Gonzalo Heredia, el líder de la banda de trolls que imita a Santiago Caputo y al que en territorio tucumano le atribuyen relativa autonomía.

    Más allá de la anécdota, es una muestra de los desgajamientos que padece Catalán en la provincia que aspira a gobernar.

    Encima en los últimos días, habría llegado a sus manos una encuesta en la que su imagen cae en picada y pierde contra el diputado Federico Pelli, el libertario que recibió un cabezazo criminal de parte de un puntero del peronismo tucumano cuando se desató la crisis por las inundaciones en La Madrid. 

    Los sondeos indican que Pelli ganó en conocimiento desde que fue víctima de la agresión, mientras que la imagen de Catalán se diluye en el oscuro directorio de YPF.

     

  • Toto Caputo furioso con Pettovello: «Se complicó su pase a la jefatura de gabinete»

     

    Luis «Toto» Caputo está furioso con Sandra Pettovello porque lo dejó expuesto tras echar a su jefe de gabinete por tomar un crédito con el Banco Nación de más de 400 millones de pesos.

    La ministra de Capital Humano se deshizo de Leandro Massaccesi apenas su nombre comenzó a circular junto al de otros funcionarios del gobierno que recibieron créditos del banco que depende de Caputo.

    Al echar a Massaccesi, Pettovelló sentó un precedente moral que acorraló a Caputo porque dos de sus funcionarios de primera línea, Federico Furiase y Felipe Núñez, sacaron créditos con el Nación que también superan los 400 millones de pesos.

    Como el escándalo de los créditos a funcionarios ya está siendo investigado en la Justicia, el banco presentó una auditoría interna que había encargado antes de autorizar los créditos a los funcionarios.

    En la auditoría se aclara que no hay ninguna normativa que prohíba prestar dinero a funcionarios pese a que sus cargos son de una duración mucho menor a la de la extensión de un crédito hipotecario.

     Además de la bronca de Caputo, Karina quedó en llamas porque no soporta las jugadas inconsultas de los ministros

    De hecho, se analizó el propio caso de Furiase, que cuando pidió el préstamo era director del Banco Central, que en teoría debe controlar a los otros bancos. Como ya había antecedentes de otros directores del Central que pidieron créditos en el Banco Nación, autorizaron el préstamo para Furiase.

    Pero más allá del avance que pueda tener este caso en la Justicia, en el gobierno creen que Pettovello arruinó sus chances de ser la jefa de gabinete, una alternativa que se barajaba para terminar con el escándalo de Manuel Adorni.

    Los deudores de lujo Felipe Núñez y Federico Furiase

    «¿Qué quiere? ¿Que eche a todos mis funcionarios?», se lo escuchó refunfuñar a Caputo en Semana Santa.

    Pettovello se jactó en todos lados que ante la duda de un caso de corrupción, echa al funcionario implicado. Pero no midió que esa vara alta complicaba tanto a los hermanos Milei, que decidieron sostener a Adorni pese a la acumulación de sospechas de corrupción, como al ministro de Economía.

    Además de la bronca de Caputo, Karina quedó en llamas porque no soporta las jugadas inconsultas. Milei otra vez culpó al periodismo por vincular la salida de Massaccesi con los créditos del Nación.

    Incluso dijo que Pettovello se comunicó con periodistas para negar que hubiera echado a su jefe de gabinete, un contacto que no se vio reflejado en ningún medio. Ya era tarde: minutos después de que Pettovello lo despidiera, el propio Massaccesi había salido a dar explicaciones sobre el crédito. 

    A partir de las versiones públicas sobre mi salida del Gobierno, aclaro que no cometí ningún acto ajeno a la ley. No vine a la política a servirme de ella. Por el contrario, accedí a un crédito para la primera vivienda junto a mi pareja, cumpliendo con todos los requisitos.

    — Leandro Massaccesi (@leandromass) April 4, 2026

     

  • Milei acusó a Villarruel de tener un plan con disidentes de Vox para boicotearlo

     

    Javier Milei acusó abiertamente a Victoria Villarruel de intentar boicotear el gobierno y no descartó que el plan de la vicepresidenta se inició en 2021 con la ayuda de uno de los fundadores de Vox.

    En una entrevista que concedió al medio español El Debate, el presidente dijo que Villarruel no sólo habría intentado cancelar su presencia en eventos estratégicos en el exterior, sino que estas maniobras forman parte de un plan que ella vendría «pergeñando» dos antes de su llegada a la Rosada, cuando ambos eran diputados.

    «En España se hablaba de que habían intentado, entre disidentes de Vox como Ortega Smith y aliados con Villarruel, boicotear su presencia en su última visita a España», le preguntó el entrevistador español. 

    Javier Ortega Smith es uno de los fundadores de Vox que tiene un enfrentamiento feroz con el presidente del partido de ultraderecha de España, Santiago Abascal, aliado de Milei.

    «A la luz del comportamiento de Victoria Villarruel no me sorprende que pudiera haber ocurrido algo así», respondió Milei. «Digo, que haya intentado boicotearme, traicionarme y que me cancelaran. Ahora, lo que sí me sorprende es que estas cosas ella ya las venía pergeñando desde el año 2021», dijo.

    Villarruel con Javier Ortega Smith

    «O sea, yo creí que era algo relativamente nuevo. Creía que se había manifestado a partir de lo que pasó cuando tratamos de firmar el Pacto de Mayo. En el Senado se retrasó la ley de Bases y el Pacto de Mayo no se pudo firmar el 25 de mayo -como estaba previsto- y hubo que hacerlo el 9 de julio. Entonces dijo que no iba porque se sentía mal, pero al día siguiente estaba espléndida en el desfile», dijo Milei. 

    «Después se empezó a juntar con gente verdaderamente complicada, a rendir tributo a Isabel Perón y a rodearse de personas de su entorno que no dejan de decir insultos y aberraciones sobre el Gobierno. Lo que me sorprende es que ya lo estuviera pergeñando desde hace tantos años. Es más, me sorprenden las reflexiones que hace sobre que yo le hacía daño a la libertad», dijo el presidente.

     

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    Nada de monoambientes

     

    EL CLUB DE LA PRIMERA MANSIÓN | La libertad de crédito es para los funcionarios que aspiran a su primer palacete y no se conforman con un departamentito de morondanga.

    Por Alfonsina Madry para NLI

    Un préstamo de cerca de $ 420 millones le costó a Leandro Massaccesi —hijo del exgobernador rionegrino Horacio Massaccesi— su conchabo en Capital humano: pasó a ser chivo expiatorio del club de la primera mansión que, lógicamente, rima con Banco Nación. Sandra lo eyectó y Leandro se defendió:

    A partir de las versiones públicas sobre mi salida del Gobierno, aclaro que no cometí ningún acto ajeno a la ley. No vine a la política a servirme de ella. Por el contrario, accedí a un crédito para la primera vivienda junto a mi pareja, cumpliendo con todos los requisitos […] la solicitud fue realizada de manera completamente transparente, vía web adjuntando toda la documentación requerida. Se trata de una línea de crédito impulsada por este Gobierno, a la que accedieron miles de argentinos y que representa una oportunidad concreta para la clase media”.

    Sea como fuere, el bueno de Leandro sabrá darle buen destino en ladrillos a los trescientos mil y pico de dolarcitos que embolsó. Llegar a la primera mansión o el primer palacete justifica cualquier tribulación o sombra de corrupción, incluso haber padecido la dura burocracia del Nación. Por eso insiste: la suya fue una buena acción y deberíamos darle la razón.

    En consonancia también, por ahora se estima que al menos nueve libertarianos, entre funcionarios y legisladores, accedieron a créditos hipotecarios del Banco Nación con techo cercano a los $ 400 millones. Es decir: Leandro no es el único con fobia al monoambiente o a ese tan estrecho dos ambientes al que solía aspirar la clase media antes de que los ajustes hicieran diana en ella.

    No fue por ostentación ni espíritu de corrupción: el oficialista Club de la primera mansión se enfrentó con noble decisión a la ardua burocracia del temido Banco Nación. ¡Merecen admiración! Cualquier sospecha sería mera presunción. ¿Por qué entonces Paulón pide acceso a la información?