Sociedad

  • Bioceres no pudo levantar una deuda de 36 millones de dólares y se asoma a la quiebra

     

     La empresa tecnológica que lideró el mundo de las startups como modelo de una nueva era donde el conocimiento y el desarrollo científico irrumpían en el mercado y llegaban a la cúspide para cotizar en Nasdaq arrastra una deuda millonaria que se calcula entre los 30 a los 80 millones de dólares.

    La situación llevó al holding Bioceres S.A. a zona crítica que podría derivar en la quiebra de la firma. Fuentes del mercado señalaron a LPO que la tecnológica integra una compleja red de empresas controlantes, subsidiarias y asociadas donde se mezclan inversores crypto de dudosa solidez y referentes de los nuevos mercados.

    Según fuentes del agro señalaron que Bioceres Crop Soluciones (BIOX) y Rizobacter que son las que cotizan en Nasdaq, se escindieron de todo ese entramado cuando en 2024 el holding inició un proceso de reestructuración accionaria. 

     [Bioceres, la biotecnológica argentina que prometía unicornio, colapsó un 90% de su valor

    Mientras que BIOX se habría quedado con los principales desarrollos biotecnológicos como el trigo resistente a la sequía HB4, Bioceres S.A., que contaba con estructura accionaria propia, dejó de ser la controladora de BIOX y vendió sus títulos.

    A partir de allí apareció Juan Sartorio, yerno de un magnate ruso y ex candidato a presidente de Uruguay. En el país vecino se lo señala como un oscuro zar de las criptomonedas que desde el arribo de Milei hizo sus inversiones en Argentina. Tiempo atrás compró Adecoagro y ahora quiere quedarse con el 50 por ciento de las acciones de YPF en Profertil, la mayor productora de fertilizantes del país.

    Juan Sartori fue candidato a presidente de Uruguay pero perdió la interna con Lacalle Pou

    En Bioceres SA, Sartori puso al frente a  Alejandro Antalich. El CEO tambíen es uruguayo y estuvo vinculado al desarrollo de las empresas agrotecnológicas de cannabis que convirtieron al país vecino en productor líder durante los años del Frente Amplio desde la legalización de la marihuana.

    Lo cierto es que ahora el default por 5 millones de dólares que encendieron las alarmas el año pasado se convirtió en un rojo que asciende a 35 millones de dólares y hay quienes dicen que esa deuda podría duplicarse lo cual amenaza a Bioceres S.A. con la quiebra.

     [Un misterioso zar uruguayo de las cripto desembarcó en Argentina para comprar las empresas del campo]

    La tormenta arrastró a todos los activos vinculados y las acciones de BIOX sufrieron un derrumbe impactante que hizo que se borrara la esperanza de que se convirtiera en uno de los unicornios locales más importantes.

    Según publicó LPO, desde su pico histórico en 2021/2022, cuando su valuación bursátil superaba los USD 900 millones y sus acciones cotizaban a cerca de USD 15,70, se desplomó más de un 90% y hoy sus papeles rondan los USD 1,70, con una capitalización inferior a los USD 110 millones, como anticipó Bloomberg Línea.

    En la primera mitad del 2025, Bioceres reportó ingresos por USD 75 millones, un 40% menos que lo proyectado; una pérdida operativa de USD 15 millones y un resultado neto negativo de USD 48 millones que derivaron en la profunda crisis financiera.

    En el grupo ya hablan de un pedido de quiebra que la justicia definirá los límites de cada responsable de una compleja red de sociedades y firmas subsidiarias y dirá si Bioceres se trató de un jugador de peso en las nuevas industrias que prometían tallar una nueva era del capitalismo global u otro fiasco como tantos que aprovecharon las sombras de los éxitos del Silicon Valley. 

     

  • El hermano de Delcy muestra poder interno y anuncia la liberación de presos políticos en Venezuela

     

    El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de «un número importante de personas», en alusión a presos políticos nacionales y extranjeros, desde el mismo momento de sus declaraciones en el Palacio Federal Legislativo.

    «Considérese este gesto del gobierno bolivariano de amplia intención de búsqueda de la paz como el aporte que todos debemos hacer para lograr que nuestra República continúe su vida pacífica en búsqueda de la prosperidad», expresó Rodríguez en una demostración de poder interno que desafía a Diosdado, funcionario a cargo del sistema de detención del régimen chavista. 

    El hermano de la presidenta interina dijo que en las próximas horas se procederá a la liberación de un número importante de personas privadas de libertad de varias nacionalidades. Sin embargo, no habló de publicación de listas ni si se trataban de excarcelaciones o liberaciones plenas, tampoco de cuáles de centros de reclusión.

    «Es normal que Delcy y el chavismo sigan en el poder, es parte de una transición»

    Rodríguez aclaró que no están en conversaciones con «sectores extremistas» y que solo tienen contacto con quienes reconocen la institucionalidad venezolana. 

    Esto es un gesto a los sectores de la oposición que representan Henrique Capriles o Tomás Guanipa, que acaban de asumir como diputados y vienen levantando la agenda de la liberación de presos desde el primer momento. 

    Considérese este gesto del gobierno bolivariano de amplia intención de búsqueda de la paz como el aporte que todos debemos hacer para lograr que nuestra República continúe su vida pacífica en búsqueda de la prosperidad

    De esta forma, excluye al sector de María Corina Machado que no está en territorio venezolano y no reconoce a la Asamblea Nacional que juramentó esta semana. 

     «No creo que el acuerdo de Trump con Delcy pase por una entrega del poder a Edmundo, a lo sumo nuevas elecciones»

    A su vez, recalcó que las liberaciones son un «gesto unilateral» de Miraflores que es apoyado por el Parlamento Nacional con forma de aclarar que no es una decisión de Estados Unidos.

    De acuerdo con la ONG Foro Penal hasta el 5 de enero, existen 806 presos políticos enVenezuela. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció recientemente que la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) cerraría sus puertas, en alusión al Helicoide, sin embargo, Foro Penal ha señalado que no se han producido movimientos en dicho recinto a favor de los privados de libertad por motivos políticos.

     

  • Todos los hombres de la presidenta

     

    Una primera versión de este fue publicado en Revista 5W, y luego editado por el equipo de Revista Anfibia.

    Por un momento dudé. Mientras Trump respondía preguntas en la rueda de prensa luego de la detención de Maduro, tuve un deja vu. Recordé el célebre error de la edición Miss Universo 2015, cuando el presentador Steve Harvey anunció que la mujer más linda del mundo era Miss Colombia. Pero luego de los aplausos, la entrega del ramo de flores y la banda, tuvo que retractarse. Harvey había leído mal. El premio era para la filipina. 

    Pero este mediodía del 3 de enero no, no fue así. No hubo ningún error. Luego de los veinte minutos que duró la conferencia, desde su mansión de Mar-a-Lago, Florida, Trump dijo que la transición política en Venezuela estaría en manos de Delcy Rodríguez y no de María Corina Machado. Al principio dudé, no sólo por la descripción que Trump venía haciendo, antes de dar nombres, sobre las ganas de esa mujer de trabajar con su país, sino por el apoyo que le venía dando a Machado y por la popularidad con la que la Premio Nobel de la Paz vino liderando la lucha por la democracia. 

    –¿Va a trabajar con la vicepresidenta de Venezuela?

    –Ella está dispuesta a hacer lo que creamos necesario para que Venezuela vuelva a ser grande.

    La corona fue para la mano derecha de Nicolás Maduro, en un proceso que no incluye hasta ahora la palabra democracia. 

    El giro que dieron los acontecimientos luego de que en la madrugada del 3 de enero se anunciara la extracción de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores fue de 180 grados. Delcy Rodríguez, convertida ya en presidenta de facto de Venezuela, encabeza un período de transición cuyo objetivo parece ser consolidar una variación del madurismo sin Maduro.

    Delcy Rodríguez declaró la noche del domingo 4 de enero estar dispuesta a trabajar con Estados Unidos: “Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre Estados Unidos y Venezuela, y entre Venezuela y los países de la región, basado en la igualdad soberana y la no injerencia», dice un texto publicado en su cuenta de Instagram.

    En todo este tiempo, ni los voceros de Estados Unidos ni los de Venezuela han usado la palabra democracia. Eso tiene un sentido.

    El 7 de enero, el secretario de Estado norteamericano comunicó que el proceso se desarrollaría en tres fases —estabilización, recuperación, transición— que avanzarían sobre el control del petróleo, la apertura económica y la reconciliación social. En todo este tiempo, ni los voceros de Estados Unidos ni los de Venezuela han usado la palabra democracia. Eso tiene un sentido. Según el Corolario Trump de la Doctrina Monroe —que propugna la hegemonía estadounidense en todo el continente americano—, la política exterior de Washington está orientada a garantizar sus propios intereses, no los valores de ese país. Por su parte, el modelo político y económico que siempre ha interesado al madurismo es el de China, principal destino de las ventas petroleras de Venezuela.

    “En este momento Venezuela vive un proceso de gran incertidumbre. Una presidencia de facto de Delcy Rodríguez podría implicar un cambio de liderazgo a nivel ejecutivo sin el desmantelamiento de las estructuras de poder del madurismo. En pocas palabras, estaríamos ante un cambio de presidencia y no ante un cambio de régimen. De igual manera, es aún poco claro cuáles serían las relaciones entre un posible Gobierno de facto a cargo de Delcy Rodríguez y el Gobierno de Estados Unidos, y en qué situación quedarían los actores democráticos venezolanos. De Maduro, Rodríguez hereda su ilegitimidad”, afirma Carolina Jiménez, presidenta de la Oficina de Latinoamérica en Washington, WOLA.

    ¿Cómo llegó Delcy Rodríguez?

    A horas de haber ejecutado la acción militar contra el país —en donde fueron empleadas 150 aeronaves para disparar contra instalaciones estratégicas—, de la captura de Maduro y de su traslado hacia territorio de Estados Unidos, Trump reveló que la transición sería encabezada por la vicepresidenta del dictador desde 2017 y ministra de Petróleo desde 2024, y que ese cambio estaría bajo control de Estados Unidos.

    La afirmación del mandatario estadounidense confirmó la hipótesis de la continuidad del régimen, aunque con los cambios que también había ofrecido Maduro a Trump para el  manejo de los intereses de la industria petrolera estadounidense. El domingo 4 de enero, el secretario de Estado, Marco Rubio, ratificaba que con Rodríguez se puede trabajar.  

    La propuesta de que Rodriguez asumiera la transición había sido presentada por mediadores cataríes en abril y septiembre pasados, según reveló el diario Miami Herald, el pasado 15 de octubre. Rodríguez fue ascendiendo poco a poco en el régimen desde la llegada a la presidencia de Maduro. Su ideología no se desvía del chavismo, pero Rodríguez sí que se ha dado a conocer por buscar inversiones extranjeras y la estabilización económica del país. En España protagonizó en 2020 el llamado “Delcygate” a raíz de su fugaz paso por Madrid pese a las sanciones de la Unión Europea contra ella por violación de derechos humanos.

    El 3 de enero, Rodríguez se convirtió en presidenta interina de Venezuela por decisión del Tribunal Supremo de Justicia, el mismo órgano que determinó que Maduro ejerciera su tercer mandato luego del fraude electoral del 28 de julio de 2024. Con esta designación, se convirtió en la primera mujer presidenta de Venezuela. 

    La situación, sin embargo, no parece esclarecerse aún. Delcy y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, tienen fama de negociadores, pero en el entorno venezolano no pasan por moderados. Al contrario, ambos tienen una sólida formación intelectual e ideológicamente son de izquierda radical. Una de las palabras preferidas de Delcy era el “hegemón” para referirse a Estados Unidos. Pero sí es cierto que, frente a las violaciones más graves de derechos humanos, los Rodríguez han intentado mediar, posiblemente marcados por su historia personal. En 1979, su padre, un guerrillero marxista fundador de La Liga Socialista, fue torturado hasta morir, luego de ser capturado por la policía y señalado por el secuestro de un ejecutivo de la empresa estadounidense Owens-Illinois. Sin embargo, nunca se han distanciado públicamente de la política represiva que dirigió Maduro con su ministro de Interior, Diosdado Cabello.

    “Esto parece una tragedia shakesperiana —dijo Andrés Izarra, periodista y ex funcionario venezolano, al referirse a los hermanos Rodríguez—. Tiene el componente de una gente que sin importar a qué precio, finalmente llega a la presidencia de la República”. Delcy Rodríguez está en boca de todos, en una reedición del Delcygate: acusada de traidora, de haber sido elegida por su músculo para controlar el ejército, de ser “la principal arquitecta” de torturas y tráfico de personas. En este contexto de incertidumbre inducida, mientras los venezolanos llegamos a bordes nunca antes tocados, en un país vaciado de optimismo y hasta de fe, hasta el actor venezolano Fernando Carrillo recorre noticieros hablando de política:

    –La conozco muy bien. Fue mi pareja y estoy seguro de que la traición no vino por ahí. Hoy, sabiendo cómo defiende a su familia, cómo defiende a su patria, puedo decir que ha sido el gran amor de mi vida.

    ¿Y a transición?

    Construir un escenario para una transición hacia la democracia nunca ha sido un objetivo del régimen venezolano. Cuando ya era evidente la inviabilidad del Gobierno de Maduro, sus esfuerzos se orientaron a generar una negociación bilateral con los Estados Unidos. Eso dio como resultado, en julio de 2025, el intercambio de prisioneros estadounidenses por 232 migrantes venezolanos que habían sido enviados a El Salvador desde Estados Unidos.

    La decisión de Trump de mantener la dictadura sin su líder, Maduro, busca garantizar la estabilidad, porque hay una estructura burocrática y sobre todo una arquitectura autocrática que ha sido levantada con el desmontaje de la democracia. Todo sostenido por las armas de la República. El mandatario estadounidense ha dicho que quiere acceso a los recursos petroleros de Venezuela. (Irónicamente, de eso acusaba la dictadura a Maria Corina Machado). En una entrevista concedida a la cadena de televisión NBC, Trump ha descartado además que haya elecciones en Venezuela a corto plazo y ha insistido en que Estados Unidos tutelará el país con una frase contundente: “Yo estoy al mando en Venezuela”. 

    ¿Cómo se incentiva, en este escenario, la construcción de un modelo para transitar hacia una democracia?

    Hay desconcierto en los factores políticos de la oposición, entre ellos Maria Corina Machado y el presidente electo Edmundo González Urrutia. Ella se halla en paradero desconocido en este momento, luego de viajar a Oslo ante la concesión del Premio Nobel de la Paz, y él está en el exilio, en España.

    Sin embargo, González Urrutia emitió un mensaje que puede dar luces sobre una línea, aún endeble, de actuación: la normalización del país solo será posible cuando se libere a todos los venezolanos privados de libertad por razones políticas. Además, insistió en el respeto a los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024.

    El padre de Delcy Rodriguez fue un guerrillero, fundador de La Liga Socialista, torturado por la policía hasta morir y señalado por el secuestro de un ejecutivo de la empresa estadounidense Owens-Illinois. De él, quizá, su sólida formación intelectual e ideológica en izquierda radical.

    Aunque Machado y González Urrutia son considerados los líderes de la oposición democrática, no tienen aún el control institucional ni elementos armados que puedan presionar para su incorporación en la construcción de un modelo de transición democrática. Sin embargo, su ascendencia puede incidir en la propuesta de una ley de Amnistía. En el país hay más de 800 presos políticos, según reportes de organizaciones de derechos humanos.

    “Hay que recordar que no hay transición democrática sin justicia. En un país sumido en una profunda crisis de derechos humanos como Venezuela, urge la construcción de un sistema de justicia transicional en el que las víctimas sean puestas en el centro y puedan acceder a la justicia, verdad y reparación que les ha sido negada todos estos años”, aporta Carolina Jimenez.

    Delcy Rodriguez y la cúpula madurista nunca han dado muestras de ceder el poder, pero sí de sobrevivir para mantenerlo. Pensar que una dirigente tan ferviente como Rodríguez sea tutelada por el mismo país que ha criticado siempre con más dureza suena a ciencia ficción. Por si acaso, Trump ya la ha amenazado con correr un destino peor que el de Maduro si no cumple su parte del trato. 

    No deja de ser una situación extraña, pero en los últimos años se están dando procesos políticos en todo el mundo marcados por contradicciones. El poder en Siria, otro país que se situaba en el campo antiimperialista durante el régimen de Bashar al Asad, cambió de manos tras su abrupta caída en diciembre de 2024. Son casos muy diferentes —en Siria hubo una guerra civil de más de 13 años y la oposición armada llegó a Damasco por las armas—, pero el nuevo presidente sirio es Ahmed al Shara, antiguo líder de la rama de Al Qaeda en Siria, que cambió el kaláshnikov por la corbata y que en este último año ha ido ganando, pese a su historial, cada vez más legitimidad y reconocimiento en las capitales occidentales. Toda una paradoja. Trump elogió a Al Shara y dijo de él que era “un tipo duro y atractivo”. No hay a la vista un proceso democrático genuino, pero en las relaciones diplomáticas de Siria, como en las del resto de países, se impone el realismo político. 

    Es difícil en este momento suponer cuál es el camino de Venezuela, donde, como hemos dicho, las cosas siempre pueden estar peor. En este momento hay un hilo del cual se puede jalar para diseñar una ruta hacia la democracia. Pero es un hilo muy fino. 

    La entrada Todos los hombres de la presidenta se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • Un comisario cercano a Traferri se queda con el manejo de la seguridad de Newell’s

     

    La nueva conducción política de Newell’s Old Boys puso al frente de la seguridad del club a dos comisarios retirados con experiencia en la calle y conocimiento del mundo criminal de Rosario. Uno es Aníbal «Popi» Rodríguez, un ex jefe de distintas unidades regionales. El otro es Ernesto «Perro» Andreozzi, un histórico ex integrante de la polémica Dirección de Drogas Peligrosas, que luego tuvo cargos de conducción hasta dejar el servicio.

    El Club Atlético Newell’s Old Boys fue durante los últimos 15 años, que distinguieron al estallido de violencia en Rosario, una preocupación fundamental para la seguridad pública de la ciudad, un complicado desafío para el flamante presidente Ignacio Boero, que alcanzó la conducción el 15 de diciembre pasado. Frente al estadio se produjeron asesinatos de tremenda expresividad. Hace tiempo que la institución rojinegra tiene entre su personal a personas que pertenecen a las facciones violentas de la barra. Las que durante años explotaron negocios económicos a expensas del club.

    Los dos oficiales nombrados jefes de seguridad de Newell’s concluyeron sus carreras en San Lorenzo, la ciudad pegada a Rosario del influyente senador Armando Traferri, que ahora afronta un proceso penal como organizador de una asociación ilícita. Andreozzi, conocido como «El perro», tiene lazos muy estrechos con el legislador y se retiró como jefe de la Unidad Regional de San Lorenzo.

    En 2021 Andreozzi fue imputado en una causa en la que se investigaba el uso de recursos policiales en 2017 para la vigilancia electoral de Traferri, del que antes había sido chofer, caso por el que irá a juicio. La hija del oficial, que es abogada, impulsó denuncias contra los fiscales que investigaron a su padre, que no progresaron.

    Condenaron al ex jefe de fiscales de Rosario por sobornos y se complica la situación de Traferri 

    Rodríguez también se retiró como jefe de la Unidad Regional de San Lorenzo en 2013. Estuvo antes en la Brigada de Investigaciones de Rosario, que se ocupaba de los delitos de las bandas, y también fue jefe de Orden Público, la repartición que estaba a cargo de todas las comisarías de la ciudad. Al retirarse fue jefe de Seguridad Comunitaria de Granadero Baigorria, municipio pegado a Rosario. Y en la gestión de Omar Perotti fue funcionario del ex ministro de Seguridad Rubén Rimoldi, como subsecretario de Control Urbano.

    Ignacio Boero (en el medio) junto a los vices de Newell’s, Juan Manuel Medina y Hernán Botta

    El reto que impone Newell’s en cuanto al orden público en Rosario es mayúsculo. La tribuna fue sostenidamente un nido ampliado de organizaciones criminales no solamente por resonantes crímenes sino por lo que se ventiló en audiencias judiciales sobre suculentos negocios económicos. En estas últimas fiscales describieron cómo el problema es esencialmente interno. Personas que cobran sueldo del club como empleados y también socios participan de circuitos extorsivos en espacios de la institución y aledaños. También directivos atacados a balazos como manifestación de esos conflictos. 

    El año pasado hubo una condena a un hombre que concretaba extorsiones sistemáticas contra los mayores productores de espectáculos públicos en la ciudad que traían eventos al estadio cerrado de Newell’s y que les exigían dinero y entradas. Estas investigaciones se expusieron con nitidez a partir de la bandera de un grupo criminal desplegada en ocasión del partido de despedida de Maxi Rodríguez. Que mostraba una alusión al jefe de Los Monos, Ariel Guille Cantero, y a sus socios Damián Toro Escobar y Leandro Pollo Vinardi, todos condenados por comercio de drogas y líderes de la barra leprosa.

    El sistema de extorsión de los Monos que sufrieron desde el Cirque du Soleil hasta Fito Páez

    En estas audiencias diferentes fiscales de Rosario expusieron en sus alegatos detalles sobre cómo gente ligada a la vida interna del club controlaban los viajes en micro de la Copa Argentina, que es el único torneo que admite público visitante. Hasta la presidencia del saliente Ignacio Astore la barra explotaba el estadio cubierto hasta que dejó de alquilarse, los parrilleros, participaba en representación de jugadores, merchandising, estacionamiento de vehículos, lo que representa ingresos millonarios.

    El reto que impone Newell’s en cuanto al orden público en Rosario es mayúsculo. La tribuna fue un nido ampliado de organizaciones criminales no solamente por resonantes crímenes sino por lo que se ventiló en audiencias judiciales sobre suculentos negocios económicos

    Frente al estadio de Newell’s se produjeron homicidios concretados con ferocidad. Por ejemplo el de Matías Cuatrero Franchetti en junio de 2016. El de Maximiliano La Rocca al final de ese mismo mes. El temerario ataque a Lorenzo Jimi Altamirano, un músico secuestrado mientras caminaba en la calle y ejecutado de tres tiros delante de la entrada al Coloso del Parque Independencia, el 1º de febrero de 2023. A la víctima le encontraron un mensaje en papel en un bolsillo colocado por sus asesinos dirigido a la barra. «Damián Escobar, Leandro Vinardi y Gerardo Gómez dejen de sacar chicos del club para tirar tiros en Rosario».

    La nueva conducción seleccionó a estos ex altos oficiales de Rosario para una tarea difícil por la presencia de actores del campo criminal que no se retiraron de la tribuna. Los nuevos directivos también habían considerado para el cargo al comisario Raúl Hirsch, que durante años fue jefe de Drogas Peligrosas en Rosario de la Policía Federal, aunque finalmente se inclinaron por Rodríguez y Andreozzi.

    Boero, nuevo presidente, es un dirigente histórico del club, dueño de una empresa de autopartes. En el elenco ganador participan personas que tienen relevancia institucional y política. El vicepresidente segundo del club es Hernán Botta, decano de la Facultad de Derecho y dirigente muy cercano al intendente rosarino, también leproso, Pablo Javkin. Otro activo impulsor del grupo ganador, aunque no tiene cargo en la directiva, es José Goity, actual ministro de Educación del gobierno de Maximiliano Pullaro.

     

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    Macri desalojó a cartoneros y Grabois lo cruzó con dureza

     

    El jefe de Gobierno porteño ordenó el desalojo de una cooperativa de recicladores en Parque Avellaneda y celebró la medida como “recuperación” de un predio. Juan Grabois respondió con una durísima crítica política y social, denunciando un ataque contra trabajadores humildes.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    El conflicto estalló luego de que Jorge Macri anunciara el desalojo de la cooperativa El Amanecer de los Cartoneros, vinculada al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), que funcionaba desde hace años en un predio de Parque Avellaneda. Desde la Ciudad justificaron la acción como una recuperación de propiedad pública.

    Macri eligió las redes sociales para exhibir la medida como un logro de gestión, asegurando que la cooperativa había “usurpado” el lugar durante una década y que el operativo se inscribía en una política de orden y legalidad. Incluso contabilizó el procedimiento como la propiedad número 553 recuperada, en un mensaje con tono celebratorio.

    La respuesta no tardó en llegar. El diputado nacional de Unión por la Patria y referente del Frente Patria Grande, Juan Grabois, salió al cruce y acusó al jefe de Gobierno de ensañarse con los sectores más vulnerables, en lugar de enfrentar problemas estructurales de la Ciudad.

    El desalojo como política

    Desde el entorno porteño sostienen que “los usurpadores no tienen lugar” y que el Estado debe garantizar el cumplimiento de la ley. Sin embargo, organizaciones sociales remarcan que se trata de trabajadores de la economía popular que reciclan, generan ingresos y cumplen una función ambiental clave, muchas veces supliendo la ausencia estatal.

    La cooperativa desalojada forma parte del entramado cartonero que sostiene el reciclado urbano en la Ciudad, con miles de familias que viven de esa tarea y que, en muchos casos, operan bajo convenios y marcos de reconocimiento institucional.

    La reacción de Grabois

    Grabois fue directo y sin eufemismos. Calificó a Jorge Macri como una “rata de segunda marca” y sostuvo que el problema no es un ataque personal, sino la decisión de ir contra gente humilde que trabaja y no le hace daño a nadie. En su descargo, subrayó que los cartoneros actúan en el marco de la legalidad y con organización colectiva.

    El dirigente social también cuestionó lo que definió como una estrategia política conocida: personalizar el conflicto para ocultar una política de exclusión contra los de abajo, y denunció una lógica de crueldad disfrazada de orden.

    Un modelo de Ciudad en disputa

    El episodio vuelve a poner en evidencia el choque entre dos modelos. Por un lado, una gestión porteña que prioriza el marketing del “orden” y la recuperación de espacios sin contemplar el impacto social. Por el otro, organizaciones que reclaman reconocimiento, diálogo y políticas públicas inclusivas para quienes sostienen la economía popular.

    Lejos de ser un hecho aislado, el desalojo en Parque Avellaneda se inscribe en una avanzada contra cooperativas y organizaciones sociales, mientras la Ciudad evita discutir soluciones de fondo para el trabajo, la vivienda y el reciclado urbano.

    En ese contexto, la pelea verbal entre Macri y Grabois expone algo más profundo que un cruce en redes: la disputa por quiénes tienen derecho a la Ciudad y quiénes son expulsados en nombre de una legalidad selectiva.

     

  • Trump habló con Petro en medio de las tensiones por Venezuela y lo invitó a la Casa Blanca

     

    Donald Trump sorprendió y conversó el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en medio de las tensiones cruzadas y el fuego cruzado de hace meses. 

    El líder la Casa Blanca dijo en sus redes sociales que «fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien me llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido».

    «Agradecí su llamada y su tono, y espero reunirme con él próximamente. El secretario de Estado, Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia están realizando los arreglos necesarios», agregó en la red social Truth.

    La narrativa de confrontación entre Trump y Petro fue creciendo en los últimos meses y el presidente de Estados Unidos llegó a calificarlo de «persona muy enferma que está llenando de cocaína Estados Unidos». 

    Lula sigue la línea de Sheinbaum y evita un choque frontal contra Trump por Venezuela

    La captura de Nicolás Maduro aumentó inicialmente este tono y empezó a instalarse la posibilidad de llevar a cabo una acción militar en Colombia. Ahora, la espuma bajó y Petro, que había convocado a una marcha en defensa de la soberanía y preparaba un discurso encendido, tuvo que moderarse y celebrar el contacto. 

    Agradecí su llamada y su tono, y espero reunirme con él próximamente. El secretario de Estado, Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia están realizando los arreglos necesarios

    Según se informó, la comunicación telefónica entre los dos presidentes fue minutos antes de que Petro hablara frente a los manifestantes que se acercaron a escucharlo a la plaza central en Bogotá. 

    En esta línea, Petro aseguró que pensaba dar un discurso «bastante duro», pero lo cambió después de la llamada, que se extendió por lo menos una hora.

    El mandatario colombiano aseguró que le solicitó a Trump que «se restablezcan las comunicaciones directas entre cancillerías y presidentes de ambas naciones» y reveló que  hablaron sobre narcotráfico y sobre la situación en Venezuela.

    Llegaron a convencer a Trump que yo era el rey de la fábrica de cocaína. Trump no es bobo

    En este marco, Petro dijo que irá al Salón Oval pero aún se desconoce la fecha de la reunión. «Llegaron a convencer a Trump que yo era el rey de la fábrica de cocaína. Trump no es bobo», dijo.

    La posibilidad de una normalización o mejoramiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Colombia es importante a cinco meses para las elecciones presidenciales en el país cafetero. 

    El mapa se muestra bastante atomizado y la derecha no tiene un candidato fuerte para derrotar al oficialismo que ya formalizó la candidatura del senador petrista, Iván Cepeda. El gobierno no cuenta con buenos índices de aprobación pero un relanzamiento del vínculo podría generar una recuperación como ocurrió con Lula en Brasil.