Política

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    ENCUESTA: Kicillof arrasa y Milei se cayó del podio

     

    El gobernador bonaerense es el dirigente político con mejor imagen positiva.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    Una nueva encuesta nacional volvió a sacudir el tablero político argentino: el gobernador bonaerense Axel Kicillof aparece como el dirigente con mejor imagen del país, mientras que Javier Milei quedó fuera del top 3 en medio de un marcado deterioro de su valoración pública.

    El relevamiento, difundido en los últimos días, confirma un cambio de clima que ya venían insinuando distintos estudios: el desgaste del Gobierno empieza a impactar directamente en la figura presidencial, que pierde centralidad incluso en el ranking de dirigentes mejor valorados.

    Kicillof consolida su liderazgo

    El dato más contundente del informe es el posicionamiento de Kicillof, que no solo lidera la tabla de imagen sino que amplía diferencias con el resto de los dirigentes. La encuesta lo ubica como el político con mejor percepción pública, consolidándolo como principal referencia opositora a nivel nacional.

    No se trata de un fenómeno aislado. Otros estudios recientes ya mostraban al mandatario bonaerense en ascenso, capitalizando el rechazo al ajuste económico y la pérdida de poder adquisitivo en amplios sectores sociales.

    En ese contexto, su figura aparece asociada a una alternativa política frente al rumbo económico actual, lo que explica su crecimiento sostenido en la consideración pública.

    Milei fuera del podio y en caída

    Del otro lado, el dato más significativo es la caída de Milei, que queda desplazado del podio de dirigentes con mejor imagen. El retroceso no solo es simbólico: refleja un deterioro que distintas encuestas vienen registrando en los últimos meses.

    El desgaste está directamente vinculado al impacto del ajuste económico, la recesión y la falta de mejoras en la vida cotidiana. Estudios recientes muestran que la desaprobación del Gobierno crece mientras se consolida una percepción negativa en amplios sectores de la sociedad.

    Incluso indicadores como el Índice de Confianza en el Gobierno vienen marcando caídas sostenidas, con especial impacto en el conurbano bonaerense y en los sectores jóvenes.

    Un nuevo escenario político

    El corrimiento de Milei del top 3 y el ascenso de Kicillof no son solo una foto del presente: empiezan a delinear un escenario político distinto de cara a lo que viene.

    Mientras el oficialismo enfrenta el desgaste de la gestión y una economía que no logra mejorar las condiciones de vida, la oposición comienza a reordenarse alrededor de figuras con mayor nivel de aceptación.

    En ese marco, la encuesta deja una señal clara: el humor social está cambiando y, con él, también el mapa de poder. La caída de Milei y el crecimiento de Kicillof no son hechos aislados, sino parte de una tendencia que empieza a consolidarse en la opinión pública.

     

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    Lucrecia Martel tampoco se calla

     

    Al Recibir la Medalla Cineteca Nacional de México en reconocimiento a su aporte a la memoria cinematográfica latinoamericana habló de la negación que tenemos con el país que somos.

    Por Jorgelina Áster para NLI

    En las premiaciones, nuestras creadoras no pierden la oportunidad de referirse a las realidades dolorosas que atraviesan el país. Así como Samanta Schweblin al recibir el Anea hizo hincapié en el ataque económico-cultural  del gobierno de LLA que hiere a la UBA, Lucrecia Martel se refirió al ocultamiento sistemático de la existencia y padecimiento de las comunidades indígenas en la Argentina.

    La directora, está vez premiada por la Cineteca México, tras recibir -el pasado viernes 10- la Medalla,  máximo galardón que otorga la institución, dijo que “La historia argentina se las arregló durante 200 años para que los ciudadanos argentinos no sepamos de la existencia de las comunidades”, y que en “Argentina, la negación que tenemos con el país que somos es absoluta».

    También destacó esta problemática en el contexto de Latinoamérica: “No vamos a lograr ser naciones independientes y salir de esta espiral de fracasos económicos y culpas políticas hasta que no comprendamos el vínculo que tenemos con las comunidades indígenas, la importancia que tienen en nuestra cultura.”.

    La ceremonia de entrega de la Medalla a Martel, premio que en el pasado también distinguió a directores como Costa-Gavras y Pino Solanas, tuvo un plus: la proyección de su documental Nuestra Tierra; también, en el mismo marco celebratorio, un encuentro de intercambio de la directora con el público.

    Sobre el documental, evocó su  experiencia: “Enfrentarse con el espejo de Nuestra tierra fue fuerte. En Tucumán mismo, que está a 90 kilómetros de la comunidad, no se conocía a los chuschas.”, dijo. Y agregó: “Desde nuestra educación, las comunidades indígenas desaparecieron en el siglo XIX con la campaña del desierto y decíamos: «¡Uy sí, el genocidio, qué triste!» y nos sacamos de encima este problema».

    Las autoridades de la Cineteca Nacional mexicana destacaron que el conjunto de la obra de Lucrecia Martel “se distingue por una exploración continua del sonido, la fragmentación del punto de vista y una mirada crítica hacia las estructuras sociales, particularmente en relación con la clase, el género y las realidades coloniales en América Latina”.


     

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    ESCÁNDALO: la Justicia confirmó el viaje de lujo de Adorni a Aruba con toda su familia

     

    El jefe de Gabinete vuelve a quedar en el centro de la escena judicial tras confirmarse que voló en primera clase a una isla paradisíaca junto a su familia. La investigación ahora apunta a una pregunta clave: quién pagó realmente esos gastos.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    La situación de Manuel Adorni suma un nuevo capítulo explosivo. La Justicia confirmó que el funcionario viajó en primera clase a Aruba junto a su esposa y sus hijos para pasar las fiestas de fin de año, en medio de una causa que ya venía acumulando sospechas sobre su patrimonio.

    El dato no es menor: no se trata de un simple viaje, sino de un traslado en condiciones de lujo que vuelve a poner en tensión el discurso oficial contra la “casta” y la realidad de algunos de sus principales funcionarios.

    Un viaje de lujo bajo la lupa judicial

    Según surge de la investigación, el fiscal Gerardo Pollicita accedió a información de la aerolínea que confirma que Adorni viajó acompañado por su esposa Bettina Angeletti y sus dos hijos.

    El costo total de los pasajes en primera clase asciende a unos 5.800 dólares, una cifra significativa que ahora forma parte del expediente judicial.

    Pero ese número podría ser apenas la punta del iceberg: la Justicia también busca determinar cuánto se gastó en alojamiento y otros consumos durante la estadía en la isla caribeña, un destino asociado al turismo de alto poder adquisitivo.

    El viaje se habría extendido desde fines de diciembre de 2024 hasta los primeros días de enero de 2025, en pleno período festivo.

    La clave: el origen del dinero

    El punto más delicado no es el viaje en sí, sino cómo se financió. La causa judicial avanza justamente sobre ese eje: verificar si los gastos son compatibles con los ingresos declarados por el funcionario.

    En ese marco, el juez de la causa ordenó levantar el secreto bancario y fiscal de Adorni y su entorno, una medida que permite reconstruir movimientos financieros, consumos con tarjeta y posibles inconsistencias patrimoniales.

    El objetivo, según se desprende del expediente, es contrastar esos datos con las declaraciones juradas del funcionario y determinar si hubo irregularidades o enriquecimiento ilícito.

    Un escándalo que no llega solo

    El viaje a Aruba no es un hecho aislado. Se suma a una serie de episodios que ya venían generando ruido: vuelos privados, cuestionamientos por operaciones inmobiliarias y denuncias por el crecimiento de su patrimonio en poco tiempo.

    De hecho, la fiscalía también analiza otros traslados realizados por el funcionario, en un expediente que ya acumula múltiples líneas de investigación y que amenaza con escalar políticamente.

    En ese contexto, la confirmación judicial del viaje en primera clase no hace más que reforzar una imagen que choca de frente con el relato oficial de austeridad.

    Entre el discurso y la realidad

    El caso expone una contradicción difícil de disimular: mientras el gobierno sostiene un ajuste fuerte sobre amplios sectores de la sociedad, uno de sus principales funcionarios aparece vinculado a viajes de lujo cuya financiación todavía no logra explicar con claridad.

    La investigación recién empieza a mostrar sus primeros resultados concretos, pero el daño político ya está hecho. Porque más allá de lo que determine la Justicia, el dato es contundente: el relato anticasta vuelve a quedar en entredicho frente a prácticas que parecen ir exactamente en sentido contrario.

     

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    Samanta Schweblin no se calla

     

    Al recibir el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana se refirió a la muy castigada, descuidada y abandonada universidad pública y gratuita de Buenos Aires.

    Por Alfonsina Madry para NLI

    La noche del 8 de abril fue gratificante para Samanta Schweblin: en el Museu Marítim de Barcelona, Rosa Montero, presidenta del jurado, anunció que El buen mal, que se “destaca por plasmar en un volumen de relatos nuevos mundos turbadores, fascinantes y complejos, recorre magistralmente la frontera entre lo posible y lo imposible con una prosa hipnótica, de una belleza inquietante que sitúa la tradición del cuento en su punto más alto”, era el libro ganador de la primera edición del Premio Aena.

    Sin turbación ante el millón de euros que representa hacerse con este galardón, la Schweblin tomó la palabra para agradecer y también poner blanco sobre negro el daño irreparable que significa la cruzada anticultural libertariana  para la UBA, a la que atribuyó haber contribuido a profundizar su pasión lectora. “La muy castigada, descuidada y abandonada universidad pública y gratuita de Buenos Aires”, dijo sin pelos en la lengua.

    En lo referido al contexto editorial y el universo de las premiaciones, hizo hincapié en una realidad que, como destacó aquí, en NLI, semanas atrás Silvina Belén en “Cuentos de novela”, castiga a la narrativa breve. En su discurso, Schweblin señaló que la elección de su libro implica “una declaración de principios” del jurado y de la esencia del premio:

    Pienso en otros grandes premios internacionales: se premian novelas y novelas y novelas extraordinarias, por supuesto, y muy de cuando en cuando tiene que aparecer una Alice Munro o una Jhumpa Lahiri para romper los cánones y lograr asomar un libro de cuentos. Me encanta que este premio incluya otros géneros más allá de la novela, y hoy este premio da su primer paso premiando la excepción. Me emociona de verdad pensar que estoy recibiendo un premio que es también un reconocimiento al género del cuento.

    El buen mal, excepcional colección de cuentos que el año pasado Samanta Schweblin dio a la imprenta (Seix Barral, 2025), compitió con narraciones de consagrados escritores como Canon de cámara oscura, novela de Enrique Vila-Matas. El Premio es iniciativa de Aena, empresa pública aeroportuaria de España, la mayor del mundo en el sector, con la que colaboran la Fundación Gabo y la Cátedra Vargas Llosa.


     

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    Patagonia en la mira: entre ejercicios militares, incendios sospechosos y la entrega de recursos estratégicos en tiempos de guerra global

    Mientras el Ejército despliega el operativo Kekén en la Patagonia, Argentina enfrenta una tormenta perfecta: alineamiento con EE.UU. e Israel nos pone en el radar de Irán, incendios arrasan bosques sin presupuesto, modifican la Ley de Glaciares y Mekorot avanza sobre el agua.

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    María Mercedes Sarasa: entre comercio y alianzas en la Buenos Aires colonial

     

    Hija de un funcionario clave del Cabildo, viuda de un comerciante y luego esposa de un militar ligado al poder virreinal, María Mercedes Sarasa no sólo administró negocios en la Buenos Aires colonial sino que también se movió con precisión dentro de las redes políticas y económicas de su tiempo. Su historia, reconstruida a partir de documentos y estudios académicos, revela cómo las mujeres podían intervenir activamente en un sistema que no estaba pensado para ellas.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Una mujer dentro del circuito comercial colonial

    María Mercedes Sarasa nació en el seno de una familia estrechamente vinculada al poder político de Buenos Aires. Su padre, Javier Saturnino de Saraza y Mador, ocupó cargos reiterados en el Cabildo —regidor, alcalde en distintos niveles y defensor de pobres—, lo que situaba a la familia en el núcleo de la administración colonial. En 1784 se casó con Casimiro Francisco Necochea Boronte, comerciante y también regidor, integrándose de lleno en el circuito mercantil del puerto, con quien tuvo varios hijos.

    Ese entorno no era meramente social. Buenos Aires, hacia fines del siglo XVIII, funcionaba como un nodo clave del comercio atlántico, articulando exportaciones de cueros y productos ganaderos con importaciones europeas y circuitos internos hacia el Alto Perú. Las familias que ocupaban el Cabildo no sólo gobernaban: también comerciaban.


    La viudez y la continuidad del negocio

    La muerte de Necochea en 1802 no implicó la disolución de la actividad económica. Por el contrario, la documentación muestra que Sarasa continuó operando dentro de ese circuito. Investigaciones académicas basadas en fuentes comerciales y notariales indican que integró la sociedad “Vda. de Necochea y Larravide”, lo que demuestra una continuidad empresarial concreta y no meramente formal.

    Durante al menos ocho años, según reconstrucciones basadas en registros comerciales, participó en operaciones de importación y exportación, utilizando mecanismos habituales del comercio colonial como la consignación de mercancías a cuenta y riesgo propio. Esto implicaba asumir costos, riesgos y decisiones sobre la circulación de bienes en una red que conectaba Buenos Aires con Montevideo y la península ibérica.


    El documento que lo prueba todo

    El dato más contundente aparece en un acuerdo fechado en 1805, conservado en el Archivo Histórico. Allí, María Mercedes Sarasa figura explícitamente como parte en la venta de una porción de la fragata “La Primera”.

    El documento detalla que la operación se realiza en su condición de viuda de Necochea y en acuerdo con el comerciante Manuel de Larravide, con intervención de autoridades del Cabildo encabezadas por Martín de Álzaga. La otra parte de la embarcación pertenecía a una casa comercial radicada en Cádiz, lo que evidencia la inserción directa en redes atlánticas.

    Una fragata como La Primera no era un bien accesorio. Era el instrumento central del comercio de larga distancia. A través de embarcaciones de este tipo circulaban: cueros y derivados ganaderos desde el Río de la Plata hacia Europa, manufacturas europeas hacia el puerto de Buenos Aires, y mercancías que luego se redistribuían hacia el interior del virreinato.

    Ser propietaria —aunque fuera parcialmente— de una embarcación implicaba invertir capital, asumir riesgos marítimos, participar en redes comerciales internacionales y negociar con actores de alto nivel económico. La operación documentada en 1805 muestra a Sarasa actuando dentro de ese esquema con plena capacidad jurídica y económica.

    Como detalla la historiadora Marcela Aguirrezabala, «Entre los años 1778 y 1810 se ve claramente que el número de mujeres vinculadas a la exportación fue mucho mayor que las que optaron por la importación (…) Esa tendencia fue así incluso en el caso de una comerciante de la talla de María Mercedes Sarasa, la viuda de Necochea, quien desde que empezó a operar en 1802 hasta 1810 exportó en 13 oportunidades según nuestros datos e importó efectos sólo en cinco ocasiones, entre 1803 y 1805«.


    Redes comerciales y poder político

    La presencia de figuras como Martín de Álzaga en la operación no es un detalle menor. Álzaga era uno de los principales comerciantes de Buenos Aires y una figura clave del poder económico local. Su intervención como autoridad en el acuerdo indica que Sarasa operaba en un nivel donde comercio y política estaban profundamente entrelazados.

    Ese entramado se refuerza con otro dato documental: el 9 de diciembre de 1805, Sarasa contrajo matrimonio con José María del Pino (con quien también tendrá descendencia), capitán del Cuerpo de Artillería e hijo de Joaquín del Pino. Este vínculo la conectó directamente con la élite virreinal, consolidando su inserción en redes de poder que excedían lo estrictamente económico.


    Una comerciante, no una excepción

    La documentación disponible permite afirmar sin ambigüedades que María Mercedes Sarasa no fue una figura pasiva ni un caso aislado de administración doméstica. Fue una comerciante activa que participó en una sociedad mercantil, operó en circuitos de importación y exportación, consignó mercancías a cuenta propia y fue copropietaria de al menos una embarcación utilizada en el comercio atlántico.

    Estos datos, respaldados por fuentes documentales y estudios académicos, obligan a revisar la imagen tradicional de las mujeres en la colonia. No se trata de afirmar que el sistema era igualitario, sino de reconocer que existían márgenes de acción que algunas mujeres ocuparon de manera efectiva y documentable.


    Del archivo a la historia

    La reconstrucción de esta trayectoria se apoya en documentos conservados en repositorios históricos y en investigaciones desarrolladas en ámbitos como el CONICET y la Universidad de Buenos Aires. Estos trabajos, inscriptos en la historia social, permiten recuperar experiencias que durante mucho tiempo quedaron fuera del relato dominante.


    Fuentes y referencias

    Archivo Histórico de la Nación, acuerdo de 1805 sobre la fragata La Primera.

    Investigaciones de Marcela Aguirrezabala sobre comercio y género en el Río de la Plata.

    Estudios del Instituto de Historia Argentina sobre redes mercantiles coloniales.

    Documentación comercial y notarial del período conservada en repositorios públicos.

    Documentos eclesiásticos.