Política

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    SAÍN: “Me preocupa tener a un tipo con tratamiento psiquiátrico al frente del país”

     

    En una entrevista en Radio Splendid, el ex ministro de Seguridad de Santa Fe y exdirector de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Marcelo Saín, lanzó durísimas declaraciones contra Milei. Habló de tratamiento psiquiátrico, cuestionó su aptitud para gobernar y redobló la apuesta cuando le marcaron el tono de sus palabras.

    Por Roque Pérez para NLI

    El clima político sumó este martes un nuevo capítulo de máxima tensión. En diálogo con Radio Splendid, Marcelo Saín no se guardó nada y apuntó directamente contra Milei, con afirmaciones que rápidamente comenzaron a circular en redes y a generar repercusiones en el arco político.

    Consultado sobre la situación actual del país y el liderazgo presidencial, Saín fue tajante: Me preocupa tener a un tipo con tratamiento psiquiátrico al frente de la nación. La frase, por sí sola, ya marcaba el tono de la entrevista.

    “No puede estar al frente de los destinos del país”

    Ante la repregunta del periodista —¿Es así?—, el ex funcionario redobló la apuesta. Por supuesto. Un tipo que se caga y mea encima no puede estar al frente de los destinos del país. Lo lamento como persona enferma, sostuvo, en una declaración que elevó aún más la temperatura política.

    El conductor del programa le señaló que se trataba de una acusación muy dura. Pero Saín no retrocedió. Me chupa un huevo, respondió, ratificando cada una de sus palabras, retrucando que más grave es tener narcotraficantes dentro de la estructura del gobierno.

    Las expresiones del ex ministro de Seguridad santafesino se dan en un contexto de creciente cuestionamiento a las políticas de ajuste, al manejo institucional y al estilo confrontativo que caracteriza a Milei. En ese marco, las declaraciones no solo impactan por su contenido, sino también por el nivel de crudeza con el que fueron formuladas.

    Repercusiones y debate

    Hasta el momento no hubo una respuesta oficial desde el entorno de Milei, aunque se descuenta que el tema escalará en las próximas horas. Las palabras de Saín abren un debate delicado sobre los límites del discurso político, la salud mental y la responsabilidad institucional.

    Más allá de la polémica, lo cierto es que la tensión política no afloja. En un escenario atravesado por la crisis económica y el malestar social, cada declaración suma combustible a un clima ya de por sí inflamable.

    La pregunta que queda flotando es si este tipo de intervenciones contribuye a clarificar el debate público o, por el contrario, profundiza la grieta en un país que atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años.

     

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    Kicillof destroza a Milei en la Provincia

     

    El gobernador arrolla al presidente en intención de voto.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    Una encuesta reciente volvió a sacudir el tablero político bonaerense y dejó un dato imposible de disimular: en un hipotético mano a mano en el Conurbano, Axel Kicillof supera con claridad a Milei en la enorme mayoría de los municipios. El estudio, realizado por la consultora CB Global Data, midió escenario electoral, imagen y niveles de rechazo en los 24 distritos que conforman el corazón demográfico de la provincia de Buenos Aires.

    Los números muestran que el gobernador bonaerense se impone en 20 de los 24 municipios del Conurbano, dejando a Milei relegado a apenas cuatro distritos del norte, donde históricamente el voto antiperonista tiene mayor peso.

    Paliza en el corazón del Conurbano

    El relevamiento expone una diferencia contundente en la zona sur y oeste del Gran Buenos Aires, donde el peronismo mantiene fuerte arraigo territorial. Allí, Kicillof saca ventajas amplias en municipios clave como La Matanza, Lomas de Zamora, Florencio Varela, Merlo, Moreno y Quilmes, consolidando un dominio político que marca distancia con el proyecto libertario.

    Milei solo logra imponerse en distritos del norte como San Isidro, Vicente López, Tigre y Pilar. Incluso en ese segmento, la diferencia fuerte solo aparece en uno de ellos, mientras que en el resto la brecha es más ajustada.

    El dato no es menor: el Conurbano concentra millones de votantes y define cualquier elección provincial y nacional. Sin ese territorio, cualquier armado político queda estructuralmente debilitado.

    Rechazo alto y contraste de imagen

    La encuesta también midió imagen pública. Allí aparece otro problema serio para el oficialismo nacional: la imagen negativa de Milei supera ampliamente a la positiva en más de la mitad de los municipios evaluados, con picos que en algunos distritos pasan el 60% de desaprobación.

    En contraste, Kicillof mantiene saldo favorable en varios municipios populosos, donde su gestión conserva niveles de respaldo que le permiten proyectarse como principal figura opositora en territorio bonaerense.

    La segmentación geográfica vuelve a repetirse: mientras el norte muestra mayor permeabilidad al discurso libertario, el sur y el oeste consolidan un perfil claramente adverso al ajuste nacional.

    Un mensaje político claro

    Aunque se trate de un escenario hipotético, el estudio deja una señal concreta: Milei tiene serias dificultades para penetrar electoralmente en el principal distrito del país. Sin el Conurbano, cualquier aspiración de hegemonía nacional encuentra un techo inmediato.

    Para Kicillof, en cambio, los números refuerzan su centralidad como figura opositora con base territorial sólida. En un contexto de ajuste, caída del consumo y conflicto social, el mapa bonaerense aparece como un dique político frente al modelo libertario.

    El mensaje que surge del relevamiento es contundente: en la Provincia, el liderazgo opositor tiene nombre y apellido.

     

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    Blindados usados y desarrollo abandonado: Milei desmantela el TAM y profundiza la dependencia militar

     

    La paralización de la modernización del Tanque Argentino Mediano y la compra de vehículos Stryker usados a Estados Unidos no es un hecho aislado: es una definición política que resigna industria nacional, transferencia tecnológica y autonomía estratégica en nombre del alineamiento automático con Washington.

    Por la Redacción de NLI

    La política de Defensa del gobierno de Milei volvió a encender alarmas. Mientras se congela el desarrollo y la actualización del histórico Tanque Argentino Mediano (TAM), se avanza en la adquisición de blindados Stryker usados provenientes del Ejército de Estados Unidos. La ecuación es simple y preocupante: menos industria nacional, menos trabajo argentino y más dependencia externa.

    El TAM no es un simple vehículo militar, señala el periodista Walter Onorato. Es uno de los desarrollos más emblemáticos de la industria de defensa argentina, fruto de un esquema mixto que combinó ingeniería local con aportes tecnológicos extranjeros, permitiendo durante décadas sostener capacidades propias de producción, mantenimiento y modernización. La actualización del sistema no sólo implicaba mejorar la flota, sino preservar conocimiento acumulado y una cadena industrial estratégica.

    Sin embargo, bajo la actual gestión, ese proceso quedó virtualmente paralizado. Las restricciones presupuestarias y administrativas impactaron de lleno en la operatividad: incluso la compra de insumos básicos para mantenimiento se vio afectada, dejando unidades fuera de servicio. No fue la obsolescencia lo que frenó al TAM, sino decisiones políticas concretas.

    En paralelo, el entonces ministro de Defensa Luis Petri firmó una carta de intención para adquirir vehículos Stryker a Estados Unidos. El anuncio, realizado en el Pentágono, dejó en evidencia que la operación excede lo técnico y se inscribe en un alineamiento geopolítico explícito.

    Los Stryker son vehículos diseñados para transporte de tropas y operaciones de movilidad táctica. No reemplazan al TAM, no cumplen la misma función y, además, llegan usados, con menor vida útil y mayores costos de mantenimiento. Según trascendió, la operación implicó alrededor de 100 millones de dólares por 27 unidades, una cifra significativa si se considera que se trata de material ya utilizado en conflictos como Irak y Afganistán.

    El contraste con otras alternativas regionales resulta elocuente. El blindado Guaraní, desarrollado en Brasil, ofrecía unidades nuevas, posibilidad de transferencia tecnológica y participación de componentes argentinos en su fabricación. Además de resultar más conveniente desde el punto de vista industrial, fortalecía la integración regional. Aun así, fue descartado.

    Como señala Walter Onorato en EnOrsai, la decisión de abandonar la modernización del TAM y optar por Stryker usados implica resignar una cadena industrial propia y profundizar la dependencia externa, incluso pagando más por menos. No se trata solamente de una compra militar: es un modelo de país.

    La llegada de las primeras unidades fue presentada como un avance en la modernización del Ejército. Sin embargo, los límites son claros: no son anfibios —una característica clave en un país atravesado por ríos—, no generan producción local y no transfieren tecnología. La supuesta modernización no impacta en la industria argentina ni fortalece capacidades estratégicas propias.

    La paradoja es evidente. Mientras se justifica el ajuste con el argumento de la austeridad, se desmantela un proyecto nacional y se desembolsan millones de dólares en equipamiento usado importado. El recorte cae sobre la producción argentina; la billetera se abre para compras externas alineadas con la agenda de Washington.

    Este episodio se inscribe en un marco más amplio que incluye la compra de aviones F-16 y el acercamiento a la OTAN. La defensa deja de pensarse como política de Estado con perspectiva soberana y pasa a funcionar como señal ideológica de alineamiento automático.

    La pregunta de fondo es inevitable: ¿qué autonomía estratégica puede sostener un país que abandona sus propios desarrollos para depender de material usado importado?

    Lo que está en juego no es solamente un sistema de armas. Es el modelo de desarrollo. Y en ese terreno, el gobierno de Milei vuelve a elegir dependencia antes que soberanía.

     

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    La maison de Jeanne y el patrimonio medieval que aún late en Sévérac-le-Château

     

    En lo alto de las calles empedradas de Sévérac-le-Château, en el sur de Francia, la Maison de Jeanne se levanta como una de las expresiones más fieles del patrimonio medieval europeo. Su estructura, su historia y su conservación permiten comprender cómo vivían, construían y organizaban sus ciudades las sociedades del final de la Edad Media.

    Por Alcides Blanco para NLI

    El casco antiguo de Sévérac-le-Château forma parte de un conjunto urbano medieval que creció al amparo de su castillo feudal, una fortificación estratégica que controlaba rutas comerciales y militares en la región de Aveyron. Como en muchas ciudades medievales, el desarrollo urbano se organizó en torno a la defensa y la actividad económica, generando un entramado de callejuelas angostas, viviendas superpuestas y construcciones pensadas para maximizar el espacio disponible dentro de las murallas.

    Dentro de ese entramado urbano, la Maison de Jeanne representa uno de los ejemplos más visibles de la arquitectura doméstica medieval que logró sobrevivir al paso de los siglos. Construida en el siglo XV, conserva rasgos estructurales típicos de la época, cuando las viviendas eran al mismo tiempo hogar familiar, espacio de trabajo y núcleo de sociabilidad cotidiana.


    Arquitectura medieval y vida cotidiana en la ciudad fortificada

    Uno de los elementos más característicos de la Maison de Jeanne es su sistema de entramado de madera, una técnica ampliamente utilizada en la Europa medieval. Este tipo de construcción permitía levantar viviendas resistentes utilizando materiales locales, combinando vigas de madera con rellenos de barro, piedra o tapial. La técnica no solo respondía a la disponibilidad de recursos, sino también a la necesidad de construir rápidamente en centros urbanos en expansión.

    La casa presenta además el típico sistema de pisos en voladizo, donde los niveles superiores sobresalen sobre la planta baja. Este recurso arquitectónico no era solo decorativo: permitía ganar espacio habitable sin ampliar la base del edificio. En muchas ciudades medievales, este tipo de diseño también estaba vinculado a normas fiscales que gravaban únicamente la superficie del suelo, incentivando a los habitantes a crecer en altura.

    La distribución interna de estas viviendas refleja con claridad la organización social de la época. En general, la planta baja se destinaba a actividades económicas, como talleres artesanales o pequeños comercios, mientras que los pisos superiores se reservaban para la vida familiar. Este modelo revela cómo la economía urbana medieval estaba profundamente integrada con el espacio doméstico.


    El valor cultural del patrimonio medieval francés

    La Maison de Jeanne no es solo una reliquia arquitectónica: es parte de un paisaje histórico coherente que permite reconstruir la identidad cultural de Sévérac-le-Château. El conjunto urbano conserva murallas, torres defensivas y viviendas tradicionales que muestran la evolución del urbanismo medieval y su adaptación a los cambios sociales y económicos.

    Durante siglos, este tipo de construcciones se mantuvo en pie gracias al uso continuo. Sin embargo, el abandono progresivo de los centros históricos durante el siglo XX puso en riesgo muchas de estas edificaciones. La recuperación de la Maison de Jeanne por parte del municipio respondió a una política de preservación del patrimonio, orientada tanto a la protección de la memoria histórica como al desarrollo del turismo cultural.

    La restauración de la casa permitió rescatar técnicas constructivas antiguas y consolidar su estructura sin borrar su impronta original. Este tipo de intervenciones forma parte de un debate permanente en la conservación histórica: cómo equilibrar la preservación del pasado con las exigencias de seguridad y accesibilidad del presente.


    Un símbolo vivo de la Edad Media europea

    Hoy, la Maison de Jeanne funciona como un testimonio tangible del pasado medieval. Su permanencia permite comprender cómo la arquitectura, la economía y la vida social estaban estrechamente ligadas en las ciudades fortificadas. También evidencia la importancia de las políticas públicas de conservación para sostener la memoria colectiva.

    En el contexto europeo, edificaciones como esta constituyen piezas fundamentales para estudiar la transición entre la Edad Media y la modernidad. Cada viga, cada muro y cada modificación estructural narran transformaciones sociales, económicas y culturales que moldearon el continente durante siglos.

    Sévérac-le-Château, con su trazado urbano medieval en gran medida intacto, ofrece un escenario donde el pasado sigue presente. En ese paisaje histórico, la Maison de Jeanne se destaca como un emblema de la resistencia del patrimonio frente al paso del tiempo, recordando que la historia no solo se conserva en documentos, sino también en las piedras y las maderas que atraviesan generaciones.

     

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    Unidad en el peronismo bonaerense: Kicillof presidirá el PJ con Magario como vice

     

    El justicialismo de la provincia de Buenos Aires confirmó este sábado 7 de febrero de 2026 un acuerdo político de unidad interna que termina con semanas de tensiones y negociaciones y define la nueva conducción del Partido Justicialista (PJ) bonaerense.

    Por la Redacción de NLI

    Acuerdo estratégico para consolidar la unidad partidaria

    Tras intensas conversaciones entre los principales sectores del peronismo provincial —liderados por el gobernador Axel Kicillof y el espacio kirchnerista representado por Máximo Kirchner— se logró un entendimiento que evita la disputa interna prevista para el 15 de marzo, cuando debía realizarse la renovación formal de autoridades.

    En ese marco, Axel Kicillof encabezará la lista de unidad como presidente del PJ bonaerense, cargo clave para ordenar al peronismo en la provincia más grande del país. La vicegobernadora Verónica Magario ocupará la Vicepresidencia primera, replicando la dupla que conduce el Ejecutivo provincial.

    Estructura de poder y reparto de cargos

    El acuerdo no solo consagra la dupla Kicillof–Magario al frente del PJ bonaerense, sino que también configura un esquema de integración que busca contener a todos los sectores internos:

    • Axel Kicillof, presidente del PJ bonaerense.
    • Verónica Magario, vicepresidenta primera.
    • Federico Otermín, vicepresidente segundo.
    • Mariano Cascallares, secretario general.
    • Leonardo Nardini, presidente de la Junta Electoral.
    • Máximo Kirchner, presidente del Congreso partidario.

    El armado refleja un equilibrio político interno entre los distintos espacios del peronismo bonaerense, con representación territorial e institucional.

    Significado político y proyección hacia 2027

    La decisión de avanzar con una lista de unidad evita una interna que podría haber generado desgaste y expone una voluntad clara de consolidación partidaria en un contexto nacional complejo.

    Con Kicillof al frente del PJ bonaerense, el peronismo ordena su estructura en el distrito más determinante del mapa electoral argentino y refuerza su conducción política con vistas a los desafíos que se proyectan hacia 2027.

    Una etapa de consolidación interna

    El entendimiento alcanzado entre los principales referentes del espacio abre una nueva etapa en el Partido Justicialista provincial, con el objetivo de articular gestión y conducción política.

    La conducción compartida entre Axel Kicillof, Verónica Magario y Máximo Kirchner busca transmitir una señal de cohesión y fortaleza interna frente al escenario nacional, donde la organización territorial y la unidad estratégica vuelven a ocupar un lugar central en la agenda del peronismo.

     

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    Medicamentos más caros y salud en riesgo: el costo oculto del acuerdo con Estados Unidos

     

    El acuerdo comercial firmado por Milei con Estados Unidos no es neutro ni técnico: en materia de propiedad intelectual, puede impactar de lleno en el precio de los medicamentos y en la sustentabilidad del sistema de salud argentino. PAMI, obras sociales y hospitales públicos aparecen entre los principales afectados, en un escenario que ya tuvo antecedentes alarmantes en otros países de la región.

    Por Tomás Palazzo para NLI


    El capítulo de propiedad intelectual del acuerdo es, probablemente, uno de los más sensibles y menos debatidos públicamente. Bajo fórmulas como “alinear estándares internacionales” y “fortalecer la protección”, se esconden compromisos que benefician a los grandes laboratorios farmacéuticos y tensionan el acceso a medicamentos esenciales.

    En términos concretos, el acuerdo abre la puerta a mecanismos que retrasan la entrada de medicamentos genéricos, aun cuando las patentes hayan vencido. Esto no implica prohibirlos de forma directa, pero sí postergar su llegada al mercado, lo que en la práctica significa precios más altos durante más tiempo.

    Genéricos bajo presión y monopolios extendidos

    Uno de los puntos más críticos es la posible incorporación de la exclusividad de datos de prueba, una herramienta habitual en los acuerdos impulsados por Estados Unidos. Este mecanismo impide que la autoridad sanitaria utilice los estudios clínicos originales para aprobar genéricos durante varios años, aunque la patente ya no esté vigente.

    El resultado es claro: un monopolio artificial, que no protege innovación sino rentabilidad. A esto se suma el riesgo de extensiones de patentes por demoras administrativas y el uso de patentes secundarias —cambios menores en un medicamento— para bloquear competidores locales.

    Para un país como Argentina, con una industria nacional de genéricos fuerte y con el medicamento como insumo central de la política sanitaria, el impacto puede ser profundo y regresivo.

    PAMI y obras sociales: la cuenta la paga el Estado

    El principal comprador de medicamentos del país es el PAMI. Cada peso adicional en precios se traduce en más gasto público o menos cobertura. Lo mismo ocurre con las obras sociales sindicales y provinciales, que ya operan con presupuestos ajustados.

    Si los genéricos tardan más en ingresar:

    • Sube el precio promedio de los tratamientos.
    • Se reduce la capacidad de negociación del Estado.
    • Se compromete la continuidad de programas de provisión gratuita.
    • Aumenta el riesgo de recortes o restricciones en prestaciones.

    En otras palabras, el acuerdo no solo afecta a la industria farmacéutica: golpea directamente al corazón del sistema de salud.

    El espejo regional: cuando el libre comercio encarece la salud

    La experiencia regional es un llamado de atención. En Chile, tras acuerdos con cláusulas TRIPS-plus, se verificaron demoras sistemáticas en la entrada de genéricos y aumentos sostenidos en los precios de medicamentos de uso crónico. En Perú, organizaciones sanitarias documentaron mayor gasto estatal en compras públicas y menor competencia. En Colombia, la presión de los laboratorios derivó en conflictos judiciales cada vez que el Estado intentó regular precios o usar licencias obligatorias.

    El patrón se repite: más protección para patentes, menos margen para políticas públicas de salud.

    Argentina, que históricamente defendió las flexibilidades en materia de propiedad intelectual para garantizar acceso, corre el riesgo de retroceder hacia un modelo donde la salud queda subordinada a compromisos comerciales.


    Conclusión

    El impacto del acuerdo sobre medicamentos no es una hipótesis alarmista: es una consecuencia previsible si se implementan los compromisos de propiedad intelectual sin resguardos.
    Más monopolios, menos genéricos, medicamentos más caros y un sistema de salud tensionado hasta el límite.

    El interrogante ya no es técnico, sino político: ¿quién va a pagar el costo de este acuerdo?
    Todo indica que, una vez más, la cuenta la terminarán pagando los jubilados, los trabajadores y el Estado argentino.