Política

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    El monasterio de Geghard, la joya excavada en la roca que sobrevivió a invasiones y siglos de historia

     

    Historia completa del Monasterio de Geghard en Armenia: origen medieval, arquitectura excavada en la montaña, invasiones, patrimonio de la humanidad y su legado espiritual.

    Por Alcides Blanco para NLI

    En lo profundo del valle del río Azat, rodeado por montañas abruptas y paredes de piedra que parecen cerrarse sobre el visitante, se levanta uno de los complejos monásticos más impactantes del mundo medieval: el Monasterio de Geghard. Parte construido y parte literalmente excavado en la roca, este conjunto armenio no es sólo una obra arquitectónica excepcional, sino también un símbolo de resistencia cultural y espiritual.

    Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Geghard representa una síntesis extraordinaria entre naturaleza, fe y poder político en el Cáucaso medieval. Su historia atraviesa invasiones, saqueos y reconstrucciones que explican por qué aún hoy es uno de los sitios más emblemáticos de Armenia.

    Orígenes medievales y la reliquia que le dio nombre

    El complejo original se remonta al siglo IV, cuando, según la tradición, fue fundado tras la conversión de Armenia al cristianismo bajo el reinado de Tiridates III de Armenia. Sin embargo, la mayor parte de las estructuras actuales datan del siglo XIII.

    El nombre “Geghard” significa “lanza” en armenio y hace referencia a la reliquia que, según la tradición cristiana, fue utilizada para herir a Cristo en la crucifixión. Durante siglos, el monasterio custodió esa pieza sagrada, lo que lo convirtió en un centro de peregrinación de enorme relevancia en el mundo cristiano oriental.

    La posesión de la reliquia no era un dato menor: en la Edad Media, custodiar objetos sagrados otorgaba legitimidad política y prestigio religioso. Geghard fue, en ese sentido, un centro de poder espiritual vinculado a las principales dinastías armenias.

    Arquitectura tallada en la montaña

    Lo que distingue al Monasterio de Geghard no es sólo su antigüedad, sino su arquitectura. Parte del complejo está excavado directamente en la roca del acantilado, con iglesias y cámaras funerarias talladas en la montaña con una precisión asombrosa.

    Las paredes muestran relieves, cruces de piedra —conocidas como khachkars— y grabados que combinan simbolismo cristiano con una estética profundamente local. La acústica natural de las capillas excavadas genera una resonancia única, lo que refuerza la dimensión mística del lugar.

    La iglesia principal, construida en 1215, se integra visualmente con el entorno. Lejos de imponerse sobre el paisaje, parece surgir de él. Esa integración no es casual: en la tradición armenia medieval, el monasterio debía dialogar con la naturaleza como expresión de la creación divina.

    Invasiones, resistencia y continuidad

    A lo largo de los siglos, Armenia fue escenario de conflictos entre imperios: persas, bizantinos, árabes, mongoles y otomanos disputaron el territorio. El Monasterio de Geghard no quedó al margen de esas tensiones.

    Fue saqueado en distintas oportunidades, pero logró sobrevivir. Parte de su fortaleza radicaba precisamente en su ubicación estratégica y en su integración con la roca, que lo hacía menos vulnerable que otros complejos monásticos más expuestos.

    Durante la dominación extranjera, el monasterio funcionó como centro cultural y espiritual, preservando manuscritos, tradiciones litúrgicas y la identidad cristiana armenia. En un país atravesado por tragedias históricas, como el genocidio armenio de 1915, Geghard se transformó también en un símbolo de continuidad histórica.

    Patrimonio mundial y legado contemporáneo

    Hoy el Monasterio de Geghard es uno de los principales destinos culturales y religiosos de Armenia. Su reconocimiento por la UNESCO no sólo responde a su valor arquitectónico, sino también a su significado histórico como testimonio del cristianismo armenio medieval.

    Más que un sitio turístico, Geghard es un espacio vivo: aún se celebran ceremonias religiosas y continúa siendo un punto de referencia espiritual para la Iglesia Apostólica Armenia.

    En un mundo donde muchos monumentos históricos son reducidos a meros atractivos comerciales, el Monasterio de Geghard conserva una dimensión simbólica profunda. Excavado en la piedra, atravesado por siglos de conflictos y reconstrucciones, representa la capacidad de una cultura para persistir frente a la adversidad.

     

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    Kelly Olmos cantó un himno de la resistencia peronista en plena sesión por la reforma laboral

     

    En medio del debate por la reforma laboral impulsada por Milei, Kelly Olmos entonó un himno histórico de la resistencia peronista en la Cámara de Diputados y desató un fuerte impacto político.

    Por Roque Pérez para NLI

    En una escena que rompió la lógica habitual del recinto, la diputada nacional Kelly Olmos entonó un clásico himno de la resistencia peronista en plena sesión de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, en medio del debate por la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei. El gesto sorprendió tanto a oficialistas como a opositores y volvió a poner en escena la dimensión simbólica del enfrentamiento político actual.

    La intervención ocurrió mientras se discutían modificaciones profundas al régimen laboral argentino, cuestionadas por bloques opositores y centrales sindicales. En ese contexto, Olmos evocó su militancia juvenil y recordó los años de proscripción del peronismo, cuando la identidad política se sostenía también a través de consignas, canciones y símbolos compartidos.

    El gesto político en medio del debate por la reforma laboral

    La reforma laboral que se debate en Diputados propone cambios estructurales en materia de contratación, indemnizaciones y negociación colectiva. Desde el bloque de Unión por la Patria sostienen que el proyecto implica un retroceso en derechos adquiridos y un debilitamiento del poder sindical.

    En ese clima de tensión, la diputada tomó la palabra y, lejos de limitarse a un discurso técnico, eligió un recurso simbólico: comenzó a entonar una canción asociada a la resistencia peronista posterior al derrocamiento de Juan Domingo Perón. La escena generó murmullos, gestos de sorpresa y un fuerte impacto político inmediato.

    El gesto no fue casual. En momentos donde el oficialismo plantea una “modernización” del mercado laboral, la apelación a la memoria histórica del movimiento obrero funciona como una línea de continuidad discursiva: la defensa de los derechos laborales como núcleo identitario del peronismo.

    Resistencia peronista y memoria política

    La llamada resistencia peronista fue el entramado de militantes, organizaciones y expresiones culturales que mantuvieron viva la identidad justicialista durante los años de proscripción. Las canciones y consignas de esa etapa no eran simples manifestaciones artísticas: constituían una forma de resistencia política.

    Al recuperar ese repertorio en pleno siglo XXI y dentro del recinto legislativo, Olmos trasladó esa tradición a la discusión actual. El mensaje implícito fue claro: el debate no es sólo técnico o jurídico, sino histórico e ideológico.

    La escena también refleja el nivel de polarización que atraviesa la política argentina. Mientras el oficialismo sostiene que la reforma apunta a generar empleo y flexibilizar estructuras “obsoletas”, la oposición la presenta como un intento de desarticular conquistas laborales consolidadas durante décadas.

    Más que una anécdota parlamentaria

    Lo ocurrido no puede leerse como una simple excentricidad en medio de una sesión extensa. En un Congreso donde los discursos suelen estar medidos al milímetro, cantar un himno de la resistencia es un acto político deliberado.

    La escena deja una postal potente del momento argentino: una discusión estructural sobre el mundo del trabajo atravesada por símbolos, memoria histórica y disputas de sentido. En esa tensión se juega algo más que una ley; se discute qué modelo laboral y qué identidad política prevalecerán en los próximos años.

     

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    Mientras Argentina afronta una crisis laboral sin precedentes Milei viaja a ver a Trump

     

    La Argentina atraviesa una profunda conflictividad social por el empleo y los derechos laborales mientras el presidente realiza un nuevo giro político internacional.

    Por Ignacio Álvarez Aldorta para NLI

    En medio de un contexto crítico para el mercado de trabajo y una fuerte movilización social contra su gobierno, el presidente argentino Javier Milei emprendió un nuevo viaje a Estados Unidos para participar del Consejo de Paz impulsado por Donald Trump, en lo que constituye una nueva muestra de alineamiento político con la Casa Blanca.

    Crisis laboral y tensiones sociales

    Mientras Milei toma un avión rumbo a Washington, Argentina enfrenta una huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), que paraliza servicios públicos, transporte, bancos y otros sectores en rechazo a la reforma laboral que impulsa el gobierno, la cual propone ampliar la jornada de trabajo, flexibilizar derechos y limitar el derecho a huelga.

    La situación se agrava por el cierre de importantes fábricas, como la histórica planta de neumáticos FATE cuyo cierre dejó sin empleo a cientos de trabajadores, y un clima de alta conflictividad social con marchas y protestas en varios puntos del país.

    Organizaciones sindicales también denuncian que miles de pequeñas y medianas empresas desaparecieron en los últimos años, con una caída significativa del empleo formal registrado, situación que ha generado desesperanza y reclamos crecientes en amplios sectores de la clase trabajadora.

    La gira de Milei y el encuentro con Trump

    En este escenario nacional adverso, Milei partió hacia Estados Unidos para participar de la sesión inaugural del llamado Consejo de Paz, un organismo promovido por Donald Trump con la intención de posicionarse como alternativa a la ONU en la mediación de conflictos internacionales como el de Medio Oriente.

    La comitiva oficial que acompaña al mandatario es reducida e incluye al canciller Pablo Quirno y a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El viaje es breve: tras la participación en la reunión en Washington, se espera que el presidente regrese al país en las primeras horas del viernes.

    Desde la Casa Rosada destacan que esta visita busca “consolidar la relación política y comercial” con la administración estadounidense de Trump y asegurar una nueva foto junto al exmandatario republicano, símbolo de apoyo dentro del espacio conservador global al que Milei suele alinearse.

    Críticas en medio de la crisis

    La decisión de viajar en medio de una crisis laboral profunda y una huelga nacional ha generado fuertes cuestionamientos por parte de sindicatos y sectores de la oposición, que consideran una falta de sensibilidad del gobierno ante la situación económica y social que enfrentan millones de argentinos.

    Además, la participación en un foro internacional, mientras las negociaciones sobre la reforma laboral continúan en el Congreso, alimenta el debate interno sobre las prioridades del Ejecutivo en un momento de alta tensión política.

    Con la agenda internacional como centro de su política exterior, Milei no sólo busca fortalecer vínculos con Trump, sino también proyectar un perfil internacional que, según sus voceros, podría traducirse en inversiones y acuerdos estratégicos. Sin embargo, en casa, la sociedad reclama soluciones concretas a una crisis laboral que no da tregua.

     

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    Sturzenegger gasta el equivalente a 2000 jubilaciones mínimas en alquileres de oficinas y cocheras

     

    El escándalo político se encendió en pleno corazón de Buenos Aires: el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, firmó un contrato de alquiler por $720 millones para oficinas y cocheras, un monto que sorprende no sólo por su magnitud, sino también por la contradicción política que representa frente a la bandera oficial de “Alquiler Cero”.

    Por Roque Pérez para NLI

    Contradicción explícita en medio de recortes

    El acuerdo, rubricado por Sturzenegger el 30 de noviembre de 2025, establece el alquiler de cuatro pisos completos (3° a 6°) más 24 cocheras en un edificio ubicado en **Avenida Presidente Roque Sáenz Peña 788, en plena Diagonal Norte, por un año de contrato y un canon mensual de $60 millones.

    La decisión de gastar $720 millones del erario público (casi 2000 jubilaciones mínimas) en alquileres de oficinas tiene un contexto que agrava la polémica: el gobierno nacional —a través de sus propios comunicados oficiales— viene impulsando el programa “Alquiler Cero” con el objetivo de eliminar nuevos gastos en locaciones estatales y relocalizar dependencias en inmuebles ya disponibles del Estado.

    Mientras el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, destacó públicamente los avances del plan que “redujo alquileres y cocheras en varias sedes”, otro ministerio del mismo gabinete avanza con un contrato millonario en la City porteña.

    Contratación directa y posibles costos extras

    La adjudicación se realizó bajo la modalidad de contratación directa por adjudicación simple, y sólo se presentó una oferta de la empresa OTOBA S.A., que fue recomendada para la adjudicación por considerarse “admisible y económicamente conveniente”.

    Aunque el canon base es de $60 millones mensuales, el contrato prevé que expensas ordinarias, electricidad, gas y otros consumos estarán a cargo del Estado, lo que sugiere que el costo total final podría superar los $720 millones consignados en el documento.

    Doble vara oficial y malestar público

    La decisión de Sturzenegger se da en medio de otras polémicas por adjudicaciones bajo su gestión y cuestionamientos dentro del propio oficialismo. La coincidencia en el tiempo de esta contratación con la defensa del plan “Alquiler Cero” por parte de otros sectores del Gobierno profundiza el malestar político y alimenta críticas por una doble vara en la gestión del gasto público.

    Para la oposición y múltiples analistas, este contrato millonario no sólo contradice los discursos oficiales de austeridad, sino que expone una incoherencia entre lo que se promueve y lo que realmente se practica desde el Estado.

    La indefinición sobre cómo encaja esta operación con los objetivos de eficiencia y contención del gasto público —dos ejes que oficialmente se pregonan— promete convertirse en un nuevo foco de debate y tensión política en los próximos días.

     

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    Los mayas no desaparecieron: la historia que estamos obligados a reescribir

     

    Durante décadas, la explicación dominante combinó crisis climáticas, guerras internas y agotamiento de recursos para justificar un supuesto abandono total de las grandes ciudades.

    Por Alcides Blanco para NLI

    La antigua ciudad maya de Tikal albergaba millones de habitantes en redes urbanas densamente conectadas.
    Imagen: pxhidalgo/Depositphotos/IMAGO

    Durante más de un siglo, manuales escolares, documentales y discursos académicos repitieron una idea casi apocalíptica: la civilización maya colapsó y desapareció misteriosamente en la selva. Sin embargo, un reciente y exhaustivo artículo publicado por The Guardian propone algo mucho más inquietante para la historia tradicional: casi todo lo que creíamos saber sobre los mayas está equivocado.

    Lejos del relato romántico de ciudades devoradas por la vegetación y pueblos extinguidos por causas desconocidas, la nueva evidencia arqueológica obliga a revisar de raíz la narrativa del “colapso”.

    Una civilización mucho más poblada y compleja

    Las investigaciones recientes, impulsadas por tecnologías como el escaneo láser LiDAR, revelan que las tierras bajas mayas no eran espacios marginales con algunos centros ceremoniales aislados. Por el contrario, se trataba de un territorio intensamente urbanizado, con redes de caminos elevados, terrazas agrícolas, reservorios de agua y sistemas de planificación territorial de enorme sofisticación.

    El artículo de The Guardian destaca que las estimaciones actuales sugieren que la población pudo haber alcanzado cifras cercanas a los 15 o 16 millones de habitantes durante el período clásico, una magnitud comparable con varias regiones densamente pobladas de Eurasia en la misma época. Esto cambia radicalmente la percepción de los mayas como una sociedad dispersa o limitada demográficamente.

    Investigadores como Francisco Estrada-Belli sostienen que el enfoque tradicional puso demasiado énfasis en la idea del derrumbe súbito, cuando en realidad lo que ocurrió fue un proceso complejo de transformación política, reconfiguración territorial y adaptación ambiental.

    No hubo “fin del mundo” maya. Hubo reacomodamientos.

    El mito del colapso y la mirada colonial

    Durante décadas, la explicación dominante combinó crisis climáticas, guerras internas y agotamiento de recursos para justificar un supuesto abandono total de las grandes ciudades. Sin embargo, la nueva evidencia muestra que muchas comunidades continuaron activas, que hubo desplazamientos hacia otras regiones y que la cultura maya jamás dejó de existir.

    El problema no fue solo arqueológico, sino también ideológico. La narrativa del colapso encajaba cómodamente en una visión colonial que veía a las civilizaciones indígenas como frágiles, autodestructivas o incapaces de sostener estructuras complejas en el largo plazo.

    El artículo de The Guardian subraya que millones de mayas viven hoy en México, Guatemala y Belice, hablan sus lenguas originarias y mantienen tradiciones culturales vivas. Es decir: no estamos hablando de una civilización desaparecida, sino de un pueblo históricamente invisibilizado.

    La política contemporánea también entra en juego. Dirigentes indígenas como Sonia Gutiérrez plantean que la revisión histórica no es un mero debate académico, sino una cuestión de reconocimiento, derechos y memoria.

    Yaxhá en la cuenca del Petén, Guatemala.
    Fotografía: Marcus Haraldsson

    Adaptación, no apocalipsis

    Las nuevas investigaciones muestran que los mayas desarrollaron sistemas agrícolas intensivos, manejo sofisticado del agua y estrategias de resiliencia frente a sequías prolongadas. En lugar de una caída instantánea, lo que se observa es una transición: algunas grandes ciudades perdieron centralidad, pero otras regiones ganaron protagonismo.

    Esto obliga a revisar la idea misma de “colapso”. ¿Fue un derrumbe total o una transformación estructural? ¿Estamos proyectando sobre el pasado categorías modernas que no se ajustan a las dinámicas antiguas?

    La historia maya, lejos de cerrarse, se abre. Y lo que emerge es una civilización profundamente adaptable, con estructuras políticas cambiantes y una continuidad cultural que llega hasta nuestros días.

    Reescribir la historia no es un gesto menor. Implica aceptar que la arqueología del siglo XX pudo haber estado atravesada por prejuicios, limitaciones tecnológicas y marcos teóricos hoy superados.

    Y también implica algo más incómodo: reconocer que la civilización maya no fracasó. Simplemente no encajaba en el relato que Occidente quería contar.

     

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    Cancillería adjudicó un contrato millonario a la esposa de Sturzenegger: la motosierra pasa, la familia queda

     

    Por enésima vez, los que odian el Estado te demuestran que sólo saben vivir a sus expensas.

    Por Tomás Palazzo para NLI

    El escándalo volvió a impactar en el corazón del Gobierno libertario: **el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto adjudicó un contrato por $114.044.133 —casi USD 78.000 al tipo de cambio actual— para la capacitación en inglés de su propio personal a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), entidad dirigida por María Josefina Rouillet, esposa del actual ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

    El expediente —formalizado mediante adjudicación simple por especialidad y publicado en el sistema COMPR.AR— activó los mecanismos de control previstos en el Decreto 202/2017 por el vínculo familiar entre la directora ejecutiva de la AACI y el funcionario responsable de parte del ajuste estatal, con intervención de la Oficina Anticorrupción (OA) y la Sindicatura General de la Nación (SIGEN).

    Contra viento y ajuste
    Resulta inevitable el contraste: mientras Sturzenegger se presenta como el ejecutor de una política de recortes masivos, ventas de activos y “motosierra” a programas estatales, el Estado decidió asignar más de 114 millones de pesos a la asociación de su propia pareja en un contrato directo y sin licitación competitiva.

    Las críticas políticas no tardaron: la senadora del bloque Justicialista Juliana di Tullio anunció que denunciará formalmente ante la Justicia a Sturzenegger y a Rouillet por considerar “irregular” el contrato, pese a que el propio canciller Pablo Quirno negó irregularidades y afirmó en redes que la contratación “cumplió con todos los mecanismos de control y transparencia”.

    Viejas prácticas, nuevo escándalo

    Este episodio no surge de la nada. Desde hace años Noticias La Insuperable ya había documentado la trayectoria de Rouillet en espacios públicos vinculados a la “casta” política:

    • En abril de 2017, el portal reveló que su nombramiento en un cargo oficial se oficializó con un año de demora, en medio de cuestionamientos por nepotismo y falta de transparencia.
    • Más recientemente, en diciembre de 2023, también en NLI y en exclusiva pusimos en evidencia el “increíble kiosquito” que armó Rouillet en el Programa de Mecenazgo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, donde manejó millones de pesos del presupuesto cultural porteño y desde donde incluso promovió proyectos vinculados a su rol posterior en la AACI.

    Aquellas investigaciones muestran un patrón persistente: constante tránsito entre cargos públicos, interferencias privadas y negocios con recursos del Estado, con un denominador común que hoy se repite bajo el gobierno de Milei.

    El doble estándar

    Mientras en el discurso oficial se habla de “quitar privilegios”, “ajustar el Estado” y recortar gastos, este contrato deja al descubierto que el ajuste no siempre aplica a círculos cercanos al poder. En plena ola de privatizaciones de servicios estatales y cierre de organismos, la decisión de destinar fondos públicos a la asociación que dirige la esposa del ministro que implementa esos recortes expone un flagrante doble estándar que alimenta la crítica política y judicial.

    ¿Una moda de campaña o una regla de gobierno?

    Con denuncias judiciales en puerta, defensas públicas desde el Gobierno y una oposición que promete ir hasta las últimas consecuencias, este caso podría convertirse en un emblema de lo que NLI desde hace años señalamos: la persistencia del amiguismo y la falta de transparencia dentro de las estructuras del poder, sin importar quién gobierne.

    La controversia está abierta. Y mientras los mecanismos de control se activan, lo que queda claro es que la motosierra sí corta para los trabajadores y programas sociales, pero parece no llegar al círculo íntimo del propio ministro encargado de llevarla adelante.