Autor: Invitad@ Especial

  • El primer año del resto de su vida

     

    Cuando Jorgito y Nicolás tocan la puerta de su casa en Escalada, Lanús, Pablo Grillo está durmiendo. Es un sábado de febrero por la mañana y el reloj marca pasadas las 10. María del Carmen Bucceroni —Mary, la madre de Pablo, que vive en la casa de arriba— les abre la puerta y se escuchan los ladridos de Túpac, el callejero con cruce de ovejero alemán que vive con él. 

    Jorgito y Nicolás atraviesan la cocina y se asoman a la habitación. A la derecha está la cama de una plaza y un estante. El fotorreportero de 36 años está haciendo una siesta de media mañana.

    –Uh… ¡Mirá qué banda! —les dice a sus amigos entre risas—. Ya me levanto.

    Mary les abre la cortina y sube a su casa. Al rato baja con agua caliente para el mate. Jorgito y Nicolás trajeron medialunas de la panadería El Ángel de Banfield, “las más ricas de la zona”, según Nicolás. 

    Desde que a Pablo le abrieron la cabeza con una granada de gas lacrimógeno el 12 de marzo de 2025, el departamento de dos ambientes —una cocina-comedor, una pieza, antebaño y baño, y un patio— parece suspendido en el tiempo. La heladera Siam vieja está desenchufada, las hornallas siguen sin prenderse, y entre la cocina y el cuarto aún se reparten materiales de una carpintería casera que Pablo había montado antes de la represión para hacer un entrepiso de madera en su habitación. La obra está casi terminada pero todavía se ven por allí una mesa de trabajo y una sierra circular, entre otras herramientas. Pablo duerme en ese departamento de Escalada los fines de semana, cuando sale de la rehabilitación en el hospital Rocca, hoy su segunda casa. 

    La conversación entre Pablo, Jorgito y Nicolás va por caminos indefinidos sin tocar temas sensibles como la rehabilitación, el gendarme Héctor Guerrero, la represión que ordenó Patricia Bullrich, los planes a futuro. “Hablamos de boludeces, nada serio, nos reímos un rato”, dirá uno de sus amigos. Los médicos recomiendan evitar las emociones fuertes.

    Más allá de la escenografía de carpintería, algunos adornos le dan al departamento un toque personal. Sillas plegables con los caños blancos, lona roja y el escudo de Independiente. Un recorte de revista con la cara de Eva Perón y la consigna Eterna en el corazón del pueblo. Una estampita con un dibujo de Luca Prodan y la frase No sé lo que quiero, pero lo quiero ya. Una taza con el escudo del PJ. Un sombrero mexicano en miniatura. Un guante y una pelota de béisbol. Banderines del Club Social y Deportivo Unión Escalada Villegas.

    —Che, Pablito, ¿querés ir al baño?

    —No, no —responde Pablo, que tiene puesto un pañal de adulto.

    —Dale, andá —le insisten.

    Pablo piensa un momento. Aún no controla totalmente sus esfínteres. Es una de las secuelas neuronales que le quedaron. Lleva tanto tiempo usando pañal, que su cerebro tiene que reaprender a gestionar esa necesidad fisiológica. “Dale, no seas pelotudo, sentate en el inodoro”, lo retó una vez un familiar.

    —Bueno, sí, voy a ir un toque.

    ***

    Jorgito y Nicolás le salvaron la vida a Pablo aquella tarde de marzo del año pasado, cuando Gendarmería reprimió a jubilados, hinchas de fútbol y periodistas frente al Congreso. 

    Jorgito es Jorge Taranto, amigo de Pablo desde hace veinte años. Comparten la pasión por Independiente y el peronismo. Jorgito estaba a pocos metros de Pablo cuando lo vio caer a las 17.18 de ese miércoles en Yrigoyen y Solís. Hacía semanas que iban a las marchas de los jubilados y ese día quedaron en encontrarse cerca de las 15 donde siempre: Yrigoyen y Virrey Ceballos, la esquina de la sede de Madres de Plaza de Mayo. Pero Jorge se demoró al salir de su trabajo en el gremio de la sanidad y Pablo nunca le contestó los mensajes. Desde que le robaron el celular el día de los festejos del Mundial 2022, cuando saca la cámara guarda el teléfono. Finalmente se encontraron poco antes de las 17 en un supermercado chino a la vuelta del punto de encuentro. Jorgito estaba tomando unas cervezas con otro amigo, y apareció Pablo.

    “Fue nada lo que nos vimos —recuerda—. Enseguida Pablo me dice de ir para adelante. Y yo siempre que veía que él estaba con la cámara trataba de no perderlo de vista. Pero en un momento lo pierdo y cuando lo ubico estaba en cuclillas sacando las fotos. Lo veo que cae. Yo pensé que se había desmayado, pero cuando cruzo la calle ya veo la sangre.”

    Los primeros que asistieron a Pablo fueron su amigo, un muchacho con una camiseta de Sacachispas y otro que tenía la bandera de la agrupación social La Dignidad. Lo llevaron en andas hacia la plaza hasta que apareció Nicolás. 

    Nicolás es Nicolás Chiarini, un cartero de 34 años de Lomas de Zamora, bombero voluntario y militante del Frente Popular Darío Santillán. Está por empezar a estudiar enfermería y rinde un examen de ingreso justo este 12 de marzo. Él vio la secuencia mientras atravesaba la plaza desde el cine Gaumont, sobre la calle Rivadavia. Nunca se imaginó que ese día iba a salvar una vida pero estaba preparado: su padre y su abuelo fueron bomberos, él vivió en un cuartel después de la secundaria, ganó una medalla por socorrer a vecinos, y días antes del 12 de marzo —mientras estaba en Córdoba— sintió que “tenía que volver”. Antes de encontrarse con Pablo, durante la manifestación, estuvo pidiendo guantes en una posta de salud. “Ese día estaba con buen espíritu y sabía que podía aportar mi granito de arena —dice Nicolás—. Y cuando cruzo la plaza desde el Gaumont veo que traen a alguien herido y me acerco a ver qué había pasado. Me agacho y le pongo la mano en la herida. Lo toqué y ya sentí que estaba todo quebrado. Sentí el hueso del cráneo. Levanté un centímetro la remera y era un horror. Era como una película de terror. Veía el cráneo, cerebro, grasa”.

    ***

    Pablo Grillo se acuesta en una colchoneta de un azul percudido. Los azulejos del piso son amarillos. Las cortinas blancas dejan pasar la luz del sol por las ventanas de la sala. En un costado hay dos plataformas con barandas de caño para los pacientes que están en rehabilitación. En un rincón hay un canasto con pelotas de goma y de básquet, palos, mancuernas color rojo y una pesa de 12 kilos color rosa chicle. Pablo tiene que conseguir levantarse por sí solo de la colchoneta. Apoya un codo, gira el cuerpo, dobla las piernas y se impulsa. Logra pararse. Lo hace otra vez. Lo repite. Transpira por debajo de su gorra blanca con visera roja, que lleva el escudo de Independiente en rojo y la inscripción “Los pibes del sur”. Otro día tendrá que hacer jueguitos con una pelota. Terminará trotando un rato. 

    “Su evolución física es muy buena Los médicos le ponen puntaje por sus ejercicios y digamos que está casi 10 puntos”, cuenta Fabián, que acompaña a su hijo casi a diario en el Rocca. “Su tema es el equilibrio. Pero a pesar de que estuvo tanto tiempo en cama lo lleva muy bien. En el punto de vista motriz está mucho mejor”. A un año del ataque, Pablo permanece internado en el hospital de rehabilitación de domingos a viernes. Desde el primer fin de semana de febrero duerme en su casa los viernes y sábados. El alta médica está cada vez más cerca, asegura Fabián. Podría ser la semana que viene. A partir de ese momento el fotorreportero dormirá todas las noches en su casa y sólo irá al hospital algunos días de la semana para la rehabilitación.

    En el Rocca Pablo tiene sesiones diarias de terapia ocupacional y kinesiología en dos turnos –mañana y tarde–. También tiene la visita de un psicólogo y otros especialistas. Las actividades varían: desde hacer ejercicios físicos y motrices (levantar pelotitas con una cuchara) a escribir o afeitarse. Hay pacientes que cocinan o hasta salen a hacer las compras.

    En una de las alas del hospital comparte con otros dos pacientes una habitación de cuatro camas en el segundo piso. Además de dormir, en los ratos libres escucha música desde su celular —Divididos y La Renga, sus favoritos—, dibuja o lee. Recreó el plano de su casa. Escribió un proyecto fotográfico para el hospital. Leyó El Principito y libros de fotos. Hasta hace poco tenía en la mesa de luz Perón y el Peronismo en la historia contemporánea, de Fermín Chávez (1975). También El Vaquerito, del cubano Larry Morales, y otro libro sobre la historia de Darío Santillán, que le regaló Nicolás. Los médicos le recomendaron que trate de no leer, que guarde toda su energía para los momentos específicos de la rehabilitación.

    Por fuera de la terapia, Pablo se mueve en silla de ruedas. Los camilleros lo trasladan de la habitación a la terapia como norma de cuidado interno para evitar riesgos. Un día lo encontraron caminando y empujando la silla de ruedas de otro paciente. Otra mañana Fabián se lo cruzó en la planta baja yendo solo a terapia una hora antes del horario pautado.

    –Pensé que llegaba tarde –le explicó Pablo. 

    Ni siquiera había desayunado.

    ***

    Ey, chaval / Siempre a la sombra de la sociedad / Somos la causa de su malestar / Escúpele al sistema y nunca dejes de molestar.

    El estribillo de Mis colegas, de la banda española Ska-P, suena dentro de la casa de Pablo desde el celular de Nicolás y el fotorreportero sigue la letra con su cabeza. Repite las palabras, las recuerda. Luego suenan A la mierda y Cannabis, y también las canta. 

    –¿Viste el mensaje que te mandó Pulpul? — pregunta Nicolás.

    Pablo niega. Si lo vio, no lo recuerda. Se lo había mostrado Jorgito en su momento.

    Entonces el bombero busca en su celular y le muestra un video del cantante de Ska-P, Roberto Gañán Ojea, que el 8 de septiembre –cuando Pablo estaba en la terapia intensiva del Ramos Mejía– le mandó un mensaje a través de un amigo en común: “Te envío este vídeo para llenarte de energía y que salgas de una vez de esta situación, y aprovecho para cagarme en el hijo de la gran puta de Milei”.

    De repente a Pablo se le empieza a mover un pie. Como un zapateo involuntario. No lo puede controlar. A veces le fastidia pero esta vez se ríe. Los médicos entienden que puede ser alguna secuela nerviosa. Por eso son insistentes en evitar la sobreestimulación y las emociones fuertes o sensibles. 

    ***

    El 12 de marzo, después de las 17.18, Nicolás sostuvo con su mano izquierda el cráneo destrozado de Pablo y no lo soltó durante diez minutos. En medio de la calle, donde ya se había formado un círculo de gente alrededor de Pablo, desplegó toda su preparación de bombero y tomó las riendas de la situación: pidió gasas y vendas, una tijera para cortarle la mochila, y una tabla o una camilla. Entre el tumulto, Jorgito exigió que no lo muevan mucho y luego salió corriendo por Virrey Ceballos hacia Alsina –paralela a Yrigoyen– para buscar una ambulancia. Como no la encontró, dio vuelta la manzana y regresó.

    Pablo empezó a vomitar, lo pusieron de costado y perdió el conocimiento. Entonces llegó una ambulancia. Nunca supieron quién la buscó. Cuando bajó la médica, Nicolás pidió a los gritos una tabla. Lo subieron a la ambulancia y se fueron con él. Le pusieron oxígeno y le ataron los pies a la camilla para que cuando llegara al hospital no se cayera al suelo. Escucharon perdigones de la policía que dieron contra la chapa de la ambulancia. Jorgito lo relata así:

    “Cuando Nico estaba asistiendo a Pablo me quedé haciendo un cordón de seguridad porque la policía seguía tirando. La cabeza en ese momento se te pone en blanco. Yo me doy cuenta que siguen tirando hacia nosotros cuando estaba dentro de la ambulancia. Ahí escucho contra la chapa los perdigones de goma –recuerda Jorgito–. Desde que lo levantaron del piso y lo bajaron en realidad pensaba que estaba muerto. Si vos le veías la cabeza no podías creer. Me doy cuenta que está vivo arriba de la ambulancia. Yo estaba actuando de pura inercia y adrenalina”.

    Pablo fue herido a las 17.18 y a las 17.27 ya estaba en la ambulancia. De la sede de las Madres al Ramos Mejía hay 2.7 kilómetros, que se pueden recorrer en ocho minutos en un día no laborable. Según el parte médico en la causa judicial que tramita el juzgado federal de María Servini, Grillo entró al shockroom del hospital con una “herida contuso compleja en rostro región mediofrontal; una fractura expuesta de cráneo fronto temporo parietal izquierda; un hematoma subdural derecho, y un hematoma epidural izquierdo”. Traducido: tenía una herida en la frente, una fractura extensa en el costado izquierdo de la cabeza y dos hemorragias intracraneales en lados opuestos del cerebro.

    “El pronóstico que nos dieron los médicos era muy malo –dice Fabián–. La posibilidad era estado vegetativo o algo así. De entrada era ver si zafaba. Él estaba más cerca de la muerte que de la vida. Lo salvó Nicolás, el bombero, que estaba justo ahí cuando le pegaron. Lo salvó la rapidez con la que fue atendido en la calle. Y que lo trasladaron al toque y que el hospital estaba cerca. Y fueron los profesionales del Ramos Mejía, que tiene los mejores médicos de urgencias del país”. 

    Esa noche a Pablo lo intervinieron de urgencia por varias horas: una cirugía de descompresión, una craniectomía y una toilette quirúrgica –un procedimiento médico esencial para limpiar, desbridar y eliminar tejidos muertos, infectados o extraños–. Menos de 48 horas después, le hicieron otra craneotomía de descompresión. En los meses siguientes lo operaron al menos cinco veces más.

    “Cuando llegamos al hospital nunca pensé en soltarle la cabeza–cuenta Nicolás–. Hasta que un médico me dice ‘correte’. Ahí hice un click. ‘Llegó con vida’, pensé. Y me fui. Me lavé las manos y pedí disculpas, porque por la adrenalina le había gritado a todo el mundo. A mí me tocó algo relevante, pero fuimos muchos. Nadie fue a la plaza pensando que iba a salvar una vida. Mientras lo asistíamos había un cordón de seguridad de gente: ellos ponían el cuerpo para salvarlo a Pablo. Si la gente no hubiera resistido, capaz la policía hubiera avanzado. Lo salvó el pueblo”. 

    ***

    La Justicia procesó a  Guerrero y confirmó que el gendarme disparó al menos seis veces de manera antirreglamentaria, es decir, por debajo de los 45 grados que ordena el protocolo de la fuerza federal para las pistolas lanzagases –calibre 38.1mm, modelo unic tipo lanzagases serie n° 00660–. El cuarto disparo fue el que impactó contra Grillo. “Fue un tiro bien hecho”, declaró Bullrich el 28 de enero pasado en el streaming del diario El Cronista, contradiciendo el peritaje que hizo la Unidad de Balística de Policía de la Ciudad, que actuó como fuerza auxiliar de la Justicia. 

    El Gobierno mantiene una defensa cerrada de Guerrero. El ministerio de Seguridad puso a su disposición los abogados Martín Luis Sarubbi y Claudio Pedro Nuncija –especialistas en defender a policías acusados de gatillo fácil– y designó como domicilio la sede de la dirección de Asuntos Jurídicos de la Gendarmería Nacional: Avenida Antártida Argentina 1480, piso 6 (Edificio Centinela). En el mes siguiente a la represión, la Gendarmería cerró dos expedientes administrativos contra Guerrero: concluyó que no existía reproche disciplinario alguno, que el disparo que puso en riesgo la vida de Pablo fue un “hecho fortuito”, producto de la mala visibilidad y de la imprudencia de la víctima por ubicarse “en la línea de tiro”. 

    Hoy el cabo Guerrero continúa en funciones pero no en Buenos Aires. Fue destinado a Santiago del Estero, lejos del centro mediático. Tiene que presentarse ante un policía una vez al mes. Una fuente judicial con acceso directo a la causa dijo sobre el rol de los defensores oficiales del gendarme: “Ponen mil peros. Son de terror”.

    El 9 de febrero de 2026 Pablo asumió como querellante en la causa judicial contra Guerrero. También exigió que se investigue la cadena de mando durante la represión que comandó la entonces ministra Bullrich. Para elevar el expediente a juicio oral, a la jueza Servini sólo le falta un informe actualizado del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia sobre el daño neurológico y el estado de salud de Grillo.

    ***

    Siete días después del disparo, el 19 de marzo de 2025, los médicos decidieron sacarle el respirador artificial a Pablo, que por primera vez manifestó reacciones a estímulos y movimientos bilaterales. 

    Lo primero que hizo fue abrir los ojos y mover las extremidades. Internado en terapia intensiva empezó a escribir y dibujar. Pablo fue lo primero que anotó cuando un médico le preguntó su nombre. Abuelos escribió cuándo le preguntaron si se acordaba de lo que le había pasado. 

    Hasta que un día habló.

    –Che, habla este chico –le dijo una enfermera a Fabián cuando entró a la habitación en el horario de visitas.

    –¿Cómo que habla? –se sorprendió el padre. 

    Pablo miró a su papá y, como lo acababan de desentubar, con la voz ronca soltó sus primeras palabras.

    –Hola, viejo.

    La familia le contó a Pablo lo que le pasó a cuentagotas, siguiendo la recomendación médica de que lo informaran a demanda. Hasta que un día una chica le llevó al hospital una cerámica con un dibujo suyo y Pablo demostró más curiosidad.

    –¿Por qué estoy acá? –le preguntó una vez a Mary, todavía en terapia intensiva. 

    –¿Te acordás dónde estabas? –le respondió su madre y le mostró un video de Ricardo Mollo hablando de él.

    –Estaba en la movilización.

    –¿Y qué te pasó ahí?

    –Se me apagó la tele.

    Entonces Mary le contó de la manifestación de los jubilados con los hinchas de fútbol. Le contó de la represión del Gobierno. Y le contó puntualmente del gendarme Guerrero. 

    Pablo se largó a llorar.

    Otro día aprovechó la visita de dos amigos de la hinchada de Independiente para pedirles que le mostraran el video del Mapa de la Policía que reconstruyó la secuencia de la represión. Él ya sabía que estaba circulando por las redes pero no lo había visto. 

    –Uy, como me dieron –se rió.

    Los médicos le anticiparon a la familia que la frontalidad, la desinhibición y la picardía –características que, según varios conocidos suyos, ya tenía en su personalidad– podrían ser secuelas de la lesión cerebral sufrida. Pero los doctores festejan su manejo de la ironía y del humor porque entienden que es una señal de que sus conexiones neuronales están en recuperación.

    ***

    El sábado 10 de mayo, tres meses después de la represión, Pablo celebraba en el Ramos Mejía que lo trasladaban al Rocca. Había pasado cuatro operaciones y los médicos entendían que ya estaba en condiciones de comenzar su rehabilitación hasta que pudieran colocarle una prótesis en la cabeza. El jefe de neurocirugía, Eduardo Seoane, notó que a Pablo le caía una gotita por la fosa nasal izquierda. Fabián se dio cuenta por la mirada extraña del especialista, que no le quitaba los ojos de encima a su hijo, mientras los demás médicos y enfermeros hablaban de otras cosas. Seoane señaló entonces al piso y se lo comentó a su par, el doctor Fernando Latorre, jefe de la Unidad de Internación. Tomó una servilleta para recoger la gota y llevarla a analizar. Era líquido cefalorraquídeo (LCR). El LCR es un fluido claro e incoloro que baña el cerebro y la médula espinal. Funciona como amortiguador, proporciona flotabilidad, transporta nutrientes y elimina desechos.

    “Pablo tenía la cabeza como una pelota desinflada. Una pelota desinflada que tenía un poco de hueso en la parte central, que es lo que salva del todo. El cráneo estaba como hundido”, grafica Fabián.

    Pablo perdió el LCR casi por completo debido al impacto de la granada de gas lacrimógeno y gran parte de las intervenciones que tuvo fueron para cerrar las heridas y que el cerebro pueda volver a flotar en ese líquido. 

    El 3 de junio finalmente fue derivado al Rocca para comenzar su rehabilitación. Llegó con un casco de bicicleta en la cabeza. Recién el 13 de agosto –otra vez en el Ramos Mejía– pudieron colocarle una prótesis en ambos hemisferios, fabricada especialmente a medida como restauración de su anatomía craneal –una craneoplastia–. La operación salió bien pero Pablo tuvo otra vez problemas con la válvula para drenar el LCR –un cuerpo sano suele absorber el excedente– . El 26 de agosto, como no terminaba de llenarse adecuadamente el espacio de su cerebro, le cerraron la válvula manualmente con una pequeña incisión. 

    El 9 de septiembre, seis meses después de la represión, fue trasladado nuevamente al Rocca. Pero un mes después volvió al Ramos Mejía por un cuadro de febrícula. El martes 4 de noviembre, como ya estaba en el hospital, le hicieron una operación reparadora que no era urgente pero sí necesaria y correctiva: le rellenaron con su propio tejido un hueco que se le había hecho debajo de la prótesis en la cabeza. “Tenía la piel muy tensa ahí y era un riesgo, porque al estar cerca de la prótesis se le podía quebrar”, explicó Fabián.

    El 27 de noviembre Pablo volvió al Rocca y se aceleró su recuperación. El 23 de enero de este año comenzó a tomar mate. El primer fin de semana de febrero volvió a dormir a su casa en Escalada. La segunda semana de febrero comió su primer sándwich de milanesa en casi un año.

    Este jueves la Bersuit encabeza un festival por Pablo en la plaza del Congreso y en el hospital Evita de Lanús se estrena una muestra de fotos del reportero realizadas entre 2020 y 2023 titulada “Para que el cuidado sea visible”.

    ***

    Pablo termina un mate, se para y toma la bolsa de facturas.

    –Dale –le dice a Nicolás, que había comido un par rápido–. Agarrate una medialuna que le voy a llevar a mi vieja.

    La visita de sus amigos –Jorgito, el de toda la vida; Nicolás, el que se la salvó– no va a durar mucho más. El protocolo de visita en su casa es estricto con los horarios. Buscan no agobiarlo –dirá Fabián– porque cuando está muy estimulado se cansa. “Necesita que el cerebro descanse”, dirá Jorgito. Por eso tiene una especie de agenda de visitas con dos horarios distintos para estos fines de semana que pasa en su casa: a media mañana, antes del almuerzo, o a la tarde, después de las 16. Pablo come con sus padres, que tratan de hablarle poco o evitan prender la televisión para no sobrecargarlo sensorialmente. Duerme siesta y se acuesta temprano por la noche. A la mañana se puede llegar a despertar después de las 10 o más temprano. Después hace una siesta, como este sábado de febrero.

    Hoy Pablo está activo. Sale de su casa y encara hacia la escalera. Hasta hace poco colocaba los dos pies en un mismo peldaño antes de encarar el siguiente. Ahora se toma de la baranda y levanta un pie. Cuando lo apoya, levanta el otro y lo coloca en el escalón de más arriba. La recomendación de sus médicos es que se mueva poco, “pero él se manda”, dirá Fabián: un fin de semana casi se cae por sacar a pasear al perro. 

    Llega con esfuerzo al piso de arriba. Toca la puerta y Mary le abre. Atrás está Fabián. Pablo les sonríe y le ofrece la bolsa de medialunas.

    –¡No, por favor! –escuchan desde abajo Nicolás y Jorgito que Mary le dice a Pablo–. Hubiese bajado yo, ¿cómo vas a subir vos solo?

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    Fotos Prensa de Justicia por Pablo Grillo

    La entrada El primer año del resto de su vida se publicó primero en Revista Anfibia.

     

  • Bariloche: evacuaron el Poder Judicial por una amenaza de bomba

     

    Un fuerte operativo de seguridad se desplegó en la mañana de este miércoles en Bariloche, luego de que una llamada anónima advirtiera sobre la presencia de una bomba en el edificio Pilmayquén, donde funciona el Poder Judicial de Río Negro. La situación obligó a evacuar por completo el inmueble y a cortar las calles aledañas mientras trabajan brigadas especializadas.

    La amenaza se registró minutos después de las 8, en un momento en el que el edificio tenía una importante circulación de personas debido a un evento institucional. Entre los presentes se encontraban el juez del Superior Tribunal de Justicia, Sergio Ceci, y el procurador Jorge Crespo, junto a empleados judiciales y otros funcionarios.

    Cómo se activó el operativo

    La alerta ingresó a través de una llamada anónima, en la que se aseguró que había un artefacto explosivo dentro del edificio. Tras recibir la advertencia, las autoridades dispusieron la evacuación inmediata de todas las personas que se encontraban en el lugar y notificaron a la Policía.

    En el área interviene una brigada antiexplosivos, que se encarga de inspeccionar cada sector del edificio para descartar la presencia del supuesto artefacto. Como parte del protocolo, se realizó un corte de tránsito alrededor del edificio Pilmayquén para garantizar la seguridad y permitir el trabajo de los equipos especializados.

     

  • Megacausa en Rosario: caen 14 ex policías por una presunta asociación ilícita

     

    La causa judicial que investiga una presunta asociación ilícita dentro de la Unidad Regional II de Rosario sumó un nuevo capítulo con la decisión de imponer prisión preventiva a 14 ex policías acusados de integrar una trama destinada a desviar fondos públicos. La maniobra habría funcionado durante al menos dos años mediante la adulteración en las cargas de combustible destinadas a los patrulleros.

    Con estas nuevas medidas, ya son 28 los involucrados en el expediente, entre ellos varios civiles y personal policial que permanecía detenido desde etapas anteriores de la investigación. Las prisiones preventivas para ese primer grupo fueron extendidas hasta mediados de mayo de 2026, lo que refleja la complejidad y el volumen del caso.

    La investigación avanza sobre una estructura que, según los elementos reunidos, habría operado desde el interior mismo de la fuerza. Entre los acusados aparecen ex jefes de áreas estratégicas de la Policía provincial, señalados como parte del entramado que facilitaba y supervisaba el desvío sistemático de recursos.

    Los cargos que pesan sobre ellos incluyen cohecho pasivo, peculado y participación primaria en defraudación agravada por perjuicio al Estado. En varios casos, se sumó además una imputación por falsedad ideológica, vinculada a la manipulación de documentación utilizada para encubrir las maniobras.

    La hipótesis fiscal sostiene que la organización logró consolidarse dentro de las secciones operativas de la Unidad Regional y que, mediante ese esquema, habría provocado una malversación cercana a los 45 millones de pesos. El mecanismo se apoyaba en registros adulterados, declaraciones fraguadas y un circuito interno que permitía sostener las maniobras sin levantar alertas inmediatas.

     

  • Guardafaunas hallaron una puma atropellada en la Ruta 6 de Roca

     

    Miembros de la Fundación Guardafaunas Honorarios de Río Negro encontraron una puma hembra muerta a la vera de la Ruta 6, en el tramo norte de Roca. El ejemplar presentaba lesiones compatibles con un atropellamiento y fue trasladado al Museo Patagónico de Ciencias Naturales para su análisis.

    El hallazgo ocurrió este martes, luego de que vecinos de la zona alertaran sobre un animal tendido junto a la ruta, pasado el mediodía, en un sector de banquinas amplias y tránsito constante. Al llegar al lugar, los guardafaunas confirmaron la muerte del puma y, ante la falta de respuesta de autoridades provinciales, decidieron retirar el cuerpo y llevarlo al Museo Patagónico de Ciencias Naturales “Juan Carlos Salgado”, para su registro biológico y estudios sobre fauna nativa.

    Desde la organización contaron que intentaron comunicarse con las autoridades provinciales de fauna “pero no nos atienden el teléfono y no responden notas formales”. También mencionaron que no pudieron recurrir a los guardafaunas estatales porque “no cuentan con vehículo para atender ninguna situación”.

    Antecedente reciente

    El episodio se suma al hallazgo registrado el domingo pasado, cuando una vecina encontró un gato montés muerto cerca del desagüe del barrio J.J. Gómez, a pocos metros de la Ruta 22. El animal presentaba heridas compatibles con un atropello y la imagen fue difundida por la agrupación Ranhu. Vecinos y proteccionistas manifestaron su preocupación por la recurrencia de estos hechos.

     

  • Árbitros definidos para los octavos del Torneo Clausura

     

    La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) difundió las ternas arbitrales para los duelos de octavos de final del Torneo Clausura 2025, que se disputarán entre el 22 y el 26 de noviembre. El encuentro más destacado es el clásico entre Racing y River, para el cual fue designado el internacional Facundo Tello como juez principal.


    El partido, que se prevé como uno de los más calientes de la instancia, contará con el apoyo tecnológico de Yamil Possi en el VAR y Erik Grunmann en el AVAR. Otras designaciones relevantes incluyen a Sebastián Zunino para el cruce entre el puntero Boca Juniors y Talleres, y la elección de Nicolás Ramírez para el partido entre Riestra y Barracas Central, luego de la reciente polémica arbitral que envolvió al «Guapo».


    Junto con la difusión de los árbitros, la Liga Profesional reiteró la explicación del formato de playoffs, destacando un cambio clave respecto al Torneo Apertura: el tiempo extra se incluirá en todas las instancias y no solo en la final. Los partidos se disputarán en el estadio del club mejor ubicado en la Fase de Zonas.


    El reglamento establece que, en caso de empate al cabo de los 90 minutos reglamentarios, se jugará un tiempo suplementario de 30 minutos. De persistir la igualdad, se procederá a la ejecución de tiros desde el punto penal, asegurando así una definición obligatoria en cada llave.

    Los árbitros para los octavos de final del Torneo Clausura 2025

    Sábado 22 de noviembre

    20.00 Vélez (4A) – Argentinos (5B)

    • Árbitro: Andrés Merlos
    • Asistente 1: Diego Bonfá
    • Asistente 2: Walter Ferreyra
    • Cuarto árbitro: Bruno Amiconi
    • VAR: Fernando Espinoza
    • AVAR: Mauro Ramos Errasti

    22.00 Central Córdoba (4A) – San Lorenzo (5B), en Estadio Madre de Ciudades

    • Árbitro: Nazareno Arasa
    • Asistente 1: Sebastián Raineri
    • Asistente 2: Juan Del Fueyo
    • Cuarto árbitro: Nahuel Viñas
    • VAR: Lucas Novelli
    • AVAR: Gisela Trucco

    Domingo 23 de noviembre

    17.30 Rosario Central (1B) – Estudiantes (8A)

    • Árbitro: Pablo Dóvalo
    • Asistente 1: José Castelli
    • Asistente 2: Agustín Méndez
    • Cuarto árbitro: Álvaro Carranza
    • VAR: Hernán Mastrángelo
    • AVAR: Jorge Broggi

    20.00 Boca (1A) – Talleres (8B)

    • Árbitro: Sebastián Zunino
    • Asistente 1: Maximiliano Del Yesso
    • Asistente 2: Adrián Delbarba
    • Cuarto árbitro: Edgardo Zamora
    • VAR: Adrián Franklin
    • AVAR: Javier Mihura

    Lunes 24 de noviembre

    17.00 Deportivo Riestra (3B) – Barracas Central (6A)

    • Árbitro: Nicolás Ramírez
    • Asistente 1: Pablo González
    • Asistente 2: Pablo Acevedo
    • Cuarto árbitro: Ignacio Cuicchi
    • VAR: Héctor Paletta
    • AVAR: Ariel Suárez

    19.15 Racing (3A) – River (6B)

    • Árbitro: Facundo Tello
    • Asistente 1: Gabriel Chade
    • Asistente 2: Miguel Savorani
    • Cuarto árbitro: Julio Barraza
    • VAR: Yamil Possi
    • AVAR: Erik Grunmann

    22.00 Unión (2A) – Gimnasia (7B)

    • Árbitro: Sebastián Martínez
    • Asistente 1: Juan Mamani
    • Asistente 2: Iván Núñez
    • Cuarto árbitro: Bryan Ferreyra
    • VAR: Ariel Penel
    • AVAR: Sebastián Habib

    Miércoles 26 de noviembre

    21.30 Lanús (2B) – Tigre (7A)

    • Árbitro: Leandro Rey Hilfer
    • Asistente 1: Juan Pablo Belatti
    • Asistente 2: Pablo Gualtieri
    • Cuarto árbitro: Julián Beligoy
    • VAR: Fabrizio Llobet
    • AVAR: Maximiliano Macheroni

     

  • Dieron el informe final del caso $Libra: qué dice de Javier Milei

     

    (Por Sebastián Hadida, para NA).- La comisión investigadora especial de la criptomoneda Libra dio a conocer su informe final sobre el escándalo suscitado en febrero pasado y determinó que la promoción pública que el presidente Javier Milei hizo de un «negocio privado» desde una cuenta oficial fue condición necesaria para que la “estafa” a miles de inversores pudiera consumarse, y por lo tanto instó al Congreso a evaluar el presunto “mal desempeño” del mandatario en el “ejercicio de sus funciones”.

    El documento, de 204 páginas de extensión y al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, contiene consideraciones sobre la responsabilidad política del presidente y de otros altos funcionarios, una descripción del entramado en el que participaron lobbystas intermediarios como Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, y dio cuenta de que Milei y estos mismos dos personajes ya habían sido sido parte de otras tres operatorias financieras previas muy similares con criptomonedas.

    En ese sentido, el informe de la comisión presidida por Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) señaló que “la promoción del proyecto $LIBRA no constituyó un hecho aislado, dado que en diciembre de 2024 se registró una maniobra financiera similar vinculada a la moneda digital de KIP Protocol, en la que también participó con su promoción el Presidente de la Nación”, al igual que había sucedido previamente con otras criptomonedas como Coin X y Vulcano.

    Para los diputados opositores que fueron parte de la redacción del documento final, con una marcada participación del secretario Juan Marino (Unión por la Patria), “las afirmaciones del Presidente de que no conocía los pormenores del proyecto y que simplemente difundió información pública carecen de sustento fáctico”.

    En ese marco, no dudaron en caracterizar lo actuado por el mandatario como una violación a la Ley de Ética en la Función Pública.

    “Sin la promoción realizada por Milei en su cuenta oficial, el proyecto $LIBRA no habría alcanzado el volumen de compras registrado”, señalaron, y resaltaron que hasta la fecha el jefe de Estado no pudo determinar cómo obtuvo el link con el número de contrato del token Libra que publicó, “pese a que dicha información no era de circulación pública”.

    Según denunciaron, el Presidente no consultó a los organismos de control antes de promocionar el criptoactivo en sus redes sociales, de tal forma que “comprometió la investidura presidencial en un acto que no puede ser caracterizado como de naturaleza privada, evidenciando una conducta sostenida que desdibuja los límites entre lo público y lo privado”.

    También involucraron en el escándalo por presunta estafa a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, por haber autorizado el ingreso a la Casa Rosada y a la Quinta de Olivos de los empresarios y lobbystas que participaron de “un hecho que se investiga como una presunta estafa de alcance internacional”.

    En tanto, cuestionaron a los hermanos Milei y a otros altos funcionarios como Mariano Cúneo Libarona, Alejandro Melik, Florencia Zicavo, Paulo Starc y Roberto Silva por haberse ausentado a las respectivas citaciones para que brindaran declaración testimonial, y los acusaron de «incumplimiento de deberes» ya que «su accionar ha entorpecido las facultades constitucionales e investigativas de esta comisión».

    “Esta Comisión Investigadora entiende que este hecho plantea la necesidad de que el Congreso de la Nación, a partir de la responsabilidad política presidencial manifiesta evidenciada en este informe, evalúe si el Presidente de la Nación incurrió en mal desempeño en el ejercicio de sus funciones”, señalaron en las consideraciones finales.

    “En efecto, del análisis integral de la prueba reunida, esta Comisión observa un patrón sostenido de acciones y omisiones por parte del Presidente de la Nación que resulta incompatible con el ejercicio adecuado de sus deberes constitucionales. La promoción pública de un token cripto no auditado, la inacción frente a advertencias formales, la omisión deliberada de activar mecanismos de control interno y el uso de instalaciones oficiales para facilitar encuentros con promotores del token constituyen conductas que exceden el marco de decisiones discrecionales y se proyectan sobre la responsabilidad institucional del Jefe de Estado”, concluyeron los diputados opositores en el informe.

    La reunión de este martes fue la décima y última que celebró la comisión especial investigadora, que se creó como respuesta institucional del Congreso ante el escándalo internacional que estalló el 14 de febrero pasado.

    Ese día, el presidente promocionó en sus redes sociales el criptoactivo Libra, que difundió bajo el nombre «Viva la Libertad Project» y lo presentó como si fuera una noble causa para financiar pymes de todo el país.

    Sin embargo, pronto quedó en evidencia que Milei había utilizado su investidura presidencial y popularidad para inducir a miles de usuarios a invertir en un negocio en el que ganaron unos pocos con información privilegiada y como contrapartida provocó pérdidas millonarias para miles de usuarios.

    Desde su puesta en marcha, el trabajo de la comisión atravesó distintas instancias: después de un primer momento de parálisis que se extendió por meses, producto de la imposibilidad de elegir autoridades por el bloqueo sistemático del oficialismo, se pudo destrabar el nudo a raíz de un proyecto del propio Ferraro que consiguió normalizar el funcionamiento.

    Con gran expectativa y a sala llena, la comisión ejecutó este martes su «last dance» y leyó el informe final, que incluyó un conjunto de consideraciones y recomendaciones.

    Al abrirse el debate, Marino, quien se quedó hasta las 4 de la mañana puliendo la redacción del informe, señaló que la presentación que hiciera Milei de Libra como un «proyecto serio de inversión para desarrollar pymes en realidad, desde un punto de vista técnico, era más cercano a un meme coin que habían manipulado de antemano para realizar el tirón de alfombra (rug pull)».

    El diputado de Unión por la Patria recordó que el entonces Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, durante su interpelación en la Cámara de Diputados, había admitido que el presidente había evitado realizar consultas a organismos públicos de control para conocer si la promoción de Libra podía generar algún tipo de conflicto de interés que comprometiera la ley de Ética Publica.

    En tal sentido, el dirigente opositor y líder del Partido Piquetero aseguró que el «endorsement» a Libra de parte de Milei no fue un «error» involuntario sino «una decisión deliberada para eludir los controles estatales» y apuntalar un negocio privado.

    «El daño a la credibilidad institucional de la Argentina continúa hasta el día de hoy», consideró, y puntualizó que no se trata de «un hecho aislado» ya que Milei, junto a Novelli y Terrones Godoy ya habían sido parte de maniobras defraudatorias similares en el pasado reciente.

    «En nuestro rol de órgano de control político sobre el Poder Ejecutivo planteamos con total claridad que corresponde que el pleno del Congreso evalúe si el presidente de la Nación inclurrió en mal desempeño de sus funciones», enfatizó.

    Por su parte, el diputado nacional de Encuentro Federal Oscar Agost Carreño señaló que existe un «patrón de conducta» o antecedentes que involucran directamente a Milei y a Novelli, y coincidió en que lo sucedido configura un «daño muy grave a la credibilidad del país».

    Informe comisión $Libra: “El Congreso debe evaluar si Milei incurrió en mal desempeño”

    Christian Castillo (Frente de Izquierda) refutó la defensa esgrimida por Milei respecto a que el mencionado posteo fue hecho en carácter de «ciudadano común».

    «Lo hizo desde una cuenta que tiene tilde gris y que refiere a altos funcionarios de Estado. Es decir, que no lo hizo como un ciudadano común», desmintió el diputado nacional del PTS.

    El dirigente trostkista también retrucó lo afirmado por Milei respecto a que el contrato de Libra era «público».

    «Él intentó dar la idea de que se encontró de casualidad con algo que era interesante para la Argentina y que por eso lo difundió. Sin embargo, hasta el día de hoy no hay ninguna explicación de dónde estaba la circulación pública de ese link sin el cual toda la maniobra alrededor de Libra no se hubiera podido hacer», subrayó.

    Para Castillo, «ese contrato no lo podía encontrar cualquier persona» sino solamente quienes «tuvieran información privilegiada» como el propio Milei, y lo relacionó con las múltiples reuniones previas que el presidente mantuvo con empresarios cripto como Hayden Davis y los intermediarios Novelli y Terrones Godoy.qMQYIA

    «Sin ese contrato no había posibilidad de estafa. No había posibilidad de hacer la maaniobra de rug pull», remató el legislador de izquierda.tal cual. Rodolfo, te agradecemos muchísimo estos minutos y conversar con nosotros sobre estos temas. Nosotros los agradecimos siempre. luego. Hasta luego. Abrazo. Gracias. Abrazo grande.  Adiós. Bueno, charlamos con Rodolfo Hoyar, secretario general de Ate Nacional.