Se triplican las operaciones de dólar futuro, pero no lo recomiendan para pequeños ahorristas

Se triplican las operaciones de dólar futuro, pero no lo recomiendan para pequeños ahorristas

 

El dólar futuro volvió a ganar protagonismo por el incremento de los volúmenes operados y la incertidumbre cambiaria. Sin embargo, los especialistas sostienen que su principal función sigue siendo la cobertura y no la inversión.

El interés por los contratos de dólar futuro creció en las últimas semanas en un contexto de mayor volatilidad cambiaria. De hecho, el volumen negociado en este mercado alcanzó los USD 2.725 millones, más de tres veces el registrado en el mercado Forex, donde se operaron alrededor de USD 838 millones.

En el mercado creen que el salto en las operaciones de dólar futuro se explica en parte por supuestas intervenciones del Banco Central para controlar la suba de la divisa.

Para el asesor financiero Leandro Stainnekker, este fuerte movimiento no debe interpretarse automáticamente como una señal de que los inversores esperan una devaluación inminente.

«El dólar futuro es una herramienta diseñada principalmente para cubrir el riesgo cambiario, más que para obtener rentabilidad», explica el especialista. En ese sentido, recuerda que los importadores compran contratos para fijar el costo de futuras compras al exterior, mientras que los exportadores los utilizan para asegurar el valor de las divisas que liquidarán más adelante.

Según el ejecutivo, el mayor volumen simplemente refleja que empresas e inversores están utilizando con mayor intensidad estos instrumentos para administrar su exposición al tipo de cambio.

Cobertura, no especulación

Para quienes buscan hacer rendir sus ahorros, Stainneker considera que el dólar futuro no resulta una opción especialmente atractiva: «Para un inversor minorista no lo recomiendo como estrategia de inversión. Su principal utilidad es la cobertura», afirma.

El motivo es que los contratos ya incorporan las expectativas del mercado sobre la evolución del dólar. Además, el apalancamiento propio de estos instrumentos incrementa considerablemente el riesgo para quienes no tienen experiencia operando derivados.

En consecuencia, sostiene que la relación entre riesgo y retorno suele ser menos conveniente que la ofrecida por otras alternativas de inversión disponibles en el mercado.

Más allá del dólar futuro

Por su parte, el consultor Omar De Lucca comparte esa visión y asegura que hoy no encuentra argumentos para que un pequeño ahorrista se posicione en futuros de dólar.

El experto recuerda que hace dos años el dólar libre rondaba los $1.500 y actualmente continúa moviéndose cerca de esos niveles, pese a las oscilaciones registradas durante el período.

En ese lapso, no se produjo una fuerte devaluación y, durante el último semestre, el tipo de cambio apenas avanzó alrededor de 1%, muy por debajo de la inflación.

Por ese motivo, considera que existen estrategias más eficientes para quienes buscan preservar y hacer crecer su patrimonio.

«Yo lo que le recomendaría al pequeño ahorrista es, como siempre, que diversifique un poco. Que mantenga una posición en dólares, pero a su vez invierta en un instrumento de corto plazo, una obligación negociable de bajo riesgo, y que tenga algo atado a rendimientos como Lecaps», indicó.

A su juicio, la mejora en la calificación del país, la baja del riesgo país y un contexto financiero más favorable podrían impulsar a los activos locales hacia fin de año. Por eso propone comenzar a tomar posiciones de manera gradual y conservadora en renta variable, aprovechando que todavía falta tiempo para que el calendario electoral vuelva a elevar la incert

idumbre política.

 

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