Aseguran en Miami que EE. UU. planea ataques a objetivos militares en Venezuela

 

La administración de Donald Trump tomó la decisión de atacar instalaciones militares dentro de Venezuela, según publicó el diario Miami Herald.

El artículo se fundamentó en “fuentes con conocimiento de la situación, mientras Estados Unidos se prepara para iniciar la siguiente etapa de su campaña contra el cartel de la droga de los Soles”.

Los ataques planeados, también reportados por el Wall Street Journal, buscarán destruir instalaciones militares utilizadas por la organización de narcotráfico que, según Estados Unidos, está encabezada por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y dirigida por altos miembros de su régimen.

Las fuentes se negaron a contestar si Nicolás Maduro es un objetivo, pero una de ellas afirmó que le queda poco tiempo.

“Maduro está a punto de verse atrapado y pronto podría descubrir que no puede huir del país, aunque quisiera. Lo peor para él es que ahora hay más de un general dispuesto a capturarlo y entregarlo, plenamente conscientes de que una cosa es hablar de la muerte y otra muy distinta verla venir”, indicó el diario de Miami.

Luego recuerda que Washington duplicó la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro a 50 millones de dólares.

Asimismo, actualmente ofrece 25 millones de dólares por la captura de algunos de sus principales colaboradores, entre ellos el ministro del Interior, Diosdado Cabello, presunto responsable de las operaciones del cartel.

Otra figura clave del régimen que enfrenta cargos de narcotráfico en Estados Unidos es el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.

Al anunciar en agosto la decisión de duplicar la recompensa de 25 millones de dólares por Maduro, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, afirmó que aquel “lidera el Cártel de los Soles”.

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  • A pedido de Netanyahu, el régimen egipcio bloquea la Marcha Global a Gaza

     

    Cerca de 200 personas detenidas en El Cairo, a donde habían viajado para movilizar hasta la frontera palestina y exigir “el fin del genocidio”, además de sanciones internacionales sobre Israel. Desde el territorio, el relato de uno de los activistas argentinos en Egipto. Por Canal Abierto.


    En un nuevo capítulo de la lucha por visibilizar la crisis humanitaria en la Franja de Gaza, miles de activistas de más de 50 países buscan movilizar hasta la frontera palestina para exigir “el fin del genocidio”, además de sanciones internacionales sobre Israel. 

    A pedido del gobierno de Netanyahu y tras una velada amenaza de su ministro de Defensa, el régimen egipcio detuvo a más de 200 activistas. Algunos de ellos fueron incluso deportados.

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    Desde El Cairo, el militante y ex candidato a legislador del Frente de Izquierda, Luca Bonfante, dialogó con Canal Abierto sobre los motivos de la convocatoria y este intento de boicot antidemocrático.  

    https://twitter.com/iDiarioES/status/1933089142491304233?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1933089142491304233%7Ctwgr%5E2b624cd1df4456ef2e4dfb9cd68ebcfd949ed9ce%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fcanalabierto.com.ar%2F2025%2F06%2F12%2Fa-pedido-de-netanyahu-el-regimen-egipcio-bloquea-la-marcha-global-a-gaza%2F

    Fuente: https://canalabierto.com.ar/2025/06/12/a-pedido-de-netanyahu-el-regimen-egipcio-bloquea-la-marcha-global-a-gaza/

     

  • La salud en terapia intensiva: la crisis sanitaria en argentina

     

    La crisis sanitaria en Argentina ha dejado de ser una preocupación sectorial para convertirse en un problema estructural de magnitud nacional. Las señales de alarma son múltiples: desde la precarización laboral del personal de salud, la falta de insumos médicos y el deterioro de la infraestructura hospitalaria, hasta episodios escandalosos como la distribución de fentanilo contaminado, que ha puesto en peligro la vida de decenas de pacientes. No se trata de emergencias aisladas, sino de los síntomas de un sistema en colapso. Por Lucio Le Moal, periodista y trabajador de la salud en HIGA San Martín de La Plata.


    Este panorama no es reciente ni accidental. Es el resultado de décadas de desfinanciamiento, fragmentación, decisiones erráticas y, sobre todo, de una ausencia sostenida de políticas de salud pública de largo plazo. La inflación y la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de la salud son solo la punta del iceberg. A esto se suman la crisis de abastecimiento de medicamentos, las demoras crónicas en la atención y la saturación de servicios clave, como ocurre hoy en el Hospital Garrahan, ícono de la medicina pediátrica argentina.

    Pero más allá del diagnóstico técnico, lo que subyace es un debate profundamente ideológico: ¿la salud debe ser garantizada por el Estado como un derecho humano, o gestionada por el mercado como un bien de consumo? Dos modelos están en pugna: el modelo estatal/nacional y el modelo liberal-mercantil.

    El modelo estatal/nacional: salud como derecho y deber indelegable del Estado

    Esta visión tiene raíces profundas en la historia sanitaria argentina. Su mayor exponente fue el Dr. Ramón Carrillo, primer ministro de Salud de la Nación, quien sostenía: «Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente al dolor que causa la injusticia social, los microbios como causa de enfermedad son pobres causas.»

    Desde esta perspectiva, el Estado debe garantizar el acceso universal, equitativo y gratuito a la atención sanitaria. La planificación estratégica, la producción estatal de medicamentos, la inversión en infraestructura y la dignificación del trabajo profesional son pilares irrenunciables. Para este modelo, la salud no es un gasto, sino una inversión social.

    El caso del fentanilo contaminado —que provocó graves infecciones e incluso muertes— expone las consecuencias de tercerizar controles y compras de insumos vitales bajo la lógica del ajuste. Las fallas en los procesos de esterilización, almacenamiento y distribución no solo revelan negligencia, sino que cuestionan la capacidad del Estado de proteger la vida de sus ciudadanos cuando delega su rol rector en el mercado.

    En este marco, la situación crítica del Hospital Garrahan —con renuncias masivas, falta de insumos, demoras en turnos y deterioro edilicio— es la expresión más visible de un modelo en crisis, pero también de lo que ocurre cuando se debilita la responsabilidad estatal.

    Como afirmaba Carrillo: «El Estado no puede mirar para otro lado cuando la enfermedad afecta al pueblo. La medicina social no es una opción, es una obligación.»

    El modelo liberal-mercantil: la salud como responsabilidad individual

    En la vereda opuesta, el pensamiento libertario plantea que el Estado debe reducir su participación al mínimo, promoviendo la competencia entre prestadores privados como mecanismo para mejorar la calidad y reducir costos. Bajo este paradigma, el paciente se convierte en cliente, y la salud en un servicio a ser contratado según las posibilidades económicas de cada individuo.

    Se proponen medidas como sistemas de vouchers sanitarios, seguros médicos privados de libre elección, desregulación de laboratorios y privatización progresiva de hospitales.

    El caso del fentanilo contaminado, desde esta óptica, demuestra —según sus defensores— que el Estado es ineficiente y que los controles funcionarían mejor bajo lógicas empresariales.

    Sin embargo, esta visión ignora un dato clave: el mercado excluye. Y lo hace sistemáticamente. Cuando la atención sanitaria se rige por la rentabilidad, los más pobres quedan afuera. Como decía Carrillo: “No puede haber política sanitaria sin justicia social.”

    ¿Un punto medio posible?

    En un país donde todo debate se polariza, es necesario explorar modelos mixtos o híbridos, como los aplicados en los países nórdicos o en Holanda. Sistemas con financiamiento público, fuerte regulación estatal, pero también con capacidad de gestión eficiente y mecanismos de control social y transparencia.

    El desafío argentino es construir un modelo de salud que combine equidad, eficiencia y sostenibilidad. Esto implica no solo mayor inversión, sino planificación estratégica, control efectivo de insumos, mejora de las condiciones laborales y fortalecimiento institucional.

    Conclusión: la salud no es una mercancía. La salud no puede ser un campo de batalla ideológica. Pero sí debe ser una política de Estado. La vida de millones de argentinos depende de decisiones políticas que no pueden postergarse. El acceso a un sistema de salud seguro, humano y justo no debe depender del azar, del lugar donde se nace ni del ingreso que se percibe.

    Como nos enseñó Carrillo, «Los problemas de la medicina como rama del Estado no se pueden resolver si no hay una política social orientada al bien común.» Hoy más que nunca, debemos retomar ese legado.

    Porque en definitiva, la salud de una nación dice mucho más sobre su dignidad que cualquier indicador económico.

     

  • ¿Aníbal Fernández reveló al candidato de Cristina?

    Una frase de Jorge Rial, un inmediato asentimiento de Aníbal Fernández y una posterior descripción elogiosa pusieron a un conocido político en el centro de la discusión sobre el futuro del peronismo. Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI Hay frases que parecen casuales hasta que se las coloca junto a una serie de antecedentes. Y…

  • Patricia Bullrich apoya la reforma del Código Penal que endurece las penas

     

    La senadora electa y ministra de Seguridad, Patricia Bullrich expresó su apoyo al Código Penal presentado por el presidente Javier Milei, que será impulsado durante la segunda etapa de su gestión. La funcionaria destacó que la iniciativa busca endurecer las penas y garantizar que “los delincuentes paguen las consecuencias de sus actos”.

    Según Bullrich, con estas reformas el Gobierno consolida su principio de “orden y justicia”, reflejado en su lema: “El que las hace, las paga”.

    Bullrich explicó que la actualización del Código Penal pretende modernizar las leyes y enfrentar de manera más efectiva los delitos violentos, los robos y las situaciones de impunidad. En comparación con la normativa actual, aseguró que el nuevo texto es un «código fuerte», ya que actualmente «el 87% de los delitos son excarcelables”. La senadora subrayó que el objetivo central es poner fin a la sensación de que el crimen no tiene consecuencias reales.

    Reforma con ley antimafia y castigos perpetuos

    Durante una entrevista con La Nación, Bullrich detalló que la reforma unifica distintas leyes y parches previos, incorporando además instrumentos como la ley antimafia. Indicó que se busca “terminar con la impunidad de quienes cometen delitos y no pagan por ellos”. Entre los cambios más relevantes, mencionó la inclusión de la imprescriptibilidad para delitos graves como homicidios, abusos sexuales y secuestros, lo que permitirá juzgarlos sin importar el tiempo transcurrido.

    Finalmente, Bullrich resaltó que el nuevo Código Penal elevará significativamente las penas para los crímenes contra la vida. El homicidio simple, por ejemplo, tendrá un mínimo de treinta años de prisión, con castigos aún más severos para los agravados. Con esta reforma, afirmó, el Gobierno pretende poner fin a la idea de que “robar o delinquir no tiene consecuencias”, reafirmando el compromiso con un sistema judicial más estricto y efectivo.

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  • Movilización a Plaza de Mayo: fuerte operativo de seguridad, la izquierda se diferencia y la CGT no moviliza

     

    Diferentes puntos de concentraciones desde esta mañana y un fuerte operativo intimidatorio desplegado por la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, para la movilización en apoyo a Cristina Fernández. Mientras, la CGT evade el compromiso, dando “libertad de acción” para participar a sus trabajadores/as representados/as. La izquierda se diferenciará con un acto propio en el Obelisco, pero también moviliza “no en apoyo a Cristina, si no contra la proscripción política”. Se espera que comience la marcha a las 15, y a las 17 se realice un acto, aunque no se conoce quienes serán los oradores. Por ANRed.


    Las calles céntricas de la Ciudad de Buenos Aires amanecieron con la presencia de un fuerte operativo desplegado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y con puntos vallados. Desde la mañana, camiones hidrantes y patrulleros tomaron posición en lugares estratégicos de la ciudad, mientras grupos de infantería con escudos y cascos se apostaban frente a los edificios públicos. El gobierno nacional movilizó desde la Policía Federal hasta la Gendarmería y la Prefectura. También se encuentra movilizada la Policía de la Ciudad, a cargo del jefe de gobierno porteño, Jorge Macri.

    En tanto, organizaciones denuncian que los controles a los accesos a la Capital Federal se incrementaron. En la Autopista Ricchieri efectivos detenían micros de larga distancia, obligando a los pasajeros a bajarse para requisarles sus pertenencias. «Nos revisaron hasta la merienda de los niños», contó indignada una maestra cuyo curso fue retenido por más de una hora cuando se dirigían a una visita escolar.

    El operativo

    • 5.000 efectivos, entre Policía Federal, Gendarmería y Prefectura.
    • Vallado perimetral completo en Plaza de Mayo con tres anillos de seguridad.
    • Puestos de control móviles en todos los accesos viales y ferroviarios.
    • Drones de vigilancia sobrevolando las columnas marchantes.
    • Requisas exhaustivas en estaciones Constitución, Once y Retiro.

    Por su parte, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, justificó el operativo: «garantizaremos el derecho a manifestarse, pero aplicaremos estrictamente el protocolo antipiquetes«. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos denunciaron «excesos» en los controles, donde se registraron al menos 15 detenciones arbitrarias según el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

    Puntos de concentración y diversidad política

    Desde las 10 de la mañana, las columnas comenzaron a formarse en distintos lugares:

    • La Cámpora concentra en 9 de Julio y Belgrano.
    • Frente Renovador (Sergio Massa) en Av. de Mayo y Tacuarí.
    • Movimiento Derecho al Futuro (Kicillof) en 9 de Julio e Independencia.
    • PJ en San Juan y San José.
    • Patria Grande (Grabois) en 9 de Julio y San Juan.

    En un plano aparte, el Frente de Izquierda (FIT-U) realizará un acto en el Obelisco desde las 13 horas.

    La izquierda: «Fuera Milei, defendemos las libertades democráticas»

    El legislador jujeño Alejandro Vilca (FIT-U) afirmó:»quieren ir contra todas las garantías constitucionales que tiene el pueblo trabajador para rechazar este plan de ajuste y sometimiento. ¡No lo podemos permitir! Lo cuestionamos en el Congreso, pero lo frenamos en las calles, con el único idioma que entiende este gobierno totalitario».

    Gabriel Solano (Partido Obrero- FITU) agregó:»Vamos con una bandera que dice ‘FUERA MILEI’ porque representa una ofensiva contra el pueblo. Nos movilizamos contra el fallo proscriptivo y en defensa de las libertades democráticas».

    La dirigente Myriam Bregman también denunció un «avance proscriptivo» y rechazó el Decreto 383/2025 de Bullrich, que según ella «legaliza la represión y el espionaje ilegal».

     

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    El movimiento sindical: entre la traición y la resistencia

    Mientras la ciudad se preparaba para la histórica jornada, en las sedes gremiales se libraba otra batalla: la de las conducciones contra sus bases. La CGT, en una decisión que dejó al descubierto sus contradicciones, optó por el camino más tibio: «Libertad de acción», rezaba el comunicado interno que circulaba entre los secretarios generales.

    «Es una vergüenza», denunció un delegado de UOCRA que prefirió mantener el anonimato. «Mientras el gobierno avanza sobre todos nuestros derechos, la conducción de la central sigue jugando a no enojar a nadie. No entienden que esto ya no es cuestión de matices».

    Mientras, ATE y las CTA, llamaron a al paro y la movilización:

    • ATE Nacional decretó paro total con movilización.
    • CTA Autónoma convocó a «cese de actividades» desde las 12.
    • CTA de los Trabajadores limitó su participación a delegados.

    Más información:

    Movilización en defensa de la democracia y contra la proscripción a Cristina Kirchner

    Desde SAN JOSÉ 1111

    Frente al edificio donde Cristina Fernández cumple su arresto domiciliario la vigilia no cesó en toda la noche. Decenas de carpas improvisadas, termos de mate que pasan de mano en mano, «Ella no está sola», dice Rosa, una jubilada que vino desde Quilmes. «Vinimos a quedarnos hasta que esto se resuelva». La imagen de los militantes durmiendo en la vereda contrasta con los informes que hablan de la tobillera electrónica que le colocaron a la expresidenta, y de la prohibición expresa de asomarse al balcón.

     

  • Río Negro: ratifican condena contra cinco prefectos por el asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel

     

    La Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena contra Sergio Cavía, Francisco Javier Pinto, Juan Obregón, Carlos Sosa y Sergio García, los cinco efectivos del Grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina acusados de haber asesinado a tiros por la espalda al joven mapuche de 22 años Rafael Nahuel cuando escapaba de una brutal represión en la Lof Lafken Winkul Mapu, en Villa Mascardi (Bariloche), el 25 de noviembre de 2017. La cámara consideró que «cometieron el delito de homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego con exceso en la legítima defensa». Tras el fallo, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), querellante en la causa, afirmó que si bien «aprecia el fallo condenatorio, la sentencia no alcanzó a las autoridades de entonces, claramente involucradas en el hecho y, por tanto, responsables últimos de aquella acción criminal», en referencia a quien fuera en esos años la titular del Ministerio de Seguridad, Patricia Bullrich. Por ANRed.


    El fallo de Sala III de la Cámara Federal de Casación confirmó la condena dictada en diciembre de 2023 por el Tribunal Oral Federal de General Roca contra Sergio Cavía, Francisco Javier Pinto, Juan Obregón, Carlos Sosa y Sergio García, los cinco prefectos del Grupo Albatros acusados por haber asesinado a tiros por la espalda al joven mapuche de 22 años cuando escapaba de una brutal represión en la Lof Lafken Winkul Mapu, en Villa Mascardi (Bariloche), el 25 de noviembre de 2017, en el marco de un operativo para desalojar un predio de Parques Nacionales recuperado por la comunidad mapuche.

    La cámara consideró que «cometieron el delito de homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego con exceso en la legítima defensa«. La condena también implicó la inhabilitación de los cinco condenados para ejercer cargos públicos.

    Rafael Nahuel en una manifestación el jueves 23 de noviembre en Bariloche. Foto: Eugenia Neme, Colectivo al Margen.

     

    El asesinato de Rafael Nahuel había sido juzgado en debate oral y público a instancias del Tribunal Oral Federal de General Roca – con la integración de los magistrados Alejandro Silva, Simón Bracco y Pablo Díaz Lacava – durante los últimos meses de 2023.

    Según su grado de participación en el crimen, todos recibieron la máxima pena para el delito imputado, pero ninguno fue condenado a penas superiores a cinco años y ocho meses de prisión, ya que ese es el límite previsto para la autoría del homicidio agravado con exceso de legítima defensa.

    La causa estuvo plagada de irregularidades y manipulaciones de parte de los propios prefectos y los medios comerciales masivos, que intentaron plantar pruebas y culpar a los/as manifestantes, incluso a quienes asistieron a Rafael Nahuel cuando fue herido con las balas de plomo de los prefectos, como Fausto Jones Huala y Lautaro González Curruhuinca.

    «La sentencia no alcanzó a las autoridades políticas»

    Tras la noticia, en un comunicado la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), querellante en la causa, afirmó que si bien «aprecia el fallo condenatorio, la sentencia no alcanzó a las autoridades de entonces, claramente involucradas en el hecho y, por tanto, responsables últimos de aquella acción criminal«, en referencia a Patricia Bullrich, en ese momento también ministra de Seguridad del gobierno de Mauricio Macri.

    Foto: Roxana Sposaro.

    En la misma línea, señaló que el fallo de la Cámara «estableció inequívocamente el obrar delictivo de esa fuerza de seguridad al mando de Bullrich» y «desmiente las afirmaciones que al momento de los hechos formulasen Patricia Bullrich y Mauricio Macri para encubrir y justificar la brutal acción represiva del Grupo Albatros», que fue realizada el 25 de noviembre de 2017, le costó la vida a Rafael Nahuel y dejó heridas de gravedad a Johana Micaela Colhuan y Gonzalo Coña.

    «Bullrich sigue incitando a quienes integran las fuerzas a su mando a que mantengan conductas violentas, violatorias del orden jurídico vigente, a sabiendas de que son ellos los únicos que terminan respondiendo ante los jueces por hechos execrables, que parecen desconocer que delinque no sólo quien cumple órdenes inmorales e ilegales sino también quien las ordena», agregó la APDH.

    En tanto, en declaraciones a ANDAR, el abogado Guillermo Torremare, miembro de la CPM y vicepresidente de la APDH agregó: «hay que considerar el contexto histórico en el que se inició y desarrolló la causa por el asesinato de Rafael Nahuel, con Patricia Bullrich y Germán Garavano como ministros de Seguridad y de Justicia de la Nación, respectivamente, y con discursos políticos que diariamente planteaban la absoluta inocencia de los prefectos implicados».

    «Lo que ocurrió es una verdadera cacería en la que se efectuaron más de 150 disparos de armas de fuego reglamentarias mientras las personas intentaban alejarse. El fallo de Casación sobre el asesinato de Rafael Nahuel, si bien no adoptó el criterio que pedíamos las querellas respecto a la calificación legal, es una crítica al accionar punitivo del Estado», consideró.