Lula pidió a Trump levantar sanciones y aranceles en una “optima reunión”

Lula pidió a Trump levantar sanciones y aranceles en una “optima reunión”

 

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una reunión con su par estadounidense, Donald Trump, en la que solicitó el levantamiento de los aranceles del 50% impuestos a los productos brasileños y la suspensión de sanciones contra funcionarios de su país.

El encuentro fue calificado por Lula como una “óptima reunión”, mientras que Trump destacó la posibilidad de fortalecer los vínculos bilaterales y alcanzar acuerdos beneficiosos para ambas naciones.

La reunión tuvo lugar este domingo en Malasia, en el marco de la gira asiática del mandatario estadounidense, quien busca cerrar un acuerdo comercial con China. El diálogo se desarrolló en un contexto de tensiones comerciales y diplomáticas, marcado por la aplicación de la ley Magnitsky a funcionarios brasileños y por la reciente condena del expresidente Jair Bolsonaro.

Además, el encuentro se dio en paralelo a negociaciones entre Estados Unidos y China en Kuala Lumpur, en las que se avanzó hacia un posible acuerdo económico. La gira de Trump continuará en Tokio, Corea del Sur y podría incluir una reunión con el líder norcoreano, Kim Jong Un.

Ley Magnitsky y el caso Bolsonaro

Además del reclamo por los aranceles, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva solicitó a su par estadounidense, Donald Trump, levantar las sanciones aplicadas bajo la Ley Magnitsky contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, su esposa y otros ciudadanos brasileños. Dicha norma permite a Estados Unidos sancionar a personas acusadas de violaciones de derechos humanos o corrupción.

Moraes fue una figura clave en el proceso que culminó con la condena a 27 años de prisión del expresidente Jair Bolsonaro, acusado de intentar impedir la asunción de Lula tras las elecciones de 2022. La sentencia, que afectó a un aliado personal de Trump, motivó al mandatario estadounidense a imponer aranceles sobre productos brasileños, una medida que el canciller Mauro Vieira calificó como “injusta”, al remarcar que Brasil mantiene un déficit comercial con Washington.

Gira asiática y negociaciones con China

El encuentro entre Lula y Trump tuvo lugar en la primera escala de la gira asiática del mandatario norteamericano, que busca concretar un acuerdo comercial con el presidente chino, Xi Jinping.

Paralelamente, equipos negociadores de ambos países concluyeron en Kuala Lumpur dos jornadas de diálogo “constructivo”, según el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, quien consideró que las conversaciones sientan “las condiciones para una reunión de líderes en un contexto positivo”.

En su paso por el sudeste asiático, Trump también participó como mediador en un acuerdo de alto el fuego entre Tailandia y Camboya. La gira continuará el lunes en Tokio y el miércoles en Corea del Sur, donde el mandatario prevé reunirse con Xi Jinping y, eventualmente, con el líder norcoreano Kim Jong Un.

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  • Viaje visual: hoy descubrimos un pequeño paraíso en el Valle Medio

     

    Bienvenidos a un nuevo viaje visual por la Patagonia, en esta ocasión sobrevolamos un rincón lleno de encanto, historia y naturaleza: el pueblo de Pomona, en el Valle Medio del río Negro.

    Desde lo alto, con la lente del dron, descubrimos su paisaje: el brazo sur del río, la Isla Grande de Choele Choel, y un pueblo que, aunque pequeño, tiene mucha vida por contar.

    Aquí, entre valles y aguas, Pomona se ubica al sur de la Isla Grande de Choele Choel, en el km 265 de la Ruta Nacional 250. El río Negro dibuja una curva generosa, serpentea en calma y el dron puede captar ese azul-verde de las aguas, las orillas arboladas, los sauces y rosales que rodean el pueblo.

    Según los cronistas locales, Pomona es “el pueblo jardín”, donde el verde resiste incluso en invierno. Desde el aire, imagina cómo el río separa y une: por un lado la isla, por otro la ribera, y Pomona como puente para la mirada. Antes este lugar se conocía como “Paso Peñalva”, nombre del camino y la balsa que cruzaba el río cuando aún no había puente fijo.

    Pocas localidades conjugan la quietud de un pueblo pequeño con la riqueza del paisaje y la producción agrícola. Pomona tiene apenas alrededor de mil habitantes estables. Las casas modestas, los almacenes de ramos generales, las plazas con rosales y árboles traídos de Europa y América del Norte, todo contribuye a una sensación de calidez, de comunidad cercana.

    Aquí no hay rascacielos ni bullicio urbano: se respira otro ritmo. Las calles con sauces, los parques tranquilos, la costanera que permite ver el río deslizarse mansamente: todo invita a perderse unos minutos y simplemente contemplar. Y mientras sobrevolás con el dron, esa sensación de amplitud, de verde, de agua, se intensifica.

    Imagina una costanera al atardecer, barcos de pesca doméstica, picnics familiares, niños que corren en el parque mientras el río refleja ese cielo que cambia de color. En verano, el balneario municipal entra en escena: la ribera del río se convierte en refugio para vecinos y visitantes. Desde el aire se pueden capturar esas franjas que separan agua y tierra, sombra de árboles y luz de sol. También se destacan las calles con rosales y la entrada al parque San Martín con árboles ornamentales, testigos de la tradición horticultora del lugar.

    Te invitamos a que mires con calma el vaivén de la corriente, que observes cómo el sol pinta los sauces, que percibas la quietud de ese jardín patagónico que es Pomona.

    Porque aquí – en este pequeño rincón del Valle Medio – la Patagonia muestra su cara amable, su luz suave, su ritmo pausado pero vistoso.  Gracias por acompañar este vuelo por el Valle Medio del río Negro. Disfruta de esta panorámica, deja que la música fluya, y si quieres, suscríbete al canal para más exploraciones en 4K de esta magnífica región. Hasta la próxima, y que el viento del sur te lleve lejos… pero siempre de vuelta a la belleza de la Patagonia.

    Más información en: Descubres.com

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  • Un videojuego llevó a juvenil de Independiente a la selección de Hungría

     

    El atacante de Independiente, Simón Bodnar (18), fue convocado por la Selección Sub-19 de Hungría para disputar las Eliminatorias de la Eurocopa de Gales 2026. La curiosa historia de su citación se debe a que fue descubierto gracias a la base de datos del popular videojuego de simulación deportiva, Football Manager.


    El seleccionador húngaro, Gergó Jeremiás, estaba realizando una labor de scouting cuando consultó la base de datos del juego y encontró el perfil de Bodnar. Al comprobar que el joven delantero poseía ciudadanía húngara por su abuelo paterno, lo contactó de inmediato. El propio jugador, que llegó al «Rey de Copas» a los 7 años, comentó sorprendido: «Me citaron porque me encontraron en un jueguito que ni sabía que existía».


    Tras los contactos iniciales, el extremo zurdo participó en una serie de entrenamientos con la Federación Húngara. Ahora, Bodnar buscará un lugar en la fase final de la Eurocopa, compitiendo en el Grupo 2 del certamen de clasificación. Hungría debutará el 12 de noviembre contra Bulgaria, luego enfrentará a Islas Feroe (15) y cerrará su participación ante la poderosa Francia (18).


    El torneo de clasificación es exigente: solo los dos mejores de cada zona avanzarán a la ronda élite, donde solo siete equipos obtendrán el boleto para la fase final. El caso de Simón Bodnar, que ya firmó su contrato profesional con Independiente, se convierte en un ejemplo singular de cómo la tecnología y la información digital están redefiniendo las estrategias de captación de talentos en el fútbol global.

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  • Agenda cultural: primera semana de junio

     

    El grupo de Dabke, danza del levante árabe (Palestina, Líbano, Siria) Dabeekah Dance Troup estará presente el domingo en la jornada Tejiendo Solidaridad con Gaza en Villa Crespo el próximo domingo.

    Compartimos una nueva agenda cultural para este primer fin de semana de junio y anticipos para el resto del mes. Como siempre te recomendamos obras de teatro, y también difundimos proyecciones, festivales, música en vivo y mucho más. Si tenés alguna actividad cultural para difundir en cualquier localidad del país podés mandarnos la información a [email protected], revisamos la casilla hasta el lunes previo a la publicación. Por ANRed.


    Jueves 5

    Pibitxs del río. La obra recupera un hecho real y abre una ficción: Javi entrena para cruzar el Río Bermejo que separa Chaco de Formosa. La pandemia lo dejó a él de un lado y a su mujer y a su hijita del otro. Ahora la luna crece y brilla sobre el Bermejo. La Yani y la Lupe duermen en la otra orilla. Nadar es la única manera de volver a ellas, entonces Javi salta. Escrita por Fabian Díaz y dirigida por Ivan Moschner la obra fue reconocida con el Premio Nacional de Dramaturgia Potencia y Política 2020Jueves a las 21hs (hasta el 24/7), en el Teatro El Grito, Costa Rica 5459, CABA. Entradas por Alternativa.

    Aquella máquina de coser…por el mundo adelante, en Ítaca Complejo Teatral. Aquella máquina de coser…por el mundo adelante o polo mundo adiante (en gallego) cuenta retazos de la historia de dos inmigrantes gallegos que, por distintas razones, dejaron su aldea para venirse a Buenos Aires. Se le suma una máquina de coser, que también fue desterrada en circunstancias trágicas. Aquí formaron una familia y siguieron andando la vida. Intentaremos contar ese “andar” en un ir y venir de recuerdos. Una historia familiar enlazada con otras historias que, a su vez están atravesadas por una mayor, la que nos abarca a todos y a todas. También a la máquina de coser… Jueves de junio y julio a las 20hs en Ítaca Complejo Teatral, Humahuaca 4027, CABA Entradas Por Alternativa

    Viernes 6

    Ciclo de Cine Documental y Charla con sus directoras. En la semana del 3J comienza un ciclo de cine que será desde junio hasta septiembre. Un viernes por mes a las 19.30hs, el colectivo Cine Diversa realizará en el Espacio Emé de Villa Crespo, un ciclo de proyecciones documentales acompañado por la presencia de sus directoras. El objetivo del Colectivo cinematográfico CINE DIVERSA es impulsar la equidad de género y la diversidad en la exhibición cinematográfica, promoviendo películas dirigidas por mujeres y diversidades. La primera proyección del ciclo será La Rebelión de las Flores de María Laura Vásquez (Argentina, 2022 / Duración 82 min). Sinopsis: En octubre del 2019, un grupo de mujeres indígenas autoconvocadas de territorios en conflicto ocuparon pacíficamente el Ministerio del Interior argentino durante 11 días, reclamando el cese del Terricidio en sus comunidades. Allí se enfrentaron a la desidia del Estado y a la indiferencia de parte de la sociedad, pero lograron reivindicar la necesidad de recuperar un modo de habitar donde la reciprocidad y la solidaridad entre los pueblos y la naturaleza es una necesidad urgente. Viernes 6 de junio a las 19:30hs. Espacio Emé, Juan Ramirez de Velasco 770, CABA. Entrada $5000. Anticipadas por cinediversa.mp, Más info en el IG de Cinediversa

    Noche de cantoras en Lomas: Juli Laso, Sofía Viola y Cuarteto la púa con Victoria di Raimondo, juntas. Tres notables propuestas de la música popular confluyen en zona Sur. Viernes 6 de junio, a las 21hs, en Dandelion Teatro Bar, Larrea 350, Lomas de Zamora, BsAs. Más info en este enlace. Ver entrevista a Julieta Laso (2024).

    Duratierra despide su disco A los amores en el ND Teatro. Después de una extensa gira que lo llevó a presentarlo por numerosas ciudades de nuestro país, el viernes 6 y el sábado 7 de junioDuratierra despedirá su disco A los amores – El folklórico VOL.1 -recientemente nominado a los Premios Gardel– en el ND Teatro. Con una cuidada puesta en escena a cargo de Giselle Hauscarriaga, cada concierto se ofrecerá como una invitación a habitar otro tiempo: en algún lugar de la memoria, en aquellos recuerdos vivos y ardientes que constituyen lo que somos, las canciones de este álbum irán floreciendo. Y en ese emocional recorrido, Duratierra será hogar: un espacio cálido y amoroso que –anulando cualquier distancia- cobijará a su público en un abrazo permanente. 6 y 7 de junio, 21.00hs, Teatro ND Ateneo, Paraguay 918, CABA Leer más sobre A los amores.

    3er Cordón del conurbano, una tragedia marrón volvió al teatro Beckett, donde el año pasado sorprendió al público y la prensa especializada. Adaptación de la obra Bodas de Sangre, de Federico García Lorca a cargo de Los Payasos del Matute, con dirección de Paula Sánchez. La acción está situada en el conurbano bonaerense durante la crisis del 2001. Cuando el odio y la discriminación se hacen carne en una sociedad, se abre paso a la tragedia. “El conurbano” territorio de injusticias, hacinamiento, contaminación, y violencia, dejan al descubierto la sociedad que somos. En plena crisis del 2001, mientras la tragedia sucede, en los barrios del conurbano la gente trata de vivir, enamorarse, cuidar a sus hijos y huir por amor. Viernes a las 20hs en el Teatro Beckett, Guardia Vieja 3556, CABA. (Hasta 27 de junio) Enlace a reseña. Entradas x alternativa.

    Tres mujeres audaces. Casa de muñecas, de Henrik Ibsen (1879), La señorita Julia, de August Strindberg (1888) y El tío Vanya, de Antón Chejov (1898), son tres obras que definieron el teatro contemporáneo. Las tres tienen fuertes personajes femeninos, cuyo comportamiento adelantó algunos de los temas fundamentales de la revolución feminista a comienzos del siglo 20. Los momentos finales de estas tres obras proponen inquietantes preguntas que constituyen la premisa de Tres mujeres audaces. En 1899 las tres coinciden en un barco que viaja de Hamburgo a Buenos Aires. Julia ha sobrevivido a su intento de suicidio y Elena se ha quedado viuda. El resto, está en la obra de Mario Diament. Viernes  a las 20hs en Tinglado, Mario Bravo 948, CABA. (Hasta 26 de junio) Entradas a la venta por Alternativa

    Sábado 7

    Duratierra despide su disco A los amores en el ND Teatro. Después de una extensa gira que lo llevó a presentarlo por numerosas ciudades de nuestro país, el viernes 6 y el sábado 7 de junioDuratierra despedirá su disco A los amores – El folklórico VOL.1 -recientemente nominado a los Premios Gardel– en el ND Teatro. Con una cuidada puesta en escena a cargo de Giselle Hauscarriaga, cada concierto se ofrecerá como una invitación a habitar otro tiempo: en algún lugar de la memoria, en aquellos recuerdos vivos y ardientes que constituyen lo que somos, las canciones de este álbum irán floreciendo. Y en ese emocional recorrido, Duratierra será hogar: un espacio cálido y amoroso que –anulando cualquier distancia- cobijará a su público en un abrazo permanente. 6 y 7 de junio, 21.00hs, Teatro ND Ateneo, Paraguay 918, CABA Leer más sobre A los amores.

    Seré, una obra de teatro de Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito. El actor es tomado por una voz. ¿El espectador estará presenciando un acto de posesión? Seré es un manual de supervivencia, un instructivo de fuga. A partir del testimonio que dio Guillermo Fernández en 1985 durante el Juicio a las Juntas sobre su secuestro y fuga del centro clandestino de detención llamado Mansión Seré, un actor pondrá su cuerpo al servicio de una narración al borde de lo soportable. Es los sábados a las 17hs en EL Teatro del Pueblo. Lavalle 3636, CABA. (Hasta 28 de junio) Entradas por Alternativa.

    Hamlet de Patagones. Su autora, Analía Tarrió Lemos, toma al Hamlet shakespeariano para trasladarlo a otra dimensión tempo-espacial, asignándole la condición de extranjero y exponiéndolo al desafío de someterse a unas reglas establecidas que rezuman obsolescencia. El resto de los personajes de la obra shakesperiana se presentan como energías vivientes encarnadas en otros que pueblan la desolada escuela patagónica y funcionan como antagonistas en una gesta de la cual el extranjero intentará salir airoso. La pieza pone en tensión las actitudes frente al distinto, al diferente, al desconocido, y nos interpela en relación a la colonización cultural, a nuestras costumbres heredadas y a nuestros rituales aprendidos. Puede verse los sábados 20:30hs en Ítaca Teatro, Humahuaca 4027, CABA. (Hasta 5 de julio) Entradas por Alternativa.

    La vis cómica, una pieza teatral de Mauricio Kartun. La compañía teatral de Angulo el malo desembarca en la Buenos Aires virreinal, en busca de nuevos públicos y mejores suertes. Pero otro elenco acapara la atención del Cabildo. Todo es contado en cinco jornadas por el perro de la compañía. Mauricio Kartun toma del Quijote a la compañía y a su director Angulo. Y de las comedias ejemplares cervantinas a Berganza, su perro farandulero, para observar el vínculo ruinoso entre los artistas y el poder. Todos los sábados a las 19:30hs en Centro Cultural de la Cooperación (Av. Corrientes 1543, CABA). A entradas por Alternativa. (Hasta 21 de junio. Y del 5 al 26 de julio) Leer reseña de la obra.

    Fritzl Agonista. Una infancia en el cautiverio que el padre diseña milimétricamente. Una mujer-niña que habla con la boca de su padre. Un padre que le ofrece demasiado amor de padre. Josef-padre, Natascha-hija, un vínculo normal. Tanto como el mundo tan normal. Josef Fritzl mantuvo a su hija en cautiverio en el sótano de su casa de Amstetten, Austria, durante 24 años (entre 1984 y 2008). Además de privarla de libertad, abusó sexualmente de ella. De los abusos nacieron siete hijos, que su padre también mantuvo en cautiverio. El sótano, aislado completamente, tenía 8 puertas reforzadas y sistemas de seguridad que impedían que los cautivos escapasen. Fritzl controlaba todo, desde la comida hasta el tiempo de luz. La obra, en versión de Emilio García Wehbi y actuación de Elvira Tanferna, con iluminación y asistencia artística de Martín Antunia, va los sábados a las 22hs y los domingos a las 20hs en Teatro Silencio de Negras, Pte. Luis Sáenz Peña 663, CABA. (Hasta 15 de junio) Aquí enlace a reseñaA entradas por Alternativa.

    Habitación Macbeth la obra de teatro argentino que cuenta con 13 premios de los más importantes del teatro, ahora está en el Metropolitan de Buenos Aires con su 4° temporada consecutiva, después de más de 350 funciones y más de 100.000 espectadores que la ovacionaron en todo el país y el exterior. En Teatro Metropolitan, Av. Corrientes 1343 (CABA) a las 21.30. Sábados 21.30, Domingos a las 21.15 (Hasta 22 de junio)  A reseñaEntradas en Plateanet.

    Ahora, recorrido de 20 años por la obra de la artista plástica boquense Alejandra Fenochio, desde 2001 hasta el presente. Este sábado 7, es el cierre de la muestra que estuvo vigente desde el 6 de mayo en el Museo Nacional de Bellas Artes. A las 14.00hs Torneo de Truca, anotarse en [email protected]. 16.00hs visita guiada con los curadores Ana Longoni y Carlos Herrera, junto a la autora. Luego, música en vivo por Liliana Vitale y Bárbara Palacios. Museo Nacional de Bellas Artes, Av. del Libertador 1473 (CABA) Reseña

    Jam de dibujo. Se viene la tercera edición de este encuentro en la casa de la cultura Com(p)adres del Horizonte. Habrá modelo vivo y lectura de poesía a cargo de Francisco Catalano. Gerardo Ulmer y Alberto Naranja tocarán musiquita en vivo, performance por Aidana Rico Chavez, mic abierto y mucho más. Buffet económico. Entrada libre y gratuita. Combate de los Pozos 1986, CABA

    Domingo 8

    Tejiendo solidaridad con Gaza. Evento cultural a beneficio de la Familia de Abdallah Mamdouh Al Tibi. Frente a la terrible situación que padece el pueblo palestino en Gaza y la necesidad urgente en la que se encuentran, ponemos manos a la obra para ayudar, no sólo desde la protesta y la difusión, sino desde la acción concreta en colaboración con las familias. También es una celebración de la cultura Palestina en particular y Árabe en general, para no permanecer en el dolor de las duras imágenes que nos llegan y pasar a la acción. Jornada cultural y solidaria. Cátedra Edward Said | Dabke | Flamenco | Hip Hop | Poesía | Expo de artesanxs Además: Comida típica palestina (maqluba, ensalada gazatí, humus y mas), rifas y más sorpresas. ¡Sumate y apoyá una causa urgente!  Domingo 8 de junio en Villa Crespo. Para más información podes seguir la cuenta de IG y consultar la dirección por inbox.

    8CHO, de Brenda Angiel. tras haber estado de gira en Rusia y antes de su gira a Brasil, vuelve. La coreógrafa y bailarina que cumplió 30 años con la danza, reestrena este singular espectáculo de danza aérea, tango danza con arneses y música en vivo. Desde su estreno, Ocho se ha presentado en importantes escenarios del mundo. 8CHO se puede ver todos los domingos de mayo y junio a las 18hs en Aérea Teatro, Bartolomé Mitre 4272 CABA. (Hasta 29 de junio).Una excelente oportunidad para verla, sorprenderse y conocer esta original propuesta de tango danza y música en vivo, que recorrió y sorprendió al mundo. Entradas por Alternativa.

    Madonnita, escrita por Mauricio Kartun con dirección de Malena Miramontes Boim en Ítaca, Complejo Teatral (Humahuaca4027, CABA). La pieza vuelve a la escena porteña luego de 3 años de funciones ininterrumpidas, superando los 7000 espectadores y las 100 funciones. El clásico de Kartun, más vigente que nunca, se destaca en un exquisito montaje interpretado por Natalia Pascale, Fito Pérez y Darío Serantes. Sinopsis: LA MADONNITA transcurre a principios del siglo XX en un altillo caluroso de Parque Lezama. Un hombre saca fotos a su mujer y luego las comercializa entre la clase trabajadora inmigrante. La obra pone en primer plano la fricción entre deseo, sexo y poesía con todo el talento de la pluma de Kartun. Domingos 19.30hs en Ítaca, Complejo Teatral, Humahuaca 4027, CABA. Entradas disponibles en Alternativa o en boletería del teatro. (Hasta 29 de junio). Leer reseña de la obra.

    Verona es una obra con dramaturgia de la reconocida Claudia Piñeyro, con dirección de Cristina Osses y un elenco conformado por Teresa Japas, Laura López, Mariana O’Neill y Nico Ancarola. En el cumpleaños número 80 de su madre, sus tres hijas e hijo se encuentran en el baño, que será el escenario en el que se suscitarán conflictos, pasiones, miedos, prejuicios familiares, encuentros y desencuentros y toma de decisiones difíciles, que modificaran el rumbo de esta familia. Va domingos de junio a las 20:30 horas en Ítaca Complejo Teatral (Humahuaca 4027, CABA). (Hasta 29 de junio) Entradas por Alternativa Teatral o en boletería del teatro Ítaca.

    Habitación Macbeth la obra de teatro argentino que cuenta con 13 premios de los más importantes del teatro ahora está en el Metropolitan de Buenos Aires con su 4° temporada consecutiva, después de más de 350 funciones y más de 100.000 espectadores que la ovacionaron en todo el país y el exterior. En Teatro Metropolitan, Av. Corrientes 1343 (CABA). Sábados 21.30, Domingos a las 21.15 (Hasta 22 de junio) A reseñaEntradas en Plateanet.

    Próxima semana

    Estallará la isla continúa con su tercera temporada. El cuarto episodio del año de este ciclo de poesía, será el lunes 9 de junio, a las 20hs  con la coordinación de Marina Cavalletti y Bebe Ponti. El encuentro, con entrada al sobre, será en Je suis Lacan, Balcarce 749 CABA. Contará con las lecturas de Douglas K Currier, Griselda García y Daniel Arias. En música, se destacará  Pablo Kurday. Y además, todos los asistentes podrán  recitar un poema breve, propio o ajeno, en el espacio del micrófono libre. Más info en IG de Je Suis Lacan

    Imagen velada, de Santiago Gobernori. Una obra que se mete de lleno en la idiosincrasia de lxs hijxs de la clase que manda y toma las decisiones en este país. Lo hace a través del espíritu errante de un indio querandí, que deambula entre estos jóvenes que viven un fin de semana, en las que fueron las tierras de su comunidad y ancestros, devenidas en un barrio privado. La desigualdad, el racismo y la hipocresía son retratados de manera inteligente por el teatro de Gobernori; que con mucho humor pone su escalpelo sobre el mundo de los hijos de los dueños. Una instantánea sobre los prejuicios y la impunidad de una clase que nunca paga por lo que hace. Se presenta los martes 10 y 17 de junio a las 20hs en el Teatro Astros, Av. Corrientes 746. (CABA) Entradas acá

    Gaza y las narrativas de un genocidio. Segunda edición del programa de encuentros culturales de la UNA. El Observatorio de Malvinas y Derechos Humanos junto a la asignatura Antropología y Derechos Humanos cátedra Mársico invita a toda la comunidad al segundo encuentro del Programa de encuentros culturales 2025 conversatorio Gaza y las narrativas de un genocidio, a realizarse el día miércoles 11 de junio 18 h en el aula 1 del Departamento de Folklore. Miércoles 11 de junio de 2025 a las 18hs en Sánchez de Loria 443 CABA, Aula 1. Más información en este enlace. Entrada gratuita.

    Humor Bizzaro Grotesco Barrial. Próximo viernes 13 de junio a las 21.00 hs, risas aseguradas de la mano de Lucrecia Vichenza y Ricardo Ruben. Habrá guiso de lentejas, vinito, barra popular. A la gorra. Invita La Churrasca, Saavedra. Dirección por mensaje al 11 4471 6447

    Para ir agendando

    La Fernández Fierro sigue jugando de local en el CAFF. La Fernández Fierro, banda que revolucionó la escena del tango con su propuesta musical y estética transgresora, presenta su séptimo álbum de estudio titulado Basta. Con un repertorio original y nueva formación integrada por Joaquín Áleman en piano; Manuel Barrios en bandoneón; Andrés Hojman en viola; Julia Testa, Martín Elter y Juan Villegas Restrepo en violines, y Yuri Venturin en contrabajo, voz y dirección musical, la Fierro propone en este trabajo un recorrido por composiciones originales de Venturin y de autores contemporáneos como Palo Pandolfo, Lele Angeli, Tape Rubín, Santiago Bottiroli o Silvio Cattáneo que son postales de la áspera realidad que vivimos. Jueves 19 de junio a las 21hs en el CAFF, Sánchez de Bustamante 772, CABA. Más información y entradas en caff.ar.

    Llega la 4ta. edición de Rojo, Festival Independiente Internacional de Clown en Buenos Aires. Se desarrollará entre el 20 y el 29 de junio en distintos espacios culturales de la Ciudad. Entre el viernes 20 y el domingo 29 de junio se desarrollará la cuarta edición de Rojo, Festival Independiente Internacional de Clown en Buenos Aires en tres espacios culturales de la Ciudad. Las entradas serán a la gorra para que nadie se quede afuera de esta verdadera fiesta payasa. La programación de Rojo cuenta con 17 actividades entre las que habrá 11 espectáculos, una Varieté con 5 números seleccionados y sus anfitriones, una Jam abierta al público, tres seminarios intensivos y una charla magistral gratuita. Viernes 20 de junio Jam de apertura en OiHoy, el 14 de julio 426, CABA. Chequeá toda la programación en el IG de Rojo, Festival Independiente Internacional de Clown en Buenos Aires

     

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  • Buscan a un joven salteño desaparecido en General Roca

     

    Juan Carlos Molina, un joven salteño de 27 años, viajó a General Roca con la esperanza de conseguir empleo, pero perdió todo contacto con su familia.

    La familia del Juan Carlos no recibe noticias suyas desde el pasado 25 de octubre. Su hermana Brenda contó que algunas personas aseguraron haberlo visto en un comercio del barrio Chacramonte, aunque los intentos de comunicarse por teléfono con él fueron infructuosos. La familia expresó su profunda preocupación y pide colaboración para dar con su paradero.

    Molina es de contextura delgada, mide aproximadamente 1,70 metros, tiene cabello oscuro y no presenta tatuajes ni cicatrices visibles. Ante cualquier información que pueda ayudar a encontrarlo, se solicita comunicarse al 911, acercarse a la comisaría más cercana, o contactar directamente a la familia al 3878245177. La búsqueda continúa activa en General Roca y zonas aledañas.

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  • Marcharon desde Ensenada: más de mil trabajadores de Astillero Río Santiago llevaron sus reclamos a Kicillof

     

    Ni la lluvia ni el frío polar frenaron la imponente columna obrera que partió desde el Astillero Río Santiago y caminó hasta el centro de la ciudad de La Plata. La movilización se votó en una asamblea general y el principal reclamo al gobierno provincial es un aumento salarial de emergencia, la reapertura de paritarias para todos los estatales, y trabajo para el astillero. Por La Izquierda Diario.


    Este lunes el invierno polar se hizo sentir en la región, y también la masiva movilización obrera que partió desde Ensenada y caminó varios kilómetros hasta el centro de la ciudad de La Plata. Más de mil trabajadores y trabajadoras de Astillero Río Santiago (ARS) se reunieron en las puertas de la fábrica para cumplir el mandato que votaron en la última asamblea general: llevar al gobierno provincial el reclamo de un aumento salarial urgente.

    En una jornada que quedará grabada en la memoria combativa y de lucha de la fábrica, la masiva columna de trabajadores salió a la calle para exigir también la reapertura de paritarias para el conjunto de los trabajadores estatales, la reactivación y trabajo para el Astillero, y la renuncia del presidente del ARS, Pedro Wasiejko, entre otras demandas.

    Inicialmente el reclamo iba a ser llevado a Casa de Gobierno, pero a último momento el gremio ATE Ensenada cambió la convocatoria votada en asamblea por el Ministerio de Economía. Hasta allí llegó la movilización, y confluyó con trabajadores de diferentes dependencias estatales que se acercaron a brindar su apoyo, también trabajadores de Secco en lucha, estudiantes y organizaciones sociales.

    La respuesta del gobierno provincial

    Representantes del gobierno recibieron a una delegación de trabajadores, al salir del encuentro Juan Contrisciani, delegado de Cobrería y referente de la Agrupación Marrón expresó: “No recibimos ninguna respuesta concreta a nuestro reclamo central por salario. A cambio, nos convocan a una «mesa técnica» para evaluar demandas sectoriales. En Astillero se demostró que la voluntad es seguir peleando por nuestros reclamos y esta pelea, no es solo por el Astillero, es por todos los trabajadores estatales de la Provincia”.

    El próximo miércoles 25 nuevamente el Astillero Río Santiago se movilizará, en esta oportunidad a CABA para denunciar los ataques del gobierno nacional de Milei a la industria naval. “La movilización que pusimos en pie hoy es un primer paso muy importante. El miércoles junto al resto de los gremios navales, vamos a marchar para frenar los decretos 273 y 340 del gobierno nacional, y seguiremos organizados y en las calles para enfrentar el ajuste de los gobiernos”, remarcó Hernán García, delegado de Amolado y referente de la Agrupación Marrón.

    Estos decretos habilitan por un lado la importación de buques usados, lo cual desalienta cualquier construcción en el país, sea en astilleros privados o estatales, y además permiten que en el transporte de cabotaje (hidrovía) se utilicen banderas de conveniencia, haciendo que las empresas nacionales que recorren el río Paraná, cambien por banderas de países sin convenios ni derechos laborales.

    Para coronar este ataque a lo poco que quedaba, de alguna manera protegido, después de la desregulación del sector en los años 90 (donde se desregular el transporte de gran porte), se declara el transporte naval como servicio esencial restringiendo el derecho a huelga.

    Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Mas-de-mil-trabajadores-de-Astillero-Rio-Santiago-llevaron-sus-reclamos-a-Kicillof

     

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  • ¿Esto sigue siendo neoliberalismo?

     

    El segundo mandato de Trump marca el fin de una era, pero no el fin del dominio incontrolado del capital sobre nuestra sociedad. Entrevista a Vivek Chibber| Traducción: Florencia Oroz (JacobinLat).


    Los últimos cincuenta años han sido una era de dominio indiscutible del mercado en todos los ámbitos de la vida. Pero la agitación global provocada por la guerra comercial de Donald Trump ha suscitado no pocos interrogantes acerca de si estamos asistiendo al desmoronamiento del orden neoliberal.

    Melissa Naschek conversó con el editor de Catalyst, Vivek Chibber, para hablar acerca de las consecuencias de la política de aranceles de Trump, el auge del populismo de derecha en el mundo y sobre si la era neoliberal ha llegado realmente a su fin.

     

    MN

    Vivek, ya llevamos bastante tiempo con la presidencia de Trump, así que tenemos una idea bastante clara de cuál es su agenda. ¿Alguna vez imaginaste que sería así?

    VC

    No creía que fuera a cambiar tanto con respecto a su primera presidencia, a su primera administración. Así que más o menos sabía qué tipo de políticas iba a seguir. Pero el caos, la agresividad y la especie de manía que lo caracterizan… No creo que nadie esperara que llegara a este nivel. Así que es una combinación: sí, está haciendo lo que esperábamos, pero lo está haciendo de una forma mucho más agresiva y decidida, hasta el punto de que ha sacudido el conjunto de la economía política y la cultura.

     

    MN

    Si nos fijamos en los seguidores de Trump, hay una parte de su base que no podría estar más contenta, probablemente porque no esperaban que llegara tan lejos. Y luego lo hizo. Después hay otra parte que apostó todo el tiempo a que su presidencia iba a ser básicamente una copia de su primer mandato. Y ahora están enfadados con él por estar haciendo todo esto.

    VC

    Dentro de su base hay un llamamiento a cambiar el sistema, a derribar cosas, a destrozar las instituciones. Y esta vez ha venido preparado para hacerlo. Y si eso es lo que querías ver, sí, tienes que estar contento si eres partidario de Trump.

     

    MN

    Creo que eso es cierto, si realmente creías en sus palabras. Pero creo que mucha gente no lo creía, y lo interesante esta vez no es solo la intensidad de su agenda y sus políticas, sino también hasta dónde está llegando, lo que ha hecho que algunas personas empiecen a preguntarse si esto es algún tipo de punto de inflexión no solo en la historia política estadounidense, sino en todo el sistema económico mundial o más concretamente, si la nueva agenda de Trump significa el fin del neoliberalismo.

    VC

    Yo diría que hay un punto de inflexión en muchos sentidos. Mucha gente lo cree ahora. Da la sensación de que no hay vuelta atrás al capitalismo de la era Bush-Obama, que ha habido un cambio en la cultura política, pero también en el tipo de paquetes de medidas que podemos esperar ver ahora. Así que creo que ha habido un cambio en la cuestión del neoliberalismo. Es un poco más confuso, así que intentemos profundizar un poco en ello.

     

    MN

    Teniendo esto en cuenta, ¿crees que Trump es realmente el fin del neoliberalismo?

    VC

    No sé si Trump es el fin del neoliberalismo. Sí creo que estamos en una fase del capitalismo, o supongo que la gente lo llama ahora capitalismo tardío. No estoy muy seguro de lo que significa.

     

    MN

    En algún momento se nos acabarán las etapas tardías.

    VC

    En los años 80 existía el término «capitalismo tardío»; Ernest Mandel escribió un libro en los años 70 titulado Capitalismo tardío. De alguna manera se transformó en «fase tardía», y eso hace que parezca que está a punto de morir o algo así, que se encuentra en sus últimas etapas y que solo estamos viendo cómo se va encogiendo poco a poco hasta convertirse en una pequeña bolita.

     

    MN

    Es el capitalismo metastásico.

    VC

    Nos encontramos en una especie de punto de inflexión en nuestra economía política. Y el neoliberalismo, como palabra, se utiliza para describir todas estas dimensiones de la economía política: la dimensión global, la dimensión nacional. Sus componentes políticos, sus políticas económicas, las relaciones laborales, todas estas cosas entran en la categoría del neoliberalismo, y empieza a convertirse en algo tan amplio que no tiene mucho peso analítico.

    Creo que ahora estamos viendo algunos cambios importantes en él. Así que, en el fondo, lo que la gente entiende por «neoliberalismo» es simplemente un alejamiento del tipo de régimen regulador distributivo de los años 50, 60 y 70, que también tenía un lugar para el trabajo.

     

    MN

    También conocida como la economía de posguerra y la llamada «edad de oro del capital».

    VC

    Sí, la edad de oro del capital. En términos generales, el capitalismo social y democrático se aleja de eso hacia un régimen económico más desregulado y basado en el mercado. Se llama neoliberalismo porque es una nueva forma de liberalismo.

    Entonces, ¿qué es el neoliberalismo? Lo que se entiende por eso no es el liberalismo político, el liberalismo de los derechos y de la fuerte inclusión política. Lo que quieren decir es una economía desregulada, como la que había en el siglo XIX. Así que el neoliberalismo significa una nueva versión del capitalismo del siglo XIX, que dio lugar a todos esos gigantescos movimientos sociales que nos dieron el Estado de bienestar. Por lo tanto, se supone que el neoliberalismo significa, en términos generales, un giro hacia formas mercantilizadas de intercambio y distribución sin la intervención del Estado en las transacciones del mercado ni en la distribución de los ingresos.

    Si eso es lo que entendemos por neoliberalismo, y nos preguntamos: «¿Es este el fin?», la respuesta es no. Pero lo interesante es por qué la respuesta es no. Hay un aspecto en el que algo ha llegado a su fin, y eso es lo que la gente señala cuando se pregunta: si el neoliberalismo podría estar llegando a su fin. El primero es el apoyo social a todas estas políticas; el segundo es la dimensión global de esas políticas.

     

    MN

    ¿A qué te refieres con el apoyo social al neoliberalismo?

    VC

    Perry Anderson escribió este artículo en 2000, cuando se relanzó la revista New Left Review. La relanzó porque pensaba que estamos en lo que podría ser una era muy, muy larga de dominio del capital, tal vez llamada neoliberalismo. La idea era que esto requeriría una agenda intelectual completamente nueva para darle sentido.

    Y en ese momento, en ese artículo, Anderson hizo la observación de que la ideología del neoliberalismo —la ideología que celebra los mercados, el individualismo y un Estado muy minimalista— es muy hegemónica. La comparó con el poder de la Iglesia cristiana en la Edad Moderna y la Edad Media. Anderson pensaba que la ideología neoliberal era extremadamente poderosa. Lo que eso sugería en ese momento era que el neoliberalismo había tenido éxito como programa político, en parte porque había conseguido el apoyo de la población a través de esta ideología.

    Así que cuando hablamos de los apoyos sociales del neoliberalismo, lo que se transmite es la sensación de que no solo existía un consenso dentro de las clases dominantes y la clase política en favor de una economía política mercantilizada, sino que también se había ganado el consentimiento de las masas a través de diversos medios.

    Y ahora ese apoyo se ha derrumbado. ¿Cómo se ha derrumbado? Bueno, a partir de la época de Occupy Wall Street quedó claro que las enormes desigualdades que se habían acumulado en la década de 1980 y 1990 y principios de la de 2000 se habían vuelto tan marcadas que se produjo un rechazo cultural generalizado y una sensación generalizada de que las personas no solo debían tener derechos políticos, sino también económicos.

    Esto va en contra del espíritu neoliberal, que dice: «Tus únicos derechos son los derechos políticos en la economía». Obtienes lo que te da el mercado. Esa es la ideología del neoliberalismo. Ahora bien, mi opinión es que nunca ha habido un gran apoyo social al neoliberalismo. Creo que la gente siempre lo ha odiado. Creo que la gente odiaba tener que luchar por un trabajo, tener que luchar constantemente por su salario. Creo que odiaban la inseguridad que conllevaba, el retroceso del Estado de bienestar.

    Así que lo que cambió a partir de 2010 no fue que el apoyo al neoliberalismo se desmoronara. Fue que la ira contra el neoliberalismo finalmente se unió. Y, en mi opinión, los izquierdistas y los teóricos críticos de los años noventa y principios de los dos mil, que intentaban aplicar la teoría gramsciana sobre cómo se genera el consentimiento en el capitalismo y cómo el neoliberalismo y el thatcherismo generaron el consentimiento, estaban completamente equivocados.

     

    MN

    Una pregunta que tengo al respecto es que no es que no haya habido resistencia política hasta ahora. A lo largo de esta época ha habido intentos constantes, especialmente por parte de los republicanos, de amenazar con recortar estas prestaciones, en particular la seguridad social. Y cada vez que eso ocurre, por ejemplo, siempre hay una gran presión por parte de grupos sin ánimo de lucro y grupos de estadounidenses de edad avanzada para que acudan a los ayuntamientos a decirles a los republicanos: «No se atrevan a tocar mis prestaciones», y luego votar en contra de ellos en las elecciones de mitad de mandato como una especie de castigo.

    ¿En qué se diferencia este tipo de tensión política de las batallas anteriores para, por ejemplo, proteger el Estado de bienestar de los recortes, algo que habría estado en línea con el neoliberalismo?

    VC

    No ha habido grandes movilizaciones sociales desde la década de 1980, ni en apoyo de la seguridad social ni de ninguna otra causa. La resistencia a su desmantelamiento ha sido casi exclusivamente electoral y de presión. El fracaso de los republicanos y los demócratas a la hora de reducir el Estado de bienestar estadounidense no se debe a que el electorado o los trabajadores se hayan unido y hayan lanzado campañas masivas para frenar su agenda. Se debe a que cada vez que lo han intentado, han perdido las elecciones. Perdieron en las elecciones de mitad de mandato, y eso es lo que estamos viendo ahora mismo en la lucha por Medicaid en la agenda fiscal de Trump.

    Ahora bien, ese es un tipo diferente de resistencia. Es una resistencia a desmantelar ciertas políticas. Existe un tipo diferente de resistencia al capitalismo que tiene una agenda positiva, que no consiste solo en poner palos en las ruedas de los liberalizadores, sino en conseguir nuevos derechos dentro del capitalismo que antes no existían. Eso es lo que hizo el New Deal. En mi opinión, es inexacto decir que el apoyo al neoliberalismo se ha derrumbado. Es más exacto decir que la tolerancia hacia el neoliberalismo se ha derrumbado.

    Nunca ha habido una opinión mayoritaria entre los trabajadores y la gente corriente de que el thatcherismo y el reaganismo sean cosas buenas. En el mejor de los casos, había una aceptación a regañadientes, pero en su mayor parte había una sensación de resignación.

     

    MN

    Creo que eso encaja bien con tus comentarios sobre la distinción entre movimientos sociales y comportamiento electoral, debido al ejemplo tan citado de «en realidad, fue una decisión popular que se tomó para tener algo parecido al neoliberalismo». No sé si la gente vota exactamente por eso, pero el voto de la clase trabajadora a Reagan es un ejemplo muy citado de «bueno, esto es lo que quería la gente». Lo aceptaron activamente.

    VC

    No, no hubo aceptación del programa económico de Reagan. No hubo aceptación de lo que se conoció como reaganismo. Hubo una revuelta contra los demócratas. Hubo una revuelta contra el shock de Volcker, las subidas masivas de los tipos de interés, el desempleo que generó, pero nunca hubo la sensación de que lo que queríamos era un retroceso de nuestros derechos económicos y del Estado de bienestar. Ese es un argumento de ciertos intelectuales liberales de la derecha, pero es profundamente erróneo.

    Creo que la forma correcta de describir lo que ha cambiado es que el público ya no está dispuesto a tolerar lo que se le ha vendido durante treinta años, que es el neoliberalismo. Hay una ira dentro de la cultura y una demanda de algún tipo de cambio, diferente de lo que vimos en los años noventa y dos mil.

    Así que, aunque es un error describirlo como un colapso del apoyo al neoliberalismo, esa descripción sí que da en el clavo en algo, y es que las élites políticas no pueden dar por sentado que pueden salirse con la suya con las políticas sociales mercantilizadas que han aplicado durante los últimos treinta años. Ahora lo saben.

    Es un cambio importante. Porque hay una agitación dentro de la cultura política en la que se entiende que las élites políticas van a tener que cambiar, de forma drástica, la forma en que han estado haciendo las cosas.

    ¿Significa eso que van a alejarse del reaganismo, del thatcherismo, de lo que conocemos como neoliberalismo? La respuesta es, en gran medida, no. Hay un componente que están cambiando: lo que llamamos «globalización». Sin embargo, yo diría que el fin de la globalización, si queremos llamarlo así, no es el fin del neoliberalismo. Es simplemente un cambio dentro de una dimensión del neoliberalismo.

    El neoliberalismo tenía dos dimensiones. Estaba el frente interno y estaba el frente internacional. El frente internacional se ocupaba de cuestiones como los tipos de cambio, cosas por el estilo. Sin duda, está experimentando un cambio importante. Pero en cuanto a cómo los Estados y la clase capitalista se ocupan de la economía nacional —cómo acumulan capital, cómo obtienen sus beneficios, cómo tratan a los trabajadores y al Estado de bienestar—, no hay ningún indicio de que eso vaya a cambiar.

     

    MN

    ¿Podría hablar un poco más sobre su segundo punto, la base del neoliberalismo, concretamente la base política del neoliberalismo?

    VC

    Una vez que entendemos que el neoliberalismo no surgió porque las masas lo exigieran, la pregunta es: ¿cómo surgió? Bueno, surgió porque en Estados Unidos, y podemos limitarnos a Estados Unidos, se produjo un cambio en la forma en que la clase política y económica estadounidense entendía cómo reactivar el crecimiento y los beneficios.

    Desde finales de los años sesenta y durante toda la década de los setenta, la economía estadounidense estuvo bastante estancada. A finales de los setenta, el consenso, especialmente en la comunidad empresarial, era que la forma de reactivar el crecimiento era, en primer lugar, reactivar la rentabilidad. Los beneficios de las empresas.

    Las ganancias corporativas se estaban viendo afectadas, decían, por todos los costos excesivos que el Estado de bienestar y los sindicatos les habían impuesto. El Estado de bienestar, con sus altos niveles de impuestos a los ricos y su gran cantidad de seguros sociales, que, según ellos, desmotivaban a los trabajadores.

    Y luego, por supuesto, estaban los sindicatos, con todas sus reivindicaciones sobre los ingresos de las empresas para conseguir salarios más altos, pensiones, prestaciones, cosas por el estilo. Así que la idea era que teníamos que recuperar la iniciativa —«teníamos» en referencia a la comunidad empresarial— para que, al rechazar todos estos costes, pudiéramos recuperar una mayor parte de nuestros ingresos y conservarlos como beneficios.

    Y una vez que obtenemos esos beneficios, podemos reinvertirlos y esa reinversión conducirá a mayores niveles de crecimiento. Ahora bien, esta era una perspectiva elitista. Para llevar a cabo esa perspectiva, tenían que lidiar con el hecho de que los sindicatos se opondrían a ella. El primer punto de su agenda era debilitar o incluso eliminar los sindicatos.

    Así que en los años 1970, lo que vemos es un ataque generalizado al movimiento sindical, y se hace por dos razones. Es un fin en sí mismo: se reduce el poder de los sindicatos y, con ello, se aumenta el propio poder en el lugar de trabajo como directivo. Se aumentan los beneficios porque los sindicatos pueden exigir menos.

    Pero también hay un beneficio político, que es que, una vez que los sindicatos desaparecen, desaparece la principal fuente de apoyo al Estado de bienestar. Y entonces puedes empezar a rechazar todos los costes que el Estado de bienestar te impone.

    Esa era la esencia. No se impuso mediante algún tipo de deseo masivo de la clase trabajadora por el neoliberalismo. Se les impuso. Y una vez impuesto, bueno, quisieron luchar. Pero si no tienes sindicatos, si todas tus instituciones sociales están siendo desmanteladas, ¿cómo vas a luchar? No queda nada. Lo único que te queda son las elecciones.

    Así que, una vez que lo único que les quedaba era el voto, en realidad se le facilitó mucho el trabajo a los partidos políticos, porque durante esos cuatro años, entre elecciones, tienes vía libre para hacer lo que quieras, porque no hay sindicatos ni instituciones sociales.

    Ese consenso dentro de la clase dominante en favor de este nuevo tipo de economía de mercado lleva más o menos cuarenta años vigente.

     

    MN

    Entonces lo que estás diciendo es que, a lo largo del neoliberalismo, ha habido un consenso en que el Estado de bienestar perjudica la rentabilidad de las empresas. Y que, a su vez, si queremos mejorar esa rentabilidad, tenemos que eliminar un obstáculo importante para la reforma del Estado de bienestar, que son los sindicatos.

    ¿Trump está desafiando, de alguna manera, todo ese consenso, porque es alguien que básicamente se presentó a las dos elecciones con el lema «No vamos a tocar el Estado de bienestar. No voy a hacer nada para quitaros vuestras prestaciones»? Y aunque no era explícitamente prosindical como Bernie Sanders, tampoco hizo campaña con un programa antisindical.

    De hecho, en su primer mandato, trabajó con los sindicatos para mantener sus puestos de trabajo aquí. Y al comienzo de su segundo mandato, se armó mucho revuelo por el hecho de que nombrara a un secretario de Trabajo que estaba a favor de la Ley Pro. Entonces, ¿son Trump u otros políticos como él, como Josh Hawley, de alguna manera diferentes?

    VC

    Es una buena pregunta, y debe abordarse en dos niveles diferentes. El primer nivel es: ¿Podrían estos políticos ser precursores de una especie de escepticismo elitista hacia el neoliberalismo? Una vez más, por neoliberalismo nos referimos al dominio sin restricciones de los mercados sobre nuestras instituciones sociales. Y el segundo nivel es: Incluso si son escépticos al respecto, ¿son escépticos respecto a la cuestión subyacente, que es la priorización de los beneficios empresariales y el poder directivo por encima de los intereses y las vidas del resto de la población?

    Creo que esa distinción se pierde a menudo en estas conversaciones. Empecemos por la primera pregunta. ¿Es posible que personas como Trump o Hawley sean escépticas respecto al dominio tradicional del libre mercado? Creo que la respuesta es sí, son escépticos en el sentido de que están dispuestos a alejarse de algunos de sus componentes en interés del proyecto de clase más amplio al que se han comprometido. Ahora bien, ese proyecto de clase más amplio es lo que trataré en la segunda dimensión de la que he hablado, pero el mero hecho de que estén interesados en cuestionarlo no debe eludirse ni minimizarse. Creo que es algo importante y que ha tenido eco entre la población.

    La razón por la que ha resonado en la población es porque, como he dicho antes, están muy enfadados. Ya no están dispuestos a tolerar el régimen tradicional. El dilema al que se enfrenta la clase dirigente estadounidense —y la europea— es que no son ellos los que quieren alejarse de cuarenta años de neoliberalismo. Es algo que les está siendo impuesto por la población.

    Entonces, lo que están tratando de averiguar es: ¿cómo podemos mantener los aspectos más amplios de nuestro poder sobre la población mientras reestructuramos las instituciones de alguna manera para absorber todos los ataques, las críticas y el resentimiento del electorado? Eso es lo que están tratando de hacer. Ahora bien, para lograrlo, puedes tener a alguien como Hawley diciendo: «Necesitamos preservar la red de seguridad social». Puedes tener a alguien como Trump diciendo: «No tocaré Medicaid ni Medicare».

    Pero hay que entender qué son esas cosas. No son, en modo alguno, una revitalización del Estado de bienestar. En el mejor de los casos, lo que dicen es que mantendrán el statu quo anterior. El statu quo anterior es lo que ha provocado toda la ira de la población en primer lugar. Así que no es una solución muy buena. Lo único que dicen es que no mantendrán el ritmo acelerado con el que han estado desmantelando todo y obligando a la gente a tragarse los mercados.

    Pero desde el punto de vista de la gente, no es nada. Es algo, ¿no? Y ahora están tan desesperados por algún tipo de alivio tras cuarenta años de miseria que una gran parte del electorado ve eso como algo a lo que aferrarse. Así que es muy posible que veamos a algunos sectores del Partido Republicano —e incluso a algunos sectores de la derecha europea— apoyar algún tipo de programa redistributivo débil. Y con eso nos referimos a algún tipo de Estado de bienestar débil. Es totalmente posible.

     

    MN

    Lo que están haciendo es simplemente no seguir atacando.

    VC

    Así es. Debemos entenderlo como una ralentización del ritmo del desmantelamiento, más que como una inversión del mismo.

     

    MN

    Correcto. Y es notable que Trump no esté siendo comparado con Roosevelt en este caso.

    VC

    No. Y ya sabes, el populismo en su momento significaba ataques masivos al poder de la élite. El populismo actual simplemente significa ralentizar los ataques a la clase trabajadora. Eso es todo lo que significa. De acuerdo. Pero mira, no es insignificante. Incluso Hawley, a quien la gente señala como precursor de los cambios dentro del Partido Republicano, está bastante aislado. En la actualidad, es muy reducido el contingente dentro del Partido Republicano que está interesado en preservar la red de seguridad social. Hay literalmente una docena, quizá dieciocho congresistas y un senador. Así que no estamos hablando de un cambio importante en el partido.

    Pero, de nuevo, no debemos ignorarlo. No es insignificante. Y si no fuera por ellos, ahora mismo veríamos en la reforma fiscal de Trump un ataque generalizado a Medicaid. Ahora bien, hay una cuestión más profunda, que es suponer que esa versión del Partido Republicano, ese ala del Partido Republicano, esa ala de la derecha europea, crece hasta cierto punto. Y  vemos un giro hacia los sindicatos y  vemos un giro hacia algún tipo de alejamiento del libre comercio y cosas por el estilo. ¿Significa eso el fin de los últimos cuarenta años de dominio de clase y poder de los empresarios? La respuesta tiene que ser no.

    Esto significa, en mi opinión, que el neoliberalismo no es el problema. Recuerden que empezamos diciendo que la esencia del neoliberalismo es un giro hacia el tipo de dominio de los mercados del siglo XIX. La cuestión es que lo que requiere una democracia plena no es tanto una reducción de los mercados en sí mismos, sino la plena participación de la gente común en las instituciones políticas que los gobiernan. Es posible que haya un dominio sin restricciones del capital en una situación en la que existen instituciones corporativistas.

     

    MN

    ¿Puede explicar qué es una institución corporativista y por qué sería compatible con el poder capitalista?

    VC

    Lo que intentamos comprender es: ¿qué necesitan los trabajadores para defender sus intereses en una situación en la que estos no coinciden con los de los ricos? La razón por la que la clase trabajadora luchó por la democracia es porque pensaba que las instituciones democráticas, el derecho al voto, serían una flecha más en su carcaj para intentar luchar por una vida digna en una situación en la que no tiene mucho control sobre las instituciones clave de la sociedad: el lugar de trabajo, el gobierno, cosas así.

    Así que pensaron que el voto era un elemento muy importante para ello, y los sindicatos son un elemento muy importante para ello. Ahora bien, el deseo de la clase dominante de desmantelar todas estas instituciones, como los sindicatos y otras instituciones sociales, se debía a que quería ejercer un dominio unilateral sobre la política y la economía.

    Hay varias formas de ejercer ese dominio unilateral. Una es a través de los mercados libres, pero también pueden hacerlo organizando a la sociedad civil en lo que se denomina organismos corporativos. No se trata de empresas. Se trata de entidades colectivas que organizan los intereses de las personas de alguna manera. Los sindicatos son un organismo corporativo. Las asociaciones cívicas son un organismo corporativo. Los partidos políticos también pueden ser un organismo corporativo.

    A menudo se olvida que en los años veinte y treinta, cuando la extrema derecha tenía el mayor poder que hemos visto en el último siglo, no lo hizo a través de los mercados libres. Lo hizo a través de lo que se denomina instituciones corporativistas. Es decir, sindicatos, asociaciones cívicas, grupos de ciudadanos. Todas estas cosas que asociamos con una democracia próspera también pueden ser instrumentos del poder capitalista. El ejemplo clásico de esto fue el fascismo.

    En el fascismo no imperaba el libre mercado, sino el dominio de las empresas a través de asociaciones cívicas y organismos ciudadanos. Incluso llegaron a controlar los sindicatos. La razón por la que señalo esto es que lo que la izquierda debería luchar no es por el fin del libre mercado en sí mismo, aunque eso es importante, sino por el fin de la hegemonía de las empresas sobre la sociedad.

    Esa hegemonía de la clase patronal puede ejercerse a través de los mercados libres, pero también a través de cosas como los sindicatos de empresa. Puede ejercerse a través de cosas como los grupos vecinales de derecha, cuya función real es vigilar a los ciudadanos. Puede ejercerse a través de unos medios de comunicación que, en apariencia, son libres, pero que en realidad están completamente controlados por sus propietarios privados, que los utilizan como instrumentos de propaganda.

    Eso significa que cuando vemos al Partido Republicano avanzar formalmente hacia el apoyo a cosas como alguna forma de sindicatos o instituciones sociales, no hay que tomarlo como una victoria de la izquierda. Porque, en el contexto de la hegemonía de los empresarios y las empresas sobre la política, estas aperturas hacia los sindicatos, etc., pueden volverse en contra de los intereses de los trabajadores y a favor de los intereses de los empresarios.

    Así que ahora mismo, cuando vemos a alguien como Trump o Hawley diciendo que debemos alejarnos del neoliberalismo, eso no significa que estén diciendo que debemos avanzar hacia el empoderamiento de los trabajadores. Podrían estar diciendo simplemente que necesitamos nuevas formas de control social. Y esas nuevas formas de control social, formalmente, en apariencia, pueden parecer realmente el tipo de instituciones que asociamos con una democracia próspera. Históricamente, el polo opuesto de una sociedad democrática, que es el fascismo, tenía todo tipo de instituciones que eran contrarias al libre comercio y al libre mercado, ninguna de las cuales favorecía los intereses de los trabajadores.

     

    MN

    Creo que tus comentarios aportan mucha claridad sobre el estado de la situación política. Pero probablemente el fenómeno más importante al que se refiere la gente cuando dice «esto significa el fin del neoliberalismo» son los ataques a la globalización y la supuesta desglobalización que está instaurando Trump. ¿Hasta qué punto cree que es legítimo? ¿Estamos desglobalizándonos?

    VC

    Creo que se puede decir que nos estamos desglobalizando si con ello nos referimos a que la expansión e integración continuadas de la economía global están llegando a su fin. No es que la integración esté llegando a su fin, sino que la expansión continua de la integración está llegando a su fin. Y eso, en realidad, si entendemos que la desglobalización lleva ya unos quince años en marcha, desde la crisis de 2008.

    Lo que vemos desde la crisis de 2008 es que el nivel de integración —si lo medimos cuantitativamente— de la economía global se ha estancado. Desde aproximadamente 1980 hasta 2010, fue en aumento. La economía mundial se fue integrando cada vez más. Alrededor de 2010 se estabilizó, lo que significa que no se desintegró, no se desmanteló la integración, sino que simplemente entró en una fase de estancamiento, con el nivel de integración existente más o menos igual.

    Eso significa el fin de la expansión de la integración global. ¿Es posible que empecemos a ver una reducción del grado de integración? Sin duda es posible. Pero si tuviera que aventurar una respuesta, diría que lo que veremos es una ligera reducción del nivel de integración y luego una nueva estabilización. Es decir, no se producirá una desglobalización continua a lo largo del tiempo. Lo que veremos es un descenso gradual del nivel de integración y luego una estabilización a partir de un punto determinado. Y la razón es sencilla: el grado de integración es tan grande que deshacerlo para volver a unas economías nacionales aisladas sería tan disruptivo que los gobiernos no podrían soportarlo.

     

    MN

    ¿Crees que las políticas comerciales de Trump son en parte responsables de esta dinámica?

    VC

    Sí, sin duda. Ha sido un acontecimiento cataclísmico. Ahora bien, aún es pronto y Trump ha dado marcha atrás en gran parte de lo que ha hecho. Pero ya se sabe que es el modus operandi de Trump. Subió los aranceles a niveles desorbitados, como si fuéramos a sufrir una catástrofe mundial, y ahora los ha rebajado a niveles simplemente muy altos, que no parecen catastróficos, pero que siguen siendo bastante elevados para los estándares históricos.

    Y nadie sabe dónde va a acabar todo esto. Pero tenemos que esperar una clara posibilidad de que se produzca un cierto grado de desintegración de esa integración.

     

    MN

    Las especulaciones que he oído sobre dónde acabaremos son vagas y ominosas, del tipo «no podemos volver atrás», y eso va de la mano con este comentario sobre cómo Trump ha dañado irreparablemente la reputación de Estados Unidos. Volviendo a nuestro episodio sobre el poder blando, la implicación es que lo que Trump está haciendo en esencia es desmantelar el imperio estadounidense, y eso se presenta como otro dato para decir: «Bueno, miren, el neoliberalismo está llegando definitivamente a su fin porque siempre ha coexistido con el imperio estadounidense».

    VC

    Hay cierta confusión, y eso se debe a que el neoliberalismo se ha convertido en un cajón de sastre que lo abarca todo. Así que creo que hay una reducción del imperio estadounidense, pero no es por culpa de Trump. Lo dije hace varios episodios: lo que Trump está haciendo es simplemente reconocer un hecho, que es que el poder geopolítico estadounidense ya no es incuestionable como lo era hace treinta o cuarenta años. El poder geopolítico se basa en última instancia en el dominio económico, y el dominio económico estadounidense en la economía mundial simplemente no es lo que era hace cuarenta años.

    Ahora hay países que han logrado ascender en la escala económica mundial. China es el mejor ejemplo, pero no es el único. En América Latina, economías como la de Brasil. En el sur de Asia, la economía india. Obviamente, está Rusia, que ha logrado defenderse de toda Europa que ha acudido en ayuda de Ucrania.

    Todo esto demuestra que Estados Unidos ya no puede seguir tomando decisiones unilaterales en la economía mundial, lo que significa que tiene dos opciones: o bien seguir con las fantasías de Biden, que consiste en seguir siendo una potencia política hegemónica a nivel mundial, aunque económicamente ya no pueda tomar decisiones, o bien reducir sus ambiciones políticas globales a la misma escala que sus ambiciones económicas, es decir, a la escala de su capacidad económica. O bien rebajar sus ambiciones políticas globales al mismo nivel que sus ambiciones económicas, es decir, a su capacidad económica.

    Y creo que si no hubiera sido Trump, si hubiera sido cualquier otra persona, habrían tenido que hacer lo mismo. Estados Unidos ya no puede tomar las decisiones. Por lo tanto, se está reduciendo el alcance de Estados Unidos a nivel mundial. ¿Significa eso que el imperio estadounidense se está reduciendo? Sí, tiene que ser así, porque un imperio es simplemente la influencia que se ejerce sobre otros países, y eso se va a reducir. No hay forma de evitarlo.

    ¿Significa eso que el imperialismo estadounidense está llegando a su fin? Por supuesto que no. Simplemente será una potencia imperialista más débil que hace cuarenta o cincuenta años. Entonces, cuando decimos que los aranceles están provocando el fin o el desmantelamiento de un aspecto del neoliberalismo, ¿significa eso que los trabajadores estadounidenses deberían apoyar el régimen arancelario? La respuesta es no, en realidad no, porque volvemos al punto que he mencionado antes, que el neoliberalismo no es el problema. El problema es si los trabajadores tienen algo que decir en lo que está pasando a su alrededor. Los aranceles no son un regalo para los trabajadores, sino para el capital. Lo que hacen los aranceles es reducir las amenazas competitivas a las que se enfrentan los empresarios por parte de sus rivales en otras partes del mundo.

    Eso sí que es un regalo para los empresarios. Hay una parte de la izquierda que piensa que si de alguna manera se recupera la industria manufacturera, se podrá volver a sindicalizar. No es así. Si nos fijamos en los nuevos talleres del mundo, ya sea en China, en algunas partes de la India o en algunas partes de América Latina, donde el capital ha fluido en los últimos veinte años para reactivar la industria manufacturera o para construirla, vemos que son talleres infernales.

    Las condiciones de trabajo allí son peores que las que hemos visto nunca en la industria manufacturera en cualquier parte del mundo. Peores que las de la industria manufacturera del siglo XIX en Inglaterra y Alemania. La industria manufacturera no significa el renacimiento de los sindicatos. La organización significa el renacimiento de los sindicatos, y lo cierto es que la clase empresarial ha aprendido en los últimos ochenta años a inmunizarse también contra los esfuerzos de organización dentro de la industria manufacturera. Llevan unas cuatro o cinco décadas de ventaja a la izquierda, que sigue viviendo en ese mundo fantástico de los años treinta y cuarenta, en el que, si se consigue la industria manufacturera, se repetirá la historia de esos años. No será así, porque las formas de poder y control gerencial han evolucionado enormemente desde entonces.

    Vamos a tener que idear estrategias de organización completamente nuevas, incluso en la industria manufacturera. Así que, aunque los aranceles de Trump devuelvan en cierta medida la industria manufacturera a Estados Unidos, lo que probablemente ocurrirá en cierta medida, eso no significa que vayan a volver los sindicatos. Eso depende de que los organizadores aprendan el nuevo panorama, no solo en los servicios, sino también en la industria manufacturera.

    No hay razón para suponer que, en este nuevo panorama, la vuelta de la industria manufacturera aumente la probabilidad de que surjan sindicatos y se organicen. Simplemente no hay razón para creerlo, porque el poder y las formas de control gerencial en la industria manufacturera son completamente diferentes a lo que eran en la década de 1930. Vamos a tener que reinventar el significado de la organización, lo que significa que «el fin del neoliberalismo» a nivel internacional en el régimen global no debe verse como una panacea ni como un regalo para la izquierda o los trabajadores per se. Es, en primer lugar, un regalo para el capital.

    Seguimos en la era del dominio incuestionable del capital. El hecho de que esté experimentando con nuevas formas institucionales no debe engañarnos.

     

    MN

    ¿Dices que ha habido algunos cambios políticos significativos en los últimos diez años, mientras que nuestra política estuvo marcada por Trump y su presencia, pero que esos cambios no han alterado realmente las dinámicas de poder fundamentales de la sociedad, sino que se han instituido para reforzarlas?

    VC

    Hay indicios de que la clase dominante y la clase política están muy inquietas. Les preocupa que ya no se pueda dar por sentada la tranquilidad de una población pacificada, abatida y cínica. Por eso están experimentando con nuevas instituciones sociales y económicas que podrían lograr dos cosas: en primer lugar, sofocar de alguna manera toda la ira y el resentimiento de la población y, en segundo lugar, preservar el desequilibrio básico de poder entre los detentadores de la riqueza y el resto de la población.

    Y lo que nosotros, como izquierdistas, no debemos hacer es dejarnos confundir por el hecho de que estén utilizando la retórica del antineoliberalismo y la retórica del antiliberalismo. No debemos confundir eso con la retórica del empoderamiento social. Porque eso nunca vendrá de arriba. Nunca vendrá de la derecha quitándose la venda de los ojos y diciendo: «Bueno, ahora queremos ser un partido de la clase trabajadora».

    Eso solo vendrá si los trabajadores y los ciudadanos de a pie imponen a estos centros de poder su propia visión de cómo sería una sociedad más democrática, e insisten en que las instituciones que están construyendo estén libres del control de los empresarios, libres del control de sus señores corporativos y políticos, y estén sujetas a sus propios dictados, a su propia toma de decisiones democrática. Nada de eso figura en la agenda de todo este populismo de derecha, ni siquiera en el populismo del Partido Demócrata.

    Porque, como he dicho antes, la lucha actual entre demócratas y republicanos es que los demócratas quieren una clase política más multirracial y socialmente heterogénea que gobierne al pueblo, y los republicanos están más contentos con una clase política más blanca y tradicional que gobierne al pueblo. Ninguno de estos dos partidos piensa en el 80% más pobre de la población.

    Y hasta que eso ocurra, es posible que se produzca un alejamiento de lo que se denomina neoliberalismo, que es el dominio de los mercados. Pero no se alejará el dominio de clase de los ricos y las élites sobre la población, porque pueden hacerlo a través de diversas instituciones, de las cuales solo una es el libre mercado.

     

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